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ffittura
,iril'. 1,
v personalidad'§ ij$l

- dREVIARIOS
'DEL FONDO Dg CULTURA ECONÓMICA
40 CULTURA Y PERSONALIDAD

Srupo reaccione así no muestra otra cosa, en cuanto a


su personalidad, sino que cuenta con una capacidad 2
normal para instruirse. Sus predisposicigge¡.,pg5g-g¡3;
les no se revelarán mediante sus respuestas cultural- CONCEPTO DE LA CULTURA
I
-q¡-[9¡-"e-4étq4?q,rrqg--p-d,§"r¡§-dé,r-yi+"sib-!-"j*ds-1a-pe"'¡t,
cultural. Son las discrepancias, 1t no su conducta nor- El conocimiento de que las diferentes sociedades adop-
t tan formas distintai cle vivir se remonta hasta los
¡
iñál;10 que reviste inteiés para conocerlo como indivi-
duo. En esto radica el gran interés de los estudios tiempos más antiguos' El primer individuo que fuera
a parar a un campamento extraño, y encontrara que no
o
culturales para'la psicología de la personalidad, y hasta
"t que el psicólogo no sepa cuáles son las pautas de con- poldí, h^blrt con aquella gente ni entender cuanto veía,
ducta impuestas por una sociedad determinada, y pueda áebió haberse percátado de las dif-erencias que prcsen-
; no tenerlas en cuenta como indicadoras de la perso- ta la cultura. Óe haber sido 1o suficientemente afo¡tu-
nalidad, no estará capacitado para traspasar la fachada nado para regresar con vida a su camPamento, sus ob-
.-
j de 1o que es adaptación social y uniformidad cultural, seryaciones lé suministrarian abundante material para
con el fin de llegar al auténtico individuo. las charlas junto al fuego.- Todo el mundo se interesa
oor la rara b curiosa conducta de los demás y le gusta
F iir t rUlm de ella. La presencia de cualquier narración
cle un viajero, realmenté buena, no- radica en los iugares
extraños que menciona, sino en las originalidades de
sos *or"dor.s. Los cuentos sobre costumbres aienas
deleitan a nuestra especie, y se escuchan con la misma
=: mezcla de orgullo y énvidia subconscrente que hace tan
entretenida Iá mái insignificante habladuría de nuestra
misma sociedad. Il-.-fq&t-g, el más grande de los narra-
dores in ternacionaiéi, Tonla gró gran par.!e-- {s'sg--hi§Jp-
qia a .1o qu, 9- 9g-lg -4-c-tgaiidad llamarÍ-aUos. -4e¡-cll¡Cio-t19s
áequltur-as,-iiédl-ñéó¡at-taSs-4"+La.1_gleg-'1il.-{e*}eg*+,?s
notablesdif erenCilién11"e-!f .-{9.s-1-q"ry--b-lgtSrSg+s-.Y.94P:
iJ
-cját,
y lüdiléia'-soiñié§t"AA qüe aquellos
expresándo
i- - bárbaios ie retira¡an al interior de sus cas:1s pata
satisfacer sus funciones excretoras en lugar de hacerlo
F en Ia calIe, a la manera civilizada de los griegos.
i-:(:
Pues estos detalles han sido transcritos por tocla cla-
se de autores, antiguos y moclernos, de modo qxe con-s'
tantemente se ha'venido acumulando un conjunto de
datos que todavía son útiles al actual investigador de las
culturai. Pero, hasta Uno.Xi muy recientes, los hechos
42 CULTUR-A, Y PERSONALIDAD
coNCEPTo DE LA cuLluRA 43
de cste tipo se colcccionaban con un espíritu muv seme-
neral, pero el segundo es Lur problema concreto que sólo
¡antc ll del ernrteur quc rerine reliquiri irrrlígcrrás. Las puede resoh,erse estudi¿indo las concliciones ]¡ la histo-
costumbres de los grupos no européos se coirsideraban
ria locales. Pero aun cuando este problema se resolvie-
como curiosidadcs propias aiombrar a los profa- ra, la solución no diría gran cosa clel comportamiento
ttos,_v cuanto más raras .para
), bizarras fueran nialror éra el de los miembros de otras sociedades.
orgulio clel descubridor.
,'Los escritores de este p*i"a" El segur-rdo cambio, que apareció algo después que
consideraron las costumbres de su sociedad como las
debidas, como las norrrales, r-ro sujetas a obfeción algu-
el primero, consistió en que se llegó a saber que hay
muchos problen-ras clue úr.ricamente pueden resoh¡erse
na, v hasta hace cincuenta años, la descripción de Jna
estucliando el conjunto de la vicla de las sociedacles.
moderna pauta- cultural
-europea,
, nran'o, que fuera Aunque se puedar cleseirtrañar ciertos hechos de Ia con-
d.e alguna aislacla comunidad cimpesina, se huÉiera con-
ducta humana mecliante Ia comparación de las cliversas
siderado tan fuera de Iugar en un traiaclo etnográfico
fo¡mas que toma en ias sociedades una particular insti-
como un cuchillo de cocina en un carcai de fiechas.
tuciór.r con-ro el matrimonio, existen muchos otros que
Períodos de "caza-curiosidades" semeiantei al mencio_
sólo pueden entenclerse observando Ia mane¡a cle actuar
nadó pueden enc_ontrarse en los principios de casi toclas
est:r institución en determinaclas socicrlacles, y cómo
lrrs ciercias. por 1o quc parecen ser una etapr rrccesrria
se relaciona con las demás instituciones. Este rnétodo es
en su deslrrollo. La tendencin lrrrnlrnr a ri,rmulrr no-
todavía más necesario cuando se trat:r de comprencler la
i,gdades se transforma- despr-rés
1. otros ir.rvestigaclores conducta individual, pLles sunqrle re¿rccione peculiar-
estudian y orglnizrn los mrteriáles coleccionncl-os. Al
mente a las situaciones dadas, la personalidad se mani-
re\'rsxr_ estts er)tiguas etnogr.lfias, ocrlrre cou frecrrencia
fiesta n'rodelada por sr.rs erperienci¡.s en el cor-rjunto de
que
.
el investigado-r nrodeino se ir¡ita por las incons- la vida social. Con el progreso de los estudios de la
cientes omisiones de sus ¿rutor_es_, pero cónvienc que re_
personalidad, el concepto de ctrltura ha llegaclo a ser
cuercle e1 r'iejo adagio de que ,.Nlai r ale poco que nada,,.
de importaircia fundamental, tanto para el psicólogo
Con el tiempo se intr.odujcron ciertas modificacio_ como pára el soció1ogo -v el antrol:ólogo. Será una de
nes en eI criterio de quienes se ocupaban de ésÉos asun-
Ias armas más írtiles que tenga el psicólogo para sus
tos, y de
.la simple colección cle óuriosidades se pasó investigacior-res, pero para que sea plenamente eficaz,
a h inlestigrción científic¿r de Ia colclucta humana. La antes es preciso entender con toda claridad 1o que dicho
primera, y tal vez la n.rás importante de estas moclifica_ concepto implica y cuáles son slls lir.r.ritaciones.
ciones fue que sc dieron cuénta cle que para entencler
El término cultura, cu¿rndo se le emplea en los estu-
la vida humana en gcneral er,rn r.nás iurportantes las dios científicos, no tiene el l'alor que le da el r'ulgo. En
semejanzas de l¿rs costunrbres cle hs socicdides que sus
general se refiere a la fo¡ma de vicla de cualquier so-
diferencias. Así, el hecho de Ere toda sociedaa' tenga cicclacl, v iro simplemente a las zonas que la misma
algrin tipo dc orgar-rización farniliar es a la larga mucño
sociedad consiclera como mris elevadas o deseables.
mas trarcenclelte que el que las mujeres tibetanas cle Ia
Cuanclo la cultura se aplica a nuestro modo de vivir,
cl¿tse ritfenor tengan generalmente i,arios maridos. EI nada tiene que \,er cor-r el hecho cle tocar el piano o ves-
primero constitul'e una guía para entender las necesi, tir bien. Para el sociólogo, esas actividades son simples
dades 1' Ia potencialidad-de Iá especie humana en ge_
elementos de la totalidad de nuestra cultura, totalidad
41 CULTURA Y PERSoNALIDAD
que también comprende actividades tan distintas como coNcEpl'o DE I_.A cULTIIRA 4i
la,de tregar,platos o conducir un autonrór.il, pcro quc nuevo vocablo, los que trabaian er una determinada
a los fines de los estudios sobrc la cultura íon exacta- ciencia tienden a emplearlo casi con los mismos signi-
mente de la misma categoría que .,los más grandes refi- ficados pero con matices inciividuales. Cor.r el tiempo,
namientos de la vida". -De ló anterior ,.?..lu.e qr. se implantan los significados mlls aceptados y se des-
para el scciólogo no eristen sociedades ni inclividüos los inclividuales, siendo ej final de este proceso
-echan
que carezcan de cultura. Toda sociedad posee una cul- la aparición de un concepto claro y preciso que se de-
tura, por muv sencilla que sea, y signa con un solo vocablo, de significado nítido para
loclo ser lrumano es todos los que trabajan en el campo científico respectivo.
cnlto en el sentido de que es p_o.r!ádo¡ de una ii otra
cultrrm. Sin embargo, arin cuando se haya alcanzado este acller-
El trabajo.rlel _sociólogo dcbe comcnzar con la in- do, el término usado puede ser susceptibie de definicio-
vestigrcion sobrc' las cuLturas, o formas ceracteriiticas nes diferentes. Pero la esencia de toda definición es
de ridu de las diiersrs sociedacles. La cultura. scgrin que sclecciona alguiros aspectos de1 concepto total, des-
el sigrificacló. que acluéi ie dr, -iéirrer."tr- ,"" genera- tacándolos a expensas de los clemás. Esto, I ei consi-
lrzacron brsad¿r en ]a obscri.rrcióu v colnptración de guiente valor de la definición para un propósito deter-
una serie de culturas. Err grrn parté gurráa con éstas minado, dependerá de la finalidad que persiga su autor.
la,r¡isma releción-que e1 "inono a¡aña",, de la descrip- Ha,v n.rtrchas definiciones posibles de uta cultura, cada
ción de un naturalista respecto a los innumerables má- una de las cuales es íltil de acrierdo con el tipo cle i.ives-
nos araña, culo-conjunto constitu).e la espccie respec- tigaciones de que se trate. En esta forma, sería absolu-
tiva. Currndo e1 antropólogo e*pr"sa qu'e 1, cultura tarnente correcto clefinirla como "la herencia social de
tiene tales o cuales carácterísticed, lo qú" en realidad los n.riembros de una sociedad", pero esto ayudaría poco
quiere decir es que todas lrrs cultu¡as piesentan en co- a los inr¡estigadores del desenvolvimiento de la pérso-
rlún es:rs características. Son las culiuras, r,inculada nalidad. Basándonos en el uso general, y en conside-
cada una a su sociedad, las que constitut.en las entida- ración a los inte¡eses especiales de los investigadores de
des organizadas, funcionales,'pcr lo quá el individuo la personalidad, aventuraremos la siguiente dSfllr_Ufé¡rt
debe estudiarse en relaciórl coi, ,,ra .ültur. particular. "Una
uila cutntra eS la
cultura es Ia Conilgur:lclolt
configuración de la Cot'tducte
conducta aDren-
ápién-
A pesar de que durante muchos rños se'ha usado dída r .Té lbl;A'IiltáAñffi ffis
ioñrp?rfen ü ti¿rsrriiteri lolm.''
el cultura para clesignar el iipo cle vida de una -ésta
"ocablosu significado exaCto, en función
socieclad,
Cóino tóda' <lefinicióñ. ñq;iere cierta ampliaciórr
del conteni- El término c.onfíguración sig-
do, todavía es \¡ago en ciertos respectos. Como otros 1,.algur.ras explicaciones.
muchos nifica que tanto la conducta como sús rbJuitaa¡i; q;e
-conceptos empleados en ias ciencias sociajes,
_

el de cultura ha renido srifriendo con cl uso uD proceso componen una cultura, encuéntrairse organizados en un
de delimiteclón_gradual. Dicho prcceso obedece a las tolg q.u. sine de m,ode]o. Este aspécio de la cultura
necesidades cle las cicncias nuevni, algunas de un <les- irnplicá cieito número- dé problemri, 1r.ro en estas pá-
a¡rollo nur rápido, \' es el único reaimente factible a ginas no es preciso.tomarlos en cor-rslderación porque
falia de una autoridad última a la que pudieran scme_ la conducta aprendida limita las actividgdes poi clási.
te¡se las diferencias de opinión. iuanáo aparece un ficar, como parte de-una configüiacién culturai, a aque,
llas cuva forma se .ha modificaclo por el proceso 'del
CUL,TURA Y PERSONALIDAI)
aprendizaie; esta limitación la sanciona CoNCEP,Io DE LA CULTURA 47
el prolongado
uso. A pesar de Ia er,iclente irrnu.n.ir -lue pueden clasifica¡se com.o conducfa aprendida,
puesto
sobre Ia que carecen de las cualidades dinámicas q,,. él iérmi_
cuitura.cjercer, no se consicleran .;;r;;r;i.,
integran_ no implica. Al igual que las realiclades dil medio
tes ni la conducta instin tir a ni l,rs t",rtclencias ex_
f uncla- terno, ejercen
mentales una_ influencia directa en el clesarroiio
-que en última instan.i, ,ur"inirion .os incen- lxs pautas de conducta. En esta forma, al
de
tivos de ta corducta individuat. Sl;-;,r;;;g", enfrentarse a
aunque nue\a siturción, el individuo reaccionará, no ,ni..-
se eliminen estos fenómeno, d.t ;;;;;i;
á.' ..,ri-o=rr, _una
mente de ¡cuerdo con su realidad objetiva, sino
l?9r,,j le qrreda un scntido ;rr;;;ilí;rnrente también
pllo. )egun sc hrzo notar en cl cap_ítulo anterior, am_ ::ry]]-,lj: como resultado y .o"oJmi.,iüs qu" hry,
acritudes,.vatores
parece adqulndo
que aparte de los conectados con'1os procesos de su experiencia antérior. Él
tiriofOgi- qlre por r ez primera encuentra , ,,, bñ;;,
cos el honrbrc cuenta co¡ mlry
l_rocoi refleios que no !.]y]lti:g
vez lo adore como si fuera un clios, lo trate
;i
sean condicionados. Aurrque Iá lonriucta
í; como a un
d^,:,jnguiclo o lo at.rque ;';;d;;;. dependien-
las.necesida<tes, Io normal i, qu. ú; ];;;;,
q,e"iü;.;;
rei,ista l,:."+id 'iipo
estén condicion¿rd¿rs por la érp.ri.;;;';mo
con el acto de comer,_que, aunque sea una
ocurre :::ll.l:::.,ler uricamente de los f;¡cr-orcs del
estudlamos.
que
respuesta a
la necesidad indivicjuaj. de nutrir's! Quizás ciertos sociólogos encuentren discutible que
de-ia forma en que se_hala ,pr*á,ao ];-;;r, ctepende
,-tr..rlo.
se incluvan los resultadós materiales de ia
rrase que. se ailaltza, el l, u, .
entre los fenómenos abarcados po, .t .án..oto
conducta
.termilro conducla debe tonlerse de cul_
eu su más amplio sentido, de maneru qr.-.o*pr.rd. tura, per_o esto ha siclo admitidá por el uso'antropoló-
todas las actividadcs ¿.1-ir¿iri¿ro;';;r.r, gico desde hace tanio tiempo conio eL terrnino
mismo
-eo";= manifiestas de,cultura;. I,9s objetos q* t rlrlturi-.nt. t,rn f*bri
i.:li: jj .*, isu i, il,
i*
I "..""
p, i.or o gi.r s.,
"
:,:r,,de esta r
cado y utrhzrdo los miembros de una socieclacl
se I_1!i conocido cotectiuáÁ-ént;".;;; "* t:.;trura
definición, ta instiucción, siempre
Lr:^.1:: _qi:posrros
el pensamrento, etc., no se corsideran más
que como ma-
otras tantas formas de conducta, .or_ro y se h¿rn considsado .orro pári. i"iü;;ffi;
*--"-*A1",-
1o, irovimientos la configuración culrural. En estl'.ró'LJ'u.rcladero
musc_ulares coordinados que los'pro..r*
prenden.
té.ri.o, .o*_ proDtema corsrste cn snbcr si los objetos
dcben consi-
La expre¡ión rcsultatlos dc lo ccncluct¿ se refierc derarse en sí mismos como parte.ie'l" cultura
. a contenido, de la cor-rfiguración culturri ¿e!..i,
o si el
tenourenos. clg limitar-
.dqltrpos totahnclte tliiórentcs: psicoló- s: a,los etententos psicológicos a que corrcspondcn los
prlo I,mnterial.. El primer tipo abarca aquellol resul_ oDJcros. lrli.otras prlabras
rados de la conducia que cstán representndos
en el in- ¿se inciuirá el h'acln o so-
dividuo por ios estadgs*-plic_qlggÉ:."r' ;"*nrende ramente, las lcleas que comparten los miembros
las de una
sociedad acerca de cómo deba ser un hacha y
ecli!-q.dps, 1os..9i;ieri.ffi-qil,_i1j,Qres y el sabe¡. Clasificar qué cua_
estos f enómenól lónio'i.éñiü¿"; ¿"ffi;*;cta lidades hava de tener? La_ inclusión a" t.u"of¡dto, *._
parezca un verdadero tour de
tar'ez teriales la labor de aquellos i,r,=iiijrlor., q*
force; pero es incuestio- 9onpl_i9a
nabie que se encuentran en cl údiv;áJ;."oñ tratan de utilizar el concepto de cultura ?on ciertos
de su interacción con el meclio qr. f" "r;á*,
,.rrltrdo propósitos: pero para quienes ,. o.uprn jel
cstudio
aprendizaje consiguiente. Al misñá y clel d.e, la personalidad, la eliminación
cle ia cultura mate_
ti.*p*J'trr,rpo.o ilai collstlturfla una verdadera pérclida y no una ga_
48 CULTURA Y PERSoNALIDAD

X3",?i?,,,I1, T"9#
qu"1áo individuo
:*:=t","siempre se
coNcEpro DE LA culruRa 49
partir que justifica Ia. inclu_sión de
¿rl á.' urta g-ran varie-
go en Ia confieuración un determinado ras_
,.9^o^Tllt'de
"¡i.t*'ift gultqrrlleü ili.r*inrrr. .n
retació n. at 7ó ií¡n"uo sáqin:i¡1i;;ui
É una cuttura tal iomo qti'J?_ I
¡lt l', réia ójé n a
q!"..g}*d"áüiá-Hlio.Y"ói
I
d iffiftr:j.5'f-#:tr:{#t$ji,#''f-.{:# ejempro, el rrécho a; q"á";;to+iíá*mil-mUa; *a,
que un solo médico en cie¡ta
comuniáar] no cuerrá
eü ¿o á.,,ioiü ¿" ;Ji,Jir#:* decir que los ¡ecursos pror.rioirüi"ái'rn*r',r¿iji,,iá
q
j
"r más fundamentater,
pectos ü .:::il;'.flltl,:?
;;;;h ;üira., no deban considerarse c_omo parte
integráte de la cul-
ran co-
ll1:r de ta timider, o rr'*nii;";;;'rí,mismo. tura de la comunidad, yory'rfÁáte'Z?ii'f,rure
h n¡¡o
La otros médicos con anterio.idrd
t;;l;";;ñ;
te.,i¿o
r;;r;
ql fi#tlfl¿'áP5i.l[{t-Hr"sy, será -qyg-1e-i,á' .n una casa mente tendrá otros más. por c<insfuientg"en
totalméirte diferente de
r, Jal". 1;:;"r,;'iFlel el trans_
curso del tiempo hay una participaci"On"en-áeterminados
ci
& _qi,ri,,,iJ,n¡il.j"r,filÍ;ü".llrr#iÍá?ffi
srtta y acosfáisáén cama
supone toda una ierle
tI:T] tipos de conocimienlo y
un momento dado. Esto "brau.ir,
,r;q;.;" exista en
último no, it.u"'inmediata-
ED gos infantites que fáttan de ries_
br cuyos miembroi Io hacen
p"i ;;;;;t":,i,il, sociedad
mente al problema de.si-los ,rrgor-dá
cá'rioci,ni.nto o
de. la c.onáucta individuales
s en eI suelo. qrJ ¿".ür¿r"ri".rnrr,., un,
cultural deben .onr'iálrrrrá ¿oá.
F 9=1§ ¡"Jfl
I!;-,1?, f:ff:|jf;J.;Jfffi,í
lti;j:,, #,;r pro como parte de la cultura. Lógicame"te u, prir.i
:lleqoría
¡¡t este caso, por comparti, ,. .rtI*á. que deban se¡]o pero es probable
d q;" ;#,a.t.rmina_
"''t,¡ü_.ü,";;;"il:,r',,",H""üT":'r',x""11:l,E,Xil:
no actúa.n .o*o
T[ :l$11*?i'ni#:;:É:i{i¡ffiffi H;,*:*i-*}
una-acrividad áé*cboper{cló¡- "i.*"nt",
en marcha, resulta oue a
J."irl""iiñr:io" cuttural
tr¡ uuatqurer rasgo de la conducta, " p."pñáaá conjunta. o¡den académico. t
pr"ür"*r'H';;, bien de
pecurrar a un individuo actituáe;, ;;c., que sea
aislado'no-r.-."*!iál*rá como se impone otra.consideración respecto
& parte de-tniiuiá;i:r";
la cultura de sociedad, _-,..1":g
y.|noc-gllrpe$lr
de Ia definición qu.
al tér-
D it¿r¿.r li si bien estas peculia- No se
debe creer que éste imnlicr .,,^';:^-;^-^:;:j
"rtuáií;os.
c¡ :T: r:, il' ;'i:ü: i"E'.,X J:i-# ui'..J1 i, i,' i,1,.3, f :
o'3',XiiiiJ,L,J 'r'f :::: g: ," ññ';ü pequeño
o
GE
i;n
pq3 te j e¡ ceii ;, ; ; # tlilffIi'Í; *ff;í,J.JÍ"li:i:
cul-tgIa mi§n1ps- =iinicá
¿*#=¡Ét***rl#ffi
imposible encóntrar
mi-embros
r" ."l"Á.ntt**üI[í#l'clmpa,tido
¿, ,*iáárJTrrlrt"
h loljgd:r.los
racrón total de Ia misma. "", -.lrilir.,r" ar-
p( 3 Lrs -i¡rt*i;';;;*itr;u ,"
desepvuelven, y en el cu¡so
§ft a""uliuras
,,
- Para-áciaiai todavía más las limitaciones impuestas cierto\ etementbs v asimilr;
que como
at contenido culru¡at ,or.
ir.tor,.J;;illrl es necc :::ll1d_"
"l;r:;";;#
de este p,oceso pu.a." .i"p*ii;;;;
sano recordar "i
que Ias culturas son continuos. macrones casi completas en
cuanto ,t
transfor,
El com_ tundos cambios y pro,
en- Ios patrones, si ia "ont.niáo,
;;;l.drá perdura
)V CULTURA Y PERSONALIDAD
CONCEP'TO DE LA CULT'URA
lo bastante y se ve sometida a sLrficientes vicisitudes. ,1
ror esto en el mundo hrv lirLrchos hrglres dorde, segrin ción, evitándole así la necesidad de pasar por muchas
otras. experier..r cias, frecu entem en te periosas, iasta
las pruebas surrirristrrdri po, t, ,ni?opái"g,. f,ii.ri'i. Ios ajustes adecuados. En muchos'r.rp..iti la t¡asmi-
lograi
población moderna descieicle ¿lr..tui."tE de la
neolítico sin auc i¡nrás. sc lra1.a interrunrpiclo la
clei siórr de dichas adaptaciones de la cond,,cta ís cn cierto
'social, conti- moclo paralela a la de las de orden estructural y fisio_
nuidad culture'l r- ,runqric la vida cle clich,rs po_
blaciones moderias tenga muy pocos rasEos lógico cles_arrolladas por Ios ,.rt"c.r-es -áLi in¿ivid.,o
en común colro rcsultado de las lnutacioncs y de la selección. En
con sus antecesores neoliticos. Si se tomí una configu-
esta forma, las técnicas culturaleé para conseguir
ración socio-culturai en un cleterminado n-romento, ali_
.lrav se mentos-cn ln iuugla, propias de alguna sociedacÍ de ne_
halla¡á. que no ejementos ctltrrralcs quc con,prrta, gros clel occiderrte de África, ideadas por hs generacio_
todos los nriembros de-la so_ciedad, u qu.'rnnque
prrti_ nes pasadas, las recibirá el indii.icjuo ai serle
cipen de alguncs todos.los acltiltos, Ios ilnos ,ioio }üren, trasmitidas
por- la instrucción. Un alto graclo de inrrunidad
en tanto que muchas ideas y actividades cle los adultos a la
t.trl .propins de los, miernbros ile rlgrrnas agrup¡- tanr!1ef logrado. por-las prsadas g.n.rr.ioner,
:?1: exrstcntes Ir]lrirl
te seril trasmitido por Ia herencia, y ambas"trasmisiones
crones den lro de la socicd.rtl, r a íe.lrr los-hoLl-
seran necesarlas p¿rrn la supervivencia dentro
bres. las nr.ujcres. o ciertos aiteslnos cspccieiizaclos. de las con-
Di ctctones locales.
cnas e\peclalrznclones no cl,ebcn dcjrr - de consiclcrarse,
Este exanen de la cultura que dicho concep-
como parte de h corfiguiacion cuitural,
_s.r¡ _embargg,
que. se aiustan a otros elerncntos áentro
to-comprende fenómenos"pii _revela
1o ,r.rro', ¡. i;., ó¡denbs
I., de l¿ con_
rrguracron y contribuven al l¡ienestar c.lel conjunto drtercutes. l)el.material. es decir, de los proáuctos de Ia
de in5lustria; del cinétiSq"o la conducta
Ia sociedad. -riifi.ria'ip*riá
que necesariamenté implica movimiento) y?él'i_Jgri_
El término trasmítir reguiere varias consicleracio_ es- decir, los conoc{.rl-le¡lt9g,
nes.,F,.l-compartir los elemen'lgs de concloctl, go, l1g..gc.¡iíuá.s y ioi irn-
etc., cJe- lores de que prrticipau los miernbros
pende de su trasmisión de uno a otro inJiuiauo' de ;, iocie¿aá.
medio de la ii.rstrucción.o de 14 jm¡1agjfp. Erto,
po, rart los propósitos dcl _preserrte estrrdio, los fenómenos
prd."- cte las.dos p,rrmeras órdene-s son constituventes
sos actíran a trar,és del tiempo* del as-
iiá'*;i;lrir"ie tos ele- pecto manifiesto de una óultura, v los áel
mentos que componen las cói.figtr.acioíes culturales
se sean los fenómenos psiquicos, lq..;;;;
rrasmtten dc generacion en gcncración r. durrn
más r¡uc lel' aspecto áncubíerto
de ta nrsma. Ambos son igrralmenté réales e importanl
la vid4 de cualguier mienibió ae ta soóieááa.^'il;.,
punto de vista del indir,iduo, la- cul[ura áe ]a socie- tes para _entender la conducta huma_na, pero para el
-social,
"i investigador representan problemas á,f,;á.i;;.
!.a{ en. que éste crece constituy. ,,, t ...rr.ia
clis-
El as-
pecto manifiesto de toda cuitura es concreto y tangible,
hiológic.n,.rí. pu.A, i.,,.r. Aqirélia
I^r:1^9:
re ! quctoda
proporcrona una serie de adaptaciones al Áedio ::!i :"]*", a "y
.1¡ obsenación v registro rlirc'ctos no
orrece conclusron-alguna que uo pueda corroborarse con
que ticne que.vivir y. ,.tlrr. ertm narpir_
:Tl:rl.-:i
clones, encarnadas en pautas de conclucta, las crearon
ra avuda de ntedlos mecánicos colno la cánlara cine-
los miembros anteriores de su sociedad, c:omo matógráfica y la grabació,., ¿.t sá.,iáo.- i;á; posible
resultado error en su campo no se deberá más que a una defec-
de sus experiencias, y las han trrr-iii¿; lal;;; insrruc- tuosr obserlación, pero fácil será .orr.girlo.
52 crrr-r.uRl y pERsoNALTDAD coNclpro DE LA cULTURA 53
N,Iasl¿ inforr.rración sobre Ia cultura cncubierta pre- diante Ia pequenir gratificación de que por 1o general
seirta problemas cle ru.r tipo totalmeirte distinto. Ésta se dispore para estos trabajos. Por consiguiente, lo que
es cuestión de estados psíquicos, v l¿r naturalez.a, e in- tiene lugar es una positiva selección de los sufetos, acáso
cluso la existencia nisma áe diclios cstaclos, sólo pue- inconscierrte, pero que int¡oduce cierta fuenie de erro¡
de deducirse de la conducta manifiesta que origii.ran. al t¡atar de generalizar los resultados del examen, ex-
El problena de dcscubrir las pautas encubiertas dé una tendiéndoios al conjunto total de la sociedad.
cultura, es el misnro qrrc averiguar el contcnido r lrr Ahora bien, el factor selectivo se torna más impor-
orgar.rización. de la persoiralidad de ur-r inclividuo,-por tante cuando se llega a continuos contactos v relaiio-
Jo quc 1ls inrestigacioncs estárr sujctrs a las misrnrs nes rnás ír.rtimas tan necesarios para formarnos un jui-
fLrentes de cr¡or. Aunque en los momentos actualcs asis- cio sobre la personaliclad. Al observador que vive en
tamos a.un gran mejoramiento clc las técnicas aplicadas ura sociedad ext¡aña sólo le es posible entablar rela-
ai estudio objetivo de los fenómenos psíquicos, toclar,ía cioncs amistosas colr un reducido número de individuos,
Irar rur rurportarrte clcntcuto c1e suhjetir-idad que sc Ir¡ila pero_ la índole de éstas .,'ariará de acuerdo con la per-
h.asta en la cliagnosis de la personalidrd 'inclii,iclual, sonalidad e intereses de anbas p:rrtes. Los únicos nati-
siendo nrucho mavores las posibiliclacles de error, si sc \ros que el investigaclor llegará a conocer a fondo serán
ensava dicha diagnosis en los miembros de toda uira aquellos con quienes establezca una rclación de sin.r-
sociedad, o aun cn los dc tin clcterrninado gnrpo cols- patía. Pero las conclusiones basaclas en un grupo así
tituido en su propio seno. seleccionado estarán bien lejos de poder aplicarse al
Los antropólogos que trabajan en el campo, rara grupo total. Por ejemplo, durante nuestra éxperiencia
vez_ tienen la debida preparación para utilizar las más con varios grupos "prin.ritir,os" siempre nos hemos en-
acabadas v exactas técnicas del examen psicológico, v contrado con muchos individuos genuinamente escépti-
aun si la iuvieran 1o único que casi sie.,-rpre está a sir cos. respecto a lo sobrenatural, pero se¡ía absolutamente
alcance es la aplicación de las-pruebas meniales a un pe- erróneo considerar esa actitud- como general, y ni si
queño grupo de población, al que no cs Dosible cón- quicra frecuente, en estas socieclades. La únicá forma
siclera¡ como una ve¡dadera mriestra escogidr.r al azar. en que hasta ahora es posiblc eliminar éstas potencia-
Los individuos con quiencs el ini,estiqaclo"r de campo les fuentcs de error conslste en procurar que cada socie-
entra en contacto no solr simples unicladcs de ur.r cuaclro dad. sea estudiada por rarios inr;esiigadorés, los que de-
estadístico, sino gente cuyaí reacciones ante él i,ari¿r- berán trabajar independientemente
liser de personalidad
rán tanto como lás de lai personas cle nuestra propia tan distinta corno fuere posible.
sociedad. Puesto que por 1o general son absolutaurente Las dificultades que se acaban de citar no cleben
incapaces de compreirder la finalidad de las pruebas interpretarse en el sentido de que es imposible obtener
lnentales, se rcsisten a someterse a ellas toclavía más tun cuadro preciso de la criltura encubié¡ta de una so-
que en nuestra sociedad. De ello resulta que los írr.ri- ciedad sino de que es difícil; aden.rás sirven para advertir
cos sujetos generah.nente disponibles para'el examen que _las conclusiones emitidas por un soió observador
son a ) los que han congei-riado con el observador v se no deben tomarse como la última palabra al respecto.
ha.n hecho i b) aquellos cuvo nivel ecónó,
.sus amigos, Sin enbargo, quienes estudien la personalidad y utili
mico permite que la resistcncia puecla ie¡ vencida me- cen las informaciones etnológicas- deberán percatarse
54 CULTURA Y PERSONALIDAD CoNCEPTo DE LA CULTURA 55
de que Ia afirmación de que los miembros de una so- para los psicólogos percibir esta diferencia de los proce-
I ciedad sean cobardes, avaros o indiferentes a los niños, sos cultu¡ales, pues éstos sólo necesitan ocuparse del
parte de la obse¡vación de conocidos en cierto modo
I efímero fragmento del continuo cultural que correspof¡-
, seleccionados y de un juicio subjetivo, Io que no ocurre
cuando se.dice que a modo de cuna utilizán tablas, que
de a la vida de los individuos objeto de investigación.
Sin ernbargo, el error de muchos trabajos antropológi-
d hacen vasijas de madera o danzan cuando hay luna cos, cuyos autores no distinguen con toda claridad entre
0
¡ llena. las condiciones corrientes de las culturas que describen
I Pero existe ot¡a diferencia ent¡e Ia cultura mani-
fiesta y la encubierta. l{r cultura se trasmite princi-
y las que sólo sobreviven en la memoria de los informan-
L palmeáte por su aspecto ffi"nifiéltó."-üóilébtádós psí-
tes ancianos, puede crear dificultades a los psicólogos
que se sirvan de sus obras. Por consiguiente, Ia descrip-
?
&
¡.+.-.--.,-@
qu:ñó§ lüé coñsTfiuyenTatüIiüiá?ncubie¡ta no son por ción de la cultura de una tribu que mezcle las pautas
o sí mismos trasmisibles, los pueden percíbir otros indi- culturales del pasado con las de Ia actualidad, no podrá
ü viduos, ya sean observadores extraños o los jóvenes de
la misma sociedad, pero sóIo a través de la conducta
usarse eficazmente como base para estudiar la personali-
dad de sus miembros.
D
h manifiesta que los expresa. El.contacto con la cultu-
ra manifiestá de Ia sociedad y il experiencia déiifáili-dé
Para el psicólogo es de mucha mayor importancia
rf 'ñdiii?lüo-Ios_*esIad6s
el error en que incurre casi siempre el antropóIogo, de
P ags-(114,_ vqelve"
'<,*-*;-*- .-"--':ff--*.* a créai
_ . en
.'-*.-_: ca¿a
-= ::-
-.,_._-_.
no distinguir con precisión entre la realidad de una cul-
=::%_,-_:.*;:-
psíg[go-s-g1r-t1c";¿a<!9[,gu§_9-qffinTa=t[I[uraencu-
F bdr.
tura como configuración de las diversas formas de con-
!r
tu
Ásl llcü.á; comp;iiir ü-Éñiá-culfurái-&§ñ o-
ciedad que consiste en temer a algún objeto inofensivo,
ducta, etc., y lo que é1 construye sobre esa realidad y
emplea para describir v manejar los datos culturales.
D como a un cráneo humano, sólo porque otros miembros La falta de una terminología que sirva para distinguir
r de Ia sociedad manifiestan el temor en su presencia o le con iusteza estos dos aspectos de Ia cultura ha sido fuen-
dicen que lray que temerlo. De igual manera adopta te inagotable de trastornos, no únicamente para los
dd Ia_pauta _cultural de su sociedad que atribuye un gran psicólogos y antropólogos, sino también para los fiióso-
ft valor a determinadas finalidades, porque vé que o=tros fos y los versados en lógica que se han ocupado del
rry miembros de la sociedad se esfuerzan por conseguirlas. concepto de cultu¡a. Con el intento de allanar el pro-
§rt Creemos que esto haya aciarado lo que el antropó- blema nos hemos aventurado a acuñar los término§ de
ED logo considera como cultura, con los diversos órdenes q$!{"g - lu{ X W t tfl} 9 49 Srtltur dL. c uyos s i gn if i ca d o s
G{ de fenómenos que su concepto abarca. Pero en sus procuraremos explicar en seguida.
fñr esfuerzos por utilizar este concepto como instrumento La cultura real de una sociedad está constituida por
h¡ para la investigación, hasta los antropólogos llegan a ve.¡dáá'éiá-Jffiiñ-
la .

ucE confundirse a veces. Aun en sus estudios frecuentemen- Comprendeuná;ffii@


EI te descriptivos no distinguon eniue el aspecto de las haya identidad entre dos de ellos. No
By dos per-qonas
culturas a través del tiempo y el que presentan en un que siempre reaccionen exactamente en la misma forma
momento dado de su historia, no obstante plantear pro, ante un estímulo dado, e incluso el mismo individuo
blemas diferentes cuyo estudio reclama métoclos algo reacciona a dicho estímulo de modo diferente en tiem.
distintos. Para los investigadores es más importante que pos diversos. Cada parte de Ia conducta individual di-
,6 CULTURA Y PERSONALIDAD coNcEpro DE LA cULTURA 57
fiere de todas las demás en ciertos respectos, y para puede verse en el hecho de que toda sociedad cuenta
colmo de males, tampoco hay dos estímulos idénticos. con determinadas técnicas para la celebración del ma-
Sin embargo, a pesar de esta variabilidad intrínseca, trimonio o para aproximarse al superior para pedirle un
I el indíviduo es capaz de desarrolla¡ felices ajustes, más
o menos automáticos, con su medio ambiente. Genera-
favor, y que en ambos casos el comportámiento que se
aparte del normal no obtendrá los resultados apete-
a
d liz¡-r-e-cps,ctq-e-up--dslsrs!+,a-dq.1rpg.-d"q.*eqÉ!no'ls-s,lshe-r: cidos. Este hecho es reconocido tácitamente poi los
c-áf,^.d,-olo-S _a. bg-Sp._d"g.qgS, §..e_Il.qj-+gZ-aS, sin preocuparse por
ú . miembros de Ia sociedad. La conducta que se mántenga
ü las diferencias. Así, el niño aprende en Ia escuela qué la dentro de los límites de Ia eficacia se considerará como
t llamada de una campana significa que es Ia hora de normal, pero aquella que se exceda se tendrá por ridí-
L salida sin percibir las pequeñas diferencias dia¡ias en cula y con frecuencia reprensible.
{l cuanto al tono y duración de la señal, y de igual mane- Esta variabilidad de lAq.._l,gp._lr_g!.S- ¡--o,rt¡-r-?L-es..'3q!e
& ra, aunqlue su respuesta nunca se repita exactamente en d xmlnada
etg¡m insd a esituación
.
pgsFjj
l!ca,.ió.g- óueAé cñ;iañás? éórili'"üñi eau-
PLg.
i la misma forma, será Ia misma en todas las ocasiones. ta --d{q !¡o-_ (le
d e- Id. ;áT;-á-ü'lñe$a,
la cultura
¿d tüia real- v inversa, esta última
esta-ffit'i,ñ,
& Pasando ahora del individuo a los grupos de individuos puede concebirse como una configuración compuesta
ñ que tienen una fase común de conocimientos y expe- de un gfan
oe gran número
numero de pautas que en mayor o menof
menor
E riencias la situación es muy semejante. Para volver al grado están mutuamente ajustadas y relacionadas entre
tñ ejemplo de la escuela, todo alumno que haya tenido sí desde el punto de vista funcional. Importa porta recordar
F Ia experiencia en cuestión se preparará para abandonar el qu€ una PWf-k 14 gWd-ydl no es una forma sin-
¡. aula al oír sonar la campana, y aunque la preparación gular de la conducta, sino !q -d-a una ser-i-e dg
E individual sea diferente en los detalles, las diferencias cgr-4g.sla*qc§--g¡Ía!i-e!l
!a quedarán comprendidas en un restringido campo de La variabilidad de la
& variabilidad. Po¡ esto los alumnos seguramente cerra- presenta un serio problema, incluso en el caso de tener
5E rán sus cuadernos y reunirán cuantos objetos hayan que-hacer su_simple dfscripción. Claro es que !-q_-q.g. .
llevado a la escuela, y no se quitarán el abrigo ni ha¡án pqgd"ql-d"e§gl1!i¡ todas las formas de conductá-quffi"ñ)'-'
ÉÉi otra cosa semejante. Ias ¡b$lipysL-E: errlfüñ; ñrcl"e,diEié-fiáléññ-- dódá
Br De esto se deduce que las diversa.s formas de con- Ia serie de formas de conducta que constltuyen ias res-
ry dUC!a,g-u"S- ggl,lt¿!_u:.e¡ gg.a ,C_ol"!_,o.14*Lq4l-p-rL-cJie,r-r_.Ag.Igpqr- puestas normales a cada una de las situaciones que pue-
a¡E se,-e*perlil d_eJe.s-§ilr¡?"gi9"g"e§_9l¡9-g9r_r.eL"_a1,r¡gg-e_.19_9"."s-u-s9i- den hacer reaccionar a los miembros de una sócieáad.
f¡iñ tan. Toda situación generalizada se vincula a uná lérie
tq( de formas de conducta que presentan muchos aspectos
:r¡ en común. Por otra parte, es Io más frecuente que las
k¡ variantes de dicha serie caigan dentro de ciertos límitcs
fáciles de reconocer y que pueden haber quedado esta- 1 En toda serie estadística, el modo corresponde a aquel punto
ItE blecidos por consideraciones de orden puramente prác- de la serie en que se concentra el mayor número de las frCcuen-
tico. Éste
es el caso de la cestería, en que sólo ha,ri pocas cias. El modo, por consiguiente, representa 1o tlpico de la serie. En
cuanto a las pautas culturales,.el autor considera que como cada una
maneras de hacer el tejido en espiral. Pero esos límites de ellas muestra cierta elasticidad en cuanto a su práctica, aquella
también pueden fijarlós las sanciones sociales, según forma más frecuente de practicarla, su modo estadístico, puedé de-
58 CULTURA Y PERSONAI,IDÁI)
que,están.coulprendides en cada unc de hs parrt:rs
CONCNPTO DE LA CUI,TURA 59
cul_ tas de los miembros de una sociedad a una situación
turf,lcs rLalc5 \.cntonces rriiliz¡ este nrodo corño sirnbolo
de.pauta culiural real. po¡ .o,irigri"r.t., Ii ei investi_ 9:r:ll]irr|r. Así, Ios indiridiros-p;;,1.r;;;;;;,r";
gador- encuentra que los miembroí ¿. ¿ét.r*inacla
de drfererrle lnalera sin srlirse de iJ pautl cultur.rl rell.
credad tienen el hábito de acostarse entre l¿rs ocho
so- Una pauta cultural teóric¿ o ,o,rstriiáa .oii.spord"
l, modo de las variaciones dentro de una ,roi*r' .rliu.ri "t
las diez, pero qlle el moclo para su ,.r* á.';r;';r¿
en las nueve v cuarto, entonces dirir que el hecho cle
real. Una vez bien entendiclos estos .orr..ptor'in.ii
.rna1,or parte de las dificultades que se
acostarse a las'nueve v cuarto ., un,i-¿.=l-l', Ja
cle Ia :r^,,r-..oll.r
hallan al relacionar
cultura que estudie. pues cste l;unto rnodrrlf,autas
puede con-
la expcrierrcia y Ia conducta irrdivi_
duales con los datos cuiturales pí.r."trao,'en fo¡ma
srderarse como una puuta cullttrtl lcorica. La totnli<iad
lnodal.
de la construcción cultural se establece combinando
todas,las pautas culturales teóricas que en esa fcrna se Al consiclerar las concliciones en que se efectíra eI
han clesarrollaclo, r, en gran parte niantiei-re con ja ciil_ desarrollo indir iciual, salia a ja r.ista el lalor de ias pau_
tura ¡eal la misma relación q,.:c l:ls 1;irutas ccnstruidas tas culturales teóricas cuando se trata de ¡esumir' las
con reales. Au-nctue la culiura coristruicla en ningún
influencias ambientales que importan para la forma_
.Ias.
pqnto tenga una exacta currespondencia con la real] sí
ción de la- personalidad.'por lo generai, todo ser hu-
proporcroná una lprorimación, bre.,,e v conr,eniente, cle r., desar¡olla ¡. actúa como-miemtro de grupos
l11l_",
las condrcrones domirantes en la cultura re¿rl. La er- organrzirdos que participan de un ,,habitat,, comln,'cle
periencia ha dernostrado que a base cle serneiantes cons- 1o que se deduce que lrr rnavor parte del meclio ambiente
truicciorrt.s n_o sólo es posiblc cstudiar lr estructu¡a con e1que se encuentra én réleción recíproca está re-
cle las presentado- por los dernas incliriduos o por los obje_
culturas reales v las r.laciores rccíprocns de sus parrtrs
componcntes, sino tambien prcd-ccii ccn l.rrstrnte prcba_ tos fabricrdos por ellos. Este hecho es pa'rtic,,lnr*entc
bilidad la conducta cle los miembr., C" u,r, ,ocieclacl en crerto respecto a las prirncras fases del ii.lo de la vida,
situacior-res diversas. Las construccicnes cultur:rles cualdo se colocaron lcs cimienios ilel desa¡rollo de Iá
no personalidad. El cuidaclo de los adujtos inter¡rone una
son
.nlis qrre simplcs irstnrnrcntos irrdispelsables al irr- barrera cntrc los niños r-l:r nrar.or prrá a.ii..f;;
vcstrgador..y cllva cr.cac.ión la jrrstificr sL utilidrd. ;;_
biente natural de su socieclad, corrl,o el niná-..rquln-,rt
J(csur¡rclrdo, la c.ullura real está forn¡dt por l:r .,parka,,
sunrrr que acomodado en la
total de las formas cle de su madre se siente
,conducta. qu" .o,rp.i.ien
-)/ que
h¡n tenicio qrre r¡rrerrcier poco afectado por la temperatura ártica. A.,Iuchísir¡as de
Ics nricinlrro, J.'un. ,o.i._
dad. U-na p;tuta cultural.-r.ea| representa una r¡¿rriabi- tas pnmera-s experiencias del individuo se áerivan cle Ia
lidad liñiiáh? cle Jls "fóru,rs condrrcta, de otras personás ccrca de é1, como err el
cle conchicta clent¡o de la
que normalmente caso cle las tecnlcas del acl-rrlto pura:rlcrrds¡ al niño,
quecl:rrán ccrnprenclirlas las rcspues-
o ias respuestas del aduito ante l¿r'conclucta cle la niñez.
:¡o;i,in::... ¡:arrla ttLlturll (ouslrujd.l. Siri L:rrhlr4o, Es
en cuent¡. quc lna 1:auta cullnral e: tcirica por I:lc"r
l:reci\o tcn(r Pe¡o esa conducta también puecle est:rr orientada hacia
ab.tracción
ce tas, v,arrÍlntcs que no corresponden al noclo e stac.lístico, pero que Ios fines,deseados por el niiio nlismo. lo qrre hrr.,. qu"
r¡1ti!1d corresponde á,la foima típica o rrá, fr..o"i.i"Í.'"u*pii._ este Ia obsene e inrite. En anrbos cnsos ll'conducta cle
¡^n
la. La páuta cultural rcrl, en carnbio, corlprcnde todas Ias variantes
r¡ue la pauta puede prcsentar en cuanto d ," practi"".
los demás suministra experiencias al niño a expensas
lf.1 de las cuales fo¡ma sus piopias pautas de conclucta. De
6O CULTURA Y PERSoN^LIDAD coNCEPTo DE LA cuLTURA 6l
este modo, en nuestra sociedad, la desaprobación de los alrededor de las doce y media, sería muy semeiante a
adultos cuando el niño come con los dedos le hace la adquirida por hacerlo invariablemente a esta hora.
abandonar Dronto Ia costumbre, al mismo tiempo que Péro es pieciso añadir en seguida que esto no impli-
obse¡va en los mayores ciertas formas de obrar-. Esto ca que los resultados del contacto con una pauta de la
Ie provee de las pautas culturales que después pone en cultura real sean los mismos para todos los individuos,
práctica, tal vez privadamente. porque existen abundantes pruebas de que no es así.
T,a mayoría de los aconte_c,imigntos de consecuencias La experienci:L de todo sujeto al-participar en una situa-
du¡aderas en la formación de la personalidad son del ción dada, no sólo se ve influida por la situación en
tipo de repetición. Si un épisodio^inusitado y violento sí, sino también por sus propiap capacldades v percep-
es capaz de provocar resultados traumáticos, Ia esencia ciones. Así, una pauta cultural, según Ia cual un mu-
del desarrollo de la personalidad, como la de las for- chacho no debe dejar que falte leña, no producirá el
mas de instrucción más directa e inmediatas, está en mismo tipo de experiencia si es fuerte y activo que si es
la repetición de determinados estímulos y de las formas débil y enfe¡mizo. Para un niño a quien se le ha incul-
de conducta que constituyen para elios las respuestas cado que los gitanos son robachicos, la presencia de
adecuadas. Bajo las condiciones no¡males de la vida uno de ellos tendrá un significado totalmente distinto
social, la mayor parte de los estímuios externos a los al de otro que ignore ese rasgo folklórico. Pero incluso
que el niño responde tiene por origen la conducta de en aquellos casos en que Ia situación externa se pueda
otros individuos, y-aunque ésla 1lunca gea Ia misma en considerar como constante, estos factores individuales
dos ocasioncs, caai siempre sus variantcs corresponde- producen resultados diferentes, según Ia persona de que
rán a una u otra de aquella limitada serie de formas de se trate.
conducta que, como ya se dijo, co,nstituyen las pautas Puesto que una construcción. q¡¡llq¡al es la..sgma
de la cultura rea]. Por otra parte, parece habei una de los modos de las diversas g3-11-tas que componen una
estrecha correlación entre el rnodo de las variantes de cultura real, 1i puesto que el-rñódo áe cada pauta está
la conducta de la serie rnencionada y ei tipo de expe- íntimamente correlacionado con el tipo de experien-
riencia que el individuo obtiene por sus contactos cbn cia que los indiriduos obtienen de los contactos con ella,
personas que actúan dentro de la serie, es decir, de la se deduce que tal
construcción cultural puede utili-
pauta cultural real. En otras palabras, respecto a sus e para jp:itt ggt t ét' 4, é tot
zars ris¡¡-mi ¡ .g1...*SAip*tSS
efectos sobre el individuo, las diversas formas de con- miembros de toda sociedad de¡ivan el conjunto de su
{uqta de una pauta cultural representan lo que en físicá experiencia. Aunque a los miembros de una sociedad
se llama fenómenos convergenles a la 1arga, sus dife- no les sea posible tener experiencias originz.rles de todas
-de
rencias tienden a anularse, modo que iu resultado las pautas de su cultu¡a, toclos ellos entrarán en con-
cumúlativo eii'lá iormación de la persánalidacl es muy tacto con muchas pautas iguzrles, Estas pautas, tal como
semejante a| que se produciría por la repetición de un están representadas en la construcción cuitural, pueden
solo género de conducta que estuviera situado en el considerárse como constantes en el estudio de la forma-
punto modal de Ia serie que constituve la pauta. En ción de ia personalidad. Proporciona el trasfondo uni-
consecuencia, la experiencia derivada del hecho de co- forme por referencia aI cual pueden estudiarse y coT-
mer entre las doce y la una, pero con más frecuencia pararse-ias clive¡sas respuestas y las configuraciones de

--q
62 CULTURA Y PERSoNALIDAD CONCEPTO DE LA CULTUR.A 63
la de los miembros de una sociedad, y
pe_rsonalide.d este sector difíera consideral¡lemente del de la pauta
para los-estudios de la. persona.ti{ad es una ay-¡¡{a in- cultural en su conjurto. La-cliferenqia. g{g.lqlJg...q¡tre
-dé
dispensable establecer diiha base como punto iefe- gste modo ingllyi§qai ¡1 14 .pa-uJ-a. .gr¡ltUtd- c.qrl¡!r,u-id¿.,¡e-
rencia estable. flejará el ccn.rpron.risg que todo individuo tiene que es-
Un ejemplo conc¡eto aclarará más Ia relación en- tablecer entre las pautas culturaleq de su sociedad y sus
tre las pautas cultu¡ales y la experiencia común de los prcpias inclinacio¡res. Dichas desviaciores individua-
miembros de una sociedad en particular. Supongamos Ies, si no aparecen más que en unas cuantas pautas, no
qre en una sociedad hay una pauta según Ia cual se son de gran importancia para la diagnosis de la perso-
debe alimentar a los niños siempre que lloren, I r1o naiidad. Por consiguiente, si ia pauta indica que un
hacerlo más que en ese caso. Dadas lai vari¿rntes de di- sujeto debe hacer grzrr-rdes y frecuentes regalos a su sue-
cha pauta culturai que sin duda producirán las exigen- gro, y en realidad le da lo rnenos que puede, eso no
cias de Ia vida diaria, se puede afi¡mar que no todos significará otra ccsa sino que le desagrada su suegro
Ios miemb¡os de esta sociedad han dé liáber sido ali- o que tiene 1'a per-rsada la ruptura de su matrimonio.
mentados al llorar. Sin embargo, en la mavoría de las Sin embargo, si éJ moclo de lop diversos campos de 'n'a-
ocasiones todos 1o habrán sido según la páuta, dando iiabilidad de la conducta cle un individuo se desplaza
como resuitado que a todos se les han brindado muchas mucho con respecto a Lrna SI4II qq¡!e. de pauths cons-
oportunidades para l.racer del llanto la primera respues- truidas, es de süporer qrre h-tlirección de eite despláza-
ta para satisfacer el hambre, por io que sus experiencias miento refleie algun4 cq41id,Aé,, gqpegja,!- §-el .i9*divi51uo.
tendrán mucho de común a pesar de toda la vaiiabilidad Así, si el suieto antes mencioirado no sólo esquiva sus
del funcionamiento de la pauta y de sus diferencias obligaciones con su suegro, sino también en la mayor
individuales. A este respecto, todos los miembros de parte de las demás situacicnes que requieren gastos, Po-
una sociedacl se parecerán mucho nás entre sí que Io áemos estar segurcs de que se trata de un avarc. En
que se parezcan a los de alguna otra sociedad en que efecio, en la opiiiión que diariamente nos fonnamos
la pauta para alimenta¡ a los niños se encuentre estiic- de 1:r personaiidacl cle los clemás, u-iilizamos 9a1s¡4¡,¡t
tamente trazada, y en la que e1 llanto no se tome en ¡lente este facior de la desr.'iación clel modo de las pau-
cuenta o, por el contrario, sea castigado. tas culturales, aunque esta utilización ie éIeiélúe c1e una
Las construcciones culturales, en el estudio de la manera inconsciente. |do expresamos las normas de
persorialíclad, iió'si¡vrin sófó"páiá resumir el medio am- conducta en téiriiihos de pautas culturales, pero sabe-
biente socio-cultural; t¿_r_nbién ay-u(g¡1.¡¡ucho e¡r Iq Q-!ag- mos 10 llue son, reconocemos en seguida las desviacio-
nosis de la personnli<1ad individrral. Toda pauta cons- nes, y de acuerdo con ello clasificamos a ios demás.
truida rcpresenta el modo de lls formas <le ünducta de Pero antes de dar por tern.rinado este asunto, sería
una serie de indi.¡icluos respecto a una situación, y se bueno mencionar otro áspecto de la situación, referente
hallará qlle, aunque no¡malmente tocla¡,.Ias varianfes a las pautas culturales. Adernás de las pautas reales v
de -ia.9q-r,rdu,_cta".de,.qn-_"i1.1_(rJ:el-u"s estén dentro c1e Ia varia- cle las pautas teóricas cre:rdas a base de la observación
bilidad de la norma cultural real, ra.ra vez correspon- y esquérnatizaciól de ia conducta por el in\¡estigador,
derán r lr totalidad de esta larirbilidacl. Serárr una tcda cultura coieprei-rde cierto nlimero de lo que pode-
parte dé ella, y es posiblé qiie éi niódo inclivid,.ial en mos llamar i,(9k* Se trata cie abstrrcciones
-Pg.:$gs
64 CULTURA Y PERSONALIDAD CONCEPTO Dtr LA CULTURA 65
creadas por los miembros mismos de las sociedades v casos,_ las pautas idealcs ejercen cicrto efccto norrra-
qüe représentan el consenso de Ia opinión sobre la foi- tivo, desanimanclo clue la geite se desvíe mucho cle elias.
ma en que se debiera comportar la gente en situaciones S.in embargo, cuando dicltas plutrrs iclc¿rles lleqan a ser
especiales. Ahora bien, Ia cuantía de dichas pautas idea- siuples expresiones y se cristilizan totalmertei tienden
les varía considerablemente de una a otra sóciedad. Al- a perder parte de su influencig porque aclquiéren una
gunos grupos son muy conscientes de Ia existencia de existencia- independiente y en vei de-represéntar la res-
la cultura )'propensos a hacer generalizaciones sobre la puesta adecuada a una determinada situación se trans_
conducta. Sin embargo, no hay uno solo que inver.rte forman er la respuesta adecuada a una interrogaciól es-
pautas ideales de conducta para todas las iituaciones. pecial-. IIav pautas ideales como "h¿rz bien y rio r.nires a
Incluso en las sociedades de cultura más consciente v quicn".que sobreviver como respuesta verbál frente a Ia
de mentalidad más afecta al análisis, de vez en cuanclo menoria personll r- obscrvación diaria dc lo contrario.
encuentra el investigador que los informantes son total- Estrrs erpresioncs pltrilrrente verbales son pautas dc la
mente incapaces de expresar cuál sería la conducta ade- cultura rcal pero deben ciasificarse como jiteratura de
cuada en una situación especial, y se ven precisados a un¿r sociecl:rd y no dan más indicación de ia conducta
reiatar io que sucedió en otras ocasioues pasadas en real de sus micmbros que cualquier otro rasgo clel fotk-
que surgió esta situación. Esta falta de pautas ideales lore., Es. plrcs, mLi)' áe clescai que quiená intenten
es tanto más interesante, ya que la comparación de los estudiar hs culturrs distingan cón tóda cla¡idacl las
relatos revela generalmente la presencif de una pauta construcciones culturales establecidas por ellcls a base
cultural real con un modo de variabilidad fácil de de la obscrlaciór.r r' las culturalás icleales que les
-pautas
nota¡. Por lo común, parece que las pautas ideales se trasmiten lerb¿rh¡rénte lbs micn.rbios de la sociedád, sin
desarrollan con más f¡ecuencia en relación con aquellas impo_rta_rles la honradez v las buenas intetciones con
situaciones que una sociedad coniiclera como dé más que Io hagan.
importancia, v particularmente con las que implican Los lectores cuvo interés ¡rrincipal redique en la
la acción recíproca de individuos colocados en posicio- psicología de 1:r peisonalidad cónsicle'rarán seguramente
nes socialmente diferentes. que se ha consagrado dem¡sirda ampliiud á1 análisis
I-as pautas. id.eales pueden-no concordar,-v-cle hecho clel
,concepto de cultura. Reconocemos que gran parte
ocu¡re así casi siempre, con las pautas modales o teó- de io que se ha dicho guarda escirsa reiació-n co, Irs
ricas que el investigador c¡ea mediante sus observacio- investigaciones referentes a nuestra propia sociedad v
nes de la conducta real. En ciertos casos, esta falta cult'.rra, pero es que los tipos de conducta normal soi.l
de concordancia no refleja más que la imposibilidad de en eilas tan bien conocidos del inrestigaclor, y tan fácil-
que la pauta ideal rnarche con la realidad de los cam- mciltc recorrocibles lrs dcstirciones, que no reqrricren
bios culturales. Esas pautas se basan en la memoria de puntuaiizar su significado. Sin ernbarqo, cuando las
l¿rs cosas que fueron y no en la observación directa. investigaciones rebasan este campo, relatir.amente es-
Puede ser también que la pauta ideal nunca haya con- trecho, se impor-re una explicación de los cor.rceptos cul.
co¡dado en otros casos con el n.rodo de la pauta real, turales.
sino que represente un desiderátum, un valor que'se
ha violado más veces que se ha cumplido. En ambos