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Aplicaciones de la electrólisis

Los procedimientos electrolíticos constan de interesantes y útiles aplicaciones en el campo de


la industria. Algunas de estas aplicaciones son:

-La fabricación de metales activos, como son los elementos pertenecientes a los dos primeros
grupos de la tabla periódica, así como también el aluminio, y elementos no metálicos, como es
el caso del hidrógeno o el cloro.

-La fabricación o síntesis de compuestos como el hidróxido de sodio.


-Los recubrimientos de tipo metálicos
-La purificación de elementos metálicos, como puede ser por ejemplo, el caso del cobre.
-Electrolisis salina

A continuación veremos más detalladamente estos procesos.

Obtención del hidróxido sódico:


Este método, conocido con el nombre de método cloro-sosa, trata la síntesis simultánea de
hidrógeno, cloro y el hidróxido sódico a través de electrólisis del cloruro de sodio en disolución de
tipo acuoso. El cátodo del sistema lo forma el mercurio en estado líquido que va por parte del
fondo de la cuba electrolítica. Por otro lado, los ánodos están formados de grafito. La disolución
salina va entrando de manera continuada.
En el ánodo se ve desprendido el cloro en forma de gas, mientras que en el cátodo se va soltando
sodio a modo de amalgama, es decir, a modo de aleación con el elemento mercurio (Na- Hg).

Ánodo (oxidación): 2 Cl- (ac) – 2e- → Cl2 (g)


Cátodo (reducción): 2 Na+ (ac) + 2e- → 2 Na-Hg

Reacción global: 2 Na+ (ac) + 2 Cl- (ac) → 2 Na-Hg + Cl2 (g) (esté producto de la ecuación es la
amalgama)

Con posterioridad, la amalgama se va a descomponer a través de la reacción que se produce con el


agua, consiguiéndose hidrógeno e hidróxido de sodio, a la vez que se recupera el mercurio, el cual
retorna a la cuba electrolítica.

2 Na-Hg + 2 H2O (l) → 2 NaOH (ac) + H2 (g) + 2 Hg (l)


Recubrimientos metálicos:
A través de la electrólisis, se hace posible poder depositar una capa fina de algún metal encima de
otro. Dicho procedimiento de baño electrolítico posee numerosas aplicaciones, por ejemplo:

– Recubrir elementos metálicos como el otro o la plata (dorado y plateado), se suele utilizar para
embellecer la parte externa de diferentes objetos.
– Recubrimientos con otros metales como pueden ser zinc, níquel o cromo entre otros, con el fin
de proteger de la corrosión a distinto objetos de metal. Dichos procesos se conocen como cincado,
niquelado, cromado o cobreado.

Purificación electrolítica:
En este caso hablaremos de la purificación electrolítica del cobre.
Cuando se han obtenido los metales a través de algún tipo de proceso metalúrgico, es por lo
general conveniente o necesario, someterlos a procedimientos de refinamiento o purificación para
hacerlos útiles para ser utilizados.
Esto sucede con el cobre, cuyo uso como conductor eléctrico depende en gran parte del grado de
pureza que presente. Para purificar este metal de manera electrolítica se utiliza un electrolito, el
cual es una sal soluble de cobre, como puede ser por ejemplo sulfato de cobre, y el ánodo es una
barra, también de cobre, pero impurificada. En cuanto al cátodo, este es una placa de cobre en
estado puro, sobre la cual se va a ir depositando el metal.

Si se mantiene un potencial adecuado, el cobre que se encuentra en el ánodo procederá a


oxidarse y pasará a la disolución, donde posteriormente se depositará en la placa del cátodo.

Ánodo: Cu (s) + 2e-→ Cu2+ (ac)


Cátodo: Cu2+ (ac) + 2e-→ Cu (s)

Las impurezas que se encontraban en el metal, es decir, presencia de otro tipo de metales que
suelen encontrarse en los minerales como el cobre, no pasan a depositarse sobre el cátodo. Los
iones metálicos como son el Fe2+ o el Zn2+, seguirán en la disolución, pero otros metales más
nobles como la plata, el platino, o el oro, se caerán al fondo del contenedor, donde se podrán
retirar con posterioridad para ser utilizados.
Electrolisis salina

La electrolisis salina es un método natural de tratamiento y conservación del agua en piscinas y


spas. Funciona diluyendo una pequeña cantidad de sal entre 5 y 6 gramos de sal por litro dentro
del agua de la piscina, mediante la instalación de un clorador salino. Posteriormente solo hay que
realizar reposición de sal, según la pérdida de agua durante los lavados del filtro. Esta agua
ligeramente salada pasa por unas láminas de titanio electrodos que, previamente se ha
intercalado en la tubería de retorno del sistema de depuración. Estas láminas, realizadas en
aleación de platino, plata, radio y otros metales, ofrecen una mayor conductividad.
Cuando el agua salada pasa por los electrodos, la sal cloruro sódico se convierte en un
desinfectante activo, el hipoclorito sódico, que destruye algas, bacterias y hongos. Este
desinfectante se reconvierte en sal, volviendo de esta forma a renovarse el ciclo sin que se
produzcan pérdidas de este elemento natural.