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BEL CANTO

El Bel Canto (canto hermoso) es un estilo musical procedente de Italia y estrechamente


relacionado con el mundo de la ópera. Su origen se remonta al siglo XVI, aunque se hizo
especialmente popular a mediados del XVIII y durante el XIX, con figuras de la talla de
Vincenzo Bellini, Gioacchino Rossini o Gaetano Donizetti. También debe dársele crédito al
compositor del siglo XVII, Pietro Cavalli, por introducir este concepto, pero su calma y sus
fluidas líneas melódicas forman parte de un estilo diferente que pertenece a otra era
completamente distinta.

El canto de Bel Canto se caracteriza por enfocarse en la perfecta igualdad y uniformidad


de la voz, el legato habilidoso, un registro superior claro, una estupenda agilidad y
flexibilidad y un timbre dulce muy particular. Las óperas pertenecientes a este estilo
presentan una ornamentación florida y considerable, requiriendo mucho en el camino de
las rápidas escalas y cadenzas.

Enfatizando la técnica por encima del volumen, este estilo ha sido famosamente
relacionado con un ejercicio que dice demostrar su sinopsis, donde un cantante sostiene
una vela encendida cerca de su boca y debe cantar sin que la llama se sacuda.

Sueño de una noche de verano, de Félix Mendelssohn

El sueño de una noche de verano (en alemán Ein Sommernachtstraum) es una obra
musical escrita por el compositor Félix Mendelssohn – Bartholdy, tomando como base la
obra de teatro del mismo nombre escrita por el dramaturgo inglés William Shakespeare.
Mendelssohn compuso esta obra en diferentes momentos de su vida. Entre el 8 de julio y
el 6 de agosto de 1826, cuando su carrera estaba comenzando, compuso una obertura de
concierto opus 21 y se estrenó en Szczecin el 20 de febrero de 1827. En 1842, unos pocos
años antes de su muerte, escribió música incidental (opus 61) para una producción de la
obra de teatro, en la que incorporó la obertura existente.

La obra comienza con unos compases lentos y luminosos interpretados por la sección de
viento madera que nos crean el clima perfecto para introducirnos en el maravilloso
mundo del reino de las hadas, gobernado por Oberon, su monarca. Situados en este
mundo de fantasía enseguida escuchamos a sus habitantes, esos duendecillos que
pueblan el bosque y que imaginamos sin dificultad gracias a las figuraciones rápidas de los
violines (min 0'27). Pero como ya hemos avanzado antes la historia de Shakespeare se
desarrolla en varios planos, el siguiente que vamos a escuchar es la corte. Aparece por
primera vez en el min 1'14, se trata de un tema triunfal que simboliza la corte del Duque
Teseo, si recordáis lugar y transfondo común de toda la comedia. Y en esa corte se
desarrollan varias historias de amor al margen de la boda, la primera que Mendelssohn
nos presenta llega en el minuto 2'20 son Hernia y Lisandro.

Presentada la obra, detengámonos un minuto en esos términos que avanzaba en el


párrafo anterior. Lo primero de todo tenemos que aclarar qué es una obertura y qué se
entendía por este término en la primera mitad del s. XIX.

Una Obertura, como bien indica la etimología de su nombre, es una obra que sirve de
apertura o entrada a otra de gran envergadura. En un primer momento, en la época de
Monteverdi, estas obras no tenían gran valor musical, simplemente atraían la atención del
público indicándole que algo iba a comenzar. Con el paso de los años esto cambia
radicalmente y en el s. XIX la obertura de un drama nos va a ofrecer una síntesis
maravillosa de lo más característico que vamos a escuchar.