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INGENIERÍA EN GESTIÓN

EMPRESARIAL

HABILIDADES DIRECTIVAS I

Actividad 2 T4 Reporte de Investigación

Profesor: Yareth Jazmín Pérez Álvarez


Alumno: Ariadna del Carmen López de la Peña
Fecha: 21/abril/2019
Realizar un reporte de investigación, con las ideas más importantes de lo leído y
analizado, con base al libro propuesto en el programa de la materia “Desarrollo de
Habilidades Directivas” (octava edición) de David A. Whetten y Kim. S. Cameron
consultando Parte 1-Capítulo 2-Página #105 (libro) #130 (pdf).

Mejora en el manejo y administración del tiempo


El manejo del estrés y la administración del tiempo son dos de las habilidades
administrativas más cruciales y menos atendidas dentro del repertorio de un
directivo competente.
Prácticamente todos los aspectos de la salud son afectados por el estrés de
maneras devastadoras en factores psicológicos, conductuales y fisiológicos.
Las consecuencias personales por padecer altos niveles de estrés pueden ir desde
la incapacidad para concentrarse, ansiedad y depresión hasta problemas
estomacales, baja resistencia a las enfermedades y afecciones cardiacas. Para las
organizaciones, las consecuencias van desde el ausentismo y la insatisfacción
laboral hasta altas tasas de accidentes y rotación.
La función administrativa
Las investigaciones en psicología han encontrado que el estrés no sólo afecta
negativamente a los empleados, sino que también produce menos consecuencias
visibles (aunque igualmente perjudiciales) para los directivos (Auerbach, 1998;
Staw, Sandelands y Dutton, 1981, Weick, 1993b).
Por ejemplo, cuando los directivos experimentan estrés, tienden a:
 Percibir la información en forma selectiva y ver únicamente lo que confirma
sus prejuicios.
 Volverse muy intolerantes a la ambigüedad y exigentes de respuestas
correctas.
 Tener una fijación por un solo método para atender un problema.
 Sobrestimar qué tan rápido pasa el tiempo (por lo tanto, siempre se sienten
apresurados).
 Adoptar una perspectiva o mentalidad de crisis a corto plazo y dejar de
considerar las implicaciones a largo plazo.
 Tener menos capacidad de hacer distinciones detalladas en los problemas,
por lo que pierden de vista la complejidad y los matices.
 Consultar y escuchar menos a los demás.
 Confiar en los antiguos hábitos para manejar las situaciones actuales.
 Tener una menor capacidad de generar pensamientos creativos y soluciones
únicas a los problemas
Así, no sólo los resultados del estrés afectan negativamente a los empleados en el
lugar de trabajo, sino que también impiden comportamientos eficaces por parte de
los directivos, como escuchar, tomar buenas decisiones, resolver problemas
eficazmente, planear y generar nuevas ideas. En contraste, el desarrollo de
habilidades para manejar el estrés podría generar ganancias significativas. La
capacidad de manejar el estrés de manera adecuada no sólo mejora el desarrollo
personal individual, sino que también puede tener un efecto enorme en las utilidades
de organizaciones enteras.

Principales elementos del estrés

Una forma de entender la dinámica del estrés consiste en pensar en éste


como el producto de un “campo de fuerza” (Lewin, 1951).
Kurt Lewin sugirió que todos los individuos y las organizaciones existen en un
ambiente caracterizado por fuerzas reforzadoras o contrarias (es decir, diferentes
tipos de estrés). Estas fuerzas actúan para estimular o inhibir el desempeño que
desea el individuo. De acuerdo con la teoría de Lewin, las fuerzas que afectan a los
individuos generalmente están equilibradas en el campo de fuerza.
El poder de las fuerzas impulsoras coincide de manera exacta con el poder de las
fuerzas restrictivas. (En la figura, las flechas más largas indican fuerzas más
intensas). El desempeño cambia cuando las fuerzas dejan de estar en equilibrio. Es
decir, si las fuerzas impulsoras se vuelven más fuertes que las restrictivas, o más
numerosas o resistentes, ocurre un cambio.
Por el contrario, si las fuerzas restrictivas se vuelven más intensas o más numerosas
que las fuerzas impulsoras, el cambio ocurre en el sentido opuesto.

Los sentimientos de estrés son el producto de ciertos factores estresantes dentro o


fuera del individuo. Estos factores estresantes pueden considerarse como las
fuerzas impulsoras en el modelo. Esto es, ejercen presión en el individuo para
cambiar los niveles presentes de desempeño en forma fisiológica, psicológica e
interpersonal. Sin restricción, esas fuerzas podrían generar resultados patológicos
(por ejemplo, ansiedad, enfermedades del corazón y colapso mental). Sin embargo,
la mayoría de las personas ha desarrollado cierta elasticidad o fuerzas restrictivas
para contrarrestar los factores estresantes e inhibir los resultados patológicos. Estas
fuerzas restrictivas incluyen patrones de comportamiento, características
psicológicas y relaciones sociales de apoyo. Fuerzas restrictivas intensas producen
frecuencia cardiaca baja, buenas relaciones interpersonales, estabilidad emocional
y manejo eficaz del estrés. La ausencia de fuerzas restrictivas lleva a lo contrario.
Desde luego, el estrés produce efectos tanto positivos como negativos. En la
ausencia de cualquier tipo de estrés, la gente se siente completamente aburrida y
sin motivación para actuar. Aun cuando se experimenten altos ni veles de estrés, el
equilibrio puede restaurarse rápidamente si existe la suficiente elasticidad.

Reacciones al estrés

Etapa de alarma: Se caracteriza por un incremento agudo de la ansiedad o el temor


si el factor estresante es una amenaza, o por un aumento de la tristeza o la
depresión si el factor estresante es una pérdida.

Etapa de resistencia: Continuación de la etapa de alarma. Predominan los


mecanismos de defensa y el cuerpo comienza a gastar energía en exceso.

La mayoría de las personas experimentan 5 mecanismos de defensa:

1. Agresión: Ataque directo al factor estresante.


2. Regresión: Adopción de un patrón de comportamiento que eliminó el factor
estresante con anterioridad.
3. Represión: Negación al factor estresante.
4. Aislamiento: Olvido o escape ante una situación pudiendo ser de forma física
o psicológica.
5. Fijación: Repetición de una respuesta sin importar su eficacia.

Si estos mecanismos de defensa reducen el sentimiento de estrés de una persona,


ésta nunca experimentará los efectos negativos, como la hipertensión, la ansiedad
o los trastornos mentales.
En la figura 2.2 se mencionan las principales categorías de factores estresantes
(fuerzas impulsoras) que experimentan los directivos, así como los principales atri-
butos de la elasticidad (fuerzas restrictivas) que inhiben los efectos negativos del
estrés. Cada una de estas fuerzas se analiza con cierto detalle en este capítulo, así
quedará claro cómo identificar los factores estresantes, cómo eliminarlos, cómo
desarrollar una mayor elasticidad y cómo manejar el estrés de manera temporal.

Manejo del estrés

El grado en que los factores estresantes producen patologías y disfunciones


en los individuos es variable. Algunas personas son muy susceptibles a las
tensiones, lo que significa que tienen una predisposición a experimentar reacciones
extremadamente negativas al estrés (Adler y Hillhouse, 1996; Eliot y Breo, 1984).
Otros experimentan el estrés de manera más favorable. Su condición física,
características de personalidad y mecanismos de apoyo social moderan los efectos
del estrés y producen elasticidad; es decir, la capacidad de manejar el estrés de
manera eficaz.

Se ha encontrado que, para manejar el estrés, lo más eficaz es el uso de una


jerarquía específica de métodos (Kahn y Byosiere, 1992; Lehrer, 1996).
Primero, la mejor forma de manejar el estrés consiste en eliminar o reducir, tanto
como sea posible, los factores estresantes por medio de diferentes estrategias, tales
como:
Estrategias de ejecución: Son estrategias las cuales crean o establecen para el
individuo un nuevo entorno que no contiene factores estresantes.

Estrategias proactivas: Mejora del individuo sobre su capacidad general para


manejar el estrés al incrementar su elasticidad personal; estas estrategias están
diseñadas para iniciar una acción que resista los efectos negativos del estrés al

Estrategias reactivas: Son técnicas de corto plazo para enfrentar los factores
estresantes cuando se requiere una respuesta inmediata; se aplican como remedios
inmediatos para reducir los efectos temporales del estrés.

Finalmente, a nivel temporal, los individuos pueden responder al estado acelerado


con estrategias constructivas como técnicas temporales de relajación y control
mental. Dichas técnicas están diseñadas para ayudar al “motor” a volver a la
estabilidad con más rapidez, al menos durante un corto tiempo.

Por desgracia, la mayoría de las personas invierten el orden de las estrategias de


manejo presentadas anteriormente, es decir, utilizan primero métodos reactivos
temporales para manejar el estrés porque estas acciones pueden ejecutarse de
inmediato. Sin embargo, las estrategias reactivas también deben repetirse cuando
se enfrentan factores estresantes, ya que sus efectos son de corta duración.
Además, algunas estrategias de reacción comunes, como beber, tomar píldoras
para dormir o liberar la tensión mediante el enojo, podrían convertirse en un hábito
dañino. Sin más estrategias a largo plazo, el hecho de confiar únicamente en las de
reacción repetitiva podría generar un círculo vicioso. El desarrollo de estrategias de
elasticidad proactivas requiere de un mayor esfuerzo, pero los efectos son más
duraderos. No obstante, generalmente poner en práctica las estrategias de
elasticidad toma algún tiempo y, por lo tanto, el resultado, aunque es sustancial, no
es inmediato. Las mejores estrategias y las más duraderas son aquellas que
eliminan todos los factores de estrés. Éstas requieren de un mayor tiempo para
ejecutarse y podrían implicar arreglos complejos; sin embargo, como se elimina el
estrés, el resultado es duradero

Factores estresantes

1. Factores estresantes de tiempo: generalmente resultan de tener


demasiado quehacer en muy poco tiempo.
2. Factores estresantes de encuentro: son aquellos que resultan de las
relaciones interpersonales. (Conflictos o peleas personales).
3. Factores estresantes situacionales: surgen del ambiente en el que vive el
individuo o de sus circunstancias. (Condiciones laborales desfavorables).
4. Factores estresantes anticipatorios: Eventos potencialmente
desagradables que amenazan con ocurrir (cosas desagradables que aún no
han sucedido, pero que podrían suceder)

Eliminación de los factores estresantes

Como la eliminación de los factores estresantes es una estrategia


permanente de reducción de estrés, sin duda, es la más deseable. Aunque es
imposible, y hasta indeseable, que los individuos eliminen todos los factores estre-
santes que enfrentan, pueden eliminar eficazmente todos los que son dañinos. Una
forma consiste en “establecer” el ambiente en vez de sólo “reaccionar” ante él.

Existen dos conjuntos de habilidades importantes para manejar eficazmente el


tiempo y para eliminar los factores estresantes relacionados con éste. Un conjunto
se enfoca en el uso eficiente del tiempo cada día y el otro conjunto se enfoca en el
uso eficaz del tiempo a largo plazo.
Referencias

Whetten, David. & Cameron, Kim. (2011). Capítulo 2. Manejo del estrés personal.
Pág. 112-121. Pearson Education. Octava Edición. Recuperado de:
http://www.itaguascalientes.edu.mx/ead/pluginfile.php/167021/mod_resourc
e/content/0/31-Desarrollo-de-Habilidades-Directivas-8ed-Whetten.pdf