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5 Técnicas de movilización (I):

vueltas, levantamientos, bajadas,


giros y enderezamientos

INTRODUCCIÓN

Movilizar es coordinar los movimientos de las personas dependientes de acuerdo


al patrón de movimientos espontáneos del cuerpo humano, respetando su autono-
mía y utilizando el esquema corporal del cuidador de salud para prevenir riesgos de
accidentes.

En situaciones donde se hace necesario movilizar personas dependientes con


seguridad, tanto para el cuidador de salud como para la persona dependiente, es
importante recordar que se debe elegir siempre aquella técnica que mejor se adap-
te a la situación concreta de la persona dependiente, al entorno donde se desarro-
lla la acción y a la propia condición física y anímica de la persona que lo cuida. La
secuencia lógica es, en primer lugar, proceder a analizar la trayectoria física a
seguir para eliminar los obstáculos subjetivos y objetivos que pueden entorpecer
o imposibilitar la ejecución armónica de la acción. A continuación, el cuidador de
salud debe encontrar cuidadosamente su posición en el espacio como premisa al
inicio de la técnica en sí, para poder comunicarse asertivamente con la persona
dependiente solicitando de esta la máxima colaboración que puede o quiera darle.
En el caso que sea necesaria la intervención de varios cuidadores, previamente a
la acción es importante que cada uno asuma un rol determinado para no producir
descoordinación del grupo en el movimiento, lo que aumentaría los niveles de ries-
go para todos los integrantes en la técnica, incluido él mismo.

Las técnicas de movilización de pacientes se dividen en no ponderales, ponderales y


de verticalización, dependiendo de las circunstancias concretas de cada situación.
Todas ellas pueden ejecutarse en un modo pasivo, controlado y con ayuda por parte
de la persona dependiente, atendiendo a los niveles de dependencia y control de su
propio esquema corporal que pueda o quiera hacer la persona dependiente.

Los movimientos necesarios para dar respuesta a las necesidades más habituales
de la vida diaria son relativamente pequeños en número. Lo que complica la solu-

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ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

ción de esta necesidad vital es la gran diversidad de situaciones concretas que


pueden incidir de diferente manera e intensidad en la elección de una determinada
técnica concreta. Estas variables van estar íntimamente relacionadas, la mayoría
de las veces, con los obstáculos subjetivos presentados por el esquema corporal
del cuidador de salud, niveles de autoestima, sentimientos relacionados con el
pudor o la higiene, estados anímicos concretos y relaciones de interdependencia
que se puedan generar entre ambos.

LAS VUELTAS

El objetivo de las vueltas es hacer cambiar la posición extendida de la persona,


movilizar desde la posición de decúbito prono a la de supino o viceversa. Se incluye
en este grupo de técnicas las posiciones intermedias de decúbito lateral de segu-
ridad. Las acciones básicas a realizar son las de empuje y tiraje combinadas con
gestos de contrapeso.

Vuelta de acostado en decúbito supino a acostado en decúbito lateral


de seguridad, empujando en modo pasivo

La posición de partida siempre será con el cuidador de salud en el lado inactivo o


a proteger del paciente.

u Se coloca al cuerpo de la persona dependiente en una actitud intrapostural


positiva, para lo cual se sitúa la cabeza en la dirección al movimiento, evitando
así bloqueos y tracciones bruscas sobre las cervicales.
u Se superpone la pierna cercana enci-
ma de la otra; se neutraliza el brazo
cercano y se escamotea el otro para
facilitar la vuelta sin dañar el hombro.
u Se realizan dos puntos de contacto,
con las manos en supinación o posi-
ción neutra, para realizar una acción
y efecto de empuje. La mano más
próxima a la cabeza se coloca en el
hombro proximal y la otra busca la
acción de empuje con apoyo en la ca- Imagen 1. Vuelta de acostado en decúbito supino a acostado en
decúbito lateral, empujando en modo pasivo
dera proximal.

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Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

u El movimiento se inicia empujando con un gesto de contrapeso hacia adelan-


te, con los codos pegados al cuerpo y las piernas flexionadas, desde una sóli-
da posición de banqueta para prevenir la extensión completa de la espalda,
dando al gesto la mayor amplitud posible (Ver Imagen 1).
u En el momento que la persona dependiente se encuentra en decúbito lateral,
el gesto se refuerza con la extensión de los brazos del cuidador de salud
rotando las muñecas sin carga para controlar el cuerpo de la persona depen-
diente en su desplazamiento hacia la horizontal en decúbito prono.
u Se recoloca el cuerpo de la persona dependiente en la posición de máximo
confort posible.

Vuelta de acostado en decúbito supino a acostado en decúbito lateral


de seguridad, atrayendo en modo pasivo

La posición de partida será con el cuidador de salud en el lado inactivo o a proteger


del paciente, estando este sobre el borde más alejado de la cama.

u Se coloca el cuerpo de la persona dependiente


en una actitud intrapostural positiva para lo
cual se sitúa la cabeza en la dirección al movi-
miento, evitando así bloqueos y tracciones
bruscas sobre las cervicales (Ver Imagen 2).
u Se superpone la pierna más alejada encima de
la otra, de forma que la rodilla de ese lado
quede orientada en la dirección del movimiento.
Se neutraliza el brazo más alejado colocándolo
sobre el vientre. El más próximo se sitúa de
forma que la articulación del hombro sea fun-
cional durante la ejecución de la técnica, facili-
tando la vuelta sin dañarle.
u Se realizan dos puntos de contacto con las
Imagen 2. Vuelta de acostado en decúbito supino
manos en posición neutra para realizar un efec- a acostado en decúbito lateral, atrayendo en
modo pasivo
to de atracción, la más próxima a la cabeza
buscando un punto de apoyo en el hombro dis-
tal al cuidador de salud, situando el antebrazo ligeramente apoyado en la meji-
lla de la persona dependiente, y otra con un punto de apoyo en la cadera del
mismo lado.
u La acción se inicia atrayendo el cuerpo de la persona dependiente con un
gesto de contrapeso, con los brazos extendidos, las piernas flexionadas y la

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ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

espalda recta en prolongación a los brazos, lo más paralela y baja posible con
respecto a la cama.
u El gesto de contrapeso cesa cuando el cuerpo de la persona dependiente está
con una inclinación aproximada de cuarenta y cinco grados, continuando el
movimiento por la extensión de las piernas que permite la flexión pasiva de
los brazos para mantener la posición de equilibrio. En ese momento el cuida-
dor de salud recupera el control individualizado de su centro de gravedad, que
había fusionado con el de la persona dependiente durante la ejecución del
gesto de contrapeso.

Vuelco de acostado en decúbito prono a acostado en decúbito supino


en modo pasivo

La posición de partida será siempre situándose el cuidador de salud en el lado a


proteger de la persona dependiente.

u La cabeza siempre debe quedar en la posición que oriente hacia la dirección


del movimiento. Es importante realizar la acción de mover la cabeza de la per-
sona dependiente con las manos en posición de “pasaorejas” con objeto de
controlar las gafas, en el caso que las usara y/o evitar posibles daños o inco-
modidades al taparle las orejas con las manos del cuidador de salud.
u Se neutraliza el brazo inactivo colocando su mano debajo de su cuerpo a la
altura del ombligo, abriendo hueco mediante una acción de empujón en la
cadera. Se superpone la pierna cercana sobre la otra para generar un solo pun-
to de arrastre. Se escamotea el brazo alejado, colocándolo debajo de su cabe-
za, de forma que la muñeca quede accesible para poder ejercer sobre ella la
acción de arrastre y atracción que
marca el inicio de la técnica (Ver
Imagen 3).
u El gesto se realiza desde una posición
de seguridad similar a la del arquero,
manteniendo el brazo pegado al cuer-
po y en prolongación con el de la per-
sona dependiente para evitar traccio-
nes, que siempre son dolorosas sobre
esa articulación. La acción de atrac-
ción sobre la extremidad superior de
la persona dependiente se hace sobre Imagen 3. Vuelco de acostado en decúbito prono a acostado en
decúbito supino, en modo pasivo. Preparación
su muñeca, con el primero y tercer

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Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

dedos de la mano del cuidador de


salud para inhibir el reflejo de agarre
por su parte (Ver Imagen 4).
u Opcionalmente, la acción de atracción
sobre la muñeca puede sustituirse por
una acción de empuje sobre el hom-
bro proximal de la persona dependien-
te, similar al de la técnica anterior. En
este caso es necesario ser cuidadoso
con la posición del hombro que va a
soportar el efecto de la vuelta, para
no generar daños al realizar la técnica. Imagen 4. Vuelco de acostado en decúbito prono a acostado en
decúbito supino, en modo pasivo. Realización
u La mano más próxima a la extremi-
dad inferior de la persona dependien-
te se coloca en posición neutra sobre la cadera de la persona dependiente.
También puede realizarse una acción de palanca colocando el brazo del cuida-
dor como una barra entre las piernas de la persona dependiente; para ello se
pasa el antebrazo debajo de la cadera y la mano se coloca en pronación apo-
yada en el muslo lo más próxima a la rodilla de la persona dependiente. Se
debe tener siempre la precaución de evitar cuidadosamente apoyos y traccio-
nes sobre el hueco poplíteo.
u El cuidador ejecuta la técnica desde una posición de piernas flexionadas en ban-
queta lo más cerca posible a los hombros de la persona dependiente.
u La técnica consiste en realizar una acción combinada de atracción o empujón
sobre la muñeca u hombro de la persona dependiente y una palanca o empu-
jón sobre la extremidad inferior o cadera de la persona dependiente.

Vuelco desde la posición de decúbito supino a la posición de


decúbito prono, en modo pasivo

En situaciones en las que se hace necesario realizar una vuelta completa desde la
posición de acostado sobre la espalda, para acabar acostado sobre el vientre en
un espacio muy estrecho, ya sea cama o camilla de reconocimiento, puede resol-
verse mediante un vuelco:

u Esta variante de las vueltas se inicia desde la posición de acostado en decúbito


lateral. Se realizan dos apoyos con las manos del cuidador para ejecutar una
acción combinada de atraer y envolver. Una de las manos hace la acción de
atraer desde la cadera de la persona dependiente que está apoyada en la

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ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

cama o camilla pasando el brazo entre


sus piernas. La otra realiza la acción
de atraer y envolver desde el hombro
de la persona dependiente pasando el
cuidador de salud su brazo entre la ca-
beza y el brazo de la persona depen-
diente (Ver Imagen 5).
u Esta fase del movimiento de vuelta del
cuerpo de la persona dependiente con
un leve desplazamiento lateral en hori- Imagen 5. Vuelco desde decúbito supino a decúbito prono, en
modo pasivo
zontal en el espacio, se inicia dejando
caer pasivamente su cuerpo un cuarto
de vuelta. En ese momento el peso de la persona dependiente se minimiza, así
como la fricción resultante del contacto de su cuerpo sobre la superficie de la
cama o camilla. Al llegar a esta posición se lleva a cabo el gesto de atracción
hacia sí, combinado con otro envolvente realizado desde las caderas, lo que tie-
ne como efecto dinámico un vuelco en la horizontal.

Consideraciones a tener en cuenta

Estas técnicas son de especial utilidad en los cambios posturales.

u Para la ejecución correcta de estas técnicas es importante aprender a utilizar


puntos de apoyo seguros y contactos directos con el cuerpo humano . El
cuidador de salud debe colocarse inicialmente próximo al lado a proteger, rea-
lizando el empuje sobre ese lado para que sea el más operativo el que soporte
el eje de vuelta.
u El cuidador que ejecuta la técnica debe observar y comprobar que es inútil
intentar levantar lo que se puede empujar y hacer rodar . Para ello la posi-
ción de las manos en contacto con el cuerpo de la persona dependiente debe-
rán colocarse en posición neutra, para inhibir el reflejo de levantamiento faci-
litando el empuje horizontal.
u La técnica se inicia con la e l i m i n a c i ó n p r e v i a d e o b s t á c u l o s o b j e t i v o s que
pueden influir negativamente para que el cuerpo de la persona dependiente rue-
de en bloque. El brazo de la persona dependiente sobre el que se efectúa la
acción, ha de situarse en una posición que permita hacer operativa la articula-
ción del hombro al eliminar el obstáculo que representa la citada articulación.
u La pierna a proteger se sitúa encima de la más útil para facilitar que el cuerpo
de la persona dependiente se mueva en bloque. De esta manera, durante el

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Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

desarrollo de la acción la pierna menos útil es movilizada por el arrastre pasivo


de la más útil.
u Es conveniente neutralizar la mano más próxima al cuidador colocándola
sobre el vientre. En el caso que la técnica deba desarrollarse en modo pasivo,
o la persona dependiente oponga cierta resistencia a la acción, es de especial
utilidad usar su propia ropa para neutralizar esta mano.
u La columna cervical de la persona a movilizar debe protegerse colocando
su cabeza en la dirección del movimiento y solicitando su colaboración, cuan-
do sea posible, con instrucciones escalonadas y separadas por las correspon-
dientes reacciones positivas por parte de la persona a movilizar como “mírate
la tripa” y “mira encima de tu hombro”.
u En las vueltas de acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre, el
cuidador de salud se coloca en una posición cómoda que permita guardar
la simetría de sus brazos durante la realización de la técnica. Para ello es muy
importante interiorizar el movimiento y ubicar luego el propio cuerpo en la
posición adecuada en el espacio, para que el gesto se realice desde posiciones
de seguridad y confort.
u El movimi e n t o s e i n i c i a d e s d e l a s p i e r n a s d e l c u i d a d o r , en posición de
banqueta, mediante un gesto de empuje sobre los hombros y caderas de la
persona a movilizar. Desde esa posición la técnica continúa con un gesto de
acompañamiento y empuje del cuerpo de la persona dependiente para
poder, en el momento de llegada a la posición de decúbito lateral, y a la vez
que el cuidador de salud eleva su centro de gravedad, mantener el control
al extender los brazos en oposición al cuerpo de la persona dependiente. El
gesto de empuje se realiza con una mano a la altura de las caderas la per-
sona dependiente en posición neutra, siempre que esta posición no implique
separar los codos del cuerpo del cuidador. La otra mano la colocará en la
misma posición a la altura del hombro del paciente.
u E l g e s t o d e e m p u j e sobre el cuerpo de la persona d e p e n d i e n t e d e b e r e a -
lizarse en la citada posición de las manos del cuidador con los bra-
z o s y l o s c o d o s f l e x i o n a d o s y p e g a d o s a l c u e r p o , produciendo así un
bloqueo protector de la musculatura de la columna vertebral. La realización
de este gesto con las muñecas desde la posición neutra tiene la doble finali-
dad de facilitar el bloqueo vertebral mencionado y evitar subluxaciones dolo-
rosas en la muñeca por tracciones en posiciones inadecuadas. La subluxación
se produce por la pérdida del plano anatómico, en la articulación de la muñe-
ca, al hacerla trabajar en una posición de pronación.
u Cuando la persona dependiente se encuentra en decúbito lateral la
acción del “empujón” se refuerza separando los codos del cuerpo
por la extensión de los brazos, mientras las manos rotan sin carga hacia una

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ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

posición cómoda para el cuidador de salud cercana a la posición de prona-


ción. Esta posición permite controlar la inercia por la caída del cuerpo de la
persona dependiente sobre el plano de vuelta.
u E s i m p o r t a n t e a c o m p a ñ a r e l c u e r p o d e l a p e r s o n a a m o v i l i z a r durante
la realización de toda la técnica para transmitirle sentimientos de seguridad.
u Cuando la técnica de la vuelta se haga mediante la atracción hacia sí
del cuerpo del paciente, la posición de partida del cuidador debe ser
d e m á x i m a s e g u r i d a d , con la espalda extendida en un plano horizontal
transversal sobre el paciente. Desde esta posición se inicia el movimiento
atrayendo el cuerpo de la persona dependiente por una acción de atracción
realizada sobre el hombro y las caderas más lejanos al cuidador. El movimien-
to finaliza con seguridad controlando el equilibrio por la elevación del centro
de gravedad del cuidador, rompiendo el centro de gravedad conjunto que
existía hasta ese momento al estirar las extremidades inferiores generando
una semiflexión de los brazos en oposición al cuerpo de la persona depen-
diente.
u En la ejecución de esta técnica es conveniente prevenir obstáculos
s u b j e t i v o s r e l a c i o n a d o s c o n e l p u d o r o l a h i g i e n e , evitando cuidadosa-
mente el cuidador de salud el contacto con el abdomen inferior y/o el pecho
de la persona dependiente. El contacto con el abdomen puede evitarse
mediante un gesto con la mano que realiza la acción desde la cadera contraria.
El gesto se inicia desde la rodilla o muslo de la persona dependiente hacia su
cadera más distal. El contacto con el pecho o la garganta se evita colocando el
brazo sobre la mejilla de la persona dependiente con la cabeza orientada hacia
el movimiento.
u En las vueltas de acostado sobre el vientre a sobre la espalda, el
movimiento se produce atrayendo, mediante el gesto del arquero, el
h o m b r o d e l p a c i e n t e h a c i a e l c u e r p o d e l c u i d a d o r , evitando un efecto
de tracción hacia arriba. Esta acción se logrará por la extensión y alineación de
los brazos que intervienen en la acción, tanto del cuidador como del paciente.
El cuidador con su otro brazo realiza previamente una palanca entre las pier-
nas del paciente. En el caso de diferencias considerables de talla entre el cui-
dador y el paciente u otros obstáculos, tanto objetivos como subjetivos, la
palanca entre las piernas puede sustituirse por un gesto de empujón sobre la
cadera de la persona dependiente con la palma de la mano del cuidador en una
posición de supinación o semi supinación.
u El gesto de agarre sobre la muñeca de la persona dependiente debe
realizarse con los dedos pulgares y corazón inhibiendo los reflejos
d e a g a r r e d e l c u i d a d o r al romper la pinza de la inteligencia. Esta sencilla
maniobra de evitar el trabajo del dedo índice anula la acción de apretar sobre

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Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

la muñeca de la persona dependiente y la activación de sus reflejos de oposi-


ción situados en las axilas.
u En el caso que las técnicas se utilicen en modo “con ayuda” la acción
se inicia cuando se produzca la reacción neuromuscular positiva del
p a c i e n t e . Es de vital importancia la coordinación de movimientos e instruc-
ciones para evitar pautas de conductas de inhibición por parte del paciente.
u Para la realización de la técnica del vuelco la posición de partida es
l a m i s m a q u e l a a d o p t a d a p a r a l a s v u e l t a s : e m p u j a n d o . Cuando se llega
a la posición de decúbito lateral, se detiene el movimiento y se cambian los
puntos de contacto, sustituyéndolos por apoyos sobre la zona anatómica que
corresponde a la articulación del hombro, sin traccionar de la misma, y por
otro, sobre la cadera pasando el brazo entre las piernas de la persona depen-
diente con la palma de la mano del cuidador orientada hacia la parte superior
anterior del muslo.
u La persona dependiente puede participar en el mantenimiento de su
autonomía colocándose en la posición idónea ejecutando las ins-
t r u c c i o n e s f a c i l i t a d a s p o r e l c u i d a d o r d e s a l u d (“hacer hacer” o “hacer
con”). En este sentido puede ser muy útil que la persona dependiente facilite
la vuelta agarrándose a la cabecera de la cama con el brazo del lado que sopor-
ta la acción y sirve de eje de vuelta para facilitar las técnicas de acostado en
decúbito supino a la posición lateral de seguridad.
u Las tracciones sobre las cervicales se pueden evitar colocando una
a l m o h a d a o c o j í n e n l a p o s i c i ó n a p r o p i a d a a la altura de la oreja de ese
lado de forma que palie los efectos negativos de la vuelta en esa región anató-
mica del cuerpo de la persona dependiente.
u En el caso que la técnica busque un efecto de vuelta estando la per-
sona dependiente en una posición de acostado sobre el vientre el
cuidador puede activar la autonomía de la persona dependiente
m e d i a n t e ó r d e n e s sobre la mirada, que tengan como efecto inmediato la
colocación del cuerpo de la persona dependiente en una posición apropiada
que genere el efecto deseado. La instrucción en este caso será: “mira mi
mano”, “mira mi mano”… (“hacer hacer”), a la vez que se describe en el espa-
cio el movimiento que se espera ejecute el cuerpo de la persona dependiente.
Si la persona dependiente puede controlar la posición de su cabeza, las ins-
trucciones por parte del cuidador de salud son: “mírate la tripa”, “mira hacia el
otro lado” o similares. El efecto a lograr es un bloqueo de cervicales y la colo-
cación de la cabeza de la persona dependiente en la dirección del movimiento
para generar una actitud intrapostural positiva, a la vez que se evitan traccio-
nes sobre las cervicales. Estas sencillas instrucciones permiten además un
arrastre pasivo del hombro de la persona dependiente más próxima al cuida-

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ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

dor de salud en la dirección del movimiento, minimizando las necesidades de


empuje por parte del cuidador de salud. Las mismas consideraciones pueden
hacerse con respecto a las extremidades inferiores adaptando las instruccio-
nes por parte del cuidador a cada necesidad de movimiento y las posibilidades
de autonomía de la persona dependiente. El “hacer hacer” en este caso puede
ejecutarse mediante instrucciones como: “dobla un poco tu pierna”, “apoya el
talón del pie en la cama cerca de tu tobillo”. Es importante acompañar el movi-
miento que realiza la persona dependiente con las manos del cuidador apo-
yando la acción (“hacer con”).

CAMBIOS POSTURALES

Las vueltas son técnicas de movilización fundamentales para la prevención de las


úlceras por presión mediante cambios posturales que den seguridad y confort,
tanto a la persona dependiente como al cuidador de salud.

Los cambios posturales se convierten a menudo en actividades no deseadas por


confluir e interaccionar en negativo factores relacionados tanto con obstáculos
objetivos (como pueden ser los niveles de dependencia de la persona dependiente
unidos a su peso y volumen corporales), como subjetivos, relacionados con senti-
mientos de pudor, higiene, rutina, formalismos y/o presión asistencial. Por estos
motivos, entre otros, muchas veces los cuidados de salud no son lo cuidadosos
que debieran, realizando entonces cambios de posición en la estática del cuerpo
de la persona dependiente, pero nunca cambios posturales.

La prevención de las úlceras por presión es uno de los objetivos más importantes
a considerar en todo plan de cuidados de enfermería. En dicho objetivo está impli-
cado todo el equipo de salud, ya que las movilizaciones de personas dependientes
para el mantenimiento de los mejores niveles de autonomía personal forman parte
esencial de los programas de salud de la comunidad.

Estos objetivos pueden lograrse con la adopción de unos buenos protocolos en lo


que respecta a los cambios posturales. Para ello se debe tener en cuenta no solo
la posición en la que se desea colocar a la persona dependiente, sino también que
esta posición pueda mantenerse en el tiempo sin riesgo de obstrucción de la vía
respiratoria, de caída o pérdida de la posición de decúbito lateral de seguridad.

Los objetivos básicos de los cambios posturales son:

150
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

u Cambiar de posición al paciente para activarlo.


u Prevenir las úlceras por presión.

En la prevención de la aparición de úlceras por presión se debe actuar sobre todos


los factores que intervienen en su aparición. Los más importantes son:

u Factores físicos:
— Causas relacionadas con la mecánica corporal.
— Causas relacionadas con posiciones incorrectas.
— Causas relacionadas con efectos abrasivos por fricciones o arrugas.
— Causas relacionadas con la higiene, el calor y la humedad.

u Factores relacionados con la alimentación:


— Causas relacionadas con estados de desnutrición.
— Causas relacionadas con estados de deshidratación.
— Causas relacionadas con estados de hipotermia.
— Causas relacionadas con estados de anemia.

u Factores relacionados con la tensión emocional:


— Causas relacionadas con movilizaciones incorrectas.
— Causas relacionadas con sentimientos de soledad y abandono.
— Causas relacionadas con falta de interés por la vida.

Los factores físicos se derivan, por un lado, de la propia posición de lateraliza-


ción del cuerpo de la persona dependiente y de su nivel de verticalización y, por
otro, de la acción abrasiva que tiene la lencería de la cama cuando se pone en
contacto con la piel de la persona dependiente. En el primer caso, se debe evitar
cuidadosamente que el peso del cuerpo actúe sobre las llamadas partes acras
del mismo.

El mecanismo de lesión se desencadena por la presión excesiva que, debido a la


posición de decúbito lateral, ejerce el sistema óseo sobre el tejido epitelial, poten-
ciándose la propia acción mecánica de este sistema sobre la piel, aumentando así
la isquemia y la consiguiente necrosis epitelial por presión interna.

Las partes acras son aquellas zonas del cuerpo humano en las que, por las espe-
ciales características del tejido epitelial y sus relaciones mecánicas con el sistema
musculoesquelético, la integridad de la piel está más comprometida.

Las principales ubicaciones son (Ver Imagen 6):

151
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

u Región sacra.
u Omóplatos.
u Orejas y mejillas.
u Rodillas.
A
u Acromion.
u Pliegues de las mamas.
u Talones.
u Codos.
u Pliegues de las nalgas.
B
u Trocánteres.
u Dedos.
u Pliegues del abdomen.
u Maléolos.
u Región occipital.
C
u Pliegue inguinal y genita-
Imagen 6. Ubicaciones de las partes sacras
les externos en el varón.

Para ser capaces de generar una buena política de prevención de las úlceras por
presión, en lo que se refiere a los aspectos físicos y de mecánica corporal, es muy
útil recordar la ley física que rige las proyecciones de un punto ubicado en diferen-
tes planos inclinados. De acuerdo a esta ley, los puntos contenidos en un plano
inclinado con respecto a otro se proyectan en la vertical sobre el plano horizontal
que le corresponde.

Siguiendo este principio para lograr que el peso de la persona dependiente se pro-
yecte verticalmente sobre la cama sin que su propio peso actúe sobre la zona de
presión correspondiente, es necesario colocar su cuerpo en una posición con más
de veinte grados de inclinación. Para potenciar y mantener esta posición es con-
veniente ofrecer a la persona dependiente una almohada que pueda abrazar, de
forma que su vía respiratoria quede libre y pueda mantener la alineación anatómica
de la columna cervical, a la vez que se estimulan sus reflejos de seguridad y con-
fort al abrazar la almohada (Ver Imágenes 7 y 8).

La acción abrasiva que tiene la lencería hospitalaria para el cuerpo del paciente
viene aumentada por el uso sistemático de detergentes de última generación y el
lavado y secado a altas temperaturas, que propicie que se produzca una pérdida
de más del 80% de la fibra natural en un muy corto número de lavados. Para mini-
mizar esta acción es importante que, durante las técnicas de movilización, el cui-
dador de salud interponga sus manos entre la lencería de la cama y el cuerpo de
la persona dependiente.

152
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

La actuación del cuidador para prevenir


los factores relacionados con la higiene,
el calor y la humedad durante los cam-
bios posturales también es importante,
ya que deben evitarse la utilización de
A
mantas y almohadas, colocadas en la es-
palda del paciente, con el objeto de man-
tener la posición de lateralización a no-
venta grados.

La realización de técnicas no ponderales


B
de ejecución sencilla, y la estimulación
de los reflejos de seguridad y confort
van a facilitar la adopción y manteni-
miento de la posición de decúbito lateral
en un plano inclinado de más de veinte
grados, que permita una higiene corporal C
fácil de realizar sin tener que soportar el
peso y las tracciones bruscas derivados
de la situación de equilibrio inestable que
esta posición conlleva, así como la pre-
cipitación a la que obliga esta presión
para el cuidador: D

Imagen 7. Posiciones correctas para minimizar las abrasiones


u El gesto para lograr la posición de producidas por la presión de partes acras

decúbito lateral de seguridad, para


la prevención de las úlceras por
presión, se inicia con una traslación
horizontal hacia el borde de la
cama deseado para que la vuelta
permita centrar el cuerpo de la per-
sona dependiente en la cama. Una
A
vez colocado en la citada posición
de decúbito lateral de seguridad se
controla la permeabilidad de la vía
respiratoria colocando la almohada
en una posición que permita a la
persona dependiente abrazarla sin
B
presionar excesivamente sobre los
Imagen 8. Posiciones incorrectas que pueden provocar úlceras por presión
senos en el caso de mujeres.

153
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

u Se inclina el cuerpo de la persona dependiente unos veinte grados sobre la


vertical, con un gesto de “envolver y arrastre”, interponiendo el cuidador de
salud sus manos entre la ropa de la cama y el cuerpo de la persona depen-
diente (por debajo de su cuerpo) para evitar efectos abrasivos por roces con
la ropa de cama.
u La otra mano ejecuta este gesto desde un apoyo en la zona anatómica situa-
da un poco por debajo del pliegue mamario. La técnica continúa con la incli-
nación de las caderas de la persona dependiente hacia el plano inclinado. Se
realiza con un gesto similar al anterior pero utilizando en este caso como
punto de contacto y arrastre la cadera apoyada en la cama. Las manos del
cuidador hacen la prevención de las úlceras por presión interponiéndose entre
el cuerpo de la persona dependiente y la ropa de la cama, mediante una posi-
ción de una mano encima de la otra para acompañar dicho arrastre de la cade-
ra en su movimiento hacia la posición deseada.
u La posición lateral de seguridad para la prevención de úlceras por presión se
completa con la semiflexión de la pierna que está en contacto con la cama y
la flexión de la otra. La alineación recta de la extremidad inferior con la espalda
puede lograrse apoyando esta pierna en una almohada o cojín, de forma que
coincidan en altura la posición de la rodilla y de la cadera correspondiente.

Variaciones tipo

Pueden presentarse tres tipos diferentes de vueltas completas o hacia la posición


de decúbito lateral de seguridad que se resuelven con trece técnicas o “variacio-
nes tipo”, cuya ejecución dependerá de la posición de partida de la persona depen-
diente, de los obstáculos objetivos inherentes al lugar donde se va a realizar la
acción, de la posición de partida del cuidador de salud y del grado de colaboración
que se puede esperar o demandar de la persona dependiente:

u Vuelta desde acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre realizada


tirando del cuerpo de la persona dependiente en modo pasivo (“hacer por”).
u Vuelta desde acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre realizada
tirando del cuerpo de la persona dependiente con su ayuda (“hacer hacer” o
“hacer con”).
u Vuelta desde acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre realizada
empujando el cuerpo de la persona dependiente en modo pasivo (“hacer por”).
u Vuelta desde acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre realizada
empujando el cuerpo de la persona dependiente con su ayuda (“hacer hacer”
o “hacer con”).

154
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

u Vuelta desde acostado sobre el vientre a acostado sobre la espalda realizada


empujando el cuerpo de la persona dependiente en modo pasivo (“hacer por”).
u Vuelta desde acostado sobre el vientre a acostado sobre la espalda realizada
tirando del cuerpo de la persona dependiente con su ayuda (“hacer hacer” o
“hacer con”).
u Vuelta desde acostado sobre el vientre a acostado sobre la espalda realizada
tirando del cuerpo de la persona dependiente en modo pasivo (“hacer por”).
u Vuelco desde acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre realizado
en modo pasivo (“hacer por”).
u Vuelco desde acostado sobre la espalda a acostado sobre el vientre realizado
con su ayuda (“hacer hacer” o “hacer con”).
u Vuelta desde la posición de acostado sobre el vientre realizada de la cabeza
a los pies de la cama, en modo pasivo (“hacer por”).
u Vuelta desde la posición de acostado sobre el vientre realizada de la cabeza a
los pies, con la ayuda de la persona dependiente (“hacer hacer” o “hacer con”).
u Paso de la posición de acostado sobre el vientre a la posición de decúbito late-
ral de seguridad empujando en modo pasivo (“hacer por”).
u Paso de la posición de acostado sobre el vientre a la posición de decúbito late-
ral de seguridad tirando en modo pasivo (“hacer por”).

LOS LEVANTAMIENTOS (Ver Imagen 9)

El objetivo de los levantamientos en aquellas situaciones en las que el cuerpo de la


persona dependiente está extendido en posición de acostado sobre la espalda, es
pasar desde esa posición a la de sentado en la cama o camilla de reconocimiento.

A B C

Imagen 9. Levantamientos

155
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

La acción a realizar en estos casos es la de flexión acompañada de un pivote sobre


las caderas de la persona dependiente cuando se desee acabar la técnica en una
posición de sentado al borde de la cama o camilla.

En aquellas situaciones en las que la persona dependiente está en la posición de


sentado, el objetivo de los levantamientos es ir a la posición de verticalización de
pie.

En este caso, la acción a realizar es una extensión del cuerpo de la persona depen-
diente utilizando los reflejos de apoyo y extensión ubicados en el antepié.

Levantamiento desde la posición de acostado sobre la espalda a la


de sentado al borde de la cama o camilla (Ver Imagen 10)

En la posición de partida la persona dependiente se encuentra acostado en decúbito


supino. El cuidador de salud debe colocarse en el lado más útil para que el pivote
se realice sobre este. Los pasos a seguir son:

u Neutralizar la mano del lado más cercano colocándola sobre el vientre.


También se puede utilizar como ayuda para neutralizar ese brazo la ropa de
la propia persona. Se superpone la pierna más próxima encima de la otra para
prevenir tracciones no deseadas sobre las caderas y se lleva al borde de la
cama.
u El cuidador de salud se coloca próximo al hombro de la persona dependiente
pasando la mano debajo de su cabeza en dirección hacia los omóplatos con
un gesto similar al de la madre protegiendo la cabeza de su hijo (la cabeza de
la persona dependiente reposa en la flexura del codo del cuidador de salud).
u La otra mano va por encima de las piernas de la persona dependiente en la
cara lateral externa lo más cerca posible de la rodilla más alejada, evitando
traccionar sobre el hueco poplíteo.
u El gesto se inicia desde la posición de banqueta, mediante un movimiento
combinado de empuje del hombro y arrastre de la rodilla pivotando sobre la
cadera proximal.
u El gesto finaliza controlando la inercia del cuerpo de la persona dependiente
con el propio cuerpo del cuidador de salud que recibe al del otro bloqueándolo
con sus muslos.

En aquellos casos en los que la persona dependiente controla su cabeza, se puede


sustituir la posición de protección de la cabeza por un empujón sobre el hombro

156
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

A B

C D

Imagen 10. Levantamiento desde acostado sobre la espalda a sentado en el borde de la cama o camilla

proximal inmediatamente después de una instrucción que busque una acción de


flexión de la cabeza como “mírate la tripa”, etc. (“hacer con”).

En el caso que la persona dependiente pueda mover el brazo más alejado y quiera
participar en la acción se complementa con la instrucción “intenta coger mi hom-
bro”.

Estas sencillas indicaciones tienen por objeto colocar el cuerpo de la persona


dependiente en una posición similar a la marcada en el patrón de movimientos
espontáneos del ser humano (Ver Imagen 11).

157
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

A B C

Imagen 11. Variación del movimiento cuando la persona dependiente controla la cabeza y el brazo

Levantamiento desde la posición de acostado en la cama o camilla a


la de sentado en la cama o camilla (Ver Imagen 12)

El objetivo de esta técnica es hacer pasar desde la posición de acostado en la


cama o camilla a la de sentado en la propia cama o camilla en una posición centra-
da respecto a ella. Consisten en:

u En la posición de partida la persona dependiente se encuentra en la posición


de acostado en decúbito supino. El cuidador de salud tiene que colocarse en
el lado que debe proteger o que resulte más doloroso.
u Superponer las manos de la persona dependiente, la mano más útil abarcando
la menos útil, para evitar agarres sobre la ropa de cama. Siempre que las
características físicas de la persona dependiente lo permitan es conveniente
flexionar una pierna para prevenir tensiones excesivas sobre su columna con
la musculatura de la espalda en extensión completa.
u El cuidador de salud se coloca próximo al hombro de la persona dependiente
para realizar un gesto de finta pasando una mano debajo de su cabeza en
dirección hacia los omóplatos con un gesto similar al de la madre protegiendo
la cabeza de su hijo, la cabeza de la persona dependiente reposa en la flexura
del codo del cuidador de salud.
u Colocar su otra mano, con los dedos unidos y el codo flexionado a noventa
grados en perpendicular, en la cadera más alejada manteniendo una presión
firme. Esta posición tiene por objeto estimular los reflejos de flexión y refuer-
zo ubicados en las caderas.
u Ejecutar el gesto de finta arrastrando de forma pasiva el cuerpo de la persona
dependiente a la posición de sentado. Corregir la posición de finta uniendo las
dos piernas en una postura de semiflexión que permite acabar el movimiento
de forma armónica acompañando al cuerpo de la persona dependiente.

158
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

A B C

Imagen 12. Levantamiento desde acostado a sentado

En aquellas situaciones en las que el cuerpo de la persona dependiente está alejado


del cuidador de salud, este puede resolver el problema apoyando en la cama la
rodilla que recibe el peso del cuerpo en la posi-
ción de partida.

En personas muy voluminosas, o por pautas del


equipo de trabajo, esta técnica puede realizarse
entre dos cuidadores de salud. En este caso
cada cuidador presiona sobre la cadera de su
lado uniendo las otras manos por debajo del
cuerpo de la persona dependiente a la altura de Imagen 13. En personas muy voluminosas realizar la técnica
entre dos cuidadores
los omóplatos (Ver Imagen 13).

Levantamiento desde la posición de sentado en una silla a la


posición de pie

El objetivo de esta técnica es hacer pasar el cuerpo de la persona dependiente de


la posición de sentado a la de pie. La acción a realizar es una extensión del cuerpo
de la persona dependiente utilizando los reflejos de apoyo y extensión ubicados en
el antepié, de acuerdo al principio de acción-reacción.

Este principio manifiesta que ante un estímulo en una dirección (abajo en este
caso) se corresponde otro estímulo contrario de la misma intensidad en dirección
opuesta que tiende a neutralizarlo (arriba).

u En la posición de partida la persona dependiente se encuentra sentada en una


silla en equilibrio estático.

159
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

u Como previa a la propia técnica es preciso romper el equilibrio que da la posición


de sentado para facilitar la palanca muscular del cuádriceps en el momento del
levantamiento. Para lograrlo es necesario adelantar las caderas hacia el borde
de la silla mediante una acción de extensión del cuerpo de la persona depen-
diente. Se consigue por medio de una acción combinada de empuje-repulsión
del tronco hacia el respaldo de la silla, apoyando una mano en el hombro para
estimular los reflejos de extensión del tronco y de atracción hacia sí en un gesto
de arrastre y rotación de la nalga para facilitar la extensión. El consumo de ener-
gía se minimiza al aprovechar el estímulo positivo dado por la activación de los
reflejos de refuerzo ubicados en las caderas.
u La posición del cuidador de salud dependerá de las variables de la técnica ele-
gida de acuerdo a los niveles de dependencia de la persona dependiente. Si se
coloca en el lado a proteger ofrecerá su mano a la persona dependiente para
un apoyo en bastón. La otra mano irá por detrás, lo más próxima posible a la
cadera opuesta. Un pie en transversal se opondrá al pie menos útil de la per-
sona para evitar deslizamientos en el momento de apoyo (Ver Imagen 14).
u Desde una posición de banqueta dará una orden estimulando el apoyo para
activar los reflejos de apoyo y extensión ubicados en el antepié, a la vez que
realiza el gesto de sacar el cuerpo de la persona de la silla para continuar con
el levantamiento. Este se producirá de acuerdo al principio de acción-reacción
antes mencionado, sin necesidad de tirajes hacia arriba que causarían el efec-
to contrario (flexión) por estímulo de los reflejos de oposición situados en las
axilas (“hacer con”).
u Si el cuidador de salud se coloca enfrente de la persona dependiente, encua-
drando con sus pies el pie más útil, realizará dos agarres sobre la ropa, uno
sobre la cadera correspondiente a la extremidad inferior menos útil que debe
neutralizar con la muñeca de la mano correspondiente a ese lado y otra sobre

A B

Imagen 14. Colocación de las manos en la técnica de levantamiento de sentado en una silla a la posición de pie

160
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

el antebrazo correspondiente a la parte más válida. Desde una posición de


banqueta realizará un gesto de atracción del tronco hacia sí, echando hacia
atrás la pierna más exterior a la acción. Volviendo a la posición de banqueta
realizará un gesto de contrapeso para estimular el reflejo de extensión de la
persona dependiente al separarlo en oblicuo de la silla.

Consideraciones a tener en cuenta

u Tanto en un caso como en el otro, se presenta una situación de equilibrio y ver-


ticalización. Así pues, las técnicas de movilización elegidas siempre estarán
supeditadas al grado de colaboración que puede o quiere ofrecer el pacien-
te en cada caso. Para una correcta ejecución de estas es necesario que quiera
mover la cabeza, tenga un mínimo de orientación espacial y reflejos de sostén al
menos en un pie.
u En el paso de acostado a sentado al borde de la cama o camilla es importan-
te realizar un pivote sobre la cadera del paciente , descubriendo la eficacia de
las “uniones de fuerza”. En estas técnicas se debe tener muy en cuenta que la
escenificación de la recta y la curva, presentes en todo movimiento, es la solu-
ción ideal para mantener las caderas del cuidador y del paciente libres de blo-
queos.
u La posición del cuidador más próxima a los hombros del paciente que a las
caderas permite una protección eficaz de la espalda , al poder iniciar el movi-
miento con el codo correspondiente sobre la cadera del cuidador que actúa
como impulsora de la acción.
u La posición extendida del brazo más próximo a los pies de la persona
dependiente , evitando siempre el hueco poplíteo, permite una ejecución del
movimiento en bloque, frenando en la posición de sentado mediante bloqueo
del cuerpo del paciente con la cadera y el hombro del cuidador.
u Las tracciones sobre la espalda del cuidador se evitan ejecutando el movi-
miento en posición de banqueta de cara a la persona dependiente y sin mover
los pies en el transcurso de la acción.
u El pivote de las caderas de la persona dependiente se logra mediante un
gesto de empuje sobre sus hombros, siguiendo la elevación del tronco por
una presión continuada sobre el inicio del muslo por encima de las rodillas con el
antebrazo del cuidador.
u En aquellas situaciones en las que la persona dependiente no quiere o no
puede colaborar en la técnica de levantamiento, se puede resolver el problema
colocando el brazo de la persona dependiente en el hombro más próximo del cui-
dador controlando su muñeca con el mentón del cuidador.

161
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

u En el paso de sentado a de pie, se descubre que es más eficaz suscitar


las reacciones automáticas al desequilibrio anterior de la persona dependien-
te, que intentar una arrancada brusca desde la silla.
u Como paso previo a la realización de todas las técnicas de levantamiento
es necesario aproximar las caderas de la persona dependiente al borde
de la silla para facilitar el trabajo de los músculos de la pierna, aumentando
el brazo de palanca necesario para ir a la posición de pie facilitando el estímulo
de sus centros reflejos de extensión y sostén en la planta del pie. Esta posi-
ción de arrancada permite optimizar la neutralización de la masa de la persona
dependiente merced a la utilización del principio de balanza por el que se com-
pensa el peso de las caderas con el de la cabeza, la cintura escapular y la
extremidad superior extendida hacia delante con una inclinación del tronco de
la persona dependiente. En este caso la extremidad inferior actúa como fiel
de la balanza.
u Para la realización de la técnica propiamente dicha, los pies del cuidador
deben encuadrar el pie más útil de la persona dependiente, generando un
polígono de sustentación amplio y cómodo en la posición de llegada . Los
pies del cuidador nunca deben colocarse entre el pie más útil del paciente,
sino que deben generar un espacio suficiente para que el movimiento de
extensión del cuerpo del paciente se realice sin estorbos. Así colocado, el cui-
dador adopta la posición de banqueta con su codo, el correspondiente al lado
más útil de la persona dependiente, apoyado en el muslo del cuidador y la otra
mano haciendo una presa sobre la ropa de la persona dependiente a la altura
de la ingle o sobre el cinturón de movilización. Ninguna otra técnica de movi-
lización permite ilustrar mejor cómo un cuidador mal colocado puede entorpe-
cer involuntariamente la actividad del paciente (principio de activación) (Ver
Imagen 15).
u En el caso del levantamiento con una posición de partida, estando la per-
sona dependiente acostada en decúbito prono es necesario colocar su
cuerpo de través en la cama , para proceder a levantarla mediante una acción
de atracción hacia sí con el apoyo de las manos del cuidador de salud sobre la
parte anterior de los hombros, manteniendo los brazos debajo de las axilas
para dar seguridad durante el desarrollo de la técnica.
u Los levantamientos ponen de manifiesto la necesidad de efectuar una correcta
activación de la persona dependiente por parte del cuidador de salud utilizando
instrucciones simples, sencillas y divertidas que tengan por objeto colo-
car el cuerpo de la persona dependiente en la posición adecuada para el desa-
rrollo del movimiento a realizar.
u Es importante coordinar correctamente la secuencia de instrucciones
por parte del cuidador y de respuestas por la persona dependiente,

162
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

A B C

D E F

Imagen 15. Es importante la ubicación de los pies del cuidador a la hora de una correcta realización de la técnica

teniendo en cuenta que su tiempo de respuesta ante un estímulo se alarga y


que la contracción neuromuscular necesaria para el movimiento se mantiene
tres segundos solamente. Una mala coordinación entre las instrucciones y
respuestas siempre tiene como resultado un efecto de inhibición por parte
de la persona dependiente en situaciones sucesivas en el tiempo. Esta con-
ducta inhibitoria tiene como consecuencia inmediata el aumento de los niveles
de dependencia y la necesidad de recurrir a técnicas en modo pasivo que ha-
cen más penosas las movilizaciones para ambos. En este sentido, las ins-
trucciones deben ser del tipo de: “mírate la tripa”, “intenta coger mi hombro”
o “intenta coger mi cadera”. La instrucción: “mírate la tripa” no busca que
se vea la tripa sino colocar su cuerpo en una actitud intrapostural positiva
para la flexión, a la vez que se refuerza el control de la cabeza. En el caso
de: “intenta coger mi hombro”, el efecto perseguido es facilitar el control de
su cintura escapular, por la persona dependiente, en el inicio de la técnica,
que permitirá una posición mucho más cómoda y dinámica para el cuidador de
salud a la vez que activa la rehabilitación por favorecer el reencuentro de la
persona dependiente con el patrón de movimientos espontáneos del ser hu-
mano. Por último, la instrucción: “intenta coger mi cadera” tiene como objetivo

163
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

la activación de la persona dependiente al


favorecer la neutralización de su masa mer-
ced a la aplicación del principio de la ba-
lanza, al inclinar su tronco hacia delante
por el ademán de coger la cadera del cui-
dador de salud. Desde esa posición se op-
timiza el estímulo de los reflejos de ex-
A
tensión y apoyo que permiten ir hacia la
posición de pie sin bloqueos, minimizando
las necesidades de consumo de energía
(Ver Imagen 16).

Variaciones tipo
B

Se pueden presentar tres casos de levanta-


mientos que son resueltos con ocho técnicas
diferentes o variaciones tipo:

u Levantamiento desde la posición de acos-


tado sobre la espalda a sentado al borde de
la cama o camilla de reconocimiento en
modo pasivo (“hacer por”). C

u Levantamiento desde la posición de acos-


tado sobre la espalda a sentado al borde de
la cama o camilla de reconocimiento con un
modo con ayuda (“hacer con”).
u Levantamiento desde la posición de acos-
tado sobre la espalda a la de sentado en la
cama o camilla de reconocimiento realizado
D
por un cuidador de salud en modo pasivo
(“hacer por”).
u Levantamiento desde la posición de acos-
tado sobre la espalda a la de sentado en la
cama o camilla de reconocimiento realizado
por dos cuidadores de salud en modo pasi-
vo (“hacer por”).
u Levantamiento desde la posición de acos-
E
tado sobre el vientre a la posición “de pie”,
Imagen 16. Levantamiento de sentado a de pie
con un modo con ayuda (“hacer con”).

164
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

u Levantamiento desde la posición de sentado a la posición “de pie”, con un modo


controlado con el cuidador de salud enfrente de la persona dependiente (“hacer
con”).
u Levantamiento desde la posición de sentado a la posición “de pie”, con un modo
con ayuda, con el cuidador de salud enfrente de la persona dependiente (“hacer
con”).
u Levantamiento desde sentado a la posición “de pie”, con un modo con ayuda,
con el cuidador de salud lateralizado con respecto de la persona dependiente
(“hacer con”).

LAS BAJADAS

El objetivo de las bajadas es lograr que el paciente deje la posición de sentado para
acostarse en una cama o camilla (Ver Imagen 17).

En estas situaciones, la acción a realizar es una extensión del cuerpo de la persona


dependiente en un plano horizontal que conlleva la pérdida de la verticalización.
El gesto básico que lleva a cabo el cuidador de
salud es una finta desde una posición de ban-
queta.

En otras situaciones el objetivo a lograr es que


el cuerpo de la persona dependiente abandone
la posición de pie para ir a la de sentado en una
silla o en la propia cama o camilla. En estos
casos la acción a realizar es una flexión del
A
cuerpo de la persona dependiente perdiendo la
verticalización o parte de ella para ir a una
posición de equilibrio estable en un plano en el
que su peso esté soportado por un objeto
inanimado lo que le proporciona cierto equili-
brio estable.

El gesto básico que hace el cuidador de salud


es una acción de empuje hacia atrás sobre la
cadera de la persona dependiente para lograr
B
un efecto de flexión utilizando el estímulo de
Imagen 17. Bajadas
los reflejos de refuerzo.

165
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

Bajada desde la posición de sentado en una cama o camilla a la de


acostado sobre la espalda (Ver Imagen 18)
La persona dependiente se encuentra sentada al
borde de la cama o camilla. El cuidador de salud se
coloca a su lado en la parte que corresponde a la
cabecera haciéndola coincidir, si es posible, con el
lado a proteger.

u Superpone el pie menos útil encima del más


útil y la mano más útil encima de la menos útil.
A
En posición de banqueta coloca una mano
entre los omóplatos de la persona dependien-
te, evitando que el antebrazo se apoye en el
hombro y la otra lo más cerca posible a los
tobillos con la palma de su mano en posición
neutra.
u Desde esta posición realiza un gesto de finta
lateral empujando siempre desde sus caderas,
sin separar la mano de su cuerpo, dejando que B

el tronco de la persona dependiente arrastre Imagen 18. Bajada de sentado en cama a acostado
sobre la espalda
hacia arriba de forma pasiva a sus extremida-
des inferiores en bloque.
u En el momento en el que estén en el mismo gradiente de altura que la cama
o camilla separa el brazo del cuerpo llevándolo hacia los pies en un gesto de
hacer pasar la extremidad inferior a la cama o camilla lo más próximo posible
al piecero de la cama o camilla, para colocar en una posición extendida al cuer-
po de la persona dependiente.

Bajada desde la posición de pie a la de sentado en una silla (Ver


Imagen 19)

La posición de partida para la persona dependiente es de pie de espaldas a una silla.


Dependiendo de la variable elegida la posición del cuidador es lateralizada en el lado
a proteger o enfrente de la persona dependiente encuadrando su pie más útil.

u La técnica se ejecuta mediante una acción combinada de las manos del cui-
dador de salud que propicia la flexión del cuerpo de la persona dependiente,
utilizando el principio de la balanza para neutralizar su peso y propiciando así

166
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

que el abandono de la posición de verticaliza-


ción se realice de forma armónica y segura, sin
bajadas bruscas.
u Colocar una mano a la altura de una cadera de
la persona dependiente y la otra en la espalda
a la altura de los omóplatos. El brazo puede
pasar por debajo de las axilas o por encima del
A
hombro de la persona dependiente, en conso-
nancia con la diferencia de altura entre el cui-
dador de salud y la persona dependiente.
u La técnica se ejecuta desde esta posición por
una acción combinada de atracción hacia sí del
cuerpo de la persona dependiente, hecha con la
mano situada entre los omóplatos, y de empuje
hacia el fondo de la silla, realizado con la otra
B
mano sobre la cadera más útil, si es posible.
Imagen 19. Bajada de pie a sentado en una silla
u La bajada se convierte en un movimiento armó- con el cuidador al lado

nico por la neutralización del peso de la perso-


na dependiente, usando el efecto de balanza formada por la cabeza y la cin-
tura escapular por un lado y las caderas por otro.
u En el caso que la posición del cuidador de salud con respecto a la persona
dependiente sea enfrente de ella, sus pies deben encuadrar el más útil de la
persona dependiente. La acción se realiza de la misma forma utilizando, a ser
posible, la variante de pasar la mano por debajo de las axilas de la persona
dependiente hacia el omóplato más accesible. El efecto de empuje sobre la
cadera más útil se hace tomando la mano de la persona dependiente para apo-
yarla en su propia cadera, evitando así el desencadenamiento de obstáculos
subjetivos relacionados con el pudor o la higiene (Ver Imagen 20).

A B

Imagen 20. Bajada de pie a sentado en una camilla con el cuidador enfrente

167
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

Bajada desde la posición de pie a la de sentado en una cama


Esta técnica es útil en aquellas situaciones en las
que se hace necesario pasar de la posición de pie a
la de sentado en una cama o camilla dándose la cir-
cunstancia que el gradiente de altura de la cama o
camilla es similar a la altura de las caderas de la per-
sona dependiente (Ver Imagen 21).

u En esta situación, la posición de partida del cui-


dador es encuadrando el pie más útil de la per-
A
sona dependiente para evitar deslizamientos
en el momento de pasar sobre ese lado el eje
de gravedad de la persona dependiente. Este
paso del eje de gravedad sobre el lado más útil
se realiza a la vez que se neutraliza el lado
menos útil apoyando la rodilla de la persona
dependiente en la propia cadera del cuidador
de salud. La mano del cuidador de salud que
corresponde al lado más útil de la persona
dependiente, se coloca a la altura de los omó-
B
platos para garantizar el equilibrio estable
durante la técnica. La cabeza de la persona
dependiente debe estar orientada en la direc-
ción al movimiento, en una actitud intrapostu-
ral positiva que facilite el efecto de flexión y
rotación de cada lado.
u Desde esta posición se ejecuta la técnica con
empujes alternativos sobre las caderas de la
persona dependiente, manteniendo siempre la
otra mano del cuidador de salud a la altura de
C
los omóplatos para garantizar en todo momen-
Imagen 21. Bajada de pie a sentado en una cama
to la estabilidad de la persona dependiente.

Bajada desde la posición de pie a la de acostado en una cama

Esta técnica es de especial utilidad en aquellas circunstancias en las que la persona


dependiente adopta una actitud extremadamente rígida o en situaciones en las que
el movimiento de flexión está desaconsejado o contraindicado (Ver Imagen 22).

168
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

u La posición inicial parte con la persona dependien-


te en una posición de espaldas a la cama y la del
cuidador de salud a su lado en contacto con él,
enfrente de la cama, situándose en la parte de la
cabecera. El cuidador de salud busca un apoyo
firme sobre el cabecero de la cama o sobre el col-
chón apoyando, en este caso, la mano con el
puño cerrado que corresponde al lado más próxi-
mo a la cabecera. Apoya la mano de la persona
A
dependiente del lado que está en contacto mutuo
en la propia cadera, colocando su brazo por
delante. Su propia mano la apoya en el hombro
más alejado de la persona dependiente.
u Desde esta posición se desequilibra el cuerpo de
la persona dependiente, llevando su centro de
gravedad dentro del polígono de sustentación
del cuidador de salud, con un movimiento de
atracción lateral con bloqueo de la cadera de la
persona dependiente por contacto directo. B
u La técnica se continúa con un gesto de empuje Imagen 22. Bajada de pie a acostado en una
sobre el hombro más alejado de la persona cama

dependiente, en dirección al ángulo opuesto del


cabecero. La bajada se realiza armónicamente acompañando en todo momen-
to, durante la ejecución de la técnica, la extremidad inferior del cuidador a la
de la persona dependiente para garantizar la estabilidad de la cadera y de la
extremidad inferior de la persona dependiente sobre la que pivota la acción.

Bajada desde la posición de pie a la de sentado en una cama o una


silla con la persona dependiente colocado de frente a ella

Esta técnica de movilización es muy útil en situaciones en las que la persona


dependiente encuentra muy difícil girar sobre sus pies para adoptar la posición de
espaldas a la cama (Ver Imagen 23).

La posición de partida se realiza con la persona dependiente situada enfrente de


la cama y el cuidador de salud a su lado cerca de la cabecera si es posible.

u La persona dependiente apoya sus puños en la cama agrupados cerca de su


lado más útil, que soportará el pivote sobre el que se fundamenta el giro que le

169
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

A B C D

Imagen 23. Bajada de pie a sentado en una cama. Cuidador colocado de frente

permitirá ir a la posición de sentado en la cama.


La cabeza se orienta en la dirección del movi-
miento.
u El cuidador de salud desde una posición muy
estable bien de banqueta o de rodilla en tierra,
dependiendo de la altura de la cama, genera el
pivote necesario para ir a la posición de sentado
con una acción de rotación generada con un apo-
yo de sus manos en las caderas de la persona
A
dependiente (Ver Imagen 24).

Consideraciones a tener en cuenta

Tanto en un caso como en el otro, se parte de una


posición de equilibrio y verticalización por lo que la
acción se realizará en casi todas las situaciones con
la colaboración del paciente utilizando los modos
“controlado” o “con ayuda”. B

Imagen 24. Técnica de pivote y rotación


u En el paso de la posición de pie a la de sentado, apoyando las manos del cuidador en la cadera

se vuelven a encontrar los mismos factores


prácticos y las mismas evidencias gestuales que en el paso de la posición de
sentado a la de pie. El cuidador debe descubrir la importancia que tiene el
realizar un adecuado contrapeso , en oposición al peso de la persona depen-

170
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

diente. La técnica será más armónica cuanto más se neutralice el peso de la


persona dependiente al integrar el cuidador en su propio polígono de susten-
tación el centro de gravedad del paciente sin bajar el suyo propio. Esto se
consigue atrayendo ligeramente hacia sí el cuerpo del paciente. Desde esta
posición la técnica se continuará combinado el movimiento de bajada del cen-
tro de gravedad con un efecto de “plegado” del cuerpo de la persona depen-
diente hacia el fondo de la silla o sillón, mediante un estímulo de empujón
sobre los puntos reflejos de refuerzo ubicados en las caderas.
u Las presas sobre la ropa o el cinturón de movilización conservan su inte-
rés como ayudas técnicas en la vida diaria y pedagógica en el análisis de la
biomecánica del cuerpo humano.
u En las bajadas desde la posición de sentado a la de acostado, es necesario
encontrar los puntos ideales de pivote sobre las caderas de la persona
dependiente con un gesto de “pasarela” que se inicia en la cadera del cuidador
con el brazo extendido hacia los pies. En este movimiento se descubre la inuti-
lidad de querer “levantar” y “llevar” para “depositar”, lo que basta con “bajar”
y “extender”. En la posición de partida el cuidador se colocará siempre enfren-
te del paciente, en posición de banqueta, con un brazo sobre los omóplatos de
la persona dependiente, con el codo orientado hacia el suelo, y el otro, total-
mente extendido hacia los pies, manteniendo la palma de la mano en contacto
con la pierna más próxima de la persona dependiente para inhibir el reflejo de
“levantar” y potenciar el empujón desde las
caderas combinado con un gesto en pasarela
hacia los pies de la persona dependiente, que
acaba con la palma de la mano del cuidador enci-
ma de la mesa de reconocimiento o cama (Ver
Imagen 25).

Se debe prestar especial atención a la coloca-


ción del brazo entre los omóplatos de la persona
dependiente, con el codo orientado hacia la
mesa de reconocimiento o cama para impedir
tracciones bruscas del cuello de la persona
dependiente y de la espalda del cuidador duran- Imagen 25. Bajada de sentado a acostado.
Utilización de los puntos ideales de pivote
te la realización de la técnica.

u En el modo “con ayuda” se puede adoptar una posición de partida más


cómoda al solicitar de la persona dependiente que levante los pies, empujan-
do de ellos desde las caderas del cuidador con la palma de su mano abarcán-
dolos por debajo.

171
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

u En el caso que no se pueda contar con la colaboración de la persona


dependiente porque no quiera o no pueda mover hacia atrás la cabeza, la
palma de la mano del cuidador se colocará hacia el hombro más alejado del
paciente. El movimiento se realizará basculando lateralmente el cuerpo de la
persona dependiente hacia sí, pivotando sobre la cadera más próxima y conti-
nuando la acción como las precedentes. Con anterioridad, es necesario eliminar
los obstáculos objetivos que puede presentar el cuerpo de la persona depen-
diente, colocando su pierna más útil debajo de la menos útil para facilitar el
poco movimiento de arrastre que pueda ofrecer el paciente. La mano más útil
abarcará a la menos útil para favorecer la acción e impedir que el paciente se
agarre a la cama o camilla de reconocimiento.
u En el paso desde la posición “de pie” a la de acostado sobre el vientre,
el énfasis debe ponerse en la coordinación entre el cuidador y la persona
dependiente , la cual, si se realiza perfectamente, supone una economía de
esfuerzo recíproca que se traduce en una acción lenta y precisa.

Variaciones tipo

En la práctica diaria pueden presentarse tres situaciones diferentes que se pueden


resolver con ocho técnicas diferentes:

u Bajada desde la posición de sentado a la de acostado sobre la espalda, con un


modo pasivo (“hacer por”).
u Bajada desde la posición de sentado a la de acostado sobre la espalda, con un
modo controlado (“hacer con”).
u Bajada desde la posición de sentado a la de acostado sobre la espalda, con un
modo con ayuda (“hacer hacer” o “hacer con”).
u Bajada desde la posición “de pie” a la de acostado sobre el vientre, con un
modo con ayuda (“hacer con”).
u Bajada desde la posición “de pie” a la de acostado sobre la espalda, con un
modo pasivo controlando con la cadera del cuidador de salud (“hacer por”).
u Bajada desde la posición “de pie” a la de sentado, con un modo controlado y
el cuidador de salud enfrente de la persona dependiente (“hacer por”).
u Bajada desde la posición “de pie” a la de sentado, con un modo controlado y
el cuidador de salud al lado de la persona dependiente (“hacer por”).
u Bajada desde la posición “de pie” a la de sentado, con un modo controlado
colocándose el cuidador de salud en lateral y la persona dependiente enfrente
de la cama (“hacer con”).

172
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

LOS GIROS
El objetivo de los giros es lograr dar un cuarto de vuelta al cuerpo de la persona
dependiente estando en la posición “de pie” para encaminarlo, en la mayoría de los
casos, hacia una silla, una camilla o una cama (Ver
Imagen 26). La técnica en sí no tiene grandes varia-
bles, ya que lo fundamental es lograr que el movi-
miento se produzca de forma armónica con indepen-
dencia del sentido del giro. Tampoco es relevante, en
este caso, la situación de la cama o la silla con res-
pecto al lado más útil de la persona dependiente.

La acción a realizar por el cuidador es un pivote


sobre el lado más útil de la persona dependiente
manteniendo el eje de gravedad sobre el antepié de
la persona dependiente para estimular los reflejos de
Imagen 26. Giros
apoyo y extensión.

Giro empujando o tirando del cuerpo de la persona dependiente

En la posición de partida el cuidador de salud hace dos agarres o apoyos sobre la


ropa de la persona dependiente:

u La mano más próxima al lado menos útil realiza una presa de agarre en supi-
nación sobre la ropa o el cinturón de movilización. También puede controlar el
lado menos útil de la persona dependiente con un apoyo de esa mano a nivel
de la ingle o cadera menos útil. En el mismo gesto controla la mano del mismo
lado con su muñeca. La otra mano se apoya en el omóplato que le correspon-
de yendo por debajo de la axila o encima del hombro, dependiendo de la rela-
ción de altura que exista entre el cuidador de salud y la persona dependiente
(Ver Imagen 27).
u El lado más útil servirá de pivote, mientras que el otro girará sobre este,
creándose un nuevo polígono de sustentación tridimensional en el que los vér-
tices del suelo serán los formados por el pie del cuidador de salud que pivota,
por la punta del pie que pivota de la persona dependiente, siendo el espacial el
formado por la unión de las cabezas de ambos y la mano del cuidador de salud
en el omóplato de la persona dependiente.
u La cabeza de la persona dependiente se sitúa sobre el lado del cuidador que
garantiza al equilibrio durante el pivote (el de la mano sobre el omóplato).

173
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

u Desde esta posición inicial el movimiento


comienza con una leve atracción hacia sí del
cuerpo de la persona dependiente, para bus-
car un apoyo sobre el antepié que facilite el
giro sin subluxaciones bruscas por apoyo de
toda la planta del pie. Este movimiento se
refuerza echando hacia atrás el pie contrario
al del lado que sostiene la cabeza de la per-
sona dependiente.
u Desde esta posición de equilibrio inestable A

se empuja o atrae el cuerpo de la persona


dependiente por medio de la presa sobre la
ropa o el cinturón movilizador o el apoyo
sobre la ingle o la cadera buscando la trayec-
toria deseada hacia la posición de llegada. El
movimiento se acompaña de un movimiento
lateral de la pierna del cuidador que corres-
ponde a la parte móvil del conjunto similar a
un paso de vals.
u Los mismos apoyos sirven para encadenar la B

siguiente técnica, que será habitualmente una Imagen 27. Giro tirando del cuerpo de la persona
dependiente
bajada hacia la cama, camilla o silla.

Consideraciones a tener en cuenta

La situación de equilibrio y verticalización es evidente. Para la realización de estas


técnicas es imprescindible que la persona dependiente quiera y pueda hacerlas.
Esta debe contar con los reflejos de sostén de la cabeza, del tronco y de al menos
un miembro inferior.

También es imprescindible que disponga de un mínimo de orientación en el tiempo


y el espacio. Las recomendaciones que hay que tener presentes son:

u La posición de partida será siempre firme, flexible y cómoda para ambos .


Es importante considerar la diferencia de envergadura entre el cuidador y la
persona dependiente, con el objeto de elegir el apoyo más adecuado que ofre-
cen los brazos del cuidador de salud. Se puede elegir un apoyo con la palma de
la mano del cuidador en el omóplato del paciente cuando la altura del cuidador
es sensiblemente inferior a la del paciente o esté en una situación más depen-

174
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

diente y manifieste miedo o inseguridad. En los casos en los que la persona


dependiente es más válida lo adecuado es ofrecerle una presa de apoyo sobre
el brazo del cuidador.
u La posición de partida para el correcto mantenimiento del cuerpo de la
persona dependiente en la posición “de pie” es encuadrando los pies del
cuidador , el pie más bueno del paciente a una distancia en la que los dos po-
lígonos de sustentación, el del paciente y el del cuidador, no se crucen, estando
el cuerpo del paciente apoyado en su pie más bueno sin soportar el cuidador
el peso de la persona dependiente por una inclinación excesiva de su cuerpo.
u La cabeza de la persona dependiente debe colocarse, como se ha dicho,
orientada hacia el hombro del cuidador, que corresponde al lado más útil de
la persona dependiente que es el que va a dirigir el pivote.
u En la ejecución de la técnica, la cabeza de la persona dependiente sigue
la dirección del movimiento . El cuidador inicia la técnica echando hacia atrás
la pierna contraria a la del lado donde ha colocado la cabeza de la persona de-
pendiente, con el objeto de atraer ligeramente hacia sí su cuerpo, para que se
apoye sobre el antepié. Esta colocación del cuerpo tiene la doble intención de
provocar el mayor estímulo en el reflejo de extensión y que el pivote se pro-
duzca sobre el antepié: liberando así de tensiones y bloqueos la articulación
del tobillo. El giro se realiza mediante un impulso hacia delante y en oblicuo de
la pierna retrasada, corrigiendo y estabilizando la posición con la aproximación
de la otra pierna.
u El cuidador debe realizar la acción actuando sobre los reflejos de refuerzo
de la persona dependiente , en las caderas, que permitan un movimiento en
bloque, estando preparado para controlar eficazmente cualquier amago de
desequilibrio.
u Es muy importante constatar el hecho de que solo se pivota sobre un
único punto de apoyo , localizado en el suelo: el antepié de la persona depen-
diente. En caso contrario todo movimiento de rotación va a generar una
torsión desequilibrante, cuando no perniciosa.
u El cuidador podrá darse cuenta hasta qué punto los desplazamientos re-
alizados con los pies firmes en el suelo y las piernas flexibles (juego de
piernas) son primordiales para realizar estas técnicas . El impulso para iniciar
el movimiento surge de la cadera del cuidador sobre el brazo que realiza la
presa sobre la ropa o el cinturón movilizador, en la cadera de la persona de-
pendiente.
u Es interesante comprobar el hecho de que el polígono de sustentación , en
este caso es tridimensional, formado por un pie del cuidador, el pie de la per-
sona dependiente que realiza el pivote y las cabezas de ambos. Este polígono
permite un movimiento armónico y equilibrado. Para que el eje de equilibrio se

175
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

incluya en dicho polígono la cabeza de la persona dependiente debe colocarse


en el lado que pivota, como se ha dicho.
u Las presas manuales sobre la ropa o el cinturón movilizador tienen una
importancia primordial , sobre todo cuando el control del cuerpo de la persona
dependiente debe ser estrecho.

Variaciones tipo

Se presentan dos situaciones en las que es necesario realizar los giros que se pue-
den resolver con dos técnicas o variaciones tipo:

u Giro empujando el cuerpo de la persona dependiente.


u Giro atrayendo el cuerpo de la persona dependiente.

LOS ENDEREZAMIENTOS

El objetivo de este tipo de técnicas es lograr colocar el cuerpo de la persona depen-


diente en una posición de confort que ha perdido por un deslizamiento de su cuerpo
hacia los pies de la cama o hacia delante en una silla (Ver Imágenes 28 y 29).

La acción necesaria en estas técnicas es una traslación horizontal del cuerpo de la


persona dependiente logrando un efecto de arrastre de su cuerpo con un mínimo
levantamiento. Dicho levantamiento se realiza siempre mediante un gesto de con-
trapeso para neutralizar su masa, minimizando de esta manera las necesidades de

Imagen 28. Enderezamiento en una cama Imagen 29. Enderezamiento en una silla

176
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

cargar con el cuerpo de la persona dependiente. Todas estas circunstancias con-


vierten a los enderezamientos en técnicas incluidas en los grupos no ponderales
con un componente importante de verticalización.

Enderezamiento en una cama o camilla estando la persona


dependiente en la posición de acostado sobre la espalda

En el inicio de la técnica, la persona dependiente está en posición de acostado


sobre la espalda. La acción debe ser realizada habitualmente por dos cuidadores de
salud. El gesto tipo a utilizar es la finta combinada bien con una bóveda, un pórtico
o un gesto de contrapeso (Ver Imagen 30). En este último caso se utiliza como
ayuda técnica, una terna o entremetida o lonetas de movilización (Ver Imagen 30).

Como posición de partida es necesario neutrali-


zar las manos de la persona dependiente. Para
ello se coloca la mano más útil abarcando la
menos útil. Esta acción tiene por objeto preve-
nir agarres extemporáneos a la cama por parte
de la persona dependiente que dificulten el
desarrollo de la acción. Se flexiona la extremi-
dad inferior para facilitar el apoyo pasivo sobre A

los talones. Es necesario ser cuidadoso con el


pelo en aquellas personas que lo lleven largo, a
efectos de eliminar tracciones sobre cervicales
durante la acción. Los pasos a seguir son:

u El movimiento se inicia adoptando los cuida-


dores la posición adecuada para la realización
del gesto de finta, colocando la extremidad B

que genera el movimiento a la altura de los


hombros de la persona dependiente y la que
se coloca en extensión lateral hacia el extremo
de la cama o camilla.
u Cada cuidador de salud efectúa un punto
de contacto en la nalga de la persona de-
pendiente, interponiendo sus manos para
prevenir el efecto abrasivo de la lencería C

en esa zona. Coloca la otra en el omóplato Imagen 30. Enderezamiento en una cama con la persona
dependiente acostada sobre la espalda
de la persona dependiente que corres-

177
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

ponde con el de su lado. El codo está en


flexión orientado hacia la dirección del mo-
vimiento. Esta posición da firmeza y se-
guridad a toda la extremidad inferior, evi-
tando subluxaciones sobre la muñeca y
tensiones excesivas en el hombro, ya que
permite un movimiento en bloque dirigido
desde las caderas (Ver Imagen 31).
u Desde esa posición se realiza la bóveda
Imagen 31. Correcta colocación de las manos
en aquellas situaciones resueltas en modo
pasivo o un pórtico en las resueltas con
un modo con ayuda. La técnica se ejecuta realizando un gesto de finta para
producir un efecto de arrastre pasivo del cuerpo de la persona dependiente.
u En el caso de camas muy anchas puede minimizarse la distancia para la reali-
zación de la bóveda colocando la rodilla que inicia el gesto de finta encima de
la cama, siempre a la altura del hombro de la persona dependiente.
u Si la técnica se ejecuta mediante el gesto de contrapeso, la posición de los
cuidadores de salud es la misma que en el anterior. Los puntos de agarre sobre
la entremetida se realizan con las manos en supinación, manteniendo la extre-
midad superior que corresponde al agarre sobre la parte de las caderas de la
persona dependiente en extensión pegado al cuerpo y la otra en flexión.
u En el caso de resolver mediante un pórtico la colocación de los brazos de la
persona dependiente y la secuencialización clara y concisa de las instrucciones
por parte del cuidador que dirige la acción, tanto para la persona dependiente
como para su compañero, van a ser determinantes en la correcta ejecución de
la técnica.

Enderezamiento de una persona dependiente en la posición de


sentado con el cuidador enfrente mediante un gesto de contrapeso

Esta situación puede resolverse con varias técnicas que varían según el abordaje
que realice el cuidador de salud al cuerpo de la persona dependiente.

u Si el abordaje se hace desde el frente es necesario, previo a la técnica, recolocar


a la persona dependiente en una posición correcta de sedestación llevando su
tronco hacia delante, por un movimiento de flexión, generado por apoyo en la
cadera más alejada y efecto de plegado sobre el omóplato más alejado.
u A continuación se realiza un bloqueo de la rodilla correspondiente al lado más
útil de la persona dependiente, apoyando las del cuidador sobre los bordes

178
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

anatómicos de la del paciente (Ver Imagen 32). En posición de banqueta se


efectúa un gesto de contrapeso atrayendo el cuerpo de la persona dependiente
por medio de apoyos de las manos orientadas hacia los hombros pasando por
debajo de las axilas de la persona dependiente (Ver Imagen 33).
u Cuando la persona dependiente se despega de la silla, el cuidador baja su
centro de gravedad y genera empuje con sus rodillas sobre las de la persona
dependiente provocando el enderezamiento (Ver Imagen 34).

A B

Imagen 32. Bloqueo de rodilla Imagen 33. Atracción del cuerpo de la persona dependiente mediante gesto de contrapeso

A B C D

Imagen 34. Enderezamiento por delante. Se baja el centro de gravedad y se genera un empuje con las rodillas

Enderezamiento de una persona dependiente en la posición de


sentado con el cuidador situado enfrente o en el lateral por
desplazamiento del centro de gravedad

En aquellas situaciones en las que la persona dependiente no toca con los pies el
suelo por ser de baja estatura o por haber sufrido la amputación de las piernas,

179
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

los enderezamientos en posición de sentado se pueden realizar mediante una


traslación hacia atrás colocándose el cuidador enfrente de él para generar el mo-
vimiento por alternancia del centro de gravedad en cada lado (Ver Imagen 35).

u La técnica se lleva a cabo basculando el cuidador lateralmente y de forma al-


ternativa el cuerpo de la persona dependiente para liberar la cadera contraria,
bloqueando la que contiene el centro de gravedad en la silla. El movimiento de
balanceo se combina con un empujón sobre la cadera liberada que va hacia el
fondo de la silla. La cabeza mantiene el principio rector del movimiento debiendo
orientarla hacia él. La otra mano controla la posición y protege la cabeza de la
persona dependiente con un apoyo en el hombro correspondiente al lado blo-
queado (Ver Imagen 36).
u Es necesario proteger el gesto de empuje con la colocación del codo del cui-
dador en su cadera o muslo en una posición de consola. El gesto siempre se
realiza empujando desde las caderas del cuidador hacia el centro de la silla,
impidiendo así un movimiento de rotación de las caderas con apertura excesiva
de las piernas de la persona dependiente (Ver Imagen 36).

A B

Imagen 35. Enderezamiento mediante Imagen 36. Correcta ejecución del gesto de empuje
alternancia del centro de gravedad

Enderezamiento en la posición de sentado realizado por dos


cuidadores de salud colocados lateralmente

Si los niveles de dependencia de la persona lo aconsejan la técnica de endereza-


miento debe realizarse por dos cuidadores de salud colocados lateralmente al cuer-
po de la persona dependiente y enfrente el uno del otro.

u En los enderezamientos laterales, con dos cuidadores en modo pasivo, es im-


portante ir a la posición de halterofilia colocando los cuidadores sus cabezas

180
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

apoyadas en la espalda de la persona dependiente para generar los efectos de


bóveda y control hacia delante de la posición inclinada de la persona depen-
diente, para evitar la aparición de obstáculos subjetivos debidos a la proximidad
que obliga la técnica.
u Un cuidador sujeta la muñeca más alejada de la persona dependiente con un
gesto de abrazo por detrás. Si no fuera necesario controlar los dos brazos del
paciente se puede colocar su mano sobre la cadera más alejada. El otro se
apoya en el brazo del compañero realizando a la vez un movimiento de
atracción hacia sí para asegurar esta postura. La posición de partida se com-
pleta uniendo los cuidadores de salud su otra mano por debajo de los muslos
del paciente en una zona que respete el hueco poplíteo y que el asiento no es-
torbe el movimiento o dañe las manos de los cuidadores. Lo más adecuado es
que el cuidador que tenga la muñeca más fuerte sujete la del otro compañero.
u El movimiento de enderezar el cuerpo de la persona dependiente se realiza
desde esta posición con un gesto de finta desde la cadera reforzado con otro
de barrido de la rodilla de los cuidadores hacia el fondo del asiento.
u En los enderezamientos laterales con dos cuidadores, en el modo con ayuda
del paciente o en aquellas situaciones en las que la proximidad no representa
un obstáculo subjetivo a considerar, pueden realizar el apoyo de manos en las
caderas de la persona dependiente pasando los brazos de la persona depen-
diente por encima de los hombros de ambos, evitando cuidadosamente que
traccione sobre sus cervicales. A continuación, se realiza una bóveda por de-
lante, manteniendo la posición de halterofilia y el agarre de las muñecas por
debajo de los muslos del paciente.

Enderezamiento en la posición de sentado realizado por un cuidador


de salud situado detrás de la persona dependiente

En los enderezamientos resueltos con una técnica de abordaje del cuerpo de la


persona dependiente por detrás de la silla, la cabeza del cuidador hará una bóveda
al apoyarse sobre la espalda de la persona dependiente en el espacio situado entre
la columna vertebral y los omóplatos del paciente (Ver Imagen 37). Nunca deben
realizarse directamente apoyos sobre las apófisis espinosas o los omóplatos para
evitar molestias. Esta posición cumple el doble objetivo de evitar cargas sobre la
espalda del cuidador, al aplicar el principio de la bóveda, y mantener la posición
inclinada hacia delante del cuerpo de la persona dependiente, lo que permite neu-
tralizar su peso aplicando el principio de la balanza. Las manos del cuidador se apo-
yan sujetando los antebrazos o las muñecas de la persona dependiente colocados
de tal forma que protejan su abdomen con ellos.

181
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

A B C D

Imagen 37. Enderezamiento de sentado con el cuidador situado detrás de la persona dependiente

Es importante tener en cuenta que el movimiento solo será posible si se inicia


desde las caderas del cuidador hacia atrás, colocado en posición de banqueta. El
gesto se ejecuta extendiendo las piernas que estarán lo más cerca posible a la silla.

Enderezamiento en la posición de sentado realizado por un cuidador


de salud situado detrás de la persona dependiente con un modo
participativo

Previo a la realización de esta técnica, el cuidador de salud lleva a la posición de


sedestación correcta el cuerpo de la persona dependiente y coloca el lado más útil
en una posición que le permita apoyarse en él para faci-
litar el movimiento de su cuerpo. En este sentido apoya
el pie y la mano de la persona dependiente en el suelo
y el reposabrazos del sillón en posiciones funcionales:

u La posición de partida se realiza colocándose el


cuidador de salud por detrás del asiento de la per-
sona dependiente, facilitando el apoyo del miembro
superior en el antebrazo del sillón evitando presas A

de agarre sobre el mismo.


u La mano de la persona dependiente se mantiene
con los cinco dedos unidos. La mano del cuidador
de salud que corresponde al lado más útil se coloca
en la cadera de la persona dependiente. La otra
mano neutraliza el brazo menos útil con un apoyo
sobre la muñeca de ese lado evitando abarcar la
muñeca de la persona dependiente con un agarre B

total (deben verse la uñas de la mano del cuidador) Imagen 38. Enderezamiento por detrás en
modo participativo
(Ver Imagen 38).

182
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

u La posición se completa colocando el cuidador su cabeza apoyada entre los


omóplatos de la persona dependiente, evitando la zona anatómica de las vér-
tebras.
u Desde esta posición se busca la participación de la persona dependiente con
la instrucción: “apóyate en tu mano y en tu pie”. La técnica continúa cuando
la persona dependiente realiza el apoyo deseado llevando el cuidador de salud
las caderas de la persona dependiente hacia el fondo de la silla.

Consideraciones a tener en cuenta

Cuando se trata de técnicas que deben resolver los problemas planteados por un
deslizamiento del cuerpo de la persona dependiente hacia los pies de la cama,
como son los planteados por la posición de semiincorporación cuando está acos-
tado, es necesario constatar la eficacia práctica de los recursos del principio de la
balanza y el desplazamiento balístico de una masa así como el “contrapeso”.

Por otro lado, en estas técnicas se podrá comprobar, mejor que en ninguna otra, que
solo desde una correcta colocación del cuidador con respecto al cuerpo de paciente
en el inicio de la técnica, se podrá ejecutar sin cargar el peso que representa el cuer-
po de la persona dependiente. Tener presente para la realización correcta:

u Se comprueba una vez más que es inútil esforzarse en levantar y cargar


“a peso” lo que puede ser atraído o deslizado . Desde ese momento, el cui-
dador de salud puede adquirir las habilidades y expresión gestual positiva de
cara a resolver con seguridad los aspectos biomecánicos de la movilización del
cuerpo humano en posición extendida.
u La técnica se inicia con los cuidadores de salud colocados hacia la
c a b e c e r a d e l a c a m a o c a m i l l a e n p o s i c i ó n d e s e g u r i d a d , con la reali-
zación bien de un pórtico, bien de una bóveda o de la posición de “contrape-
so” si se utilizan lonetas de movilización o cualquier otra ayuda técnica. El
movimiento se iniciará con un gesto de finta sobre la cadera de la extremi-
dad inferior que está flexionada basculando hacia la estirada por flexión de
esta, sin realizar ningún movimiento de levantamiento de las caderas por
extensión de las piernas del cuidador. El pie del miembro inferior en exten-
sión debe colocarse en la dirección del movimiento para evitar rupturas del
plano anatómico con la consiguiente subluxación de tobillo y bloqueo de la
rodilla y la cadera.
u En los enderezamientos con el paciente sentado se puede constatar que
el peso de la cabeza, los brazos y la cintura escapular del paciente puede

183
ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

ser utilizado positivamente para generar un movimiento de sus caderas


que basculan en sentido contrario (principio de la balanza).
u En este tipo de situaciones es muy útil apreciar la g r a n v a r i e d a d d e c i r -
cunstancias que hay que tener en cuenta a la hora de elegir la téc-
n i c a m á s a d e c u a d a en función de la personalidad del cuidador, de las con-
diciones de accesibilidad del entorno y de las características personales de la
persona dependiente.
u En los enderezamientos por delante, el cuidador debe controlar
c u i d a d o s a m e n t e l a a l t u r a d e l a s r o d i l l a s del paciente echando los pies
de este hacia atrás para hacerlas accesibles a las rodillas del cuidador. El
punto de apoyo sobre las rodillas del paciente siempre se aplica en su borde
anteroexterno con el borde anterointerno de las rodillas del cuidador. Se
debe evitar cuidadosamente cualquier tipo de tracción y empuje sobre la ró-
tula.
u El impulso hacia arriba de la pelvis del paciente se realiza atrayendo
h a c i a s í e l c u e r p o d e l p a c i e n t e e n u n g e s t o d e c o n t r a p e s o con un
bloqueo de sus rodillas lo que permite neutralizar el peso de sus caderas
oponiendo el de su cabeza, sus brazos y cintura escapular. El gesto de con-
trapeso permite integrar el centro de gravedad del paciente en el polígono
de sustentación del cuidador. Nunca se debe reforzar este movimiento ba-
jando el centro de gravedad del cuidador en la primera fase, ya que se pro-
ducirían bloqueos de caderas y rodillas que comprometerían el posterior de-
sarrollo de la técnica.
u Las manos del cuidador deben colocarse pasando debajo de las axi-
l a s d e l p a c i e n t e por encima de los omóplatos con las palmas de las manos
hacia arriba y los dedos juntos para evitar sensaciones desagradables de
agarre y tracción. Nunca se deben estimular los reflejos de oposición trac-
cionando sobre las axilas. La cabeza del paciente debe colocarse dirigida
hacia fuera.
u E l g e s t o d e e n d e r e z a m i e n t o del cuerpo del paciente hacia la postura de
sedestación correcta s e p r o d u c e b a j a n d o e l c u i d a d o r s u c e n t r o d e
g r a v e d a d desde la posición anterior, lo que le va a permitir bascular las ca-
deras del paciente hacia atrás, manteniendo en todo momento el control de
su propio centro de gravedad e integrándolo, si es preciso, en el polígono de
sustentación del paciente.
u En los enderezamientos por detrás en modo participativo se puede
sustituir el apoyo de la persona dependiente con la mano por el de
t o d o e l a n t e b r a z o o bien realizarlo con los codos. La elección dependerá
de las posibilidades físicas y de la voluntad de la persona dependiente.

184
Técnicas de movilización (I): vueltas, levantamientos, bajadas, giros y enderezamientos

Variaciones tipo
Se pueden producir gran variedad de situaciones considerando los obstáculos obje-
tivos y subjetivos que se pueden presentar en cada caso. Estas situaciones pueden
ser resueltas mediante la utilización de catorce técnicas diferentes de movilización
de personas dependientes o “variaciones tipo”:

u Enderezamiento con el paciente acostado sobre la espalda, en modo pasivo


por dos cuidadores mediante la realización de una bóveda (“hacer por”).
u Enderezamiento con el paciente acostado sobre la espalda, en modo controlado,
por dos cuidadores mediante la realización de una bóveda (“hacer con”).
u Enderezamiento con el paciente acostado sobre la espalda en modo con ayuda,
por dos cuidadores mediante la realización de un pórtico (“hacer con”).
u Enderezamiento con el paciente acostado sobre la espalda en modo pasivo,
por dos cuidadores utilizando lonetas de movilización u otras ayudas técnicas
(“hacer por”).
u Enderezamiento con el paciente acostado sobre la espalda en modo con ayuda,
por dos cuidadores utilizando lonetas de movilización u otras ayudas técnicas
(“hacer con”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo pasivo, con el cuidador colo-
cado por delante (“hacer por”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo con ayuda, con el cuidador
colocado por delante (“hacer con”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo pasivo, con el cuidador co-
locado por detrás (“hacer por”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo con ayuda, con el cuidador
colocado por detrás (“hacer con”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo pasivo, por dos cuidadores
colocados lateralmente (“hacer por”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo con ayuda, por dos cuida-
dores colocados lateralmente (“hacer con”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo pasivo, por dos cuidadores,
uno situado por delante y otro por detrás que aproxima el asiento (“hacer
por”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, en modo pasivo, por dos cuidadores,
uno situado por delante y otro por detrás que tira de sus caderas (“hacer
por”).
u Enderezamiento con el paciente sentado, sin apoyo de pies en el suelo, en
modo pasivo, con el cuidador colocado por delante (“hacer por”).

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ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES. MOVILIZACIONES

Resumen
u El capítulo estudia de forma pormenorizada las técnicas de movilización necesarias para gestio-
nar el cuidado de las personas dependientes, paso por paso, de forma secuencializada y con un
amplio número de dibujos relacionados en los que están intencionalmente marcados los gestos y
las distintas posiciones y movimientos para facilitar el aprendizaje. En la elaboración de los
dibujos hemos dado más importancia a la posición correcta de las extremidades del cuidador y
de la persona dependiente en el proceso de desarrollo de la técnica de movilización que a la
estética del dibujo. Igualmente hemos considerado más pedagógico el dibujo que una fotografía
real, ya que era más difícil de encuadrar los gestos y posiciones idóneas y correctas.
u Como se puede apreciar las técnicas necesarias en higiene postural son pocas, lo que las hace
complejas es la infinidad de situaciones que se pueden presentar en la vida diaria de acuerdo a
las características individuales de la persona dependiente y del cuidador y los obstáculos que
presenta el entorno, como diferentes gradientes de altura y espacios reducidos.
u Las técnicas básicas de movilización que se estudian son: las vueltas, los cambios posturales,
los levantamientos y las bajadas, los giros y los enderezamientos. Hemos dejado para la segunda
parte de este amplio tema, que desarrollamos en el siguiente capítulo, las traslaciones, las
transferencias, las elevaciones y los transportes.

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