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Ciudades “periféricas” como arenas “Estuvimos un rato hablando de ciudades, que es

culturales (Rusia, Austria, América un tema favorito de Cué, con su idea de que la
Latina) ciudad no fue creada por el hombre, sino todo lo
contrario, y comunicando esa suerte de nostalgia
arqueológica con que habla de los edificios como
por Richard M. Morse
si fueran seres humanos...”
La obra que Richard Morse desarrolló desde la G. Cabrera Infante, Tres tristes tigres
década de 1950 sobre la ciudad latinoamericana se
mantiene con plena vigencia hasta el día de hoy, “Nuestras ciudades no tienen estilo. Y sin
constituyendo un valioso antecedente para embargo empezamos a descubrir ahora que tienen
interpretar la historia cultural de nuestro lo que podríamos llamar un tercer estilo: el estilo
continente. En su obra la ciudad desempeña un de las cosas que no tienen estilo”.
rol central en tanto agente inductor de la
modernidad occidental en el continente, aún Alejo Carpentier, Tientos y diferencias
cuando en su producción historiográfica la ciudad
latinoamericana se aborda como un problema
cultural que pone en entredicho las hipótesis Estas reflexiones acerca de “ciudades
modernizadoras, que implícitamente suponen que como arenas culturales” siguen una línea de
en su evolución ésta repite con cien años de estudios que interpreta las urbes como
atraso los proceso de modernización del viejo crisoles para el cambio en la era moderna. Al
continente. enfocar esta familiar cuestión del énfasis en
las ciudades corno fuentes o motores de
Frente a estos planteamientos, Morse se cambio, no habremos de sumergirnos, sin
pregunta por las constantes que permitan embargo, en el nebuloso dominio de la
interpretar el proceso histórico-cultural de la “cultura de las ciudades” de Lewis Mumford.
modernidad en los países de la región, más allá de
Tampoco nos remitiremos aquí a la
las perspectivas que simplemente equiparan este
proceso con la modernización. De esta manera, sociología de la cultura intelectual (highbrow),
Morse ubica a la ciudad latinoamericana en el medianamente intelectual (middlebrow) y
marco de una problemática cultural de la propia popular, en los asentamientos urbanos. Ni
historia occidental, reivindicando el rol cultural de reconstruiremos imágenes de la vida
la periferia urbana en Europa (San Petersburgo, ciudadana a partir del testimonio de viajeros,
Viena) y luego en Latinoamérica (la “segunda novelistas o cronistas. Nuestra investigación
periferia”). apunta al ambiente urbano no en tanto
descripto y analizado, sino en tanto vivido y
En el borde de Occidente, Morse se lanza a testimoniado. Las ciudades se transforman así
identificar así los espacios urbanos que organizan
en teatros; nuestros informantes, en actores.
“arenas culturales”, topología de la modernidad
que quiebra finalmente la relación entre centro y Estos últimos no son simples reporteros u
periferia, tal como había sido entendida hasta observadores críticos, sino participantes com-
entonces. prometidos con cada fuente o recursos
intelectuales y físicos a su disposición, para
Este artículo ha sido reproducido del volumen interpretar no la condición meramente
Cultura urbana latinoamericana, compilado por urbana, sino la humana.
Richard Morse y Jorge Enrique Hardoy (Buenos
Aires, Clacso, 1985). La traducción original Nuestras ciudades son París (aunque sin
corresponde a Ernesto Leibovich. perder de vista a Londres); San Petersburgo y
Viena en la periferia media; Río de Janeiro y
***
Buenos Aires en una más alejada. Los
economistas afirman haber dado a luz a este
modelo de diseño concéntrico. Si así fuera,
nuestro estudio no hereda de él ninguna
connotación de dominación por parte del
centro o de respuesta mimética en la
periferia. Estamos en busca de
contracorrientes y mensajes divergentes.

La sección siguiente ofrece una


perspectiva sobre las ciudades occidentales

núm. 3, invierno 2005


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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

desde el romanticismo hasta el modernismo, extranjeras que aún eran presas de


prestando especial atención a las instituciones y órdenes económicos arcaicos
contribuciones modernistas de San y estaban empapadas en una cultura regional
Petersburgo y Viena. Estos casos sugieren la o costumbrista.
existencia en América Latina tanto de
predisposiciones como de resistencias En su famoso ensayo, Paris, Capital of the
capaces de rechazar, avivar o metamorfosear Nineteenth Century, Walter Benjamin (1979)
la inspiración modernista. Comparemos a hizo de esa ciudad un prototipo, porque
Dostoievski, de San Petersburgo, con el consideró que su pasado reciente mostraba
grupo de Viena y luego con Machado de una serie de fases lógicamente entrelazadas
Assis, de Río, quien por haber sido de significación profética. La secuencia de un
marcadamente escéptico respecto de la mundo de lo ilusorio comienza con las
modernidad, sólo hoy puede ser considerado tiendas bajo las arcadas de la década de 1820,
como un “post-modernista”. Su cuadro dan- las primeras grandes tiendas que marcan la
tesco confirma la versión de José Luis diferencia entre mercaderías tradicionales y
Romero (1976) sobre la evolución de lujosas fantasías. Luego, la fotografía crea
América Latina desde ciudades “patricias” oferta y demanda para ilusorias
(1830-1880) hasta ciudades “burguesas” reproducciones de personas, lugares y
(1880-1930), un esquema que ampliaremos hechos, marcando una nueva sensibilidad
tomando en consideración el impulso respecto de la vida misma. A continuación
modernista de la década de 1920. En una vienen las exposiciones mundiales,
sinopsis final se intentará definir la fantasmagórica glorificación de valores de
significación histórica de las ciudades lati- intercambio en vez de valores intrínsecos,
noamericanas como arenas culturales y acompañada además por una industria del
esbozará un cuadro actual que invita a ser entretenimiento que manipula el público
interpretado. mismo como una mercadería más. La poesía
de Baudelaire refleja un mundo urbano
Teatros del modernismo: París, San asocial en el que también el arte se hace una
Petersburgo, Viena. mercancía, divorciado del cambio tecnológi-
co, sujeto a los caprichos de la moda y
Burton Pike (1981) rastrea la imagen de la glorificado como arte por el arte mismo1. Por
ciudad en la literatura europea y último, Haussmann lleva a la práctica un
norteamericana desde el siglo XVIII hasta proyecto donde la ciudad física queda bajo un
principios del siglo XX y organiza su tesis control central, resguardada de cualquier
alrededor de dos tendencias. Una de ellas insurrección, homogeneizando los quartiers y
consiste en un paso de lo estático a lo produciendo al mismo tiempo el
dinámico de una visión de los monumentos enajenamiento de los parisinos respecto de su
físicos o de las clases sociales en relaciones hábitat.
fijas a un montaje de yuxtaposiciones en
flujo. La otra es una consideración de la Desde la perspectiva evolucionista de
comunidad urbana como un todo, que cede Benjamin, cada época supone la siguiente:
paso a otra centrada en el individuo aislado París avanza inexorablemente hacia su
dentro de ese modelo. El observador se apogeo, entre las convulsiones de una
convierte en un “investigador privado” de la economía “consumista”. Reconocemos “los
sociedad urbana, catalogado como un monumentos de la burguesía como ruinas
excéntrico personaje de Dickens o como el aun antes de su derrumbe”. Uno puede
poeta neurótico de Baudelaire. Es segregado cuestionar, por supuesto, si París fue la
de una comunidad que se ha convertido en “capital del siglo XIX” o más bien si fue el
una turba o anti-comunidad, poseída por un exponente del consumismo más conspicuo.
poder ciego. Los arquetipos de estos dos Así es, si lo analizamos desde la perspectiva
procesos relacionados fueron Londres y del industrialismo capitalista, la Manchester
París, las “ciudades míticas centrales” de la de Tocqueville, de Engels y Dickens es más
Europa del siglo XIX, pioneras de un destino
1 “On some motifs in Baudelaire” trata de la ira
que se proponía como universal. Se daba por
sentado que, ulteriormente, esta condición se impotente del poeta frente a las amorfas masas
extendería a las sociedades urbanas metropolitanas (Benjamin, 1979). Véase también
Benjamin (1973).

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representativa con toda seguridad, que París. desapareció [...] y el grotesco y el absurdo –
Ninguna ciudad puede considerarse como contra el fondo de la fantástica San
modelo universal, con todos los ingredientes Petersburgo- adquirió una complejidad
que conformaron el temperamento moderno. existencial, una oscura belleza, y asumió las
Además, el modernismo en las artes y las características de una nueva e irrebatible
letras –parcialmente definible como un tragedia” (Fanger, 1967: 126). A pesar de que
ataque en el campo cognoscitivo a las la acción de los dramas de Dostoievski se
contradicciones de la modernidad- prosperó desarrollaba entre las premuras y la alienación
en anacronismos que no fueron reconocidos de las profundidades más abismales, no fue
en la París consumista. Allí, por un lado, el un escritor naturalista, ya que logrando el
pasado era considerado acumulativo y era, desapego del lector respecto de situaciones
hasta cierto punto, reverenciado; por el otro, aberrantes, consiguió el reconocimiento de lo
todo lo nuevo era la “última palabra”. Los grotesco como pasaje hacia la belleza, del
modernistas parisinos apenas sí se encontra- sufrimiento como pasaje hacia la felicidad, y
ban obsesionados por la cuestión de la de la humillación como pasaje hacia la
“identidad nacional” francesa. libertad. Su proeza al haber cotidianizado y
poetizado lo absurdo se convirtió, por un
Las limitaciones de Balzac y Baudelaire lado, en el sello distintivo del modernismo
como profetas del espíritu moderno se hacen occidental y, por el otro, como veremos
manifiestas cuando los comparamos con luego, en una revelación para Roberto Arlt,
Dostoievski, cuyo San Petersburgo, por su décadas más adelante, en la lejana periferia de
solo distanciamiento del eje París-Londres, Buenos Aires.
estaba destinada a aportar mensajes de una
rara penetración. En su estudio sobre el Los cambios en la sensibilidad que
“realismo romántico”, Fanger (1967) produce la obra de Dostoievski nos advierten
considera a Dostoievski como el heredero que el modelo “centro-periferia” es una
inmediato de Balzac, Dickens y su propio interpretación falsa de la historia de la
compatriota, Gogol. Estos tres, afirma, cultura. Si consideramos el modernismo
fueron los primeros en explorar la premisa de como la culminación de un siglo de críticas
la metrópolis como tema para la ficción, y alusivas, y a menudo recónditas, a la cultura
Dostoievski habría llevado estas primeras capitalista, Dostoievski nos prepara para ver a
intuiciones a su esplendor. La maestría de París más como una primera arena que como
este último para vislumbrar los resultados la cuna de la detonación modernista. El
fantasmales e irracionales a los que podía happening de París no sólo es producto de
conducir el pensamiento y el esfuerzo profetas itinerantes de Europa central y
racionalizados derivaba en parte del origen oriental, España, Irlanda, y aún de las
artificial de San Petersburgo, erigida por Américas, sino que hacía tiempo que se
decreto imperial sobre un pantano finés y estaba nutriendo de los elementos del eje
concebida “como una ventana sobre escandinavo-germano, desde Oslo y
Occidente para una cultura retrógrada y Copenhague hacia el sur, llegando hasta
profundamente no-europea, capital Berlín, Zürich y Viena, tal como había sido
instantánea de un muy dilatado imperio” pregonado por el danés Georg Brandes en
(Pike, 1981: 89). El narrador de Notes from Men of the Modern Breakthrough (1883)
Underground (1864) la llamó “la ciudad cuya (Bradbuty y McFarlane, 1976). Aquí
oscuridad y niebla aumentan su carácter trataremos el caso de Viena porque además
ilusorio y le confieren una peculiar de haber sido bien estudiado nos abre el
‘atmósfera’”. El capitalismo había llegado camino para nuestra investigación sobre
tardía y abruptamente, atrapando en su red América Latina. Al abandonar la San Pe-
mundos sociales autónomos que en tersburgo de Dostoievski nos trasladamos
Occidente estaban sucumbiendo. Comunidad desde un lugar de grandes contradicciones
y alienación, fenómenos redes y abstracción, espirituales hacia otro donde están
sentido común y espiritualidad, produjeron involucradas concepciones filosóficas y
fuertes colisiones. A diferencia de Balzac y de sociológicas2.
Dickens, Dostoievski no cayó en la nostalgia
ni la rareza de época. En su elevación hacia
un más alto realismo, “el lastre cómico
2Mi tratamiento de Viena se apoya en Janik y
Toulmin (1973) y Schorske (1981).

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De entrada, Janik y Toulmin nos to es, en una cultura de carácter fuertemente


recuerdan Kakania, el apodo empleado por hedonista o francamente ansioso. De este
Robert Musil para la sociedad vienesa, modo, el hombre psicológico desplazó del
acuñado al parecer a partir de las iniciales centro de interés al hombre político. Esto
imperiales y reales K.K. (Kaiserlich y trajo la segunda consecuencia: movimientos
Königlich), pero que también poseen la de masas cuyo objetivo político residía en el
connotación excremental del lenguaje sionismo, antisemitismo, pangermanisrno o
infantil. (Los latinoamericanos recordarán el socialismo cristiano, manifestando, cada uno
“Viaje a la oscura ciudad de Cacodelphia”, la a su manera, una rebelión contra la razón.
contrapartida infernal de Buenos Aires que
aparece en la novela de Leopoldo Marechal Estos dos desafíos produjeron
Adán Buenosayres, de 1948). Los estudios reacomodamientos y “contradesafíos”. Un
sobre Viena se centran en la incapacidad de primer reacomodamiento fue la creación de
esta capital de un imperio arcaico de la Ringstrasse Vienna, que se convirtió, según
acoplarse a la locomotora del “progreso”, de sugiere Schorske (1981), en un epíteto tan
alcanzar.un ethos burgués de modernidad y significativo como el “Londres Victoriano” o
utopía tecnológica, y por lo tanto de producir el “París del Segundo Imperio”. El esquema
una psicología de clase media. Como de la Ringstrasse fue un barroco invertido que
corolario, se agregan los efectos de la re- utilizó las masas arquitectónicas no para
presión social en la política, la educación, la dominar el espacio, sino para magnificarlo. El
economía, los “roles” de la mujer y los espacio estaba organizado sin ningún
hábitos sexuales. La elegancia y pompa de la propósito funcional evidente; el bulevar
vida pública y de la clase alta expresaba una circular amputó a la ciudad de sus suburbios
“formalidad petrificada” que recubría el caos y suprimió extensos paisajes únicamente en
cultural, un nervous splendor, para emplear la pos del diseño circular. Se construyeron
feliz caracterización de Morton (1980). nuevos edificios públicos sobre la base de
Miradas de cerca, las glorias superficiales se modelos históricos presuntamente apro-
convierten en su opuesto. Según afirma piados para cada caso, sin tener en cuenta la
Schorske (1981), los literatos vieneses concordancia estilística o espacial entre ellos.
carecían del espíritu antiburgués de sus pares Los urbanistas habían traducido en términos
franceses o del sentimiento de superioridad físicos las directivas políticas implícitas de su
racial de los ingleses. Ni dégagés ni engagés, aquí y ahora: monumentalidad sin
consideraban al emperador como un remoto coordinación central, movilidad espacial sin
padre-protector; al faltarles poder integración social.
independiente, buscaron la protección de la
aristocracia. De ahí el predominio del El “contradesafío” provino de los artistas
antisemitismo, de la opereta, del psicoanálisis, e intelectuales que consideraban la sociedad
testimonios todos de una necesidad de vienesa como patológica, porque ella había
evasión de la frustración burguesa hacia un erigido monstruosas barreras para evitar la
pasado mágico, revelador. En este mismo discusión fructífera sobre la opresión en sus
sentido debe interpretarse el vals vienés: no diversos aspectos. Se hallaron sin
como una ceremonia aristocrática y herramientas o idioma para hacer el
complaciente –según la visión exportada- diagnóstico de un mundo cuyos síntomas
sino como una danza demoníaca de eran explosivos: antisemitismo, una elevada
exorcismo, que abandona las proporciones tasa de suicidios, convenciones sexuales
mesuradas del rigodón para expresar olas de rígidas, sentimentalismo en las artes, falsedad
desesperación interior a través de política, nacionalismos disociadores. En
embriagantes remolinos. Viena fue, y con conjunto, esta sintomatología revelaba un
razón, la patria de Alfred Adler, el divorcio entre la realidad social y los
introductor del “complejo de inferioridad”. supuestos consensuales de la aristocracia de
los Habsburgo. La situación no requería ni
El inevitable colapso de la política liberal persuasión, ni relevamientos ideológicos, ni
en un medio tal tuvo dos resultados. En ser analizada, sino, fundamentalmente, era
primer lugar, favoreció el esteticismo, es necesario un lenguaje o lenguajes que
decir, la transformación de la cultura de una restauraran la transacción entre circunstancia
fuente de valor en una expresión de valor, es- e idées reçues. Es así como el arquitecto Adolf

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Loos barrió con la ornamentación para hacer diferencia de ciertos sectores de la intelligentsia
transparentar la función en el diseño; rusa, los pensadores latinoamericanos no
Shönberg rompió sistemáticamente con los podían oponer a la modernización una
cánones aceptados de la composición alternativa “indígena”, espiritual, comunitaria.
musical; Freud interpretó drásticamente los Tampoco las sociedades urbanas, antes de
sueños y los lapsus lingüísticos de la vida co- nuestro siglo, estaban lo suficientemente
tidiana. Pero fue sobre todo Wittgenstein – racionalizadas como para recrear la
según la opinión de Janik y Toulmin (1973)- perspectiva individualista y disociada del poe-
quien, con su Tractatus, llevó a cabo una ta parisiense o del “hombre ruso
crítica abarcadora del lenguaje mismo. subterráneo”.

Transición al nuevo mundo Nuestro segundo hilo conductor refuerza


el primero y proviene de la interpretación
La San Petersburgo de Dostoievski y la sociológica de Adorno (1976) sobre la música
Viena de Wittgenstein muestran cómo una de concierto europea. Para él la transición de
sociedad urbana reacia puede producir logros Mozart a Beethoven, a la gran era de la sin-
de vanguardia, y cómo la periferia se fonía y de la ópera, señala el pasaje de un
convierte en centro. ¿Qué pasa entonces con mundo aristocrático, donde las actuaciones
las ciudades latinoamericanas, situadas en una ratificaban el status de audiencias privadas, a
periferia aún más distante y de tipo un mundo burgués, donde éstas satisfacían
“colonial”? ¿No deberán ofrecer un suelo aun las frustraciones y fantasías de un público de
más fértil para mensajes proféticos? Como clase media. El consumidor de la música
más adelante habré de sugerir, tales mensajes romántica se sienta, no empolvado y con
existieron, pero vertidos en un idioma tan peluca en un salón iluminado por las velas y
cotidiano que su fuerza sólo ahora es con sus pares, sino perdido en la oscuridad
evidente. Surgió un maestro como el de una vasta sala de conciertos. La música lo
brasileño Machado de Assis, pero sus sutiles sumerge en una comunidad “oceánica”, al
parábolas, de haber encontrado una audiencia tiempo que desata sus fantasías privadas. Le
del otro lado del Océano, habrían sonado proporciona una satisfacción sustitutiva para
como algo raro o críptico para la sensibilidad las aspiraciones a una identidad personal y
mesmerizada (desde los confines del tiempo) comunitaria que la vida pública, competitiva
de la Europa capitalista. le niega. Tal vez por ser menos explícita e
intelectualizada que la literatura, la invención
En lugar de un excursus sobre historia musical fue más viva en la periferia media de
comparada, presentaré dos hilos conductores Rusia, Alemania, Austria e Italia que a lo
tomados más o menos al azar que pueden largo del eje París-Londres. Pero en el ámbito
ayudar a explicar esta periferia más distante. más alejado de América Latina, aunque su
En primer lugar, si Pedro el Grande creó lo cultura musical informal fue fértil, no estaban
que fue para Dostoievski “la ciudad más dadas las condiciones sociológicas necesarias,
abstracta e intencional de la tierra”, también ni suficientes, para la inspiración sinfónica.
es cierto que los españoles del siglo XVI Brasil produjo un talentoso compositor de
habían esparcido cientos de centros urbanos ópera, Carlos Gomes, pero vivió durante su
geométricos a través de un vasto continente madurez en Italia. Al mismo tiempo, los
(Woodrow, 1971). Desde los puntos de vista latinoamericanos no eran consumidores
político, social, económico y eclesiástico, sin pasivos y reverentes, como pronto lo
embargo, estas aldeas y misiones, aunque demostrará el estreno en 1866, en Buenos
completamente artificiales, estaban lejos de Aires, del Fausto de Gounod.
ser abstractas. Su significación fue
inmediatamente comprendida por la Machado de Assis: un Dostoievski
población receptora de amerindios, y siguió medieval
siéndolo tanto para los grupos privilegiados
como para los desposeídos. Tras la inde- Para entender por qué las sociedades
pendencia, las ciudades más grandes dejaron urbanas latinoamericanas se encontraban en
de ser avanzadas imperiales y fueron una situación alejada tanto de Dostoievski y
conectadas a nuevas fuerzas económicas de Musil, como de Baudelaire, nos remitiremos a
ultramar. Además, presagiaban el futuro. A su exponente brasileño Joaquim Maria

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Machado de Assis (1839-1908). Machado los amos para someternos a sus esclavos a un
vivió toda su vida en Río de Janeiro, una status aún más precario, o bien como una
ciudad situada en el borde de un vasto oportunidad para el esclavo mismo de trepar
subcontinente, enmarcada por singulares el mínimo escalón necesario como para
montañas, extendida en irisadas bahías y explotar a aquéllos que se hallaban debajo de
playas, segura con su prestigio de capital él. Para él su sociedad no era tanto un sistema
imperial o, después de 1889, con sus memo- de dominación, sino un sistema de venganza
rias imperiales. En nuestro siglo, Río ha institucionalizada.
cedido la primacía económica y académica a
São Paulo y relegado el asiento En este universo, la nueva burguesía que
gubernamental a Brasilia sin perder, sin ocupa la atención de Machado no es la
embargo, su hegemonía sentimental. Río es misma de Balzac, Dickens, Flaubert o James.
un mundo en sí mismo y por lo tanto una Está insegura de su poder y su estilo es
arena que el espíritu libre puede adoptar vacilante. Aspira a la gala aristocrática. Su
como el mundo mismo. Machado de Assis ascendiente no proviene de la organización
hizo justamente eso. Aunque la analogía está resuelta del carácter, sino de la virtú
lejos de ser exacta, puede decirse que la Río desencadenada por un lícito o ilícito golpe de
imperial es el corazón, la Moscú del Brasil, y fortuna. Sus reglas de comportamiento no
la imperialista São Paulo su cabeza, la San emanan de ella misma, sino de pautas
Petersburgo. Como el Dostoievski de Río externas. El progreso social requiere un
que era, Machado fue impermeable al protector o padrinho, y el surgimiento de un
hechizo de cualquier Crystal Palace3. plan de vida autónomo, impermeable a la
influencia personal del de arriba, pueda
En el universo de Machado se encuentra, provocar violentas represalias (Weber, 1978).
en primer lugar, el teatro humano4. Sus
cuentos describen minuciosamente un estrato La sociedad de Machado parece ser
de grupos en ascenso: banqueros, estática, y su enfoque es el de un analista,
comerciantes, hacendados, profesionales, nunca el de un terapeuta. Al carecer de un
hombres de iglesia. Sobre ellos revolotea una resorte interior, el “progreso” se materializa
penumbra de nobles y senadores, vagas en la forma característica de alumbrado
“influencias” coronadas por un omnipresente público, tranvías, ferrocarriles y cosas
emperador quien sólo aparece en sueños e similares. El protagonista del cuento corto de
imaginaciones. Debajo yace una legión de Machado Evoluçao (1884) es un diputado cuya
funcionarios y clases dependientes, víctimas carrera se funda en un intercambio continuo,
de una economía declinante y, más abajo aún, completamente retórico, con críticos que
una oscura muchedumbre de sirvientes, afirman que la nación necesita de cabeza y
cocheros y trabajadores excluidos por la corazón tanto como de estómago. De ahí, su
“sociedad” y carentes de seguridad. respuesta: “O Brasil é uma criança que engatinha;
Sofocados en el fondo de todo, están los só começará a andar quando estiver cortado de
esclavos, aplastados por la violencia moral y estradas de ferro” (“El Brasil es un bebé que
física. Los “liberales” critican a Machado gatea; comenzará a caminar sólo cuando esté
porque, a pesar de tener algo de sangre negra, atravesado de vías férreas”) (De Assis, varios
se mostró indiferente a la causa de la años). El comercio y la banca parecían
emancipación. Podemos decir, sin embargo, introducirse en la sociedad no como una
que desde la perspectiva de su desconfianza fuerza revolucionaria, sino simplemente
en las causas humanas vio la abolición de la como una aflicción que producía el deterioro
esclavitud como una excusa pergeñada por de las relaciones humanas, de un modo
bastante similar a como la escolástica
3 Antonio da Silva Prado (1840-1929). Viajero medieval veía la usura: como un
paulista y futuro empresario y político, visitó comportamiento pecaminoso más que como
Londres en 1862, el mismo año de la estadía de un presagio del capitalismo. De la misma
Dostoievski. Ambos quedaron maravillados con manera, el poder político no era una fuerza
el Crystal Palace, a diferencia de la burguesía modeladora de la que se apoderarían los
inglesa; pero el ruso vio en éste el símbolo del Bonaparte, sino un juego o un pasatiempo. El
árido racionalismo y mecanicismo, cosa que no secreto del éxito no reside en las máximas de
hiciera el brasileño (Levi, 1977; Berman, 1982). Samuel Smiles para la renovación del
4 Mi sinopsis debe mucho a Faoro (1974).

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carácter, sino en los preceptos sobre (Magalhaes, 1970).


comportamiento de la “teoría” de Machado,
respecto de la chaqueta entorchada de No es que Machado fuera un
medallas (1881)5 (De Assis, “Teoria de “conservador” o un periodista agudo o un
medalhao”, en Obra completa). casual observador irónico, sino que tuvo su
visión propia y coherente del espectáculo.
La Río de Machado es análoga a la Como carecía de elementos para hacer una
Kakania vienesa de Robert Musil, pero con interpretación dialéctica del proceso social,
una diferencia. La vanguardia vienesa vio las estructuras sociales como controladas
apuntaba a una crítica de resistencia local a la por sentimientos y pasiones de personas
modernidad, y por ende, a reformulaciones individuales. De ahí su fascinación por las
pioneras en psicología, arte y literatura, carreras de los hombres, sus motivaciones
filosofía, música y lingüística. Para Machado, psíquicas y los mecanismos ocultos del alma.
en cambio, la posibilidad de que la La permanencia en esta sociedad hace que la
modernización fuera “internalizada” en Río persona pierda el control de su propio
era una sombra mucho más remota que en destino, adopte máscaras y deforme impulsos
Viena, y el pronóstico para que esto se originalmente nobles. En las novelas del
concrete, dadas las primeras señales, era período de madurez de Machado, los
descorazonante. Por lo tanto, apuntó sus problemas sociales ceden lugar a una lucha
dardos críticos contra la modernidad en sí “dentro del corazón humano, donde reside
misma y reservó un tratamiento irónico para su última causa; el odio, la crueldad, la codicia
la sociedad receptora. Así, aunque repudió el y la indiferencia del amor propio” (Caldwell,
romanticismo (“aquela grande moribunda que os 1970: 67). En este dominio no tendría cabida
geron”; “aquella gran Musa moribunda que dio el hombre subterráneo de Dostoievski, ya
a luz a nuestra generación”) (De Assis, “A que ni presenta la intrusión del cientificismo
nova geraçao”, en Obra completa), también y el utilitarismo como implacable, ni produce
rehusó transar con el naturalismo y el sugerencias de redención apocalíptica. El
positivismo6. Machado estaba, de alguna resultado es un vasto y catalogado cuadro de
manera, en lo cierto cuando observaba que moralidad que evoca, como a través de una
no estaba “pasando” nada. Aún hoy lente distorsionante, la Divina Comedia. Ese
consideramos al Brasil como un país mundo se comprende no por sus
económicamente “dependiente”; aún se antecedentes, elementos y fuerzas, sino por
intenta incorporar innovaciones tecnológicas; los principios morales que discriminan el bien
el sistema republicano es aún controvertido; y el mal en todos sus grados. La versión de
y, si pensamos en las masas, la “esclavitud” Dante es un dominio monótono y repetitivo
aún no ha sido abolida. Todo esto ayuda a de parábolas que ejemplifican el designio
explicar porqué Machado, con su inquisitiva divino, una vida de ultratumba donde las
imaginación, su visión heterodoxa y su almas pierden toda iniciativa. Aquellos que
probidad intelectual, se convirtió en pilar del llegan al infierno y cuyo único atavío es la
establishment como funcionario ministerial y absoluta satisfacción de la pasión vuelan
fundador de una Academia Galófila de Letras ávidamente hacia su castigo (Santayana, 1945;
Van Doren, 1946).
5 El comportamiento afectuoso, sin embargo, fue

un antídoto permanente para la formalidad y la El Inferno dejó su impresión perdurable en


pomposidad brasileña. Cuando los teléfonos Machado. Cita a Dante veinticuatro veces, sin
llegaron a Viena: “Las llamadas estaban limitadas contar las referencias directas e indirectas
a diez minutos, de los cuales por lo menos seis se (Bizzarri, 1965; Andrade, 1972; Massa, 1966;
gastaban en deliciosos arabescos de protocolo”
(Morton, 1980: 38). Esto es inconcebible en Río,
Caldwell, 1970). Diecinueve citas son del
donde el ingenio y la viveza facilitaron el Inferno (hasta tradujo el Canto XXV), y uno se
advertimiento de la modernidad y, con ello, siente inclinado a pensar que Río se
rejuvenecieron las jerarquías domésticas. transforma, ante su contacto en un verdadero
6 Dickens, Thackeray, Balzac y Flaubertse Inferno. Sin embargo, con sólo un Inferno, la
encontraban en la biblioteca de Machado, pero no “divina comedia” desaparece. La religión se
Zola. Su manejo de Darwin y Spencer le dieron seculariza; la línea entre el mundo y el más
material para “Humanitismo”, su sátira sobre el allá se disuelve; el arrepentimiento cristiano
positivismo en Memorias póstumas de Brás Cubas se hace mero remordimiento; y el diablo,
(1881) y Guineas Borba (1891) (Massa, 1961).

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exorcizado por la “ciencia”, reaparece en la necesitadas de una actividad empresaria y


pseudo-ciencia, el espiritismo y las curas financiera moderna, las ciudades más grandes
milagrosas. Los anillos ordenados del asumieron el papel “parasitario” que Miguel
infierno parecen volver a surgir remodelados Samper (1969; Halperin, 1970) adscribe a
por Dalí en el surrealista paisaje urbano de Bogotá en 1867. En este ambiente “pasivo”,
Río. Se necesita un guía, el Conselheiro Aires, en un momento en que las ciudades
no para ayudar a acarrear el agobiante peso norteamericanas y de Europa Occidental se
del Verbo (Virgilio como la Razón, Beatriz hallaban en pleno auge de la industria y el
como el Amor), sino para señalar los comercio, los viajeros se encontraban
misterios y las ambigüedades y, como un intrigados por la coexistencia estable de
diplomático que no toma partido, prevenir tendencias criollas y extranjeras evidenciada,
amablemente contra las explicaciones fáciles por una lado, en una élite enamorada de la
en este reino de alegorías engañosas e moda francesa y, por otro, en las clases
identidades veladas. Con todas sus populares atraídas por, o condenadas a, las
sugerencias, insinuaciones y fugaces vestimentas, comidas y manufacturas locales.
perspectivas, éste resulta ser finalmente un Los “medio pelo”, en una posición
mundo fragmentado, carente de la fuerza de intermedia, representaban una fusión poco
unión del amor. Aun así, y aun sin una feliz. Sin embargo, esta división era engañosa.
Beatriz, hay una flor que vivirá por siempre La atracción de la clase alta por el estilo y
en la solapa del Conselheiro. modo de pensar europeos estaba atemperada
por el orgullo del linaje; uso heredado de
América Latina, 1830-1930: de las deferencia y apego sentimental a los orígenes
ciudades patricias a las ciudades regionales. Por el otro lado, lo criollo no
burguesas llegaba a ser un ethos “nativo”, ya que los úni-
cos nativos del Nuevo Mundo eran los
Los mensajes cifrados de Machado, amerindios, quienes no habían dejado trazas
vagamente sugestivos para sus ni en La Habana, ni en Río ni en Buenos
contemporáneos brasileños, necesitaron Aires. Además, “nativo” implica “auténtico”,
décadas para atraer la atención internacional. como en el narodnichestvo ruso; y la
Necesitaron que la rueda del cambio mundial autenticidad implica, a su vez, una base para
girase a su favor. Entretanto, poseemos la autoexpresión y la reconstrucción. Incluso,
evidencias menos enigmáticas de las ni siquiera en Guatemala y Ecuador la cultura
fricciones producidas por la modernización amerindia pudo, más allá de vagas simpatías,
en las sociedades urbanas de América Latina. ser considerada seriamente como una
José Luis Romero (1976) aportó una rica plataforma para la rehabilitación social.
muestra en su libro sobre “ciudades e ideas” Desde el aventajado punto de vista
latinoamericanas que abarca cinco siglos y cosmopolita, la cultura amerindia no era más
merece un puesto junto a los estudios “nativa” que aquéllas de ascendencia africana
europeos anteriormente citados. Aquí o ibérica. El eventual mestizaje del criollismo
resultan de interés sus capítulos acerca de las de las clases populares con inmigrantes
“ciudades patricias” (1830-1880) y las italianos o sirios representaba una com-
“ciudades burguesas” (1880-1930). plicación más en este panorama. Esto quiere
decir que una fusión plebeya de elementos
El autor sostiene que las ciudades exógenos podía llegar a ser más “auténtica”
“patricias” del período de post- que la cultura señorial de las élites
independencia crecieron con menor rapidez tradicionales.
que sus hinterlands, en un momento en que las
poblaciones nacionales se encontraban hasta América Latina no podía –como lo hizo-
cierto punto “ruralizadas”. Tras las rupturas asumir sus culturas nacionales con holgura.
provocadas por la guerra y el Tampoco se asemejaba al caso de Rusia,
desmantelamiento de las burocracias donde los eslavófilos se trabaron en lucha
coloniales, el poder fue reconstruido, prefe- con los occidentalizantes para afirmar una
rentemente en asientos descentralizados, cultura indígena que era más auténtica y
rurales. Este fue el lógico, si bien verdaderamente cristiana que la invasora.
aparentemente anárquico, apogeo de los Tampoco puede compararse con los
caudillos. Sin exportaciones lucrativas y japoneses, quienes establecieron un Instituto

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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

para el Estudio de los Libros Bárbaros nacional. Debido a que las fisuras de la
(germen de la Universidad de Tokio), para sociedad francesa le recordaban la América
mediar en lo que era mínimamente requerido española, pensó que la solución estribaba en
del exótico Occidente en pos de la el despliegue de las energías morales. No
autopreservación de la sociedad receptora apreció el poder del capitalismo industrial
(Jensen, 1980). En América Latina el para crear la integración nacional y llevar
elemento bárbaro no era extranjero sino adelante el ideal de nación revolucionario y
conspicuamente “nativo”: amerindio, mestizo napoleónico. En América Latina esta transi-
o ibérico medieval. ción se retardó, de modo que la ciudad
“burguesa” de José Luis Romero de 1880-
Pero ahora, otra vuelta de tuerca. Si bien 1930, tanto como su predecesora “patricia”,
los “bárbaros” latinoamericanos eran representaron sólo una victoria ilusoria sobre
oriundos del lugar, incivilizados, algo muy la “barbarie”.
similar ocurría en el siglo XVIII francés. En
su estudio sobre la conversión de los La literatura no tardó en registrar la
“paisanos en franceses” que cobró fuerza compleja significación de la ciudad
sólo hacia 1870, Eugen Weber (1976) destaca latinoamericana, ubicada en un incierto papel
que hasta entonces los campesinos del sur intermedio entre su hinterland y, del otro lado
eran considerados desde la ciudad como del Océano, Londres y París. Esta situación
ignorantes, supersticiosos, sucios, tímidos, ambivalente, “accidental”, la hizo vulnerable
grotescos, haraganes, avaros, moralmente a un tipo de sátira –la visión (ingenua o
atrofiados y usuarios de lenguajes apenas maliciosa) de la ciudad presuntuosa a través
inteligibles. Un parisino de la década de 1840 de los ojos de! intruso rústico- que parece
piensa que no hace falta visitar América para abundar en la tradición literaria de las más re-
ver salvajes: “Los pielrojas de Fenimore verenciadas ciudades europeas. En su sketch
Cooper están aquí”. Su único destino de mediados de siglo, Un llanero en la capital, el
satisfactorio era la integración a la economía venezolano Daniel Mendoza presenta un
nacional y a la cultura parisina. Esta visión de diálogo entre un “doctor” de ciudad, quien
París correspondía a la visión inglesa sobre la explica con pedantería los sucesos y
sociedad en la década de 1840, ya sea en la costumbres de la vida en Caracas, y
versión del establishment (las “dos naciones” Palmarote, su compatriota campesino de los
de Disraeli), o bien la versión revolucionaria llanos, quien en un castellano pedestre lanza
(la polarización de clases de Engels). Estas, a una ola de devastadoras preguntas acerca de
su vez, eran análogas a la famosa división de la escena que tiene ante los ojos (AAVV,
Sarmiento de la sociedad argentina en 1964). ¿Por qué un edificio tan enorme tenía
civilización y barbarie (Facundo, 1845). Lo que producir una cosa tan pequeña como
interesante es que, cuando Sarmiento visita nuestras leyes? ¿Por qué, si un espejo
Europa y los Estados Unidos, en 1847, reflejaba fielmente la realidad, su rostro lucía
cambia su esquema sobre la Argentina (ver tan feo? ¿Como podría repetir en su pueblo
sus Viajes). Reconoce que las sociedades que la riqueza no consiste en dinero? ¿Cómo
europeas son tan jerárquicas y opresivas podían las monjas de un convento ser
como las de la América española. La reverenciadas como “madres”? ¿Por qué
“civilización” ya no consistía en lograr un había un basural en el corazón mismo de la
artificio urbano, sino más bien en una ciudad? Comprendía, sin embargo, la razón
capacidad para la asociación cooperativa que por la que cada casa tenía su número: “Así
podía hallarse en comunidades de frontera de como sucede con el ganao, que habiéndose
los Estados Unidos tanto urbanas como aumentao tanto, ha sido menestre pegarle un
“bárbaras”7. jierro”. A diferencia de un campesino en
París, Palmarote aún podía ofrecer una
En ninguna de ambas versiones captó construcción alternativa del mundo.
Sarmiento del todo la naturaleza de las
fuerzas desatadas por la revolución industrial En Buenos Aires, más grande y más
y sus implicaciones para la unificación cosmopolita, el dualismo de la Caracas de
Daniel Mendoza se resquebrajó, aunque aún
sin encontrar sucesor en los paradigmas
7 Para profundizar sobre la opinión de Sarmiento evolucionistas de la época. El poema
a este respecto, véase Morse (1982).

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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

gauchesco Fausto, de Estanislao del Campo A primera vista parecería que se ha


(1834-1880), subtitulado “Impresiones del cerrado un círculo: desde el mágico Fausto
gaucho Anastasio el Pollo en la del folklore y la leyenda hasta los portentosos
representación de esta ópera”, podría parecer, e intelectualizados Faustos de Marlowe y
a vuelo de pájaro, un ejercicio en la vena Goethe, desde el Fausto del consumidor bur-
costumbrista de Mendoza8. Aquí se da, sin gués de Gounod, hasta encontrarse
embargo, un encuentro más específico y finalmente, de vuelta con Fausto folklórico
complejo entre lo criollo y un fenómeno de de Estanislao del Campo. Sin embargo, el
importación cultural de los círculos último eslabón no completa el circuito, ya
intelectualizados. El poema fue inspirado por que del Campo era un poeta urbano y no
el estreno en Buenos Aires, el 24 de agosto rural. Además, el público argentino era
de 1866, del Fausto de Gounod, representado consciente de que si bien Goethe había aris-
por primera vez en París, en 1859. Cuenta tocratizado a Fausto, Gounod había
cómo un campesino asiste a la ópera y unos vulgarizado a Goethe9. El texto de Del
días después refiere lo mejor que puede el Campo revela que usó el libreto y su propio
argumento a un amigo, hasta donde pudo trovador para entablar un diálogo con sus
entenderlo. amigos. Anastasio en realidad se burla de la
degradación de la que es objeto Goethe, al
Apenas nos ponemos a reflexionar sobre escoger los pasajes más vulnerables del li-
este contrapunto entre el ingenuo y el breto. El Fausto de Goethe, quien realiza un
cosmopolita, comienzan a surgir nuevos esfuerzo titánico por trascender sus límites,
elementos. En primer lugar, aunque Del queda reducido por el libretista de Gounod a
Campo utilizara el idioma coloquial, él era un una criatura de apetitos sensuales. Del
intelectual de ciudad; con simpatías hacia el Campo lo rebaja aún más:
pueblo, sin duda, pero allegado de todos
modos a una tradición “urbanizada” de Dijo que nada podía con la
literatura gauchesca. En segundo lugar, ya cencia que estudió
desde la apertura del Teatro Colón en 1857 que él a una rubia quería
con La Traviata, Del Campo había acariciado pero a él la rubia no.
la idea de comparar el histrionismo de la
escena con los sentimientos de la audiencia. Lejos de ser una pieza costumbrista, el
Tercero, la intelligentsia argentina estaba Fausto de del Campo es una fina sátira llena
bastante familiarizada con el Fausto de de ironías, cuyos personajes paisanos son
Goethe (Esteban Echeverría ya se había interlocutores de un cenáculo literario: es la
apropiado de sus temas) y se encontraba narración de una narración, una representa-
suficientemente preparada para valorar la ción dentro de una representación, una
versión de Gounod. Cuarto, el protagonista reflexión sobre el drama-ópera de Goethe-
analfabeto de Del Campo reproduce un Gounod tal como se presentara en la
relato de la ópera que hubiese requerido moderna y cosmopolita ciudad de Buenos
familiaridad con el libreto italiano o con la Aires. Imbert (1968) lo llama una galería de
traducción española, publicada con espejos distorsionantes con “desdoblamiento
anterioridad a la función en El Nacional. Por y duplicaciones, simetrías y contrastes,
último, el protagonista mismo (un paisano, entrecruzamientos y paralelos”. Y esto nos
no un verdadero gaucho), llamado Anastasio lleva a preguntarnos: si un poeta argentino
el Pollo, era la réplica satírica de Aniceto el puede satirizar delicadamente el mal gusto de
Gallo, una creación satírica ya existente del la ópera francesa, ¿qué hay de la construcción
poeta gauchesco, Hilario Ascasubi (1807- centro-periferia? ¿Serán los argentinos los
1875). Anastasio no es una figura típica pajueranos por consumir a Goethe y
evidente por sí misma, como el Palmarote de Gounod, o lo serán los parisinos por no
Mendoza, sino un actor en un juego literario consumir a Estanislao del Campo? Como
de la intelligentsia local. profeta, Del Campo mostró agilidad y visión
múltiple pero no tenía la capacidad de su
contemporáneo, José Hernández, autor del
8 He utilizado la edición de Fausto de Horacio

Jorge Becco (1986) con prólogo de Jorge Luis


Borges, Buenos Aires, 1969. Resulta útil el estudio 9 La ópera de Gounod ni siquiera es llamada
crítico de Imbert (1968). Fausto en Alemania, sino Margarethe.

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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

poema épico Martín Fierro, para remitirse y forma manipulada, el “cesarismo


dar forma a un conjunto de temas. En este democrático”, estaba al alcance de la mano.
sentido, fue más un precursor de Jorge Luis Cuando se trataba de grupos que estaban más
Borges y Julio Cortázar que de Ricardo allá de la esfera de un mundo evolucionista y
Güiraldes y Eduardo Mallea. europeizado –tal como los indios de las
pampas argentinas, los campesinos de Sonora
Si detectamos un viso modernista en la y Yucatán o los “fanáticos” brasileños del
visión de del Campo, las categorías de José interior-, debían sin más ser eliminados. Los
Luis Romero (1976) se suspenden, al intelectuales urbanos apoyaban tales
establecerse un hilo conductor entro el pleno campañas asegurando a sus lectores las
período “patricio” y la conclusión modernista deficiencias innatas o adquiridas por el
de los años “burgueses”. Esto no implica ambiente de los pueblos no europeos.
ingratitud hacia el sólido andamiaje de
Romero, ya que toda suspensión supone una Configuraciones del modernismo
estructura que la soporte. La caracterización
de Romero de la era burguesa como un Ciertas características de la patología
momento de “haussmannización” de la “gran “burguesa” descripta por Romero son
aldea”, como el auge del “señor presidente” o aplicables a ciudades de Europa Occidental
del caudillo de la belle époque, es muy de este período. Sin embargo, como hemos
aceptable. Cualquier pincelazo suyo comprobado en los casos de San Petersburgo
constituye una pintura convincente. Romero y Viena, y como es evidente a partir de la Río
nos había de las sociedades urbanas que de Machado, no puede afirmarse que la
habían comenzado a diferenciarse de los periferia refleje el centro. Una imagen
pueblos patriarcales del interior, controlados especular no tiene otra lógica autónoma más
aún por aristocracias vigorosas y ho- allá de la gratuita inversión de izquierda y
mogéneas, es decir, una “democracia de derecha. Por el contrario, la ciudad periférica
hidalgos”. no es mimética, sino que responde a una
lógica interna. París pudo haber inspirado en
Sociológicamente, sin embargo, las parte, pero nunca inventado, la
estructuras de “clientela” familiar tenían “hiperconciencia” del hombre subterráneo de
mucho más peso que las instituciones Dostoievski o el psicoanálisis de Freud o las
planificadas con fines específicos. Al mismo parábolas dantescas de Machado. Si los
tiempo, las élites urbanas comenzaron a latinoamericanos de fin-de-siècle estaban
absorber grupos de inmigrantes y de clase preocupados por el arcaísmo y la entropía,
media y a participar de un febril ethos de esto se debía, podemos suponer, a que no
especulación y autoexaltación. Esto significó vislumbraban ninguna promesa redentora de
un relajamiento de los lazos familiares y origen popular, “nativo”, ni podían anticipar
antiguas hermandades, ejemplificado en el confiadamente de qué manera sus sociedades
desplazamiento de los eventos religiosos por urbanas “modernas” irían a reproducir una
los teatros, clubes y deportes. dinámica para el cambio.

Las novelas naturalistas describieron la A principios de siglo y durante las últimas


patología de esta sociedad cuasi-burguesa, décadas de la edad “burguesa” de Romero,
denunciando sus males: delitos financieros, estos obstáculos para una prisse de conscience
trepadores sociales, ostentación, suicidios y comenzaron a deshacerse. Esto ocurría
prostitución; mientras que los poetas y en- justamente en el momento en que Europa
sayistas parnasianos –a pesar del recelo acerca misma experimentaba una crisis de confianza:
del materialismo y la opresión social que por un lado, asociada a la tecnificación, el
pudieran haber trasmitido- exaltaban el gusto “consumismo”, la alienación y la violencia; y
refinado del poderoso como opuesto a la por otro, conceptualizada en el modernismo,
vulgaridad y al arcaísmo de las masas. Como las contradicciones neo-marxistas, la
compensación por la pérdida de los vínculos decadencia spengleriana y la invasión
familiares, las nuevas oligarquías intentan freudiana al inconsciente. La prisse
recobrar un carácter patricio y excluir, latinoamericana requería, precisamente, la
reprimir o pacificar a los desposeídos. disolución de nociones evolucionistas y de
Políticamente, la era del populismo o, en su superioridad. Ahora Europa ofrecía tanto

11
richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

“modelos” como patologías. El desencanto de un surrealista; tampoco era un mundo que


weberiano respecto del centro preparó el se había descompuesto o perdido su centro.
terreno para la rehabilitación de las periferias. Se trataba más bien de un misterio que se
Por fundarse en premisas de la sociología proponía a sí mismo y que lo impulsaba a
política, la transición propuesta por Romero evocar una figura de polichinela, símbolo del
de ciudades burguesas a ciudades masificadas mito antiguo y del solitario yo, celebración y
producida alrededor de 1930 deja de lado la tristeza, tontería y sabiduría. La tradición
importancia del modernismo cultural y la racionalización impactante se
latinoamericano. Por esta misma razón es que fusionaron en la poesía de Andrade y en el
su análisis resulta esencial para la insólito escenario de la industrial São Paulo.
comprensión de lo que llamamos la
“sincopación” de la respuesta Por su parte, la Buenos Aires de los años
latinoamericana. 20, reconocida por mucho tiempo como la
capital comercial e intelectual de su
Dado que ni América Latina ni el continente, ingresó en la etapa modernista,
modernismo son monolíticos, una precisamente en el momento en que su
comparación, aunque sea esquemática, de triunfante europeización comenzó a ponerse
algunas arenas urbanas puede ayudar a en tela da juicio. Una nota de decadencia, de
particularizar y profundizar nuestra ominosa advertencia, apareció de pronto
comprensión de la prisse modernista de la tanto en la cultura de cabaret del tango como
década de 192010. El punto de partida obvio en la cultura intelectual de los literatos.
es São Paulo, una floreciente capital Buenos Aires participó más que ninguna otra
financiera y tecnológica que había surgido ciudad latinoamericana del ethos cosmopolita
después de siglos de vida exigua y espartana, del modernismo occidental, de modo que los
convirtiéndose en el centro industrial más lugares comunes de la historia y la cultura
actualizado del continente. Parecía que regional asumieron un matiz mítico. La bús-
“fuerzas” económicas invisibles, más que queda se insinuaba más allá de la “realidad”,
ningún movimiento político comunitario, ha- en el terreno del enigma y la paradoja. El
bían sido las artífices de esta transformación. desafío central no era la cognición, sino el
En una ciudad cuyas huellas coloniales desciframiento.
habían desaparecido, cuyas calles estaban
atestadas de italianos, sirios y japoneses, cuyo El consumado criptógrafo de Buenos
cielo era perforado día y noche por las Aires es Jorge Luis Borges (1899--)11, cuyo
chimeneas, la libre imaginación era impulsada poema Fundación mitológica de Buenos Aires
no a comprender sino a mirar, no a explicar (1929) hace el descubrimiento de que la
sino a captar. Le fue asignado un acto de ciudad tuvo efectivamente un principio, ya
cognición. En Paulicea desvairada (Ciudad que anteriormente la había juzgado eterna,
alucinada, 1922), su primer libro de versos de como el agua y el aire12 (Borges, 1976). Al
madurez, el “papa” del modernismo paulista, hundir la mirada en el tiempo, el poema
Mario de Andrade (1893-1945) se expresaba suspende la historia. Un conjunto primitivo
en un tono desenvueltamente lírico acerca de de monstruos, sirenas e imanes que
São Paulo (Andrade, 1968). El primer poema enloquecen las brújulas de los barcos,
llama a la ciudad la “comoçao de minha vida” (“la coexiste con la habanera del primer organito
conmoción de mi vida”). Aun con su y una conjura, política del partido radical.
identidad histórica borrada por los negocios y Esta visión es sorprendentemente análoga al
la industria, São Paulo podía todavía tratamiento que hace Freud (1961) de Roma:
admirarse en antiguos rastros carnavalescos un paralelo entre la mente misma y la Ciudad
que arrastraban al observador en un Eterna, ambas concebidas como una entidad
arlequinado festival de gris y oro, cenizas y psíquica con un copioso pasado, donde
dinero, arrepentimiento y codicia. El mundo “nada que haya cobrado existencia alguna vez
del poeta no era un mundo que él hubiese habrá de desaparecer y todas las fases
descompuesto, a la manera de un imaginero o anteriores de desarrollo continúan existiendo
11 Al momento de ser redactado este artículo,
10 El balance de este apartado es un apretado Borges aún estaba vivo (N. del E.).
resumen de una parte de otro ensayo en 12 El poeta cambió posteriormente el adjetivo del

elaboración. título, “mitología” por “mítica”.

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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

al lado de las últimas” (p. 17). La imaginación surgidos de las fronteras de la epistemología,
de Borges estaba tan ligada a Buenos Aires forman una vasta y “tremenda simetría”.
que cierta vez confesó que se preguntaba si
no habría estado toda su vida reescribiendo En el ensayo anteriormente citado
su primer libro de versos, Fervor de Buenos identifico otros dos puntos cardinales más
Aires (1923)13. Hacia la madurez, su para la prisse latinoamericana modernista de la
preocupación central tomó la forma de década del 20. Uno es la Ciudad de México,
desafío filosófico: distinguir entre apariencia convertida por la Revolución en un centro de
y realidad. La arena de su búsqueda ha sido, irradiación donde la tarea inmediata,
indiferentemente, Buenos Aires o el universo. acometida principalmente por los muralistas,
consistía en la propaganda, en el sentido
La contraparte de Borges es Roberto Arlt original de un deber para difundir las “buenas
(1900-1944), hijo de inmigrantes de Prusia y noticias”. El otro es Lima, capital de un país
Trieste, cuyo marco de realidad abarcaba sólo que fue un aparente caso de desarrollo
la sociedad urbana de su tiempo y de su detenido. Aquí el desafío no fue la cognición,
espacio, y, más específicamente, los ámbitos el desciframiento, y mucho menos la
dentro de los cuates se desarrolló su vida propaganda, sino la búsqueda de una
(Gostautes, 1977; Guerrero, 1972; estrategia, de los puntos de apoyo. En
Maldavsky, 1968). Sin embargo, su términos de José Carlos Mariátegui, el
testimonio fue tan intenso que trascendió el meteórico intelectual marxista de los años 20,
naturalismo para llegar, como Borges, al se trataba de una tarea de interpretación. Para
dominio de la paradoja. Con Arlt aparece en el presente propósito, São Paulo y Buenos
la escena argentina el hombre subterráneo. Aires son exponentes suficientes, ya que nos
Ávido lector de Dostoievski, Arlt estaba conectan más con la sensibilidad urbana que
fascinado por el pequeño burgués, a quien la con temas nacionales. Los cuatro ambientes,
humillación le provee el único punto de sin embargo, ejemplifican ampliamente el
referencia en una sociedad de la cual él está tema de las ciudades como arena o crisoles.
funcionalmente aislado. En un extremo,
abajo, los “lúmpenes”, enjaulados en un Pronósticos postmodernistas
mundo de aburrimiento y ferocidad, están
destinados a la deshumanización. En el otro, En este punto de nuestra discusión
arriba, los ricos viven más allá de las fronteras seguiremos a Marshall Berman (1982), quien
de la legalidad y la humillación. Solo el interpreta la “experiencia de la modernidad”
pequeño burgués no puede dar cuenta de la en la periferia cercana de Europa haciendo
contradicción entre su situación y sus valores alguna alusión incidental a la América Latina
profesados. El matrimonio es la clásica en nuestro siglo. Propone la Alemania de
derrota que los sentencia a la rutina eterna. El tiempos de Goethe como el primer caso de
mundo de Arlt está lleno de “tremendas identidad “subdesarrollada”. Aquí surge una
simetrías”. La prostituta que vuelve a casa línea de tensión entre la atracción de la
con su hombre se quita el maquillaje; la ama reforma política y económica, y la sensación
de casa que recibe a su marido se lo pone de que una nación en ascenso podría
antes de que él llegue. El hijo de inmigrantes renunciar a los intereses mundanos para
traiciona a la nueva patria al aceptar los cultivar un modo de vida introspectivo
ideales de sus padres, pero traiciona esos “germano-cristiano”. Su análisis de la Parte II
ideales al aceptar a la patria. El tema de la de Fausto presenta a dicho personaje como al
traición recorre toda la narrativa de Arlt, así “revelador” arquetípico, quien hace volar en
como la cultura popular del tango y el pedazos los tradicionales “balbuceos” de las
sainete. Así tiende Arlt un puente entre Gretchens, imponiendo costos trágicos y
Buenos Aires y la alienación dostoievskiana universales. La secuela de la visión de Fausto
del hombre urbano de Occidente. Sus es la marxista, que interpreta el capitalismo
paradojas y laberintos, sacados de las vidas de no como un mero mundo estólido de
la ciudad, sumados a aquellos de Borges, acumulación sistemática, sino también como
un mundo de calidoscópica “obsolescencia”
13 Borges (1971). (No sé de ninguna versión en
donde, según la frase del Manifiesto, “todo lo
castellano). La versión de Fervor que aparece en las que es sólido se disuelve en el aire”. Si el
Obras (11-52) está bastante corregida respecto del marxismo comparte las fantasmagóricas
original.

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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

percepciones del modernismo, entonces el compartían los oprimidos ninguna tradición


modernismo se convierte en el realismo de de fraternité. De ahí la importancia de la
nuestro tiempo (véase también Lunn, 1982). demostración callejera de un solo hombre y
Pero, el desenlace marxista-modemista, ¿será la necesidad de inventar una cultura política
necesariamente universal, o sólo abarca lo subterránea ex nihilo. Este suelo exótico
local occidental? ¿Afrontan necesariamente infundió al modernismo “una incandescencia
las sociedades periféricas la pulverización de desesperada que el modernismo occidental,
sus legados? ¿Deberá toda ciudad moderna tanto más a gusto en su propio mundo,
lucir y pensar como París y Nueva York? raramente pudo aspirar a alcanzar”.
Dostoievski enseña que una vez que los
Cuando Berman se centra en el tema hombres subterráneos afirman sus propias
urbano, compara a París con San abstracciones e intenciones, el “alumbrado
Petersburgo. A pesar de su fama con el público” espiritual de San Petersburgo se
“cerebro” cosmopolita y secular de Rusia, encenderá con un nuevo brillo. Esto en
San Petersburgo sólo ofrecía estribos verdad comenzó a suceder a partir de 1905.
precarios para la modernización. Esto fue así
sobre todo durante el gobierno del Berman insinúa que también América
autocrático Nicolás I (1825-1855), un período Latina, según la frase de Octavio Paz, está
de intensos cambios en el comercio y la “condenada a la modernidad”, y sustenta las
sociedad para París y Londres. La confrontaciones que él utiliza para el caso de
incongruencia de una modernización formal, San Petersburgo. Al mismo tiempo, América
en este panorama congelado y represivo, Latina es una familia de países con rumbos
dieron a San Petersburgo su reputación, diferentes, y no puede identificarse con
labrada por Gogol y Dostoievski, de “lugar certeza una sola San Petersburgo. Hemos
extraño y espectral”. Sin embargo, el medio afirmado, sin duda, que la prisse rusa de la
no llegó a neutralizar la modernidad del década de 1860 tuvo una secuela en la
mismo modo que sucedió en la más liberal, Latinoamérica de los años 20, cuando el
más auténticamente “Occidental”, Río de limeño Mariátegui produjo un diagnóstico
Janeiro de Machado. En Rusia, la revolucionario casero comparable al de
modernidad fue intrusa y conflictiva. Su Chernishevsky, o cuando Roberto Arlt
símbolo y arena fue la Perspectiva Nevsky, descubrió al hombre subterráneo en Buenos
tendida una generación antes que los Aires. Sin embargo, esto no quiere decir que
bulevares parisinos. Vidriera para las maravi- estos países deban pasar necesariamente por
llas de la nueva economía de consumo fue “el los mismos estadios (así como tampoco
único espacio público de San Petersburgo no reproducen los de los países desarrollados).
dominado por el Estado”. Se convirtió en Después de todo, los sabios mejicanos
una “zona libre” para todas las clases sociales, manejaban Galileo y Gassendi en su capital
para la liberación espontánea de las ortogonal antes de que San Petersburgo fuera
acorraladas fuerzas sociales y psíquicas. Aquí siquiera un destello en el ojo de su fundador.
fue donde el hombre subterráneo de La respuesta de América Latina ante la
Dostoievski dejó de serpentear entre los modernización ha sido a la vez más dócil y
transeúntes y se levantó para chocar de lleno más reacia que la de Rusia, como podemos
contra el funcionario aristocrático. conjeturar por Machado de Assis.
A partir de la Perspectiva Nevsky y los Veamos un caso. La Perspectiva Nevsky
bulevares de Haussmann, Berman construye precedió a los bulevares de París en una
su comparación entre el modernismo del generación, mientras que la
subdesarrollo y el modernismo de las calles “haussmannización” de Río les siguió en otra
parisinas. A pesar de todo el desprecio con generación. Así, este último fenómeno parece
que Baudelaire trata al “progreso”, se sentía un pie de página, un reflejo. Pero la
parte de un pueblo que podía movilizarse “Perspectiva Nevsky” de Machado no era la
para afirmar sus derechos. “Podrá sentirse Avenida Central, tendida a través de la ciudad
como un extraño en el universo, pero se hacia el final de su vida, sino la estrecha Rúa
siente como en su casa en tanto hombre y do Ouvidor, de diez cuadras, una calle
ciudadano en las calles de París”. En San tradicional que se convirtió en la vidriera para
Petersburgo, ni estaban aún implantadas las la elegancia europea y lugar de cita para las
fuerzas de producción, ni tampoco élites. Aquí, el ocasional esclavo borracho o

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richard morse
ciudades “periféricas” como arenas culturales

la insinuante mulata eran intrusos, parias. Se “juego final” del post-modernismo de Samuel
trataba de un ambiente que confirmaba un Beckett, las sendas culturales divergen más
status quo, no como la Perspectiva Nevsky, aún. El malicioso Palmarote, el ingenioso
que lo suprimía. El maestro de escuela del Anastasio el Pollo y el irónico exponente del
pequeño pueblo de Machado se llevó, de la establishment, Machado de Assis, resultan ser
Rúa do Ouvidor, el perdurable recuerdo de ya no autores raros, sino profetas. El resto de
haber visto cómo llevaban a un negro a la Occidente debe finalmente escucharlos a
horca (Needell, 1982; Táti, 1961; Assis, varios ellos y a sus sucesores.
años). Martínez Estrada sacó una conclusión
similar respecto de la calle Florida, la gran vía Los “realistas maravillosos” no se sienten
comercial de Buenos Aires. Tenía, como necesariamente atraídos, como Baudelaire,
Ouvidor, una larga tradición, y en 1823 era la Dostoievski y Freud, por los temas de la vida
única calle empedrada. Florida no es una urbana, ya que están hechos tanto a los
inserción de la modernidad. Sus vidrieras avances como a las actitudes reacias. Sin
encierran productos “más allá de nuestras embargo, la imaginación es excitada tanto por
manas y de nuestro destino”; dentro de su la metrópolis como por la aldea onírica, el
gran ficción “todos quieren engañarse sin árido interior brasileño o los confines
utilidad”; Florida crea ilusiones, no hechos amazónicos. Identificar espacios urbanos
(Martínez Estrada, 1957). típicos en la América Latina contemporánea
constituye un propósito que excedería la
Muchos historiadores, desalentados tal perspectiva de este trabajo. Se supone, sin
vez por la multiplicidad de América Latina e embargo, que no equivalen a los bulevares
impacientes ante sus resistencias selectivas a parisinos ni a la Perspectiva Nevsky, y que
los axiomas de la modernización, caen en una sus ambigüedades son más antiguas que las
interpretación que hace de estos países una de la Ringstrasse vienesa. Más que arenas de
cola de perro del capitalismo internacional. triunfo y trascendencia, serían arenas de
La injerencia de la economía extranjera acomodación y resistencia bajo la sombra de
periodiza su tratamiento y, en todos los una autoridad influyente, aunque no
períodos estudiados, desde el siglo XVI hasta omnipotente. Revelarían una cambiante
el XX, detectan la inexorable comer- fusión de perspectivas, que incluiría la más
cialización de los vínculos humanos y la “moderna” y occidental –a veces desgastada-
conversión de la casta en clase. Nuestros pero también la más “exótica”, a menudo
testigos desde el interior, sin embargo, dan a comprobable, “razón vital” de Ortega. El mal
entender que la cola se mueve más acuciante estaría aquí en los pecados
obstinadamente. Los índices urbanos de mortales y dantescos de la Río de Machado y
cambio eran menos identificables, o menos no siempre en la kafkiana deshumanización
grandiosos, que en San Petersburgo y Viena. de la “semi-periferia”, mientras que la
La América Latina del momento no produjo esperanza de salvación se atisbaría quizá más
ningún Dostoievski o Freud que invirtieran el en la piedad de grupos de culto o
espejo sobre la modernidad occidental. Los recordativos de la historia siempre viva, que
artistas modernistas de los años 20 y los en la retórica populista y la prosa de la
novelistas desde la década de 1950, sin em- sociología empírica.
bargo, aportan renovadas visiones y sacan a
luz nuevas cuestiones. Desafían la eficacia del Cada país, cada región de América Latina
“tiempo” evolucionista. Se preguntan si los posee ciertamente esas arenas. Si buscáramos
traumas y moldes formativos del pasado aquéllas de expresión más abarcadora, las
pueden ser cancelados. Los novelistas encontraríamos tal vez en el carnavalesco
exhortan de mil modos distintos a América anillo afroamericano (desde las Antillas hasta
Latina para que ponga límites a la el Brasil), donde las sociedades y las culturas
racionalización y al desencanto. El se encuentran menos segmentadas que en
modernismo es en varios sentidos Indoamérica y menos bloqueadas que en las
congruente con lo “real maravilloso”, y Paz tierras de Euroamérica, en el extremo sur.
ha dicho que sin las energías de la crítica Uno piensa en la Tropicana de La Habana de
modernista, América Latina recae en un Cabrera infante, “the MOST fabulous nightclub
extraviado cesarismo o una mortal trampa in the WORLD”, o en los prodigiosos
burocrática. Pero una vez que asoma el embotellamientos de tráfico de Puerto Rico

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de Luis Rafael Sánchez, que encarcelan a complexiones: chicos pegados a sus


miles de personas en sus auto(in)móviles gobernantas y empregadas, madres y matronas
privados, al tiempo que los aglutina aburridas, turistas, viejos, “marginados”, etc.
comunalmente a las radios de los coches y al Los grupos sociales y étnicos se agrupan pero
ritmo y al mensaje de la guaracha de Macho no hay segregación; los cuerpos
Camacho: “La vida es una cosa fenomenal/lo espectacularmente expuestos reemplazan
mismo pal de alante que pal de atrás”14. sutilmente las jerarquías laborales por otra
Ambos escritores entretejen un fundada más primitiva en el cuerpo. Los
“Occidente” cursi, rutinario y presuntuoso, generales del ejército pueden confundirse con
con una cultura tosca, semicomercializada y turistas barrigones, las grandes dames pueden
despreciable de indeterminados orígenes ser prostitutas. Hacia la tarde, el futebol y el
afro-ibero-criollos. Hilos candentes unen de volleyball usurpan un gran sector de la playa a
un modo complejo la riqueza a la pobreza, los bañistas y disuelven el trotar futurista de
los turistas a los “nativos”, fríos hombres de los joggers en coreografía tribal. Entre las olas
sociedad a prostitutas, psicoanálisis a terapia de gente y espuma se advierte ahora la
de choza, hegemonía retórica a poder penetrante resaca de los escuadrones de
popular, medios electrónicos a ritmos limpieza de la playa, en sus uniformes
tribales. Las brillantes lámparas modernistas naranja; los vendedores de comida y
son reemplazadas por las titilantes luces de refrescos, lanzándose como moscas; y los
gas de Machado de Assis pero sólo para omnipresentes pequeños callejeros o pivetes,
volver a reproducir en infinitas tomas y desde alertas ante cualquier monedero o toalla
infinitos ángulos, el mismo cuadro dantesco. descuidada. Con el crepúsculo llegan las
prostitutas, ya sea la dócil empregada que
Para obtener una visión más panorámica, necesita comida para un hijo sin padre, ya la
menos mediada, el observador puede efectuar astuta profesional que hace prestidigitación
un conocimiento directo de las playas de Río. con relojes pulsera y billeteras abultadas.
Desde los días de Machado (quien opinaba Caída la noche, invisibles acólitos encienden
que Copacabana, unida por un túnel al centro fuegos a dioses desconocidos, invocados por
de Río en 1892, ofrecía un lugar placentero y el derramamiento de licor barato o bien
alejado para una casa en un dominio de arena pródigos asados y champaña. La resaca
y mar) (Táti, 1961) y desde la década del 20 humana ha ganado su triunfo cotidiano y se
(era del Copacabana Palace Hotel, un especie reúne para su marea ascendente anual en
de sucursal alejada de la Cote d’Azur, cuya rituales multisectoriales, disolventes de las
preservación como monumento histórico de clases: exorcismo, expiación y ruegos
los “años locos” de Río está hoy en ejecutados por millones de personas en la
discusión), los políticos han extendido víspera de Año Nuevo.
generosamente las playas en una estrategia
populista de pacificación. Sin embargo, las Se comprende bien por qué el
playas convertidas en “pan y circo” no son antropólogo señalaba la construcción de
las vividas como teatros. Aquí no se Copacabana, de la “utopía urbana”, como un
encuentra ni la regimentación y uniformidad lugar de “alienación” (Velho, 1973). La
masivas de Coney Island y la “Riviera” del “cosificación”, el individualismo y el
Mar Negro soviético, ni la segregación “consumismo” no alcanzarán aquí a
privatizadora según el ingreso, la preferencia desplazar las antiguas moralidades, cofradías
sexual o tolerancia hacia la exhibición genital. y actos consumatorios. Ante este espectáculo,
tan moderno como atemporal, Baudelaire y,
El telón se levanta sobre Río al amanecer sí, hasta Dostoievski, son ahora los autores
para mostrar a los joggers extranjeros (o raros, curiosos, caprichosos. Y vislumbramos
aparentemente extranjeros), a menudo nuevas o renovadas fronteras de nuestra
encadenados a sus perros, ejercitándose en historia común.
una reducción mecanizada, duchampiana, del
futebol y de las scolas do samba. Luego, la lenta Referencias bibliográficas
invasión de bañistas de todas clases y
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