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LA RACIONALIDAD CIENTÍFICA.

La ciencia se ha caracterizado por ser un conjunto ordenado de conocimientos que han

brindado muchos elementos para la eficacia y facilidad de las actividades humanas, además es

una de las prácticas que se preocupa por dar respuesta a los problemas de la vida de manera

coherente, explicando a través de teorías las anomalías que se presentan en los diferentes

paradigmas1 que existen. Es gracias a la ciencia que se puede concebir la construcción del mundo

en el que habitamos en la actualidad, y negar su importancia es casi inaceptable en cualquier

sociedad. Pero nos podríamos preguntar: ¿es acaso la ciencia la única disciplina que puede

brindar conocimiento a la humanidad? Y si la fe en la ciencia ha sido vista como la iluminada

que salvaría de la desgracia de las acciones deshumanizadoras del mundo ¿por qué no ha

sucedido de esa forma? Es posible que la respuesta sea indudablemente difícil para estos

interrogantes, debido a la gran influencia de otros factores en la construcción socioculturales

(sociedad, cultura, lenguaje, racionalidad, etc.) y a descubrimientos de nuevos conocimientos en

la vida de la humanidad por prácticas ajenas a las consideradas como científicas (filosofía,

metafísica, política, etc.) y que hacen ver al progreso de la ciencia, de modo negativo, debido a

que se demarca un controvertido límite entre la conducta humana y las creaciones de los

hombres, que surgieron en propuestas de solución para problemas, y que han caído en enormes

cataclismos morales (ejemplo de ello es la bomba atómica en Japón. 1945).

1 . concepto referido al concepto desarrollado por Kuhn en las revoluciones científicas, en donde
este concepto toma significado como un modelo o guía para los científicos, sobre el cual trabajan
toda la comunidad científica. Véase: Kuhn, Thomas. La estructura de las revoluciones científicas.
México. Primera edición en español (FCE, México), 1971.

Páá giná
La ciencia se cataloga como racional porque es un invento de los seres humanos y una

ordenación de conocimientos coherentes, en un modo sistematizado, y pertenece a un asunto

institucionalizado. Sin embargo no deja de ser una cuestión imperiosa conocer mejor que quiere

decir el término racionalidad de la ciencia. Lo que nos convoca en este texto es discurrir un

poco por ese carácter racional de la ciencia y tratar de relacionar esto último, refiriéndome al

pensamiento que dirige al progreso científico, en términos de conocimiento e innovación, y la

manera de llegar a formarnos mejor como seres con un carácter moral2 (ya que lo relacionado a

lo moral nos hace seres racionales, según Kant.). La comparación de la racionalidad científica y

la racionalidad moral es un asunto que se encuentra en la retina de mi experiencia como

estudiante de filosofía y se hace pertinente compartir esta visión con un carácter más profundo y

teórico.

...

La racionalidad científica es un elemento construido por la humanidad que se integra como

parte activa de los métodos científicos. Todo hombre de ciencia se convierte en científico por la

forma de comprobar, justificar y construir teorías, puesto que para considerar que una teoría es

científica debe cumplir con una característica propia, esto quiere decir que la tal sea “falseable o

testable”3, pues es en este punto donde se inicia la labor del científico. Según Popper:

“Así, la ciencia parte de problemas, y no de observaciones, aunque éstas pueden dar origen a un
problema, especialmente si son inesperadas, vale decir, si chocan con nuestras expectativas o
nuestras teorías. La tarea consciente que se yergue ante el científico es siempre la solución de un
problema a través de la construcción de una teoría; por ejemplo, explicando observaciones
inesperadas e inexplicables”. (Popper, 1983, p. 272)

2 Moral en el sentido kantiano del termino…


3 Citar a Popper.

Páá giná
Este argumento de Popper está ligado a la importancia de los descubrimientos de problemas para

el progreso científico que se orienta al derrocamiento de teorías para dar pasos a otras más

satisfactorias (POPPER, 1983, p. 261). El desarrollo científico para este autor posee carácter

racional si se mantiene en un continuo desarrollo que va de la mano de la elección de la mejor

teoría y la discriminación o rechazo de las teorías disponibles por razones de satisfacción. La

ciencia progresa de teoría en teoría porque poseemos la capacidad de aprender de nuestros

errores ahondando en los problemas y es allí en donde inicia la ciencia como tal, en la presencia

de problemas y el intento de resolverlos por justificaciones metodológicas.

La racionalidad científica, según Smith newton, se identifica con el carácter de la imagen

proyectada por los científicos, en donde la ciencia = razón, está en una íntima relación con la

visión de un conocimiento institucionalizado.

“Se la supone en posesión de algo, el método científico, que engendra una “lógica de la
justificación”. Esto quiere decir que proporciona una técnica para la valoración objetiva de los
méritos de las teorías científicas. Además, alguien ha afirmado que el método científico incluye
una lógica del descubrimiento”, lo que equivale a decir que suministra artificios que ayudan al
científico en el descubrimiento de nuevas teorías” (Newton- Smith. 1981. Pág. 13).4

El modelo de la explicación del cambio científico se divide en dos partes: encontramos, en

primera instancia, el modelo racional del cambio científico, y en un segundo lugar, los modelos

de explicación no racionales.

4 Cita de una revista digital: Notas sobre el fundamento racional de aspectos estéticos en las
teorías cientificas. pdf

Páá giná
En cuanto a lo primero, se necesitan dos características importantes para la eficacia de la

racionalidad en el explicar del cambio científico:

-Se identifica algo como finalidad de la ciencia, a lo que se puede decir con exactitud,

producción de teorías explicativas de carácter verdaderas.

- Cualquier cambio científico debe pensarse en relación a factores internos , esto quiere decir,

que las características de las teorías en cuestión y relación entre teorías y evidencia empírica, no

pueden eliminarse de las cuestiones del cambio científico.5

Teniendo manifiesto estos puntos, el enfrentamiento o los ataques que deben enfrentar el modelo

científico racional son:

““…Llamaremos a unos ataques apáticos; a los otros, ataques exaltados. Los primeros son
ataques que dirige quien acepta el modelo racional como un ideal digno de ser defendido, pero
que se muestra pesimista respecto de la práctica científica real en tanto no le satisface el ritmo
del progreso de la ciencia y, lo que es más importante, considera que el cambio científico está
mucho más influido por factores no racionales que lo que la comunidad científica quisiera
admitir. Los ataques exaltados, por su parte, son ataques a la mera posibilidad siquiera de cambio
racional. En tanto tal, este ataque se basará en la afirmación de que los presupuestos de todo
modelo racional de ciencia son insostenibles”. (Newton-Smith. 1980. Págs. 21-22).” (Virginia
Ferro, 2012, p.2).

Siguiendo con lo que nos menciona la comentarista de Newton Smith, que los que apoyan este

modelo racionalista en la ciencia debe cumplir con las siguientes tareas:

“ 1) Demostrar que las teorías son comparables; 2) Justificar su meta; 3) Articular principios
racionalmente justificables para comparar los méritos relativos de las teorías rivales; y 4) Ver en
qué medida el cambio científico real se aproxima al modelo racional ideal. Para quienes
sostienen un modelo de cambio no racional no se cumplen ninguno de los puntos mencionados.”
(Virginia Ferro, 2012, p.2).

5 Parafraciando las palabras de la comentarista de newtom.

Páá giná
La preocupación de la autora de este comentario, anteriormente citada, es mostrar la diferencia

que enuncia newton entre lo que se despliega con una carácter sistematizado y lo que podríamos

llamar lo que no es científico, puesto que, a mi modo de ver, aunque la ciencia reina como

conocimiento lógico, en ocasiones se debe transcender el pensamiento lógico estricto de la

ciencia y apoyarnos en una argumentación critica- reflexiva que pertenece al plano de lo no

científico como algo menos formal, más flexible y persuasiva.

““Es decir que, si las teorías no pueden ser racionalmente evaluadas tal como se requiere, no es
sorprendente que no pueda aproximarse la historia de la ciencia a un modelo racional. Allí donde
el racionalista ve progreso (o la posibilidad de progreso) de acuerdo con sus patrones, el no
racionalista ve mero cambio que ha de ser sociológica y/o psicológicamente explicado”
(Newton-Smith. 1980. Pág. 29)”” (Virginia Ferro, 2012, p.2).

La racionalidad científica es un proceso en el que se deviene el progreso de la ciencia,

acompañado por la capacidad de los científicos para solucionar problemas y adherirse a un

conjunto de ideas que integran un paradigma científico que se utiliza como base para la actividad

de los hombres de ciencia. Según Kuhn (año), la ciencia normal6 es una de las formas de la

racionalidad, pues en ella se presenta una adquisición de un modelo que potencializa y organiza

la práctica científica, unificándola y estableciendo criterios compartidos para el desarrollo de

cualquier investigación. Sin embargo, la necesidad de progreso de la ciencia se desprende de los

hallazgos de anomalías en el paradigma y en esta función se da la revolución científica que es el

retornar de las ciencias a su etapa de reconstrucción del paradigma, por lo cual se puede decir

que existe como otro modo de racionalidad, pero que enfoca a la proyección de un progreso del

campo científico de forma dialéctica (en el sentido en que se mantiene en la ciencia en un círculo

constante que parce eterno).

6 Citar a kunh…

Páá giná
Estos hombre de la racionalidad que hemos mencionado adhieren hacia el camino de la vida

científica que se mueve en los contornos de la razón y la justificación de las teorías, pero la

cuestión que se deja de la lado es la capacidad de las otras disciplinas que son racionales pero

que en la ciencia no son vistas como tal, debido a sus métodos de investigación y su poca

capacidad de justificación, y además en su insuficiente incursión en la vida económica y global

del mundo actual. La ciencia como un sistema ordenado e institucionalizado de conocimientos y

progreso en el ámbito empírico experimental, no es la única vía de conocimiento de la vida de

los hombres y aunque se ha dicho que incesantemente el proceso que da en la ciencia es una

integración creativa de la razón por la búsqueda de soluciones a problemas de la vida, existe un

enorme de conocimientos que son estrictamente dogmático o positivista y que pertenece al

campo científico como tal.

Tal vez, en vista a esta argumentación es que surgió la necesidad de la filosofía de la ciencia. La

cual presenta un claro interés por dar a conocer de manera más simple y a la vez profunda una

crítica a los modelos científicos procurando hacer lo que los hombres de la ciencia se olvidaban

hacer, esto es, aclara en su visión científica y construir una metaciencia, que pueda ayudar a la

ciencia misma a obtener un mayor desarrollo en términos de conocimiento e innovación

La solución de problemas científicos se orientan a la práctica humana de manera racional-

reflexiva, y que posee, una cierta integración de metodológicas establecidas por la comunidad

científica, que a su vez, es aceptado como un paradigma para la investigación científica.

Mientras que la filosofía de la ciencia se encarga de aclarar conceptos y de modo un poco aislado

de cuestionar la ciencia, no se interviene como filósofo en la resolución de problemas científicos-

experimentales, puesto que ya se hablaría de científico. Si podemos advertir que la ciencia, le

debe a la filosofía una multiplicidad de disciplinas científicas que se originaron en la reflexión y

Páá giná
la influencia de la racionalidad, podría decirse, común7, de los grades hombres catalogados como

científicos que consolidaron paradigmas excepcionales en épocas pasadas y que contribuyeron a

cambios significativos en la forma de comprender el mundo.

La racionalidad no se limita al conocimiento científico únicamente, y de eso la humanidad se da

cuenta cada vez que observa la vida desde un modo crítico, pues el conocimiento es un

refinamiento de la razón y un esfuerzo por apropiarse de la realidad y esbozar mejores formas

para interactuar con el mundo, y de igual forma, dicho conocimiento debe suministrar un

conjunto de aperturas a la visión del mundo en base a prácticas y concepciones culturales que se

integran en la sociedad con el objetivo de formar hombres con posibilidad de apoderarse de

argumentos para la vida. De modo que lo hombres no son solo racionalidad científica, sino que

poseen un valor moral y ese se disipa en un instante ante la necesidad de progresar en la ciencia.

Durante la segunda guerra mundial, cuando los nazis guiados por su absurda lucha por dominar

el mundo y el pleno desarrollo de las mentes más brillantes en la ciencia y la filosofía, se explotó

los vejámenes científicos más atroces de la humanidad. Por un lado en los comandos alemanes

los científicos emplearon su despliegue experimental para el dolor y la barbarie, experimentaron

con los prisioneros como ratas de laboratorios y se olvidaron de la racionalidad moral y del

carácter sentimental de la racionalidad, siendo un poco peor que las bestias. Por otro lado, los

estadounidenses con la fuerza intelectual y militar que poseía potencializaron un ataque nuclear,

al ya casi destruido Japón, que causo una cifra extraordinaria de muertos y consecuencias

7 También la podemos llamar racionalidad en el conocimiento vulgar, y se enuncia así: …”la racionalidad
parece ser el término y concepto con el que nos referimos a la trama y estructura fundamental de
nuestra cultura humana”. (Daros, 2009, p. 9). En el texto titulado “racionalidad, ciencia y relativismo”, se
muestra unos referentes acerca de “la racionalidad del conocimiento vulgar” y “la racionalidad del
conocimiento científico”, poniendo en algunos apartados una distinción entre estos: el primero se refiere
a la parte emotiva o de los sentimientos, y la segunda, tiene que ver la perspectiva de la ciencia como un
conjunto que se preocupa por la ordenación y coherencia institucionalizada.

Páá giná
nefastas en el territorio japonés que aun hoy en día aún sigue teniendo efectos desastrosos en la

región que fue bombardeada (6 de agosto, 1945.Hiroshima y Nagasaki).

La racionalidad en términos morales se escapa del progreso de ciencia y de la humanidad cuando

se trata de poder, y Kant, identifica a los seres humanos como seres morales que poseemos la

razón para actuar de manera correcta en la vida e incorpora la racionalidad con el carácter de

obrar por mor del deber:

“Obra de tal modo que puedas siempre querer que la máxima de tu acción sea ley universal”.

(Kant,….)

La racionalidad de la ciencia en la segunda guerra mundial enfocada en la experimentación de la

bomba atómica advierte un conjunto de saberes científicos aceptados por la comunidad científica

e institucionalizada, y su progreso es exorbitante (si es que se puede llamar progreso científico),

pues la física desata la fuerza de la energía nuclear para fines políticos. Toda la actividad

científica se enfoca en la bomba nuclear, los estadounidenses alardean del presunto triunfo de la

ciencia en la dominación de la energía atómica y los japonés perplejos de lo que nadie antes

había visto jamás, la física como disciplina científica racional ha creado de una arma portentosa

que puede acabar con el mundo entero. La racionalidad científica cae en una crisis que demanda

una racionalidad que regule a la ciencia, una racionalidad moral, pero no fue así, el objetivo era

la guerra y el poder.

La ciencia necesita de un carácter metacientífico que ayuda a permanecer en el camino que de la

racionalidad tanto moral como científica, pues, nada parece justificar la actuación de los hombres

de ciencia para hacer destrucciones y planes de cataclismos científicos. La ciencia desplegada,

aunque sea racional (en cuanto se preocupa por el conocimiento organizado y coherente), de

Páá giná
manera deliberada y sin reflexión (del tipo diferente al campo científico), termina en una especie

de autodestrucción para la humanidad misma.

Referencias bibliográficas:

Páá giná