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1) Características del Pensamiento Anarquista en América Latina y diferencias con el

Pensamiento Socialista.
En América Latina el anarquismo tuvo la posibilidad de reclutar a los intelectuales avanzados de
las primeras décadas del siglo, y en especial a aquéllos formados al margen de la institución
universitaria y del ámbito académico, cada vez más propensos a sensibilizarse por la "cuestión
social" que irrumpía en la realidad latinoamericana.
El anarquismo es 'ausencia de gobierno'. Hay que destruir el espíritu de autoridad y el prestigio de
las leyes. Eso es todo. Será la obra del libre examen. El anarquismo se reduce al libre examen
político. Hace falta curarnos del respeto a la ley. La ley no es respetable. Es el obstáculo a todo
progreso real. Es una noción que es preciso abolir. Las leyes y las constituciones que por la violencia
gobiernan a los pueblos son falsas. No son hijas del estudio y del común ascenso de los hombres.
Son hijas de una minoría bárbara, que se apoderó de la fuerza bruta para satisfacer su codicia y su
crueldad. ¿Qué hacer? Educarnos y educar. Todo se resume en el libre examen. ¡Que nuestros niños
examinen la ley y la desprecien!"
Los anarquistas dieron rápidamente muestras de actividad, organizando a los trabajadores
artesanales e industriales de toda la América del Sur y la América Central, y hasta principios de la
década de 1920, la mayor parte de los sindicatos de México, Brasil, Perú, Chile y Argentina tuvieron
una orientación general anarcosindicalista. La más numerosa y militante de estas organizaciones fue
la Federación Obrera Regional Argentina fundada en 1901, la FORA desarrolló una prolongada
campaña de huelgas generales contra los patronos y la legislación opuesta a los intereses de los
trabajadores. Hacia el final de ese periodo se produjo en Buenos Aires una situación en la que la
brutalidad de las autoridades y la militancia de los trabajadores se provocaban mutuamente,
alcanzado niveles cada vez más altos, hasta que el primero de mayo de 1909, una gigantesca
manifestación recorrió las calles de Buenos Aires y fue disuelta por la policía, que causó numerosas
víctimas entre los sindicalistas. En represalia, un anarquista polaco, Simón Radowitzky, dio muerte
al coronel Falcón, jefe de policía de Buenos Aires y responsable de la muerte de muchos sindicalistas.
En México, los anarquistas desempeñaron un papel considerable en la época revolucionaria que
siguió a la caída del dictador Porfirio Díaz. Un anarquista sobre todo, Ricardo Flores Magón, es
recordado todavía entre los padres de la revolución mexicana. Con sus hermanos Jesús y Enrique
fundo en 1900 un periódico anarcosindicalista, desempeñó un papel muy importante a lo largo de
los diez años siguientes. Los hermanos Flores Magón pasaron gran parte de su vida en el exilio,
cruzando cargados de propaganda la frontera con los Estados Unidos, país en el que fueron
encarcelados en diversas ocasiones por sus actividades, y en el que murió Ricardo en la cárcel en
1922. Aunque Ricardo Flores se dedicó principalmente a convertir a los trabajadores urbanos a sus
ideas anarcosindicalistas, estableció también vínculos con el gran líder agrario Emiliano Zapata. El
historiador Henry Bamford Parkes señala que el ejército zapatista del sur nunca fue un ejército en
el sentido normal del término porque sus soldados «pasaban el tiempo arando y recogiendo la
cosecha en las tierras recién conquistadas, y sólo tomaban las armas para repeler la invasión: eran
un pueblo insurrecto».
Los libertarios gozaron de una amplia popularidad durante principios de siglo, hacia la década del
20 y 30 se inició una progresiva decadencia de estas ideologías por diversos motivos:
 La fundación de los partidos comunistas (siguiendo el modelo bolchevique). Con apoyo de
la Unión Soviética y de los partidos afines europeos les confieren una fuerza y un prestigio
a estos nuevos dirigentes de la que carecen las organizaciones anarquistas.
 Una serie de golpes de Estado que se producen alrededor de 1930 (Uriburu en Argentina,
Vargas en Brasil, Terra en Uruguay, etc.); todos caracterizados por una represión general
contra el movimiento obrero, los grupos de izquierda y los anarquistas en especial
 La aparición de corrientes nacionalistas-populistas. Con un discurso nacionalista marcado
por la denuncia de la situación de dependencia en que se encontraban los países
latinoamericanos ante el imperialismo europeo.
En cuanto al pensamiento marxista, el primer grupo marxista de América Latina fue el club
Vorwärts, de Buenos Aires, que había sido fundado en 1882 por inmigrantes alemanes y estuvo
representado oficialmente en la Primera Internacional, desde 1890 proliferan los partidos socialistas
con relación a la II Internacional, y por lo tanto con una tendencia “reformista”. Su principal
diferencia con los anarquistas se sustentaba en el planteo de la participación política y la formación
de un partido ó el reforzamiento de las bases sindicales. Generalmente, su postura era eurocentrica,
caracterizada por sus características evolucionistas y prodemocráticas. Su base dirigencial está
conformada por sectores de la pequeña burguesía: médicos, literatos, docentes, trabajadores
tipógrafos, etc.
La difusión del Marxismo siguiendo los lineamientos reformistas de la II Internacional:
 Llegada de nuevos grupos de refugiados provenientes de la Comuna de París y de otros
levantamientos europeos reforzó la presencia de la Primera Internacional en algunos países
de la región.
 En la medida en que el tejido industrial se fue extendiendo, el movimiento sindical se iba
haciendo más fuerte y esto repercutiría no sólo en la fundación y organización de sindicatos
obreros, sino también en la articulación de partidos políticos que se autoproclamaban
defensores de los derechos de los trabajadores.
 En México se creó uno de los primeros partidos socialistas latinoamericanos, gracias a la
labor de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, inicialmente nucleados en el Partido
Liberal Mexicano. La revista Regeneración, fundada en 1901 y editada en los Estados Unidos
se convirtió en el principal vocero de sus reivindicaciones.
 En Argentina también se desarrolló a partir de 1896 un fuerte Partido Socialista bajo el
impulso de Juan B. Justo, con una implantación fundamentalmente urbana y de un carácter
marcadamente parlamentario
 Menos reformista sería el Partido Obrero Socialista de Chile, fundado en 1912 por Luis
Emilio Recabarren.