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Un argumento inductivo es aquel en el que a partir de la observación de una misma pro­

piedad en un número suficiente de individuos de una clase determinada, generaliza en la


conclusión la propiedad observada a todos los miembros de esa misma clase. Dicha gene­
ralización vale tanto para los casos observados como para todos los de su clase, aún para
aquellos que no hemos observado.
Veamos un ejemplo de este tipo de argumento:

1) Ulises es un adolescente y le gusta tomarse seifies.


2) Óscar es un adolescente y le gusta tomarse seifies.
3) Alejandro es un adolescente y le gusta tomarse seifies.

4 ) Patricia es una adolescente y le gusta tomarse seifies.


5) Mariana es una adolescente y íe gusta tomarse seifies.

6) n...
Probablemente a todos los adolescentes les guste tomarse seifies.

La estructura del argumento inductivo es la siguiente:

1) El individuo A pertenece a la clase X y tiene la propiedad R


2) El individuo B pertenece a la clase X y tiene la propiedad P.
1) El individuo C pertenece a la clase X y tiene la propiedad P.
2) n...
Probablemente todos los individuos que pertenecen a la clase X tienen la propiedad R

Para entender la estructura del argumento inductivo, debemos poner atención en los
siguientes aspectos:

a) Los individuos que observamos.


b) La dase a la que pertenecen.

c) La propiedad que poseen en común.

En el ejemplo anterior nuestros individuos observados son: Ulises, Oscar, Alejandro,


Patricia y Mariana. Todos ellos pertenecen a la clase adolescente y poseen la propiedad
en común de gustarles tomarse seifies. Con base en esas similitudes: pertenecer a la
misma clase y tener la misma propiedad, inferimos que probablemente todos los miem­
bros de la clase adolescente posean la propiedad de "gustarles tomarse seifies”, aun los
adolescentes que no hemos observado.
A diferencia de los argumentos deductivos, cuya conclusión no nos ofrece informa­
ción nueva y, por eso, sus conclusiones son necesarias; los argumentos inductivos nos
ofrecen información nueva en su conclusión; es decir, información que no estaba inclui­
da en las premisas y, por ello, su conclusión es probable, ¿cuál es esa información nueva?

72 •>Lógica j argumentación
La que se refiere a los casos que no hemos observado y, que no obstante, inferimos que
aún ellos poseen también la propiedad que atribuimos a los casos que hemos obser­
vado; es así que generalizamos las propiedades observadas, a todos los miembros de
esa clase, aun a los casos no observados, que sería la información que no está incluida
en las premisas y que nos obliga a anteponer la palabra p ro b a b le m e n te a nuestra conclu­
sión, pues cabe la posibilidad de que al revisar los casos no incluidos en las premisas, éstos
no cumplan con la propiedad que les atribuimos y, entonces, la conclusión no sea verdade­
ra, por eso sólo presumimos que es probable y no necesaria. Siguiendo con nuestro ejem­
plo, puede darse el caso de que encontremos entre los casos no observados, a un individuo
que sea adolescente y que; sin embargo, no le guste tomarse selfies.
Con base en lo anterior, como advertirás, a un argumento inductivo nunca podremos
Irrefutable. Que no
adjudicarle la propiedad de la v a lid e z para evaluarlo, pues no nos ofrece conclusiones
se puede contradecir
irrefutables; es decir, que deriven de manera necesaria de sus premisas, sino sólo pro­ o impugnar con
bables; por ello, en su caso, hablaremos de corrección o de a c e p ta b ilid a d . Valga señalar argumentos o razones
que el hecho de que la conclusión de un argumento sea probable no implica que sea un io que otros dicen.

mal argumento.
Observa el siguiente esquema:

Figura 2.1 Para entender por qué en un argumento inductivo la conclusión es probable
y no necesaria com o en los deductivos

Ulises
Óscar Clase de to
Alejandro
Patricia
Mariana
Adolescentes observados
Poseen la propiedad de:
gustarles tomarse selfies

Adolescentes no observados
información nueva que
puede refutar a la conclusión

Muchos de los argumentos que sostenemos en la vida cotidiana son de tipo inducti­
vo. Por ejemplo, cuando en una charla un joven decepcionado de las mujeres que le han
sido infieles afirma: “todas las mujeres son iguales (infieles)". Las premisas que apoyan
tal conclusión son las siguientes:

Unidad 2 73
Las rutas del argumento
La inducción en la ciencia
El avance científico está estrechamente ligado al razonamiento de tipo inductivo. Es decir,
las hipótesis que formula la ciencia son una serie de enunciados que tratan de ser probados
0 confirmados por los hechos. El carácter de estos enunciados es general. En ese caso,
cada nuevo enunciado debe ser sometido a confirmación o refutación por los hechos.
Como verás, en este modelo de confirmación científica, basta un caso en el que la expe­
riencia refute la hipótesis, para pensar que ésta es falsa. Este modelo de contrastar o refutar
los enunciados científicos en la experiencia se le denominó fa ls a c io n is m o y fue propuesto
por el filósofo Karl R. Popper. Según Popper, comprobar una teoría o enunciado general
científico consiste en el intento de refutarla por medio de contraejemplos. El modelo tam­
bién supone algo fundamental: que una teoría será más aceptable mientras más ocasiones
sea contrastada en la experiencia y no sea refutada por la misma; así podremos decir que
está corroborada, aunque siempre será susceptible de ser falseada o no comprobada por
nuevos casos de refutación. Esto es, el enunciado general será más probable de describir
correctamente un hecho de la realidad, pero siempre tendrá un carácter provisional.1
Revisemos ahora un ejemplo que puede ser analizado en términos del modelo induc­
tivo de falsabilidad, es el caso de la luz y su comportamiento al propagarse. La discusión
acerca de la naturaleza de la luz comenzó con el nacimiento de la óptica moderna.

Algunos de los experimentos realizados mostraban que un rayo de luz cambiaba su


dirección al pasar de un medio a otro; por ejemplo, del agua al aíre. Este fenómeno
conocido como refracción ocupó a científicos como René Descartes, johannes Ke-
pler y Fierre de Fermat que trataron de explicarlo y describirlo. Para Descartes, la
propagación de la luz era similar al movimiento de un proyectil en un medio, como
una bala en el aire. Es por ello que Descartes postuló la existencia de un p le n u m , una
especie de sustancia etérea que permeaba todo el universo y que al ser perturbada
se producía en ella un movimiento ondulatorio que después se transmitía por el es­
pado desde la fuente de luz hasta los ojos. Una buena analogía serían las ondas que
produce una piedra al caer en un estanque. Otro descubrimiento importante en el
siglo xvii fue realizado por Francesco M. Grimaldi. Este experimentador describió
algunas franjas proyectadas en una pantalla por un haz de luz que había pasado por
el borde de algún obstáculo. Este hecho demostró que la luz no siempre viaja en
línea recta, sino que los obstáculos que encuentra en su camino la desvían. Grimaldi
propuso de nuevo que la luz debía tratarse de una onda, ya que algunos fenómenos
ondulatorios en fluidos también tienen este comportamiento que se conoce como
difracción. Sin embargo, Isaac Newton, a diferencia de la mayoría de sus contempo­
ráneos, pensaba que la luz era una partícula. Newton fue de los primeros en darse

(C o n tin ú a )

1En el falsacionismo de Popper, e! término verdad no es enunciado, sino que él aludirá únicamente a la ¡dea
de una teoría verificada en mayor o menor medida, aunque la verificación es relativa a qué tan consolidada
Inductivamente se halla una teoría, pero no qué tan verdadera es, en ese sentido, un enunciado más veces
contrastado no es por ello más verdadero, sólo más aceptable en términos de qué tantos intentos de refutación
soportó y qué tantos fenómenos es capaz de describir correctamente.

Unidad 2 - 79
Las rutas del argumento
(■C o n tin u a c ió n )

cuenta de que al pasar la luz blanca por un prisma, ésta se descomponía en varios
colores. Propuso que la luz de cada color debía estar compuesta por un tipo de par­
tícula diferente.
La historia del debate acerca de la naturaleza de la luz tomó un giro inesperado a
comienzos del siglo xx. La evidencia experimental arrojó una nueva luz sobre la ma­
nera en que la ciencia describe los fenómenos luminosos. El físico Max Planck trató de
explicar la manera en que un cuerpo caliente, como una pieza incandescente de hierro
o una estrella, emite luz. Poco después, Albert Einstein utilizó las ideas de Planck para
explicar otro fenómeno conocido como efecto fotoeléctrico. En él ciertos electrones
son desprendidos de una placa golpeándolos por partículas de luz e intercambiando
movimiento de la misma manera en que lo hacen; por ejemplo, dos bolas de billar.
Experimentos posteriores realizados por A. Compton confirmaron la idea de que la
luz se comportaba como una partícula. Con base en estos registros de confirmación
y refutación de las teorías sobre la naturaleza de la luz, actualmente se considera que
ésta se propaga en ciertos contextos como partícula y en otros como onda.
F u en te: M a rtínez Avílés, G . (2014). La luz: ¿onda o partícula? C ie n c io r a m a unam. pp.1-10
D isponible e n goo.gl/j6fud8.

El ejemplo histórico trata de hacer evidente que un enunciado general puede ser
confirmado o refutado por nuevos intentos de comprobación o refutación. En todo
caso, señala que un enunciado o ley científica es más o menos probable por el número
de comprobaciones, pero siempre está sujeta a ser falseada por nueva evidencia.

Aplícate...........................................................................................
Con base en la lectura del texto anterior responde las siguientes preguntas.

a) ¿En qué consiste el m étodo falsacionista de las teorías científicas?

b) ¿Por qué el falsacionism o puede ser considerado una form a de razonar inductivam ente?

8 0 * Lógica y argumentación
c) A partir de considerar que la com probación científica tiene una estructura inducti­
va, ¿crees que los enunciados generales de la ciencia son verdaderos o, debido a su
carácter provisional, es más apropiado llamarlos, más o menos, probables? Argumenta tu
respuesta.

D ife r e n c ia e n tre a rg u m e n to s d e d u c tiv o s e in d u c t iv o s


La diferencia fundamental entre un argumento deductivo y un inductivo es que en
el primero la conclusión es n e c e sa ria y en el segundo la conclusión es p ro b a b le , pues el
apoyo que las premisas ofrecen a la conclusión en un argumento inductivo, a diferencia
del argumento deductivo, es más débil, pues en aquél si las premisas son verdaderas, su
conclusión tendrá más probabilidad de ser verdadera, pero nunca será necesariamente
verdadera; por ello, se dice que la inferencia de los argumentos inductivos es más débil,
mientras que en los deductivos es más fuerte. La relación entre las premisas y la conclu­
sión, en todos los tipos de argumentos inductivos, sólo permite suponer en el mejor de
los casos, que si todas las premisas son verdaderas, entonces es probable que la conclu­
sión también lo sea.
Otra diferencia es que en el argumento deductivo sólo interesa la estructura, no el
contenido, así no es necesario ir a contrastar con la realidad la verdad de nuestras pro­
posiciones. En cambio, el argumento inductivo parte de la observación de la realidad
y sobre la base de ella es que puede arribarse a la conclusión y afirmarse con mayor o
menor grado de probabilidad. De esta manera, en el argumento inductivo importa tanto
la estructura como el contenido.
Mientras que en el argumento deductivo el agregar más premisas no hace menos
verdadera a la conclusión; en el argumento inductivo agregar más premisas (casos que
cumplan la característica que generalizamos en la conclusión) puede fortalecer la verdad
de la conclusión; en cambio, basta con encontrar un caso que no cumpla con la propie­
dad para debilitarla.
Con base en lo anterior, el argumento inductivo se puede caracterizar de esta manera:
• Sus premisas son el resultado de observaciones o de experiencias.
• La conclusión es una generalización (en el caso de la inducción por enumeración).
• La corrección depende de la estructura y el contenido.
• La probabilidad de la conclusión aumenta con el descubrimiento de nuevas evi­
dencias, pero nunca se puede obtener una conclusión absolutamente verdadera o
necesaria, ya que la evidencia futura siempre puede refutar mi conclusión.

Unidad 2 - 81
Las rutas del argumento
El a r g u m e n to a n a ló g ic o es quizá uno de los que más utilizamos en la vida diaria, pues
es común que a partir de experiencias pasadas tratamos de prever lo que sucederá en
el futuro. Así, por ejemplo, Sonia puede pensar que es probable que el hermano de su
amiga sea una persona agradable, apoyada en el conocimiento que tuvo de Roberto y
Javier que también son hermanos de su amiga. En otra circunstancia, también puede
inferir que un par de zapatos nuevos le dará buen resultado sobre la base de que otros
zapatos del mismo modelo y la misma marca le dieron buen resultado, o que el nuevo
cd de su cantante favorito le gustará, puesto que los dos anteriores que ha comprado le

han gustado.
El argumento analógico es aquel en el que a partir de la semejanza establecida en las
premisas entre dos o más objetos en uno o más aspectos, se concluye la similaridad del otro
(u otros, aunque sin llegar a la totalidad) en algún otro aspecto.
Es importante saber que no todos los argumentos analógicos se refieren exactamente a
dos cosas, o exactamente a una sola propiedad, pero dejando de lado estas diferencias nu­
méricas, todos los razonamientos analógicos tienen la misma estructura.
La estructura del argumento analógico es la siguiente:

1) a, b, c y d tienen todos las propiedades p y q.

2) a, b y c tienen todos la propiedad r.


Por lo tanto, probablem ente d tiene la propiedad r.

Pongámosle contenido a la anterior estructura:

1) Los cuentos: Berenice, El gato negro, La caída de la casa Usher, La caja oblonga
son de Edgar Alian Roe.

2) Los cuentos: Berenice, El gato negro, La caída de la casa Usher, me han gustado mucho.
Por lo tanto, probablem ente La caja oblonga me gustará mucho.

Como podemos observar en el ejemplo, a partir de las experiencias pasadas que he teni­
do de la lectura de los cuentos de Edgar Alian Poe, infiero que si leo alguno nuevo también
me gustará, esto sobre la base de que todos son del mismo autor. Ciertamente, el hecho de
que los objetos comparados tengan características en común es relevante para afirmar la
verdad de la conclusión; sin embargo, es lógicamente posible que el objeto nuevo no cum­
pla con la propiedad que le adjudicamos; es decir, es lógicamente posible que lea el cuento
L a caja oblonga y resulte ser aburrido.
Algo que no debes olvidar es que la conclusión de un argumento analógico es siempre
probable, al igual que la del argumento inductivo, lo cual no lo convierte en un mal ar­
gumento, ya que no todos los argumentos buenos tienen que cumplir con el requisito de
necesidad en la conclusión; por lo cual, se puede tener un argumento bien construido, aun
cuando su conclusión sea probable.

8 4 * Lógica y argumentación