You are on page 1of 25

UNIVERSIDAD NACIONAL

DE SAN ALRRTIN
BID—J» FLC-2 ¿.2 xTnAL

FEDERALISMOS LAIINOAMERICANOS;
MÉXICO / BRASIL / ARGENTINA

MARCELLO CARMAGNANI
Coordinador

Gcmún Bidan Campos-Natalio R. Boum- Aspási:


(hmzrgo dust Carlos Chiammonlc -Ah'ci:| Hcmándcz
Chávez-Marcello Camugmní-Joscph L. Love -José
Muñlo dc Cawnlho-joscfina Z. Vázquez

C C _
M e

EL COLEGIO DE MÉXICO
FIDEICOMISO HISTORIA DE us AMERICAS
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
MÉXICO
mi: 1.300)
3m 0100136)»
{fl No
Váñ 9) Primera edición. 1993

C. l
PRESENTACIÓN

Idea y
DE LAS ¡iii/IÉRJCAS la
L FIDEICOMISO HISTORIA nacida la
comprenSIon de nuestra
Econvicción de que la mayor Istonzroïíflïïo
comunidad Plural de
mitirá pensamos como una por de y cara
«'Ïñïmencanoséten'rzalr ¡as
La Obsesion nIr ’
tiempo unidos y diferenciados.
nos ha hecho olVIdar quela realIdad es mas vas m ,
identidades nacionales en que
ella
que supera nuestras fronteras, en cuanto semserta procesos
y a QCCIdente, despues.
engloban al mundo americano, primero, .,
y su contnbuaon a la
Recuperar la originalidad del mundo americano
trataremos
historia universal es el objetivo que con optimismo in telectual .
el [Itu—
de desarrollar a través de esta nueva serie que lleva preCIsamente
lo de Historia de las Américas, valiéndonos de la preciosa colaboración
de los estudiosos de nuestro país y en general del propio continente,
El Colegio de Mexico promueve y encabeza este proyecto que fue
acogido por el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Carlos Salinas
de Gonari. Estamos convencidos de que la transformación económica
que vive nuestro pais, y la región entera, debe verse acompañada de
una transformación cultural semejante. AJ estímulo del gobierno federal
se sumó el entusiasmo del Fondo de Cultura Económica para la difusión
de nuestras primeras series, Ensayos y Estudios, que hoy entregamos al
público.
ALICIA HERNÁNDEZ CHÁVEZ
Presidenta
Fideicomiso Historia de las Americas

D. R o Fideicomiso Historia de las Américas


D, R. 0 El Colegio de México
Camino al Ajusco 20
Pedregal de Santa Teresa
10740 México, D. F.
D. R. o Fondo de Cultura Económica, S. A. de C. V.
Carretera Picacho-Ajuscc 227, 14200 México, D4 F.

ISBN 968—1642163)
Impreso en Máxico/Pn'nled I‘n Mexico
EL FEDERALISMO LIBERAL MECCANO

MARCELLO CARMAGNANI '

l
Í NALIZAR LA TEMÁTICA del federalismo mexicano desde la Re-
volución liberal a la Revolución de 1911 no es una tarea fácil. No lo
es. no sólo porque carecemos de estudios organicos para ilusu-arnos
cualquiera de sus facetas, sino también porque sobre él existe una tenaz
resistencia, iniciada a fines del siglo pasado, de considerar el federalis-
mo mexicano como una pura y simple imitación del de Estados Unidos
y no como una realidad dotada de una fuerte originalidad en cuanto re»
sultado de su historia. Inexistencia de estudios y preíuícios arraigados
han impedido comprender la novedad contenida en el proyecto federal
así como su funcionamiento y transformaciones a partir del momento
en que dicho proyecto se convierte en una realidad, a partir de 1867.
Estas consideraciones iniciales nos llevan a reconstruir la trama del
federalismo mexicano de la segunda mitad del siglo xxx estableciendo
algunas reglas de juego que nos faciliten su estudio. Trataremos de re-
construir históricamente el federalismo ilustrando, en primer lugar, la
evolución del concepto federal entre los años 1840 y 1860, momento de
fundación del mismo, y, en segundo lugar, el funcionamiento del princi-
pio federal en el periodo 1867-1911 a través de un análisis de las dimen—
siones que dan al mismo su carácter evolutivo, es decir, las dimensiones
político-institucional, politico-financiera y político—social.
El momento de fundación privilegiará las fuentes históricas relativas
al debate político—institucional, mientras que el momento de su funciona-
miento dará, en cambio, mayor importancia a las fuentes históricas tela.
tivas a las prácticas políticas —las que se desarrollan a partir de la inter-
acción de las instituciones y la conformación social del pais—, y a las
fuentes relativas al funcionamiento de los órganos constitucionales, de
las elecciones y de las finanzas públicas. A través de este tipo de análisis

' EJ Colegio de
Mexico. La versión definitiva de este estudio se ha beneficiado de las oídas y co
mentar-ios de los diferentes autores de este volumen, de los comentaristas dd coloqulo Tres Fede
nlismos latinoamerianos y de los colegas y amigos Marco Bellingui y Paolo Fisum

135
136 EL FEDERALISMO LIBERAL EL FEDERILUSMO LIBERAL MEXICANO ¡37

a partir de la tensión entre autoridad y 50


pensamos
recuperar indirectamente la dimensión de la cultura politica Régimen nace y se de sarrolla
propia del federalismo mexicano. así una tendencia de tipo centrípeto, favo-
berania popular, gene rando
de poder en manos de las autoridades,
¡able a una mayor conce ntración podera los
centrífugo, favorable a una mayor difusión de
y una de tipo Es esta tensron la de equrlrbrarse
LA REORIENTACIÓN DEL FEDERALlSMO municipios y a los estados5 que‘trato
a lo mas, una reorrentacron
en el pacto federal de 1824, pacto que logró,
de matriz liberal -—ciu-
13 .‘mPTESÍÓn Que dan los pocos estudios que hacen referencia al fede— de la misma gracias a que los nuevos elementos
a organizar los espa
mlrsmo
es
que el principio federal consignado en el articulo 40 de la dadanía, elecciones y representación— empiezan
tensión preexistente.
Constitución
de 1857 ha sido casi un hecho descontado y una simple re- cios regionales dismuyendo así la intensidad de la
de
vrtalrzacron
del principio federal contenido en la Constitución de 1824. El pacto federal de 1824 puede entonces ser visto como el momento
De
alli que del federalismo de 1857 se tenga la falsa imagen de haber reorientación de los elementos del Antiguo Régimen y su proyección
srdo la forma institucional de poderes de facto, de tipo esencialmente hacia un nuevo horizonte.
caudillista, sin resolver la articulación entre los poderes regionales —el Este horizonte se precisa en el curso del periodo 1824—1834, en el
de los estados— y el del gobierno federal.l cual la vieja tensión entre autoridades y ayuntamientos desemboca en
Entre el federalismo de 1824 y el de 1857 hay, en verdad, una mayor la aceptación por parte de ambos, probablemente por influencia del
discontinuidad. El federalismo consignado en el Pacto Federal de 1824 jusnaturalismo, de que si bien los ayuntamientos son titulares de liber—
dio vida a una federación con poderes federales dotados de escasas mdes, las similitudes de un conjunto de los mismos dentro de un es—
competencias y, además, de una reducida capacidad de ejercicio, pues pacio geográfico da vida a una unidad territorial dotada de una propia
la parte de soberanía que los estados concedieron tanto de hecho como esfera de libertad. Se precisa, asi, la dimensión de los estados provin-
de derecho a la federación fue interpretada como una delegación transi- ciales como capaz de interpretar los intereses de todos los ayuntamien-
toria.z Esta primera concepción de la federación encuentra sus raíces y tos gracias a la división constitucional del poder regional y al sistema
sus limites en la Colonia, periodo en el cual las relaciones entre los dife- electoral. La reorganización del espacio politico mexicano a través de la
rentes actores y entre éstos y las autoridades reales y eclesiásticas fa- consolidación de los estados favorece a su vez una reformulación de
vorecieron la estructuración de campos de fuerza regionales
perma- la tensión centripeto—centrifuga. El primer polo tiende a reagrupar todos
nentes.3 los intereses favorables a una mayor concentrados] del poder en manos
No obstante este óptimo punto de partida, el análisis
de Guerra ha de un poder central, mientras el polo centrífugo se reorienta reagrupan—
que el pacto constitucional del Antiguo Régimen, según el do todos los intereses favorables a una mayor delegación de la sobe-
olvidado
la titularidad de los derechos políticos y volvia a ranía de los estados en manos de un poder de tipo federal. De alli que a
Cual el pueblo retenía y
una reformulación mediados de la década de 1830 encontremos que la nueva tensión ten<
eiercerlos un vez roto el vinculo con el rey, conoció
se ex— ga un polo favorable a una organización de tipo centralizadora (que se 44..
a partir de las últimas decadas del siglo xvrrr. Esta reformulación
de que las autoridades expresará en las leyes constitucionales de 1836), y un polo favorable a
presó con nitidez a partir de 1808—1812 en la idea
en cuanto titulares una organización descentralizada, de tipo confederal, que se expresara
ejercen el poder que les delegan los ayuntamientos,
tensión entre en la necesidad de reformar la Constitución de 1824.
de la soberanía popular, acentuando asi la preexistente mo-
del Antiguo La tensión entre descentralización y centralización encuentra su
autoridad y soberanía.‘ [a crisis del pacto constitucional
en Hiparroaméríca. Bonn.
‘ FrancoisAXavier Guerra, Mórico. Del Antiguo Régimen a la Revolución,
rca, Mexico, 1988. Inge Buisson. el al, Problemas de la formación del atado} ha nación
lnler—Natiortes. 1984. pp. 289-304. Ali-
P. 45. ’ Idem, 'Del territorio a la región. Lineas de un proceso en la primera mitad del sigo m', en
‘ Vease el estudio de Josefina Vázquez, ‘El federalismo mexiano, 1825»1825',en este volumen. Cïncunua años de historia de Maia).
dl Hemindez Chavez y Manuel Miño Griialva (compa).
J Guerra, Menton” opi cu. pp. 41-50. . _
marrano , en Volt Il, México, FJ Colegio de Mexico, 1991, ppt 221-242.
‘ Marcello Carrmpuni, 'l'erriwrínlidad y federalismo en la fomración del Estado

.
.e.
p.
‘38 EL mzmusuo Unam ¡7/1
EL VÍDiFALlfiM’) UhkülJ. MZZNJN'V)
memo '
31ml??? en 18.36. momefuo en que se [ram de dar Vida a una mora, qua amb” IL-ndrmciz; pra/mmm por 2.11 (lt/¿ir
una futfl)‘: ray/"m-
nueva 32111720011 de (¡po ccnuahudor que dt: c112; par/ir: «1::
fue vista, aun bre dl: tipo “popa-[21”, cn CI F/múdr) en (¡ut ningun”;
l 95_cenuahzadores, como un atentado a las autonomía) por pa nc de E12 y ¿2:2 ny
¿murales '/ mu— visa rtclusívzmemm amo czpracíón pelín"; dl: 12'. ¿“9:1
mcxpales_ El resultado fue una Fuerte: movflizac'ó n en I as " 19/2132
regnna del ¿{2] similitud yxizl n17, indio: quI: [2 [emi/3:: amazlímdnra
nom: (Agarscalíennes Duran g), —h aim má". ¡1’21 u."
r Ch'hx. Lu "
, Sinaloa y Sonora), del oc. lavadora no bw/Jx nas/¿sanamente el enfrcñ'zmíenm
cidentc (Jalisco) 9' dgí ¿en uf; 2 ¡rm/ei im miami (:1.
(San Luis Potosí, Veracru; ¿oncflizcíón con (:1 {mulzzca de qu: (Iza-ci ¿1:
Uo:norte d'el_pa¡5 i i::.v.rr,í2 ,r. ¿{Amo
Zaca tecasï G ”¿MIU-2m Qtudetzro, Manco y Puebla) entre 1836 y 1239!. [3 formulzcíón dc un pra/aus vízbh pz: N
d:-
Esta sc czracztrizs por una fuma esponmneídad, ilumarb. ¿mío de 12 ira—mación dr; ambas r/¡{c u d- 12 nation Lo E1232 e;
max/¡laa'cmn
por [2 de adhesiones de CÍUdadá, villas y pueblos al primer bere concúzucírmzl df: IFAZ y 12/27 y, 5:. 1:.” 1.121, la. prof/caca 2.4922:—
pin-¡alma!
plznztznnemo enunciado por San Luis Pocofi, y por una idaobg‘z dt gzdm en 5:0: dm mamen/¡L crucizlc: par; ¡2 radáníarm (k. fede-
con: mlm confedsrzüsm, panama en la solicitud de resume- gíítmr). '
armani!) de [a Gormhndón de Iüé y en la defensa de [2 aumnomíz 12 mción cenzzlízzá/ {awemgzlüa/ ,rz 1.7.32" A
' '
ptovincial 21121172512. en los años ¿e 1820-18307 ¿21'42 poáizivzmenze r/x un cian-mx. ¿1: tipo rr) Len”. ._
12 tensión müudora—dexemxzüzzdzzz es parúalzrmsnzs fuma de de 12 pff/553572 ¿fusión ¿e 12 [sofia ¿222342272, (2'1
:
en los años 1840 y 1851). No se 32:2, como podra pensarse, dr: una E11.— "mzr2 todos {rc-nz: 2 122 ¿átzrífir‘zía ¿e Los y/íaw for
¡”1, puts 9. ¿defina/3., gzzaxfiz;
síón lusivzmzm: de 61.7; irmml, sino ¡ambién
¿mg—"mz. D4: allí qu; E y- vayz corícrrrzrác «2:. 7251:, 5:1,
¡zm Ezra—meme csndidoredz yx I2 búsqudz, por pan: de Im '
nuevos actores 51,6225 corrio: ¿dos en el cum dc Los dos pri .93 cc-Zníófl ¿<1 nutrir/2:. re:
(¿td/.25 de! siglo 1:7, dci ZCCDY'IJCÍÏI‘ÁCIZD de sus ¿cachas paliza, ay, ¡3:2 fustzn Y” bar/¿daa e
yírziaee ¿a 12 cpc’óa mazlüzdorz o en 12 dscaïmlízzdcm. Els-z ¿21.1412 ¡221.210 7,: las 12::
:2 de 1% de 12211.75 a,"
básqusdz se raíz—,52 en E25 nun—¿tasas propucïzs 2121232525 mi las
trar-ms depzzmenzlcs 5.3!: 1240 3/ 12-41 para que 512.1 racer-r _;- again 9 del 397m9, 252579 2 :(1‘: “¿9:5
¿a-rpus y !2 12212:“. de: mwiórj 53?: z: 46:11: :«rLfl/L:
dos y 3222523115 :1 ¿552.5 ¿e prcpíez‘zd y de y”: '11: 7' 125 libera--
k5 ¿5:25.55 ¿d i‘m—¿2: {-1.5 “2': ¿agranda r 1'}: cz ”c y:
¿es sacra; 5:2: ¿125, 125 ¿e maga
12 E... ,2 mmgm se prisa/¡:2 muy ¿17835.-
miicíá 12 opinás ¿c la, 2.—»;2‘ ,2 'rw'a, a; ¿e 2 ¡»w 2.53.2
:2-
vz‘z c: ti :spzzr; Marc, j: 12:2 Wiz ¿e 12 misma, "r'. por
Maia), 22:21:22:, dg'.) jr Sonar: ¿11:22:10. 17;: ,, 21
P292 cczs 09525, 12 22;}.¡2cíán de la 3222625 actriz-"¿1.7- Ez :ts
L'22'52, zas pad-”2 Er¿íc2:. 21 crxzzrío de mc: y: E22 yfienz'áa
Ha,
pm ¿e [25 52295225 {235012265. ¿gh-2'25 :2 2:2;¡3—4 j: ¡7.25 a-
‘fx 2212 E: íxmc Wzfiákom-o'rz-J: Lim-1526?,
taz/5:25, nos 4'; 1:2 ida ¿e 32 7232.22.55“; Cc: :L'TL—
:W
ral/ma: al: ).
‘ .l 7mm
.
2 ir. dr. 1.237, 2 (¡reza-z el nie—¿m "" ' "A. yaa ¿52:1 2.225.;
cerrne—níz‘mráelzs gamma. 3
2 En 7:12 'í 2 rz'r, :e 1237,, 5112:1122: (2 a: m 6'. 2537,. 9x1): (1€ a: ”mi:
:2ï.3.zgzlj.:r¿m:2 3‘, “5251361.121?- z/z; ¡amas/¿ms 'Prxr'Jszïárz—¿(BíteimhegLE-é‘ñ’fipr’ '
K y.-. _.'::: las?
.2 .92.“ fM‘ ¿z
"JZ'. ,,7w.a ¡72' angry—.22 43,?r'— fraczrxrzazzláïfi. ¡EL-az._
¡124557, ”¿La Pad; 1957. 7;— 5925i
" ’
.Qg’ezzzïïrzáchzrzeáe1237,.Cizdzflíazm
Z, Wiiík—zrzcáz ,1!m=’l55é;71222212_5::ú&€151 ¡nwawmammmmnmmpxzm
¿Icazaóe’lzczz’lé2mtsü4!¡_?3=:cczfi=za‘yzmfimp—¡a
.:.
¿zz—1:5, Fagmbnsyz rozar—ara 1'}. t;M'a.'c:,S—;W.:.e'zí:;r::íïrz.l mami?¿zk’::sfz12€:¡.s=aebvznmszáp
""'n—x::;;r4—L,¿ar‘.zze.'.2 mv—‘mzm‘zümúïalïá' 22 mcmmüicemcczmlmzkn—nfimzm
”¡mmmcaáz—¿azyzaháergjzaákmam’ 1;..mákjncmzm’ñzh’nezkn?»
Eyhltc-zcrávrnzyaerímznakup'mmbcmhp‘mï _
ndernznymá— "¿cr '51: 2144;"
‘ 222m
A

gran vnmgme'spmmemarahkafic) J '

ykmakymmkümeoüfkwáemuzïïzm imifimpfilágfimkfi;,1hakmmakt
¿(Zéegpmá2‘2}_='n’innm_q_&nfí_aï3
I'M—«cp “—‘d—ÏI'.WMSZ/57_1€9_

g"
Nu
r ¡ln_‘;",_
MECCANO
Wi a. maauswo usan]. El. RIDE-141.5540 LIBERAL Hi
' ,
' ‘ - los mas liberales _35963305
_
que este no <5 exclusivamente un movimiento de eme. sino algo mucho
d ¿clara nsutuoonalas y generales , FE."
de esos derecrzosÏ—ï por eso a-nïzé:
más difundido con Vistas, por lo tanto, a sensibilizar vmos sectores So. r - ¿míodfszrse para la firm: garantía
dales. términos daros y precisos la dnxszon rie-los Wes
figuos enableddo en m salir de sus
Si hemos deseado recordar este movimiento en favor de las garantias :
que estos nunca pudieran ru confundirse,
interiores, de suerte
conszimcionalü 5 para subrayar que junto con la tensión centraliza— fzailtzdes ordinarias.”
dora-dcscentralizadora existe otra de importancia segummente similar
l" fede—
mracterizada por una tensión entre las libertades “antiguas”, las de ori‘ Si a 12 luz de esta interreladón de garsas mrfimcioriales
l 13 ¡mi-Lona podemos
gen pactista, y la libertad, de origen jusnaturalista. Conviene decir que ,«¿fismo analiza' mos el proyecto de la mayoria Y de
por liberada 'antiguas' debe entenderse aquella corriente de opinión now dos diferencias fundamentales. El primer PTCF'Ï‘IO SÉQIÉW
favorable a que las libertades sean entendidas como un atributo de (¿mo por un; concepción limitada de las gzzznuzs consumconalñ.
mda comunidad territorial e imposibles, por lo tanto, de ser codifimdas. lo tanto limita ¡los dere-
ejemplifimda en el hecho que especifica y por
En cambio, los de opinión favorable a la nueva libertad de origen ¡us- chos naturales de libertad, igualdad, seguridad y propiedad" (artícu—
namralista, y por ende Liberal, sostienen que ella no sólo debe ser igual lo 7), como por la aceptación de la deseen" uzliza'ción dentro de un
para todos sino también fundada en el individuo y, por lo tanto, suscep- sistema unitario, eiernplifimda en el hecho de que el ejercicio de la so—
tible de ser explicitada y escrita en un tem.) constitucional beranía no es compartido, con el resultado de que la Constitución CS
Esta doble tensión, entre centralización y descentralización y entre una ‘Constitución Politica de la Repúbiim t-(ezima‘ y que la amo—
libertades pactistas y libertad jusnatural'sta, la vemos reflejarse en los nomía de los departamaitos es de orden esertdaLmente adminiszratr'ro.
debates constitucionala de la década de 1840, en los cuales se nota Que la descentralimción administrativa propugnadz por 12 mayoría ¿e
claramente que ambas tensiones no están organizadas ni a nivel faccio- los constituyenrs de 1842 no tiene nada que ver con el federalismo se
nal ni a nivel de partido con el resulmdo de que se pueden generar observa en la exposición de motivos, cuando se subraya ue la fede-
compromisos y mediaciones. En efecto, en el curso del debate constitu— ración es un ‘sistema politico pero no una forma de gobiemo‘, con lo
cional de 1842 nacen tra proyectos constitucionales: uno de la mayo— cial federación significa para la mayoria de los constituyentes tan sólo
ría, otro de la minoría y otro de transacción. Esta multiplicidad de descentralización administrativa
proyectos nos muestra que la tensión centralizadora—descentraliudom El segundo proyecto constitucional, el de la minoría, se aracren'm
y la de libertades panistas y libenad jusnatuialista se caracterizan por por una concepción liberal de las garantias constimdocales, ilusuada
poseer un amplio espacio de negociación, rmfirmado en la existencia por el hecho de que ellas se fundamentan en ‘lcs dezechos del hombre
de un proyecto constitucional de transacción como la base y el obieto de las insitudones sociales', de que =todas las
El análisis de los tres proyectos constitucionales a la luz de las dos leyes deben respetar y asegurar estos derechos, y la protection que se
tensiones que hemos reconocido nos muestra, al contrario de lo que ha le concede 6 igual para todos los individuos' (articulo 4) jr, finalmente.
por la conjunción, como se ha- dicho, entre derechos del hombre y fede—
sostenido Gaxiola,ll que no es exclusivamente la cuestión federal el
ración. Fsto queda de manifiesto porque su proyecto se dmomina
punto de mayor importancia. En efecto, la cuestión federal se presenta
‘Constimción de los Estados Unidos Medanos’ y porque ‘la adminis-
ahora, y por vez primera, estrechamente entrelazada a las garantias
tración interior de los Estados, será enteramente libre e independiente de
constitucionales. Esta conjunción se pone de manifiesto en el dictamen
los Poders Supremos. en todo aquello que no estén obligados por esta
del proyecto de la minoría en los siguientes términos:
Constitución para la conservación de la unión federal' (amado 24)“
...no sólo hemos hecho la declaración de derechos abstracta y general, que
”Vaopmhrdehmhdehmasdumdelsm,mïmmlqc
se encuenua al frente de las más Constituciones unitarias; sino que hemos
ftmdamermbmmpjü‘ pod-¡4645.
" F. Jorge C‘raxiola, 'Iios ua proyectos de Constitución de 1842', en Derechos delpueblo mai— "mmuhmkhmmkmklünxnïmm
' locfimdmenlaldn. op. aL pp- 3487355.
cana, L l, México, Cámara de Diputados, 1969. p. 669.
Ia:
amango El f L¿tuvo mi; GQLW 243

que el ¿time cer-eficaces del inicie: hbcnl Maine Otero d: reía-:3: L: ¿cz-<2—
“meras
smc tau bzen cana-cr" ¿e m: uzu ‘
”i've de 0:11:97:e rmrc. N
e- x.
N..- ne 4‘ _u w“ ‘ _ mm
“¿Sem ' ‘ '
y eh- e“e ‘“e.-- “‘ ¡cesar
-

27““ de i: mine-¿L
. 3.- :‘M‘ 62.4
“ “eme {luz-3“
s—st'w x—l en e.I (eme: preveao mancuciotul, el i ‘
.s“
É -...
quemar
-\
como :xe lee en su cze‘mbai
que aprecie- L1 mayoria ¿e le ' ¿“4'
Mumbai
‘ ‘
taco se que Las ¡res ¡:2e fim‘hmenuld QT
'
ngs nuevos uxu doble ir
119311? de gobiezm que es h de Repúlx'xu Martini. repxxnrsjn
- ¿ignición .¡ las gxxieres federales d: Lt 5.12333 d
.1. la organizaba pinar. que (cruise en LI ¿Latam v ¿L Mmm en ¡och Li Republic . y cl mmnrxmzcr.
gprs—c: *
\m dd Rúe: público; _‘ Efecros de L1 Ccr‘smrwn. deágzuneb como ¿mmm-¿mu peris de las esudos. L1 cars-¿li
patricia L1 c ces. de los banana: de La República; 515mm incin- li. '¡lïedenl pvCArJ Lt combmucian
Cznlcs ¡:nplmzd 1 b 32313: :u‘pecúvz de las Poderes generales y locaïc»: L: Ender—pucca. que :x‘ntezin Las irwds;
m: reg-shdxfi‘ [J mmundun de über-¿ligne con {ecc-"1 .
Acc de Refomus previa que el pudo (eden! de
en-
En ¿56010. el pzoïecto 60115611160311 definitivo c5 um mmsrcción legítinu del Poder Supremo de Li Repúblia'. .¡f'
del promo mente que en dicho psdo deben mmprtniers-c de mais m se;
“ mayoria y noria pues acogió la ¡den descenrmlizzidom
de l: mi- derechos del hombre y los derechos politicas: ¿Ann-eme estxcitsdcs
(o de nnyozin y la ide; liberal de las garantias constimdonales
noría, cen el resultado de proponer l: organización
de un: república en los primeros cuuzro MECUIOS del Amt" Se mm ¿e uns ide: "m. ".2:
ln'úmm —pero no CCHZrAlb‘XZE— y liberal. difundidl. pues los diputadas de Mexico wii-m en 1540 que el nuevo
la Constitu- orden conszitucioml debe orgsnirJrse 'sobre [15 mirus de Lu [fraudes
En el proceso histórico de refundación del fedemlismo,
ser considerada como un proyecto capaz de ilusrnr y franquicias pron'nqales' y que par-.1 lograrlo se debí: Meet: ¿e
dón de 18-12 debe
opinión fmomble :t una organi. una manera sólida el principio fedemmu baix) fonm dernmtrasu v4
un reforzamiento de ln corriente de
sin que se presente ni poner por ¡ste medio :1 ln Republic.) en curtino de srlvsdón‘.“
mdón polídm de tipo liberal y descenunliztdn,
pues en su seno conviven deu-cemen— L1 meior reconstrucción histórica del momento de fundición del nues
como un: corriente homogénea, una
y moderados, ni tampoco como vo federalismo mexicano. la de Oñate, hn puesto en evidend: no sólo
linda-5 v federalisms. liberales y tiene gran fuer-
pues todavia persiste el signifim del fedcmlismo y de las garantias congimcionnlm sr.
corriente de opinión dominante,
de opinión centralizada: y de las libertades pacusmfls ambien la efectividad de las núsmns." En los seis años de “send: ¿el
m la corriente
en la aprobación de las Bases Orgánicas en 1542-1843. Acta de Reformas vemos que se presentan tanto n nixel del Congreso
que se expresar-á
y fedeml se acelera a pam! de 1842 como a nivel del Poder Judidnl feden! numerosos casos de ren o pre
L1 expansión de la opción liberal enema, represenmdn por suma inconstitucionalidad de las leyes rei-¿chas 3 la relación entre fe
de la amenm
y culmina en 18-17 por efecto la desastrosa conduc— der-ación y estados asi como numerosas solidmdes de amparo presen-
Probablemente
la guerra conu-a Estados Unidos. una convergencnr en- mdas a dicho poder por individuos panicúnres“
Unidos favoreció
dón de ln guerra contra Eszzdos los sostenedores de las liber-
y entre
tre descenualizadores y federales, y los liberales Stgmficauvoen n ML pp. 463—469.
a nivel de los municipios
tades antiguas reunido
emmdinano consumyente,
“Programdehmyoñadebodjpundoaúdbarüokxknlflinlmmum
este sentido a que el Congreso propuesta de un puro y srrn—
mano.... opL cil- L ll. p. 99.
haya aceptado la ‘7 Santiago Oñate. 'El Au: de Reform.“ de 154“. en Dam ¿dpi—¡No msm m tu.
no obsmnte la guerra, no
de 1824 y aprobara, en cambio, L u. pp. lll-181.
ple ramblecimiento de la Constitución I- Ibid, pp. 1334144.
cp. cil . pp. 570-571.
de noviembre de ¡842). en
“ Segundo proyecto d: Constitución (3
Ñ 7—- t.- .-. a. . l
L¿¿ñflfllllfllm

usan! “acceso 14's


EFE) EKMJSMO
E. FEDHLKUSMO LBERAL tiranía?” El sentido de esta frase se
¡q
muera la
y la ¡slogan “¡Viva 13 libertad,
mera proclama de los revolucionarios.
en la cual
En esta reconstrucción destinada a comprender la continuidad hace explicito en la pn . Santa Anna,
discontinuidad entre el federalismo de la primera mitad
del siglo y el de
el emo de Antonio López de
califican .como tiranía 80bl como
la segunda, hemos mostrado que su reformulación es el
resulm del
‘a su arbitrio dispone hoy
de los destinos de nuestra Pam- Y
progresivo agotamiento del viejo federalismo, que en realidad
eta un pu€5 a un “gobierno indefinible" que
libertad, la oposición ¿fín? Se “medi:
pu
confederalismo. La progresiva difusión del itunaturalismo favoreció
una dommacron nefanda _
uxilio de España restablecer “aquella CoaJJCion entre in»
reorientación en sentido liberal de las demandas politims de los nuevos, haya podido conformacuna
:sí comprender que se a
actores sociales a nivel local y regional, reorientación acelerada por la polos diferentes,
amenaza que representaba para la soberanía regional la presencia del
(¿reses precedentemente colocados en os
libera es, ltm
concebtan losopuñtla
ejercito norteameriamo en suelo macicano, Estos dos elementos moldea—
régjrnen arbitrario que lesiona la libertad que concep-
independientemente de la
ran, de manera muy diferente de la acontecida en el periodo 1824-184; pactistas y las regiones soberanas,
confederalistas o dscentra-
las tensionm preexistentes entre cenualimción y descentralización y dón de libertad que tuvieran federalistas,
entre libertades pactistas y libertad jusnaturalista permitiendo a las ins— lizadores.
de los liberales ni
tancias descentralizadoras y jusnaturalistas una progresiva convergencia bo que acontece en 1854 no es entonces ni la victoria
hacia un nuevo polo: el de la libertad y el federalismo. de los federal'LStas, sino mas bien la constitución de una vasta coalición
susceptible de dar vida tanto a un proyecto liberal—federal corno a uno li—
beral-unitario. Se trata, ademas, de una coalición de intereses muy volátil,
resultado de una actitud mediadota de la cual dan buena cuenta los dos
EL TRIUNFO DEL FEDERAIJSMO LIBERAL
proyectos de 1854, conocidos como Plan de Ayuda (1 de marzo de 1854)
y Plan de Ayuda reformado en Acapulco (11 de marzo de 1854).21 Ia asi
La existencia a comienzos de la década de 1850 de una tensión entre el simultaneidad de estos dos planes nos permite apreciar las diferentes
polo federal y el polo unitario, si bien cerraba espacios de negociación en el seno de la nueva coalición, visibles tanto en los con-
preexistentes, no significaba necesariamente que la opción federalista posiciones
srderandos en el articulado de dichos planes. En el primer plan se
iba a afirmarse sobre la unitaria. Esta última no era exclusivamente el re- como
republicanas son las únicas que Conviene:
ducto de la reacción o, mas precisamente, de las libertades pactistas y añrmafiuejlas instituciones
al pais y que la nacional se halla amagada" mientras
de la centralización politico—administrativa del Antiguo Régimen, sino
g: CÏCC'CÏEHHC'O se Pregxía Que “las instituciones liberales son las úni
independencia
que también había sido perrneada por la cultura y las prácticas politicas
liberales a fin de proyectarla hacia un horizonte favorable a una forma “mg“ 1:11:21“: que la independencia y libertad de la
se 93:5}
. trata dtspandades altamenternente
de gobierno de tipo unitario o centralista. ”es a fi;
Se de
significativas plan, el segundo introduce
Seguramente esta descripción del clima político—cultural de la década los elemento; liberales Que del primer
erenáraan a las garantias individuales
de 1850 sea incompleta. A través de ella apuntamos hacia un hecho: la Significado
presentes en ambos E, consecuencra, el plan reformado se distin—
necesidad de la sociedad de dar vida a nuevos modelos políticos, cul- en
guen mejor los elémn entos presentes en ambos
turales e institucionales vista la imposibilidad de los precedentes de P l ’
anes. dar
.
Vida descentralrzadores
a una "Republica re re sen ta '
garantizar la soberanía del país y la gobernabilidad del espacio mexi- conocimiento de las realidad "p y popular” Y el re-
“uva
cano. Es esta crisis la que está en la base de la reformulación de las ten— rios"—— dentro de la nació n, “es temtonales departamentos y ten-k0-
-_-
sola, indrwsrble e independiente"_
siones preexistentes y de la mayor polarización de las fuerzas entre ima
fines de la década de 1840 y fines de la de 1850. ¡9
en la Ptoelama de Santa Anna a la nación (12 de
aparece agosto de 1855) ' en
Tradicionalmente se ha visto en la revolución de 1855 el inicio de una Emeíloïelríga:
a orre
m M: n ¡fi esto
Villar (comp.), Planes", opi ciL, vol. V, pp.
242-243.
nueva eta, sin percibir que es en verdad una continuidad en la discon- general de división Juan Álvarez (27 de febrero de 1854)
delvol.
pla nes..., op. CIL, ' en De la T 0m “11"-
l'V, p. 227i
tinuidad. El significado original de esta revolución está contenido en el " Los planes se encuenuan
en op. cin, vol. V, pp. 228-232,
l“ EL mayutyo 112274 r; 7519112440 creen; UC'JC’J; r,- ;r

¡2 unidad de esta j: 2.::—


se esfuma rápidamente y cada grupo, una orden'; yx La 2am. e’ gobierno se cciija a ‘cL..:er'/a.".o
coalición
Vieio caudillo, recupera su propia autonomia crm el r5. ya del ¡7.713.161
¿gio cual ¿Irma nda su m’cle
"U
fálmgïdo queel el grupo liberal y federal, el más fuerte aunque no el El rue/m Íec‘eralizrso de los atacada de
1257 cc se apreta el»
’. , ¿e lcd. :¿srrrn
hegemonirn, logrará dar vida a. un proyecto estatal liberal y federal ez- ¿usb/a mente en principios, sino grace: er. la ZSÜCZCÁILÏ‘.
PllCllfldO en la Constitución de 1857, proyecto que no menta inicial- [2 realidad camarera. Ellos comprender. :Lr' te: no vilo la: fc;—
a {mi l;-
mente ni con el consenso de todos los Moe-rales ni mucho menos con el ¿gae—s, sino ambien, lo mi: 2:22:23; los lince: del ¿vc/ig
de los confederalistas. WZL De allí (¿e no sólo hayan abclido e. fuero r: zar. que garcia
5* una ir;—
¿Qué impidió la realización del proyecro del federalismo liberal, fin a su condición de cuasi—poder, Uansforrr'ndo el efercizo
gmción subordinada al pode: constimcionzl, sino que rarr' r raja—an
aplaude por un decenio? Una primera respuesta debe busarse en la
m'LSrna Constitución y en las Leyes de Reforma, especialmente a partir {gchaudo asignar recursos a las comandancia generales y principale;
del momento en que estas últimas fueron incorporadas a la Constitu- ¿5 la República, argumentando que eran un ’conszant: amago a las im—
ción. En efecto, en el curso del debate constitucional fue rechazada por muciones de los pueblos y a la independencia de las autorizada civic—s
la mayoria relativa dc los constituyentes la propuesta de restaurar la que los gobiernan"? De esta forma el ejército no podía ser un pode:
Constitución de 1824 y el Acta de Reformas de 1847, En cambio se pro- separado del Estado, ni tampcco el brazo armado del poder federal que
cedió a la redacción de una nueva Constitución con el resultado de frag- lesionara la soberanía de los mudos. Paralelamente, los const'mry'enses
mentar la coalición de Ayuda entre confederalistas y federalismS. A ello supieron especificar que el poc-er federal debia tener una esfera propia
se agregó la aprobación, por mayoria absoluta, de la Ley Juárez. que e independiente de la de los estados, ilustrada en la ley contra los bie-
abolia los fueros de la Iglesia y el militar, y también por mayoria absolu- nes de todas las corporaciones y la nacionalización de los mismos, que
ta, la de la Ley Lerdo de Tejada, que nacionalizaba los bienes de todas llevó a la apropiación de ¿tos recursos por parte del poder federal in—
las corporaciones, es decir, de las comunidades religiosas, cofradías, dependientemente de donde estuvieran situados estos bienes. Esta últi-
ayuntamientos y en general “de todo establecimiento que tenga el ma decisión representa la primera formulación de la autonomía finan—
carácter de duración perpetua o indefinida".n Estas medidas anticorpo— ciera del poder federal.
rativas propias del liberalismo fueron inscritas en las garantias constitu— El simifimdo reformador del componente liberal y federal del mo-
puede
cionales, estableciéndose que “ninguna persona o corporación vimiento de Ayutla está claramente expresado en el manifiesto que el
de
tener fueros ni gozar de emolumentos que no sean compensación Congreso constituyente unánimemente aprobó al concluir sus trabajos.
un servicio público y estén fijados por la ley"?! El manifisto expresa con gran claridad los fundamentos esenciales de
El anticorporativismo liberal fue el elemento que reactivó la tensión la Constitución y del proyecto reformador para dar vida al “orden cons-
con-
entre federalisms y confederalistas, favorables estos últimos a una titucional“ republicano fundado en las garantias individuales, en el con-
los mili—
ciliación entre intereses corporativos no sólo de la iglesia y de uatoÁ
social ¡usnaturalista, en el federalismo y en la representación. El
tares sino también de las corporaciones indigenas, de los ayuntamientos manifiesto de los constituyentes pone en evidencia el significado que
tensión entre
y de los estados. De la misma manera, emerge de nuevo la ellos
atribuyen a la conjunción entre liberalismo y federalismo al expli-
últimas a
libertad jusnaruralista y libertades pactistas, favorables estas cxrar
que el Congreso partió de la premisa “de reconocer como pre-
asignar a los militares el papel de corporación “nacional" que garantiza- ettentes los estados libres y soberanos" y “proclamó sus libertades lo-
el
ba las libertades pactistas en vista de que, como todavia lo consigna cales", es
decir,
procedió a reconocer la tradición y la reorientó con el
Plan de Ayuda, el ejército es “el defensor de la independencia y el apo- hiciera “duradero el de
[in] iii): 222::125232 ici: soberanía],os estados del papel de reinado
celosos
u Francisco Zarco, Hits/om del Congreso Extraordinario Corutlmyeme (1856-185 7). Mexico, El
defensores" de la misma . EilgtnaCiona
ederalismo es presentado como una ade-
Colegio de Mexico, ¡956. p. 423.
1' Articulo 13. Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, 1857, en Tena Ramirez.
" 7am. Historia... op. cin, pp.
“fundamentan“, ap. ciI., p, 608, 190-191,
148 MECCANO “9
EL FEDERALISMO LIBERAL EL FEDERAUSMO LIBERAL

cuación de la libertad a una “población diseminada en darse entre las dos esferas de
un vasto tenim altere ¡a colaboración que debe federa-
rio; a tantas diferencias de productos, de climas,
de costumbres, de " entre poder, y libertad y entre
necesidades", con el fin de que a través del pacto federal UZer . Emomes . en el equilibrio . r
federalismo libe-
se extendiera 5;)“ estados debe contenida en el
“la vida, el movimiento, la riqueza, la prosperidad ' Y
a todas las extremi. a e[alga/edad
frnes de la décavans: - ,
dades", reforzando asi el polo de la libertad se
en
mlLïedeñniCÍón del Proyecto federal y liberal
para contener los excesos
del poder federal y de los estados.25 1857.
lievola Cábo,
a la tendencra centra ora
El federalismo liberal. cuyos antecedentes se remontan como hemos visto, en oposición tanto
a la década de , tendencias descentralizadoras y capaces to ¿za POr
1840, se presenta asi como una reelaboración como a las pactrstas, a5,
de los principios formula.
dos en esos años y, a la vez, supera las ambigüedades ¡,1 fuer-¿a que todavía poseían en el país, de lrgar los numerosos
en el decenio de 1850. A fines de esta década, se
todavía presentes ses que se sentían afectados por el proyecro liberal alli a
Y federal. Dernte‘rrle-
ha completado la fuerte oposición de la Iglesia, de la corporación militar, de los confedera-
reelaboración de los principios federales gracias
a la reorganización en listas sólidamente implantados en los ayuntamientos y de los liberales
un todo de los diferentes elementos provenientes de
la tradición confe- favorables a una organización unitaria. Todos ellos favorecieron la for-
der-al y de la descentralizadora a través de una ruptura
formal de dichas mación de una nueva coalición de fuerzas capaz de reagrupar los inte—
tradiciones con las libertades pactistas y su conexión con
las garantías reses de los sectores altos y baios de la sociedad mexicana, y que no es
liberales. Estas últimas, al precisar las funciones
y los limites del poder, posible caracterizar, como se ha hecho hasta ahora, como un movi-
favorecen la reorientación de la soberanía de los estados, concebida
inicialmente como absoluta, hacia un pacto federal capaz de definir miento conservador sino más bien como un movimiento favorable al
en - "regreso a las tradiciones coloniales", al Antiguo Régimen.25 La fuerza
términos liberales la función y los limites de la soberanía de los estados.
De allí que las garantías inscritas en la Constitución encuentren su ins-
de esta coalición logró retardar la efectividad del proyecto federal y
liberal por una década a través de la guerra civil y de la intervención ex-
trumento de defensa en el Poder Judicial de la federación, explícita-
traniera.
mente sancionado a través de la promulgación de la ley orgánica de ¡us-
En los 10 años transcun-idos entre 1858 y 1867 los liberales federalis-
ticia de 1855. El nacimiento de la justicia federal subraya que el todo
tas tuvieron no sólo que luchar militarmente sino también, y sobre todo,
—la federación— es superior a las partes —.|os estados—, en cuanto
tratar de expandir el consenso social y politico hacia el proyecto consti-
garante de los derechos del hombre y del ciudadano. tucionalista. Indudablemente contaron con algunas ventajas Una de
El federalismo liberal se afianza como una nueva forma de gobierno a ellas em que el movimiento terminal del Antiguo Régimen no poseía,
través de un proceso cuyo punto de partida es el reconocimiento de
como hemos dicho, un proyecto alternativo que no fuera —como se
que los estados no sólo son soberanos, sino también titulares de liber- puede leer en el Plan de Tacubaya y en todos los manifiestos y procla-
tad. La reorganización y asignación a las libertades preexistentes de un mas del periodo 1858—1861— la simple abolición de la Constitución de
contenido de igualdad, que las hace válidas para todos y generales para 1857. De allí que cuando el movimiento antiliberal y antifederal tuvo
los estados, conforma la esfera de la justicia federal, asigna a la fede- que expresarse en un proyecto, exclusivamente planteó “el orden ie-
ración el papel de garante de los derechos del hombre y del ciudadano rárquico de la autoridad".27 Posiblemente en el planteamiento de un
y, en consecuencia, delimita y precisa la soberanía de los estados. La re— restablecimiento del orden jerárquico se encuentra el germen de la pro-
formulación de la soberanía de los estados sustentada en los principios gresiva disociación entre los sectores altos ybajos presentes dentro del
liberales delimita y precisa, a su vez, la soberanía de la federación, evi- vasto movimiento antiliberal y antifederal de 1858.
tando que pueda, a través de su papel de garante de los El movimiento comunalista que poseía una gran fuerza en los ayun-
derechos .del
hombre y del ciudadano, asumir una connotación de fuerza ilegítima
" Ridiard Sinldn. The Mexican Reform,
1855-1876, A Study (n Ubeml Nation-building, Austin.
University ofTexn. 1979. P. 27.
¡5 El Congreso constituyente a la nación (5 de febrero de 1857), en De la Torre Villar, Planea...
¡7 Manifiesto de Miguel Miramón (12 de iulio de
¡859). en De laTOH= VW!!- Plana..., W- “¡'-
op. cu, Volt rv, ppi lO—llr vol. rv, p. 78.
¡5° EL FEDERALISMO mom. EL FEDERAIJSMO LIBERAL MEXICANO
¡Si

entre las localidades y el


ZZÏCZÏOÉSSÏ:TPCITO un papel ¡imponante en esta disociacion de in- así los vínculos de unión que deben existir
_ omrenzos del 51810 XD(. pueblos y ayuntamientos se
a de la d,
, centro de la República".29
el imperio estas dispo-

asistí:mew
haPlanÏa‘ac‘enhzado por una fuene oposición a los principios de jam. Es significativo apuntar que una vez derrotado . ,.
mayor precrsron. Inclur
siciones fueron reafirmadas y reformuladas con
aprobó un
g _
.
. ptacron de las ideas liberales de contenido mu. so antes de que se reuniera el Congreso, el gobierno decreto
los ayuntamien-
“¡ClpalLSIZL m Por su parte, los sectores altos de la sociedad favorables a según el cual se reconocía la autonomia financiera de
hacer efectivo el “pen-
“Ea 1'FSMUrIación del principio jerárquico una vez que se precisó la Op— los}o Todas estas medidas son concebidas para
liberal de la epoca,
cion lmpenaL se escindieron entre imperiales y republicanos, penm'. 5amiento de la reforma social", según la concepción
a las demandas
tiendo a estos últimos reconciliarse con los federalisms liberales. favoreciendo el acercamiento del Estado constitucional
que,
La oposición al Imperio de Maximiliano de los sectores altos republi. de los nuevos actores sociales y politicos regionales y nacionales
Carlos y del movimiento comunalista y republicano expandió el consen- en última instancia, refonaban el federalismo, “principio político [que]
so hacia el movimiento del federalismo liberal, favoreciendo una signi- ha sido la bandera de México".31
ficativa reon‘entación del mismo. Esta reorientación nace en los campos Si reflexionamos un momento sobre los cambios introducidos en el
de batalla y terminará por reforzar la connotación del federalismo libe- proyecto liberal-federal entre la década de 1850 y de 1860 podemos
ral como un movimiento republicano y por añadirle un contenido nue- percibir que se caracterizó inicialmente por ser un proyecto de un com-
vo, el de movimiento nacional pero no nacionalista. A partir de la déca- ponente significativo y nuevo de la sociedad politica mexicana. Era un
da de 1860, federalismo, liberalismo, república y nación se convierten componente deseoso de abrir la estructura política al merito y al talento,
en sinónimos. no al nacimiento y a la casta, a través de una canalización de las leal-
El ajuste del proyecto constitucional de 1857 lo noramos e_n el perio— tades individuales al estado secular que corroyeran progresivamente las
do 1859—1861, durante el cual son reescritas algunas de las precedentes fuentes de iealtades intermedias como la Iglesia, el fuero militar, el ca—
disposiciones legislativas. Las más significativas son las relativas a los cique 10ml y las economías semiautónomas que impedían la creación
bienes de las corporaciones, que se transforman en bienes nacionales; de una conciencia nacional.32 En el decenio siguiente, los planteamien-
la abolición de la connotación de corporación dada inicialmente al tos originales se expandieron con la incorporación de las reivindica—
ayuntamiento a traves del reconocimiento de la propiedad municipal ciones populares nacidas de los ayuntamientos y de los estados, dando
sobre las tierras concedidas en usufructo a sus vecinos; la aceptación de asi al proyecto federal y liberal una dimensión político—social nueva que
la categoría del ciudadano armado a través del “perfeccionamiento de la minimizó sus sesgos elitistas y sobre todo voluntaristas que presentaba
institución de la Guardia Nacional en el distrito" (1861) en cuanto ins- originariamente.”
u‘umento de defensa de la libertad municipal, y finalmente, el apoyo
que la federación debe dara los estados “en todo aque que de alguna
manera conduzca a mejorar su situación" con el objetivo de “estrechar
u Sobre el comunalismo véase Andrés Lira Gonzalez, 'ldea y realidad en la formación constitu-
marica, Zamora, El
cional del Municipio', en Brigitte Bohem de lameiras (coord), El munrclplom 1'
and State For- de Juárez a la nación (7 de julio de 1859), Comuníaciones del ministro (7 de julio y
Colegio de Michoadn, 1987, especialmente pp. 63-64; Florencia Mallon, 'Peasants 4 de
Mamñsto
and Social Henry, 1860) y Maniñato del gobierno (18 de julio de 1861), en De la Torre Villar
mation in Nineteenth Century. Mexico: Morelos. 1848-18582 Poli/(cal Power dtcrembm'de l
'Moviilución conservadora. insurrección liberal y Planes..., op. CIL, vol. iV, pp. 70-75, 80-92 VEZ—134.
v. 7, 1988, pp l-S4; Guy RC. Thompson,
Marcello Leccionm de historia patria, México, Secretaria de Fomento 1891 p l 452 -
rebeliones indigenas en la sierra non: de Puebla, 1854418762 en Antonio Annino y :1 ¿Ligier-inc ‘
' '
nazrone, vol. ll, Milán. 5to <li’ríleto,
e CongresodelanaciónGdema yodel 86 2 ). en De la Ton-e Villar,
ürmagnani (Camps), America Latina: dalla 5'!a colomlale alla Stata Planes..., op.
Franco Angeli, 1987, pp. 592-614, y Alicia Hemández Chávez. 'u Guardia Nacional y la movi-
m” vol. V1, pp. 140—141.
ln 5‘ Slnkjn, TbeMerican Reform... op, cil., pi 54,
“lación polilia de los pueblos', en Jaime El Rodriguez O. (compi), Panam: of Cantautor:
” Guy PAC Thompson r 'Popular Aspects in Ubenlism 'in Mexico,
'
¡84 84888 ' . BMW“ 0/1““
Mexican Hülory, Wiimington. SR Books, 1992. pp. 207-226 y especialmente su libro Anmxutlca. 4
American Raeareb, núm. 3, 1991. p. 287.
Mmon'aym‘da de unpueblo, México. El Colegio de México, 1991, ppt 45-804
c4

sumario 153
EX. FEDERALEMO us sw.
análisis de la evolución del tes
EL FEDERNLNIO “BEL“.

es nos llexun a un
L\ BULLÜÓN DEL FEDERWSWO LIBERAL Estas considera Clon ‘ ’ '
tanto zi los elementos
conclrcro—
dé la debida impormnoa _
demlismo que v :i la sociedad) como a las elemen
relativos a la ec0nomin y la cultura
El prindpio del federalismo que encontramos en 1867, momento de su nantes (los p la política
:1 las instituciones. en
activación, es el resultado del pacto federal refundado en 1857 y de ros internos (los relativos amen. podemos compactar
simplificar nuesuoex
su reformulación en el curso del periodo 1858—1567. El principio federal política) que. para la porn1' .
¿afin—magra y [3
SC caracteriza por esmblecer la efistencia de dos esferas autónomas. la mi: dimensiones: la politico—institucronal, - A — * s r
estas dunensroráeafréiïggddoejïeïs
de la federación y la de los estados. unidas en un pacto que las lleva a la polítiCO-SOCiJl. A la luz de tres
0
colaboración. ESC! colabomción se bisa en el hecho de que las gamn. L1 capacidad del federztlisnio de ir
e em i
nidos sin destruir el rincipio Engorpfmn .
tus constitucionales. comunes :1 toda [3 nación. están depositadas en la ¡0°
análisis con el fin de reordermf
federación en la cual se deposita además la propiedad eminente de las mgïmos optado por este) tipo de lustono—
de una verdadera
recursos incluidos la propiedad nacionalizada a las corporaciones edo elementos a nuestra disposición. en ausencia
se desprende
siistíCJS. los bienes sin propietario y la riqueza del subsuelo, garantizan- gmfm sobre este temas De este esfuerzo de reorganizacrón
sea válida ln idea
do asi :i la federación una esfera propia y no simplemente delegada por que también para el estudio histórico del federalismo
de la
parte del poder de los esmdos. L1 autonomía de la federación está con- de Cosío Villegas según la cual “los mejores limites tempomJes
Dentro
dicionada por la esfera de los estados que no sólo conservan los po- Historia Modema de Mexico son los años de 1867 y 1911“}S
deres no depositados en manos de la federación. definidos como de este largo periodo, la información disponible sobre el federalismo
poderes residuales, sino que comparten además algunos de los poderes nos indica, tal como llegó a ver Cosío Villegas. que hay una fuerte conti‘
de la federndón —¡usticia, hacienda, policia y educación——, empuiando nuidad entre la República restaurada y el primer periodo de la llamada
así a ¿su y a los estados a desarrollar mecanismos de colaboración y de dictadura porñrista (1876-1890), a la cual sigue una fase de continuidad
concertación. en la discontinuidad que abarca el periodo terminal del porfiriato
El principio federal se mmcteriu entonces por tener una fuerte con- (1890-191 l). De alli que nuestro análisis trate de ilustrar la evolución del
notación histórica, y cuenta además, gradas a la posibilidad de desa— federalismo liberal articulándolo con las dos tendendas básicas, la pn—
rrollar mecanismos de colaboración entre federación y estados, con un mera que hemos caracterizado como del federalismo de compromiso
fuerte potencial de transformación. Esta connotación es submynda por (1867-1890) y la segunda que llamamos del federalismo conciliatorio
el hecho de que tanto la esfera federal corno la de los estados operan di— (1890‘1911)..ü'3mnd0 Obviamente de establecer la tmnsición de estas
rectamente sobre el pueblo, con el resultado de que si cada ciudadano dos fases del federalismo liberal.
es sujeto de dos gobiernos y ninguno de ellos se subordina al otro, se ge-
nera un movimiento que favorece un proceso constante de colaboración
entre la federación y los estados. De la fuerza de la dimensión dia- EL FEDERALISMO DE COMPROMlSO

crónica y evolutiva en el funcionamiento del federalismo liberal esm-


Ya hemos dicho que la conscción del federalismo a partir de 1867 de-
víeron bastante conscientes los mismos actores políticos de la época,
bía darla debida importancia al hecho de que mientras las realidades de
Uno de ellos, Castillo Velasco , hablando de la soberanía de los estados
los estados preeo‘sten, el poder federal. no obstante tener un conjunto
reconodda en la Constirudón (articulo 109), sostiene que es el resulta-
de facultades claramente especificadas por la Constitución. no existe
do de lo 'que había sido antes, mientras los Estados ejercieron su sobera-
más que en el papel y debe. por lo mnto, afirmarse dando vida a un
nía; de modo que más bien es este articulo constitucional el recono-
conjunto de estructuras capaces de impiementar el dictado constitucio-
cimiento de un hecho, que un verdadero precepto para el furum".>‘
nal. En cms palabras, el punto de partida del Estado federal y liberal era
"Jasé M, del Castillo Velasco. Apuntamíemar para e! audio del derecbo comunitaria! mai- 3’ Daniel Cosío Villegas, 'Prirnen llamada generar. Hümn’a modama «Alarm. la Rrpu'blían
cano. Mhitn Lbreri: dejuzn Valdés. ¡888. p. 236. restaurada, vol» l. México. Hen-nu, 1958. pp. 11-30.
154 EL FEDERALISMO LIBERAL EL FEDERAUSMO LIBERAL MEXICANO 155

la or aniz sus tres poderes, el Legislativo Y el Judi. parece el indicador de la voluntad tanto de la federación como de los
cial, í:ue 3:21;Sd; su gran fuerzaelinstlmCional
Eiecutivo,
poseen un muy bajo estados de hacer oir su voz en la elección del presidente, del
Congreso
que,
poder efectivo r nlte instan. de la Unión (que hasta 1874 es unicameral), y de la Suprema Corte
La
cia, de añnnar’sfíitilsïnïfadereeïiÉsa-31:: trataránnen. primera 65km de como el Cangreso, cs elegida por sufragio indirecto de primer grado.
hoy en
poder teórico con su poder rzal a fi n amd
e comCldlr-su
Vida a una tenstón creadora
hacer intervención electoral no se produce, como podria imaginarse
a la
con los estados. ar dia, en la falsificación del voto sino en el momento que precede
y en
constituciones en la elección, y mas específicamente en la selección de los candidatos
déïgpáieïgóoon estados elaboraron sus encargados de
¿zslílrcláos
ica elinteres de los trusmos en preservar su el momento en que los ciudadanos eligen a los electores
, nombrar al presidente, los diputados y los magistrados
soberania Y defender sus poderes residuales, los no inscritos en el pacto
federal, asi como la necesidad de aceptar nuevas reglas de juego: la En función de estas prácticas politicas las autoridades federales uti—
a las
ausencia de diformidad institucional respecto de la Constitución y, po; lizaran todos los medios a su disposición para que los candidatos
diputaciones y a la Suprema Corte de Justicia sean personas influibles
lo tanto, la institucionalización de sus poderes En otro estudio hemos
por la presidencia de la República, mientras las autoridades estatales
tenido ocasión de ilustrar cómo este proceso de institucionalización a
harán todos los esfuerzos posibles para que los candidatos a dichos car—
nivel de los estados favoreció, gracias a la rapidez con que se actuó, la
ca- gos de elección sean personas capaces de defender los intereses de su
preservación de las formas de participación política preexistentes,
por estado. El patrocinio con que un candidato puede contar por parte de la
racterizadas, especialmente en los estados del centro-norte del país, federación o de su estado es de la mayor importancia, pues sin él no
electoral federal
sistemas electorales de tipo directo, mientras el sistema sera capaz de dar vida al club electoral que deberá encontrar todos los
Además, muchos es-
estableció uno de tipo indirecto de primer grado.“ medios, incluso la corrupción, para influir en las mesas electoralü y en
dieron un espacio no sólo
tados, nuevamente los del centro y el norte, los electores, nombrados estos en proporción de uno por cada 500 ciu-
con el resulta-
administrativo sino también político a los ayuntamientos, dadanos. En este compleio juego, del cual desconocemos todos los
en algunos de ellos se institucionalizó lo que en sus constitu-
do de que mecanismos por ausencia de estudios sobre las elecciones, si bien el
que garantizaba en algunos
ciones aparece como “poder municipal", gobierno logrará obtener a lo largo de la elección un mayor número de
directa de sus autoridades municipales y de las au-
estados, la elección
se controló la auto- diputados, no por ello los elegidos a partir de la intervención electoral
mientras en otros
toridades de distrito (jefe político), del Poder Ejecu- paralela, que acontece en los estados, quedan excluidos del Congreso y
por parte
nomia municipal a través del nombramiento de la Suprema Corte.
del distrito.
tivo del est-ado de la autoridad La interacción de las prácticas electorales de la federación con los es—
de gobierno de la federación y de
Detras de la similitud en Ia forma tados es ilustrable en la composición del V Congreso en el cual, a partir
entonces, notables diferencias a nivel de las
los estados se esconden, presidente la de las votaciones uninominales, son reconocibles por lo menos tres fac-
en Ia elecciónjdel
prácticas políticas, que se reflejarán Union y de los
de ciones: la juarista, que controla entre 46 y 54% de la Cámara; la opo-
al Congreso de la magistra-
República, de los diputados en evrdencra sición, que controla entre 24 y 30% de la misma, y los independientes,
Muchos autores han puesto que representan entre 16 y 30% de los diputados. Si a ello agregamos que
dos de la Suprema Corte. las declara-
periodo, y no obstante todas el componente iuarista, gobiernista, se presenta a su vez dividido en
cómo a lo largo de todo este intervencton electoral tan«
suerte de
ciones de principio, se asiste
a una
lla- dos gmpos, el del presidente Juárez propiamente, y el del ministro del
de los poderes estatales.” lista impor-
to por parte del poder federal como practica política indebida nos
Interior Lerdo de Tejada, podemos formamos unn idea de la
en la
más que una tancia que tienen tanto la oposición como los independientes
mada intervención electoral de
. i . . . pp. 234 _ 23 6 .
. op, cm, ‘ aprobación de las leyes.” Los mismos presidentes de la República
" ürmagnani, "Del temtono a la región“ , en Manco, Mexlco,
1857yla: Leyes de Reforma
” Rimtdo Garcia Granados, la Com/¡lución de and Diaz. Machine Politics bi
y lawrence Ballard PerryJuarez 3” Perry, juarez and Diazi i ,, op. ciL, pp, 406410.
Tlpomfla Económica, 1906, p. 45, Press, 1978.
University
Marko, De Kalb, Northern llllnois
156 a mamvo usan El mamut: ussrxu Macano 15‘

ese palmojuiree Lerdo de Tehda.


Diaz y González fireron ¿[cerdos
..
s 15:, habia sido redunda por k» comïímiürcs. 3'
por
la rmyoria relativa de los electores. gracias al 7 >—
¡delantada en 1867 de que mníuntamente con la eleccion flyedh'pmpues:
e. Congreso
spam de los ¡roben
33d y 1m nomblü de los diferentes esmdos, con el resultado g prtxedien :r votar el plebisa'to
de
que su desrgmción de propl—Ki‘m P07 d 5053““) ÉÉUÏSÏO 3-
mw que ser aprobada por el Congreso. minimum la Constitución mooduaendo el Senauo ) amp .
La como-‘(endas del Foie: Ejecutivo. había enmnrrado um 0905196?
u
de los interces- de lo: estados de verse
posibilidad representadas
en los
memes
Mm de la federación nos ainda :i entender
como la {omsima con el resutzdo de que cl gobierno ¡““0 que sobreseersu m“
east-2:1 entre y estados no llegó nunca a transformarse en un ‘ ¡[íVZL‘J
xerdadero redención
conflicto.
La oo‘nboradón entre federación y estados
fue mi: creación del Senado fue así el resultado de un amplio debate en el
tamb-ten pceible por el acuerdo tácito alcanzado :r nivel del Congreso Corkcreso de la Unión y en la prensa en el curso del CJJJ se insistio so-
sus bre ‘la conveniencia y necesidad de ¡amm con el Senado un cuerpo
pies
durante
e_ podra en alguna periodos de sesiones mundo cualquier proyecto de
torrnrt lesionar los ¡memes de uno o más estados que represente directamente los intereses de ¡cxs estados. no conside-
se recurra al Voto ‘por diputación'. mido la Cámara de Diputados sino tt represenmdón de la población. y
es dedr. los diputados no actuaban
como ‘reprüenmntes de la nación' votando en que los estados kun representados con estricta igualdad. lo que no
uninominalrnente. sino co—
rno representantes colectivos de los estados, puede verificarse en una sola cámara. en la mal una; ¿tados tienen
correspondiendo por lo
tanto un “xo a cada estado. mayor número de dipumdcs que otros', super-indose asi el supueío
El ‘por diputación‘, que habia sido considemdo durante de que “en determinados casos se practiquen las vouzjones por dipumo
roto la fase
constituyente en el muso de la discusión sobre ciones y no por votos individuales', lo que ha sido ‘rnotivo de intrigas y
el sistema bicameral o
unimmeml, consúnrye una prueba de la voluntad de compromiso combinaciones numerias'.“
por
parte de la due politica, que sin modificar la esencia de la Constitución In reforma constitudonal que dio vida al Senado ilustra sufidente
pennitió a nivel de la Cámara de Diputados la posibilidad de un enten— mente bien cómo partiendo del principio federal podian desarrollarse
dimiento entre federación y estados y favoreció, al mismo tiempo. que prácticas politicas de compromiso entre federación y estados, lo que
los estados pudieran desarrollar políticas de coalición sin caer nece- permitía que la tensión existente no desemboca: en um crisis políticr e
sariamente en el seccionalismo, es dedr, en la formación de un bloque institucional y diem en cambio vida a un: sucesiva instinrdonalindón
de estados para la defensa de ciertos interses. El seccionalismo era, de las práctica políticas nacidas de los silencios presentes en la Comú-
además, expresamente prohibido por el pacto federal (artículo 111, tución. En efecto, al Senado, en cuanto cuerpo estaml mpaz de repre-
fracción I). El voto “por diputación", mecanismo legislativo que hizo sentar los intereses de los estados, se le asignó la fundón de maker los
posible la política civilizada, o sea, la que excluía el recurso a la fuerza frecuentes conflictos entre el Eiecutivo federal y los estados. T que
y, por lo tanto, a la insurrección, encuentra su fundamento institucional podían dar lugar a Ciertas inmsiones de poder por parte del Eiecutivo o
a e.\'tralirnitaciones en el eiercido del Legislativo'.“ La reforma constitu—
en la diputación permanente que operaba durante los recesos del Con-
cional reguló “la situación verdaderamente peligrosa en que se hallaron
greso de la Unión y que estaba compuesta por “un diputado por cada
algunos estados y en que todos podrían encontrarse a causa de que ha—
estado y [emmfion (artículo 75), lo que permitía la representacron equr-
yan desaparecido los poderes Legislativo y Ejecuu'vo del Estado, o por-
tativa de los intereses de los estados durante el receso del Congreso.”
que surja alguna cuestión política entre los poderes particulares de un
El desarrollo de estas prácticas POÏÏÜC‘” de carácter electoral Y parla-
mentario favoreció una progresiva convergencia entre federación y es- W Conmicri: (H de agmu de 1867). en Hurrúxrro irían Urrhnivi: (cano). Docunums ¿ae-¡-
tados cuyo resultado institucional fue la transformacrón del (Eongreso ms de la Reforma. voL l'V. Mein), Federación Editorial Mariana. [982. pp. 84489
unicameral en bicameral, con la creación del Senado. No esta de mas u Del Castillo Velasco. mientos", op. al. pr 121. Véase tambiérljaime delArmal Feno-
de
recordar que la creación del Senado, discutida durante el Congreso
dilo. 'El Senado durante la segunda Republic fedenl'. en fl Senado marron-o. vol. II. México,
Senado de la Repúbliu. 1987. ppt 11-96 y especialmente ppt 79-93.
‘1 Del Castillo Velasco, Apunlamienansn, apt cite p. 123.
” Dc] Castillo Velasco, Ayuntamientos... ap. nit, pp. 121 y ss.
¡s
El FEDERuIsuo UBEKu. a Pmaxusuo una“ “maso ¡<4
Buda que intemm . . . l .
poderes a oqim'r oblLQue n alguno de las que ¿magica el principio dc la no mdcxu‘ón del pmsidcnxc dc l.¡ Repú—
.u
a1lglïkÏSÏLÏlïuPcmnnl
ocurrir :¡l Scxudo en‘undo l-l dc las esmdm de NiCA y dc los gobemndoms dc‘ los estados. y Li segundJ. que sc refor—
asi‘ïvn‘ Í: nn: [X\Ñlblll€l.l_d
de f" El num la Consn'rución gininlirjndasc Lx indcpcndcncu dc los ¡“link
bmnl cnranms "un KC!
‘nudor. ¿“11'30 quxcn unims 569m“) nom‘ ¿pia-z“
nes Odnforin: .1
¿1 Lis ¡mes “‘k n14}: dd mismo fomxxïmz Élcxvio. .-\ (mms dc csms dcnmndJs (ds las cuales sola LI primer; rclatixu s
nombramiento “se ¡xml Pur““3““ hsmdo‘. cum
cl E' Hu.“ Q.k\‘l(‘l‘.ll u‘n uprob.¡c¡0n l .1 no mclm‘cion del pmsidcnic y de las gohcnmdoms fue inscnn cn Li
Scudo“ umculo Ñ: {mui un k del
w \ . llt‘x‘umn Constitución. micntms l.l seguild.L l.¡ l'L'lJtíVJ .z lJ .mtonmnix munioiNL
L'l rcxbmu
No 'i ¡e .-
W): .k cl Poder Luigishtixv cn bi. g- zulujo cn un simple ¿cm ndininisimmu quc Rumano las pn‘pim y
mmcml pex-¡“sé .lnlmuonJlnilc (mnsronnn
- Progmalm K\\‘Hd\k\‘l0ll
. ‘ _ dc los dlpunulm‘ :¡l cs- las nrl‘in‘ios municinilcsï sc dcscflu irlbrmz cl pnndpio dc no ¡mr-:—

onnsnmcionll: scr rcprrst‘nmnlcs .ic la naciün. .-\ ¡unir dc‘ 1874. la vcncíon clu‘mml n nivel l‘rxlcml. dc las csmdas y dc las municipim.
Simm esmr inlcgd por rcpmsx-nmnics de pucs cmn €5l últimas Nino lo lmbm csmblcu’do La lcv Clm‘tdml, las
[uff-fínpicmuncntc inician:
(xx y dc las mmmnos eucugndm dc oxgmimr la pmiciiucinn clcx‘mml y d—ll’ ur‘kucn a las ck\\
_ .\:l\ pum ser usinpucsm dc 2° micmbrm
—l> LÏXPURIdOS y H s‘cn;¡don;<—. ‘nonibmdm‘ por sus irspu‘nxzis Cá- mms.“ El uvnrcn‘tn institucional prusmlcmc habia ¿Ido origen .\ Lx un»
Lzmículo 75)» y empieza .1 expandirse cl “no uninominul y :1 ms- dón dc un ¡unido del pmsidcnlc n nívcl l‘cdcml y Je un ¡unido de las
¡nu-¿5’
mngirse el vom por ‘dipumción‘. quc quedó cn la prjcn‘cx limitado a la sobcdoms dcntm dc lixs csmdas quc. si bicn lubi; cundo la ¡\\\'i-
aprokudón del presupuesto. hiliahd de: unn inmnrnción {uk-ml cn Im csmdm. sc lubu nudncido
Si bien Lx nucxn institucionalimcim incmincmó la immm-Lxción dc Li cn un ml‘orznnicnm del ¡xxlcr persoiul del pmsidcutc y dc las gxxbci»
¡Munición con los asadas. cn‘ lJ pnldicl fil\'0R\:iÓ más .il poder federal nndoms y. por lo mnm. en una CXClHSÍOn dc l\\lll\(‘|’\\\\\* mu‘rcscs nou—
creando LI posibiliddd de que este último. y en especial cl Eicx‘utivo blcs y municipales dc lJS minticndas cluïumlc‘s V imlllims‘“
fcdeml. pudicm rcforzir su pmscncin cn Ll lucha politica dcnnu dc los El remedio husunln [um R‘t‘qllllil‘r." cl pink-r l‘cxlcml OO“ cl ¡\\k‘l’
esnu‘los .nncnnmndo, aunquc cn La rnilidsd no lo liicicni, con una in- dc las ¿mulas sc ivvcló muy pmnm dc cscmi Chania“ “mine .\ lunes
tervencion federal, Bm mucnam de inicn-cncioii no cm irreal porque el del principio dc no mclmvimi Lis lucha. tínvionalcs ¡menus dc las cs-
mdos. quc .mlrn’omicntc lmhmn siglo o‘ndicionndas por l.l mit-moción
¡xx‘lcr t'cdcml podin contar no mmo um Li fuerza -.inn.|d.i que: lc cho
decia sino más bien ¿musc- con LL Ewcioncs disidentes ul poder csmml politica del pmsidcnlc con ¿k gul‘cdur. K-cnuinun‘n pm explotan.
existentes cn las mgioncs. El resultado dc Ll no mckx‘ción fue que cum: IS‘S y l&\" LIS luclus (Ilo
cionales cn la l'mlcmción y SOl‘R‘ (No Cn los csudos se dcmmmn. pm-
La ¿vpansión del poder federal y, cn :spccínl. del Eiocutivo. generó
vocindo l.\ pmscnmción .1l Senado dc peticioncs por ¡um- dc seis csrw
uns fuerte tensión mn los csmdnxs am ¿unsu‘ucncias sinniñcuims mn-
das en que se pedia qnc se dm‘hmm L| drsnxxn‘ción de podeu-s y sr
xo a ¡nm! del Congreso y dc.- Lis fue-mis :¡flnildJS como :l nivcl de los nm.
nonibmm un golwmadm interino.“ Las clkxmxs del piincipm de no
nicipigbx que vcmn ¡“lucida su csfcm dc noción. L-i oposicion fue mpi-
mclccción a niu‘l de las csmdos fue asi dcscsmbilinnlc de las equili-
mli:.¡d.¡ por la ficción porfirism eïiswnlc :l niml nacional pam plzlmcar
brios poluiaxs, pues dc l.\S seis soliclmilcs pmscnlmhs JHR‘ cl Scmdo
das mivindiucinncs: la primcm, que pam liinímr cl Poder Eíccutivo fo
mlo unn, la dc Puebla. pmscnmdn cn 1378. (nc K‘clxauda por impuxïx
deml y cl dc las estados debia mfommrsc Ll Consúlucion (lc ml modo
(lente micmms ¡LXlJS Lis demás --Coliin.x (ISIOI Jalisco u&<.‘\ Coahuila
° ¡NL ¡\ X57. .‘xhc hs mniaics en": federal-¿on v und.“ es, cn austin} dc esmdixm ¡kw
mm: h opinion del dipunikxliwe Fernando; qun‘u rn lS'J ¡“num un '11q
sinóptku de las de ‘hmqw (l' de mm) de un“ en De u l‘mc “Du. "un“ qa nu mi \1. pp
muuïuauncs del “¡den uvwnmcimul en las estankw‘ del “¡al se desprenden
seu Wan“ de pen 21:63h“
l l.
(la que anxnm‘c rn Im estadnd‘ ll sn- “ A! uuu-cura mmm!“ Mesh“ Centro Ramona! de nunk“ Mumwlex ¡QR ¡x HS
mándonfl .I saben Ls invasión cxrcrixv. la ln\'l.\‘l\\4\ ¡maior ‘° Rubin“ (“muucvml (5 xk nur“ de ¡SYS\ en Tau
esta“ las dolencias
cación dentro del ¡"Lam esta“ el mnflicto cum Im palm dd pn‘pin ¡Anima 1;“a s. ip
¡Milan legkhm“ nl. ¡x “lil
ein-vidas ¡\)r la ¡Mención m el anda y la falta ¡[wanna y simulrsnea de los “ Manuel Bonnie: Onwen. la Mar“: fina-nl n La Murd- ¡ir ¡“km Mus“
H Mi puni-
r Ecetia“; del Buda En Manuel Canale: Ompcn. 'PJ Senado, ISTSJQISS'. en
u-n . , ¿ya un mL lu. m 95-94. mm mx m 37M
l60 EL FEDERALISMO LlBERAL
EL FEDERALJSMO UBERAL MEXICANO ¡61
(1884), Nuevo León (1885) y Tabasco
(1887)— fueron aprobadas <
nombrado, como disponía la Constitución, y constitucionalmente podía ejercer el Congreso
un gobernador inten’no. Mu— en, a ¿22:15:32: El:
sobrelel
chos de estos gobernadores interinos, deral se limitaba exclusivamente a decretar, segun
como fue el caso del general 1357, las contribuciones para cubrir los gastos y alreatat'nen del re-
Bernardo Reyes en Nuevo Le ón,
favorecieron una reorganización paci.
ficadora de las luchas facci onales supuesto ejercido en el ano precedente, pero no tema injerenc ¡a e: la
internas de los estados, lo que
garantizó, una vez derogad o el ies definición del gasto público (artículos 68 y 69).
principio de no reelección en 1887,
la . .
organización de un poder propio La tensión politico-financiera está además fuertemente mflutda,
sólidamente vinculado con el poder como
federal. acontecia a nivel politico-institucional, por la preexistente
El principio de no reelección le ¡os los estados según la cual ellos eran los titulares de todas lassoberamade
rentas e im-
de aparecer como un mecanismo
constitucional ree quilibrador entre puestos. AJ suscribirse el pacto federal de 1857, habian cedido a la fe-
federación y estados, sirvió para que
la federación lograra, a traves de deración exclusivamente los derechos sobre la importación y expor—
la intervención y el nombramiento de
gobernadores interinos, completar tación de mercaderías (artículo 112, fracción r) y las rentas
su esfera de competencia, generar de servicio
una convergencia entre los intereses derivadas de la acuñación y del papel sellado (articulo
politicos de los estados y los de la 111, fracción tu),
federación, y dar efectividad a la y se compromerian a abolir “las alcabalas
función del Senado en cuanto garante y aduanas interiores en toda
no sólo de los intereses estatales la República" (artículo 124)
sino también de los de la unión. En
esta forma la federación comienza Como puede verse, la raiz de la tensión politico -fmanciera entrefede-
a presentarse corno una esfera de
poder superior al de los estados con ración y estados es entonces doble:
el resultado de dar vida a una coali- por una parte influye en recursos de
ción de intereses entre el Ejecutivo federal los estados susceptibles de ser
y el de los estados orientada apropiados por la federación de
tanto a reforzar el poder politico de Porfirio cuales uno, la eliminación los
Diaz como a impedir, como de las alcabalas y de l as aduanas
había acontecido entre 1878 y 1887, la constante era potencial, y, por otra parte interiores,
intervención de la fe— , incide en la utilización de los recursos
deración. Esta ulten’or convergencia desembocó
en una nueva reforma
constitucional, la de 1887, según la cual tanto el
presidente como los
gobernadores podian ser reelegidos lo que onginará
una significativa
reorientación dei federalismo liberal hacréndolo transitar
desde su fase
de compromiso a su fase de conciliación.“
La tensión entre federación y estados se caracteriza por poseer
una
segunda vertiente de tipo politico-financiero que expande, por
así de-
cir, la que se da a nivel político-institucional, conformando una serie
de
nuevas prácticas de compromiso que reforzarán la politica civilizada
inaugurada en 1867. La tensión a nivel político-financiero encuentra su
origen en la aprobación de los presupuestos federales por parte del
Congreso y se manifiesta con fuerza ya en la aprobación del presupues-
to de 1857, entre 18614863, para repuntar con mayor vigor a partir de
1867. Esta tensión tiñe al mismo tiempo tanto las relaciones entre el
Ejecutivo y el Legislativo federal como entre la federación y los estados
representados en el Congreso, y deriva del hecho de que el control que

“ Reforma consu'nicional
(21 de octubre de ¡887), en Tena Ramirez, lzyesjundamenralan.
op, CÍL, pp. 708-709.
|62 EL FEDERALISMO LIBERAL
EL PEDERALISMO UBERAL MEXICANO
X53
pnnCtpal fuente de recursos para los
gobiernos estatales. El gobierno
amenaza en 1871, logrando la aprobación ciendo bien la resistencia que estos nuevos impuestos federales habrian
usa esta de una reforma (Sons. generado por el hecho de que podian ser declarados inconstitucionales
titucmnal que abolía 135 alcabalas y aduanas interiores a partir del 1 de en cuanto afectaban los poderes residuales que pertenecían a los
enero de 1872, reforma que fue abrogada el esta-
año siguiente” dos, el gobierno federal trató de implementados gradualmente entre
La ““96“ POIÏÜCO-finflndem que amenazaba el orden federal fue re- 1880 y 1884 sin que por ello pasaran inadvertidos.Sl Los nuevos im—
suelta con la reforma constitucional de 1874,
que estableció que era puestos federales desataron una fuerte oposición moto a nivel de los in—
{JCUIÍRd CXCluSiva de la Cámara de Diputados "examinar la cuenta que tereses económicos afectados como a nivel de los intereses de los esta-
anualmente debe presentarle el Ejecutivo, aprobar el presupuesto
anual dos, que veian en los nuevos impuestos un atentado a su autonomia
de gastos, e iniciar las contribuciones que a su juicio deban decretarse financiera. El Ejecutivo federal trató de contener y liquidar la oposición
para “ibm aqUél".5° De esta forma notamos una reorientación de la vie— delos estados resucitando la vieja amenaza: abolir las alcabalas y adua-
¡a práctica caracterizada por el gran riesgo de conflictos entre federación nas interiores. Que se trataba de una amenaza lo ilustra la convocatoria
y estados, y entre Ejecutivo y Congreso, a favor de una práctica política que hace el secretario de Hacienda en 1883 de una conferencia de re-
de buscar en cada presupuesto los elementos de compromiso entre los presentantes de los estados con el fin de discutir cómo abolir las alca-
diferentes intereses y entre los de la federación y los estados. A partir de balas internas. Durante la conferencia los representantes de los estados
fines del decenio de 1870 el presupuesto, sin dejar de ser, como acon- propusieron una fórmula de compromiso, acogida en la reforma consti-
tece en todos los regímenes liberales, un motivo de alta discusión políti- tucional de 1884 que estableció que las alcabalas serian abolidas a partir
ca, ha dejado de representar un elemento de conflicto gracias al hecho del 1 de diciembre de 1886, logrando asi el poder federal desmovilizar a
de que en su votación sigue dominando la práctica del voto por diputa« la oposición politica que en nombre dela “soberanía natural de los esta-
ción y no el voto individual. En este caso, en ausencia de una partici- dos” se habia formado contra los nuevos impuestos federales, los cuales
pación del Senado en la aprobación del presupuesto, los intereses de empezaron a dar los rendimientos que esperaba el gobierno.52 El com-
los estados son representados por las practicas de compromiso propias promiso alcanzado en 1884 fue perfeccionado en 1886 cuando a traves
del voto por diputación de una nueva reforma constitucional se logró que los estados no im—
.
La nueva normativa constitucional relativa al presupuesto-leyes de re» pusieran “ningún derecho por el simple tránsito de mercancias en la
cir—
solver la tensión entre la federación y los estados a nivel de los recursos culación interior"?
contribuyó a una reorientación de la misma en la década de 1880. ’En Como puede verse, también a nivel de la dimensión
politicoñfinanú
ciera encontrarnos la misma tendencia evidenciada en la evolucion
efecto, quedaba siempre vigente el principio de que los estados debian de
a la Ctr- la dimensión politico—institucional entre 1867 y 1890. Dicha evolución
abolir las aduanas interiores con el fin de eliminar los obstaculos
culación nacional de los bienes y favorecer la formación de un. mercado
se caracteriza por el pasaje desde una tensión
entre federación y esta—
el prinCipio li-
único, nacional. El argumento en discusión no era tanto
dos hasta una convergencia de intereses entre
los mismos, especial-
el con- mente a partir de fines de los años setenta. Indudablemente
beral de la libre circulación de las mercaderias, sobre cual todos esta con—
vergencia de intereses fue positivamente influida
cordaban, sino mas bien los efectos negativos que dicha liberacion ten- por la mayor inserción
dlSmInUlr,.l:líln21n de México en la economia internacional y en especial,
dria sobre los recursos de los estados, que en caso de , por el comien-
de la zo de la inversión norteamericana en sectores
epender a los estados de la merced y de la caridad productivos y en los
en federacrog.
cuan 1a ferrocarriles, lo que llevó a los estados a disminuir
La tensión en torno a los recursos volvió a aflorar 1880, o la intensidad de sus
federación, para hacer frente a la crisis lntrOdUJO
fiscal, 5' Marcello Camagnani, “El liberalismo,
nuevo:on ”2: los impuestos intemos y el Brado federal mexiano,
puestos que afectaban las manufacturas nacronales y extranjeras. 1857-1911", Historia Mmmm, númi 151. 1989.
ppt 478—483.
51 Ibíd., p. 175,
53 Reforma constitucional (22
a lénri. p, 697. de noviembre de 1886). en Tena Ramírez. Ava/undAr-nentals. .
. .,
5° Pz’ecm constitucional (13 de noviembre de 1874). op. CIL, p, 702i
opi cr't., p. 708.
¡(a FJ. FEDERALLSMO UEM EL FEDERAUSMO LIBERAL MEMCANO ¡65

reivindicaciones de soberanía y a desarrollar en umbio una mayor co— - ser comprendida notando justamente cómo su principal institución, el
lJbOmClÓn con la federación a fin de beneficiarse mayormente de la 'L amparo, es decir, una garantía jurisdiccional contra cualqurer forma de
reactivación económica. De alli que encontremos que no sólo la evo—
arbitrariedad en los derechos del hombre, de la soberama de los estados
ludón general de la convergencia entre federación y estados sea la progreswamente,
misma, sino también que la modulación de la convergencia resulte simj. y de los estados contra la esfera federal, se extiende
aumentando su esfera de competencia en los derechos tutelados, en los
lar. Tanto a nivel político—institucional como a nivel politico-económico
sujetos de proceso y en el procedimiento.
esta convergencia se caracteriza en un primer momento por la activa.
Por lo que atañe a los derechos nitelados, la justicia federal extendió
ción de practicas de compromiso que, en un segundo momento, son
obieto de institucionalización a traves de sendas reformas constitucio. sus competencias a las materias penales y a partir de 1867 a toda la le—
rules de carácter politico y la aprobación de los códigos federales de gislación secundaria, con el resultado de terminar por abarcar “desde
mineria y comercio. Conviene finalmente subrayar el hecho de que la los majestuosos preceptos de la Ley Suprema hasta los modestisimos
búsqueda de esta convergencia entre federación y estados da lugar no del más humilde reglamento municipal"." Respecto a los sujetos proce-
sólo a un amplio debate político en el Congreso, sino también a un vas- sales, el amparo, concebido únicamente como un medio para proteger
to debate politico en la prensa con el resultado de reforzar la libertad de la libertad individual, se extendió progresivamente, a partir de los años
setenta, hacia las autoridades y al ‘tercer perjudicado",
¿(presión y favorecer un primer desarrollo de una opinión pública; manteniéndose
a salvo el principio liberal de que la sentencia
además determina la formadón y difusión de clubes politicos capaces será siempre tal que sólo
de ir organizando a la opinión pública y la vida politica. se ocupe de individuos particulares, como fueron
especificados en la
En el desarrollo de este proceso de convergencia de intereses tanto a k’-‘Y Orgánim de 1882. En relación con el procedimiento,
la evolución
nivel de la afem politico—institucional como a nivel de la politico—fi- es la que acontece entre 1861 y 1869 cuando
massrgriifimtiva
dero se consi-
el amparo “como una institución
mnciem. notamos un hecho importante y significativo, representado netamente constitucional que
requería del impulso oficial para su
por la progresiva añnnación del principio de la primacía de la fede» tramitación’, con el resultado de
ampliar la esfera de intervendón de
Edén eri cuanto garante y condliadora de los intereses plurales exis- los iueces federales l 55
El crecimiento del aparat o judicial federal
rentes en el espacio geolimstórico mariano. Gracias a las prácticas de A A y la extensión de sus com—
petencras a nivel no sólo constitucional sino
compromiso v a su instinicionalización, a la federación se le va progre»
cen a pensar, a diferenda de cuanto
s 12:11:: asignando de 'acto un papel superiori
En es; progreso? afirmación de la primacía de la federación un pa-
pel de 21:1 mmreacia lo desempeñó La competencia de dicha federa-
cf: de acentuar los derechos constitucionales en todo el espacio me—
.ccria :Ct. «a de la organización de un Poder Judicial federal. _—\ pesa:
de l: ¡51115233272 de estudios relativos al funcionamiento de este poder,
rider-ací a son posibls a partir del gasto federal. Nota
iia espai-¡sión del gasto federal para la justicia lo
otros elementos. nos permite pensar que efectiva- visto concretamente como
en
se cam-on los tribunales de dis-¿rito y de circuito previstos lo tanto la idea que esta no ‘
trio que además están prüentes en todos los 5ta soberanía sino que tambien
Notarios también que en este periodo se da un
.2 de las leyes óïaiiicas para que tenga vigencia el " Rec-tor Fix—bm,
1951. p. 168. MatW *
42 cie 1861, la de 1869 y, finalmente, la de 1882. 090%d Mm n un
n rana, p. 175.
sloizcíón de la ¡asocia federal es susceptible de 3“ Cm Mexican, qa dr,
VOL L pp. 53-58.
a-.
.
.

a.. "
¿me?:n 2:;seWW d W° W v
ha EL FEDERALISMO una“
EL FEDERALISMO LIBERAL MEXICANO 167
e 7 e . . .
¡gdón de las luchas faccionales gracias al principio de ln reelecdón del
e h tm} presidente de la República y de los gobernadores. L1 reforma constitu-
analiza“do. que no sólo fitvorecigael d hemos
dunensxones que cional de 1887 que permitió la reelección favoreció la cmergendn de
GS y l: difusió n de um nuexzt cultum esanollo denuevns practicas pelín:
H politica, smo que también permi—
m por 251. dear. b unifimción politim nuevas prácticas politicas que tienden, a diferencia de las precedentes,
del espacio geohisrórico mevica— 3 concurrir en una conciliación entre el Eíecutívo federal y de los est:—
no.Esz;1 unifimción se logró :1 naves
de los mecmismos de compromiso dos. Si bien tanto el primero como el segundo no actúan independien-
que se fueron progresivamente demrrolllndo a
partir de la voluntad de (¿mente de los intereses de su respectivos entornos, se nmnifestnrán
lts actores políticos y sodnles de fomentar.
según lo previsto en el Pac— no sólo :t nivel de las instituciones —congresos fedemJes y estatales, v
to Federal, formas de colaboración que snhnguardann los interesa
de ¡vimmmientos—, sino también a nivel enminsúmcional, iugando [:1
todos a traves de L1 concertación entre la federación v los estados. ¿um de la “amistad”, de 12 lealtad, haci: los gobernadores y el presi—
L1 evoluc'ón mama de la formas de colabomdón nos permite ver dente de la Repúblicae L2 tensión entre federación y estados tiende mi 2
ci ¿fito del fedemlismo libenl que es atestiguado, como lo muestmn lu abandonar la precedente correlación entre politim e instituciones par:
primos pOEEÍCLS‘ por una fuerte interiorizzo‘ón tanto del fedemlismo asumir un: dimensión de tipo dendflmenre política que favorecerá [3.
00:20 de! über-¿kmo EE resultado ¡"mi de esta primera Else del fedexm ulta—ior verticalizndón del poder en manos del Ejecutivo fedeml y de los
Enzo línea! a susceptble de se: 9'31:m diciendo que favoreció de los atados.
tz: mjor y miro: in. ‘mdonzfimdón de los egados a través de la u— En el curso de este pra/sem, L1. dimensión políico—insámdoml adquie—
nen de L—z pcïïïím dvlizac'; que grandnba la esfera. federal Y, fl re una conformación diferente de L2 que mvo en el periodo precedente,
:‘SIZO 2' ""10. ¡aterrizó ej desarrolo del poder de la fedmción. que de y que es SJSCE‘pKÏDÍC de ser comprenüda a parir del retoma. ¿afiliado
term 5 ¿e y mena cpefidonzl logró convertízse en un poder como hemos dicho por el principio de ln reelección de los g-¿nds no-
rr.’ :t uva del efe-dde 03:31a de sus competends. tables en las gubermnms de los estados. eypedllmente de los cue ez:
12 fase precedente lnbízn sido eïduidos por 13 lucha faccionzd y: l; iz:-
rervención fedemLï‘ E‘ regreso 1 los mmm vértices de los eeudos de
EL sarcasmo CONCLLKÏORXO muchas familias nomles de gun migunbre regionzL' permizíó
tm; rca—
yo: gobernalidad ym :egxfladóu de 12.-: luclhx facciom—les. con
el raul-
io dot—zu: de un; fuerte capacidad de rado de que el Efectivo federal no necmitó reunir
como antes al irs—
¿ción de múltiples dimensiones, y rmmemo insri'tudaml de la desaparidón de los podezes que permíze la
.:-cc:icc';níee:o ¿e dos SÏÉSLS autó- mrexvención fede-4 2 Lava del nombrmníemo de un gobezv_
.__-'dcr ¿:—
5 ¿52535, neo condados-¿dis en— termo.
e Í; evo 21:30:: ¿el íec'er-¿L‘smo ¡iban! [2 mdñcadón ¿e los aseos r’zxoredó ei cinta
cïe las ¿aim de
no es un mp1: «¡afinación de rombo 2 'K meta: de tipo coro—H
"Hierro la que a ¿fue-4m de bs

mnfiemmmm m “KW-WWpm
comp_
".0 9:5 'Dï& un replan- prime-¡Á no son Wes de se: només y ser. en miio. 9:3c
sexe?
..;:«‘ ¿e um. nuez: ¿1215162. 12
. - , e_
macebepzcfiddenem ‘o‘éade
¡2154334,1 mm "m tm mudo ariete: pam
- k? ' _ ‘Z'V’.e:.._‘° .452 v se marce"
'1 t_-.. ¿ima—60': por":m' .co.‘ pmH ¡2da la orgznmcóe: del m.sien h firm—
rïi
gta-edree. (¿amics pcr la Coc 6-2105 podes meme _v Iudicid de v2 raiz-¿661 ¿«L-emo
_ - ‘c—N 2 "< ¡WWId'V'Pi y: 2 Mrwgde ' mummmum’
ram ‘ 1551291121512“t
n'efisz'rzéebj q’lzz’ ¿
. . _ _ _
c; VDLV-ü=c‘ñ!&üdamglmcstyñ=gzfi
WWW": SJ 91:19 de ¿326532 e: b reg—J— FEB-'31
’ 11/I
M‘EZIOJaO
8L rwepausmo uzmt
168 EL FEDERALLSMO LIBERAL
si bien em/ian por lo
r el hecho de que los gobernadores, candidatos para la regular
poco a poco las prácticas de compromiso del periodo precedente que, ,1 'a de sus
República la lista leí; :4:
permitían tanto al poder federal como al de los estados intervenir en la 4,- “¿Si'dente dela ‘ ‘ ' para su aprobación, encuen
, ’ —
. l de ustiCia del estado '
aprobaoones presidencra
designación de los candidatos. YC! esa lisra. las reiteradas
lrlbuziïán totlal de
‘ los gobernadores amo
La transición del compromiso a la conciliación se inaugura a fines de Confirma re interpretadas por ’
fueron progrestvamen en sus estados,
los años ochenta, cuando los gobernadores empiezan a negociar con el
total autonomia para designar los cargos electivos
presidente una contrapartida que los recompense por la aceptación de u1:; de que ya los últimos anos del
sus candidatos, lo cual llevará a partir de la década de 1890 a la organi. con el ":5“,m en pgirjtanïslïláíbe’m—
dejan de Y
zación de un espacio propio en la compilación de las listas de los can. nadores os carsÉnïgljzsam

didatos, utilizando para este fin la designación de los suplentes. Como
' ele i osalilstas
ación delos enviardlas _ . .
_m‘:|0f 61 signifi-
puede verse, las nuevas prácticas conciliatorias se desarrollan apropián. mïlïmeva practica elgectoral nos ayuda a comprender a
de flpo (PT’C‘I‘ÉF‘O
dose de los espacios institucionales sin provocar por ello una nueva ins- cado mas general de las practicas no institucionales
solo deia de inter-
titucionalización. lo largo del periodo 1890—1911r El Estado federal no
desdibuiando por lo tanto
A panir de los años noventa la nueva práctica electoral se expande venir en los asuntos internos de los estados,
no arbitrario e independiente que había desarrolla-
hasta generalizarse en 1898, Los términos de la nueva práctica concilia- su imagen de poder
en-
toria pueden sintetizarse así: corresponde a los gobernadores disponer do en la fase precedente, sino que también se reformula la relación
recí—
de los cargos de suplentes a su total discreción a cambio de la lealtad a (re federación y estados basada esencialmente en “una relación de
las decisiones del Poder Ejecutivo relativas a los nombres de los propie- proca confianza personal entre los representantes de los atados y de la
tarios, Gracias a este acuerdo informal entre gobernadores y presidente federación que aleja la intervención de la primera y concede mayor au-
vernos que numerosos suplentes logran acceder, por renuncia de los tonomia a los estados".99
propietarios, a los cargos de diputados o senadores federales: En el bie- El resultado final es que las práctims conciliatorias fueron cor-royen-
nio 1898—1900, 14% de los diputados y 23% de los senadores habian do la tensión que habia entre federación y estados, generando efectos
sido originariamente elegidos como suplentes,58 El desarrollo de esta indirectos negativos que se expresarán en una menor y más rígida inte-
nueva práctica llevó, especialmente a partir de 1900,21 una rígida delimi- racción entre las dos esferas de poder que impedirá una evolución po—
tación de la competencia electoral de los gobernadores en los cargos de sitiva del federalismo. En efecto, si bien a través de las practicas conci-
suplentes y a la negación por parte del presidente Díaz de Cualquier in- liatorias se va desarrollando un aparente clima de tranquilidad, de paz y
dicación de los mismos respecto de los cargos de propietarios, con el de concordia, el resultado fue que las fuerzas más regresivas presentes
resultado de que las recomendaciones de los grandes notables a favor en los estados lograron conjugar el mecanismo de la elección de los su-
de un candidato se dirigen directamente al presidente, quien a veces las plentes con las fuerLas más regresivas presentes en el poder federal. Asi
acoge. se llegó al progresivo debilitamiento de la colaboración que se habia
Ia nueva práctica electoral no excluyó entonces a los estados de construido entre la federación y los estados.
poder influir al Legislativo yjudicial federal a través del espacio político El repunte de las fuerzas regresivas se observa mejor a nivel de los es—
asignado a los gobernadores, favoreciendo simultáneamente un nota- tados, donde gracias al mayor margen de autonomia concedido por el
ble crecimiento del poder personal del gobernador. Este mayor poder Ejecutivo federal, se va progresivamente verticalizando el poder estatal
personal de los gobernadores se expresa no sólo en la designación de en manos del gobernador. la verticalización dio como resultado que el
sus candidatos a los poderes federales, sino también en una amplia auto— gobernador buscara controlar mayormente el poder local —el munici-
nomía delos mismos en la designación de los candidatos a la legislatura pio——_ con el fin de favorecer no sólo a su grupo sino también el control
y al tribunal de justicia del estado. Esta autonomía es ilustrada en la prác- personal en el territorio de su estado. Las reformas de las eomtituciones
" Elisabetta Bertola, “La designazione dei candidatí elettomli: la costruzione di un compromesso
” Ibai. p. 936.
nel Messico porfirista 0876—1911)“, Quademi SIar-Ici, núm. 3, 1988, p. 394,
17:,
iwal” b"¿Q‘m‘ï‘u
i V . _..

:3:‘ 15'Ó:91‘- W» «. e» H « i "


J _ ._ * '

pmÏ—Ïïég ÏÏ:pa4.3.1’“
-

“a Be maxusato LXBEÍUL MmCANO lTl

L1 reorienmdón de la ¡ustida federal nos ayuda a entender el efecto


' va":-
.
—;’iï&‘ Tha-
“5* "‘“Ñ'Ïumccm t * A
sida-a3 :ÉÏÏÏÏCO N y
sui—Ñ: en
msgid“) que tuvo sobre ella el debate politico en el Congreso entre
‘ 4.:; 4......
l ,.____ 3”
¿A‘.\.,\‘,
VC:
3515:1—
- (93€:
¿591-2593 relativo a la propuesta adelantada por los liberales modera<
-DCKJ‘ ¡“Le Doma;
e. ya <
__-- se 2.. _- “5...“ de rïorinzï':
A}; ;.._ . - ¿es los ‘Cientíñcos'. en el sentido de dar inamovilídad a los magistrados
x ¿g la Suprema Corte y hacer que sus nombramientos fueran hechos por
¿ Senado a propuesta del presidente“ Indudablemente una reforma
mnsritudonal de este tipo no sólo fue rechazada por el presidente Diaz.
53.3 también por gran parte de la dase politica en cuanto afectaba las
< a a e- . ¿"mas conciliatorias que a comienzos de los años noventa eran juz-
‘ w- . 2' No.525 —,\\. . anunci:
w—Ó..\\_L la clase politica mexicana.
>¿das favorablemente por casi toda
¿:2
___ .-»— :._
g _
--.*’_ae . 3—-
e43;‘ :e :2...“":1 ere; S: :>_:- . »" ".1 ’A La evolución de la justicia federal nos deja la impresión de que la fe»
2:12} Isa
w- -7. . 7,. g>-—,_‘.-\.e'a
_.L_._J:A¿ .. ¿mdón tiende a perder su papel dinámico, pérdida que es también vi-
;ble a nivel de las fuerzas armadas. La institucionalización de las fuer-
mi armadas había comenzado en la década de los ochenta a traves de
.¿fgzos en m- 1:32 mayor profesionalización de las mismas con la sustitución de los
iss 51::13'6 v en :2".es xiefos cuadros del ejercito federal por oficiales egraados del Colegio
_\fili[2r y a traves también de la progresiva sustitución de la guardia na;
amm-e b ¿«e-x cional que todavía en la década de 1880 se caracteriza por una fuerte
autonomia del poder federal, con el ejército auxiliar de la federación y
la creación de un Cuerpo de policía mmlráj
L-t transformación de las fuenas armadas apuntaba a convertirlas en
obediente: a los poderes constitucionales y a depositar, en última ins—
' tancia, en manos de la federación, el monopolio de la fuerza, dejando a
¿“mera-.552 de; Pod-z Juiced fue Limitado po: los atados la organiuc’ón y el control de una fuerza de policia propias
_
e; 55:21:": a w425 gaitas. 1: por L9 ¿5123:3661 en r2! :5
Con todo. la reorganización de dichas fuer—¿as no favoreció ni una ma-
a: el :5__do de cue e} número de fim- yor institucionalimdón de las mismas ni tampoco logró mayor obedien-
::o CEC-"3 2 :csz ci: 5:11:62 c'e h dee-stand: de justicia yb c'a, como se ha sostenido, al presidente. Por el contrario, la ineficacia
- .-_' “a“? los 2:43:35
civiles. Las cansan: del eiercito federal en la lucha contra los movimientos amirreeleccio—
c227 “5.545 del Poderjuiïcia! federal en nisras de 1892 obligó al poder federal a expandir sus prácticas concilia-
__;-; seo—2311 el enorme decirme—21:0 de la ¡usrio'a torias hacia las facciones aislantes dentro de las fuerzas armadas gene—
e: det-t: :o ¿e ls de los ostias nos Sagieren la hipótesis d: rando lealtades directas hacia el presidente a cambio de la posibilidad
“C".ÏLZCÍÓÏ'. ¿epezcÏ-a c- .1 gos-bilidad del Poderjucficz'al fe- concedida a algunos generales de hacer buenos negocios en la compra
-¿zial ¿s ¿"graxias conszizudorrdes, con e! de nuevo armamento. A traves de esta práctica de conciliación, el Ejem-
5:2 Corte y 32:5 aún todo e! Mer, terminara tixn federal logrará disminuir los conflictos militares a naves de la re-
4'; "-s «2—2-2:e de mi 21:0 mbunal Cir-il y Den]. ducción no sólo del ejército federal, sino también del auxiliar de la fede-
¡Lg-¿a 2.5.7.125 :1 yaa-¿(5 Cc'a. m‘ L: regir—J .—_r.'=;:_ti ¡{sta-a reza-:1 ”¿e
ya; Vita, mula 253'5 “02:5c mïm-mforrávq i-xljbevnbvrmmznmmmdímq Pixe-
sao. sim Lásuszïyhus, 199,12; 1mm).
eMlianinda'nfl. ‘0r‘.._g=riyotnsíaóe!cítrdopoc‘ïrzmo'.¡z'mr-LJ.I(a-::4*.:c
m 153, m9.“: 272m
175
EL FEDERAIJSMO LIBERAL EL FEDERAIJSMO LIBERAL MEXICANO

w institucional, de modo extremadamente brusco,


apartir de} l894
concrlrato-
tir de 1896-1898, un papel politico relevante. lluïzïempezar a consolidarse en 1903. 1-35 nuevas Pmcuas
a
¡ias son visibles en las variaciones de los pr Lonïrázgïïí
armadas no sólo fueron progresivamente CSQPUCSÍOIZ r
las'fuerzas permeadas por ' l¿odo 1894—1911. Estas variaCrones nos permiten
las conciliatorias desarrolladas por la dimensión de
defrmcron nol esto el
practicas política y fi. mjmición del papel del Congreso en la
nancrera, sino que se convirtieron en presupud'ñ
mo Yl
un instrumento de las mismas. En paralelo incremento del poder del EICCUUVO federal para
efecto, la lealtad hacia el presidente de srgnr —
algunos comandantes militares mediante decretos. El resultado de esta transformacron fue una rlcarfio
la red de información de que disponían
—que comprendían por lo general dos
en sus comandancias militare: , cativa apropiación de hecho, por parte del Ejecutivo, de las competen-
o tres estados———, les permitió cias del Congreso federal, que dio origen a una practica política de tipo
desarrollar un poder de presión sobre
los gobernadores refractarios a no institucional a través de la cual —como escribió el ministro de Ha-
las de conciliación ofrecidas por la presidencia y
fórmulas un poder de denda— “los conflictos se resolvían en definitiva por el señor Presiden-
mediación, probablemente requerido por las
facciones en lucha interm te de la República, previa consultación, en ocasiones, del Consejo de
de los estados. Como puede verse, la institución
militar no constituyó Ministrosñ“
una excepción del nuevo rumbo que tomó
el federalismo gracias a las La constitución de una esfera independiente y propia del Ejecutivo fe-
practicas de conciliación.
deral condujo a la progresiva confiscación de la política de presupuesto
En la fase terminal del federalismo liberal, las políticas conciliatorias por parte del Poder Ejecutivo, impidiendo que el Congreso pudiera
desarrolladas a partir de la dimensión político-institucional continuar su función de deñnir y controlar el presupuesto federal. Pro-
se vieron
reforzadas por politicas similares a nivel de la dimensión político-finan- gresivamente, la política dc presupuesto liberal y federal se desvaneció
ciera. La política de presupuesto siguió siendo, como durante el federa- con'el resultado de que las interacciones politicas que originaba entre
lismo de compromiso, el mecanismo a traves del cual se saldaba la di- los grupos presentes en el Congreso, y entre éstos y el gobierno, deja—
mensión politica con la financiera y la económica. Todavía a comienzos ran de tener significado, reforzando por lo tanto ias prácticas conciliato-
de la década de los ochenta, más de la mitad del gasto público era in- n'as. A partir de 1894 los diferentes grupos de intereses comienzan a
fluido por los intereses representados en el Congreso federal. Las varia- negociar directamente con el ministro de Hacienda, provocando la
ciones del gasto federal que acontecen entre 1880 y 1890 son similares a marginación de los intereses de los estados. El resultado fue una mayor
las del periodo precedente, aunque ahora, por efecto de la mayor pre- concentración del gasto público en las obras de la capital y una expan-
sencia de capitales extranjeros, se distinguen más claramente los grupos sión del gasto corriente a favor de la administración y de los servicios en
de presión que, en orden de importancia, son financieros, empresarios, el Distrito Federal.
especuladores e intereses económicos de los estados. Las nuevas prácticas conciliatorias a nivel politico-financiero termina—
Gracias a la convergencia de estos intereses, la política de presu- ron no sólo por privar al Congreso de una de sus competencias más sig-
puesto desarrollada hasta los años noventa logró una expansión de la niñcativas (definir la politica de presupuesto), sino también por privar a
coerción fiscal asegurando mayores entradas al estado, y favoreció una los estados, en especial a los más débiles, de poder influir en el gasto
expansión del gasto público y con ello la modernización de las comuni- federal y, por lo tanto, en la variable económica a partir de la politica. La
caciones terrestres y marítimas y la comunicación entre las personas verticalización de las decisiones politico—financieras terminó entonces
(telégrafos y correos). De allí que se pueda afirmar que la convergencia por destruir la tendencia redistributiva que se habia desarrollado con
financiera y económica entre la federación y los estados haya favoreci- especial fuerza a partir del decenio de 1870, y que había permitido una
do la consolidación de una concepción civilizada de la politica, que se coparticipación entre federación y estados de los beneficios derivados
desarrolla en las instituciones definidas por la Constitución. del crecimiento económico. De alli que se pueda decir que la liquida-
La transformación de las prácticas de compromiso en prácticas conci- “ José Yves Limantour, Apuntes sobre mi vida pública, Mexico, Pernía, ¡965. p. 46,
liatorias se produce, a diferencia de cuanto sucede en la dimensión po—
175
17€ EL EDERAuSMO mmm. MDGCANO
EL FEDERAUSMO LIBERAL
" po der y li—
c'ón de la politica redistribuu' E S tado moderno, la
tensron entre .
va terminó por reforzar la escisión
daba a
' t ' ‘ ' ' ' que ser ¡gn'stica esencial de tOdO e a lo largo del penodo examinado
entre federación y estados ' la que subyac
.-\ düïgcpogticp-msumoonal
bertad. Es esta tensión y
política y autoridad, en-
la luc ha entre libertad
‘ ‘ '
¿(21840 211910— en
la as de politi—
practicas compromiso, las de conciliación no > federal y des centralización
sólo favoredem nel a progreswa en la esfera
verticalización del poder federal en ma-Ü (¡e centralización politica '
nos del E‘ecuti del poder de los estados en manos de los gobema. al de los estados. permrte a l fe-
dores sirio (amv: y la
_ l
l'ber‘tad Y_ oder es lo que
Esta capacidad de conjugar mitad del
¡en concentración de los beneficios económicos en su plena vrgincia en la segunda
deralismo mexicano adquirir
ha p‘ital y l a margrnacron preexrs-
ca paz de reelaborar las
de los estados. Las consecuencias se hicieran
‘'
sentir en u na mayor exclusion ' federalismo fue
de los actores económicos, sociales y po— . siglo XTX. En efecto, el la autonomia administrativa
y
de el nuevo equilibrio del federalis. [entes tradiciones republicanas, reorientar y superar e 1 confedemhsmo
1;:aIdel-an ser-esenciales en
ono. Ia crecrente que reivindicaban los munlCiplos
. . exclusrón de las fuerzas sociales y politicas política Estas
[ttflnno dar al federalismo un carácter fundamentalmente confor- de los estados provinciales preexistentes.federal[mdlüïges36:32:21:;
e g
por ¿35 a la luz del nuevo horizonte liberal y con
mtsta Y pasivo, con el resultado de que del Estado federal se tenga a HAÏ
mextcano.fcm fc-
comienzos de este siglo una imagen de régimen autoritario, excluyente una gobernabilidad válida para todo el
espacro
los derechos dae le: b re
yarbitrario. dei-al le fue asignada la función de garantizar y no espec oirrfitC05
Ia oposición al federalismo de compromiso es creciente a partir de y del ciudadano en cuanto derechos generales de todos
los últimos años del siglo xxx, y visible tanto en la fractura que acontece de cada estado provincial.
y liberal no fue, como ha
dentro de la clase dirigente como en la reorientación politica de los La construcción de la nueva realidad federal
Requin'ó dos decenios, entre
sectores populares. No obstante que la acción desarrollada por estos sido asumido, una empresa descontada.
y libera—
grupos refleje la influencia del liberalismo democrático, del catolicismo 1850 y 1870, durante los Cuales los nuevos principios federales
norte-
social, de la masonería y del protestantismo, poco es lo que sabemos les se fueron interiorizando gracias a la lucha contra la invasión
acerm de si ellos son también portadores de una nueva forma de conce- americana y la intervención francesa, y gracias también al desmoronn—
bir el federalismo. Podemos, a lo más, sospecharlo a partir del debate miento de los últimos bastiones del orden jerárquico legado por la
que dio vida a la Constitución de 1917, en el cual se refleja la idea de un Colonia y la minimización del voluntarismo de la élite dirigente de los
nuevo federalismo que, sin abandonar el horizonte liberal, lo reorienta años cincuenta a través de la incorporación de las instancias adelan—
hacia un federalismo de tipo cooperativo que pueda superar la escisión tadas por los actores sociales más débiles mediante su participación en
que se había producido de 1890 a 1910 entre federación y estados. la lucha contra el Imperio.
De alli que una vez restaurada la República federal, a fines de los
años sesenta, el nuevo orden federal se presente tanto como una reorga-
CONCLUSIÓN nización de los preexistentes elementos como una nueva realidad capaz
de construir un futuro caracterizado por una mejor colaboración entre
la trayectoria del federalismo mexicano participa, como acontece en demandas regionales y locales y demandas nacionales. La federación
otras experiencias similares, de una doble instancia: la primera de tipo fue así una afortunada combinación de tradición e innovación capaz de
general, favorecida por su inserción en un sistema internacional de Es— dar vida a un Estado federal y liberal que garantizara tanto la libertad
tados soberanos, y la segunda específica, derivada de las formas estata- política para todos los ciudadanos como una nueva colaboración entre
les que lo preceden históricamente. De alli que el federalismo mexicano los estados y la federación a través de una clara definición de la esfera
sea una respuesta a los condicionantes presentes en toda construcción de competencia de éstos, de la federación y de la esfera de coordina-
de un Estado moderno y, al mismo tiempo, una reelaboración y reorien- ción entre federación y estados.
tación de una tradición cultural preexistente. Esta doble instancia se La nueva realidad federal interpretó y reordenó la sociedad y la políti-
manifiesta en el federalismo mexicano en cuanto participe de la carac- ca a través de la construcción de un espacio político autónomo, pero no
'
n.
¡76 EL FEDERAUSMO LIBERAL
EL FEDERALISMO LIBERAL MEXICANO ¡77
independiente, ni de la sociedad
ni d e la economia y capaz de propiciar
un espacio ético. reflejado en j BIBLIOGRAFÍA COMENTADA
la o pinión pública. La Constitución fedeÏï' ..
ml y liberal ofrecía a las nuevas
p tácticas políticas que fueron emergien,
do en el nuevo espacio politico l a posibilidad 3; t» Un ensayo bibliográfico sobre el federalismo liberal es casi imposible de
de ser institucionalizadas_
con lo cual se ampliaba y adecu aba _ Casi no existen estudios generales y especrficos sobre su
la libertad politica.
', ' ser elaborado.
L1 sintesis entre libertad y au toridad formación, consolidación y crisis, capaces de ilustrar la larga fase
y entre centralización politica de I. ' " ‘
la federación y descentralizac
ión politica de los estados garantizó hl'stórrca que va de la Revolucron libera la la Revolución de 1911.
paz, excluyó la fuerza y estim uló la _ _
una mejor distribución de los benefi. Los dos únicos estudios generales, el de Agustin Cue Canovas, Elfe
¿J .l -‘4 '
-

cios derivados del crecimient o económico deralismo mexicano, México, LibroMex, 1960,
entre federación y estados 4 .1 y el de José Camas To-
pormás de dos decenios, y más mico, Elfederalismo mexicano, México, Sep/Setentas, 1975, no mues-
especificamente, entre 1867 y 1890. . j

embargo, también en este periodo Sin


tran, ni de modo somero, la evolución del federalismo liberal.
y
comienzan a manifestarse los pri.
meros signos negativos derivados esencialmente de la mayor Seguramente el de Francois-Xavier Guerra (México. Del Antiguo Re- '
adquieren los poderes federales por fuerza que
efecto de la centralización politica, . gímen a la Revolución, 2 volsr, México, FCE,
1988) es el mejor estudio
El crecimiento de las funciones y competencias para comprender el entorno. del federalismo liberal. Una
de la federacióntiende mayor sen—
así a menosmbar a los estados y a sibilidad por las problemáticas del federalismo liberal
reducir la colaboración inaugurada presenta la po-
en 1867 y acelerada a partir de los años setenta. derosa Historia moderna de México, Mexico,
Hermes, 1958-1972, espe-
13 imagen de un Estado que progresivamente olvida su caracter fede- cialmente en los volúmenes dedicados
a la vida politica. Jesús Reyes
ral y liberal comienza a delinearse a partir Heroles,
del ú ltimo decenio del siglo El liberalismo mexicano, 3
vols.. Mexico, FCE,
pasado, Asistimos, como aconteció en otros Estados 1982, analiza
liberales, a un pro— en el volumen III la evolución doctrinaria
del federalismo. La reciente
gresivo desequilibrio en la tensión entre libertad y sintesis de Friedrich Katz, “Mexico:
poder, favorecien- Restored Republic and Porfiriato,
dose el segundo polo. la especificidad mexicana de esta tendencia 1867—1910", en Leslie Bethell (coord.), History
está ofLatin America, Cam-
(oda contenida en el hecho de que el reforzamiento de la tendencia bridge, Cambridge University
esw Press, 1989, vol.V, pp. 3-78, nos
ofrece
tatista tiende a concentrarse en manos del Ejecutivo e, incluso, a per- una excelente visión de conjunto
del periodo analizado.
sonalizarse en la figura de un presidente autoritario: Porfirio Diaz. El re- El conjunto de estas obras, todas
de altísima calidad, nos parece,
sultado fue la progresiva disociación de la colaboración que se habia mayor o menor medida tributario en
de la visión negativa sobre el
funciona—
dado entre federación y estados y entre ciudadanos y poderes federales.
El federalismo se convierte asi en una realidad inerte sin que desaparez-
ca del imaginario colectivo.
La historia del federalismo liberal mexicano podría ser ,
entonces mas
simplemente descrita como la búsqueda y realizacron un esfuerzo
de La reorientación delfederalismo
colectivo de dar vida a dos esferas separadas —la y los
que a través de la colaboración ambas
federacrón esta-
dos— liber-
entre eitpandiera
la Es posible comprender la nueva forma
tad política y asegurara una mayor y mejor del pais. Este que asume el federalismo a par—
gobernabilidad tir de la década de 1840 con base tanto en
proceso de colaboración terminó por paralizarse el estudio doctrinario del fe-
posrblemente poroue deralismo realizado por Jesús Reyes Heroles
los actores sociales y políticos olvidaron lo que debieron en El liberalismo mexi-
baber retenido cano (op. cit., vol. III, pp. 335-419) como en los
del momento de gestación y de culminación del federalismo: Sl la mas recientes estudios
que sobre la evolución politica. De estos últimos mencionamos
tensión entre libertad y poder se desequilibra polo de la socredad el de Alicia
el Hernández Chávez, Anenecuilco. Memoria y vida de un
tiende a recuperar su fuerza desplazando la contienda del terreno de la pueblo, Méxi—
co, El Colegio de México, 1991, especialmente los capítulos
politica al terreno del antagonismo social. n y ur; de la
misma, “La Guardia Nacional y movilización politica de los pueblos",
en
\ xx: __“‘ _.
«y p \\
«tay. ‘ rut-M; q". “5° ‘Je Í"
-

;__,

¿Sn—3 Things; 5,3 3\‘\


k gc;
‘ x‘1‘x\
:_‘ n
«c sx“;
_» ““M.“
‘ \
rm :3; 31.:: :zz—sn :2 mi» ‘53“.- \¿ á“. Vw“:W

5111555" s: P5235 ans-2:15 Qui

:3: ut: 24.;


“1 :1 ¿xx-:3; .2 EL'.2 ¿isn‘t-Zo-
Quilmes img-¿cg
353:: LÍEZÉ wink Z5: si.

...- Fw 2““ .. A- e- _ - 1.. _ .


' m.‘
__n_ L...“_—L.\ . v--—«.«_‘-v—: 'L‘ïut'fim
-

- ‘- » .' ‘

¿sar¿ir-¿í :3
¿A Estes 3-11—2135. El inf—ir: "zi-s- ‘ \1; Sali: {32:11:25. .
“9221:: 1112.13; v sisté- A?“ . .-- - 34-M v
v-s—»..N_.. L.
. gr.
23:12:": Marce 03'17. :.
ñ cf New Mica :ezés sc:
N;.25. ._ ’7
.., :crziz. 196i
_.. -u. “y. ... r: las 9053.1“: in:::::;5cs cr: 1:5
-- -_-_ V 20.:»): A- 1.
22-: ¿“5.2.x :2: 5:"! c-= es: .A.‘
qyké \ -—' -n—h ¡Ss L1

— ¡fe :rába‘, ¿:2 EJ srzfvzí:


¿e Mérim, Mita; 1555.
;_ 2 se“: C's " “N1 ¡zi-tión ¿crisi pcgfrzzo, Macho. E‘. Caisgí
"- TZ .\'. 53.5.11, Tre ¿isla é: vida hispanií-¿nz-e‘, en
X2 Els-5:22:12 ¿s ei d: RE
' ' V :‘C t‘h'V—E (s mzs‘ Cicage'
.\_"_A
"ersf \_::cv'-c-1;L::vg; Aki".
"-M'nïsñ 22:13:25:: Cove, Las El Colsgo de México. 1591. y ja _
55511 Mítica, LNAAL. 1985. Re- :Lm j: abuso del pode: en e! más cie
= arman". en 13 nous de! texto. qf'CmHemior: , la cobra. (inch.
Sobre 1:2. oposición 31 orden pozfirízmo, además de Guam; . ¿17:11
0.3- 012), vézss Alan Knight, "¡b-3 ¿{crían Reza-23501:, Cambridge. Lam-

lu ‘íÍ' ‘24.wnfisrw Iféers.’


" m<2'21 “ . bridge Universia; Press, 1935. espedalmeme :2! vol. 1* Jeané’i-¿u
Batan, Los dividenta. Macias}: protatrrms y rezcx’ucu 6?: _‘.’:Ï Í; ,.

3:. :"ï-zc; ci: csmiiw específicos, nos permitimos distinguir dos gn!‘ 1872-1911, México. FCE’EI Coïegío de México. 1939, y Manuel Cebafl@
’ '-= persianas que permiten indireczmeme profundiza en las Ranúrez, El catolicismo sodañ m: tercero er: dismrzz'üa México, El 6015
¿Session-:5 del fed“ "emo. gio de México, 1991.
Ei prime: grupo Io constimyen los estudios de historia de las doctri-