You are on page 1of 41

En busca de la justicia espacial1

Edward Soja

Introducción
Las cuestiones de justicia no se pueden ver independientemente de
la condición urbana, no solamente porque la mayor parte de la pobla-
ción mundial vive en ciudades, sino sobre todo porque la ciudad con-
densa las múltiples tensiones y contradicciones que embeben la vida
moderna.
-Erik Swyngedouw, Divided Cities, 2006
Así como ninguno de nosotros está más allá de la geografía, nin-
guno está libre de la lucha por la geografía. Esa lucha es compleja e
interesante porque no es solamente sobre soldados y cañones sino
también sobre ideas, sobre formas, sobre imágenes e imaginarios.
-Edward Said, Culture and Imperialism, 1993
El caso del sindicato de usuarios de manera, la búsqueda de la justicia espacial
bus2 es un inicio evocativo para una am- se vuelve fundamentalmente, casi inevita-
plia exploración de la justicia espacial blemente, una lucha por la geografía, para
como concepto teórico, punto focal para usar la expresión de Edward Said.
un análisis empírico y objetivo para la ac- Esta lucha definitiva por la geografía se
ción social y política. Lo que guía la explo- puede entender de la mejor manera
ración desde el inicio es la idea que la jus-
desde una perspectiva afirmativa espa-
ticia, de cualquier manera que se la de- cial, una que enfatice lo que se puede des-
fina, tiene una geografía consecuente, cribir como el poder explicativo de las
una expresión espacial que es más que un geografías consecuentes de la justicia. Di-
simple reflejo de fondo o un conjunto de cho de otra manera, estas geografías con-
atributos físicos que se mapean descripti- secuentes no son simplemente el resul-
vamente. Como se sugiere en las citas del
tado de procesos sociales y políticos, sino
inicio, la geografía, o “espacialidad” de la que son también una fuerza dinámica que
justicia (usaré los dos términos de forma afecta a estos procesos de manera signifi-
intercambiable) es un componente inte- cativa. Espero demostrar que una pers-
gral y constitutivo de la justicia misma, pectiva espacial afirmativa y explicativa
una parte vital de cómo la justicia y la in- ayuda a dar un mejor sentido teórico y
justicia se construyen socialmente y se
evolucionan en el tiempo. Vista de esta

1
Esta es la traducción parcial del libro “Seeking Spatial Justice”, publicado en 2010 por Edward Soja (1940-
2015). La traducción es de Juan Martín Piaggio, y se ha realizado con finalidades académicas. Se traduce aquí
parte de la introducción, del capítulo 1 y del capítulo 2.
2
Un caso de lucha victoriosa, por parte de una agrupación de usuarios de bus de Los Angeles, contra la
empresa de transportes que quería hacer una importante inversión para potenciar el metro de superficie, que
servía a los suburbios ricos, dejando de invertir en mejorar la red de buses usada por las comunidades más
desfavorecidas. Este caso fue presentado en el prólogo del libro [NdT]
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

práctico a la forma como se crea, se man- humanos puede parecer algo inquietante.
tiene y se cuestiona la justicia social, como Más que ser vista como una importante
objetivo de la acción social democrática. fuerza que da forma a la acción social (y
que por ello tiene influencia en la bús-
Este enfoque fuerte es más que una
queda de la justicia espacial), la dimensión
simple afirmación que “el espacio es im-
espacial, tradicionalmente, ha sido tra-
portante”, como geógrafos como yo han
tada como una especia de fondo fijo, un
venido argumentando desde hace déca-
ambiente conformado físicamente que,
das. Surge, más ambiciosamente, de una
con seguridad, tiene cierta influencia so-
creencia muy radicada que cualesquiera
bre nuestras vidas pero que permanece
que sean tus intereses, pueden adelan-
externo al mundo social y a los esfuerzos
tarse significativamente si se adopta una
para volver al mundo más justo social-
perspectiva espacial crítica. El pensa-
mente.
miento espacial, en este sentido, no sola-
mente puede enriquecer nuestro entendi- Desde hace por lo menos un siglo, el
miento de casi cualquier tema, sino que pensar en los aspectos históricos y socia-
tiene el potencial adicional para ampliar les de nuestras vidas, que están interrela-
nuestro conocimiento práctico hacia ac- cionados, ha sido más importante, y más
ciones más efectivas, que apunten a me- ampliamente empleado, que el enfatizar
jorar el mundo. Alcanzar este potencial de una perspectiva espacial crítica perti-
descubrimiento teórico y empírico inno- nente. El pensar históricamente ha sido
vador, así como una aplicación práctica propuesto como más estimulante, inte-
2 exitosa, define la especial promesa y pre- lectualmente, que el pensar espacial-
misa de En Busca de la Justicia Espacial. mente, o geográficamente. Podría no ha-
ber ninguna causa justificada para privile-
El hecho de poner en primer plano esta
giar la historia sobre la geografía o, en tér-
perspectiva espacial afirmativa amerita
minos más abstractos, el tiempo sobre el
una explicación ulterior, dado que, para
espacio, pero ese privilegio se mantiene
un público general y también académico,
en la ciencia social y en la filosofía domi-
el enfatizar el poder afectivo o explicativo
nantes, así como en teorías y prácticas
del espacio es tema bastante poco cono-
más radicales o socialistas. Ese privilegio
cido, y para algunos es también fuente de
también conforma poderosamente a la
controversias. La mayor parte de los cien-
imaginación popular.
tíficos sociales, poco sorprendentemente,
enfatizan una perspectiva sociológica e En años recientes, sin embargo, la ma-
histórica antes que geográfica. Una gran nera como interpretamos la relación en-
atención se le da a los procesos sociales y tre los aspectos sociales, históricos y espa-
a la conciencia social en su desarrollo en ciales de nuestras vidas ha empezado a
el tiempo, más que a lo que se podría lla- cambiar de manera importante. Un acer-
mar procesos espaciales, conciencia espa- camiento nuevo y diferente al pensar so-
cial y desarrollo espacial. Es más, para la bre espacio y espacialidad ha comenzado
mayoría de los lectores, sospecho, vincu- a emerger, junto con lo que algunos han
lar “espacial” a las palabras procesos, con- descrito como el giro espacial, que afecta
ciencia, desarrollo y, más específica- a casi todas las ciencias humanas. Como
mente, justicia, democracia y derechos
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

se verá en el capítulo 1, el giro espacial to- vida humana, con cada una de ellas que
davía se encuentra en sus etapas iniciales, contribuye a dar forma a la otra. En esta
pero bastantes cosas han sucedido como noción de una dialéctica socio-espacial,
para sugerir que se está dando un reequi- como tuve ocasión de llamarla hace un
librio entre las perspectivas social, histó- tiempo, la espacialidad de cualquier tema
rica y espacial, en que ninguna de las tres que se esté observando se ve como dando
maneras de ver e interpretar al mundo se forma a las relaciones sociales y al desa-
privilegia, de hecho, sobre las otras. rrollo de la sociedad, tanto cuanto los pro-
cesos sociales configuran y dan significado
El empuje más importante para este
la las geografías humanas o espacialida-
resurgimiento y difusión del pensamiento
des en las cuales vivimos. Tomadas juntas,
espacial y de la teoría espacial vino inicial-
estas dos ideas ayudan a entender lo que
mente de geógrafos humanos críticos,
se entiende por geografías consecuentes,
pero ha sido adelantado, en años recien-
por perspectiva espacial afirmativa y por
tes, por estudiosos de muchas diferentes
el poder explicativo del pensamiento es-
disciplinas, que van desde la arqueología,
pacial.
el arte y la antropología, hasta el derecho,
la teología y la economía. Si bien el privi- Todavía hay una resistencia impor-
legiar lo histórico y lo social todavía se tante a este enfoque enfáticamente espa-
mantiene, quizás nunca en los últimos 150 cial, y no solamente por parte de aquellos
años una perspectiva espacial crítica ha que consideran que una perspectiva so-
tenido tanto alcance e influencia. A me- ciológica, o histórica, es superior e incues-
dida que los efectos de las geografías con- tionable. Muchos geógrafos, por ejemplo, 3
secuentes se comprenden mejor, muchos ven al así llamado giro espacial como poco
conceptos y temas diferentes, que hasta más que una moda pasajera que pro-
ahora raramente habían sido vistos desde mueve en otras disciplinas una perspec-
una perspectiva espacial crítica, como por tiva espacial superficial que no tiene el ri-
ejemplo el capital social y la justicia social, gor y la profundidad que tienen sus mo-
se están espacializando mucho, ya sea en dos de pensar y de escribir sobre el espa-
términos de causas que de efectos. cio, bien desarrollados y con larga trayec-
toria. Algunos de estos geógrafos críticos
Lo que ha impulsado esta difusión
pueden sostener que aceptan la idea bá-
transdisciplinaria del pensamiento espa-
sica de una dialéctica socio-espacial, pero
cial han sido dos ideas fundamentales que
casi todos tienden, en sus escritos, a dar
ya hemos mencionado. La primera es la
una mayor importancia a la manera como
interesante posibilidad de que, si se aplica
los procesos sociales, como la formación
una perspectiva espacial afirmativa, si se
de las clases, la estratificación social, o las
emplean enfoques que han sido poco usa-
prácticas racistas o de discriminación de
dos en el pasado, se pueden abrir nuevas
género dan forma a las geografías, más
fuentes de profundización, y aplicaciones
que a como las geografías afectan activa-
prácticas y teóricas innovadoras. Como
mente a estos procesos y formas sociales.
complemento de esta expectativa, encon-
tramos la idea que existe una relación re- Esta persistente asimetría entre las ex-
cíproca, influyente y constitutiva, entre plicaciones sociales y espaciales refleja en
las dimensiones sociales y espaciales de la parte una precaución disciplinar antigua
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

entre los geógrafos contra dar demasiado Para enfatizar la espacialidad conse-
poder causal a la espacialidad de la vida cuencial de la justicia social, y sus conexio-
social, debida al temor de caer en el de- nes con las nociones relacionadas de de-
terminismo ambiental simplístico que mocracia y de derechos humanos, yo
contaminó al pensamiento geográfico en pongo especial atención al uso explícito
el pasado. El pensar de esta manera tan del término “justicia espacial” en todo lo
cauta, sin embargo, pierde de vista dema- que sigue. Para resaltar la dialéctica socio-
siadas cosas, volviendo invisibles a las espacial, adopto desde el inicio la idea que
fuerzas políticas, entre otras, que emanan la espacialidad de la (in)justicia (que com-
de las geografías que hemos creado, y en bina en una sola palabra justicia e injusti-
las cuales se desarrollan nuestras vidas. cia) afecta a la sociedad y a la vida social
En esta perspectiva espacial tan prudente tanto cuanto los procesos sociales dan
el espacio tiende a ser visto como poco forma a la espacialidad o a la geografía es-
más que un receptáculo. Acontecimientos pecífica de la (in)justicia. Dados los límites
suceden a él y en él, que nos ayudan a ex- persistentes que se ponen a pensar de
plicar la formación de geografías humanas esta manera, en cada uno de los tres pri-
más o menos justas, pero impidiendo que meros capítulos vuelvo a aclarar qué se
se vea cómo el espacio se involucra acti- entiende por perspectiva espacial afirma-
vamente en la generación y el manteni- tiva, y vuelvo a explorar la nueva concien-
miento de la desigualdad, de la injusticia, cia espacial que ha ido emergiendo en los
de la explotación económica, del racismo, últimos diez años gracias a su aplicación
del sexismo, y de otras formas de opre- más amplia. Pido disculpas desde ya a
4
sión y de discriminación. aquellos lectores que, ya sea que estén de
acuerdo o no, encuentran que estos argu-
De estos enredos y controversias disci-
mentos son repetitivamente familiares, y
plinares surge un curioso prejuicio contra
quizás demasiado elaborados. Para todos
el empleo del término específico “justicia
los lectores, sin embargo, mi objetivo es
espacial”. Hasta finales del siglo XX, por
claro: estimular nuevas formas de pensar
ejemplo, existía solamente un breve ar-
y de actuar para cambiar las geografías in-
tículo, un folleto, y ningún libro con esas
justas en las cuales vivimos.
palabras en su título. Ha sido difícil encon-
trar la frase “justicia espacial” en cual- Antes de proseguir, se deben aclarar al-
quier texto del siglo XX, aun cuando el gunos otros puntos. Es importante resal-
tema tiene que ver con la relación entre tar que la búsqueda de la justicia espacial
justicia y geografía, o entre la justicia so- no debe ser un sustituto, o una alterna-
cial y la ciudad. Cuando se enfrenta la tiva, para la búsqueda de una justicia so-
cuestión de la justicia desde una perspec- cial, económica o ambiental. Se la en-
tiva espacial, en general se emplean otros tiende, más bien, como un modo para am-
términos, como “justicia territorial”, “jus- plificar y extender estos conceptos hacia
ticia ambiental”, “la urbanización de la nuevas áreas de comprensión y de prác-
justicia”, o simplemente “la geografía de tica política. Llamarla justicia espacial no
la justicia social”. implica que la justicia está determinada
solamente por su espacialidad, pero tam-
poco se debería ver a la justicia espacial
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

como simplemente uno de los muchos en En Busca de la Justicia Espacial. Se de-


componentes o aspectos de la justicia so- bería enfatizar, sin embargo, que el im-
cial, que se deben calibrar comparativa- pacto impresionante de la urbanización
mente según sus respectivas fuerzas. Esta no se limita a las fronteras formales admi-
visión relativista pierde de vista el punto nistrativas de la ciudad. El proceso de ur-
fundamental de la dialéctica socio-espa- banización, y junto con él lo que se puede
cial, que no solamente lo social com- llamar la urbanización de la (in)justicia, se
prende lo espacial, sino que también está generan principalmente en y desde aglo-
incluido en el. Según el enfoque que aquí meraciones urbanas densas, pero en la
se adopta, todo lo que es social (inclu- era actual de globalización acelerada la
yendo a la justicia) es simultáneamente, e condición urbana ha ampliado su influen-
inherentemente, espacial, así como todo cia a todas las áreas: rural, suburbana,
lo espacial, por lo menos en lo que se re- metropolitana, extraurbana, y hasta las
fiere al mundo humano, es simultánea- tierras vírgenes, los parques, el desierto,
mente, e inherentemente, socializado. la tundra y la foresta pluvial. En este sen-
tido, el mundo entero ha sido o está
No daré una receta simplificada de lo
siendo urbanizado en cierta medida, vol-
que es la justicia espacial, sino que dejaré,
viendo la búsqueda de la justicia espacial
más bien, que su significado se evolucione
importante a muy diferentes escalas geo-
y se expanda de capítulo en capítulo, a
gráficas, desde la más global a la más lo-
partir de su descripción inicial como de
cal, y a todas las escalas intermedias.
aquello que surge de la aplicación de una
perspectiva espacial crítica a lo que se co- Esta visión amplia del proceso de urba- 5
noce comúnmente como justicia social. nización vincula la búsqueda de la justicia
Quiero asimismo que quede claro que ex- espacial con las luchas por lo que ha sido
plorar la espacialidad de la justicia y sus llamado el derecho a la ciudad, una idea
expresiones en luchas por la geografía no políticamente sesgada sobre los derechos
es sólo un ejercicio académico, sino que humanos en contextos urbanos, que fue
tiene objetivos políticos y prácticos más desarrollada inicialmente hace más de
ambiciosos. Buscar la justicia espacial cuarenta años por Henri Lefebvre, quizás
quiere principalmente potenciar nuestra el más creativo teórico urbano espacial y
comprensión general de la justicia como filósofo del siglo XX. El concepto original
un atributo vital y una aspiración de todas de Lefebvre estaba lleno de ideas podero-
las sociedades. Busca promover formas sas sobre la geografía consecuente de la
más progresistas y participativas de polí- vida urbana, y sobre la necesidad que
tica democrática y de activismo social, y aquellos que eran más negativamente
proveer nuevas ideas sobre cómo movili- afectados por la condición urbana toma-
zar y mantener coaliciones cohesionadas ran un mayor control sobre la producción
y confederaciones regionales de movi- social del espacio urbanizado. Luchar por
mientos sociales de base orientados hacia el derecho a la ciudad, visto de esta ma-
la justicia. nera, como una demanda por un mayor
control sobre cómo los espacios en los
Siguiendo los comentarios iniciales de
Erik Swyngedouw, la urbanización y la cuales vivimos se producen socialmente,
en cualquier lugar que nos encontremos,
condición urbana tendrán un lugar central
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

se vuelve virtualmente sinónimo con la de esperanza en un mundo en que las li-


búsqueda de la justicia espacial. bertades civiles se van erosionando, y la
democracia participativa se va degra-
En años recientes, la idea del derecho
dando. Se deben encontrar vías estratégi-
a la ciudad ha sido revivida políticamente
cas para reclamar y mantener una política
por movimientos sociales globales, nacio-
democrática activa y exitosa, que es la
nales, regionales y urbanos, estimulando
base para alcanzar la justicia y para redu-
una convergencia que refuerza recíproca-
cir la opresión y la explotación de todo
mente a estas dos versiones de la lucha
tipo, y estas vías se deben mantener radi-
por la geografía: por la justicia espacial y
calmente abiertas a ideas nuevas e inno-
por los derechos democráticos sobre el
vadoras. Esto es especialmente impor-
espacio urbanizado. Esta convergencia se
tante en un momento en que la economía
mira de diferentes maneras. En el capítulo
mundial se hunde en una seria crisis finan-
2, se la introduce en la discusión de la ur-
ciera, y en una profunda depresión, como
banización y globalización de la (in)justi-
sucedía mientras se escribía esta intro-
cia, así como se expresan empíricamente
ducción.
a varias escalas geográficas. En el capítulo
3, la idea del derecho a la ciudad se trata Se requieren algunas palabras acerca
más detalladamente, como parte del del término específico “justicia”, porque
desarrollo de una teoría espacial de la jus- él también ha revivido como fuerza movi-
ticia. Una especial atención se dedica a las lizadora y objetivo estratégico en la polí-
ideas originales de Lefebvre y a las recon- tica contemporánea. Desde lo global
6 ceptualizaciones más actuales, y en cons- hasta lo local, y a todas las escalas geográ-
tante evolución, de David Harvey, quizás ficas intermedias, variaciones sobre la
el rival más cercano de Lefebvre como conmovedora demanda de trabajo con
principal teórico urbano espacial. Se justicia, de paz con justicia, de desarrollo
vuelve a la búsqueda de la justicia espa- con justicia, están presionando a los go-
cial, en términos del derecho a la ciudad, biernos a que se ocupen con mayor efica-
en el capítulo 4, dónde se trata de la re- cia de los problemas de inequidad econó-
surgencia de formas novedosas de cons- mica, de conflicto intercultural, de polari-
trucción de coaliciones en Los Angeles en zación política, de degradación ambiental,
los últimos cuarenta años. Al final del úl- que están empeorando. Se habla cada vez
timo capítulo, las luchas por la justicia es- más de la necesidad que hay de justicia
pacial y por el derecho a la ciudad se re- ambiental, de justicia para los trabajado-
examinan brevemente a la luz de la crisis res, para los jóvenes, para todos los que
financiera actual. sienten los efectos negativos de la discri-
minación social y espacial basada en la
Abordo la búsqueda activa de la justicia
raza, en el género, en la preferencia se-
espacial, y de derechos más democráticos
xual, y en muchos otros ejes de inequidad
a la ciudad, con una sensación de opti-
inaceptable. Parece que se da una reno-
mismo estratégico, y espero que un senti-
vada atención al concepto de justicia es-
miento parecido afecte a los lectores de lo
pacial.
que voy a contar. Este optimismo deriva
en parte de necesidad, porque hay una
necesidad urgente de encontrar fuentes
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

La literatura sobre la justicia y sobre la reales y potenciales, añadiendo una pers-


democracia es enorme, y no tengo inten- pectiva espacial estimulante y política-
ción de profundizarla tanto como la litera- mente útil a estos debates sobre la justicia
tura espacial y geográfica. Algunos textos y a las estrategias y tácticas de las diferen-
clave sobre la teoría de la justicia se discu- tes organizaciones que apuntan a obtener
tirán brevemente, pero el énfasis princi- una mayor justicia y una democracia más
pal es sobre cómo la justicia se usa políti- equitativa.
camente y estratégicamente en movi- (…)
mientos sociales de todo tipo. Mi objetivo
es de alcanzar a un público de activistas

7
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

1. ¿Por qué espacial? ¿Por qué justicia? ¿Por qué ahora?


Una especie de desplazamiento de paradigma está sucediendo;
quizás estemos accediendo a un nuevo, reforzado modo de observar
la lucha por la geografía de maneras interesantes e imaginativas.
-Edward Said, Edward Said's Culture and Imperialism, 1994

Poniendo al espacio en primer lugar


Como espero haya quedado claro, la así como de enriquecer las ideas y prácti-
justicia espacial no es un sustituto ni una cas existentes. La discusión continúa aquí,
alternativa a otras formas de justicia, sino con una mirada de detalle sobre la resur-
que más bien representa un énfasis espe- gencia del interés hacia una perspectiva
cial y una perspectiva de interpretación. espacial crítica, que se ha dado en los últi-
He argumentado también que poner en mos años, y sobre cómo está provocando,
primer plano una perspectiva espacial crí- y siendo provocada por nuevas formas de
tica y ver la búsqueda de la justicia espa- pensar acerca de la espacialidad de la
cial como una lucha por la geografía au- (in)justicia y acerca de la (in)justicia de la
mentan las posibilidades de descubrir espacialidad.
nuevas formas de pensar sobre el tema,
El giro espacial
Poner en primer plano los aspectos es- Muy a menudo, estas aplicaciones de
8
paciales de la justicia es una de las muchas una perspectiva espacial son superficiales,
“espacializaciones” causadas por lo que e involucran poco más que el empleo de
los académicos han dado en llamar el giro algunas metáforas espaciales pertinentes,
espacial, que es una difusión sin prece- como por ejemplo mapear esto o aquello,
dentes del pensamiento espacial crítico a o el empleo de palabras como cartografía,
través de un amplio espectro de áreas del región o paisaje para que parezca que es-
conocimiento. Un énfasis sobre el espacio tán al paso con los tiempos. En algunos
y la espacialidad ha tenido, tradicional- campos, sin embargo, como por ejemplo
mente, cabida en solamente unas pocas en los actuales debates sobre arqueología
disciplinas, principalmente geografía, ar- urbana y economía del desarrollo, han
quitectura, planeación urbana y regional y empezado a surgir ideas radicalmente
sociología urbana. Hoy en día, este énfasis nuevas, a partir de una comprensión de la
ha alcanzado mucho más allá de estas dis- causalidad socio-espacial, o sea las pode-
ciplinas espaciales, hasta campos como la rosas fuerzas que nacen de los espacios
antropología y los estudios culturales, el socialmente producidos, como son las
derecho y el estado de bienestar, críticas aglomeraciones urbanas y las economías
post-coloniales y feministas, la teología y regionales cohesionadas. Aquello que
los estudios bíblicos, las teorías de la raza puede ser llamado el estímulo de la aglo-
y las teorías de la homosexualidad, la crí- meración socio-espacial está siendo des-
tica literaria y la poesía, el arte y la música, crito afirmativamente como la principal
la arqueología y las relaciones internacio- causa del desarrollo económico, de la in-
nales, la economía y la contaduría. novación tecnológica y de la creatividad
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

cultural: una de las más potentes justifica- incorporando al debate público sobre te-
ciones jamás propuestas de la causalidad mas clave como los derechos humanos, la
espacial urbana. inclusión-exclusión social, la ciudadanía,
la democracia, la pobreza, el racismo, el
Ya sea que afecte al pensamiento co-
crecimiento económico y las políticas me-
rriente, o a temas más periféricos, este
dioambientales.
giro espacial y la nueva conciencia espa-
cial que ha generado comienzan a voltear Así como yo lo veo, el giro espacial se-
un siglo y medio de relativo descuido del ñala lo que podría ser un profundo cambio
pensamiento espacial. Además, una pers- en todo el pensamiento intelectual y en la
pectiva espacial crítica ha empezado a filosofía, que influenciará a todas las for-
ampliar su influencia más allá del mundo mas de producción de conocimiento,
académico hacia un público, un ámbito desde los ámbitos abstractos del debate
político, más amplios, como se puede ver ontológico y epistemológico a la forma-
en la búsqueda cada vez más activa de jus- ción de teorías, al análisis empírico, y sus
ticia espacial y de derecho a la ciudad. aplicaciones prácticas. En particular
Quizás nunca antes la organización espa- modo, representa un alejarse progresivo
cial de la sociedad humana, especial- de una era en la cual el pensamiento es-
mente en la forma que toma en la metró- pacial estaba subordinado al pensamiento
polis moderna y en la economía global ten histórico, hacia una en la cual las dimen-
amplia, se ha tan claramente reconocido siones histórica y espacial de cualquier
como una fuerza influyente que da forma tema que se estudie tienen una significa-
al comportamiento humano, a la acción ción equivalente e interactiva, sin que una 9
política y al desarrollo de las sociedades. se privilegie inherentemente sobre la
otra. Este reequilibrio de las perspectivas
Una especie de perspectiva espacial
espacial e histórica amerita una explica-
crítica se ha vuelto cada vez más impor-
ción ulterior.
tante para entender la condición contem-
poránea, ya sea que se reflexione sobre el El espacio y el tiempo, junto con sus ex-
impacto cada vez mayor de los medios tensiones más concretas y socialmente
electrónicos sobre nuestras rutinas coti- construidas, como la geografía y la histo-
dianas, que se intente entender los con- ria, son las cualidades más fundamentales
flictos geopolíticos que se multiplican en y amplias de los mundos físico y social en
todo el mundo, o que se busquen formas los cuales vivimos. Para la mayor parte de
de actuar políticamente para reducir la los estudiosos, y en buena parte del pú-
pobreza, el racismo, la discriminación se- blico en general, sin embargo, el pensar
xual y el degrado medioambiental. Lo que históricamente sobre la sociedad y sobre
usted está leyendo es un producto y una las relaciones sociales es más familiar, y se
ampliación de esta difusión transdiscipli- ha visto, en general, como potencial-
nar de una perspectiva espacial crítica mente, si no inherentemente, más revela-
desde sus límites académicos iniciales ha- dor y profundo que el pensar espacial-
cia la teoría y la práctica social y política. mente o geográficamente. Pocos podrían
Desde contextos locales y urbanos, hasta negar que el entender cualquier tema, en
las escalas regionales, nacionales y globa- el pasado o en el presente, se adelantará
les, una nueva conciencia espacial se está
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

notablemente si se adopta una perspec- tivo a priori para que una sea más impor-
tiva histórica inquisitiva. Después de todo, tante que la otra. No obstante, a pesar de
somos seres esencialmente temporales. esta equivalencia de relaciones, el ba-
Nuestra biografía define nuestro tiempo lance interpretativo entre espacio y
vivido individual. El tiempo nos trae a la tiempo, entre perspectivas espaciales e
vida, templa nuestra existencia, nos históricas, ha siempre sido distorsionado,
vuelve inalterablemente e irreversible- por lo menos en el pensamiento social oc-
mente contemporáneos y, finalmente, cidental, con el tiempo y la historia que to-
inevitablemente temporáneos. maron precedencia y privilegio en casi to-
dos los campos de la formación de cono-
Es en el curso del tiempo que también
cimiento, de la construcción académica
creamos nuestros seres colectivos, cons-
de teorías, y en la conciencia pública.
truimos las sociedades y las culturas, las
políticas y las economías en las cuales Que una tal discriminación intelectual
nuestras experiencias individuales se ex- todavía exista me resultó claro cuando vi
presan e inscriben. El tiempo y su éxito so- la película “The History Boys”, basada en
cialmente producido, la historia, definen la autobiografía de Alan Bennett y en la
con total evidencia el desarrollo y el cam- premiada obra teatral del mismo nombre.
bio humanos, crean problemas y solucio- Si ustedes la han visto, recordarán que el
nes, motivan, complican, expanden y título se refiere a los ocho más brillantes
eventualmente extinguen nuestro ser. estudiantes de un colegio en el norte de
Aunque lo hagamos solamente bajo las Inglaterra a los que se prepara seriamente
10 condiciones heredadas del pasado, crea- para ingresar a Oxford o a Cambridge.
mos nuestras historias, transformamos a Ellos comparten un interés profundo por
la sociedad, nos desplazamos de la tradi- la historia y discuten sus méritos y com-
ción a la modernidad, producimos la justi- plejidad con gran sabiduría, apoyados por
cia y la injusticia como atributos sociales, el profesor de historia, aparentemente el
y mucho más. más equilibrado y perceptivo de los profe-
sores. El malo de la historia es un decano
El significado más amplio del giro espa-
lloriqueante que se complace de los lo-
cial, y el resurgir del interés en el pensa-
gros de sus estudiantes, pero está celoso
miento espacial crítico nacen de la creen-
de su astucia. Mientras entrevista a al-
cia que somos seres tan espaciales como
guien que espera pueda ayudar a los estu-
temporales, que nuestra espacialidad y
diantes a mejorar sus ensayos de admi-
temporalidad existenciales son esencial-
sión, admite a regañadientes que él no fue
mente u ontológicamente pares, equiva-
ni a Oxford ni a Cambridge. “Después de
lentes en poder explicativo y en signifi-
todo, eran los años cincuenta”, dice. “Era
cado comportamental, entretejidas en
un período de más aventuras. Yo era un
una relación mutuamente formativa. La
geógrafo, y fui a [la Universidad de] Hull.”
vida humana es, en todos los sentidos, es-
Uno casi podía oír al público reír, especial-
pacio-temporal, geo-histórica, sin que el
mente si estaba compuesto principal-
tiempo o el espacio, la historia o la geo-
mente por espectadores ingleses: un geó-
grafía, se puedan considerar intrínseca-
mente privilegiados. No hay ningún mo- grafo en una universidad menor era lo
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

más lejano que se podía estar del nivel in- Colocar al espacio al frente no significa
telectual de los “history boys”. Lo que se que el pensamiento espacial se debería
apreciaba más claramente era la casi in- desarrollar sólo, divorciado de las realida-
cuestionable, obvia superioridad del his- des sociales e históricas de la vida. No
toriador. puedo resaltar con suficiente fuerza que
poner en primer plano una perspectiva es-
El giro espacial ha surgido en contra-
pacial no representa un rechazo del razo-
pelo de este persistente privilegio de las
namiento histórico y sociológico, sino un
imaginaciones históricas sobre las geográ-
esfuerzo para abrirlos hacia nuevas ideas
ficas. Su objetivo más ambicioso es de ge-
y acercamientos que han sido sistemática-
nerar una especie de restauración, un re-
mente descuidados o marginalizados en el
balanceo de las ideas e interpretaciones
pasado. Lo que empuja al giro espacial es
históricas y geográficas. Lograr esto, por
la expectativa de importantes dividendos
lo menos ahora, requiere un cierto grado
teóricos y prácticos, dado que esta puesta
de puesta en evidencia, si no que se dé,
en relieve estratégica de lo espacial ac-
provisoriamente, privilegio a la perspec-
ciona músculos interpretativos que no se
tiva espacial por sobre todas las otras.
han desarrollado o aplicado en el pasado.
Esto significa invertir el orden acostum-
Esto a su vez presenta nuevas posibilida-
brado, colocando al espacio en primer
des de descubrir visiones escondidas, teo-
plano como el enfoque principal de los
rías alternativas y modelos de compren-
discursos y de las explicaciones, así como
sión actualizados, así como ha estado su-
se intenta hacer mediante la espacializa-
cediendo con el descubrimiento, antes
ción de conceptos como justicia, desarro- 11
mencionado, de los efectos generativos
llo, política y planeación.
de la aglomeración urbana, y con la bús-
queda de la justicia espacial.

Hacia una Nueva Conciencia Espacial


Es importante reconocer que el pensa- vida humana, pero si nos enfocamos ex-
miento espacial se ha evolucionado en va- clusivamente sobre ellas, nos alejamos de
rias direcciones diferentes, que lo vuelven una comprensión pertinente, activa y crí-
diferente de como el espacio, convencio- tica de las geografías humanas.
nalmente, se conceptualizaba y se estu- A pesar de que haya quien piense que
diaba. Cuando aquí se hace referencia al esto es demasiado obvio para ser mencio-
espacio, es más que una simple cualidad nado, la espacialidad de la vida humana se
física del mundo material, o un atributo fi- debe interpretar y entender fundamental-
losófico esencial, que posee dimensiones
mente, y desde el inicio, como un pro-
absolutas, relativas o relacionales. Estas ducto social complejo, una configuración
características físicas y filosóficas del es- y socialización del espacio, creada colecti-
pacio han dominado el discurso histórico vamente y con sus propias finalidades,
sobre el espacio desde hace un siglo, es- que define nuestro hábitat contextual, la
pecialmente entre los geógrafos. Todavía geografía humana y humanizada en que
son relevantes para nuestra comprensión se desenvuelven nuestras vidas. Este es-
contemporánea de la espacialidad de la
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

pacio vivido socializado, construido a par- mayor a la manera como los procesos so-
tir de formas espaciales físicas y naturales, ciales dan forma a la forma espacial, res-
se entrelaza mentalmente y material- pecto a la relación inversa, o sea como la
mente con nuestros tiempos vividos so- espacialidad y los procesos espaciales dan
cializados para crear nuestras biografías y forma a las relaciones sociales de todo
geo-historias. La vida humana es, enton- tipo, desde la inmediatez de la interacción
ces, por consiguiente y consecuencial- interpersonal a las relaciones de clase y de
mente, espacial, temporal y social, simul- estratificación social, a los patrones de
táneamente e interactivamente real e largo plazo de desarrollo de una sociedad.
imaginada. Nuestras geografías, como Se debe nuevamente resaltar que esto no
nuestras historias, cobran forma material quiere decir que los procesos espaciales
en el espacializarse de las relaciones so- sean más importantes que los procesos
ciales, pero también se representan crea- sociales, ni quiere sugerir un determi-
tivamente mediante imágenes, ideas e nismo espacial simplístico. Así como su-
imaginarios, para retomar los agudos co- cede con las relaciones entre espacio y
mentarios iniciales de Edward Said. tiempo, lo social y lo espacial están entre-
lazados dialécticamente y son recíproca-
A partir de esta fundamentación en-
mente (y a menudo conflictivamente) for-
contramos otros principios definitorios
mativos y consecuentes.
del pensamiento espacial crítico. Como
seres intrínsecamente espaciales desde Esta perspectiva, y la nueva conciencia
nuestro nacimiento, estamos siempre in- espacial que de ella está naciendo, buscan
12 volucrados y enredados en dar forma a reequilibrar las dimensiones espaciales,
nuestras espacialidades socializadas y, si- sociales e históricas de la realidad, vol-
multáneamente, estamos siendo confor- viéndolas dinámicamente interactivas, y
mados por ellas. Dicho de otra manera, equivalentes en poder de explicación. La
hacemos nuestras geografías, así como se producción de conocimiento útil casi se-
dice que hacemos nuestras historias, no guramente enfatizará uno de estos tres
bajo condiciones que escogemos, sino en modos interactuantes sobre los otros,
los mundos materiales e imaginados que pero no debería darse ninguna disposi-
ya hemos creado colectivamente – o que ción predeterminada que subordine a nin-
han sido creados para nosotros. Así, nues- gún elemento de la tríada a los otros,
tras vidas están siempre involucradas en como ha sido el caso cuando lo espacial se
lo que he descrito como dialéctica socio- reduce a la forma física, o a un mero re-
espacial, con los procesos sociales que flejo o ambiente de fondo de los procesos
dan forma a la espacialidad, y la espaciali- sociales e históricos. Poner el énfasis en lo
dad que da forma a los procesos sociales. espacial no significa sencillamente que se
Dicho de otra manera, nuestra espaciali- reversen los prejuicios del pasado para
dad, socialidad e historicidad son mutua- generar un nuevo determinismo espacial,
mente constitutivas, y ninguna de ellas pero tampoco se debería aceptar el histo-
está privilegiada a priori. ricismo social ciego hacia el espacio que
ha prevalecido hasta hoy en casi todas las
Aquí también se ha dado un gran des-
equilibrio en nuestras tradiciones intelec- ciencias humanas.
tuales. Se sigue dando un énfasis mucho
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

Lo que activa esta perspectiva espacial reduzcan las desigualdades de ingreso en-
estratégicamente puesta al frente, y que tre países desarrollados y en vías de desa-
extiende su alcance de la teoría a la prác- rrollo, o combatir el cambio climático, no
tica, es el todavía más osado reconoci- exprimen objetivos inocentes o universal-
miento que las geografías en que vivimos mente compartidos. Ellos son el objetivo
pueden tener efectos positivos y negati- y la fuente de metas conflictivas, de fuer-
vos sobre nuestras vidas. No son simple- zas en competición y de acciones políticas
mente un trasfondo muerto, o un escena- debatidas por y contra el estado de las co-
rio físico neutral para el drama humano, sas. El espacio no es un vacío. Siempre
sino que están repletas de fuerzas mate- está lleno de políticas, de ideologías y de
riales e imaginarias que afectan a los otras fuerzas que dan forma a nuestras vi-
acontecimientos y a las experiencias, fuer- das y que nos desafían a involucrarnos en
zas que pueden dañarnos o ayudarnos en luchas por la geografía.
casi todo lo que hacemos, individual- Para traducir estas ideas en un es-
mente y colectivamente. Esta es una parte quema para este libro, podemos decir que
importantísima de la nueva conciencia es-
pacial, y nos vuelve conscientes que las  La justicia y la injusticia están inmer-
geografías en que vivimos pueden intensi- sas en las geografías multiescalares
ficas y mantener nuestra explotación en que vivimos, desde la intimidad
como trabajadores, pueden sostener for- del hogar al desarrollo desigual de la
mas opresivas de dominación cultural y economía global;
política basadas en la raza, en el género o  Las geografías socializadas de la
(in)justicia afectan significativamente 13
en la nacionalidad, y pueden empeorar
toda forma de discriminación y de injusti- nuestras vidas, creando estructuras
cia. Si no se reconoce esto, el espacio es duraderas de ventajas y desventajas
poco más que una complicación de fondo. desigualmente distribuidas;
 Estas geografías y sus efectos pueden
Hay otro descubrimiento fundamental,
ser modificados mediante formas de
que nos acerca a la búsqueda de la justicia
acción social y política.
espacial. Dado que nosotros mismos cons-
truimos nuestras geografías multiescala- Queda claro, entonces, que la bús-
res, o que ellas son construidas para noso- queda de la justicia espacial es un objetivo
tros por otros más poderosos, se deduce político vital, pero que no es una tarea
que podemos actuar para cambiarlas o re- sencilla, dado que está llena de fuerzas
configurarlas para aumentar sus efectos opuestas que apuntan a mantener geo-
positivos, o disminuir los negativos. Estos grafías existentes de privilegio y de poder.
esfuerzos para efectuar cambios en nues- Con esta perspectiva espacial crítica así
tras actuales configuraciones espaciales, reformulada, podemos ahora examinar el
ya sea que impliquen redecorar nuestras concepto de justicia, dado que él también
casas, luchar contra la segregación racial está siendo redefinido y reafirmado en el
en nuestras ciudades, crear políticas que contexto contemporáneo.
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

En Busca de la Justicia Ahora


El diccionario define la justicia de varias aumentar la justicia o disminuir la injusti-
maneras. Con mayúscula, se refiere al De- cia se convierte así en un objetivo funda-
partamento del Gobierno Nacional (fede- mental en todas las sociedades, un princi-
ral en EE. UU.) que tiene la responsabili- pio fundacional para maximizar la digni-
dad de aplicar las leyes del país. Una defi- dad humana y la equidad.
nición relacionada describe al público ofi- Todos estos términos, que están rela-
cial que está autorizado a decidir cuestio- cionados, han sido usados como símbolos
nes presentadas frente a una corte, como políticos que movilizan y aumentan la
un juez de la Corte Suprema o, a un nivel conciencia, pero al parecer la búsqueda
mucho más bajo de autoridad, un juez de de la justicia espacial ha logrado ama-
paz3. Si permanecemos en un contexto le- rrarse a la imaginación pública y política
gal, pero más cerca de cómo se empleará contemporánea de manera más fuerte
aquí, la justicia en la práctica del derecho que sus alternativas. La búsqueda de la in-
se refiere al acto de determinar derechos dependencia tiene un tono cada vez más
y de asignar premios o castigos. Se hace conservador, como la idealización desen-
aquí un enlace clave al concepto de dere- frenada de la libertad de escoger; la liber-
chos humanos y a la raíz etimológica de la tad, de algún modo, parece superada; la
palabra “justicia”, que viene [en inglés, igualdad, en sí, a menudo se la hace pare-
14 NdT] del antiguo francés justice, que de- cer inalcanzable; y hasta la demanda de
riva a su vez del latín jus, que significa derechos humanos universales tiene con-
tanto ley como derecho. La palabra fran- notaciones de abstracción excesiva, y de
cesa droit tiene este doble significado de falta de anclaje a tiempos y lugares espe-
ley derecho. cíficos. Para muchos, hoy en día, está sur-
Si bien nunca se ha erradicado de su giendo una nueva, mejor fundamentada e
adjudicación jurídica y legal, el concepto inclusiva política de justicia que puede
de justicia obtiene un significado mucho movilizar y guiar la acción colectiva.
más amplio como la cualidad de ser justo Aunque no se fácil de demostrar,
o equitativo. En este sentido de justicia
quiero sugerir que la justicia, en el mundo
como equidad, y junto con el establecerse contemporáneo, tiende a verse como más
de derechos sometidos a las leyes, el con- concreta que sus alternativas, más orien-
cepto se amplía para aplicarse a muchas tada a las condiciones de hoy, más abierta
otras condiciones de la vida social y de los a una multiplicidad de perspectivas co-
comportamientos cotidianos. Vincula la nectadas, y por consiguiente más abierta
noción activa de buscar la justicia a otros
a la construcción exitosa de coaliciones y
conceptos amplios que se refieren a las conexiones entre diferentes movimientos
cualidades de una sociedad justa: la inde- sociales. Buscar la justicia, hoy, parece es-
pendencia, la libertad, la igualdad, la de- tar embebido con una fuerza simbólica
mocracia, los derechos civiles. Intentar que actúa más eficazmente a través de
surcos de clase, de raza y de género para

3
La palabra inglesa “justice” se traduce como
“justicia”, pero también como “juez” [NdT]
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

propiciar una conciencia política colec- con la globalización, con la reestructura-


tiva, para crear un sentido de solidaridad ción económica y con las nuevas tecnolo-
basado en experiencias compartidas, y gías, pero también queda claro que estos
para focalizar la atención en los proble- desarrollos han ampliado muchas inequi-
mas más complejos del mundo contem- dades existentes en la sociedad contem-
poráneo, en formas que abarcan amplios poránea, como por ejemplo aquella entre
sectores del espectro político. ricos y pobres, entre hombres y mujeres,
y entre diferentes grupos raciales y étni-
La búsqueda de la justicia, por consi-
cos. Estos desarrollos también acentua-
guiente, se ha vuelto un potente grito de
ron otras formas de polarización social y
batalla para movimientos políticos con-
política, como el enfrentamiento entre
temporáneos muy diferentes. Obtener
poblaciones domésticas e inmigrantes por
una justicia específicamente social y eco-
los recursos, por las políticas públicas y
nómica ha estado desde hace mucho
por los derechos civiles. Ciudades como
tiempo en el corazón de los debates sobre
Los Angeles, New York o Londres tienen
la democracia liberal, y ha sido un foco
diferencias de ingresos entre las más altas
para el activismo social y para el debate
del mundo, y no es de sorprenderse si se
político. En años recientes, sin embargo,
ven surgir nuevos movimientos por la jus-
la fuerza movilizadora del concepto de
ticia en estas ciudades-región altamente
justicia se ha ampliado a muchas nuevas
globalizadas.
arenas políticas. Además de varios modifi-
cadores sociales y económicos muy cono- La globalización también ha sido aso-
cidos, muchos nuevos términos definen, ciada con la reestructuración del estado y 15
ahora, tipos especiales de luchas por la con desafíos a la dominación política del
justicia y de activismos: medioambiental, estado-nación como el espacio político
racial, de los trabajadores, de los jóvenes, exclusivo que define la ciudadanía, los sis-
global, local, humana, comunitaria, de la temas legales y, por consiguiente, la
paz, monetaria, de frontera, territorial y, misma justicia. Las luchas por la justicia,
particularmente importante aquí, espa- más que nunca, se extienden a través de
cial. En las Notas y Referencias se pre- las escalas políticas, desde lo global a lo
senta una lista parcial de organizaciones local, como observó la teórica política fe-
nacionales y regionales, y de campañas de minista Nancy Fraser en su reciente libro
acción en los Estados Unidos, para ilustrar Scales of Justice: Reimagining Political
el uso cada vez más amplio de la justicia Space in a Globalizing World (2008). Su
como concepto movilizador. punto principal es que la teoría de la justi-
cia debe ser reconstituida en un mundo
Existen varias explicaciones posibles
“post Westfalia”, refiriéndose a los oríge-
sobre por qué parece darse una atención
nes del sistema obsoleto de nación-es-
creciente a la justicia como objetivo polí-
tado. Todas las luchas por la democracia,
tico. Particularmente importante ha sido
por la solidaridad y por lo público giran al-
una conciencia creciente de los efectos
rededor de un repensar el concepto de
negativos en lo social, en lo político, en lo
justicia.
cultural y en lo medioambiental de la glo-
balización y de la formación de la Nueva Existen también factores ambientales
Economía. Muchos se han beneficiado que han afectado la atención que se le da
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

a la justicia. Problemas crecientes de ca- ción que los esfuerzos locales para desa-
lentamiento global, de erosión de la capa rrollar comunidades se pueden apoyar si
de ozono, los riesgos para la salud de los se adopta una perspectiva regional y si se
desechos peligrosos, y la destrucción de reconoce cómo la economía regional da
las forestas pluviales, han ampliado el al- forma a los acontecimientos locales. De
cance y la intensidad del movimiento por gran importancia ha sido asimismo la
la justicia ambiental más allá de lo que Da- creación de una Carta Mundial por el De-
vid Harvey (2000) y otros han llamado recho a la Ciudad, que se discutirá en el
simplemente “localismo militante”. La ne- capítulo 3.
cesidad, cada vez más urgente, de lidiar El surgir de la justicia como fuerza uni-
con el hambre, los genocidios, la deuda ficadora para el activismo social ha sido
del Tercer Mundo, las armas de destruc- estimulado por el alejarse de una política
ción de masa, las guerras devastadoras en de igualdad económica tradicional, o no-
Iraq y Afganistán, y las amenazas crecien- sotros/ellos, vinculada a canales de resis-
tes a la paz mundial, ha al mismo tiempo tencia y oposición rígidamente definidos,
reforzado un movimiento global por la y a menudo excluyentes, basados en
justicia que, como el movimiento por la clase, raza, género o preferencia sexual.
justicia ambiental, a menudo se enfoca en Para desarrollar lo que algunos llaman las
estrategias y objetivos explícitamente es- nuevas políticas culturales de la diferen-
paciales. cia, obtener la igualdad o destruir las rela-
Estos movimientos sociales y espacia- ciones dicotómicas entre trabajo y capital,
16 les han ampliado la politización de la jus- entre negro y blanco, entre masculino y
ticia a muchas, y muy diferentes, arenas, femenino, entre gay y hétero, no es el
o escalas, del activismo social. Los sindica- único objetivo o fuerza impulsora. El énfa-
tos, las ONG, las organizaciones comuni- sis, más bien, está en una movilización po-
tarias, y más generalmente la sociedad ci- lítica inclusiva y combinada, y no exclusiva
vil han adoptado cada vez más la causa de y estrechamente encanalada; una que
obtener justicia socioeconómica, ambien- esté radicalmente abierta a nuevas bases
tal y global para adelantar sus propios ob- de apoyo, y que esté orientada a construir
jetivos locales. Esto ha creado un nuevo coaliciones efectivas entre diferentes mo-
tipo de incorporación multiescalar para el vimientos sociales y organizaciones. Obte-
activismo basado en los trabajadores, en ner una mayor justicia se vuelve aquí una
las comunidades y en los vecindarios, en meta más amplia, inclusiva, y sobre todo
la cual las luchas localizadas por la justicia factible, que obtener una completa igual-
se conectan a contextos y campañas más dad o que fomentar la transformación re-
amplios, urbanos, regionales, nacionales y volucionaria.
globales. De especial importancia aquí, y La justicia, en el mundo contemporá-
en sucesivos capítulos que se ocupan de neo, ha ido desarrollando un significado
las coaliciones entre trabajadores y comu- político que trasciende las categorías defi-
nidades que están surgiendo en Los Ange- nidas de raza, género, clase, nacionalidad,
les, es el concepto movilizador del regio- preferencia sexual, y otras formas de
nalismo basado en comunidades, la no- identidad de grupo o de comunidad, ho-
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

mogéneas y a menudo exclusivas. Así ha- para proveer un adhesivo, o pegante de


ciendo, ayuda a reunir los diferentes mo- organización y de motivación, que puede
vimientos que se han construido alrede- estimular y mantener la construcción de
dor de cada uno de estos ejes específicos asociaciones y coaliciones heterogéneas y
de relaciones de poder desiguales, alrede- pluralistas. Todos los oprimidos, los sub-
dor de un proyecto común. Para concluir yugados o los explotados económica-
esta primera reseña del concepto de justi- mente padecen, en mayor o menor me-
cia, así como se lo emplea hoy, se debe dida, los efectos de geografías injustas, y
mencionar otro punto clave que guía los esta lucha por la geografía se puede em-
capítulos que siguen: que añadir espacial plear para construir más ampliamente y
a justicia, buscando colectivamente una transversalmente, unidad y solidaridad.
forma explícitamente espacial de justicia (…)
social y económica, puede ser muy eficaz
Aplicaciones Contemporáneas
Antes del final del siglo XX, el término Luchas por la Justicia Espacial y por la De-
específico justicia espacial estaba casi to- mocracia Regional”. Miraba con muchas
talmente ausente en la literatura, por lo expectativas al Sindicato de Usuarios de
menos en inglés. Como se verá en el capí- Autobús, a la Alianza de Los Angeles por
tulo 3, un artículo de revista (Pirie 1983) y una Nueva Economía (LAANE), y a otras
un folleto sobre el “espacio interdictorio” organizaciones locales exitosas, como
(Flusty 1994) eran las únicas publicaciones modelos que podían inspirar en el futuro,
que empleaban justicia espacial en sus tí- y que añadían la democracia regional a la 17
tulos. A partir del año 2000, sin embargo, lucha por la justicia espacial, reflejando un
el empleo del término se ha ampliado mu- nuevo regionalismo que entonces estaba
chísimo. La discusión que sigue añade naciendo en el discurso académico así
nuevos elementos a la definición, que se como en las coaliciones regionales comu-
está evolucionando, de justicia espacial, e nitarias que se habían formado en los
ilustra cómo el término se emplea hoy. años ’90 (Pastor, Brenner y Matsuoka
2009). Esencialmente, En Busca de la Jus-
Referencias a la justicia espacial apare-
ticia Espacial se inició en esas ocho pági-
cen todo a lo largo de mi libro Postmetró-
nas finales.
polis (2000) y de su examen amplio de los
procesos de restructuración, provocados Mustafa Dikeç, entonces estudiante de
por la crisis, que han ido reconfigurando la doctorado en planeación urbana en UCLA,
metrópolis moderna en los últimos cua- tomó la delantera publicando una teoriza-
renta años. Para equilibrar el cuadro a ción y discusión más elaborada y explícita
menudo desolador de las nuevas formas del concepto de justicia espacial en “Jus-
urbanas que estaban surgiendo en Los An- tice and Spatial Imagination”. Comen-
geles y en otras grandes regiones urbanas, zando con una cita de G. H. Pirie, cuyo ar-
con sus desigualdades económicas cada tículo “On Spatial Justice” había sido pu-
vez más profundas y su creciente polariza- blicado en 1983 en la misma revista, Envi-
ción social, concluía el libro con algunos ronment and Planning, Dikeç (2001) re-
rayos de esperanza y de optimismo en visó la literatura pertinente y desarrolló su
una sección llamada “Nuevos Comienzos:
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

propia “formulación dialéctica de la espa- sus títulos se encuentra en las Notas y Re-
cialidad de la injusticia y de la injusticia de ferencias. Se transcriben aquí algunas par-
la espacialidad”. Dikeç describió la espa- tes de la nota editorial:
cialidad de la injusticia como enfocada en El renovado reconocimiento de que el
cómo la injusticia está incrustada en el es- espacio es importante ofrece nuevas
pacio, mientras que la injusticia de la es- miradas no solamente para entender
pacialidad enfatiza la manera como la in- cómo las injusticias se producen me-
justicia se crea y se mantiene mediante el diante el espacio, sino también cómo
espacio. los análisis espaciales de la injusticia
Sin profundizar esta diferencia, Dikeç pueden adelantar la lucha por la justi-
saca algunas importantes conclusiones y cia espacial, apoyando demandas con-
alusiones políticas, anticipando las cre- cretas, y las prácticas activistas que vi-
cientes conexiones entre la búsqueda de sibilizan estas demandas. Entender que
la justicia espacial y las luchas por el dere- el espacio – así como la justicia - nunca
cho a la ciudad. Sugiere que se desarrollen se ofrece o entrega, que ambos se pro-
nuevas sensibilidades espaciales y un ducen, se viven y se cuestionan social-
nuevo discurso ideológico que activen las mente, sobre terrenos sociales, políti-
luchas por la justicia espacial (mencio- cos, económicos y geográficos en cam-
nando al Sindicato de Usuarios de Auto- bio permanente, significa que la justi-
bús como ejemplo), alimentadas por la cia – si realmente se la quiere obtener,
idea del derecho a la ciudad y los derechos vivir y reproducir – debe ser enfrentada
18 relacionados a la diferencia y a la resisten- en términos espaciales, además de so-
cia. En su investigación sucesiva, Dikeç ciales.
llevó estas ideas al mundo de las políticas
Entonces aquellos que tengan el poder
urbanas francesas, para evaluar las injus- de producir los espacios físicos que ha-
ticias que están incrustadas en la forma- bitamos a través del desarrollo, de la
ción de las banlieues, los densos subur- inversión, de la planeación – así como
bios internos de París y de otras ciudades a través de activismos de base – tam-
de Francia, hoy dominadas por los inmi- bién poseen el poder de perpetuar las
grados, que estallaron en 2005. Volveré a injusticias y/o de crear espacios justos
este trabajo sobre las banlieues en el pró- (…). Cómo es un espacio justo es cues-
ximo capítulo, como ejemplo de cómo la tión que se deja necesariamente
injusticia espacial se produce de arriba ha- abierta, pero debe fundamentarse en
cia abajo a través de la organización polí- la negociación activa de públicos múlti-
tica del espacio. ples, en busca de maneras productivas
La publicación más completa y enfo- de construir solidaridades que atravie-
cada de la década fue un número especial sen las diferencias. Este espacio – a la
doble sobre justicia espacial de Critical vez proceso y producto – es por defini-
Planning, la revista indexada de planea- ción público en el sentido más amplio;
ción urbana gestionada por los estudian- la oportunidad de participar en la ins-
tes de UCLA, en 2007. Una lista de los ar- cripción de su significado está abierta a
tículos que contenían justicia espacial en todos (…). La justicia, entonces, no es
abstracta, no es solamente algo que se
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

pasa, o que se otorga por parte del es- escritos de Lefebvre sobre el concepto,
tado, es más bien una responsabilidad estrechamente relacionado, de derecho a
compartida de los actores involucrados la ciudad, seguían siendo influyentes, aun-
en los sistemas socio-espaciales que que algo silenciados, en las décadas fina-
habitan y (re)producen. les del siglo XX. Fruto de la conferencia, di-
rigida por Gervais-Lambony, es una nueva
Una exposición sobre Espacio(s)
revista, con el título bilingüe Justice Spa-
Justo(s) se abrió en el otoño de 2007 en el
tiale/Spatial Justice.
Centro de Exposiciones Contemporáneas
de Los Angeles (LACE), coincidiendo con el Entre los participantes a la conferencia
número especial de Critical Planning. La estaban Peter Marcuse y Susan Fainstein,
exposición y las discusiones que la acom- dos figuras de relieve en la planeación ur-
pañaban no querían solamente mostrar bana y la teoría de la planeación, y promo-
qué es injusto en el mundo, sino también tores de un discurso paralelo a la justicia
favorecer la participación activa para pro- espacial y a derecho a la ciudad, que gira
ducir espacio(s) más justo(s). alrededor de la búsqueda normativa por
lo que llaman una “ciudad justa”. Este dis-
La primera conferencia internacional
curso es prevalentemente normativo, y
sobre justicia espacial (“Justice et Injustice
refleja la fuerte tradición utopista entre
Spatiales”) tuvo lugar en marzo de 2008
los teóricos de la planeación. Raramente
en la Universidad de Paris X – Nanterre, el
adopta una perspectiva espacial crítica,
lugar donde el levantamiento de mayo de
aunque la atractividad intrínseca de su
1968 había eruptado casi exactamente 40
concepto de justicia sub-espacializado ha 19
años antes. La universidad, situada cerca
atraído a muchos geógrafos y a otros que
de una de las densas banlieues, había sido
prefieren no enfatizar una forma más
también aquella donde Henri Lefebvre, el
fuerte de explicación espacial. Así, ha
filósofo francés que dio origen al con-
atraído una atención creciente en los de-
cepto de derecho a la ciudad, había ense-
bates teóricos y prácticos contemporá-
ñado por muchos años y al cual estaba de-
neos sobre justicia espacial y derecho a la
dicado el auditorio donde se desarrolla-
ciudad.
ron las sesiones plenarias. Varios paneles
examinaron la justicia espacial y su rela- En años recientes, el concepto especí-
ción con la planeación urbana y regional, fico de justicia espacial ha comenzado a
con la globalización, con la segregación, entrar en el pensum de las universidades
con las políticas medioambientales y con y de los institutos de investigación, así
la identidad cultural. El principal organiza- como en los libros de texto de pregrado.
dor de la conferencia era Philippe Gervais- El Bienestar Social y la Justicia Espacial,
Lambony, profesor en Nanterre y especia- por ejemplo, es un núcleo de investiga-
lista de Sudáfrica. ción y de enseñanza en el Departamento
de Geografía de la Universidad de Durham
El concepto de justicia espacial ya ha-
(UK); Exclusión Social y Justicia Espacial es
bía aparecido en estudios urbanos y geo-
un curso en el Departamento de Geogra-
gráficos franceses. El libro Societé, espace
fía de la Universidad de Newcastle (UK); y
et justice: inégalités regionales et justice
Justicia Espacial, en EE. UU., se enseña en
socio-spatiale, del geógrafo Alain Rey-
naud, había sido publicado en 1981, y los
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

el Departamento de Geografía de la Uni- y SIG”, que forma parte de una serie apo-
versidad de Vermont. Un módulo virtual yada por el People’s Geography Project, si-
llamado Tema Global II: Justicia Espacial tuado en la Universidad de Syracuse y di-
forma parte de un texto introductorio de rigido por Don Mitchell, autor de Right to
geografía humana escrito por Sallie Mars- the City: Social Justice and the Fight for
ton y Paul L. Knox. Allí dan una definición Public Space (2003) y de artículos sobre la
básica de justicia espacial y preparan a los geografía de la injusticia y las escalas de la
estudiantes para que desarrollen un ejer- justicia. Si bien estas actividades se rela-
cicio sobre como las injusticias espaciales cionan estrechamente con el concepto de
producen y empeoran problemas de salud justicia espacial aquí definido, el aparente
relacionados con la obesidad creciente a rechazo del término específico por parte
nivel local, nacional y global. de muchos geógrafos radicales, y espe-
cialmente aquellos influenciados por los
A pesar de que no emplean el término
escritos de David Harvey, es notable,
específico, merecen ser mencionadas, con
como explicaré en el capítulo 3.
referencia a la enseñanza de la justicia es-
pacial, dos otras iniciativas. El curso inau- Evidentemente el concepto de justicia
gural del Summer Institute for the Geo- espacial ha ingresado a la agenda contem-
graphies of Justice (SIGJ), organizado por poránea de muchas maneras. Al mismo
Antipode: A Radical Journal of Geography tiempo, han surgido varios otros concep-
junto con el International Critical Geo- tos asociados y solapados. Algunos, como
graphy Group (ICGG) tuvo lugar en Geor- las ideas sobre el derecho a la ciudad, aña-
20 gia (EE. UU.) en 2007, y otro debería tener den de manera significativa a la defini-
lugar en Manchester (UK) en 2009. Los te- ción, todavía en evolución, de justicia es-
mas tratados incluyen geografías activis- pacial, mientras que otros, como el dis-
tas y activismo académico, la producción curso sobre la “ciudad justa”, tienden a
de geografías públicas relevantes, la loca- alejar la atención de los argumentos cen-
lización de las fronteras de las geografías trales sobre las posibilidades innovadoras
de la justicia, trabajar con e investigar los que surgen de la aplicación de una pers-
movimientos sociales, y mapear el futuro pectiva espacial afirmativa y explícita. Vol-
de las geografías radicales/críticas. veré a ocuparme de algunas de estas al-
ternativas a la noción específica de justicia
La segunda iniciativa se encuentra
espacial en el capítulo 3. Pasaré ahora a
ejemplificada por un documento de tra-
las muchas diferentes maneras en que
bajo de la geógrafa Heidi Nast, “Procedi-
geografías injustas se producen y repro-
miento para Desarrollar un Programa Cer-
ducen.
tificado de Justicia Espacial Internacional
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

2. La producción de geografías injustas


Como producto y como proceso, la la mayor parte de la población mundial
búsqueda de la justicia espacial se puede vive en ciudades, contextualizar la (in)jus-
estudiar a diferentes escalas y en muchos ticia espacial se vuelve en buena medida
diversos contextos sociales. Si ampliamos un asunto de localizarla en las condiciones
el concepto hasta su máximo alcance, po- específicas de la vida urbana y en las lu-
demos hablar de geografías injustas que chas colectivas para obtener un acceso
involucran al cuerpo humano, como en los más equitativo de todos los residentes a
debates sobre el aborto, la obesidad, la in- los recursos sociales y a las ventajas que la
vestigación sobre células estaminales, el ciudad provee. Como se señaló en la intro-
trasplante de órganos, las prácticas sexua- ducción, sin embargo, la condición especí-
les o la manipulación externa del compor- ficamente urbana y la justicia/injusticia a
tamiento individual. Al extremo opuesto, ella asociada no se limitan a, no están li-
la geografía física del planeta está llena de mitadas por, una escala territorial dada.
injusticias ambientales definidas espacial- La vida urbana se encuentra anidada en
mente, algunas de las cuales están siendo muchos contextos geográficos diferentes,
empeoradas por el impacto desigual del más amplios y más reducidos que el espa-
cambio climático y del calentamiento glo- cio administrativo de la ciudad.
bal, producidos socialmente. Estos dos ex- Esto da a la búsqueda de la justicia es-
tremos, el cuerpo y el planeta, definen pacial una dimensión regional, nacional y
útilmente los límites externos del con- global, además de una expresión locali-
cepto de (in)justicia espacial y de las lu- 21
zada, más inmediata e íntima. Esta visión
chas por la geografía, pero no se profun- multiescalar de la ciudad no es muy cono-
dizarán más aquí. cida, pero es clave si se quiere entender el
Miraremos, más bien, a cómo se pro- alcance y el poder interpretativo de una
ducen las geografías consecuentes en los perspectiva espacial crítica, y es un perno
espacios entre estos límites externos, que para el desarrollo de una teoría espacial
varían de escala desde lo que Michel Fou- de la justicia e injusticia. En este capítulo
cault llamó las “pequeñas tácticas del há- exploraré el alcance conceptual y empí-
bitat” a las expresiones regionales, nacio- rico de la espacialidad de la (in)justicia, se-
nales y globales de un desarrollo geográfi- leccionando ejemplos pertinentes de las
camente desigual. Enfocarse sobre ejem- muchas maneras en que las geografías in-
plos específicos de dónde y cómo la justas se producen, reproducen y comba-
(in)justicia sucede ayuda a fundamentar la ten en tres diferentes pero solapadas are-
búsqueda de la justicia espacial en contex- nas de acción social, que pueden defi-
tos producidos socialmente, en lugar de nirse, aproximadamente, como exógena,
dejarla flotar en idealizaciones abstractas, o de arriba hacia abajo, endógena, o de
y en llamados, muy fácilmente desviados, abajo hacia arriba, y mesogeográfica, o re-
por los derechos humanos universales, o gional, concebida como los espacios inter-
por una revolución radical. medios donde convergen lo macro y lo mi-
cro, lo global y lo local. La intención no es
Especialmente importante aquí es el
de presentar muchos detalles de los asun-
contexto y la condición urbana. Dado que
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

tos específicamente citados, sino de usar- pueden explorar desde una perspectiva
los para ilustrar la naturaleza polifacética de justicia espacial.
de las luchas por la geografía, y para ejem-
plificar la variedad de contextos que se
Geografías Exógenas y la Organización Política del Espacio
Visto desde arriba, cualquier lugar de la mero, Segundo y Tercer Mundo, a las es-
tierra está tapizado por gruesas capas de tructuras gubernamentales internas que
organización macroespacial provenientes han evolucionado con las naciones-estado
no solamente de la conveniencia adminis- soberanas, a la densa red de distritos y
trativa, sino también de la imposición de fronteras, políticos y administrativos,
poder político, de dominación cultural y creados por el estado, que influencias
de control social sobre individuos, grupos prácticamente cualquier actividad coti-
y sobre los lugares que habitan. Estas geo- diana, en cualquier lugar que uno esté si-
grafías generadas exógenamente varían tuado. A cualquier escala, estas geografías
de escala, desde las divisiones de poder de poder, superpuestas o exógenas, defi-
globales asociadas a lo que llamamos Pri- nen y contextualizan especiales geogra-
fías de (in)justicia.

Las Banlieues de París


22 Profundizando su discusión conceptual la espacialidad de la injusticia y la injusti-
de la justicia espacial en su libro “Justice cia de la espacialidad.
and the Spatial Imagination”, Mustafa El término banlieue se podría traducir,
Dikeç ha enfocado su trabajo empírico e literalmente, como “lugar prohibido”,
interpretativo sobre las injusticias espa- pero realmente deriva de la antigua no-
ciales incrustadas implícitamente en las ción de bann. Aunque hoy sobreviven casi
banlieues que rodean a París, impactadas exclusivamente en los anuncios eclesiásti-
por los inmigrantes. Estos suburbios inter- cos de “bann” de matrimonios4, las
nos densos han sido el sitio de grandes su- “banns”, en la edad media, eran procla-
blevaciones urbanas, la más explosiva de maciones, a menudo colocadas en las en-
las cuales tuvo lugar en el otoño de 2005. tradas de la ciudad, que explicaban a los
En su libro Dikeç llama a estos lugares de recién llegados en qué consistía una co-
luchas contextualizadas de inmigrantes y rrecta vida “civilizada” o “urbana”. Los
de insurgencia urbana las “tierras baldías Banns eran marcadores de fronteras de la
de la república” (2007ª). Estas tierras bal- civilización urbana, y variaban de tema
días, reales e imaginadas, ofrecen una pri-
desde cómo deshacerse de la basura a
mera mirada muy reveladora sobre los cuáles eran los derechos políticos del ha-
muchos marcos materiales y simbólicos – bitante de la ciudad. En tiempos más re-
el tener lugar – de lo que Dikeç ha llamado cientes, sin embargo, las banlieues termi-

4
Expresión inglesa intraducible: “bann of ma-
trimony”, que son lo que aquí se llama “anuncios
de matrimonio”.
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

naron refiriéndose a los suburbios inter- exclusión económica, descuido público y


nos que rodeaban el borde externo de la polarización cultural y política. Mientras
ciudad, a menudo en el lugar en que antes sucedían, la siempre más injusta geografía
estaban las murallas de la ciudad. En urbana de París explotaba de disturbios.
cierta medida, todavía marcan el borde de Las sublevaciones y las manifestaciones
la cultura específicamente urbana. de mayo de 1968 comenzaron en Nan-
terre, uno de los suburbios internos que
Las banlieues que rodean a París tienen
estaban cambiando rápidamente, locali-
una geo-historia especialmente intere-
zado cerca del imponente nuevo centro
sante. En su mayor parte, formaban un
de negocios de La Défense.
anillo densamente habitado, y principal-
mente compuesto por torres, de subur- Estas condiciones deterioradas fueron
bios internos después de la Segunda Gue- empeoradas por las políticas urbanas
rra Mundial, cuando la mayor parte de la francesas, antes y después de 1968. Mien-
clase obrera de París dejó la ciudad cen- tras que en éstas no existían minorías y
tral. Varios observadores han señalado mayorías, estaban superficialmente llenas
que esto fue sobre todo parte de un pro- de lo que parecían ser ideales y principios
ceso de fragmentación del control político democráticos, incluyendo la mención de
de la clase obrera sobre la ciudad central, la noción de Lefebvre de le droit à la ville,
y de volver el centro de París más acoge- el derecho a la ciudad, en realidad esta-
dor para las clases medias locales y para el ban limitadas por persistentes valores re-
turismo global. Esta “limpieza” o “decan- publicanos que se rehusaban a reconocer
tación” de la clase obrera del núcleo ur- diferencias en la configuración socioeco- 23
bano de París fue desde muchos puntos nómica y espacial de la ciudad, colocando
de vista una transformación espacial tan a todos en estado de igualdad bajo la ley
dramática como aquella inducida por las francesa, le droit. Exagerando, no existían
avenidas estratégicas diseñadas en el si- minorías y mayorías, inmigrantes y nati-
glo XIX por el Barón Haussmann, abierta- vos, ricos y pobres. La promoción del de-
mente pensadas para la eficiencia del des- recho a la ciudad, en las políticas urbanas
plazamiento, pero con el efecto adicional francesas, se volvió poco más que una
de crear mejores sistemas espaciales de cuestión de seguridad mantenida por la
control social, especialmente sobre las policía y por el estado, lo que en Estados
poblaciones pobres de la ciudad. Unidos se llamaría “law and order”.
El desarrollo económico de la pos-gue- Desde esta perspectiva cultural e ideo-
rra, y ulteriores esfuerzos por reestructu- lógica profundamente arraigada, era im-
rar espacialmente la ciudad llevaron a propio discriminar, negativamente o posi-
cambios importantes en las banlieues. tivamente, en base a la raza, a la clase, o a
Mientras la población doméstica, prospe- la localización en el espacio. Como resul-
rando, se desplazaba más afuera, hacia los tado, los problemas de pobreza geográfi-
suburbios de clase media que crecían, era camente concentrada, de desempleo y de
reemplazada, en los peores edificios en al- exclusión social se volvían virtualmente
tura abandonados, por inmigrantes y por invisibles, o por lo menos muy difíciles de
ex-ciudadanos de las colonias, creando enfrentar directamente en las políticas
una geografía volátil de siempre mayor públicas, contribuyendo así a aumentar
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

esas condiciones de volatilidad. La irrup- guido por un período de vigilancia aumen-


ción de la violencia en 2005 y los persis- tada y por un retiro acelerado de pos que
tentes disturbios en París y en otras gran- podían permitirse un desplazamiento ha-
des ciudades de Francia, que expresan lo cia espacios más defendibles, como los
que Dikeç describe como ciudadanía in- conjuntos cerrados y los edificios de alta
surgente y como movimientos desarticu- seguridad. Al mismo tiempo, sin embargo,
lados por la justicia, trajeron a la superfi- también estimuló la construcción de coa-
cie estos problemas subyacentes de injus- liciones de base, y la aplicación práctica de
ticia espacial. teorías específicamente espaciales de la
justicia e injusticia.
Episodios como éste, de disturbios ur-
banos explosivos, son a menudo momen- Los problemas asociados con las pobla-
tos en que las privaciones y las injusticias ciones de inmigrantes, estrictamente
sepultadas bajo geografías normalizadas agrupadas en las banlieues – y las análo-
o dadas por sentadas suben a la superficie gas tierras baldías de todas las ciudades –
y a la vista, exponiendo estructuras pro- ilustran vívidamente la importante espa-
fundas de privilegio basadas en la raza, en cialidad de la injusticia urbana (como re-
la clase, en el género, y en otras formas de sultado) y la infusión activa de injusticias
discriminación y de opresión social. Una (como proceso) en la geografía de la ciu-
larga lista de momentos reveladores simi- dad por parte de intereses corporativos y
lares se puede identificar, solamente en por los estados a nivel local y nacional. La
París, a partir de la toma revolucionaria de búsqueda de la justicia espacial no se
24 la Bastilla en 1789 y de los levantamientos mencionaba explícitamente en la movili-
de 1848 a la Comuna de París de 1871, a zación de los levantamientos de París, o
los eventos paradigmáticos de mayo del en los esfuerzos de organización de base
’68, a la insurgencia de los inmigrantes en de 2005, ni tampoco había allí una lucha
2005. consciente por le droit à la ville, como ha-
bía sucedido en 1968. Aunque obtener la
La lista puede ampliarse hasta incluir a
justicia espacial no era la fuerza motiva-
muchas otras ciudades. Una atención es-
dora principal, si se interpreta lo sucedido
pecial se dará, en capítulos sucesivos, por
a través de una perspectiva espacial crí-
ejemplo, a lo que hoy se llaman los Levan-
tica y de su amplia imaginación geográ-
tamientos por la Justicia de 1992 en Los
fica, se añade un grado importante de
Angeles. Este momento culminante de los
profundización y de comprensión a los co-
disturbios urbanos en la historia de Esta-
mentarios más convencionales. El caso es-
dos Unidos fue uno de los primeros ejem-
pecífico también abre el campo para una
plos de protestas violentas contra los
exploración más amplia de otras expresio-
efectos socio-espaciales negativos de la
nes empíricas de la búsqueda multiescalar
globalización neoliberal y de la Nueva Eco-
de la justicia espacial.
nomía del capitalismo flexible. Fue se-
Geografías Coloniales y Postcoloniales
“Ninguno de nosotros está totalmente una lucha que describe no simplemente
libre de la lucha por la geografía”, escribe como sobre las expresiones de poder mi-
el crítico cultural palestino _Edward Said, litar, sino también sobre ideas, sobre
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

nuestras imágenes e imaginarios. Los tex- de la resistencia y acción política, inspira-


tos de Said sobre cultura e imperialismo, ron el acercamiento personal de Said, po-
sobre las políticas de desposesión, y sobre lítico y explícitamente espacial, al análisis
la profunda impronta de las geografías co- de las relaciones claramente ambivalen-
loniales y postcoloniales son una de las tes entre el colonizador y el colonizado.
fuentes más ricas para conceptualizar Como argumenta Said, es imposible con-
cómo la injusticia espacial se produce so- cebir el colonialismo y el imperialismo sin
cialmente a través del proceso intrusivo poner atención a las formas materiales y a
de la organización de geografías específi- los procesos imaginativos asociados con la
camente políticas. adquisición, la subordinación y la organi-
zación política intrusiva del espacio. Esto
Said, que fue uno de los principales crí-
es igualmente cierto para la producción
ticos culturales y pensadores postcolonia-
social de la (in)justicia.
les del siglo XX, se destaca por sus aplica-
ciones excepcionalmente creativas y pro- Para Said, el poder colonizador y las
fundas de una perspectiva espacial crítica, geografías imaginarias del orientalismo
que entreteje en sus narraciones históri- eurocéntrico, la construcción cultural del
cas, anticolonialistas y autobiográficas “otro” colonizado como ser subordinado
una geografía brillantemente concebida e e inferior, se expresan poéticamente y po-
incisiva. Cuando expone las “geografías líticamente en espacios definidos y regu-
imaginarias” asociadas al orientalismo eu- lados. Estos espacios colonizadores para
rocéntrico, Said pone a foco las poderosas el control social incluyen al aula de clase,
estrategias espaciales de desposesión te- al tribunal de justicia, la cárcel, la estación 25
rritorial, de ocupación militar, de domina- de ferrocarril, el mercado, el hospital, la
ción cultural, de explotación económica, y alameda, el lugar de culto, y hasta la habi-
de resistencia popular reactiva que han tación particular, o sea prácticamente to-
impregnado las relaciones oriente-occi- dos los lugares que se usan en lo coti-
dente y definido la condición colonial en diano. Los espacios para el control social
todo el mundo. Como él bien dice, “El im- se amplían a una escala mayor en los arre-
perialismo y la cultura que a él se asocia glos geopolíticos, en el trazado de las
afirman tanto la primacía de la geografía fronteras administrativas, y en las políti-
como una ideología sobre el control de te- cas que se determinan por la localización
rritorio”. de los edificios públicos y por la asignación
de tierras. Las geografías reales e imagina-
Said desarrolla su concepto de geogra-
rias que resultan, los espacios materiales,
fías imaginarias a partir de Michel Fou-
simbólicos y jerárquicamente organizados
cault, quien jugó un importante papel en
de la ocupación colonial, junto con los
la formación de la imaginación espacial
procesos que los producen, contextuali-
crítica de Said (y de muchos otros estudio-
zan el encerramiento, la exclusión, la do-
sos). Las investigaciones de Foucault so-
minación y el control disciplinario.
bre las microgeografías del poder y del
control social, como modo de dominación La contribución de Said sigue con la ex-
y de gobierno de sujetos políticos, y como plicación de cómo la organización política
vía hacia el empoderamiento y el estímulo del espacio, a través de sus manifestacio-
nes materiales así como de las imágenes
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

de su representación, produce geografías emancipación. Es importante recordar


opresivas e injustas. Siguiendo a Foucault esta doble cara: la espacialidad de la
y ofreciendo esperanza a la condición (in)justicia puede ser, al tiempo, opresiva
postcolonial, Said reconoce que estas y potencialmente liberadora, mientras pa-
geografías injustas del poder político pue- samos a otros ejemplos.
den también empoderar, poniendo las ba-
ses para la resistencia y para la potencial
Gerrymandering5
Un ejemplo mucho más inocente pero es el “gerrymandering”, ilustrado por el
más fácil de entender sobre como la orga- conocido mapa de un distrito del con-
nización política del espacio produce y re- greso, convertido en ley por Elbridge Ge-
produce la (in)justicia espacial tiene que rry, gobernador de Massachusetts entre
ver con el trazado de los límites que defi- 1810 y 1812. Diseñado para favorecer al
nen los distritos electorales en una demo- partido Republicano contra los Federalis-
cracia representativa. Los distritos electo- tas, el distrito, representado en una cari-
rales son espacios socialmente construi- catura de un periódico como un monstruo
dos y fácilmente manipulables cuyos efec- escurridizo con forma de salamandra (por
tos pueden varias desde equitativos y jus- ello “gerrymander”), con cabeza de dra-
tos a altamente discriminatorios e injus- gón y brazos y piernas extendidos. Una se-
26 tos. La solución ideal para trazar fronteras rie de decisiones de la Corte Suprema en
justas y democráticas sería un conjunto de 1842, 1962 y 1985 determinaron que esas
distritos de dimensiones equivalentes, estrategias espaciales de trazado de lími-
compactos y contiguos, que reflejen la tes de distritos electorales eran anticons-
distribución global y la composición de- titucionales e injustas cuando favorecían
mográfica de la población, y que aseguren a un individuo, o a un partido político, so-
que cada voto individual cuente más o bre otro. Esto no detuvo este tipo de ma-
menos como otro, el principio bien cono- niobras; se volvieron sencillamente más
cido de una persona-un voto. Pero cuando sofisticadas y escondidizas, especial-
hay una competición electoral, como es mente con la creación de software que
probable que haya en toda elección de- puede diseñar las geografías de los distri-
mocrática, diferencias jerárquicas en po- tos para maximizar cualquier ventaja (es-
der político ingresan en el cuadro para pacial) deseada.
crear distorsiones y desviaciones de la Tres microtecnologías de empodera-
condición ideal, algunas de las cuales se miento, para usar una pesada frase de
expresarán mediante manipulaciones in- Foucault, se han identificado – y em-
tencionadas de la organización política del pleado – para dibujar fronteras de distri-
espacio. tos electorales espacialmente injustas. La
Quizás el ejemplo más conocido de estrategia del voto excesivo, o de “empa-
este tipo de distorsiones antidemocráti- que”, concentra el poder de voto de los
cas en la organización política del espacio partidos de oposición (o de ciertos grupos

5
Con este término, en Estados Unidos, se entiende la modificación de los límites de los distritos electorales
para favorecer a uno u otro partido. Quizás se pueda traducir con “manipulación política”.
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

raciales) en pocos distritos. Una estrategia alcanzar objetivos positivos y negativos,


de voto perdido, o de “quiebre”, diluye el que den una mayor o menor representa-
voto de la oposición distribuyéndolo en ción a ciertos grupos de población en una
todos los distritos. Empilar el voto es otra especie de tobogán de la inequidad. A ve-
forma de “gerrymandering”, que crea dis- ces, objetivos positivos y negativos se
tritos con formas bizarras para favorecer combinan en un equilibrio precario, ha-
a un partido o grupo sobre el otro. Todos ciendo que sea más difícil decidir si los re-
son anticonstitucionales y democrática- sultados son espacialmente justos. Un
mente injustos, pero ejemplos reales es- ejemplo son los recientes esfuerzos del
tán siempre siendo examinados por los estado de Texas para permitir que la legis-
tribunales, y quizás siempre lo estarán, latura estatal redibuje los distritos todas
porque la solución ideal podría ser impo- las veces que quiera, siempre que se man-
sible de alcanzar. Siempre habrá una tenga derechos de voto equitativos para
cierta injusticia incrustada en las geogra- las minorías raciales y étnicas. Aunque
fías electorales, y estas injusticias general- aparentemente anticonstitucional y anti-
mente son más intensas cuanto más hete- democrática, la práctica fue sostenida, en
rogénea, culturalmente y políticamente, su parte principal, por la mayoría conser-
es la población. vadora de la Corte Suprema de Estados
Unidos en junio de 2006, basando su deci-
Como a menudo sucede con la organi-
sión principalmente en la falta de au-
zación política del espacio, las geografías
mento de sesgo racial o étnico.
electorales tienen una compleja duplici-
dad. Los límites se pueden redibujar para 27
El Apartheid de Sudáfrica
Al otro extremo del proceso de crea- El apartheid, así como se expresaba a
ción de geografías injustas está el apart- nivel nacional, requería la creación de re-
heid, el sistema de control espacial o terri- giones administrativas separadas para la
torial asociado con el antiguo régimen ra- élite blanca dominante, sobre todo en las
cista de la República de Sudáfrica, y hoy zonas mejor desarrolladas, y la reasigna-
un referente simbólico de todas las for- ción de la población africana mayoritaria
mas de dominación y opresión cultural a reservas periféricas, o “homelands”, que
que surgen de estrategias espaciales de funcionaban económicamente como re-
segregación y de trazado de fronteras. La servas cerradas de mano de obra. Una
historia del apartheid gira paradigmática- trama más fina de discriminación espacial
mente alrededor de luchas por la geogra- a escala local, en las ciudades controladas
fía. a través de normas, de racionalización por blancos recortaba el espacio urbano
ideológica y de acción política violenta, la hasta el nivel de la calle, desplazando y
organización política del espacio en Sudá- desposeyendo espacialmente a antiguos
frica fue redibujada en 1948 siguiendo residentes Africanos, Colorados (de raza
una jerarquía de pareas territorialmente mixta) y Asiáticos, cuando se lo reputaba
segregadas y estrechamente limitadas necesario para alcanzar la pureza racial-
que persistió hasta el colapso pacífico del espacial. Racionalizadas ideológicamente
sistema de dominación a mediados de los como separadas pero iguales, las “tierras
’90. baldías” de Sudáfrica, para usar el término
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

empleado por Dikeç para las banlieues de controlar a la población, que garantizaban
París, limitaban rígidamente la vida coti- ventajas económicas desproporcionadas
diana y las políticas urbanas, regionales y a los colonizadores frente a los coloniza-
nacionales en camisas de fuerza multies- dos. Esto no era solo una cuestión de di-
calares de control espacial. vide y dominarás en un sentido abstracto
y teórico, era una estrategia sofisticada di-
Los efectos de largo plazo del sistema
señada específicamente para producir
de apartheid se expresan vívidamente en
geografías benéficas para los pocos hegé-
los paisajes urbanos contemporáneos de
mones, mientras creaba estructuras espa-
la República independiente y liderada por
ciales de desventaja para los demás.
africanos de Sudáfrica. En Johannesburg,
Hasta las voraces demandas del capita-
hoy, los espacios residenciales de los
lismo se adecuaron a esta geografía colo-
suburbios ricos, un tiempo completa-
nial, y por más poderosas que fueran, pro-
mente blancos, hoy rociados con una élite
bablemente no constituyeron la fuerza
negra, todavía están fortificados con altas
principal que dio forma a la espacialidad
murallas y entradas vigiladas que prosi-
de la vida social en Sudáfrica y en casi to-
guen, manzana tras manzana, calle tras
das las demás colonias.
calle, como una aglomeración masiva de
ciudadelas residenciales que indican una La imposición de estas poderosas geo-
protección obsesiva contra una amenaza grafías coloniales, racionalizadas me-
de invasión percibida. Al extremo opuesto diante variantes ideológicas del orienta-
del espectro económico, Soweto, un nom- lismo que deshumanizaban al “otro” colo-
28 bre derivado de la excluyente ciudad del nial, era una parte integral de lo que aca-
suroeste diseñada para contener a la po- démicos críticos han llamado el “desarro-
blación africana, todavía permanece llo del subdesarrollo”. Visto desde una
como una desubicada ciudad-en-la-ciu- perspectiva espacial crítica, los procesos
dad, marginalizada pero central, subur- de subdesarrollo involucran activamente
bana, en cierto sentido, pero intensa- la creación de ambientes construidos ur-
mente urbanizada en otros sentidos, so- banos y regionales discriminatorios, y una
breviviendo creativamente en su pobreza organización política del espacio que sea
y aislamiento, a la vez dentro y fuera de restrictiva, para consolidar una geografía
Johannesburg. No hay nada parecido a persistente de desarrollo dependiente, de
este paisaje urbano polarizado de extre- dominación cultural y de explotación eco-
mos urbanos fortificados en ninguna ciu- nómica eficiente. Esto ha estado en el co-
dad que yo conozca, aunque casi todas las razón de las relaciones entre el Primer
ciudades mundiales, hoy en día, tienen Mundo y el Tercer Mundo, el centro y la
sus metro-polaridades de ciudadelas-gue- periferia, desde el inicio del colonialismo.
tos. Aun después de la independencia, estas
geografías injustas de subdesarrollo y de
Esta geografía producida socialmente
control colonial, concretamente incrusta-
de segregación racial institucionalizada,
das e imaginativamente mantenidas, sub-
que era el apartheid, llevaba a un nivel ex-
sisten como empecinadas continuidades,
traordinario estrategias y procesos espa-
ciales que se empleaban normalmente en casi imposibles de borrar por completo,
situaciones coloniales como medios para
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

definiendo virtualmente lo que se ha dado


en llamar la condición postcolonial.

Ocupando Palestina
Las geografías coloniales y postcolonia- ultrasofisticadas, y tecnológicamente
les de control y dominación se siguen pro- avanzadas, de control social y espacial en
duciendo al día de hoy, quizás en ningún territorios que nominalmente son palesti-
lugar tan vívidamente y deliberadamente nos. Es incómodamente obvio que las teo-
como en la Palestina ocupada por Israel. rías espaciales y las estrateg9as espaciales
En un reflejo de los acontecimientos ac- se pueden emplear tanto para reforzar la
tuales, volátiles y violentos, de la región opresión y el control como para estimular
más amplia, las fronteras Árabo-Israelíes la resistencia y aumentar la búsqueda de
se han vuelto un espacio contemporáneo la justicia espacial.
especialmente fértil e ideológicamente El observar estas tácticas y estrategias
recargado para el desarrollo de una inves- espaciales permite entender que los terri-
tigación creativa sobre las geografías torios ocupados permanecerían esencial-
opresivas y sobre la producción de la in- mente bajo el control del ejército israelí
justicia espacial, Uno de los mejores in- aun cuando se creara un estado indepen-
vestigadores contemporáneos es Eyal diente de Palestina. Geografías casi invisi-
Weizman, un arquitecto, diseñador y ana- bles de poder, vigilancia y control, así
lista espacial crítico. En Hollow Land: Is- como la intencionalmente descubierta
rael’s Architecture of Occupation (2007) y 29
construcción de muros y asentamientos
en otros textos, muestra cómo el ejército protegidos y vigilados, llenan los espacios
israelí ha penetrado, literalmente y figura-
en y alrededor del estado de Israel con ca-
tivamente, en el ambiente construido, pas de injusticia más sutiles y sofisticadas,
abriendo con niveladoras “túneles aé- en su efecto colonizador, y en el sistema
reos” en muros existentes y atravesando de control espacialmente organizado, que
las salas de estar de las casas y asenta- cualquier logro del apartheid. Una lección
mientos de los palestinos, mientras cons- queda clara: una vez que la injusticia es-
truía nuevos muros y barricadas para
pacial se inscribe en el ambiente cons-
mantener a la gente separada, lo que Yif- truido, es muy difícil de borrar.
tachel y Yacobi (2005) llaman “apartheid
sigiloso”. Estas estrategias de frontera y sus efec-
tos espacialmente injustos resuenan en
Como demostración que esta batalla todo el mundo, en todos los lugares en
por el espacio y el territorio no es simple- que fronteras separan a culturas y esta-
mente sobre soldados y fusiles, sino tam- dos-nación en contraste o en conflicto. Un
bién sobre ideas e imaginarios, Weizman ejemplo especialmente cruel y violento ha
filmó a oficiales del ejército israelí cómo- surgido en años recientes a lo largo de la
damente discutiendo los más recientes frontera fluida entre Estados Unidos y
textos filosóficos de Gilles Deleuze y Félix México, donde los carteles de la droga
Guattari, así como de otros especialistas han establecido plazas de control territo-
en teoría urbana y espacial, incluyendo a rial y corredores como autopistas en y de-
Edward Said, para mejorar sus estrategias bajo de las ciudades gemelas de frontera
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

para canalizar el flujo de drogas. Aquí, la con las inesperadamente no violentas lu-
insidiosa geografía se mantiene mediante chas contra el apartheid en Sudáfrica. Y es
el asesinato de miles de individuos rela- igualmente importante reconocer que el
cionados con las autoridades públicas o hecho de que se puedan abrir estos espa-
con los mismos carteles. cios de esperanza depende del desarrollo
de una conciencia espacial crítica como
Como en todas las declinaciones de lo
fuerza política de motivación y de movili-
que Michel Foucault describió como la in-
zación. Sin esta conciencia espacial, la
tersección de espacio, conocimiento y po-
creación y el mantenimiento de geogra-
der, es importante recordar que la inscrip-
fías injustas probablemente permanece-
ción de geografías opresivas puede tam-
rán invisibles y no desafiados.
bién crear espacios potenciales de resis-
tencia y empoderamiento, como sucedió
Un Urbanismo Obsesionado por la Seguridad
Los hallazgos de académicos espacial- quier. No solamente. Cada vez más, las re-
mente informados como Said, Dikeç y sidencias tienen vallas, guardianes, y es-
Weizman pueden ampliarse a muchos tán envueltas en medidas de seguridad
otros debates contemporáneos, especial- avanzadas, vigilancia y sistemas de
mente en lo que se refiere a las geografías alarma, sino que también lo están siendo
de control político y a las relaciones de po- otras actividades, usos de suelo y objetos
der que están incorporadas en la organi- de uso cotidiano en el ambiente urbano,
30 zación política de la moderna metrópolis desde los centros comerciales y las biblio-
reestructurada. Es de resaltarse la impre- tecas a las canecas protegidas por alam-
sionante expansión de lo que Mike Davis bre de púas y a los bancos con puntas di-
en Ciudad de Cuarzo (1990) describió señados para evitar las incursiones de los
como urbanismo obsesionado por la segu- sin techo y de los hambrientos. Microtec-
ridad, una fortificación defensiva de la nologías de control social y espacial infes-
vida urbana y del espacio urbano cons- tan la vida cotidiana y se amontonan para
truida sobre una psicogeografía (él la producir una geografía muy entrelazada y
llama ecología) del miedo, que quiere pro- aprisionadora, marcada por cerramientos
teger a los residentes y a la propiedad protectivos, y supervisionada por ojos vi-
contra amenazas de invasión reales o ima- gilantes ubicuos.
ginadas. El más conocido de estos cerramientos
Los ricos siempre han vivido detrás de defensivos es el barrio cerrado, un con-
muros de protección de varios tipos, físi- junto residencial fortificado a menudo
cos, institucionales y psicológicos. Sin em- protegido por guardias armadas y por va-
bargo, en los últimos treinta años, y en rias indicaciones visibles e invisibles que
muchas maneras relacionado con los los que penetren sin permiso serán balea-
efectos desiguales de la globalización y de dos. Estas islas obsesionadas por la segu-
la reestructuración económica, la fortifi- ridad se pueden encontrar en muchas ciu-
cación de los entornos construidos urba- dades de todo el mundo, pero se han
nos y suburbanos se ha propagado por do- vuelto especialmente numerosas en Esta-
dos Unidos. Algunos de los más antiguos
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

barrios cerrados se establecieron en la pe- asociadas con el apartheid, o de las tácti-


nínsula de Palos Verdes, al sur de Los An- cas espaciales más avanzadas técnica-
geles, donde hoy hay enteros municipios mente empleadas por el ejército israelí
compuestos exclusivamente por estos re- para controlar la Palestina ocupada. El
cintos asilados. ¿Estas comunidades ce- miedo de una potencial invasión, o de vio-
rradas son espacialmente injustas? ¿O son lencia, por parte de lo que los más pode-
acaso expresiones extremas del individua- rosos perciben como “otros” amenazado-
lismo democrático y de la libertad de es- res empuja todos estos procesos de con-
coger? Quizás los problemas más impor- trol espacial. Este sentido de miedo casi
tantes surgen de responder afirmativa- endémico y obsesionado con la seguridad
mente a ambas cuestiones. ha ido alcanzando un nivel afiebrado du-
rante los últimos treinta años de profunda
La comunidad cerrada y vigilada, sin
restructuración urbana, acelerando la for-
embargo, es sólo la punta de un iceberg
tificación del espacio urbano y la invasión
de cambio mucho más grande en la geo-
de la ciudad por parte de cámaras de vigi-
grafía política de la ciudad, por lo menos
lancia.
en Estados Unidos. Empujadas por el
miedo y por una preferencia personal, La globalización de capital, trabajo y
cada vez más personas, prevalentemente cultura, junto con la formación de una
del quintil superior de la escala de ingre- Nueva Economía y la consiguiente explo-
sos (llamado por algunos el quintil afortu- sión de flujos migratorios transnacionales
nado), se están de muchas maneras reti- e intranacionales, ha dado como resul-
rando de la vida pública urbana y de la so- tado que las poblaciones más ricas y más 31
ciedad civil para vivir en “privatopias” ais- pobres del mundo se concentren en unas
ladas, como las llamó el científico político quinientas regiones de megaciudades de
Evan Mackenzie en su libro de 1994. Esta más de un millón de habitantes. A pesar
tendencia ha creado un número creciente de que sea imposible de comprobar defi-
de gobiernos residenciales privatizados, nitivamente, es probablemente cierto
incorporados y a menudo desconectados afirmar que las ciudades-región con la ma-
del más amplio ámbito público. Este mo- yor concentración de pobreza urbana, es-
vimiento centrífugo desde las ciudades y pecialmente cuando estos pobres difieren
de las responsabilidades urbanas es muy en cultura y en etnia de las poblaciones
diferente al movimiento de retorno a la domésticas, son aquellas en las cuales el
ciudad y al así llamado proceso de gentri- urbanismo obsesionado por la seguridad y
ficación por su falta de compromiso con la su asociada geografía carcelaria se en-
vida ciudadana. cuentran más desarrollados. En este sen-
tido, la “ciudad de cuarzo” más localizada
Lo que estamos viendo en todas estas
descrita por Mike Davis en Los Angeles ha
reconfiguraciones invasivas y privatizado-
explotado globalmente, convirtiéndose
ras de la vida urbana es otra forma de co-
en su más reciente recuento de un “pla-
lonización espacial, menos abiertamente
neta de tugurios” (2007). Este surco que
dominada por el estado, pero no total-
se ahonda entre las poblaciones ricas y
mente diferente de las brutales expresio-
nes institucionales de poder territorial pobres del mundo es quizás la expresión
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

más fuerte, y que amenaza la vida, de la


injusticia espacial a escala global.

Espacio público y Propiedad Privada


Oculta detrás de la floridez material de geográficas. Cada movimiento que hace-
las comunidades cerradas y de las privato- mos atraviesa alguna frontera, que nos
pias se encuentra una red más intricada percatemos de ello o no. Entender cómo
de injusticia espacia, profundamente se forman las geografías injustas requiere
arraigada en la santificación, naturalizada, un poco de atención hacia esta cubierta
de los derechos de propiedad y de los pri- subyacente de derechos de propiedad.
vilegios. Cada centímetro cuadrado de es- El modelo de posesión de la propiedad
pacio, en todas las economías de mer- sobre el cual la sociedad americana, y
cado, ha sido transformado en mercancía otras sociedades capitalistas, han sido
y comercializado en parcelas de tierra construidas, se originó hace miles de años
evaluada poseídas por individuos, corpo- en las antiguas ciudades-estado, fue fil-
raciones (generalmente consideradas trado por el feudalismo, y reconstituido
como individuos por la ley), o por el es- después de las revoluciones americana y
tado (considerado como representativo francesa como parte integral de las nocio-
de lo público). La propiedad social o colec- nes emergentes de democracia liberal en-
tiva directa de la tierra o de los espacios focadas hacia combatir los efectos influ-
comunes ha desaparecido casi por com- yentes del pensamiento socialista más ra-
32 pleto, con la aceptación acrítica del mo- dical. Lo que se legitimó, y casi que se san-
delo trilateral de propiedad (individual/fa- tificó en este último proceso era el dere-
miliar, corporativo y estadual/institucio-
cho inalienable a poseer propiedades
nal), aun donde lleva a y mantiene la pro- como principio central que define la na-
ducción y reproducción de profundas in- ción-estado capitalista, su sistema de le-
justicias. yes, y su definición revisada de ciudada-
Esta cubierta de la propiedad es la capa nía. Los derechos humanos en general, y
de base de una espesa sedimentación de revindicaciones específicas como el dere-
espacios recitados que dan forma con cho a la ciudad quedan subordinadas a la
fuerza a nuestra vida cotidiana. Por en- primacía de los derechos a la propiedad.
cima (y por debajo) de cada uno de noso- Como resultado, una red muy fina de fron-
tros hay una estratificación de casi innu- teras registradas, pero generalmente invi-
merables, y virtualmente invisibles, auto- sibles, se lanzó sobre la superficie terres-
ridades espaciales. Hace varias décadas, tre, creando una tensión perpetua entre
alguien señaló que si se miraba desde la dominio privado y público y entre espacio
cumbre del Empire State Building se hu- privado y público que se juega en la vida
bieran podido ver, si las fronteras fueran cotidiana en todo el mundo.
visibles, más de 1.500 gobiernos. Si pudié- Para algunos, el punto de partida fun-
ramos ver a través de las espesas capas de damental en la búsqueda de la justicia es-
regulación espacial que nos envuelven, pacial es la defensa vigilante del espacio
los números se dispararían todavía más, público contra las fuerzas de mercantiliza-
confundiendo nuestras imaginaciones ción, de privatización, y de intervención
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

estatal. Es noción ampliamente compar- también forman parte de los bienes co-
tida que el espacio público se ha ido rápi- munes? ¿Y las playas y los parques? ¿Y los
damente erosionando en las ciudades bosques y las áreas salvajes?
contemporáneas, con las políticas neoli- En realidad, todas estas son zonas de
berales de desregulación que eliminan las conflicto entre derechos de propiedad pú-
estructuras microespaciales que mante- blicos y privados, y son puntos focales de
nían nuestras “libertades civiles” en su lu- acciones sociales que aspiran a garantizar
gar, literalmente y figurativamente. Olas los derechos a la ciudad de los residentes,
de privatización han ido fluyendo en luga- en el sentido de acceso colectivo al par-
res de todo tipo, que eran públicos, com- que compartido de recursos públicos que
prometiendo las libertades de palabra, de la ciudad provee. Ampliar estos argumen-
asociación y de expresión política. Si bien tos a la escala de la región metropolitana
la búsqueda de la justicia espacial no se es relativamente lineal, sentando las ba-
debería limitar a las luchas por el espacio ses para lo que algunos llaman el regiona-
público, estas luchas son vitales y se pue- lismo basado en comunidades, la cons-
den ampliar en varias direcciones, en la trucción regional de coaliciones para el
búsqueda de la justicia y del derecho a la desarrollo de las comunidades locales y
ciudad. por la justicia espacial. La idea moviliza-
Por ejemplo, podemos ver al espacio dora de los bienes comunes se puede am-
público como una expresión urbana loca- pliar aún más, a escalas regionales, nacio- 33
lizada de la noción de propiedad común o, nales y globales, construyendo sobre las
como se la llamaba antes, los bienes co- estrategias definidas durante las luchas
munes6. Estos espacios democráticos de por el derecho regional a la ciudad, y las
responsabilidad colectiva se extienden demandas asociadas de acceso a los bie-
hasta abarbar muchas escalas geográfi- nes y servicios públicos sin importar
cas, comenzando por la trama microespa- dónde puedan estar disponibles. Aumen-
cial de la posesión de la propiedad. Todas tar la escala a los niveles nacional y global
las vías de la ciudad mantenidas pública- vuelve posible expandir la noción de los
mente, así como los cruces, las plazas y bienes comunes colectivos hasta incluir
plazoletas forman parte de los bienes co- todos los recursos naturales y culturales
munes, así como lo son las redes de trans- que son compartidos por todos los habi-
porte masivo, los autobuses y los ferroca- tantes de la tierra, desde el aire y el agua
rriles (si no los automóviles) que se des- limpios a sitios de belleza natural, de im-
plazan por la ciudad. Pensemos no sola- portancia ecológica y de patrimonio cultu-
mente en el caso del Sindicato de Usua- ral. No es difícil ver cómo las luchas locales
rios de Autobús, sino también en el de por la justicia espacial y por el derecho a
Rosa Parks demandando sus derechos es- la ciudad se pueden conectar con movi-
paciales democráticos de sentarse en mientos globales por la sostenibilidad pla-
cualquier asiento de un bus. ¿Las aceras netaria y por los derechos humanos uni-
versales. Las escalas de la justicia espacial

6
“The commons” es una figura del derecho an-
glosajón, que designa los terrenos cuyos derechos
de uso pertenecen a toda la comunidad.
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

no son separadas y diferentes; interac- del enfrentamiento entre espacio privado


túan y se trenzan según patrones comple- y espacio público, y de explorar las posibi-
jos. lidades de desarrollo de nuevas estrate-
gias para alcanzar una mayor justicia so-
Mi finalidad al hacer estas conexiones
cio-espacial. El fin es de aumentar la con-
entre diferentes escalas no es de atacar
ciencia sobre el fuerte dominio sobre
los derechos de propiedad y la posesión
nuestras vidas que viene de la organiza-
de la propiedad privada en sí, o hacer un
ción política del espacio así como se im-
llamado a una transformación revolucio-
pone desde arriba como forma de control
naria en posesión colectiva como la única
social, y como es mantenida por el estado
solución a los problemas planteados, sino
local, el sistema legal y el mercado de tie-
de usar una perspectiva espacial crítica
rras.
para descubrir una mirada nueva al tema
Geografías Endógenas de Discriminación Espacial
El dónde sucede la justicia espacial no nes localizativas y por los efectos distribu-
es formado solamente desde arriba por el tivos agregados que vienen de ellos. En
trazado exógeno de fronteras territoriales este sentido, la justicia y la injusticia espa-
y por la imposición de un poder jerár- ciales se pueden ver como el resultado de
quico. Se configura también desde abajo a un sinnúmero de decisiones tomadas so-
través de lo que puede definirse como bre emplazamiento, sobre dónde las co-
procesos endógenos de toma de decisio- sas se colocan en le espacio.
34
Inequidades de Distribución y Geografías Discriminatorias
La desigualdad distributiva es la expre- individuos que producen los servicios. Re-
sión más básica y obvia de la injusticia es- quisitos presupuestales, ineficiencia insti-
pacial, por lo menos cuando se enfatizan tucional, codicia personal, intolerancia ra-
los efectos geográficos y no los procesos cial, diferencias de riqueza y de poder so-
que los producen. Tómese como ejemplo cial, y un mar de otros factores añaden a
la distribución de doctores, de hospitales, esta inequidad distributiva básica, gene-
de clínicas y de otros servicios de salud. En rando geografías sesgadas en su localiza-
todas las regiones urbanas se hace algún ción, y por consiguiente discriminatorias,
esfuerzo para distribuir los equipamientos de accesibilidad a los servicios de salud y,
de salud de manera que se provea igual quizás más seriamente, a la misma salud
acceso a toda la población, pero cuando pública.
se lo mira desde una perspectiva espacial, Este tipo de inequidades distributivas
un tal acceso igual es virtualmente impo- surgen en lo que se refiere a todas las ne-
sible de lograr. Un poco de inequidad dis- cesidades básicas de la vida urbana, y van
tributiva es inevitable, en parte debido a desde servicios públicos vitales como la
los efectos diferenciales de la localización educación, el transporte público, la policía
relativa y de la fricción de distancia sobre y la prevención del crimen, a la más priva-
los consumidores, y en parte debido a de- tizada provisión de alimentación ade-
cisiones localizativas efectuadas por los cuada, de alojamiento y de empleo. El re-
sultado final es un trenzado a menudo
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

auto-perpetuante de injusticias espaciales minatorias sean reconocidas como social-


que, por lo menos si se supera un cierto mente construidas (y no dadas natural-
nivel de tolerancia, se puede ver como mente) y que por lo tanto pueden ser mo-
una violación fundamental de derechos dificadas mediante acciones sociales con-
civiles ciudadanos y de garantías legales o certadas. No es sorprendente que este
constitucionales de igualdad y justicia. tipo de conciencia espacial crítica no se
Esto es lo que afloró en el caso del Sindi- haya difundido. Las desigualdades distri-
cato de Usuarios de Autobús, y que sub- butivas, más que percibidas como injusti-
yace a casi todas las luchas por la justicia cias modificables, o violaciones de dere-
espacial. chos civiles, en general han quedado se-
pultadas bajo afirmaciones de que son
Las desigualdades distributivas son el
consecuencias normales, previsibles e
resultado más visible de procesos más
inevitables de la vida urbana. Para algunos
profundos de discriminación espacial
observadores, pueden incluso ser vistas
puestos en obra por una multitud de deci-
como aportes, a fin de cuentas, al mayor
siones individuales tomadas por muchos
bien público, como productos de la liber-
actores a menudo en competencia entre
tad de elección individualizada, como se
ellos. Las geografías urbanas han sido con-
señaló acerca de la multiplicación de las
figuradas por decisiones de este tipo
comunidades recintadas. Esto ha incrus-
desde el inicio de la ciudad capitalista in-
tado en la ciudad capitalista industrial y,
dustrial, casi siempre a favor de los ricos y
se podría añadir, también en muchas ciu-
poderosos. Como Engels notó para Man-
dades socialistas, estructuras de privilegio
chester y la Escuela de Chicago codificó en 35
y de ventaja espacial profundas e indiscu-
sus modelos de ecología urbana, las ciu-
tidas, basadas en la riqueza diferencial y
dades capitalistas industriales tienden a
en el poder.
desarrollarse concéntricamente alrede-
dor de un centro dominante, con cuñas David Harvey, en Justicia Social y Ciu-
radiales de riqueza y pobreza que contri- dad (1973) fue uno de los primeros que
buyen a producir y mantener geografías descubrió y expuso para un examen más
que ofrecen mayores ventajas y un presti- completo esta geografía urbana oculta de
gio mayor a los residentes ricos y no a los injusticia y discriminación. Se dirá más de
pobres. Aunque nunca sea tan rígida Harvey en el próximo capítulo, pero para
como el apartheid racial o tan restrictiva esta discusión me refiero principalmente
como las reducciones y los guetos racia- a sus “formulaciones liberales”, donde
les, los cuales también siempre caracteri- profundiza en las operaciones y procesos
zaron a la ciudad capitalista industrial, la cotidianos de toma de decisiones localiza-
geografía social de clase ha sido y conti- tivas que sirven para crear y mantener
núa siendo espacialmente injusta y geografías urbanas injustas. Estudiando la
abierta a desafíos democráticos en casi manera normal de funcionar de los mer-
todas las ciudades del mundo, ya sean to- cados del trabajo, de la vivienda y de la
talmente capitalistas o no. finca raíz, así como las decisiones localiza-
tivas de planeadores, bancos, promotores
Los desafíos pueden darse, sin em-
bargo, sólo cuando estas geografías discri- inmobiliarios y vendedores, Harvey argu-
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

menta que los efectos netos de estas acti- competición por las ventajas localizativas,
vidades normalizadas tienden a llevar y esto es otro vívido ejemplo de lo que
consistentemente a una redistribución de Said describió como la inevitable lucha
los ingresos reales a favor de los ricos. Di- por la geografía. Las tempranas formula-
cho de otra manera, la ciudad capitalista ciones de Harvey siguen estando hoy en-
industrial funciona diariamente como una tre los más importantes y profundos apor-
máquina para producir y mantener de- tes a la comprensión de las cualidades in-
sigualdades distributivas y lo que Harvey trínsecas de lo que puede llamarse la ur-
llama injusticia territorial. Aun cuando se banización de la injusticia.
interviene en esta geografía discriminato-
ria, los más ricos tienden a ganar en la
La Discriminación Espacial y el Derecho
Existen muchos otros sesgos discrimi- consecuencias caóticas y de demandas in-
natorios, desde el patriarcado y el hetero- definidas.
sexismo al nacionalismo cultural y al ra- El sistema legal estadounidense tiene
cismo, que acentúan las injusticias espa- también defensas incorporadas contra las
ciales y proveen grandes oportunidades demandas de justicia espacial. Evitando
para poner demandas legales y/o consti- las particularidades locales, define la ad-
tucionales y de violaciones de derechos ci- ministración de la justicia a una escala na-
viles. Es más, casi todos los esfuerzos para cional estrictamente “universalizada”,
obtener justicia espacial buscan algún tipo
36 disponible, en teoría para todos los habi-
de juicio legal o legislativo. Sin embargo, tantes de la misma manera. El sistema
esas demandas por discriminación espa- está diseñado para proveer justicia a to-
cial, hablando principalmente de Estados dos de la misma manera, por lo menos en
Unidos, difícilmente llegan frente a un tri- principio, y también intenta responder a
bunal. El porqué de esto tiene muchas ex- las solicitudes de justicia en términos
plicaciones; la que aquí parece más perti- igualitarios, pero en general la ley ignora
nente enfatizar es la falta de una com- la injusticia de los procesos que generan
prensión profunda de la espacialidad de la resultados injustos. La justicia, en particu-
(in)justicia tanto en el público como en el lar, es casi totalmente ciega al concepto
sistema legal estadounidense. Sin la per-
de geografías injustas, y específicamente
cepción que da una perspectiva espacial a la injusticia espacial. Digo casi, porque
crítica, la mala distribución de servicios de vez en cuando algún reclamo de justi-
públicos vitales y de todos los demás re- cia explícitamente espacial aparece,
cursos disponibles para la vida urbana abriendo nuevas posibilidades para arre-
tiende a ser considerada, cándidamente, glar los problemas involucrados.
como un resultado dado y normal, posi-
blemente incómodo para algunos pero in- Un delante de ese tipo sucedió en 1975
voluntario en sus causas y consecuencias. en Southern Burlington County NAACP
Someterlos a un escrutinio legal y a un contra Mount Laurel Township, la así lla-
proceso democrático es percibido a me- mada decisión de Mount Laurel. Mount
nudo como abrir una caja de Pandora de Laurel es un municipio situado a unos
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

quince kilómetros de Camden, New Jer- el espacio es en sí una fuente de discrimi-


sey, una de las ciudades más pobres del nación. Esto se hubiera basado no sola-
país. Mount Laurel había sido poblada mente en raza/etnia, sino en satisfacer
muy temprano por esclavos libertos, y ha necesidades humanas fundamentales,
siempre tenido un rico patrimonio Afro- con todo el mundo teniendo derecho a un
americano. En el juicio original, la autori- acceso justo a vivienda de bajo precio y a
dad municipal fue cuestionada sobre lo servicios de salud, así como a otras venta-
que acabó llamándose zonificación exclu- jas relacionadas con la localización deriva-
yente, después de la introducción de nor- das de acciones del estado, incluyendo a
mas que restringían la producción de vi- toda inversión y subsidio público. Podría
vienda a bajo precio. Los demandantes también haber creado un principio legal
cuestionaban directamente la “ley local”, de responsabilidad territorial o espacial,
o sea el derecho de las unidades de go- por el cual todos los gobiernos municipa-
bierno local de decidir la regulación de los les reconocerían las repercusiones negati-
usos de suelo en su territorio, una respon- vas de la toma de decisiones locales por lo
sabilidad establecida por ley, semejante al menos sobre las áreas circunvecinas. Lle-
derecho de los estados en la Constitución vado al límite, este antecedente de res-
de Estados Unidos. Contra todas las previ- ponsabilidad espacial podría haber consti-
siones, la Corte Suprema de New Jersey tuido la base para una planeación del bie-
decidió a favor de los demandantes. En nestar regional intrametropolitano coor-
1983 la corte reforzó su decisión que era dinado, cuando faltaran otras estructuras
necesario construir vivienda a bajo precio de gobierno.
37
(Mt. Laurel II), desencadenando la crea- La sentencia de Mt. Laurel estimuló un
ción de la Ley de Vivienda Justa de New activismo optimista entre los defensores
Jersey en 1985, y la sucesiva extensión de de la vivienda y entre los planeadores, y
casos similares a otros municipios en y por se vinculó directamente al más amplio
fuera de New Jersey. movimiento por los derechos civiles, pero
Llamada “comunística” por un gober- nunca iba a alcanzar su pleno potencial.
nador en carga, la decisión de Mt. Laurel Algunos esfuerzos se hicieron para com-
jugó un papel importante en las luchas de probar y extender los principios legales de
derechos civiles por la vivienda en todo el la discriminación localizativa y de la res-
país, llevando a la incorporación de la dis- ponsabilidad territorial, pero casi todos
tinción entre zonificación excluyente y zo- fueron infructuosos. La resistencia a estas
nificación incluyente en el sistema legal, extensiones, basada en argumentos cons-
añadiendo la provisión de vivienda justa y titucionales, entre otros, se volvió cada
asequible a las responsabilidades de los vez más fuerte, especialmente por parte
gobiernos locales. Así como en el caso del de un gobierno y un poder judicial federal
Sindicato de Usuarios de Autobús en más abiertamente conservador Así como
1996, las consecuencias de este antece- debía suceder con el movimiento por los
dente tenían, potencialmente, un alcance derechos civiles en su conjunto, tácticas
muy amplio. La sentencia de Mt. Laurel locales, junto con sentencias del estado y
podría haber llevado, por ejemplo, al re- federales durante la era de Reagan limita-
conocimiento legal que la localización en
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

ron el impacto de los esfuerzos más radi- más amplio contra las geografías discrimi-
cales, repitiendo lo que había sucedido natorias, desvió toda posibilidad que un
con las luchas por una mayor justicia racial movimiento por la justicia espacial emer-
después de la desegregación de las escue- giera como fuerza complementaria y de
las impuesta por la sentencia Brown con- soporte. En todo caso, eventualmente, el
tra Board of Education en 1954. Parecía movimiento por los derechos civiles fue
que cuanto más fuertes los alcances ante- institucionalmente y constitucionalmente
riores, más fuerte sería la resistencia reac- debilitado, en su impacto permanente, en
cionaria. todas sus manifestaciones, desde la zoni-
ficación incluyente y la desegregación es-
Durante el período de disminución de
colar a las acciones afirmativas y los pro-
la desegregación escolar, la localización
gramas de contraste a la pobreza.
de escuelas primarias y secundarias y las
áreas de asistencia de los estudiantes de Especialmente influyente en el desca-
Estados Unidos estaban pasando por una rrilamiento del movimiento por los dere-
de las más grandes reorganizaciones es- chos civiles, y en el reducido impacto na-
paciales de servicios públicos jamás inten- cional de victorias judiciales como el de-
tadas en el mundo. La consolidación de los creto sobre el Sindicato de Usuarios de
distritos escolares empleó herramientas Autobús, fue una serie de decisiones jurí-
que eran los antepasados de los moder- dicas que o bien resguardaron a los tribu-
nos sistemas de información geográfica nales de deber recibir demandas de indi-
(SIG), e ideas tomadas de la teoría del lu- viduos o grupos sobre cualquier forma de
38 gar central y de otras formulaciones de discriminación o, alternativamente, re-
geógrafos profesionales. La capacidad querían que los demandantes probaran
para planear y promover la desegregación que la discriminación había sido intencio-
de las escuelas de manera justa y demo- nal, tarea casi imposible. El empleo del sis-
crática estaba, al parecer, disponible, tema judicial en las luchas por la justicia
pero la voluntad y la conciencia no. racial y espacial y por el derecho a la ciu-
dad no ha sido, sin embargo, totalmente
Es tentador sostener que la primacía
cancelado, y continuará teniendo una
de las luchas contra el racismo institucio-
gran importancia, sobre todo si los acadé-
nalizado en el movimiento por los dere-
micos del derecho adoptan cada vez más
chos civiles, contrastada con un ataque
una perspectiva espacial crítica.

Raza, Espacio y Justicia Ambiental


Mientras que el movimiento por los de- impacto debilitado a causa de una resis-
rechos civiles se desvanecía, y las oportu- tencia institucional y constitucional seme-
nidades de acción judicial con relación a la jante, pero no dejó de aumentar la con-
discriminación racial y espacial dismi- ciencia pública sobre la discriminación es-
nuían, se dio una nueva oportunidad, que pacial, sobre las geografías injustas, sobre
desempeñó un papel importante en la la responsabilidad territorial y sobre los
búsqueda de largo plazo de la justicia es-
pacial. Esta oportunidad también tuvo un
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

derechos democráticos a la ciudad. Me re- aprendizaje recíproco y de compartición


fiero al movimiento por la justicia ambien- de estrategias, pero también llevó a un
tal (EJM)7. cierto grado de confusión, y a intereses di-
vergentes, sobre todo a causa de diferen-
El EJM, retomando las luchas entonces
tes filosofías de base, y diferentes marcos
vivas por los derechos civiles, comenzó
teóricos. El ambientalismo alternativa-
como un ataque a lo que se llamó racismo
mente radical y romántico que a menudo
ambiental, o sea la tendencia a que los po-
empuja al EJM crea un contraste marcado
bres y las poblaciones minoritarias, espa-
con la perspectiva espacial crítica que está
cialmente las de Afro-americanos, sufrie-
detrás de la lucha para crear geografías
ran desproporcionadamente por la conta-
más justas.
minación del aire y del agua, y por la loca-
lización de instalaciones peligrosas o tóxi- En lugar de enfatizar una perspectiva
cas. En cierta medida las cuestiones racia- explícitamente espacial, muchas formas
les, por lo menos al inicio, ocultaron a las de ambientalismo apasionado tienden a
cuestiones espaciales, así como lo hicie- enfatizar la causalidad física o natural, lle-
ron en el movimiento por los derechos ci- vando a nociones tan abiertamente idea-
viles, pero la búsqueda de la justicia am- lizadas como la santidad de la Madre Tie-
biental hizo tanto para aumentar la con- rra, y a un activismo que se enfoca en ob-
ciencia sobre la espacialidad de la (in)jus- jetivos muy específicos y localizados, y so-
ticia como cualquier otro acontecimiento bre casos únicos de impactos ambientales
de las últimas décadas del siglo XX. Sus discriminatorios. David Harvey (1996) em- 39
efectos duraderos incluyen la ampliación pleó el término “localismo militante” para
del concepto de derechos civiles a un al- describir este enfoque estrecho del EJM, y
cance espacial más abierto, espacial- su efecto fragmentador sobre luchas más
mente porque se añadió un sesgo locali- amplias de clase, o laborales. El hecho que
zativo a nociones más convencionales de el Sindicato de Usuarios de Autobús haya
discriminación por raza, clase o género, y mantenido las conexiones entre la justicia
se estimularon nuevas formas de cons- ambiental y de tránsito y las luchas más
trucción progresiva de coaliciones entre amplias contra la discriminación por raza,
todos los que sufren por las geografías de clase o género es uno de sus logros más
ventaja espacial desigual. importantes.
Dado que casi todo lo que sucede en Parea ser muy claro, esto no significa
las ciudades puede contribuir a generar que los propugnadores de la justicia am-
condiciones ambientales peligrosas, el biental, o las cuestiones que enfrentan,
EJM ha ido conectándose más, en el curso no sean espaciales: todo, en la tierra, es
de los años, con movimientos por la justi- espacial, que se lo reconozca como tal o
cia espacial y por los derechos democráti- no. Ni tampoco se quiere sugerir que el
cos a la ciudad. Así como sucedió con el EJM no haya contribuido de manera signi-
Sindicato de Usuarios de Autobús, esta ficativa a las luchas por la justicia espacial
convergencia ha creado ocasiones de

7
EJM pos sus iniciales en inglés: Environmental
Justice Movement.
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------

y por los derechos democráticos a una ciu- cialmente imposible de detener y desas-
dad justa. Semejante a las luchas por el es- troso) es la geografía, globalmente in-
pacio público, la búsqueda de una justicia justa, de la producción y del consumo, con
específicamente ambiental ha sido, y una concentración excesiva en algunos lu-
debe seguir siendo, una parte vital de la gares favorecidos y una seria escasez en
lucha más amplia por la justicia. Las justi- otros. Los persistentes extremos de desa-
cias ambiental y espacial, sin embargo, no rrollo geográfico polarizado crean no
se deberían confundir. La justicia ambien- tanto un desafío a que se haga algo por el
tal se puede considerar y conceptualizar medio ambiente per se, sino más bien un
como un subconjunto de la justicia espa- desafío político para luchar por una justi-
cial que se enfoca sobre la discriminación cia espacial redistributiva a diferentes es-
geográfica en lo que se refiere a los impac- calas, focalizándose menos en los resulta-
tos ambientales negativos, que van desde dos que en los procesos que las producen.
la localización de una planta de trata- Parafraseando a Martin Luther King, la
miento de desechos tóxicos al desigual injusticia espacial en cualquier lugar, a
impacto regional y nacional del calenta- cualquier escala geográfica, es una ame-
miento global y del cambio climático. naza a la justicia en todos lados. De forma
De esta manera, el EJM puede benefi- todavía más pertinente y específica, esto
ciarse mucho de una mayor conciencia de sugiere que fenómenos de gran escala,
las geografías interactivas y multiescala- como el cambio climático, tienen una geo-
res de la discriminación localizada que grafía global de efectos, pero también
40 dan forma a la justicia ambiental y dan afectan a naciones-estado, a regiones
oportunidades de intervención entre lo subnacionales, a áreas intrametropolita-
global y lo local. Por ejemplo, aunque el nas y a comunidades y barrios locales en
calentamiento global y el cambio climá- formas muy diferentes. Lo mismo se
tico hayan sido definitivamente relaciona- puede decir si se varían las escalas en sen-
dos a la acción del hombre, es útil ver que tido inverso, vinculando un evento locali-
esta acción humana se da a través de la zado, como la ruptura de los diques del río
producción y reproducción de geografías Mississippi por parte del huracán Katrina
injustas y de estructuras globales de ven- a una crítica de la política económica y
taja y desventaja espacial. Esto requiere científica nacional y a como el cambio cli-
respuestas políticas a muchas diferentes mático ha aumentado si no la incidencia
escalas interactuantes. por lo menos la ferocidad de los fenóme-
nos meteorológicos extremos en todo el
Análogamente, en lo que se refiere a
mundo. Todo está conectado a todo,
los límites ambientales del crecimiento, se
como dicen los ambientalistas, pero no
pude argumentar que hoy se produce lo
sencillamente en un ecosistema plano y
suficiente como para alimentar, vestir, co-
horizontal o en la biosfera. Estas conexio-
bijar y entretener a toda la población
nes se extienden también verticalmente a
mundial sin una degradación significativa
través de capas socialmente producidas
del ambiente. Lo que impide que esto su-
de escalas geográficas limitadas que se ex-
ceda (e induce un cambio climático poten-
tienden desde el planeta hasta el cuerpo.
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial

Segregación y Justicia Espacial


Ya sea que se imponga desde arriba o culturalmente. La segregación, como tan-
que se genere por toma de decisiones tos aspectos de la espacialidad de la
desde abajo, la segregación, o el confina- (in)justicia, no es en sí mala y perversa, ni
miento de poblaciones específicas en tampoco los tentativos de promover una
áreas específicas parece claramente estar mayor integración cultural o económica
conectado a la producción de injusticia es- siempre positivos y benéficos para las per-
pacial. La segregación injusta ha sido dis- sonas involucradas.
cutida de varias maneras hasta ahora, La segregación, como la erosión del es-
desde las estructuras impuestas del apart- pacio público, parece ser, inicialmente,
heid a la creación local de escuelas segre- una característica fundamental de la pro-
gadas racialmente, y no cabe ninguna ducción y de la urbanización de la (in)jus-
duda que la segregación es una parte in- ticia, y por lo tanto un objetivo principal
tegral de la espacialidad de la injusticia y en las luchas por la justicia, y en tiempos y
de la injusticia de la espacialidad. Pero lugares diferentes esto es seguramente
aquí también, como en todas las formas cierto. Lo que se quiere afirmar aquí, sin
de discriminación localizativa, la cuestión embargo, es que estas expresiones super-
se complica a causa de la interacción en- ficiales de injusticia son más complejas de
tre influencias endógenas y exógenas y de lo que aparecen inicialmente. Más que ca-
las relaciones complejas entre las geogra- racterizarlas inherentemente como bue-
fías escogidas y las geografías del privile- nas o malas, debemos verlas contextual- 41
gio. mente como naciendo de estructuras y
Puede ser útil distinguir entre dos for- estructuraciones subyacentes de ventaja
mas extremas de segregación, el gueto y desventaja localizativa. Es la tarea de
discriminatorio y desfavorecido versus el una práctica espacial teóricamente infor-
recinto creado por razones en gran parte mada el sacar a la superficie con mayor
positivas. Digo formas extremas porque claridad y pertinencia estas estructuras de
hay algunas ventajas positivas en la for- privilegio, ya sea que estén basadas en
mación de guetos, como por ejemplo la de raza, clase, género, etnia, preferencia se-
permitir que se cree una conciencia com- xual, discapacidad, o en cualquier otra
partida de la opresión, que puede generar forma de control y dominación jerárquica,
una resistencia concertada; y se dan efec- para aumentar la conciencia pública.
tos negativos en el recinto más adaptativo