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EVOLUCION DE LAS TECNOLOGIAS 2G, 3G Y 4G EN LA TELEFONIA

CELULAR

Es una realidad que la tecnología celular se ha convertido en los últimos años en


una de las tecnologías comúnmente utilizadas a diario por millones de personas
alrededor de mundo. Es una historia corta, pero que ha ido mejorando y
optimizando los servicios de comunicación de manera vertiginosa, donde el
teléfono celular es el dispositivo que más se comercializa, ha logrado convertirse
en una parte fundamental para las comunicaciones y otras actividades educativas
y laborales que las personas realizan a diario.

En esencia, un teléfono móvil es un receptor - transmisor que recibe y envía ondas


electromagnéticas de radiofrecuencia. El terminal convierte las ondas sonoras de
nuestra voz en ondas electromagnéticas, que viajan a través del aire, siendo
recibidas y reenviadas hasta el destinatario del mensaje mediante una o más
antenas repetidoras. Una vez alcanzan el teléfono del destinatario, son
convertidas nuevamente en sonido para que este pueda escuchar el mensaje.

Para que el teléfono celular funcione requiere de antenas receptoras con una
adecuada tecnología. Este sistema de conexión telefónica se ha ampliado y
desarrollado, paralelamente con la evolución tecnológica de los propios teléfonos
móviles, cuyo proceso se identifica por generaciones de acuerdo a los avances
que se van introduciendo.

En la primera generación (1G) que surgió a finales de los años setenta y


comienzos de los ochenta del siglo pasado, la cual se caracterizaba por ser
analógica y únicamente para voz. Introdujo la utilización de múltiples celdas y la
capacidad de transferir llamadas de un lugar a otro mientras el usuario viajaba
durante la conversación, para lo cual la torre de cobertura se enlazaba con los
sitios de células cercanas para mantener la comunicación.
Una desventaja de esta generación es que no todas las redes estaban basadas en
los mismos protocolos, dependían bastante de sus fabricantes, no era fácil
interconectarlas ni utilizar los mismos terminales en distintas redes. De igual
manera la calidad de la voz era relativa, la capacidad para transmitir datos era
baja (del orden de los Kilo bits por segundo), las baterías duraban pocas horas;
pero aún así, el servicio de telefonía móvil despegó y alcanzó cerca de 20 millones
de usuarios en 1990.

Para la segunda generación (2G), los avances siguieron y a principios de los 90 se


introducen las primeras redes basadas en un protocolo estándar que tenía como
principales objetivos la interconexión de las redes y la posibilidad de conectarse a
ellas con un mismo terminal, apareciendo el primer concepto de roaming. Este
protocolo es conocido como GSM. Como ventajas con relación a la primera
generación están: una mejor calidad de voz, mayor velocidad para transmitir
datos, transmisión de faxes y los famosos mensajes de textos o SMS. De la
misma forma es pertinente destacar el intercambio de imágenes y la posibilidad de
navegar por Internet. Esta mejora se debió a la implantación de la tecnología
GPRS, lo que favoreció en su tiempo la aparición de los teléfonos Blackberries y
de los primeros smartphones.

Como es lógico, los cambios en la tecnología están destinados a optimizar los


sistemas y procesos tecnológicos. Desde esta perspectiva es que surge la tercera
generación (3G). Las mejoras que se destaca son: se aumenta la potencia de las
antenas, permitiendo más conexiones, mayor calidad de voz y mayor velocidad
para transferir datos, alcanzándose hasta 2 Mega bits por segundo bajo
condiciones determinadas. Por lo tanto esa mayor velocidad contribuyó a la
aparición de aplicaciones de audio, imágenes, comunicaciones y vídeo en tiempo
real, aunque a veces limitadas por la capacidad de la red o de las antenas a través
de las que se conecta el móvil. De la misma forma se facilita la movilidad dentro
de la zona de cobertura de un operador, pero también entre distintos operadores y
países, ampliándose el roaming de voz y mensajes para incluir la transferencia de
datos. Es importante resaltar que una de las características principales de esta
generación es que permite ampliamente su integración con Internet, mediante el
uso de protocolos comunes (IP / TCP-IP), lo cual permite mantener la velocidad de
crecimiento de los servicios móviles.

La cuarta tecnología (4G), evolucionó con el objetivo de introducir mejoras en las


antenas, en su capacidad, cobertura y calidad de señal. Uno de los cambios
característicos es que se optimizó la velocidad de conexión a Internet y que en la
actualidad empieza a ser comparable con la de una fibra óptica, pues los usuarios
disfrutan de velocidades de hasta 20 Mega bits por segundo que permite ver
videos en tiempo real con una calidad comparable con la que podríamos verlos en
nuestro televisor.

De todo lo anterior expuesto, se evidencia que los avances en las tecnologías (G)
de la telefonía celular todavía siguen, pues las personas requieren de un servicio
mejor. Un ejemplo claro de esta necesidad es que el servicio de internet que se
ofrece en la actualidad para la telefonía celular se garantizada, es decir, que
tengamos una velocidad de acceso a Internet independiente de la cantidad de
usuarios que haya a nuestro alrededor.

En síntesis, los cambios que se han dado a las tecnologías de interconexión


celular se han dado como respuesta a la necesidad de mayores velocidades de
transmisión de datos, mayores capacidades de almacenamiento que permitan
ofrecer nuevos servicios a los usuarios con excelentes tecnologías capaces de
adaptarse a cualquier tipo de red sin ningún sin ningún inconveniente. Esta
evolución busca satisfacer las necesidades de comunicación, al evidenciarse que
la tecnología esta en constante desarrollo en armonía a los inventos sofisticados
en busca de la mejora del proceso de comunicación para que sea eficiente a un
100%.