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Programa de Formación en Terapia de Parejas

LOS CUATRO JINETES


DEL APOCALIPSIS
(ENSAYO)

INTEGRANTES:

- Aguilar Karen
- Bazán Carla
- Muñoz Diana
- Muñoz Elizabeth
- Pérez Marco
- Sebastián Kate
LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

Carla Bazán:
Los cuatro jinetes del apocalipsis forman parte de una narración bíblica, que
representa la visión de un profeta sobre el final de los tiempos en la tierra. Inspirado
en dicha metáfora, John Gottman, reconocido terapeuta de parejas, nos describe
cuatro estilos de comunicación disfuncionales que permitirían avizorar también el
final de una relación, y con ellos la “receta” para combatirlos. Descubrimos así: la
crítica, la actitud defensiva, el desprecio y el amurallamiento.
El primer jinete, la Crítica, revela la tendencia de atribuir a otros la culpa por
nuestra desilusión, en un intento por preservar el amor propio y evitar exponer
nuestra vulnerabilidad.
Karen Aguilar:
Sin embargo, no hablamos de una crítica constructiva ni de quejas puntuales,
sino de críticas persistentes que minusvaloran al cónyuge, su esencia,
menoscabando la autoestima y seguridad en sí mismo.
Esta crítica es sistemática, empieza con el tú siempre, tú nunca o tú eres de
esta manera; haciendo parecer que el defecto está dentro del cónyuge, cuando
realmente lo que se debería criticar es la conducta. El modo más apropiado sería
decir: a mí me hace sentir mal que llegues muy tarde a casa o quisiera que
cumplieras tus promesas, al usar de esta manera correcta las frases, usando un
tono más amable, no hacemos sentir al cónyuge criticado, sino a su conducta como
debería de ser.
Por otra parte, está la queja, que describe una acción específica en la que el
cónyuge ha fallado. Un claro ejemplo de la diferencia entre queja y crítica sería:
- Queja: Estoy molesta porque ayer no trapeaste la cocina; acordamos
hacerlo por turnos.
- Crítica: ¿Por qué eres tan distraído? No soporto más hacer siempre lo
que te toca a ti. ¡Nada te importa!
Carla Bazán:

Este lenguaje crea situaciones donde las emociones podrían sobrepasar la


razón de las personas, bloqueando su capacidad para resolver conflictos. Como
antídoto, un inicio suave de la discusión facilitará la expresión legítima de
necesidades y aumentará la posibilidad de enmendar los motivos de reclamo,
estrechando así el canal de entrada para otros posibles jinetes apocalípticos en la
relación.
Elizabeth Muñoz:

Y es que cuando nos sentimos amenazados, el segundo jinete, la actitud


defensiva, aparece naturalmente al intentar lograr en otra persona la comprensión
y aceptación de nuestros motivos, es una deducción racional aparentemente, sin
embargo los estudios demuestran que rara vez se obtiene el efecto deseado. Esto
ocurre porque la actitud defensiva no es más que una forma de culpar al otro de una
manera inconsciente, generando en éste una actitud defensiva también y ofensiva
al primero, obviando las razones coherentes del compañero y buscando defender
de cualquier manera el propio yo, de esta manera se suele entrar en un círculo
vicioso y empeorar el conflicto. En esta actitud defensiva a su vez suelen acompañar
otros aliados de la mente que forman parte del ataque inconsciente: las críticas y el
desprecio, que alimentan aún más el conflicto y no se llega a resolver. Esto sucede
de un modo inconsciente como se mencionó. En el momento en que se analiza este
mecanismo y se logra concientizar y racionalizar, se logra romper el círculo. La
mejor defensa no es el ataque sino dar cabida a escuchar y entender a la otra parte
evitando sentirse amenazado, de esta manera se pueden formular acuerdos y
resolver los conflictos.
Diana Muñoz:

Defenderse es un acto muy humano, un mecanismo de protección cuando nos


sentimos atacados…sin embargo al defendernos, erróneamente creamos en
nosotros mismos una réplica casi exacta de nuestro agresor, por lo que caemos en
un círculo vicioso del que debemos salir heroicamente si queremos recuperar la
armonía en la relación. Pero, ¿cómo salir del círculo vicioso?
La actitud defensiva es un juego de quién tiene más la culpa, una entrega
recíproca de responsabilizar al otro del error, lo que naturalmente agravará el
conflicto y prenderá más leña al fuego. La clave estaría en dejar pasar el momento
de sinrazón de la pareja, retirarse de la situación de ataque, dejar que se aquiete la
emoción que nos invade, dar un STOP Inteligente que permita apagar de a pocos
“el fuego de las culpas”. Puesto que en estas circunstancias solo hay dos
alternativas: Atacar o Huir…la opción menos primitiva y la más inteligente siempre
será en estos casos Huir,…huir para apaciguar la tempestead y volver más tarde
entablando una conversación “humana”, donde se tome en cuenta ambos puntos
de vista y el respeto y la empatía brillen con luz propia. Concluyendo, cuando uno
de los contendientes renuncia al contra-ataque se rompe el círculo vicioso.
Kate Sebastian:

De no romperse, el ataque hacia la integridad del individuo es un factor clave


para reconocer al tercer jinete: el desprecio. Este ataque se perpetua de diversas
maneras, una relación puede estar marcada por la burla, sarcasmo o humor hostil
y escepticismo, estas respuestas beligerantes y/o oraciones sarcásticas buscan
cimentar la superioridad de un individuo y minimizar al otro, también se da en los
insultos, además no solamente se pueden escuchar en aquellos comentarios
despectivos, estos también se pueden observar, a través de las expresiones
faciales.
El acto de estar a la defensiva también puede salvaguardar otros aspectos
escondidos en una relación, tal como el resentimiento entre las parejas en las cuales
surgió la infidelidad. De este modo ante un daño sufrido, la persona justificará su
modo de actuar o reaccionar a causa de ello, llegando a infravalorar al otro. Lo cual,
generara incomprensión, falta de empatía y una degradación de la comunicación
efectiva.
Este jinete se suele originar desde los inicios de un primer conflicto no
resuelto en la relación. Llegando a generalizar los errores en todos los aspectos
generales de sus vidas. Esta percepción negativa generará un grave daño a la
relación, llegando a desaparecer la admiración que existía entre ambos seres.
Marco Pérez:

xxx

BIBLIOGRAFÍA:
Gottman, J. y Silver, N. (2012) Siete Reglas de Oro para Vivir en Pareja. Barcelona,
España. Random House Mondadori. S.A.
Lisitsa, E. (2013) Los Cuatro Jinetes. Recuperado de
https://www.gottman.com/blog/category/column/the-four-horsemen/
Riso, W. (2011). Manual para no morir de amor. Barcelona, España. Editorial
Planeta, S. A.