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Extracción y purificación de la marihuana y los aceites de hachís

Paso 1: preparando la marihuana o el hachís

Si usamos marihuana como material de partida, deberemos eliminar a conciencia las semillas
que esta tenga antes de realizar la extracción. El material restante lo picaremos bien y
cortaremos los tallos en pequeños trozos. Debe estar totalmente seca. Para esto, precalentamos
el horno a 250F y lo apagamos, ponemos la marihuana en una bandeja de hornear galletas en
intervalos de 15 minutos hasta que se vea que está completamente seca. Este procedimiento
evita quemar la planta.

El hachís podría ser calentado por pocos minutos en un horno o en una sartén a fuego lento
hasta que este empiece a humear ligeramente. Es entonces cuando este se desmoronara
fácilmente en las manos, o pasarlo por mortero para obtener un polvo fino. El polvo de hachís
con el tiempo, por el contacto con el aire, va decreciendo en potencia, así que se debe picar
justo antes de la extracción.

Paso 2: pulverizar el material cannábico

Hay varias razones para conseguir un polvo lo mas fino posible. La ruptura de las paredes
celulares permite que se extraiga el aceite mas fácilmente y el volumen de material de partida
será menor, permite la disminución de tamaño de los aparatos necesitados, así como la
cantidad de solvente requerido.

La marihuana la pondremos en una licuadora resistente hasta que esta ocupe 1/3 de su
capacidad. Las velocidades lentas permiten al material del fondo caer en las cuchillas mientras
que constantemente fluye hacia arriba de los lados del fondo.
Si es necesario, el material puede ser agitado con un palo de madera, mientras la licuadora este
apagada. Esto es peligroso porque el giro de la licuadora puede disparar con fuerza el palo. Es
más fácil moler los tallos picados por separado y después mezclarlo antes de pasar al siguiente
punto. El hachís también puede ser picado en la licuadora, pero en cantidades menores.
Cantidades más grandes pondrán en tensión al motor. Las formas prensadas de hachís quizá
sea mejor pasarlas, por ejemplo, por el rallador de queso antes de licuarlas.

Paso 3: reflujo

El aceite esencial es extraído de el material vegetal a través del reflujo en un solvente. Este
aceite esencial (que contiene THC y compuestos relacionados, clorofila y elementos que
contribuyen en el olor y el sabor) se disuelve en el solvente (normalmente alcohol) mientras que
la partes celulosas de la hierba no.
La marihuana pasada por un colador la tiraremos, y evaporamos el solvente, así que dejamos
como residuo el aceite esencial. Es muy peligroso hervir el solvente ya que los vapores son
bastante inflamables, así que lo mejor será usar métodos especializados para llevar a cabo la
tarea de manera segura.

El aparato de reflujo está compuesto de los siguientes elementos:

-un bote/recipiente pequeño, preferiblemente de acero inoxidable, para mantener el material


vegetal pulverizado y el solvente. El bote no debería llenarse más de 2/3 de su capacidad
cuando al material vegetal se le añada 1 ½ partes de su volumen de solvente.

-una olla grande de guiso con una tapa de al menos un 50% más ancha y dos veces más
profunda que el bote más pequeño mencionado anteriormente. Ambos deben tener fondo plano.

-un baño/cacerola grande y profunda para hervir agua. Debe ser al menos dos veces más
ancho que la olla.

-gas/vitroceramica con potencia (la que suele haber normalmente en las casas) con dos fuegos.

-algunos metros de cuerda de una pulgada de cáñamo o manila.

-bolsas de basura de polietileno grandes y resistentes. Las bolsas de basura de 3000 de espesor
son las mejores.

-bandas de goma (cámara de bicicleta seria lo más apropiado) cortadas con una pulgada de
ancho para ajustar bien alrededor de la olla.

Montaje:

Ponemos el baño en el calientaplatos de manera segura. Ponemos entonces longitudes de una


pulgada de cuerda en el fondo del baño para que la olla haga pie pero no toque el fondo. El bote
de acero inoxidable que contiene el material vegetal y el solvente se coloca en la olla, y se le
pone la tapa a la olla, pero se la pondremos al revés. Cortamos un pedazo de plástico de la
bolsa de basura y lo colocamos por encima de la tapa de la olla para que se extienda hasta la
mitad por el lado.
La unidad es sellada asegurando la lamina de plástico de la olla con dos grandes bandas de
goma de recamara. Las bandas de recamara son puestas varias pulgadas debajo del lado del
bote, permitiendo alguna parte floja en el sellado del plástico. Cualquier aire que este atrapado
bajo el plástico es forzado a salir aflojando las bandas de goma y achatando la bolsa con la
mano. Hay que poner tanto hielo como sea posible cubriendo la tapa invertida de la olla.
El baño se llena hasta la mitad de agua la cual será puesta a hervor. Esto calienta el aparato
sobre 212ºF, pero no por encima. Así el bote de acero inoxidable que contiene el solvente y el
material vegetal son calentados por el agua hirviendo del baño, el solvente hierve. Los humos
ascienden por el aparato, y al hacer contacto con la tapa invertida, que está muy fría porque
por arriba está cubierta de hielo, se hacen liquido, aliviando la presión creada por la
evaporación, y cae de la tapa invertida, de nuevo al bote de acero inoxidable. De esta manera,
no hay peligro de explosión ni humos tóxicos escapando al aire.
La razón por la que no ponemos el material vegetal con el solvente directamente en la olla
grande es porque la superficie de condensación debe ser más grande que la superficie de
ebullición del solvente (que se encuentra en el bote de acero inoxidable).
El plástico sellador es usado por varias razones. La reacción está completamente sellada de la
atmosfera, previniendo el escape de humos nocivos o la ignición de estos. Un sellado rigido,
como el bloqueo de una olla a presión, no es bueno, esto impediría la acumulación de presión
en la olla provocando que la bolsa de plástico se infle. La inflación del plástico notifica al
químico que la presión incrementa y también que se cae el hielo en el baño de agua hirviendo,
enfriando la plataforma a una temperatura segura y reduciendo la presión dentro del circuito.
La presión no debe acumularse alta a menos que se descuide de mantener suficiente hielo en la
parte de arriba o permita al aparato calentarse demasiado rápido antes de que el hielo haya
enfriado lo suficiente la tapa invertida.
El reflujo se hara durante 3-4 horas. La mayoría de los aceites esenciales del material vegetal
están ahora disueltos en el solvente.

Hay varios solventes que trabajan bien. Sus propiedades, ventajas y desventajas serán
comentadas aquí abajo:

-Metanol (punto de ebullición: 64º). Este solvente es usado comúnmente, y si se usa bien, hace
un buen trabajo. El metanol está disponible en algunas farmacias y en grandes compañías de
materiales de industria química. Esta también disponible como disolvente de pinturas. Pero
raramente es muy puro en esta forma. Los vapores del metanol son tóxicos e inflamables. La
inhalación de sus vapores hace caer enfermo, con muchos dolores en el cuerpo. La inhalación
continuada de incluso pequeñas cantidades puede causar daños permanentes. Cualquier traza
de este producto en el aceite será peligroso para el consumo. El metanol se evapora a una
temperatura uniforme (190F) y no extrae muchos de los alquitranes solubles en agua, los
cuales no son psicoactivos. Un método para eliminar las trazas de solvente será comentado
después.

-Alcohol de frotamiento(isopropilico): la mayoría de el alcohol de frotamiento es 70% alcohol


isopropílico y 30% agua. Hay varias ventajas usando este alcohol como solvente. Está
disponible en muchas tiendas con precios bajos y es bastante menos toxico y explosivo que el
metanol. Desafortunadamente, este contiene un 30% de agua, por lo que extraeremos muchas
sustancias hidrosolubles indeseadas. La producción de aceite usando alcohol de frotamiento es
el doble que con metanol, y es proporcionalmente menos potente. Las trazas hidrosolubles
quizá le den también cualidades indeseables en cuanto al sabor y al quemado. Si después
reextramos el aceite con un solvente más selectivo, entonces, poco importa como quede ahora.
El agua en la mezcla también hace que se necesite mayor temperatura para evaporar que el
metanol. Cuando el alcohol está completamente evaporado, el agua que estaba en el solvente
queda con el aceite. Esto se toma mucho tiempo para evaporarse sobre un baño de agua
hirviendo. Un baño de aceite se puede utilizar. La temperatura de el aceite en el baño es
mantenida más alta que el punto de fusión del agua. El agua que entre en el baño de aceite
puede salpicar, esto es peligroso.

-Etanol: (punto de ebullición:78´5º) este es un solvente muy deseable. Este tiene propiedades de
extracción muy similares al metanol, pero no como toxico. Es muy difícil de conseguir, sin
embargo, este es el mayor ingrediente activo de las bebidas alcohólicas. El etanol puro quizá
pueda producirse de alguna otra bebida alcohólica o materiales fermentados. El alcohol
desnaturalizado, el cual está disponible en tiendas de hardware y en farmacias, contiene
elementos químicos venenosos imposibles de eliminar, ya que evaporan a la misma
temperatura que el alcohol. Esto es para que no se puede beber este alcohol.

-Éter de petróleo: (punto de ebullición:30-60º) el éter de petróleo es un solvente ligero mucho


más selectivo que cualquier alcohol. Extrayendo con éter de petróleo produciremos un aceite
que es dos veces mas potente por peso que el producido por cualquier alcohol. La extracción se
puede realizar directamente con éter de petróleo, pero debido a la naturaleza explosiva de el
éter de petróleo, el aceite es extraido de la planta con alcohol primero, y después se hace una
re-extracción con éter de petróleo. Requiere cantidades mucho menores de solvente. El éter de
petróleo normalmente suele estar disponible solo en compañías de suministros químicos.

Paso 4: soxhleting

Después del reflujo, es necesario separar el solvente con aceite que aún permanece en el
material vegetal usado. Esto se hace escurriendo el líquido oscuro (solvente+aceite) del material
vegetal, y lavando este varias veces con solvente limpio. Pondremos un escurridor de verduras o
colador encima del bote de acero inoxidable. Ajustaremos al colador un filtro grande de café (la
marca David Douglas de 12pulgadas es bastante apropiada). El material
vegetal+aceite+solvente será vertido sobre el colador, cayendo al fondo del bote el
solvente+aceite, libre de material vegetal. El colador lo ponemos en la parte superior del bote de
acero inoxidable, conteniendo ahora el alcohol+aceite de cannabis, y el aparato lo re
ensamblaremos de manera similar al reflujo.

Así el solvente+aceite evapora, los vapores de alcohol suben hasta que encuentran con la tapa
enfriada y son re condensados a liquido. El aceite no se evapora y permanece en el bote de
acero inoxidable. Las gotas re condensadas de alcohol puro caen desde la tapa enfriada y caen
gota a gota a través del colador, el cual contiene el material vegetal. El aceite que permanece en
el material vegetal será lavado y escurrido al bote de acero inoxidable.
El aceite está totalmente extraído cuando varias gotas de liquido drenando del colador no
presentan color alguno al evaporarse en una superficie de cristal. Antes de abrir el aparato
(después de haber hecho el soxhleting), el aparato será enfriado lo suficiente como para
condensar cualquier vapor. Meter la olla en un baño de agua con hielo es una manera de
hacerlo. Con una capa gruesa podrá mantenerse en remojo en agua en el baño. Esta es una
excelente medida de seguridad, ya que una manta de agua es un excelente anti incendios.

Paso 5: eliminación del solvente del aceite.

Para destilar el solvente, pondremos un pequeño recipiente en el colador, en el lugar en el que


se encuentra el material vegetal (el cual es desechado), para la recolección del solvente. Re
ensamblamos el aparato y volvemos al baño de agua. La solución de solvente+aceite que se
encuentra en el bote de acero inoxidable evapora, el vapor asciende y es condensado al llegar a
la tapa enfriada, como antes. El solvente, al condensarse, gotea sobre el colador, cayendo sobre
el pequeño recipiente que hemos colocado antes. El aceite queda en el bote de acero inoxidable.
El solvente que se encuentra en el pequeño recipiente es puro, por lo que se puede guardar
para extracciones futuras.
Después de que el solvente sea apartado y recolectado, el bote de acero inoxidable que contiene
el aceite se mantiene en el baño de agua hirviendo para eliminar cualquier traza de solvente
que quede aun.
Si usamos un solvente toxico o un agua contaminada, se tomaran medidas para eliminar las
ultimas trazas de solvente y agua. Añadimos algo de agua al aceite y evaporamos en un baño de
aceite (el aceite de semillas de algodón va muy bien) a aproximadamente 220F. cuando el agua
se haya ido por completo, todas las trazas de solvente han sido eliminadas, ya que todos los
solventes mencionados aquí tienen un punto de ebullición por debajo del agua. El aceite ahora
puede ser comido o fumado.

Paso 6: purificación

El aceite producido usando este método es bastante potente, pero aun contiene sustancias que
le dan al aceite su sabor, olor y color. A veces esto hace muy placentero el fumado, y se dejan
en el aceite. Removiéndolos, incrementaremos de manera importante la potencia, pero decrece
la producción proporcionalmente.
El aceite extraído es disuelto en 5 veces su peso de alcohol y vertido en un volumen igual de
agua en una jarra de cristal grande con tapa de rosca. Todos los solventes usados están fríos o
frescos.
Añadimos un volumen de éter de petróleo igual a la mitad del volumen de agua. Apretamos la
tapa de rosca e invertimos la jarra. Ponemos la jarra de pie inmediatamente, y unos segundos
después, entonces la mezcla ha quedado a los lados de la jarra, abrimos la tapa lentamente
para liberar la presión. Repetiremos este paso de inversión-vuelta unas 25 veces, aliviando la
presión cada una de las veces, y después se deja asentar al liquido durante media hora o una
hora.
La mezcla de líquidos se separará en 3 capas distintas. La capa del fondo contendrá agua,
alcohol, y las sustancias de el aceite (alquitranes y resinas) que no son solubles en éter de
petróleo. La delgada capa de en medio es una emulsión de ceras, éter y burbujas de aire. La
capa superior es el aceite purificado disuelto en el éter de petróleo.
La jarra es ajustada con un tapón de goma con dos orificios, tuberías de cristal, y una
manguera de goma. Ajustamos dos tuberías de cristal en los dos orificios del tapón de goma de
la jarra (las lesiones cortando y ajustando las tuberías de cristal son frecuentes. Los extremos
cortados son siempre pulidos al fuego, y las manos deberán estar protegidas siempre que se
realice alguna fuerza en el ajuste de las tuberías). Una pieza de tubería necesita sobresalir solo
una pulgada a cada lado del tapón. El otro tubo es colocado de manera que cuando se ajuste
herméticamente el tapón a la jarra, este se extienda por el interior de la mezcla hasta llegar a
media pulgada del fondo de la capa de éter+aceite. El otro extremo de esta tubería ira acoplado
a una extensión, que será la manguera de goma, por la cual pasaremos la mezcla de éter+aceite
a una jarra de recolección.
El extremo de la manguera deberá estar por debajo de el nivel en el que se encuentra el extremo
que está inmerso en la mezcla, ya que queremos hacer efecto sifón. Una pedazo corto de
manguera de goma se ajusta a la tubería de cristal pequeña, y se le aplica presión con aire
(soplando) para comenzar el efecto sifón.
Movemos el tubo de cristal un poco arriba de la capa de emulsión, cualquier solución
éter+aceite no eliminada será recuperada después. Guardamos la jarra que contiene la solución
de aceite+éter. Otro volumen de éter de petróleo fresco es añadido a la mezcla de las 3 capas,
invirtiendo el bote, dejando asentar, y recogiendo de nuevo. Se repetirá este paso hasta que la
capa de éter se vea clara. Esto nos indicara que todos los aceites solubles en éter han sido
separados de las capas de agua y alcohol.
Ponemos no mas de varias onzas de la mezcla en el bote de acero inoxidable, y ponemos el
recipiente de recolección de solvente en el colador, al igual que antes. Re ensamblamos el
aparato, como lo montamos para eliminar las trazas de solventes del aceite después del
soxhleting. Colocamos el aparato en el baño de agua y calentamos lentamente a 140F. después
de evaporar y recolectar el éter de petróleo(para un uso futuro), ponemos el bote de acero
inoxidable en el baño de agua caliente durante varios minutos y se agita de vez en cuando para
eliminar cualquier traza residual del solvente.
El aceite refinado así obtenido es muy superior al aceite obtenido de la extracción original con
alcohol.
El aceite producido por la extracción con alcohol y la purificación con éter de petróleo contiene
tetrahidrocannabinol, otros dos componentes estrechamente relacionados con el THC pero no
psicoactivos (cannabinol y cannabidiol), y otros varios componentes que contribuyen al sabor y
al olor del aceite.
La cantidad y la calidad de THC en el aceite es determinada por la calidad y la potencia del
material de partida. El aceite de un cannabis/hachís muy potente contiene porcentajes mucho
mas altos de THC que el de otros hachís/cannabis menos potentes.
La calidad del THC y las características de los efectos (colocón) son determinadas por la
posición relativa de la doble unión de la molécula de THC. Las formas de mayor rotación son
mas potentes que las de menor rotación y producen unos efectos mas espirituales y
psicodélicos.
Los métodos para convertir el THC de sus formas de menor a las de mayor rotación están a
continuación.
La cantidad de cannabinol en el aceite es importante, ya que este puede convertirse después a
THC, incrementando la potencia del aceite proporcionalmente. La experiencia nos dice que la
cantidad de cannabidiol suele ser al menos igual que la cantidad de THC. Debido a esto, la
fuerza de el aceite puede ser al menos doblada a través de la isomerización, y en algunos casos
la potencia puede ser incrementada en 5 o 6 veces.
Mediante el uso de los correctos productos químicos y métodos para convertir el cannabidiol en
THC, es posible convertir, simultáneamente, el THC (el cual se produce naturalmente en el
aceite y también ha sido producido por cannabidiol) a sus formas de mayor rotación.
Los mayores beneficios son obtenidos usando un material de partida con un alto contenido en
cannabidiol, isomerizando el cannabidiol en THC, y convirtiendo el THC a sus formas de mayor
rotación. La potencia del aceite y la calidad del colocón son enormemente incrementados.

La operación es llevada a cabo de la siguiente manera:

El aceite refinado es disuelto en etanol absoluto o metanol puro en el ratio de 1gr de aceite por
10gr de solvente. El etanol puede ser desnaturalizado, pero no debe contener agua. Añadimos
una gota de 100% acido sulfúrico a la solución de alcohol/aceite por cada gramo de aceite. El
acido es añadido lentamente mientras se remueve continuamente.
El acido sulfúrico puro es muy fuerte y puede causar quemaduras severas. Gafas de seguridad,
guantes largos de goma, y ropa que cubra toda la superficie corporal posible son aconsejadas
cuando trabajamos con este acido. Las quemaduras de acido sulfúrico son tratadas con un
lavado inmediato de agua con bicarbonato de sodio. El acido sulfúrico es conservado en una
botella de seguridad, que se puede hacer de forma permanente con una botella de vidrio de
tapón metálico de rosca, con un forrado de poliestireno.
Ponemos un recipiente pírex conteniendo la solución aceite+alcohol en el aparato de reflujo que
usamos la primera vez. Esta vez, el pírex sustituye al bote de acero inoxidable, por la
naturaleza reactiva del acido sulfúrico. Ponemos el aparato en el baño de agua hirviendo y
dejamos en reflujo durante dos horas. Al pasar las dos horas, la olla es colocada en un baño de
agua con hielo y se abre la tapa. La solución es vertida en una cantidad igual de agua y
extraída con éter de petróleo, de la misma manera a como lo hicimos para refinar el aceite en la
purificación con éter de petróleo. Vertimos la solución de éter en cuatro volúmenes de agua y
suavemente invertida 25 veces, liberando la presión cada vuelta. Permitiremos separarse a las
capas, entonces sifoneamos la capa de éter+aceite y descartamos el agua.
La solución éter+aceite es vertida en cuatro volúmenes de una solución de agua con 5% de
bicarbonato sódico. Este es mezclado, después se le permite separarse, y la capa de éter+aceite
la sifoneamos. La solución de bicarbonato de sodio la descartamos y repetimos el paso anterior
(lavar con agua pura) dos veces.
Evaporamos el éter de la solución de éter+aceite como hicimos antes en la primera purificación,
usando el aparato de la olla. El éter puro es recolectado en el recipiente del colador. El aceite
ahora contiene un porcentaje mucho mayor de THC (determinando por la cantidad de
cannabinoides originalmente presentes). El THC es de la forma isomerica de mayor rotación, y
todas las toxinas han sido eliminadas del aceite.