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Y si las ranas desaparecen…

Cada ser vivo, animal o planta, forma parte de un todo y tiene su razón de ser, interactuando

con las demás especies. Pensar que la extinción de pequeños animales no tiene gran

importancia es un grave error. Ya vimos las nefastas consecuencias de la posible extinción

de hormigas o abejas. La desaparición de las ranas también sería algo muy negativo y, por

supuesto, no pasaría desapercibido.


El mundo se enfrenta a la mayor extinción desde la desaparición de los dinosaurios, hace

aproximadamente 65 millones de años. Podrían dejar de existir la mitad de las 6.000 especies

conocidas de anfibios.

Las causas de esta pérdida son la disminución de hábitat, la contaminación, la caza y, sobre

todo, la propagación del hongo quítrido. Con el objetivo de salvar las 500 especies más

amenazadas los miembros de la asociación WAZA (Asociación mundial de zoológicos y

acuarios) crearon el proyecto Arca de los Anfibios. De esta manera se intentará conservar,

en cautividad, aquellas especies de anfibios que, de otra manera, no tienen asegurada su

supervivencia.
¿Y que consecuencias tiene la extinción de los anfibios? Realmente más de las que parece a

primera vista:

 la mayoría de ellos se alimentan de invertebrados y la desaparición de los anfibios

resultaría en un espectacular aumento de las plagas y cuantiosas pérdidas en en la

agricultura

 aumento desmesurado de los insectos, incluidos los portadores de enfermedades

como la malaria o el dengue, lo que provocaría mayor mortandad

 y, aunque no tan importante, dejaremos de disfrutar de estos bellos animales

Esta claro que existen poderosas razones para que hagamos lo posible para que las

ranas sigan entre nosotros.

Las imágenes corresponden a la campaña realizada por la agencia TAXI con motivo de la

exposición Frogs Forever? del Acuario de Vancouver (Canadá).

Lamentablemente hoy en día se encuentran muchas especies en peligro de extinción,

debido a acciones de el hombre, que deriva un cambio climático.

México es uno de los países más diversos del mundo, cuenta con una superficie total 1

964 375 km². Aquí habita una gran biodiversidad y hay alrededor de 200,000 especies

diferentes. 2,500 especies actualmente están protegidas por la legislación mexicana;

aunque hay especies que aún continúan desapareciendo, tales como:


1.El Ajolote: Del náhuatl, axolotl, que quiere decir “monstruo de agua”, es un animal

que se ha convertido en un símbolo de México y vive en los canales de Xochimilco,

quedando muy pocos ejemplares en su habitad.

2.Tortugas caguama: Uno de sus principales hábitats es México, existen entre 60, 000

especies, se han ido recuperando aunque su población haya disminuido desde que la

caza furtiva de huevos de tortuga ha aumentado.

3. La vaquita marina sólo existe en México y debido a la pesca industrial es uno de

los animales más amenazados del país, pues sólo quedan alrededor de 60 ejemplares.

4.El Lobo gris mexicano es una especie muy frágil y débil al nacer, ya que durante

sus primeros 65 días de vida son ciegos y sordos, y al crecer son tan pequeños como

un perro mediano, un ejemplar típico del país y muy amenazado por muchos años, ya

que solo quedan 300 ejemplares.

5. Guacamaya Roja: Por la destrucción de su habitad solo quedan entre 20 000 y 50

000 ejemplares. Que habitan en las selvas húmedas de Chiapas.

Estos son algunos de los animales que solamente en el territorio mexicano se

encuentran en peligro de extinguirse, en mundo podemos encontrar a más animales con

el mismo peligro, sufriendo las consecuencias de nuestros errores y/o el calentamiento

global, tal es el caso del oso polar entre muchos otros, pero ¿Qué hacer? ¿Cómo

ayudar?
A todos nos gustaría que las próximas generaciones pudieran conocer de estos animales

y poderlos seguir viendo en su habitad natural, que nuestros hijos, nietos e incluso

bisnietos disfrutarán de la majestuosidad de cada uno de ellos. Como primer método

de ayuda podemos enseñarle a las nuevas generaciones el respeto, no sólo al ser vivo

sino al hogar del mismo, sin afectar su habitad y terminar con la caza o maltrato a estos

seres que comparten el mundo con nosotros.

Recordemos que:

Cambios pequeños hacen grandes mejoras

Hay que reducir nuestra huella de carbono (lo que causa el cambio climático) y esto lo

hacemos a través de mejorar nuestros hábitos y dinámicas de vida. Ocupemos el

trasporte público, la bicicleta, apaguemos luces, no compremos animales no

domésticos, desconectemos aparatos electrónicos, separamos nuestros desechos, por

nada del mundo arrojemos basura en las calles y habitad de los animales y así

contribuiremos un poco a nuestro planeta.

Por último hay que informarnos e informar a los demás, nuestros vecinos, tíos,

sobrinos, cualquier persona, acerca de las especies en peligro de extinción .