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La identificacion de los genes que producen las enfer dades constituye un objetivo primordial de la genética n dica. A' menudo, ésta se inicia mediante el mapeo de los genes en las localizaciones cromoscimicas espectlicas. Los avances decisivos en la tecnologia de la genética molecular, junto con el importante desarrollo del andlisis estadistico de Los datos genéticos, han incrementado notablemente el ritmo al que se confecciona el mapa genético (fig, 8.1). Ac- tualmente, se han asignado mis de 14.000 genes a sus loca~ lizaciones cromosémicas. Aunque esto constitu ye un con~ siderable progreso, este niimero sélo representa ana pe- quiet proporcién de los 30.000-40,000 genes que se cal= cula existen en el genoma humano. Ademés, de las enfer medlades listadas en el catélogo de Internet de McKusice (hup:/Avww3,ncbi.nlm.nih-gov/Ominy), s6lo unas 1.500 se han asaciado con mutaciones en genes especificos. Obvia- mente, queda gran cantidad de trabajo por realizar con elf de encontrar alteraciones en los genes especificos respanss- bbles de cada una de Las enfermedades hereditarias. Una conse~ cuencia importante del proyecto genomia humano (cit Miles re | | 105) un 2 1973 1975 1977 1979 198) 1983 1985 987 1989 1991 1993 1995 1997 7000 2002 FIGURA 8.1 = Nimero de genes couificantes mapeados en sus localizaciones cromas6mnicas especificas. En marzo de 2003, el niimero de gen ntificadas era de unas 14,009, (De Guyer MS, Collins FS (1995) How is the Human Genome Praject doing, and what hiave we learned so far? Proc Natl Acad Sci US 4 92:10841-10848; y en Online Genome Dala Base [marzo 2003],) tp 8.3) ser la aceleracién del mapeo de las mutaciones cau- suites de enfermedad en sus localizaciones espectfieas. Am cli que avance este trabajo, nuestra comprensién sobre las tases binlogicas de las enfermedades genéticas progresars. F] mapeo genético es un paso importante para cornpren~ ey diagnosticar y tatar la enfermedad genética, Cuando se jrermina con exaeritud In localizacion del gen de una ener edad, sucle proporcionarse un prondstica mas preciso a los inlividuos con tiesgo de padecer una enfermedad genécica. lizacion del gen de wana enfermedad suele ser el pri- bo en la clonacion del mismo (como se comenta en el cbnaciin hace referencia ‘la inserciGn tle un gen en un dc modo que puedan obtenerse copias del mismo): Lina vez que el gen ha sido clonado, se puede estudiar sus tuencia de DNA ¥ el producto proteico. Esto puede contri- huira la comprensién de la causa real de la enfermedad. Ade~ ‘puede abrir el camino para claborar productos génicos sormales mediante téenicas del DNA. recombinante, permi- endo un tratamiento mus eficaz de muchas de las enferme- ies genétieas. La terapia génica, modifieacién de genes de individuos afectados por una enfermedad penttica, s¢ con- sierte también en una posibilidad, De cste mado, ef mapeo genctico contribuye directamente a la consecucién de mu- os de los abjetivos primordiales de la genética médica. En esee capitulo se comentarin las estrategias empleadas habitualmente para el mapeo genético y la clonacién. Pode nos difereneiar dos tipos principales de mapeo de los genes. Enel mapco genético se suele utilizar fa frecuencia de en= trectuzarnientos meisticns entre los loci para caleular k distancias inter-locus. FE] mapeo fisico implica aplicar té nieas citogenéticas y moleculires para determinar la locali- racién fisica real de los genes en los cromosomas. ‘Adem: de comentar los procedimientus de mapea, veremos efma estas téchicas permiten una prediceién més precisa del ries- gode la enfermedad cn las familias y eéuno pueden conducir alaislamiento y ahi clonacion de genes de enfermedades. MAPA GENETICO Analisis de ligamientos. Una de las leyes de Gregor Mendel, la ley de la distribueién independiente, establece que fos genes de un individuo se transmitirén a la generacidn siguiente de forma indepen- diente (v. cap. 4). Mendel no era consciente de que los genes se localizan en los eromosornas ni de que los que se encuen- tran prdximes en el mismo cromosoma se transmiten juntos, no de forma independiente. De este modo, Ia ley de la distri bucidn independiente de Mendel se cumple en la mayoria de nisina regién igados. p que se loca Tatereer locus C Jos pares de loci, pero no en los que o} enn eromosoma. Se dive que estos I Ein la figura 8.2 se represencan dos lizan adyacentes en el mismo cromosoma, se localiza en otro cromosoma. En los individuos de nuestro ejemplo, cacla uno de estos baci tiene das alelos, designados 1 y2.cty Bestin ligados, de mode que A, y By se heredan jun- tos. Dado que Ay C'se localizan en diferentes cromosomas y que por tanto no estin ligados, sus alelos sepuirsn la ley de Ja distribucién independiente. De este modo, si el proceso de a meiosis coloca el alelo A; en un gameto, la probabilidad de que C; esté en el mismo gameto es del 50% Recordemos que en el capitulo 2 indicibamos que los cromosomas homélogos intercambian en acasiones los frag- mentos de su DNA durante la profase I (entrecrazamiento) Como términa medio, los cromosomas experimentarn de uno a tres entrecruzamientos durante la meiosis, Como consecuencia de dichos entrecruzamientos, pueden formar- se nuevas combinaciones de alelos en un cromosoma. Con- sideremos de nuevo los loci ligadus 4 y B de la figura 8.2 Los alelos 4, B, se localizan juntos en un eromasama y los alelos A; y B: se localfzan en el cromasoma homélogo. combinacién de los alelos de cada eromosoma se denom haplotipo (de «genotipo haploide>). Los dos haplotipos este individuo sc denotan 4)By/4:B» Como se muestra la figura 8.3, 4, si no existe envrecruzamiento, 1,8, cuentran en un gameto y 4,8, se encuentran en el otro. Sin embargo, cuando hay entrecruzamicnto se originan nue- vas combinaciones de‘alelés ,B, y AyB, en cada gameto (fig. 838), El proceso de formacidn de estos nuevos reor- denamientos de los alelos se denomina recombinacién. Sin embargo, el entrecruzamiento no condluce nececariamente a la recambinacién, debido al doble entreeruzamicnto que puede producirse entre dos loci y que puede evitar la re- combinacidn (v, ig. 8.3C) Como se muestra en la figura 8:4, es mas probable sruzamicntos se produzcan entre loci que estén situa que los ente dos alejados en un eromosoma que entre los que estin si: tacos muy proximos. De este modo, es posible determinar la distancia entre dos loci calculando In frecuencia con que las recombinaciones aparceen en las familias (esto se deno- mina frecuencia de recombinacién). Si en series amplias de meiosis estudiadas en familias los alelos de 4 y B sufren recombinaci6n en el 5% de las ocasiones, la frecuencia de re combinacién de A y B seria del 5%. La distancia géniea entre dos loci se mide en centiMor- gans (cM) en recuerdo de T. H. Magan, que fue quien des cubrié el proceso del entrecruzamienta en 1910, Un eM <3 aproximadamente igual a una frecuencia de recombinaciéa del 1%. La relacin entre frecuencia de recombinacién y distancia génica es aproximada, ya que los dobles entrecruzamientos no producen recombinacién. Ast la frecuencia de recombinadén subestimna la distancia en el mapa, en especial cuando la fre= cuencia de recombinacidn supera al 10%. Se han diseriado for mulas mateméticas para corregir csta subsestimacidn, FIGURA 8.2 = Los toci Ay S estan ligados en el mismo cramosama, de mode gue los alelos A, y B, suelan heredarse juntos. El lacus C se localiza en un cromosoma diferente, por lo gue no esta ligado a Ani a &, y sus alelos se transmiten de forma independiente dig los, alelos de A y de 8. Say rs AD Bp as AL By may BoA By fas AY By Anne FIGURA 8.3 © Resultados genéticos dk lunes ts la meiosis. B, Un entrecruzer lun cromosomna y Ay y B, se heredan ju AB) — ee IO AB Apes 7D AiB2 mass yO Abe Meets 2 DO AB Ay By DO AB, 1 AB: JO AB, entrecruzamiento. A, Ausencia de entrecruzamianto: 4; y 8 permanecen viento entre Ay Borigina una recombinacién: 4, y Bese heredan juntos en os.en otro, C, Doble ent zzamiento entre Ay B que no origina recomb= naci6n de los alelos. (Modificada ce McCance KL, Huether SE [1998] Pathophisiology. 3° el, Mosby, St. Louis.) Seafirma que los loci que se enenentran en el mismo ero- mosoma son sinténicas (signiliea «misma hebra>), Si dos loci sinténicos se localizan a 50cM de distancia, se considera que no estin ligados, Esto se debe a que su frecuencia de re- combinacién 50% equivale ala de una transmisi6n indepen- diente, como en el caso de alelos de loci que se encuentran en cromosomas diferentes (para entender esto, observe los cromosomas de la fig. 8.2: i un individuo «ransmnite el alelo Ay, la probabilidad de que también transmita el alelo Cy, que se localiza en otro ccomosoma, es del 30% y la probabilidad dc que transmita el alelo C> tambien es del 50%). © Los entrecruzamientas entre loci de un mismo cromosoma pue- den producir recombinacién, Se dice que los faci de un mismo cro- ‘mosoma que experimentan recomiinacton en menos del 50% de las ocasiones estan ligados. La distancia entre loci puede expresarse en centifiorgan (cll); 1 cM representa una frecuencia de recombi hacién de aproximadamente 1%. Las frecuencias de recombinaci6n pueden caleularse ob- servando la transmisidn de los genes en los arboles genealé- ggicos, En la figura 8.5A se muestra un ejemplo de an arhol encalogico en el que se transmite la neurofibromatosis de tipo 1 (NF 1). Los miembrus de este arhol genealégico tam bién han sido tipados para un polimorfismo bialélico deno- minado (F{0 que, al igual que el gen NFI, sc localiza en el cromosoma 17, En ef drbol genealdgico, fos genotipos de 1F10 se indican debajo de cada individuo. El examen de las generaciones 1 y 2 permite determinar que, bajo le bipeitesis del ligemiente entre NFl-y (F106, el gem NPI debe estar en le misma copia del eromosoma 17 que el alclo 1 del locus 1FHG en esta familia, dado que el individuo 1-2, que es ha» mocigoto para cl alelo 2, no esti afectado por la enferme- dad. Sélo el padre afectado (1-1), que es heterocigoto para el Jocus 17°10, podria haber transmicice a su hija (11-2) una eo- pia del cromosoma 17 que contuviera tanto el alelo de laen- fermedad como el alelo | de #10, El reordenamiento de tos alelos en cada cromosoma se denomina fase de liga- imiento, Conociendo esta fase, los haplotipos del indivi duo II-2 serian NU/n?, donde N indiea el alelo eausante de NF, # indica el alelo normal y 1 y 2 son los dos alelos [F¥ (en otras palabras, ef individuo [1-2, posee una copia del cromosoma 17 que contiene tanto la mutacién N causinte de la enfermedad, como el alelo / de fF 10, mientras que su otra copia del cromosoma 17 contiene el alelo normal » y e alelo 2 de APIO). El marido de esta mujer (individuo T-1) no esti afectado por la enfermedad y es homocigoto para e alelo 2 de {F10. Debe tener el haplotipo n2/n2. Si NFL y 2F10 son loci ligados, los hijos de esta union que estuvieran afectados con NF! deberfan, por lo general, tener el alelo 1 de FFI), mientras que los que no estén afectados tendrian el alelo 2. Se obsery6 que esto se cumplia en siete de los ocho. hijos en la generaci6n IIL. En un ease se produjo una re- combinacién (individuo 11-6), fo que daba una frecuencia de recombinacién de V/8 0 12,3%, apogando la hipotesis del ligamiento entre los loci NFZ y 27°79, Una frecuencia de recombinacién del 30% apoyarfa la hipétesis de que fos dos loci no estén ligados. Observe que el érbol genealégico silo nos permite determinar la fase de ligamiento en el indlivi-