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CLASIFICACIÓN DEL PROBLEMA SOCIAL QUE AFECTA LA EDUCACIÓN DE LOS

NIÑOS EN LA PRIMERA INFANCIA

Vivimos en tiempos de cambios, crisis e incertidumbres. Las actitudes discriminatorias, los hechos de violencia,
la desigualdad social y sus consecuencias, las conductas adictivas. Estas son algunas de actitudes, que están
presentes en nuestra sociedad y en el acontecer de la vida social e institucional, afectando de diversas maneras
a nuestros niños.

El colegio no es ajeno a esta situación. Muy por el contrario, en ella confluyen y se interconectan diversos factores
sociales que, a su vez, proyectan sobre el espacio escolar sus experiencias y puntos de vista específicos en
relación con estos temas. De esta manera, los problemas sociales circulan diariamente por las aulas, recreos y
pasillos de nuestros colegios a través de los cuerpos y las voces de docentes, alumnos y padres. A menudo se
hace difícil buscar una solución desde la escuela porque las manifestaciones críticas de estos problemas sociales
nos interpelan personal y éticamente, tensionan nuestras propias convicciones y redefinen en algún sentido el
marco de nuestras interacciones.

Muchas veces estos problemas sociales obstruyen la concreción de las funciones pedagógicas. No obstante la
relevancia que tienen para el funcionamiento escolar, mal tratados o simplemente ignorados por las propuestas
de enseñanza. La ausencia de encuadres institucionales, técnicos y pedagógicos adecuados para su abordaje
hace que directivos y docentes carezcan de estrategias de trabajo curricular pertinentes, que les den centralidad
como temas de enseñanza. A pesar de los afanes cotidianos de los actores escolares, la reflexión y el trabajo
institucionales suelen centrarse en aspectos que sólo involucran las dimensiones individuales del problema, o
bien son considerados como efectos colaterales de situaciones extraescolares. Ante este panorama, es ineludible
dar respuestas desde nuestros lugares como profesionales de la enseñanza.

Mucho de lo que pasa en la sociedad se filtra en el sistema escolar, afectando a los estudiantes y a su experiencia
de aprendizaje. Resolver y evitar dichos problemas comienza con su identificación y conocimiento. Los sistemas
escolares deben reconocer qué tipos de asuntos sociales son la principal preocupación, y educar a los estudiantes
y padres de familia sobre las formas de luchar contra ellos. Los maestros y los padres pueden colaborar con
estrategias para minimizar los problemas sociales en las escuelas.

Dentro de los problemas que afectan a la educación tenemos:

 Racismo en el aula: El racismo es un problema social que existe en todas las facetas de la sociedad, desde
los entornos empresariales hasta las escuelas. Es evidente que este
tema se ha abierto camino en las aulas por los comentarios totalmente
discriminatorios de compañeros prejuiciosos hacia compañeros de
clase provenientes de grupos minoritarios. Mientras que los profesores
pueden prohibir guerras de idioma en las escuelas, el racismo puede
seguir existiendo si los padres no ayudan a corregir los
comportamientos prejuiciosos de sus hijos en el hogar. Sin embargo, si
los estudiantes están aprendiendo sus creencias y comentarios racistas
de sus padres, los maestros no podrán confiar en los padres para
ayudar a resolver el problema.

 Abuso de sustancias: El abuso de sustancias y las adicciones se han convertido en una epidemia. Muchos
niños -incluso en edades tempranas- tienen acceso a sustancias adictivas, drogas ilegales y alcohol. El uso
de estas sustancias conduce a problemas en forma de violencia, conductas delictivas, embarazos
adolescentes y una disminución del interés en la educación. Los drogadictos pueden abandonar la escuela
por completo, o tener dificultad para mantener un alto nivel de rendimiento. Este problema social puede ser
mejor controlado a través de entornos estructurados y que brinden apoyo a los estudiantes, tanto en casa
como en las escuelas.
 Desigualdad de oportunidades: Dentro del ámbito de la
discriminación está el tema social de la desigualdad de
oportunidades educativas para las personas que provienen de
minorías de bajos ingresos. Los estudiantes que pertenecen a
esta demografía corren el riesgo de perder el mismo nivel de
calidad educativa que los estudiantes de clase alta o no
provenientes de minorías. El gran problema social aquí es que el
sistema educativo tiene desigualdades y ofrece oportunidades
desproporcionadas basadas en la afiliación cultural y nivel de
ingresos, cuando lo ideal sería que todos los niños estén
expuestos a una educación igualitaria.

 Economía: La economía juega un papel importante en los problemas sociales que afectan a los estudiantes
y las escuelas. A medida que los niños crecen, empiezan a notar las presiones financieras que experimentan
sus padres y sus familias. En una economía dura, puede ser difícil para las familias, especialmente las
monoparentales, llegar a fin de mes. En consecuencia, algunos
estudiantes de secundaria abandonan la escuela para poder ayudar
financieramente a su familia. De acuerdo con un estudio realizado en
2004 por el Centro Nacional para Estadísticas de la Educación, el
ingreso es un tema fundamental que afecta la decisión de un estudiante
de abandonar la escuela, y los estudios demuestran que los niños de
familias de bajos ingresos tienen seis veces más probabilidades de
desertar que los niños de familias de altos ingresos. Las escuelas y los
padres pueden trabajar juntos para ayudar a resistir las decisiones de
los estudiantes a abandonar.

La escuela debe encontrar caminos que ofrezcan a los alumnos oportunidades de reflexión y análisis sobre la
realidad que viven, que ayuden a recuperar la confianza y el trabajo colectivo, y pongan en juego los valores de
la solidaridad y el respeto por los otros. Si bien las posiciones que asumamos, las decisiones que tomemos, las
propuestas pedagógicas que desarrollemos, no alcanzarán por sí solas para solucionar los problemas, sí
contribuirán en gran medida a comprenderlos y asumirlos como tales, ampliando las posibilidades de actuar sobre
ellos.

DOCENTES PREPARADOS PARA ABORDAR PROBLEMAS SOCIALES EN AULAS DE COLEGIOS

Reflexionar y tomar acciones sobre problemas que se observan en el ámbito educativo como las adicciones, la
violencia, el suicidio, y los desórdenes alimenticios en los adolescentes, son temas que deben estar
ineludiblemente en la agenda de cada maestro. Debemos estar preparados y ver qué respuestas podremos dar
a cada una de las problemáticas.

Como educadores debemos buscar las herramientas que nos permitan


enfrentar cotidianamente este tipo de situaciones dentro del aula. Hoy se
escuchan muchas cosas y en ocasiones tenemos una mirada algo
apocalíptica de la situación, pero como educadores debemos buscar el
camino por donde ir transitando y realizando los aportes necesarios para
nuestros alumnos, que son el futuro de esta sociedad. Somos nosotros los
que debemos estar preparados para abordar los problemas, y para ello
debemos capacitarnos, es decir, "el docente debe estar preparado para
darle un enfoque preventivo de acción en las escuelas.
No son los docentes quienes deben solucionar los distintos problemas, pero en la propia instancia de enseñar,
deben tener posición y formación en estas nuevas temáticas que han surgido.

MAESTROS Y ÉTICA AL ACEPTAR REGALOS DE ALUMNOS

Los padres y los hijos han estado considerando regalos apropiados para los maestros desde que las primeras
escuelas fueron establecidas. Un regalo valioso, bajo cualquier circunstancia, coloca al maestro en un dilema
ético; aceptarlo, es sentirte obligado a tratar al niño de manera diferente o rechazarlo y correr el riesgo de ofender
al niño y a los padres.

Recibir regalos de estudiantes y sus familias puede ocasionar un conflicto de intereses si el regalo es de gran
valor. Un maestro que recibe y acepta un regalo valioso posiblemente esté mandando el mensaje tácito al niño o
a los padres de que habrá consideración especial para el alumno. Un cheque regalo o algo hecho en casa o de
valor monetario modesto no trae el peso de la misma implicación.

FAMILIA Y ESCUELA COOPERACIÓN MUTUA LLEVA AL ÉXITO

Padres y docentes comparten el mismo objetivo: educar a los alumnos. Pero a


veces el camino que toman unos y otros para conseguirlo difiere de forma
sustancial y es contradictorio. Para alcanzar la misma meta, el centro debe
favorecer la participación de los progenitores y proporcionarles los medios
necesarios para estrechar los vínculos con los miembros de la comunidad
educativa. La cooperación es fundamental para que el desarrollo académico del
estudiante sea coherente. Los padres han de implicarse en el funcionamiento
de la escuela y participar en las actividades comunes que se propongan.

Padres y docentes comparten la responsabilidad de la educación de hijos y


alumnos. Las dos partes deben cooperar y relacionarse para que la trayectoria
académica del niño se desarrolle de forma coherente y en una misma dirección.

Todas las investigaciones y estudios realizados en torno a las relaciones entre familia y escuela ponen de
manifiesto que mantener un vínculo estrecho y de participación tiene un importante impacto en los resultados
educativos del estudiante. Se debe considerar entonces la cooperación entre padres, docentes y centro escolar
como una herramienta efectiva para frenar el fracaso educativo y alcanzar el éxito académico.

En ocasiones, los docentes se quejan de que las familias no muestran interés suficiente por la educación de sus
hijos o no colaboran tanto como se espera de ellos. ¿Pero pone el centro los medios necesarios para esta
cooperación? La escuela tiene un papel primordial para lograr que el vínculo entro los miembros de la comunidad
educativa sea más estrecho.

El objetivo principal debe ser hacer sentir a los padres que son parte integrante del centro. Para conseguirlo, hay
que explicarles desde el primer momento el lugar destacado que ocupan en el proceso educativo de sus hijos y
la continuidad que deben dar en sus casas al trabajo que se desarrolla en la escuela. Es esencial mantener a las
familias informadas sobre el proyecto académico del centro, los cambios que en él se aprueben y las actividades
que se organizan durante el curso.