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Alumno: German Rosas, Elier 16120008

El nuevo paradigma de la organización industrial


La teoría tradicional neoclásica estableció la relación entre “industrial” y “fabricación”,
convirtiendo el mercado de la fabricación en el principal objetivo de estudios, dejando de lado
aspectos como la organización, la gestión y la propiedad. Esta perspectiva no lograba explicar
ciertos fenómenos como la competencia imperfecta, información asimétrica,
monopolios entre otros.

Una nueva perspectiva comenzó a tomar forma, ideas procedentes de Harvard, asi la teoría
empezó a centrarse en el comportamiento de los agentes en la industria y en la estructura de
las empresas y la industria. En su libro “The Theory of Monopolistic Competition”
1933, Edward Chamberlin escribió sobre la competencia imperfecta y demostró que
numerosos mercados estaban diferenciados siendo únicos. La escuela de Harvard reconoce el
poder del mercado como peligroso y establece una relación entre el ratio de concentración y
los efectos perjudiciales sobre el bienestar social. El comportamiento dinámico de
compradores y vendedores tiene un efecto en el mercado haciéndolo más difícil de predecir.

En su libro “Industrial Organization” de 1959, Joe Bain presentó el paradigma estructura,


conducta y resultado , que es usado como un marco analítico para establecer relaciones en la
estructura, conducta y los resultados de un mercado. La estructura de un mercado
determinará su conducta y por tanto sus resultados.

La escuela Austríaca distinguir dos puntos de vista: el de von Mises y el de Schumpeter.

Mises describe la estructura del mercado como un proceso dinámico de exploración de


nuevos métodos y oportunidades para mejorar el uso de los recursos, y por tanto la
competencia es beneficiosa ya que incentiva la eficiencia e innovación. Los mercados han de
ser libres aunque algunas regulaciones pueden ser útiles cuando la innovación es promovida.

Schumpeter dice que el progreso técnico deriva de un proceso de destrucción creativa en el


que la innovación destrona a la antigua tecnología. Los monopolios tienen una consideración
positiva ya que llevan a cabo la función de promover la innovación e inversión. Por tanto, la
intervención del gobierno debería garantizar ambas.

Recién entre los años 1970 y 1980, se formularon modelos usando la teoría de juegos en un
marco de competencia imperfecta dándole un mayor énfasis en la información imperfecta, en
el comportamiento de las empresas y también en las herramientas matemáticas usadas para
calcular el equilibrio social óptimo y el equilibrio del mercado. En general, existe un cambio
hacia el análisis de la estructura interna de las empresas.

Olivier Williamson en su libro “teoría de la agencia” se dio cuenta de las fronteras internas que
tienen las empresas y distinguió entre decisión, gestión, y propiedad (gerentes y dueños).

George Stigler resaltó la importancia de las economías de escala, ya que suponen una gran
diferencia cuando la concentración de un mercado y el tamaño de las empresas aumentan.
Enfoque de eficiencia o la nueva relación
Al contrario del enfoque tradicional ECD, actualmente a la organización industrial establece
que, si bien existen relaciones entre la estructura de un mercado y el desempeño de sus
empresas, estas relaciones no son ni mecánicas ni unidireccionales. En particular, se postula
que la conducta de las empresas afecta en forma determinante su estructura y ésta, a su vez,
influye en su desempeño. De esta manera, las empresas podrán alterar la estructura de un
mercado mediante conductas que involucren variables como investigación y desarrollo,
publicidad, capacidad, innovación y diferenciación de productos.

La publicidad podría ayudar a la concentración del mercado y a la creación de barreras a la


entrada aumentando la lealtad de los consumidores. Por otra parte, el desempeño de una
empresa en un mercado también afecta su conducta y la estructura del mercado.

Una industria se ha vuelto en el sitio indicado para que los consumidores adquieran sus
productos de necesidad con afán de que sea un producto innovador y que su publicidad sea
buena para que sea adquirido.

Por ejemplo, el caso de IBM, en los setenta. Como empresa dominante en el mercado de
computadoras, IBM fue acusada de abusar de su poder de mercado. Se investigó y no se
encontró evidencia clara. Una hipótesis plausible es que su hegemonía surgió de su fuerte
inversión en innovación (variable de conducta), lo que le permitía ofrecer un producto
diferenciado que era valorado por los consumidores. Esta alta valoración de los consumidores
la llevó a dominar el mercado y tener una muy alta participación (variable de estructura), lo
que le permitió cobrar un mayor precio y obtener así mayores utilidades (variable de
desempeño). Sin embargo, parte de esas utilidades deben destinarse a financiar la innovación,
que en este ejemplo es lo que permite a la empresa tener una ventaja competitiva. De hecho,
para confirmar que la hegemonía de IBM estaba dada por una adecuada estrategia de
satisfacción al cliente, se puede mencionar que en el momento en que la empresa abandonó
esta estrategia (a mediados de los ochenta) perdió totalmente su supremacía en este mercado.

Para concluir, es necesario clarificar que hoy en día la teoría de la organización industrial
acepta múltiples perspectivas, debido a que en los últimos años, las fronteras entre empresas
y mercados son cada vez menos claras.

Estamos en un nuevo siglo, con diferentes necesidades, demandas y comportamientos. La


economía moderna se caracteriza por estar globalizada e interdependiente en sus procesos de
producción, comercialización, inversión, flujos financieros y desarrollo tecnológico, en donde
las empresas tienen crecientes exigencias de productividad, donde las leyes del mercado las
obligan a profundizar y cambiar estrategias y políticas, a planear, crear e innovar, a tener
capacidad de adaptación, velocidad de respuesta y sensibilidad para anticipar necesidades
futuras y poder sobrevivir y desarrollarse en este nuevo y cada vez más complejo entorno.

Hoy se requiere una empresa orientada a la creación de valor para todos los actores:
empresarios, ejecutivos, colaboradores, asesores, trabajadores de confianza y de base.

La supervivencia y éxito de las empresas depende de la eficiencia y eficacia de su personal, de


sus sistemas y procesos, de tener acceso a tecnologías de punta, software, hardware y
capacidad de respuesta rápida y con calidad para satisfacer a sus clientes que cada día tienes
más ofertas y son más exigentes.