You are on page 1of 427

PSICOPATOLOGIA

(ENFERMEDADES MENTALES)
Objetivo
Al finalizar este curso el estudiante conocerá las principales enfermedades de la mente.

Contenido
1. Psicopatología
2. El psicópata
3. Psicopatología y desarrollo
4. Psicopatología básica y diagnóstico sindromático
5. Déficit mental
6. Agresividad
7. Agresión
8. Violencia intrafamiliar
9. Rol del psicólogo en el ambiente de la salud mental
10. Trastornos de identidad sexual
11. Enfermedades mentales
12. Trastornos de la personalidad
13. Clasificación de la conducta anormal
14. Consideraciones epistemológicas de la conducta anormal
15. Perversiones sexuales
16. Psicología delictual
16.1. Corrupción
16.2. Abuso sexual infantil
16.3. Resilencia
17. Resilencia
18. Psicosis
19. Maltrato infantil y sus consecuencias
20. Prácticas homosexuales
21. Adicción a Internet
22. Trastorno esquizotipico
23. Fobia
24. Neurosis
25. Neurosis: enfermedad social
26. El estrés del entorno hospitalario y familiar en cirugía
27. Violencia familiar: Problemas diagnósticos y conceptuales
Psicopatología Trastorno "Obsesivo -
Compulsivo"
Indice:
1. Introducción
2. Protocolos de diagnóstico.
3. Modelos teoricos explicativos del trastorno obsesivo-compulsivo
4. Evaluación del trastorno obsesivo-compulsivo.
5. Tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo.

1. Introducción

Aspectos históricos.

El término obsesión proviene del latín obsessio, -onis; significa asedio, es utilizado como
sustantivo para describir una perturbación anímica producida por una idea fija, o una idea
que pertinazmente asalta a la mente de una persona. Desde el punto de vista de la
patología es un síndrome de carácter ideativo y emocional, que consiste en la aparición
de pensamientos o sentimientos que se imponen y van acompañados con estados de
ansiedad; en este estado obsesivo hay una imposición de la idea obsesiva o de la emoción
sobre el paciente variando en el grado de imposición pudiendo llegar a lo gravemente
patológico tiranizando la voluntad del sujeto.

Otra acepción del término obsesión es la aportada por The C.V.Mosby Co. (1989) que
propone que es una idea, temor o impulso que se apodera del ánimo del paciente,
dominándolo por completo y provocando un estado de ansiedad y angustia.

Por su parte, Dorsch (1981) tiene en cuenta la derivación latina de obsidere que significa
sitiar, cercar, y define el término como "idea, temor, acto que se presenta repetidamente y
es sentido por el individuo como forzado, impuesto en contra de su voluntad".

Sillamy (1974) considera el término obsesión como "preocupación intelectual o afectiva


que acosa a la conciencia".

Por otra parte, el término compulsión va intimamente asociado al de obsesión, así pues la
compulsión es la consecuencia de la obsesión, y que derivado del latín compulsio, -onis
se como "apremio y fuerza que, por mandato de autoridad, se hace a uno, compeliéndole
a que ejecute alguna cosa".

The C.V.Mosby Co (1989) la define como "impulso irracional, irresistible y repetitivo de


realizar un acto contrario a la razón que produce ansiedad si no se lleva a cabo, y suele
ser resultado de una idea obsesiva".
Dorsch (1981) lo define como "fuerza interior que determina y domina el pensamiento y
la acción de una persona en contra de su voluntad y el individuo se siente coaccionado".

Sillamy (1974) ve en el término la "tendencia a la repetición, donde el sujeto realiza actos


irracionales sabiendo muy bien que no corresponden a ninguna razón lógica, y sólo para
conjurar la angustia que nacería si no se realizase estas acciones".

Como se ve en las definiciones anteriores es difícil diferenciar realmente una obsesión de


una compulsión en el sentido de que en ambos términos se incluye tanto ideas,
pensamientos, temor, emociones, impulsos, sentimientos y actos, junto al denominador
común de la ansiedad. Es decir, en las definiciones anteriores no está delimitado cada uno
de los componentes de la obsesión y/o de la compulsión. No obstante sí se ponen de

manifiesto características diferenciales respecto a otros trastornos o psicopatologías,


especialmente en cuanto a la diferenciación de neurosis/psicosis, en ningún caso se
refiere que los sujetos con obsesiones o compulsiones presenten ideas delirantes o
alucinaciones, sin embargo es algo que en algún momento del proceso del sujeto puede
estar presente mediante síntomas de psicosis reactivas breves cuando la sintomatología de
la neurosis obsesivo-compulsiva genera en el sujeto un grado de deterioro o alcanzan un
grado de frecuencia e intensidad tal que su comportamiento puede verse afectado por
síntomas de tipo psicótico; en otras ocasiones es difícil delimitar si la idea obsesiva puede
corresponder a un trastorno de tipo paranoide o simplemente camufle una depresión o sea
consecuencia de ésta.

Una de las primera obras en referencia a la neurosis obsesivo-compulsiva es la de Freud


(1896), posteriormente los escritos de Löwenfeld (1904) y de nuevo Freud (1923) con
revisiones a su obra Paranoia y Neurosis Obsesiva donde expone el caso del llamado
"hombre de las ratas", aquí hace referencia a los elementos básicos de la neurosis: la
presencia de un deseo obsesivo, el temor contrario y enlazado a tal deseo, un afecto
penoso y un impulso a la adopción de medidas defensivas (pag.114); en otro lugar
(pag.178 ss) propone hablar de pensamientos obsesivos en tanto que los
productosobsesivos pueden equivaler a muy diversos actos psíquicos, pudiendo ser
determinados como deseos, tentaciones, impulsos, reflexiones, dudas, mandatos y
prohibiciones; refiere que las "representaciones obsesivas" dan lugar a "delirios" que los
identifica como el resultado mixto de las reflexiones razonables de un sujeto como
oposición a su ideación obsesiva, ello significa que a través del lenguaje del paciente se
observa tanto la idea obsesiva como su interpretación errónea emitida por el paciente
encubriendo o deformándola y del mismo modo puede observarse a través de la fórmula
protectora o conductas impulsivas.

Manteniendo cierta línea psicodinámica y haciendo referencia a la psicopatología infantíl


Ajuriaguerra (1991) expone que las obsesiones y compulsiones se relacionan con un Yo
limitado en la expresión de su pensamiento o en sus actos, limitación que se resuelve
mediante la enfermedad, que un alivio transitorio pero inútil porque su povenir es la
repetición, caracterizándose esencialmente por la incoercibilidad, la lucha y la angustia.
La edad media del comienzo del trastorno es a los 7 años y medio y su sintomatología lo
suficientemente grave como para travar la actividad general del niño.

Otros autores como Collon (1960) y Prick (1952) plantean que los trastornos obsesivos
pueden desarrollarse tempranamente pero verdaderamente el síndrome obsesivo no puede
sentirse subjetivamente por debajo de cierta edad y de cierto nivel de maduración mental
que se situa alrededor de los 7 años de edad. El comportamiento obsesivo-compulsivo en
el niño no puede valorarse sólo como una descripción sintomática ya que "puede tener,
considerando el momento evolutivo del niño, un valor de normalidad o de anormalidad".

Estos autores en referencia a Piaget proponen que una ritualización convulsiva es


inherente al desarrollo normal del niño ya que en el curso de todas sus actividades el niño
ve al mismo tiempo placer y displacer, y el ritual se encuentra en todas las formas de
aprendizaje, y llega el momento en el que el niño impone sus propios hábitos, así
dependiendo de la intolerancia o de la complaciencia inflexibles de los padres dependerá
el riesgo de que el niño fije tales rituales. En el período de latencia, cuando el Yo
comienza a afirmarse y a organizarse los mecanismos de defensa, reaparecen los rituales
encontrándose comportamientos compulsivos de tipo manía de lavado, ritos al acostarse,
actividades de orden, enumeración, recordatorios, necesidades de control, etc. y al mismo
tiempo observarse rasgos de personalidad obsesivos como meticulosidad en los actos,
perfeccionismo, elección precisa de expresiones verbales, inestabilidad o inhibición
psicomotríz, focalización de actos en forma de tics y pensamiento lento o sin fluidez.

Otros autores como Bender y Shilder (1940) diferencia la "compulsión" de la


"impulsión", en estas últimas los niños están sujetos a ciertas actividades pero no
consideran que sus ideas o actos sean anormales, ni se acompañan de reacciones ansiosas
y se puede experimentar satisfacción a diferencia de las compulsiones.

Ajuriaguerra (1991) clasifica el síndrome obsesivo en el curso de la pubertad o de la


adolescencia en (1).obsesiones ideativas, (2)obsesión fóbica y (3).obsesiones impulsivas.
En las primeras, ideativas, la característica esencial es la duda y la rumiación dialéctica
de contrarios; en la segunda, fóbica, el rasgo importante es la fobia; y en la tercera,
impulsiva, el temor a actuar o pensar de una forma determinada acompañándose con una
lucha ansiosa que evita el cumplimiento del acto, encontrándose los caracteres propios de
la obsesión. También afirma que la evolución de la sintomatología obsesiva puede
generar otros cuadros sindrómicos o preceder a una desorganización psicótica, e incluso
ser el mecanismo defensivo contra una psicosis, no obstante otros autores como Bollea y
Giannotti (1972) consideran que la aparición de obsesiones y compulsiones están en la
base depresiva de la personalidad, y Guareschi y Fabiani (1972) refieren que los síntomas
obsesivo-compulsivos pueden ser manifestaciones de una psicosis depresiva de fondo, a
una psicosis esquizofrénica, una depresión neurótica o una neurosis con defensa obsesiva.

Como factores explicativos de la sintomatología obsesivo-compulsiva infantil, hay tres


puntos de vista, uno el constitucionalista, otro el organicista y por último el
psicodinámico.
Los constitucionalistas valoran el factor hereditario, pero no se debe confundir herencia
con psicopatología familiar. Los organicistas plantean que hay una correlación de las
obsesiones-compulsiones con enfermedades como la epilepsia (Sauget y Delaveleye,
1958), la patología del sistema extrapiramidal (Gaston, Reda y Ciani, 1969), la encefalitis
epidémica y la corea. Por último, los psicodinámicos consideran que el trastorno
obsesivo-compulsivo depende en cuanto a sus manifestaciones y valor pronóstico de la
cronología de su aparición; Lebovici y Diatkine (1957) plantean que el nucleo obsesivo
es el resultado de una regresión de estructuras de la libido, con puntos de fijación
pregenital y emergencia de impulsos, deseos y fantasmas sexuales agresivos, unidos a la
angustia y culpabilidad, moviliando reacciones de defensa por parte del Yo bajo la
influencia del Superyo; consideran que ciertas manifestaciones durante el primer año son
pasajeras y normales siendo la primera estructuración del Yo, sin embargo pueden
convertirse en patologías a partir de ciertas relaciones con una madre ansiosa y
perfeccionista; por otro lado estos rituales pueden encontrarse en formas sintomáticas
graves preneuróticas o prepsicóticas.

Durante el período de latencia, puede llegar a decirse de manera paradójica que el Yo del
niño es precisamente obsesivo todo él en este período, sin embargo algunos trastornos del
comportamiento, así como tics y fobias pueden integrarse en el cuadro de una evolución
neurótica de probable tipo obsesivo-compulsivo. En la adolescencia sí tiene ya una
significación patológica normal presentándose como transitorio y cede rápidamente
cuando se toma una actitud comprensiva hacia el adolescente.

Sandler y Joffe (1965) plantean que el síndrome obsesivo puede ser transitorio, no son
neuróticos los niños sino que los síntomas aparecen en el transcurso del desarrollo
progresivo y no son una regresión sino que puede tratarse de una exageración de las
formas normales de comportamiento.

Proposiciones generales actuales.

Vallejo-Nájera (1991) expone que las obsesiones son pnesamientos insistentes que
dominan al sujeto, al menos intermitentemente, pese a que éste los considere
injustificados, absurdos, e intente librarse de ellos; propone que la diferencia principal
con las ideas delirantes es que el obsesivo "sabe" que sus ideas son absurdas, pero no
puede sustraerse a su influjo, mientras que el delirante cree que sus ideas delirantes son
ciertas. Llama compulsiones al impulso patológico que lleva a realizar determinados
actos o ceremoniales en relación con las ideas obsesivas; el paciente es de nuevo
consciente de que estos actos son absurdos y desea librarse de ellos, pero sufre tal
angustia al no realizarlos que cede a sus impulsos compulsivos. Las obsesiones y
compulsiones suelen estar tan enlazadas que se presentan unidas en la neurosis obsesivo-
compulsiva. Hace la diferencia entre el predominio de las obsesiones, llamándose
neurosis obsesiva, o bien el predominio de las compulsiones llamándose neurosis
compulsiva, aunque en general van unidas siendo mixtas y dando lugar a la llamada
neurosis obsesivo-compulsiva.
Polaino y Maldonado (1987) exponen que las obsesiones pertenecen al grupo de
alteraciones del contenido del pensamiento, dentro de las cuales inlcuye los juicios
repetidos y absurdos, la duda patológicas, la interrogación obsesiva y por último la idea
obsesiva. Definen la obsesión como la presencia patológica de un pensamiento o impulso,
persistente e irresistible, que no puede eliminarse mediante ningún esfuerzo lógico y que
domina al sujeto, por lo menos intermitentemente, aún a pesar de considerarlo
injustificado y absurdo e intentar librarse de él. El miedo obsesivo puede estar solapado
con alguna fobia. El sujeto con obsesión se siente muchas veces obligado a realizar
rituales específicos o estereotipados con el fin de disminuir los efectos ansiosos por sus
pensamientos, estos actos son las compulsiones y que el paciente también considera
conscientemente como absurdas.

Polaino (1987) expone que las neurosis obsesivo-compulsivas son lo mas atormentador,
los enfermos se ven forzados a pensar o realizar, contra su voluntad, ideas acciones
siempre molestas y frecuentemente repugnantes por la índole inmoral y dolorosa de tales
representaciones o impulsos. El enfermo sabe en todo momento que sus pensamientos no
son normales, pero no acaba de desprenderse de la noción de que esos mismos
pensamientos y gestos pueden tener cierto carácter significativo. El comportamiento
compulsivo puede adquirir en casos extremos proporciones tales que las actividades
habituales quedan anuladas sin que el enfrmo sea capaz por sí solo de llevar a cabo
modificación alguna, siendo por tanto una de las alteraciones psíquicas más difíciles de
tratar. La tendencia a la cronicidad es una constante; los esfuerzos del paciente por el
autocontrol de estas ideas son infructuosos, a pesar de que reconozca la irrealidad de las
ideas; sea como consecuencia de ellas o como característica acompañante es proio en
estos pacientes la inhibición, el aislamiento social, la aparición de síntomas depresivos,
las respuestas de ansiedad, las conductas estereotipadas en forma de rituales, el descenso
de la autoestima y la baja tolerancia a la ambiüedad; según Kaplan (1981) las
compulsiones podrían expresar el deseo infructuoso del paciente por controlar sus ideas
obsesivas. Cuando el cuadro lleva muchos años de evolución la ansiedad deja paso a la
depresión.

2. Protocolos de diagnóstico.

Introducción.

En este apartado se expondrá cuales son los síntomas esenciales y asociados propuestos
por la Asociación Americana de Psiquiatría a través del DSM-IV se establecerán los
criterios comunes y necesarios para establecer un protocolo de diagnóstico a un paciente
con un trastorno obsesivo-compulsivo, es decir, qué pauta se ha de seguir para establecer
el diagnóstico y qué criterios son los necesarios para concluir que un individuo presenta
éste y no otro trastorno.

Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.

En el DSM-IV se explica la distinción entre obsesiones y compulsiones, que se definen a


lo largo de líneas funcionales que son mucho más relevantes para el tratamiento. Una
obsesión es un pensamiento repetitivo e intruso, un impulso o una imagen que causa
ansiedad o malestar notables, mientras que una compulsión es un comportamiento
repetitivo y estereotipado o un acto mental dirigido a reducir ansiedad. Por lo tanto los
pensamientos pueden considerarse obsesiones o compulsiones cognoscitivas según si
provocan ansiedad o la reducen. El Trastorno Obsesivo-Compulsivo está incluido dentro
del apartado de los Trastornos por Ansiedad,

F42.8 Trastorno obsesivo-compulsivo [300.3]

Síntomas y trastornos asociados

Características descriptivas y trastornos mentales asociados. Con frecuencia existe


evitación de situaciones que se relacionan con el contenido de las obsesiones, como son
la suciedad o la posibilidad de contraer enfermedades. Por ejemplo, un individuo
obsesionado por la suciedad puede evitar las salas de espera públicas o estrechar las
manos de las personas extrañas. Las preocupaciones hipocondríacas son frecuentes,
traduciéndose en visitas repetidas al médico para que éste descarte cualquier enfermedad.
También puede haber sensación de culpa, sentimientos patológicos de responsabilidad y
trastornos del sueño. Cabe observar asimismo un consumo excesivo de alcohol o
fármacos sedantes, hipnóticos o ansiolíticos. La realización de los actos compulsivos
puede convertirse en una de las principales actividades diarias del individuo,
traduciéndose en problemas conyugales, laborales o sociales. Los comportamientos
permanentes de evitación pueden conducir a un confinamiento total del individuo en su
propio hogar. El trastorno obsesivo-compulsivo puede asociarse a trastorno depresivo
mayor, otros trastornos de ansiedad (fobia específica, fobia social, trastorno de angustia),
trastornos alimentarios y trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad. Existe una
alta incidencia de trastorno obsesivo-compulsivo en el síndrome de la Tourette, con unas
cifras que oscilan entre el 35 y el 50 %. Por el contrario, la incidencia de síndrome de la
Tourette en individuos con trastorno obsesivo-compulsivo es menor, situándose los
porcentajes entre el 5 y el 7 %. Un 20-30 % de los individuos con trastorno obsesivo-
compulsivo manifiestan la presencia actual o pasada de tics.

Curso

Aunque el trastorno obsesivo-compulsivo se suele iniciar en la adolescencia o a


principios de la edad adulta, también puede hacerlo en la infancia. La edad modal de
inicio es menor en los varones que en las mujeres: entre los 6 y 15 años para los varones,
y entre los 20 y 29 años para las mujeres. La mayor parte de las veces la aparición del
trastorno es de carácter gradual, si bien se han observado casos de inicio agudo. La
mayoría de los individuos presentan un curso crónico con altas y bajas, con
exacerbaciones de los síntomas que podrían estar relacionadas con acontecimientos
estresantes. Alrededor del 15 % muestra un deterioro progresivo de las relaciones
sociales y ocupacionales. Aproximadamente un 5 % sigue un curso de carácter episódico,
con síntomas mínimos o ausentes en los períodos intercríticos.

Patrón familiar
La tasa de concordancia del trastorno obsesivo-compulsivo es superior en los gemelos
homocigotos que en los dicigotos. La incidencia de trastorno obsesivo-compulsivo en
parientes de primer grado de individuos con síndrome de la Tourette es superior a la
observada en la población general.

Diagnóstico diferencial

El trastorno obsesivo-compulsivo debe diferenciarse del trastorno de ansiedad debido a


enfermedad médica. El trastorno de ansiedad relacionado con sustancias se diferencia del
trastorno obsesivo-compulsivo porque las obsesiones o compulsiones se consideran
etiológicamente relacionadas con esta sustancia (p. ej., drogas, fármacos o tóxicos). Los
pensamientos, impulsos, imágenes o comportamientos recurrentes o intrusos pueden
aparecer en el contexto de muchos otros trastornos mentales. El diagnóstico de trastorno
obsesivo-compulsivo no debe efectuarse si el contenido de las ideas o rituales se
relaciona exclusivamente con otro trastorno mental (p. ej., preocupación por la propia
apariencia en el trastorno dismórfico corporal, inquietud por un objeto o situación
temidos en la fobia específica o social, estiramiento del cabello en la tricotilomanía). El
diagnóstico adicional de trastorno obsesivo-compulsivo puede seguir estando indicado si
el contenido de las obsesiones o compulsiones no mantiene relación alguna con el
trastorno mental concomitante.

En el episodio depresivo mayor la constante cavilación sobre acontecimientos


potencialmente desagradables o sobre posibles acciones alternativas es una característica
frecuente y se considera un aspecto de la depresión congruente con el estado de ánimo
más que un síntoma de trastorno obsesivo-compulsivo. El trastorno de ansiedad
generalizada se caracteriza por preocupaciones excesivas, que se diferencian de las
obsesiones por el hecho de que el indivdiuo las experimenta como una inquietud excesiva
referente a circunstancias de la vida real. En cambio, el contenido de las obsesiones no
suele versar sobre problemas de la vida real, y el individuo las considera inapropiadas. Si
estas ideas perturbadoras de carácter recurrente se relacionan exclusivamente con el
miedo a padecer o estar padeciendo una enfermedad importante y este miedo deriva de la
incorrecta interpretación de síntomas físicos, en vez de un trastorno obsesivo-compulsivo
debe diagnosticarse una hipocondría. Sin embargo, si la preocupación por tener una
enfermedad se acompaña de rituales como lavados o comprobaciones excesivas por el
miedo a empeorar o bien a contagiar dicha enfermedad a los demás, puede estar indicado
el diagnóstico adicional de trastorno obsesivo-compulsivo. Si existe una preocupación
prominente por contraer la enfermedad (más que por padecerla) y no hay comportamiento
ritual alguno, el diagnóstico más apropiado es fobia específica a la enfermedad. La
capacidad de estos individuos para reconocer que las obsesiones o compulsiones resultan
excesivas o irracionales se manifiesta a lo largo de un continuum. En ocasiones en el
trastorno obsesivo- compulsivo el sentido de la realidad puede haberse perdido y la
obsesión adquiere a veces dimensiones delirantes (p. ej., la creencia de que uno es el
responsable de la muerte de otro individuo por el simple hecho de haberla deseado en
algún momento). En estos casos la presencia de síntomas psicóticos puede hacerse
constar mediante el diagnóstico adicional de trastorno delirante o trastorno psicótico no
especificado. La especificación con poca conciencia de enfermedad puede ser útil en las
situaciones que se encuentran a medio camino entre la obsesión y el delirio (p. ej., un
individuo cuya preocupación por contraer una enfermedad, aunque exagerada, es menos
intensa que en el trastorno delirante y se justifica por la ubicuidad innegable de los
gérmenes).

Las ideas delirantes de carácter recurrente y los comportamientos estereotipados extraños


que se observan en la esquizofrenia se diferencian de las obsesiones y compulsiones por
el hecho de no revestir carácter egodistónico y no ser congruentes con la realidad. No
obstante, algunos individuos presentan síntomas de trastorno obsesivo-compulsivo y
esquizofrenia a la vez, lo que justifica el diagnóstico simultáneo de ambos trastornos. Los
tics (en el trastorno de tics) y los movimientos estereotipados (en el trastorno de
movimientos estereotipados) deben diferenciarse de las obsesiones. A diferencia de los
actos compulsivos, los tics y los movimientos estereotipados son típicamente menos
complejos y no tienen como objetivo neutralizar una obsesión. Algunos individuos
presentan síntomas de trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno de tics a la vez, lo que
puede justificar el diagnóstico simultáneo de ambos trastornos.

Algunas actividades como comer (p. ej., trastornos alimentarios), el comportamiento


sexual (p. ej., parafilias), el juego (p. ej., juego patológico) o el consumo de sustancias (p.
ej., dependencia o abuso de alcohol), han recibido la calificación de «compulsivas»
cuando se llevan a cabo de forma excesiva. Sin embargo, y según la definición recogida
en este manual, no pueden considerarse compulsiones toda vez que la persona suele
obtener placer a través de dichas actividades y muchos desean abandonarlas debido a sus
consecuencias perjudiciales. Aunque el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad
y el trastorno obsesivo-compulsivo comparten semejanzas nominales, las manifestaciones
clínicas de estos trastornos son bastante diferentes. El trastorno obsesivo-compulsivo de
la personalidad no se caracteriza por la presencia de obsesiones o compulsiones; el
individuo, ya al principio de la edad adulta, está permanentemente preocupado por el
orden, el perfeccionismo y el control. Si el individuo presenta síntomas de ambos
trastornos, puede estar indicado el diagnóstico simultáneo de trastorno obsesivo-
compulsivo de la personalidad y trastorno obsesivo-compulsivo. Las supersticiones y los
comportamientos repetidos de comprobación son frecuentes en la vida cotidiana. En estos
casos sólo debe considerarse el diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo si aquéllos
suponen una pérdida diaria de tiempo significativa o dan lugar a un acusado deterioro de
la actividad global del individuo o a un malestar clínicamente significativo.

Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia


interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura
del sujeto, tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta, es estable a lo
largo del tiempo y comporta malestar o perjuicios para el sujeto.

Criterios para el diagnostico de trastorno obsesivo-compulsivo

A. Se Cumple para las obsesiones y las compulsiones:

Las obsesiones se definen por (1), (2), (3) y (4):


1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se
experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y
causan ansiedad o malestar.
2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones
excesivas sobre problemas de la vida real.
3. La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o
bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos.
4. La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son
el producto de su mente (y no viven impuestos como en la inserción del
pensamiento).

Las compulsiones se definen por (1) y (2):

1. Comportamientos p. Ej. Lavado de manos, puesta en orden de objetos,


comprobaciones) o actos mentales (p.ej., rezar, contar o repetir palabras en
silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en
respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir
estrictamente.
2. El objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o
reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento negativo; sin
embargo, estos comportamientos u operaciones mentales o bien no están
conectados de forma realista con aquello que pretende neutralizar o prevenir o
bien resultan claramente excecivos.

A. En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas
obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales. Nota: Este punto no
es aplicable en los niños.
B. Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo,
representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren
marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales o su vida
social.
C. Si hay otro trastorno en el Eje 1, el contenido de las obsesiones o compulsiones no
se limita a él (p.ej. preocupaciones por la comida en un trastorno alimentario,
arranque de cabellos en la tricotilomanía, inquietud por la propia apariencia en el
trastorno dismórfico corporal, preocupación por las drogas en un trastorno por
consumo de sustancias, preocupación por estar padeciendo una grave enfermedad
en la hipocondría, preocupación por las necesidades o fantasías sexuales en una
parafilia o sentimientos repetitivos de culpabilidad en el trastorno depresivo
mayor)
D. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p.ej.
drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.

F60.5 Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad [301.4

Síntomas y trastornos asociados


Cuando las normas y los protocolos establecidos no dictan la respuesta correcta, la toma
de decisiones se convierte en un proceso de larga duración y a menudo doloroso. Los
sujetos con trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad tienen tantas dificultades
para decidir qué tareas son prioritarias o cuál es la mejor forma de hacer alguna cosa
concreta, que puede ser que nunca empiecen a hacer nada. Tienen tendencia a
trastornarse o enfadarse en las situaciones en las que no son capaces de mantener el
control de su entorno físico o interpersonal, si bien es típico que la ira no se exprese de
manera abierta. Por ejemplo, una persona puede enfadarse si el servicio de un restaurante
es malo, pero, en lugar de quejarse a la dirección, meditará sobre cuánto va a dejar de
propina. En otras ocasiones, la ira puede expresarse con una indignación justiciera por lo
que aparenta ser una cuestión secundaria. Las personas con este trastorno están
especialmente atentas a su status respecto a las relaciones de dominio-sumisión y
muestran una deferencia exagerada a una autoridad a la que respetan y una resistencia
exagerada a una autoridad que no respetan. Los individuos con este trastorno suelen
expresar afecto de forma muy controlada o muy ampulosa y se sienten muy incómodos
en presencia de otras personas emocionalmente expresivas. Sus relaciones cotidianas son
serias y formales, y pueden estar serios en situaciones en que los demás ríen y están
contentos (p. ej., al dar la bienvenida a la novia en el aeropuerto). Se contienen
cautelosamente hasta estar seguros de que lo que van a decir es perfecto. Pueden estar
preocupados por lo lógico y lo intelectual y ser intolerantes con el comportamiento
afectivo de los demás. Es frecuente que les cueste expresar sentimientos de ternura y es
raro que hagan halagos. Los sujetos con este trastorno pueden experimentar dificultades y
malestar laborales, especialmente al enfrentarse a situaciones nuevas que exijan
flexibilidad y transigencia. Aunque algunos estudios sugieren una asociación con el
trastorno obsesivo-compulsivo, parece que la mayoría de las personas con un trastorno
obsesivo-compulsivo no tienen un patrón de comportamiento que cumpla los criterios
para el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad. Muchos de los rasgos del
trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad se solapan con las características de la
personalidad «tipo A» (p. ej., hostilidad, competitividad y sensación de urgencia), y estas
características pueden darse en la gente con riesgo de sufrir un infarto de miocardio.
Puede haber una asociación entre el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad y
los trastornos del estado de ánimo y de an-siedad.

Diagnóstico diferencial

A pesar de la similitud de los nombres, el trastorno obsesivo-compulsivo se suele


distinguir fácilmente del trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad por la
presencia de verdaderas obsesiones y compulsiones. Hay que tener en cuenta el
diagnóstico de trastorno obsesivo-com-pulsivo especialmente cuando la tendencia a
acumular objetos sea importante (p. ej., si la acumu-lación de objetos inútiles representa
un peligro de incendio y llega a dificultar a los demás la deambulación por la casa). Si se
cumplen los criterios para ambos trastornos, hay que diagnosti-car los dos. Otros
trastornos de la personalidad se pueden confundir con el trastorno obsesivo-compulsivo
de la personalidad porque tienen algunas características en común. Por tanto, es
importante distinguir entre estos trastornos basándose en las diferencias en sus rasgos
característicos. Sin embargo, si un sujeto presenta características de personalidad que
cumplen criterios para más de un trastorno de la personalidad además del trastorno
obsesivo-compulsivo de la personalidad, pueden diagnosticarse todos estos trastornos.
Los sujetos con trastorno narcisista de la personalidad también presentan una inclinación
al perfeccionismo y creen que los demás no pueden hacer las cosas tan bien como ellos,
pero son más propensos a creer que han alcanzado la perfección, mientras que quienes
tienen un trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad suelen ser autocríticos. Los
sujetos con trastorno narcisista o antisocial de la personalidad carecen de generosidad,
pero se miman a sí mismos, mientras que los que tienen un trastorno obsesivo-
compulsivo de la personalidad adoptan un estilo avaro en los gastos tanto para ellos
mismos como para los demás. Tanto el trastorno esquizoide de la personalidad como el
trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad pueden caracterizarse por una aparente
formalidad y distanciamiento social. En el trastorno obsesivo-compulsivo de la
personalidad esto se sustenta en el malestar emocional y la excesiva dedicación al trabajo,
mientras que en el trastorno esquizoide de la personalidad existe fundamentalmente una
falta de capacidad para la intimidad. El trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad
debe distinguirse de un cambio de la personalidad debido a una enfermedad médica, en la
que los rasgos surgen como un efecto directo de una enfermedad del sistema nervioso
central. También se debe distinguir de los síntomas que se pueden presentar en asociación
con el consumo crónico de sustancias (p. ej., el trastorno relacionado con la cocaína no
especificado). Los rasgos obsesivo-compulsivos de la personalidad en un grado
moderado pueden ser especialmente adaptativos, en particular en las situaciones que
recompensan el rendimiento elevado. Estos rasgos sólo constituyen un trastorno
obsesivo-compulsivo de la personalidad cuando son inflexibles, desadaptativos y
persistentes, y ocasionan deterioro funcional significativo o malestar subjetivo.

Crietrios para el diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.

Un patrón general de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e


interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la espontaneidad y la eficiencia, que empieza
al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o
más) de los siguientes ítems:

1. Preocupación por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización o
los horarios, hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad.
2. Perfeccionismo que interfiere con la finalización de la tareas (p.ej., es incapaz de
acabar un proyecto porque no cumple sus propias exigencias, que son demasiado
estrictas)
3. Dedicación excesiva al trabajo y a la productividad con exclusión de las
actividades de ocio y las amistades (no atribuye a necesidades económicas
evidentes)
4. Excesiva terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral, ética o
valores (no atribuye a la identificación con la cultura o religión)
5. Incapacidad para tirar los objetos gastados o inútiles incluso cuando no tienen un
valor sentimental.
6. Es reacio a delegar tareas o trabajo en otros, a no ser que éstos se sometan
exactamente a su manera de hacer las cosas.
7. Adopata un estilo avaro en los gastos para él y para los demás; el dinero se
considera algo que hay que acumular con vistas a catástrofes futuras.
8. Muestra rigidez y obstinación.

3. Modelos teoricos explicativos del trastorno obsesivo-compulsivo.

Según González Almendros (1984) habría que dividir las teorías en función de la
adquisición o bien del mantenimiento de la conducta obsesivo-compulsiva, y en función
de que sean teorías globales o específicas a los componentes de la conducta problema. Se
hará referencia a las teorías propuestas por los siguientes autores:

a).Carr (1974) y Meyer (1966) quiene plantean que la conducta compulsiva se produce
tanto para reducir la ansiedad como la expectación de desastre.

b).Seligman (1970, 1971) propone que se adquiere en base a la Teoría de los dos factores
de Mowrer (1950) y mediante un condicionamiento preparado que consiste en que una
situación relacionada con la supervivencia de la especie humana se condiciona más
fácilmente a un estímulo incondicionado. La teoría de los dos factores hace referencia a
la asociación, mediante condicionamiento clásico, de un estímulo condicionado (EC) con
una estimulación incondicionada (EI) de tipo aversivo durante un número de ensayos en
los que el sujeto no da una respuesta de evitación, como el EI es de tipo aversivo se
considera que genera miedo y que el EC por tanto también lo elicitará, así pues el primer
factor de la teoría es el condicionamiento clásico de miedo al EC; si tenemos en cuenta
que el miedo es un estado emocional aversivo que motiva al sujeto entonces su reducción
podría proporcionar un reforzamiento negativo, es decir, favorecer la probabilidad de
ocurrencia de una conducta negativa, y como el miedo está provocado por el EC la
interrupción de éste reduciría el nivel de aquel, así pues la respuesta de evitación se
aprende porque interrumpe el EC y por tanto reduce el miedo condicionado, esto es el
segundo factor de la teoría, es decir, un reforzamiento instrumental de la respuesta de
evitación a través de la reducción del miedo. Ello va a permitir un paso para la aplicación
de técnicas terapéuticas mediante procedimientos de extinción de la evitación mediante
inundación o inhabilitación de la respuesta, pretendiendo la extinción de la ansiedad,
como veremos más adelante.

c).Rachman (1976) propone una predisposición constitucional y hereditaria caracterizada


por una excesiva sensibilidad a la crítica y al sentimiento de culpa determinado por
padres con excesiva atención, control y superprotectores, siendo críticos, meticulosos y
con altas metas, lo que generaría en el sujeto con conducta compulsiva la evitación de
tipo activa o pasiva; el origen de las obsesiones y compulsiones proviene de un factor
hereditario de tal forma que se convierten en problema tras episodios depresivos o de
exposición a stress; estando demostrada la asociación entre ideas obsesivas y depresión
(Rachman, 1971) y entre 1/3 y 2/3 de los casos pueden detectarse sucesos cotidianos
stressantes al inicio del cuadro (Bird y Harrison, 1987). Las respuestas emocionales se
mantendrían por estímulos desencadnadores.
d).Eysenck (1976) en base a la Psicología del Aprendizaje propone una teoría explicativa
general y propone que los temores pueden ser innatos o adquiridos con cierta sensibilidad
a determinados estímulos neutrales, las respuestas de temor se adquieren por
condicionamiento clásico siendo el estímulo incondicionado la "no recompensa"
frustradora, así las consecuencias posibles del no reforzamiento son la extinción o la
incubación, ésta ocurre ante estímulos ya condicionados que tiene la propiedad del
impulso o "drive", lo que implica que las respuestas condicionadas sean semejantes a las
respuestas incondicionadas, por tanto ciertas condiciones favorecen la incubación tales
como la presencia corta del estímulo condicionado, un estímulo incondicionado fuerte y
una alta distimia. Junto a Rachman (1978), ambos proponen que las obsesiones y las
respuestas emocionales asociadas se mantienen por incubación.

e).Beeck y Perigault (1974) poponen que los sujetos obsesivo-compulsivos tienen una
predisposición a patologías de activación o arousal provocado por hipersensibilidad a la
frustración y castigo, generando deterioro en el estado de ánimo y labilidad emocional
con una recuperación lenta al estado de normalidad; al no encontrar el sujeto explicación
a sus cambios emocionales crea la idea patológica y las conductas asociadas a ella, así la
elevación de la activación de forma progresiva facilita que un estímulo ambiental fortuito
se asocie a ella de forma que la conducta, cognitivo-conductual del obsesivo-compulsivo,
sea persistente y favorecida por la inestabilidad emocional, por lo que la activación
proporciona nuevas posibilidades de asociación con estímulos ambientales fortuitos. En
general la obsesión se produciría por "estimulación" y la respuesta emocional asociada se
produciría por un estado elevado de arousal o activación fuerte y la lentitud en la
inhibición y vuelta a la normalidad.

f).Otros autores proponen que la compulsión se mantiene por la reducción de la ansiedad


asociada (Foa y Tillmans, 1980) aunque hay indicios de que las compulsiones puedan
incrementar la ansiedad (Roper y cols, 1973), lo que supone que la eliminación de la
ansiedad reduciría o eliminaría la compulsión, lo cual puede ocurrir (Foa y Tillmans,
1980). Foa (1979) propone diferenciar entre la idea obsesiva e idea sobrevalorada, y
Salkovskis y Kirk (1989) proponen que los pensamientos obsesivos son exageraciones de
aspectos importantes del funcionamiento cognitivo del individuo.

g).Polaino (1987) propone que los factores genéticos y de aprendizaje familiar parecen
estar implicados en la emergencia de la alteración; el paradigma de evitación-evitación es
uno de los que mejor explicarían el comportamiento dubitativo; el paradigma del
condicionamiento clásico explica bien la aparición reiterada de las ideas obsesivas,
mientras que la conducta de evitación sería un modelo explicativo más pertinente para los
rituales, estos rituales parecen operar reduciendo la ansiedad; también hace referencia a la
posibilidad de un aprendizaje vicario u observacional. A pesar de lo anterior mantiene la
propuesta de factores genéticos implicados como vía explicativa de la aparición y
mantenimiento de las obsesiones y compulsiones.

h).Domjan y Burkhard (1990) plantean que las obsesiones son pensamientos recurrentes
problemáticos que suscitan gran ansiedad, y siguen la línea de Rachman (1978) por la
que los pensamientos obsesivos son estímulos nocivos a los que el individuo no está
habituado, por lo que el tratamiento apropiado sería provocar la habituación de las
respuestas de ansiedad por tratamiento de exposición prolongada a esas ideas u
obsesiones, aunque inicialmente se incremente la ansiedad para después reducirse según
plantea experimentalmente Emmelkamp (1982). Hacen referencia también a la relación
entre la teoría de los dos factores de Mowrer, al igual que Seligman, y la conducta
compulsiva, proponiendo que la ansiedad está inducida por un objeto o acontecimiento
real o imaginario y la compulsión es considerada como una conducta de evitación
reforzada por la reducción de la ansiedad, de forma que provocar experimentalmente
(Emmelkamp, 1982) la compulsión implica a un aumento de la ansiedad y la ejecución de
ella una reducción de la ansiedad; según esto el procedimiento terapéutico consiste en un
procedimiento de extinción de la evitación por inundación o inhabilitación de la
respuesta, es decir, se provoca la compulsión pero se impide su ejecución, se inunda al
sujeto con el estímulo temido sin que se pueda ejecutar el ritual, se espera así que se
produzca la extinción de la ansiedad.

i).Un planteamiento adicional importante es el propuesto por Horowitz (1975) el cual


expone que las personas pueden experimentar pensamientos intrusivos de forma normal
en su vida cotidiana sin que ello suponga la presencia de psicopatología, y según
Rachman y Silva (1978) estos pensamientos intrusivos tienen características semejantes a
las obsesiones pero sin que supongan la aparición de un trastorno obsesivo-compulsivo,
por lo que Rachman (1971) sostiene que las rumiaciones de carácter obsesivo pueden
considerarse como estímulos nocivos cotidianos a los que los pacientes no logran
habituarse, como se ha comentado anteriormente.

En general, en las teorías anteriores se hace referencia a factores de tipo genético y


hereditarios, factores ambientales como características de padres, a la teoría de los dos
factores y a la reducción de la ansiedad como elementos que están implicados en el
origen y mantenimiento de las conductas obsesivo-compulsivas habiendo de
diferenciarlas de las que son ideas intrusivas normales, ideas sobrevaloradas y las
cogniciones repetitivas que pueden presentarse en cuadros de alteración del estado de
ánimo como puede ser la depresión. Todo ello plantea las bases para las técnicas de
evaluación y de tratamiento como pueden ser la inundación, la exposición y prevención
de respuesta y la reducción de la ansiedad a fín de la habituación de las conductas
obsesivo-compulsivas.

4. Evaluación del trastorno obsesivo-compulsivo.

Introducción.

Siguiendo la línea propuesta por Ballesteros y Carrobles (1987) respecto a la evaluación


de las conductas obsesivas habrá de hacerse referencia a la descripción de la conducta
obsesivo-compulsiva en su totalidad y añadir a ella su interacción con otras áreas vitales
del sujeto y especialmente en cuanto a su estado emocional de ansiedad y depresión.

En general proponen para la evaluación de la conducta obsesivo-compulsiva una serie de


métodos útiles para ello como son los cuestionarios, la entrevista, la observación directa,
las escalas de evaluación y las técnicas psicofisiológicas, los cuales y todos ellos se
complementan unos con otros para aportar un mayor grado de información respecto a la
conducta del sujeto. Del mismo modo una vez iniciado el tratamiento al comportamiento
anormal obsesivo-compulsivo es aconsejable la re-evaluación volviendo a aplicar los
mismos métodos para poder valorar así los efectos terapéuticos del tratamiento empleado.

Cuestionarios.

Respecto a los cuestionarios simplemente hacer referencia a dos de ellos, el Inventario


Obsesivo de Leyton (IOL) (Cooper, 1970), que ha tenido una modificación según
González Almendros (1984) por Allen y Tune (1975) dando lugar al Cuestionario
Obsesivo-Compulsivo de Lynfield, y el Inventario Obsesivo-Compulsivo del Maudsley
(OCM) (Hodgson y Rachman, 1977; Rachman y Hodgson, 1980). Ambos, aunque útiles,
adolecen en el coeficiente de fiabilidad y validez suficiente por lo que los resultados
psicométricos que se obtengan de la administración de ambos cuestionarios debe ser
tomada con cautela, no obstante mientras se perfeccionan o se realizan más estudios
sobre la validez y fiabilidad parece que el OCM es el instrumento más viable de los que
puedan conocerse para la evaluación de la conducta obsesivo-compulsiva.

Entrevista.

Respecto a la entrevista su objetivo inicial es el realizar un análisis funcional de la


conducta problema, en este caso la conducta obsesivo-compulsiva, además de ello es
aconsejable evaluar el nivel de stress sufrido por el sujeto o al que está sometido, de
forma crónica o aguda, y en sus aspectos cualitativos y cuantitativos de leve a extremo,
determinar también el nivel de adaptación en el que se encuentra dependiendo de la
gravedad de la sintomatología y del deterioro que está generando en diversas áreas vitales
del sujeto, junto a ello valorar la presencia de trastornos clínicos como ansiedad,
depresión u otros y delimitar la presencia de trastornos de tipo orgánico y de la
personalidad del paciente.

Centrando en lo referente a las peculiaridades del paciente obsesivo-compulsivo, el cual


suele ser un individuo que dialoga a veces de forma locuaz y verborreico, con exceso
énfasis en detalees perdiendo de vista el contenido fundamental de la contestación a una
pregunta determinada de forma abierta es aconsejable una entrevista clínica estructurada
y con respuestas cerradas, no obstante es importante tener cierta habilidad en la
flexibilización de esta entrevista a fin de que el paciente no se sienta coaccionado o
limitado y se genere en él un sentimiento de que no se le deja explicar su estado, por lo
cual es importante tener la habilidad para desarrollar una entrevista eficaz mediante la
cual se obtenga información relevante y al tiempo que permita al paciente expresarse. Del
mismo modo, según González Almendros (1984) otros problemas posibles en la
entrevista con estos sujetos es la ansiedad, el perfeccionismo, las solicitudes de
confirmación, episodios de depresión y llanto, falta de atención a la conversación y
aversión a ciertos temas.
Respecto a la evaluación de la conducta problema, obsesiones y compulsiones, es
importante determinar los parámetros, habiendo previamente definido el número, tipo o
contenido y el número y tipo de conductas compulsivas que realiza; una vez determinado
ésto valorar sus parámetros de intensidad, frecuencia y duración, las situaciones o
contexto en que aparecen o favorecen y cuales las inhiben, qué medios de control son
utilizados por el paciente para ponerles fin si es que hay alguno y su utilidad o
efectividad, detectar el estado emocional concurrente con el proceso obsesivo-
compulsivo, y el grado de necesidad acumulativa, tensión o reacciones emocionales que
tienen el sujeto cuando se priva la ejecución de la conducta problema.

Una vez realizado todo el protocolo de evaluación a través del análisis funcional de la
conducta se aconseja decidir cual o cuales de las conductas planteadas ejercen una
influencia mayor o malestar sobre el paciente estableciendo como una jerarquía de
conductas problema que permita el inicio de tratamiento.

Del mismo modo parece adecuado diferenciar (Wolpe, 1958; Marks, 1981b, 1987;
Salkovski y Westbrook, 1989) entre ideas obsesivas y rituales cognitivos, siendo las
primeras consideradas como instrucciones involuntarias que incrementan la ansiedad y
las segundas como conductas intencionadas reductoras de ansiedad o riesgo; tal
diferenciación va a determinar el tratamiento de elección (Creus, 1990).

Es aconsejable determinar el nivel de adaptación del sujeto, es decir, la intensidad de la


sintomatología y la influencia que pueda estar generando sobre las diversas áreas vitales
del paciente, bien familiar, sexual, laboral, social, individual, etc, a fín también de tener
un nivel de adaptación previo al inicio de tratamiento.

También es aconsejable la evaluación de otros trastornos, bien clínicos, de tipo orgánico


o de personalidad, que pueden detectarse mediante exploración psicológica, exploración
biomédica y mediante la aplicación de pruebas psicométricas encaminadas a detectar
trastornos clínicos psicopatológicos y de la personalidad que está involucrados junto a la
conducta problema obsesivo-compulsiva del paciente.

Del mismo modo, también es útil conocer la presencia de antecedentes personales y


familiares de éstos u otros trastornos, y la utilización de fármacos que pueden estar
siendo administrados, en cuanto a tipo, dosis y tiempo de administración.

Métodos observacionales.

Respecto a los métodos observacionales cabe destacar el autoregistro (AR) mediante el


cual el sujeto anota sus pensamientos obsesivos y actos compulsivos previa definición
operativa de qué son cada uno de ellos; en el AR pueden incluirse otros datos a registrar
como la topografía de la conducta, sus parámetros cuantitativos, el estado emocional, los
métodos de control aplicados encaminados a eliminar o reducir los pensamientos o actos,
u otros factores a resgistrar. El registro puede realizarse utilizando una muestra temporal
de la conducta problema o bien su registro en cada ocurrencia, un tipo u otro de registro
dependería de la frecuencia de ocurrencia; por ejemplo, con un sujeto que tiene
pensamientos obsesivos de duda o ineficacia en la ejecución de sus tareas durante la
jornada matinal laboral y que actúa compulsivamente comprobando reiteradamente cada
una de la tareas realizadas es aconsejable utilizar una muestra temporal en la que registre
sus pensamientos o actos en cuanto a los parámetros deseados; mientras que por ejemplo
un sujeto con una compulsión de lavado de manos, con una frecuencia menor que en el
ejemplo anterior, sería más bien aconsejable no hacer un muestreo temporal sino el
registro de cada una de las veces que ha emitido la conducta compulsiva. El registro debe
realizarse o es aconsejable que se realice de forma contingente a la emisión de la
conducta problema operativizada y a registrar. También habrá de tenerse en cuenta las
influencias sobre la conducta problema por el mero hecho de registrarlas, como puede ser
la reactividad y la limitación de la información obtenida, que pueden provocar una
reducción de la emisión de la conducta problema, aunque González Almendros (1982)
afirma la posibilidad de un incremento transitorio de la frecuencia de las obsesiones-
compulsiones en los primeros días de autoregistro, lo cual puede interferir con la eficacia
supuesta del tratamiento y con la pérdida de información relevante. Ello no impide que el
AR sea uno de los métodos más útiles de registro y de línea base del problema del
paciente.

Puede hacerse también AR de controlabilidad de la conducta problema del paciente, es


decir, en vez de utilizar el AR sólo como registro de la ocurrencia de la conducta
anormal, podría utilizarse también y de forma anexa un AR en el que se especifique, por
ejemplo, en cuantas ocasiones y cómo el sujeto logra controlar sus conductas de
pensamientos obsesivos y actos compulsivos, de forma que obtienen un AR positivo que
puede incrementar la motivación del paciente.

Escalas de Evaluación.

En cuanto a las escalas de evaluación es importante determinar el estado emocional del


paciente, previa, durante y posterior a la ejecución de la conducta obsesivo-compulsiva, y
sus modificaciones a lo largo de la aplicación del tratamiento en las mismas condiciones.
Además, en segundo lugar, es aconsejable determinar la presencia de otros trastornos
emocionales o psicopatológicos que pueden estar influyendo bien como factores
disparadores y/o de mantenimiento de la conducta obsesivo-compulsiva.

Respecto al primer aspecto es útil realizar escalas de evaluación subjetivas en las que el
paciente cuantifique subjetivmente uno o mas estados emocionales, previo, durante y
posterior a la ejecución de la conducta problema, así pues podría evaluarse la depresión y
hostilidad (Walker y Beech, 1969), la tensión, ansiedad e intranquilidad (Roper y
Rachman, 1975) o bien la emoción subjetiva descrita por el propio paciente (Ballesteros y
Carrobles, 1987); no obstante también sería idóneo registrar la emoción que el sujeto
experimenta cuando ha controlado un episodio obsesivo-compulsivo. Se pone de
manifiesto (Rachman et al. 1971) que aunque las escalas de evaluación son importantes
en la investigación clínica es aconsejable ser cuidadosos a la hora de elaborarlas y
determinar su grado de fiabildiad y validez.
Respecto al segundo aspecto, la evaluación de estados emocionales asociados es útil
mediante la aplicación de cuestionarios o escalas estandarizadas para determinar otras
posibles psicopatologías del sujeto y tener así una línea base para poderla comparar con
la puntuación obtenida en ella al readministrarla con cierta periodicidad a lo largo del
tratamiento o al final de éste, como puede ser las escalas de ansiedad, depresión u otras
en función de la observación del estado emocional del paciente o de la sospecha de que se
presente otros trastornos psicopatológicos.

Evaluación psicofisiológica.

Respecto a la evaluación psicofisiológica es uno de los métodos de evaluación de la


conducta obsesivo-compulsiva menos desarrollados y con mas dudas respecto a su valor
y utilidad a pesar de la reciente importancia dada a los aspectos psicofisiológicos de la
conducta y trastornos psicológicos. Esto ha llevado a la realización de una amplia gama
de investigaciones en el área psicofisiológica que sólo tiene como fín el apoyar la
observación psicológica realizada previamente, en cierto modo para alcanzar mayor
objetividad y para la obtención de modelos explicativos y descriptivos ampliadores de los
conocimientos actuales. La evaluación psicofisiológica dentro del trastorno obsesivo-
compulsivo es relativamente escasa, poco útil en su aplicación práctica y resultado de
seguir teorías explicativas poco desarrolladas o inadecuadas sobre la naturaleza del
trastorno obsesivo-compulsivo.

5. Tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo.

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo es un trastorno por ansiedad según la APA, y como


tal ha de tratarse, sin embargo hay que tener en cuenta su carácter de trastorno especial,
terapéuticamente hablando, al ser normalmente resistente a tratamiento, tanto
farmacológico como conductual.

Según Pasnau (1987) los métodos y principios conductuales están jugando un papel cada
vez mayor en la evaluación y tratamiento de casos diagnosticados como trastornos por
ansiedad. Rimm y Masters (1974) como teóricos de los principios del aprendizaje
sostienen que los principios de la conducta y desarrollo normales son también aplicables
al desarrollo y mantenimiento de las conductas anormales, sin embargo Marks (1981)
argumenta que esta proposición no ha sido demostrada convincentemente; a pesar de ello
el modelo de la Teoría del Aprendizaje proporciona apoyo suficiente al investigador y
clínico para la formulación de hipótesis de trabajo útiles en cuanto al desarrollo y
mantenimiento de los diversos tipos de trastornos por ansiedad. Dollar J. Miller (1950) y
Wolpe (1958) en sus estudios con animales plantea como el condicionamiento clásico, el
condicionamiento instrumental y el aprendizaje social pueden actuar en el desarrollo de
trastornos obsesivo-compulsivos; ello dió lugar a otras investigaciones como las de
Seligman (1975) que añadieron más información sobre el papel potencial del aprendizaje
en la formación de las conductas rituales.
La originalidad o diferencia fundamental del modelo conductual respecto a otros
modelos, médicos o psicodinámicos, es que se centra en la conducta problema en sí
misma y en las condiciones que la mantienen. Kazdin (1978) propone una serie de pasos
en el proceso de evaluación y tratamiento conductual, es decir, tras haber realizado la
evaluación conductual habrán de fijarse objetivos terapéuticos y el enseñar al paciente
nuevas conductas o técnicas que permitan resolver de manera efectiva los problemas
existentes. Una vez iniciado el tratamiento la valoración es importante e integrante de
cada fase de tratamiento (Taylor, Liberman y Agras, 1982) a fin de evaluar la
consecución de los objetivos propuestos, en caso de que ello no ocurra se habrá de nuevo
de evaluar las conductas problema, el establecimiento de objetivos y los métodos
terapéuticos empleados, provocando así una evaluación continuada de la evolución de la
conducta del sujeto.

Existe una ámplica gama de técnicas cognitivo-conducutales factibles de aplicación a los


trastornos por ansiedad, pero todos tienen el denominador común de exponer al sujeto a
los estímulos temidos durante el tratamiento; por ejemplo, en el caso de pensamientos
obsesivos reiterativos la implosión es una técnica posible de aplicación, a pesar del
malestar que puede provocar durante las sesiones terapéuticas (Pasnau, 1987). En la
actualidad se aplican conjuntamente técnicas cognitivo-conductuales y farmacológicas
que permiten una mayo rapidez y efectividad en el control por parte del paciente de su
conducta problema y la instauración de cnductas más adaptativas.

5.1.Tratamientos orgánicos.

Dentro de los tratamientos orgánicos se incluirán aquellos como la cirugía, el


electrochoque o la farmacología (Kaplan y sadock, 1989).

En cuanto a la cirugía se ha defendido el uso de la leucotomía o lobotomía como forma


de tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo; por regla general deben evitarse las
intervenciones quirúrgicas irreversibles en el cerebro de pacientes con trastornos de
origen psicológico, particularmente como en el caso de los pacientes con trastorno
obsesivo-compulsivo que la enfermedad tiene un curso intermitente; sin embargo hay
pruebas de que la lobotomía puede disminuir la intensidad de las obsesiones y las
compulsiones y puede disminuir el sufrimiento que éstas engendran incluso aunque no
necesariamente mejore el nivel de adaptación social del paciente; sobre esta base la
lobotomía puede ser considerada en aquellos pacientes con un trastorno obsesivo-
compulsivo de carácter crónico, grave y no remitente, que no ha respondido a ninguna de
las formas de tratamiento menos drásticas. La lobotomía consiste (The C.V. Mosby Co.,
1989) en seccionar las fibras nerviosas del haz de sustancia blanca del lóbulo frontal del
cerebro para interrumpir la transmisión de diversas respuestas afectivas; en la actualidad
se practica poco, ya que tiene numerosos efectos impredecibles e indeseables, como
alteraciones de la personalidad, aumento de la agresividad, conducta sexual inaceptable,
incontinencia, apatía y falta de consideración con los demás. Como la lobotomía es una
intervención sencilla, antiguamente se utilizaba con frecuencia en pacientes psiquiátricos.
La técnica consiste en hacer pasar una cánula a través del hueso orbitario del ojo e
introducir una asa de alambre a través de la misma hasta el cíngulo con el cual se
seccionan las fibras nerviosas.

El tratamiento con electrochoque (TEC) no parece tener un efecto directo sobre las
obsesiones y compulsiones, pero si estos síntomas son fenómenos secundarios a un
trastorno primario del estado de ánimo, el tratamiento físico puede mejorarlos de forma
paralela a la corrección del trastorno afectivo. La terapia electroconvulsiva consiste en
una serie de convulsiones por inducción eléctrica en tres sesiones semanales. La teoría de
la acción de la terapia electroconvulsiva es la de la potenciación que produce en las vías
monoaminérgicas que salen de las zonas diencefálicas y van al hipotálamo así como a
otras regiones límbicas. La tasa de mortalidad por TEC está estimada entre 1:1.000 y
1:10.000 y suele producirse por complicaciones cardiovasculares.

En cuanto al la terapia psicofarmacológica ningún tipo de fármacos tiene una acción


específica sobre los propios síntomas obsesivo-compulsivos, aunque el uso de sedantes y
de tranquilizantes como auxiliar de la psicoterapia puede ser útil cuando la ansiedad sea
excesiva. Los antidepresivos tricíclicos, como la Imipramina y los inhibidores de la
monoaminaoxidasa se han utilizado con cierto éxito en estos trastornos. Cuando la
depresión es un factor componente existe una mayor probabilidad de que sea útil la
medicación antidepresiva.

Una revisión al Vademecum Internacional (1991) permite encontrar tan solo dos
fármacos en cuyas indicaciones terapéuticas se especifica la obsesión y la compulsión,
ambos fármacos son Lexatin y Analfranil. En general no exiten fármacos indicados
específicamente para el tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo; como trastorno
por ansiedad es normalmente común encontrarse a pacientes que sufren el trastorno que
están siendo sometidos a tratamiento psicofarmacológico con fármacos ansiolíticos y/o
antidepresivos que no tienen una indicación específica pero sí utilizables para una
sintomatología asociada de depresión y de ansiedad, la cual es frecuentemente un factor
asociado secundario y de mantenimiento de la sintomatología obsesivo-compulsiva.

El Lexatin es un fármaco psicoléptico tranquilizante que afecta al Sistema Nervioso


Central, su principio activo es el Bromacepam, se presenta en cápsulas de 1,5 mg., 3 mg.
y 6 mg. de principio activo. Las dosis aconsejables son de 1,5 mg. unas 3 veces al día, y
en casos graves de 3 a 12 mg. de 2 a 3 veces al día, en cualquier caso las dosis deben
adaptarse al caso individual empezando por la dosis más baja e ir aumentando hasta
encontar la dosis efectiva. Administrado a dosis bajas ejerce una acción selectiva sobre la
tensión psíquica, la ansiedad y el nerviosismo, y a dosis más altas tiene propiedades
sedantes y miorrelajantes de gran importancia en trastornos neuróticos y psicosomáticos
graves. Está indicado de forma eficaz, entre otras áreas, en el tratamiento de
enfermedades que cursen con síntomas tales como ansiedad, angustia, obsesiones,
compulsiones, fobias e hipocondría, y en el tratamiento de las reacciones emocionales
exageradas que surgen de situaciones conflictivas y de stress. En cuanto a los efectos
secundarios parece ser que es bien tolerado incluso a dosis altas sin provocar efectos
tóxicos sobre la sangre ni sobre las funciones renal y hepática. Está contraindicado en
casos de miastenia grave.
En cuanto al Analfranil, es un fármaco psicoanaléptico de tipo antidepresivo que afecta al
Sistema Nervioso Central, su principio activo es el Clorhidrato de Clomipramina y se
presenta en grageas de 10 y 25 mg. de principio activo, en comprimidos ranurados de 75
mg. y por último en ampollas de 2 ml. de 25 mg. de clorhidrato de clomipramina. Está
indicado en depresiones de cualquier etiología, sintomatología y gravedad; además en
síndromes obsesivos, fobias, crisis de angustia, enuresis nocturna y síndrome de
narcolepsia con crisis de cataplejía. En los casos de depresión, obsesiones y fobias la
dosis oral aconsejable es de 25 mg. 2 veces al día o medio comprimido de 75 mg. al día;
durante 7-10 días se aumentará la dosis diaria gradualmente hasta 4-6 grageas de 25 mg o
2 comprimidos de 75 mg. después de dos semanas de tratamiento con esta dosis de 150
mg. el paciente será controlado de nuevo, si la respuesta es menor de la esperada y la
dosis bien tolerada se aumentará en una gragea de 25 mg. o en medio comprimido de 75
mg. cada 2 ó 3 días, hasta que o bien se obtenga la respuesta terapéutica o los efectos
adversos no sean tolerados, o bien se alcancen los 250 mg. Una vez obtenida una clara
mejoría se irá reduciendo paulatinamente la dosis hasta alcanzar una dosis diaria de
mantenimiento de 2-4 grageas de 25 mg. o un comprimido de 75 mg. por término medio.
En tratamientos crónicos deberá evaluarse cada 6-12 meses la necesidad de continuarlos.
La dosis y forma de administración debe ser individualiada de acuerdo con los
requerimientos del paciente; en principio se intentará alcanzar el efecto óptimo con las
dosis más bajas posibles. Sus efectos secundarios como sucede con la mayoría de los
antidepresivos tricíclicos al principio del tratamiento pueden producirse reacciones
anticolinérgicas concomitantes como sudores, sequedad de boca, ligero temblor, vértigo,
trastornos de la acomodación y de la micción e hipotensión ortostática, que suelen
desaparecer espontáneamente a los pocos días o tras reducir la dosis; cabe la posibilidad
de reacciones cutáneas alérgicas. En casos aislados y generalmente después de
administrar dosis altas pueden manifestarse trastornos de la conducción de estímulos,
arritmias, insomnio, estados de confusión pasajeros y aumento de la ansiedad.

Raramente se han observado trastornos de la función hepática, hiperpirexia, accesos


convulsivos y en casos aislados, agranulocitosis y trombocitopenia. Está contraindicado
en la hipersensibilidad conocida frente a los antidepresivos tricíclicos del grupo de las
dibenzoacepinas, estado agudo de infato de miocardio, y con el tratamiento concomitante
de inhibidores de la MAO.

En cuanto a los estudios sobre la eficacia terapéutica de la Clomipramina, Marks (1988)


citado por Farré (1988), realiza un complicado diseño terapéutico con 49 sujetos
obsesivo-compulsivos de edades comprendidas entre 18 y 60 años sometidos a
tratamiento experimental con clomipramina, autoexposición en casa y placebo, y
encuentra como resultado final que la autoexposición en casa es el más potente de los
factores terapéuticos estudiados incluida la farmacología; así pues la clomipramina es
más bien una aceleradora de la exposición y nunca es más "antiobsesivo" que otro
antidepresivo tricíclico, lo cual coincide con los estudios de Stern y Manson et al. (1980)
por los que se llega a la conclusión de que la clomipramina tiene un efecto transitorio y
limitado a ocho semanas.
En cuanto a la utilización de otros fármacos en relación a la serotonia, los IMAO, la
conducta obsesivo-compulsiva y la terapia de conducta (Farré, 1990) se hace referencia a
los estudios de Modell et al. (1989) por los que se compara la efectividad de la fluoxetina
(en el mercado Adofén, Prozac y Reneuron) con la fenelcina y tranilcipromina (IMAO'S)
en cuanto a la eficacia terapéutica en pacientes obsesivo-compulsivos. El diseño consiste
en aplicar los tres fármacos en períodos de tiempo distintos y con un espacio libre de
medicación entre uno y otro fármaco de 2 semanas; se demuestra que los inhibidores de
la MAO tienen una mayor eficacia que la fluoxetina, pero a pesar de ello los resultados
tampoco fueron lo suficientemente satisfactorios; sin embargo una vez terminado el
proceso experimental uno de los pacientes que tenía solamente compulsiones fue
sometido a terapia de exposición y prevención de respuesta con resultados positivos que
se mantuvieron a las 8 semanas de seguimiento, por tanto de entre las conclusiones del
estudio cabe destacar que las técnicas conductuales parecen efectivas en el trastorno
obsesivo-compulsivo en previsión del fallo de los psicofármacos.

Tratamientos conductuales.

Según Creus (1990) y Mira (1991) plantean que el tratamiento de elección es la


exposición a los estímulos que provocan ansiedad a fin de que tenga lugar un proceso de
habituación y la prevención de respuesta de todas aquellas conductas encubiertas o que
tengan lugar abiertamente que impidan un proceso de habituación.

La habituación es según Razran (1917) la disminución y eventual desaparición de


reacciones como consecuencia de su repetición, como una adaptación negativa, en la cual
el organismo aprende a no responder aunque haya un enrequecimiento conductual
proveniente de la experiencia (Pinillos, 1975). Por su parte Domjan y Burhard (1990)
proponen que la habituación es la disposición decreciente del organismo para responder
como resultado de una estimulación repetida; es decir, el sujeto deja de responder a un
estímulo aunque siga siendo capaz totalmente de percibirlo y de realizar la respuesta, y
esta respuesta deja de darse porque los impulsos neurológicos sensoriales no se
transmiten a las neuronas motoras en base a un proceso neurológico de habituación.

Refiere Creus que en la práctica clínica es difícil la aplicación de esta técnica porque:
1).Las rumiaciones, rituales cognitivos y las conductas de evitación son difíciles de
identificar y controlar; 2).El contenido de las obsesiones es idéntico que el del ritual;
3).Las conductas encubiertas tiene lugar sin que sean interrumpidas por la situación física
o social, y por útimo, 4).La supervisión pierde sentido; a pesar de ello afirma que no hay
duda alguna de que el entrenamiento en habituación conjuntamente con prevención de
respuesta mejore los resultados terapéuticos en estos pacientes, señalando que el
seguimiento de los pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo indica que alrededor de
un 70% a 75% mejoran significativamente - 50% o más de mejoría - cuando son tratados
con técnicas de modificción de conducta combinadas con frecuencia con psicofármacos.

Para mejorar la técnica de exposición y prevención de respuesta se propone (Salkovskis y


Westerbrook, 1989) mejorar los métodos de exposición y, en segundo lugar, una
explicación detallada de la prevención de respuesta de los rituales encubiertos así como
intentar identificar y resolver los problemas que puedan ir surgiendo.

En general, la valoración terapéutica con técnicas de modificación de conducta es que son


de destacada eficacia (Emmelkamp, 1982; Foa, Steketee y Ozarow, 1985). Mira (1991)
hace un repaso a las técnicas de modificación de conducta generalmente más aplicadas
como vía terapéutica a trastornos obsesivo-compulsivos, y hace referencia a la
prevención de respuesta como técnica utilizada para disminuir la frecuencia de
compulsiones del paciente con TOC (Mejer et al. 1974; Marks et al. 1975), y como
técnicas encaminadas a los rituales obsesivos la técnica de intención paradójica, la parada
de pensamiento, exposición y la intención sistemática. Estas técnicas van encaminadas a
la sintomatología obsesiva; la técnica de exposición propuesta por Rachman (1977) es la
técnica de mayor eficacia terapéutica (Emmelkamp, 1982; Foa, Steketee, Ozarow, 1985)
que junto a la prevención de respuesta es lo que se denomina como interrupción
sistemática. Es factible que esta técnica permitiendo la prevención de las compulsiones
no provoque una disminución de las ideas obsesivas, por lo que se recomienda incorporar
técnicas de modificación de conducta cognitiva (Robertson, 1983), McKay, Davis y
Fanning (1985) proponen como técnia cognitiva más efectiva para las obsesiones y
pensamientos no deseados la aserción encubierta, y como técnica cognitiva de ayuda para
combatir las compulsiones la sensibilización encubierta.

A continuación se analizan globalmente cada una de las técnicas enunciadas con


anterioridad, siempre desde el punto de vista de su aplicación a conductas obsesivo-
compulsivas.

Exposición.

Se trata bien de un método técnico de tratamiento o bien un componente de una técnica


terapéutica, puede realizarse una exposición en imaginación o "in vivo", bien dirigida por
el terapéuta o bien autodirigida por el propio paciente.

Como elemento terapéutico pertenece, entre otras técnicas, a la Terapia implosiva o


inundación. Esta técnica se ha utilizado con éxito en trastornos conductuales como las
obsesiones y compulsiones. Levis y Rourke (1991) exponen que la teoría y terapia
implosivas representan un enfoque conductual para el tratamiento de la psicopatología,
basadas teóricamente en la extensión de la teoría de los dos factores del aprendizaje de
evitación de Mowrer; consiste en la presentación prolongada del estímulo condicionado
en ausencia del estímulo incondicionado, la tarea principal pretende detener o eliminar la
conducta de evitación exponiendo al paciente a tantos estímulos de evitación como sea
posible intentando obtener una completa exposición al estímulo condicionado, ello va a
generar altos niveles de respuesta emocional pero que no va seguida de una respuesta
incondicionada, por lo que facilitan la condiciones para una ruptura de la asociación entre
el EC y la respuesta emocional la cual sufre un proceso de extinción.

Por su parte Kwee (1991) propone en su refrencia a la terapia multimodal una serie de
ciclos como factores etiológicos, de mantenimiento y de terapia en cuanto a las conductas
problema; plantea que el círculo IV sería correspondiente a las ganancias primarias del
paciente, como por ejemplo la reducción de la tensión, y ofrece como ejemplo de
conductas problema las relacionadas con un comportamiento obsesivo-compulsivo,
aconsejando como técnicas de tratamiento la exposición, la prevención de respuesta y las
tareas para casa graduadas. Del mismo modo hace referencia a la exposición, según
criterios de Marks (1978), como técnica reductora de la ansiedad por medio de la
exposición gradual prolongada a la situación temida, y como técnica actual alternativa a
la desensibilización sistemática. También Meyer (1966) explica los motivos por los que
la exposición y prevención de la respuesta son técnicas de mayor eficacia que la
desensibilización sistemática para el tratamiento de la conductas obsesivo-compulsivas,
basándose en que el sujeto podrá comprobar que las consecuencias temidas no tendrán
lugar si se le expone de forma prolongada a los estímulos temidos sin dar la respuesta de
evitación o la ejecución de los rituales, ya que se considera las compulsiones como la
respuesta de evitación.

González Almendros (1984) propone varios parámetros a tener en cuenta a la hora de


realizar un tratamiento con exposición: 1).El papel de la exposición a los estímulos
temidos; 2).El tipo de exposición; 3).La velocidad de exposición; 4).El control de la
exposición y 5).La duración de la exposición.

En cuanto al papel de la exposición a los estímulos temidos habrá que hacer referencia a
los resultados encontrados por Foa, Steketee y Milby (1980) en cuanto a que la sola
exposición a los estímulos temidos reducía principalmente la ansiedad subjetiva
provocada por aquellos pero generando un leve descenso de las compulsiones.

Respecto al tipo de exposición puede ser tanto en imaginación como en vivo, y según
Rabavillas (1976) parece ser más efectiva la exposición en vivo que en imaginación.

En lo relativo a la velocidad de exposición de presentación puede ser gradual o rápida, sin


poderse precisar una efectividad de una forma u otra.

Por otra parte, el control de la exposición bien por el terapéuta o bien por el propio
paciente pueden ser igualmente efectiva.

Por último, en cuanto a la duración de la exposición, ésta puede ser larga o corta,
encontrándose (Rabavillas y Cols. 1976) que la exposición larga, mayor a 80 minutos y
preferentemente de 120 minutos, es más efectiva que la exposición de duración corta.

En cuanto a la exposición en imaginación para el tratamiento de las obsesiones consiste


en la exposición en imaginación a la obsesión y la prevención de los componentes
cognitivos para evitarla, según Rachman y Cols. (1971) en su "entrenamiento de
habituación".

Prevención de respuesta.
Esta técnica va orientada a la prevención de la respuesta compulsiva y es dependiente, al
igual que la exposición, de varios factores como el papel, la velocidad, la supervisión y la
duración de la prevención de la respuesta.

Las técnica consiste fundamentalmente en la prohibición de ejecutar las conductas


compulsivas como medio para su extinción.

En cuanto al papel de la prevención de la respuesta es imprescindible para la extinción de


la conducta compulsiva (Foa, Steketee y Milby, 1980) observándose que la sola
prevención de la respuesta afectaba a las compulsiones y generando una leve mejora en la
ansiedad elicitada por los estímulos temidos. Respecto a la velocidad de la prevención de
la respuesta compulsiva puede hacerse de forma graduada o de forma brusca, sin que una
forma de ambas parezca ser más efectiva. Respecto a la supervisión es preferible una
supervisión continuada, ya que el sujeto al prohibírsele la ejecución de la conducta
compulsiva incrementaría su necesidad de realización (Rachman y cols. 1971). Por
último, en lo referente a la duración de la prevención de respuesta no parece haber
estudios controlados, sin embargo Foa y Tillmans (1980) proponen que es aconsejable
una prevención entre catorce y ventiún días.

Parada o interrupción de pensamiento.

Es una técnica de autocontrol cognitivo desarrollada para la eliminación de patrones de


pensamiento recurrentes que son poco realistas, improductivos y/o productores de
ansiedad, y bien inhiben la ejecución de una conducta deseada o sirven para iniciar una
secuencia de conductas indeseables (Wisocki, 1985). Se aplica para detener los
pensamientos intrusivos y rumiados que el sujeto padece de forma obsesiva, previamente
el sujeto deberá ser capáz de detectarlos, dificultad que debe de salvar debido a que tales
pensamientos obsesivos pueden permanecer automáticamente en el pensamiento del
sujeto de forma continuada sin que sea consciente de ellos y necesite un esfuerzo para
detectar previamente estos pensamientos automáticos para poder después hacer la
detención del pensamiento intrusivo. A veces será posible llegar a detectar y detener la
rumiación de pensamientos intrusivos; lo que puede ser realmente más difícil es impedir
la intrusión de ideas obsesivas, es decir, podrá el sujeto disminuir la frecuencia de las
rumiaciones pero puede ser realmente complicado reducir la frecuencia de las intrusiones
de ideas obsesivas. Por ello es necesario que previamente a la detención del pensamiento
obsesivo rumiado el paciente tenga capacidad de darse cuenta que lo está rumiando para
poder así detectarlo previamente a su detención.

Intención paradójica.

Según Caballo (1991) es una técnia catalogada dentro del grupo de técnicas basadas
principalmente en el condicionamiento clásico. Ascher y Hatch (1991) plantean que fue
Dunlap en 1928 quién utilizó la técnica sistemáticamente en un ámbito conductual,
sugiriendo que la respuesta no deseada debería practicarse de una manera
especificamente determinada con el objetivo de llevarla bajo el control del individuo. Por
su parte McKay y cols (1985c) proponen que la técnica se basa en la Terapia Breve de
Erikson y Frankl y que sus principios y prácticas han sido elaboradas y exploradas por
Haley y por los miembros del Instituto de Investigación Mental de Palo Alto en
California.

Parece ser eficaz al ser utilizada para un tratamiento breve de los síntomas individuales
que se perciben como involuntarios, y entre otros casos para las obsesiones y
compulsiones. Especialmente útil cuando se trata de un síntoma único y bien definido,
aunque también es conveniente y rápida cuando se trabaja con varios síntomas
interrelacionados.

McKay y cols (1985c) proponen una serie de condiciones, reglas o principios para la
utilización de la técnica:

1).No preocuparse de por qué existe tal conducta/s problema sino por cual es en sí la
conducta problema.

2).Ser lo más específico posible a la hora de delimitar la conducta problema y sus


antecedentes y consecuentes, ya que el problema en sí es la solución.

3).Favorecer la resistencia del paciente al tratamiento lo que conllevará un incremento de


la colaboración.

4).Definir la conducta objetivo, es decir, llegar a delimitar con exactitud qué se pretende
conseguir en términos de cambio de conducta.

5).Asegurar el compromiso de cambio de conducta por parte del paciente.

6).Establecer un ímite de tiempo terapéutico

7).Prescripción del síntoma, es el núcleo de la técnica de intención paradójica, consiste en


provocar en el paciente un incremento de la conducta problema, se pretende con ello
demostrar que el cambio no es el cambio del síntoma en sí sino que lo que realmente se
tiene como objetivo es cambiar la solución que el paciente ha venido aplicando
infructuosamente al síntoma, es decir, se está dirigiendo al paciente a buscar lo que
habitualmente evita y romper el círculo vicioso síntoma-solución-síntoma, por ejemplo,
en el perfeccionismo obsesivo lo que debe cambiarse no es cometer errores sino la
obsesión irracional por evitar cometer errores, si se le propone al paciente cometer errores
dejará de preocuparse por la perfección, dejará de preocuparse por lo errores que pueda
cometer.

8).Incluir una variación en la conducta usual, es decir, realizar una modificación en


alguno de los parámetros de intensidad, duración, localización, circunstancias, secuencia,
topografía, tiempo, etc, de forma que cada vez que se recomienda la ejecución de la
conducta con alguna modificación se incrementa la probabilidad de un cambio posterior,
por ejemplo la comisión de pequeños fallos en el caso obsesivo-compulsivo comentado
anteriormente.
9).Reformular el problema en el lenguaje del cliente, que se realiza cuando se está
prescribiendo el síntoma y describiendo las variaciones que el paciente debe llevar a
cabo, es decir, se le pide esencialmente que haga lo que no quiere hacer pero de una
forma comprensible y motivadora para la ejecución de las instrucciones.

10).Asegurar el acuerdo en seguir las instrucciones, si bien se realiza en cierto modo en


los pasos anteriores, es aconsejable concluir cada sesión con un resumen de la actuación
deseada y el convencimiento claro de que el paciente está de acuerdo en seguir las
instrucciones; lo importnte es que el paciente entienda las instrucciones, las acepte y
realice un esfuerzo relativamente sincero para seguirlas con el objetivo de eliminar la
respuesta de evitación.

11).Predecir una recaída especialmente en los casos de rápida progresión en la


modificación de la conducta problema, haciéndole comprender al paciente que la mejoría
no supone un progreso lineal sino que pued haber adelantos, paradas y retrocesos en el
proceso terapéutico, lo cual puede permitir al paciente establecer una comparación que
permita valorar las diferencias entre su estado previo al inicio del tratamiento con su
situación actual de progreso; durante la recaída también se puede valorar la capacidad de
control que tiene el paciente sobre su sintomatología.

12).Desmitificar y/o retirarse, una vez conseguido el objetivo terapéutico se debe


abandonar el proceso de tratamiento, explicar al paciente qué se ha realizado
descubriéndole la técnica de intención paradójica siempre y cuando esto no conlleve una
pérdida de la efectividad del tratamiento y por último permitirle al sujeto que pueda por sí
mismo aplicar la técnica sin necesidad del terapeuta.

Aserción encubierta.

La aserción encubierta es una técnica cognitiva que contiene dos componentes dirigidos a
reducir la ansiedad emocional, uno de ellos es la interrupción del pensamiento y el otro la
sustitución del pensamiento. El primero de ellos, la interrupción del pensamiento, es
propuesto por Bain (1928) y aplicado posteriormente a los pensamientos obsesivos por
Wolpe (1958); la sustitución del pensamiento, el segundo de ambos componentes, fue
propuesta por Meichenbaum (1977) denominando al proceso como entrenamiento en
inoculación al stress.

La técnica de aserción encubierta se utiliza al inicio de pensamientos que generan


malestar emocional interrumpiéndolos y se llena el espacio vacío por pensamientos
positivos previamente preparados que sean más realistas, asertivos o constructivos. El
procedimiento de interrupción consiste en gritar la palabra "basta" ó "stop" hasta llegar
progresivamente a la interrupción subvocal sin necesidad de verbalizar la orden de
interrupción, lo cual habrá de repetirse reiteradamente hasta la extinción de los
pensamientos negativos a interrumpir. El procedimiento de sustitución supone el elegir
previamente frases a utilizar cognitivamente previa a la aparición, al comienzo, durante
y/o después de un suceso considerado como aversivo. La aserción encubierta, según los
Pincipios del Apendizaje, actúa como castigo o táctica distractora en el caso de la
interrupción del pensamiento reduciendo la probabilidad de recurrencia de los
pensamientos negativos dejando paso a la aparición de, y sustitución con, pensamientos
más adaptativos; así las emociones negativas quedarían cortadas, creando un circuito de
retroalimentación positivo en el cual los pensamientos adaptativos dan origen a
emociones más confortables que a su vez proporcionan un refuerzo positivo a la
aparición de aserciones positivas adicionales. Es útil para una amplia constelación de
pensamientos obsesivos, y especialmente cuando el cuadro obsesivo-compulsivo tiene
una predominancia cognitiva más que comportamental, ya que no pretende ser tan
efectiva para el tratamiento de las conductas rituales compulsivas (McKay, Davis y
Fanning, 1985a).

Sensibilización encubierta.

La sensibilización encubierta es una técnica cognitiva desarrollada por Cautela (1967)


para tratar hábitos destructivos que han sido considerados como las mayores fuentes de
emociones dolorosas y se caracterizan por la asociación de la ganancia a corto plazo y
con la pérdida a largo plazo.

La técnica, en general, es una forma de eliminar el hábito asociando la conducta habitual,


por ejemplo compulsiva, con algún estímulo imaginario muy desagradable, de forma que
el hábito deja de evocar imágenes placenteras y empieza a asociarse con algo nocivo y
repulsivo hasta que los hábitos pierdan la mayor parte o todo su atractivo. Entre estos
estímulos imaginarios aversivos pueden ser la náusea, el dolor físico, el ostracismo
social, el rechazo o cualquier otra experiencia desagrdable. Es una técnica efectiva
cuando se trata una situación particular pero no en situaciones generalizadas, es decir,
una persona se hace sensible a algo desagradable que asocia a un hábito, en un marco o
situación particular.

El proceso de aplicación de la técnica supone en primer lugar la práctica de la relajación


progresiva de Jacobson como proponen Cautela y Groden (1985), posteriormente se
analiza funcionalmente el hábito destructivo, a continuación se crea una jerarquía
placentera o escenas en las que la persona anticipa, se prepara, ejecuta y/o disfruta el
hábito destructivo, ordenándolas por la valoración subjetiva cuantitativa asignada a cada
una de las escenas, una vez realizado ésto se busca algún pensamiento repulsivo o
aterrador para el sujeto que le provoque mucha ansiedad cuando se piense en él y genere
una sensación corporal explícita, de forma que cuando la persona sea capaz de imaginar
cláramente la escena y experimentar la aversión está preparada para empezar a aparejarla
con los ítems de la jerarquía placentera realizada. Para aparejar cada ítems es aconsejable
empezar con una descripción detallada de un ítem en particular de la jerarquía, introducir
la escena aversiva que desconecte aquello de lo que se disfruta e imaginar que se está
mejor tan pronto como se detiene aquello que se hacía; la escena aversiva debería ser tan
desagradable como sea posible, y es necesario asegurarse de que se detiene la escena
aversiva tan pronto como cesa la conducta destructiva habitual y permitir la entrada
inmediata de sentimientos de alivio, comodidad y relajación. Ello debe hacerse con cada
uno de los ítems de la jerarquía. Por último, se debe practicar la sensibilización
encubierta en la vida real, es decir, una vez que se ha dominado la técnica en imaginación
hay que practicar el procedimiento en presencia de objetos o situaciones reales.

Cuando en la vida real surga la posibilidad de elminiar una conducta desagradable


mediante la sensibilización encubierta imaginando la escena aversiva, evitando el hábito
y sintiéndose mejor, también es aconsejable la práctica del control encubierto por el que
se pretende recompensarse a sí mismo con conductas de alta frecuencia gratificantes para
reemplazar el antiguo hábito, y hacer una lista de tres a cinco frases con los resultados
positivos que se consiguen evitando el antiguo hábito (McKay, Davis y Fanning, 1985b).

Para González Almedros (1984) el proceso terapéutico conlleva una serie de pasos
generales:

En primer lugar se realiza la evaluación detallada de la conducta problema, utilizando los


medios técnicos de los que disponemos para realizar un específico análisis funcional de la
conducta que nos lleve a determinar los factores de mantenimiento, una vez realizado
ésto se decide las técnicas a aplicar, dependiendo de:

1).Si se trata de una conducta obsesiva sin compulsiones, aplicar exposición prolongada
en imaginación de los estímulos temidos.

2).Si se presentan además de las obsesiones un componente compulsivo, aplicar


exposición más prevención de respuesta.

3).Si las compulsiones son reductoras de ansiedad, aplicar exposición y prevención de


respuesta, o si son incrementadoras de ansiedad aplicar la intención paradójica.

4).Si los rituales compulsivos son independientes de la ansiedad, se aplicaría la


programación del síntoma.

5).Si las compulsiones no causan malestar pero se dan en ocasiones concretas, aplicar la
distracción atencional.

6).Si existe un componente emocional que actúa como estímulo discriminativo para las
obsesiones y/o compulsiones, la técnica aplicable es la modificación de conducta
emocional previamente al tratamiento obsesivo-compulsivo.

En segundo lugar, una vez decididas las técnicas a utilizar se suele explicar al paciente su
problema y las medidas terapéuticas que son aconsejables aplicar. Posteriormente se
diseña el programa de tratamiento de forma detallada y adecuada al caso individual. A
continuación se aplica el tratamiento, y por último al finalizar el tratamiento el paciente
debe tener capacidad de control sobre su conducta problema o no tenerla.

" El psicópata"
Indice
1. Mensaje Del Autor
2. Introducción Al Tema
3. Los Psicópatas
4. Es responsable de sus actos un psicópata?
5. El Psicópata De La Luna Llena

1. Mensaje Del Autor

Podría resultarles curioso que una persona dedicada por completo al campo de la
Consultoría y Capacitación en Gestión Empresarial, así como a la Docencia Universitaria
en Gerencia Avanzada, escriba un libro sobre la personalidad psicopática.

Mi interés proviene de cuando realizaba estudios en Washington D.C., becado por el


Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, en que por razones
especiales cursé estudios de Investigación Criminal, graduado profesionalmente como tal.

Caprichosamente la vida me llevaría por otros caminos y fue así como a pesar de haber
mantenido siempre un interés íntimo en temas criminalísticos, me gradué en
Administración de Empresas, y luego de ocupar varias posiciones Gerenciales dentro y
fuera del país, me dediqué por completo al campo de la Consultoría en Gestión
Empresarial en el Area Centroamericana, Norte y Sur América, además de mi labor
docente como Catedrático de Maestría en Gerencia de la Salud.

El caso del Psicópata lo fui documentado durante todos los años que lleva de actuación y
de las 19 muertes que se le acreditan, cuyo resultado ahora comparto con ustedes.

Este psicópata serial, analizado incluso por el FBI, es un caso interesante porque se trata
de alguien inteligente, sagaz, sigiloso, organizado, que nunca deja huellas y que ha
permanecido en el misterio por mas de una década.

Su personalidad psicopática y modo de actuación son temas centrales de este Libro.

A pesar de que presenta períodos de retiro, tal vez porque se ausenta del país, porque está
encarcelado, enfermo, porque siente el asedio de la policía o porque no se le dan las
condiciones para atacar, dada la recurrencia e impulso irresistible de los psicópatas,
presenta toda una serie de rasgos que vistos en conjunto, constituyen su "personalidad o
sello psicopático", donde su incluyen las características específicas y típicas de su
accionar, dado que dentro de la personalidad psicopática, necesita que le acrediten los
hechos.

Se trata de un caso vigente, real y de interés público.

Para otros temas diferentes, los invito a leer mis otros Libros: "Hablemos de Gerencia",
"Gerencia: Entre Broma y Broma la verdad asoma (el misterioso mundo de la
organización informal", disponibles en las Librerías centroamericanas bajo el sello
editorial "Alma Mater", así como "El Modelo Gerencial Japonés y sus Enseñanzas"
editado por la Editorial EDNASSS.

Tratar el tema no ha sido fácil. Primero: por la gran cantidad de información dispersa.
Segundo: porque el tema en sí, requiere de un tratamiento especial para no convertirlo en
amarillista o malicioso, o que pueda lastimar la susceptibilidad social o de los familiares
de las víctimas. Tercero: porque estando dirigida esta publicación al gran público con un
fin educador y concientizador sobre la personalidad psicopática, no podría ser tratado con
tecnicismos.

El Libro no pretende juzgar al Psicópata, sino analizar el fenómeno de la personalidad


psicopática desde los diversos puntos que se interrelacionan.

Pretendo lograr los siguientes objetivos con esta publicación:

1. Por ser el primer caso documentado en Costa Rica, provocar discusión y análisis
entre los Abogados litigantes, Jueces, Fiscales, Psiquiatras y Psicólogos Forenses,
Trabajadores Sociales, Sociólogos, Educadores, Orientadores, Criminólogos e
Investigadores Criminales, respecto a la personalidad psicopática y el tipo de
responsabilidad derivada de sus actos.
2. Lograr una mayor concientización en la sociedad sobre el tema de los Psicópatas,
porque el abandono de la niñez, el descuido en la educación de los hijos, la
influencia de la TV violenta, la violencia familiar, la agresión física, emocional y
sexual de la niñez, que a diario vemos en la prensa –y en las calles (callejización
de la conducta)-, podrían ser el caldo de cultivo para el desarrollo de la
personalidad psicopática, si concurren otras circuntancias que desencadenan su
conducta.
3. Presentar una panorámica general de cómo actúa la personalidad psicopática, ya
su actuación sólo puede ser entendida adentrándose en la mente del psicópata.
4. Tener una mejor comprensión del fenómeno psicopático por parte de los Docentes
que forman Investigadores Criminales, para direccionar parte de la formación
hacia los hechos seriales, en los que el país no cuenta con experiencia.
5. Llamar la atención de los Educadores y Orientadores, ya que entre las
características de la conducta psicopática está la tendencia al aburrimiento, la
impulsividad, irrespeto reiterado a las normas, echarle la culpa a los demás,
sobrevaloración, mentiras, manipulación, crueldad, insensibilidad ante el premio o
el castigo, incorregibilidad y otros factores, que tratados preventivamente con
diagnósticos y terapias educativas diferentes, podrían prevenir o recuperar a niños
y adolescentes con tales tendencias.

Esta publicación consecuentemente no tiene connotaciones técnicas, ni usa un lenguaje


ininteligible, ni se pierde en la morbosidad, la malicia o el amarillismo.

Su fin es estrictamente educativo.


Los invito a que nos adentremos en el tema.

2. Introducción Al Tema

"Debo felicitarlo por su labor encomiable sobre este arduo tema muy hablado pero poco
conocido.
Tratar de meterse en la mente de un psicópata es adentrarse en la atipicidad.
Las herramientas comunes no dan resultados.
Tratar de interpretarlo (y menos juzgarlo) desde la mente del común, con principios o
códigos comunes, nos va a llevar al error.
Sólo podemos inferir, o incluso intuir, su próximo paso.
Muchas veces es el azar y no el raciocinio el que nos coloca en la pista correcta.

Cuando realiza de la misma manera los hechos semejantes (lo que se conoce vulgarmente
como patrón o perfil) no es que esté dejando huellas o signos para que lo atrapen, sino
que el NECESITA hacerlo de esa manera.

La necesidad lo hace asumir riesgos atípicos, y ese es su punto flojo, ahí es donde
hallamos el error.

Las cartas o llamados a la policía corresponde a OTRO ASPECTO, su tendencia lúdica, a


jugar".

El autor deja constancia de su agradecimiento al Dr. Hugo Marietán, distinguido


Psiquiatra argentino e insigne estudioso del fenómeno psicopático, quien me autorizó a
usar sus escritos como apoyo técnico especializado en el presente Libro. Es encomiable
su actitud científica, ya que sin reparos fue consistente en mostrar un entusiasmo
motivador para compartir sus conocimientos científicos.

Igual agradecimiento al Dr. Víctor Navarrete Acosta, distinguido Médido Psiquiatra


Forense costarricense, que nos colaboró en este Libro con su conocimiento científico
sobre el fenómeno psicopático.

A ambos muchas gracias.

3. Los Psicópatas

Enfoque Criminologico De Los Psicópatas

Desde el punto de vista criminológico, se considera una actuación psicopática "en serie",
cuando como mínimo se presentan tres hechos y con un cierto invervalo de tiempo entre
cada uno.

A diferencia de quien comete hechos "en masa", el psicópata es repetitivo, escogiendo a


sus víctimas y planeando cuidadosamente sus actuaciones.
Los Psicólogos y Psiquiatras Forenses los han perfilado genéricamente de la siguiente
manera:

1. Normalmente se trata de hombres jóvenes (aunque también hay una lista de


mujeres psicópatas que representan el 11%, de las cuales la mayoría son lesbianas
–observación de correlación, mas no de causalidad)-.
2. La mayoría son de raza blanca.
3. Atacan preferentemente a las mujeres.
4. El primer hecho lo comenten antes de cumplir los 30 años de edad.
5. Infancia traumática por abandono, malos tratos físicos, psíquicos o sexuales.
6. Tendencia al aislamiento de la sociedad y tratar de vengarse de ella.
7. Tiene un mundo imaginario lleno de fantasías mejor que el real (dentro de su
mente). No distingue entre la fantasía y la realidad.
8. Se siente amo del mundo.
9. Revive con cada víctima los abusos sufridos, identificándose con el agresor.
10. Tiene contacto personal con las víctimas: utiliza armas u objetos de diversa
índole, estrangula, golpea. El uso de armas de fuego no es frecuente entre los
psicópatas.
11. Finge emociones que no siente.
12. Busca su propio placer.
13. Solitario.
14. Manipulador.
15. Puede parecer sociable y de aspecto encantador.
16. Cree que todo le está permitido. Particular sentido de la libertad.
17. Se excita con el riesgo y lo prohibido.
18. Humilla a sus víctimas para recobrar la autoridad y realzar su autoestima.
19. Cuando su actuación es organizada (como el caso que nos ocupa), preparan sus
actos minuciosamente sin dejar pistas, dificultando su captura. El psicópata
desorganizado si deja pistas y comete errores, facilitando su captura.
20. Una vez capturados suelen confesar, a veces atribuyéndose mas víctimas, dado su
afán de protagonismo y celebridad.
21. Tendencia lúdica a "jugar" con la policía, desafiándola y sintiéndose superior.

En el caso de mujeres psicópatas, básicamente se caracterizan así:

Son menos violentas.

Raramente sus actos tienen connotaciones sexuales.

Usan métodos discretos y sencillos para atacar.

El veneno es el recurso mas utilizado para actuar.

Son metódicas y muy cuidadosas.


La historia registra casos de mujeres de frágiles rostros -unos inspiradores de ternura y
otros de compasión-, pero en cuyas mentes se ocultan verdaderas mentes psicopáticas
destructivas.

La Mente De La Personalidad Psicopatica


Qué hace a una persona llegar a extremos?
Qué motivaciones tiene el Psicópata para actuar?
Qué hay en su mente para no sentir culpa o remordimiento?
Por qué los psicópatas cuando son capturados hablan con orgullo de lo que hicieron,
como sintiéndose protagonistas de magnos eventos?
Por qué este Psicópata se asegura que la policía encuentre el cadáver de la mujer dentro
de tercer día? Los estará retando, estará jugando "en su tendencia lúdica a jugar" o los
estará insultando, como diciéndoles: "tengo que dejarles rastros, porque ustedes solos no
pueden, ni siquiera han podido capturarme desde abril de 1986" (masacre de Alajuelita).

Siendo tan inteligente como ha demostrado que es, puede ser calificado de loco?
Cómo es posible que un psicópata pueda llevar una aparente vida social normal?

La personalidad psicopática es un refugio de traumas, normalmente provocados en su


infancia, que lo lleva a vengarse con la sociedad de todo aquello que le ocurrió.

Maltrato, abusos, violaciones, rechazos, frustraciones, son parte de la larga lista de


causas, que en la mente fantasiosa del psicópata, se vuelven motivaciones encauzadas
hacia lo religioso, lo moral, familiar, sexual o social.

Uno de los psicópatas mas impactantes que registra la historia fue Theodore –Ted- Bundy
-, ejecutado en la silla eléctrica, indica como el rechazo de que fue objeto por parte por
una jovencita en su primera experiencia sentimental, le provocó severos transtornos que
lo llevaron a violar y asesinar a gran cantidad de jovencitas con las mismas características
físicas de aquella que lo había rechazado, las que atraía con su encanto personal,
normalmente en Colegios o puntos de reunión.

El Psicópata que actúa en la Zona de Curridabat y Tres Ríos (curiosamente del lado Sur
de la carretera a Cartago) –que llamaremos el Psicópta de la Luna Llena-, de acuerdo a
los perfiles elaborados nos indica que no se comporta como un loco, aunque si es
perfilado como solitario, retraído, hostil y agresivo, de inteligencia mayor a la normal,
con hábitos hacia el montañismo acorde con su forma de ser solitaria, posiblemente por
una situación de abuso y maltrato sistemático en la infancia lo llevó a odiar a la figura
femenina.

A quién busca atacar este psicópata? A la mujer? Al amor? A las parejas?

El Psicópata tiene su propia realidad, donde se hace presente el "Teorema de Thomas":


"aunque sea falso en sus causas es cierto en sus consecuencias", es decir, todo lo que
inunda su intrincada mente es cierto para él, dentro de una "lógica" de pensamiento que él
justifica, porque la personalidad psicopática lo justifica todo echándole la culpa a otros,
ya que el Psicópata se siente víctima y no victimario, no hace nada malo porque en aras
de "su realidad", "hace justicia" por lo que considera no debería ocurrir o simplemente
satisfacer su necesidad de venganza o furia interior y de "hacer justicia" por todo lo que a
él le pasó.

Este Psicópata ha sido calificado como una persona lujuriosa y fantasiosa, y como tal no
distingue entre la realidad y la imaginación, no pudiendo establecer los límites y
autolímites que impone la vida en sociedad.

No tiene sentido del límite, porque para él todo le está permitido.

Cual si hubiera seguido un modelo de "formación", este Psicópata desarrolló una


personalidad compatible con lo que llegaría a ser adulto: cauteloso, inteligente, sagaz,
astuto, paciente, solitario, hábil, seguro, de condición física fuerte, certero. Estas
características unidas a la "rigidización de los valores" –especialmente los sexuales -lo
llevaron hacia lo que el Psicópata Walker calificó como "una empresa exitosa", al
referirse a la gran cantidad de ataques seriales "exitosos" que había cometido.

Obsérvese que todas esas habilidades son las de un cazador (los perfiles destacan esa
característica), porque realmente lo que hace es aplicar la estrategia de "cazar": conoce el
sitio con anterioridad, estudia el terreno, sabe donde llega "la presa", espera y ataca –
siempre de la misma manera-.

Aunque la mente del Psicópata es calificada por la Psiquiatría como enferma, no se le


considera un loco, porque su actuación demuestra que está ubicado en el tiempo y en el
espacio, "actúa inteligentemente" sin dejar rastros ni pistas en lo que técnicamente se
llama "manejo limpio de la escena del crimen". Haber permanecido en el misterio desde
1986 lo demuestran.

Sus perturbaciones son de algunas áreas de su personalidad, pero no de todas.

En los intrincados laberintos de la mente humana, la actuación del Psicópata seguirá


siendo calificada por el común de la gente como la de un loco, pero no deberíamos
abandonar el análisis desde sus causas, porque al fin de cuentas el Psicópata posiblemente
fue víctima de un pasado lleno de rechazo, maltrato y vejámenes.

Debe llamarnos a la reflexión y a la acción, lo que muchos niños sufren hoy en algunos
"hogares" (hogares?) y en las calles de nuestras junglas de concreto llamadas "ciudades"?
Abandono, pandillismo, antivalores, drogadicción, pérdida de valores. La llamada
"cosificación" de ésta era tecnológica, donde la adicción a la tecnología hace que los
niños –y las personas- se sientan mejor con las cosas que con las personas, son otro
ingrediente de la conducta psicopática.

Acaso estamos forjando con todo ello a futuros psicópatas o antisociales?


Recordemos:
"Si un niño vive en hostilidad,
aprende a pelear.
Si un niño vive avergonzado,
aprende a sentirse culpable.
Si un niño vive con tolerancia,
aprende a confiar.
Si un niño vive apreciado,

aprende a apreciar.
Si un niño vive con equidad,
aprende a ser justo.
Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe.
Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse.
Si un niño vive con aceptación y amor, aprende el lenguaje universal del amor".
"Quien no ame a los niños está renunciando al futuro de su Patria,
quien no respete a un anciano está ignorando el pasado de su Patria.
Quien no entienda esto, no entiende nada".

Los Psicopatas Y La Ventana De Johari

Los autores Joseph Luft y Harry Inghamm diseñaron lo que llamaron la Ventana de
Johari (nombre compuesto con sus dos nombres), donde plantean que los seres humanos
tenemos cuatro comportamientos perfectamente identificables en áreas específicas, a
saber:

1. Ventana Pública: son los comportamientos de los que yo estoy consciente que los
tengo y los demás los perciben. Con este "yo público" no hay problema. Yo lo sé
y los demás también porque lo perciben.
2. Ventana Ciega: yo ignoro mi comportamiento pero los demás si lo saben. Con
este "yo ciego" comienzan a aparecer los problemas, ya que no me estoy dando
cuenta de lo que los demás perciben de mí.
3. Ventana Privada: son los comportamientos que estoy consciente de tengo, pero
que reprimo porque no quiero que los demás me los descubran. Se dice que abrir
esta ventana es como cortar cebolla: "se termina llorando".
4. Ventana Desconocida: se trata de un "yo" que no conocemos, ya que ahí están las
conductas que seríamos capaces de tener, pero que no lo sabemos hasta que se
den las circunstancias. Muchas veces cuando nos enteramos de que un amigo
cometió un crimen o un asalto, no podemos comprender como fue capaz de
cometer semejante delito.

Precisamente algunos estudiosos del fenómeno psicopático, plantean que la conducta del
psicópata podría estar en nuestra "animalidad y primitivismo", o sea en ese "yo
desconocido" que tenemos todas las personas, que se desarrolla de diversas formas (para
el bien o para el mal) o que simplemente permanecen ahí porque nunca se dieron las
circunstancias para que se desarrollaran.
Así por ejemplo una persona considerada como cobarde por los demás en la vida diaria,
podría ser un héroe en una catástrofe, guerra o situación de emergencia.

Una persona callada y tímida podría ser una persona con gran facilidad de expresión y de
integración de los demás ante determinada causa o circunstancia.

El poeta tal vez jamás pensó que lo sería.

Cervantes era manco, Betthoven sordo. Acaso no está aquí presente ese yo desconocido
que nos hace alcanzar metas que ni siquiera las teníamos incorporadas en nuestra
conciencia?

Caracterización De Los Psicópatas

PERSONALIDAD PSICOPATICA

INDIVIDUOS QUE DEBEN SATISFACER NECESIDADES ESPECIALES

USAN RECURSOS ATIPICOS PARA SATISFACERLAS

TIENEN UN CONCEPTO PARTICULAR DE LIBERTAD

VALIÉNDOSE DE CODIGOS PROPIOS

UTILIZANDO A LAS PERSONAS COMO COSAS

DESTRUCTIVIDAD

REPETICION DE HECHOS
Qué es un Psicópata?
Por qué actúa compulsivamente?
Por qué no puede parar?
Por qué su conducta está asociada a la destructividad?

Las siguientes son notas libres obtenidas de distintinguidos estudiosos que han escrito
libros, monografías o han opinado sobre la conducta psicopática. Omito adrede términos
técnicos.

Baso este resumen en trabajos científicos del Dr. Hugo Marietán, Médico Psiquiatra del
Hospital Dr. José T. Borda y Docente Adscrito en Salud Mental, Facultad de Medicina
UBA, Argentina, quien muy amablemente me autorizó expresamente a usar sus escritos
especializados para lo que se considerara de utilidad. Como científico e investigador, el
Dr. Marietán siempre se mostró gustoso de compatir sus conocimientos.

El Dr Marietán es un brillante estudioso del fenómeno psicopático y autor de:

Libro "Semiología psiquiátrica. Grupos Sintomáticos". Editorial Ananké, Buenos Aires,


1998.

Autor del estudio "Personalidades Psicopáticas", publicado en la Revista Alcmeon N° 27,


Año IX, Vol 7, N° 3, noviembre 1998. Asociación Argentina de Psiquiatras.

El Psicópata es un sociópata:

Un Psicópata sufre y hace sufrir a la sociedad.

Para el Psicópata su situación es producida por otros, y por lo tanto en su lógica de


pensamiento, le parece justo que paguen por eso.

La personalidad de un Psicópata

El Psicópata es un individuo con una personalidad extraña, apartada del común de la


gente, aunque él pueda vivir como un "común", pasando inadvertido como psicópata. De
ahí la dificultad de la policía para lograr información eficaz para su captura.

Es una personalidad que fue desarrollada, y en ese desarrollo tuvo que ver la familia, el
ambiente y la sociedad. Otra teoría habla de la predisposición genética, que explicaremos
mas adelante.

Cómo actúa un Psicópata?

La anticipación del peligro y el miedo no le inhibe a actuar.

Las argumentaciones no valen con él, y desde niños "su conducta anormal" es considera
en forma errónea como travesuras o etapas normales de su crecimiento psicológico.
El Psicópata en su accionar no es visiblemente 100% psicópata.

No tiene características físicas prestablecidas. Cualquier persona normal a los ojos de los
demás, podría ser Psicópata, sin embargo la historia de los Psicópatas nos muestra que
hay toda una gama: encantadores, amargados, toscos, repulsivos, altos, fuertes, débiles,
introvertidos, extrovertidos.

Muestran poca ansiedad y tienen gran tolerancia a la angustia que la mayoría de la


población.

El psicópata puede mentir de palabra o con el cuerpo (lenguaje no verbal) y adapta su


actuación a la persona que le interesa (herramientas de "trabajo").

La mayoría muestra mucha inteligencia.

Puede permanecer sereno ante situaciones que desestabilizan a los demás, o ponerse muy
inestable ante cosas intrascendentes para otros.

Son egocéntricos, manipuladores y utilizan a los demás para sus propósitos. Una relación
con un psicópata es un boleto sólo de ida.

No tolera el fracaso y menos aún la frustración.

Puede reaccionar ante pequeños estímulos o no hacerlo ante grandes estímulos. Puede
parecer muy estable a pesar de que el ambiente esté convulso.

El fracaso o la frustración lo derrumba.

Tiene un particular sentido de la libertad. Ser libre es actuar sin normas.

Carece de apego emocional y sentido de culpabilidad y obedece a impulsos irresistibles.

Siente orgullo de lo que hace?

El psicópata tiene un "sello psicopático". Es como su marca personal, que repite una y
otra vez. Siente orgullo de orgullo de lo que hace y por eso tiene su sello personalizado
(sello psicopático) para que se le adjudiquen los hechos, sin lugar a dudas.

Todavía no existe consenso entre los especialistas sobre las razones del disfrute. Unos
piensan que se trata de un aspecto asociado con nuestra "animalidad" y "primitivismo".

Qué es la defensa aloplástica del Psicópata?

Defensa aloplástica: los demás siempre tienen la culpa, yo no soy culpable de nada.
No se siente responsable de nada. Para sentir culpa uno debe sentirse responsable de la
acción. El psicópata no se siente responsable de lo que hace.

Cómo es un Psicópata desde el punto de vista afectivo?

Normalmente no tienen compromiso afectivo, lo que significa que podrían carecer de


pareja permanente, aunque sean sexualmente activos, normalmente con un sentido de
perversidad.

La inteligencia de los psicópatas


Son inteligentes.
Puede tener razonamientos deficientes.
Aprende de la experiencia.
La repetición es un accionar común en los Psicópatas.
Qué es la cosificación en un Psicópata?

Usa a sus víctimas y cuando no les sirven las deshecha, en la llamada "cosificación", es
decir, las personas son "cosas" y por eso él no se considera cruel ni despiadado, porque
no está matando personas, sino "cosas".

Su concepto particular de la libertad:


Las normas son obstáculos para el Psicópata, no le interesa el bien común y por eso
también son sociópatas.
El mismo no se considera violador de normas porque para él no existen como tales.

Se autocastiga el Psicópata?
El psicópata se castiga fuertemente cuando considera haber quebrado sus propios valores
(antivalores para el resto de la sociedad).
Puede llegar a castigarse incluso con crueldad.

En cuanto al sexo, el amor y la ternura:


Incapacidad de relación afectuosa.
Son incapaces de enamorarse y de mantener una relación sexual con ternura.
Tienen un concepto perturbado de sexo.
Su vida sexual es impersonal, trivial y poco integrada.
La relación con un psicópata es un viaje sólo de ida.

A pesar de la seriedad que estos casos tienen, la sociedad ha inventado chistes. En un


supuesto anuncio aparecido en la prensa, se leía: "Psicópata busca a muchacha para
relación corta".

Aunque el chiste podría parecer chocante, refleja muy bien la personalidad psicopática en
cuanto al amor.

La falta de visión futurista del Psicópata:


No planea el futuro, por eso no se encuentra alta escolaridad en los perfiles psicopáticos.
Hay indiferencia por su futuro y es un simple repetidor de sus patrones conductuales.
Carece de visión de futuro.
Los diez trastornos de la personalidad psicopática (Hare, Hart y Harpur, 1976):
Los estudiosos de la conducta psicopática Hare, Hart y Harpur, derivan diez rasgos
generales de la personalidad psicopátic

1. Locuacidad y encanto superficial.


2. Autovaloración exageradamente alta/arrogancia.
3. Ausencia total de remordimiento.
4. Ausencia de empatía en las relaciones personales.
5. Manipulación ajena con recurso frecuente de engaño.
6. Problemas de conducta en la infancia.
7. Conducta antisocial en la vida adulta.
8. Ausencia de autocontrol.
9. Irresponsabilidad (carencia del sentido de responsabilidad).

Los cinco términos sintomáticos del psicópata, según los Doctores Bruno y Tórtora:

Otros estudiosos del fenómeno psicopático como A. Bruno/G. Tórtora ("Los psicópatas"
Psicología forense, sexología y praxis), Revista de Psiquiatría año 3, Volumen 2, N° 4,
1996) establecen cinco términos sintomáticos de la personalidad psicopática, a saber:

1. Enafectividad. Desde niño se observa un desapego y un carácter disimulado. No


manifiesta inclinación al afecto que se le brinda. No comprende los afectos y la
frialdad emocional es su signo.
2. Amoralidad. Son insensibles moralmente. Falta el juicio moral y la noción de
ética. Algunos autores son de la tesis que estas personas también tienen tolerancia
al dolor físico (hipoalgesia).
3. Impulsividad.
4. Inadaptabildad. Son crueles. Tendencia a lo delictivo y a no respetar las
jerarquías. Se molestan con las autoridades. Desde niños no respetan los
reglamentos escolares.
5. Incorregibilidad. Son incorregibles porque son insensibles al castigo o al premio.

No siente remordimiento:

El siguiente es parte del interrogatorio policial practicado al psicópata estrangulador y


caníbal Arthur Shawcroos (13 víctimas-USA):

Le mortifica haber matado a una amiga Dorothy Keller?


"No, en absoluto".
No siente remordimiento?
No
Por qué no enterró el cuerpo de June Scott?
Me habría gustado encontrar un gran hoyo y meter en él todos los cuerpos, para que
estuvieran todas juntas.
Cómo hizo para matarlas tan fácilmente?
La mayor parte de las veces ni yo sabía que iba a matarlas. Además, me conocían y no
esperaban eso de mí. Las atacaba rápidamente y las dejaba paralizadas.
Tuvo contacto con la policía durante las investigaciones?
Siempre iba a comer a un sitio donde a menudo iban policías. Hablaba con ellos para
saber cómo avanzaba la investigación.
Se da cuenta de lo que hacía en el momento de matar a las muchachas?
Sí, pero me daba igual. La rutina...
Mató a mucha gente, nunca tuvo miedo que lo capturaran?

Nunca pensé verdaderamente en ello.


Es terrible lo que usted ha hecho?
Sí.
Qué debería hacer la policía con una persona como usted?
Meterme en la cárcel toda la vida. Si me sueltan volveré a hacerlo.

El Psicópata se sobrevalora:
Se queja de la justicia, entonces él mismo procede a hacerla.
Sobredimensiona sus posibilidades, su ingenio y su suerte.
Nunca piensa que lo van a capturar, mostrando una actitud "muy positiva" para su
propósito.

Duplicidad narcisista:

El Psicópata cuando es interrogado o entrevistado, muestra una "duplicidad narcisista",


mediante la cual irá contestando preguntas en el mismo lenguaje, estilo de razonamiento,
velocidad de la palabra u otros factores que detecte, similar al entrevistador, con la idea
de "hacerle el juego" pareciéndose a él, llegando incluso a adoptar una conducta donde él
parece ser el interrogador.

Va elogiando al interrogador y si éste cae en la trampa, "bajará la guardia" del


interrogatorio, terminando manipulado, que en la personalidad psicopática constituye un
patrón común.

A esta actuación se le conoce como duplicidad narcisista, ya que en su mente fantasiosa,


el psicópata se ve impartiendo justicia, es decir, él mismo pretende verse en el
interrogador.

Qué escala de valores maneja?

1. Tiene necesidades distintas pero valores propios.


2. Lo que él hace se ajusta a su escala de valores, la que no coincide con la escala de
valores socialmente aceptadas.
3. Rigidiza los valores, siendo los suyos los que valen y que lleva a extremos.
4. Y no es que ignore la escala social de valores, sino que antepone su escala de
valores a la de los demás.
5. Sus valores le dictan que debe sentir poder y dominio total sobre las personas.
6. Tienen un objetivo y lo tratan de conseguir. El costo no es lo importante, lo
importante es lograrlo pagando la menor factura.
7. Incapacidad de identificarse con los valores morales socialmente aceptados.
8. Capta las reacciones de los demás y lo que van a hacer (de ahí lo difícil de
capturarlos), excepto en la dimensión ética.

Tipologia De Los Psicopatas

1: Satisfacción de necesidades distintas

VARIABLE TIPOLOGIA DE CONDUCTA


1.1. Uso particular de la 1.1.1. Intolerancia a los impedimentos. Ve las normas como
libertad obstáculos.
1.2. Creación de códigos 1.2.1. Sorteo de las normas.
propios
1.2.2. Falta de remordimiento o culpa.

1.2.3. Intolerancia a las frustraciones, reacciones de


descompensación.

1.2.4. Defensa aloplástica: le echa la culpa a otros de lo que


le sucedió a él (agregado por el autor del Libro).
1.3. Repetición de patrones 1.3.1. Ritos.

conductuales 1.3.2. Automatismos.

1.3.3. Impulsos.

1.3.4. Sello psicopático personal en sus actuaciones.


1.4. Necesidad de estímulos 1.4.1. Asunción de conductas riesgosas.
intensos
1.4.2. Tendencia al aburrimiento.

1.4.3. Escasos proyectos a largo plazo.

1.4.4. Podría usar drogas.

1.4.5. Búsqueda de emociones intensas.

1.4.6. Satisfacción sexual perversa.

2: "Cosificación" de otras personas


VARIABLE TIPOLOGIA DE CONDUCTA
2.1. Egocentrismo 2.1.1. Sobrevaloración
2.2. Falta de empatía 2.2.1. Tosco y hostil
2.3. Manipulación 2.3.1. Seducción. Captación perfecta de las necesidades de
otros.

2.3.2. Mentiras

2.3.3. Actuación
2.4. Coerción 2.4.1. Dominio de poder
2.5. Parasitismo 2.5.1. Logra las cosas por medio de astucia y pasividad
2.6. Relaciones utilitarias 2.6.1. Usa a las personas
2.7. Insensibilidad 2.7.1. Cueldad

2.7.2. Tolerancia a situaciones de tensión

3: Acto psicopático grave

VARIABLE TIPOLOGIA DE CONDUCTA


3.1. Tormenta psicopática 3.1.1. Homicidio brutal

3.1.2. Masacre

3.1.3. Violaciones en serie

3.1.4. Otros actos asociales graves


3.2. Perversiones sexuales 3.2.1. Concepto perturbado del sexo

4. Es responsable de sus actos un psicópata?

Esta un psicópata en capacidad de comprender el carácter licito o ilícito de sus actos?

Este tema ha sido objeto de muchos escritos, y resulta de mucho interés -sobre todo en
Costa Rica que nunca se ha juzgado un caso psicopático-, conocer las consecuencias
jurídicas derivadas de su actuación.

En el lenguaje judicial cabe la siguiente pregunta:


Está un psicópata en capacidad de comprender el carácter lícito o ilícito de sus actos?

Si está en capacidad de comprender, entonces es responsable de sus actos y por lo tanto


es enjuiciable (imputable).

Si no está en capacidad de comprender el carácter ilícito de sus actos, entonces no es


enjuciable (inimputable), siendo a lo sumo objeto de internamiento en un Hospital
Psquiátrico.

Vicente Garrido Genovés, en su libro "Psicópata", Editorial Tirant Lo Blanch, Valencia,


1993, establece la siguiente posición:

No puede ser declarado a priori insano, si no es con peritaje previo. Aunque legalmente
es responsable porque el Psicópata conoce las normas, en lo moral el Psicópata carece de
sentimiento de apego emocional y de culpabilidad.

Obedece a un impulso irresistible. Aunque el Psicópata pudiera conocer la diferencia


entre el bien y el mal, ese impulso irresistible lo lleva a cometer sus actos. Esto que no es
compartido por otros Tratadistas aduciendo que "impulso significa espontaneidad", y el
Psicópata no es espontáneo, caracterizándose mas bien por preparar cuidadosamente su
actuación.

Se supone que no es responsable penal si su acción es producto de una enfermedad


mental, cabiendo entonces tres posibilidades:

Responsabilidad total: castiga al "anormal" igual que el "normal".

Responsabilidad atenuada: considerar que su actuación fue "anormal", pero que no se


puede tratar como un caso "normal" y por lo tanto la sentencia sería atenuada.

Exención de la responsabilidad (inimputable): equipara al psicópata como un loco o


enajenado, debiendo estar en un Hospital Psiquiátrico.

La psicopatía podría ser calificada como una desviación del comportamiento, pero ahora
se le considera mas bien como una anomalía de la personalidad y por ello constituye una
auténtica enfermedad mental, ya que él no es consciente de su propia psicopatía, aunque
parezca actuar muy inteligentemente.

Analizando los casos más famosos de psicópatas seriales, observamos que como el
psicópata no modifica su conducta ni por estímulos positivos (cariños, recompensas,
suavización de las penas, apelaciones a lo afectivo), ni por estímulos negativos (castigos,
penas, apelación a las normas), en la conocida "conducta refractaria", entonces ha
existido un implícito acuerdo social de juzgarlos como si fueran responsables de sus
actos, porque la sociedad (el bien común) está mas protegida teniéndolos en la cárcel que
teniéndolos en una Institución Psiquiátrica, ya que podría ser dado de alta en cualquier
momento con un dictámen Médico y como el psicópata es manipulador, podría lograrlo.
Las condenas se han dictado bajo el criterio de "responsabilidad total", pues conforme a
la terminología judicial: "están en capacidad de comprender el carácter lícito o ilícito de
sus actos".

El Dr Roberto Mazzuca, otro Médico Psiquiatra argentino estudioso del tema y colega del
Dr. Hugo Marietán, opina:

"La psicopatía como en la neurosis obsesiva, se trata de una patología de la


responsabilidad. Que el obsesivo se sienta culpable, o que esté asediado por
autorreproches, no quiere decir que sea un sujeto responsable. En ninguno de los dos
casos podemos considerar que haya una responsabilidad plena".

Interesante observar que en una serie de crímenes ocurridos en los Estados Unidos, el
acusado (Bianchi-"El asesino de la Colina"-que actuaba con su primo Buono, ambos
Vigilantes Privados) se comportó en el curso de la investigación como si sufriera el
fenómeno de "personalidades múltiples", habiéndose comprobado finalmente que se
trataba de una simulación para no ser juzgado, no sin antes haberse dado posiciones
contradictorias entre los especialistas de la conducta.

Este es un aspecto que quiero destacar, porque si la conducta del psicópata es


manipuladora, cómo determinar entonces que está mintiendo?

Cabe preguntarse, es detectable la mentira en un Psicópata?

La técnica del interrogatorio se vuelve poco eficaz ante la actitud narcisista del psicópata,
ante su personalidad manipuladora, frialdad, inteligencia y cálculo.

Eso hace que la mentira sea tan difícil de detectar en un psicópata.

En una investigación publicada por la televisión alemana DW en un reportaje de Beatriz


Sunhuger, denominado "Verdades sobre la Mentira", se plantea este interesante tema: es
detectable la mentira?

El estudio plantea la falta de fiabilidad del detector de mentiras –en realidad un detector
de emociones-, que llevó a algunos países a eliminarlo del todo o a excluirlo en los
procesos penales, sin embargo el reportaje plantea que en materia conductual todo
peritaje tiene alguna falta de fiabilidad, es decir que "ningún método de evaluación
psicológica-psiquiátrica es infalible".

Cómo entonces detectar la mentira?

Hasta el momento se han planteado métodos "hacia fuera" del ser humano, sin embargo
las nuevas teorías han preferido ir "hacia dentro" (insight), es decir, hacia donde se
origina la mentira: el cerebro. Pero las investigaciones todavía no son concluyentes.
Por ejemplo el psicópata Charles Punhart, fotógrafo de modelos en California y quien
cometió hechos seriales, fue condenado a cadena perpetua por la muerte y vejación
sexual de una modelo, sin habérsele probado otras muertes en el mismo modus operandi.
Siempre mantuvo con pasmosa serenidad, su inocencia (típico en los psicópatas hasta que
se vean verdaderamente acorralados).

Finalmente aceptó haber estado en la escena del crimen y adujo que la muerte había sido
accidental, pero la policía pudo comprobar todo lo contrario. Por haber cooperado
llevando a la policía al sitio donde había enterrado a la víctima, fue eximido de la pena de
muerte a cambio de cadena perpetua sin posibilidad de salir libre.

En este caso, su mentira sólo pudo ser comprobada por la Ciencia Forense, en lo que se
ha llegado a llamar "la ciencia de la escena del crimen", que ha mostrado en nuestro país
un importante desarrollo digno de destacar.

5. El Psicópata De La Luna Llena

(llamado así por atacar en noches de luna llena)

Método Del Psicópata

El psicópata opera el Este y Sur de San José, capital de Costa Rica, atacando cuando hay
luna llena.

Su actuación es recurrente y tiene su propio modus operandi o método de acción


personalizado, denominado "sello psicopático", que es una de las bases para trazar líneas
de investigación sobre las que normalmente se mueve la policía para poder planificar la
investigación, anticipar hechos, preservar la escena del crimen y trazar perfiles del
atacante, correlacionar otros expedientes y otros usos de inteligencia policial.

El "Psicópata de la Luna Llena" muestra el siguiente modus operandi:

Ataca a parejas en lugares solitarios y oscuros, propicios para encuentros amorosos.

El hombre muere de dos o tres disparos certeros en partes mortales (cabeza, pecho), cosa
que hace en el mismo sitio donde sorprende a la pareja, dejándolo tal y como quedó,
porque él va tras la mujer.

No les roba nada a las víctimas. Se lleva algunas prendas íntimas.

De momento deja a la mujer viva y camina con ella distancias importantes (varios
kilómetros incluso) para llevarla al lugar que previamente ha seleccionado.

Es congruente inferir de acuerdo a las motivaciones de su personalidad psicopática, que


durante el trayecto, va profiriendo insultos contra la mujer relacionados con su conducta
y con el sexo (castigo verbal-rigidización de valores).
Se ensaña contra la mujer, especialmente contra partes íntimas.

El lugar escogido es atravesado por río o riachuelo, para lavarse.

Las noches de ataque han tenido luna llena, no sólo porque es el escenario ideal visita de
parejas, sino para garantizarse iluminación para el control de la situación. Otra hipótesis
que se maneja es porque obliga a la pareja a ver los actos que comete.

Oculta el cadáver con piedras o malezas o arbustos, para lo cual busca alguna pequeña
ondonada natural, previamente seleccionada. Escoge los lugar, los prepara con
anterioridad y luego espera a sus víctimas.

Nunca cava fosas para enterrar a sus víctimas, evidenciándose que se moviliza a pie con
armas y equipamiento mínimo pero necesario para el "éxito" de lo que se propone, es
decir, no porta equipos, herramientas o implementos que puedan comprometer su huida.

Reta a la policía (frecuente en los psicópatas), dejando algunas señales para que
encuentren el cuerpo de la mujer dentro del tercer día a la comisión del hecho, con lo cual
el Psicópata "se garantiza" que identifiquen a las víctimas dentro de su modus operandi
(sello psicopático), garantizándose que se le adjudique el hecho (otra característica de los
psicópatas).

No deja ninguna clase de huellas. Ni huellas de llantas, ni huellas de pies o calzado, ni


dactilares. Nada. Se supone incluso que protege sus zapatos con algún cobertor como
bolsa plástica, medias elásticas o le hace algún trabajo de limado de sus zapatos (calza 40
ó 41). Sólo en un caso dejó una huella de zapato N° 40 (caso atípico de Ligia Camacho).

No se jacta a posteriori, ni envía cartas ni se atribuye el hecho. Todo parece indicar que
no está tan desocupado como para dedicar tiempo a ello, estando su satisfacción y orgullo
–válido en la personalidad psicópatica- en la cobertura periodística y en lo que se dice de
él: que es inteligente, que no dejó ninguna huella, que sigue el misterio y que la policía
sigue despistada y en problemas.

Usa una pistola calibre 45, con silenciador. Aunque se manejó durante mucho tiempo,
quedó descartada la hipótesis de la subametralladora, lo que es coherente con la forma de
ataque en zona montañosa, ya que una ametralladora es más difícil de portar y de ocultar
en caso de emergencia si el psicópata fuera perseguido. Además la pistola le permite
manejar en la otra mano el puñal. El arma usa municiones que pertenecen al armamento
de la Policía, con ciertas características de brindaje especial para una mayor penetración,
con alcance de mas de 80 metros. La munición no se consigue en el mercado.

Sus motivos están centrados en la figura femenina.

Toda la información hace inferir que actúa solo. No hay evidencia objetiva que permita
derivar que actúa en asociación. Este aspecto se analiza en el punto siguiente.
Los vehículos de las víctimas no muestran señales de haber sido violentados.

Al no ser un psicópata ritualista, no muestra sistemacidad en cuanto a fechas, horarios,


aspectos climáticos o tipología de víctimas. Si bien ataca de noche normalmente con luna
llena, lo es para su dominio de la situación (sentir poder) y por ser las condiciones que le
garantizan la presencia de parejas en lugares desolados y románticos. Este aspecto se
analiza en otro aparte.

Tiene un patrón al matar: mata a 2, vuelve a matar a 2, luego mata a una, y repite el
patrón 2-2-1. De continuar este patrón, volvería a matar a 2 para luego matar a una mujer
sola. La pareja la mata en forma típica (sello psicopático), a la mujer sola la mata en
forma atípica, sin daños sexuales.

"Saltea" los meses de ataque: no ataca en enero, pero si lo hace en febrero, marzo y abril
(época de verano y de lunas visibles), luego establece este patrón: mayo no ataca, junio si
ataca, julio no ataca, agosto si ataca, setiembre no ataca, octubre si ataca (las lunas de
ocubre), noviembre no ataca, diciembre si ataca. En cuanto a los años no ha establecido
ningún patrón.

Actúa solo o acompañado?

El análisis de su "modus operandi" y de las escenas, no muestran evidencia objetiva de


que actúe en pandilla o asociación.

Todo evidencia de que actúa sólo, con motivaciones muy personales hacia la figura
femenina.

En uno de los hechos (Marta Miriam Navarro) la tapó parcialmente con grandes piedras
en el lecho del río, lo que hizo pensar a algunos Investigadores que era improbable que él
solo pudiera haberlo hecho, dada la magnitud de las mismas, sin embargo las piedras
fueron simplemente movilizadas – y no trasladadas- en el mismo lecho del río, por lo
tanto es perfectamente válido inferir que él mismo pudo haberlo hecho, máxime que el
perfil lo presenta como fornido, de gran estatura y de brazos largos y fuertes, de buena
condición física.

Además, en congruencia con la historia de los psicópatas en serie, éstos siempre actúan
solos, dado que su conducta obedece a patologías de la persona.

Resulta prácticamente imposible la asociación de psicópatas seriales, dados los motivos


personalísimos que presentan (ver clasificación del Dr. Hugo Marietán).

La historia de los psicópatas seriales destaca a uno que mataba y violaba mujeres en
asocio de su esposa, la que fue condenada por complicidad al comprobarse en unos
videos encontrados en el sótano de la casa, su participación activa en los hechos. Ella
había mantenido una firme posición de inocencia y desconocimiento de los hechos
atribuidos a su esposo y constituye uno de los pocos casos en que hubo asociación
familiar.

En el caso que nos ocupa, la policía sin embargo no descarta que actúe a lo sumo con otro
acompañante en calidad de ayudante, situación que resultaría atípica dentro de los
caracteres de la personalidad psicopática, dada que incluso el perfil lo percibe como
solitario.

Además, tratándose de un psicópata organizado, no va a asumir riesgos asociándose,


máxime que no roba nada a las víctimas.

Esta el psicópata relacionado con la policía?

La policía maneja la hipótesis de que se trata de una persona con conocimientos


policiales e incluso miembro policial o relacionado de algún modo directo o indirecto con
ella, aspecto avalado incluso por el FBI.

Este es un punto especialmente relevante en la investigación, que en mi criterio es


improbable, dado que en la cultura policial el cuido del arma es algo esencial al
desempeño, no encontrándose esta característica en el psicópata, pues balística anota
mucho desgaste de las estrías del cañón por suciedad.

La suciedad es producto del descuido, aspecto que definitivamente no es una


característica congruente con el "modus operandi" del psicópata, quien al ser organizado
se muestra cauteloso y muy cuidadoso con el manejo del sitio, por lo que siendo esa una
característica típica suya, es de inferir que en general la atención del detalle sería parte de
su perfil, no resultando congruente que tenga un arma en condiciones de descuido y
suciedad.

Tampoco resulta aceptable la hipótesis de que el arma está sucia porque la tiene
enterrada, porque no ataca en un solo sitio.

Además, siendo un atacante solitario de parejas jóvenes, no podría el Psicópata asumir


riesgos por el mal funcionamiento de su arma, siendo entonces un aspecto clave en su
psicología la atención del detalle, como se indicó.

Otra idea que se maneja, es que se hace pasar por policía, lo que no considero
congruente, porque no lo necesita, dado que ataca por sorpresa en zonas desoladas y
oscuras, entonces cabe preguntarse: qué necesidad tiene de hacerse pasar por policía? Tal
hipótesis sería aceptable si fuera su radio de acción la zona urbana poblada o si penetrara
casas de habitación o si actuara en las carreteras (Bouno y Bianchi, enlistados en el
ranking de asesinos seriales, se hacían pasar por policías porque abordaban mujeres en la
zona urbana de Los Angeles. Bianchi era vigilante privado, Bouno tapicero, ambos
primos).
Pero en una zona montañosa, alejada, despoblada y oscura, donde las parejas están
descuidadas dentro de un vehículo, qué necesidad tiene de vestirse o hacerse pasar por
policía?

El argumento de que los vehículos donde ha sorprendido a las parejas no muestran haber
sido violentados, es lo que ha hecho inferir a la policía de que pudiera ser que se presente
como policía, pero el factor sorpresa que siempre maneja a su favor, además de ser
portador de una arma, hace que la pareja se someta fácilmente sin oponer resistencia,
máxime que la pareja está en descuido total.

En conclusión: Se presente o nó como policía resulta irrelevante, porque el elemento


sorpresa y la amenaza hacen que la pareja deba abrir pacíficamente el vehículo. En uno
de los casos, por ejemplo, mató al hombre a través del vidrio de la ventana, posiblemente
porque se resistió a abrir el vehículo o porque sabía de las intenciones del conductor por
capturarlo (caso de Edwin Mata), cosa que no hubiera hecho si el psicópata hubiera
estado vestido como policía.

Resulta mas fuerte la hipótesis de que el psicópata podría ser un cazador habitual de la
zona, y como tal cuidadoso en el detalle: sitios donde llega la "presa", sigilo, horas,
silencio, paciencia para esperar, no espantar a las demás "presas" (el uso del silenciador).

Recordemos que por la altitud (1.200 metros sobre el nivel del mar), clima, vegetación y
agua, la zona donde ataca presenta carácterísticas ideales para una gran cantidad de fauna
menor. Incluso la formación montañosa tiene conexión con el Cerro de la Carpintera, que
todavía mantiene zonas de espesa vegetación y presas de mayor tamaño.

En mi concepto es más aceptable que se trata de una persona con experiencia y gusto por
la cacería, ya que congruente con esta teoría es un buen tirador, certero en el disparo, lo
que hace a corta distancia y a la cabeza de sus víctimas, sin asumir riesgos. Acaso no son
esas las características de un cazador?

El hecho de que los estudios de balística comprueben que la munición usada es calibre 45
y que sólo se consigue clandestinamente por ser de uso policial, no puede hacer inferir
que el Psicópata tenga relación con la policía, dado el desorden con que en el pasado de
manejó el arsenal del Estado.

Cabe citar aquí el caso de un ciclista colombiano que participó en la Vuelta Ciclística a
Costa Rica en diciembre de 1999, quien fue detenido en el Aeropuerto Internacional Juan
Santamaría, cuando salía hacia su país, decomisándosele una arma de uso policial que
compró con su respectiva factura, en una casa de empeño o "compra-venta", con tanta
naturalidad que simplemente la colocó en el equipaje, sin medir las consecuencias de su
detección en el scanner del Aeropuerto, lo que demuestra que no son difíciles de
conseguir, reforzándose la hipótesis de que no necesariamente el Psicópata sea miembro
policial o que tiene relación con la policía.
Tampoco ignoremos en el análisis la gran influencia que recibió y sigue recibiendo Costa
Rica a raíz del conflicto nicaraguense, en lo que al comercio ilegal de armas y
municiones se refiere, sin ningún tipo de control, dados los múltiples accesos de la zona
fronteriza.

Incluso el distinguido Obispo de la Diócesis de Ciudad Quesada, fronteriza con


Nicaragua, Monseñor Angel Sancasimiro, pidió al Ministerio de Seguridad Pública mas
control sobre el trasiego de armas en la región (periódico La Nación del 8 de marzo de
2000 página 16-A):

"Personalmente no me consta, pero desde hace muchos años es vox populi que aquí se
comercializa con todo tipo de armas, al parecer llegadas de la vecina Nicaragua".

"No sólo los delincuentes andan armados. También los finqueros..."

A raíz de la serie de asaltos y asesinatos en la zona, La Nación agrega: "Como supuestos


autores de asaltos y homicidios la policía sospecha de sujetos de nacionalidad
nicaraguense..."

Ante este panorama, mas el desorden con que se manejó el arsenal del Gobierno, es
imposible sostener sobre bases objetivas, que el psicópata tenga relaciones con la policía,
lo que no pasaría de ser una mera conjetura sin validez investigativa. La investigación
criminal traza hipótesis, las que a diferencia de las conjeturas, provienen de bases
objetivas y no de simples suposiciones.

Psicópata ritual?

El rito está compuesto por un método sistemático basado en símbolos, que en su conjunto
tiene un significado ritual para la persona que lo practica.

En el caso del Psicópata no debe confundirse la diferencia entre rito, "modus operandi" y
sello psicopático.

Si bien es cierto los ataques fueron siempre de noche, normalmente con luna llena, en
sitios románticos o apartados, propios para el encuentro de parejas (su blanco preferido),
no puede calificarse eso como ritual porque lo que el psicópata busca es a la mujer.

Por lo tanto el hecho de que ataque parejas no lo es por tal circunstancia, sino porque es
el escenario ideal donde encuentra personas descuidadas de lo que pasa en el entorno, al
estar concentradas en su encuentro amoroso dentro de un ambiente iluminado por la luna
llena.

Aunque el elemento agua (río o riachuelo) siempre está presente en la escena del hecho,
obedece a su práctica de lavarse dado el daño que produce a la mujer, lo que hace inferir
que podría vivir acompañado y no se expone, o bien que para llegar a su lugar de
residencia debe pasar por zonas pobladas, o que posee algún medio de locomoción que
deja en lugar estratégico cuyas huellas la policía no ha podido relacionar con el hecho.
Definitivamente el psicópata anda a pie cuando actúa.

La teoría del rito sería válida si ejecutara acciones sistemáticas simbólicas en la víctima o
dejara signos especiales en el sitio, como por ejemplo: pintar de un color a la víctima,
vestirla con algún color o tipo de prenda, cortarle el cabello u otras símbolos que no
presentes en el presente caso. Los daños y ensañamiento que provoca en la mujer (sobre
todo en parte íntimas y senos), no constituyen elementos rituales, reflejando mas bien el
odio que siente por la figura femenina.

Tampoco del análisis puede inferirse que usara ritos en cuanto a estatura de las víctimas,
edad, etnia, color del cabello, procedencia social, aspectos físicos especiales u otros
factores como por ejemplos los religiosos o políticos.

La conclusión de que sus actuaciones no califican como rituales, también se apoya al no


encontrarse correlaciones tales como:

Fechas (preferencias por ciertos días o meses).

Signos zodiacales (atacar según el signo zodiacal).

Determinadas formas geométricas de los lugares de ataque. Lo único es que sus lugares
de ataque se ubican al costado sur de la autopista Florencio del Castillo (Cartago), por ser
la zona que conoce al ser vecino de esas localidades como lo indica el perfil del FBI.

Símbolos rituales dejados en la escena o en las víctimas.


Composiciones alfabéticas con letras, nombres o apellidos de las víctimas.
Enterrar a sus víctimas con determinadas formas o símbolos de acompañamiento.
Siempre ataca y en verano por ser la época en que las parejas visitan mas los lugares
montañosos con características románticas.

Un aspecto sistemático de sus ataques que podría ser analizado desde el punto de vista de
la ritualidad, es que siempre lo ha hecho al sur de la Autopista a Cartago Florencio del
Castillo. No se conoce ningún ataque el norte de esta Autopista, a pesar de que se
encuentran los elementos componentes de su escena predilecta como riachuelos, lugares
apartados y sitios románticos que atraen a las parejas. Sin embargo todo indica que
obedece mas a su sello psicopático, que a aspectos rituales, o bien porque él vive en la
zona sur de dicha Autopista y como tal conoce a la perfección la zona.

Otros aspectos que podrían ser considerados como rituales:

Aparte del patrón de actuación en el Crimen de Alajuelita, mata con el patrón 2-2-1
(pareja/pareja/mujer sola).

A las parejas las mata siempre igual. A las mujeres solas en forma diferente, aunque con
la misma pistola calibre 45. Este es un aspecto mas de su "sello psicopático".
Se lleva prendas íntimas de la mujer.

En el segundo semestre del año establece un patrón de ataques alternos: junio si, julio no,
agosto si, setiembre no, octubre si, noviembre no, diciembre si. No muestra patrón con
respecto a los años de actuación.

Un análisis geométrico realizado por el Distiguido Investigador y Consultor en


Antisecuestros y Experto en Negociación de Rehenes –que por cierto tuvo a su cargo el
caso del psicópata cuando fue Director de la Delegación del Organismo de Investigación
Judicial en Tres Ríos- (lugar preferido de ataque), Gerardo Castaing, establece alguna
correlación con signos satánicos, de acuerdo a la siguiente explicación:

Relación satánica?
En el ataque N° 6 van a coincidir dos ataques, formándose entonces los números 666, que
es el número de "la bestia".
Casualidad? Algún mensaje de las motivaciones del psicópata?

Personalmente considero que a pesar de que es un hallazgo muy interesante, lo califico


mas como una casualidad, ya que en la conducta psicopática, tal rasgo se haría presente
en todos los ataques, dado el "sello psicopático", que hace actuar al psicópata siempre de
la misma manera para retar a la policía y porque el psicópata es un repetidor de sus actos,
los que hará una y otra vez de la misma manera.

Lugares Preferidos Para Actuar

El psicópata ataca en la zona montañosa sureste del Valle Central de San José,
concretamente en lugares conurbados con la capital, tales como Curridabat,
Desamparados, San Antonio, Alajuelita y Tres Ríos, que conforma una ladera habitable
de continuidad natural, con vista preciosa al valle capitalino.

Aunque la prensa se refirió a la zona como el "Triángulo de la Muerte" posiblemente


queriendo correlacionar el término con el "Triángulo de las Bermudas" o bien para darle
un sentido periodístico más llamativo, si ubicamos los lugares de ataque en un mapa,
encontramos que realmente conforma una línea y no un triángulo. Dicha línea es un trazo
natural que sigue a la geografía del lugar.

Todos los lugares de ataque tienen cercanía entre sí, con excelentes vías de comunicación
para llegar a ellos, con poblaciones cercanas de altos, medios y bajos ingresos, incluso
con poblaciones marginales.

El Parque de la Amistad, por ejemplo, donde se dan cuatro de las muertes, está ubicado
en Residencial Hacienda Vieja, Curridabat, compuesto por habitantes de clase media alta,
con residencias costosas mas no de lujo, sin embargo colinda con vecindarios populares
de conformación popular como por ejemplo "La Lía", todos ubicados en el Cantón de
Curridabat.
Pero en otro Residencial cercano llamado Lomas de Ayarco se ubica población de alto
ingreso, considerado un residencial exclusivo, al igual que Residencial Los Cipreses.

Otra de las parejas fue atacada en la población de San Vicente de Tres Ríos, conformada
por gente humilde de extracción popular, con algunos asentamientos en precario
cercanos.

En general, se trata de una zona donde las formaciones montañosas van suavizando su
pendiente y hay fácil acceso en vehículo todo el año.

No se trata de zonas inhóspitas o escarpadas, y aunque no son zonas de tránsito común de


gente ni vehículos, presentan hermosas vistas hacia la ciudad, conformando sitios de
características románticas muy atractivos para parejas, que es la escena que atrae al
psicópata.

Precisamente el perfil del Psicópara elaborado por el FBI, lo ubica como vecino de la
zona, dado el conocimiento que tiene de la misma, que le permitiría desplazarse a su
residencia habitual en un corto tiempo, mientras ocurre el descubrimiento, cosa que
ocurre a mas tardar dentro de los tres días siguientes al hecho, dado que el vehículo y
cuerpo del hombre quedan abandonados en forma expuesta, o en el caso de la mujer
apenas cubierto con algunos arbustos o piedras.

De diversas formas el Psicópata deja pistas para que sean encontrados los cadáveres
dentro de ese lapso de tres días, a fin de que se le adjudique el hecho, ya que después de
ese día se inicia la descomposición de algunos órganos blandos, por lo que existe la
hipótesis de que el Psicópata tiene conocimientos de patología.

La única pista que podría correlacionarse con tal conocimiento patológico, es con la
muerte de Ligia Camacho cerca del Cementerio de San Antonio de Desamparados,
cuando en su propia casa de habitación, recibió un disparo en su cabeza hecho con
silenciador con el arma del Psicópata. Ligia trabajaba en el Banco de Sangre (Seguro
Social) y era una muchacha religiosa de muy buenas costumbres y conducta moral,
estableciéndose la hipótesis de que el Psicópata la cortejó y lo rechazó. Como se explica
en otro aparte de este libro, la Policía interrogó a dos compañeros de trabajo de Ligia con
resultados infructuosos.

Ataques Atribuidos Al Psicópata

Al psicópata la policía le atribuye oficialmente 19 muertes, de acuerdo al siguiente


detalle:

Siete muertes ocurridas el 6 de abril de 1986 en uno de los hechos masivos que más ha
impactado a la sociedad costarricense, conocido como "El crimen de la Cruz de
Alajuelita" (Desamparados), donde murieron a balazos Marta Eugenia Zamora y a sus
hijas María Auxiliadora, María Gabriela, Karla y Virginia Salas Zamora, así como a
Alejandra Sandí Zamora. Tres de las víctimas menores fueron violadas.
La familia regresaba en horas de la tarde de una peregrinación que los creyentes hacen
cada año, subiendo el Cerro San Miguel ubicado en las montañas del Sur del Valle
Central, conocidas como Fila el Cedral o Pico Blanco, donde se ubica una gran cruz
construida hace mas de 50 años con motivo de una celebración religiosa.

La zona de acceso y regreso que la familia escogió, da a la población de Alajuelita,


caracterizada por ser una de las zonas de mayor explosión demográfica marginal. La Cruz
es frecuentada también por aficionados al montañismo, sobre todo por la ladera sur-oeste
de acceso empinado, conformada por potreros donde pasta ganado vacuno y caballar.
Tiene un río de aguas frías de montaña que dan a la población de San Antonio de Escazú.

El 12 de diciembre de 1986 mueren Roberto Castro Mora (27 años) y a su novia Francis
Salazar Suárez (19) en el Parque de la Amistad en Hacienda Vieja de Curridabat. Esta
pareja era amiga de José Luis Monge Sandí alias "Tres Pelos", a quien se le atribuyeron
en una primera fase los crímenes de la Cruz de Alajuelita. "Tres Pelos" siempre alegó su
inocencia.

El 11 de febrero de 1987 mueren Juan Guillermo Nájera (23) y a su novia Damaris


Rodríguez Martínez (21), en el mismo sitio donde murió la pareja anterior. Estas dos
víctimas Damaris y Francis eran muy amigas, pues eran empleadas domésticas en la zona
donde fueron asesinadas.

En forma atípica, por haber sido atacada en su propia casa de habitación cerca del
cementerio de San Antonio de Desamparados, de un certero disparo en la sien derecha
ejecutado con silenciador a través de la venta de su habitación, Ligia Camacho Bermúdez
(24), ocurrido el 14 de junio de 1987. Ligia pertenecía a un movimiento religioso
evangélico y era considerada como una persona tranquila, de excelentes costumbres. La
policía siguió correctamente la línea de investigación para ver que relación tenía tal
circunstancia con el hecho de ella trabajaba en el Banco de Sangre. Los resultados fueron
infructuosos.

Este caso de Ligia Camacho, en mi criterio constituye una excelente línea de


investigación, porque indudablemente Ligia conoció al psicópata con anterioridad e
incluso él pudo haberla cortejado con malos resultados. Recúerdese que el psicópata
ataca a a figura femenina por una infancia de maltrato y abandono, entonces si el
psicópata como persona la cortejó y ella lo rechazó, es sostenible la hipótesis de que él se
vengó, porque por el rechazo lo descontrola y por eso los psicópatas son solitarios y
esquivos, ya que la figura del rechazo lo hace ser asocial.

Analizando la ubicación de la casa, la tapia que la separa del Cementerio y las rejas
delanteras, es fácil concluir que el psicópata la fue a buscar expresamente. No fue algo
casuístico. No.

El psicópata la conocía, sabía donde vivía, estudió el ataque y lo llevó a cabo.

Pero, quién era Ligia Camacho?


Muchacha soltera, de 24 años, pequeña, gustaba vestir en forma sencilla e informal con
Jeans. Pertenecía a un movimiento religioso evangélico. Estudiaba Sociología en la
Universidad de Costa Rica. Tuvo un novio que laboraba en el Banco Central.

Era una persona muy querida, amistosa, centrada, extrovertida, cariñosa, responsable, de
risa suave, se daba a querer, muy seria en sus cosas. Laboraba en el Banco de Sangre de
la Caja Costarricense de Seguro Social, pero antes había laborado por espacio de 3 años
en la Asociación Deportiva de los empleados de la Caja donde atendía público en una
tienda pequeña de implementos deportivos que se ubicaba dentro de la CCSS.

Como puede verse era una muchacha de vida normal y muy querida.

Un hermano suyo apareció entre la lista de personas desaparecidas, según un reportaje


televisivo. Al tiempo del reportaje él apareció vivo, ya que simplemente estaba ausente.

El balazo que mató a Ligia fue hecho con la pistola calibre 45 del psicópata, atravesando.
La bala no destrozó el vidrio sino que dejó la perforación, y la cortina quedó con el
quemado normall del disparo.

Ligia fue sorprendida en su cama cuando leía un libro (el título de éste libro podría tener
relación con el psicópata, dada la temática que trata. No se cita el nombre por constituir
línea de investigación policial. Dado el hermetismo policial se ignora si constituyó o
constituye línea de investigación, porque es válido analizar si ese libro se lo dio el mismo
psicópata en algún contacto que tuvo con ella, repito, dada su temática) y no tenía
visibilidad hacia fuera, por lo tanto ella no tuvo tiempo de pedir auxilio o tratar de huir.

El psicópata se brincó una tapia que da al Cementerio de San Antonio de Desamparados.


Se piensa que en la noche él tocó el timbre de la casa pero nadie le abrió. El cable de la
línea telefónica fue cortado. El psicópata dejó una huella de zapato número 40.

Ligia fue encontrada muerta en la mañana cuando sus parientes notaban que no salía de
su habitación como lo hacía usualmente.

Es indudable que Ligia Camacho conoció y trató al psicópata, ya fuere en algunos actos
de su vida laboral, de estudiante universitaria, de fe como activista de un movimiento
religioso evangélico donde además formaba parte de un Grupo de Acción, o bien que se
tratara de algún cliente con quien ella tuvo contacto cuando ejercía funciones de ventas
en la tienda de implementos deportivos indicada. Se descarta que pudiere ser de alguna
relación sentimental de su vida privada, dado que era una muchacha de buenas
costumbres y no conflictiva. Ligia lo conoció sin saber que se trataba del psicópata y del
análisis del caso, es válida la hipótesis de que ella lo rechazó.

El caso de Ligia Camacho, mas el de Edwin Mata Madrigal, mas lo que sabe Arnoldillo
del crimen de Alajuelita, constituyen tres líneas de investigación básicas en todo este
caso.
El 20 de agosto de 1988 en San Vicente de Tres Ríos muere la pareja de jóvenes Víctor
Julio Hernández Sánchez (18) y Aracelly Astúa Calderón (15), a quienes ataca cuando
venían caminando por una calle oscura pero con población cercana y circulación
constante de personas. Consistentemente con su modus operandi, se ensañó contra
Aracelly.

Edwin Mata Madrigal y Marta Miriam Navarro Carpio son atacados en Tres Ríos el
jueves 20 de abril de 1989. En este caso, Edwin fue ultimado de un balazo hecho a través
del vidrio de su pick-up donde estaba con Marta Miriam.

Paradójicamente, Edwin había dicho a parientes suyos que él capturaría al Psicópata, por
lo que cabe investigar si él mismo se estaba poniendo como señuelo y fue sorprendido. Si
Edwin estaba preocupado con el asunto, no es lógico que haya ido a un encuentro
amoroso a un lugar que reunía todas las condiciones para atraer al Psicópata. Mi hipótesis
es que personas allegadas a Edwin y que conocían de sus intenciones, tuvieron relación
(sin saberlo) con el psicópata, dado que su muerte fue atípica, y además, porque resulta
inconcebible que Edwin Mata haya ido a una escena típica de ataque del Psicópata. En tal
sentido, el Psicópata simplemente esperó.

Después de este hecho el psicópata se ausenta durante 6 años. Es un misterio lo que hizo
durante este período. Las hipótesis que se manejan: estuvo encarcelado por otro delito,
estuvo enfermo, se ausentó del país.

Este es otro hecho atípico: Marjorie Padilla Sequeira muere de un balazo en la espalda el
12 de marzo de 1995 (14 días después del asesinato de Tres Pelos), en Higuito de
Desamparados, cuando caminaba hacia su casa de habitación. Aunque el modus operandi
no permitiría relacionar al Psicópara con este crimen (el psicópata no dispara por la
espalda y no persigue a su víctima), balística dictamina que el arma usada calibre 45 es la
misma usada por el Psicópata. Aunque no se presenta el ataque a pareja, Marjorie venía
con su novio, pero no continuó acompañándola hasta la casa de habitación, cuyo trayecto
tenía una parte oscura donde precisamente fue atacada.

Mauricio Cordero López (25) y su novia Ileana Alvarez Blandón (23) mueren el sábado
26 de octubre de 1996, en Patarrá, Desamparados, cuando estaban estacionados en un tajo
poco transitado y sin iluminación.

Este es el último hecho atribuido al Psicópata.

6. Resumen

El gran reto interdisplinario de las Ciencias actuales, es determinar las motivaciones que
tienen los Psicópatas para dedicar su comprobada inteligencia a la destructividad humana.

Qué hace de una persona un asesino que siempre mata igual en el denominado "sello
psicopático"? Por qué no siente culpa o remordimiento de sus atrocidades? Se nace
Psicópata o se va haciendo conforme el ambiente lo vaya formando? Si es un loco
entonces debería estar en un Hospital Psiquiátrico. Si sabe lo que hace entonces es
enjuiciable. Por qué reta a la policía en lo que se llama "tendencia lúdica" (jugar con la
policía)?

Qué hace que un psicópata escoja determinada forma de ataque (siempre sólo una forma),
entre las que destacan: vampírico, caníbal, descuartizador, lujurioso sexual, licantrópico
(hombre lobo), estrangulador, fetichista, ritualista, esotérico (motivaciones
extraterrestres, diabólicas, espiritistas o divinas), sádico.

Por qué un psicópata toma sangre, o como la carne de su víctima?

Por qué unos "disfrutan" a su víctima mediante la agonía, el dolor o la muerte directa?

Es detectable la conducta psicopática?

Los Capítulos anteriores forman solamente algunos, precisamente los que consideramos
que nos pueden llevar a entender cómo funciona una mente psicopática.

De manera que:

El comportamiento psicopático trasciende las fronteras de los hechos criminales porque


van mas allá –mucho mas allá-, que la aplicación de técnicas policiales, obligándonos a
su estudio en forma interdisciplinaria, ya que la personalidad psicopática desde la niñez
muestra tendencia al aburrimiento, impulsividad, irrespeto reiterado a las normas, echarle
la culpa a los demás (conducta aloplástica), sobrevaloración, mentiras, manipulación,
crueldad con personas o animales, insensibilidad ante el premio o el castigo (conducta
refractaria), incorregibilidad, sin visión de futuro, gusto por películas o escenas violentas
(adicción a la violencia), cosificación (se siente mejor con las cosas que con las personas)
y otros factores familiares o de abandono, agresión física, sexual o psíquica, que tratados
científicamente con metodologías diferentes, podrían prevenir o recuperar a niños y
adolescentes de tales conductas.

Esa es la responsabilidad de todos nosotros y por eso la razón de ser del Libro.

Palabras clave mas representativas del Trabajo:

1. Psicopatías.
2. Personalidad psicopática.
3. Mentes asesinas.
4. Transtornos sexuales.
5. Sello psicopático.
K.Gergen: Las consecuencias culturales del
discurso del déficit.

Indice

• El lenguaje pictórico y el lenguaje prágmatico en la comprensión del problema del


vocabulario del déficit.
• Efectos del vocabulario del déficit en la cultura.
• El crecimiento profesional y la enfermedad mental.
• Posibles vías de solución.

Gergen considera que existe un aspecto paradójico en el campo de la salud mental, ya que
en su intento de eliminar el sufrimiento humano, los especialistas realizan acciones que
provocan nuevos problemas y que generan una enfermización de la sociedad.

El lenguaje pictórico y el lenguaje prágmatico en la comprensión del problema del


vocabulario del déficit.

La base del problema, según el autor, sería la visión pictórica que predomina en la
conceptualización del transtorno mental. Se señala la existencia de dos tipos de lenguaje:
el pictórico y el pragmático. El primero haría referencia a la acción de crear términos que
reflejarían condiciones existentes en la mente. De este modo, la gente expresa enunciados
sobre su estado mental y el terapeuta intenta, a través de las palabras del paciente,
"ingresar" en su mundo. Existen variadas críticas acerca de este enfoque pictórico del
lenguaje en la ciencia, ya que términos constituirían meras construcciones; en la
psicología, el problema es aún mayor, ya que no existe la posibilidad de crear referentes
concretos visibles que unifiquen criterios, por diversos motivos. El lenguaje pictórico de
los estados mentales, entonces, tendría un carácter reificativo, es decir, trata como real
aquello de lo que habla el lenguaje, sin cuestionarse la certeza de ese conocimiento; esto
no significa que en la mente del individuo no ocurran diversos procesos al realizar una
acción, pero no nos es posible asegurar con certeza que un individuo "posea" un
determinado estado mental al realizar determinadas conductas. Contrapuesto al uso
pictórico del lenguaje mental encontramos el modo pragmático, que tiene como función
el establecer el modo de relacionarse entre los individuos; el entregar información sobre
un determinado estado mental tiene como objetivo no "describir" este estado, sino
provocar determinadas reacciones en los individuos circundantes.

Efectos del vocabulario del déficit en la cultura.


En general, nuestra cultura tiene una orientación decididamente pictórica. De modo
general, se acepta la auto-percepción de los estado mentales como algo válido, como
también la posibilidad de hacer estudios científicos sobre estos, sin cuestionarse su real
existencia. Si abandonamos la perspectiva pictórica del lenguaje (que busca entregarnos
la verdad), encontramos que el lenguaje mental trae importantes consecuencias sobre las
relaciones humanas, permitiendo determinadas acciones e impidiendo otras; los términos
de salud mental tendrían funciones en el control social, manteniendo una cierta ideología
y constituirían a las especialidades de salud mental en una industria, entre otras
consecuencias. Por otro lado, el lenguaje de la salud mental tiene rasgos positivos: hace
que determinadas conductas no normativas se hagan familiares, predecibles y naturales,
sustituyendo el temor por reacciones más constructivas. Además, al estar unidas las
especialidades de la salud mental con la ciencia, adoptan la idea del progreso y la
esperanza del fin de las enfermedades.
Gergen nos estrega 3 consecuencias negativas del vocabulario de la deficiencia mental
sobre la sociedad y el individuo:

1. Jerarquía social: El vocabulario del déficit mental tiene como base diversas
suposiciones sobre el bien cultural, sobre el ideal de personalidad y las ideologías
políticas asociadas, siendo, de este modo, pautas de evaluación de las personas.
Los términos del déficit mental degradan a los sujetos que son calificados,
creando jerarquías sociales entre los "individuos poco ideales" y los "normales".
2. Erosión Social: Los términos del déficit mental se insertan dentro de la realidad
médica y, por lo tanto, participan de los conceptos de enfermedad, diagnóstico
profesional y tratamiento; los individuos son eliminados de su contexto social
para entrar en un proceso de "realineación profesional", lo que rompe los lazos del
individuo con su comunidad. La comunicación que se establece con el terapeuta,
en términos generales autoreferente, va en desmedro de la comunicación que
debería existir entre los individuos en su vida habitual.
3. Autodebilitamiento: Los términos del déficit mental caracterizan al individuo en
su totalidad; no se limitan a una circunstancia particular, sino que afectarían a
todas las conductas que el sujeto realiza; así, todas las acciones futuras del
individuo, tras el diagnóstico, son vistas en función de su potencialidad
problemática o en lo disminuida que puedan estar por el trastorno mental. Junto a
esto, los existencialistas reclaman que el vocabulario del déficit le quita a las
personas la posibilidad de sentirse actores de sus vidas, ya que las enfermedades
mentales le impedirían llevar el control de sus pensamientos y acciones, las cuales
sólo podrían ser guiadas adecuadamente por profesionales. Además, el
vocabulario del déficit desvía la búsqueda de las causas de los trastornos de su
contexto cultural, salvando a la sociedad de su responsabilidad.

El crecimiento profesional y la enfermedad mental:

Los términos de la psicología provienen del lenguaje común, pero las especialidades los
transforman tecnologizándolos; este proceso se lleva a cabo asociando determinados
vocablos a definiciones precisas obtenidas a través de técnicas especializadas obtenidas
del método científico, desvirtuando el conocimiento un tanto impreciso del lego. Este
proceso es autojustificado por la afiliación de las entidades de salud mental a las ciencias
en general por su tecnologización, lo que lleva a estos términos a tener una base
justificativa convincente. De este modo, términos del individuo medio son desvalorizados
y pierden su fuerza para promover el intercambio social.
Los términos son apropiados ilimitadamente por los especialistas, quienes no tienen
barreras para frenar el proceso. La expansión de este vocabulario del déficit ha estado a la
par con el crecimiento del número de especialistas. Esto no se debería a una mayor
conciencia de los problemas y una mayor sensibilidad hacia estos, como afirmaría el
realista, sino que - según afirma la pragmática - la salud mental acrecienta sus filas para
tener apoyo en su mundo construido; junto a esto, necesita el apoyo de la sociedad toda,
que debe creer en su discurso y en su utilidad.
Los especialistas sacan los términos del habla cotidiana, los transforman y los devuelven
a la cultura, en un proceso cíclico en que se acrecienta la influencia de los especialistas y
se produce una "enfermización" de la sociedad, proceso que tendría, a grandes rasgos, 4
etapas:

1. Traducción del déficit: Se acepta la existencia de la "enfermedad mental" y la


existencia de un especialista que pueda tratarla. Los problemas de la vida
cotidiana son traducidos a un lenguaje especializado, reformulándolos.
2. Diseminación cultural: los términos del déficit mental, de acuerdo al modo de
análisis científico del siglo XIX, fueron clasificados y sistematizados, lo que lleva
a ser considerados como enfermedades constitutivas de una amenaza pública,
pudiendo ser prevenidas al reconocerse los síntomas. Esta fue la lógica del
movimiento por la higiene mental, que si bien ya ha perdido vigencia, ha dejado
su legado en la continua aparición en el lenguaje común de los términos
profesionales, la creciente presencia de manuales y grupos de ayuda, los amplios
servicios de salud mental disponibles en el ámbito laboral, etc.
3. Construcción cultural de la enfermedad: Los términos de la salud mental son
absorbidos por la cultura general, siendo ésta así moldeada; acontecimientos antes
inadvertidos pasan ahora a constituir síntomas de problemas mentales. Junto a
esto, al expandirse el conocimiento sobre el conocimiento sobre estos trastornos,
la gente aprende a como enfermarse, sirviendo el trastorno mental como
instrumento de oposición social. En la medida que la gente se adapta al
vocabulario del déficit mental, la necesidad de ayuda y de atención especializada
aumenta.
4. Expansión del vocabulario: A medida que aumenta la necesidad de ayuda y el
número de profesionales, éstos se ven en la necesidad de generar nuevos términos,
tanto para ganar prestigio profesional, como para obtener dividendos de estos
"descubrimientos". La gente, por su parte, al asimilar los términos, identificar los
problemas y encontrar formas nuevas de tratamiento no especializadas, ponen en
peligro el status del especialista, quien se ve obligado a sofisticar sus técnicas y
sus términos. Este proceso de creación de vocabulario y expansión cultural, que
provoca el debilitamiento de la cultura, pareciera no tener límite, ya que los
términos pueden ser creados al infinito y estos, a su vez, generan nuevos
problemas en la población, como ya hemos señalado.

Posibles vías de solución.

El autor propone la revisión de los términos del déficit mental, por la enfermización
progresiva de la cultura que producen. No se propone la desaparición de los sistemas de
salud mental, pero sugiere revisar el enfoque realista de estos; no basta con
desestigmatizar al paciente mental basándose en un mero arreglo de las clasificaciones
previas. El primer paso sería el fin de la importancia dada al diagnóstico estandarizado
por los sistemas de salud oficial, que perpetua el realismo en el vocabulario del déficit. El
siguiente paso sería crear un vocabulario, dentro de la especialidad, que privilegie la
autoresponsabilidad y que de cuenta, también, de las pautas de relación entre los
individuos. El objetivo final sería eliminar el concepto de "conducta disfuncional", que
impide ver el contexto donde se realizan las acciones, las cuales siempre cumplen un
cometido dentro del sistema, aunque este no siempre pueda ser bien entendido desde las
perspectivas usuales.

Agresividad: Modelos explicativos, relación con


los trastornos mentales y su medición.
Indice

• Introducción.
• Marco Conceptual.
• Perspectivas teóricas sobre la agresividad
I. Perspectiva psicoanalítica
a. El instinto agresivo.
b. Origen de la cultura y la agresividad
II. Perspectiva etológica o evolutiva.
a. Clasificación de la agresión.
b. La agresión intraespecífica.
c. La etología y el comportamiento agresivo en el hombre.
III. Bases biológicas de la agresión.
a. Bases estructurales
Función del Hipotálamo en la función agresiva
Función de la amígdala en la función agresiva
b. Bases Neuroendocrinas.
Catecolaminas, Serotoninas y otros neurotransmisores
Hormonas corticoesteroidales.
IV. Modelos cognitivos
a. Perspectiva atribucional.
b. Agresión y frustración.
V. Modelos del aprendizaje social
a. La perspectiva conductual.
b. Agresión social y cambio de conducta.
VI. Visión fenomenológica :
• Trastornos mentales asociados a la agresividad.
I. Psicopatía, personalidad desinhibida y agresión.
a. Psicopatología de la desinhibición.
b. Desinhibición como concepto integrador.
c. Conducta antisocial:
d. Trastorno de la personalidad antisocial (DSM-III):
e. Evaluación clínica y psicométrica del TAP.
II. Esquizofrenia y agresión.
III. Trastorno de la conducta infrasocializada tipo agresivo.
IV. Trastorno explosivo-intermitente:
V. Sadomasoquismo:
• Métodos de medición de la agresividad.
• Conclusión.

Introducción.

La agresión es un problema que tiene cada vez mayor relevancia en la vida moderna.
Frente a la escalada de violencia que observamos en los medios de comunicación de masa
y en la creciente inseguridad de las personas ante la eventualidad de un ataque por parte
de antisociales, surgen las preguntas: ¿Por qué el hombre es agresivo?, ¿Esta agresividad
es innata o aprendida? ¿Puede ser extirpada de nuestras sociedades?.

En la presente monografía trataremos de explicar la conducta agresiva a través de los


distintos lentes teóricos que entrega las ciencias de la conducta. El principal objetivo de
este informe es entregar una amplia visión sobre variados aspectos del estudio de la
agresividad, por lo que se ha privilegiado la amplitud de enfoques por sobre el desarrollo
exhaustivo de cada tema. Con relación a los objetivos específicos, podríamos nombrar los
siguientes:

• Describir los principales modelos que han buscado explicar el fenómeno de la


agresividad. Entre ellos encontramos la perspectiva psicoanalítica, la etológica o
evolutiva, la biológica, los modelos cognitivos, los del aprendizaje social.
Incluimos, además, una breve reseña del modelo fenomenológico.
• Dar a conocer algunos trastornos mentales relacionados con la agresión.
• Enumerar algunos métodos de medición y evaluación de la agresividad.

Para el logro de estos objetivos, se realizó una revisión bibliográfica general, tras lo cual
se sintetizó los contenidos recogidos, para lograr un esquema general de contenidos.
Posteriormente, se buscó bibliografía más específica para desarrollar los temas presentes
en el esquema general.

Marco Conceptual.

Tal como dicen Edmunds y Kendrick citando a Bandura (1980, p.15), introducirse en el
tema de la agresividad es entrar en una "jungla semántica". Se han dado muchas
definiciones a la agresión, en las cuales lo común sería la noción que incorpora Buss de
"una respuesta que se vuelve un estímulo nocivo para otro organismo"; el aspecto
diferencial sería la inclusión del concepto de "intención" en el daño producido, el cual por
algunos fue considerado innecesario por su condición mentalista y no es apropiado para
un análisis riguroso. El problema es que, obviamente, muchas situaciones en las cuales un
individuo daña a otro no constituyen agresión, debido a la falta de intención. De este
modo, Geen (1976, citado por Edmunds y Kendrick, 1980, p.15), sostiene que el
concepto de agresión debe incluir tres aspectos: la producción de un estímulo nocivo, el
intento de dañar y el hecho de que el ataque tenga una probabilidad mayor a cero de ser
exitoso.

Una de las definiciones más aceptadas es la de "la producción de un estímulo nocivo de


un organismo hacia otro con la intención de provocar daño o con alguna expectativa de
que el estímulo llegue a su objetivo y tenga el efecto deseado" (Russell, 1976, citado
Edmunds y Kendrick, 1980, p.16)

"the delivery of a noxious stimulus by one organism to another with intent thereby to
harm and with some expectation that the stimulus will reach its target and have its
intented effect"

Otra definición de agresión, la cual encontramos en la perspectiva etológica, afirma que "
un animal actúa agresivamente cuando inflige, trata de infligir o amenaza con infligir
daño a otro animal. El acto va acompañado de síntomas de conducta reconocibles y
cambios fisiológicos definibles [...]La agresión puede trasladarse hacia objetos no
humanos o inanimados, ". (J.D. y Ebling, F.J, 1966, p.2). Es interesante notar aquí la
inclusión de la respuesta fisiológica en el concepto de agresión.

La hostilidad constituiría un concepto relacionado con la agresividad, pero no es


sinónima a ella. Sería una actitud, una "respuesta verbal implícita que envuelve
sentimientos negativos (mala voluntad) y evaluaciones negativas de personas y
acontecimientos" (Veness, 1996, p.118). Constituiría una respuesta bastante estable,
donde se encuentra una generalización tanto del estímulo como de la respuesta, de modo
tal que las respuestas de la víctima para apartar la hostilidad pueden exacerbarla. Una
respuesta puede ser hostil sin ser agresiva, ya no implica realización de actos. Edmunds y
Kendrick(1980) asocian el concepto de hostilidad a la agresión reforzada por el daño
realizado al otro. La hostilidad sería el producto de repetidos castigos por parte de los
otros llevaría a un disgusto generalizado por la humanidad, y a percibir el dolor y la
incomodidad de las personas como reforzante; en cambio, la "agresividad instrumental"
sería la disposición a emplear estímulos nocivos como un medio de adquirir refuerzos
extrínsecos. Entonces, según estos autores, se debería asociar "agresividad" con actos que
produzcan daño en el otro en búsqueda de refuerzos extrínsecos y "hostilidad" con actos
que produzcan daño en el otro en búsqueda de refuerzos intrínsecos.

Una interesante visión nos entrega Lolas (1991), quien distingue entre los conceptos de
agresividad, agresión y violencia. De acuerdo a esta perspectiva, la agresividad es un
término teórico, un constructo que permite organizar determinadas observaciones y
experiencias, que sirve para integrar datos "objetivos" a nivel de conducta motora,
fisiología y vivencia (o subjetividad expresada en el lenguaje). El término agresión se
reservaría para conductas agonistas caracterizadas por su transitividad (la conducta pasa
de un agresor a un agredido), su direccionalidad (siempre la agresión tiene un objeto) y
una intencionalidad (el agresor busca dañar, el agredido busca escapar). Por otra parte, la
violencia sería la manifestación o ejercicio inadecuado de la fuerza o poder, ya sea por la
extemporaneidad o por la desmesura, no existiendo intencionalidad por parte del agente o
del paciente de la acción. De este modo, existen gestos violentos pero no
agresivos(deportes rudos) y actos agresivos pero no violentos (omisión de gestos de
ayuda). La violencia esta presente en toda nuestra vida y es difícilmente prevenible; la
agresividad, en cambio, requiere una intencionalidad que la hace diferente en sus causas,
aunque tal vez no en sus efectos.

Perspectivas teóricas sobre la agresividad.

Perspectiva psicoanalítica

El instinto agresivo.

Freud postuló la teoría del doble instinto, en la cual se concibe al hombre como dotado de
"una cantidad o quantum de energía dirigida hacia la destructividad, en el más amplio
sentido, y que debe inevitablemente expresarse en una u otra forma". (Hill, 1966, p.136).
Si se obstruye su manifestación, este deseo sigue caminos indirectos, llegándose a la
destrucción del propio individuo. Posteriormente, se concibió la agresión como un
aspecto de deseos que son biológicamente primitivos, o sea, "los deseos más primitivos o
las formas más primitivas de satisfacer deseos dados, son también más agresivos o más
destructivos" (Hill, 1966, p.136). Durante el desarrollo disminuye el carácter primitivo -
y por tanto agresivo - de los deseos, sustituyéndose los comportamientos más primitivos
que no brindan satisfacciones por otros más complejos para lograr disminuir la angustia.

Origen de la cultura y la agresividad

Según Roldán (1993) el mito fundamental propuesto por el psicoanálisis freudiano sobre
los orígenes de la cultura, apartándose de toda la tradición filosófica imperante en
occidente, sería su inicio basado en la guerra o en una violencia originaria; cultura y
violencia son para el Psicoanálisis dos realidades que se implican mutuamente. El sentido
de violencia alude a una fuerza vital presente en el origen de la vida. En otros términos
incumbe a la lucha por sobrevivir. De ahí su conexión primordial con al cultura como
algo referido también a cultivar.

Para explicar la imposible armonía entre ley y deseo o de su ambivalencia fundamental,


Freud recurre al mito del asesinato del padre. Toda la familia humana debe su génesis a
un crimen fundador. De acuerdo a esta concepción:

"En los comienzos de la sociedad humana, los individuos vivían en pequeñas hordas bajo
la dominación de un hombre todopoderoso, autocrático, que era el padre de todos. (...)
Cuando el padre escogía uno de los hijos como su sucesor, los otros hijos eran
expulsados e la tribu y se organizaban para desafiar y matar al padre. Después de
consumado el patricio, los hijos comenzaban a luchar entre ellos por el poder. Al
descubrir que la agresión fraternal era peligrosa, ellos formaron el primer contrato
social, que se basaba en la renuncia a la gratificación instintiva. (...) El amor fraternal
fue instituido para controlar la agresión entre los miembros de la misma sociedad, y la
agresión era canalizada en alguna forma declarando la guerra a otras sociedades,
sirviendo así la guerra el propósito de mantener el grupo unido" (Barra, 1998, p.28-29)

Perspectiva etológica o evolutiva.

Las teorías evolutivas de la agresividad consideran que la agresividad humana, como


tanta otras conductas, tendría sus bases en la filogenia. De esta manera, las situaciones de
agresión que se dan en animales serían análogas a aquellas que se presentan en humanos
siendo entonces la agresión un producto natural, consustancial al ser humano. Según las
palabras de Lorenz: "no cabe ninguna duda, en opinión de cualquier hombre de ciencia
con mente científica, de la agresión intraespecífica es, en el Hombre, un impulso
instintivo espontáneo en el mismo grado que en la mayoría de los demás vertebrados
superiores" (J.D. y Ebling, F.J, 1966, p.5).

La agresión, dentro de este enfoque, lo constituirían "la lucha intra o interespecífica e


incluye, aparte de la lucha misma, los desafíos, amenazas, actitudes de imposición, de
apaciguamiento y de sumisión, posturas de defensa, ceremoniales ritualizados de combate
u otras manifestaciones activas o pasivas utilizadas en la lucha en sus sucedáneos"
(Cermignani, 1991, p.25). No se consideraría agresión la relación entre predador y presa.

Clasificación de la agresión.
A través de la etiología, se han identificado diversas formas de conducta agresiva:
Clase Estímulo provocador
1.- Predatoria Objeto natural de presa
2.- Afectiva Intentos de escape, defensivo
3.- Entre machos Machos co-específico, al cual el atacante no se ha acostumbrado
4.-Irritable Ira o furia
5.- Defensa territorial Invasión por intrusos
6.- Maternal Proximidad de amenaza al crío
7.- Instrumental Respuesta aprendida, hay refuerzos por atacar.
8.- De fuga Presencia de agresor al cual no se puede atacar

Además de esta estricta clasificación, se ha acuñado el concepto de "conducta agonista",


que denota todo comportamiento en situaciones de conflicto, incluyendo ataque, defensa
y huida. Suele identificarse el aspecto afectivo de la conducta agresiva con rabia y
disgusto, sin embargo, muchas conductas agresivas no están motivadas por tales afectos.
Existe agresión motivada por incentivos, por ejemplo, si la conducta sirve a una finalidad
diferente de la expresión de ira, como el ladrón que agrede a un guardia sin
necesariamente estar enojado con éste.

La agresión intraespecífica.

La agresión intraespecífica se refiere a aquella que se da entre individuos de una misma


especie. Existirían dos tipos principales: la hiperestésica, "basada en exceso de impulso, y
que en su forma más usual consiste en errores de identificación, tomando una cosa por
otra parecida" (Fisher, J. 1966, p.14) y la taxógena, que se daría entre individuos muy
similares dentro de una misma especie que se produciría por la posesión de territorios,
por la búsqueda de compañera sexual o ante la falta de fuentes de alimentación; el
resultado final de esta agresión sería llevar a la evolución de la especie, al permitir
sobrevivir a los más fuertes.

Dentro de la forma taxógena de agresión intraespecífica, podemos encontrar la lucha


ritual y abierta. La primera es un encuentro con reglas estrictas y la segunda sería una
lucha a muerte; el segundo caso es muy difícil de encontrar.

El comportamiento de los animales sería, esencialmente, un intento de evitar la lucha


intraespecífica. La mayoría de las "armas" que presentan los mamíferos serían
instrumentos de agresión interespecífica (defensa o predación de animales de especies
distintas) y no intraespecífica. "Las armas son potencialmente tan peligrosas que el
combate se ritualiza convirtiéndose en despliegue, amenaza, sumisión o aplacamiento, de
modo que los combates no suelen ser más que pruebas de fuerza seguidas de separación y
rápida retirada del más débil" (Fisher, 1966, p.36). La lucha abierta sólo se daría en
situaciones de falta de recursos del medio o en animales cautivos e incluso en estas
condiciones el más débil podría escapar y salvar con vida. "Los animales despliegan
actitudes agresivas que pueden tener valor para la supervivencia, pero en condiciones
naturales no luchan hasta la muerte con miembros de su propia especia; el conflicto es
ritualizado, de modo que se hace poco daño."(J.D. y Ebling, F.J, 1966, p.6)
En la lucha ritual como en la abierta se produce un conflicto entre los intereses del
individuo y los de la especie. Si bien el individuo no quiere tener rivales y por eso ataca a
sus congéneres, si esto se llevara al extremo no quedarían individuos dentro de la especia.
La misma selección natural debe haber preservado formas de comportamiento no
demasiado dañinas: los animales que las poseían deben haberse extinguido. Existiría una
inhibición muy grande en el vencedor animal, que le impide matar a su víctima.

En definitiva, tal como dice Cermignani (1991) "la lucha lleva a la selección de los
machos [o de las hembras] más corpulentos y hábiles, mientras que la ritualización
parcial o total de la misma tiende a reducir el gasto de energía y/o a eliminar las
posibilidades de muerte del vencido".

La etología y el comportamiento agresivo en el hombre.

El hombre presentaría comportamientos de agresividad interespecífica: lucha por


territorio, ante individuos semejantes con ligeras diferencias, etc. La diferencia
fundamental entre el hombre y los animales sería el grado de destructividad en su
agresión; el que en el hombre la lucha fatal sea más común podría estar asociada al uso
de herramientas (ya que las armas son muy peligrosas y matan rápidamente) o, incluso, el
que no existieran los mecanismos de inhibición de la conducta agresiva intraespecífica.

Según Rapaport(1992) la agresión es un impulso que es propio de la naturaleza del


hombre, por lo que tendría características universales y estaría profundamente enraizado
en la historia humana. Este planteamiento considera que existen dos "pulsiones" opuestas
en interacción permanente que serían la construcción-destrucción o síntesis-
desintegración, las cuales serían la base de todos los comportamientos agresivos. En este
sentido, la conducta humana estaría influida por el interjuego de ambos factores y que a
poco irían tomando la forma de fuerzas dirigidas a la auto-preservación y desarrollo o en
fuerzas auto-destructivas, a través de formas y modos que podrían estar socialmente
aceptados (competencia, superación, logro) o formas desviadas o patológicas (sadismo,
masoquismo, suicidio, violencia).

Desde este punto de vista, la agresión sería un impulso primario, que durante el proceso
de la evolución sufre decisivos momentos de neutralización, desagresivización como
transformación y canalización que hacen que su energía sea canalizada hacia diversos
objetivos.

Bases biológicas de la agresión.

Bases estructurales

Función del Hipotálamo en la función agresiva


Los estudios indican que el hipotálamo sería el principal encargado de regular las
funciones neuroendocrinas relacionadas con la agresión. Con respecto a este criterio, el
hipotálamo estaría organizado topográficamente en tres regiones, las cuales una vez
estimuladas eléctricamente generarán distintos tipos de agresión: ataques depredatorios,
afectivos y respuestas de fuga. Las tres serían partes de la conducta agonista, que abarca
la lucha, el miedo y la fuga. Así, una estimulación en la porción lateral del hipotálamo
provocaría una agresión predatoria; una estimulación en la porción medial hipotalámica
induciría una agresividad afectiva y una en la porción dorsal del hipotálamo resultaría en
una respuesta de fuga.

Función de la amígdala en la función agresiva:

Reacciones defensivas, como ira y agresión, han sido provocadas en diferentes regiones
del complejo amigdaloide. Las lesiones en este complejo producen disminución en la
conducta agresiva, disminuyéndose la excitabilidad emocional y normalizándose la
conducta social en individuos con graves trastornos de conducta.

Bases Neuroendocrinas.

Las hormonas gonadales, y sobre todo el andrógeno principal -la testosterona-, fueron
consideradas como las más importantes en la agresión. No obstante, hay también un
interés en el eje pituitario-adrenocortical, relacionado con la agresión; existiría, entonces,
una relación evidente entre ambos ejes, el gonadal y el pituitario-adrenocortical y la
agresión.

A esto se le suma la participación de los corticoesteroides en relación a toda conducta


agresiva que no sea de carácter sexual. Los estudios demuestran que la capacidad de
experimentar sentimientos agresivos está estrechamente asociada a la actividad gonadal
masculina.

El eje pituitario-adrenocortical parece tener una influencia indirecta sobre la agresión en


general y sobre la testorena, en particular.

Catecolaminas, Serotoninas y otros neurotransmisores

La agresión es una categoría de estrés que altera el metabolismo de las aminas, sin
embargo las diferencias individuales hacen acto de presencia. Parece ser que la
adrenalina mediatizaría el miedo y la agresión y la noradrenalina la irritabilidad. Los
autores Welch y Welch ( 1971, citado en Aluja, 1991) encontraron que la síntesis de
aminas en el cerebro estaba en relación con la estimulación ambiental. En condiciones de
aislamiento decrecían y en condiciones de agresión se incrementaban. Pero la
estimulación intensa y la agresión a la larga aceleran la disminución de las aminas.

El rol funcional de la serotonina en la agresión aun no está del todo claro. Las primeras
investigaciones relacionan niveles bajos de este neurotransmisor con la agresión. Weil-
Malherbe (1971, citado en Aluja, 1991) escribió que una preponderancia absoluta o
relativa de catecolaminas biológicamente activas en el cerebro estan correlacionadas con
el estado de vigilia , la actividad motora y la agresividad; mientras que la preponderancia
absoluta o relativa de la serotonina activa en el cerebro esta relacionada con la sedación,
la ansiedad y a niveles elevados con la exitación , desorientación y convulsiones. Persky
(1985, citado en Aluja, 1991) concluye en su revisión que:

a. Niveles bajos de serotonina pueden incrementar ciertos tipos de agresión .


b. Niveles altos de serotonina pueden producir ansiedad y desorientación.
c. El estrés incrementa la producción de serotonina.

Welch y Welch (1971, citado en Aluja, 1991) indicaron que antes de comenzar una
conducta agresiva el sistema nervioso incrementa la producción de aminas debido a una
inhibición de la MAO mitocondrial.

La dopamina parece aumentar las conductas agresivas y al ácido gamma amino butírico ;
GABA las inhibiría..

Se ha visto que la acetilcolina incrementa tanto la agresión depredatoria como la afectiva


y las sustancias como los bloqueadores beta adrenérgicos , inhiben la conducta agresiva
periferica sin necesariamente alterar la disposición

Hormonas corticoesteroidales.

Algunos corticoesteroides, como la corticoesterona y la cortisona, estarían asociadas a la


fisiología de la agresión.

Lischner(1975, citado por Aluja, 1991) afirma que los altos niveles de ACTH disminuyen
la agresividad e incrementan el miedo ante la presencia de un estímulo nuevo o
específico, mientras que los niveles hormonales pituatio-adrenocorticales intermedios
parecen que predisponen al animal a ser más agresivo y menos temeroso. Persky (1985,
citado por Aluja, 1991) escribe en su revisión que según varios estudios la ACTH
funcionaría para disminuir la agresividad a largo plazo, ya que la administración exógena
de esta sustancia tiene un efecto exitador de la cortico-esterona, que aumenta la agresión.
La disminución de la agresión como resultado de un aumento de la actividad adreno-
cortical, puede ser el resultado de la acción de la acción extra-adrenal de la ACTH, pues
esta disminuiría la secresión gonadal de testosterona

Modelos cognitivos

Los modelos cognitivo-conductuales centran su atención en como las procesos de


procesamiento de información influyen en la conducta agresiva, especialmente los
procesos motivacionales y atribucionales.
Perspectiva atribucional.

Desde esta perspectiva se observa como las atribuciones se relacionan con las tendencias
que una persona manifiesta a realizar acciones o conductas agresivas.

Cuando una persona enjuicia una conducta agresiva, se formulan ciertas interrogantes. Se
pregunta si la causa de ella es externa o interna, si su naturaleza es temporal o estable en
el tiempo, si estas son controlables por los sujetos o si no lo son. Se observa que las
respuestas que dan los individuos a estas interrogantes influyen en el comportamiento a
través de las siguiente secuencia: cognición (atribución, ideas al respecto) - afecto y
acción (comportamiento o conducta). Cuando se adjudica una causa externa, no
controlable y estable, aumenta la probabilidad de comportamiento agresivo.

Agresión y frustración.

La conductas agresivas son multideterminadas y entre los distintos factores que la


determinan, la frustración ocupa un lugar fundamental; inclusive, algunos autores
plantean que la conducta agresiva tiene como un antecedente necesario una frustración.
Las frustración ha sido entendida como contrapuesta a la gratificación, como
interferencia a la ocurrencia de la satifacción de la necesidad, tanto psicológica, biológica
y social. La frustración implica situaciones bloqueadoras, amenazantes y de deprivación,
que surgen como respuesta tanto a estímulos internos como externos.

La frustración abarca una amplia gama de hechos muy variables y le ocurre a personas
muy distintas entre sí, con estilos y niveles de la organización de la personalidad muy
distintos, que incluyen un grado específico de la fuerza del yo y de tolerancia a la
frustración, originando comportamientos y respuetas muy distintivas. Así es como la
frustración puede dar origen a la persistencia en la búsqueda de la satisfacción, como a
reacciones defensivas. Por tanto, "la frustración no es una condición suficiente ni
necesaria para la agresión, pero si claramente facilitadora" (Rapaport,1992 , p.34).

Una amenaza de castigo puede disminuir o inhibir una respuesta agresiva. Al acercarse el
momento de llevar a cabo la agresión, la posibilidad de castigo entra en juego por la
fuerza relativa que presenta la tendencia a agredir. En relación con la intensidad de la
tendencia a agredir y la intensidad de la tendencia a evitar agredir, la persona mostrará o
no una conducta agresiva.

Ciertas personas pueden ser más propensas a sentimientos y acciones agresivas que otras
de una forma innata, pero la agresión constante es más frecuente en personas que han
crecido bajo condiciones negativas, de constante frustración, por lo que han debido
desarrollar una agresión defensiva; la agresión pasa a ser un derivado de la hostilidad y el
resentimiento. Cuando la persona no llega aun acuerdo de sus necesidades frustradas y no
encuentra perspectivas de salida, difícilmente podrá frenar una dinámica agresiva, que
constituirá una satisfacción sustitutiva.

Modelos del aprendizaje social


El modelo del aprendizaje social de Bandura plantea que la agresividad es producto de
dos procesos, constituyentes de todo aprendizaje vicario: la adquisición de conductas
nuevas se realiza a partir de la observación de modelos significativos, a través de un
proceso de modelado y la mantención de las conductas agresivas se basa en procesos de
condicionamiento operante.

La perspectiva conductual.

La teoría conductual da fundamental importancia, en la explicación de la conducta


agresiva, a los factores ambientales presentes y la relación de estos con la conducta. En
este sentido las variables determinantes de la agresión se pueden clasificar en función del
tipo de condicionamiento efectuado, respondiente u operante.

Los aspectos de la conducta agresiva que son susceptibles de ser descritos en termino de
control respondiente, corresponden en gran medida a lo que Skiner llama agresión
filogenética, para distinguirla de la agresión ontogenética moldeada directamente por
múltiples determinantes. Entre las variables que experimentalmente han sido capaces de
producir agresión se encuentran las siguientes: la administración de choques eléctricos
produce agresión incondicionada a miembros de otra especie, de la misma especie, o a
objetos inanimados; los mismos efectos pueden obtenerse con un fuerte chorro de aire, o
interrumpiendo el reforzamiento (extinción).

Los aspectos de la agresión pueden ser condicionados de forma operante, por ejemplo:
reforzamiento con comida permite poner bajo control discriminativo las respuestas
agresivas; también se puede hacer lo mismo con agua. También se ha encontrado que la
oportunidad de agredir serviría como reforzador operante en situaciones de naturaleza
aversiva.

El gran conjunto de datos experimentales existentes demostrarían la plasticidad de la


conducta agresiva y la multiplicidad de los factores ambientales que la determinan. La
importancia de los factores ambientales y la posibilidad de controlarlos abre la opción de
manipular la conducta agresiva, desde este punto de vista la agresión puede disminuirse
al mínimo reduciendo los estímulos desencadenantes (en el caso de la agresión
filogenetica) y con la construcción de un ambiente social en el que la agresión no tenga
ningún valor de supervivencia por lo que no pueda funcionar como reforzador.

Agresión social y cambio de conducta.

Según Bandura(1978), el modelo de la conducta desviada de los niños como enfermedad


mental y sus estrategias de tratamiento(institucionalización) pierden validez, por la
historia de fracasos continuos de este modelo, en poder "mejorar" a los individuos, y en
convertirlos en unos miembros positivamente activos de su comunidad. La teoría
conductual sugiere un modelo alternativo al de la enfermedad mental, para poder
comprender la conducta desviada, que es el modelo de la deficiencia conductual. En este
modelo los problemas de comportamiento se consideran deficiencias de destrezas
esenciales. Estos déficits conductuales se consideran producto de historias de
reforzamiento y de enseñanzas inadecuadas, en lugar de atribuirlos a hipotéticas
psicopatologias internas. Se considera que a los individuos con conducta desviada su
medio no le ha proporcionado los medios, las instrucciones, los modelos, ni las
contingencias de reforzamiento suficientes que le permitan desarrollar un conjunto
completo de conductas socialmente aprobadas.

De acuerdo con esto los programas de tratamiento basados en el modelo del déficit
conductual son elaborados con el fin de establecer las habilidades importantes que no han
sido aprendidas. Debe ser expuesto a un ambiente que le proporcione los ejemplos las
instrucciones y las contingencias de reforzamiento correctivas y necesarias para que
aprenda las conductas adecuadas.

Visión fenomenológica :

Según Zegers (1991), no existiría nada que permita afirmar que el hombre es agresivo por
"instinto", pero si se puede decir que conserva los mecanismos anatómicos y fisiológicos
necesarios para la manifestación de conducta agresiva en función de otras motivaciones,
tales como la conservación del individuo. El problema radicaría en que, al no presentarse
mecanismos inhibidores de la agresión intraespecífica, no "somos agresivos por
naturaleza, pero podemos serlo de la peor forma" (Zegers, 1991, p.39).

Una de las condiciones principales para la aparición de la agresión es la falta de espacio.


Si bien en los animales se presentan conductas de defensa del territorio, en los humanos
esta defensa tendría otras características, ya que el sitio a defender sería el "espacio vital",
o espacio de experiencia. Este "espacio vital" puede extenderse hasta el infinito y con él
la agresión para conservarlo; la única excepción sería la condición del amor, donde dos
personas aceptan vivir dentro del mismo espacio vital.

Trastornos mentales asociados a la agresividad.

Psicopatía, personalidad desinhibida y agresión.

Antes de estudiar las características de la psicopatía, nos parece interesante entregar las
formulaciones teóricas relacionadas con la psicopatología de la desinhibición, concepto
que Aluja (1991) utiliza como factor etiológico integrador de la psicopatía y otros
trastornos relacionados con la falta de control.

Psicopatología de la desinhibición.

El término "psicolopatología de la desinhibición" procede de Gorestein y Newman y


pretende integrar en un solo concepto amplias conductas humanas, que tienen en común
síndromes de desinhibición o falta de control, como la psicopatía, la historia, la
hiperactividad infantil, el comportamiento impulsivo, antisocial y alcoholismo.
El término desinhibición se utilizó dándole una connotación de destrucción de procesos
inhibitorios que regulaban la tendencia a responder. Sin embargo, Gorenstein y Newman
utilizan el término más que nada desde un punto de vista descriptivo, para referirse a la
desinhibición humana; "se refiere a la conducta humana que ha sido interpretada como
haciendo de disminución de controles en tendencias de respuestas"(Aluja, 1991, p.21).
Entre los trastornos caracterizados por la desinhibición, se encuentra la impulsividad,
psicopatía, personalidad antisocial en la adolescencia, la hiperactividad en la infancia y el
alcoholismo. Estos síndromes se caracterizan por presentar patrones de conducta que
tienden a la obtención de gratificación inmediata a expensas de mayor ganancia a largo
plazo. Cabe decir que el síndrome o trastorno más representativo de la conducta
desinhibida es la psicopatía.

Desinhibición como concepto integrador.

Investigaciones hechas por Schulsinger dan pie para decir que existen un componente
genético en la psicopatía y síndromes asociados. Cloninger, Rich y Guze dan datos a
favor de que la histeria y la psicopatía son manifestaciones del mismo proceso etiológico.
Otros autores afirman que la hiperactividad puede ser el sustrato conductual de la
psicopatía y el alcoholismo primario.

Los delincuentes psicópatas presentas rasgos y características conductuales que implican


impulsividad, agresividad, búsqueda de estimulación, baja ansiedad y pobre
socialización. Los resultados de los estudios de la personalidad del delincuente a través
de la teoría de Eysenck coinciden que en la persona antisocial tiene rasgos entre los
cuales se encuentra la excesiva necesidad de estimulación, bajo nivel de activación
cortical y niveles elevados de tolerancia al castigo.

El control de la agresividad depende del proceso de socialización y estos de los procesos


de condicionamiento. Se postula que los introvertidos tendrían un mayor control de la
agresión que los extrovertidos, porque el control de la agresividad depende del proceso de
socialización y éste, de los procesos de condicionamiento y, por lo tanto, los introvertidos
condicionarían más alto que los extrovertidos. De Flores encontró que los extravertidos,
al ser altos buscadores de sensaciones y al ser las conductas agresivas un alto predictor de
estimulación, muestran más conductas agresivas. Estos resultados indican que la
agresividad podría estar relacionada con diferencias de personalidad, como lo son los
rasgos de extroversión/introversión y el de psicoticismo.

Conducta antisocial:

La conducta antisocial se ha usado para definir a una persona cuyo comportamiento no se


ha ajustado a la normativa social o moral. Desde el punto de vista psiquiátrico, Schneider
empieza a utilizar el término "personalidad psicopática" como una entridad gnoseológica
e integradora.

Al hablar en términos generales de la "conducta antisocial", nos referimos a un concepto


muy extenso que se da desde los rasgos de personalidad psicopáticos hasta los criterios de
trastorno de personalidad antisocial del DSM-III (no presente en el DSM-IV). Estos
definen conductas delictivas y a un cierto tipo de delincuente de bajo extracto social.

Con respecto al concepto de psicopatía, Hare y Cox diferencian entre psicópatas


primarios, secundarios y disociales. El psicópata primario es un individuo que presenta
un encanto superficial, es inteligente e informal, no presenta delirios ni pensamiento
irracional ni tiene síntomas de manifestaciones psiconeurótica; por otra parte, es insincero
e incapaz de presentar culpa o remordimiento, es egocéntrico en extremo e incapaz de
amar, presenta falta de juicio práctico o incapacidad de aprender de la experiencia y
tienen dificultad para seguir un plan de vida estable. Los psicópatas secundarios serían
individuos capaces de mostrar culpa y remordimiento y de establecer relaciones afectivas
y su conducta estaría motivado por problemas de índole neurótica. Los disociales serían
individuos que presentan conductas antisociales y que pertenecen a un mundo marginal y
tienen una cultura propia. Tendrían una personalidad "normal" y serían capaces de
funcionar adecuadamente dentro de su grupo, tendiendo lealtad y sentimiento de culpa y
de afecto. Según Blackburn, el psicópata primario sería una persona altamente impulsiva,
en contraposición al psicópata secundario, que se caracterizaría por una baja sociabilidad.
Según otros autores, los psicópatas secundarios mostrarían un déficit afectivo-
motivacional parecido al de los esquizofrénicos, caracterizado por la predominancia de
conducta retraída.

Con respecto a la relación entre personalidad y delincuencia, Eysenck publica en el año


1964 un libro llamado "crimen y personalidad", en el cual propone que existe una
relación entre la conducta delictiva y las dimensiones básicas de la personalidad
propuestas por él, las cuales tendrían una base biológica. La teoría de Eysenck formula
que la conducta antisocial sería el producto de la influencia de variables ambientales
sobre individuos con determinadas predisposiciones genéticas y el aprendizaje por
condicionamiento clásico. Eysenck propone el concepto de "consciencia moral", basado
en la estimulación aversiva y el condicionamiento clásico, las cuales se adquirirían por un
proceso de aprendizaje en la infancia. El niño nace sin socializar y no respeta el derecho
de los demás. Los educadores castigan ante la presencia de conductas antinormativas;
entonces, éstas apareadas con estímulos aversivos, se condicionará negativamente. El
sujeto , al esperar el castigo , sufriría de ansiedad, lo cual evitaría la aparición de la
conducta antisocial.

La dimensión de neuroticismo también estaría relacionada con la conducta antisocial.


Según Eysenck, la neuroticidad y la ansiedad actúan como impulsos poderosos,
multiplicando los hábitos antisociales. También propone la variable del psicoticismo, el
cual sería el mecanismo causal de la psicopatía primaria.

Trastorno de la personalidad antisocial (DSM-III):

El DSM-III considera doce criterios, de los cuales hay que cumplir con un número de tres
antes de los 15 años; nueve para después de los 18, de los cuales hay que cumplir un
mínimo de 4. El estudio de estos contenidos no apuntos tanto a rasgos de la personalidad ,
sino que hacen referencia a un listado de conductas de tipo delictivo y penal.
Los criterios que se aplican a los individuos menores de quince años hacen referencia a la
vagancia, expulsiones en la escuela, fuga del hogar, mentira persistente, relaciones
sexuales repetidas y circunstanciales, ingestión de alcohol y abuso de sustancias, robos,
vandalismo, rendimiento escolar mediocre, violación de normas y peleas. Los criterios
para los 18 años son incapacidad para mantener una conducta laboral apropiada,
irresponsabilidad como padre, incapcidad para aceptar normas sociales, incapacidad para
mantener una relación de pareja estable, irritabilidad y agresividad, evaluadas mediante
peleas físicas repetidas, incapacidad para planificar, mentira patológica e imprudencia.
Cabe decir que este trastorno es encasillado en el eje II en la multiaxilidad del DSM-III,
lo que indicaría una larga evolución, enraizada en los factores básicos de la personalidad
del individuio y resistentes a la intervención psicoterapeútica y farmacológica.

Evaluación clínica y psicométrica del TAP.

La entidad gnoseológica del TAP viene dado por criterios específicos y operacionales de
los manuales de diagnóstico, tanto para la investigación como para su uso en la clínica.
La gravedad del trastorno vendría dado por el grado de inflexibilidad y desadaptación de
los rasgos de la personalidad por la incapacidad social, disfuncionamiento laboral y
malestar personal que comporta. Según el DSM-III, el rasgo esencial es un trastorno "en
el que existe una historia de conducta antisocial continuada y crónica en la que se violan
los derechos de los demás" (Aluja, 1991, p.217). El hecho que el TAP tenga
repercusiones judiciales y legales puede inducir al error de que el TAP equivale a la
delincuencia.

Esquizofrenia y agresión.

Según Kaplan y Sadock (1987), en el trastorno esquizofrénico la agresión se da


principalmente en uno de sus síndromes clínicos, que es la esquizofrenia catatónica con
excitación. La catatonia excitada es un estado de agitación psicomotora extrema en la
cual el individuo habla y grita continuamente. Sus producciones verbales son muchas
veces incoherentes y su conducta parece hallarse influenciada más por estímulos internos
que por el ambiente que lo rodea. Este estado incluye violencia y agresión destructiva
para los demás, por lo que esta excitación puede incluso causar la tendencia a lesionarse
ellos mismos.

La conducta agresiva puede presentarse en el esquizofrénico a través de dos conductas


específicas, que son el suicidio y el homicidio, las cuales se encuentran en un porcentaje
mayor en estos enfermos que en el resto de la población. El análisis de estos suicidios y
homicidios impredectibles lleva a la conclusión de que el factor singular más
significativos de muchos de ellos es la experiencia traumática de rechazo. La sensibilidad
patológica del esquizofrénico le hace extraordinariamente vulnerable a todas las tensiones
de la vida común. Para el esquizofrénico el rechazo, particularmente de los miembros de
su propia familia, parece ser aún más traumático que la mayor parte de las otras
preocupaciones.

Trastorno de la conducta infrasocializada tipo agresivo.


Según Kaplan y Sadock (1987), los trastornos de la conducta de la lactancia, niñez y
adolescencia se caracterizan por la existencia de pautas repetitivas y persistentes de
conducta antisocial, que violan los derechos de los demás y que van más allá de las
travesuras de los niños y adolescentes.

Dentro de estos trastornos específicos de la niñez y la adolescencia se encuentra el


trastorno de la conducta infrasocializada tipo agresivo. Los rasgos esenciales de este
trastorno son un fracaso en establecer un grado afectivo normal, empatía o vínculos con
los demás; una pauta de conducta antisocial agresiva, y problemas de conducta en la
escuela. El fracaso en el desarrollo de vínculos sociales se manifiesta por la falta de
relaciones sostenidas por amigos, aunque el niño pueda mantener amistad con un
compañero mucho mayor o menor que él, o tener relaciones superficiales con otros
jóvenes antisociales. El niño presenta una falta de interés por los sentimientos, deseos y
por el bienestar de los demás, manifestados por una conducta insensible. Se encuentran
ausentes los sentimientos de culpa o remordimientos.

La conducta antisocial agresiva en el niño puede tomar la forma de intimidación, agresión


física y comportamiento cruel con los compañeros. Hacia los adultos el niño puede verse
hostil, verbalmente abusivo, impúdico, desafante y negativista. Este niño suele ser un
niño que ha experimentado un grave rechazo paterno, a menudo alternado con una
sobreprotección irreal, sobre todo contra las consecuencias de su conducta indeseable.
Estos niños no sólo han tenido una frustración continuada, por sobre todo de sus
necesidades de dependencia, sino que no han tenido una pauta de disciplina consistente.
Su conducta general es inaceptable en casi cualquier contexto social y suele ser
considerado como un mal niño.

Generalmente, la situación familiar de este niño revela una grave discordia matrimonial y
una pauta estereotipada de hostilidad verbal y física impredectible. La conducta agresiva
del niño rara vez parece dirigida hacia un objetivo definible, y le proporciona escaso
placer, éxito o ventaja sobre sus compañeros o figuras de autoridad.

Trastorno explosivo-intermitente:

Los trastornos del control de los impulsos se caracterizan de la siguiente forma:

1. Fracaso en resistir un impulso, una tendencia a llevar a cabo algún acto que es
peligroso para el individuo o para los demás. Puede existir o no existir resistencia
consciente al impulso, el acto puede o no ser predeterminado o planeado.
2. Situación creciente de tensión antes de cometer el acto.
3. Experiencia de placer, gratificación o alivio en el momento de llevar a cabo el
hecho.

Inmediatamente después el acto, puede existir auto-lamentación, auto-reproche o


sentimientos de culpa auténticos.
Uno de los trastornos de control de los impulsos es el trastorno impulsivo intermitente.
Esta categoría diagnóstica distingue a los individuos que tienen episodios recurrentes de
pérdida signifcicativa de control de los impulsos agresivos. Durante estos episodios la
conducta da lugar a ataques graves o destrucción de la propiedad y es desproporcional a
los estresores psicosociales que la desencadenan. Los signos de impulsividad se
encuentran ausentes entre cada ataque.

Se cree que un entorno desfavorable en la niñez es el principal determinante en la


aparición de este trastorno. Los factores predisponentes en la niñez son los traumatismos
peri-natales, las crisis epilépticas infantiles, los traumatismos craneales, la encefalitis y la
hiperactividad. Un ambiente en la infancia en el que exista alcoholismo, golpes,
amenazas a la vida o promiscuidad es un factor común a este trastorno. Los factores
constitucionales, las primeras experiencias del desarrollo y los estresores normales
constituyen a la eficacia del aparato de control o a la intensidad del impulso. Un factor en
la génesis del trastorno sería una anormal identificación con las figuras paternas o la
naturaleza simbólica del objeto de la violencia. Se ha constatado que una frustración o
presión y hostilidad precoces son factores de vulnerabilidad. La situaciones que
recuerdan inicialmente estas iniciales deprivaciones, así como las personas que directa o
indirectamente suscitan la imagen del padre frustrante se convierten en el blanco de la
agresividad destructiva.

Sadomasoquismo:

Según Kaplan y Sadock(1987), existen tipos de personalidad caracterizados por


elementos de sadismo, masoquismo o por una combinación de ambos (sado-
masoquismos). En la práctica se encuentra que una misma persona se dan elementos de
conductas sádicas y masoquistas.

El sadismo consiste en el deseo de producir dolor en los demás, ya sea a través de abusos
sexuales o a través de abusos de carácter general. Según Freud, "el sádico conjuraba el
miedo de castración y sólo era capaz de alcanzar placer sexual cuando podía hacer a los
demás lo que temía que le iban a hacer a él" (Kaplan y Sadock, 1987, p.398).

El masoquista se caracteriza por alcanzar gratificación sexual mediante el dolor propio.


Más comúnmente, el masoquista busca la humillación y el fracaso más que el dolor
físico.

Según Freud, la capacidad del masoquista para alcanzar el orgasmo se encontraba


alterada por los sentimientos de ansiedad y culpa hacia el sexo, que son aliviados por su
propio sufrimiento y castigo.

Métodos de medición de la agresividad.


Según Edmunds y Kendrick(1980) existen un sinnúmero de formas de medir la agresión,
entre las que se destacan las técnicas proyectivas. Dentro de éstas, las que han tenido
mayor popularidad en la medición de la agresividad encontramos el Test de dibujo de
Frustración de Rosenzweig, el TAT y el test de Rorschach.

Los cuestionarios, escalas e inventarios son las formas más prácticas de medir
características de la personalidad. Estos instrumentos han sido desarrollados de distintas
formas, ya sea de una manera intuitiva, de forma empírica o de forma teórica. Así,
podemos encontrar :

1. Instrumentos desarrollados de manera intuitiva: escala de hostilidad de Iowa, la


escala de hostilidad de Cook y Medley, la escala de hostilidad manifiesta, la
escala de hostilidad de Sarason y el cuestionario de agresión y hostilidad de Green
y Stacey.
2. Instrumentos desarrolados de manera empírica: la escala de agresión y hostilidad
de Schultz, la escala de agresividad de Zaks y Walter y la escala de agresividad
sobrecontrolada.
3. Instrumentos desarrolados de manera teórica: la escala de necesidad de agresión,
el cuestionario de dirección de hostilidad y el inventario Buss-Durkee

Conclusión.

Tras realizar esta monografía, lo único que se puede afirmar es que no existe ninguna
postura puede abarcar completamente la multitud de factores causales y expresiones de la
agresividad. Hasta el momento no existe un modelo integrador de estas perspectivas en
relación a esta conducta específica.

• En relación a los trastornos psicopatológicos donde la agresividad tiene


importancia fundamental, podemos concluir que el factor común a todos ellos es
la dificultad de los individuos para controlar sus impulsos, específicamente los
agresivos. Es importante notar que la conducta antisocial no es considerada un
trastorno del control de los impulsos, sino que sería una deficiencia conductual
específica en relación al grado de socialización del individuo y al aprendizaje de
conductas socialmente aceptadas.

Agresión
Indice
1. Introducción
2. La Agresión Según Sigmund Freud
3. Agresión En Los Niños
4. La Agresión En El Hombre
5. Agresión En La Mujer
6. Diferentes tipos de violencia
7. Conclusiones y recomendaciones

1. Introducción

Las frustraciones externas, son impuestas por el medio circundante. Por ejemplo: El niño
puede desear intensamente un determinado juguete, pero las condiciones económicas de
su hogar no le permiten adquirirlo.

Las frustraciones internas proceden del interior del individuo, o sea de su incapacidad
física, mental o emocional para alcanzar un objetivo. Este tipo de frustración representa.
para la personalidad del individuo, una amenaza más seria que las externas, pues suele
producir una considerable tensión emocional con los consiguientes trastornos de la
conducta.

La frustración produce agresión. Este tipo de respuesta puede dirigirse hacia la persona o
personas que han causado la frustración, o bien contra un sustituto. También puede
tornarse contra el propio individuo. La agresión directa es un procedimiento al que se
recurre con mucha frecuencia para sostener el amor propio frustrado. Si un niño es puesto
en ridículo por un compañero, lo más natural es que trate de mantener su status atacando
el otro a golpes. Pero si no se atreve a contestar directamente, puede encontrar su escape
en una conducta agresiva en su casa, ya sea hostilizando a su hermano menor o
desobedeciendo a sus padres.

Cuando la agresión se vuelve hacia dentro es más peligrosa para la salud, mental del
individuo que cuando se exterioriza. En vez de culpar a los demás, el individuo se culpa
así mismo. La autocrítica es necesaria y conveniente. Todos debemos conocer y aceptar
nuestras limitaciones, pero cuando la agresión contra el propio yo se lleva a extremos
injustificables, el yo se destruye psicológicamente, como ocurre, por ejemplo, en la
esquizofrenia.

Los datos sistemáticos más confiables acerca de las influencias de los iguales en la
socialización pertenecen a la agresión, La tipificación sexual, el miedo, la conducta moral
y el ajuste emocional, que son esencialmente las mismas variables que han estudiado en
profundidad los investigadores sobre la socialización a través de la familia.

La presente investigación contempla el análisis de la agresión y la violencia, tanto a nivel


general, como las manifestaciones en los niños, el hombre y la mujer, además de como
influye la televisión en generar violencia en los niños y adolescentes.

2. La Agresión Según Sigmund Freud


Dentro de los muchos estudiosos que se preocuparon por la conducta humana, y
fundamentalmente por el comportamiento agresivo de los seres humanos está Freud
padre del psicoanálisis, quien escudriñó las profundidades de la psiqui, ese mundo
misterioso y controvertido de los seres humanos, donde percató que existen fenómenos
que se producen como resultado de las múltiples manifestaciones, acciones y reacciones
del hombre, que se originaban de los instintos humanos. Ver anexo 1.

Después de haber vivido los horrores de la primera guerra mundial, y de haber analizado
un centenar de pacientes neuróticos, llegó a la indiscutible conclusión que el hombre
tiene dos fuerzas contrapuestas o instintos que llevan al individuo a la conservación de la
vida uno, y a la destrucción y muerte el otro. Igualmente señalaba en torno al
comportamiento humano, que el hombre es un campo de batalla en la que se enfrentan
esta dos fuerzas biológicas poderosas, que él denominó impulsos de la vida contra el
impulso de la muerte.

La primera guerra mundial fue el punto de partida, el motivo fundamental y la línea


divisoria en la formación de su teoría de la agresividad.

Tal como expresa Erich Fromm en su obra Anatomía de la Destructividad Humana,


haciendo alusión a la teoría de Freud, dice que el mismo consideraba la agresividad como
uno de los instintos componentes del instituto sexual. Por otro lado decía: (Fromm,
1979), "El sadismo correspondería así a un componente agresivo del instinto sexual
independizado y exagerado, y por desplazamiento usurpador de la posición principal".

En un principio Freud pensó y así lo expresó que el instinto sexual es el componente


primario de la agresividad, posteriormente en sus investigaciones se percató de que la
agresividad no sólo provenía del instinto sexual, sino también de los instintos del ego.

La explicación que hace Freud de esta nueva concepción teórica de la agresividad y que
no es una tesis absoluta como veremos más adelante se expresa por sí sola cuando en sus
posteriores concepciones: nos decía:

La relación de odio con los objetos es más antigua que la del amor, procede del repudio
primordial narcisista por parte del ego del mundo externo con su efusión de estímulos. En
su calidad de manifestación de la reacción de disgusto provocado por los objetos que da
siempre una relación íntima con los instintos conservadores del individuo; de modo que
los instintos sexuales y del ego pueden fácilmente formar una síntesis en que se repite la
de amor y odio.

Freud, se percata posteriormente y después de haber tenido algunas evidencias clínicas


sobre el hecho de que el niño no necesariamente repudia al estímulo y odia al mundo por
su intrusión sino que "puede afirmarse que los verdaderos prototipos de la relación de
odio se derivan no de la vida sexual, sino de la lucha del ego por conservarse y
mantenerse.
En su obra más allá del principio del placer escrita en 1920, Freud hace una nueva
revisión e interpretación de sus teoría de los instintos en recapitulación, por primera vez
hace una dicotomía para diferenciar lo que él consideraba y denominaba EROS o instinto
de conservación de la vida en donde la sustancia viva u orgánica es el fundamento y el
objeto de conservación mientras el otro instinto que él denomina tanato o instinto de la
destrucción y muerte en la eliminación de la materia orgánica por materia inorgánica
partiendo de las especulaciones acerca del principio de la vida y de paralelos biológicos
saqué la conclusión de que aparte del instinto de conservar la sustancia viva y de unirla
en unidades cada vez mayores, debe haber otro instinto contrario que trata de disolver
esas unidades y de hacerla regresar a su estado primigenio inorgánico.

Por otra parte, Freud en su concepto dualista sobre el instinto de la vida y el instinto de la
muerte, se percata profundizando en sus estudios psicoanalíticos que existe cierta
tendencia del individuo a autodestruirse, a lo que él denomina masoquismo o la
internalización de la energía de la líbido, derivado de narcicismo o de la autodestrucción
primaria, de igual forma sostiene que existe la tendencia del individuo de destruir a sus
semejantes o al mundo exterior, como consecuencia de la líbido objetiva; es decir,
cuando la líbido se dirige hacia el objeto externo constituyendo así el denominado
narcicismo secundario o lo que Freud denomina sadismo.

Esta relación de conceptos explicada en su obra El malestar en la cultura. Cuando Freud


habla del instinto de muerte desviado hacia el mundo exterior y que sale a la luz en forma
de instinto de agresividad y destructividad. En las nuevas aportaciones el psicoanálisis
habla de la autodestructividad, manifestación de un instinto de muerte que no puede faltar
en ningún proceso vital. En la misma obra expone Freud su pensamiento de modo más
explícito.

Nos vemos conducido a opinar que el masoquismo es más antiguo que el sadismo y que
el sadismo es el instinto destructivo dirigido hacia el exterior, adquiriendo así la
característica de la agresividad.

Sobre su concepción teórica respecto a las relaciones sociales de los individuos Freud
plantea la tesis de que en el proceso de socialización un individuo buscará salida a sus
deseos instintivos. Este proceso se llama desplazamiento. El desplazamiento es el
mecanismo de defensa por la cual un individuo desplaza su hostilidad hacia otro, implica
la búsqueda de una víctima propiciatoria. La psiqui se fija en los individuos sobre los
cuales se puede desahogar el odio porque no cumplen con lo que se requiere en alguna
esfera de la vida social; el individuo o los individuos sobre los cuales puede desahogar el
odio porque no cumplen con lo que se requiere en alguna esfera de la vida social; el
individuo o los individuos pueden no tener nada que ver con el destinatario básico de
hostilidad.

Freud manifiesta que este mecanismo puede llevar a una batalla contra la injusticia, la
pobreza de la discriminación practicada con los grupos minoritarios. Pero si la
experiencia traumática ha sido excesiva, la sublimación puede no ser lo suficientemente
efectiva como para permitir al individuo alcanzar objetivos aceptados socialmente por
otros y emocionalmente por él.

Según el padre del psicoanálisis existen otros mecanismos en el individuo, que impiden
que salga a flote la agresión. Estos mecanismos denomina: identificación, sustitución y
compensación. El primero se reúne al odio inconsciente que tiene un individuo contra
otro y que mediante este mecanismo se puede sublimar esta situación y evitar que el hijo
odie a su padre o la madre odie a su madre. Mediante el mecanismo de la sustitución, los
individuos pueden revelar su odio contra una figura distinta al prototipo, sin embargo,
este será siempre más débil y de menos intensidad que el odio dirigido al objeto original.
Por otro lado, la compensación tiene un alto valor social, ya que los individuo tienen
ocupaciones exitosas o realizan actividades creativas con el fin de superar sus desventajas
reales o imaginarias. Ver anexo 2

3. Agresión En Los Niños

Según Freud, citado por Mussen y otros, "entre los monos, las interacciones de los
iguales en la infancia y la niñez proporcionan al animal un repertorio de reacciones
agresivas afectivas, así como de técnicas para hacer frente a los choques agresivos con
otros". Algo semejante ocurre entre los humanos. La mayor parte de la agresión patente
del niño tiene lugar durante el juego libre en la escuela o en los patios, unas veces más
que durante las interacciones en el seno de la familia y los padres de todas las sociedades
confían en los coetános de los niños par que los ayuden en la tarea de socializar la
expresión de la agresión. Ver anexo 3

De acuerdo con una autoridad en materia de relaciones entre iguales, los niños
especialmente los varones, aprenden muchas cosas a través de actividades desordenadas o
irrestrictas con sus compañeros de edad que no podrían darse en la relación adulto-niño.

a. Técnicas efectivas de agresión: cómo golpear para defenderse y cómo hacer enojar a
otra persona;
b. controles de la agresión: cómo apagar la ira que uno siente y hacer resistencia a la
tentación de atacar a otro... los niños pueden aprender reacciones agresivas adecuadas
sólo en contactos con individuos que son sus coetáneos en tamaño y grado de desarrollo.

Desde el período de asistencia a la guardería, los iguales recompensan frecuentemente la


conducta agresiva de un niño, así como ceden también a la agresión. Las observaciones
naturalistas de niños de las guarderías muestran que las acciones agresivas, ataques
corporales, ataques con objetos, invasión de territorio, son reforzadas frecuentemente por
otros niños de la guardería, incluyendo entre éstos a las víctimas de la agresión.

Estas últimas refuerzan la conducta del agresor al ceder a sus deseos, de huir del
conflicto, llorar o dar al agresor la prenda codiciada (un juguete, o un lugar en la fila). En
interacciones posteriores, el agresor propende a producir las mismas respuestas (golpear o
patear, por ejemplo) ante la víctima de nuevo. De esta manera, opina Morris y Bigge que
"los iguales proporcionan un apoyo considerable al mantenimiento de conductas
agresivas ya existentes". Y por consiguiente.

"...es poco probable que el ambiente de la guardería proporcione una base para la
extinción de conductas agresivas en niños que ingresan a la escuela con dichas conductas
ya bien establecidas y vigorosas".

De hecho, la guardería puede ofrecer un programa eficiente para aumentar la conducta


agresiva de algunos niños. Muchos niños que eran pasivos o tan solo medianamente
agresivos cuando ingresaron a la guardería se hicieron más agresivos durante el período
de su asistencia a la misma.

Al principio, estos niños fueron blancos frecuentes de la agresión, pero llegó el momento
en que contrataron y a veces sus contrataques tuvieron éxito (fueron reforzados); es decir,
los agresores fueron derrotados o alejados y el niño se convirtió en víctima menos
frecuente de las agresiones de los demás.

Subsecuentemente, comenzaron a iniciar acciones agresivas y su producción de tales


respuestas aumentó significativamente. De tal modo, es verdad, como se quejan muchos
padres, que sus hijos manifiestan mucha más agresión después de haber asistido a la
guardería que antes del ingreso a la misma.

Sin embargo, niños que originalmente fueron pasivos y, además, no interctuaban con
otros no mostraban aumentos significativos en las iniciaciones de agresión; tampoco lo
hicieron los niños que no tuvieron éxito al contratacar las agresiones de sus coetáneos.

Quizás más potente que su reforzamiento de actos agresivos sea el papel de


modelamiento de la agresión desempeñado por los iguales, ya que sus respuestas son
observadas atentamente y fácilmente imitadas. El poder del igual modelo quedó
claramente demostrado en un experimento en que se mostró a un grupo de niños de
guardería una película de un niño modelo que producía muchas respuestas agresivas,
como las de golpear con un bate a una muñeca inflada de plástico, lanzar contra la
muñeca pelotas de plástico, pegarle con un mazo o golpearle la nariz.

4. La Agresión En El Hombre

La agresividad humana es el producto de un instinto alimentado por una energía


biológica e inagotable que en muchas ocasiones no necesitaba de un estímulo externo
para que se produjera una reacción violenta, sino que esta reacción podría producirse en
la medida que hubiere suficiente acumulación de esa energía biológica, sin la necesidad
de la presencia de un estímulo externo.

El hombre dice Freud, citado por Morris y Bigge (1989), crea los partidos políticos para
hallar estímulos que le hagan soltar la energía acumulada, y no son los partidos políticos
para hallar estímulos que le hagan soltar la energía acumulada, y no son los partidos
políticos la causa de la agresión, pero en los casos en que no puede hallarse ni producir el
estímulo externo, la energía del impulso agresivo acumulado es tan grande que reventará
y se aplicará in vacuo, o sea sin estimulación externa demostrable.

La actividad en el vacío, realizada sin objeto, manifiesta una semejanza verdaderamente


fotográfica con el funcionamiento normal de las acciones motoras de que se trate. Esto
demuestra que las pautas de coordinación motora de la norma de comportamiento
instintivo son determinadas por herencia hasta en los menores detalles.

Considera Freud que la agresión en el hombre adulto es el producto de un impulso


interno que podía desencadenarse independientemente de que existiera o no un estímulo
externo, capaz de provocar dicha conducta. En otras palabras nos dice que ese impulso o
excitación interna es consustancial, es decir, independiente del estímulo.

La otra tesis que plantea el mencionado autor sobre la conducta agresiva, está relacionada
con la conservación de la especie, la supervivencia del individuo y la preservación de la
vida. Esta tesis sustentada en base a un mal que hemos heredado de nuestros antepasados,
a través del tiempo y que se remonta al primer período de la edad de piedra, o a la
aparición del Homo-Sapiens sobre la tierra hace más de 40 a 50 mil años A.C. por encima
de todo nos dice, es más que probable el que la intensidad destructora del impulso
agresivo, todavía un mal hereditario de la humanidad, sea la consecuencia de un proceso
de selección intraespecífica que operó en nuestros antepasados durante unos cuarenta mil
años aproximadamente, o sea el primer período de la edad de piedra.

Sobre lo expuesto encontramos un punto de coincidencia en los que Fromm denomina el


modelo hidráulico; es decir, en que la agresión humana se origina igualmente que la
presión del agua o del vapor cuando están dentro de un recipiente herméticamente
cerrado y sometido a un intenso calor.

El conductivismo y el concepto de agresividad

Después de haber expuesto las teorías de los instintivistas, sobre el comportamiento


agresivo en el ser humano, vamos a pasar a otros enfoques y tesis sobre el estudio de la
conducta agresiva y que tiene base la experimentación, el razonamiento objetivo y
mecanicista; es decir, un estudio hecho sobre la base de la ciencia, y al ingeniería del
comportamiento.

Los conductistas tienen un concepto diferente de la conducta agresiva que los


instintivistas Freud y Lorenz. Ellos manifiestan que la agresión, como cualquier tipo de
comportamiento se aprende simplemente sobre la base de buscar la ventaja óptima
posible para uno.

A Buss, (1961) señala, que los más importantes comportamientos agresivos es, ante todo
la naturaleza de las consecuencias reforzadoras que afectan al acaecimiento y la fuerza de
las reacciones agresivas, es decir, lo que importa es saber qué clase de reforzadores afecta
al comportamiento agresivo.
Por otro lado B. Skinner (1961), como los demás partidarios del conductismo, afirman
que su método de estudio es científico porque no tratan de lo visible, o sea el
comportamiento declarado, para los conductistas, la conducta agresiva es producto de un
aprendizaje previo que ocurre a través del condicionamiento operante y mediante el
reforzamiento positivo.

Skinner, por ejemplo manifiesta que la respuesta de una conducta se debe al control de
dicha conducta por medio de un condicionamiento operante, del mismo modo la
respuesta agresiva se logra a través de un reforzador o de un estímulo que lo refuerza para
Skinner un reforzador no es nada más que un estímulo que se refuerza; es decir, fortalece
una respuesta a un estímulo reforzador es la conducta agresiva, y si queremos mantener
esa respuesta simplemente reforzamos positivamente dicha conducta y tendremos un
individuo agresivo u hostil frente a su ambiente, hasta que eliminemos el reforzador
positivo.

Según Skinner, la conducta humana en general incluyendo la violenta está condicionada a


otros reforzadores que él denomina reforzadores secundarios y generalizados. Estos
reforzadores desarrollan su poder reforzante, cuando se presentan o se aplican junto al
reforzador original; sin embargo, para que esto suceda, el estímulo discriminativo es para
algunas respuestas.

Para comprender mejor la relación entre el aprendizaje previo y la conducta agresiva


tendríamos que preguntarnos: ¿porque la gente se comporta agresivamente? según el
condicionamiento operante, un individuo se comporta agresivamente, porque ha tenido
un aprendizaje previo en algún momento de su vida o cuando se era pequeño que es
cuando se empieza a moldear la personalidad del niño.

Encontramos en muchas ocasiones a niños que son estimulados conscientes o


inconscientemente por adultos proyectándole a los mismos conductas violentas. Esta
situación la encontramos con mucha frecuencia en el medio familiar y social; en los
medios de comunicación fundamentalmente la televisión se observan con mucha
frecuencia programas de mucha violencia que los niños perciben y repiten en su medio
social.

En muchas ocasiones el medio familiar es hostil, se le castiga y se trata al niño con


violencia, produciéndose un condicionamiento operante, mediante un esfuerzo que a su
vez fortalece la conducta violenta, según los conductistas, la respuesta a un estímulo
reforzador es la conducta agresiva; u sí deseamos mantener esa respuesta, simplemente
reforzamos positivamente dicha conducta y tendremos un individuo violento hasta
eliminar el reforzador positivo.

La Neurofisiología y el comportamiento agresivo

Los estudiosos de la neurofisiología manifiestan que el comportamiento agresivo es el


producto de las estimulaciones que se producen en los diferentes sistemas y zonas
subcorticales del cerebro humano.
Ellos han demostrado que las reacciones afectivas de la rabia y su correspondiente formas
de conductas violenta se ha debido a la activación por estimulación eléctrica directa de
diversas regiones como las amígdalas, la parte lateral del hipotálamo o alguna parte del
mesoencéfalo y la materia gris central; y puede enhibirse estimulando otras estructuras
como el tabique, la circunvolución del cígulo y el núcleo caudal. Por otro lado, la
implementación de electrodos de bajo voltaje en alguna parte del cerebro humano
permitió cambios significativos en el comportamiento.

W. Hess J. y J. Delgado, consiguieron demostrar que el comportamiento violento se


origina de la estimulación eléctrica directa cierta parte del cerebro, y la inhibición de la
agresión al estimular otras zonas.

Ello pudieron medir la actividad eléctrica de diversas partes del cerebro cuando los
estímulos ambientales suscitaban emociones como la rabia, el miedo, el placer, etc.
También pudieron observar los efectos permanente producidos por la destrucción de
ciertas partes del cerebro, llevado a cabo por experimentos realizados tanto a animales
como a humanos.

J. Delgado (1969), señala que:

...el aumento relativamente pequeño en la carga eléctrica de un electrodo implantado en


no de los subestratos neurales de la agresión puede producir un súbito acceso de rabia
incontrolada y asesina, a igual que como la reducción de la estimulación eléctrica o la
estimulación de un centro inhibidor de la agresión puede detener esa agresión de un modo
menos súbito.

Aunque Erich Homm tiene un enfoque diferente de lo que es la conducta agresiva; no


deja de mencionar a los investigadores de la neurofisiología J.P. Scott y a Leonar
Berkowitz, uno de ellos Scott que según Fromm hace alusión a que si una persona no está
expuesta a la estimulación para el combate no sufrirá daños fisiológicos o nerviosos,
porque nunca pelea. Por otra parte Brkowitz (1967) habla de un esquema de conexiones
eléctricas de un estar siempre preparado para reaccionar agresivamente a ciertos
estímulos, y no de energía agresiva que pueda transmitirse genéticamente.

A este respecto nos dice Erich Fromm (1980) que los datos que nos proporcionan los
neurocientíficos, contribuyen a aclarar el concepto de un tipo de agresión conservadora
de la vida, biológicamente adaptativa y defensiva, más adelante manifiesta que dichas
teorías nos han sido útiles porque han podido demostrar que el hombre está dotado de una
agresión potencial que se moviliza ante las amenazas a su interés vital.

Pero sin embargo, alude que ninguno de estos datos proporcionado por los
neurofisiólogos está relacionado con la forma de agresión que caracteriza al hombre y
que no comparte con otros mamíferos; su propensión a matar y torturar a otros sin
ninguna razón, como un fin en sí un objetivo que se persigue no para defender la vida,
sino deseable y placentero en si.
5. Agresión En La Mujer

La mujeres son sensibles a las agresiones y la mayoría de las veces son ellas las
agredidas, pues el sexo opuesto las somete a su voluntad.

Ante la agresión la mujer es capaz de emitir respuestas agresivas y se encuentran en una


actitud defensiva constante, porque percibe el medio externo muy hostil y peligroso.

Sus agresiones generalmente son abiertas y de tipo verbal, aunque tampoco son menos
frecuentes las agresiones físicas, pues siempre se siente en peligro y pierde el control.

En algunos casos, hay también dificultad para responder a las agresiones del exterior, esta
incapacidad también favorece las respuestas explosivas, una vez que la carga de agresión
hacia algo o alguien se ha acumulado.

Esta situación en la mujer se debe quizás a la forma en que es educada en el hogar.

6. Diferentes tipos de violencia

Evidentemente la violencia está presente en la vida real; es un hecho que no podemos


soslayar. Se encuentra a nuestro lado; muchas veces en casa del vecino. Cada día hay
seres humanos que son asesinados, torturados o maltratados. No podemos actuar delante
de nuestros hijos como si la violencia no existiera, pues, en cualquier caso. Ellos siempre
acaban descubriendo que la violencia existe realmente. Esto no significa, sin embargo,
que tengamos que poner delante de sus ojos las más crudas imágenes de violencia,
dejándolos solos frente a ellas.

La búsqueda de la violencia como diversión ha sido emprendida de manera especial en


los Estados Unidos de Norteamérica. La cuestión que divide a los investigadores es la de
saber si la violencia como diversión o distracción provoca o, por el contrario, disminuye
la agresividad. Una escuela de psicología afirma que los individuos se vuelven menos
agresivos después de haber visto, oído y leído relatos de violencia en los medios de
comunicación (teoría de la catarsis). La escuela opuesta sostiene, en cambio, que los
individuos se vuelven más agresivos después de tales relatos de violencia (teoría de la
agresividad, de la estimulación o de la excitación). Actualmente, la mayor parte de los
científicos, psicólogos, sociólogos, criminólogos, educadores aceptan como válida la
segunda teoría.

La violencia puede ser presentada como justa y buena y también puede serlo como injusta
y mala. Todo depende de las motivaciones que lleven a cometer actos de violencia.

La violencia, ¿ha sido practicada por los buenos o por los malos? Dicho de otro modo:
¿Qué se pretende? ¿que la violencia sea aprobada o rechazada por los espectadores o
lectores? Un investigador se dedicó a contar el número de muertes producidas por los
buenos y los malos, en las películas autorizadas para su exhibición durante un período de
tiempo determinado y pudo constatar que los buenos habían matado a más personas que
sus malvados adversarios.

Es necesario preguntarse qué criterios se aplican para definir el bien y el mal ¿Quién es el
bueno, y quien el malo? Es el indio o el vaquero.

Los niños desfavorecidos: blanco principal

Se puede dividir al público en tres categorías, según el nivel de madurez real de los
individuos.

Los niños y adolescentes con problemas aprecian más las películas de violencia y sobre
todos las de una violencia más cruel y brutal, que los muchachos y muchachas estables y
equilibrados.

Podemos ir todavía más lejos. Son precisamente los chicos que tienen poco contacto con
su padre u otro hombre adulto, los que muy a menudo encuentran en los héroes de los
telefilmes la imagen del padre, y un ídolo a quien admirar y a quien parecerse. Se ha
comprobado también que, los jovencitos más inclinados a contemplar espectáculos
violentos en la televisión, son aquellos que de algún modo se ven menos favorecidos
desde el punto de vista social y que ya tienen tendencia a ser más agresivos que el
promedio.

Para estos pequeños que inician la vida de modo poco favorable, la televisión es la
escuela de la vida. La pequeña pantalla es su principal fuente de información sobre la
manera de comportarse con los demás y de enfrentar sus propias dificultades. Ver anexo
4

Con frecuencia la televisión sugiere a los menores que la violencia es un medio para
resolver los problemas. Además, en los medios de comunicación, la violencia da buenos
resultados.

Ver Anexo 5

Los niños y adolescentes inestables y desfavorecidos son los que más aprecian la
violencia, y los que también se dejan

influenciar en mayor grado por la que contemplan.

Desde luego que, los niños que se sienten solos, que están convencidos de que nadie se
interesa por lo que ellos dicen y que carecen de confianza, están más marcados por la
violencia que los que mantienen unas relaciones afectuosas y armónicas con sus padres
con quienes pueden hablar prácticamente de todo, y con el resto de la gente.

Los efectos de la violencia


Desde que se llevan a cabo investigaciones sobre las cuestión, la opinión mayoritaria
viene oscilando entre el hecho de que una confrontación permanente con violencia en la
pantalla constituye un peligro y la constatación de que dicha confrontación puede suponer
una descarga de las tendencias agresivas del espectador.

Este debate no es de hoy ni de ayer, pues refleja en muchos aspectos el conflicto entre
Platón, que consideraba las piezas macabras como peligrosas para los espectadores y
Aristóteles, apoyado mucho más tarde por la teoría de la ab-reacción de Freud, quien
sostenía que tales experiencias podían constituir una catarsis, un medio de sembarazarse
por poderes de los sentimientos inhibidos o que no conviene manifestar.

Sin embargo, después de numerosos estudios, investigadores de renombre han publicado


sus conclusiones, según las cuales se confirma la teoría de la agresividad. Uno de los
principales defensores de esta tesis es el doctor Suymour Fleshbach, quien se ha ido
convenciendo progresivamente, a través de sus propias investigaciones, del carácter
nefasto de la violencia en la televisión. Ver anexo 6

7. Conclusiones y recomendaciones

El estudio realizado permite formular las siguientes conclusiones:

1. La violencia existe y ha existido en la mayoría de las culturas, tanto en la realidad


como reproducida o incorporada.
2. Suprimir la violencia de modo completo en los medios de comunicación ni es
razonable ni deseable.
3. La agresión humana es el producto de un impulso interno que podía desencadenarse
independientemente de que existiera o
no un estímulo externo, capaz de provocar dicha conducta.
4. La personalidad puede variar de acuerdo al modelo cultural común a la sociedad a que
se refiera; sin embargo, existe una unidad psíquica de la humanidad.
5. El sadismo corresponde a un componente agresivo del instinto sexual independizado y
exagerado, y por desplazamiento usurpador de la posición principal

Después de haber emitido las conclusiones, presentamos las siguientes recomendaciones:

1. Es necesario que padres de familia y educadores comprendan la magnitud de la


agresión, ya que un niño agredido, cuando sea adulto será agresor.
2. La agresión en el ser humano se debe a un impulso motivado por un estimulo externo,
pero se debe enseñar a controlarlo.
3. Es necesario que los hogares controlen los programas que pueden ver sus hijos, ya que
la mayoría de ellos están cargados de violencia y odio.
4. Se deben cultivar los valores, practicarlos, para que el niño de hoy que será el hombre
del mañana no sea agresivo y no cultive la violencia dentro de su personalidad.
5. Es necesario que se deje comercializar la violencia y agresión a través de programas y
videojuegos.
Violencia intra-familiar

Introducción.

La violencia conyugal es un fenómeno universal, de gran magnitud y relevancia. Estudios


estadísticos y teóricos lo ubican como uno de los principales problemas de la familia
contemporánea, que trasciende barreras culturales, socioeconómicas, políticas,
educacionales y religiosas. Los estudios se basan principalmente en la violencia ejercida
por parte del hombre hacia la mujer, debido a que estadísticamente es muy superior al
fenómeno a la inversa. En general, la violencia ha sido definida como "un acto llevado a
cabo con la intención de, o percibido como teniendo la intención de, dañar física o
psicológicamente a otra persona. Las investigaciones realizadas en la época de los 60
enfatizaron los factores psicopatológicos y las caracteristicas de la personalidad para
explicar esta problemática. Se lo consideraba un fenómeno poco común, asociado a
personas mentalmente perturbadas o de escaso nivel socioeconómico. Straus (1979, en
Sarquis, 1995) fue el primero en decir que el fenómeno de la violencia debiese ser
considerado como un problema social y familiar. A partir de entonces, los esfuerzos de
muchos investigadores estuvieron derigidos a obtener datos confiables y a desarrollar
modelos causales y explicativos del tema.

Con respecto a Chile, son escasas las investigaciones realizadas respecto al tema. Uno de
los estudios sobre la incidencia de la violencia doméstica en mujeres pobledoras chilenas,
de Monteldo y colaboradores en 1989, concluyó que al año, un 80,2% sufría un episodio
de violencia psicológica y un 60 % sufría un episodio de violencia física por parte de su
esposo o conviviente.

En la consideración Sistémica, se enfatiza el carácter bidireccional de la violencia


conyugal. Por tanto, se plantea la eliminación de las categorías de "víctima" y
"victimario", ya que el fenómeno de la violencia conyugal , desde esta perspectiva,
representa a ambos esposos como víctimas. El énfasis se pone, entonces, en los patrones
interaccionales recurrentes involucrados en los episodios de violencia. Las categorías
antes mencionadas serían el resultado de una puntuación arbitraria de la realidad por
parte de uno o ambos miembros de la pareja. Desde la perspectiva de Straus, la familia se
concibe como un sistema adaptativo en busca de metas y la violencia como un producto o
respuesta del sistema a su funcionamiento general. Este modelo plantea que el sistema
familiar presenta algunos mecanismos de retroalimentación positiva que dan cuenta del
espiral de violencia al cual la familia puede llegar. Entre estos se menciona: la
compatibilidad del acto de violencia y las metas del actor y del sistema, la auto
concepción del actor como persona violenta, las expectativas del rol de la "víctima", la
alta tolerancia a la violencia por parte de la comunidad y, el limitado poder de la
"víctima".
El modelo también considera procesos de retroalimentación negativos que explicarían la
mantención del nivel de violencia en el sistema, donde el papel de la "victima" como
reforzante de esta conducta es esencial en su mantenimiento.

El modelo de las relaciones propuesto por Perrone y su equipo, considera la violencia no


sólo como un problema de la pareja sino de toda la familia, en el cual se encuentran todos
implicados y son todos responsables. Por tanto, el objetivo terapéutico central consiste en
poner en evidencia las secuencias comunicacionales repetitivas y las retroalimentaciones
positivas que conducen a actos violentos en respuesta a ciertos mensajes.

Existe otro modelo explicativo dentro de la perspectiva sistémica, llamado "Teoría de la


relación Simetría – Complementariedad", que toma además algunos aspectos del modelo
del aprendizaje. Proponen que a la base del fenómeno de la violencia en parejas se
encuentra: el proceso de establecer reglas y la distribución del poder. Este modelo
presenta dos premisas que explicarían la predisposición de una pareja a la violencia. La
primera se refiere al aprendizaje y refuerzo temprano de la conducta violenta. La
segunda, al establecimiento de reglas y metarreglas más rígidas que gobiernan el sistema
marital y la conducta de cada miembro en forma concordante. Esto implica el control
unilateral rígido por parte de uno de los miembros, lo que permite poco espacio para
negociar las reglas que rigen la relación de la pareja. Por tanto, se vuelve altamente
probable que incluso desacuerdos menores lleven lleven a acciones violentas (Sarquis,
1995).

A continuación, presentaré lo más brevemente posible los principales factores


involucrados en la violencia conyugal, los aspectos más relevantes en su tratamiento
desde un modelo sistémico, y un resumen de los principales artículos encontrados acerca
del tema. Por último, expondré mi entrevista realizada al psicólogo Luis González, con
los puntos más relevantes de esta. El objetivo de este trabajo es mostrar de una manera
resumida y a la vez profunda el tema de la violencia conyugal desde una perspectiva
sistémica. Por razones de espacio, no expondré todo lo estudiado respecto al tema, pero
trataré de hacer un resumen de lo más importante y lo más explicativo posible.

Violencia conyugal: un enfoque sistémico

La violencia no es un fenómeno indiscriminado, adopta dos formas distintas (Perrone y


Nannini, 1997): la violencia agresión, que se encuentra entre personas vinculadas en una
relación de tipo simétrico, es decir, igualitaria. Aquí, ambos reivindican su pertenencia a
un mismo status de fuerza y poder, independencia de la fuerza física, ya que quien
domina en lo corporal puede no dominar en lo psicológico. Esposo y esposa aceptan la
confrontación y la lucha. Por ejemplo, el marido puede pegarle a la mujer, pero ésta le
arroja un objeto o lo insulta. La violencia castigo, es aquella que tiene lugar entre
personas implicadas en una relación de tipo complementario, es decir, desigualitaria. Se
manifiesta en forma de castigos, torturas o falta de cuidados. Uno de la pareja reivindica
una condición superior a la del otro. Por ejemplo, el hombre le pega a su mujer, la
esclaviza, le quita su libertad, le impide todo contacto con el exterior y le niega su
identidad. Según él, el castigo se justifica porque ha descubierto una "falta". A menudo,
el receptor está convencido de que tiene que conformarse con la vida que le imponen. Es
importante destacar que en la violencia agresión se da una pausa complementaria, que
comprende dos etapas diferentes: la aparición del sentimiento de culpabilidad, que será el
motor de la voluntad de reparación, y en la otra etapa, aparecen los comportamientos
reparatorios como mecanismo de olvido, desresponsabilización , que sirven para
mantener el mito de la armonía y buena familia. En la violencia castigo no hay pausa, el
actor emisor considera que debe comportarse así; al no haber pausa la violencia
permanece escondida y toma un carácter íntimo y secreto.

En muchos casos, la violencia se manifiesta de forma ritualizada: una cierta escena se


repite de manera casi idéntica. Por lo general, se observa una anticipación e incluso una
preparación de la secuencia violenta. Todos los participantes pueden tomar parte en esta
especie de contrato llamado "Contrato Implícito Rígido" (Perrone y Nannini, 1997). Este
contrato opera a nivel bipersonal pero tiene raíces individuales, ya que se apoya sobre la
imagen negativa y frágil que cada uno tiene de sí. La noción de límite o frontera se
modifica, define todo lo que se puede hacer, con excepción de... Por ejemplo: "puedes
pegarme dentro de la casa, pero no afuera".

La rigidez de los sistemas de creencias es un factor muy importante en la violencia: los


actores de comportamientos violentos pertenecen a la categoría de personas que viven las
diferencias como amenazas. En ciertas parejas resulta impensable que uno pueda decidir
algo o tomar una iniciativa sin que el otro se sienta en peligro (Lemaire, 1995).

Según L. Walker, la violencia marital se da en situaciones cíclicas que pueden ser


referidas a tres fases, que varían en intensidad y duración según las parejas: 1)
Acumulación de tensión, que es un período de agresiones psíquicas y golpes menores en
el que las mujeres niegan la realidad de la situación, y los hombres incrementan la
opresión, los celos, la posesión, creyendo su conducta como legítima. 2) Fase aguda de
golpes, cuando la tensión alcanza su punto máximo; se caracteriza por el descontrol y la
inevitabilidad de los golpes. 3) Calma amante, se distingue por una conducta de
arrepentimiento y afecto del hombre golpeador, y de aceptación de la mujer que cree en
su sinceridad. En los transcursos de los intercambios recurrentes, cada vez más tensos,
emerge la violencia física en los momentos en que la relación de
dominación/subordinación que se supone ejerce el hombre sobre la mujer, necesita ser
reconfirmada (Mesterman, 1998)

Aproximaciones a la terapia.

Según los terapeutas sistémicos, en la violencia conyugal, tanto el hombre como la mujer
se ven como reacción del otro, y ven el inicio del conflicto a partir del otro. Carmen Luz
Méndez señala que algunas de las consecuencias de un enfoque sistémico a nivel
preventivo y terapéutico son: el considerar que el problema de la violencia en la pareja no
es sólo el que surja, sino que se mantenga, y que muchas veces se mantiene desde la
pasión de vivir juntos; que muchos episodios de violencia podrían entenderse como
señales de alarma respecto a áreas de convivencia fundamentales, que por muy diversas
razones se viven repetidamente como conflictivas e imposibles de resolver. Además, que
en esta repetición de conflictos se establecen mecanismos interaccionales que configuran
patrones repetitivos, que atrapan al hombre y a la mujer en una secuencia amplificada de
agresiones que desembocan en violencia; y por último, que esta guerra nada tiene que ver
con bondad o maldad, sino con mecanismos anclados en creencias, mitos, posiciones,
deseos, muchas veces contrapuestos. La prevención, por lo tanto, tendría que dirigirse
más bien al reconocimiento de áreas de la convivencia de la pareja que están en conflicto,
y asumirlas como aspectos inherentes a la vida de ésta, generando espacios de búsqueda
de alternativas de resolución. Otro aspecto importante es el hecho de que en la terapia es
la pareja la que define su sufrimiento o aquello que quieren cambiar, y el terapeuta no
debe imponer sus deseos personales.

Tratamiento en conjunto: si llega la pareja en forma conjunta a consultar por


problemas, es efectivo trabajar con los dos, pero si llega uno sólo con deseos de
clarificación respecto a la mantención o término de la relación es mejor, según Carmen
Luz Méndez, trabajar en forma individual. En el tratamiento conjunto es esencial,
primero que todo, aquietar los temores del agresor a sentirse acusado, refiriéndose al
sufrimiento mutuo. Muchas parejas llegan al consultorio con definiciones como "mi
esposa no es afectuosa", "mi esposo es demasiado rígido", que lo que hacen es descargar
la culpa sobre un miembro. Este es el problema: el estímulo. Incluso cuando la pareja
entra en conflicto, hay siempre un "ella es tal cosa" y un "él es tal cosa": se etiquetan
recíprocamente. Este proceso dificulta las respuestas de los miembros de la familia, y
como resultado, los intentos de solución suelen reforzar el problema. Si el profesional se
integra en la situación y le pone un nombre oficial al dolor, la rigidez de las percepciones
y las respuestas quedan reforzadas adicionalmente por el diagnóstico del experto
(Minuchin y Nichols, 1994). Luego de definido el problema como parte de la interacción,
se trata de inmediato de frenar la violencia física, destacando la peligrosidad de ésta, y
estableciendo alternativas para controlarla. El temor de los involucrados a la
desintegración de su pareja por agentes externos, los empuja a una negación de su
peligrosidad. La gran tarea terapáutica consistirá en encontrar explicaciones plausibles
para la pareja: si ambos quieren mantener la relación y lo que quieren destruir es la
violencia, habrá que traer a la mano una construcción que sea contingente a sus historias
que les valide su relación y que los una en la evitación de la violencia. Muchos autores
plantean que es esencial la exploración conjunta de los costos o consecuencias de la
violencia como modo de resolución de problemas, ya que atenta justamente contra
aquello que ellos quieren preservar: su relación. El objetivo es poner en un primer plano
las consecuencias de las propias acciones en el otro y en uno, e impedir la negación de
estas consecuencias. Cada cual se considerará responsable de su propia conducta y no
habrá explicación que valga para justificar un acto violento.

Actividades prácticas.
A continuación, expondré la entrevista realizada al psicólogo Luis González, tomando los
aspectos más importantes en relación a la experiencia clínica con la violencia. Es
importante mencionar que Luis González es terapeuta familiar, y trabaja hace más de
cuatro años en violencia. Actualmente trabaja en el P.R.A.I.S., además de su consulta
particular.

Antes de comenzar con la entrevista, Luis me hizo un resumen muy explicativo de la


historia del trabajo con violencia con un enfoque sistémico, lo que me sirvió mucho para
clarificarme. Pero como lo que me interesa rescatar de Luis es su experiencia, expondré
sólo lo atingente a la práctica clínica.

En general, la entrevista se centró en torno a cinco temas importantes: abordaje


terapéutico, dificultades al trabajar con el agresor, importancia de una intervención
conjunta y sus ventajas y desventajas, razones por las cuales según él algunas parejas
caen en la violencia y otras no, y por último, qué es lo que generalmente mantiene unida
a esta pareja en esta relación conflictiva.

Luis partió contándome que el estudio de la violencia en la pareja no va separado de un


estudio de su funcionamiento en general, ya que según él "muchos casos de violencia se
dan en parejas comunes y corrientes, en el sentido que todos somos proclives a tener
reacciones violentas. No sólo violencia física, sino también verbal o psicológica".

Luego le pregunté acerca del abordaje terapeutico, si era sólo sistémico o si incluía
tambíen una intervención a nivel intrapsíquico. Ante esto me respondió que hay un gran
aporte al conocimiento de la violencia que no viene desde lo sistémico, como la
perspectiva de género, todo un conocimiento que no se reduce sólo al ciclo de la
violencia, sino que es vista como una discriminación hacia la mujer, como una atribución
de roles estereotipados que va en desmedro de la mujer, lo que corresponde más bien a
una perspectiva más sociológica. "Las mujeres permanecen en situaciones violentas
tambien por la forma en que se han socializado, como mujeres pasivas, con rol de dueña
de casa, que no se pueden separar porque tienen que hacerse cargo de los hijos, y ahí las
mantienen encerradas en un rol, y los hombres también estamos atrapados en un rol".
Esto también es un aporte de la perspectiva de género, todo un trabajo en torno a la
masculinidad; "los hombres somos de una determinada forma, nos cuesta llorar, somos
socializados para ser más proclives a la violencia, y desde esta perspectiva uno se da
cuenta que lo que diferencia a un hombre violento de un no violento son sutilezas, porque
tienen más capacidad de canalización o sólo porque se frenan más".

¿En qué casos es útil un enfoque sistémico y en cuáles es necesario un trabajo


individual?

"Cuando la pareja llega junta y quiere mantener su relación de pareja, yo trabajo desde
una perpectiva sistémica. Pero hay casos en que una persona está realmente sometida a
una situación de abusos, y es difícil sacarte de encima la idea de que una es la víctima.
Ahora, lo que pasa es cuando tu ves desde una perspectiva sistémica, no se exime de
responsabilidad al agresor, pero sí, no parte de una visión tan política, tan
culpabilizadora.

¿Se puede trabajar con la pareja cuando hay violencia física de por medio, es
conveniente?. "Es difícil, y muchas veces es inconveniente, en muchos casos hay
intimidación de por medio, hay miedo, miedo por el poder, a las amenazas. Hay muchos
elementos que hay que barajar antes de ponerse a trabajar con la pareja. Hay dos cosas
que siempre tengo en cuenta: primero, si hay riesgo vital, si hay violencia física, no
trabajo con ambos miembros de la pareja juntos. Lo segundo que evalúo es si hay alguna
forma de amenaza, como :"si tu no vas, entonces nos separamos"; en ese caso no trabajo
con la persona que va forzada. En cambio si llega una pareja a consultar juntos porque
quieren tratarse, y si hay episodios aislados con poca o ninguna violencia física, con una
diferencia de poder ojalá no tan marcada, con conciencia del problema y además con
redes de apoyo,entonces trabajo de inmediato con los dos. Si no es así, lo que es más
frecuente ya que sería casi una pareja ideal para ser tratada, es mejor trabajar primero con
cada uno por separado. Pero soy de la opinión que si no hay mucha violencia física, es
más provechoso trabajar con la pareja en conjunto. Pero en definitiva de lo primero que
me preocupo es de frenar la violencia física, y le dejo claro a la pareja que mientras esta
situación continúe, yo no voy a trabajar con ellos.

¿De qué manera llegan generalmente los "agresores", y cuáles son las principales
dificultades al trabajar con ellos?.

"Generalmente llegan por la ley de violencia intrafamiliar, y es muy difícil trabajar con
gente que viene contra su voluntad, pero se puede, a veces se puede. Ahora, el principal
problema es la resistencia al tratamiento, falta de reconocimiento de la problemática,
poca adherencia. Lo que es muy importante es que se sientan apoyados, pero que a la vez
se hagan responsables.

¿Qué características encuentras más frecuentemente en las mujeres agredidas?.

"Alta dependencia emocional, baja autoestima, existencia de roles muy estereotipados,


miedo, falta de redes de apoyo, la mayoría de las mujeres que sufren violencia están
super solas, y los hombres también, solos emocionalmente".

¿Qué crees que es lo que diferencia a parejas que caen en la violencia de las que no
la experimentan?

"Es difícil contestarte esa pregunta, pero yo creo que todos vivimos en la relación de
pareja la "tensión", la tensión de la complementariedad con el otro. Yo creo que la
pregunta debería ser: ¿qué es lo que hace que algunas parejas caigan en la violencia y
otras no?, ahora, yo creo que hay que diferenciar entre violencia física y violencia
psicológica, porque qué pareja no ha experimentado en alguna medida violencia
psicológica. Entonces, qué hace que algunas parejas lleguen a la violencia física creo que
es el problema. Yo creo que aquí influyen factores como la familia de origen, falta de
redes de apoyo, alcohol, celos, también diferencias educacionales muy grandes; se ha
dicho que cuando la mujer gana más dinero que el hombre es un factor de riesgo.

¿Y por qué crees tú que se mantiene esta situación, pensando en que muchas veces
la mujer si tiene redes de apoyo e independencia económica como para vivir sola?

"En mi opinión, el tema fundamental aquí es el Amor, es clave; por las esperanzas que tu
depositas en la otra persona. O sea, cuando empezamos una relación, todos esperamos
que nos resulte, lo que pasa es que algunas personas pierden los límites y aguantan
mucho más de lo que se creían dispuestos. Además, creo que si uno lo ve de este modo se
humaniza el problema, se hace más cercano".

¿Crees que es bueno el trabajo en co-terapia, qué ventajas tiene?

"Sí, creo que si, pero cuando se dan las condiciones que te nombré antes, cuando la pareja
quiere tratarse para terminar con la violencia. Tiene muchas ventajas, el tema de los roles
por ejemplo, si trabajas con una terapeuta mujer, se forman alianzas, se sienten más en
confianza y más apoyados, lo que es muy bueno para la terapia. Lo bueno es que cada
vez hay más parejas que acuden a la consulta de forma voluntaria, lo que facilita mucho
el trabajo".

Me dijiste que lo primero que tu haces es frenar la violencia física, ¿cómo enfrentas
eso y qué cosas trabajas después?

"Lo que más hago para tratar de frenar la violencia física es hablarles de los riesgos que
implica, y tratar de convecerlos de que es la peor forma de conseguir lo que quieren.
Luego, trabajo comunicación, expectativas, historias familiares, ya que uno es así de
acuerdo a su historia, uno no puede ser otra cosa que lo que la historia te ha permitido. Si
tu has pasado hambre lo único que vas a querer es comer, si has estado solo vas a querer
compañía, lo mismo pasa con la vida; el problema es que a veces las necesidades chocan
en la pareja, son contrarias, y ahí viene la frustación, que es un gran gatillante de la
violencia".

Reflexiones.

Luego de leer muchos libros y apuntes sobre la violencia en la pareja, aparte de la


entrevista realizada, creo que reflexiones por hacer hay muchas, pero no es mi intención
aquí reflexionar sobre conceptos teóricos, sino sobre los temas que a mi parecer son los
más importantes al momento de estudiar la violencia.

Primero que todo, creo que es necesario enfocar este problema con una mirada amplia, ya
que podemos darnos cuenta a través del trabajo que no basta con estudiar al individuo en
su interacción, ya que si bien éste se constituye como un ser en sus relaciones con los
demás, y va cambiando de acuerdo a sus interacciones, no debemos olvidar que antes de
ser pareja, es persona, con su historia propia, con sus miedos, con características
particulares, con necesidades personales, y creo que todos estos factores tienen que ser
atendidos antes de comenzar con un tratamiento en conjunto. En este punto, quiero tocar
el tema de la diferenciación individual y relacional. Tal como cada individuo es un ser
único, con creencias, características e historia personal, la pareja también lo es. Es por
esto que creo que el trabajo terapéutico debe adaptarse a la realidad y características de
cada pareja; el terapeuta debe meterse en su mundo si quiere comprender la dinámica
relacional que los une. Por esto, creo que hay que sacarse conceptos preconcebidos o
ideas establecidas acerca del funcionamiento de una pareja, ya que, concordando con
Maturana, creo que existen tantas realidades como personas, y en este caso, como parejas
hay; sin obviar el hecho que como seres humanos que somos, existen constantes y
similitudes que, por supuesto, son las que permiten crear teorías y modelos de
intervención.

Si bien yo creía que un enfoque sistémico sólo se preocupaba de las interacciones, y que
quitaba responsabilidad, en este caso al agresor, me deja más conforme darme cuenta que
no es así. Si bien lo que pretende es terminar con las culpabilizaciones y dar una mirada
más amplia, no exime de "responsabilidad" al agresor. Este punto me parece muy
importante: al hablar de responsabilidad y no de culpa, da de inmediato un carácter
distinto del problema, y abre las puertas para que el emisor de la violencia no se sienta en
desventaja en la terapia, se sienta más apoyado, y por ende cambie su actitud de
resistencia. Yo creo que ambas miradas, una sistémica y una individual, no se pueden
separar, tal como un individuo no se puede separar de su interacción, por lo que pensar
que al tratar la violencia con un enfoque sistémico se va a dejar de lado la psicología
individual me parece un error.

Con respecto al punto anterior, creo que es necesaria una mirada incluso más amplia de la
violencia, que si bien no encaja dentro de un enfoque netamente sistémico, va más allá de
concebir los problemas de las personas como individuales. Creo que los factores sociales
y culturales no tienen menos implicancia en este fenómeno, ya que gran parte de lo que
somos se debe a lo que nos han ido inculcando a lo largo de nuestra vida, gran parte de
nuestras creencias tienen su origen en el proceso de socialización. Así, el hecho de que a
la mujer se le enseñe a llorar y a expresar sus sentimientos, y a los hombres a contenerlos
para ser "más hombres", no deja de tener importancia a la hora de analizar este fenómeno.
En general, son más aceptadas las expresiones de rabia en los niños que en las niñas, a
éstas se les enseña a ser más pasivas que a los hombres. Este hecho, a mi parecer, es una
puerta de entrada en un mundo estereotipado que propicia los actos de violencia en contra
de las mujeres. Si sumamos a esto las cada vez menores posibilidades de comunicarnos,
de atender realmente nuestras necesidades, al ser exigido para un buen funcionamiento en
la vida moderna, una optimización del tiempo, que no alcanza para otras cosas que las
racionales, creo que sería el momento de sentarnos todos a conversar sobre qué nos está
pasando a todos como sociedad, como seres humanos. Esto, porque creo que la gran
depresión en que está inmersa la humanidad, los grandes desastres ecológicos, el cada
vez mayor estrés, no está separado de los crecientes casos de violencia en la familia, ya
que si lo pensamos, ésta es hoy en día el único lugar propicio para que la gente se
exprese, y lamentablemente, muchas veces esa expresión está llena de pura frustación.
Además, no debemos olvidar los continuos mensajes violentos exibidos por los medios
de comunicación, que inundan el hogar desde muy pequeños; es imposible pensar que no
tienen ningún efecto en el individuo. También existe una cada vez mayor competencia
social de todo tipo, competencia laboral, competencia económica, competencia por el
poder, lo que lleva a los "perdedores" directo a la frustación, y de ahí, a un paso de la
violencia, más aún si sumamos a esto el gran estrés resultante. En fin, si se trata de
enumerar factores sociales que están influyendo en los actos de violencia, creo que se
podría seguir interminablemente. No pretendo con este análisis eximir de responsabilidad
a quienes acuden a la violencia, pero sí creo que debemos adoptar este problema como un
problema social, y no como de algunas personas "desviadas" que hay que tratar.

Por último, creo que es importante dejar de ver la violencia como un fenómeno lejano a
nosotros. Como vimos a lo largo del trabajo, la violencia no sólo se da en el plano físico
sino también a nivel psicológico, la que si bien no constituye un riesgo de vida, sí
constituye un riesgo emocional no menos relevante. Además, es importante el hecho de
que este tipo de violencia es mucho menos sabida, pero no por eso menos frecuente. Y
frente a esto, ¿cuántas familias se pueden considerar excluídas de este tipo de violencia?,
¿cuántas personas se creen incapaces de cometer violencia psicológica ya sea con su
pareja o con sus hijos?. En fin, este trabajo me sirvió mucho para darme cuenta de la
complejidad del fenómeno de la violencia, y para ampliar mi visión hacia una
consideración individual, relacional y social.

Conclusiones.

El fenómeno de la violencia debe ser mirado en forma muy amplia, considerando todos
los factores individuales, relacionales y contextuales que están implicados, ya que no se
reduce a ninguno de ellos.

Es de especial cuidado el decidir la forma del tratamiento, ya que si bien en general se ve


como óptimo un tratamiento en conjunto, tiene también varios inconvenientes que
considerar, como por ejemplo, la existencia de violencia física o amenazas de por medio.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de comenzar con un tratamiento en


conjunto, es el plantear el problema como de la pareja, y no culpabilizar al agresor, ya
que esto provoca un alejamiento que dificulta la terapia. Sin dejar de lado el hacer ver las
responsabilidades individuales en el conflicto.

El enfoque sistémico es un gran aporte al trabajo con familias, ya que amplia la mirada a
un análisis más extenso, incluyendo en éste a los aspectos relacionales, que son la base de
muchos conflictos. Pero no debemos olvidar que el trabajo a un nivel intrapsíquico o
individual es muchas veces necesario, pudiendo ser considerado como el comienzo de un
tratamiento colectivo, es decir, desde la conciencia individual puede nacer la conciencia
en la pareja.
El rol del psicólogo en el ámbito de la salud
mental.

Indice

1.- Introducción. *

2. - El rol del psicólogo en relación a la psiquiatría *


2.1. - Enfoque diagnóstico-evaluativo(psicométrico) *
2.1.1. - El modelo médico aplicado al comportamiento anormal *
2.1.2. - La labor del psicólogo dentro del enfoque de la "enfermedad mental". *
2.1.2. - Evaluaciones psicométricas *
2.1.2.1. - Pruebas proyectivas *
2.1.2.2. - Pruebas de inteligencia: escalas de Weschler. *
2.1.2.3. - Escalas de diagnóstico y personalidad: MMPI *
2.1.2.4.- Pruebas de organicidad. *
2.1.3.- Crítica al modelo diagnóstico-evaluativo *
2.2.- Enfoque terapéutico integrado. *
2.2.1.- Enfoque alternativos de evaluación y tratamiento de la conducta anormal *
2.2.1.1.- El modelo EVAC o de estrés-vulnerabilidad-afrontamiento-competencia
(Liberman, 1993) *
2.2.1.2.- La Evaluación conductual *
2.2.1.3.- La Psicología Comunitaria *
2.2.1.4.- La función del psicólogo en el ambiente de la salud mental. *
2.2.2.-Vías de intervención del psicólogo en los problemas psiquiátricos. *
2.2.2.1.- Adiestramiento en habilidades sociales. *
2.2.2.2.- Intervención en la familia *
2.2.3.-Rol del psiquiatra y el psicólogo en distintos trastornos conductuales. *
2.2.3.1- Depresión *
2.2.3.2.- Esquizofrenia-psicosis *

3. - La labor del psicólogo en Chile *


3.1. - Antecedentes. *
3.2. - Importancia de la psicoterapia en el tratamiento de las enfermedades mentales. *
3.3. - Brecha entre recursos existentes y recursos requeridos. *
3.4.- Modelo de funcionamiento de los sistemas de Salud Mental en Chile. *
3.5. - Propuesta de programa nacional de salud mental y la labor del psicólogo dentro
de él. *
3.5.1. -Características generales del programa. *
3.5.2. - Actividades del programa *

4. -Actividad práctica. *
5.- Discusión y conclusión *

6.- Referencia bibliográfica *

1.- Introducción.

La psiquiatría como ciencia reconoce los aportes de la Psicología, que deben ser tomados
en cuenta a la hora de comprender e intervenir en algún tipo de disfunción o problema
psicológico; es así como Kaplan (1997) establece como una de las proyecciones futuras
de la psiquiatría: " la comprensión de las emociones y la conciencia también amplia el
enfoque de la psiquiatría para analizar la experiencia subjetiva humana. Las herramientas
clínicas, desde los fármacos hasta la psicoterapia profunda, podrían encontrar mayores
aplicaciones a medida que se sepa más acerca de los cambios psicológicos" (p.266). Pero
también el autor reconoce que el intercambio de conocimiento debe realizarse en ambos
sentidos, ya que la psiquiatría tiene mucho que ofrecer a la psicología en lo referente a
aportes neurofisiológicos y anatómicos.

Desde esta perspectiva, estarían bien delimitados los campos de conocimiento reservados
a la psicología y a la psiquiatría, pero en lo referente a la actuación práctica de cada
profesional, esta clara delimitación y asignación de tareas se hace bastante confusa.

En el presente trabajo, abordaremos las dos perspectivas acerca del rol que debe
desempeñar el psicólogo: el psicólogo como profesional evaluador, "testómetra", a quien
le corresponde la aplicación de instrumentos psicométricos de diversa índole para
precisar el diagnóstico psiquiátrico y suministrar información complementaria, y el
psicólogo como un profesional más activo dentro de la dinámica preventiva y de
tratamiento de los problemas psicológicos.

En relación a la primera perspectiva, el psicólogo suministra tests psicológicos a


pacientes, derivados por el psiquiatra, siendo esto parte del proceso evaluativo y
diagnóstico psiquiátrico. Estos generalmente se refieren a test de inteligencia (WAIS o
WISC), tests proyectivos de personalidad (como Rorschach, TAT) u otras escalas escalas
psiquiátricas como el MMPI. La finalidad de la aplicación es de tipo diagnóstico y
también para controlar la eficacia de los esfuerzos terapéuticos.

En cuanto a la segunda perspectiva el psicólogo es visto como el profesional más


competente para realizar la psicoterapia y como un importante agente de apoyo para las
familias de los pacientes. Es así como el psicólogo formando parte de un equipo
multidisciplinario realiza adiestramiento en habilidades interpersonales en distintos tipos
de pacientes. Dentro de esta misma perspectiva, el psicólogo juega un rol importante
dentro del hospital psiquiátrico cuando existe la intención de mejorar el ambiente del
hospital, ya que puede cooperar en la consecución de una mayor interacción espontánea
entre los pacientes y el personal, una mayor participación de los pacientes en su
tratamiento, y una mayor libertad de éstos para deambular por la sala o el hospital.
2. - El rol del psicólogo en relación a la psiquiatría

2.1. - Enfoque diagnóstico-evaluativo(psicométrico)

2.1.1. - El modelo médico aplicado al comportamiento anormal

Desde el punto de vista psiquiátrico, los comportamientos desviados son considerados


como "enfermedades mentales", o sea, como entidades con una evidente etiología
biológica con factores causales necesarios y suficientes, de los cuales dependen, sin duda,
los síntomas y signos. Una enfermedad se caracteriza porque, sin tratamiento, presenta un
desarrollo invariante, predecible y responde también de un modo previsto a los
tratamientos del caso.

Como postulado básico de este modelo, se considera que un importante número de


problemas psicológicos deben ser calificados como enfermedades mentales, sosteniendo
que cada trastorno mental constituye una entidad claramente delimitada, con
características clínicas que constituyen síndromes diferenciados cualitativamente del
funcionamiento sano (Martínez, 1998b).

Con el fin de generar diagnósticos confiables y válidos, se han creado diversos sistemas
clasificatorios, entre los cuales destaca el CIE-10 y el DSM-IV. Este último, aparecido el
año 1994, se caracteriza por su el uso de criterios operacionales, un sistema multiaxial de
diagnóstico y una fuerte base empírica(Martínez, 1998a).

2.1.2. - La labor del psicólogo dentro del enfoque de la "enfermedad mental".

Atendiendo al modelo de la "enfermedad mental", podemos señalar distintas tareas que le


corresponderán a las personas relacionadas con el ambiente de la salud mental:

• Diagnosticar o rotular los comportamientos inadecuados dentro de una categoría


noseológica determinada.
• Tratar la enfermedad, especialmente los aspectos biológicos.
• Evaluar los resultados del tratamiento.

Dentro de esta perspectiva, el psiquiatra sería el encargado principal de realizar estas


tareas, siendo ayudado por otros especialistas en su labor. Al psicólogo, entonces, le
correspondería por un parte ayudar en el diagnóstico señalando características del
paciente tales como inteligencia, personalidad, presencia de organicidad, etc. - evaluación
psicométrica - y, por otra, evaluar los resultados del tratamiento a través de las mismas
pruebas psicométricas. Como se ve, al psicólogo no le corresponde directa
responsabilidad en el tratamiento, sino que sólo evalúa determinadas características del
paciente que pueden influir en el tratamiento o algunos de los resultados que éste ha
provocado en el paciente. A lo más, el psicólogo puede realizar tareas de "psicoterapeuta
auxiliar", siempre supeditado a la dirección del médico(Martí-Tusquets, 1982)

2.1.2. - Evaluaciones psicométricas

La evaluación psicométrica es aquel tipo de evaluación realizada en base a test, escalas o


cuestionarios, las cuales se caracterizan por ser instrumentos sistemáticos y tipificados
que comparan la conducta de 2 o más personas, siendo su utilización estandarizada y para
los cuales se han elaborado normas, es decir, para sus resultados existen parámetros con
los cuales comparar.

Generalmente, la evaluación se hace en base a una batería estándar mínima de


instrumentos, de tal forma que la evaluación está preestablecida y da resultados globales.

Supuestos de la evaluación psicométrica.

La conducta es función de una estructura interna estable del individuo, por lo tanto, se
lleva a cabo una descripción, explicación y clasificación de los aludiendo a factores
internos y se señala que el pasado aporta de modo substancial a la formación de la
personalidad, la cual sería estable y consistente. Las conductas recogidas en el test son
signos de los rasgos subyacentes a la personalidad.

2.1.2.1. - Pruebas proyectivas

Las pruebas proyectivas se caracterizan por la presentación de estímulos ambiguos, ante


los cuales el individuo debe responder de acuerdo a su criterio, lo que implicaría la
expresión de características personales en la respuesta; de este modo, se supone que los
tests proyectivos pueden recoger información sobre la personalidad, motivaciones,
formas de percepción, estado anímico, etc.

Existe un variado número de test proyectivos, entre las cuales se destacan el test de
Rorschach y el Test de Apercepción Temática o TAT.

2.1.2.1.1. - Test de Rorschach

Fue diseñada por el psiquiatra suizo H. Rorschach en 1921 para la evaluación de la


personalidad. Una prueba de Rorschach consiste en 10 tarjetas que exhiben diseños
simétricos de manchas de tinta; las tarjetas son presentadas una a la vez a los sujetos, a
quienes se les pregunta 1) que ven en las manchas y 2) que características de las manchas
lo hacen ver eso.

Las manchas de tinta son consideradas estímulos apropiados porque son ambiguas, no
son amenazadoras y no producen respuestas aprendidas; estas características aportan
información valiosa sobre la actitud con que el paciente enfrenta las situaciones
inestructuradas. (Kaplan y Sadock, 1997).
Existe una variedad de enfoques para interpretar y calificar las respuestas a este test. El
más extendido y reciente es el de Exner, cuyo sistema de puntuación se basa en
revisiones de los hallazgos de investigación y estudios de la técnica de Rorschach(Sue y
otros, 1996). En general, entrega las características del procesamiento perceptivo y
cognoscitivo del sujeto.

Si bien las propiedades psicométricas del test de Rorschach son limitadas, el


procedimiento se está fortaleciendo en tanto los sistemas de codificación se hacen más
específicos y los investigadores dedican más atención a la comprobación empírica de sus
conceptos. La validez de la interpretación puede mejorar con el uso frecuente de la
técnica y con la mayor experiencia clínica. (Kaplan y Sadock, 1997).

2.1.2.1.2. - Test de Apercepción Temática (TAT)

Fue desarrollado primero por H. Murray en 1935. Consiste en 30 tarjetas de dibujo, cada
una de las cuales describe de manera típica dos figuras humanas. Sus poses y acciones
son lo bastante vagas y ambiguas como para estar abiertas a distintas interpretaciones.
Algunas tarjetas son apropiadas para ser aplicadas para todos los grupos, en tanto que
otras son específicas para un solo sexo o edad. Como la técnica de Rorschach, el TAT
entrega motivos, impulsos y procesos de personalidad subyacentes por medio de la
proyección. La mayoría de los clínicos concuerdan, sin embargo, en que el TAT es mejor
para describir aspectos de las relaciones interpersonales. (Sue y otros, 1996).

2.1.2.1.3. -Críticas a las pruebas proyectivas.

Estos instrumentos se caracterizan por una baja confiabilidad y validez. Se dice que
presentan baja confiabilidad porque sus resultados dependen en gran medida de la
capacidad, intuición y formación del clínico, de manera tal que si bien los resultados de la
aplicación pueden ser útiles, es bastante difícil que puedan ser replicados por otro
evaluador. Y en cuanto al problema de la validez, no es posible verificar de manera
inequívoca la adecuación de la medida con aquello que se supone debe ser medido, ya
que generalmente estos son constructos que no son susceptibles de verificación empírica
directa. Todo esto indica que las pruebas proyectivas deben ser usados con precaución y
en conjunto con otras medidas de evaluación.

2.1.2.2. - Pruebas de inteligencia: escalas de Weschler.

Las pruebas de Weschler(WIPPSI, WISC y WAIS) pretenden evaluar la inteligencia a


través de su expresión conductual; cada una de ellas se divide en dos subescalas; la
primera mide habilidades de tipo verbal, en tanto que la segunda evalua las habilidades
manuales o de ejecución.

El puntaje bruto obtenido en la prueba se transforma en puntaje estándar, para sumar los
subtest verbales, manuales o ambos juntos para determinar un CI verbal, CI manual y/o el
CI total. A partir de los puntajes estándar se hacen los análisis cualitativos porque éstos
determinan la posición del sujeto con respecto a la norma de su edad. Se toma como
criterio de normalidad un puntajes estándar de 10 (de 9 a 11 puntos).

Además de la medición de inteligencia, se pueden extraer otros indicadores de la


aplicación de las pruebas de Weschler.

• La indicación más clara de problemas emocionales en el entrevistado en una


disminución en los ítems de aritmética y dígitos, porque son las pruebas más
dependientes de atención y concentración.
• Indicador de una lesión cerebral, estructural o funcional, es la diferencia de más
de 15 puntos entre el CI verbal y manual. En el caso de los adultos, la
discrepancia entre los 2 CI es más claramente indicador de daño que de
disfuncionalidad o inmadurez.

Descripción del informe.

Se empieza la descripción de las funciones partiendo por las que están en mejores
condiciones, disminuyendo hasta las peores. Se nombra la función y el nivel de
desempeño, sin agregar puntaje ni el nombre del subtest correspondiente.

Se puede agregar la descripción cualitativa de algunos ítems, como el de semejanzas (que


identifica análisis concreto, funcional o abstracto, por ejemplo).

• Resultado cuantitativo.
• Análisis cuantitativo.
• Análisis cualitativo.
• Observaciones del evaluador sobre el desempeño (interrupciones, etc.).
• Desempeño armónico o disarmónico.
• Nivel de deterioro (cuando corresponda).
• Nivel de desempeño en subtest sensibles a la ansiedad.
• Dispersión intertest.
• Verbalizaciones significativas del sujeto.
• Índices de organicidad (cuando haya disfunción patológica).
• Recomendación de reevaluar (cuando se noten alteraciones agudas).
• Alternancia de rendimiento en un mismo test (función).

2.1.2.3. - Escalas de diagnóstico y personalidad: MMPI

El MMPI es un cuestionario de personalidad de 566 ítems, de formato papel y lápiz,


creado a comienzos de la década de los 40 y se elaboró por puntos seleccionados bajo un
enfoque empírico. En 1989 se realizó una versión revisada, el MMPI 2, el cual incluye la
revisión del formulario de respuestas, añade varias escalas de comprobación y de
personalidad y recoge datos normativos actuales.
El MMPI comprende 10 escalas clínicas(hipocondría, depresión, histeria, desviación
psicopática, masculinidad/femineidad, paranoia, psicastenia, esquizofrenia, hipomania,
introversión social), 4 escalas auxiliares (ansiedad, represión, fortaleza del yo y
alcoholismo) y tres escalas de validez (mentira, infrecuencia y supresora o de ajuste).

Entre las ventajas del MMPI se encuentra el hecho de que al ser ocupado a gran escala, se
cuenta con un gran conjunto de investigaciones que señalan las correlaciones del MMPI
con distintos tipos de entes clínicos, lo que proporciona información descriptiva,
predictiva, diagnóstica y pronóstica. Otra ventaja radica en su naturaleza ateórica, lo que
incrementa su utilidad.

Entre las desventajas, se señala que los datos normativos de la prueba son anticuados. En
relación al MMPI-2, la cohorte normativa presentaría un nivel educativo elevado y no es
posible comparar los resultados de esta prueba con el MMPI-1, ya que existen diferencias
significativas en la forma de la escala y el tipo de código, por lo que la información
acumulada en el MMPI no puede ser extrapolada directamente al MMPI-2. Con respecto
al aspecto práctico, las pruebas son extensas y las personas que las responden indican que
es mucho el tiempo requerido para completarlas, por lo que se han realizado versiones
abreviadas, en las cuales se encuentran comprometidas la confiabilidad y la validez.
(Kaplan y Sadock, 1997).

2.1.2.4.- Pruebas de organicidad.

2.1.2.4.1.- Test de Bender:

Originalmente fue pensado como un test de personalidad por la teoría Gestalt. Sin
embargo, analizando las reproducciones que hacía el sujeto en relación a diagnósticos
clínicos se hizo evidente que el test era útil para detectar organicidad (daño cerebral).
También hay una escala de valoración emocional que puntúa otros ítems, donde se puede
detectar perturbación o problemas a nivel afectivo; no dice la naturaleza de la alteración
sino su existencia o inexistencia. Junto a esto, se puede determinar la posible presencia de
trastornos psiquiátricos.

2.1.2.4.2.- Escalas de Weschler.

Como se ha señalado anteriormente, las escalas de Weschler pueden detectar organicidad,


en tanto se presentan diferencias muy grandes de rendimiento (mayores a 15 puntos)
entre las dos subescalas. También se sospecha daño orgánico en caso de alternancia de
rendimiento, o sea, cuando el individuo responde de manera alterna a ítems de creciente
dificultad.
El CI de la subescala de rendimiento o manual es un predictor casi tan confiable de
presencia de lesión cerebral como el de la escala completa. El deterioro desproporcionado
de la escala verbal se asocia, sobretodo, con lesiones en el hemisferio izquierdo. Los
pacientes con lesión en el hemisferio derecho presentan un deterioro específico en la
escala manual con lenguaje casi intacto y CI verbal normal, con dificultades de la guía
visual del movimiento.

Las lesiones del lóbulo parietal de cada hemisferio pueden comprometer la capacidad
visoespacial. La hemiparesia leve derecha puede reducir la velocidad de codificación y,
por lo tanto, el CI de rendimiento, en un paciente con enfermedad del hemisferio
izquierdo (Kaplan y Sadock, 1997).

2.1.3.- Crítica al modelo diagnóstico-evaluativo

2.1.3.1.- Crítica a la aplicación del modelo médico a la conducta anormal.

Según Gergen (1994), en la conceptualización del trastorno mental por parte del modelo
médico ha primado una conceptualización de tipo pictórica del trastorno mental, en el
cual se haría referencia a la acción de crear términos que reflejarían condiciones
existentes en la mente. De este modo, la gente expresa enunciados sobre su estado mental
y el terapeuta intenta, a través de las palabras del paciente, "ingresar" en su mundo.
Existen variadas críticas acerca de este enfoque pictórico del lenguaje en la ciencia, ya
que los términos constituirían meras construcciones; en la psicología, el problema es aún
mayor, ya que no existe la posibilidad de crear referentes concretos visibles que unifiquen
criterios. El lenguaje pictórico de los estados mentales, entonces, tendría un carácter
reificativo, es decir, trata como real aquello de lo que habla el lenguaje, sin cuestionarse
la certeza de ese conocimiento; esto no significa que en la mente del individuo no ocurran
diversos procesos al realizar una acción, pero no nos es posible asegurar con certeza que
un individuo "posea" un determinado estado mental al realizar determinadas conductas.

De acuerdo a estos planteamientos, el modelo médico parte de supuestos no


comprobados, por lo que su utilización en la resolución de problemas psicológicos puede
traer efectos negativos, ya que por una parte, considerara a la conducta como determinada
de modo unilateral y exhaustivo por variables de tipo biológico - en el enfoque
tradicional - o por variables psicológicas y sociales - en los modelos psicosociales -, no
considerando planteamientos teóricos alternativos que consideran a la conducta humana
como parte integrante de un sistema complejo, con características como la causalidad
circular y la equifinalidad, que imposibilitan la atribución de un comportamiento a una o
más causas determinadas, ya que las supuestas "causas" y "efectos" se determinan
mutuamente en pautas más complejas de interrelación, donde las causalidades definidas
por un observador determinado son meras puntuaciones dentro de una pauta mayor que
tiene como función mantener la homeostasis de un sistema más complejo (Escobar y
Cova, 1997; Keeny, 1987). Por otra parte, desde una perspectiva conductual, la condición
de anormalidad o normalidad no son cualitativamente distintas, sino que reflejan juicios
de las personas basados en una multitud de criterios; además, los procesos que llevarían a
la génesis, manutención y desarrollo de la conducta normal como de la anormal serían los
mismos - procesos de aprendizaje, diversos factores psicobiosociológicos. (Martínez,
1998b)

Razones que explican la utilización del modelo médico para el enfrentamiento de la


conducta anormal

Según Martínez (1998b), entre los factores que permiten entender la aplicación del
modelo médico a los problemas de conducta anormal, encontramos:

1. La fuerza histórica de la autoridad de la medicina: porque su ejercicio es capaz de


aliviar el sufrimiento y mantener la vida.
2. Redefinición como enfermedad de las "posesiones demoníacas" y el consiguiente
beneplácito por parte de la sociedad: se dio origen a un trato más benigno para los
pacientes de hospitales psiquiátricos, induciendo una visión naturalista a la
investigación.
3. Correlación entre determinadas disfunciones cerebrales y patrones anormales de
comportamiento: lo que indujo a sostener una causalidad directa entre ellas.
4. Desarrollo de los psicofármacos a partir de los '50, que demostraron ser eficaces
para reducir transitoriamente las manifestaciones psicológicas perturbadas.
5. Relativa ignorancia psiquiátrica de los avances en el conocimiento psicológico.

2.1.3.2.- Consecuencias de la aplicación del modelo médico a la conducta anormal.

Gergen(1994) señala 3 consecuencias negativas sobre la sociedad y el individuo de esta


forma pictórica de describir los trastornos mentales:

• Jerarquía social: El vocabulario del déficit mental tiene como base diversas
suposiciones sobre el bien cultural, sobre el ideal de personalidad y las ideologías
políticas asociadas, siendo, de este modo, pautas de evaluación de las personas.
Los términos del déficit mental degradan a los sujetos que son calificados,
creando jerarquías sociales entre los "individuos poco ideales" y los "normales".
• Erosión Social: Los términos del déficit mental se insertan dentro de la realidad
médica y, por lo tanto, participan de los conceptos de enfermedad, diagnóstico
profesional y tratamiento; los individuos son eliminados de su contexto social
para entrar en un proceso de "realineación profesional", lo que rompe los lazos del
individuo con su comunidad. La comunicación que se establece con el terapeuta,
en términos generales autorreferente, va en desmedro de la comunicación que
debería existir entre los individuos en su vida habitual.
• Autodebilitamiento: Los términos del déficit mental caracterizan al individuo en
su totalidad; no se limitan a una circunstancia particular, sino que afectarían a
todas las conductas que el sujeto realiza; así, todas las acciones futuras del
individuo, tras el diagnóstico, son vistas en función de su potencialidad
problemática o en lo disminuida que puedan estar por el trastorno mental. Junto a
esto, los existencialistas reclaman que el vocabulario del déficit le quita a las
personas la posibilidad de sentirse actores de sus vidas, ya que las enfermedades
mentales le impedirían llevar el control de sus pensamientos y acciones, las cuales
sólo podrían ser guiadas adecuadamente por profesionales. Además, el
vocabulario del déficit desvía la búsqueda de las causas de los trastornos de su
contexto cultural, salvando a la sociedad de su responsabilidad.

2.2.- Enfoque terapéutico integrado.

Como respuesta al modelo médico de enfrentamiento a la conducta anormal, han surgido


variadas respuestas desde muchos campos del conocimiento, y especialmente desde la
psicología. En la presente sección se presentarán distintos modelos que pretenden dar
respuesta al como se desarrollan las enfermedades mentales y como enfrentarlas, desde
distintos niveles de acercamiento que disienten o complementan en modelo médico. En
primer lugar, se presentará en modelo biopsicosocial multifactorial de EVAC, el cual da
cuenta de cómo se desarrollan y mantienen las enfermedades mentales; en segundo lugar,
se presenta una breve descripción del modelo de evaluación conductual, el cual
constituye un complemento muy valioso al enfoque diagnóstico psiquiátrico al entregar
datos pertinentes a la etiología y al tratamiento de los factores psicosociales del trastorno
mental. Finalmente, se entregará una breve reseña acerca de las características y objetivos
de la psicología comunitaria, la respuesta frente al descontento hacia los modelos
individuales de tratamiento hacia las enfermedades mentales, y en relación al punto
anterior, se presentará una forma alternativa de relación en el contexto de los servicios
hospitalarios de salud mental

2.2.1.- Enfoque alternativos de evaluación y tratamiento de la conducta anormal

2.2.1.1.- El modelo EVAC o de estrés-vulnerabilidad-afrontamiento-competencia


(Liberman, 1993)

Introducción.

Como un modo de explicar la extrema variedad inter e intraindividual en la evolución de


los trastornos mentales crónicos, se ha postulado un modelo biopsicosocial que toma en
cuenta tanto las variables que influyen en el inicio, evolución y desenlace de los síntomas
y en el comportamiento social del individuo de conducta anormal; éstas comprenden las
variables que favorecen la aparición de trastornos mentales, sean de orden interno -
factores de vulnerabilidad - o externo - situaciones de estrés así como los factores que
protegen al individuo; si bien este enfoque se ha utilizado para explicar el desarrollo de la
esquizofrenia, parece ser un buen punto de referencia para comprender otros trastornos,
tales como la depresión por ejemplo.

Las variables involucradas en el modo son conceptualizadas en los siguientes términos


por Liberman(1993):
"Los factores de vulnerabilidad para producir trastornos mentales graves son
anormalidades patológicas, relativamente resistentes de los individuos, presentes antes,
durante y tras los episodios sintomáticos. Las variables protectoras o moderadoras son
factores ambientales y personales que determinan cuándo un determinado nivel de
vulnerabilidad al trastorno mental conduce a una sintomatología manifiesta bajo un
determinado nivel de estrés. Los estereros son acontecimientos ambientales o
transitorios que exigen del individuo cambios para adaptarse y que cuestionan su
capacidad de afrontamiento y competencia habituales" (Liberman, 1982, en Liberman,
1993, p.31).

Sintomatología, conducta: un producto de los factores agresores y de protección.

De acuerdo al modelo EVAC, el individuo que presenta una afección psiquiátrica no


puede considerársele un "enfermo", sino una persona con una predisposición a sufrir
determinada sintomatología, la cual será elicitada por la presencia de acontecimientos
vitales estresantes o por la tensión presente en la familia o en trabajo, en tanto estos
sobrepasen las capacidades de afrontamiento del individuo o de su medio social:

"Para los modelos biologicistas o psicosociales, los períodos de salud del sujeto
vulnerable son considerados como respiros temporales en una vida de continuos
trastornos. Para el modelo de la vulnerabilidad, los episodios de trastorno no son sino
interrupciones temporales de una vida esencialmente sana".(Lemos, n.d., p.244)

. De este modo, es importante considerar que para evitar la recidiva en cualquier tipo de
trastorno es importante que se encuentren presenten los factores de protección del
individuo, siendo los más importantes la capacidad de afrontamiento y competencia de
los individuos, las familias, los sistemas de apoyo naturales y el tratamiento profesional;
este último incluye , por un lado, la mantención de una medicación que controle los
factores biológicos de vulnerabilidad, y por otro, los programas de rehabilitación
conductual que incluyen el aprendizaje de habilidades sociales y laborales.

La rehabilitación psicológica de acuerdo al modelo EVAC

En primer lugar, el modelo EVAC alienta a diseñar intervenciones farmacológicas que


modifiquen el efecto de los factores de vulnerabilidad psicobiológicos, elevando el
umbral en el que lo estresores ambientales precipitan la sintomatología; no obstante, la
modulación de la vulnerabilidad biológica no resuelve del todo la susceptibilidad a las
recaídas cuando la persona se enfrenta a estresores importantes, cuando se pierde el
apoyo social o se ve sobrepasada la capacidad de resolver sus problemas. Tomando en
cuenta esto, resulta fundamental el papel de las "intervenciones psicosociales específicas
para desarrollar habilidades de afrontamiento personales y familiares y competencia
interpersonal a modo de factores de protección"(Liberman, 1993, p.31)

El afrontamiento da cuenta de los "modos tanto intrapsíquicos como comportamentales


mediante los que las personas manejan las demandas de un suceso estresante y las
emociones asociadas a éste" (Pez, 1985, p.396) , los cuales evitan la aparición de una
recaída. Entre los factores que intervienen en las conductas de afrontamiento
encontramos la percepción de autoeficacia, las habilidades sociales y de autonomía del
individuo, la presencia de una red de apoyo que le brinde las herramientas necesarias a
éste para lograr sus objetivos y la presencia de habilidades y capacidades suficientes para
enfrentarse a los desafíos y cambios del ambiente. Todos estos factores influyen en la
competencia real del individuo, o sea, la capacidad que tendrá el sujeto para satisfacer sus
propias necesidades.

2.2.1.2.- La Evaluación conductual

Según Liberman (1993), un adecuado diagnóstico de acuerdo al modelo psiquiátrico (una


correcta clasificación dentro de las categorías del DSM-IV), permitiría una "adecuada
prescripción farmacológica, la decisión sobre tratamientos y ubicación del paciente, la
elección de actividades terapéuticas y mejorar las estrategias del paciente para afrontar y
dominar la psicopatología"(p.63).

Mientras que la evaluación sintomatológica parece ser la adecuada para determinar el tipo
de farmacología a utilizar (recordemos que el modelo médico es el adecuado para
estudiar y tratar los asuntos biológicos), el enfoque adecuado para analizar y tratar los
problemas psicosociales parece ser el de tipo conductual; de acuerdo al enfoque EVAC,
es necesario comprender los dos aspectos.

La evaluación conductual es el método que permite determinar los déficits, excesos y


logros conductuales del paciente que facilitan o perjudican las actividades del paciente.
Se parte con una operacionalización de los problemas del paciente en términos
conductuales concretos y específicos, con la finalidad de lograr una adecuada
observación y cuantificación de éstos, con el propósito de establecer objetivos (también
conductuales), claros, precisos y susceptibles de medición; junto a esto, se realiza un
análisis funcional de la conducta, de modo tal de establecer cuales son los antecedentes y
consecuentes de la conducta problema, de modo tal que permita determinar cual será el
tipo de tratamiento (programa de reforzamiento, modelado, moldeado, etc.) a utilizar
(Escobar y Cova, 1997; Martínez, 1998a; Liberman, 1993)

2.2.1.3.- La Psicología Comunitaria

La Psicología Comunitaria concibe al individuo como un participante en varios sistemas


sociales y encauzar la intervención hacia la modificación de esos aspectos de un sistema
que favorecen la adquisición de reacciones anormales.

Una de las fuerzas impulsoras del movimiento de intervención a nivel comunitario a fines
de los 50 e inicios de los 60 fue la decepción que produjo en algunos círculos la
aplicación de los métodos tradicionales al tratamiento de psicopatías. Todos ellos
insistían en la necesidad del tratamiento individual y de confinar a los pacientes en
instituciones psiquiátricas; los partidarios de la psicología comunitaria se inclinan por la
prevención de la conducta anormal, o por lo menos, su detección temprana y la aplicación
del tratamiento antes que empeore el paciente. Lo importante es evitar la génesis de la
psicopatología en base al cambio de los sistemas sociales que la propician(Martin, 1985).

De este modo, la Psicología comunitaria es un enfoque de la salud mental que toma en


cuenta la influencia de los factores ambientales y fomenta el uso de recursos y agencias
comunitarios para eliminar la condición que producen problemas psicológicos. Para
muchos su enfoque y énfasis ecológico en la competencia y en la prevención representan
una desviación drástica de las practicas de la psicología clínica. Esta diferencia es
evidente en especial en los siguientes áreas importantes de concentración:

• Enfoque ecológico social: la psicología comunitaria se enfocan la ecología


humana, la interacción entre los seres humanos y sus ambientes.
• "hacer igual que estudiar": se enfatiza la teoría y la práctica. Los psicólogos
comunitarios intentan no sólo comprender y estudiar los factores contextuales,
sino además aplicar la investigación a problemas y cuestionar la vida real.
• Enfasis en las ventajas y competencias psicológicas: la psicología comunitaria
busca fomentar las competencias y aumentar el potencial de afrontamiento de las
personas que pueden exhibir o no los trastornos mentales.
• Actividades de prevención: los psicólogos comunitarios abogan por programas
que previenen el desarrollo de casos nuevos de problemas emocionales y
conductuales.

La Psicología comunitaria ha evolucionado sobre todo en respuesta a una insatisfacción


creciente con los enfoque tradicionales de la Salud mental. El interés en la psicología
comunitaria creció en parte debido que los psicólogos se preocuparon más por el papel de
las fuerzas ambientales que por la dinámica de la psique del individuo; de este modo, se
sugiere que la adaptación de una persona depende de la naturaleza y el grado de
estresantes ambientales, de las competencias y habilidades del individuo y de los tipos de
recursos disponibles en la comunidad para ayudar a las personas a enfrentar el estrés (Sue
et al., 1996)

Desigualdades en la distribución de servicios:

Un factor importante que influyó en el desarrollo del movimiento de la psicología


comunitaria fue la calidad discriminativa o carente de respuestas de los servicios de salud
mental disponibles para miembros de grupos minoritarios y pobres. Varios estudios han
indicado las dificultades para establecer confianza, compenetración y una relación de
trabajo entre pacientes y terapeutas que difieren en raza, clase socioeconómica y estilo de
vida. Los terapeutas que difieren de los pacientes en estas características pueden ser
insensibles a las necesidades de su clientes o pueden fallar en considerar de manera
adecuada la influencia del ambiente social en el que viven sus pacientes.

La búsqueda de enfoques alternativos para la atención de la Salud Mental ha sido


estimulado por la falta de profesional suficiente para satisfacer la necesidad del
tratamiento especializado, por inconformidad con el enfoque actual, por los costos
elevados y la ineficacia de la, hospitalización y por la desigualdades en la distribución de
los servicios de Salud Mental.

Los programas basados en la comunidad son muy diversos. Sin embargo, varias
características son muy particulares del enfoque comunitario de la psicología. Éstas
incluyen establecer un sistema de centro de salud mental comunitarios, enfatizar la
prevención, el entrenamiento de los paraprofesionales, volverse activos social y
políticamente y hace un uso creciente de los apoyos profesionales.(Sue et al, 1996)

2.2.1.4.- La función del psicólogo en el ambiente de la salud mental.

En vez de tratar de suprimir completamente la hospitalización, como sugieren algunos


partidarios de la psicología comunitaria, otros proponen cambios radicales en el ambiente
hospitalario para que sea más terapéutico; es aquí, donde el psicólogo puede cumplir una
importante función.

Maxwell Jones (1953) fue uno de los primeros psiquiatras que puso en práctica estas
ideas. El implementó una "unidad de rehabilitación social", en el Belmont Hospital, cerca
de Londres, y a su método lo llamó comunidad terapéutica. Se planteaba que los
pacientes participaran activamente en su tratamiento y en el de otros, así como en varios
aspectos de las actividades diarias del hospital, lo cual contrastaba notablemente con su
papel pasivo habitual. También se modificaron las funciones del personal. En las
reuniones de la comunidad, lo médicos, enfermeras y psicoterapeutas debían abandonar
su papel normal e interactuar entre sí y con los pacientes en forma espontánea. La
finalidad global de esta terapia ambiental era crear una atmósfera de aceptación y respeto
que ayudará a reinstaurar la autoestima del paciente, a menudo destruida, y convencerlo
de que debía intervenir en el proceso de su rehabilitación.

Este programa tiene la necesidad de ser aplicado por personal especializado, que sepa
tratar al paciente como un ser humano y no como un enfermo, además de persuadirlo de
asumir cada vez mayores responsabilidades en torno a su vida y a su rehabilitación. El
psicoterapeuta debe enseñar habilidades específicas al paciente, como al resto de la
comunidad terapéutica, para que el fin de crear un ambiente hospitalario más terapéutico
se logre.

2.2.2.-Vías de intervención del psicólogo en los problemas psiquiátricos.

De acuerdo a lo planteado en la sección anterior, se pueden concluir que no es posible el


enfrentamiento de los problemas psiquiátricos mediante intervenciones aisladas, sino que
se hace necesario un enfoque biopsicosocial que involucre la mayor cantidad de factores
que puedan afectar al individuo, junto a "una orientación de prevención y cambio social
[...]; es decir, de transformación de los factores sociales causantes del deterioro
emocional" (Páez, 1985, p.402).

Es aquí donde el psicólogo puede cumplir un rol fundamental. Si bien el control de las
variables biológicas le compete al psiquiatra, todo lo relacionado con la enseñanza de
habilidades sociales, cambio conductual, cambio social y esfuerzos comunitarios son
aspectos que están directamente relacionados con la formación del psicólogo como tal.
Como ejemplo de posibles vías de intervención, se detallarán dos importantes tareas que
le competen al psicólogo en la atención de sujetos con problemas psiquiátricos: el
adiestramiento en habilidades sociales y la intervención en la familia.

2.2.2.1.- Adiestramiento en habilidades sociales.

Los sujetos que sufren de afecciones psiquiátricas, especialmente los esquizofrénicos,


presentan generalmente deficiencias en habilidades sociales, lo cual les produce
dificultades tanto para lograr la satisfacción de sus necesidades materiales como de
filiación. Así, "a menudo son explotados, apartados o simplemente ignorados en la
actividad de la vida diaria. En ocasiones, frustrados por su incapacidad para satisfacer sus
necesidades, actúan agresivamente y hostilmente"(Liberman, 1993, p.131). En gran parte,
los problemas de los pacientes con problemas mentales radica en la dificultad que tienen
para expresar sus deseos y sentimientos, lo que les impide relacionarse de manera
adecuada con las personas de su ambiente, disminuyendo su calidad de vida. Se ha
relacionado esta deficiencia en el ámbito de las habilidades sociales con un aumento en el
pronóstico de recaídas y la presencia de estas habilidades como un indicador protector
para la aparición de la esquizofrenia y como un factor reductor de las tensiones familiares
y de los índices de rehospitalización.

Las habilidades sociales se conceptualizan como aquellas capacidades - comunicación


verbal y no verbal, sentimientos, percepciones y actitudes ante el contacto interpersonal -
que posibilitan resultados satisfactorios en la interacción interpersonal; entre las
habilidades sociales principales encontramos la percepción social adecuada, el
procesamiento cognitivo adecuado de la situación social para una buena selección de
alternativas y la adecuada ejecución conductual de la alternativa elegida. Las habilidades
sociales pueden ser consideradas como uno más de los procesos de afrontamiento al
trastorno mental; de acuerdo a las teorías del aprendizaje, el aprendizaje de
comportamientos prosociales reforzantes desplaza la conducta desadaptativa ( o en
lenguaje médico, sintomática).

La adecuada implementación de un programa de habilidades sociales incluye los


siguientes pasos (Liberman, 1993):

• Definición del problema de una manera operacional.


• Inventario de las capacidades del paciente en el aspecto social.
• Establecimiento de una alianza terapéutica reforzante
• Establecimiento de objetivos concretos y específicos, evitando la discusión
excesiva sobre los problemas del paciente
• Ensayo conductual de las habilidades a adquirir.
• Reforzamiento positivo de las conductas objetivo
• Moldeamiento, o constitución de secuencias de aprendizajes sencillos para el
logro final de un aprendizaje complejo
• Modelamiento, o demostración in vivo de la conducta deseada.

2.2.2.2.- Intervención en la familia

Desde hace tiempo se ha señalado la importancia de la familia en relación a los trastornos


psiquiátricos. En una primera instancia, se señaló la posible etiología genética de la
conducta esquizofrénica; más tarde, teorías como la del "doble vínculo" ya no señalan
una causalidad de tipo biológico, sino psicosocial en el surgimiento de la esquizofrenia.
La teoría de sistemas ha generado una abundante literatura sobre las estructuras y pautas
de comportamiento características de las familias que presentan miembros ya sea
anoréxicos(Díaz, Gayó y otros, 1999) , como esquizofrénicos (Martí-Tusquets, 1982).

Desde un enfoque centrado en la integración de acciones a nivel terapéutico entre


psiquiatras y psicólogos, el modelo conductual de intervención familiar parece ser el más
adecuado. Esta visión considera que la responsabilidad primaria de la atención de las
personas con trastornos conductuales recae generalmente en la familia, la cual debe
prepararse a través del aprendizaje de las características del trastorno del individuo
afectado y el adiestramiento en habilidades específicas para afrontar a largo plazo la
afección; además, debe brindarse apoyo a las familias afectadas por el estrés y tensión.

Los objetivos centrales del tratamiento de familia son :

• Reducir la tensión del paciente y de su familia entregando información clara sobre


el trastorno: es importante que el terapeuta presente de manera clara y adecuada a
la familia las características de la afección, de manera tal de disminuir el nivel de
autoculpabilización, confusión e indefensión de la familia, de manera tal de que se
formulen objetivos más realistas con el paciente.
• Enseñar habilidades de resolución de problemas: como se ha señalado
anteriormente, uno de los factores que predispone al paciente a las recaídas es la
presencia de factores estresantes que no pueden ser superados con los recursos
disponibles. De ahí que es necesario preparar a las familias y al individuo en
habilidades que permitan un afrontamiento adecuado a los problemas, reduciendo
la carga de estrés sobre cada miembro del grupo y especialmente sobre el
paciente.

2.2.3.-Rol del psiquiatra y el psicólogo en distintos trastornos conductuales.

2.2.3.1- Depresión

La depresión es un trastorno afectivo que se caracteriza por tristeza intensa, sentimientos


de inutilidad y aislamiento de los demás. También se presentan síntomas cognitivos como
pesimismo profundo acerca del futuro, desinterés, disminución de la energía, pérdida de
la motivación y pensamientos suicidas.
Tratamiento

Rol del psiquiatra: Este se encarga fundamentalmente de tratamientos biomédicos que


alteran el estado físico o bioquímico del paciente, lo que incluye la medicación y terapia
electroconvulsiva.

La medicación incluye la utilización de dos tipos de fármacos: los antidepresivos


tricíclicos, que son considerados como los más efectivos, y los inhibidores de la
monoaminoxidasa (MAO). Aunque los inhibidores de la MAO son recetados en la
actualidad para pacientes deprimidos que no han respondido bien al tratamiento con
tricíclicos, tienen muchos efectos secundarios que incluyen insomnio, irritabilidad,
mareos, estreñimiento e impotencia; el más grave es la incompatibilidad con la tiramina
del queso, la cual se encuentra en productos consumidos diariamente, por lo que si
alguien está utilizando algunos de estos fármacos debe restringir el consumo de tiramina,
pues de no hacerlo, desencadena una reacción que comienza con un aumento de la
presión sanguínea, vómitos y contracción muscular y puede dar como resultado una
hemorragia intracraneal seguida por la muerte.

La terapia electroconvulsiva se reserva para pacientes con depresión grave que no han
respondido bien a los fármacos. El procedimiento consiste en aplicar un voltaje eléctrico
moderado al cerebro durante hasta medio segundo. La respuesta del paciente es una
convulsión (ataque) que dura unos 30 segundos seguidos por una coma de 5 a 30
minutos. Los pacientes con depresión más grave muestran al menos una mejoría
temporal, sin embargo los efectos secundarios incluyen dolores de cabeza, confusión y
pérdida de la memoria. Esta técnica es controvertida y muchos han sugerido que sea
prohibida.

Rol del psicólogo: Debido a que el uso de medicación antidepresiva implica una cantidad
de desventajas, se ha procurado un enfoque psicoterapéutico para la depresión. Una
variedad de formas psicológicas de tratamiento han sido usadas (psicoanálisis, terapias
interpersonales y familiares), todas éstas presentando algo de éxito. La terapia más
prometedora resulta ser la cognitivo conductual.

Terapia cognoscitiva conductual: Como su nombre implica, la terapia cognoscitiva


conductual combina estrategias cognoscitivas y conductuales. El componente
cognoscitivo implica enseñar al paciente: 1) a identificar pensamientos (cogniciones)
autocríticos negativos que ocurren de manera automática, 2) a notar la conexión entre los
pensamientos negativos y la depresión resultante, 3) a examinar con cuidado cada
pensamiento negativo y decidir si puede ser apoyado y 4) a intentar reemplazar los
pensamientos negativos distorsionados con interpretaciones realistas de cada situación
(Sue, D. et al. 1996). La terapia cognitiva conductual parece muy promisoria como un
tratamiento plausible para la depresión; incluso, esta terapia puede reducir el riesgo de
episodios de depresión que ocurren después del tratamiento.

Otra técnica dentro de este mismo enfoque consiste en utilizar el autorrefuerzo en el


tratamiento de la depresión. Se ha observado que el deprimido suele asignarse tasas bajas
de autopremio y altos índices de autocastigo en comparación con los no deprimidos. En
base a esto se ideó un sistema de adiestramiento destinado a invertir esas tendencias de
autorrefuerzo. En primer lugar enseñaron a los individuos a asistir a acontecimientos más
positivos o agradables, a fijarse metas realistas y graduales de cambio conductual, a
sumistrarse abundantes premios dependientes de la realización de pequeños pasos hacia
su meta.

Los pacientes deprimidos tratados con terapia cognoscitiva tienen menor probabilidad de
desarrollar síntomas subsecuentes de depresión en comparación con aquéllos tratados
farmacológicamente. Los cambios cognoscitivos en los estilos explicativos y las
atribuciones entre los pacientes en terapia cognoscitiva pueden ayudar a prevenir los
síntomas depresivos. Se han hecho algunos intentos para combinar la terapia cognoscitiva
y la cognitivo conductual con la medicación antidepresiva. Los primeros hallazgos en
dicho tratamiento han sido positivos. La investigación posterior ha cuestionado si la
combinación es superior al uso de sólo una (terapia cognoscitiva o medicación
antidepresiva). Una revisión reciente en la investigación ha indicado que la terapia
cognoscitiva es tan efectiva como usar medicación y que usar ambas no es superior a usar
cualquier forma de tratamiento para pacientes con depresión aguda.

2.2.3.2.- Esquizofrenia-psicosis

La esquizofrenia es un tipo de trastorno clasificado según el DSM IV dentro de los


trastornos psicóticos. Los síntomas de la esquizofrenia implican delirios, alucinaciones,
trastornos del pensamiento y conducta extraña. Estos son descritos a menudo como
síntomas positivos, o que están presentes durante la fase activa del trastorno y tienden a
desaparecer con el tratamiento. Los síntomas negativos son asociados con
funcionamiento social premórbido inferior y un pronóstico peor. Estos incluyen afecto
abatido, pobreza de lenguaje, anhedonia y apatía (Sue et al, 1996).

Tratamiento

Rol del psiquiatra: Aparte del proceso evaluativo y diagnóstico de la esquizofrenia, el


psiquiatra se encarga fundamentalmente de tratar con la base biológica de la
esquizofrenia, por medio de la medicación antipsicótica o neurolépticos. Actualmente el
fármaco de mayor uso es la Clozapina, pareciendo ser que posee menos efectos
secundarios que otros medicamentos.

Las medicaciones antipsicóticas están lejos de ser perfectas y pueden producir diversos
efectos secundarios desagradables en extremo que semejan condiciones neurológicas. La
mayor parte ofrece poco alivio para los síntomas negativos tales como retraimiento
social, apatía e higiene personal deteriorada. Y muchos esquizofrénicos no se benefician
en absoluto de la medicación antipsicótica. A pesar que la clozapina tiene menos efectos
secundarios, podría aparecer la agranulocitosis, la cual implica lesiones de las membranas
mucosas o del sistema gastrointestinal, lo que es potencialmente fatal. Además los
clínicos a menudo no se percatan de posibles reacciones a los fármacos como por
ejemplo, intranquilidad motora , terror extremo e incluso intentos suicidas compulsivos.
Rol del psicólogo: La mayoría de los clínicos en la actualidad están de acuerdo en que el
tratamiento más benéfico para la esquizofrenia es alguna combinación de medicación
antipsicótica y terapia, es aquí donde interviene el psicólogo.

Terapia cognitivo conductual: Debido que los esquizofrénicos carecen de manera típica
de habilidades sociales, casi siempre se incluye un programa de entrenamiento para
contrarrestar esta carencia como parte de la terapia conductual. La terapia enfatiza las
habilidades de comunicación y el entrenamiento de la asertividad. El paciente es
colocado de manera repetitiva en situaciones sociales que tiende a evitar. Esto disminuye
la ansiedad del paciente al punto de que las buscará en lugar de evitarlas. Esta es una
contribución fundamental debido a que el retraimiento social es un síntoma
esquizofrénico que no es tocada por la medicación psicótica. (Martin, B. 1985). Este tipo
de terapia también ha sido usada para reducir el impacto de delirios , alucinaciones y
otros trastornos del pensamiento, por medio de explicaciones desestigmatizantes de sus
síntomas y entrenamiento para cuestionar los síntomas psicóticos. Se les explica que el
estrés a menudo produce reacciones comunes como ideas de referencia, paranoides e
interpretaciones equivocadas de los eventos. Los pacientes son enseñados a analizar sus
síntomas, llegando a concluir que sus creencias no son realistas.

Otro tipo de intervención es la Terapia psicológica integrada (TPI). Este programa


identifica las deficiencias cognoscitivas específicas mostradas por los esquizofrénicos e
implica: a) Diferenciación cognoscitiva, en la cual los pacientes son enseñados a
discriminar categorías de estímulos al participar en tareas perceptivas, aprendiendo a
formar conceptos y a recuperar información apropiada. b) Percepción Social, aquí los
pacientes aprenden a reconocer de manera apropiada y a responder a las claves sociales.
c) Comunicación Verbal, se ayudan a los pacientes aprender a concebir y evaluar las
declaraciones verbales. d) Habilidades Sociales e Intervenciones Interpersonales.

Apoyo Familiar: Ya que la mayoría de los pacientes recuperados regresan a vivir con
sus familias, las nuevas intervenciones psicológicas se han enfocado de tratar de mejorar
la interacción entre el paciente y los miembros de la familia, evitando así posibles
recaídas. Esto implica difundir información acerca del trastorno entre las familias e
esquizofrénicos y enseñar a éstas y al esquizofrénico cómo modificar sus patrones de
comunicación. Para esto se identifican las interacciones estresantes y se realiza un
entrenamiento en métodos de comunicación alternativos. Se enfatiza habilidades
específicas, tales como escuchar, hacer peticiones claras, enfocar el reforzamiento
positivo y reducir las críticas. (Sue, D. 1996)

3. - La labor del psicólogo en Chile

3.1. - Antecedentes.
Las enfermedades mentales, tanto en Chile como en el mundo, han experimentado un
progresivo aumento en importancia. En Chile, la mortalidad y discapacidad debida a
enfermedades mentales es responsable ya de alrededor del 15% de los años de vida que
se pierden por causa de la enfermedad. Afortunadamente, estudios sistemáticos acerca de
los tratamientos actualmente disponibles para las distintas enfermedades mentales
demuestran que su efectividad en cuanto a disminuir la intensidad y duración de la
discapacidad, el número de atenciones de salud en general en las personas afectadas y la
mortalidad por todas las causas y suicidio tienen un impacto mucho mayor que el costo
del tratamiento mismo. Junto a esto, el costo del tratamiento de una enfermedad mental
que permite disminuir la pérdida de años de vida saludable es mucho menor que el costo
de un programa de Tratamiento por cáncer o un by-pass coronario para conseguir esa
misma disminución.

En las políticas de Salud Mental vigentes desde 1993 se definieron como áreas relevantes
el Abuso de Alcohol, la Salud Mental de Niños y Adolescentes y los Discapacitados de
Causa Psíquica; y se incluyeron estrategias innovadoras promovidas internacionalmente,
como la Salud Mental en Atención Primaria, y especialmente, temas emergentes como la

Violencia y el Consumo de Drogas Ilícitas. La implementación del Plan ha sido


progresiva y el desarrollo en las distintas áreas se ha dado de manera desigual, de modo
tal que no se ha logrado un aumento suficiente de la cobertura, calidad y oportunidad de
las atenciones como para que sea valorado por las personas ni para mejorar el nivel de
salud mental de la población beneficiaria.

3.2. - Importancia de la psicoterapia en el tratamiento de las enfermedades


mentales.

De acuerdos a los datos recogidos por el Ministerio de Salud (2000), la psicoterapia sería
un pilar fundamental en el tratamiento de las enfermedades mentales. De este modo:

• Las psicoterapias específicas para depresiones (cognitivas, conductuales,


interpersonales) pueden ser tan efectivas como los medicamentos en cuadros de
mediana o baja severidad, o reforzar el efecto de los medicamentos en cuadros de
mayor severidad.
• Disminución significativa de síntomas de Trastorno de Estrés Post-Traumático
con terapia cognitiva conductual
• Con terapias conductuales y cognitivas se obtienen resultados comparables a los
de medicamentos en Trastornos de Pánico y Agorafobia, con efectos sostenidos
durante seguimientos de 2 o más años
• La adición de tratamientos psicosociales específicos a los antipsicóticos reduce la
tasa de reingresos a un 25 a 30% en un período de 2 años
• Existe consenso entre los expertos nacionales e internacionales acerca de la
efectividad tanto de las intervenciones psicosociales y el tratamiento
farmacológico con psicoestimulantes Trastornos de Hiperactividad y Déficit
Atencional, coincidiendo en
• que ésta es mayor cuando ambos tratamientos se complementan

3.3. - Brecha entre recursos existentes y recursos requeridos.

De acuerdo a los datos del Ministerio de Salud en 1998(2000), la necesidad de psicólogos


en atención primaria está cubierta sólo en un 30%, ya que de los 370 psicólogos
necesarios, sólo habría en servicio unos 111. Esto es importante, ya que refleja una
necesidad importante por parte de la comunidad de psicólogos.

3.4.- Modelo de funcionamiento de los sistemas de Salud Mental en Chile.

Las políticas a seguir en los próximos años, en los distintos niveles de atención con
respecto a la atención psicoterapéutica, son las siguientes:

• En relación a la atención primaria, se estima necesaria la implementación de


establecimientos y equipos encargados de promocionar la salud mental y que
posean la capacidad de reconocer, tratar y derivar las enfermedades psiquiátricas,
que trabajen en coordinación con el resto del equipo de atención de los centros de
atención primaria y dentro de los parámetros dictados por un Programa Nacional
de Salud Mental y Psiquiatría; se estima necesaria la incorporación de psicólogos
a los centros de salud mental y a los consultorios Urbanos.
• En relación a la atención psiquiátrica, se requiere de acuerdo a estándares basados
en el diagnóstico epidemiológico, a las necesidades expresadas localmente por la
población, y a sus características socioculturales, como mínimo en lo relacionado
a la psicoterapia:

• Un equipo de psiquiatría ambulatorio por cada 40.000 beneficiarios (niños,


adolescentes, adultos y adultos mayores), conformado por psiquiatra, psicólogo,
asistente social, enfermera, terapeuta ocupacional, técnico paramédico y monitor.
Este equipo recibe los pacientes solo por derivación del médico de atención
primaria. De acuerdo a estándar nacional se requiere de 44 horas de psiquiatra y
44 horas de psicólogo por cada 40.000 beneficiarios. Los profesionales que
trabajan en estos equipos, debieran, además compartir horas con otros dispositivos
de la red de este nivel o del nivel de Subespecialidad.
• Hogares y residencias protegidas, con componentes flexibles y diversificados
según necesidades de las personas con enfermedad mental, tanto para corta
estadía (crisis, transición post internación, etc.) como para larga estadía. Recibe
los pacientes derivados por el equipo de psiquiatría ambulatorio y del servicio de
psiquiatría de corta estadía. De acuerdo a estándar nacional se requiere 1 plaza por
cada 2.083 adultos beneficiarios.

· Programas de rehabilitación social y laboral, y apoyo a organizaciones de


autoayuda, agrupaciones de familiares, y comunidades terapéuticas. Las personas
son derivadas a los programas de rehabilitación por el equipo de psiquiatría
ambulatorio. Para estos programas se requiere de una coordinación multisectorial
efectiva.
· Reuniones clínicas y de Consultoría periódicas de los equipos de psiquiatría
ambulatoria con los equipos de Adicciones, Mediana y Larga Estadía, Salud y
Violencia, y Psiquiatría Forense, con el fin de mejorar resolutividad de este nivel
y evitar referencias innecesarias a sub especialistas.

• En relación a la atención de sub-especialidades psiquiátricas, la necesidad de


psicoterapeutas no es declarada en forma tan específica, aparece como relevante
la presencia de psicoterapeutas en las unidades de acción ambulatoria (encargadas
de los pacientes con dependencia al alcohol y a las drogas), en los servicios de
larga estadía (pacientes que requieren más de 12 meses de hospitalización), en
unidades de salud y violencia ambulatorias y en las unidades de problemas
emergentes; en estos servicios, el psicólogo, más que actuar de forma directa
haciendo terapia, puede ser un aporte en razón del aporte de nuevos puntos de
vista para enfrentar los problemas psiquiátricos, especialmente en lo relacionado
al enfoque psicosocial necesario para comprender estos trastornos.

3.5. - Propuesta de programa nacional de salud mental y la labor del psicólogo


dentro de él.

3.5.1. -Características generales del programa.

El programa de salud mental involucra un conjunto de contactos secuenciales de la


persona y sus familiares o cuidadores con profesionales o técnicos de salud e integra en
sus acciones los principales aspectos que influyen en la salud y la enfermedad de la
persona y pone a su alcance una serie de actividades efectivas para reforzarlos,
modificarlos y/o compensarlos. Así mismo, incorpora actividades dirigidas a grupos
organizados que tienen entre sus objetivos la promoción, la prevención en salud mental y
la reinserción social de personas con trastornos.

El propósito del programa es constituirse en un instrumento para la programación de


recursos destinados a acciones de salud mental en los establecimientos de salud en
función de las necesidades de las personas; para lograr una coordinación efectiva entre
los equipos de los distintos niveles de atención para el flujo de pacientes y para disponer
de sistema de información útil para la evaluación y monitoreo tanto de las acciones como
del nivel de salud mental de la población. Se basa en principios, precisa objetivos y
estrategias y describe actividades clínicas que se realizan con el o los beneficiarios para el
diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, así como los contactos, reuniones, talleres y
acciones masivas e intersectoriales a desarrollar para la promoción y prevención en salud
mental con la población beneficiaria y otros agentes sociales.

3.5.2. - Actividades del programa

Los psicólogos, en el nivel de atención primaria (Consultorios, Centros de Salud, Centros


de Salud Familiar, consultas de médicos generales, Centros Comunitarios de Salud
Mental Familiar), están encargados de las siguientes tareas:

• Consultas de salud mental: incluye el diagnóstico psicosocial, intervención


psicosocial, seguimiento y refuerzo de adhesión a tratamiento y la referencia a
atención médica

• Intervenciones psicosociales grupales: incluye la entrega de apoyo emocional,


refuerzo de adhesión al tratamiento, desarrollo de habilidades, motivación de
comportamientos de autoayuda y el incentivo para la participación en
agrupaciones de familiares

• Psicoterapia grupal (familias-pacientes), la cual involucra la modificación de


factores psicológicos del trastorno mental,
• Consultoría de salud mental (junto con el resto del equipo de salud), cuyo objetivo
es la detección, educación y referencia de personas con problemas de salud
mental.

En el nivel de atención secundaria(Equipos de Psiquiatría Ambulatoria, Consultorios de


Especialidades, Centros Comunitarios de Salud Mental Familiar, profesionales, equipos y
Centros de Atención Psiquiátrica privados, Servicios de Psiquiatría de Hospitales
Generales, Servicios de Urgencia Psiquiátrica, Hospitales Psiquiátricos), los psicólogos
realizan las siguientes actividades:

• Consultoría y enlace de salud mental: se realiza con el equipo de salud general y


con otros servicios de salud, con el fin de aumentar la capacidad de prevención,
detección y resolución en Salud Mental y para lograr la coordinación de
referencias.
• Psicodiagnóstico psicológico: aplicación de pruebas.
• Consulta psicológica clínica: Incluye la evaluación psicológica y la intervención
psicoterapéutica.
• Psicoterapia individual: Tiene como objetivo la modificación de factores
psicológicos del trastorno mental.

4. -Actividad práctica.
La actividad práctica consistió en una entrevista al psicólogo Roberto Sepúlveda, quien
desempeña su trabajo en el hospital psiquiátrico de Concepción como especialista en el
área de drogodependencia.

Según él, el elemento diferenciador del psicólogo en el sistema de salud tradicional con
cualquier otro profesional, consiste en el campo de la psicometría, porque hoy en día
"psicoterapia hace cualquiera". Es en esto donde hace algunos años se ha tratado de
legislar para que el psicólogo sea el profesional por excelencia quien realice la
psicoterapia, ya que el psiquiatra no tiene una formación o si la poseen ésta resulta
incompleta, y hay otro grupo que en forma autodidacta utiliza, a parte de la
farmacoterapia, el psicoanálisis y enfoque sistémico.

Otro rol que debe desempeñar el psicólogo al estar inserto dentro de un sistema
hospitalario es un enfoque biopsicosocial, es decir, debe trabajar en conjunto y en forma
coordinada con médicos-psiquiatras, educadores y asistentes sociales. Esto se consigue,
desde el punto del trabajo, ejerciendo una dinámica comunicacional al interior del equipo,
lo que permite que exista una constante retroalimentación entre los profesionales,
entonces el desafío más grande es insertarse dentro de este equipo. Es en esta interacción
de profesionales donde el psicólogo desempeña un rol instruccional, en el que otorga
capacitación a los otros profesionales que no tienen la formación psicoterapéutica
adecuada, para que puedan realizar tares de apoyo.

Además de esto, el psicólogo realiza labores administrativas como coordinador y


dirección de proyectos, que son asignadas dentro del ambiente hospitalario. Esto resulta
ser algo agobiante para el psicólogo junto con todas las tareas que realiza (terapia
individual, grupal, aplicación de test, etc.), considerando los pocos recursos humanos que
existen, en comparación con todo el resto del personal de salud (enfermería, médicos,
etc.).

Otro rol preponderante es que el psicólogo cumple, es ser un agente de cambio,


impulsador de un método de trabajo diferente, brindando espacios de interacción entre las
personas, lo que ha dado una movilidad al servicio muy enriquecedor.

Según el psicólogo entrevistado, también es importante en este tipo de servicio público,


tener un rol tremendamente cercano a la ética, porque debemos tener presente que se está
trabajando con lo que el sistema ha dejado, garantizándole la probidad al paciente que
son los que más lo necesitan. El psicólogo debería utilizar estrategias de autocuidado, lo
que se logra manteniendo buenas relaciones con sus compañeros de trabajo, siendo uno
mismo consciente de las propias dificultades, teniendo autocontrol y teniendo
conocimiento del limite de la ayuda que puede procurar cada uno.

En resumen, los roles que tiene el psicólogo dentro del hospital psiquiátrico serían:

1. Rol de integrado a un equipo.

2. Rol de la psicometría.
3. Rol formador y apoyador hacia el equipo.

4. Rol apegado a la ética.

5. Rol que promueva el autocuidado.

Ante la pregunta de qué es lo que hace imprescindible la presencia del psicólogo en el


ambiente hospitalario, el entrevistado responde:

Cuando el psicólogo es capaz de confirmar hipótesis diagnóstica, de descubrir el circuito


o la dinámica interna o externa que subyace al problema psicológico. Es aquí donde los
datos e información que proporciona el psicólogo se hace necesaria, de modo que su
carencia se haga notoria y sea imprescindible que este profesional esté incorporado en el
equipo multidisciplinario del trabajo hospitalario.

5.- Discusión y conclusión

Existe una gran cantidad de actividades posibles de desempeñar por el psicólogo en el


campo de las afecciones psiquiátricas; esta variedad implica la no existencia de un límite
claro en cuanto a las actividades que puede desempeñar, salvo lo relacionado con la
medicación, que es de exclusiva responsabilidad del médico psiquiatra.

Con el paso del tiempo, el reconocimiento de la importancia de un enfoque biopsicosocial


en el enfrentamiento de los trastornos mentales ha fomentado una participación más
activa de los psicólogos, los cuales tradicionalmente se habían encargado de las personas
con afecciones mentales no psicóticas (neurosis) y, en el caso de las personas con
trastornos mentales graves, se había limitado su labor a la evaluación psicométrica. En la
actualidad, el psicólogo tiene un rol preponderante en todo lo relacionado con la
adquisición de habilidades sociales, interpersonal, el apoyo a los familiares de pacientes
psiquiátricos y la terapia a nivel individual como grupal de apoyo a la medicación
psicofarmacológica.

En un nivel más global, el psicólogo puede constituirse en un factor de cambio social, de


acuerdo a los planteamientos de la psicología comunitaria, que establece el énfasis en un
enfoque preventivo, buscando la eliminación de las condiciones de los grupos que
favorecen la aparición de trastornos mentales y, en el caso específico de las instituciones
de salud mental, mejorar las condiciones de vida de los pacientes, a través de la
integración activa de éstos en su tratamiento y en la rehabilitación, tanto de tipo
psicosocial como laboral.

No existe una base teórica explícita que trate sobre la separación de roles entre psicólogos
y psiquiatras y otros profesionales implicados en el ámbito de la salud mental. Esto es
fácil de comprender, ya que todos tratan con el mismo asunto, la conducta humana, la
cual presenta una multifactorialidad que hace muy difícil establecer separaciones
taxativas de responsabilidades con respecto a la evaluación, diagnóstico y tratamiento de
las afecciones mentales. El problema radica en que cada profesional sólo puede abarcar
una pequeña área del conocimiento suficiente para enfrentarse a la conducta anormal y
quien trata de solucionar un problema de esta índole en un rubro que no forma parte de su
especialización, no cuenta con las herramientas suficientes, tanto a nivel evaluativo como
de acción que le permita obtener resultados óptimos. Se hace necesario una discusión
abierta, sin mezquindades, que lleve a los distintos profesionales de la salud mental a
asumir una real responsabilidad por los pacientes, de manera tal de no realizar azarosas
intervenciones sin una formación específica previa que permita preveer los riesgos de un
tratamiento inadecuado.

Un objetivo fundamental a lograr por lo psicólogos, muy relacionado con lo anterior, es


lograr el reconocimiento de su labor, lo que implica la sistematización del conocimiento
adquirido y su difusión a la comunidad, de manera tal que tanto los profesionales del
ámbito de la salud mental como los usuarios tengan la información pertinente que les
permita determinar a que tipo de profesional recurrir de acuerdo a la gravedad y al tipo de
afección. De esta manera, un problema relacionado con las relaciones interpersonales
será mejor comprendido y atendido por un psicólogo que, por ejemplo, un trastorno
derivado por abusos de sustancias.

El hecho de limitar bien los campos de desempeño llevará a un mejor trabajo, con
mejores resultados para los usuarios del sistema de salud mental, ya que se evita la
redundancia de actividades y posibles conflictos por intromisión considerados de
exclusiva responsabilidad por cada profesión.

Trastornos de la identidad sexual: Apuntes de


textos

Identidad y género

El género es el conjunto de prácticas, símbolos, representaciones, normas y valores


sociales que las sociedades elaboran a partir de la diferencia sexual anátomo-fisiológica,
y que dan sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales, a la reproducción y en
general al relacionamiento entre las personas. (Rubin, 1996; De Barbieri, 1992). Al
mismo tiempo el sistema de género define atributos, formas de relación, especialización,
valores, jerarquías, y espacios en que organiza a los individuos según asignatura de
género. (Lagarde, 1994).
La identidad es el sistema unitario de representaciones de sí, elaboradas a lo largo de la
vida de las personas, a través de las cuales se reconocen a sí mismas y son reconocidas
por los demás como individuos particulares y miembros de categorías sociales distintivas.
(Lagarde, 1992).

Una de las dimensiones principales de la identidad es el género. Muy temprano en el


desarrollo de la identidad personal los sujetos se piensan en tanto mujeres u hombres. En
este sentido la identidad de género es la elaboración simbólica que cada cultura
constituye a partir de la categorización de las personas en diferentes sexos. Dicha
codificación implica que nuestro conocimiento sobre el sexo no corresponde
exclusivamente a las características anatómicas, sino más bien, el género es el saber que
asigna significados a las diferencias corporales. (Fuller, 1993).

La identidad de género remite al ser hombre y ser mujer y se encuentra en la base del
sistema de sexo, construyéndose por referencia al otro. Este sistema asigna identidades y
define la relación entre los géneros, pero a su vez, cada sujeto asume los elementos de la
identidad asignada y le va añadiendo elementos optados, de modo que la identidad del
sujeto se construye a partir de la experiencia vivida, su identidad está siempre en
interacción con el mundo, situada en los espacios definidos por la cultura.

Junto con la identidad de género, es necesario distinguir la identidad u orientación sexual,


que se refiere a la preferencia del sexo que debe poseer el/la compañero/a sexual, lo que
da pie a diversas orientaciones como heterosexual, bisexual, homosexual.

La identidad de género resulta de un proceso de socialización donde los sujetos no nacen


miembros de una sociedad, sino con una predisposición hacia la sociabilidad para luego
ser miembros. El punto de partida de este proceso lo constituye la internalización, a
través de la aprehensión e interpretación de un acontecimiento objetivo en cuanto expresa
significado, en cuanto es una manifestación de los procesos subjetivos de otros que se
vuelvan subjetivamente significativos. (Berger y Luckman, 1968).

La identidad de género se adquiere en este proceso de socialización, la distinción


sexo/género sugiere que existan características, necesidades y posibilidades dentro del
potencial humano que están conscientes e inconscientemente suprimidas, reprimidas y
canalizadas en el proceso de producir hombres y mujeres (Kaufman, 1995). Así mismo,
dicho proceso es paulatino y transcurre ligado con el ciclo vital de los individuos. El
aprendizaje de género es muy temprano, lo vemos ya en la primera infancia. Los infantes
van adquiriendo los estereotipos sociales genéricos conforme van construyendo su noción
de mundo y de sí mismos. Involucra, además, a la totalidad del medio social en que se
encuentran insertos. El infante aprende el género a través de imágenes primero, viendo,
por ejemplo, las relaciones de sus padres y sus hermanos y otras personas. (Raguz, 1995).

Trastornos de la identidad sexual

Manual de Psicopatología. (Belloch, A.).


Los trastornos de identidad de género se caracterizan por la existencia de una
incongruencia entre el sexo anatómico del individuo y su propia identidad de género,
entendida ésta como la propia percepción o conciencia de ser hombre o mujer.

Clasificación de criterios diagnósticos.

El DSM III-R, recoge cuatro categorías diagnosticadas dentro del grupo de los trastornos
de la identidad de género. Todas ellas se caracterizan por la aparición de malestar intenso
y persistente acerca del propio sexo, estableciéndose diferenciaciones en función del
momento de aparición del trastorno (infancia versus edad adulta) y de la presencia o no
de transexualismo:

1. Trastorno de la identidad sexual en la niñez: se manifiesta antes de la pubertad y


se caracteriza por un profundo y persistente malestar en relación con el sexo
anatómico y el deseo de pertenecer al otro sexo.
2. Transexualismo: caracterizado también por un malestar persistente y un
sentimiento de inadecuación respecto al propio sexo anatómico, pero en una
persona que ha alcanzado la pubertad y acompañado por una preocupación
persistente acerca del cómo deshacerse de las características sexuales primarias y
secundarias del propio sexo y adquirir las del opuesto. Puede considerarse como
las formas más extremas de los problemas de identidad de género.
3. Trastorno de identidad sexual en la adolescencia o vida adulta, de tipo no
transexual (TISAANT): categoría diagnosticada en los que el sentimiento de una
adecuación respecto al propio sexo no va acompañado de una preocupación por
deshacerse de los caracteres sexuales propios. Suelo implicar cambios persistentes
o recurrentes de ropa para adoptar el papel de las personas de otro sexo
(transvestismo).
4. Trastorno de la identidad sexual no especificado: se incluyen todos aquellos casos
que no reúnen los criterios para el diagnóstico de un trastorno de la identidad de
género específico.

Para aquellos trastornos que se dan en la edad adulta el DSM III-R, incluye la
especificación de la orientación sexual del individuo: asexual (cuando nunca ha tenido
deseos sexuales intensos), homosexual (predominio de excitación sexual hacia el mismo
sexo), heterosexual (predominio de la excitación sexual hacia el sexo opuesto) o no
especificado.

Esta especificación trae múltiples dificultades, ya que por ejemplo, un individuo


transexual cuyo cuerpo es femenino y cuya identidad de género es masculina, puede
rechazar tajantemente que se le "etiquete" de homosexual, insistiendo que se le considere
heterosexual, ya que él se siente atraído por el otro sexo. Es por esta razón que algunos
autores prefieran hablar de la orientación sexual en términos del género de la persona por
la que se siente atraído, o sea, masculino, femenino, ambos o ninguno. Esta modificación
es utilizada en el DSM-IV.

Descripción clínica.
Trastorno de la identidad de género en la infancia:

Los niños suelen ser bastante femeninos, mientras que las niñas son masculinas, su
comportamiento no se adapta a lo que los estereotipos sociales consideran que es
apropiada para su sexo. Estos niños sienten aversión por vestirse con las ropas típicas de
su sexo y detestan jugar los juegos propios de su sexo. Ambos sexos se identifican con
modelos de rol contrarios (el niño que en sus juegos quiere ser madre).

Transexualismo.

La preocupación persistente sobre cómo deshacerse o modificar las características


sexuales o modificar las características sexuales propias que caracterizan a estos sujetos
les lleva con frecuencia a solicitar tratamientos hormonales o intervenciones quirúrgicas
de cambio de sexo para adquirir las características sexuales del sexo con el que se
autoperciben.

La mayoría de los hombres y casi todas las mujeres, sienten atracción sexual hacia los
miembros de su propio sexo biológico (Meyer, 1982).

Se ha descrito que existe una alta proporción de trastornos psiquiátricos concomitantes

con el transexualismo, predominando los trastornos de la personalidad narcisista,


antisocial y límite, el abuso de sustancias y las conductas autodestructivas o suicidas.
Existen datos que apuntan que tan sólo un 30% de los transexuales no presenta otro
trastorno.

Sin embargo, todo estos datos deben tomarse con precaución, ya que es tendencia
habitual entre las personas que solicitan un cambio de sexo reconstruir sus historias para
maximizar las probabilidades de conseguirlo.

Epidemiología.

Hay pocos datos rigurosos acerca de la prevalencia de este trastorno, y los pocos
existentes se refieren casi exclusivamente a transexualismo.

El DSM III-R, sitúa la prevalencia del transexualismo en uno por cada 30.000 habitantes
en los hombres y en las mujeres una de cada 100.000.

Además los hombres se interesan con frecuencia 3 a 4 veces mayor que las mujeres en el
cambio de sexo.

Etiología.

No existen explicaciones exhaustivas acerca de la etiología de este tipo de trastorno, lo


que sí hay son conjeturas con escaso apoyo experimental. La mayoría de éstas se centran
en el transexualismo y hacen referencia a aspectos orgánicos como existencia de una
diferenciación hipotalámica prenatal, niveles plasmáticos disminuidos de testosterona en
hombres transexuales y aumentados en mujeres, anomalías específicas del lóbulo
temporal, tumores cerebrales, alteraciones cromosómicas, etc. Sin embargo, las
evidencias con que se cuentan son equívocas y poco controladas y no permiten establecer
conclusiones definitivas.

Los modelos psicológicos se basan en la aplicación "simple" de las teorías del


aprendizaje y postulan que el problemas surge a causa del reforzamiento de conductas
propias del otro sexo por parte de los padres durante la infancia. Según los modelos del
aprendizaje social se atribuye el trastorno a una identificación con modelos del mismo
sexo. Otros autores explican la aparición? del transexualismo como un mecanismo que la
persona establece para poder relacionarse con personas de su mismo sexo sin tener que
aceptar la condición de homosexual.

Tratamiento.

La gran mayoría de los transexuales acuden a consulta para solicitar el cambio de sexo
quirúrgico; y es difícil que acepten otro tipo de tratamiento que tenga una finalidad
diferente.

En los países que se realiza el tratamiento quirúrgico, se exige que los individuos pasen
por la prueba de rol, que es asesorada por un equipo de profesionales y sólo si ésta es
aprobada, se realiza la operación. Junto con esto se les recomienda seguir terapia
psicológica antes y después de la cirugía, para ayudar al transexual a adaptarse a su nueva
vida.

Trastornos de la identidad sexual en la niñez y adolescencia.

Revista de psicología Iberoamericana (Odette Macía).

La designación que médicos y familiares efectúan al recién nacido relativa a su sexo


biológico, se establece como el primer criterio de identificación del sujeto, que mediante
el discurso social como reflejo de los estereotipos de la masculinidad-femineidad,
conllevarán a una identidad de género. La inscripción de pertenencia a un género y
sentimiento de un núcleo de la identidad de género, proviene de la percepción despertada
naturalmente por la anatomía de los órganos genitales, de la actitud de los padres,
hermanos y otros en relación al sexo y de la constitución biológica.

Los órganos genitales son indicativos para el individuo y la sociedad, de pertenencia a un


sexo o a otro. Sin embargo, Stollera a través de un estudio con hermafroditas,
trasvestistas y homosexuales, cuestiona las ideas establecidas sobre la natural
masculinidad y femineidad. El caso de transexuales hombres que desarrollan el sentirse
mujer, a pesar de su anatomía, mediante operaciones, el caso de hermafroditas en donde
la crianza insistió en una pertenencia sexual única y el caso de los intersexuales cuya
identidad sexual plantea dudas (identidad cromosómica establecida), crean confusión y
ambigüedad. Al subrayar el papel de los padres en la conformación de la identidad de
género, los procesos identificatorios como operación psíquica, dan cuenta de la
organización de la identidad de género.

Trastornos de la identidad sexual en la niñez y adolescencia, según la clasificación


del DSM-III-R. (1987).

I.- Trastorno de la identidad sexual en la niñez:

Existe una alteración profunda en el sentimiento de femineidad o masculinidad, con un


malestar persistente en relación a su sexo anatómico y en el deseo de pertenecer al otro
sexo. La edad de comienzo y curso empieza antes de los cuatro años, y el retraimiento
social se hace más evidente hacia los siete-ocho años. De uno a dos tercios de estos niños
desarrollan una orientación homosexual durante la adolescencia. El diagnóstico
diferencia indica que no se debe diagnosticar como tal, si la conducta no se adapta al
estereotipo cultural esperado. Asimismo, las anomalías físicas que el eje tres debe incluir,
rara vez se relacionan con este trastorno. Criterios para el diagnóstico del trastorno de
la identidad sexual en la niñez.

Niñas:

A. Malestar persistente e intenso de ser niña y deseo de ser niño o insistencia en que
ella es un niño.
B. (1 ó 2).
1. Aversión persistente a la ropa femenina y vestirse con ropa masculina.
2. Rechazo persistente de las estructuras anatómicas femeninas:
a. Afirmación de que tiene o le crecerá un pene.
b. Negativa de orinar sentada.
c. No deseo que le crezcan los senos o aparición de la menstruación.
C. Previo a la pubertad.

Niños:

A. Malestar intenso y persistente de ser niño, deseo de ser una niña, o más raramente,
que él es una niña.
B. (1 ó 2).
1. Actividades representativas del sexo femenino, transvertirse o simular
aspecto femenino (juego, actividades).
2. Rechazo persistente de las estructuras anatómicas masculinas:
a. Cuando crecerá se convertirá en mujer.
b. Su pene y testículos son desagradables o deseo de que
desaparezcan.
c. Será mejor no tener testículos.
C. Previo a la pubertad.
II.- Transexualismo.

Es una persona que ya ha alcanzado la pubertad, y se manifiesta por un malestar


persistente y sentimiento de inadecuación respecto a su sexo anatómico. Siente que
pertenece al otro sexo. A nivel de diagnóstico diferencial, las personas que por períodos
aislados de estrés se quieren deshacer de sus genitales, al no presentar este síntoma por
más de dos años, no se le considera dentro de esta tipificación. Criterios para el
diagnóstico de transexualismo.

A. Malestar persistente y sentimiento de inadecuación respecto al propio sexo


anatómico.
B. Preocupación persistente de un mínimo de dos años sobre el cómo deshacerse de
las características sexuales y adquirir las del otro sexo.
C. La persona alcanza la pubertad.

Así como especificar la orientación sexual: asexual, homosexual, heterosexual o no


especificada.

III.- Trastorno de la identidad sexual en la adolescencia o en la vida adulta no


transexuales (TISAANT).

Los síntomas esenciales son el malestar, persistente o recurrente, así como el sentimiento
de inadecuación respecto a su propio sexo, con cambio de vestimenta para adoptar el
papel del otro sexo, en forma real o imaginaria, en una persona que ha alcanzado la
pubertad. Este trastorno puede evolucionar hacia el transexualismo y generalmente
depende la conflictiva familiar, igualmente en el TISAANT se subdivide en tipos, en
donde la orientación sexual puede ser asexual, homosexual (que precede al TISAANT) y
heterosexual.

Criterios para el diagnóstico de la identidad sexual en la adolescencia y la vida


adulta no transexual.

A. Malestar persistente o recurrente y sentimiento de inadecuación respecto al propio


sexo.
B. Trasvestismo persistente o recurrente del papel del otro sexo, sin el propósito de
excitarse sexualmente.
C. No hay preocupación persistente (mínimo dos años) para deshacerse de sus
características sexuales y pertenecer al otro sexo.
D. La persona ha alcanzado la pubertad.

Especificar la historia de la orientación sexual.


IV.- Trastorno de la identidad sexual no especificado.

Son los trastornos de la identidad sexual no clasificados como específicos de la identidad


sexual. Ejemplos serían: niño con trasvestismo persistente sin otros trastornos de
identidad sexual; adultos con conductas trasvestistas transitorias; personas con
preocupación por la castración o extirpación del pene, sin un deseo claro de adquirir los
del otro sexo.

Etiología.

Estudios de casos de niños intersexuales han podido demostrar cómo el impacto familiar
y social prevalece a lo largo del desarrollo psicosexual, sobre cualquier otro factor, así
sea la realidad corporal del sexo. Por esto es que una buena parte de las teorías que
intentan explicar la etiología de los trastornos de la identidad sexual, en especial del
transexualismo, se encuentran en la dinámica familiar. Moberly (1986) sugiere que la
temprana separación física o emocional del padre del mismo sexo, puede resultar en una
reacción defensiva en contra de la identificación o desidentificación, ya que se considera
al transexualismo como un déficit identificatorio con el mismo sexo.

Las madres de estos niños se sienten neutras, presentan una sensación de vacío depresivo
que el niño con su cuerpo viene a llenar. En el psiquismo de estas madres el padre no
existe, y mantienen una fusión con el hijo. Estas simbiosis tiene el significado de evitar la
autonomización del niño, como género masculino (no como persona) y no poderse
separar de la hembrilidad que impregna su núcleo de género. Al negarle un género
independiente y diferente al de la madre, este trastorno ocurre antes de la fase fálica. Se
puede entonces hablar de una carencia simbólica en estos niños, en donde el problema de
la identidad sexual consiste en un rechazo de su imagen, rechazando la realidad (Green,
1992) y en la imperiosa necesidad de ser otro, matando su propia-falsa identidad sexual.

En el caso de las niñas transexuales, los síntomas inversos de género son similares a los
del varón, y en ambos casos, en el momento de la adolescencia, ante el momento de
ejercer su sexualidad, puede comenzar un proceso mutilador dirigido a erradicar su sexo
biológico (Castagnet, 1988). Esta niña transexual tiene un sentimiento femenino marcado
por la simbiosis materna siendo que la masculinidad le sirve para defenderse del vacío
depresivo de la madre. Aunando a esto, el padre no está presente para investir la
femineidad de su hija, valorando una identificación masculina

Resumen y análisis crítico del texto"Comprender


las 'enfermedades mentales'" (David Ingleby).
Ingleby propone que los grandes desacuerdos que se producen en la psiquiatría y, por lo
tanto, en la comprensión de las enfermedades mentales se debe a la oposición de dos
criterios fundamentales: El positivista y el interpretativo. Según este autor, los conflictos
y no concordancias entre estos dos enfoques, no se debe a que posean un sistema
conceptual distinto, sino, porque cada uno representa intereses distintos que responden a
factores sociales y psicológicos.

La psiquiatría positivista se basa en la suposición de que no hay rasgos que distingan a


los seres humanos del resto de la naturaleza y, por lo tanto, no es necesario la adopción
de una paradigma distinto. De este modo la psiquiatría positivista utiliza un supuesto
método objetivo de observaciones a los pacientes. Esta suposición de objetividad ha sido
muy criticada al considerar el hecho de que la observación y diagnóstico de un paciente
se basa en el "juicio clínico", el cual no vendría siendo en ningún modo garantía de
objetividad, al depender de la pericia clínica del psiquiatra y de diversos prejuicios y
reglas implícitas. Así, lo que se considera como normal o anormal, estaría basado en una
comprensión subjetiva, arraigada ineludiblemente en una comprensión cultural, que
podría ser el resultado de variables como el tratamiento disponible, consideraciones
legales, etc.

Desde esta perspectiva la única forma posible de explicar las enfermedades mentales es la
causal. Dentro de esto hay un modelo que sugiere que las enfermedades mentales se
deben a causas orgánicas y otro que las explica basándose en causas psicológicas o
ambientales. Aunque estos dos modelos aluden a factores causales diferentes, ambos
tienen un punto en común que es la consideración del individuo como carente de agencia,
pues ambas afirman que, ya sea un ambiente concreto o ciertos genes, determinan un
estado psíquico particular, sin mediación ni acción del propio individuo afectado.

De esto mismo se desprende una de las más graves consecuencias de la psiquiatría


positivista y que Ingleby llama "automaterialización", donde el paciente deja de
experimentar su vida como útil y así mismo como agente, a causa de estar regido por una
enfermedad.

Según Ingleby el positivismo en la psiquiatría ha tenido mayor acogida debido a que libra
de responsabilidad del mal funcionamiento al contexto político y social desplazándolo al
individuo, lo que manifiesta los intereses que existen de por medio.

El enfoque interpretacionista de la psiquiatría sí considera que los seres humanos poseen


rasgos distintivos y el principal de ellos sería la capacidad del comportamiento con
sentido, o sea, con intención. Además, utiliza la descripción y explicación en forma
combinada en lo que se denomina interpretación, método por el cual podemos
comprender el comportamiento en su complejidad. Dentro de esta perspectiva tenemos 2
enfoques, el normalizador y el de la hermeneutica profunda.
El enfoque normalizador trata de encontrarle sentido al comportamiento por medio de su
contexto, el propósito y el código de convencionalismos que los estructura. El contexto se
ha estudiado por medio de cómo la familia, la situación social y el encuadro médico
hacen inteligibles la enfermedad mental, al ser producto de la dinámica y conflicto con
estos sistemas. El propósito de la enfermedad mental se ha concebido como una forma de
protesta a presiones y exigencias sociales y como una forma de autocuración a ellas. El
código se refiere a que las conductas problemas poseen un significado más amplio al que
usualmente atribuimos y que pertenece a un contexto mayor, o sea, a uno simbólico que
es perteneciente a la propia cultura del individuo.

Aunque el enfoque normalizador se contrapone al positivismo en cuanto reconoce que no


es posible la objetividad, pues los significados de la conducta dependen de los motivos,
del contexto y los códigos de cada persona y cultura, estos significados según Ingleby, en
este enfoque son puestos desde afuera. Esta limitación sería superada por el psicoanálisis
(hermeneutica profunda), pues considera a la situación no como es realmente, sino, que
tal como la interpreta el agente. Al conectar la conducta problema con experiencias
infantiles, motivaciones inconscientes y al usar simbolismos como medios de
interpretación, el psicoanálisis desmaterializa los llamados síntomas, pues la conducta del
individuo cobra verdadero sentido a través de ese contexto, propósito y códigos.

Comentario Crítico.

El planteamiento de Ingleby en relación que para comprender los distintos puntos de vista
que tratan a las enfermedades mentales y en especial al enfoque positivista, debemos ser
conscientes de las bases filosóficas que sostienen a estos enfoques y a su vez, de los
distintos intereses, factores políticos y sociales que los subyacen; es análogo a la noción
de ciencia (y también de otras disciplina o teorías) que posee el constructivismo, ya que
la considera como un tipo de practica que está determinada por factores ideológicos,
políticos, sociales, culturales e históricos, o sea, un tipo de construcción en particular.

A pesar de esta similitud, Ingleby se aleja bastante de la base epistemológica del


constructivismo, la no realista y de juicio crítico a las distintas construcciones, ya que
considera que el enfoque interpretacionista de la hermenéutica profunda que posee el
psicoanálisis y que se define como interpretaciones que critican activamente y
trascienden la comprensión que las personas tienen de sí mismas, es uno de los más
adecuados para comprender e interpretar a las enfermedades mentales. Esta consideración
deja de lado la perspectiva de que cada persona tenga una construcción y realidad
diferente, que puede ser igualmente válida, pues critican y tratan de adecuar esa realidad
ante algún criterio que está fuera de la persona. Ante esto y a nuestra opinión personal,
esta perspectiva no se encontraría tan alejada del enfoque positivista como propone
Ingleby, aunque sí considere el subjetivismo en la interpretación por medio del
significado que tiene para cada persona y que el comportamiento va a depender de las
circunstancias (historia personal), e intenciones de cada individuo.
Creemos que la interpretación que ha dado Ingleby al enfoque normalizador y en especial
a la fenomenología es contradictoria y no adecuada, cuando expresa que definen el
contexto social desde afuera y poseen una consideración del yo como unidad; pues él
mismo cita a autores pertenecientes a estos enfoques que conciben a la enfermedad
localizada no en el individuo, sino que en los juegos de lenguaje practicados por el
conjunto de la familia. Entonces el yo no es una unidad, sino que es sistémico, pues se
relaciona y existe en referencia a otros, en lo que Ortega y Gasset diría "yo y mis
circunstancias". Así también, el contexto social no estaría definido desde afuera, pues
incluye en forma interactiva al individuo.

Quizás esta interpretación que nosotros consideramos inadecuada devenga del hecho que
Ingleby se basó en estudios particulares que realizaron algunos autores de este enfoque
como el de las familias y esquizofrenia de Laing y Esterson, que tal vez ellos mismos mal
interpretaron, pero que en ningún modo, se pueden generalizar al enfoque en su totalidad
ni con la fenomenología.

De acuerdo a la invitación de Ingleby sobre compartir responsabilidades en relación a la


etiquetación, tratamiento y consideración de las enfermedades mentales, creemos más
adecuado la visión del enfoque normalizador, pues éste invita a todo el mundo
(incluyendo a la sociedad) a participar en la tarea de la comprensión; hecho que, aunque
Ingleby considera como un fracaso profesional, es aplicable hoy en día en la terapia
sistémica.

Clasificación de la conducta anormal: el DSM IV

Antecedentes:

La nosología es la disciplina que se ocupa de la descripción, estructura, diferenciación y


clasificación de las enfermedades. Un diagnóstico es el proceso que tiene a la base una
observación de las características clínicas del paciente para así etiquetar su enfermedad y
formular hipótesis de su etiología y patogenia.

Los primeros documentos relativos a la clasificación de trastornos mentales se encuentran


en la Grecia antigua. Homero (s. VIII a.c.) fue el primero en describir la psiquis como
una doble imagen o un Alter Ego que llevaba al ser humano a cometer determinadas
conductas, siendo la palabra hablada fundamental para la prevención y tratamiento del
trastorno mental en su época. Hipócrates describió cuatro temperamentos básicos según
desequilibrios de los humores (sangre, bilis amarilla, bilis negra y flema): sanguíneo,
colérico, melancólico y flemático. Esta fue la primera clasificación, que muestra la
orientación organiscista de Hipócrates; después surgen las primeras identidades
psiquiátricas a las que Hipócrates dio nombres como manía, melancolía, frenitis e
histeria. Luego hubo muchas contribuciones importantes como la de Tomás de Aquino o
San Agustín, ayudando a disminuir el carácter oscuro de las enfermedades mentales. Los
principales retos al oscurantismo médico nacen en el siglo XVI, en los inicios de la
Revolución Científica, con personajes como Paracelso, Fernel, o Weyer, además del
aporte de filósofos como Hobbes y Locke. Muy importante fue el eporte de Boissier al
enumerar más de 2400 enfermedades, dando un gran impulso al afán clasificador. Bayle,
por su parte, fue el primero en establecer una correlación sintomático anatómica, y uno de
los primeros en incluir el curso de la enfermedad como criterio diagnóstico y clasificador.
Las contribuciones de kraepelin marcaron un hito al proponer la adopción de un criterio
organizador, una matriz conceptual a la base de las observaciones clínicas, lo que lo hace
ser considerado el arquitecto de la nosología moderna.

En base al importante trabajo de Stengel que muestra el caótico estado de la nosología, la


OMS incentivó el agrupamiento de expertos de diversos países para mejorar la sección V
(Trastornos Mentales) de la CIE-6 (clasificación internacional de enfermedades). Este
capítulo cuenta con 11 secciones que corresponden a trastornos orgánicos, afectivos,
neuróticos, etc., e incluye un total de 100 categorías diagnósticas mayores que agrupan a
329 entidades clínicas individuales. La filosofía básica de la CIE es descriptiva y
ateórica.

El Manual Diagnóstico y Estadístico: DSM.

En el año 1948 E.E.U.U. adoptó oficialmente la nomenclatura de la CIE, lo que refleja su


reciente historia de nosología psiquiátrica, en cuyo desarrollo tuvieron gran impacto las
dos guerras mundiales, debido a la gran variedad de trastornos psicológicos y
conductuales suscitados en los frentes de guerra que no tenían etiqueta apropiada en la
nomenclatura existente. Por esto, en plena segunda guerra las Fuerzas Armadas de
Estados Unidos solicitó a un grupo presidido por Karl Menninger la elaboración de una
nosología práctica precisa y aplicable a estas nuevas demandas, cuyo informe fue
presentado en 1944. Este progreso y la publicación de la sexta edición de la CIE, en
1948, impulsaron a la APA a crear su propio sistema: Manual Diagnóstico y Estadístico
de Trastornos Mentales (DSM I), publicado en 1952, que respondía tanto a influencias
freudianas como meyerianas. No utilizaba criterios diagnósticos, y la interpretación
psicoanalítica le restaba aplicabilidad práctica. Pese a ello, fue útil hasta 1968 en que la
APA dio origen al DSM II. La parición del DSM III en 1980 marca la confluencia de una
serie de eventos materializada en un enfoque diagnóstico y nosológico más objetivo,
neutral, pragmático y eficaz que sus predecesores. Entre tales eventos se encuentran: el
asentamiento de la era Psicofarmacológica, la disminución de la influencia del
Psicoanálisis en la psiquiatría norteamericana, el gran crecimiento de las neurociencias, y
factores extrapsiquiátricos tales como la remedicalización de la psiquiatría, críticas de
abogados, jueces y pacientes a la endeble nomenclatura. La filosofía básica del DSM III
intenta ser ateórica, y su enfoque es fenomenológico descriptivo. Tiene una estructura
categorial, caracterizando a cada trastorno como una entidad discreta e independiente. Un
cambio que marcó la culminación del debilitamiento psicoanalítico fue la exclusión de las
neurosis como entidades nosológicas. El DSM III consagró la vigencia del enfoque
Biopsicosocial de las enfermedades psiquiátricas, hecho que lo aleja de lo ateórico. Las
principales críticas se agrupan en: Epistemológicas (falta de definición de enfermedad
mental, regresión al monismo empirista, inflexibilidad de evaluación, etc.), técnicas (falta
de participación de otros profesionales de la salud, problemas del enfoque categorial,
falta de validez, etc.) y sociopolíticas (ciertos trastornos no se dan en otras culturas). En
el DSM III-R (1987) se realizaron algunas modificaciones en torno a estos problemas, y
menos de un año después la APA encarga la elaboración del DSM IV, con una
participación masiva de profesionales de Salud Mental de todos los niveles. En pos de su
uso de distintos profesionales y de diversas orientaciones, se realizó con un lenguaje
claro, accesible y breve. Reconoce la heterogeneidad sintomática y clínica de los
pacientes. Consta de 16 clases diagnósticas y 366 categorías diagnósticas. Cada trastorno
tiene la siguiente estructura descriptiva: Criterios diagnósticos (características clínicas);
Rasgos y trastornos asociado; Rasgos específicos relacionados con la edad, la cultura o
el sexo; Prevalencia, incidencia y riesgo (información epidemiológica básica); Curso
clínico; Complicaciones; Patrón familiar; Diagnóstico diferencial; Factores
predisponentes. El DSM IV es un sistema categorial, es fenético, politético (un trastorno
no necesita todos los criterios), prototípico y multiaxial (representación instrumental del
criterio bio-psico-social). Los cinco ejes se mantienen desde 1980, siendo estos:
Síndromes clínicos y otros problemas que pueden ser objeto de atención clínica;
Trastorno de la personalidad y retraso mental; Enfermedades médicas; Problemas
psicosociales y ambientales y Funcionamiento global, siendo estos dos últimos
modificados en el DSM IV. Este manual incluye recomendaciones explícitas en torno a
su utilización en diferentes culturas, por la influencia de ésta en síntomas y curso clínico
de ciertos trastornos. Las categorías fueron construídas en base a la clínica y su
validación en estudios de campo.

Seguramente el debate entre los tipoligistas y los dimensionalistas continuará, así como el
debate por la orientación teórica. Y además, que cuando sea posible, se incorporarán
clasificaciones patogénicas y etiológicas más que sintomáticas o empíricas.

Comentario

Primero que todo quiero mencionar que resumir en dos páginas un texto tan amplio se me
hizo muy difícil, ya que tuve que dejar cosas de lado muy importantes, como las clases
diagnósticas, pero me pareció mejor mencionar otros aspectos importantes ya que las
categorías están accesibles en el DSM IV.

Partiendo por lo positivo del DSM IV, rescato el hecho de haber hecho partícipe en su
elaboración a profesionales de distintas áreas de la salud mental, ya que creo que eso
posibilita una mirada más abarcadora de los trastornos mentales, y muestra un cierto
interés de ampliar los criterios diagnósticos. También rescato la incorporación de
problemas psicosociales o ambientales en los ejes del manual, ya que es sabido que
muchos trastornos son originados por factores traumáticos o estresantes de la vida del
sujeto, acontecimientos negativos o situaciones tan insoportables que pueden llevar al
sujeto a una crisis. Pero no concuerdo con el criterio de diagnóstico en que el hecho tiene
que haber ocurrido dentro del año precedente, ya que sabemos que muchas emociones o
traumas quedan contenidos por diversas razones y pueden afectar al sujeto mucho tiempo
después. En todo caso la incorporación de una evaluación multiaxial me parece un gran
logro en el curso del DSM, al permitir abarcar una mayor cantidad de factores
involucrados en los trastornos.

Si bien es importante la incorporación de la evaluación multiaxial, el DSM no toma en


cuenta lo suficiente (si es que toma en cuenta) variables contextuales que se relacionan
con los procesos psicológicos y biológicos del individuo, enfocándose más bien en un
afán por encontrar los síntomas que presenta el sujeto. En este punto quiero decir que no
comparto el afán por etiquetar a un sujeto, en vez de comprenderlo como un ser
individual con su historia y características individuales. Este etiquetamiento a mi parecer
perpetúa la enfermedad del sujeto, dándole el carácter de estado a algo que puede ser un
proceso. Y esto no sólo trae consecuencias para el "enfermo", que se ve con un nombre
encima que le pasa, sino que influye además en la actitud del profesional hacia el sujeto,
así como de toda la gente que lo rodea. Creo que el uso de las palabras es de mucho
cuidado, sobre todo si se trata de seres humanos, ya que es la forma mediante la cual
creamos un nuevo mundo. El depresivo empieza a serlo para él y para el resto cuando se
nombra la depresión.

En general yo creo que la aplicación de la ciencia a seres humanos es errónea, partiendo


de la base que lo que caracteriza a la ciencia es la objetividad y con seres humanos nada
es ni puede ser objetivo, sobre todo si el análisis lo están haciendo otros seres humanos,
con emociones, con estados de ánimo, con trancas, etc.

Creo que el hecho de llevar todos los problemas que tiene una persona a una clasificación
deshumaniza el problema y a la perssona, y en vez de observar a un sujeto se está
observando a una enfermedad, lo que produce una pérdida del sentido original: ayudar a
la persona a estar bien con ella misma y con su ambiente, no a determinar si su conducta
es normal o anormal, o si corresponde o no a una categoría que además fue creada por un
cierto número de personas con sus creencias personales. Otra cosa que personalmente no
gusta es la terminilogía usada, algunos conceptos me parecen tan impersonales que creo
que jamás los usaría en una evaluación.

Con respecto a la base teórica del DSM IV, no tengo una opinión clara acerca de qué
sería lo más óptimo, si un enfoque definido o buscar lo ateórico. Pienso que un enfoque
definido estaría muy sesgado y el manual estaría utilizado por un cierto tipo de
profesionales; a su vez una mirada ateórica me parece imposible, ya que cualquier idea
acerca del ser humano tiene a la base una concepción epistemológica y teórica. En este
caso la base es el modelo médico, cuyos conceptos son separación cuerpo-mente,
observación objetiva del ser humano como si fueran cosas que observamos independiente
de nuestra existencia, en fin, una concepción del ser humano que yo no comparto, y que
felizmente es cuestionada y rechazada por muchos enfoques teóricos de la psicología que
a mi parecer están tomando cada vez más importancia, y que nos plantean una mirada
más positiva del ser humano, y a la vez más humana.
Una de las cosas que considero fundamental en el enfrentamiento de un paciente en su
tratamiento, es su participación activa en el proceso, la certeza de que es él quien tiene
que hacerse responsable de su vida y de sus problemas, y que es él quien tiene que
mejorarse (obviamente no en casos extremos como una psicosis). En este punto, la
jerarquía que se le da al profesional casi como mago de los trastornos mentales, como el
experto en el problema que corresponde a la experiencia del sujeto, me parece que separa
al paciente de su enfermedad como si fuera algo independiente de él, y esto afecta la
toma de responsabilidad personal del problema, que es de la persona completa, no de una
parte de ella.

En fin, creo que el DSM IV tiene que ser usado como un instrumento de cierta utilidad,
como para entenderse con otros profesionales, no como un fin, no para tratar que mi
paciente me quepa en el manual y así pueda concluir mi diagnóstico. Pero de todas
formas creo que al usarlo como lenguaje con otros profesionales no se debe dejar de lado
la experiencia, el sentido común, etc., ya que no es lo mismo si yo como psicóloga le
cuento al psiquiatra todo lo que observo en la paciente, mi percepción personal, factores
relacionados importantes con los síntomas, etc., a que sólo le entregue un informe que
diga "ansiedad generalizada", ya que este solo hecho limita la mirada del profesional que
recibe el diagnóstico, y eso influye, a mi paracer, en todo el curso del tratamiento. Creo
que el DSM debe ser usado con un ojo crítico, como un instrumento al cual yo le doy mi
utilidad.

Corrupción

Indice

1) Aspectos generales acerca de la corrupción *


a)Definición *
b) Características *
c) Clasificación: *
Nepotismo *
d) Corrupción en el ámbito público y privado. *
Ambito público. *
Agentes Públicos. *
Agentes políticos. *
Corrupción en el ámbito privado. *
2) Modelos explicatorios de la corrupción. *
a)Modelo de la responsabilidad individual *
De índole psicodinámica *
b) Modelo filosófico-moral *
c) Modelos Sociológicos *
Corrupción y burocracia *
Modelo económico-racional de la corrupción. *
d)Modelo Psicosocial de la "Norma perversa" *
Introducción *
Definición *
Fuentes de las normas perversas. *
Efectos psicosociales. *
Consecuencias de la norma perversa *
3) Estadísticas *
a) Nacionales. *
b) Internacionales. *
4) Consecuencias *
5) Control de la corrupción. *
6) Investigación. *
Objetivos de la investigación *
Muestra *
Instrumento *
Análisis *
Resultados *
Conclusión *

1.- Aspectos generales acerca de la corrupción

a)Definición

Se puede entender la corrupción como los comportamientos llevados acabo por una
persona o por un grupo de personas, que se consideran como transgresores de las normas
sociales. El hecho de que exista variabilidad dentro de las normas sociales hace que la
calificación de un concepto como corrupto dependa y esté ligada al momento histórico y
social como al sistema valórico vigente.

Las definiciones de corrupción centradas en la conducta suelen sostener que la corrupción


es el abuso de un cargo, del poder y de los recursos públicos para la obtención de
beneficios personales. (Johnston, 1993, en García y otros, 1999)

El hecho de que los conceptos "de contexto histórico social" y sistema de valores, sean
factores cambiantes al igual, que los conceptos de "abuso", "público y privado" y de
"beneficio", hace que la mejor forma de contextualizar e indicar lo que se entiende como
corrupción es a través de las referencias hechas en todo tipo de reglamento formal, que
para el caso de una nación sería el código penal.

Algunos autores señalan que el interés público es una idea vaga y que las leyes formales
en muchas ocasiones poseen escasa legitimidad. Este criterio toma como referente a la
opinión publica o a las normas culturales para evaluar la existencia de un fenómeno de
corrupción. La opinión pública o las normas culturales varían no sólo según las diversas
cultura sino también según el segmento de la sociedad.

Son el criterio moral y la opinión de una época dentro de un contexto dado las que
determinan que un acto cualquiera, que "implica el perjuicio de un beneficio público para
satisfacer uno privado, […] será considerado corrupto" (Johnston, 1993, citado en García
y otros, 1999).

Otro enfoque para definir corrupción es el de Heidenheimer (1989, en García y otros,


1999), quien ha diferenciado matices de corrupción según las percepciones éticas de la
clase política y la opinión pública. Se llama "corrupción negra" a aquellas acciones más
potentes y universalmente aceptadas como el soborno y la extorsión. La llamada
corrupción blanca ocurre en el caso en que actos corruptos son aceptados ampliamente
por las personas en el ámbito que se trate. Entre la corrupción negra y blanca, se
encuentra la corrupción gris, en la que se incluyen todas las conductas acerca de las
cuales las elites y la opinión pública discrepan al momento de evaluarlas como corruptas
o no.

Otra forma de entender el fenómeno de la corrupción es considerarlo tanto como un


recurso como un proceder. En cuanto al primera visión, la corrupción es referida como un
recurso expeditivo, vale decir, la corrupción se utiliza para acelerar los procesos y, por
tanto, el corrupto es "un experto en atajos". Esta característica racional por excelencia
sustrae al corrupto del orden de la inadvertencia, siendo jamás inocente, pues siempre
sabe lo que hace, está sujeto a la vigilia cognitiva, al darse cuenta. Desde la segunda
perspectiva, la corrupción es un proceder, un modo de hacer para obtener beneficios. Este
proceder tiene una característica sustancial, que es la desviación respecto de una cierta
normatividad, o sea, la obtención del beneficio, se lleva a cabo, al margen de la conducta
normal. La desviación puede hacerse respecto a una norma jurídica o normas éticas.(Silva
y Hernández, 1995)

b) Características

Pueden distinguirse cuatro elementos que caracterizan a la corrupción:

1. Toda acción corrupta, consiste en la transgresión de una norma.


2. Se realiza para la obtención de un beneficio privado.
3. Surge dentro del ejercicio de una función asignada.
4. El individuo corrupto intenta siempre encubrir activamente su comportamiento.

Estas características relacionan la conducta del agente corrupto al secreto, la apariencia


de ilegalidad y la alteración de las funciones públicas, para conseguir una ventaja
privada. El aspecto medular de esta conducta radica en que la gente realiza la ación
corrupta cumpliendo una función que cae dentro de la esfera de atribuciones que le
compete, de acuerdo a normas legales o administrativas vigentes (Godoy, 1996, en
García y otros,1999).

Una definición integrativa de las características de corrupción es la entregada por


Fernández – Dols(García y otros,1999; Fernandez-Dols, 1993) quien entiende la
corrupción como una manipulación o transgresión encubierta de las normas que rigen una
organización racional, con vistas a lograr, un beneficio privado.

Según Cartier-Bresson(1996, en García y otros, 1999), la corrupción puede ser


caracterizada por la fórmula:

Corrupción = Monopolio + discrecionalidad - transparencia.

Según esta concepción habrá corrupción, probablemente cuando alguien tiene un poder
monopólico sobre un bien o sobre un servicio, posee la discrecionalidad de decidir quién
lo va a recibir o no y en qué medida, y falta transparencia, entendido esto como la falta de
controles sobre las acciones del sujeto en su función (Cartier – Bresson,1996, citado en
García y otros,1999).

Un aspecto importante a considerar al caracterizar la corrupción en su rasgo elusivo que


se refiere a la naturaleza secreta que adquiere los actos corruptos, siendo este un
fenómeno de encubrimiento activo ya que se realiza de un modo intencionado. Este
carácter elusivo hace difícil su definición, dada su naturaleza secreta, e intento de ser
invisible a cualquier espectador. Esto explica la existencia de la gran variedad de
perspectivas que intentan aclarar su significado, y también las dificultades a la hora de
cuantificar el fenómeno.

La esencia más lesiva de la corrupción, radica en que importantes decisiones son


determinadas por móviles ajenos al beneficio colectivo, sin importar las consecuencias
que acarrean para la sociedad.

c) Clasificación:

Las distintas acciones que se pueden clasificar como actos corruptos pueden ser
clasificadas en 17 categorías, las cuales a su vez, pueden ser agrupadas en 3 grupos que
se detallan a continuación:

• Corrupción directa

Es aquella corrupción en que ocurre un aprovechamiento directo de su función, por parte


del funcionario público, el privado o el individuo particular, para obtener un beneficio.

Dentro de este grupo se encuentra el abuso de poder , que puede ser entendido como el
acto por el cual un agente público o privado utiliza el poder de su cargo en perjuicio de
una persona, grupo de persona o de institución, pública o privada que se situé en una
posición inferior a éste, obteniendo algún beneficio.

Una segunda categoría es la apropiación de bienes privados o públicos , que se define


como un aprovechamiento indebido de bienes o fondos que pertenecen a una institución o
a terceros y a los cuales se ha tenido acceso gracias a la función que desempeña el
individuo.

En tercer lugar encontramos el enriquecimiento ilícito que se considera como el


incremento del patrimonio de un agente, con significativo exceso, respecto de ingresos
legítimos o la obtención de mejoras económicas, durante el ejercicio de una función, sin
una debida justificación.

En el cuarto lugar esta la extorsión , que es la utilización del poder que se dispone para
presionar a un tercero para obtener un beneficio privado.

Las quinta y sexta categoría son el favoritismo y el nepotismo . El primero es la


conducta destinada a obtener beneficios personales para personas cercanas y es efectuada
por un agente publico o privado, en desmedro de otras personas más idóneas que buscan
la obtención de un cargo o de un beneficio. El nepotismo, es un tipo de favoritismo en
que el favoritismo se realiza en función de las relaciones familiares.

• Corrupción mediada

En estas acciones el beneficio particular proviene de un tercero.

La primera categoría dentro de este grupo es la aceptación de ventajas indebidas , que


consiste en la admisión de beneficios personales de cualquier tipo a cambio de realizar un
acto indebido, o cualquier favor, en la función de un cargo.

Otra categoría es el trafico de influencia , que consiste en la negociación o uso indebido


de las influencias o poder propio del cargo en ámbitos no relacionados con la actividad
propia.

Una tercera categoría es el soborno , que consiste en el ofrecer u otorgar a un agente en


particular, cualquier tipo de beneficio a cambio de la realización de un acto corrupto.

Una cuarta categoría es el clientismo político , que consiste en le pago de los candidatos
a sus votantes para el logro de su elección.

La quinta categoría dentro de este grupo son las malas prácticas electorales , que
consisten en acciones ilícitas en procesos electorales con el objetivo de modificar los
resultados de una elección.

• Aprovechamiento de procedimientos
En este grupo de categorías el acto corrupto consistiría en el aprovechamiento de
falencias en el sistema de procedimientos en que se halla inserto el individuo.

Es este grupo se encuentra el manejo indebido de bienes o fondos públicos y/o


privados , que es el uso de bienes o fondos fuera de sus objetivos, o sin austeridad
eficiencia, o transparencia, en el ejercicio de una función pública y con un beneficio
particular.

Las segunda y tercera categorías son el manejo indebido y el ocultamiento de


información , siendo el primero el aprovechamiento indebido en beneficio propio o de
terceros, de cualquier tipo de información reservada a la que se hubiese tenido acceso en
función de su cargo. El ocultamiento de información consiste en retener información de
un agente público, privado, o un particular, la cual debería enfrentar en función de su
cargo.

La cuarta categoría es la negociación incompatible, que es la acción cometida por un


agente publico o privado, quien en función de su cargo debe participar como agente
público de una negociación, y al mismo tiempo actúa como agente privado, teniendo una
situación ventajosa frente a los otros participantes de la negociación.

Una quinta categoría es la de los manejos indebidos de los procedimientos públicos ,


caracterizada porque un agente transgrede disposiciones sobre procedimientos o normas
que regulen el funcionamiento de las organizaciones a las cuales el individuo pertenece
obteniendo un beneficio para sí.

La sexta categoría es el lavado de dinero , acción realizada por un particular, en la cual


éste participa en la legalización de un capital obtenido originalmente por el narcotráfico o
por otros ilícitos.

Hay diferencias entre estos tres grupos de fenómenos de corrupción; el primero, o de


corrupción directa, se caracteriza por ser predominantemente individual y no requiere de
la participación de diferentes actores pertenecientes a otros sistemas ajenos de la
institución en la cual se comete un acto corrupto. En el segundo grupo, en la que participa
un tercero que media la acción, existe una mayor diversidad de participantes, y una
división de roles en las cuales, principalmente, son los privados los demandantes de
corrupción y son los agentes públicos los oferentes. La corrupción en la que se genera un
aprovechamiento de los procedimientos depende más de las estructuras de las
organizaciones, que fomentarían la corrupción.

Nepotismo

Nos referiremos por separado al nepotismo por considerarlo la forma de corrupción más
relevante en nuestro país.

El origen del nepotismo se remonta a los Papas, muy inclinados a proteger a los
miembros de su familia, en especial de sus sobrinos, de cuya voz latina (nepos) proviene
esta amalgama del factor privado con el desempeño de puestos públicos o cuando menos
el nombramiento con el disfrute de sus emolumentos. El nepotismo es una modalidad de
corrupción política, consistente en designar para los cargos públicos a miembros de una
familia.

El Nepotismo dentro de nuestro Ordenamiento Jurídico

El nepotismo se encuentra en código penal con la tipificaron de nombramiento ilegal.


Este se encuentra en el "libro segundo" del código penal, que corresponde a "Crímenes y
simples delitos y sus penas"; dentro de titulo cinco, correspondiente a crímenes simples y
delitos cometidos por empleados públicos en el desempeño de sus cargos. El artículo 220
señala que "el empleado publico que a sabiendas nombrara o propusiese para cargo
publico a persona en quien no concurran los requerimientos legales, sufrirá las penas de
suspensión las penas de suspención del empleo en su grado mínimo y multa de seis a diez
sueldos vitales" (Código Penal del Estado de Chile, 1997)

Explicación de los grados de Consanguinidad y Afinidad .

Clases de Parentescos

Hay dos clases de parentescos: De consanguinidad y de afinidad

1.- La Consanguinidad: Es el que resulta de los vínculos de sangre, o sea del hecho de
descender unas personas de otras o de descender varias de una misma. La persona de la
cual desciende otra se llama ascendiente común o tronco común.

2.- La afinidad : Es la relación con los parientes del cónyuge.

Líneas y Grados

En todos los parentescos hay que considerar las líneas y los grados. Las líneas consisten
en la serie de personas a través de las cuales se establece el parentesco. La línea consiste
en la serie de personas a través de las cuales se establece el parentesco.

a. Línea Recta.- Cuando une a personas que descienden unas de otras, por ejemplo:
un individuo, sus hijos, sus nietos, y bisnietos, etc.
b. Línea Colateral.- Cuando el parentesco proviene de dos o más personas que tienen
un tronco común, pero la una no es ascendiente de la otra. Ejemplo: entre dos o
más hermanos, tíos-sobrinos, entre primos etc.

Cada generación constituye un grado. Al respecto, con el ya citado autor podríamos que
el grado es como la unidad de medida del parentesco. En nuestro sistema se cuentan los
grados ascendiendo por una línea hasta el tronco común y descendiendo luego por la
línea de otro individuo con quien se quiere medir el grado de parentesco.
d) Corrupción en el ámbito público y privado.

Antes de describir la corrupción en el ámbito público y privado debemos aclarar las


diferencias entre ambas.

La idea central, que preside la distinción entre intereses público y privados, consiste en
que los primeros se refieren a los asuntos y bienes que son de toda la comunicad, y que
en consecuencia, no pertenecen ni son apropiables por nadie. La característica
equivalente, pero antinómica, de los intereses privados es que ellos están vinculados con
los fines individuales de cada miembro de la sociedad civil, especialmente con aquellos
referentes a la propiedad, la riqueza y el lucro. La existencia, en toda comunidad
políticamente organizada, de bienes y asuntos comunes a todos sus miembros, siempre ha
planteado el tema del conflicto de intereses. El punto más álgido, para resolver estos
conflictos, radica en las dificultades que plantea la necesidad de garantizar la
imparcialidad de los agentes públicos, para hacerse cargo de los asuntos comunes, sin que
sus actos privilegien o beneficien a sus propios intereses privados (Informe de la
Comisión Nacional de Etica Pública, 1994).

Ambito público.

A la sociedad civil le interesa que todas las funciones atribuidas al poder público se
ejerzan de acuerdo a un sistema jurídico, fundado en normas éticas básicas, legítimas y
válidas y en la certidumbre de la ley. Esta exigencia es más rigurosa en los regímenes
democráticos, pues en ellos la ley se establece a través de la participación de los
ciudadanos en procesos colectivos de decisión. Por esta razón, el control sobre el
ejercicio de las funciones públicas es una característica de las sociedades democráticas
(Informe de la Comisión Nacional de Etica Pública, 1994).

Generalizadamente se entiende la corrupción aplicada al ámbito de los agentes del


Estado, quienes en el ejercicio de una función pública transgreden, por un beneficio
privado acciones que son de su competencia oficial, subordinando deliberadamente el
interés público a un interés privado (Pacheco, 1996, García y otros, 1999).

Al conceptualizar la corrupción en el ámbito público, se deben considerar los agentes


públicos y los políticos.

Agentes Públicos.

La corrupción en los servicios Públicos se identifica como el abuso de los deberes del
funcionario público para beneficio propio. En Chile el término agente o funcionario
público se refiere a quienes tienen a su cargo los asuntos comunes de todos los chilenos y
que están dotados de diferente grado de autoridad y capacidad de decisión sobre materias
que afectan al conjunto de la comunidad nacional. En tal sentido es un término que
designa a cualquier miembro de la administración pública que gobierne, legisle, haga
justicia, administre y sea parte de la dimensión pública de la nación (Informe de la
Comisión Nacional de Etica Pública, 1994).

La probidad de estos agentes públicos como concepto ético – político, se aplica a la


conducta de éstos y se refiere principalmente a la integridad, con respecto al
cumplimiento de sus deberes. La integridad exige un recto cumplimiento de las normas
que regulan sus actividades, expresa la relación de la probidad hacia la conducta pública
y su adecuación al código ético y jurídico. Sin embargo, la integridad no basta; la
probidad se extiende a la responsabilidad, es decir, la obligación de responder en el
desempeño de su cargo ante la sociedad. A estos elementos se suma la transparencia, la
que constituye una base adscrita a la responsabilidad e integridad de los agentes públicos.
Los fenómenos de corrupción aumentan cuando las funciones públicas no son
transparentes y cuando no pueden ser controladas ni constitucionalmente ni por la
ciudadanía (Informe de la Comisión de Etica Pública, 1994).

Agentes políticos.

En términos ideales la vida política debería tener por fin la defensa y realización de
intereses públicos, y ser una actividad desinteresada, en la medida en que el político
renuncia a intereses egoístas. Pero, al parecer, la corrupción se produciría cuando la
actividad política no satisface por sí misma a los políticos de oficio, y por eso quienes se
dedican a ella buscan también la promoción de su fortuna privada.

Cuando los partidos políticos corruptos asumen funciones regulares dentro de las
instituciones de gobierno, esta corrupción política se vuelve sistemática, se autorizan las
operaciones ilícitas, premiando al que colabora y sancionando al que no sigue el juego
(De la Porta, 1996).

Las formas más comunes de corrupción política son: la apropiación y distribución


privada de los empleos públicos, la asignación de contratos, el uso particular de los
recursos estatales y la definición de políticas en consonancia con los intereses de los
grandes grupos económicos (De la Porta, 1996).

En la actualidad el financiamiento de la actividad política no es transparente para la


opinión pública, y existen inquietudes, dudas y reservas acerca de los compromisos
indebidos, expresos o tácitos, que estos órganos de intermediación puedan contraer para
conseguir fondos y financiar sus actividades. No existen dispositivos legales eficaces de
transparencia que permitan una evaluación y un control instituciones y ciudadano sobre la
eventual infiltración de intereses particulares, sectoriales o corporativos en la esfera del
interés público (Informe de la Comisión Nacional de Etica Pública, 1994).

Se sostiene que una correcta legislación sobre el financiamiento de los partidos políticos
disminuiría la corrupción, ya que pondría límites al ingreso de recursos obtenidos
ilegalmente y garantizaría, entre otros, una mejor transparencia de los procesos
electorales.

Corrupción en el ámbito privado.

El concepto de corrupción se aplica generalmente al ámbito público, sin embargo, es


posible también afirmar, que la corrupción puede ser una realidad en el mundo privado,
tanto en el ámbito de empresas como en las instituciones de la sociedad (Pacheco, 1996,
en García y otros, 1999).

En el sector privado, si bien, se acepta la prevalencia del interés particular sobre el


público, éste se logra respetando las reglas del juego establecidas, acorde con las normas
de la competencia y leyes que regulan la actividad privada para "armonizarla" con la
actividad pública.

Entonces, se puede decir que hay corrupción en el sector privado cuando se actúa de
manera tal que se violan las reglas del juego, valores del sistema, leyes del
funcionamiento de la economía de mercado, normas, etc. con el propósito de obtener
ventajas (Zuluaga, 1996).

Este tipo de corrupción suele ser juzgada con menos dureza que la corrupción político-
administrativa, ya que sus costos son principalmente económicos, y no políticos y
sociales a la vez, como lo es en el sector público. Es así como los afectados son los
consumidores y no los ciudadanos contribuyentes.

2) Modelos explicatorios de la corrupción.

a)Modelo de la responsabilidad individual

De índole psicodinámica

Algunos psicoanalistas argentinos han desarrollado una hipótesis sobre la motivación


interna de aquellos que intervienen en actos de corrupción. Según estos autores, la
motivación responde a la necesidad potenciada de todos los humanos de poseer y
controlar cada vez más. Una especie que se sabe condenada a morir, a deformar, a
envejecer busca seguridad en algo que supuestamente podría entregarla: el dinero. En los
grandes manejos de la corrupción lo que opera es una negación de la vulnerabilidad.
(Huerta, 1992)
Otros psicoanalistas como Anderson y Aresti (en Huerta, 1992), expresan que el corrupto
es alguien que se miente, pero no se da cuenta de ello, porque en el fondo no quiere saber
la verdad, "su verdad". Llegar a saberla, implica un dolor muchas veces intolerable, pues
tendría que enfrentar el mundo de otro modo como está acostumbrado.

Según Aresti, la corrupción humana es la corrupción del sujeto consigo mismo. El mismo
se roba cosas a la que tiene derecho, en aras de facilitarse la vida y, posteriormente, podrá
cometer corrupción en perjuicio de los demás, pues ya se produjo la corrupción
fundamental, cual es la de robar su verdad; la aceptación de ésta implica dolor, pero
también la fortaleza interna para poder vivir de otra manera. Concluye entonces Aresti,
que lo humano es accesible a la corrupción por miedo a la verdad, y esta es la base de las
grandes corrupciones en el ámbito material.

Un enfoque más personal, psicoanalítico, estima que las personas que comúnmente
actúan de forma corrupta, creando grandes desfalcos, desde su infancia aprendieron que
para tener algo parecido al amor, tenían que comprarlo.

b) Modelo filosófico-moral

La actualidad social, parece estar dominada por la idea del cambio permanente, por lo
volátil y lo ambiguo, existiendo un intercomunicacionismo, sobredeterminación y
exacerbación de los valores de referencia, de función, finalidad, causalidad,
etc.(Baudrillard, en Silva y Hernández, 1995). La sociedad, se expone a un desarrollo
incontrolable y desaforado, alterando la estructura natural, sin que este crecimiento tome
en consideración límite alguno. Esto parece ser uno de los signos característicos de
nuestro tiempo, al que llaman "postmoderno".

Junto a este desarrollo de los procesos, asistimos a una suerte de retirada de la


participación, resultando indiferente aquello que no depende directamente de uno. Este
relajamiento de los valores colectivos, vindica sin miramientos la figura del individuo,
produciéndose una exacerbación del ser para sí (Silva y Hernández, 1995).

Hoy día las personas se inclinan más por el pequeño mundo, que por mundo maximales.
Hoy día, lo que seduce no es el bien común, sino excención, la prerrogativa individual
(Foucault, en Silva y Hernández, 1995).

La sociedad postmoralista, se enmarca en la postmoderna y se caracteriza porque no hay


obligación ni sanción. Hay un apego a los beneficios de los valores individualistas en que
no resulta inmoral pensar en sólo uno mismo.

Además, hay un cambio en los valores del trabajo. Trabajar hoy día, es una actividad que
en lo posible se debe evitar; se ha desvinculado de la obligación moral respecto a la
colectividad, de tal modo que el trabajo para a ser una actividad esencialmente al servicio
del individuo. Más aún, en lugar de la moral del civismo, tenemos el culto a la esfera
privada y la indiferencia hacia la cosa pública, el afán por el dinero todopoderoso y la
democratización de la corrupción. (Lipovetsky, en Silva y Hernández,1995).

c) Modelos Sociológicos

Corrupción y burocracia

Godoy (1996, en García y otros, 1999) plantea que existen diversos factores que
contribuyen a la génesis de la corrupción, como son: los bajos ingresos de los agentes
públicos, la ausencia de supervisión y de formación profesional, la falla en
procedimientos contables que impiden detectar apropiaciones indebidas y el incremento
de la burocracia gubernamental. Es importante aclarar que no es la burocracia en sí la
causa de posibles actos corruptos, sino que en los países en vías de modernización la
corrupción tiende a debilitar o perpetuar la debilidad de la burocracia gubernamental.

El término "burocracia" se usa peyorativamente para denotar pérdida de tiempo,


ineficacia y papeleo. Sin embargo, los obstáculos para el desarrollo de algunos países han
sido precisamente la carencia de estas técnicas de organización a gran escala (Encarta,
1998). La burocracia es, de hecho, la estructura que permite ordenar los recursos
humanos de una organización según un esquema jerárquico para desempeñar unas tareas
especializadas basadas en reglamentos internos (Encarta, 1998).

Max Weber, estudioso de la estructura y principios de la burocracia, identificó las


siguientes normas básicas fundamentales de ésta: 1) los funcionarios de la administración
están organizados en una jerarquía de mandos, 2) los funcionarios son remunerados
mediante un sueldo y no reciben gratificaciones por servicios, 3) la autoridad de los
funcionarios proviene de su cargo y está determinada por éste, 4) el nombramiento
responde a méritos probados, no a recomendaciones, 5) las decisiones se toman de
acuerdo a reglas estrictas preestablecidas, y por último, 6) las burocracias actúan
mediante la aptitud técnica y mantiene un registro de sus actuaciones (Encarta, 1998).

Según las normas básicas planteadas por Weber, la burocracia sería entonces
precisamente un medio de control de la corrupción y no un producto de ésta, y como
señala Fernández-Dols (en García y otros, 1999) si una sociedad permite, por omisión,
pequeñas transgresiones en sus relaciones con las burocracias, favorece la aparición de un
continuo de corrupción cuyos efectos a corto plazo son pequeños, pero que a largo plazo
son nefastos para la sociedad.

Desde una perspectiva institucional, por otra parte, la posibilidad de que se produzcan
actos corruptos se incrementará si el marco institucional o las normas establecidas por un
gobierno no establecen los incentivos y los medios de cumplimiento obligatorios
adecuados para evitar que los funcionarios públicos y lo usuarios perciban mayores
ventajas en infringir las normas que en cumplirlas (Mosqueira, 1995, en García y otros,
1999).
Modelo económico-racional de la corrupción.

Las explicaciones de elección racional suponen que el mecanismo de la corrupción es, en


casi todo, semejante al que regula el mercado. Esto es, que los factores que se enfrentan a
la posibilidad de violar las leyes hacen un cálculo de costo-beneficio, y que la corrupción
prevalecerá siempre que sea rentable (Huntington y Scott, 1994).

El modelo imagina que, como en el mercado, habrá oferta de servicios ilegales mientras
haya demanda, y que en situaciones de incertidumbre, las instituciones no podrán reducir
los costos de transacción lo suficiente para dar incentivos a la obediencia. Esta
explicación también supone que el intercambio de servicios ilegales puede encontrar un
punto de equilibrio general que resulte ventajoso para cumplir alguna función social
(Huntington y Scott, 1994).

Una autoridad corrupta ve a su cargo como un negocio cuyo ingreso intentará maximizar.
El cargo se convierte, por lo tanto, en una unidad "maximizadora". La dimensión de sus
ingresos depende de la situación del mercado y su talento para encontrar el punto de
ganancia máxima en la curva de la demanda pública (Johnston, 1968, en García y otros,
1999).

d) Modelo Psicosocial de la "Norma perversa"

Introducción

De acuerdo a las consideraciones clásicas dentro de la psicología social, se considera que


las normas son producidas de un modo más o menos consciente por parte de un grupo,
siendo un elemento funcional de éste; pueden surgir como un marco de referencia
espontáneo frente a lo ambiguo y constituyen un juicio concertado explícito sobre lo que
se debe hacer dentro del grupo, al que deben sumárseles los medios coercitivos
necesarios para mantener el acuerdo. Con respecto a la investigación actual, "el concepto
de norma también da por supuesto que los grupos producen sus propias normas, que éstas
poseen una cierta funcionalidad y que el individuo puede adaptarse con mayor o menor
éxito a dichas referencias" (Fernández-Dols, 1993, p.92); la psicología social europea,
por su parte, señala que las normas creadas por un grupo mayoritario pueden servir para
discriminar y sojuzgar a los miembros de un grupo minoritario.

Según la conceptualización de Fernández-Dols, las normas sociales no necesariamente


son formadas por el mismo grupo y, aunque este fuese el caso, no poseen siempre una
clara funcionalidad. En muchas ocasiones pueden ser disfuncionales para el grupo;
incluso, en aquellas situaciones donde un grupo dominante impone una norma a un grupo
minoritario, ésta puede llevar al menoscabo de los dos entes. "Las normas no siempre son
el resultado de un proceso progresivo y funcional de determinación colectiva de
percepciones o juicios compartidos[…] el motor de la situación no radica en unas normas
progresivamente consensuadas, sino en la existencia de ciertas normas crónicamente no
cumplidas […]. Nótese que no se trata de que tales normas no existan sino de que existen
pero no se cumplen " (Fernández-Dols, 1993, p.93). Estas normas no cumplidas,
paradójicamente, incrementan su poder con el tiempo, ya que un grupo de personas
necesita infringir esta norma para su propio beneficio, mientras otro espera
fervientemente verla realizada.

Podemos definir las normas perversas , en una primera tentativa, como aquellas normas
formalizadas y sujetas a sanciones, que no parecen cumplirse y que tienen ciertas
consecuencias negativas para el grupo social en su conjunto y una gran porción de los
individuos implicados, que favorecerían la desintegración de la sociedad y la aparición de
actos corruptos.

Definición

Conceptualizaremos a la norma perversa como la "norma explícita e incumplible que un


grupo asume o sufre por iniciativa de otro grupo o por propia iniciativa" (Fernández-
Dols, 1993, p.95).

Por explícita se refiere al hecho de que un grupo de jueces ajenos a la norma podría
predecir su cumplimiento con gran acuerdo, a partir del sentido común y del nivel de
información que poseen.

Por incumplible se entiende que el cumplimiento de la norma se da en situaciones


excepcionales o ideales.

La perversidad de estas normas estaría dada por los efectos negativas que brinda a la
sociedad.

Fuentes de las normas perversas.

Existen variadas condiciones que pueden llevar a que una norma devenga perversa. Entre
ellas, podemos destacar:

• Ambientes rápidamente cambiantes y complejos, en los cuales las fuentes


normativas antes respetadas son sistemáticamente desvalorizadas.
• Errores en la formulación y diseño de las normas, lo que las hace desde el primer
momento inútiles. Estaría relacionado con la incompetencia de los legisladores.
• Mayor preocupación de la legitimidad que del cumplimiento de la norma,
entendido esto como la preocupación excesiva porque el objetivo de la norma sea
valioso, sin preocuparse de las posibilidades reales de cumplimiento ni de las
dificultades inherentes a éste.
• Sociedad de validez/legitimidad. Se refiere a la preocupación principal que
tendrían los poderes legisladores en la promulgación y aplicación de las normas,
centrándose en las posibilidades prácticas de realización de la norma o en las
consecuencias positivas finales de su cumplimiento, respectivamente. Este último
enfoque es el de mayor riesgo, porque tiende a generar con mayor facilidad
normas perversas; las culturas latinas tenderían a pertenecer a este grupo.

Las normas no se originan perversas, devienen perversas con el paso del tiempo. Se
verifica su perversidad, primero, con el incumplimiento masivo. Pero esta no es
condición suficiente: es necesario, además, que se produzcan efectos negativos en su
incumplimiento para que se considere perversa.

Efectos psicosociales.

Existen efectos tanto a nivel de la influencia social como al nivel intergrupal

Efectos en la influencia social

La incompetencia por parte de las autoridades para promulgar normas adecuadas lleva a
la carencia de recursos para hacerlas cumplir, desmoralizando por igual al subordinado y
a la autoridad. Esto lleva a un aumento en la crítica de quien trata de hacer cumplir la
norma mas que a quien elude la norma

Además, "las sanciones positivas o negativas que se deriven de una norma perversa son
percibidas como un agravio comparativo que excluye toda idea de justicia o equidad"
(Fernández-Dols, 1993, p.96), aunque la sanción no haya sido arbitrariamente aplicada.
De este modo, disminuye el control social sobre otras normas y aumenta el relajamiento
en su cumplimiento.

La persona que transgrede la norma es considerada de modo negativo, pero se le atribuye


un cierto poder al lograr imponer pautas alternativas de conducta.

Efectos intergrupales

Debido a que la sanción de la norma perversa es considerada arbitraria, se forman ciertos


grupos para obtener y proporcionar ventajas de esta arbitrariedad. Se ubicarían entre la
autoridad y los subordinados, estableciendo reglas paralelas ("reglas del juego mafioso"),
cuyo objetivo sería enfrentar y adaptarse a la existencia de una norma perversa. Estas
normas alternativas cumplirían con las descripciones clásicas del concepto de norma, en
tanto ésta sería un principio regulador formal cuya funcionalidad descansa en una lógica
de provecho colectivo, sacrificando el bienestar individual en bien de la agrupación. De
esta manera, la regla no cumplida no sólo no provoca el comportamiento deseado, sino
que genera otros indeseables.

Estos grupos, que siguen sus propias normas, pueden tener un notable efecto destructivo,
diluyendo al grupo social en núcleos o subgrupos que negocian o imponen una forma de
vulnerar la norma. Tales grupos giran en torno a un líder, que como ya habíamos
señalado, se considera negativo pero poseedor del poder y habilidad necesarios para
proporcionar soluciones a sus clientes.

Consecuencias de la norma perversa

Las dos principales consecuencias de las normas perversas son la desmoralización y la


corrupción. La desmoralización consistiría en la visión negativa de la autoridad
encargada de imponer este tipo de normas y una mayor tolerancia a otro tipo de
transgresiones.

La corrupción se traduciría, por una parte, en la aparición de fuentes de poder


alternativas, capaces de manipular la situación a favor del individuo que transgrede la
norma e imponer otra norma alternativa en propio beneficio y, por otra parte, a una
mayor tolerancia de la opinión pública frente a este tipo de acciones ilícitas.

3) Estadísticas

a) Nacionales.

No hay muchos datos de la realidad del fenómeno de la corrupción en Chile, ya que la


cuantificación de hechos, que muchas veces sólo quedan en denuncias, y que no son
resueltos generalmente por los tribunales de justicia, resulta muy dificultosa. No existen
estadísticas de la incidencia de estos actos. La principal fuente de ventilación de los casos
de corrupción no son los tribunales de justicia, sino que son los medios de comunicación
masiva, principales agentes investigadores de estos hechos ejerciendo el derecho y el
deber que tiene la sociedad civil de velar por la probidad pública.

Es siguiendo esta premisa que los alumnos de Psicología de la Universidad de


Concepción autores del Seminario de titulación "El fenómeno de la corrupción desde una
perspectiva psicosocial" (García y otros, 1999) llevaron a cabo una investigación
descriptiva que tenia como objetivo determinar la naturaleza de la corrupción en Chile y
que nos entrega interesantes datos sobre este fenómeno. La investigación utiliza como
medio para obtener información las denuncias de corrupción aparecidas durante dos años
(agosto de 1996 a agosto de 1998) en los diarios El Mercurio y La Tercera. Las noticias
son analizadas en relación a un conjunto de variables tales como la región en la cual se
realiza la denuncia, el tipo de hecho involucrado, etc.

Como resultados interesantes de citar de está investigación, se puede señalar que las
denuncias de corrupción se centran principalmente en las regiones Metropolitana y
Quinta, las regiones donde se encuentran los principales entes públicos que son parte del
Estado.
La mayor parte de las transgresiones tienen que ver con el mal manejo de fondos o bienes
públicos y/o privados (27%), seguido de las transgresiones a las normas que rigen los
procedimientos de la administración pública(14%). Los principales agentes involucrados
en los actos de corrupción son los cargos directivos de empresas publicas y privadas
(42%), seguido de los mandos medios (12%) y de los subordinados (12%).

Las instituciones que aparecen con mayor porcentajes de denuncias son las empresas
privadas (15%), Carabineros (7%) y la administración municipal (5%).

La siguiente tabla presenta la distribución de las áreas o sectores del país que presentaron
mayor corrupción de acuerdo a las categorías de corrupción:

Area Categoría %
Apropiación indebida bienes o fondos. 21,59
Empresa Privada. Manejo indebido procedimientos. 20,45
Uso o manejo indebido información 11,36
Prevaricación. 42,85
Abuso de poder. 7
Poder Judicial. Aceptación de ventajas indebidas. 7
Manejo indebido bienes o fondos. 7
Uso o manejo indebido información 7
Abuso de poder. 31,11
Carabineros. Manejo indebido bienes o fondos. 31,11
Aceptación de ventajas indebidas. 11,11
Manejo indebido procedimientos. 11,11
Manejo indebido bienes o fondos. 27,91
Alcaldía. Apropiación indebida bienes o fondos. 13,95
Malas prácticas electorales. 11,63
Favoritismo. 11,63
Municipalidades. 32,43
Municipalidades. Apropiación indebida bienes o fondos. 27
Manejo indebido bienes o fondos. 13,5
Apropiación indebida bienes o fondos. 37,04
Particulares. Soborno. 18,52
Lavado de dinero. 11,11
Uso o manejo indebido información. 7,41
Apropiación indebida bienes o fondos. 29,16
Empresas Autónomas. Manejo indebido bienes o fondos. 20,83
Manejo indebido procedimientos. 20,83
Uso o manejo indebido información. 20,83
Investigaciones. Tráfico de influencias 16 67
Ocultamiento de información. 16,67
Apropiación indebida bienes o fondos. 12,50
Partidos Políticos. Malas prácticas electorales. 66,67
Manejo indebido bienes o fondos. 9,52
Ministerio de Hacienda. Apropiación indebida bienes o fondos. 33,33
Manejo indebido procedimientos. 19,04
Poder Legislativo. Uso o manejo indebido información. 30
Manejo indebido procedimientos. 20
Gendarmería. Aceptación de ventajas indebidas. 26,32
Manejo indebido procedimientos. 26,32
Abuso de poder 21,05
Abuso de poder. 42,11
Ejército. Aceptación de ventajas indebidas. 10,53
Apropiación indebida bienes o fondos. 10,53
Intendencia y Apropiación indebida bienes o fondos. 68,42
Gobernaciones. Manejo indebido procedimientos 10,52
M. Vivienda y Urbanismo. Tráfico de influencias. 36,84
Manejo indebido procedimientos 36,84
Ministerio de Defensa. Malas prácticas electorales. 33,33
Manejo indebido bienes o fondos. 20
Apropiación indebida bienes o fondos. 20

b) Internacionales.

Transparencia Internacional (TI) es una organización no gubernamental que tiene dentro


de sus misiones el combate de la corrupción en el mundo. Esta organización entrega cada
año el más completo índice de percepción de la corrupción en el mundo.

El Indice de Percepción de la Corrupción (IPdC) es una "encuesta de encuestas", basada


en numerosas encuestas con expertos y público en general acerca de sus puntos de vista
sobre la extensión de la corrupción en muchos países alrededor del mundo, y busca ser un
incentivo para los gobiernos de los distintos países para que luchen contra la corrupción.

El IPdC de Transparencia Internacional correspondiente a 1998 cubre 85 países, siendo


percibidos como los menos corruptos aquellos que alcanzan puntuaciones cercanas a 10.
A pesar de que el IPdC cubre un número récord de más de 80 países, son muchos los
países que no han sido incluidos en el índice, debido a que no se dispone de suficientes
datos confiables.

El IPdC muestra que la corrupción no es percibida como una plaga exclusiva de los
países en desarrollo. Muchos en Europa Central y Oriental y algunos de Latinoamérica
tienen puntajes muy bajos y un número de países industrializados tienen puntajes que
revelan el grave problema que es la corrupción en estos países.

Desde su concepción, el IPdC ha servido al propósito constructivo de estimular el debate


público acerca de la corrupción. En algunos países ha contribuido además a una
sustantiva reforma anti-corrupción. El IPdC anual sensibiliza a la opinión pública en todo
el mundo sobre la cuestión de la corrupción y constituye un factor de peso en las
decisiones de inversión en el extranjero de las corporaciones multinacionales.

Notas del IPdC de 1998


El puntaje del IPdC de 1998 - se refiere a las percepciones del grado de corrupción, como
es visto por los empresarios, analistas de riesgo y público en general, en una escala entre
10 (sumamente íntegro) y 0 (sumamente corrupto).

Encuestas utilizadas - se refiere al número de encuestas que estiman el desempeño de un


país. Se utilizaron 12 encuestas y se ha requerido que exista información sobre un país,
en al menos tres de estas encuestas, para que el país sea incluido en el índice de 1998
(Transparency International, 1999).

Posición del país


IPdC de 1998 Desviación Encuestas
País
puntaje estándar utilizadas
1 Dinamarca 10.0 0.7 9
2 Finlandia 9.6 0.5 9
3 Suecia 9.5 0.5 9
4 Nueva Zelanda 9.4 0.7 8
5 Islandia 9.3 0.9 6
6 Canadá 9.2 0.5 9
7 Singapur 9.1 1.0 10
8 Holanda 9.0 0.7 9
9 Noruega 9.0 0.7 9
10 Suiza 8.9 0.6 10
11 Australia 8.7 0.7 8
12 Luxemburgo 8.7 0.9 7
13 Reino Unido 8.7 0.5 10
14 Irlanda 8.2 1.4 10
15 Alemania 7.9 0.4 10
16 Hong Kong 7.8 1.1 12
17 Austria 7.5 0.8 9
18 Estados Unidos 7.5 0.9 8
19 Israel 7.1 1.4 9
20 Chile 6.8 0.9 9
21 Francia 6.7 0.6 9
27 Costa Rica 5.6 1.6 5
41 Perú 4.5 0.8 6
42 Uruguay 4.3 0.9 3
46 Brasil 4.0 0.4 9
56 México 3.3 0.6 9
61 Argentina 3.0 0.6 9
69 Bolivia 2.8 1.2 4
77 Ecuador 2.3 1.5 3
78 Venezuela 2.3 0.8 9
79 Colombia 2.2 0.8 9
83 Honduras 1.7 0.5 3
84 Paraguay 1.5 0.5 3
85 Camerún 1.4 0.5 4

4.-Consecuencias

La corrupción, al ser un fenómeno que afecta a toda la sociedad, involucra a toda su


estructura fundamental: el tipo de democracia, la administración pública, los partidos
políticos, la empresa, la educación, la familia, etc.(Pacheco, 1996, citado en García y
otros, 1999) y, por tanto, produce diversos efectos en los aspectos morales, económicos,
sociales y/o políticos de la sociedad.

Dentro de los efectos que puede producir la corrupción en el ámbito social y/o político, se
encuentra un aumento de la desconfianza que posee la ciudadanía en lo referente a sus
representantes, lo que afecta a las instituciones encargadas de impartir justicia, garantizar
la seguridad ciudadana y el control de la administración pública. (Zuluaga, 1996 en
García y otros, 1999): Debido a lo anterior, se produce un alejamiento entre el ciudadano
y las instituciones; este alejamiento de la sociedad frente al Estado hace de la corrupción
un proceso rápido ya que en la medida que se afianza se hace más difícil restablecer una
relación de confianza(Pacheco, 1996, en García y otros, 1999).
Por otro lado, otra de las consecuencias de la corrupción es que destruye la democracia,
desbaratando sus principales instituciones. (Cabrera, 1997, en García y otros, 1999). Con
respecto a lo anterior, se puede decir lo siguiente: la corrupción se da en su gran mayoría
en sistemas democráticos, donde la ciudadanía tiene un alto grado de participación en las
decisiones de estado, tendiendo a percibir a los ostentan el poder como potenciales
agentes corruptos poniendo en duda la credibilidad del sistema al cual representa.

Un efecto importante de la corrupción es el costo económico que genera en un país,


expresada en la pérdida de recursos, lo que trae como consecuencia que los bienes
públicos no se encuentren al servicio de los más necesitados. Junto a esto, la acción de los
funcionarios públicos corruptos puede hacer que la energía de los empresarios se desvíe
desde las actividades productivas hacia la búsqueda de Renta. (Informe Comisión
Nacional de Ética Pública, 1994). También se puede mencionar que las pérdidas causadas
por la corrupción podrían exceder la suma del beneficio personal que se obtiene a través
de la misma, ya que distorsiona la economía en su conjunto. La corrupción afecta a las
actividades innovadoras, no tanto a las establecidas, de modo que es un freno para lo
innovador, con el consecuente impacto sobre el crecimiento económico de un país.
(Aedo, 1995, citado en García y otros, 1999). La corrupción está asociada a un mayor
déficit fiscal con el consecuente impacto sobre las políticas de estabilización de un país.
(Informe Comisión Nacional de Etica Pública, 1994)

Por otro lado los costos de la corrupción también pueden subdividirse en términos tales
como:

• Eficiencia : tiene que ver con el mal uso de recursos, desaprovecharlos, como lo
sería crear males públicos y distorsionar las políticas de un país.
• Distribución: se distribuiría de mala manera los recursos públicos, siendo mayor
la tajada de los ricos en desmedro de los pobres.
• Incentivos: trae como consecuencia la baja de energía de los funcionarios y
ciudadanía y la tendencia hacia la búsqueda socialmente improductiva de rentas
corruptas.
• Política: crea cinismo popular e inestabilidad en el régimen político.

Como dato anecdótico, se plantea que la corrupción puede tener beneficios en algunos
casos. Como ejemplo se puede citar el hecho que cuando la legislación vigente, no se ha
basado en el "interés social" o sólo beneficia a selectos grupos, entonces la corrupción
permite evitar una "mala legislación". (Aedo, 1995, citado en García y otros, 1999)

5.- Control de la corrupción.

Hay varias formas de combatir la corrupción, pero antes de empezar con el análisis es
necesario sugerir que percibir que la corrupción se encuentra generalizada puede llevar a
conclusiones apresuradas y percepciones erróneas. Se puede llegar a entender que todas
las formas de corrupción son igualmente dañinas; o lo que es todavía más pernicioso, que
como la corrupción existe en todos los países, no puede hacerse nada al respecto.
La pregunta que surge para controlar la corrupción es ¿Qué hacer? Sin duda, se puede
hacer mucho para detener a este mal que afecta a todas las capas de la sociedad.

Se puede empezar con una mayor democracia y más libertad de mercado, ya que a la
larga constituirán una ayuda. No obstante, no se puede decir lo mismo en lo que se refiere
a las privatizaciones; por ejemplo, si privatizamos una actividad o área estatal corrupta, y
llamamos precio a lo que antes era soborno, sin duda que no hubo un gran cambio. En
general, las privatizaciones podrían ayudar a reducir los monopolios estatales, pero
difícilmente puede ser una mejoría restablecer ese monopolio, ahora en forma privada.

Por lo tanto, las soluciones comienzan con la mejoría de los sistemas. Es menester tanto
regular cuidadosamente los monopolios, como mejorar la transparencia y delimitar la
discrecionalidad oficial. Se tiene que aumentar la probabilidad que se atrapen los
corruptos y los castigos por corrupción tienen que ser mayores.

Los pasos hacia el éxito en el control eficiente de la corrupción, tendría como primer paso
"la captura de un pez gordo". En situaciones donde la corrupción se ha extendido y
masificado, la gente no cree en los políticos y sus promesas. Cuando existe una cultura de
impunidad, la única manera de romperla es condenando y castigando unos cuantos
corruptos importantes. El siguiente paso, tiene relación con que en las campañas exitosas
incluyen a la gente. Un punto de partida es tomar nota que en muchos casos los que
pagan sobornos preferirían no hacerlo. Para controlar esto se acuerda montar
investigaciones independientes de denuncias de soborno y publicar los resultados. Esto lo
lleva a la práctica Transparencia Internacional(TI), la asociación internacional voluntaria
que está tratando de hacer por la corrupción lo que hizo Amnistía Internacional con los
derechos humanos. TI espera que la gente de negocios de alrededor del mundo de un paso
al frente y que admita que es parte del problema y de la solución. Un tercer paso, en este
camino hacia el éxito, tiene que ver con que es posible que gastemos tanto dinero
atacando la corrupción, o que generemos tanto papeleo y burocracia, que los costos y las
pérdidas en eficiencia sobrepasen los beneficios de una corrupción disminuida.
Finalmente los gobiernos que deseen detener la corrupción deben mejorar sus incentivos.
En muchos países los salarios del sector público han descendido tanto que una familia no
puede vivir con el ingreso medio de un funcionario. Además, en el sector público existen
pocas evaluaciones de resultados, de manera que lo que ganan los funcionarios no está
relacionado con lo que producen. Por lo tanto, no es sorpresa que surja la corrupción.

Otro punto de vista para controlar este mal, desde el gobierno de un país con corrupción,
radica en que el gobierno desafíe a quiénes están fuera de éste, para unirse y ser parte de
la solución. Se puede recoger el conocimiento de los ciudadanos sobre los sistemas
corruptos, a través de encuesta y entrevistas. Se le pide a la gente que se concentre en la
forma como funciona el sistema y no en actos y en individuos corruptos específicos. Se le
garantiza el anonimato. Los resultados de las entrevistas de este tipo pueden servir de
base para un diagnóstico de los sistemas corruptos. Ese diagnóstico sugerirá por sí mismo
las acciones de remedio, y de esa manera, los grupos de ciudadanos pueden sumarse para
ayudar algún gobierno a emprender las necesarias reformas sistemáticas.
Además, una campaña para mejorar el ejercicio del poder debe complementar el
acostumbrado fortalecimiento de la capacidad y las leyes con:

• La formación de un órgano coordinado a nivel nacional que sea responsable de


diseñar y seguir una estrategia anticorrupción, conjuntamente con una supervisora
integrada por ciudadanos.
• La identificación de varios organismos o áreas claves donde debería concentrarse
el esfuerzo anticorrupción el primer año, con la esperanza de lograr éxitos que
sirvan de estímulos.
• Una estrategia de fortalecimiento de la capacidad de los ministerios claves, que
tome en serio los problemas de los incentivos y la información, incluyendo
experimentos de remuneración sobre la base del desempeño.
• La identificación de unos cuantos peces gordos cuyos casos irían a los tribunales.

Es conveniente citar aquí las medidas propuestas por la Convención Interamericana


contra la corrupción, de 1996 (Convención interamericana contra la Corrupción,
Transparency-Lac 1996):

• Normas de conducta para el correcto, honorable y adecuado cumplimiento de las


funciones públicas. Estas normas deberán estar orientadas a prevenir conflictos de
intereses y asegurar la preservación y el uso adecuado de los recursos asignados a
los funcionarios públicos en el desempeño de sus funciones. Establecerán también
las medidas y sistemas que exijan a los funcionarios públicos informar a las
autoridades competentes sobre los actos de corrupción en la función pública de
los que tengan conocimiento. Tales medidas ayudarán a preservar la confianza en
la integridad de los funcionarios públicos y en la gestión pública.
• Mecanismos para hacer efectivo el cumplimiento de dichas normas de conducta.
• Instrucciones al personal de las entidades públicas, que aseguren la adecuada
comprensión de sus responsabilidades y las normas éticas que rigen sus
actividades.
• Sistemas para la declaración de los ingresos, activos y pasivos por parte de las
personas que desempeñan funciones públicas en los cargos que establezca la ley y
para la publicación de tales declaraciones cuando corresponda.
• Sistemas para la contratación de funcionarios públicos y para la adquisición de
bienes y servicios por parte del Estado que aseguren la publicidad, equidad y
eficiencia de tales sistemas.
• Sistemas adecuados para la recaudación y el control de los ingresos del Estado,
que impidan la corrupción.
• Leyes que eliminen los beneficios tributarios a cualquier persona o sociedad que
efectúe asignaciones en violación de la legislación contra la corrupción de los
Estados Partes.
• Sistemas para proteger a los funcionarios públicos y ciudadanos particulares que
denuncien de buena fe actos de corrupción, incluyendo la protección de su
identidad, de conformidad con su Constitución y los principios fundamentales de
su ordenamiento jurídico interno.
• Organos de control superior, con el fin de desarrollar mecanismos modernos para
prevenir, detectar, sancionar y erradicar las prácticas corruptas.
• Medidas que impidan el soborno de funcionarios públicos nacionales y
extranjeros, tales como mecanismos para asegurar que las sociedades mercantiles
y otros tipos de asociaciones mantengan registros que reflejen con exactitud y
razonable detalle la adquisición y enajenación de activos, y que establezcan
suficientes controles contables internos que permitan a su personal detectar actos
de corrupción.
• Mecanismos para estimular la participación de la sociedad civil y de las
organizaciones no gubernamentales en los esfuerzos destinados a prevenir la
corrupción.

6)Investigación.

Para investigar el tema de la corrupción desde una perspectiva práctica, decidimos


realizar una investigación de carácter exploratorio que nos entregará, por una parte,
información sobre de que modo los estudiantes de la universidad de Concepción
conceptualizan la corrupción y, por otro, considerando ese propio marco de referencia,
nos permitiera conocer qué actos de corrupción han presenciado los universitarios dentro
del recinto y de que modo creen ellos que se podría solucionar el problema. Para reunir la
información, se aplicará un cuestionario con preguntas de respuesta abierta, construido
por los integrantes del grupo. Para el análisis de los resultados se utilizará una
metodología cualitativa, como lo es la del análisis de contenido.

Objetivos de la investigación

• Conocer de que modo los estudiantes de la Universidad de Concepción


conceptualizan el término corrupción
• Conocer que actos de corrupción, de acuerdo a los parámetros personales de los
encuestados, han sido realizados en la Universidad de Concepción
• Conocer cuales son las formas de solución de la corrupción que los estudiantes de
la Universidad de Concepción reconocen como adecuadas.

Muestra

La muestra que se pesaba iba a estar constituida por 100 alumnos de la Universidad de
Concepción, se redujo a 57 por la falta de disposición de los jóvenes a ser encuestados.

El tipo de muestra será del tipo accidental, ya que se utilizarán alumnos que estén
estudiando en la biblioteca o se encuentren dentro del perímetro de la Facultad de
Ciencias Sociales el día de la aplicación del instrumento
Instrumento

El instrumento, construido por los integrantes del grupo, es un cuestionario compuesto


por tres preguntas de respuesta abierta:

• ¿Qué entiendes tú por corrupción?


• De acuerdo a la definición que acabas de entregar, ¿has visto alguna vez una acto
de corrupción dentro de la Universidad? Si así es, ¿cuál?
• ¿Qué medidas propondrías para evitar la corrupción dentro de la Universidad?

Se eligió un cuestionario por la facilidad para recopilar información de gran cantidad de


sujetos; es breve, para evitar que los sujetes se intimiden por la extensión y no deseen
participar y las preguntas son abiertas, para apreciar de que modo particular cada persona
conceptualiza la corrupción y descubrir aquellas constelaciones conceptuales
predominantes sobre el tema en los universitarios.

Análisis

El análisis de los resultados de los cuestionarios se realizará de un modo cualitativo,


determinando cuales son las ideas principales que se repiten en los distintos sujetos. Tras
establecer categorías extraídas empíricamente de la muestra, se pueden establecer tablas
de frecuencias de los conceptos más usados para definir la corrupción. El mismo de tipo
de análisis se utilizará para la segunda y tercera pregunta.

Resultados

Pregunta Nº1

La generalidad de las personas, un 92%, considera que la corrupción está relacionada con
la apropiación ilegítima de dinero; muy cercano a este porcentaje, el 85% de las personas
agrega a esto el uso de influencias para lograr beneficio personal. Un 20% señala que la
corrupción se puede dar en el ámbito privado (lavado de dinero y tráfico de influencias) y
sólo 2 individuos nombran como ejemplo de corrupción al nepotismo, refiriéndose a él
como "pituteo"

Pregunta Nº2

Los alumnos dieron pocas respuestas a este ítem - sólo el 44% de los alumnos respondió -
, ya que al ser las respuestas mayoritariamente relacionadas con la apropiación de dinero
y el uso de influencias para beneficio personal, no pudieron establecer el nexo entre su
concepto de corrupción y acciones posibles de conceptualizar como corruptas según la
teoría en la Universidad. De todos modos, se señalaron las siguientes acciones como
corruptas en la Universidad:
• La preferencia que algunos profesores tienen por algunos alumnos ("tener buena
barra")
• El que los profesores no realicen sus clases y la responsabilidad descanse en los
ayudantes.
• Préstamos diferenciales a ciertos alumnos de libros en la biblioteca.
• Uso de influencia de los funcionarios para el uso de los recursos universitarios en
desmedro de los estudiantes.
• Uso indebido de fondos de la FEC por parte de las directivas

Pregunta Nº3

Esta pregunta, al igual que la anterior, fue poco respondida (32%). Casi en tu totalidad se
referían a establecer medidas de control, de las cuales podemos nombrar:

• Mayor participación de los centros de alumnos en las decisiones tomadas por las
autoridades de cada carrera
• Mayor control sobre el manejo de fondos dentro de la FEC
• Evaluación docente que incluya ítems sobre la probidad de los profesores.

Conclusión

A partir del análisis de los resultados obtenidos a través de las encuestas realizadas a los
estudiantes de la Universidad podemos concluir que dado el bajo porcentaje de ellos que
identificaron la corrupción como una acción que se da en el ámbito privado, es posible
que muchas de las acciones que en este informe han sido calificadas de corruptas no
posean tal cualidad para los universitarios. De esto podemos concluir que si ciertos actos
corruptos no son conceptualizados como tales, entonces no se podrá ejercer un control
contra ellos, ya que además de no ser detectados, sólo unos pocos o tal vez nadie tendrá
la voluntad y disposición para fiscalizar la posible aparición de actos corruptos.

Integrando estos datos con la concepción de norma perversa de Fernández-Dols, podemos


observar como las normas alternativas que se han gestado están constituidas de tal forma
que vienen a ser la mejor adaptación que se ha podido realizar frente a la aparición de
normas disfuncionales, de manera que las primeras no poseen evidentemente un carácter
alternativo, sino que toman casi un cariz de norma legítima frente a la cual la norma
escrita o impuesta por las autoridades se aprecia injusta o poco apropiada.

El sentimiento de injusticia que describe Fernández-Dols como una de las consecuencias


de las normas perversas, lo hemos podido observar en las respuestas dadas por los
estudiantes sobre todo en lo que se refiere al favoritismo que realizan los profesores con
ciertos alumnos, generándose en ellos además una suerte de desesperanza aprendida que
viene a completar un círculo vicioso, el cual como ha sido descrito en el presente trabajo
está siempre presente cuando existe corrupción.
El abuso sexual infantil

Introducción.

Durante los últimos tiempos mucho se ha escuchado acerca del abuso sexual infantil,
pocos saben que éste es otra forma de maltrato que los adultos infringen a los menores y
que trae devastadoras consecuencias a estos niños, durante esta etapa y en su consecutiva
vida adulta. Lo que facilita la existencia del abuso de menores es el manto de silencio que
logra imponer el abusador sobre su víctima, y si a esto sumamos el hecho de que la
mayoría no deja rastros físicos, tenemos las condiciones ideales para que la situación se
mantenga oculta y perdure por años. Por esto los profesionales que trabajan en esta área
plantean como necesario sensibilizar a la gente para detectar a tiempo el abuso sexual
infantil.

Como futuros psicólogos es vital conocer este tema, por las implicancias psicológicas que
conlleva a esta forma de abuso, y darle, de este modo una cobertura importante y poseer
una preparación fundamental para manejar estas situaciones, brindándole el apoyo
necesario tanto al niño como a la familia.

Lo positivo es que este silencio ya comenzó a romperse ya que entre los años 1987 y
1999 los abusos de menores de 0 a 6 años que fueron denunciados aumentaron de un 4%
a un 17,7% del total de casos de atentados sexuales. No es que el problema haya crecido,
sino que se está denunciando más. Una señal de este despertar ante tal problemática es el
lanzamiento de la cuarta campaña de Prevención de Maltrato y de Abuso Sexual Infantil,
en la que intervienen instituciones como SENAME, Universidad Católica de Chile,
INTEGRA, y la Brigada de Delitos Sexuales, que funcionan en forma conjunta e
integrada, abordando la detección y prevención de los abusos sexuales.

Hemos querido abordar este tema desde una perspectiva ecosistémica, basándonos
principalmente en las apreciaciones de Jorge Barudy, considerándolo uno de los más
grandes autores que ha escrito sobre esta problemática. Para ello hemos comenzado
definiendo y conceptualizando tanto el Maltrato Infantil, como el Abuso Sexual Infantil
propiamente tal, teniendo así una mirada más global, luego abordamos básicamente los
aspectos teóricos y explicativos, a través del análisis de la Ecología Moderna del Abuso
Sexual, planteada por Barudy, las diferencias entre el Abuso Sexual Extra e Intra
familiar, cómo influyen los adultos en este fenómeno, para llegar a las Consecuencias que
implica el abuso sexual en un niño. Más adelante nos centraremos en los Enfoques
terapeúticos, Terapias utilizadas y la prevención de este tipo de Maltrato. Para finalizar
con los aspectos legales de estos casos, cómo se efectúa una denuncia y qué papel juegan
los Servicios de Urgencia en estas denuncias. Hemos, además incluido dos actividades
prácticas realizadas con el fin de conocer un poco más de cerca esta realidad.

Queremos que éste sea un paso más en la lucha contra el Maltrato y Abuso Sexual en
menores, las estadísticas sorprenden, pero consideremos que sólo al transmitir, de la
manera más sencilla posible, los conocimientos necesarios a toda la comunidad, y
especialmente a las personas implicadas en el desarrollo del niño, puede transformarse en
un detector y futuro preventor de este flagelo llamado Abuso Sexual Infantil.

El sólo hecho de que ustedes lean este trabajo significa un paso importante en la lucha
para palia5r esta cruda realidad.

DEFINICIONES Y CONCEPTOS BÁSICOS ACERCA DEL MALTRATO


INFANTIL Y EL ABUSO SEXUAL.

"El niño maltratado es aquel que es víctima, de parte de sus padres, otros adultos de la
familia o cuidadores, de violencia física, psicológica, negligencia (ausencia injustificada
de cuidados) o abuso sexual, que puede tener consecuencias graves en su salud y en su
desarrollo físico y psicológico".

("Orientaciones Técnicas y Programáticas en Maltrato Infantil".)

Maltrato: "Toda forma de violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato
negligente, malos tratos o explotación incluido el abuso sexual cuando el niño está bajo la
custodia de padres, tutores o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo".

"Todo maltrato que afecte la salud física o psíquica de que , aun siendo mayor de edad,
tenga respecto del ofensor la calidad de ascendiente, cónyuge o conviviente, o siendo
menor de edad o discapacitado, tenga a su respecto la calidad descendiente, adoptado,
pupilo, colateral, consanguíneo, hasta el 4° grado inclusive, o este bajo el cuidado o
dependencia de cualquiera de los integrantes del grupo familiar que vive bajo el mismo
techo" Ley de violencia intrafamiliar,1994.

"La violencia intrafamiliar y el maltrato constituyen una forma de abuso de poder


ejercido en le contexto de las relaciones de dependencia que se dan en la familia. El
maltrato afecta el bienestar psicosocial del niño, del adulto responsable del maltrato, de la
familia y de su entorno social." Orientación en maltrato infantil,1994.

Activo Pasivo
Físico Abuso fisico abandono fisico
Abuso sexual
Emocional Maltrato emocional. abandono emocional

Cualquier definición debe entenderse en el contexto de la cultura y la legislación de


determinada sociedad, que establece los límites de lo que considera permitido o
sancionado, en relación a los derechos de los niños y de sus padres o cuidadores.

Tanto la investigación acerca de los daños en la salud que provoca el maltrato, como la
jurisprudencia al respecto, coinciden en que la gravedad de las lesiones está
estrechamente asociada a los vínculos existentes entre agresor y agredido , y con las
circunstancias en que se produce la agresión. Aunque las lesiones sean leves, de acuerdo
a criterios médicos - legales, en maltrato intrafamiliar, debe considerarse como agravante
el hecho que el agresor sea un adulto, más aún un pariente, con características físicas o de
autoridad que minimizan la capacidad del niño de resistir o repeler la agresión.

Toda situación de maltrato afecta al niño y a quien lo ejerce, a la familia y a la


comunidad. Existe una fuerte asociación entre haber sido maltratado o abusado cuando
niño y crecer sin intervención o tratamiento, y repetir, de adulto, el abuso o el maltrato.
También se asocia a suicidio y conducta antisocial. Al detectarlo más pronto, intervenir y
tratar a un niño que ha sufrido abuso o maltrato, mejor son las posibilidades de
recuperación.

Ninguna sociedad está libre de maltrato. Estudios señalan que el maltrato físico es más
frecuente o más fácilmente reconocible en medios socialmente desfavorecidos; y el
maltrato psicológico, en medios con mayores recursos. Actualmente existe cada vez más
conciencia sobre el maltrato como un problema de salud, pero no todas las situaciones
son reconocidas, ni todos los casos reconocidos son registrados. Ello dificulta un
diagnóstico epidemiológico más preciso.

Dentro del maltrato infantil hay que diferenciar entre: Maltrato infantil ligado a la crianza
y Maltrato infantil premeditado.

El primero es el maltrato dado al niño con el fin de corregir problemas conductuales,


solucionar problemas de rendimiento y otros; el segundo es maltrato malintencionado,
ocasionado por adultos conscientes del daño que le hacen al niño y que disfrutan con él.
Dentro de esta última categoría se ubica el abuso sexual infantil.

Abuso Sexual: Se define como "cualquier clase de contacto sexual con una persona
menor de 18 años por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad sobre el
niño"

El niño puede ser utilizado para la realización de actos sexuales o como objeto de
estimulación sexual. Se podría expresar en cuatro tipos de categorías:

1.- Incesto: si el contacto físico sexual se realiza por parte de una persona de
consanguinidad lineal o por un hermano, tío o sobrino. También se incluye el caso en que
el adulto esta cubriendo de manera estable el papel de los padres

2.- Violación: Cuando la persona adulta es otra cualquiera no señalada en el apartado


anterior.

3.- Vejación sexual: Cuando el contacto sexual se realiza por el tocamiento intencionado
de zonas erógenas del niño o para forzar, alentar o permitir que éste lo haga en las
mismas zonas del adulto.

4.- Abuso sexual sin contacto físico: se incluirán los casos de seducción verbal explícita
de un niño, la exposición de los órganos sexuales con le objeto de obtener gratificación o
excitación sexual con ello, y la automasturbación en presencia del niño con le objeto de
buscar gratificación sexual.

"Se considera como abuso a toda participación de un niño o adolescente en actividades


sexuales que no está en condiciones de comprender, que son inapropiadas para su edad y
para su desarrollo psicosexual, forzada, con violencia o seducción o que transgrede los
tabúes sociales". ( Ministerio de Salud, 1998).

El termino abuso sexual designa el uso abusivo e injusto de la sexualidad. Refleja la idea
de que no existe relación sexual apropiada entre un niño y un adulto, atribuyendo la
responsabilidad de este tipo de acto exclusivamente al adulto. El acto sexual no sólo se
reduce al aspecto genital, recoge todo acto o gesto por el cual un adulto obtiene
gratificación sexual.

Según la definición de la OMS (1986), la explotación sexual de un niño implica que éste
es "víctima de un adulto, o de una persona evidentemente mayor que él, con fines de
satisfacción sexual. El delito puede tomar diversas formas: llamadas telefónicas obscenas,
ultraje a pudor, voyeurismo, violación, incesto, prostitución de menores".

Por su parte, C.H.Kempe, fundador de la Sociedad Internacional para la Prevención de


los Niños Abusados y Maltratados, (1978) define el abuso sexual como: "La implicación
de un niño o de un adolescente menor en actividades sexuales ejercidas por los adultos y
que buscan principalmente la satisfacción de éstos, siendo los menores de edad
inmaduros y dependientes y por tanto incapaces de comprender el sentido radical de estas
actividades ni por tanto de dar su consentimiento real. Estas actividades son inapropiadas
a su edad y a su nivel de desarrollo psicosexual y son impuestas bajo presión, por la
violencia o la seducción, y transgreden tabúes sociales en lo que concierne a los roles
familiares".

Todo abuso sexual, aunque sea sin violencia física, es forma de maltrato psicológico, que
tiene alta probabilidad de producir daños en el desarrollo y salud mental del niño/a, los
que pueden expresarse en edades posteriores y ser de difícil tratamiento.

Entre 1983 y 1991, de 979 casos de maltrato infantil diagnosticados en el Servicio de


Urgencia del Hopital Exequiel González Cortés, el 30% correspondió a abuso sexual.
Según información del SERNAM, entre un 75 y un 80% de los casos de violencia sexual
no llegan a ser denunciados. Se estima que esta cifra es mayor en el caso de niñas
menores de 18 años.

De acuerdo a los informes de peritaje médico del Servicio Médico Legal, las edades más
frecuentes de las víctimas de agresiones sexuales se ubican en los grupos de edad de 10 a
14 años y, en segundo lugar, de 5 a 9 años. El 100% de los casos de incesto denunciados
afectan a niñas menores de edad.

La violencia sexual de parte de familiares y conocidos de la víctima representa más del


70% de caos denunciados. La violación o abusos realizados por el padre o conviviente de
la madre suele ser reiterada en el tiempo y no siempre se acompaña de agresión física
severa. Según los sistemas de información de SERNAM, el 90% de los casos de abuso
sexual corresponde a menores. Los procesos que culminan en condena corresponden al
11% de los casos denunciados.

Un estudio realizado en 1997 en el Servicio de Ginecología Forense del Servicio Médico


Legal, con 87 niños/as atendidos por abuso sexual, señalan que es más frecuente entre los
7 y 12 años, principalmente en niñas; en el 91% el abuso fue intrafamiliar, siendo el
padre biológico el responsable en el 35% de los casos; en el 65% el niño/a fue abusado en
múltiples oportunidades antes de la denuncia. El examen demostró algún grado de
limitación física en el 4,6% de los casos y en el 10,4% de ellos, limitación intelectual.

En Chile el abuso sexual contra niños menores de 18 años constituye un delito. Por esto
las acciones legales siempre estarán sujetas a un procedimiento penal y no civil.

¿Hasta qué edad se considera Abuso Sexual?.

El abuso sexual por definición tiene que ver con el poder y existe en la medida en que
hay poder relacionado con la dependencia. Mientras más edad tenga la víctima, mayores
posibilidades existen de abrir el tema. Y en ese sentido es importante terminar con el mito
de que mientras sea niñita es abuso, pero cuando es adolescente lo hace porque se
acostumbró a tener relaciones sexuales.

El abuso sexual es el mismo, aunque se tenga 6, 14 o 18 años, incluso la mayoría de edad.


Porque lo que indica abuso es el poder que tenga el abusador y puede incluir o no
penetración. (Sicóloga Caroline Sinclair, Revista De Mujer a Mujer).

ECOLOGÍA MODERNA DEL ABUSO SEXUAL A LOS NIÑOS.

La coerción y la asimetría de poder entre el adulto y el niño son factores fundamentales


en la génesis del abuso sexual. La asimetría está basada en la diferencia de edad, la
vulnerabilidad y la dependencia del niño, lo cual impide a este último participar en un
verdadero intercambio y decidir libremente. Además los niños tienen, en relación con el
adulto, experiencias, grados de madurez y finalidades muy diferentes.

Nuestra sociedad juega un rol importante como facilitadora de la emergencia del abuso
sexual, tanto a nivel social como familiar.

Los valores dominantes en la sociedad de consumo producen un contexto en donde los


niños y las niñas corren el peligro de ser vivenciados como objeto de consumo para
compensar carencias afectivas y relacionales. Así, las imágenes de los niños son
comúnmente utilizadas en las políticas de marketing, a través de clichés publicitarios
donde estas imágenes son asociadas con experiencias de libertinaje, sensualidad y goce.

Esta situación nos conduce a lanzar un grito de alarma frente al riesgo de la instauración
de un proceso de cosificación comercial del cuerpo del niño, con la posibilidad, a través
de imagen publicitaria, de caer en una pedofiliación social, sobre todo en los países ricos
de nuestro planeta. Estos hechos deben ser considerados en un modelo explicativo
integral de los abusos sexuales sobe los niños, determinando la responsabilidad de cada
nivel en este fenómeno. Como Renders (1990) afirma: "El acto mismo de exhibir niños,
de ofrecerlos con complacencia a la mirada del adulto seleccionador, seguido del adulto
cliente y finalmente del adulto consumidor, es provocar cierto tipo de relación adulto-
niño cuya consecuencia es del todo incontrolable, particularmente en los adultos y niños
frágiles. El niño del que se ha abusado sexualmente detrás de los muros de silencio de su
casa, por un miembro de su familia o por un adulto ajeno a ésta, puede ser también un
niño que la sociedad ha transformado en un niño- muñeca, hija seductora, pequeño
príncipe o princesa, niño dócil, siempre listo para complacer a los adultos, que se
conforma con sus expectativas y con la realización de sus deseos."

Creencias Sociales y Abuso Sexual.

La delegación exclusiva en los padres de ocuparse de regir el desarrollo y la práctica de la


sexualidad en la familia obstaculiza la introducción de cambios en las familias en las
cuales existen creencias y comportamientos sexuales abusivos.

Muchos profesionales todavía no asimilan el hecho de intervenir en los asuntos ligados a


la sexualidad, cuando éstos se ejercen de forma abusiva. Incluso defienden la idea de que
la mejor manera de ayudar a un niño víctima es hacerlo en el "espacio privado" de la
relación profesional y/o del sistema institucional al que pertenecen, descartando toda
posibilidad de colaborar con el sistema judicial. Otros profesionales niegan la amplitud
de los avisos sexuales, reduciéndolos a casos aislados producidos por delincuentes ajenos
a la familia. En este último caso se denuncia más fácilmente, lo que contrasta con el
silencio que rodea a menudo las situaciones de incesto. Desgraciadamente, esta actitud
está sobre todo destinada a reclamar justicia, y a menudo venganza, en vez de ofrecer una
ayuda terapéutica a la víctima, que es silenciada por la presión provocada por la
vergüenza de los adultos.

En otras situaciones, los abusos sexuales son calificados como hechos aislados o
marginales con respecto a los comportamientos habituales y/o a los problemas
prioritarios de la sociedad. Esta minimización de la importancia social del problema hace
más difícil la toma de conciencia de su realidad y su amplitud y, por lo tanto, dificulta
también la búsqueda de soluciones efectivas para proteger y/o ayudar a los niños
víctimas.

Si bien es cierto que existen adultos fragilizados en su personalidad que al vivir en un


contexto socioeconómico multiproblemático abusan de los niños, hay que constatar
igualmente que, en la sociedad adulista que construimos, siempre han existido creencias
religiosas, ideológicas y aún teorías científicas para justificar el abuso de poder de los
adultos sobre los niños y los adolescentes.

La influencia de la televisión y los programas de educación sexual pueden ser también


utilizados para descalificar el testimonio de niños abusados.

Otro riesgo ligado a los factores culturales es el de la representación de "un niño puro e
inocente" que debe ser protegido del tema sexual al mismo tiempo que se le vigila sin
explicaciones para protegerla de sus instintos sexuales, transformando al sexualidad en
tema tabú. Este modelo cultural quita a los niños la posibilidad de conocer y aceptar su
sexualidad como una característica humana. Esta falta de información les impide también
protegerse de los riesgos de agresiones sexuales de adultos abusivos.

Existe un fenómeno que se conoce como "falsas alegaciones " de abuso sexual, el cual
está asociado a situaciones de divorcio, custodia de niños, derechos de visita, etc.
Algunos adultos manipulan a sus hijos haciéndolos actuar como si hubieran sido
abusados sexualmente, que es lejos la manera más eficaz para arreglar cuentas con el
cónyuge en conflicto.

Sin negar la existencia del fenómeno, el gran despliegue de investigaciones destinadas a


encontrar métodos para descubrir, a través del análisis del contenido de relatos de los
niños, las "falsas alegaciones", es una nueva demostración de la desconfianza de nuestro
mundo adulista hacia las capacidades del niño de decir la verdad. Sería más provechoso
para los niños que estos investigadores elaborasen modelos e instrumentos que
permitieran descubrir los juegos relacionales perversos de los padres en los casos de
divorcio o separación, informando a los niños de este peligro.

Otro mito generalizado en la cultura dominante es que el incesto es propio de las familias
social y económicamente desfavorecidas. Sin embargo, la práctica clínica muestra que
esto no se corresponde con la realidad. Lo que sí es real es una mayor detección en estas
capas sociales que se explica por el control exacerbado ejercido sobre los más pobres.
Esas creencias, a priori desvalorizantes, pueden conducir a errores de diagnóstico como
una traumatización iatrogénica de las familias.

El Rol de la Ideología Patriarcal.

La concepción patriarcal de la familia juega un rol fundamental en el aprendizaje de la


obediencia y la sumisión a la autoridad del hombre. Desde muy temprana edad, los niños
están habituados a considerar la sumisión de los niños y de la mujer al hombre como
normal. El poder de los hombres es algo incuestionable porque en la cultura dominante es
a ellos a quienes se atribuye la fuerza, la autoridad, la protección y la competencia. Las
concepciones patriarcales se traducen en el hecho clínico de que la mayoría de los
abusadores de niños son hombres, casi todos convencidos profundamente de sus derechos
sobre los miembros de su familia. La víctima, en la mayoría de las veces una niña,
socializada en esta misma ideología, difícilmente puede revelarse y/o denunciar los
gestos del abusador.

Los mecanismos familiares de evitación del incesto.

Para una familia, la regulación de la pulsión sexual y estructuración de las interacciones


sexualizadas son tareas fundamentales para asegurar su preservación. Las reacciones de
una persona al saber que un padre ha abusado de su hija o que un adulto ha abusado
sexualmente de niños, se pueden distinguir en dos tipos: una visceral o emotiva y otra
más racional. En el primer caso, esto se traduce por una reacción de asco y de profundo
rechazo emocional por el acto y la idea del acto. En el segundo, la reacción es más
cognitiva, y se traduce en frases como "eso está prohibido", "eso no se hace" o "es una
transgresión a un tabú fundamental".

Las respuestas de hombres abusadores en el momento de ser descubiertos y confrontados


al porqué de sus actos, permitió distinguir cuatro tipos de reacciones:

A. Un primer grupo reaccionó como si estuvieran privados de todo sentimiento de


"asco" y/o de arrepentimiento frente a sus actos. Estos hombres, emocionalmente
insensibles a su transgresión, abusaron de los niños sin vergüenza.
B. Un segundo grupo está compuesto por individuos que aparentemente sintieron
asco y remordimiento por lo que hacían, pero algo más fuerte los llevó a pasar al
acto. Estos hombres abusan de sus hijos para "solucionar" conflictos psíquicos y/o
compensar frustraciones relacionales con otros adultos, por ejemplo problemas de
pareja.
C. El tercer grupo está compuesto por sujetos que fueron socializados en contextos
donde la prohibición de relaciones sexuales con los niños y con los hijos no
estuvo formulada explícitamente. Peor aún, algunos de ellos crecieron en una
cultura familiar que permitía y hasta fomentaba este tipo de relaciones. A pesar
del eventual malestar que podían sentir en el momento de la transgresión, sus
representaciones les permitían hacer lo que hicieron.
D. Un último grupo corresponde a aquellos abusadores que no sólo sienten empatía
con el sufrimiento de sus víctimas sino que sienten sus actos como
comportamientos naturales, e incluso positivos para sus hijos. Esto se expresa en
sujetos que sienten que el resto se inmiscuye en "la bella historia de amor que
tiene con su hija".
La prohibición del incesto y de las relaciones sexuales de adultos con niños constituye
una regla fundamental para proteger a los más pequeños del abuso de poder sexual de los
adultos, asegurando la supervivencia del grupo y de la especie.

El hecho de saber si esta regla es de origen natural o cultural ha alimentado la polémica


entre numerosos autores. Levi-Strauss (1967) indica que en este caso el límite entre lo
natural y lo social es muy difícil de establecer y que esta prohibición como regla sería de
origen social, pero puede suponerse la existencia de un componente "presocial" que sería
natural. Este autor defiende la idea fundamental que marca el paso de la naturaleza a la
cultura.

Los mecanismos biológicos de evitación del incesto.

La observación etiológica nos enseña que los animales, unidos por un proceso de
impregnación, inhiben en el transcurso de su desarrollo los comportamientos
sexualizados hacia sus congéneres más próximos, orientándolos a aquellos más distantes.
Eso significa que en ciertas especies animales que viven en su medio natural existe un
conjunto de fuerzas biológicas, emotivas, comportamentales y "socioetiológicas" que
inhiben los comportamientos sexuales entre padres e hijos, orientándolos hacia sujetos
externos al sistema. Por lo tanto, en los animales, especialmente en los mamíferos
sociales, los contactos sexuales entre adultos y niños unidos por lazos familiares, que en
el mundo humano calificamos de abuso sexual incestuoso, no de producen .

En la familia humana existe un freno etiológico a las relaciones sexuales entre adultos y
niños, así como entre hermanos, aún antes de que la ley de prohibición sea verbalizada.
El tabú del incesto se apoya en una estructura afectiva con emociones que se expresan en
comportamientos de inhibición de la sexualidad entre los miembros familiares.

Toda familia sana integra a través de mensajes analógicos y digitales la ley universal de
prohibición del incesto. El desafío para cada familia es determinar los límites de esta
prohibición. Una niñita puede sentarse en las rodillas de su padre si ningún problema,
pero en un determinado momento, por ejemplo alrededor de los diez u once años, puede
sentirse avergonzada si su padre la invita a hacer lo mismo. A esta edad este gesto cambia
de sentido porque ella le pudo haber dado una connotación sexual. A otro nivel, los
cambios de costumbres ligados a la modernidad han producido cambios en la actitud
frente a la desnudez. En consecuencia, ahora muchos padres y madres se desnudan frente
a sus hijos y se bañan juntos. Eso no quiere decir que las familias modernas sean más
incestuosas, solamente quiere decir que las actitudes en relación con el cuerpo y la
sexualidad han cambiado.
LOS ABUSOS SEXUALES EXTRA E INTRAFAMILIARES.

A continuación se hará una distinción entre abuso sexual extra e intrafamiliar, debido a
que cada uno de estos fenómeno tiene sus características y dinámicas clínicas propias.
Para hablar de abuso sexual intrafamiliar, es decir, abuso sexual cometido contra un niño
por un miembro adulto de la familia, se utilizará el término abuso sexual incestuoso, con
el fin de dar a entender que tanto el abusador como el niño víctima están vinculados por
lazos familiares, y el término agresión incestuosa, para insistir sobre el carácter forzado
de la situación.

Cuando el agresor no pertenece al medio familiar del niño se hablará de abuso sexual
extrafamiliar. El adulto agresor puede ser un sujeto totalmente desconocido para el niño,
así como para su familia, o alguien conocido que pertenece al entorno del niño.

I.-Los abusos sexuales cometidos por desconocidos.

En esta forma de abuso, la característica central es que el abusador goza sometiendo a su


víctima por la fuerza y el terror, haciéndole sufrir.

Esta característica se puede observar en el siguiente ejemplo:

Los niños agredidos jugaban juntos en un parque y se habían alejado de sus padres, con
quienes habían venido a una manifestación deportiva, se trataba de Benoit, un niño de
seis años y una niña, Lucie, de la misma edad, amigos desde muy pequeños. El niño
estaba acompañado de los padres y la niña únicamente de su madre. El agresor descrito
por los niños como un hombre gigante, llevaba su rostro cubierto por un pasamontañas
negro. Este sujeto les cogió con brutalidad tapándoles violentamente la boca y
obligándoles a avanzar al interior del bosque. Al llegar a un lugar desértico, les
amenazó violentamente y les obligó a practicarle una felación. Por suerte para los niños,
el ruido de caminantes que se acercaban al lugar provocó la fuga del agresor
salvándoles posiblemente la vida.

Posteriormente a este hecho, lo largo de las sesiones terapéuticas, los niños hablaron de
los insultos y amenazas que recibieron del individuo. Analizando el contenido de su
discurso, así como el carácter extremadamente violento de sus comportamientos, se
puede afirmar que su objetivo era excitarse con el sufrimiento de los niños y,
probablemente matarles. La felación fue una de las formas utilizadas para degradar y
humillar a sus víctimas.

Además de las características antes señaladas, es posible señalar que generalmente, la


mayoría de los casos de este tipo de abuso tienen como protagonista a un agresor de sexo
masculino.

Cuando se produce este tipo de abuso, es más beneficioso si los niños pueden designar y
nombrar al agresor como tal; debido a que estas denominaciones indican, que a pesar del
miedo y la angustia, las víctimas que sobreviven a este tipo de abuso no se confunden en
cuanto a la responsabilidad de su abusador, y que a pesar de la culpabilidad secundaria
que pueden presentar, se reconocen como víctimas.

La causa del sufrimiento de los niños víctimas de un violador, no sólo es la agresión en sí


misma, sino también la reacción inadecuada de los miembros de la familia. En el caso de
Lucie y Benoit, presentaron dos días después de la agresión una serie de manifestaciones
compatibles con estrés postraumático, es decir, una revivificación mórbida de la
experiencia traumática que se manifestaba en pesadillas, miedo a quedarse solos, temor a
cualquier desconocido y dificultad en dejar de pensar en lo ocurrido. Paralelamente a la
intervención terapéutica, los padres respectivos acompañaron a los dos niños a hacer la
denuncia a la policía. Este impacto tuvo un impacto tranquilizador para los niños en la
medida en que los policías responsables de la investigación elaboraron con ellos un
retrato del agresor, les acompañaron al lugar de la agresión, donde los niños pudieron
explicar las circunstancias del drama y les explicaron en qué consistía su trabajo y los
medios de los que disponían para atrapar a los delincuentes y proteger a la población.

Este procedimiento tuvo un gran impacto terapéutico porque los niños se sintieron
reconocidos y apoyados como víctimas. Además, el poder colaborar en la investigación
disminuyó sus sentimientos de inseguridad e impotencia, sintiéndose de nuevo protegidos
y recuperando parcialmente su confianza en el mundo adulto. En situaciones donde la
colaboración de la policía con las familias no es posible y la experiencia de los niños
agredidos banalizada, éstos guardan durante más tiempo un sentimiento de profunda
inseguridad, impotencia y desprotección, así como una desconfianza hacia el mundo
adulto en general. La experiencia más terrible para un niño agredido por un adulto es la
de su impotencia. Este sentimiento está presente en la vivencia de todas las víctimas de
violencia, pero en los niños, por su vulnerabilidad y dependencia de los adultos, puede
tomar proporciones intensas y duraderas, prolongándose en la vida adulta como una
vivencia crónica de desamparo.
La calidad de la ayuda que se aporta a las víctimas, así como la plasticidad de la
estructura familiar para hacer frente al drama sus hijos, son elementos fundamentales
para la evolución y el pronóstico de este tipo de experiencias.

Lucie y Benoit fueron atendidos en un programa de terapia familiar, la primera sesión se


realizó con las dos familias juntas. En esta primera sesión fue posible observar
diferencias en las respuestas de ambas familias a los hechos de violencia. En la familia de
Benoit, los padres mostraban una gran solidaridad entre ellos para afrontar el drama que
les aquejaba; en cambio, en el caso de la familia de Lucie aparecieron rápidamente las
acusaciones del padre hacia la madre, que era quien cuidaba a la niña en el momento de
la agresión.

La diferencia en la reacción de los adultos de las dos familias influyó de manera


determinante en la evolución del proceso de recuperación de los niños. Como se puede
deducir, la evolución de Benoit fue más favorable, debido a que la agresión sexual de un
miembro infantil de la familia creó evidentemente una situación de crisis que hizo sufrir a
todos sus miembros, pero se trata de una familia que era lo suficientemente sana antes de
la agresión, rápidamente fueron capaces de movilizar sus recursos naturales. Estos
recursos se potenciaron de manera constructiva, con la ayuda terapéutica aportada desde
el exterior y también con el apoyo otorgado por los policías encargados de la
investigación. Como resultado de este proceso la familia reencontró rápidamente un
nuevo equilibrio y las consecuencias de la agresión se superaron muy pronto,
especialmente en la víctima.

No fue así en el caso de la familia de Lucie, donde desde las primeras entrevistas
familiares se creó un clima de tensión y aparecieron las divergencias en la pareja. La
consecuencia de todo esto fue el aumento del sufrimiento experimentado por cada uno de
los miembros de esta familia, así como la cronicidad de los síntomas de Lucie.

II. Los abusos sexuales extrafamiliares: el abusador conocido de la familia.

Esta situación tiene como protagonistas a niñas y niños agredidos sexualmente por un
adulto que pertenece a su círculo social, y que por lo tanto es conocido de la familia. En
algunas ocasiones estos delincuentes sexuales ocupan un lugar privilegiado que les da un
acceso directo a los niños, por ejemplo, son profesores, monitores de scout, sacerdotes,
etc.; motivo por el cual tienen un rol de carácter social y un poder que los hace
depositarios de la confianza de los padres. En otras ocasiones estos delincuentes sexuales
son sujetos que se infiltran en las familias ganándose la confianza de los adultos para
lograr fácilmente el acceso a sus futuras víctimas.
Los sujetos implicados en estos casos son mayoritariamente de sexo masculino,, con
comportamientos sexuales pedófilos que manifiestan una estructura de personalidad
perversa.. Estos hombres presentan un interés sexual principal y casi exclusivamente
hacia los niños, desde edades muy tempranas. Este interés sexual es de carácter obsesivo,
lo que explica que algunos autores les llamen " abusadores sexuales obsesivos" ( Groth,
1978). Estos sujetos evitan las relaciones sexuales con los adultos, y cuando las
consiguen, se sienten insatisfechos, o se excitan con fantasías sexuales pedófilas.

Para conquistar a los niños utilizan el cariño, la persuasión, la mentira o la presión


psicológica. A diferencia de los abusadores sexuales, que utilizan la violencia física, éstos
se aprovechan de su posición de autoridad y de la confianza que se " ganan" de los
padres, para crear poco a poco un clima de familiaridad con ellos y sobre todo con la
víctima. De una manera solapada y engañosa estos sujetos invitan a los niños a participar
en actividades sexuales.

Este tipo de abusadores se identifican de una manera perversa con los niños, adaptando
fácilmente sus comportamientos a los de la víctima y ofreciéndoles relaciones
gratificantes y sin frustración. Por otra parte, estos sujetos eligen a su víctima entre los
niños que presentan carencias sociopsicoafectivas, producto de un medio poco
estructurado, ya sea en razón de una fragilidad familiar y/o social. Sus víctimas provienen
de familias monoparentales con dificultades, de padre divorciados conflictivamente, de
familias inmigrantes con problemas de integración, o de familias con niños adoptados.
Los abusadores pedófilos atribuyen sus actos a una finalidad altruista, y además usurpan
una parte de la función parental, adoptando un rol de pseudoparentalidad hacia sus
víctimas.

En todos los casos el pedófilo envuelve a su víctima en una relación falsa que es
presentada como afectiva y protectora. Al manipular al mismo tiempo la confianza
familiar; el niño es doblemente cosificado, primero por su abusador y luego por sus
padres, que sacrifican su rol protector a la relación con este individuo que muy a menudo
ejerce una verdadera fascinación tanto en sus víctimas como en los miembros de la
familia, a quienes involucra convirtiéndose en un personaje agradable, simpático,
servicial y atento con todos.

El proceso antes descrito puede compararse metafóricamente con el de vampirización, ya


que esto permite representar la influencia de este sujeto sobre la víctima y su familia,
además de hacer alusión al proceso de vampirización del abusador, ya que estos
individuos cuando eran niños, fueron a menudo víctimas de un pedófilo.
La víctima de un pedófilo tiene una gran dificultad para detectar precozmente el peligro
en el que se encuentra debido al carácter confuso y manipulador de la relación ofrecida
por el abusador. El niño vive los gestos y discursos de su abusador como amistosos,
afectivos y gratificantes. Además, la agresión sexual en sí se hace de una manera dulce y
solapada, provocando en muchos casos en el niño sensaciones corporales agradables e
incluso de goce sexual. En este contexto puede pasar un tiempo antes de que la víctima se
dé cuenta de que está sufriendo abusos.

El hecho de que el pedófilo abusador presente a su víctima sus comportamientos como


formas naturales de relación adulto niño y que se haga aceptar como miembro honorario
de su familia, aumenta la confusión de ésta y le impide denunciar lo que ocurre con
rapidez, y cuando lo hace se encuentra sumergida en la culpa y la vergüenza.
Desgraciadamente, en algunos casos el pedófilo brinda ayuda financiera u otros favores a
los padres de las víctimas, lo que explica que éstos se encuentren en una relación de
dependencia hacia éste y que reaccionen por la vergüenza y la culpabilidad de una forma
poco adecuada cuando sus hijos les revelan la verdad.

Este conjunto de factores explica que tanto la intervención social en estas familias como
su terapia tienen como finalidad desvampirizar no sólo a la víctima directa sino a todo el
conjunto familiar. Se trata de sanar a la víctima de las consecuencias de la agresión y de
descontaminar a su familia de la influencia del pedófilo abusador, restituyendo a sus
padres las funciones usurpadas por éste.

Pautas para la intervención psicosocial en caso de abuso sexual extrafamiliar.

La necesidad de constituir un verdadero equipo de intervención con los recursos de la red


es de vital importancia porque en los casos de abuso sexual extrafamiliar hay múltiples
implicados ( víctimas, miembros de la familia, miembros de la comunidad escolar, etc.),
además por la complejidad y gravedad de estos casos.

Las diferentes etapas de la intervención.

1.- Análisis de la demanda.

En esta primera etapa se intenta comprender en qué contexto social se produce la


demanda y cuál es su verdadero contenido, ya que estos dos aspectos son requisitos
esenciales para realizar cualquier intervención social y/o terapéutica ( Tilmans, 1987). En
los casos en los que se le pide a un profesional o a un equipo intervenir porque se ha
cometido una transgresión que implica varios sistemas, este procedimiento es
imprescindible.
Dentro de este análisis de la demanda, es fundamental ofrecer y asegurar un espacio de
discusión al demandante, como una forma de ayuda para explicar y clarificar el contexto
y el contenido de sus demandas, ya que ello es esencial en la búsqueda de un
entendimiento sobre cómo y para qué hay que intervenir. Este proceso permite además
adaptar las motivaciones y los intereses del demandante a las competencias, mandatos y
finalidades del sistema profesional al que se pide ayuda.

2.- El trabajo de grupos con familias.

A través del trabajo terapéutico con familias de refugiados políticos se ha logrado


demostrar que es posible y necesario ofrecer a un grupo de familias que han vivido
experiencias traumáticas similares, la posibilidad de encontrarse, para ayudarse
mutuamente, compartir experiencias, intercambiar los recursos disponibles, así como las
soluciones encontradas a los problemas comunes, creando una red social para superar
problemas y sufrimientos.

Lo anterior, sirve para entender la elección en muchas ocasiones de sesiones familiares


colectivas en el tratamiento de víctimas de abuso sexual extrafamiliar. A menudo estos
encuentros comienzan con una reunión preliminar con todos los padres, y ello es así con
una doble finalidad: la primera restituirles completamente su rol de padres y la segunda,
brindarles un espacio para que analicen con el equipo de profesionales los riesgos y las
ventajas del método, así como para que resuelvan sus conflictos y diferencias alejados de
la presencia de sus hijos. Sumado a lo anterior, estas reuniones permiten la elaboración de
un plan de trabajo participativo con los padres.

En este tipo de reuniones, es importante intervenir mostrando empatía por los


sentimientos que expresan los progenitores, ofreciendo también marcos de referencia
para entender lo sucedido. Se pude utilizar la metáfora del vampiro para ayudar a los
padres a aceptar que su situación es la consecuencia de haber sido manipulados por un
individuo que, tras una máscara de gentileza y generosidad, camuflaba sus actos
perversos.

En las primeras entrevistas con los padres, los terapeutas exploran y reciben, desde una
postura positiva, las respuestas constructivas que éstos utilizaron para ayudar a sus hijos,
con el fin de restituirles también la totalidad de sus competencias, usurpadas parcialmente
por el abusador.

Estos primeros encuentros con los padres, pueden ser seguidos por una sesión colectiva
en la que participan los niños implicados (en relación con los otros miembros de la
familia extensa, se suele dejar la elección a los padres de si participan o no en el
programa).

En las sesiones con presencia de los niños se puede comenzar por explorar sus vivencias
en relación con la idea de la terapia, con el fin de prevenir toda interpretación errónea
sobre la finalidad de la intervención.

La idea de éstas reuniones conjuntas, es facilitar los diálogos entre padres e hijos, ya que
ello permite poco a poco que las víctimas recuperen la confianza en sus padres y
reforzando al mismo tiempo las intervenciones de los terapeutas en cuanto a la
recuperación de roles y competencias parentales usurpadas por el abusador.

En lo que respecta a los sentimientos de culpabilidad expresados por la víctima y sus


padres, y que generalmente salen a relucir en éste tipo de reuniones, la intervención debe
consistir en prescribir la vergüenza y la culpa con el objetivo de ayudar a los padres e
hijos a controlarlas primero y a superarlas más tarde.

Otro aspecto importante que hay que trabajar en las sesiones es la inquietud que tienen
las víctimas de que sus amigos se enteren de lo acontecido, debiendo para ello los
profesionales, reforzar en el niño la idea de que ha sido víctima de un abuso de poder de
un adulto y que debe tratar de relacionarse con sus amigos y camaradas de clase a partir
de esta idea. Al mismo tiempo, hay que explicar ( en el caso que se produzca la situación
con los compañeros) que las preguntas que otros niños suelen hacer al respecto, expresan
sin duda su sorpresa de saber que un hombre, que exteriormente parecía bueno y gentil,
era en realidad un enfermo capaz de hacer daño a los niños. Es importante explicar que
las razones de estas preguntas de sus compañeros, pueden ser el miedo y la necesidad de
conocer la verdad para tranquilizarse.

3.- Las reuniones con los niños.

Un tercer momento importante en la intervención corresponde a las sesiones donde sólo


están presentes los niños. Estas reuniones son extremadamente útiles, debido a que
facilitan las dinámicas y permiten la exteriorización de las experiencias traumáticas (
White, 1994). Con el trabajo de externalización se persigue ampliar el campo de
comprensión del niño, para alejarle de las lecturas restrictivas que mantiene la versión
impuesta por el abusador, eliminando así la idea de que el niño es causa de los abusos y
de los problemas que el abusador tiene con la justicia.

En general, en éstas sesiones se comparte con los niños víctimas la idea de que la
mayoría de los pedófilos son incapaces de reconocer sus responsabilidades por lo que
hacen y por el daño que provocan. Que no sólo son abusadores sexuales, sino también
mentirosos y cobardes.

En lo relativo al secreto, es importante hacer comprender a los niños que fue un error
guardar silencio y que si lo hicieron fue sin duda por falta de experiencia, pero que lo
acontecido debe servirles de lección. Nunca hay que guardar un secreto impuesto por un
adulto, pues este tipo de secretos siempre sirven al adulto para continuar abusando en la
impunidad, ocasionando aún más daño a los niños.

Ayudar a los niños víctimas a encontrar un sentido a la agresión constituye un pilar


importante en éste enfoque terapéutico. Esto no implica evidentemente justificar el
comportamiento del agresor, sino darle un sentido que libere a la víctima de su influencia.

4.- La evaluación de la intervención.

La última parte de ésta intervención, consiste en su evaluación. Muchas de las familias


que han participado en este tipo de programa lo han evaluado de manera muy positiva.
Muchas familias han manifestado que ésta metodología les ayudó a cambiar la manera de
ver y vivir este tipo de drama y que el grupo les había ayudado a no sentirse solos.

III.- El abuso sexual intrafamiliar.

En esta situación el abusador es uno de los miembros de la familia del niño, que lo
manipula utilizando su poder y su rol, pervirtiendo de esta manera las relaciones
familiares.

Desde el lugar de observadores, se puede llamar a éstas familias familias sexualmente


abusivas o incestuosas. La observación de las interacciones comportamentales y el
análisis de las historias familiares, permiten constatar que en estos casos las finalidades
de la familia fueron pervertidas poniendo a los niños al servicio de los adultos. Esto se
expresa por comportamientos y propósitos abusivos de carácter sexual de uno o varios
miembros adultos de la familia sobre uno o varios de los niños. Se ve aquí un fenómeno
de cosificación sexual del niño que es utilizado por los adultos, ya sea para cubrir sus
carencias o para elaborar los traumatismos sufridos en su propia familia ( por ejemplo
experiencias de abandono, maltrato físico, etc.) o para solucionar o disminuir las
consecuencias de conflictos relacionales con otros adultos de la familia nuclear y/o
extensa ( por ejemplo, conflictos de pareja, conflictos con la suegra, etc.).
En esta dinámica, los niños serán no solamente explotados sexualmente, sino que no se
beneficiarán de aportes socioculturales y materiales suficientes que garanticen su
desarrollo y su bienestar ( Barudy, 1989).

La transgresión se produce en el interior de la matriz biológica y social de base que


debería permitir al niño convertirse en una persona sana a nivel psicosocial. Los niños no
sólo sufren abusos de alguien de quien dependen vitalmente, sino, y esto es más grave
aún, es más difícil que en los otros tipos de maltrato que puedan recibir entiendan éstos
como una violencia o un abuso de poder por parte del adulto. Por esto se encuentran en la
imposibilidad de denunciar o desvelar los hechos fuera de la familia.

Dinámica familiar del abuso sexual incestuoso.

1.- Estructura de poder: dominación- sumisión.

Ciertas familias incestuosas pertenecen a la categoría de familias multiproblemáticas, sin


embargo, la mayo parte de estas familias han sido descritas como disfuncionales pues no
es posible establecer una tipología bien definida. Existen por supuesto ciertos rasgos
comunes como por ejemplo un desequilibrio en la estructura de poder de la pareja.

El abuso sexual se observa con frecuencia en estructuras familiares rígidas, patriarcales.


En muchos casos, el padre ocupa una posición dominante, despótica, ejercida mediante la
fuerza y la coerción. Algunos padres utilizan la violencia para reforzar su poder y su
control sobre la familia ( Weinberg, 1955), pero, en general, el adulto utiliza más bien la
presión psicológica, social, o económica para alcanzar sus propósitos ( seducción,
valorización del niño, regalos, recompensas diversas, chantajes, argumentos
ideológicos....).

Otras veces se trata del modelo inverso, es decir, de una madre dominante y de un padre
pasivo, quien no se siente seguro fuera de una relación incestuosa. El padre erotiza la
relación con sus hijas, mezclando a la vez la ternura y la seducción. Se trata en esos casos
de estructuras familiares donde predomina el aglutinamiento, con fronteras
intergeneracionales demasiado laxas.

2.- Confusión de roles.

En las familias incestuosas no es nada raro observar una confusión (o una inversión) de
roles, ya sea cuando la madre delega sus roles maritales y domésticos a sus hijas mayores
o cuando el padre se muestra afectuosos, y asume la atención y los cuidados domésticos.
La relación incestuosa puede convertirse en la única fuente de intimidad, de ternura y de
afección para el niño.

3.- Relación con el entorno.

El aislamiento social de ciertas familias, incapaces de establecer relaciones sociales


gratificantes con el entorno, ha sido descrito como un factor de riesgo del incesto
endogámico ( Weinberg, 1955). Se trata de familias centradas sobre sí mismas,
centrípetas centradas, que perciben el mundo exterior como hostil.

La promiscuidad y el aglutinamiento familiar favorecen la eclosión del incesto. La


paradoja de esa situación es el contraste entre la rigidez de la familia/ entorno social y la
delincuencia de las fronteras intergeneracionales. Summit y Kriso ( 1978) han descrito
ciertas formas de incesto en los entornos rurales en los cuales las relaciones incestuosas
entre hermanos y entre generaciones son socialmente toleradas.

La promiscuidad familiar se presta a la interpretación incorrecta de ciertas actitudes


infantiles consideradas como maniobras de seducción por algunos adultos. Esta
interpretación corresponde a una distorsión afectivo- cognitiva del adulto, por supuesto
también presente en otros contextos socio- económicos. En realidad, se trata de actitudes
asumidas por los (las) niños ( as) en pleno desarrollo, abocados a la búsqueda de
consolidar su identidad sexual, que juegan a mostrarse adultos, sin que ello signifique la
existencia de un deseo sexual real ( Szaniecki, 1995).

4.- La sexualidad de la pareja parental.

Los problemas sexuales de pareja son frecuentes en este tipo de familias. La madre
rechaza las relaciones íntimas pretextando estar " indispuesta", e invocando razones como
malestar o enfermedad física, cansancio o depresión. La relación conyugal no satisface
las necesidades de dependencia de ambos padres, quienes, en general, no han sido
suficientemente investidos afectivamente durante su infancia.

La frustración sexual resultante de esta situación, puede convertirse entonces en factor


desencadenante del incesto, pues los padres se vuelcan hacia los hijos en vez de buscar
gratificaciones exteriores a la pareja.

La estructura de la familia sexualmente abusiva.

Estas familias se caracterizan por fronteras y roles familiares poco claros y mal definidos;
las historias familiares son incoherentes, los sentimientos y los comportamientos son
ambiguos, los estados afectivos y sentimentales están mal definidos, los modos de
comportamientos son poco claros, los límites entre la afectividad y la sexualidad son
poco consistentes. Por ejemplo, si en estas familias una niña acepta una demostración
física de cariño de su padre, esto puede interpretarse fácilmente como una invitación a un
contacto sexual. Por el contrario, en una familia sana, la representación imaginaria de
contacto sexuales entre los miembros de la familia que no pertenecen al subsistema
conyugal provoca un sentimiento de rechazo e incluso de asco. En el mundo confuso de
una familia incestuosa, estos rechazos quizás no existan porque los patrones relacionales
no han delimitado fronteras gestuales y verbales claras alrededor de los subsistemas. Por
lo tanto, la estructura familiar no es segura para el niño y todo gesto puede dar lugar a
malentendidos imprevisibles.

Ontogénesis del abuso sexual: el incesto como proceso.

A continuación se abordará la ontogénesis del abuso sexual, recalcando el hecho de que


el incesto emerge de dinámicas familiares que forman parte de una cultura familiar
singular. Los abusos incestuosos pueden considerarse como modalidades homeóstaticas,
es decir, estrategias del sistema familiar construidas a lo largo de las generaciones para
mantener un sentido de cohesión y coherencia.

El incesto, al igual que el abuso sexual cometido por pedófilos, raramente es un hecho
aislado o un accidente en la vida de una familia, sino que constituye un proceso relacional
complejo que se desarrolla en el tiempo y donde se distinguen los siguientes períodos
(Anexo):

1. Los actos incestuosos se desarrollan en el interior de la intimidad familiar,


protegidos por el secreto y la ley del silencio.
2. El incesto aparece a la luz pública a través de la divulgación de los abusos por
parte de la víctima, lo que implica una crisis para el conjunto de la familia, así
como para su entorno, incluidos los sistemas profesionales.

1.- Los actos incestuosos se desarrollan en el interior de la intimidad familiar,


protegidos por el secreto y la ley del silencio.

Durante este período, podemos decir que el sistema familiar se encuentra en equilibrio y
que el incesto es parte de las modalidades homeostáticas que los miembros de la familia
utilizan para mantener su cohesión y sus sentimientos de pertenencia.

Es posible distinguir tres componentes en este período:

1.1 La fase de seducción.


En este período , el padre abusador manipula la dependencia y la confianza de su hija,
incitándola a participar en los actos abusivos que él presenta como un juego o como
comportamientos normales entre padres e hijas. El abusador prepara el terreno tomando
precauciones para no ser descubierto y elige el momento y el lugar en que comenzará a
abusar de su hija.

Muchos de éstos padres abusadores eligen una zona de sus casas para abusar de sus hijas
sin correr el peligro de ser descubiertos, por ejemplo pueden habilitar la bodega de la casa
o pueden hacerlo en la habitación de la niña cuando el resto de la familia duerme.

Un momento singular elegido por varios abusadores corresponde al período en que su


esposa ingresa en la maternidad para dar a luz un nuevo hijo. La partida de la esposa a la
maternidad ofrece al marido una buena oportunidad para quedarse a solas con su hija y al
mismo tiempo la relación incestuosa con la hija compensa el sentimiento de pérdida y
abandono provocado por el nacimiento.

1.2 La fase de interacción sexual abusiva.

En primer lugar es importante señalar que los gestos sexuales incestuosos, lejos de ser
aislados y únicos, corresponden a una diversidad de gestos que se suceden en el tiempo.
Así un padre abusador no viola directamente a su víctima como se suele pensar. El coito
propiamente dicho se produce en un momento bastante avanzado de la interacción sexual
abusiva. Frecuentemente el abusador comienza con gestos de exhibicionismo, paseándose
semidesnudo delante de su víctima o por ejemplo dejando al descubierto sus órganos
sexuales mientras ve la televisión sentado al lado de su hija. En otros casos, invita a su
hija a entrar al cuarto de baño mientras se ducha, etc. Luego a estos comportamientos se
agregan otros gestos voyeuristas en donde él solicita a su hija que le muestre sus órganos
genitales, para seguir con manoseos de las zonas genitales de su víctima y obligarla a
manosear sus genitales, etc.

El proceso continuará con otros gestos como actos masturbatorios en presencia del niño
(a), o el abusador obligará a la víctima a masturbarle. En etapas más tardías, el sujeto
viola a su víctima, comenzando a menudo por la felación siguiendo con la penetración
digital del no y/ o vagina, y por lo que se denomina penetración seca, que consiste en
frotar el pene en la zona anal y/o vaginal de la víctima hasta eyacular. La penetración
genital o coito se da en una fase avanzada de este proceso y es con mayor frecuencia anal
que vaginal.

El hecho de que para muchos médicos, pediatras u otros profesionales de la infancia estos
gestos se sitúen en el registro de lo impensable, explica también su dificultad para poder
detectar precozmente este tipo de situaciones dejando a los niños sin ninguna posibilidad
de protección. El adulto que no ha conocido en su experiencia personal situaciones
semejantes, que en su práctica profesional no ha debido afrontar este tipo de tragedias o
que no ha recibido la formación necesaria, tiene una gran dificultad para enunciar la
hipótesis diagnóstica de abusos sexuales.

1.3 La imposición del secreto y la ley del silencio.

Este momento empieza caso a la vez que las que las interacciones sexuales. En la
mayorías de los casos, el abusador sabe que está transgrediendo la ley; por lo tanto; se
protege como todos los delincuentes para no ser descubierto. Al mismo tiempo, estos
gestos abusivos le son necesarios como solución a otros problemas, por lo que hará todo
lo que pueda para continuar sin ser sorprendido. Su alternativa es imponer la ley del
silencio. Para esto todas las fórmulas son posibles, desde la amenaza, la mentira, la
culpabilización hasta el chantaje y la manipulación psicológica.

El abusador convence a su víctima del peligro que existe para ella, para él y para su
familia si se divulga lo que pasa entre ellos. El niño ( a) termina por aceptar esta situación
y se adaptan a ella para sobrevivir. Entran en la dinámica del chantaje con lo que
obtienen favores, regalos y privilegios del abusador. Esto cierra el círculo infernal, en la
medida que estas respuestas adaptativas permiten la desculpabilización del abusador y, al
contrario, aumentan la culpabilidad y vergüenza del niño.

Se ha logrado observar, que cuando la víctima, sobretodo si se trata de un adolescente,


logra mantener la distancia con su padre abusador, una parte de su personalidad será
traumatizada, pero su dignidad se mantendrá intacta. Esto corresponde a los casos donde
gracias a la comprensión de la situación y su valor, los niños pudieron, en todo momento
sentirse víctimas violadas por sus padres u otro familiar, o cuando el violador era, además
violento y sádico. En esta situación, las víctimas pueden a través de la rabia que sienten
contra su agresor, guardar la distancia necesaria para entregar su propio cuerpo, pero al
mismo tiempo proteger y mantener intacta su subjetividad.

Los casos más dramáticos se producen cuando la víctima es aspirada por el abusador,
perdiendo toda capacidad de experienciarse como una víctima de abuso. En estos casos es
frecuente que la víctima experimente placer en la relación, lo que producirá
consecuencias catastróficas en su vida adulta.

2.- La divulgación: la crisis para la familia y los sistemas de intervención.


Este período corresponde a la desestabilización del sistema familiar como resultado de la
divulgación de los hechos abusivos por parte de la víctima. Es el momento de la crisis del
sistema familiar, así como del sistema social que le rodea, incluidos los profesionales.

En este segundo período se pueden distinguir dos fases:

2.1 La fase de la divulgación propiamente dicha.

A pesar de los esfuerzos del abusador por mantener a su víctima dentro de una celda de
silencio, culpabilización y vergüenza, algunas víctimas, desgraciadamente no todas,
terminan por divulgar los hechos incestuosos.

En este punto es interesante comprender las circunstancias y el proceso a través del cual
el niño (a) se atreve a romper la ley del silencio y a divulgar los hechos abusivos, y para
ello, es necesario distinguir la divulgación accidental de la divulgación premeditada. En
la primera, los hechos abusivos son descubiertos accidentalmente por un tercero, por
ejemplo, cuando alguien entra en la habitación en el momento en que el padre está
abusando de su hija; siendo de esta forma la divulgación un accidente y no la víctima
quien involuntariamente desencadene la crisis familiar divulgando el incesto.

En el caso de una divulgación premeditada, es menester detectar los factores que deciden
o impulsan a la víctima a comunicar su condición rompiendo el secreto. El elemento que
parece determinante es que la niña (o) se atreve a hablar cuando al situación de le hace
insoportable, cuando se siente prisionero de un conflicto de pertenencia. Para madurar y
estructurarse, el niño necesita determinar, en relación con los demás, los límites de su
propio territorio personal; para esto, en determinados momentos de su desarrollo deberá
establecer jerarquías diferentes entre su cuerpo individual y su pertenencia a su sistema
familiar y/ o social.

Lo anteriormente expuesto, permitiría explicar el hecho de que la mayoría de los niños


más pequeños ( entre dos y diez años), divulguen la situación abusiva a partir que los
gestos de su familiar abusador les provoca, sobre todo en el caso de la penetración. En
este caso el niño elige su propio cuerpo denunciando a su abusador sin pensar en el riesgo
de perder su consideración. El niño divulga el abuso para resolver un problema que en
ese momento le parece prioritario: el dolor.

En el caso de los adolescentes, la divulgación se produce con bastante frecuencia


alrededor de un conflicto de autonomía que es el resultado de una crisis de pertenencia
entre su familia y los miembros de su entorno. La adolescencia plantea a la hija nuevos
desafíos y necesidades; el problema de fondo puede definirse como un conflicto entre su
pertenencia familiar o su pertenencia al grupo de su edad, que simbólicamente representa
el desapego a su familia. Esta tensión familia/ entorno social, se expresa en un conflicto
creciente con el abusador, que hace lo posible por mantener a su hija en la familia y bajo
su área de influencia.

En medio de este conflicto la hija puede sentirse por primera vez atraída por un
muchacho de su edad, lo que amplía la tensión entre ella y su padre.

La adolescente puede entonces, divulgar su secreto buscando una solución inmediata a su


conflicto, con la esperanza de obtener más libertad. Por ejemplo, cuando denuncia que su
padre abusa de ella, a menudo quiere también que los abusos terminen, pero lo prioritario
para ella es resolver el conflicto de poder con su padre.

Existen también otros tipos de circunstancias a partir de las cuales es posible la


divulgación. Por ejemplo, cuando la víctima divulga la situación cuando se da cuenta de
que su padre abusa también de una de sus hermanas, o en el momento del nacimiento de
un nuevo hermano en la familia, que enfrenta a la víctima con el miedo de quedar
embarazada de su padre, o en el momento en que su madre por otras razones decide
divorciarse.

2.2 La fase represiva.

Se ha logrado constatar en muchos casos de abuso sexual intrafamiliar, en algunos


miembros de la familia, así como en miembros del entorno incluyendo a los
profesionales, el desencadenamiento de un conjunto de comportamientos y discursos que
tienden a neutralizar los efectos de la divulgación, que expresan un esfuerzo desesperado
de la familia para recuperar su equilibrio, tratando de eliminar a través de todos los
medios a su alcance los efectos provocados por la denuncia de los hechos incestuosos.

La descalificación del discurso y de la persona de la víctima, las acusaciones que tienden


a señalar a la víctima como culpable 9º la negación de la evidencia de los hechos, son
sólo algunos de los medios empleados. En esta estrategia se implican activamente no sólo
el abusador, sino también la esposa, los hermanos y hermanas y, desgraciadamente,
policías, jueces, médicos, etc., demasiado comprometidos e identificados con los adultos
de la familia y/o sin la formación necesaria para manejar la situación.

Estas presiones y amenazas explican el hecho de que muchas víctimas de incesto se


retracten posteriormente de lo divulgado.
LOS PERSONAJES ADULTOS EN LAS TRAGEDIAS POR ABUSO SEXUAL.

En los casos de abusos sexuales se pueden distinguir los mismos tipos de personajes de
todas las situaciones de violencia de los adultos: los abusadores que a su vez fueron
abusados cuando eran niños, los niños víctimas sometidos al poder de los adultos y los
terceros, los testigos, los cómplices, los indiferentes.

Las experiencias vitales y la personalidad de los abusadores.

Los abusadores corresponden en su mayoría a hombres, representando


aproximadamente al 94% de los casos, en relación con el 6% de los casos en que el
abusador es una mujer. En este último grupo se encuentran mujeres en las que se han
detectado comportamientos abusivos directos sobre los niños y/o en complicidad con un
abusador masculino.

Para designar el tipo de vínculo que establece el abusador sobre todo masculino, con sus
víctimas se usa el término de pedofilización. Esta conducta corresponde a una grave
forma de atentar contra la integridad corporal, psicológica y moral de un niño y es
comparable a una forma de tortura conocida como "tortura limpia" (Laurent,1975) que es
una refinada manera de destrucción de un individuo a través de su manipulación
psicológica en la que no tiene ni siquiera la posibilidad de reconocerse como víctima. En
la pedofilización, las víctimas de esta "tortura limpia" son niños.

Los pedófilos explotan sexualmente a los niños en un ambiente relacional, afectivo y


discursivo falsificado, que impide a estos reconocerse como víctima de esa situación de
violencia. El niño corre el riesgo, que a través de su vida, busque de manera compulsiva,
este modelo relacional que le impusieron.

Los pedófilos pertenecen a todas las clases sociales, ejercen toda clase de oficios y
profesiones, pueden ser de cualquier religión, nacionalidad y raza.

Todos los pedófilos presentan trastornos en su proceso de individuación, esto significa


que no alcanzaron una madurez psicosocial ni relacional, porque los miembros de su
sistema familiar de origen, con o sin la influencia del entorno social, ejercieron presiones
sobre ellos bajo la forma de fuerzas centrípetas que obstaculizaron sus procesos de
individuación integrada (Stierlin, 1987). Los pedófilos no son seres autónomos y capaces
de participar de relaciones sanas y equilibradas con sus pares y generalmente permanecen
atados a sus infancias, que viven como una experiencia profundamente gratificante y
feliz.
Una segunda característica de los pedófilos es que han sido profundamente traumatizados
en sus vivencias subjetivas, autoestima e identidad por experiencias de carencias
biopsicorrelacionales de carácter grave y prolongado y/o por experiencias de malos tratos
y/o abusos sexuales. Muchas veces estos sujetos guardan de manera disimulada
sentimientos de odio, miedo y/o de fascinación por la "fuerza y el poder" de sus agresores
y/o presentan de manera compulsiva la tendencia a revivir sus experiencias mediante el
abuso de sus víctimas. Tienen tendencia, por lo tanto, a "cosificar" a otros seres humanos,
especialmente aquellos con los cuales se encuentran en una relación de superioridad.

Como tercera característica tendríamos la experiencia de angustia de las separaciones.


Cada separación es vivida con especial tensión. Hechos como la hospitalización de la
esposa, una separación por viajes, el fallecimiento de la madre, etc. pueden desencadenar
todo un proceso lleno de angustia y que los hace más vulnerables debido a la fragilidad
que les impide hacer el duelo de una manera sana, o por una representación de sí mismos
que sustentatada en la ideología patriarcal, les angustia por creerse perdedores y sobre
todo por deficiencia del proceso de separación. Muchos de estos sujetos mostraron en la
adolescencia una tendencia a quedarse anclados en sus casas. Esto se explica por la
existencia de fuerzas emocionales centrípetas que les retenía dentro de la familia y
también por las dificultades para establecer contactos sociales con sus pares, seducir a
una joven, realizar un proyecto educacional, etc.

El contacto con la realidad social son generalmente regresivos e infantiles y no logran ser
adultos diferenciados con una sexualidad sana. Esto significa una gran dificultad para
controlar las frustraciones de la relación amorosa adulta, y los obstáculos relacionados a
la vida familiar y social.

Finalmente, se puede mencionar que casi todos los abusadores tienen una representación
del género masculino profundamente trastornada. La representación de su masculinidad
estaba caracterizada por atributos de poder, fuerza y dominación. Estos hombres fueron
adoctrinados en una cultura familiar en la cual los miembros adultos se adherían a los
valores de la cultura patriarcal y falocrática. Las relaciones abusivas con los niños les
permiten, en momentos de crisis, tener la ilusión de seguir sintiéndose "verdaderos
hombres". Para ellos, dominar es más importante que contar con el respeto del otro y el
poder es más importante que el dialogo y la colaboración.

Desconectados de sus mundos emocionales, se refugian en sus mecanismos de


racionalización y utilizan el sexo y la sexualidad como instrumentos de dominación y
prueba de su virilidad.

Los diferentes grupos de abusadores y su personalidad.


Se pueden distinguir claramente dos grupos de abusadores:

Abusadores pedófilos obsesivos: Este primer grupo está conformado por hombres que
han abusado de varios niños diferentes y presentan una compulsión crónica y repetitiva
hacia el acto de pedofilizar. Para estos abusadores, la pedofilia forma parte de su
estructura subjetiva, comportamental e ideológica. Las situaciones de abuso en las que se
ven implicados este tipo de sujetos son de carácter extrafamiliar. Un pedófilo de este tipo
puede agredir como término medio a una veintena de niños. Para este tipo de sujetos los
niños son los objetos favoritos y casi exclusivos de su interés sexual. Bajo este tipo de
relación perversa el pedófilo vive la ilusión de amar y de ser amados por alguien que no
les cuestiona sus deseos, creyéndose a la vez reconocidos y agradecidos por el entorno
del niño, pues ofrecen a este "cuidados" que su familia está incapacitada para darle.
Creen que sus actitudes son positivas y necesarias para asegurar el desarrollo sexual y
afectivo de los niños, por lo tanto abusan de ellos sin remordimiento ni vergüenza. La
fijación sexual por los niños y el discurso de amor por ellos, sería producto de un
desarrollo psicosexual, alterado por una erotización en la infancia que habrían sufrido de
parte de algún familiar.

Estos hombres esconden además un profundo deseo de ser niños. Muchas veces sus
ocupaciones y entretenimientos favoritos son juguetes de su niñez y/o coleccionar
juguetes y eligen ocupaciones que le permitan trabajar de cerca con niños.

Abusadores pedófilos regresivos: El segundo grupo está compuesto por hombres que se
transformaron en pedófilos en un momento de crisis existencial que cuestionó sus
representaciones viriles. El delito es producto de un deterioro en la capacidad de
establecer relaciones afectivas y sexuales satisfactorias con adultos, antes de esta crisis la
orientación sexual de estos sujetos era hacia adultos. Los abusos cometidos por este tipo
de hombres generalmente se dan en el contexto intrafamiliar y pueden ser comprendidos
como un ritual perverso y abusivo que tiene por función salvar la pseudoidentidad del
sujeto. La reincidencia de este tipo de sujetos es escasa.

La personalidad del abusador sexual.

Existe un concepto propuesto por Helm Stierlin denominado "individuación integrada"


que se refiere al proceso que permite a cada individuo adquirir un sentimiento de
integridad personal a través del establecimiento de "fronteras psicológicas
semipermeables"

Los trastornos de la individuación integrada se traducen por una parte en una experiencia
de subindividuación, cuando las que predominaron en la dinámica relacional de la familia
de origen fueron las fuerzas centrípetas. Por otra parte se encuentra la
sobreindividuación, que proviene del predominio de las fuerzas centrífugas, aquí el sujeto
es obligado por la dinámica familiar a una autonomía precoz y una madurez forzada que
lo puede arrastrar a una experiencia de aislamiento de los demás con una vivencia de
superioridad todopoderosa y de grandiosidad.

a) Los abusadores subindividuados no diferenciados.

Este tipo de abusadores presentan una ausencia de frontera psicológica entre el sí mismo
y el otro; el otro es percibido como una prolongación de su "pseudo yo". Su yo se
confunde con el yo colectivo indiferenciado de su familia de origen. Un pseudo yo
psicótico les lleva al abuso sexual, que generalmente es de tipo intrafamiliar, que tiene
por objetivo dominar la angustia de desintegración y despersonalización generada por la
autonomización de sus hijos.

b) Los abusadores subindividuados con bajo nivel de diferenciación.

Estos sujetos presentan ya sea un abandonismo pasivo o un abandonismo activo. Los


abandonismos activos presentan un grado mínimo de diferenciación, a través de su
pseudo yo expresan las consecuencias de sus experiencias en sus familias de origen,
caracterizadas por la negligencia grave las separaciones precoces y repetidas y el
abandono.

El abusador busca a través del contacto sexual con el niño un contacto afectivo sin
posibilidad de sentirse fracasado o rechazado. Habitualmente este tipo de sujetos no
violentan a sus víctimas presentándose como abusadores gentiles. A veces también
corresponden a abusadores extrafamiliares y en algunos casos han sido adoptados por la
familia de la víctima.

Los abandónicos agresivos que no sólo fueron víctimas de carencias graves sino que
además sufrieron maltrato físico y generalmente presentas conductas violentas con los
niños. El tipo de abuso cometido por este tipo de sujetos también puede ser intra y
extrafamiliar y va acompañado a veces por conductas hasta sádicas.

c) Los abusadores subindividuados con una diferenciación moderada.

Estos sujetos muestran un grado moderado de diferenciación lo que les permite funcionar
normalmente en ambientes relacionales equilibrados, pero no lo suficiente para afrontar
momentos de crisis que los enfrentan al riesgo de perder sus fuentes de afecto y de
consideración. En esos momentos de crisis regresan a una posición de subindividuación,
abusando de sus hijos ya sea para dominar su angustia de abandono, o para compensarla
en el caso de separación, divorcio o muerte de su madre, etc.

Este tipo de abusador presenta una tendencia regresiva y abusa de sus hijos en un
momento de desinhibición ligado al consumo del alcohol.

d) Los abusadores sobreindividuados no diferenciados.

Aquí los abusadores adoptan una posición de aislamiento social acompañado de una
desconfianza paranoica. Son adultos que han quedado atrapados, en su infancia, en
relaciones privilegiadas y exclusiva con la figura materna, estuvieron además
confrontados a una figura paterna maltratadora y autoritaria. El abuso sexual producido
por este abusador es mayoritariamente intrafamiliar, homo y heterosexual. Desde el punto
de vista de la estructura de la personalidad, estos sujetos funcionan preferentemente sobre
un modo paranoico.

e) Abusadores sobreindividuados, con escasa diferenciación.

La sobreindividuación es la consecuencia de una relación fusional y gratificante con la


madre, pero a diferencia del grupo precedente, esta estableció con su hijo una relación
emocional y a menudo sexualmente incestuosa. Aquí, el padre es un sujeto pasivo,
dependiente de su mujer, por lo que el hijo toma el lugar del hombre de la madre y el
marido es como un hijo para su esposa. Este tipo de abusador corresponde al obsesivo
descrito anteriormente. El abuso sexual es casi siempre extrafamiliar homo o
heterosexual. A través de la seducción de un niño y/o de un adolescente y de su abuso
sexual el sujeto trata por una parte de realizar su proyecto de perfección narcisista y por
otra de reencontrar el placer sexual de la relación con su madre. Estos pedófilos
corresponden a estructuras de personalidad perversa.

f) Los abusadores sobreindividuados con una diferenciación moderada.

Estos abusadores se han diferenciado en el marco de un proceso familiar caracterizado


por interacciones afectivas de seducción y rechazo. Este modelo relacional es
predominante en la díada madre- hijo y la experiencia de rechazo está reforzada por la
presencia de un padre mucho más presente que en otros casos, pero autoritario, cruel y
violento. Estos sujetos, libres de angustia y de culpabilidad, son manipuladores y
seductores, son responsables de abusos sexuales intra y extrafamiliares , a menudo usan
la fuerza y la amenaza para abusar de sus víctimas.
En el caso de abusos extrafamiliares, estos sujetos son a menudo responsables de
violación con asesinato de sus víctimas. A nivel de la estructura de la personalidad,
funcionan en un registro psicopático.

El papel de la madre: cómplice o inocente de incesto.

Muchas veces cuando se conoce de un caso de incesto se culpa a la madre por lo


ocurrido, sin embargo, la experiencia clínica muestra que si bien muchas madres
subordinan sus necesidades a las de su marido, muchas también actúan correctamente una
vez que se enteran de los abusos, haciendo todo lo posible por ayudar a la víctima.

La dinámica de la madre en las familias incestuosas se caracteriza por la elección


prioritaria, y a veces rígida, que hacen de su pertenencia al subsistema conyugal. Son
principal y prioritariamente, la mujer de sus maridos y a veces también, su madre. El
papel de madre de sus hijos es secundario y dependiente de este.

Varias de estas mujeres son además víctimas de violencia de su cónyuge. Esta posición
de víctimas es la continuación del proceso de victimización infantil que se denomina
como la "carrera moral del niño maltratado". Habiendo ya vivido experiencias de abuso
sexual, maltrato físico y abuso psicológico, estas mujeres confirman, en su relación con
su cónyuge maltratador, sus sentimientos de impotencia, sumisión, e incompetencia.
Paradójicamente, estas mujeres se sienten culpables por no dar a su cónyuge lo que
necesita; por este motivo soportan y justifican también sus agresiones, disculpando a su
hombre. Muchas de estas mujeres además fueron víctimas de abuso durante su infancia.

Generalmente se califica a estas mujeres de irresponsables, frágiles y pasivas, sin


embargo esto sólo corresponde a prejuicios y mitos que conducen a los profesionales a
una desconfianza extrema hacia ellas, reforzando el proceso de cosificación que siempre
han conocido. Un porcentaje considerable de estas madres se presentan como
dominantes, fuertes y controladoras, pero su historia infantil nos revela antecedentes de
abandono y negligencia.

Según la reacción de las madres al momento de la denuncia por abusos hacia sus hijos se
puede distinguir:

La madre de tipo A que corresponde a una esposa que se encontraba en el momento de la


denuncia en el mundo de la violencia impensable. Esta madre no puede ni siquiera
imaginar la posibilidad, de que su cónyuge pudiera hacer algo parecido con sus hijos.
Además estos abusadores se presentan como hombres normales y respetables, buenos
esposos y padres, y a menudo son manipuladores y borran todas las pistas que pudieran
delatarle.

Los niños tratan muchas veces de decirle a la madre lo que está pasando, pero a las
madres les resulta extremadamente difícil decodificar las señales, y junto a esto se suma
el hecho de que para ellas el tema es inconcebible. Cuando este tipo de madres obtiene la
prueba irrefutable del incesto, para ella es un verdadero cataclismo. La mujer se siente
culpable y al dolor se suma el apoyo a la víctima aún cuando esta puede ser ambigua por
algunos momentos.

Las madres tipo B: Corresponde a madres que son cómplices indirectas del abuso , aquí
las madres saben lo que pasa, pero prefiere callarse. Se trata de mujeres dependientes del
abusador y/o comparten el mismo sistema de creencias respecto a que los adultos tienen
todos los derechos sobre los niños. Por esto son incapaces de brindarle protección.

Las madres tipo C: Son cómplices directas. Conforman un grupo minoritario y participan
activamente del abuso junto a su cónyuge y en casos extremos pueden ser las verdaderas
instigadoras.

Dinámicas conyugales en las familias sexualmente abusivas.

Se postula la existencia de una complicidad invisible en la elección recíproca de la pareja.


Estas personas se unen inconscientemente no para ser y formar una familia, sino al
contrario para sabotearla, sacrificando parte de su integridad y/o la de sus hijos.

La triangulación de las víctimas en las dinámicas conyugales.

Se pueden observar tres dinámicas que permiten la triangulación de la víctima y su abuso


sexual:

1) Padre abusador dominante, esposa sumisa dominada, hija adultificada y protectora.

Estas mujeres aparentemente sumisas le proporcionan al abusador la ilusión de poder esto


refuerza en el hombre la sensación de abandono y los padres se vuelcan a sus hijas en
busca de protección y amor incondicional.

2) Padre abusador sumiso, esposa dominante, hija dominada.


Estas mujeres aparentemente dominantes proprocionan al varón abusador la ilusión de
estar protegido, pero al mismo tiempo un sentimiento de impotencia y de insatisfacción
en lo que se refiere al ejercicio del poder y del control de la relación conyugal.En estas
condiciones el abusador seducirá a una o varias de sus hijas. Al abusar sexualmente de
ellas se le ofrecerá la ilusión de poder y de control que existe en una relación.

3) Padre abusador dominante, esposa dominante, hija abusada y utilizada como


reguladora de la relación.Ambos esposos pelean por el poder en la relación. En esta
dinámica simétrica, la hija, víctima potencial de una relación incestuosa, se implica o es
arrastrada a jugar el papel de enlace entre sus padres. De esta forma se ve obligada a
aliarse una vez con el padre otra vez con la madre.

CONSECUENCIAS DE LOS ABUSOS SEXUALES PARA LOS NIÑOS.

Para hablar de ello parece pertinente abordar la familia incestuosamente abusiva como un
sistema o una institución totalitaria, controlando y vigilando la totalidad de las
actividades de sus miembros. El grado de totalitarismo familiar es diferente en cada
situación, pero es pertinente para describir la relación que el abusador impone a su
víctima. El agresor ejerce un control sobre su víctima, a través de la sugestión, de
mentiras, chantaje afectivo, intimidación y/o utilizando la violencia. En el abuso
intrafamiliar, la víctima depende de manera vital de su abusador, está en situación de
dependencia extrema, y si es muy joven, sin distancia afectiva y social que le permita
defenderse de su abusador.

En el abuso sexual, las experiencias extremas son el goce sexual, la manipulación de los
lazos afectivos, un discurso culpabilizante, la obligación del silencio y del secreto. Las
consecuencias de ello son la aparición de efectos traumáticos (angustia, miedo) y también
el proceso llamado "alienación sacrificial", que es la adaptación de la niña y niño a la
situación, teniendo en cuenta su dependencia del abusador y el proceso de sumisión y
manipulación que éste le impone.

Se ha llamado "proceso de vampirización" a este caso, y se compara con el proceso de


"lavado de cerebro", para lograr la sumisión incondicional de sujetos rebeldes, sin utilizar
violencia física.

Los efectos de la traumatización se manifiestan rápidamente una vez comenzado el


abuso, pero la víctima, a pesar del sufrimiento, mantiene una distancia con respecto a su
abusador. Tiene aún el sentimiento de su víctima, aún cuando no le permita hablar de lo
que le sucede. Las manifestaciones que genera la alienación sacrificial son efectos a largo
plazo. Aquí el grado de manipulación afectiva y las prescripciones del abusador hacen
desaparecer la distancia con su víctima, que ya no tiene posibilidad de reconocerse como
tal y cambia la imagen de sí misma, considerándose la "sinvergüenza" o "mala" que ha
inducido la situación. Se instala así el proceso de vampirización.

El carácter traumático del abuso sexual es porque el actuar del adulto se sitúa fuera del
cuadro habitual del niño. Ello altera la percepción y emociones respecto a su entorno,
crea una distorsión de la imagen que tiene de sí mismo, de su visión de mundo y de sus
capacidades afectivas.

Las agresiones se dan en el tiempo, por ello hay que distinguir los signos de la fase inicial
de la interacción abusiva, de aquellos que corresponden a la fase intermedia o de
equilibrio, donde la víctima acepta bajo presión la situación como única posible; y los
signos de una tercera fase, la desestabilización, provocada por fluctuaciones introducidas
por la víctima, o cambios en el cuadro familiar, o rebelión activa contra el abusador, lo
que suele conducir a una revelación de los hechos.

El comienzo de la interacción abusiva: La ruptura del cuadro vital de la víctima.

El niño primero se enfrenta a un cambio inesperado en su cuadro de vida habitual y


produce un estado de confusión, de pérdida de puntos de referencia, con la experiencia
subjetiva de "un estado de sideración". Hay una ruptura de contexto. El abuso, con su
contenido paradójico, produce el cambio de un contexto de cuidados o intercambio
familiar hacia uno abusivo sexualizado. La víctima pierde su equilibrio habitual. Esta
situación desencadena estrés, angustia y pérdida de energía psicológica en el niño, la que
necesita para continuar creciendo, y que es desviada para adaptarse a ese cambio de
contexto.

También los cambios del comportamiento del padre perturban la relación del niño con su
cuerpo y el descubrimiento de su sexualidad. Niña y niño afrontan brutalmente la visión
concreta de una sexualidad adulta, percibida como diferente e impresionante, sin tener
elementos para comprender esa diferencia. La confusión se refuerza por la ambigüedad
de las actividades del abusador que trata de normalizar las relaciones o minimizar el
sufrimiento de la víctima. El aislamiento y la ausencia de puntos de referencia refuerzan
la angustia y la culpabilidad inducida por el abusador. Así la víctima sólo tiene a ese
adulto como referencia de normalidad y de ley.

Las escenas agresivas son revividas en pesadilla, terrores nocturnos y diurnos, incluso en
ausencia del abusador.
Es un proceso recurrente y progresivo, el niño vive con el temor de su repetición, ello
amplía la angustia y agota las reacciones defensivas más estructuradas. El agresor es
parte de su "cuerpo familiar", el niño no puede nombrarlo, denunciarlo o poder utilizar
palabras para elaborar el estrés.

Los niños de los que se abusa sexualmente presentan una hipersensibilidad frente a
diversos estímulos que les recuerdan los hechos abusivos. Las reminiscencias de los
acontecimientos traumáticos se expresa por medio de estados disociativos. En un
contexto alejado del abusador, ej. escuela; el niño puede verse invadido por el ambiente
abusivo (flashback) y comportarse durante minutos u horas como si reviviese la agresión.
Ello como consecuencia de la angustia o estrategia para representarse lo acontecido
imaginando que se puede controlar; es el fenómeno de repetición mórbida, donde la
víctima, en la fase intermedia, trata de repetir algunos de esos actos o de desencadenar
"afectos" para controlarlos y superar así la angustia de ser una víctima pasiva.

En adolescentes puede darse el consumo de drogas, como equivalente, desafiando a la


droga y experimentar la sensación de controlarla; y además por su efecto que le da la
sensación de goce comparable a la que el abusador les había hecho sentir.

También la víctima puede presentar un síndrome persistente de hiperactividad e


hipervigilancia, dificultades para conciliar el sueño, terrores nocturnos, dificultades de
concentración y para terminar una tarea, comportamientos agresivos. En situaciones
menos graves la víctima muestra un carácter irritable, con dificultad para adaptarse a los
cambios y manejar la frustración e imprevistos, por miedo a perder el control y no
controlar las emociones. En casos más graves, en que la víctima recibió abusos por largo
tiempo, y sobre todo con violencia física, hay frecuentes explosiones de cólera
imprevisibles, es el miedo el que desencadena la agresividad.

Asustada por el fenómeno de revivificación, la víctima trata de evitar pensamientos y


sentimientos asociados a los abusos. Sus mecanismos defensivos hacen reducir contactos
con el mundo exterior, es la "anestesia psíquica y emocional" (DSM IV) o el estado de
evitación e insensibilidad (Ammerman y Hersen,1990). Los síntomas son: resistencia a
determinado lugar, aislamiento social con tendencia a replegarse y detenciones bruscas en
juegos habituales, pérdida de interés en actividades que eran atractivas antes del abuso.

Disminuye la capacidad de sentir emociones asociadas a la intimidad, contacto físico y


sexualidad. En edad escolar aparecen trastornos de aprendizaje con caída brusca del
rendimiento, perturbaciones en la concentración y memoria, sobre todo ligadas a los
acontecimientos traumáticos. La no simbolización en la memoria de la experiencia, crea
luego dificultades para describir con detalle las circunstancias del abuso.
La víctima, para resistir la agresión, utiliza estos mecanismos disociativos, entregando su
cuerpo al agresor, porque no tiene otra alternativa, pero refugiándose en su pensamiento.

Otros mecanismos de defensa: las fobias a situaciones o actividades que recuerdan o


simbolizan el abuso, también la somatización. Ambas perturban el desarrollo del niño. En
la fase de equilibrio del abuso, como consecuencia del proceso de vampirización, la
víctima puede realizar actos agresivos con connotaciones sexuales, que pueden provocar
reacciones de rechazo en su entorno o exponerlo a nuevas agresiones. Ej. conductas de
seducción, masturbación compulsiva en niños(as) pequeños, interés exagerado por los
genitales de otros y de animales, dibujos de orden sexual evocadores de la situación
abusiva. Estos trastornos del comportamiento y el contenido de sus dibujos, son
indicadores indirectos y su presencia facilita el diagnóstico de abuso sexual.

La carrera moral de los niños abusados sexualmente.

La alienación sacrificial aparece a mediano plazo en el proceso relacional del abuso


sexual. La interacción abusiva se "circulariza" a tres niveles: actuaciones del abusador,
respuesta adaptativa de la víctima y necesidad de cohesión de la familia.

La víctima es objeto de un proceso de "resocialización secundaria" bajo la influencia de


su abusador. La víctima se adapta a la intimidad de este proceso tratando de salvar lo que
le es posible salvar.

La resocialización es una socialización forzada, típico de las instituciones totalitarias


(Páez,1979), es secundaria porque el abusador impone a su hija un rol específico de una
mujer capaz de responder a sus deseos y exigencia de relación sexual, y le impone la
creencia de ser la responsable de lo que ocurre. La "socialización forzada" se facilita por
la asimetría de derechos y poderes, entre los sexos y entre adultos y niños, reforzada por
el arquetipo cultural de dominación de hombre sobre mujeres y niños.

El adulto utiliza un argumento para implicar a la víctima o mantener el secreto, basado en


la edad y vulnerabilidad emocional de la víctima, se presenta como un juego secreto,
otros acusan a sus hijas de excitarlos "tú eres la que me acosas", "estoy seguro que esto te
gusta", etc. También el abusador puede delegar una misión en su víctima, que sacrifique
sus deseos y necesidades para satisfacer los suyos.

El abusador intenta aislar a la víctima de su entorno inmediato, responsabiliza a la madre


saboteando la confianza en ella de la víctima y amplía su aislamiento, "si le cuentas a tu
madre no te creerá" o "ella sabe muy bien de esto". El abusador también crea un clima de
terror con amenazas físicas, de asesinato colectivo a toda la familia, suicidio, etc.
Entonces la resocialización forzada es resultado del contenido de los mensajes y del
carácter paradójico de la comunicación con el abusador, y comunica su drama con
trastornos de comportamiento que denuncia en forma encubierta.

La víctima acepta la ley del silencio como fuente de seguridad para ella y su familia, la
impotencia procede de la dependencia, de la simetría de poder y del aprendizaje forzado
de la sumisión impuesta por el adulto, el niño está a merced de su abusador y para
controlar la angustia, culpabilidad y soledad, recrea una imagen satisfactoria de sí mismo
y de su agresor, distorsionando la realidad e idealizando a este último y negando su
propio sufrimiento (Miller,1984). Tal idealización es por una distorsión cognitiva,
consecuencia de la necesidad vital del niño de los cuidados de los adultos y pertenecer a
una familia; y también porque el abusador desorienta objetivamente a su hijo y se
presenta como un sujeto lleno de cualidades. El abusador se autoidealiza y ello le impide
ponerse en el lugar de la víctima y representarse sus actos como abuso de poder o
consecuencia de su propio sufrimiento y fragilidad.

Así, el niño preescolar y escolar tiene dificultad para percibir su situación como abusiva y
anormal, y como resultado recibe una revelación tardía y no convincente. Por su parte los
jóvenes poseen vocabulario y nivel de desarrollo que les da más autonomía e
independencia, pero el abuso los ha perturbado gravemente, por eso la denuncia es
impulsiva, no reflexiva y a menudo poco convincente. Ej. después de una disputa con el
abusador o cuando éste descubre su primera relación amorosa. O también, continuando el
proceso abusivo, la víctima se encuentra en predelincuencia, marginación, con
comportamientos fuertemente sexualizados y/o consumiendo drogas y alcohol.

En otros casos, la víctima tiene un funcionamiento bien adaptado a nivel familiar,


escolar; y aparece externamente como un niño normal, sin problemas, lo que dificulta la
credibilidad de su revelación; a veces tratan de convences a la víctima del carácter
imaginario del contenido de su experiencia. Las enormes dificultades del niño para
romper la ley del silencio y el aislamiento son mal aceptadas por los adultos, es difícil
creer que la víctima haya podido tolerar la situación tanto tiempo sin decir nada, pero se
olvida que el niño está atrapado por alguien que, por su posición y rol, tenía la función de
educarle y protegerle.

Luego de denunciar hay alto riesgo de retracción, depende de las intervenciones


exteriores a la familia, cómo escuchen, asistan y protejan a la víctima y su revelación. La
denuncia fuera de la familia supone una perturbación que hace peligrar la homeostasis
familiar y también de los sistemas institucionales que rodean al niño (en los cuales
deposita su secreto).
La crisis de la divulgación puede ser insoportable para todo implicado y dirigen mensajes
directos o indirectos a la víctima, para obligarle a callar o retractarse; y la víctima
sacrifica la ilusión de salvar una vez más lo que se pueda salvar, nuevamente se ofrece
para mantener el "equilibrio familiar" y del entorno social, preservando la homeostasis
familiar y de los sistemas implicados, puede incluso vivir su retracción como un alivio.

Hoy, afortunadamente hay cada vez más profesionales sensibilizados sobre la existencia
de tal violencia impensable, y tienen atención especial que ofrecer en ayuda activa a la
víctima disminuyendo la posibilidad de retracción.

Hasta este momento hemos visto que el abuso sexual a niños puede ocurrir en la familia,
pero también puede suceder fuera de ella, por ejemplo por un amigo, persona que lo
cuida, un vecino, maestro o un desconocido. Sin embargo, cuando el abuso ocurre, el
niño desarrolla una variedad de pensamientos e ideas angustiantes.

No hay niño preparado psicológicamente para hacer frente al estímulo sexual. El niño que
es víctima de un abuso prolongado, usualmente desarrolla una pérdida de autoestima,
tiene la sensación de que no vale nada y adquiere una perspectiva anormal de la
sexualidad; puede volverse muy retraído, perder la confianza en todos loa adultos y hasta
llegar a considerar el suicidio. Pueden, también tener dificultades para establecer
relaciones con otras personas, a menos que tengan una base sexual. Algunos niños
abusados se convierten en adultos que abusan de otros niños o ejercer la prostitución.

En resumen, las secuelas o consecuencias del abuso sexual en un niño son muchas y
pueden servir como indicadores de tal situación; las repercusiones pueden ser a corto o
largo plazo y son manifestaciones clínicas inespecíficas, difíciles de identificar como
emergentes del abuso sexual:

• Manifestaciones ansiosas y depresivas, sentimientos de inseguridad, terror (a la


presencia de un adulto del sexo masculino) o a otras situaciones, cambios notorios
en la personalidad y falta de confianza.
• Evitación situaciones análogas al traumatismo.
• Desarrollo de estados fóbicos o de pánico, miedos repentinos.
• Tristeza, culpabilidad y vergüenza.
• Modificación del comportamiento a nivel del sueño: pesadillas, insomnio, terrores
nocturnos.
• Trastornos de la alimentación: anorexia, bulimia compulsiva.
• Trastornos de la actividad escuela: modificaciones bruscas del rendimiento,
dificultad de concentración, negarse a ir a la escuela, mala integración.
• A nivel social fugas, aislamiento de amigos y familia.
• Agresividad excesiva, ira, hostilidad.
• Abuso de drogas o alcohol, delincuencia.
• Ideas o intentos suicidas o conductas autodestructivas.
• En niños pequeños comportamientos regresivos, ej. mojar la cama.
• En relación a problemas de comportamiento sexual, identidad sexual, etc.:
• Interés excesivo o evitación de todo lo de naturaleza sexual.
• Comportamiento seductor manifiesto.
• Conocimiento y comportamiento sexual raro, sofisticado o inusual.
• Relato de abuso sexual por parte del niño.
• Decir que tiene el cuerpo sucio, dañado o tener miedo de que haya algo malo en
sus genitales.
• Juego sexual no apropiado a la edad.
• Evidencia de abuso o molestias sexuales, por el contenido de sus dibujos, juegos o
fantasías.
• Formación precoz de parejas pasajeras.
• Masturbación compulsiva.
• Promiscuidad, prostitución.
• Confusión en cuanto a la identidad y normas sexuales.
• Repliegue de los amigos.
• Desconfianza extrema.

Por último también hay consecuencias físicas en el niño abusado sexualmente:

• Dificultad para caminar o sentarse.


• Dolor, hinchazón o picazón en la zona genital.
• Dolor al orinar.
• Enfermedades transmitidas sexualmente.
• Contusiones, laceraciones, sangramiento en los genitales externos, vagina o área
anal.
• Embarazo, especialmente en la adolescencia.

MODELOS DE INTERVENCIÓN.

La intervención a adoptar se determina una vez que:

- Valorización individualizada y en profundidad de la situación de la


familia y del niño.

- Pronóstico sobre la posibilidad de rehabilitación de los padres para


ejercer sus responsabilidades parentales con el fin de mantener la unidad
familiar y la no separación del niño.

Las diferencias entre los distintos modelos se refieren a las tareas y objetivos concretos
en los que se centra la intervención, en los recursos y el procedimiento de la intervención
y no a los factores causales que están asociados al maltrato.
Para todos los modelos la unidad de atención es la familia.

Objetivos Generales.

a.- Reforzar la capacidad de la familia para hacer frente de manera satisfactoria a las
diferentes fases de su ciclo vital..

b.- Mejorar la calidad de las relaciones familiares.

c.- Mejorar la calidad de las relaciones de la familia con su entorno y reforzar los
sistemas de apoyo social.

d.- Minimizar los factores de estrés que pueden influir negativamente en la familia, ya sea
disminuyendo su número o intensidad o disminuyendo su impacto en la familia.

El tratamiento familiar incluye una intervención en la familia en su conjunto.

El tratamiento no es sinónimo de terapia, ésta es un recurso y una técnica del tratamiento.

UN ENFOQUE TERAPEUTICO Y DE PREVENCIÓN DEL MALTRATO BASADO


EN UN MODELO DE REDES .

En Europa sólo desde 1979 se ve el Maltrato infantil como un problema de Salud pública
y por lo tanto como un problema social. Hasta el año 1983 se realizaron programas de
investigación-acción con el fin de estudiar la situación de la infancia maltratada,
específicamente en Bélgica, donde luego se crearon equipos especializados llamados
"SOS Enfants-Famille." Estos son equipos multidicisplinarios compuestos por Médicos,
Psicólogos, Abogados, Asistentes sociales, y personas de Secretaria, los que tienen una
triple misión:

1. Atención integral al niño maltratado y a su familia.

2.- Desarrollo de investigaciones sobre el fenómeno del Maltrato y diferentes modelos


para erradicarlo.

3.- Desarrollar programas de formación para los distintos niveles profesionales


implicados en la protección infantil.
La comunidad de este país consideró que estos equipos eran los únicos capaces de
manejar este fenómeno, el cual tiene una multiplicidad de causas y que para su
tratamiento y prevención requiere del esfuerzo de todo el sistema social y de sus
instituciones.

Los profesionales que conformaron estos equipos optaron por un Modelo de prácticas de
redes, en la que movilizan un conjunto de recursos existentes tanto a nivel institucional
como a nivel profesional y además se consideran los recursos naturales de las familias y
de sus redes sociales.

El modelo de intervención planteado se basa en el trabajo coordinado de dos niveles de


acción. El primer nivel es el constituido por los profesionales de la atención primaria,
tales como médicos, enfermeras, profesionales de centro de Salud Mental, de servicios
sociales, de la justicia, etc. que desarrollan un programa de «Seguimiento de Salud
Infantil y atención al niño sano». En un segundo nivel, se encuentran los equipos
especializados, cuya misión es la prevención y el tratamiento de las situaciones de
Maltrato.

El desafío de estos grupos basados en los modelos de redes es desarrollar programas que
analicen globalmente este fenómeno del Maltrato y que además permitan una acción
eficaz para cada una de las situaciones presentadas.

Un enfoque ecosistémico del maltrato infantil y de su intervención a través de prácticas


de redes, planteo el desafío de encontrar un procedimiento de intervención que asegurará,
no solamente una coherencia en una atención no violenta de las familias que provocan
malos tratos, sino que además protegiera a los profesionales del riesgo del síndrome de
agotamiento profesional, que se llama también el síndrome de la quemadura.

Ayudar a las personas que mejoran las condiciones de protección de los niños que sufren
malos tratos es tan importante como proteger a estos niños. Ya que, la persona del
profesional es un recurso fundamental de la prevención y tratamiento del Maltrato
Infantil, por lo que todo lo que se hace por cuidarlos es una forma directa de ayudar a la
infancia.

En el Maltrato infantil, la intervención del profesional implica que éste se introduzca en


las familias de una forma más o menos agresiva, cuestionando sus representaciones, sus
maneras de resolver los conflictos familiares, como satisfacen sus necesidades, cuidan y
educan a sus hijos. Esta intervención debe ser agresiva pero nunca violenta. Las personas
que se dedican a proteger al infante deben tener una ética que les permita actuar con
firmeza y eficiencia para poder así asegurar el bienestar y la vida de los niños, evitando
que esta fuerza agresiva, necesaria para realizar la tarea, se vuelva una fuerza destructiva
o violenta.

1.- Organización de los sistemas profesionales.

Los programas dedicados a la protección del menor tienen como principal desafío
facilitar un proceso de organización entre los diferentes niveles institucionales y de
recursos profesionales que aseguren la creatividad y la competencia de cada una de estas
instancias. Se debe crear una dinámica colectiva, que sumando los recursos y las
competencias, aporte lo mejor a cada niño y a su familia, garantizando el intercambio de
información y de creatividad de todos los participantes en una red. Todos deben
participar en la Co- Construcción de un modelo que permita una mejor utilización de
recursos y competencias.

Un modelo integral de intervención y terapia.

La prevención y la terapia se deben entender como un conjunto de acciones estructuradas


como un proceso donde se intenta influir en las dinámicas violentas en 3 momentos:

La prevención primaria actúa sobre las causas que generan el maltrato.

La prevención secundaria es a través de la detección y tratamiento precoz de casos de


maltrato.

La prevención terciaria es la que reduce la proporción y la gravedad de las secuelas.

Un programa de prevención puede actuar ya sea por prevención primaria, secundaria o


terciaria, según sea el caso.

El objetivo del Modelo integral de intervención es detener o influir de una forma positiva
en el llamado circulo vicioso de la transmisión familiar y transgeneracional, tomando en
cuenta los factores del medio ambiente que facilitan esta transmisión.
Desde el punto de vista sistémico, la prevención tendrá un impacto preventivo en el niño
maltratado en la medida en que ésta sirva para que él no se transforme en un padre o
madre malbaratadores o negligentes.

La idea fundamental de estos programas integrales es que el bienestar infantil o la


felicidad de un niño no es nunca un regalo, sino una tarea siempre incompleta, nunca
perfecta ni definitiva, que es mucho más que un proceso puramente individual y familiar,
debe ser el resultado de la acción de toda una comunidad, por esto el enfoque sistémico
se proyecta dentro de una perspectiva comunitaria y se centra en la noción de comunidad
como la de un sector geográfico o de barrio a lo que algunos autores denominan
"mesosistema" o sistema intermediario, es decir el espacio de vida de las familias donde
se articula la vida privada y la vida social.

Instituciones comunitarias que abarca el modelo son de los siguientes ámbitos:

1.- Atención medico- psicosocial.

2.- Ambito escolar.

3.- Instituciones responsables de garantizar la protección infantil, ya sean los servicios


sociales de protección y/o los sistemas judiciales.

Se movilizan los recursos de salud, educación y justicia organizadas con una finalidad
común, que es la de asegurar el bienestar de los niños y el respeto a la vida, desarrollando
estrategias conjuntas parra prevenir y atender el maltrato.

Modelo piramidal de organización de una comunidad.

En el modelo se organizan múltiples redes con diferentes niveles de intervención. Estos


niveles se organizan en forma de pirámide, las cuales representan las diferencias
jerárquicas en relación con las finalidades, mandatos y tareas de los profesionales que
pertenecen a cada uno de estos niveles. Todos los niveles se integran en un modelo
global, para asegurar la complementariedad y el respeto de las competencias de cada uno.

Esta escala comienza en el nivel 1 que es el de mayor especialización y termina en el


nivel 5 que es menos especializado en la gestión de casos de maltrato.
NIVEL 1:

Equipo especializado :facilitador y coordinador del proceso.

NIVEL 2:

Profesionales de servicios pediátricos: salud mental, medicina y


psicología escolar.

NIVEL 3:

Profesionales de salud y atención primaria: Agentes de socialización,


profesores, parvularios, policías, etc.

NIVEL 4:

Recursos de la comunidad: dirigentes vecinales, de asociaciones de


padres, etc.

NIVEL 5:

La comunidad.

Organización de las diferentes tareas según niveles.

NIVEL 1: Equipos especializados.

Objetivo: coordinar los niveles 2 y 3, para movilizar los recursos profesionales para la
gestión de situaciones de maltrato y acciones preventivas.

Misión: Validación y tratamiento de consecuencias del maltrato en sus diferentes formas,


ya sea en sus aspectos médicos, psicológicos, relacionales, y sociales.

Además este nivel tiene la responsabilidad de desarrollar investigaciones sobre las causas
y consecuencias de los diferentes tipos de maltrato, y también sobre la eficacia de los
modelos de tratamiento y prevención.
NIVEL 2: Profesionales de servicios pediátricos

Objetivo: Movilizar y organizar los recursos de los niveles 3 y 4.

Misión: Validación activa de diferentes situaciones de maltrato que se presentan en sus


medio, así como de la organización de los programas terapéuticos destinados al niño y su
familia

Además intentan desarrollar actividades preventivas, utilizando recursos de su área.

NIVEL 3: Profesionales de salud y atención primaria.

Objetivo: Detección precoz de situaciones de maltrato, la mismo tiempo que orientan a


los padres, implicados en situaciones de violencia intrafamiliar a consultar a
profesionales del nivel 2, o a los que pertenecen al nivel 1.

Además, desarrollan acciones educativas destinadas a las familias y sobre todo a los
futuros padres.

Localizan y forman a las personas y los recursos de una comunidad para organizar el
nivel 4 de la estructura piramidal.

NIVEL 4: Recursos de la comunidad: Se compone por los "lideres formales de una


comunidad".

Objetivo: Sensibilizar al conjunto de la comunidad a través de campañas educativas y de


la organización de grupos de reflexión relacionados con la prevención de la violencia
intrafamiliar.

Motivan y orientan alas familias que presentan situaciones de riesgo para sus hijos hacia
profesionales organizados del nivel 1 y 2.

También los apoyan y facilitan experiencias de autoyuda para los padres.

NIVEL 5: Comunidad.

Objetivo: Difundir información sobre los recursos existentes para atender a las familias.

Se comprometen y transmiten la información a otras familias sobre las consecuencias de


la utilización de la violencia sobre le niño, tanto a nivel físico, psicológico y sexual,
difundiendo la información Psicopedagógica transmitida por el nivel 4.
PROGRAMA DE INTERVENCIÓN TERAPÉUTICA.

Este programa se basa en 2 postulados básicos.

1.- Cualquiera sea su circunstancia, por muy dramática que haya sido su historia familiar
y social, tiene el derecho de utilizar, maltratar, abusar o tener descuidado a un niño.

Por lo tanto el 1° deber de un profesional y de todo ser humano es actuar para restablecer
el respeto por la vida.

2.- El bienestar de un niño no es nunca un regalo o el efecto de la buena o mala suerte, al


contrario el bienestar infantil es una producción humana esfuerzo del conjunto de una
sociedad.

Todos los miembros de la comunidad deben responsabilizarse y contribuir, cada uno a su


nivel y dentro de sus facultades, con sus recursos y competencias.

La estrategia terapéutica es distinta si se trata de una familia suficientemente sana que,


sobrecargada por una situación de crisis se encuentra en la incapacidad de manejar la
agresividad dentro del sistema, provocando comportamientos de maltrato que afectan a
los niños, o si trata de un sistema familiar que produce maltrato infantil de una forma
crónica y a menudo transgeneracional, donde éste es precisamente la expresión de una
ausencia de crisis evolutiva en el desarrollo histórico de la familia.

MODELO GENERAL PARA LA INTERVENCIÓN SOCIAL TERAPEUTICA.

La intervención social terapéutica es un conjunto de acciones destinadas a preparar las


condiciones para establecer un proceso terapéutico de la familia maltratadora.

I.- Intervención social terapéutica:

1.- Detección y manejo de la revelación:

Se hace posible por la acción de adultos, que se encuentran en el entorno del niño y que
son capaces de establecer una relación entre marcas físicas y ciertos comportamientos
que expresan un sufrimiento en el niño, y que pueden proceder de situaciones de
maltrato.
El desarrollar la capacidad de escuchar y apoyar a los menores que revelan malos tratos
es uno de los objetivos fundamentales en una organización que se propone ayudarles.

Controlar una revelación quiere de decir ser capaz de escuchar al niño e interrogarlo en
relación con nuestras inquietudes de una forma no presionante y respetuosa.

Se trata de apoyar y dar protección al niño y ofrecer al mismo tiempo ayuda terapéutica
para los padres y para él.

Es muy importante que los profesionales de los diferentes ámbitos organizados en la red
posean la capacidad de responder a las inquietudes del niño, abordando sus
preocupaciones sobre lo que le va a pasar a él y a su familia por el hecho de haber
revelado la situación de maltrato.

Además se debe romper la dinámica de la indiferencia, transmitiéndole al niño que la


intervención no tiene por objeto dañarlo a él o a su familia sino crear condiciones para
que cambie su situación de maltrato. Se le informa al niño que debe denunciar ese tipo de
situaciones al organismo competente ya sea judicial o social responsable de su
protección.

2.- Notificación o señalamiento: consiste en trasladar el problema que afecta al niño del
dominio privado al dominio social.

Los profesionales encargados de este proceso son parte de un organismo, ya sea social o
judicial, ordenado por la sociedad para garantizar la protección y ayuda a los menores
que lo necesitan.

Este señalamiento consta con 2 procedimientos:

• Análisis del contexto y de la demanda de la denuncia: Cada señalami ento, así


como los riesgos visualizados por el señalador.
• Se debe considerar que el significado de un señalamiento depende del contexto en
el cual éste se produce, así como de la persona que lo realiza.

a. Validación: establece un procedimiento destinado a confirmar o informar del


contenido de un señalamiento.

• Objetivos: * Afirmar la existencia de malos tratos, determinando su naturaleza.

* Determinar factores de gravedad y urgencia de la intervención, que dependen de:


contenido del maltrato, nivel de los daños sufridos por el niño, así como de los riesgos de
reincidencia.
* Evaluar aspectos disfuncionales de la dinámica familiar y de sus recursos, y plasticidad
estructural de la familia para determinar posibilidades de cambio.

* Determinar el mapa de red de instituciones y profesionales.

• Proponer medidas de protección del niño y la ayuda terapéutica más adecuada


considerando al niño y a su familia.

3.- Desencadenamiento y gestión de la crisis familiar.

a. Información del resultado de la validación a la familia: se produce la


confrontación con los padres presuntamente maltratadores es una perturbación
importante en el equilibrio de la familia.
b. Coordinación y acuerdos de los profesionales y los sistemas institucionales.
c. Movilización de la red psicoafectiva del niño y su familia.
d. Coordinación y denuncia a las autoridades judiciales y/o administrativas: en los
casos de abuso sexual intrafamiliar la Ley es muy importante ya que, a menudo se
solicita la intervención del juzgado de menores para obligar al padre abusador a
salir del domicilio familiar y al mismo tiempo apoyar el procedimiento
terapéutico para toda la familia.

4.- Protección del niño.

La dinámica que asegura el modelo de red es de protección del niño, aportar ayuda, dar
posibilidades de cambio, y actuar en forma preventiva.

La tarea de protección del niño puede realizarse de distintas maneras, pero es importante
elegir la que cause menos daño y ermita un trabajo con los padres.

a.- Mantención del niño en la familia.

b.- Colocación provisional del niño en una institución.

c- Acogida de la madre o padre en un centro familiar.

e.- separación del padre o madre que comete el abuso.

5.- Movilización de la familia para el trabajo terapéutico.

• El apoyo terapéutico de las familias:

Los operadores sociales se enfrentan con el estado de tensión y desamparo que la familia
y su entorno proyectan hacia el exterior.
Al realizar actividades terapéuticas con la familia es necesario influenciar el entorno
social y cultural a través de dinámicas de red, posibilitando alternativas de solución a
problemas materiales, al aislamiento social y otorgando sistemas complementarios de
acogida para los niños.

6.- Rito de derivación a un equipo terapéutico.

II.- La terapia con la familia:

1.- Trabajo terapéutico individual sistémico.

2.- Terapia de la familia.

a. Trabajo de diferenciación.
b. Reconstrucción relacional.
c. Rituales de exoneración y reparación.

3.- Trabajo terapéutico institucional.

Trabajo de Prevención.

Para prevenir el maltrato es necesario desarrollar acciones que influyan en el proceso de


maltrato y los contextos que predisponen a él.

La terapia debe considerar ciertas actividades orientadas a hacer que se produzcan


cambios en el sistema de creencias generales que se tiene sobre le maltrato.

Creación de grupos conformados por niños víctimas de violencia para ayudarles a


elaborar sus experiencias traumáticas y de hacerlos conocer experiencias positivas. Que
valoricen su identidad para que así disminuya el riesgo de repetición transgeneracional de
la violencia.

Crear grupos de ayuda dirigida a los padres y hacer posible el conocimiento de


alternativas a la cultura de violencia. Se expondrá en las siguientes páginas los objetivos
y características generales de algunas terapias.

Entrevistas de Investigación.

Es un proceso que consta de varias sesiones, en las que el profesional debe respetar el
ritmo del niño tomando el tiempo que sea necesario.
Se le debe recibir en un medio neutro, solo o acompañado con un adulto de confianza,
sintiéndose todo el tiempo apoyado.

La transmisión de mensajes que inspiren seguridad son muy importantes tales como "aquí
vienen otros niños que han vivido lo mismo que tú y que tiene la misma dificultad par
contarnos lo difícil de su situación...". Esto los ayuda a que depositen su confianza en el
adulto a cargo de las entrevistas.

El profesional debe tener presente siempre la necesidad de colocarse en le lugar del niño,
adaptando su vocabulario a su realidad y a su percepción del tiempo y tratando de
disminuir su ansiedad en cada momento.

ALGUNOS ASPECTOS ESPECÍFICOS DE LA TERAPIA EN LAS


CONSECUENCIAS DE LOS ABUSOS SEXUALES.

La intervención terapéutica comienza cuando el niño o niña cuenta su secreto a otro niño
o adulto ajeno a la familia, se siente escuchado apoyado y validado en lo que cuenta. Si el
niño no percibe apoyo es probable que no se atreva a contar de nuevo su secreto.

Existen numerosas experiencias que demuestran que raramente los niños mienten o
fabulan en los casos de abuso sexual intrafamiliar.. La minoría que lo hace es por
presiones de otros adultos o para denunciar otro tipo de problema existente en la familia.

FASES DEL PROCESO DE INTERVENCIÓN.

1.- Fase de control de la divulgación: se comienza con el reconocimiento del coraje del
confidente que puede ser compañero de la familia, medico de la familia, profesor,
enfermera, etc. Al creer lo que el niño dice y tomar partido por él se considera a esta
persona como un recurso en el control de la divulgación, y se entra en contacto con la
víctima en presencia de esta persona. Se procede a realizar la anamnesis que permite
comprender el funcionamiento de la familia abusiva a través de lo que dice la víctima.

Se ofrece un lugar para que el niño se aleje provisionalmente de la familia y por ende
para protegerlo de las reacciones que provocara en la familia la divulgación del abuso.

Se intenta proteger a la víctima de todas las maniobras represivas que puede utilizar la
familia, especialmente el abusador, para anular el impacto de la divulgación.
2.- Fase de la crisis familiar: Las intervenciones en una familia abusiva se comienzan y
mantienen cuando la familia se encuentra en crisis, lo que por lo general coincide con el
proceso de divulgación, ya que en ese momento no tienen posibilidad de reestructurarse
alrededor de la descalificación de la víctima o minimización o negación de los hechos
abusivos.

Los equipos que están a cargo del proceso convocan en primer lugar al padre no abusador
para comunicarle los resultados de la validación, y dependiendo de la reacción de éste
ante los hechos presentados se puede o no considerar como una fuente de apoyo para la
víctima. Se puede observar el grado de implicación del padre no abusador en los procesos
abusivos. Si la reacción expresada es de ambivalencia o manifiesta comportamientos que
hagan pensar en algún grado de complicidad con el abusador, se tomarán medidas de
protección para la víctima, y no se considerará al padre no abusador como ayuda por lo
menos a corto plazo.

Luego se convoca al abusador, y se le exponen los resultados de la validación.

Las reacciones del abusador ante el contenido de la validación, los elementos de su


historia personal, y las informaciones que se hayan recogido sobre su estructura de
personalidad jugaran un rol esencial en la organización del programa terapéutico
destinado a ayudarle a él y a su familia.

El control de la crisis familiar se mantiene a través del alejamiento del abusador del
domicilio familiar, dando cuenta de la situación al sistema judicial.

EL TRABAJO DE TERAPIA FAMILIAR A TRAVÉS DE LA DIFERENCIACIÓN,


REPARACIÓN Y EXONERACIÓN.

Las familias abusadoras, en tanto sistema determinado por su estructura, esta reducida a
interacciones abusivas donde una de las manifestaciones puede ser el abuso sexual. Estas
familias perpetúan una elección limitada de comportamientos, y los bloquea en marco
abusivo mientras no sobrevenga una crisis que cuestione al personaje, y que provoque
una apertura del sistema.

Esta situación impide un verdadero encuentro de dialogo y de respeto entre sus


miembros.

El desafío como seres humanos portadores de un rol terapéutico es contribuir a crear las
condiciones para que exista un verdadero dialogo interpersonal.
Ejes Principales.

Diferenciación.

• Dialogo con la familia en sesiones individuales con las personas implicadas en el


proceso abusivo por separado. El objetivo es facilitar la reflexión da cada uno
sobre le lugar singular que ocupo en la situación abusiva, su responsabilidad, los
perjuicios, y las consecuencias positivas y negativas de sus actos a lo largo del
proceso de abuso y después de su divulgación.
• A través de este trabajo se permite la apertura hacia un proceso de diferenciación
y recuperación de la libertad y de la creatividad de cada uno por medio de asumir
la responsabilidad del rol jugado en la dinámica abusiva.

Reparación y exoneración:

• Facilitar el dialogo entre los diferentes miembros de la familia en relación a


conversaciones que posibiliten cambiar la dinámica creada por la Ley del silencio
y los secretos.
• Facilitar el dialogo y los comportamientos simbólicos destinados a la reparación
de la víctima y la exoneración de las adultos(abusador directo o padre no
protector),.
• Renegociación de la relación conyugal y de las interacciones parentales con el fin
de asegurar un buen funcionamiento familiar en el que los derechos y el bienestar
de cada miembro sean respetados.

INTERVENCIÓN CLINICA EN ABUSO SEXUAL INFANTIL.

Definición de la situación.

• Entrevistas diagnosticas con distintos miembros de la familia.


• Visitas domiciliarias con el fin de constatar la información en terreno.
• Definición de tipos de maltrato presentes en el caos.
• Determinar factores de riesgo y de mantención.
• Determinar factores protectores presentes en el caso.
• Determinar elementos útiles presentes en la intervención.

Detención inmediata y definitiva del abuso sexual.

• La detención del abuso es indispensable para iniciar la terapia reparatoria, ya que


se genera en el niño un sentimiento de apoyo, seguridad y se inicia la
recuperación de la confianza en los adultos.

Se debe:

• garantizar la integridad y seguridad del niño.


• Descubrir y fortalecer a las personas que brindan protección al niño.
• Reubicar al niño fuera de su hogar de forma transitoria o permanente(familiares,
guardadores, instituciones).

Protección a la víctima y a los demás miembros del grupo familiar.

• Explicitación de la situación abusiva: lo que promueve el alineamiento de la


familia, ya que se producen abanderizamientos con el agresor o con la víctima.
• Neutralización del agresor.
• Reubicación de la familia, si es necesario, lo que implica movilizar la red de
apoyo interinstitucional y/o social.

Reintroducción de aspectos normativos en la convivencia.

• Credibilidad y aceptación del hecho abusivo.


• Ilegitimidad e inaceptabilidad del abuso.
• Configuración médico legal del abuso o maltrato.
• Reconocimiento del abuso por parte del agresor sobre si mismo, sobre el abusado,
y sobre la familia.
• Confrontación de la negación o minimización del hecho abusivo.
• Confrontación de las consecuencias del abuso sobre cada uno de los miembros de
la familia.
• Participación del sistema judicial y respaldo coactivo. La que se realiza mediante
cualquier organismo que ejerza un poder sobre el individuo, ya sea justicia,
iglesia, trabajo, etc.

INTERVENCIONES TERAPEUTICAS REPARATORIAS.

Terapia individual.

Se debe preparar al niño para enfrentar la situación judicial, explicándole lo que va a


encontrar, la forma de proceder en los tribunales con un lenguaje que sea comprensible
para el niño, para que nos se vea desorientado en le momento del careo con el abusador y
para que colabore con el actuario cuando se presente la declaración.

Se prepara la niño para hacer frente a los peritajes y los exámenes de los que va ser
objeto.

Si el niño es reubicado en una familia se debe preparar para esta nueva situación a la
familia, ya que por lo general se presentan variados problemas conductuales en los niños,
y además se ayuda al niño adaptarse a esta nueva situación.
Se define claramente la responsabilidad de los actos abusivos, sacándole la culpa al niño
y reubicarla en el agresor.

Evaluar y acoger los sentimientos de culpa, temor, etc. que presente el niño de manera
manifiesta o tácita.

Trabajar la desconexión emocional del hecho abusivo y la recuperación de la confianza


en los adultos y en los otros. Se vincula al agredido de nuevo con su experiencia
emocional para ser procesada antes de darla por superada.

En le periodo de abuso, la víctima pierde sus limites de intimidad física y emocional y


debe aprender a validarlos de nuevo. Por lo tanto se trabaja en la recuperación de los
limites de la intimidad emocional y física.

Se promueve la capacidad de emitir conductas asertivas.

Enseña a reconocer a las personas en quienes la víctima puede depositar su confianza.

Terapias con grupos de niños y niñas.

Objetivos:

• Compartir experiencias abusivas.


• Credibilidad mutua y confortamiento.
• Ruptura del aislamiento y la soledad producto de vivir experiencias no acordes
con la edad cronológica.
• Clima de confianza entre víctimas. Ambiente de no agresión.

Terapias con abusadores.

Objetivos:

• confrontación de la negación y minimización del acto abusivo.


• Definir la premeditación y existencia de otras posibilidades de conducta.
• Sancionar la conducta como inaceptable e injustificable.
• Asunción plena de su responsabilidad.
• Reconocer las consecuencias de sus actos abusivos.
• Hacer publica su condición de abusador con la familia.
• Renunciar a los derechos adquiridos antes del abuso(beneficios dentro de la
familia.)
• Fomentar el arrepentimiento espontaneo del abusador y el inicio de acciones
reparatorias tanto hacia la víctima como hacia la familia.
• Petición de perdón, a la víctima y a la familia.
• Se trabaja la historia personal de maltrato de otros hacia él, la relación con le
poder y la autoridad, y las formas de dar y de recibir afecto, fomentando el
establecimiento de vínculos emocionales.
• Precisar las inseguridades y distorsiones de las sexualidad del agresor.

Terapia de familia.

- Reconocimiento de la situación abusiva.

- Trabajar credibilidad y alineamientos familiares.

• Revisar pautas de interacción familiar.


• Despejar los secretos y los mitos en torno al abuso sexual.
• Reconocer las consecuencias emocionales en cada miembro de la familia.
• Reintroducción de las relaciones de protección y respeto dentro de la familia.

Cuidados del equipo terapeutico.

• Instancias formales: reuniones periódicas internas y supervisiones externas.


• Instancias informales de reunió de camaradería dentro de los horarios de trabajo
de forma periódica.
• Definir ámbito de acciones posibles de acuerdo a los recursos disponibles dentro
del entorno inmediato.

TERAPIA UTILIZADA PARA VICTIMAS DE ABUSO SEXUAL.

LAS CARTAS SANADORAS (The Healing Letters).

Las cartas sanadoras fueron diseñadas para ser escritas, pero se puede utilizar como
alternativa el hacerlas en voz baja o en la mente. Se logran resultados más poderosos
escribiéndolas.

Se escriben estas cartas a la (s) persona(s) hacia quienes se tienen sentimientos no


resueltos. Para promover la autoexpresión libre estas cartas no son escritas con la idea de
mandarlas por correo.

Después de completar una secuencia de 4 cartas sanadoras, depende de la persona si


desea enviar una de estas versiones por correo, aunque el envío de estas cartas no es
esencial para el éxito terapéutico del ejercicio. Además, el saber que se va a enviar una
carta desde el principio inhibe la autoexpresión de la persona.
CARTA N°1: Liberando pensamientos y sentimientos no resueltos:

El objetivo de esta carta es articular y reconocer en una mayor dimensión cualquier


pensamiento o sentimiento respecto a lo que sucedió en esa relación del pasado.

Esta carta se escribe desde uno hacia la persona con la cual se tiene una situación no
resuelta.

La carta debe contener una descripción del efecto que el conocer a esta persona ha
provocado en la persona, incluyendo el impacto de las palabras o acciones del abusador.
La carta también debe incluir un párrafo con lo que le gustaría de esa persona como
respuesta a su carta.

CARTA N°2: Liberando mensajes negativos internalizados.

El propósito de esta carta es la de liberarse de cualquier creencia o mensaje negativo


respecto a sí mismo que fue internalizado como resultado de lo que esa persona le hizo.

Se escribe esta carta en una forma de respuesta imaginaria desde la persona a quien se
escribió en la carta n°1. Se espera que la carta refleje cualquier miedo que la persona
tenga respecto a lo que dicha persona pueda responderle, tanto como cualquier miedo que
se tenga respecto a que esa persona se rehuse a escuchar o entender lo que se le ha
comunicado en la carta n°1. La carta 3 se debe comenzar inmediatamente después de
terminar la 2, ya que así se asegura que el proceso sea más terapéutico que traumático.

CARTA N°3: Liberando esperanzas internalizadas:

El fin de la carta n°3 es proveer una resolución sanadora que viene con la respuesta que
alguna vez le habría gustado o alguna vez se hubiera deseado recibir en la vida real.

Es escrita en la forma de respuesta imaginaria desde la persona que le ha "fallado". Pero,


esta refleja las esperanzas y deseos positivos respecto a como la otra persona puede
responder. Además, esta carta debe comunicar la voluntad de responsabilizarse del
abusador por lo que hizo, expresar su remordimiento y una respuesta compasiva al
resentimiento que brotó en la carta n°1.

CARTA N°4: Tu respuesta a la carta n°3:

Esta carta debe contener cualquier cosa que se haya dejado de decir en la carta n°1, tanto
como reflejar los cambios y resoluciones que se han experimentado luego de completar la
carta n°3. Algun s.
Luego si es necesario, el juez determina ciertas medidas parra la protección del niño o
permite que este continúe con su familia, en caos de bajo riesgo.

Al mismo tiempo se realizan mediadas de evaluación y apoyo a la familia orientadas su


rehabilitación.

Desventaja: Las familias se sienten como presas de la justicia.

Ventaja: si no se tuviera todo le poder lo más probable es que no se pueda intervenir.

El equipo multidisciplinario realiza un proceso de intervención diagnostica que evalúa:


posibilidad de cambio de la familia, flexibilidad y los recursos con que ella cuenta.

El equipo mantiene informado al juez, y sino se puede llevar acabo la terapia por "x2
motivos, este puede utilizar otra medida que disponga la ley.

ELEMENTOS PSICOLOGICOS A CONSIDERAR EN EL ABORDAJE A LA


VICTIMA DE ABUSO SEXUAL.

Un gran numero de víctimas de abuso sexual son menores de edad.

Una definición de abuso sexual es " todo acto sexual sobre niños o adolescentes
dependientes e inmaduros que no comprenden plenamente el significado de tal contacto y
son incapaces de dar su consentimiento informado". Considerando así mismo que la
tipificación de las distintas modalidades del delito están claramente determinadas en la
nueva Ley.

Información reciente aportada por el SENAME hace notar una preponderancia de delitos
sexuales a menores en el ámbito familiar en alrededor de un 70%.

Es por tanto importante, en todas las etapas de la investigación del delito , tener en cuenta
el contexto social y familiar en le que se produce, con el fin de realizar una intervención
adecuada a la víctima y eficiente para el proceso.

1.- Contexto social y familiar de la divulgación del abuso. - Condición psíquica de la


víctima

- El niño dará o no , la connotación negativa al abuso que se investiga en una


combinación de situaciones que consideran su nivel de entendimiento, su calidad de
desarrollo y vivencias previas, según haya o no sido asociado a violencia o dolor físico, al
grado de proximidad afectiva con su agresor y según la respuesta familiar al abuso,
esencialmente.

Sin embargo, en general la divulgación del hecho de abuso es para él o la menor, la


situación más critica y de mayor expectativa de comprensión y protección por parte de
los adultos involucrados.

- Perdida de la homeostasis o equilibrio familiar.

En el caso de abuso sexual intrafamiliar, se pierde la condición de equilibrio establecida


hasta antes de la divulgación.

Se quiebra la imagen exterior de familia organizada o benévola. Aparecen alianzas con la


niña o con el presunto agresor por parte de otros familiares o de personas ligadas a la red
social familiar y es puesta en tela de juicio ña credibilidad de él o la menor, como un
esfuerzo de restablecer el orden previo.

- Repercusión en el ambiente inmediato

La estigmatización , en el colegio, la separación o perdida de relaciones cercanas, por


cambio de domicilio o por el traslado de la niña a un hogar de menores, la salida del
padre o padrastro del hogar con el v consecuente cambio en la situación económica
familia son algunos de los sucesos que el menor debe enfrentar además de la misma
experiencia de abuso.

Se produce por tanto una reorganización familiar que habitualmente protege al menor de
un nuevo abuso, pero desencadena cambios emocionales y de vínculos afectivos.

2.- Impacto psicológico en la víctima:

El impacto psicológico de los menores depende de los factores personales como la etapa
del desarrollo y ambientales como la acogida familiar entre otros y puede manifestarse en
el ámbito de las emociones y/o de la conducta, tanto en le plano reactivo esperable, como
el desencantamiento de psicopatología(enfermedad mental). Es por tanto habitual
encontrar a corto plazo y ya en la entrevista de un menor abusado: inhibición, vergüenza,
sentimiento de culpa, agresividad, desconfianza, por tristeza.

A largo plazo, es posible que la repercusión sea en le plano de la sexualidad (disfunciones


sexuales), en rasgos anormales de personalidad, en desordenes emocionales o trastornos
psiquiátricos graves. Por tanto, que un peritaje psiquiátrico , al menor no arroje elementos
sustanciales en su compromiso psicológico pero este puede presentarse a largo plazo, en
periodo de adolescencia o adultez.

3.- Victimización secundaria (revictimización ).

Un estudio del SENAME divulgado en 1996, en víctimas de abusos sexuales, se objetivo


que un niño puede ser entrevistado e e interrogado en un promedio de 8 veces durante el
proceso domestico y policial de investigación sin aun recibir apoyo psicológico dirigido.

Esto expresa la sobreexposición del niño adolescente o general de la víctima a su dolor y


a sus emociones encontradas.

Se le impone además el estigma y la duda. Lo hacemos nuevamente víctima.

4.- Necesidad de adecuada acogida a la víctima y abordaje de la información a recibir.

En un ambiente de privacidad y en actitud de recepción y acogida, el niño puede vencer


más fácilmente su natural resguardo ante le extraño y crear vínculos con su entrevistador.

Dar la posibilidad de preguntas abiertas en el que le niño e explaye espontáneamente y


sobre ellas otras más precisas que acoten los asuntos necesarios en la investigación.

El tiempo y espacio son para el niño conceptos complejos que solo se logran
adecuadamente el periodo escolar tardío, por lo tanto un desorden en la cronología en los
niños menores no es necesariamente sinónimo de fabulación o manipulación de terceros.
Asimismo, en la información entregada el niño pequeño solo puede describir o expresar
(verbalmente en el juego, dibujo u otra manifestación proyectiva) aquello que ha vivido.

El pensamiento concreto del pre-escolar no permite la elaboración de fantasías de


contenido sexual, como seria posible en etapas posteriores.

Procedimientos judiciales como careos con el agresor o encuentros durante régimen de


visita son para el niño momentos de gran tensión y angustia. En ellos se reedita el hecho
de abuso del que intentar sobreponerse.
En forma dirigida para la búsqueda de indicadores de abuso sexual tenemos:

• relato del niño.


• Hallazgos de examen físico
• Cambio de conducta posible en el niño.

Algunos indicadores relevantes son:

1.-Conducta sexualizada (conductas erotizadas por le contrario de inhibición sexual.)

2.-Desordenes emocionales principalmente ansiosos o depresivos.

3.-Desordenes de conducta que incluyen, desobediencia, conductas antisociales, fugas del


hogar, abusos o jugos sexuales con otros menores..

4.-Desencadenamiento de trastornos psiquiátricos graves.

Es frecuente que en los niños o niñas abusadas sexualmente se encuentren historias de


abuso similar en las generaciones previas, lo que crea un impacto familiar mayor
principalmente en las madres. Todo acto sexual forzado , involuntario, vivido bajo
presiones de otro adulto en situación de abuso de poder, es registrado en la psiquis
humana como abusivo. Así también lo considera la nueva ley de delitos sexuales respecto
a los cónyuges.

Que el niño sea considerado como sujeto de derecho y en general la víctima de abuso
sexual , logre superar la vivencia vejatoria de transgresión a su cuerpo y a su espíritu
constituyen uno de los mayores desafíos de todos aquellos que conocemos caso a caso la
realidad de las víctimas, Debemos por tanto considerar que cada vez que por diversos
motivos entrevistemos a una víctima, estamos también participando en su proceso
internos de reparación.

El segundo gran objetivo de la Ley es cometido por medio de los siguientes mecanismos:

1.- Se establece el derecho a conservar en reserva la identidad del denunciante.

2.- Evita que se decreten careos entre la víctima y el ofensor.

3.- Se habilita a los jueces para adoptar medidas de protección a la víctima semejantes a
las contempladas en la ley de violencia intrafamiliar..
4.- Hace más accesible la producción de medios probatorios tendientes a acreditar la
efectividad de la agresión.

5.- La prueba es valorada por los jueces de acuerdo a las reglas de la sana critica, atenerse
a los razonamientos lógicos. Conforme a los principios lógicos.

Modificaciones legales a los delitos de conducta sexual.

Las modificaciones a las que se aludirá a continuación corresponden a las hechas por la
Cámara de Diputados aprobadas en el año 1999 en el proyecto de ley que modifica el
Codigo penal, el código de procedimiento penal y otros cuerpos legales en temas
relativos al delito de violación. La fuente del proyecto es el actual código punitivo
español.

El bien jurídico protegido: la libertad sexual.

La construccion , contenido e interpretación de los tipos penales (catálogos de delitos)ha


de realizarse acorde al método teológico. De esta manera, todo delito se crea para
proteger valores fundamentales o relevantes del individuo, de la sociedad o del Estado.
Así, una vez determinado cuál es el valor que se pretende proteger, se construyen los
tipos penales destinados a concederle protección.

Cuando hablamos de delitos de conducta sexual, como ocurre con los abusos deshonestos
o con la violación, el bien jurídico tutelado es la libertad sexual, la libre disposición que
respecto de su actividad sexual puede ejercitar cualquier persona.

La figura básica: los abusos deshonestos.

La figura básica en los atentados contra la libertad sexual está conformada por los abusos
deshonestos, porque es esta la que recoge el mayor número y modalidades de atentados
en contra de la libertad sexual, además porque las víctimas son más proclives a denunciar
el abuso deshonesto que la violación propiamente tal.

El proyecto le otorga al abuso deshonesto o sexual un carácter secundario, trasladando


algunas hipótesis al delito de violación, como pareciera ocurrir con el caso del sexo oral
que siempre es más propio de la conducta de abuso sexual que el de violación, o que visto
de otra manera, no es una violación. Incluso más, frente a casos específicos de abuso
sexual con mayor disvalor, puede concebírsele como calificado con mayor penalidad.
La violación.

La cámara de diputados eleva el delito de violación a figura principal. Señala que son
sujetos activo y pasivo de la violación tanto el hombre como la mujer. El artículo 361, del
proyecto consigna que comete violación el que tuviere acceso carnal con otra persona,
mediante cualquier tipo de penetración sexual, en tanto, además se use fuerza o
intimidación; o cuando la persona se hallare privada del sentido o en situación que le
impida resistir, o se abusare de su enajenación; o cuando la víctima sea menor de 12 años
cumplidos, si fuere mujer, o de 14, si fuere varón.

Además se deroga la disposición que considera la violación como consumada desde que
hay principio de ejecución, y se establece en dicho lugar, como circunstancia agravante el
que la víctima sea ascendiente, descendiente, cónyuge, conviviente o hermano del autor,
o bien, que se trate de una persona que estuviere a su cuidado o se encontrare en situación
de dependencia.

Sodomía.

El proyecto contempla la despenalización de la sodomía en tanto se efectúe privadamente


por mayores de edad.

El proyecto establece como delito la conducta de quien tuviere relaciones sexuales con un
menor de dieciocho años de su mismo sexo, sin que medien las circunstancias de los
delitos de violación, estupro o abusos sexuales. Aquí es importante destacar dos hechos:
a) Se establece aquí una limitación a la libertad sexual al menor de 18 años. Como
sabemos, comienza a los 12 años en la mujer y a los 14 años cumplidos en el hombre; b)
Se incorpora la hipótesis del lesbianismo.

Acoso sexual.

Se incorpora esta figura en el proyecto señalándola de la siguiente manera;

"El que abusando de la autoridad que le confiere su función o empleo, pretenda, mediante
amenazas o presiones indebidas, obtener prestaciones sexuales de otra persona, sufrirá la
pena de prisión en cualquiera de sus grados a presidio menor en su grado mínimo".

Así, no sólo el hombre puede ser acosador sino también la mujer.

Otras medidas
Es importante destacar que respecto a los delitos de violación, rapto, estupro, incesto
corrupción de menores y otros actos deshonestos se han tomado, mediante este proyecto,
diversas medidas de protección del ofendido y demás miembros del grupo familiar. En
efecto, pude disponer la concurrencia del inculpado, procesado o acusado a programas
terapéuticos o educativos, u ordenar la suspención de la cohabitación o de la vida en
común por el tiempo que estime necesario, debiendo el inculpado, procesado o acusado
hacer abandono de la vivienda común. También el juez queda facultado para prohibir el
acceso del presunto agresor al domicilio o lugar de trabajo del ofendido, o al
establecimiento educacional de menores.

Estas medidas, de finalidad rehabilitadora, deben establecerse con mayor concresión,


toda vez que se aplican con antelación a la condena, a la absolución o al sobreseiminto.
Deben regularse con la máxima precisión posible en que casos concretamente son
procedentes, dónde se cumplirán y el tiempo que durarán.

Además se faculta al juez para conmutar las penas privativas de libertad por la asistencia
del presunto agresor a programas educativos o terapéuticos bajo el control de la
institución que estime más idónea o conveniente, o por la realización, a petición expresa
del ofensor, de trabajos determinados a beneficio de la comunidad, o para la
municipalidad o para las corporaciones municipales existentes en la comuna
correspondiente a su domicilio, análogos a la actividad, profesión u oficio del condenado
o relacionados con ellos, sin que estos trabajos alteren sus labores habituales. Estas
medidas podrán decretarse por el juez cuando estimare fundadamente que la privación de
libertad del agresor resulta más perniciosa para su rehabilitación o para los intereses de la
parte ofendida.

Reformas al código de procedimiento penal.

Esta reforma le concede agilidad al procedimiento, ya que se incorpora por ejemplo; un


artículo en el cuál se señala que en los delitos de violación, rapto, estupro, incesto o
abusos sexuales, si lo señala la víctima o la persona a cuyo cargo se encontrare, los
servicios de salud deberán ordenar se practiquen reconocimientos, exámenes médicos y
pruebas biológicas y psicológicas para constatar las huellas y manifestaciones de la
relación sexual y sus circunstancias, como asímismo las lesiones causadas, si las hubiere,
debiendo conservar, cuando fuere pertinente, las pruebas y muestras correspondientes.
Del reconocimiento, pruebas y exámenes, así como las declaraciones de la víctima o de
sus acompañantes, si aquella no pudiera rendirla, se dejará constancia en un acta firmada
por el jefe del establecimiento y por el medico cirujano que hubiere verificado el examen
y reconocimiento. La copia del acta será remitido al Servicio Médico Legal para su
archivo o conservación por 5 año, a fin de que sea puesta a disposición del juez
competente a requerimiento de éste o del ofendido por el delito o de sus parientes o
representantes legales, según sea el caso. El juez podrá, con el mérito del informe médico
expresado o con los antecedentes que consten en el acta, dar por legalmente acreditados
los hechos a que se refiere y las lesiones constatadas, teniendo presente, en este último
caso, lo dispuesto en el inciso final del artículo 139. Acorde lo dispone este inciso final,
la descripción de las lesiones contenida en la denuncia efectuada por toda persona a cuyo
cargo inmediato se encuentre un hospital u otro establecimiento de salud semejante, sea
público o privado, servirá de antecedente suficiente para acreditar la existencia de
lesiones leves o menos graves, cuando entre la fecha en que estas se ocasionaron y
aquella en que se practique el examen médico pericial que decrete el tribunal, haya
transcurrido un número tal de días que haya hecho desaparecer los signos y efectos de las
lesiones. Para los efectos del informe médico deberá recurrirse a todos los medios
técnico-científicos disponibles que se encuentren en el propio establecimiento, así como
el Servicio Médico Legal, según los casos.

Resulta beneficioso este proyecto en cuanto establece que no procede el careo entre
inculpados y procesados y la víctima en los delitos de violación, estupro, incesto o abuso
sexual, cuando dicha diligencia pudiera ocasionar grave trastorno o sufrimiento moral al
ofendido.

Por último se incorpora el artículo 355 bis según el cuál, son testigos hábiles para la
comprobación de los delitos de violación, estupro, incesto y abuso sexual, aquellos que ,
fundándose en razones de edad, parentesco, convivencia o dependencia, el artículo 460
declara inhábiles.

Guía para la detección y respuesta al maltrato físico y abuso sexual en niños y


adolescentes en los Servicios de Urgencia. Ministerio de Salud de Chile.

En muchos casos de maltrato físico y abuso sexual de niños y adolescentes, el Servicio de


Urgencia es el primer contacto de la víctima, y su familia, con un profesional de salud;
que se da en un ambiente tenso, con una alta carga emocional. Así, la información que se
obtiene es contradictoria e incoherente y la situación puede ser difícil de manejar.

El niño y la familia en la que se sospecha maltrato o abuso reciben una atención clínica
distinta a la habitual, deben reconocerse los síntomas, signos, naturaleza de la situación
traumática que ha producido el daño. El médico, debe tratar activamente de precisar el
origen de las lesiones y no conformarse con explicaciones confusas o insuficientes, sin
incriminar a los posibles responsables.
La primera responsabilidad es proteger al niño de nuevos maltratos, en casos muy
severos, alejarlo del peligro inmediato, por ejemplo hospitalizándolo. Es imprescindible
que los profesionales que realizan la atención tengan algunos elementos para sospechar y,
a veces, afirmar la existencia de maltrato o abuso sexual, y guiar su conducta inmediata
para evitar que la situación continúe o se repita. Los servicios de urgencia deben
optimizar su capacidad para detectar, registrar e implementar una respuesta eficaz frente
a estos casos. El médico que atiende en un servicio de urgencia a un niño que ha sido
maltratado o abusado, asume una responsabilidad médica, legal y social.

1.- ¿Cuándo pensar en abuso sexual?.

El abuso sexual puede presentarse con agresión, generalmente un episodio, ejercido por
extraños y con figuras familiares protectoras que acompañan al niño. En estos casos el
motivo de consulta suele ser la agresión sexual y los daños producidos por ésta. Si esta
situación se da en la Región Metropolitana, y el niño no presenta lesiones por las que
requiera ser hospitalizado, puede ser llevado directamente al Servicio Médico Legal. En
comunas rurales u otras regiones del país, el examen toma de muestras se realiza en el
propio Servicio de Urgencias.

El abuso que es ejercido por familiares o personas cercanas a la familia, generalmente es


reiterado y no necesariamente con violencia física. Los niños son obligados a guardar
silencio por los adultos implicados, por eso es necesario tener presente esta posibilidad y
buscar activamente signos o indicadores que confirmen o refuercen la sospecha.

La conjunción de varios signos hace pensar en abuso sexual, especialmente en niños


pequeños: lesiones genitales, síntomas psicosomáticos, trastornos del comportamiento y
conducta sexual no acorde con la edad. ( a todos ellos ya nos hemos referido).

2.-¿Cómo entrevistar? ¿Cómo examinar?.

Si no hay acceso inmediato al Servicio Médico Legal o las lesiones son graves, la
atención de urgencia tiene valor médico legal. Los elementos del interrogatorio y las
constancias del examen pueden ser usadas como prueba en el proceso judicial. Si el
examen está completo y se registra adecuadamente, evita que el niño sea interrogado y
examinado varias veces, lo que constituye maltrato por parte del sistema.

Los hallazgos del examen se consignan en forma sistemática, en ficha específica.


Es importante registrar los siguientes datos: fecha y hora del examen, nombre del
médico y de la enfermera o auxiliar presente, precisar si es primera constatación, fecha y
lugar de constatación anterior, quién(es) acompañan al niño (padres, amigos, policía),
relato de la agresión (tipo de agresión, día, hora, lugar, circunstancias, reacción de la
víctima, comportamiento y reacción agresor/es), relación (familiar, conocido,
desconocido) del agresor con la víctima, baño o ducha, cambio de ropa después de la
agresión, si se ha hecho declaración a la policía hora y fecha.

El interrogatorio se completa con los antecedentes médico -quirúrgicos y ginecológicos.

Examen Físico General: Observar y anotar la ropa del niño (manchada, rota), examen
completo y describir lesiones generales y en órganos genitales externos, evaluar estado
psicológico actual del niño.

Se recomienda no hacer el examen de los genitales un profesional solo, de preferencia


con la presencia del jefe de turno u otro profesional. Tomarse el tiempo necesario,
tranquilidad, privacidad y guiándose por un protocolo escrito. Explicar al niño el
procedimiento e instrumental que se usará y entregarle información sobre el examen y su
resultado, considerando su edad y nivel de desarrollo.

En ambos sexos, los hallazgos más característicos son los hematomas alrededor del ano,
dilatación y desgarros anales, pérdida de tonicidad del esfínter anal, con salida de gases y
deposiciones. En todos los casos es necesario tomar muestras de fluidos locales y en
muchos casos tomar muestras de sangre.

3.-¿Qué hacer?.

Dos situaciones de abuso sexual son atendidas en urgencias:

Abuso sexual con agresión: el niño y la familia están alterados emocionalmente, el


médico debe acogerlos y tranquilizarlos, evaluar y tratar las lesiones. Debe asegurar el
adecuado registro del caso, toma de muestras y redactar un certificado de lesiones que
evite al niño nuevos interrogatorios y exploraciones.

Abuso sexual ejercido por familiares o personas cercanas a la familia: el niño suele
sentir temor y rabia, a la vez sentimientos positivos hacia el agresor. Puede llegar a
sentirse en parte responsable del abuso.

La mayoría de los niños abusados no están seguros de ser creídos por sus familiares,
temen ser acusados de desleales y en muchos casos, deberán asumir las consecuencias de
una denuncia, incluyendo la detención del agresor. La atención de urgencia puede ser una
de las pocas oportunidades que el niño tenga para poner fin a la situación de abuso. La
hospitalización podría separar a la víctima de su entorno y permitirle sentirse seguro.

En caso de violación ocurrida en las últimas 72 horas, debe realizarse:

- prevención embarazo en adolescentes mediante contraconcepción post coital.

- prevención de infecciones, antitetánica si hay heridas.

No se debe olvidar:

- Redactar un certificado médico de lesiones, lo más completo posible, que queda a


disposición de la asistente social o de la autoridad que lo requiera.

- Conservar la ropa que llevaba al ser agredido, puede servir para procedimientos
judiciales, en bolsa de papel o al aire.

- Precisar en el certificado el reposo necesario.

- Conservar una copia de los certificados.

4.- Medidas de protección, hospitalización, denuncia.

En caso de abuso sexual es siempre necesario proteger al niño.

La hospitalización está indicada aunque los daños físicos no sean severos. Si las lesiones
físicas o psicológicas son severas (necesidad de reparación quirúrgica, embarazo de alto
riesgo, infecciones, impacto emocional incontrolable) y/o cuando existe riesgo inmediato
de que el niño continúe siendo abusado porque vive con el abusador. La indicación de
hospitalización debe consignar claramente el abuso y éste debe ser informado a la
brevedad a la asistente social o equipo de salud mental, el que puede hacerse cargo de
hacer la denuncia con mayor información.

La denuncia debe realizarse en forma inmediata, en el mismo servicio de urgencia,


cuando la familia rechaza la hospitalización, con el propósito de retener al niño en el
hospital, para lo que es necesario un carabinero destacado en el establecimiento para
retener la denuncia.
La denuncia puede ser postergada y reservada a un equipo profesional con mayores
competencias en salud mental, en situaciones de abuso intrafamiliar crónico en que el
niño solicita que no se revele el abuso o se siente incapaz de enfrentar la situación. En
estos casos, debe asegurarse la consulta a un equipo de salud mental o asistente social,
informando que la denuncia está pendiente hasta que se reciba información del equipo o
asistente social de que el niño está efectivamente siendo atendido.

El Registro de atención del servicio de Urgencia debe incluir el maltrato físico y el


abuso sexual, como diagnóstico concluyente o como sospecha. Cualquiera sea la
naturaleza del caso y aunque el niño no quede hospitalizado, se llena la ficha de registro,
disponiéndose de la información necesaria para evaluar y adecuar las acciones.

Aspectos de la denuncia del maltrato infantil y violencia intrafamiliar.

1) Se podrá realizar la denuncia en forma oral o escrita.

2) La podrá realizar la afectada/o, sus ascendientes descendientes, guardadores, tutores o


cualquier otra persona que tenga conocimiento directo de los hechos; vecinos,
profesionales de salud, docentes, otros.

3) Recibirán la denuncia en forma obligatoria los funcionarios de carabineros e


investigaciones o los tribunales directamente.

4)La denuncia debe contener:

* Una narración circunstanciada de los hechos en que se funda los motivos por los cuales
estos afectan la salud física o psíquica del afectado.

* Nombre e individualizacion del autor o autores en caso de ser conocido,

* No se debe emitir calificaciones genéricas de lesiones.

Aspectos de la competencia del procedimiento.

Será de competencia del Juez Letrado de Turno en lo Civil, dentro de cuyo territorio
jurisdicional se encuentre el hogar donde vive el afectado.

Aspectos del proceso.

1. Las personas podrán actuar o comparecer personalmente, sin necesidad de mandatario


judicial o abogado patrocinante.
2. Si el juez ordenase lo contrario, la representación judicial del afectado, la asumirá la
Corporación de Asistencia Judicial, y gozará del privilegio de pobreza.

3. Se citará al denunciante, al afectado y al ofensor a un comparendo dentro de los 8 días


hábiles siguientes. Se puede citar a otros miembros de la familia.

4. Se debe concurrir con todos los medios de prueba que se dispongan, incluye ra llegar
una conciliación, ambas partes deben estar de acuerdo, y no deben ser acuerdos forzados,
ni obligados. Si se produce el acuerdo, el juicio finaliza.

Las medidas que pueden ser tomadas por el juez con el fin de resguardar la integridad de
la afectada o, desde el momento de recibida la denuncia se denominan medidas
precautorias:

* Pprohibir, restringir o limitar el acceso del agresor al hogar común.

* Ordenar que vuelva la víctima al hogar común, ordenando la entrega inmediata de sus
pertenencias.

* Toda otra destinada a garantizar la seguridad física o psíquica del afectado, la


tranquilidad convivencia y subsistencia económica del núcleo familiar.

ACTIVIDADES PRÁCTICAS.

I.- Refugio de Esperanza, Centro de ayuda al menor.

Entrevista realizada a : Sandra Saéz, psicóloga y Directora del Centro refugio de


Esperanza.

Refugio de Esperanza, es un centro que pertenece a una Corporación sin fines de lucro,
como es la Corporación para la atención integral de Maltrato al menor. Este proyecto fue
iniciado por el SENAME, actuando actualmente de manera conjunta con él.

Su objetivo central es prestar atención a niños víctimas de abuso sexual y maltrato físico
grave ( recibiendo casos que fluctúan entre cero y diecisiete años), limitando su actuación
a las comunas de Concepción y San Pedro de la Paz.
En este centro, se presta atención ambulatoria, llegando casos por orden judicial (
Tribunales), sector salud, Educación, instituciones no gubernamentales y eventualmente
por iniciativa propia.

El equipo de trabajo está compuesto por tres psicólogos, dos asistentes sociales, un
abogado ( trabaja en el área proteccional del niño, orientando a la familia y desarrollando
estrategias para tener más prontamente la protección del niño), un sociólogo y una
psicopedagoga (quien realiza labores de educadora, monitoreo en terreno, evaluación en
el área escolar y si es necesario intervención escolar).

Los objetivos concretos a lograr por estos profesionales en los distintos casos de abuso
sexual son la interrupción del maltrato con fines protectores para el niño, reparar las
secuelas del maltrato en él y fortalecer y crear un espacio protector para el niño,
idealmente con los padres.

El procedimiento en este centro, consiste en primer término en la realización de una


entrevista de recepción, de manera de poder calificar si el caso cumple con los requisitos
establecidos por el Centro para el ingreso y posterior trabajo con él. Estos requisitos
básicamente son: que el niño sea menor de edad, que haya sufrido abuso sexual( no
reciben casos que sólo hayan sufrido maltrato psicológico) y que geográficamente está
ubicado dentro de las comunas antes mencionadas. Posterior al ingreso formal, se realiza
el diagnóstico, siendo ésta una etapa larga, exhaustiva y que implica un trabajo integral e
interdisciplinario. Para realizar el diagnóstico se deben realizar múltiples entrevistas y
una ardua investigación social a través de la red de profesionales con el fin de configurar
una hipótesis diagnóstica de la que posteriormente derivará el plan de tratamiento
individual. El tratamiento puede durar de seis meses a dos años, pero generalmente se
estima una duración de un año a un año y medio. Después del tratamiento se realiza la
evaluación del caso, a la que le sigue una fase de seguimiento y finalmente el egreso
definitivo.

Además de lo anterior, otra forma de intervención realizada en el centro son los talleres
grupales, tanto de diagnóstico como de tratamiento, los cuales están dirigidos tanto a
adultos como a niños.

La capacidad de trabajo del Refugio de Esperanza es de cincuenta casos máximo, lo cual


explica la directora tiene que ver con los conceptos de capacidad funcional vs capacidad
de atención, ya que ellos estiman que se puede trabajar con 25 casos por cada dupla de
profesionales sin afectar la capacidad de atención.
En el centro se trabaja con la Terapia Coactiva, no trabajando de esta forma como
objetivo directo con el agresor, ya que prefieren no jugar un doble rol ( tratar y querellar
al mismo tiempo). El objetivo del trabajo de éstos profesionales es devolver a la familia
el tema normativo del cual se generó la pérdida de los límites y esto implica devolver a
cada uno su responsabilidad en los hechos acontecidos, es decir, devolver al agresor la
responsabilidad de la agresión y la culpa y a la víctima la importancia de reconocerse
como víctima y el daño que el agresor le causó.

En la reparación de la víctima también juega un rol fundamental, a juicio de la Señora


Sáez, el proceso judicial y especialmente el inicio de un juicio, que el niño sepa que se
intenta buscar culpables y responsabilidades. Un factor importante en este punto para el
centro, consiste en conseguir de manera más rápida y expedita posible la protección del
niño, ya que sino por el proceso de manipulación y seducción generalmente involucrados
en estas situaciones, el agresor gana terreno pudiendo incluso producirse la deserción del
menor del Centro.

II.- Testimonios sobre Abuso Sexual en la familia.

Llegar a la adultez habiendo sido víctima de abuso sexual infantil significa una carga
difícil de llevar. No importa si ocurrió a los 6, 9 ó 18 años, el sentimiento de culpa es el
mismo, sobre todo por haberlo permitido y no contarlo en su momento. Lo que no saben
estos adultos es que cuando fueron abusados no estaban en igualdad de condiciones, su
abusador tenía el poder y ellos eran demasiado vulnerables. Nunca es tarde para hablar.

A continuación presentaremos un extracto de Testimonios del Libro "Informe Hite sobre


la Familia". Ed Paidós.

" Era mi padrastro quien me hacía sentir degradada y sucia con su acoso. Me aterrorizaba
decírcelo a alguien y me culpaba por permitir que utilizara mi cuerpo para su placer.
Desde los ocho hasta los 16 años fui abusada. Odiaba a mi familia por no saberlo o por
no ayudarme, y al mismo tiempo no me atrevía a contarlo".

"A los 12 años, mi padre me propuso tener relaciones sexuales. Todo comenzó de manera
inocente hasta que llegamos a besarnos y masturbarnos. Incluso llegamos a la felación.
Esto lo recuerdo hoy, con vergüenza y horror. Cuando cumplí 17 años no pude más con
nuestra anormal relación y dejamos de hacerlo".

"Cuando mi padre murió, mi hermano mayor se transformó en abusador. Nunca me atreví


a decírcelo a mi madre, porque estaba segura que diría que era culpa mía. Me daba miedo
quedar embarazada (lo que mostraba mi ignorancia porque nunca hicimos el amor y yo
todavía no menstruaba, sólo tenía ocho años). A los 13 años, cuando pr fían menstrué,
dejó de molestarme. Ese momento me sentí doblemente culpable, porque comenzó a
abusar de nuestra hermana menor".

"Es una situación de extrema violencia física y psicológica que, primero, te desconcierta,
luego te aterra y finalmente te lleva a maquinar sobre cómo salir de esta trampa, cómo
sobrevivir".

"La vida te cambia totalmente, te llenas de miedos, de rabia, de impotencia, pero lo peor
es el asco y la vergüenza que se siente de una misma después del ultraje".

"Es tener que callar, huír de la incomprensión y del gesto acusador de quienes deberían
ayudarte, porque eso hiere tanto como la violación, verme juzgada, culpabilizada; hubiera
preferido que me matara".

Testimonios de algunas sobrevivientes. Fuente AVESA, 1996.

Las consecuencias del abuso sexual infantil son devastadoras para la víctima, por la
experiencia del abuso y por el propio proceso judicial, cuando el caso es investigado y
juzgado: procedimientos burocráticos, entrevistas traumáticas, frustrante incredulidad de
los profesionales implicados, carencia de protección para niños, incluso durante el
proceso judicial, y consecuentemente la intolerable alta frecuencia de reabusos.

La manera en que nuestra sociedad trata el abuso sexual infantil aumenta la rabia y
sentimientos de indefensión .

Ilustraremos los problemas que encuentran las víctimas (y profesionales) durante el


proceso judicial, a través de un caso clínico :

... Elena sospechaba que su marido pudiera abusar sexualmente de su hija, pero no lo
quería creer, pensaba que era sólo su imaginación. Acudió a un Centro Psicológico para
realizar una evaluación y diagnóstico psicológico de su hija María, debido al
comportamiento de ésta última manifestando pesadillas y trastornos del sueño, lenguaje
sexualizado, miedo al padre, agresividad hacia la madre y la comprobación de la
existencia de semen en la vulva y sábanas de la cama de la niña que no contó nada a su
madre y no respondía ante las preguntas.

La madre contactó un abogado, pero no tenía pruebas suficientes para una acusación. Le
aseguró que si la niña no contaba lo sucedido era preferible no poner la denuncia, pues le
podían quitar la custodia de la niña por falsas acusaciones.
Por su parte, María desde un principio no se sintió protegida ni apoyada por su madre
para hablar. Elena puso la demanda por abusos sexuales, pero con un enorme miedo a
que pudieran quitarle su hija por no tener pruebas suficientes contra su marido.

La niña comenzó la terapia psicológica y en su primera sesión manifestó: "ya no vivo con
mi papá porque hace cosas malas, no te puedo decir cuáles. Pasan cosas, pero no te las
puedo contar". Al cabo de varias sesiones María contó que no podía hablar porque su
papá la iba a matar si decía algo. No habló del incesto, pero expresó claramente que no
quería ir nunca más con su papá porque era malo con ella.

María no podía hablar del abuso, la intensidad de las amenazas intermitentes recibidas de
su padre "te mataré, no volverás a ver a tu madre, me meterán en la cárcel", y la falta de
apoyo de su madre, la ataban al miedo, la rabia y al mantenimiento del secreto.

El juez que instruyó el caso ordenó que María mantuviera las visitas semanales con su
padre, lo que provocó un aumento de los síntomas inicialmente manifestados por María,
y que habían remitido mientras no vio a su padre. Cada vez que María visitaba a su padre
éste abusaba nuevamente de ella y aprovechaba de recordarle que prometió no decir nada
a nadie porque si no él iría a la cárcel. Consecuencia de ello María regresaba a casa y
mostraba una rabia especial contra su madre: "tú no me ayudas, no haces nada".

Además de las enormes frustraciones que todo el proceso de abuso conlleva, se suman las
aportadas por otros profesionales e Instituciones implicadas en el caso, como la directora
del colegio de María, quien al tener conocimiento del problema manifestó a la madre que
ella dirige un colegio privado con una excelente reputación en el que nunca se ha
producido un caso como éste y que por la buena imagen del mismo sería preferible que se
llevara a su hija a otro centro escolar, y se negó, sólo inicialmente, a realizar un informe
psicopedagógico solicitado por el psicólogo.

Luego de un tiempo de terapia psicológica María se decidió a romper el secreto y se


animó a comunicárselo a su profesora, le contó que su papá le hacía cosas feas, y que ella
era buena y no decía nada. La profesora lo consideró increíble, pues, conociendo al padre
de María quizás ésta mintiera, respondiendo que no era posible: "papá no puede hacer
nada malo" "seguramente lo hace jugando":

Una vez presentado el informe psicológico, con los síntomas presentados por María,
coincidentes con los mostrados por víctimas de abuso sexual, y con el testimonio de la
niña, que finalmente verbalizó, el psicólogo del Juzgado citó al padre, a la madre y a la
niña para entrevista y evaluación. El informe del psicólogo del Juzgado concluía que el
padre era un hombre perfectamente normal, muy bien ajustado, responsable y trabajador,
y que no existían razones para pensar en abuso, entendiendo que el padre no supone
riesgo potencial para el normal desarrollo y bienestar de la niña. Señaló que parecía una
manipulación de la madre para apartar a la niña del padre, apoyada por el informe
psicológico, y que no existió abuso en la menor.

Frustrante, también, fue la actitud de la Policía ante las entrevista iniciales con la madre,
de incredulidad. Su extrema inseguridad y la escasa preparación del policía en la
intervención del abuso sexual, hacía que éste entendiera que la madre inventaba el abuso.
La niña se sintió avergonzada por la forma en que se desarrolló su interrogatorio, el
policía insistía en precisar datos de cómo y de qué forma se realizó el abuso, añadiendo
un estrés adicional a la situación de tensión que ya estaba viviendo María.

Repetidos interrogatorios del proceso judicial, no eran los más indicada para una niña de
6 años, María se sentía incómoda, como si ella tuviera la culpa o hubiera provocado lo
sucedido sintiéndose insegura y desprotegida. Continuó con la terapia psicológica para
enfrentar y comprender mejor el proceso judicial.

El psicólogo que llevaba el tratamiento de María se tuvo que enfrentar durante el Juicio a
la pregunta de si puede asegurar que el padre es autor del abuso sexual,
desafortunadamente esto es algo que no se puede asegurar completamente; el abuso
sexual es algo que no se presencia por el profesional. No puede, por tanto, dar prueba
definitiva, puede dar un criterio profesional ajustado.

A requerimiento del Juez, y en contra de recomendaciones básicas de protección a la


menor, María fue llamada a declarar en presencia de su padre, incluso nadie impidió que
mantuviera una conversación a solas con ella durante la espera previa al Juicio. Durante
la conversación aumentó las amenazas para que María no lo acusara.

La preguntas formuladas señalaron a María que los adultos no le estaban creyendo. Sentía
que la estaban juzgando por un comportamiento incorrecto: ¿porqué dejaste que te
tocara?, ¿porqué no se lo dijiste a nadie?, preguntas altamente frustrantes para la menor y
para el psicólogo al descubrir su impotencia en la prevención de situaciones traumáticas
para la menor durante el proceso.

María debió acudir ante el Juez en diferentes ocasiones, lo que la obligó a revivir el
hecho traumático varias veces. Su testimonio nunca fue contundente, María se debatía
entre el reconocimiento y la negación de los hechos. Finalmente la sentencia fue
absolutoria: el testimonio de María parecía insuficiente y no había más pruebas para
acusar a su padre que presentaba una imagen seria y colaboradora. Por tanto no se
suspendieron las visitas quincenales. Esta medida tuvo un efecto devastador en la menor,
una vez que, apoyada por algunos profesionales, se atrevió a acusar a su padre por
cometer abusos sexuales para que no volviera a suceder, descubre ahora que nadie la
protege y la obligan a estar con él cada quince días.

La madre entrega, obediente, su hija cada semana al padre sabiendo que con mucha
probabilidad está siendo abusada y amenazada de nuevo. Estas visitas sí provocaban, tal
como se comprobó, un aumento de los síntomas físicos y emocionales expresados por la
niña: comportamiento agresivo (especialmente hacia la madre) y sexualizado, pesadillas,
terrores nocturnos.

El sentimiento de la niña, una vez desestimada la denuncia fue de enorme frustración, la


Justicia ha reconocido que el agresor es inocente y ella siente que no ha sido escuchada ni
creída a pesar del daño, las amenazas y el largo proceso padecido, siente que quizás ella
tenga la culpa, y sobre todo, que la tortura que vivió durante el proceso judicial, no ha
servido para nada.

CONCLUSIÓN.

Generalmente las personas creen que el abuso sexual es cometido por adultos
desconocidos por el menor, sin embargo, en la realidad podemos observar que la mayoría
de los abusos son realizados por personas conocidas por la víctima e incluso pueden ser
los propios padres del niño quienes sean los abusadores, esto se daría porque en ciertas
condiciones el sistema familiar, cuya finalidad consiste en asegurar la vida y la
socialización de todos sus miembros, funciona de tal modo que los intereses de los
adultos se dan como prioritarios y urgentes en desmedro de los intereses de los menores.

El abuso sexual recién sale a luz pública, aunque haya estado siempre presente. Y eso
tiene que ver con la falta de huellas que posee. Además, es una de las formas de violencia
que más nos cuesta incorporar.

El hecho de que un padre tenga relaciones sexuales con su hijo o hija es algo que nos
cuesta comprender. Nos rompe todo el modelo de familia, destruye todo lo que pensamos
del padre o de la madre, a nivel social. Afortunadamente, los psicólogos, en la manera en
que nos vamos sensibilizando con el tema, nos preparamos para escucharlo.

El tema está siendo recurrente en los distintos centros de salud mental, hoy en las
consultas están apareciendo cada vez más víctimas de abuso sexual.

Con este tema tenemos mucha más conciencia de nuestra vulnerabilidad. Desde pequeños
sabemos cuidarnos. Desde allí, es mucho más fácil incorporar la violencia como un
suceso en el que somos víctimas. El abuso sexual atenta contra la intimidad del menor,
sobre todo por las devastadoras consecuencias que tal suceso implica.

El abuso sexual puede distorsionar las futuras relaciones con el niño, con adultos o pares,
llevándolos a representar factores anormales de interacción social.

A la vista queda entonces, el fundamental papel que, como profesionales, jugamos en este
fenómeno, y la responsabilidad de toda la sociedad en reconocer tal flagelo.

RESILIENCIA: LA ESENCIA HUMANA DE LA


TRANSFORMACIÓN FRENTE A LA ADVERSIDAD

INTRODUCCIÓN

"Un hombre de la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta


contó que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo:

somos un mar de fueguitos un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada


persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos
iguales, hay fuegos grandes, fuegos chicos y fuegos de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego
loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no
alumbran ni queman, pero otros arden con tantas ganas que no se puede
mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende".

Eduardo Galeano

En este texto se encuentra la filosofía de la resiliencia, dado que ésta se entiende


básicamente a partir de dos grandes conceptos como son la "luminosidad" y la
"diversidad".

Todos los seres humanos tendríamos un potencial para desarrollarnos (luminosidad),


contaríamos con fortalezas en nuestro interior que nos permitirían superar situaciones
adversas en los distintos grados y momentos en que éstas se van presentando a lo largo de
la vida. Sin embargo, no todos hacemos uso de dicha facultad, razón por la cual existirían
diferencias entre las personas en cuanto a las formas de reaccionar ante las situaciones
problemáticas; unos flaquean ante éstas experimentando desequilibrio o diversos
trastornos, y otros se desarrollan exitosamente a pesar de las dificultades (Fraser, 1997;
sin autor, s/f).

De este modo, la resiliencia se definiría como "la capacidad de un individuo de


reaccionar y recuperarse ante las adversidades, lo que implica un conjunto de cualidades
que fomentan un proceso de adaptación exitosa y de transformación, a pesar de los
riesgos y de la propia adversidad " (Bernard, 1996; sin autor, s/f).

Desde el punto de vista de las ciencias sociales corresponde a "la capacidad universal,
que permite a una persona, grupo o comunidad, minimizar o sobreponerse a los efectos
nocivos de la adversidad, la resiliencia puede transformar o fortalecer la vida de las
personas" (Kotliarenco, Cáceres, Álvarez, 1996).

Por lo tanto, básicamente sería una capacidad esencialmente humana y universal que
involucra al ser humano por completo; es decir su espiritualidad, sus sentimientos, sus
experiencias y cogniciones, siendo determinante en el desarrollo de las personas y
pudiendo ser promovida desde etapas tempranas.

El propósito fundamental del presente trabajo se encuentra en investigar con mayor


profundidad las implicancias de la resiliencia, en el Trabajo Psicosocial. Para ello, se
abordará durante el desarrollo de este informe, temas como:

1. Origen del concepto de resiliencia.


2. Áreas de desarrollo de la resiliencia en niños y niñas.
3. Fuentes de la resiliencia.
4. Acciones destinadas para promover la resiliencia desde el nacimiento hasta la
adolescencia.
5. Características de la persona resiliente: infancia, adolescencia y adultez.
6. Características psicológicas de las personas resilientes en un contexto de pobreza.

Finalmente, a objeto de introducir este trabajo -cuya finalidad es descubrir el aporte que
brinda al área psicosocial- mencionaremos que existen una serie de publicaciones que
señalan la variabilidad de respuestas, en su desarrollo psicosocial de niños expuestos a
experiencias adversas de diversa índole, tanto individuales, familiares o de su
comunidad;. mostrando que habría un grupo de niños y adolescentes que logran
sobreponerse a estas situaciones adversas, sin sufrir secuelas psicosociales graves.

MARCO TEÓRICO

ORIGEN DEL CONCEPTO DE RESILIENCIA

El concepto de resiliencia no es nuevo en la historia, corresponde a un término que surge


en la metalurgia y se refiere a la capacidad de los metales de resistir su impacto y
recuperar su estructura.
Este término también es usado en medicina, en la que la osteología acuña el concepto
para expresar la capacidad de los huesos de crecer en el sentido correcto después de una
fractura (Suárez y Ojeda, 1993; en Bertrán, Noemí, Romero, 1998).

Por otro lado, para las ciencias sociales, la resiliencia correspondería a la capacidad
humana de hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas
fortalecida o, incluso, transformado (Grotberg, 1996; en Bertrán, Noemí, Romero, 1998).
Esta capacidad es sometida a prueba, o más bien dicho se activa frente a situaciones de
estrés severo y prolongado, lo que generaría a su vez, una serie de condiciones que
provocan mayor resistencia o vulnerabilidad.

Esta capacidad sería dinámica, por lo que se puede estar más que ser resiliente. Obedece
a un impulso vital innato del ser humano, que lo lleva a negarse a renunciar y, por otro
lado, a unir su energía para salir adelante. Existe, por lo tanto, un espíritu porfiado de
superación que emerge al enfrentar situaciones que parecen insuperables; lo cual, se
grafica en el mito de Sísifo:

"Un hombre que empuja una pesada roca cuesta arriba de una montaña, y poco antes de
llegar a la cima -a pesar de usar toda su fuerza- se le escurre y cae al valle. Sin embargo,
Sísifo, vuelve siempre a no escatimar esfuerzo por vencer al límite y, a duras penas,
tolera la fatiga y se sobrepone".

Por lo tanto, la resiliencia surgiría de la interacción entre los factores personales y


sociales y se manifiesta de manera específica en cada individuo. Estas diferencias
individuales, serían producto del procesamiento interno del ambiente (Kotliarenco,
Dueñas, Cáceres, 1996; en Bertrán, Noemí, Romero, 1998).

Así, frente a circunstancias de mayor vulnerabilidad surgen ideas, habilidades,


intuiciones, conocimientos e impulsos que reconectan con la vida, bajo el alero de este
impulso a crecer y desarrollarse, aún en situaciones difíciles.

Es importante mencionar que existen factores de riesgo, los cuales consisten en


situaciones estresantes (resultado de la interacción del individuo con el ambiente) que
afectan la vulnerabilidad de una persona, entendiéndose por ésta última "la
predisposición al desequilibrio de una persona". Entre estos factores de riesgo en la
población infantil, encontramos: carga de responsabilidades, maltrato físico y
psicológico, falta de atención médica, metodología de enseñanza que no permite al niño
participar gustosamente, marginación por parte de profesores, situación de extrema
pobreza, entre otros (Wawa, s/f).

ÁREAS DE DESARROLLO DE RESILIENCIA EN NIÑOS Y NIÑAS

En la literatura, comúnmente se mencionan los factores protectores que se constituyen


como moderadores e incluyen tanto recursos personales como sociales.
Entre los factores protectores ligados a los recursos personales, encontramos:
autonomía, capacidad empática, orientación a la tarea y factores del temperamento. Este
último, es el único que se trae al nacer y que no es aprendido. Dentro de estos,
encontramos rasgos o características que hacen que un niño(a) sea más vulnerable, por
ejemplo, irregularidad de los ritmos biológicos, baja adaptabilidad, humor negativo y
reacciones intensas.

Entre los recursos sociales de los que dispone el niño(a) tenemos: ambiente cálido,
madres (sustitutas) apoyadoras, comunicación abierta al interior de la familia, estructura
sin disfuncionalidad importante y buena relaciones con los pares (Bertrán, Noemí,
Romero; 1998).

Autoestima y autoconcepto

La autoestima se define como "la apreciación que el niño va haciendo de sí mismo, que
con los años tiende a mantenerse en forma más o menos constante y que debería integrar
una autopercepción realista que incluye los aspectos potentes y más débiles de sí
mismos" (Bertrán, Noemí, Romero, p. 12, 1998). Estas percepciones que el niño(a) va
haciendo provienen de la retroalimentación entregada de forma constante por el medio y
las experiencias que, los cuales son vínculos afectivos significativos para él.

Niños(as) que tienen un alto grado de resiliencia al cual se vincula a una elevada
autoestima y buen autoconcepto presentan características particulares, tales como:

• Motivación de logro.
• Mayor actitudes de acercamiento a situaciones y personas nuevas.
• Autosuficiencia.
• Actitud dirigida a la resolución de problemas.
• Menor evitación de los problemas.
• Menor fatalismo frente a situaciones difíciles.
• En cuanto a temperamento, muestran un humos básico positivo.
• Coeficiente Intelectual (CI) verbal y matemático normal.

Un niño(a) que posee una autoestima positiva se siente querible, valioso, capaz, se acepta
así mismo, es confiado y gusta de la proximidad afectiva, entre otras cosas. Por otro lado,
puede adquirir e ir utilizando habilidades y estrategias para enfrentar situaciones difíciles.

El autoconcepto (conformado por percepciones de sí mismo) y la autoestima determinan


la forma cómo el niño(a) se va sobreponiendo y probando en el momento de enfrentar las
dificultades y las crisis.

Un niño(a) que se encuentra en una situación crítica o conflictiva ya se considera que


presenta un grado de vulnerabilidad, dado que aún no tiene una identidad integrada a su
núcleo interno, totalmente. Si este niño(a) es poseedor(a) de una autoestima positiva y
puede desplegar estrategias aprendidas que obedecen a un impulso, las cuales le permiten
realizar acciones –que incluso, pueden ser insólitas- para sobreponerse y pasar ese
conflicto. Y, en ese momento, es donde debe disponer de algún adulto que lo quiere,
respeta y ayuda a tolerar más esta situación.

La ayuda que proviene del adulto no debe menospreciar las acciones ejercidas por el
niño(a) ya que en una próxima situación éste aprenderá a quedarse pasivo y no pedirá
ayuda. Es el caso, de niño(as) que frente a una adversidad constante reaccionan con de
manera desafiante y agresiva sumada a la inseguridad y ánimo depresivo. Esta es la razón
por la cual se requiere de un adulto con el cual logre una relación interaccional
significativa, con el que establezca un vínculo sólido y confiables, que lo acompañe.

Fuerza intrapsíquica, capacidad de mirarse, expectativas y valoración de logro, sentirse


capaz de aprender, sentimiento de competencia, estrategias de afrontamiento adecuadas
frente a situaciones difíciles, iniciativa, confianza en sí mismo y el entorno, sentirse
querible, control de impulsos y ansiedad adecuados, sentir que (al menos parcialmente)
puede hacerse cargo de sí mismo y que puede confiar en que podrá sobreponerse y
recuperarse de una crisis. Todas ellas, son algunas las capacidades que el niño(a) deberá
desarrollar para llegar a ser un adulto resiliente (Bertrán, Noemí, Romero, 1998).

Vínculo afectivo

El factor protector más relevante para el desarrollo de las personas corresponde al vínculo
afectivo con una persona significativa para el niño, ya sea su madre u otro adulto con el
cual pueda relacionarse de manera cálida y estable. El amparo que proporciona un
vínculo estable permite que el niño afronte sus crisis inesperadas e imprevisibles.

Al establecer un vínculo estrecho con su madre u otro adulto, el niño adquiere la


confianza básica, fe y constancia objetal. Esta última, le permite al niño alejarse de su
madre con tristeza; pero, sin un vacío interno. A medida que al niño va creciendo, esta
capacidad le permite mantener relaciones estables con personas hacia las que tiene
sentimientos encontrados o ambivalentes. En la adultez, es capaz de aceptar a otros tanto
con sus aspectos negativos como con sus aspectos positivos, sin tener que idealizarlo y
luego, desvalorizarlo. Esa imagen interna, representa un recurso esencial que podrá
disponer en situaciones adversas, aún cuando su madre está muerta (Florenzano, 1991;
Bertrán, Noemí, Romero, 1998).

Al no tener un vínculo estable y seguro, el niño puede desintegrarse y rigidizarse,


causando en el niño una dificultad para expresarse en caso en que se presente una
situación semejante. Estas defensas limitan la creatividad para enfrentar situaciones, no
se expone a riegos limitando sus posibilidades de aprendizaje cognitivo, socioafectivo y
motriz.

La negligencia emocional y el abuso emocional intenso y prolongado pueden hacer muy


vulnerable al niño, volviéndose hiperalerta a las reacciones emocionales de los demás y
poco empáticos, como una posible reacción (Kotliarenco, 1996; en Bertrán, Noemí,
Romero, 1998).

El niño que vive en la pobreza se encuentra más propenso al impacto negativo por una
dinámica familiar inadecuada. En muchas oportunidades asumen roles de adultos sin
establecer un vínculo seguro con alguna persona adulta; o bien, o su padre es un ente
periférico que actúa violentamente con su familia, incluido el niño. Así mismo, el hecho
de que los padres no puedan proveer de lo necesario a sus hijos, genera en ellos un
sentimiento de culpa (Gissi, 1986; en Bertrán, Noemí, Romero, 1998). De esta manera, el
autoestima de los padres también puede verse alterada por lo que es importante no sólo
reforzar conductas resilientes en niños, sino intervenir a nivel familiar ya que un vínculo
afectivo profundo se basa en un autoestima positiva, humor, creatividad, sentido de
pertenencia, redes sociales y el sentido de trascendencia de la propia vida.

Creatividad y humor

"Crear implica un proceso dinámico que lleva en sí su origen y meta, que es análogo al
proceso que sigue a la solución de problemas" (Landau, 1987; en Bertrán, Noemí,
Romero, 1998, p.16). Este proceso se da en fases.

a. Fase preparatoria. Esta es una fase de definición del problema donde surge el
impulso de actividad, se conjugan conocimientos y experiencias vitales. Su
duración depende del tipo de problema.
b. Fase de incubación. Consiste en un tiempo de incertidumbre, inquietud y posible
frustración. Es la primera fase del proceso creador. Algunas personas
experimentan inseguridad y buscan opiniones, consejos de otras personas o
distractores para alienarse o dar una pseudosolución al problema. En muchas
ocasiones, es necesario un tiempo de encapsulamiento y, luego, afrontar esta
prueba, más allá de la impotencia ante el obstáculo.
c. Fase de visión o iluminación. Cuando se ha evitado la incubación, pasa a
constituirse este material en un conocimiento claro y coherente que aflora
repentinamente, acompañada de emociones muy fuertes que -incluso- pueden
producir miedo y frena el proceso.
Una persona creativa se abre a lo extraordinario, funciona sin tensión, es más
espontánea, expresiva y responde a las demandas de su yo interno
d. Fase de elaboración y verificación. Corresponde a la fase de configuración de la
solución del problema en términos concretos (o también simbólicos).

El niño es creativo por sí mismo. Sin embargo, las experiencias familiares y educativas
de enseñanza pueden limitar esta capacidad. De esta forma, si un niño posee un
autoestima baja y un yo frágil, con dificultad podrá tolerar y dominar las contradicciones,
generándose tensión e inseguridad. Por otro lado, para el niño que cuenta con lazos
afectivos cálidos y confiables es más fácil no asustarse ni reprimir emociones y
sentimientos que pueden aparecer en el proceso creativo o en situaciones de conflictos,
dolor y sufrimiento. Así, los padres son la primera fuente estimuladora de creatividad,
que se refleja en el comportamiento hacia los niños, por ejemplo mediante juegos.
El juego, según Bettelheim (1989; en Bertrán, Noemí, Roman, 1998) cumple un papel
muy importante en el niño, ya que le permite a éste probar experiencias una y otra vez,
aprendiendo a dominarlas por exhaustivas que éstas sean. En el fondo, le permite ensayar
posibles soluciones frente a diversas situaciones.

Por otro lado, el humor es un recurso que permite diminuir niveles de ansiedad, angustia
y temor. A través de la ironía, de la ridiculización y el absurdo, las personas pueden
suavizar las asperezas, el dolor que provocan los conflictos de una manera socialmente
aceptable.

Un adulto que es desprovisto de humor con mucha dificultad puede sumarse al humor del
niño. Generalmente, poseen una baja autoestima que no tolera el humor como ampliación
de las debilidades del ser humano, han tenido experiencias en las cuales han empleado el
humor como un desvalorizador de sus capacidades, poseen un humor básico negativo.

Frente a la adversidad, el humor baja la tensión y permite resistir situaciones que de otra
forma no se podría alcanzar.

Red social y de pertenencia

La red social se puede definir como un grupo de personas, miembros, vecinos, amigos y
otras personas que aportan ayuda y apoyo reales y duradero tanto a la familia como al
individuo.

Actualmente, existe una tendencia a la desintegración de las redes sociales, provocando


una sensación de desamparo y sentido de pertenencia. Junto a esto, se suma la tendencia
existente en Chile de adoptar patrones de otros países, disminuyendo el sentido de
identidad particular.

La psicología y la educación, así como otras disciplinas sociales, debieran tener como
objetivos el anclar personas a su propio territorio, fomentando sus costumbres y
tradiciones, entre otros, sin que por esto se tenga que negar la modernidad y el progreso.

Ideología personal y voluntad de sentido

Trascender a las circunstancias y darle sentido al dolor y al sufrimiento son factores que
hacen resilientes tanto a niños como adultos que se encuentran frente a una situación de
pérdida significativas u otros conflictos tales como guerra, pobreza, dictaduras, divorcio.

Este sentido puede encontrarse unido a una ideología, o escala de valores, o bien, a un
amor profundo hacia una persona significativa.

Los niños muestran esta capacidad de darle sentido a las cosas de forma natural. El niño
pequeño asimila experiencias de cohesión familiar por medio de un ambiente cálido que
le da seguridad, enriqueciéndose de ese momento y de esas personas que lo acompañan.
Aún en una familia de extrema pobreza, se puede hacer un día especial. Se requiere más
que de bienes materiales, de un ambiente cargado de afectividad y de sentido, como por
ejemplo, la celebración de un día de cumpleaños se puede comenzar con un gran abrazo y
acompañarse de pan hecho junto a la mamá.

Las reuniones familiares también proporcionan un espacio en el cual se puede dar sentido
a ciertos hechos y personas, ya que proporciona al niño de un medio que no sólo está
compuesto por los padres sino también de parientes y/o vecinos que pueden otorgar una
ayuda si éste lo requiere alguna vez (Bertrán, Noemí, Romero, 1998).

FUENTES DE LA RESILIENCIA

Para lograr que un niño sea resiliente es necesario que cuente con algunas características
que surgen de distintas fuentes. Como fuentes de la resiliencia se entenderán "el (los)
lugar(es)" donde radican las características de los niños que son resilientes. Conocer estas
fuentes es muy importante, ya que indican dónde hay que trabajar para lograr que surja
esta característica en las personas.

Kotliarenco, Cáceres, Álvarez (1996) plantean que existirían cuatro fuentes de resiliencia
en los niños; cada una de éstas, involucra a cierto número de características. Para que un
niño sea resiliente no es necesario que cuente con todas las características que se
mencionarán, pero sí es necesario que se presente más de una para lograr esta cualidad en
los niños.

Las cuatro fuentes de resiliencia se proponen en relación al niño; es decir, con lo que el
niño tiene (yo tengo) o factores de soporte externo; con lo que el niño es (yo soy) o
fuerzas internas personales; con lo que puede hacer (yo puedo) o habilidades sociales y
finalmente con lo que el niño está dispuesto a hacer (yo estoy).

Primera fuente: Yo tengo. Se encuentran clasificados los siguientes factores:

• Relaciones confiables.
• Acceso a la salud, educación, servicios sociales, etc.
• Soporte emocional fuera de la familia.
• Un hogar estructurado y con reglas.
• Padres que fomentan la autonomía.
• Ambiente escolar estable.
• Ambiente familiar estable.
• Modelos a seguir.
• Organizaciones religiosas o morales a mi disposición.
• Personas que me van a ayudar ante cualquier circunstancia.

Segunda fuente: "Yo soy". Se encuentran las siguientes características:

• Alguien a quien los otros aprecian y quieren.


• Alguien al que le gusta ayudar y demostrar mi afecto.
• Respetuoso.
• Autónomo.
• Buen temperamento.
• Orientado al logro.
• Buena autoestima.
• Esperanza y fe en el futuro.
• Creyente en Dios o en principios morales,
• Empatía.
• Altruismo.
• Locus de control interno.

Tercera fuente: "Yo puedo". Se encuentran los siguientes factores:

• Ser creativo.
• Ser persistente.
• Tener buen humor.
• Comunicarme adecuadamente.
• Resolver problemas de manera efectiva.
• Controlar mis impulsos.
• Buscar relaciones confiables.
• Hablar cuando sea apropiado.
• Encontrar a alguien que me ayude.

Cuarta fuente: "Yo estoy". Se encuentran las siguientes características:

• Dispuesto a responsabilizarme de mis actos.


• Seguro de que todo va a salir bien.

ACCIONES DESTINADAS A PROMOVER LA RESILIENCIA EN NIÑOS


DESDE 0 A 11 AÑOS

Niños de 0 a 3 años

1. Brindarles cariño incondicional, expresarles afecto físico (arrullo materno,


caricias) y verbal (palabras dulces y tranquilizadoras).
2. Entre los 2 y 3 años: fomentar el cumplimiento de reglas, utilizar métodos de
disciplina que no los humillen y hagan daño ni les generen sentimientos de
rechazo.
3. Comportarse de una forma que comunique confianza, optimismo y buenos
resultados, que les sirvan como modelos.
4. Entregar elogios por algunos progresos como el uso del baño, hablar o hacer algo.
5. Impulsarlos para experimenten e intenten realizar actividades en forma
independiente, con mínima ayuda de los adultos.
6. A medida que se desarrolle el lenguaje, ayudar al niño a reconocer los
sentimientos y darles nombre. Estimular la expresión de sentimientos y también el
reconocimiento de éstos en las demás personas.
7. Preparar al niño, en forma gradual, para enfrentar situaciones adversas;
hablándoles al respecto, leyéndoles, recreando situaciones, entre otras.
8. Hablarles con frases que estimulen la resiliencia como por ejemplo "sé que
puedes hacerlo".
9. Tener claridad respecto de su propio temperamento y del temperamento del niño,
a fin de determinar con qué celeridad o lentitud se pueden promover avances,
cuánto pueden exigirle y alentarlo.

Niños de 4 a 7 años

1. Brindarles amor incondicional.


2. Expresar cariño en forma verbal y física.
3. Tranquilizarlos abrazándolos, acunándolos y hablándoles con voz suave.
Estimular al niño a utilizar técnicas para calmarse a sí mismo, por ejemplo
"respirar profundo y contar hasta diez".
4. Modelar conductas resilientes cuando enfrente desafíos tales como problemas
interpersonales, conflictos o situaciones adversas; promover confianza, optimismo
y autoestima.
5. Entregar elogios por acciones como leer un libro, hacer las tareas, completar un
puzzle, obtener buenas calificaciones.
6. Elogiar conductas deseables, como por ejemplo, ordenar sus juguetes, comerse la
comida, expresar rabia sin hacer pataleta.
7. Estimularlos para que desarrollen actividades en forma independiente, con
mínima ayuda de los adultos.
8. Estimular el reconocimiento de sus propios sentimientos y los de los demás.
9. Estimular el reconocimiento de su temperamento (tímido, extrovertido, etc.) y el
temperamento de los demás.
10. Exponerlos gradualmente a situaciones de adversidad, por medio de la
conversación y lectura de cuentos donde se presenten situaciones difíciles.
11. Estimularlos a expresar empatía y preocupación por los demás.

• Fomentar la comunicación, la búsqueda de ayuda y el desarrollo de habilidades de


solución de problemas.
• Ayudarlos a aceptar la responsabilidad de su conducta y a entender que sus
acciones tienen consecuencias.

Niños de 8 a 11 años

1. Brindar amor incondicional.


2. Expresar afecto en forma verbal y física, de una manera que sea adecuada ala
edad del niño.
3. Ayudar al niño a expresar sus sentimientos de manera adecuada.
4. Modelar conductas consistentes que comuniquen valores y reglas.
5. Clarificar cuales son los fundamentos de las reglas y expectativas.
6. Elogiar el cumplimiento de logros y de conductas deseables, tales como,
perseverar y terminar una tarea compleja.
7. Estimular la comunicación, de manera que diversos temas puedan ser compartidos
y discutidos.

CARACTERÍSTICAS DE PERSONAS RESILIENTES: INFANCIA,


ADOLESCENCIA Y ADULTEZ

Grotberg y cols. (s/f; en Kotliarenco, Cáceres, Álvarez, 1996), opinan que existen
características que favorecen el desarrollo de la resiliencia, las cuales se mencionan a
continuación.

• Ambiente facilitador: incluye acceso a la salud, educación, bienestar, apoyo


emocional, reglas y límites familiares, estabilidad escolar y del hogar, entre otros.
• Fuerza intrapsíquica: incluye la autonomía, el control de impulsos, el sentirse
querido, la empatía.
• Habilidades interpersonales: incluye el manejo de situaciones, la solución de
problemas, la capacidad de planeamiento.

Una persona puede ser resiliente, puede tener la fortaleza intrapsíquica suficiente y las
habilidades sociales necesarias, pero si carece de oportunidades para educarse o trabajar,
sus recursos se verán limitados.

Así mismo, Wolin y Wolin (s/f, en Kotliarenco, Cáceres, Álvarez; 1996) proponen una
explicación para el fenómeno de la resiliencia en niños y adolescentes, para lo cual
desarrollan un esquema basado en las etapas del ciclo vital. El primer círculo de la
resiliencia se centra en la infancia o niñez; el segundo, en la adolescencia y el tercero, en
la adultez.

Estos autores desarrollan la noción de "siete resiliencias": introspección, independencia,


interacción, iniciativa, creatividad, ideología personal y sentido del humor.

1. Introspección. Entendida como la capacidad de examinarse internamente,


plantearse difíciles y darse respuestas honestas.

Durante la niñez, la introspección se manifestará como la capacidad de intuir que


alguien o algo no está bien en su familia, los niños resilientes son capaces de
contrarrestar la reflexión distorsionada de la familia, situar el problema donde
corresponde, reduciendo la ansiedad y la culpa.

Durante la adolescencia, la introspección corresponde a la capacidad de conocer,


de saber lo que pasa a su alrededor y es fundamental para comprender las
situaciones y adaptarse a ellas.
En la adultez, la introspección se manifiesta como la sabiduría, la comprensión de
sí mismo y de otras personas, con aceptación de las dificultades, sin culpar a los
demás.

2. Independencia. Se refiere a la capacidad de establecer límites entre uno mismo y


ambientes adversos.

En la niñez, esta capacidad se expresa manteniéndose alejado de las situaciones


conflictivas.

En la adolescencia, la independencia se manifiesta en conductas como no


involucrarse en situaciones conflictivas.

En la adultez, esta capacidad se expresa en la aptitud para vivir en forma


autónoma y de tomar decisiones por sí mismo.

3. Capacidad de interacción. Se refiere a la capacidad de establecer lazos íntimos y


satisfactorios con otras personas.

En los niños, se expresa como una facilidad para conectarse, ser querido o
adorado.

En los adolescentes, se manifiesta en la habilidad para reclutar pares y de


establecer redes sociales de apoyo.

En los adultos, esta capacidad se manifiesta en la valoración hacia las relaciones


interpersonales, la intimidad y los rituales.

4. Capacidad de iniciativa. Se refiere a la capacidad de hacerse cargo de los


problemas y de ejercer control sobre ellos.

En los niños esto se refleja en las conductas de exploración y actividades


constructivas.

En la adolescencia, aparece la inclinación al estudio, práctica de deportes y


actividades extraescolares como hobbies y trabajos voluntarios.

En los adultos, se habla de generatividad, que alude a la participación de


proyectos comunitarios, sentimientos de autorrealización, capacidad de liderazgo
y enfrentamiento a desafíos.

5. Creatividad. Corresponde a la capacidad de imponer orden, belleza y un propósito


a las situaciones de dificultad o caos.

Durante la niñez, esta capacidad se expresa en la creación y los juegos que


permiten revertir la soledad, el miedo, la rabia y la desesperanza.
En la adolescencia, se refleja un desarrollo de habilidades artísticas como escribir,
pintar, bailar, producir artes.

Los adultos creativos son aquellos capaces de componer y reconstruir.

6. Ideología personal. También se entiende como conciencia moral.

En los niños, esto se manifiesta en que son capaces de hacer juicios morales desde
muy temprana edad, de discriminar entre lo bueno y lo malo.

En la adolescencia, se caracteriza por el desarrollo de valores propios y establecer


juicios en forma independiente de los padres. Además se desarrolla el sentido de
la lealtad y la compasión.

En la adultez, se manifiesta como la capacidad de servicio y de entrega hacia los


demás.

7. Sentido del humor. Se refiere a la disposición del espíritu a la alegría, permite


alejarse del foco de tensión, relativizar, positivizar, elaborar de un modo lúdico,
encontrar lo cómico entre la tragedia.

En la niñez, se desarrolla a través del juego.


En la adolescencia, se desarrolla por su capacidad de reír, de moldearse y de
jugar.
En el adulto, reconoce el aspecto divertido, alegre y juega.

CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS DE UNA PERSONA RESILIENTE EN


EL CONTEXTO DE LA POBREZA

En el año 1997, el Departamento de Economía de la Universidad de Chile realizó un


estudio de donde surgen los datos que a continuación se presentan.

1. La mayoría de las personas resilientes presenta una buena autoimagen y una alta
valoración de sí mismos; presentarían además, sentimientos de autoeficacia; una
actitud cooperadora y segura; son imaginativos y exitosos, poseen buenas
relaciones interpersonales y al interior de su familia.
2. Alta disposición al trabajo.
3. Alta motivación de logro.
4. Gran capacidad para resolver problemas, persistencia y esfuerzo.
5. Actitud esperanzadora.
6. La gran mayoría tiene un objetivo, sentido de plan que guíe sus vidas.
7. Por último, se perciben con importantes recursos psicológicos para enfrentar y
mejorar sus condiciones de vida.
De esta forma, se puede apreciar a la luz de estos antecedentes, que la pobreza no es
sinónimo de limitación personal, dado que las personas que sufren de la indigencia,
serían capaces de desarrollar la resiliencia. Considerando que todo ser humano cuanta
con potencial de recursos latentes y/o manifiestos para vivir y desarrollarse aún en la
adversidad. El problema, por lo tanto, estaría a nivel de:

• falta de oportunidades y
• falta de redes de apoyo, más allá de su vínculo cercano.

Lo anterior es congruente con lo planteado por la orientación humanista, a través del


"optimismo antropológico", que plantea que aún en circunstancias precarias y
restringidas, el ser humano tendría un grado de libertad para elegir y hacerse responsable
de sí mismo y parcialmente responsable por los otros y el entorno. Por lo tanto, visto de
esta forma, el ser humano sería un ser autónomo y al mismo tiempo independiente;
produciéndose equilibrios cambiantes entre estos dos aspectos en tensión. En este
sentido, se puede mencionar a Carl Rogers cuando enfatiza que el hombre posee una
tendencia innata e inconsciente a la autorrealización, que puede ser obstaculizada pero no
destruida.

De esta forma, las estrategias psicosociales destinadas al desarrollo del individuo, la


familia y la comunidad deben ir en paralela y simultáneamente a los cambios culturales y
socioeconómicos, con el objeto de facilitar el contexto en el cual se sitúan las personas
que viven en la pobreza. Por lo tanto, es necesario trabajar a dos niveles; por un lado,
concentrando esfuerzos por ayudar a los niños y las familias y, por otro, concentrando
esfuerzos para eliminar la pobreza (Bertrán, Noemí, Romero, 1998).

CONCLUSIÓN

A pesar de que el concepto de resiliencia es relativamente poco conocido, se pueden


encontrar expresiones de éste a lo largo de la historia, en distintas culturas y en las
distintas disciplinas científicas; las que adaptan este concepto a su área respectiva.

Existen áreas de desarrollo de la resiliencia, las que se refieren a los recursos personales
y recursos sociales potenciales de un individuo. Entre éstas, se pueden citar: la
autoestima positiva, lazos afectivos significativos (estables, seguros, cálidos, dentro o
fuera del círculo familiar), la creatividad, humor positivo, una red social y de pertenencia,
una ideología personal que permita dar un sentido al dolor, disminuyendo la connotación
negativa de alguna situación conflictiva, posibilitando el surgimiento de alternativas de
solución frente a lo adverso.

La resiliencia es una capacidad que se puede fomentar en los niños en diferentes etapas
del desarrollo por medio de la estimulación en las áreas: afectiva, cognitiva y conductual;
atendiendo a la edad y nivel de comprensión de las situaciones. Dentro del desarrollo
humano, el momento oportuno para activar y desarrollar este potencial humano que
permite hacer frente a la adversidad, corresponde al período que abarca desde el
nacimiento hasta la adolescencia. Junto a lo anterior, se pueden encontrar características
que permiten identificar a individuos resilientes en las distintas etapas de su vida; es
decir, en la infancia, la adolescencia y la adultez.

En el contexto de la pobreza, se encuentran individuos que no pueden salir de su


situación -que en muchas ocasiones es precaria- no porque carezcan de recursos
personales sino porque la sociedad no les entrega la posibilidad para el cambio.

Desde una perspectiva psicosocial, se puede concluir que la resiliencia se puede trabajar
a nivel de prevención, de rehabilitación y promoción en la educación, sin necesidad de
aislar al niño de su ambiente familiar; sino, abordar el problema desde un enfoque
sistémico, es decir, incorporando a todos los elementos que conforman el mundo de una
persona.

Por las razones antes mencionadas, el fomento de la resiliencia adquiere importancia


tanto en el ámbito familiar con en el ámbito educativo y comunitario, si pensamos que la
resiliencia no depende sólo de las características personales por sí solas, sino también de
un medio apoyador.

De todo lo anterior, se desprende el objetivo principal del presente trabajo: comenzar a


difundir la resiliencia para contribuir a la concientización de que todas las personas
poseen esta característica -aún en un medio tan conflictivo como la pobreza-, pero que de
todos nosotros depende el despliegue de ella si otorgamos oportunidades mutuas.

La Resiliencia
Indice

1. Introducción

2. Factores de riesgo

3. Objetivos.

4. En lo social

5. Lo que hace resilientes a las personas

6. Proyectos para vivir genuinamente


7. Desde pequeño

8. La familia

9. Factores protectores

10. Conclusión

1. Introducción

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay
fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno,
que ni se entera del viento y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos
fuegos, fuegos bobos no alumbran ni queman, pero otros arden con tantas ganas que no
se puede mirarlos sin parpadear y quien se acerca se enciende.

En este relato de GALEANO, se resumen las dos aristas filosóficas de la teoría de la


resiliencia la primera se relaciona con la idea de la luminosidad. La resiliencia se edifica
desde la zona luminosa del ser humano, desde sus fortalezas, asumiendo la potencialidad
de cada individuo para desarrollarse. L a segunda arista consiste en la idea de la
diversidad, de la diferencia. La teoría de la resiliencia cobra significado a partir de las
diferencias en la reacción ante circunstancias adversas, generadoras de stress. Mientras
algunas personas sucumben a dichas circunstancias, evidenciando desequilibrio y
trastornos a diversos niveles. Otras se desarrollan exitosamente a pesar de la adversidad.

Precisamente las preguntas principales formuladas por los investigadores sociales en los
últimos años en esta área se relacionan con el problema de la determinación del
enfrentamiento exitoso al stress y a la adversidad.

Es justo en este espacio de incertidumbre que abre la diferencia en la reacción ante la


adversidad donde se inscribe el concepto de resiliencia, definido como la capacidad de un
individuo de reaccionar y recuperarse ante adversidades, que implica un conjunto de
cualidades que fomentan un proceso de adaptación exitosa y transformación a pesar de
los riesgos y la adversidad.

2. Factores de riesgo

Estos deben ser vistos como un resultado de la estrecha interacción individuo- ambiente
donde cada una de estas dos partes juega un papel activo. Es decir, el individuo no debe
considerarse un receptor pasivo de los diferentes estímulos, por el contrario se encuentra
constantemente modulando la incidencia a estos con su conducta, sus efectos en la
determinación del carácter de riesgo. En este proceso de modulación se mezclan
componentes genéticos, psicológicos, sociales y situacionales.
Esto supone además, el carácter específico de los mecanismos implicados en la
determinación del riesgo: en cada individuo tendrán una dinámica propia, única, que
dependerá de la articulación de los componentes referidos con anterioridad

La resiliencia es en términos de ingeniería la capacidad de un material para recobrar su


forma original, después de someterse a una presión deformadora. En este trabajo, sin
embargo, retomamos la más reciente acepción de esta palabra, que designa la capacidad
de una persona para superar bien condiciones adversas de la vida.

Por lo general la resiliencia ha sido estudiada en lo referente a la manera sorprendente de


muchos niños y niñas maltratados de distintas formas para sobreponerse y mantener su
vitalidad y esperanza.

Como seres humanos, pese a vivir en diferentes condiciones cada ser, por lo menos en
algún momento de la vida los problemas nos han hecho tocar fondo. De hecho, a veces se
ha dicho que hay que tocar fondo para poder tomar conciencia y levantarse. Puesto que si
nos dejáramos arrollar por ese tipo de situación, nuestras vidas perderían toda conducción
y sentido.

Pese a todo el potencial social constructivo que implica, no se ha pensado en la


posibilidad de plantear la resiliencia como un ejemplo para todos y todas, en nuestro
crítico contexto de vida.

3. Objetivos.

El objetivo principal de este trabajo es mostrar que si partimos de la existencia de ciertos


factores de resiliencia individuales y sociales, existe la posibilidad de salir adelante sin
necesidad de ampararnos bajo vicios como el paternalismo,el clientelismo, la
drogadicción y otros tipos de dependencia, que no hacen sino sumarse a los problemas ya
existentes.

4. En lo social

Actualmente al contrario de lo que se proponía en el proyecto político del estado


nacional, se da la fragmentación de las identidades y redefinición de valores. Además se
acentúa la explotación, la discriminación y el individualismo.

A la par cobran expresión nuevas propuestas desde aquellas nuevas identidades que se
manifiestan mediante el espacio de la cultura. Por lo tanto dichas identidades(etnia,
género, edad, clase social, ideas políticas, religión), que no son excluyentes unas de otras,
sino muchas veces transversales, reclaman el lugar que muchas veces la historia les negó.

5. Lo que hace resilientes a las personas


Existen factores internos como la autoestima, el optimismo, la fe, la confianza en sí
mismo, la responsabilidad, la capacidad de elegir o de cambio de las competencias
cognoscitivas.

Una vez fortalecidos estos aspectos, que se conjugan en lo que llamamos espíritu.
Además se refuerzan las posibilidades del grupo de apoyar a las personas como ser
humano integro, seguro y capaz de salir adelante.

Por ello es importante, además de desarrollar factores internos, afianzar los apoyos
externos. Sin embargo, si la autoestima es baja o no se conjuga bien con las destrezas
sociales, o si la esperanza en uno mismo no fluye no se canaliza de la mejor manera y si
se le quita al individuo el apoyo externo vuelven a derrumbarse.

A continuación detallamos diez puntos que fortalecen internamente el poder personal:

Trato estable con al menos uno de los padres u otra persona de referencia.

1. Apoyo social desde dentro y fuera de la familia


2. Clima educativo emocionalmente positivo, abierto, orientador y regido por
normas.
3. Modelos sociales que estimulen un conductismo constructivo.
4. Balance de responsabilidades sociales y exigencia de resultados.
5. Competencias cognoscitivas.
6. Rasgos conductistas que favorecen a una actitud eficaz.
7. Experiencia de autoeficacia, confianza en uno mismo y concepto positivo de uno
mismo.
8. Actuación positiva frente a los inductores del stress.
9. Ejercicio de sentido, estructura y significado en el propio crecimiento.

Son condicionantes externos los de carácter social, económico, familiar, institucional,


espiritual, recreativo y religioso, los cuales son promovidos o facilitados por el ambiente,
las personas, las instituciones y las familias que intervienen en la atención, el trato y el
tratamiento de los grupos e individuos que están en situación de riesgo y vulnerabilidad.

Al margen de los ya mencionados, caben otros ámbitos y claves que la resiliencia


genera no pocos insisten en la necesidad de contar con buenos modelos de rol en la vida
diaria especialmente cuando se trata de niños, personas de las cuales los individuos u
otros niños pueden aprender. En la actualidad algunos educadores han desarrollado estas
técnicas con experiencias realizadas en el campo con bosques, flores y demás.

También constan entre los factores externos los factores de riesgo que pueden ser
muchos, los cuales vulnerabilizan la integridad psíquica, moral, espiritual y social.

No basta con compartir su cotidianidad y diluirse en ella, ni reflexionar su problemática


identificando los factores de riesgo que los llevó a tomar esta opción, pues sería
vulnerabilizar aún mas sus condiciones de vida, sobre todo se fomenta una doble
estigmatización, marcándoles con una etiqueta como de callejero, drogadicto, etc.

En estos casos para Freire, un investigador Guatemalteco, es la luz interior la que en


determinados casos sirve para determinar una decisión y tomar una oportunidad
privilegiada que se presenta en el momento justo. Esto representa fortalecer los factores
de protección que promueve la resiliencia, revalorizando el potencial interno y externo de
cada persona para reconstruir su proyecto de vida personal y comunitaria.

Se puede considerar que las principales actitudes que fortalecen en los factores
protectores o resilientes en los humanos son:

• Demostraciones físicas y verbales de afecto y cariño en los primeros cuatro años


de vida.
• Reconocimiento y atención a sus éxitos y habilidades.
• Oportunidades de desarrollo de destrezas.
• Actitud de cultivo, cuidado y amor por parte de todos sus semejantes y
especialmente de los encargados de su cuidado y protección.
• Apoyo de un marco de referencia ético, moral y espiritual.

6. Proyectos para vivir genuinamente

Estos proyectos son posibles hoy en día, apenas a dos años del nuevo milenio, sin
necesidad de acudir a sectas o a voces mesiánicas para la solución a los grandes
interrogantes de la vida.

Primero tenemos que reconocernos como seres humanos con valores y potencialidades y
en ese espejo mirar también a los otros con una visión holística que apunta al
crecimiento, al fortalecimiento interior y al cultivo de la autoestima.

Así como la aspirina se utilizó mucho tiempo con éxito y no se comprendía exactamente
como funcionaba en la vida cotidiana decidimos y construimos sobre la base de
conocimientos que allí están. Lo mismo ocurre con la resiliencia, se ha trabajado con ella
y se la ha aplicado sin tener un nombre específico y sin conocimientos sistemáticos sobre
su aplicación.

7. Desde pequeño

Para hablar de resiliencia, basta con remitirnos a cualquier cantidad de información de los
medios para referirse a niños, mujeres, ancianos y seres marginales en situación de
riesgo.

Cada caso es más sensacionalista que otro suena más o vende más, sin embargo el
observador sagaz se da cuenta que mucho hay de negativo en el sistema y en el tejido
social que destaca solo lo que impacta.
Es así cuando entra el factor de la resiliencia como contraparte; por cada tanda de noticias
trágicas debería igualmente desplegarse otras a manera de semillas constructivas que
permitan el cambio hacia un nivel de vida más llevadero, hacia un recorrer senderos
diferentes de los ya transitados, en los cuales las opciones de crecer y desarrollar las
potencialidades internas y la autoestima.

Hay que dar un salto cualitativo de la pobreza en todos sus niveles a la no- pobreza que es
algo distinto al término riqueza.

8. La familia

Es un factor preponderante en la formación de personas sanas física y psíquicamente en


la formación de los niños y adolescentes, pero este modelo de familia es el clásico y las
condiciones en que se desenvuelve la sociedad no las apropiadas para que esto sea un
bien común.

Si un niño tiene sus necesidades básicas llenas, tiene más opciones de éxito en el futuro,
si a esto le añadimos el contacto físico, las caricias y el respeto de sus padres o familiares,
su desarrollo en todos los aspectos será armónico.

Pero en el caso de la resiliencia ella busca restituir corazones heridos y darles la


posibilidad de emprender un proceso de rehumanización a los niños de la calle, a los
refugiados, a las mujeres mal tratadas, a los grupos que han sufrido la crueldad
institucionalizada para la formación de familias recilientes impulsadas por promotores
sociales, de salud, voluntarios, expertos en educación y en desarrollo.

9. Factores protectores

Estos son considerados ese algo que opera para mitigar los efectos del riesgo. Se
consideran fuerzas internas y externas que contribuyen a que el niño resista o aminore los
efectos del riesgo, por tanto, reducen la posibilidad de disfunción y problemas en estas
circunstancias, como los factores de riesgo los factores protectores involucran también
variables genéticas, disposiciones personales, factores psicológicos, situacionales y
sociales.

Dentro de los personales se incluyen características temperamentales que provocan


respuestas positivas en los padres y cuidadores y autonomía combinada con la capacidad
de pedir ayuda. E n la niñez más tardía así como en la adolescencia: habilidades
comunicativas y de resolución de problemas, competencia escolar, sentido del humor,
autoestima elevada, creatividad, autonomía, tolerancia a las frustraciones entre otras.

Al interior de la familia se han definido factores como presencia de apoyo incondicional


por al menos una persona competente y emocionalmente estable, creencias religiosas que
promuevan la unidad familiar y la búsqueda de significados en los tiempos difíciles.
Dentro del ámbito comunitario se han considerado los siguientes: presencia de pares y
personas mayores en la comunidad que brinden la posibilidad de transiciones positivas en
la vida como programas de educación comunitaria a padres, participación activa en una
comunidad religiosa.

Los diferentes factores protectores, al igual que los de riesgo no actúan aisladamente en
el niño, sino ejerciendo un efecto de conjunto donde se establecen complejas relaciones
funcionales que en definitiva traen como resultado la atenuación de los efectos de las
circunstancias adversas y eventos estresantes. Este proceso es denominado moderación
del stress. El conocimiento de este proceso es imprescindible para comprender los
mecanismos que subyacen a los factores protectores y a la resiliencia en general.

A partir de todo lo expuesto sobre los factores de riesgo y protectores así como los
mecanismos que los subyacen, se puede concluir que la combinación de múltiples
factores de origen genético, psicológico, social y situacional pueden determinar un estado
de riesgo o de resiliencia en el niño.

10. Conclusión

Después de informarnos un poco acerca de este tema que es muy nuevo e innovador en lo
que respecta a la forma en que las personas son capaces de superar la adversidad,
creemos con absoluta convicción que resultan fundamentales ciertos factores formativos
en el desarrollo de cada individuo; como una buena estimulación intelectual, social y
afectiva, ya que esto podría conformar un pilar sólido al momento de enfrentarse a
situaciones adversas. La resiliencia fundamentalmente esta siendo encaminada a la
promoción de factores protectores a nivel personal con el objetivo de desarrollar estilos
de enfrentamientos a los momentos difíciles.

Es importante estimular factores de resiliencia internos de las personas como la


autoestima, la creatividad, así como también los factores externos como el sistema social
de apoyo, que involucran estimulación de la socialización secundaria que resulta muy
importante en la formación de la personalidad de un individuo.

Psicosis
Indice
1. Introducción
2. Desarrollo
3. Tipos de Enfermedades Psíquicas
4. Psiquiatría
5. Psicosis por Tumores y otras Lesiones Focales del Cerebro
6. Conclusión

1. Introducción

La Psicosis al igual que otras disciplinas es una materia eminentemente experimental. El


carácter práctico de la Psicosis permite que poco a poco vayamos aprendiendo y
conociendo todas las enfermedades, referentes a Psicosis.
Las enfermedades que se van a explicar en este trabajo son muy peligrosas y con esto
aprenderemos a conocer exactamente como puede llegar a producirse y bajo que
síntomas.
Los distintos tipos de enfermedades Psíquicas y su desarrollo nos enseña a saber como
actuar en caso de adquirir una Psicosis.

2. Desarrollo

Psicosis
Es una enfermedad de todo el organismo y sobre todo el cerebro; se manifiesta en
trastornos de la conciencia, o sea en la alteración de la capacidad del individuo para
reflejar exactamente el mundo que le rodea e influir sobre el con un fin determinado. La
base de la Psicosis son los cambios Fisiopatológicos de los procesos de la actividad
nerviosa superior que conducen a la alteración de las relaciones mutuas. Entre todas las
instancias del cerebro, con una manifestación más acusada en los trastornos del segundo
sistema de señales.

Psiquiatría
Es la ciencia de las enfermedades Psíquicas. Al igual que las demás disciplinas clínicas,
su tarea consiste en diagnosticar las diferentes enfermedades y en utilizar métodos
racionales de tratamiento y profilaxis.
La Psiquiatría; investiga ante todo y sobre todo las alteraciones de la conciencia.

Etiología y Patogénesis de las enfermedades Psíquicas


Las enfermedades Psíquicas son originadas por las mismas causas que las demás
enfermedades del hombre. Toda enfermedad es resultado de alteraciones en la interacción
normal del organismo y el medio ambiente, la cual se efectúa a través del sistema
nervioso por los mecanismos de los reflejos no condicionados y condicionados.

Fisiología y Anatomía Patológicas de las enfermedades Psíquicas


La Fisiología Patológica de las Psicosis es una parte de la Patología de la actividad
nerviosa superior, la cual, a su vez, proporciona base teórica a la Psiquiatría.
Únicamente la Patología de la actividad nerviosa superior revela los mecanismos que
determinan la esencia de las distintas enfermedades Psíquicas.
La idea principal, de significación extraordinaria para comprender la esencia de los
distintos trastornos Psíquicos, consiste en que unos u otros agentes Patógenos
(infecciones, intoxicaciones, traumatismos del cerebro, vivencias Psíquicas) motivan
distintas alteraciones de la actividad nerviosa superior.
En la mayoría de las enfermedades Psíquicas el factor Etiológico es ya un estimulo
extraordinariamente vigoroso; que ya pone los procesos nerviosos en tensión excesiva, ya
conduce a un estado de debilidad de las células nerviosas en que incluso los estímulos
habituales de la vida cotidiana resultan extraordinariamente intensos.

3. Tipos de Enfermedades Psíquicas

Todas las enfermedades Psíquicas se pueden dividir en tres grupos:


En el primero de ellos: Son propias las alteraciones Anatomopatológicas especificas, que
permite él diagnostico Post Mortem, incluso sin conocer la historia clínica. Entre ellas
están la Parálisis general progresiva y otras Psicosis Sifilíticas, las Psicosis
Aterosclerósicas, la demencia senil, las Encefalitis y algunas formas de Oligofrenia.
El segundo grupo: De enfermedades Psíquicas presenta solamente modificaciones más o
menos típica que, sin embargo, no aparecen al comienzo de la enfermedad, sino después
de un periodo, algunas veces muy largo, que puede contarse por años. Figuran entre ellas
la Esquizofrenia, la Epilepsia y algunas Psicosis infecciosas y toxicas de curso crónico.
Finalmente, en el tercer grupo: De Psicosis no hay modificaciones Anatomopatológicas
que pueden ser comprobadas con los métodos actuales de investigación. En este grupo se
incluyen las Psicosis Maniaco – Depresivas, las Neurosis y Psicopatías, las Psicosis
Reactivas y algunas otras.

En algunas Psicosis se pueden observar alteraciones vasculares orgánicas o funcionales,


que tienen como consecuencia hemorragias o reblandecimientos isquimicos del cerebro.
Son frecuentes los fenómenos de exudación y proliferación; las combinaciones de dichos
fenómenos son muy diversas en las distintas Psicosis.
En muchas enfermedades Psíquicas, es necesario recurrir al análisis del Liquido
Cefalorraquídeo.

Síndrome Psicopatológicos
El estudio de los Síndromes Psicopatológicos tiene mucha importancia. Su conocimiento
facilita el diagnostico, ya síndromes determinados son propios de unidades nosológicas
concretas. Una vez comprobada la existencia de uno u otro síndrome, pueden tomar
medidas prácticas que puedan evitar consecuencias graves.

Clasificación y Nomenclatura de las enfermedades Psíquicas

1. Esquizofrenia.
2. Epilepsia
3. Psicosis Maniaco – Depresiva.
4. Arterioesclerosis Cerebral y otras enfermedades vasculares.
5. Psicosis Preseniles.
6. Psicosis Seniles.
7. Sífilis del Cerebro.
8. Parálisis General Progresiva.
9. Psicosis motivadas por Infecciones y enfermedades virulentas.
10. Psicosis relacionadas con Intoxicaciones.
11. Psicosis Alcohólicas y Alcoholismo Crónico.
12. Narcomanías.
13. Trastornos Psíquicos relacionados con enfermedades de los Órganos Internos,
Avitaminosis y Trastornos del Metabolismo. Endocrinopatías con alteraciones
Psíquicas.
14. Trastornos Psíquicos en los Traumatismos Cerebrales.
15. Lesiones Orgánicas del sistema nervioso.
16. Oligofrenia.
17. Desarrollo Patológico de la personalidad (Psicopatías).
18. Neurosis, Psiconeurosis y estados reactivos.
19. Otras enfermedades Neuro – Psíquicas.

4. Psiquiatría

Teniendo en cuenta esta clasificación y nomenclatura, expondremos la Psiquiatría


especial según el esquema siguiente, que está determinado por el principio Etiológico.

Psicosis en las Infecciones Agudas y Crónicas:

o Psicosis de la Pulmonía.
o Psicosis del Tifus Exantemático.
o Psicosis de la Fiebre Tifoidea.
o Psicosis del Sarampión.
o Rabia.
o Psicosis Gripales.
o Psicosis en la Sepsis.
o Psicosis Reumática.
o Psicosis Palúdica.
o Psicosis de la Brucelosis.
o Psicosis originadas por la Infección Sifilítica:

a). Psicosis Sifilítica


b). Parálisis General Progresiva.

o Psicosis de la Encefalitis Epidémica.


o Psicosis de la Encefalitis transmitida por la garrapata.
o Psicosis de la Esclerosis múltiple.
o Psicosis de otras Infecciones.
o Psicosis tardías originadas sobre la base de Encefalitis padecidas antes.

Psicosis de las Intoxicaciones (Psicosis Toxicas):


Alteraciones Psíquicas en las Intoxicaciones Alcohólicas Agudas y Crónicas:
a). Embriaguez.
b). Embriaguez Patológica.
c). Alcoholismo Crónico.
d). Delirium Tremens.
e). Alucinosis Alcohólica Aguda.
f). De Presión Alcohólica.
g). Pseudoparálisis Alcohólica.
h). Psicosis de Kórsakov.
i). Psicosis Alcohólica Delirante Crónica.
j). Demencia Alcohólica.

Alteraciones Psíquicas en las Intoxicaciones Crónicas por distintos Narcóticos (menos el


alcohol):
a). Morfinismo.
b). Heroinismo.
c). Qpiomanía.
d). Cocainismo.
e). Intoxicación por el Haschisch.

Psicosis producidas por Tóxicos Medicinales:


a). Psicosis de la Acrigina (Atebrína).
b). Psicosis de los Barbitúricos.
Psicosis de las Intoxicaciones Alimenticias.

Psicosis de las Intoxicaciones Industriales y Domésticas:


a). Psicosis de la Intoxicación por Tetraetilo de Plomo.
b). Psicosis de la Intoxicación por Líquido Anticongelante.
e). Psicosis de la Intoxicación por Óxido de Carbono.

Psicosis Traumáticas y otras Alteraciones Psíquicas aparecidas después de Traumatismos


Cerebrales:
Alteraciones Psíquicas de Período Agudo:
a). Coma Traumático.
b). Astenia Traumática.
c). Sordomudez Traumática.
d). Psicosis Traumática Aguda.

Alteraciones Psíquicas del Período Residual después de Traumatismos Cerebrales:


a). Fenómenos Residuales con Alteraciones Asténicas, Emocionales, Vegetativas y
Vestibulares.
b). Desarrollo Histérico Postraumático.
c). Desarrollo Paranoico Postraumático.
d). Fenómenos Residuales con Síndrome Epiléptico.
e). Demencia Traumática.

Psicosis Traumática Tardía.


Clasificación y nomenclaturas:
Psicosis originada por Debilidad Hereditaria o Adquirida, de distintos Sistemas
Cerebrales
o Esquizofrenia.
o Parafrenia.
o Paranoja.
o Psicosis Maniaco - Depresiva, Ciclotimia y Dipsomanía.
o Epilepsia.

Psicopatías:
Enfermedades Psicógenas:

Neurosis:
a). Histeria.
b). Neurastenia.
c). Psicastenia.

Psicosis Reactivas:
a). Choque Psicógeno.
b). Reacciones Histéricas.
c). Reacción Depresiva.
d). Reacción Pseudocatatónica.
e). Reacción Paranoide.
f). Reacción Hipocondríaco.
g). Desarrollo Paranoide.
h). Desarrollo Hipocondríaco.

Psicosis debidas a enfermedades Somáticas (Psicosis Somatógenas):


Psicosis por Lesiones de distintos Órganos Internos:
a). De origen Cardiaco.
b). Psicosis de la Úlcera de Estómago.
c). Psicosis de las Heridas Extracraneales.
d). Psicosis en los Enfermos de Asma Bronquial.
e). Psicosis en los Enfermos Renales.
f). Psicosis en los Enfermos Hepáticos.

Psicosis de los Estados de Agotamiento:


a). Astenia Postinfecciosa.
b). Amencia.
c). Psicosis Pelagrosa.
d). Psicosis por Distrofia Alimenticia.

Psicosis en las Endocrinopatías:


a). Psicosis en los Enfermos con Hipertiroidismo.
b). Psicosis en los Enfermos de Mixedema.
c). Cretinismo.
d). Enfermedad de Down.
e). Psicosis en los casos de Enfermedad de Itsenko – Cushing.
f). Psicosis de la Caquexia Hipofisiaria.
g). Trastornos Psíquicos en las Lesiones Pancreáticas.

Psicosis debidas a Alteraciones Vasculares del Cerebro:


Psicosis Aterosclerósicas.
Psicosis Hipertónicas.
Psicosis de la Tromboangitis Cerebral.

Psicosis de la Edad Tardía:


Psicosis de Involución:
a). Melancolía Involucional.
b). Psicosis Involucional Delirante.
c). Catatonia Tardía.
d). Histeria Involucional.

Psicosis Seniles:
a). Demencia Senil.
b). Presbiofrenia.
c). Enfermedad de Pick..
d). Enfermedad de Alzheimer.

5. Psicosis por Tumores y otras Lesiones Focales del Cerebro

Oligofrenia.
Psicosis de Infecciones Agudas y Crónicas
Las causas más comunes de las enfermedades Psíquicas son las infecciones. Hay Psicosis
que aparecen en las infecciones agudas y hay otras que están relacionadas con
infecciones crónicas.

Psicosis de la Pulmonía
En la Pulmonía la Psicosis suele comenzar en el periodo que precede a la crisis.
Hay abundante ilusiones y alucinaciones, sobre todo visuales y raramente auditivas. Lo
más corriente es que los enfermos vean escenas basadas en cierto grado en vivencias
anteriores y de contenido terrorífico.

Psicosis del Tifus Exantemático


En los enfermos de Tifus Exantemático son muy típicas las alucinaciones de movimiento;
viajan, se caen, se elevan en el aire, etc. Es llamado "Delirio del Gemelo" los enfermos
piensan que hay otra persona igual a ello o que los órganos de su cuerpo. Están
duplicados. El ánimo es corrientemente deprimido y angustioso.

La Psicosis se prolonga hasta que aparece la crisis de la enfermedad y a ella sigue de


ordinario una gran perdida de fuerzas y un sueño prolongado.

Psicosis de la Fiebre Tifoidea


Se caracteriza desde el comienzo por fenómenos de Decaimiento, Inhibición y Astenia.
En la Fiebre Tifoidea el síndrome es mucho más frecuente que el Delirio. Aumenta la
desorientación en el lugar, el tiempo y las personas.

Psicosis del Sarampión


Son menos frecuentes las alucinaciones auditivas, la cual esta seguramente relacionado
con las particularidades Psíquicas de la infancia. Las alucinaciones tienen carácter
atemorizador (gentes fieras, caras terribles). Algunas veces se refieren a los juegos, los
enfermos experimentan miedo y angustia.

Psicosis Gripal
Se manifiesta de ordinario con un Síndrome de Amencia, que se desarrolla cuando la
temperatura comienza ya a descender también aparecen trastornos de la memoria para los
acontecimientos y de un pasado próximo.

Psicosis Sépticas y Reumáticas


Las Psicosis Sépticas a pesar de tener diferente Etiología y de estar motivadas por
distintos agentes se suelen manifestar con el mismo cuadro clínico. Por esto hemos de
considerarlas como una unidad Nosológica.
El diferente curso de las Psicosis Sépticas hay que atribuirlo a las distintas cualidades
inmunológicas del organismo que vienen determinadas por el estado de la actividad
nerviosa superior del enfermo.
La Psicosis Reumática se presenta con frecuencia en forma Encefalítica.

Psicosis Palúdica
Se observan por lo común en personas que padecen Paludismo durante mucho tiempo.
Quiere decirse que para que se produzca la Psicosis es necesario que el Paludismo actúe
como agente agotador del organismo, y sobre todo del sistema nervioso central.

Psicosis de la Brucelosis
El agente causal de la Brucelosis son las Bacterias del grupo de la Brúcela.
La fuente del Agente Patógeno es el Ganado (lanar, cabrio, vacuno y porcino) las
personas se contagian al tomar leche y productos preparados con leche procedente de
animales enfermos también pueden contagiarse al tomar carne de dichos animales.
La Brucelosis se caracteriza por síntomas que cumplen determinado papel en el origen de
la Psicosis. Entre estos figuran las
Fiebres Periódicas con agudización de las sensaciones dolorosas en los músculos,
tendones, articulaciones y órganos internos.
La Psicosis de la Brucelosis se manifiesta a veces en forma Encefalítica.

Psicosis Sifilítica
La Psicosis Sifilítica (Psicosis de la Sífilis Cerebral, aparece corrientemente a los dos o
tres años del contagio, aunque puede presentarse también después de un periodo mas
largo).
Psicosis de la Encefalitis Epidémica
Esta ataca en primer lugar el cerebro. En ella se distinguen dos periodos; El Agudo y El
Crónico.

Psicosis de la Encefalitis transmitida por la Garrapata


Se manifiesta sobre todo en forma de Delirio, que puede aparecer tanto en el Periodo
Agudo como en el Crónico de la Encefalitis transmitida por la Garrapata.

Psicosis por Intoxicación (Psicosis Toxicas)


Las Intoxicaciones pueden ser Agudas y Crónicas. Las primeras son el resultado de la
administración; una sola vez, de la sustancia toxica en las Intoxicaciones Crónicas
sistemáticamente durante un plazo mas o menos largo.
Puede observarse trastornos Psíquicos tanto en las Intoxicaciones Agudas como en las
Crónicas.

Psicosis Alcohólica
El Alcoholismo Crónico puede dar lugar a Psicosis Agudas, Sub - agudas y Crónicas.
Entre las primeras tenemos el Delirium Tremens, la Alucinación Alcohólica Aguda y la
Depresión Alcohólica. Entre las Sub - agudas están la Pseudoparálisis Alcohólica y la
Psicosis de Kórsakov como Psicosis Crónicas figuran la Psicosis Delirante y la Debilidad
Mental Alcohólica.

Delirium Tremens
También llamado Delirio Alcohólico, se desarrolla frecuentemente en los Alcohólicos
Crónicos, sobre todo en los periodos de grandes borracheras.
La Psicosis se desarrolla muy rápidamente y al cabo de algunas horas alcanza todo su
apogeo.
Es común la desorientación de lugar y tiempo. Aparecen frecuentes alucinaciones,
principalmente visuales.

Pseudoparalisis Alcohólica
Entra en el grupo de la Psicosis Alcohólica Sub - agudas, estas pueden durar algunos
meses, pero en general tienen un pronostico aclarativamente bueno.

Psicosis de Korsakov (Psicosis Polineuritica)


Se presenta en edades que se acercan a la involución aun más tarde. Se desarrolla a
menudo en el Alcohólico Crónico inmediatamente después de cualquier Infección Aguda
o Intoxicación. Es muy frecuente una peculiar disminución de la actividad, tampoco es
raro observar en estos enfermos indeferencia de sentimientos y apatía.

Psicosis Alcohólica Delirante Crónica


Se desarrollan gradualmente y se distinguen por la estabilidad de los síntomas. El síntoma
fundamental y más caracterizado es el Delirio de Persecución. El Delirio en el Alcohólico
Crónico ofrece un aspecto muy particular: La Exacerbación del Impulso Sexual,
aparecido en situación de embriaguez habitual, suele ir unido a una debilidad sexual
creciente, que llega hasta la impotencia completa.
Demencia Alcohólica
Suele ser de evolución lenta y puede constituir el punto de partida de enfermedades
alcohólicas, como la Psicosis de Kórsakov o la Psicosis Alcohólica Delirante Crónica;
también puede ser consecuencia de la degradación, cada vez mayor, de la personalidad
del Alcohólico Crónico.

Trastornos Psíquicos en las Intoxicaciones por Narcóticos (excepto el alcohol)


La morfina, la heroína, el opio, la cocaína y el haschich pueden producir, lo mismo que el
alcohol, Intoxicaciones Agudas y Crónicas que pueden ir acompañadas de diferentes
trastornos Psíquicos. Todas estas sustancias se emplean con el mismo objeto que el
alcohol o sea para levantar artificialmente el ánimo.

Psicosis producidas por Tóxicos Medicinales


El uso indebido en dosis excesivas de algunos medicamentos producen trastornos
Psíquicos. Esto se refiere, sobre todo, a la Acrigina (Atebrina) y a los Barbitúricos.

Psicosis Acriginica (Atebrinica)


La Psicosis por la Acrigina es conocida desde hace poco, ya que este preparado solo
empezó a usarse como remedio especifico contra el Paludismo y algunas enfermedades
de la piel.
La Psicosis Acriginica aparece muy rápidamente y muchas veces adopta forma maníacal.
El ánimo de los enfermos es muy elevado. Todo el tiempo bromean y se ríen. El curso del
pensamiento suele ser acelerado.

Psicosis por Intoxicación con Barbitúricos


El presunto suicida puede tomar grandes dosis de Narcóticos, pertenecientes al grupo de
los Barbitúricos (Veronal, Luminal, Barbamil). También puede producirse intoxicación
en los casos de insomnios, en que el enfermo toma una dosis elevada para dormir. En
otros casos, el largo sueño termina para dar lugar a una enfermedad Psíquica. La Psicosis
por Intoxicación Barbitúrico dura de dos a cuatro días y acaba por curación. Se
manifiesta en dos formas, Delirante y Paralítica.

Psicosis por Intoxicaciones Alimenticias


Algunas intoxicaciones alimenticias pueden traer consigo la aparición de Psicosis en
aquellos casos, en que por equivocación o desconocimiento, se ingieren con la comida
sustancias venenosas contenidas principalmente en vegetales.

6. Conclusión

En el anterior trabajo concluimos que:


La Psicosis es una enfermedad o lesión de la corteza cerebral que se manifiesta en
trastornos de la conciencia y que todas las formas de conciencia del individuo son reflejos
de los objetos y fenómenos del mundo circulante.
La enfermedad Psíquica puede aparecer únicamente como resultado de la interacción
desfavorable del organismo y el medio; se deben tener en cuenta tanto el estado del
sistema nervioso del enfermo como la fuerza del agente externo que procede
inmediatamente a la enfermedad.
Estos factores del medio, como por ejemplo, las infecciones de gran virulencia o las dosis
tóxicas de algunos venenos, pueden motivar una enfermedad Psíquica incluso cuando se
trata de un sistema nervioso muy fuerte. Por el contrario, factores Patógenos débiles del
medio exterior motivan a una enfermedad Psíquica cuando las células nerviosas están
debilitadas.

Maltrato infantil y sus consecuencias


Indice
1. Introducción
2. Desarrollo
3. Conclusión
4. Referencias

1. Introducción

A lo largo de nuestro proyecto trataremos el tema del maltrato infantil en el ámbito


familiar. El tema tiene puntos destacables para su estudio tales como: la violencia de los
padres, biológicos o adoptivos hacia los niños; el abuso sexual por parte de algún
familiar, la indiferencia de los padres hacia los problemas y situaciones por las que está
atravesando el niño, desatención de sus necesidades básicas, la baja autoestima que tiene
los chicos generada por situaciones desfavorables en el ámbito familiar y el aprendizaje
de conductas violentas por reflejo. Todas estas posibilidades nos llevan al eje central de
nuestro trabajo, constituido por los graves trastornos psicológicos que genera el maltrato
del niño en el período de configuración de la personalidad.

Se plantearon posibles causas o consecuencias acerca del maltrato infantil. La primera


fue que el núcleo familiar puede resultar enfermo considerando que es probable que los
padres de las víctimas de la violencia fueron una vez ellos mismos víctimas de violencia
en su infancia Dentro de una situación económica desfavorable, el contexto socio cultural
poco edificante es habitual dentro del maltrato infantil. Es también probable que
adicciones tales como el alcoholismo y la drogadicción sufridas por algún miembro de la
familia los convierte en victimarios de los niños de su entorno. Hemos escogido este tema
ya que queremos informarnos para poder elaborar un juicio crítico personal, libre de
condicionamientos. También queremos llegar a algunas conclusiones que nos permitan
dar alternativas de trabajo social que ayuden a los niños con este problema. Y finalmente
nos planteamos que el maltrato infantil provoca futuras consecuencias en el desarrollo de
las personas.
De entre todas éstas escogimos la planteada en último lugar, el hecho de que el maltrato
infantil deja secuelas en la evolución de la personalidad.

Teniendo nuestros objetivos claros nos avocaremos a desarrollar este trabajo a fin de
poder secundar nuestra hipótesis.

2. Desarrollo

Pueden distinguirse varias formas de maltrato que los adultos ejercen sobre los niños: la
negligencia que se expresa en desprotección, descuido y/o abandono; el maltrato físico
que es toda forma de castigo corporal e incluye también, el encierro o la privación
intencional de cuidados o alimentos; el abuso sexual, que consiste en obligar o persuadir
a un niño para que participe en actividades sexuales adultas, frente a la que no puede dar
un consentimiento informado y último pero no por eso menos importante, el maltrato
emocional, que acompaña a todas las otras, pero que puede ejercerse independientemente
de las demás, por ejemplo, mediante amenazas aterrorizantes, descalificaciones,
desvalorizaciones y/o ausencias de expresiones cariñosas. Todas las formas de maltrato
que hemos descripto producen a los niños daños variables en función de diversos
factores, especialmente la intensidad con que se ejercen y su persistencia en el tiempo,
pero siempre significan un atentado contra su vida y su salud que afecta su desarrollo
integral y deje secuelas en el futuro personal (1).

Una de las primeras causas por la cual es posible que el niño maltratado sufra futuras
alteraciones en su desarrollo como persona es la asimilación de la conducta vivida en el
entorno familiar. El hombre trae al nacer sólo conductas reflejas o innatas que son
principalmente impulsos biológicos muy elementales y básicos que le permiten
comunicarse con el mundo exterior. A partir de estas conductas y con la ayuda de los
adultos es que aprenderá a relacionarse y a actuar en este mundo. El rol del adulto, por
tanto no se circunscribe solo a la satisfacción de las necesidades básicas del niño:
alimentación, abrigo, higiene, sino también a la necesidad de afecto que es la más
importante de todas, el factor principal de influencia en la configuración de la
personalidad del individuo y su sociabilización. Es tan importante esta entrega de afecto
al niño que se ha comprobado que niños abandonados por sus padres, y por esta razón
hospitalizados, morían antes de cumplir el año de vida a pesar de tener sus necesidades
básicas satisfechas. Este fenómeno conocido como "hospitalismo" está descripto en el
libro "El primer año de vida del niño" del psicólogo René Splitz(2). De este ejemplo se
deduce la enorme importancia de la protección y el afecto que la madre brinda a su hijo.
Ella es la encargada de satisfacer tanto sus necesidades biológicas como afectivas. En
consecuencia el niño crece sabiendo que ocupa un lugar significativo e importante para
sus padres y esto es lo que luego lo convertirá en una persona psicológicamente fuerte,
segura y con una buena imagen de si misma.

El niño crece en la familia y es con ésta con quien va a desarrollar sus primeras
relaciones. Este proceso se denomina sociabilización e incluye también la transmisión de
determinados valores y conductas que al poco tiempo aparecerán como naturales. La
familia tiene un rol fundamental, como transmisora de dichos valores y moldeadora de la
conducta. A partir de ella el niño va adquiriendo cierto conocimiento para que a su
debido tiempo pueda insertarse a vivir en sociedad. A medida que crecen, perciben las
funciones que cumplen distintos miembros de la familia. De este modo, conocen las
características generales de los roles de padre, madre e hijos. También aprenden las
primeras normas: lo prohibido y lo permitido. Durante esta época de aprendizaje los
padres refuerzan y premian ciertas conductas, a la vez castigan otras. Explican
situaciones que el niño no comprende, le muestran lo que no conoce. Así también,
resuelven situaciones conflictivas juntos y premian de alguna manera sus logros. La
manera en que los padres realicen estas funciones determinará en gran parte las
características psicológicas del niño.

El afecto es la base para cualquier aprendizaje. La familia, como dijimos anteriormente,


cumple un rol importantísimo en el proceso de formación de la personalidad. Es en este
núcleo, en donde el niño aprende sus primeras normas, a manifestar sentimientos y
emociones. Estas serán la base para su futuro desarrollo, es por eso su clasificación como
esenciales y primordiales. Si el chico no aprende a partir de su familia a comportarse
socialmente, luego tendrá actitudes violentas, siendo éstas no sólo las extremas, que lo
podrán llevar a ser juzgado como ciudadano, sino también las pequeñas agresiones que
rompen la armonía de un grupo y posiblemente, en consecuencia, de la propia familia que
formará en un futuro.

Debido a la importancia de esta primera etapa de sociabilización llevada a cabo en el


núcleo familiar, es que desde la psiquiatría se ha sugerido que la falta de relaciones
primarias tempranas es también responsable de muchas personalidades psicópatas.

Concluyendo con esta primera causa, los familiares son los encargados de conocer y
transmitir las pautas que el niño debe vivir en la sociedad. En virtud de la posición que
ellos ocupan en la vida del niño son especialmente significativos en su desarrollo. De esta
manera, ellos son los que definen el mundo para el niño y sirven de modelos para sus
actividades y conductas. Que un niño determinado sea agresivo o tranquilo, flexible o
bastante rígido en su pensamiento, amistoso o inamistoso con los extraños, que se plante
con seguridad o duda frente a nuevas situaciones, su manera de defenderse, su capacidad
de amar y de darse, su manera de abordar ciertas situaciones, todo es en cierto modo, el
resultado de la conducta previa de su familia, principalmente de sus padres(3).

Un trabajo publicado en el "Journal American Academic Child and Adolescent


Psychiatry" en octubre de 1996, concluyó su investigación diciendo que entre violentos
agresores eran sorpresivamente similares sus historias de la niñez, sus problemas
familiares y sus diagnósticos psiquiátricos. La prevalencia de problemas psiquiátricos y
familiares durante la niñez era alta en todos los casos estudiados. El 57,5 % de los
individuos experimentó el abuso físico y una cifra similar se registró en los que tuvieron
problemas familiares. El 71% del grupo consume actualmente drogas mientras que la
mayoría del grupo es alcoholdependiente(4). En otra investigación publicada en la revista
"Child Abuse and Neglection" de enero de 1996 se hace referencia que todo tipo de abuso
era más frecuente en aquellos que provinieran de entornos familiares corrompidos y
distorsionados(5).
Otras de las causas que puede provocar serias consecuencias en el desarrollo del niño son
las alteraciones tanto en el ámbito psíquico, físico o psicológico que provoca el ser
sometido a cualquier tipo de maltrato. Las secuelas que se desprenden de esto pueden
provocar consecuentemente personalidades adictivas, psicóticas o violentas. Esta
afirmación puede ser sostenida por los resultados y conclusiones de varios trabajos. En
mayo de 1997, en el "Journal American Medical Association", en un artículo denominado
justamente "Características clínicas de mujeres con una historia de abuso durante su
niñez: heridas sin curar", se concluyó que tanto el abuso sexual o físico durante la niñez
está asociado con problemas de salud en el adulto incluyendo síntomas físicos, problemas
psicológicos y abuso de drogas(6).

Otro artículo publicado en el "Obstetric and Gynecolgy" en abril de 1998, afirma también
que el abuso infantil puede contribuir a problemas sexuales o a varias quejas crónicas en
la mujer adulta. Además, muchas de las mujeres estudiadas podían experimentar
depresión, ansiedad y bajo autoestima(7).

Tomando en cuenta estos dos trabajos y tantos otros que no es imposible citar, se puede
concluir que es muy factible que si el niño sufre maltrato durante su infancia desarrolle
personalidades adictivas, violentas, psicóticas o con problemas en su sexualidad.

Es también probable que un niño maltratado en su infancia se desarrolle con una


personalidad violenta en su adultez como consecuencia de las agresiones que tuvo que
sufrir. Es por eso muy común que este adulto engendre a su vez un niño también
maltratado como lo fue él en su niñez. El patrón de conducta agresiva tiende a repetirse
como un modo de conducta aprendida, en el que, el adulto agresor fue en su infancia
agredido(8).

Estos adultos formados en familias violentas, consecuencia probablemente de un mal


aprendizaje de los valores, serán también los integrantes de las instituciones que las
comunidades y las familias necesitan para su funcionamiento. El espiral violento se
retroalimenta y se incrementa(9).

Una familia que venga sembrando sus vínculos entre familiares con violencia no podrá
sembrar sino violencia hacia la generación futura y no podrá sino desbordar violencia
hacia fuera de su familia. De un niño maltratado, esperamos, por tanto, un maltratante
futuro, que devolverá la violencia absorbida. Está comprobado que los chicos que
cometen actos de violencia ya han sido víctimas previamente(10).

Un artículo publicado en "Child Abuse and Neglection" en noviembre de 1998 dice, en


los resultados de su investigación, que toda forma de abuso es un factor de riesgo para
una conducta distorsionada. El mismo llega a las siguientes conclusiones: el abuso físico
durante la infancia es un factor de riesgo para la alcoholdependencia, así como también
para la violencia familiar, independientemente de los efectos del alcoholismo(11).

Está también psicológicamente comprobado que el fruto de las consecuencias del


maltrato infantil puede ser una manera de que el individuo maltratado exteriorice sus
represiones vividas en la infancia debido al sufrimiento que tuvo que atravesar. Durante
toda su niñez absorbe agresiones, tanto físicas como afectivas, provocadas por el
maltrato. Es entonces en su adultez que el individuo busca una manera de liberarse de
estas y es por eso que muchas veces recurre a la drogadicción, al alcoholismo, o a alguna
otra adicción. Puede ser también que se convierta en un agresor, un violador o un ladrón.

Es afirmado también por muchos que el niño maltratado se desarrollará con secuelas en
su adultez porque ha asimilado este maltrato. El individuo no conoce otras realidades. La
que él mismo vivía es la que se le presenta como lo normal, lo típico.

A lo largo de este desarrollo, hemos podido enumerar diversos factores que son causa de
un desarrollo distorsionado en el niño maltratado. Primeramente, dijimos que una de las
causas podía ser la asimilación de la conducta vivida en el entorno familiar. A esto le
siguió, las alteraciones que se pueden dar en el desarrollo psíquico, físico o psicológico,
que es posible que determinen personalidades adictivas, violentas o psicóticas. También
dijimos que es posible que la victima se convierta en victimario. Un niño maltratado que
se convierte en un adulto violento que a su vez educa a otro niño maltratado. Además
agregamos que las secuelas pueden ser una manera de exteriorizar sus represiones.
Finalmente concluimos planteando que la conducta vivida en la niñez era la única
realidad que el individuo conocía y que creía que era lo normal. Por eso seguiría tomando
la misma conducta.

Por lo tanto, podemos afirmar nuestra hipótesis diciendo que el maltrato infantil deja
secuelas en el desarrollo de la persona.

3. Conclusión

Nos hemos planteado al comienzo del trabajo que el desarrollo de la personalidad del
individuo queda determinada si ésta sufre de algún tipo de maltrato durante su infancia.
Por ello podemos concluir que la primera etapa de sociabilización que el niño vive en el
núcleo familiar es muy importante para su futura relación con la sociedad. Más
específicamente, es lo que determinará la manera que se relacionará con esta. Es también
esta etapa muy importante debido a la formación de la personalidad. Es por eso que
pensamos que si el niño sufre de maltrato en esta primera etapa de su vida, le quedarán
secuelas irreversibles que se manifestarán de diferentes maneras en su vida de adulto. El
maltrato, además, viola derechos fundamentales de los niños, y por lo tanto, debe ser
detenido, y cuanto antes mejor.

Los niños maltratados del hoy, son los que se convertirán en los adultos problemáticos
del mañana. Son quienes estarán a cargo de la sociedad, quienes llevarán adelante grupos
y comunidades. Por esto debemos fomentar campañas a favor de las denuncias del
maltrato infantil, creando los ámbitos adecuados y desarrollando los foros de discusión
necesarios. Así como también los adultos deben asumir sus responsabilidades
maduramente y con compromiso para evitar que los niños se conviertan en agresores.
A lo largo de la monografía fueron surgiendo diferentes temas que podrían servir para
futuras investigaciones. Por ejemplo, cuál es el tipo de familia en la que se da con más
frecuencia el maltrato infantil. También pensamos que se podría investigar si las secuelas
del maltrato en la niñez son irreversibles. Finalmente se podría profundizar en las
características sociales y familiares de los victimarios y de las victimas, para así poder
saber más sobre el maltrato infantil.

Prácticas Homosexuales
Indice
1. Hacia Una Definición De Homosexualidad
2. ¿Qué determina la orientación sexual?
3. Teorías sobre la etiología de la homosexualidad
4. Homosexualidad Por Situación O Por Privación
5. Estereotipos
6. Relaciones Sexuales Entre Homosexuales Masculinos
7. Bares gay y lugares exclusivos
8. Relaciones de pareja en los homosexuales
9. Conclusiones

1. Hacia Una Definición De Homosexualidad

La raíz etimológica de la palabra Homosexual proviene del Griego Homo, que significa
mismo y no del latín Hommo, que significa hombre, como muchos creen, o sea una
persona que gusta de personas de su mismo sexo.

Algunos autores definen la homosexualidad como "una fuerte atracción preferencial


hacia personas del mismo sexo", otra puedes ser "el gusto o la preferencia para
relacionarse con personas del mismo sexo" , pero en si, se les llama homosexuales a las
personas que gustan de compartir sus cuerpos en lo sexual, y creo que también en lo
sentimental, con personas de su mismo sexo.

El termino Lesbiana, se entiende como una mujer que le gusta tener relación sexual y
afectiva con otra mujer, su nombre provino en alusión a la famosa isla de lesbos, donde
las mujeres practicaban el arte, cosa que solo los hombres podían practicar

La Homosexualidad En La Antigüedad

Desde la antigüedad las prácticas homosexuales han existido, e inclusive se cree fueron
aceptadas, tal es el caso de la antigua Grecia, donde Platón enseñaba a sus soldados a
amarse el uno al otro y según el así serían mejores guerreros, ya que al pelear si a su
compañero le hacían algo, con más saña peleaban. En la Grecia y Roma antiguas, se
consideraba al amor homosexual, pero solo en un plano espiritual, algo así como un amor
más trascendente; las uniones heterosexuales de naturaleza práctica y para reproducirse,
pero cabe una posibilidad de que en las grandes elites de la sociedad se diera el amor
homosexual y su idealización.

En la isla de Lesbos también existía la homosexualidad (femenina), alrededor del año 600
a. C. Safo, poetisa griega, escribió poesía expresiva y apasionada para las mujeres, "una
de las cuales era una cortesana llamada Bilitis. Safo vivía en la isla de lesbos de donde se
deriva el término lesbiana. Hoy en día existen solo algunas de las poesías de Safo":

Tu risa mágica, lo juro,


Golpea mi corazón, inquieta mi pecho,
Mi voz, cuando te veo de repente cerca,
Rehúsa salir.
Mi lengua se desintegra y un fuego delicado
Corre por mi carne; no veo cosa alguna
Con mis ojos, y todo lo que escucho en los oídos
Es un zumbido
El sudor me corre por el cuerpo, un estremecimiento
Se apodera de mí, y pálida como
La hiera moribunda, pienso que estoy cerca
De morir (Roche, 1996)

Los antiguos hebreos ya conocían la homosexualidad y la castigaban severamente, en


Levítico aparecen 2 versículos en los que se habla de ella:

No te echarás con varón como con mujer; es abominación. (Lev 18, 22)
Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; Ambos han de
ser muertos; sobre ellos será su sangre. (Lev. 20, 13)
Posteriormente en el Nuevo Testamento aparece de nuevo la palabra homosexual, el
Apóstol Pablo en su primera Carta a los Corintios, escribió.

¿Acaso no saben que los perversos no heredarán el reino de Dios? No se engañen; los
Inmorales, idólatras, adúlteros, homosexuales, ladrones,... no heredarán el Reino de los
Cielos.
Aunque el cristianismo rompió con algunas de las formas de pensar de los judíos antiguos
y estos a su vez de los hebreos, es notable como esta forma de pensar nunca se erradicó.
Con el advenimiento del cristianismo, se acompañó de una condena de la conducta
homosexual. San Agustín (354-430 d.C.) por ejemplo, declaró la homosexualidad, crimen
contra natura y los homosexuales eran quemados en la hoguera.

En algunos documentos sobre moral Azteca, a los hombres que eran encontrados
teniendo prácticas homosexuales, se les castraba y corría de la ciudad.
En la actualidad la iglesia católica tiene otra perspectiva un poco más abierta hacia la
homosexualidad, como lo veremos en estos párrafos del "Nuevo Catecismo de la Iglesia
Católica":

2357 "La homosexualidad designa las relaciones sexuales entre hombres o mujeres que
experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo
sexo. Revise formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico
permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la sagrada escritura que los
presenta como depravaciones graves, la tradición ha declarado siempre que "los actos
homosexuales son intrínsecamente desordenados". Son contrarios a la ley natural. Cierran
el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad
afectiva y social. No pueden recibir aprobación en ningún caso."

2358 "Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales


insistivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos
una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se
evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están
llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y , si son cristianas, a unir el sacrificio
de la cruz del Señor las dificultades que pueda encontrar a causa de su condición."

2359 "Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de


dominio de sí mismo de que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de
una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben
acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana"

Homosexualidad Como Trastorno O Desorden


Anteriormente la homosexualidad era tratada como un desorden de la personalidad y
actualmente se considera a la homosexualidad más bien como una variante sexual que
como una enfermedad. El Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM)
De la American Psychiatric Association (APA) primero clasifica a los homosexuales
como desviados sexuales que sufrían un "Trastorno psicopático de la personalidad". En la
segunda edición del manual (DSM II), la homosexualidad aún se consideraba una
desviación sexual, pero se decía que los homosexuales sufrían "trastornos de la
personalidad y ciertos trastornos mentales no psiquiátricos". En abril de1974, la APA
decidió que la homosexualidad no es un trastorno en absoluto. En vez de mencionar la
homosexualidad en su manual, la APA creó una categoría de "trastorno de la orientación
sexual", que se define de la forma siguiente: "Esta categoría es para sujetos cuyos
intereses sexuales se dirigen sobre todo a personas del mismo sexo, y que sufren
inquietud por su orientación sexual, se encuentran en conflicto o desean cambiarla. Esta
categoría diagnóstica se diferencia de la homosexualidad, que en si misma no
necesariamente constituye un trastorno psiquiátrico. La homosexualidad misma es una
forma de conducta sexual y, al igual que otras formas de conducta sexual que no son en sí
mismas trastornos psiquiátricos, no se incluye en esta nomenclatura de los trastornos
mentales" .
La APA pues, dice que lo problemático en la orientación sexual no es el sujeto, más bien
es la forma en la que el sujeto ejerce su orientación, eso es lo que puede causar
dificultades emocionales y mentales.

2. ¿Qué determina la orientación sexual?

¿Por qué las personas son homosexuales o heterosexuales? Mucha de la investigación


encaminada a responder este interrogante se ha visto presionada por los esfuerzos para
explicar el patrón menos común, la homosexualidad, por lo cual se ha lanzado una serie
de hipótesis que buscan dar razón de ella.

La más antigua teoría sostiene que la homosexualidad es una especie de enfermedad


mental. Pero en un estudio clásico, Hooker (1957), no pudo hallar evidencias que
probaran este argumento. Sus conclusiones y las de otros investigadores (junto con las
presiones políticas y los debates públicos) condujeron eventualmente a que la American
Psychiatric Association dejara de clasificar la homosexualidad como un "desorden
mental". El Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders lo clasifica como "una
angustia marcada y persistente por una orientación sexual" (DSM-II-R, 1987, p. 296).

Otras teorías tienen en cuenta factores biológicos, una familia con madre dominante y
padre débil, y una situación aprendida (desarrollo de una preferencia por el mismo sexo
después de haber sido seducido por un homosexual). Hasta ahora no existe un respaldo
científico para la hipótesis de la conformación familiar ni del aprendizaje en una
situación.

3. Teorías sobre la etiología de la homosexualidad


Teoría Del Origen Hormonal
En algunos estudios con animales se ha mostrado que la administración de hormonas o
modificaciones de sus cifras pueden producir variaciones en la conducta sexual adulta ,
posibilitándose extrapolarse a una conducta homosexual.

"Estudios en humanos han dado resultados dignos de mención. En homosexuales se ha


encontrado alteraciones en la excreción urinaria de metabolitos hormonales. En otros
estudios, cambios en la concentración de lípidos séricos. En cuanto a hormona
leutenizante y estradiol, hay autores que las han encontrado elevadas en grupos de
homosexuales masculinos. Respecto a la testosterona plasmática, se encontró que no hay
diferencia entre hetero y homosexuales, pero sí un aumento de gonadotropinas circulantes
en los homosexuales"

Aunque algunos autores como Margolese (1970 y 1971) publica resultados referentes a
homosexuales que excretaron menos testosterona urinaria; Kolondy y Masters
encontraron testosterona circulante más bajas en jóvenes que son exclusivamente
homosexuales. Esto denota que las pruebas hormonales no siempre son exactas y que
algunas veces pueden tener resultados múltiples y hasta contradictorios. Esta tal vez se
deba a que como dice Masters y Jonson (1979), en su estudio sobre homosexualidad a
tres causas fundamentales: en primer lugar, a problemas y limitaciones en las diferentes
metodologías de los estudios, en segundo, al error de considerar a la homosexualidad
como un fenómeno unitario –del mismo modo que tampoco es unitaria la
heterosexualidad–y y, en tercero, a la imposibilidad de descubrir más sobre la
homosexualidad hasta que se conozca más sobre los orígenes de la heterosexualidad, al
igual que solo se conocerá con exactitud la fisiopatología digestiva en la medida que se
conozca su fisiología normal.

Teoría Del Origen Genético Y/O Biológico

En 1952 Kallman publicó un artículo que señaló 100% de concordancia para la


homosexualidad en un estudio con gemelos monocigóticos varones. Después, Rainer y
col. (1960), Kolb, (1963) y Davison y col. (1971) comunicaron series de gemelos
monocigóticos discordantes para la homosexualidad, con lo que el informe Kallman se
invalidó.

Hoy en día no hay elementos para establecer un origen genético de la expresividad


homosexual más allá de la etiología genética de una capacidad de respuesta genital y
sistemática ante estímulos sexuales diversos. Al respecto existen algunos experimentos
en los que a individuos de ambos sexos vendados e imposibilitados para reconocer el
sexo del examinador, han mostrado la misma respuesta ante estímulos de personas de su
mismo sexo o de otro. "En otras palabras, el ser humano hereda los órganos, substratos
bioquímicos y mecanismos neurohormonofisiológicos, pero no la posibilidad de
responder en forma preferente a unos u otros estímulos."

Dentro de este enfoque se afirma que la homosexualidad es biológica, congénita y


natural. Según este punto de vista la homosexualidad es rasgo biológico que aparece en
todas las sociedades y en todas las épocas; básicamente uno nace homosexual aunque las
circunstancias de la vida puedan hacer que uno presente o no las conductas
correspondientes. En consecuencia uno no escoge ser homosexual, el individuo
homosexual no es responsable de su orientación. Si la homosexualidad es un hecho
biológico, entonces es natural, como el hecho de ser zurdo o nacer con cierto tipo
sanguíneo, por lo tanto no es un fenómeno en contra de la naturaleza, como lo
sostuvieron durante mucho tiempo la ciencia, el Estado y la Iglesia.

Otra variación sobre la idea de la homosexualidad biológica ha sido el factor hormonal;


muchos investigadores han buscado combinaciones de hormonas masculinas y femeninas
en los homosexuales tanto hombres como mujeres, esto ocurrió después de 1927, cuando
se descubrió para consternación de muchos, que hombres y mujeres producen hormonas
de los dos tipos, tanto femeninas como masculinas, entonces surgió la idea en la cual la
proporción de los dos tipos determina la orientación sexual así como rasgos de
personalidad y conducta. Esta idea era sencilla y presentaba la ventaja de que se podría
detectar fácilmente a los individuos homosexuales y presentaba posibilidades
terapéuticas. Según esta teoría hormonal la homosexualidad se podía curar, bastaba con
ajustar los niveles hormonales. Esta teoría nunca se ha comprobado de manera
convincente; pero hay que aclarar que las hormonas no bastan para producir ni el deseo,
ni la fantasía, ni la conducta, ni el placer sexual.
Otra variación dentro de la concepción biológica respecto a la homosexualidad es el
campo de la genética. En los últimos treinta años se han estudiado posibles aspectos
genéticos sobre este tema; se ha comprobado que los individuos homosexuales tienen
más posibilidades de tener un hermano homosexual que los heterosexuales, aunque
todavía no se ha encontrado una correlación entre hermanos gay y sus hermanas
lesbianas. El hecho de que dos hermanos compartan la misma orientación sexual no es
prueba de un rasgo genético común.

La investigación reciente sugiere que la homosexualidad puede tener elementos genéticos


importantes: según un estudio en 1991, se comparó a 56 pares de gemelos idénticos con
54 pares de gemelos no idénticos y 57 pares de hermanos adoptivos, si un hombre es
homosexual y tiene un gemelo idéntico hay 52% de probabilidades de que ese gemelo sea
también gay; si tiene un hermano gemelo no idéntico las probabilidades son de un 22%,
si tiene un hermano adoptivo la probabilidad es de un 11%. Todos estos estudios no son
concluyentes ni convincentes. Asimismo el descubrimiento de un "gen de la
homosexualidad" sería altamente reconfortante para los homofóbicos.

Existen otras explicaciones que tratan de dar en la respuesta más acertada; se la ha


atribuido también al hipotálamo cierta influencia para originar dicha inclinación... es
importante recalcar que aunque todas las teorías anteriores han fracasado o no han dado
los resultados esperados, eso no significa que en el futuro se encuentre algún componente
biológico o genético que explique la homosexualidad.

Teorías Psicosociales Y Psicoanalítica

Freud en su teoría psicoanalítica considera una bisexualidad innata que explica las
tendencias latentes hacia la homosexualidad que pueden activarse ante ciertas
condiciones patológicas. "El concepto de bisexualidad era otra idea fundamental
enfatizada por Freud como esencial para la comprensión de las neurosis y las
perversiones. Veía el impulso sexual como no específico en relación al sexo del objeto en
donde se buscaba la satisfacción y aún como indiferente a la especie del objeto" Otras
teorías del psicoanálisis rechazan la bisexualidad innata, y señalan diversas experiencias
de la infancia y la adolescencia como causantes de la conducta homosexual. Así Biber
(1962) describe en homosexuales un patrón paterno, que consiste en una madre posesiva,
indulgente en exceso y dominante y un padre hostil, ambivalente y lejano. Bene (1965)
señala un patrón de la relación inadecuada con un padre débil. Por otro lado Greenbalt
(1966) encuentra que los padres de homosexuales son generosos, "buenos", dominantes y
poco protectores. La realidad es que, cuando se han analizado estos aspectos buscando la
etiología de la homosexualidad, se ha encontrado todo tipo de familias, niveles
socioeconómico culturales y ambientales.

"Otro elemento importante que casi todos los estudios que intentan demostrar el origen
psicosocial de la homosexualidad, se han realizado en poblaciones de homosexuales que
eran pacientes de psicoanalistas, psiquiatras o instituciones lo que inevitablemente sesga
e invalida la muestra."
Freud en su estudio "sobre los celos, la paranoia y la homosexualidad" nos explica lo que
puede ser la aparente causa de la homosexualidad, comentando que surge como una
fijación excesiva hacia la madre y que gracias a esta el adolescente, "se identifica con ella
y busca objetos eróticos en los que es posible volver a encontrarse así mismo y a los
cuales querrá entonces amar como la madre le ha amado a el". Y en la mayoría de los
casos, y por mucho tiempo, los objetos masculinos serán la condición erótica; y
consideraba que los homosexuales no se han podido separar de la elección del objeto.

En la actualidad existen otros enfoques que han sido más aceptados, se trata del de
Marmor (1978), el cual señala que la homosexualidad es "multideterminada por factores
psicodinámicos, socioculturales, biológicos y situacionales". El estudio de Bell (1981),
más reciente a través del análisis complejo y cuidadoso de una muestra de homosexuales,
establece que no se encuentra ninguna causalidad socio familiar universal para explicar la
experiencia homosexual.

Kolondy ha hecho aportaciones muy importantes para determinar la etiología de la


homosexualidad, aquí lo cito textualmente: "La búsqueda de la ‘causa’ de la
homosexualidad continúa obstaculizada por las dificultades metodológicas y falta de
homogeneidad en la población homosexual. Serán inútiles los esfuerzos para determinar
los orígenes de la conducta homosexual hasta que se desarrolle una taxonomía confiable
del comportamiento en general".

Aspectos del desarrollo del niño prehomosexual:

Las Teorías de Freud ponen énfasis tanto en las determinantes experienciales como en las
constitucionales. Esto incluye la influencia exagerada de las zonas erógenas pregenitales,
así como los impulsos hacia la pasividad; se supone que en las mujeres la pasividad es
esencial para la determinación del papel femenino, mientras que en algunos hombres el
desequilibrio entre la pasividad instintiva y la agresividad es un factor aparente en ciertas
formas de la homosexualidad.

El apoyarse en factores constitucionales para explicar una desviación sexual o patología


de la homosexualidad parece erróneo; en otra palabras, la idea de la tendencia
constitucional invocada para explicar la homosexualidad, no es sino otra forma de decir
"así nació". Las teorías psiquiátricas sobre la homosexualidad que dependen de
formulaciones que tiene que ver con los rasgos constitucionales, se han basado en
suposiciones no comprobadas, que aunque no muy bien fundamentadas están de acuerdo
con estos datos.

Dichos trabajos están orientados a buscar aquellos aspectos en la conducta del niño que
delatan alguna característica homosexual; así como localizar la influencia del núcleo
familiar y los roles que aquí se desenvuelven y construyen para dar paso a una condición
prehomosexual u homosexual en un individuo joven.

El miedo excesivo al daño físico durante la niñez, está asociado con varias actitudes en la
conducta de los padres. Entonces surgen síntomas de trastorno sexual que se manifiestan
en la culpa masturbatoria, aversión a los genitales femeninos y el deseo de poseer un pene
grande. La literatura psicoanalítica indica que la sintomatología sexual tiene sus raíces en
la infancia; se supone que una interacción recíproca fue operante entre el miedo excesivo
al daño y la psicodinamia de los síntomas sexuales.

El sistema triangular

La Unidad hijo(homosexual)/madre / padre se analiza como un sistema, "éste engloba el


proceso básico de interacción en las relaciones interpersonales que establecen el
fundamento para el desarrollo de la personalidad. Creemos que la personalidad se forja
dentro de este sistema triangular del núcleo familiar, por consecuencia es ahí donde las
maladaptaciones de la personalidad tiene primariamente sus raíces".

La familias con más de un hijo tienen más de un sistema triangular, cada uno se interpreta
con otros subsistemas del núcleo familiar. Si un hijo es el primogénito, la tríada padre-
hijo será ambientalmente diferente del segundo, tercero, cuarto... de hecho cada unidad es
diferente a las otras.

El ambiente psicológico del hijo homosexual difiere claramente del de sus hermanos. La
cualidad y el estilo de las actitudes y la disciplina de los padres, la personalidad y la
conducta de los distintos miembros de la familia, las señales y ciertas actitudes verbales y
no verbales, conscientes e inconscientes, la basta y compleja mezcla de pautas
interactuantes que operan en la familia, influyen en la dinámica del sistema triangular.

4. Homosexualidad Por Situación O Por Privación

En algunos casos especiales, donde la privación de la figura femenina es por mucho


tiempo, por ejemplo, prisiones, escuelas para hombres, seminarios, monasterios, etc.
Pueden ocurrir experi4encias homosexuales con más de alguno de los residentes.
Algunos pueden participar de forma voluntaria, o bien tal vez se les obligue a tomar parte
de ellas. Así pues, en la mayoría de los casos esta forma de conducta homosexual es
facultativa. En las prisiones, la violación homosexual es un problema que, para detenerlo,
a veces requiere la organización de los prisioneros mismos. No obstante, en efecto
ocurren relaciones homosexuales voluntarias. Algunas personas después de pasar esta
etapa vuelven a su situación heterosexual normal.

"Billy Hayes (1977), hombre heterosexual, refirió su encarcelamiento en una prisión


turca en su libro Midnight Express (que se divulgó como película en 1979), hace una
referencia conmovedora a su experiencia de la homosexualidad de privación o de
situación:"

La frialdad emocional de la vida en prisión era peor que el frío físico.


La soledad es un dolor sordo que afecta todo el cuerpo. Este dolor no se localiza en una
parte aislada del cuerpo.
El baño semanario llegó a significarme más que el lavado y el agua caliente. Era la
oportunidad de tocar a otro ser humano, y de ser tocado. Enjabonaba los músculos de los
hombros de Arne con mis propias manos. El me lavaba la espalda. Parecía estraño que
disfrutara del contacto con la mano de un hombre. Nunca había sucedido antes, y no se
suponía que fuera correcto.

Entonces, ¿por qué sentía yo que estaba bien?

Comenzamos a darnos masajes uno al otro al anochecer. Me quitaba la camiseta y me


acostaba en la cama de Arne. El había colgado una sábana desde mi litera para mayor
intimidad. Los largos dedos de Arne me producían placer cuando me amasaban los
cansados músculos del dorso y hombros. Me gustaba el calor humano de sus manos sobre
la espalda

Algunos días la presión de la prisión era tan considerable que creí que estallaría por
dentro. Me acosté en la cama de Arne después de un día de este tipo. El sabía como me
sentía. Tenía la cabeza vuelta un lado y los ojos cerrados.

Sus manos dejaron de moverse.

"¿Willie?", preguntó.
Abrí los ojos. Una larga erección sobresalía de su pantaloncillo corto.
Me di la vuelta sobre la espalda. Me sostuvo sus manos y se acostó también en la cama.
"Está dien, Willie, es solo amor", dijo.

Si bien es cierto que muchos internos no creen haber cometido actos homosexuales, y
solo lo hacen par la conquista y degradación de la víctima.

Homofobia

La homofobia es el miedo o rechazo hacia la homosexualidad. En algunos lugares como


en México la homofobia es prácticamente hacia los homosexuales masculinos y casi nada
hacia las lesbianas; Octavio Paz en su libro "El Laberinto de la Soledad" nos muestra el
porqué el mexicano le tiene tanto horror a que un hombre sea penetrado, según él es por
que se rebaja a la condición de la mujer, que para nosotros, supuestamente, es un ser
inferior; es muy común en la sociedad que se critique al hombre que es penetrado, pero es
todo lo contrario de la persona que lo penetra, es más ni siquiera se le considera
homosexual.

En esta sociedad, es más aceptada la relación lésbica, de hecho si nos basamos en las
películas pornográficas aparecen relaciones lésbicas, pero, claro, con mujeres muy
femeninas. En el cine, por ejemplo, el público tiende a mostrarse más ofendido cuando ve
a dos hombres besarse, que cuando se trata de dos mujeres.

5. Estereotipos
Los homosexuales han sido estereotipados como si fueran unas personas promiscuas,
inestables, inmaduros, y afeminados; siendo que ahora la mayoría de los homosexuales,
muestran una masculinidad algo exagerada, músculos, bigote, pelo corto, ropa negra y
algunos atributos que han ido adquiriendo gracias a la forma en la que nos vendieron la
imagen del cuerpo masculino. "El ideal masculino "Gay" es una virilidad exagerada,
como si los homosexuales trataran de deshacerse de una vez por todas, de su imagen
tradicional de hombres afeminados..."

Homofobia En Los Homosexuales

Muchos homosexuales son incapaces de aceptarse así mismos como tales, esto les acarrea
muchos problemas, tales como la incapacidad de comunicarse y de tener una relación
homo erótica satisfactoria. Y lo que es peor autodestruirse al ser incapaces de dar y
recibir amor, porque, ellos piensan, se los dan por lastima.

No es raro escuchar a muchos homosexuales decir que no son como los demás
homosexuales, e incluso molestarse y criticar las actitudes de un "joto", estas actitudes se
deben a la homofobia que es una característica arraigada en nuestra sociedad.

La homofobia, aparte de degradar la imagen de la comunidad homosexual es causa de


violencia. Se necesita tener una mente más abierta a nuevas formas de convivencia con
homosexuales, no todos son el típico afeminado ni el promiscuo voraz que se ha pensado.
Tomemos en cuenta que el varón homosexual puede seguir siendo reconocible, pero
puede no tener nada de afeminado.

Homosexualidad Masculina

La intimidad de cualquier tipo entre hombres a menudo se considera sospechosa, y


algunos opinan que es poco viril. La intimidad sexual entre hombres en un tiempo era
considerada una herejía imperdonable; solo hasta la fecha se tolera. Una tolerancia que
parece estar muy escondida; aún se sigue molestando a los hombres homosexuales, les
llaman jotos reinas, maricas, queen, etc. Es inclusive como hasta las mismas autoridades
los discriminan. Pero ahora más que antes, pueden pedir protección y desagravios en
forma legal.

Casi siempre tenemos la idea de que los homosexuales son como los medios de
comunicación nos los han esteriotipado, creemos que el homosexual es extraño,
"afeminado", existen algunos mitos sobre la homosexualidad masculina: "Myths about
homosexuals abound, causing great misunderstandings about people with a homosexual
orientation... One of the most widespread myths about homosexual men is that they all
have effeminate mannerisms. People say that they be have in ways that would be more
appropriate in a woman… Most homosexual men look and act like other men". Los mitos
acerca de la homosexualidad abundan y causan desentendimiento entre esta gente... uno
de los mitos más divulgados es el de que los homosexuales son afeminados. La gente dice
que esto debe ser más apropiado en una mujer. Sin embargo muchos hombres
homosexuales lucen igual que cualquier otro hombre. También se cree que los
homosexuales masculinos se dedican a bailarines, decoradores de interiores, estilistas,
etc. Pero en realidad un homosexual puede dedicarse a cualquier profesión como
cualquier persona.

El hombre alegre con manierismos femeninos, y el hombre homosexual promiscuo y


llamativo son curiosidades que enturbian nuestra consideración de la comunidad
homosexual masculina. Esta comunidad se ve obligada a romper con todos estos
estereotipos y alcanzar su dignidad.

6. Relaciones Sexuales Entre Homosexuales Masculinos


Los hombres homosexuales utilizan técnicas para alcanzar el orgasmo, la masturbación es
una de ellas; la penetración vía anal, felación y frotamiento del cuerpo contra el cuerpo de
la pareja. En los contactos entre un hombre y otro no se hace hincapié en le orgasmo
mutuo, sino que cada miembro de la pareja tenga su "turno" de placer y de orgasmo.
"Bell y Weinberg (1978) han informado que los hombres homosexuales usan una
variedad de técnicas sexuales, y que ‘casi ninguno había participado en forma exclusiva
en un solo modo de contacto sexual’. La felación tanto en hombres homosexuales blancos
como negros fue la técnica que se empleó con mayor frecuencia...".

Otras actividades mucho menos frecuentes, son el llamado <<beso negro>> (estimulación
bucoanal) y el fist-fucking (en el cual un hombre inserta el puño en el recto de otro).

Datos como éstos revelan que el sexo entre hombres no necesariamente es anal, que hay
una gran variedad de prácticas y que es difícil generalizar sobre el tema. Las costumbres
cambian según el país, la clase social, la época, la moda; por ejemplo en México el 90%
de las relaciones homo sexuales son vía anal. Lo único cierto es que los hombres gozan,
entre ellos, de una enorme libertad sexual, aunque no necesariamente desde el punto de
vista de la intimidad.

Diferencia Entre Pasivos Y Activos (Penetrados Y Penetradores)

Se Puede entender como activo a la persona que penetra y pasivo a la que lo penetran,
más sin embargo Irving Bieber, et. Al. en su libro "Homosexualidad un Enfoque
Psicoanalítico" nos comenta que "Los conceptos psicológicos de "actividad" y
"pasividad" relacionados con el papel sexual y las actividades sexuales no son muy
claros.y Por ejemplo en el acto de fellatio es incorrecto juzgar a uno de los participantes
como "activo" y al otro como "pasivo". ¿Es acaso el individuo que emplea su boca como
receptor en el acto de succión el pasivo? Desde el punto de vista cinético no lo es."

Homosexualidad y promiscuidad ¿juntas?

Debido a los estereotipos formados por la sociedad de que los homosexuales son
vampirescos, insaciables y voraces; es que surgió la idea de que siempre son promiscuos.
En la década de los 70’s, cuando se dio la liberación sexual, también se dio la liberación
Gay, solo que estos fueron más criticados. Para la mayoría de la sociedad, después de esta
revolución, los heterosexuales se "normalizaron" y los homosexuales siguieron siendo
eso, homosexuales y pervertidos.
En la actualidad se ha hecho muy común que los hombres homosexuales asistan a bares
"Gay", baños públicos, parques o Back Rooms, donde se puede encontrar alguien con
quien mantener una relación sexual ocasional. La sexualidad que dentro de estos lugares
se practica resulta ser excitante par muchos hombres, aunque, a la vez está llena de una
sexualidad impulsiva y algunas veces peligrosa.

Es importante señalar que la búsqueda de compañeros sexuales múltiples no siempre es


una cuestión de mera preferencia. Así como puede ser la expresión natural de una
sexualidad plenamente integrada, también puede deberse a problemas psicológicos más o
menos serios. Esta "promiscuidad" no necesariamente refleja dificultades en la parejay ,
sí puede señalar algún problema individual: puede servir para encubrir una carencia
afectiva profunda, para calmar la ansiedad o la depresión, o para ocultar cierta
incapacidad para las relaciones íntimas. Después de todo la mayoría de los hombres
homosexuales padecen una imagen desvalorizada e intentan consolidarla a través del
sexo. Por otra parte la "promiscuidad a veces tiene que ver con el consumo de drogas o
alcohol, o con el hecho de permanecer a una subcultura Gay.

Por otra parte los homosexuales están más acostumbrados que los heterosexuales a
separar lo sexual de lo afectivo. Esto facilita la seducción sin compromiso ni
consecuencias. La búsqueda de compañeros múltiples también puede reflejar el culto a la
masculinidad, y tal vez ayude a los homosexuales a sentirse más deseables en la medida
que pueden conquistar a hombres más jóvenes o atractivos.

7. Bares gay y lugares exclusivos


En un principio los lugares gay (baños públicos, saunas, back rooms), fueron una
variación de lo que se conoce como burdel: espacios donde se podía beber, comer,
consumir drogas, mantener encuentros ilícitos, presenciar actos eróticos, obtener material
pornográfico, etc. Al igual que en los burdeles, el contacto sexual no implicaba
compromisos morales ni sentimentales. En realidad se trataban de burdeles gratuitos.

Hoy en día se ha comercializado con la homosexualidad al crear lugares de encuentro


"gay", donde no necesariamente se va a tener o buscar un encuentro sexual, más bien se
va en busca de un espacio donde se pueda interactuar con personas del "ambiente" y
poder moverte abiertamente como si fueras heterosexual. En la ciudad de Guadalajara
existen lugares "Gay" desde 1978 y siempre han estado llenos. También existen baños
públicos, saunas y gimnasios, donde se va en busca de sexo gratuito y sin compromisos.

8. Relaciones de pareja en los homosexuales


Las relaciones de pareja entre homosexuales no poseen los fundamentos legales ni
económicos del matrimonio, no pretende formar una familia, consolidar alianzas
económicas y políticas. Por lo tanto no tiene ninguna de las funciones tradicionales que
se asocian al matrimonio heterosexual.

Siempre se ha creído que la relación de pareja homosexual está condenada al fracaso, por
que no puede ser estable, "no puede durar ni ser razonablemente feliz, <<porque así son
los homosexuales>>. Celos, inmadurez, inestabilidad, promiscuidad: éstos son algunos de
los estereotipos atribuidos todavía a la pareja homosexual en muchas sociedades."

Uno de los problemas más frecuentes de la pareja homosexual es el hecho de mantener la


relación al margen de las sociedad, o limitarla a ciertos lugares exclusivos, donde el
contexto es protegido. Mantener esta relación al margen de la sociedad es tan difícil
como que una pareja heterosexual valla al cine o a tomar un café y no se tome de la
mano. Además la relación con la familia se va perdiendo por si sola, al ser imposible
mostrarte con esta como realmente es, una pareja.

Otro problema que se da en las relaciones de pareja entre homosexuales masculinos es la


rivalidad, la naturaleza del varón es estar por encima de otros varones, así mismo en una
pareja, se busca superar al otro. También cuando hay falta de comunicación, definir quien
es al activo y quien es el pasivo (no siempre necesario), acarrea problemas. Existen
también celos y envidias que casi siempre vienen acompañados; en la pareja "gay" es más
común cuando se fijan en el compañero, el problema no es que se fijen, el problema es
¿por qué a él? Y no a mi.

Un fenómeno que se presenta en las parejas homosexuales es el de definir quien es más y


menos homosexual. En las parejas masculinas puede ser que uno se considere más
homosexual que el otro porque ya ha tenido relaciones homoeróticas, mientras que de el
otro, es su primera vez. Muchos homosexuales consideran que la relación sexual en si no
los vuelve homosexuales, si no, el hecho de acariciarse, besarse y dejarse penetrar. Así
mismo , uno puede desempeñar un papel estereotípicamente masculino y considerarse por
ello menos homosexual, en tanto que el otro, más femenino es evidentemente más
homosexual.

Encontrarse, dos hombres que decidan vivir juntos no necesariamente hablan de amor, ni
se prometen fidelidad, ni piensan ser monógamos, ni plantean un futuro en común.

Dentro de una relación de pareja homosexual, como en cualquier otra, puede existir el
amor desinteresado y la fidelidad; la promiscuidad, no es exclusiva de los homosexuales.

El clóset ¿qué implica estar dentro o salir?


El termino closet (del latín claussum, participio del verbo claudere, que significa cerrar)
tubo muchos significados antes de referirse a la homosexualidad oculta; pero en la
mayoría de los casos siempre fue referente a un secreto.

"Quizá lo primero que pueda decirse del closet es que nunca se acaba. Ningún
homosexual, por asumido que esté, puede asegurar que está definitivamente fuera del
clóset. Siempre conocerá a personas nuevas, o se encontrará en situaciones nuevas, en las
que se le considerará heterosexual hasta prueba de lo contrario. Esto no por falta de
honestidad ni de entereza de su parte: es porque la sociedad presupone, automáticamente,
que todo el mundo es heterosexual."
Aunque muchas personas salgan del closet se tienen que enfrentar a grandes problemas
como la marginación o el rechazo por esta situación. Más en todos los casos definir ante
la sociedad la condición homosexual resulta más sano, se ha comprobado que las
personas que están fuera del closet son menos susceptibles a depresión, somatización y
ansiedad. Ya que cuando aún no se ha salido, el hombre homosexual tiene que tomar
distintas personalidades de acuerdo al lugar y la situación, por ejemplo, en un "bar gay",
completamente homosexual; con amigos, heterosexual y con su familia asexuado.
Cuando se vive fuera del closet el panorama puede cambiar totalmente, si bien existirán
ventajas y desventajas como la aceptación principalmente de la familia y amigos más
cercanos, si esto ocurre la vida del homosexual será mucho más fácil de sobrellevar y
habrá más ánimos de enfrentar a un mundo social que no siempre tiene la misma
tolerancia. Si la aceptación no ocurre por parte de la familia el individuo homosexual
buscará su propia "familia de elección" con la que compartirá plenamente su manera de
ser e incluso una pareja con la cual sentirse satisfecho.

Algunas veces nos hemos preguntado por que los homosexuales que están fuera del
closet le dan tanta importancia la asunto y divulgan su homosexualidad a quienes les sea
posible. Marina Castañeda nos comenta que "muchos heterosexuales se preguntan por
qué sus amistades homosexuales dan tanta importancia al asunto, mientras ellos tienen la
sensatez y la discreción de guardar su vida íntima para sí. No entienden, muchas veces,
por qué los homosexuales tienen que declarar su orientación sexual... La respuesta dada
por el movimiento de liberación Gay ha sido, históricamente la siguiente: es en gran parte
para ya no ser identificados, descritos, nombrados por los demás ...". Esto se explica
desde la posibilidad de que se le traten de quitar armas a la homofobia, ya que no es lo
mismo que un extraño les diga "jotos" a que ellos mismos se autodenominen, de esta
manera, crea, ya no les interesará molestarlos verbalmente; es más que nada una cuestión
de apropiarse las armas del enemigo.

Al momento de salir del closet el homosexual se quita una etiqueta para ponerse otra, por
ejemplo los amigos heterosexuales siempre se refieren a "mi amigo gay", como si ser gay
fuera su atributo más característico.

Dependerá de cada persona y su situación familiar y social la decisión de salir del closet,
si lo hacen deben de conocer las consecuencias que esto implica, también que pueden
perder la situación que tienen en la familia. Mas, vale la pena arriesgar.

A de más recordemos que una persona que está dentro del closet en todos los sentidos,
estará siempre pendiente de lo que quedan sospechar o adivinar los demás, por lo tanto es
más cuidadoso en su forma de actuar o los gestos que hace.

9. Conclusiones
El tema de la homosexualidad se puede estudiar desde muchas perspectivas, lo
importante al estudiar este tema es verlo desde la manera más objetiva posible y desde
una perspectiva que no dañe la integridad moral del homosexual.
En esta pequeña monografía nos podemos dar cuenta que los homosexuales no son lo que
los estereotipos nos han ido marcando, ellos son personas iguales a nosotros, su
preferencia es la única que cambia. Es necesario formar una conciencia de tolerancia
hacia la homosexualidad, no podemos ir por el mundo con la idea de que son personas
diferentes, recordemos que podemos estar cerca de un homosexual en cualquier momento
y no darnos cuenta.

Hoy en día es más fácil proclamarse homosexual sin ser discriminado, y lo que es más
importante, tener éxito en la vida. Los homosexuales descubrieron que podrían salir del
closet, si y solo si se parecían a los heterosexuales, por esta razón día con día es más
común ver homosexuales no afeminados.

Los homosexuales al igual que las demás personas tratan de sobresalir en sus estudios o
su profesión para ganar la aprobación de su familia y de la sociedad. Y además se unen
en grandes comunidades, gays, que han dado pie a una cultura perfectamente reconocible.
Pero más allá de esta cultura, los homosexuales comparten la misma experiencia vital de
los heterosexuales.

Adicción a Internet
Indice
1. Introducción
2. Historia
3. Definición
4. Opiniones profesionales relacionadas.
5. Investigaciones que sostienen el IAD.
6. Psicología de Internet
7. Servicios De Potencial Adicción
8. Tratamiento
9. Conclusiones.

1. Introducción

Teniendo en cuenta el incremento cada vez mayor de nuevas tecnologías que se van
haciendo parte de la vida diaria, se hace imprescindible conocer de que manera su
utilización va transformando la realidad y como esta nueva realidad afecta nuestra
manera de ser en el mundo.

En los últimos años producto de la globalizacion y el avance de los medios de


comunicación surge Internet como el boom de fines del siglo XX. Su facilidad de manejo
y versatilidad en pocos años ha rebasado los limites de lo inimaginable, haciéndose cada
vez mayor la cantidad de usuarios que acceden a la red y que se benefician de su enorme
variedad de servicios. La gran cantidad de información a la que se puede acceder
contiene casi todos los conocimientos y pasatiempos del que hacer humano, por ende se
le ha denominado la gran biblioteca de la humanidad.

Aunque en nuestro país no esta tan difundido su uso en comparación de los países del
primer mundo, se encuentra ya a disposición de las grandes mayorías a través de cabinas
publicas que a un precio módico permiten acceder por horas al servicio.

Se ha podido comprobar empíricamente y a través de estudios hechos en el exterior la


gran capacidad reforzante de su uso, lo que podría provocar un condicionamiento que
haría cada vez mayor la necesidad de su utilización.

Debido a esto hace pocos meses se ha convertido en noticia el posible síndrome de


dependencia de Internet, La base teórica con que cuentan los defensores de entidades
como el IAD (Internet Addiction Disorder) son algunos estudios -descriptivos- acerca de
los patrones de uso de Internet, de los que quizá resulte aventurado deducir que el uso
masivo de los recursos on-line sea preocupante, y muy lejos de los 30 millones de
afectados con los que especula el periodista Hughes Henry. Datos algo menos dramáticos
ofrece la Dra. Kimberly S. Young, cifrando en unos 400.000 el número de
norteamericanos afectados por el IAD (de una población de unos 20.000.000 de
americanos conectados).
A estos trabajos debemos añadir numerosos escritos periodísticos que a partir de algunas
declaraciones de los autores y espectaculares testimonios establecen sin ningún genero de
dudas la existencia del carácter "cuasi" epidémico de dicho síndrome.

Se ha observado que algunas personas presentan verdaderos problemas derivados de su


afición a los ordenadores y al ciberespacio. Cuando se es despedido del trabajo, se
abandonan los estudios o una persona se encuentra inmersa en una demanda de
separación a causa de esta actividad se puede sospechar la existencia de una adicción.
No obstante las "adicciones" en sentido amplio pueden ser saludables, patológicas o una
mezcla de ambas. De este modo una persona que se sienta fascinada por su hobby y en el
que invierte cantidades ingentes de tiempo tiene la posibilidad de aprender, fomentar la
creatividad y comunicarse. La dificultad se sitúa en el punto en que debe trazarse la línea
entre un uso intenso de la tecnología y la aparición de las consecuencias derivadas
directamente de la actividad.

Es conocido por todos el fenómeno que se produce ante la adquisición de un sistema de


vídeo juegos, apareciendo una curva de utilización caracterizada por elevadas frecuencias
de uso en las primeras 3 - 5 semanas, curva que progresivamente va descendiendo hasta
situarse de modo estable en valores que constituyen una fracción de los iniciales.

Cabe, pues, plantearse si la eclosión de Internet desde finales de 1996 no está


produciendo un fenómeno similar al acaecido con los vídeo juegos a principios de los 90.
Se empieza a considerar como puede existir un núcleo común a todos los elementos
psicopatológicos ligados con la informática, que es el uso abusivo de los ordenadores,
considerándose las diferentes manifestaciones como formas clínicas diferentes de un
único trastorno.
Se compara la adicción a Internet con el juego patológico, la adicción al tabaco, el
alcoholismo o las compras compulsivas. Al igual que ocurrió con los videojuegos el
paralelismo con el conjunto de las toxicomanías es tentador, sin embargo, ya de una
manera superficial sólo es posible establecerlo con el juego patológico ya que en este
caso tampoco existe una sustancia responsable de la conducta adictiva

El llamado Síndrome de la Adicción a Internet (InfoAdicction Disorder, IAD) está


suscitando polémica. Hoy en día constituye todavía un interrogante la posibilidad de que
una conducta semejante al IAD sea una realidad. El hecho que Internet se considere un
medio de trabajo, de extraordinaria creatividad y una vasta fuente de información y otros
recursos, pone en duda para muchos su carácter adictivo. Sin embargo, los partidarios de
la existencia de este síndrome definen al 'netdependiente' como aquel individuo que
realiza un uso excesivo de Internet lo que le genera una distorsión de sus objetivos
personales, familiares o profesionales. El Center for On-Line Addiction describe este tipo
de adicción como un deterioro en su control y uso que se manifiesta en un conjunto de
síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos.

La socialización y la comunicación parecen constituir los elementos últimos del efecto


"adictivo" de Internet (Intercambio de correo, participación en grupos de discusión,
conversaciones en tiempo real, juegos en red). Sin embargo cuando estas mismas
actividades prescinden de su soporte tecnológico pierden la connotación mórbida que se
les ha querido dar. ¿Quién se preocupa por las prolongadas conversaciones de teléfono de
los adolescentes tras haber estado juntos todo el día en el colegio? La lectura es otra
actividad que puede captar completamente la atención sin que por ello se intente elevar a
la categoría de diagnóstico.

Cuando se es un nuevo usuario o se descubre un nuevo recurso en Internet se produce una


fase de encanto, que se caracteriza por elevados tiempos de consumo y cierta "obsesión".
Tiempo después aparece una caída del uso que corresponde con una percepción mas
objetiva de lo que es Internet en sí o el recurso recientemente descubierto, apareciendo
una fase de desencanto.

Finalmente aparece una fase de estabilidad donde el recurso o el uso de Internet en sí


mismo halla su espacio natural en las actividades del sujeto. De este modo es esperable
que una vez alcanzado el primer nivel se vuelva –episódicamente- al primer nivel,
aspecto demostrado por los trabajos que presentan el carácter fásico en el uso de Internet
y que tienen su antecedente en los realizados sobre el uso de videojuegos. Este fenómeno
fue constatado por primera vez por Creasey y Myers en 1986. Probablemente exista un
equivalente a este fenómeno en la conducta de los sujetos que disponen por primera vez
de una conexión a Internet, por lo que resulta evidente una llamada a la prudencia en la
interpretación de las observaciones realizadas sobre sujetos recién llegados a la Red o que
puedan haber descubierto nuevos recursos que les hayan devuelto a la primera fase.
En cierto modo este fenómeno ha sido demostrado por Roberts, Smith y Pollack (1996)
demostraron que actividades como el uso del IRC tienen un carácter fásico, apareciendo
niveles iniciales elevados que se acompañan de bruscas caídas en el uso que devuelven al
sujeto a su nivel basal.

Algunos investigadores barajan la idea de que características propias de Internet ejerzan


alguna influencia sobre la conducta de los usuarios, es el caso del modelo "ACE"
(anonimato, conveniencia y escape) (Young, 1999) para explicar el éxito y la
gratificación obtenida mediante el cibersexo. No obstante tales modelos teóricos todavía
deben ser validados por futuras investigaciones, existiendo hoy día a modo de meras
hipótesis.

El concepto de anonimato ha sido subrayado por numerosos autores en relación a las


situaciones de abuso (O’Reilly, 1996)

También resulta interesante la propuesta de King (1996) quien sugiere que quizá sean
adictos quienes usan Internet, refiriéndose a rasgos de personalidad específicos que
determinarían un elevado uso de estos recursos.

Una vía alternativa reside en considerar la existencia de un uso abusivo de la tecnología


en general, hipótesis propuesta por algunos autores en la propia red. Este uso podría
evolucionar de modo adaptativo (de hecho son habituales los casos de sujetos que hacen
un uso intensivo de sus ordenadores, teléfonos móviles, televisión en cualquiera de sus
vertientes, etc.) o bien desviarse hacia situaciones desadaptativas ya sea en modo
generalizado o en algún aspecto específico.

Oficialmente en el colectivo médico no está considerada la existencia de una adicción a


Internet como tal. En los manuales diagnósticos tanto de psicología como de psiquiatría,
todavía no está considerada como una adicción, como por ejemplo sí está recogida la
ludopatía. En el ámbito internacional tampoco está recogida como una adicción. Sólo
existen sugerencias individuales o de algunas asociaciones que reivindican que ya debería
indicarse como una adicción. Para que la adicción a Internet sea considerada como tal
tendrá que ser considerada, en primer lugar, en el ámbito científico como una categoría
adictiva en sí misma. Como llevamos poco tiempo con el uso de Internet y hay pocas
personas susceptibles de esta patología, no tenemos conocimientoscientíficos aptos para
decir que esto es una adicción y cuáles son las categorías que lo definen. Estamos en una
etapa inicial y no se tienen datos con certeza para definir un diagnóstico y un tratamiento.
Hasta el día de hoy no existe de modo oficial este trastorno, puesto que el conjunto de
síntomas que se describen todavía no ha demostrado ni consistencia ni fiabilidad. Por lo
cual es oportuno seguir investigando y aportando al estudio de esta conducta.

2. Historia

En los 50’s Estados Unidos poseía un ineficiente y caótico sistema de comunicación y


ante la amenaza de la guerra nuclear y en medio de la guerra fría a finales de los 60's, el
Departamento de Defensa de los E.U., enfrentando problemas estratégicos, sentó los
parámetros para el desarrollo de una red de computadoras que tomó el nombre de
ARPANET.

La red nació en 1969. Fue creada por un grupo de investigadores, para establecer un
sistema de comunicación con otras agencias del gobierno en un proyecto para comunicar
algunos centros computacionales alrededor del país. El temor a que un ataque pudiera
destruir la información almacenada en un mismo lugar, obligó a que no fuera solamente
un poderoso computador central el que la guardara, sino el resultado de la conexión de
muchos. El proyecto llamado ARPANET, consistía en desarrollar un sistema de
información militar, el cual mantuviera su operación, incluso si alguno de estos centros
computacionales fuera bombardeado. De manera que si uno o dos de estos centros fueran
destruidos, el resto pudiera mantenerse comunicado.

Cada nodo de la red, recibió una identificación numérica, conocida como dirección, lo
cual permitía que las computadoras se diferenciaran unas de otras para facilitar la puesta
en marcha de procesos simultáneos. El esquema se basa en "paquetes" de información
enviados a diferentes computadoras de acuerdo con el protocolo estándar de Internet (IP).
Cada paquete lleva incluida la dirección de la computadora a la cual fue enviada, de
manera que, el "paquete" puede ir siendo desviado hasta su destino. Con el paso de los
años, ARPANET fue abriendo sus estándares de comunicación a las universidades,
centros de investigación y dependencias de gobierno, así como a instituciones
extranjeras, convirtiéndose en una red cosmopolita llamada Internet

A medida que pasaba el tiempo, Arpanet crecía y crecía en computadores conectados y, a


comienzos de los 80 aparecen numerosas redes. Aquello era un gigantesco banco de datos
en el que resultaba muy difícil encontrar lo que se necesitaba y había demasiados
formatos incompatibles. Así nació Internet, que unifico lo que antes era un "rosario" de
pequeñas redes y, lo que es más importante, introdujo las herramientas necesarias para su
manejo, creando diferentes programas de acceso.

La demanda de estar conectado aumento con rapidez y pronto se evidencio que la red
tendría otros fines que los pensados originariamente, y que estos dependían de las
necesidades de los nuevos usuarios. Para solucionar el problema de los distintos códigos
se desarrollaron protocolos de comunicación que permitieron que los ordenadores se
comunicaran de modo transparente a través de distintas redes interconectadas. Así se
desarrollaron los protocolos TCP/IP (Transmision Control Protocol/Internet Protocol).
Una vez encontrada la solución a la compatibilidad se fueron añadiendo mas redes con
nuevos servicio, como el correo electrónico, las listas de correos, entre otros.

Hasta finales de los años ochenta, Internet era utilizada principalmente por investigadores
y académicos estadounidenses, pero en la actual década, desde que empezó a
popularizarse entre todo tipo de personas, ha crecido a un ritmo desenfrenado.

Sin embargo, llevar a cabo un censo en Internet es como intentar contar las cabezas de los
asistentes a una gran manifestación. Teniendo en cuenta la anterior observación, la
población de Internet podría estar entre 10 y 100 millones, más o menos.
Por extraño que parezca, no existe una autoridad central que controle el funcionamiento
de la red, aunque existen grupos que se dedican a organizar de alguna forma el tráfico en
ella. Tampoco pertenece a una entidad privada o gubernamental. La mayoría de sus
servicios y recursos son ofrecidos en forma gratuita a sus usuarios.

Una razón fue la popularidad para consultar información con herramientas como Gopher
y Archie las cuales fueron opacadas con el desarrollo del World Wide Web (WWW) en
1991 por CERN, (European laboratory for Particle Physics).

Mientras se desarrollaban herramientas más sencillas para consultar información, el auge


surgió en 1993 con el lanzamiento de Mosaic, el primer navegador gráfico.

En la actualidad Mosaic, así como sus sucesores como Netscape Navigator permiten que
con solo hacer un click con el mouse en algunas palabras y figuras (llamado hyperlinks)
el navegador lea automáticamente paginas en cualquier computadora conectada en el
WWW, naciendo con esto la palabra que hoy conocemos como Navegar.

Se calcula que el promedio de edad del usuario standard de Internet es de 32 años, y 1 de


cada 10 usuarios es menor de 18 años. Se calcula que 57% de los usuarios son hombres y
43% mujeres a nivel global.

En la actualidad, 30 años después, Internet es ya una realidad que une mas de 16 millones
de redes comunicadas entre ellas por líneas telefónicas, fibra óptica o vía satélite y más
de 60 millones de usuarios, con información circulante equivalente a 40 millones de
novelas de 700 paginas c/u.

El índice de crecimiento, tanto en redes como en usuarios finales, es del doce por ciento
mensual por lo que Internet Society presume que en el año 2020 habrá algo mas de 200
millones de usuarios de Internet.

3. Definición

John Suler señala la existencia de dos modelos básicos de la hipotética adicción a


Internet.

El primero de ellos hace referencia a aquellos sujetos muy aficionados e interesados por
sus ordenadores que utilizan la Red para recoger información, jugar en solitario, obtener
nuevos programas, etc. pero sin establecer ningún tipo de contacto interpersonal (mas que
el necesario para lograr sus propósitos).

El segundo tipo lo constituiría aquellos sujetos que frecuentan los Chats, MOODS
(juegos en línea) y listas de correo. Todos ellos tienen en común la búsqueda de
estimulación social. Las necesidades de filiación, ser reconocido, poderoso o amado
subyacen a este tipo de utilización de la Red. En oposición a ellos, los sujetos del primer
grupo evitan el "caos" interpersonal que puede cualquier canal de IRC. Para ellos la
necesidad de control y la predictibilidad son elementos esenciales.
Cuando el uso de Internet interfiera de un modo significativo las actividades habituales es
cuando podrá ser considerado patológico. Sin embargo la interferencia sobre los hábitos
de vida no es un criterio estable ya que varía tremendamente de unos sujetos a otros,
variando en función de las disponibilidades de tiempo, dinero y de numerosas
circunstancias tanto personales como familiares.
Mark Griffiths (Psicólogo, Universidad de Plymouth) considera que las nuevas
tecnologías son en sí adictivas, presentando patrones comportamentales similares a los
del juego patológico o la bulimia. No obstante debemos considerar las actitudes de este
autor sobre las nuevas tecnologías desde la perspectiva del familiar de un jugador
patológico de maquinas recreativas, que ha publicado algunos trabajos condenando el
juego con videojuegos con argumentos de escasa entidad.

Aproximación diagnóstica.

Pese al escaso y anecdótico bagaje clínico son numerosas las voces que proponen la
inclusión de este supuesto trastorno en los manuales de clasificación (DSM-IV, ICD-10),
aventurando borradores de criterios diagnósticos:
Tolerancia (definida por los siguientes criterios).
Necesidad de incrementar las cantidades de tiempo conectado a Internet para lograr la
satisfacción.
Disminución del efecto con el uso continuado de similares tiempos de conexión.

Abstinencia, manifestada por las siguientes características:


Síndrome de abstinencia.
Cesación o reducción del tiempo de conexión (cuando se han dado períodos de tiempo
prolongados de uso intenso).
Dos o más de los siguientes síntomas aparecen después de unos días y hasta un mes de
haberse producido el punto anterior.
Agitación psicomotriz.
Ansiedad.
Pensamientos recurrentes (obsesivoides) acerca de lo que estará ocurriendo en Internet.
Fantasías o sueños acerca de Internet.
Movimientos voluntarios o involuntarios similares a los que se efectúan sobre un teclado.
Los anteriores síntomas producen malestar o deterioran las áreas social, ocupacional o
cualquier otra área vital.
El uso de Internet o de otro servicio on-line es preciso para aliviar o suprimir los síntomas
abstinenciales.
Se accede a Internet mas a menudo o durante períodos de tiempo mas prolongados de los
que se había planeado.
Existen propósitos persistentes e infructuosos de suprimir o controlar el acceso a la Red.

Se invierte una cantidad de tiempo notable en actividades relacionadas con Internet


(adquisición de libros, pruebas de nuevos browsers, organización del material
descargado, etc.)
Las actividades sociales, profesionales o de recreo disminuyen o desaparecen a causa del
uso de Internet.

Se permanece conectado a pesar de saber que ello supone un problema persistente y


recurrente de tipo físico, social, laboral o psicológico (privación de sueño, conflictos
matrimoniales, negligencia laboral, sentimientos de abandonar a los seres queridos...).

Ivan Goldberg prefiere sustituir el término de adicción a Internet por el de Uso patológico
de Ordenadores, estableciendo los siguientes criterios de diagnóstico:
Cambios drásticos en los hábitos de vida a fin de tener mas tiempo para conectarse.
Disminución generalizada de la actividad física.
Descuido de la salud propia a consecuencia de la actividad en Internet.
Evitación de actividades importantes a fin de disponer de mayor cantidad de tiempo para
permanecer conectado.
Deprivación o cambio en los patrones de sueño a fin de disponer de mas tiempo en la
Red.
Disminución de la sociabilidad que tiene como consecuencia la pérdida de amistades.
Negligencia respecto a la familia y amigos.
Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la Red.
Deseo de mas tiempo para estar frente al ordenador.
Negligencia respecto al trabajo y las obligaciones personales
Correlatos fisiológicos.

Lynne Roberts describió algunos de los correlatos fisiológicos relacionados con el uso
intensivo de Internet, aunque no iguala necesariamente estas reacciones con la adicción
en su sentido patológico.

Respuesta condicionada (aceleración del pulso, incremento de la TA) a la conexión del


módem.

Estado de conciencia alterado durante largos períodos de tiempo, con una total
concentración en la pantalla, similar al de la meditación o del trance (hipoprosexia).

Sueños que aparecen en forma de "Scroll".

Irritabilidad importante cuando se es interrumpido por personas o circunstancias de la


vida real mientras se está sumergido en el ciberespacio.

Sarah Lawrence editora de la revista educativa "Taken Children Seriously" afirma que
navegar en la Red no se caracteriza por la repetición irracional de una conducta
destructiva, como es el caso de las verdaderas adicciones. Señala como la valoración del
tiempo de conexión puede ser una variable engañosa (estudiada desde un punto de vista
únicamente cuantitativo).

La cruzada del propio Ivan Goldberg o la de Kimberly Young requieren elevados tiempos
de conexión a Internet, así como muchas horas dedicadas a actividades relacionadas con
la red, siendo estos aspectos criterios de diagnóstico del IAD. ¿Sería legítimo
considerarlos a ellos como adictos?
Hasta la fecha no existe un perfil bien definido del usuario adicto a Internet, en general se
trata de sujetos jóvenes, preferentemente varones, con un elevado nivel educativo y
hábiles en el uso de la tecnología. Se especula con la existencia de un subgrupo de
usuarios caracterizado por la timidez, que encuentra en el ciberespacio la posibilidad de
liberarse de la ansiedad producida por las relaciones sociales cara a cara, ganando en
autoconfianza, dado el relativo anonimato que Internet proporciona.

El Instituto para el Estudio de las Adicciones (IEA) se ha ocupado de describir qué tipo
de personas son las que tienen más probabilidades de sufrir este tipo de dependencia. Las
personas que padecen depresión, desorden bipolar, ansiedad, baja autoestima, o han
padecido anteriores adicciones son las más vulnerables, según el IEA.

4. Opiniones profesionales relacionadas.

El catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco (Madrid), Enrique


Echeburúa, advierte que el uso anormal de Internet puede crear adicción y recomienda
que la conexión a la red no se prolongue más de dos horas diarias. En una entrevista
concedida a Efe, Echeburúa aseguró que el colectivo más vulnerable son personas
introvertidas, con baja autoestima y con una vida familiar pobre "por lo que corren más
riesgo de experimentar conductas adictivas a la red informática". "Estas personas explica
Echeburúa encuentran en el ordenador algo que les da cosas y no les pide nada a cambio
y, además, la máquina tampoco les valora si están teniendo un comportamiento correcto o
no, por eso, estos usuarios de Internet son capaces de crear un mundo virtual que les
compensa de la insatisfacciones que tienen en el mundo real".

Para el catedrático de Psicología, que actualmente está realizando un estudio sobre la


adicción a las redes informáticas, el perfil de "usuarios adictos" se completa con el
colectivo de los internautas jóvenes de un nivel cultural medio que disponen de tiempo
libre, ciertos conocimientos de informática e inglés y que viven en grandes ciudades.
Echeburúa definió a los adictos a la red como "aquellos usuarios que aumentan su
dependencia al ordenador hasta

aislarse de su entorno e ignorar otros aspectos de la vida cotidiana". "Un claro ejemplo de
adicción es cuando una persona no recurre a la red para obtener información si no como
una forma de huir de sus problemas cotidianos o cuando sufre una necesidad imperiosa
de ejecutar lo que le apetece con una pérdida de control importante", aseguró el
psicólogo. Señaló que los síntomas más frecuentes de los afectados por esta adicción son
la privación de sueño para "engancharse" a la red, el descuido de otras actividades
importantes (como el tiempo para la familia o las relaciones sociales) y el hecho de
pensar constantemente en la red cuando no se está conectado a ella.

Hay dos aspectos que son importantes en todo tipo de adicción, explicó Echeburúa, "lo
que se conoce como tolerancia (el adicto necesita cada vez más tiempo en la red para
experimentar el mismo grado de satisfacción) y el síndrome de abstinencia, que se
manifiesta en una pérdida de control que provoca la aparición de 'tics' motores en los
dedos en relación con el teclado del ordenador cuando no se está conectado".

Distinguir lo que es el uso normal de Internet de lo que es una adicción, no abandonar


ninguna afición por el uso del mismo, mantener las relaciones sociales y familiares sin
dar prioridad al contacto con la red, son algunos de los "límites de autocontrol" que
Echeburúa recomendó a los usuarios de las redes informáticas.

El profesor de Psicología, que definió la red de Internet como un instrumento


"extraordinariamente útil", aconsejó, en el caso de tener dificultades de autocontrol,
solicitar la ayuda de un profesional.

Echeburúa agregó que en los próximos años aumentará el número de adictos a la red
informática, "ya que el 'boom' de Internet no ha entrado todavía en España" y añadió que
en Estados Unidos ya se han creado grupos de apoyo para adictos a Internet, que se
ofrecen desde la propia red.

Según el siquiatra Nathan Shapira, del Colegio de Medicina de Cincinnatti, "no es claro
si el problema relacionado con Internet debería ser considerado como un desorden o sólo
como un síntoma de un problema más serio, o si el caso es que un desorden pueda
provocar la adicción a Internet".

El doctor Shapira y sus colegas estudiaron a 14 personas que habían pasado tanto tiempo
navegando en Internet, que estaban enfrentando problemas tales como la ruptura de sus
relaciones de pareja, pérdida del empleo y expulsión de la institución educativa entre
otros.

Dice el estudio que un hombre de 31 años pasaba más de 100 horas semanales en línea,
ignorando a familiares y amigos y descansando sólo para dormir. Otro caso es el del
estudiante de 21 años que fue expulsado de la universidad por no ir a sus clases. Después
de una semana, los guardias de la universidad lo encontraron en el laboratorio de
computación del campus, en donde había estado conectado a la red durante siete días
consecutivos; algunos incluso confesaron que usaban Internet como un sustituto para la
bebida o las drogas. El grupo, cuya edad media era de 35 años, admitió que la medicación
suministrada para mitigar la ansiedad les ayudaba a controlarse. Vemos pues que Internet,
ahora que empieza a implantarse masivamente, puede tener consecuencias inesperadas
sobre la sociedad.

Las personas que navegan demasiado tiempo en Internet tienen la tendencia a sufrir
desórdenes psicológicos, tales como la maniaco-depresión, según este estudio. El
tratamiento de tales desórdenes podría ayudarlos a combatir esa urgencia de querer estar
en línea.

Estar ‘afiebrado’ a Internet no es reconocido como un desorden, pero según el doctor


Shapira, "el uso excesivo de Internet por parte de los estudiados puede clasificarse como
un desorden de control de impulsos, en la misma categoría del cleptómano o el
comprador compulsivo". De hecho, el doctor se refirió a este desorden como
"Internetmanía" o "redmanía" más que considerarla una adicción.

Lo que sí preocupó al doctor Shapira fueron otros casos que se dieron entre los adictos a
Internet objeto del estudio.- Nueve de los 14 estudiados presentaban maniaco-depresión
al momento de la entrevista, y 11 la habían tenido en algún momento de sus vidas.- La
mitad sufría desórdenes de ansiedad tales como "fobia social", considerada como un
miedo persistente y sin razón a "hacer el oso" en público.- Tres sufrían de bulimia o
glotonería, y seis más tuvieron problemas de hábitos de alimentación alguna vez en sus
vidas. - Cuatro tuvieron estallidos incontrolables de ira o ganas de comprar, y la mitad
reportó haber tenido esa situación antes. - Ocho habían abusado del alcohol u otras
sustancias en algún momento de sus vidas.

"Hablar de hipotéticas enfermedades constituye un acto claro de sensacionalismo y


alarma innecesaria" Según Alberto Estallo, psicólogo del Instituto Psiquiátrico de
Barcelona, nos encontramos ante un fenómeno de relativa novedad y muy escasa
investigación, " por lo que la actitud recomendable es la de una exquisita prudencia y
hablar de hipotéticas enfermedades constituye un acto claro de sensacionalismo y alarma
innecesaria". En opinión de Estallo, para poder hablar con autonomía de ciberadicción
debe existir un abuso del recurso en cuestión y unas condiciones de tolerancia y
dependencia. Cada vez es necesario un uso mayor y si no es así el sujeto experimenta
síntomas similares a la abstinencia. Estallo insiste en que tampoco es posible hablar de
adictos a Internet en general, ya que la red ofrece múltiples recursos y servicios. "Se han
descrito pocos casos y casi en su totalidad tienen problemas con los chats u otros recursos
que cumplen con la condición de interactividad a tiempo real", añade.

En opinión del doctor Jesús A. Lacoste Director del Instituto para el Estudio de las
Adicciones (IEA)actualmente hay más de moda que de realidad sobre este tema. La
'ciberadicción' va a ser un problema que en el ámbito profesional, psicólogos y
psiquiatras, tendrán que tratar en las consultas porque, en la medida que Internet se vaya
extendiendo también habrá más personas con problemas derivados de un uso inadecuado
de Internet.

Podríamos definir la adicción a Internet como la pérdida del control frente al uso racional
de Internet. Para esto habría que valorar una serie de parámetros como puede ser el nivel
de interferencia y de distorsión en la vida personal, familiar y profesional del individuo.
Por ejemplo, si una persona se pasa horas y horas conectada, desatendiendo obligaciones
familiares, personales y profesionales de forma reiterada, podíamos estar entrando en una
situación de adicción.

Si, además, esa persona no sólo pasa muchas horas, sino que el resto de actividades de su
vida gira en torno a su conexión a Internet, es otro síntoma de que puede estar
generándose un problema adictivo. En el caso de que una persona piense constantemente
en Internet y toda su vida gire en torno a la red, debe aparecer la señal de alarma porque
puede aparecer un problema de adicción.
El uso de Internet puede generar trastornos en el comportamiento. En este sentido,
podemos considerar Internet como una nueva adicción. Hay que tener en cuenta que el
control de los impulsos está muy implicado en todo tipo de adicciones y a veces, cuando
se usa Internet de forma desproporcionada, perdemos el control sobre nuestro propio
impulso y podemos llegar a desarrollar una auténtica adicción.

En opinión de José María Prieto, profesor titular de Psicología de la Universidad


Complutense de Madrid y especialista en las reacciones psicológicas del hombre frente a
las máquinas, el tratamiento para los adictos a Internet es relativamente sencillo, ya que
se trata de cambiar sus esquemas de vida. Pero la verdadera cuestión, según este
psicólogo, es llegar a saber que problemas le han llevado a esa situación, ya que tras esta
adicción se esconden problemas más graves. Por ejemplo y en relación una noticia
publicada en la prensa sobre una mujer norteamericana que perdió la custodia de sus hijos
por su desmedida adicción a Internet, este especialista comentó a Efe que en España se ha
registrado ya algún caso parecido. Este caso, relató, estaba también protagonizado por
una mujer que llegó a desinteresarse de sus hijos, y el problema de fondo era que sentía
un profundo rechazo por su marido.

Los adictos a Internet, concluyó este psicólogo, se reconocen por varios síntomas como el
exceso de irritación si el sistema de conexión falla o el interés desmesurado en escribir
mensajes y responder a los recibidos, además del tiempo desmesurado invertido a lo largo
del día en Internet y el hecho de que pospongan, una y otra vez, la última desconexión del
día. Y es que, y de acuerdo con el psicólogo clínico Pedro Rodríguez, el primer gran
problema que se plantea con esta adicción, igual que con las de otro tipo, es que el sujeto
sepa que es adicto. En sus declaraciones a EFE, este último especialista también señaló
que el verdadero problema está en conoce las causas que han llevado a la persona a esta u
otra adicción y indicó que existe, no obstante, un perfil de personas propensas a cualquier
tipo de adicción. Estas personas, concluyó, suelen tener expectativas muy altas acerca de
lo que se espera, en general, de las cosas de la vida y son muy dependientes, en el sentido
de que necesitan agarrase siempre a algún objeto o actividad que le satisfaga.

Greenfield, un psicólogo de West Hartford, Connecticut, ha llevado a cabo este estudio


conjuntamente con ABC News. Ha recogido 17,251 respuestas a un cuestionario sobre el
uso de Internet distribuido a través de la página web ABCNEWS.com. El cuestionario
contenía preguntas parecidas a las que se usan en cuestionarios para ludópatas. Un tercio
de los encuestados respondieron que usaban Internet para escapar de sus problemas.

Los investigadores hablan de subdividir la adicción a Internet en diversas categorías,


según a qué cosas estén enganchados los usuarios. Matrimonios que se rompen, niños con
problemas, infractores de la ley, personas que gastan demasiado dinero. Lo veo en los
pacientes que trato", declara David Greenfield, el autor de este estudio. "Hay un poder de
atracción en la red diferente a todo aquello con que nos hemos enfrentado hasta ahora",
dice Greenfield.
Estos descubrimientos, expuestos en la reunión anual de la Asociación Americana de
Psicología, apoyan la tesis de que existe un desorden psicológico que consiste en el uso
adictivo de Internet. Kimberly Young, que está investigando en este campo, afirma que
este último estudio es tan amplio que añade legitimidad a la idea de que existe un tipo de
adicción a Internet.

5. Investigaciones que sostienen el IAD.

Dra. Kimberly S. Young (1996) (Universidad de Pittsburgh -Bradford)

"La aparición de un nuevo trastorno mental"(Young, 1996). Con este título publica los
resultados de un estudio cuya conclusión es la existencia de un trastorno por dependencia
de Internet similar al juego patológico.

La autora parte de la existencia de la dependencia a los ordenadores y la dependencia a


los videojuegos, además de aceptar en un rango de igualdad (con las clásicas) todo tipo
de dependencias.

Adapta los criterios del juego patológico a términos relacionados con Internet, sin
introducir ninguna otra modificación, de modo que si se cumplían los criterios positivos
en cuanto a su numero se aceptaba un diagnostico de dependencia a Internet.

La autora reclutó los sujetos de su muestra poniendo anuncios en los grupos de noticias
de Usenet y en los campus de universidades y otros centros de enseñanza.

El grupo experimental (adictos a Internet) estuvo formado por 157 varones y 239
mujeres.
La edad media para los varones fue de 29 años y 43 para las mujeres con un nivel
académico de 15, 5 años de escolarización.
El 42% de la muestra estaba formado por desempleados (amas de casa, discapacitados,
jubilados o estudiantes).
El grupo de control estaba formado por 64 varones y 36 mujeres con una edad media de
25 años para los varones y 28 para las mujeres y su nivel educacional de 14 años.
El tiempo invertido en Internet por los sujetos del grupo experimental fue 38,5
horas/semana. Para obtener estas cifras se resto el tiempo de conexión que tenía una
justificación laboral o académica.

Los recursos mas utilizados por los sujetos de este grupo fueron los chats y MUD’s
(Juegos en línea), en tanto que el grupo de control utilizó mayoritariamente la Web y el e-
mail.

La mayor parte de sujetos del grupo experimental reconoció tener problemas moderados
o severos en las áreas familiar, laboral, académica y de la salud secundarios a su uso de la
Red (la autora no especifica como se realizó la valoración de estos problemas).

La autora señala que un porcentaje importante de sujetos que se consideraba


completamente atrapado por la Red, no tenía ninguna intención de disminuir o eliminar
esta conducta. Otro grupo importante de sujetos había realizado diversos intentos por
reducir sus tiempos de conexión sin resultados positivos, viéndose obligados a tomar
decisiones drásticas cuando las consecuencias de esta conducta se volvían insostenibles
(deshacerse de sus módems, cancelar sus cuentas de acceso o incluso desmantelar toda la
instalación informática). Cuando esta circunstancia se producía aparecía un intenso deseo
("Craving") similar al de otras adicciones.

La autora de este trabajo mantiene y dirige un sitio WEB en el que se ofrece tratamiento
para todo tipo de dependencias psicológicas a través de Internet.

Su estudio quizá sea el de mayor extensión y se compone de un cuestionario cuya


impresión ocupa la nada despreciable cantidad de 33 páginas. Sin embargo por el
momento no es fácil encontrar datos acerca de la explotación de este enorme
cuestionario.

Este trabajo se estructura en las siguientes partes:


1. Patrones conductuales de uso de Internet.
2. Perfil de personalidad.
3. Razonamiento.
4. Escala de depresión.
5. Escala de búsqueda de sensaciones.
6. Datos demográficos.

K.S.Young considera que una persona presenta el IAD si responde modo afirmativo a
cuatro o más de los siguientes ítems.
¿Se siente preocupado por lo que ocurre en Internet y piensa frecuentemente en ello
cuando no está conectado?
¿Siente la necesidad de invertir más y más tiempo conectado para sentirse satisfecho?
¿Es incapaz de controlar el uso de su conexión?
¿Se siente inquieto o irritable cuando intenta disminuir o eliminar sus salidas al
ciberespacio?
¿Se conecta para escapar de sus problemas?
¿Miente a sus familiares y amigos en lo relativo a la frecuencia y duración de sus
conexiones?
¿Corre el riesgo de perder una relación importante, un trabajo, una oportunidad
académica o su carrera por su uso de la Red?
¿Sigue conectándose después de pagar facturas importantes por sus conexiones?
¿Cuándo pasa un tiempo sin conectarse se siente más malhumorado, irritable o
deprimido?
¿Permanece conectado durante mas tiempo del que inicialmente pensaba?

Entre los signos de alerta respecto a posibles problemas con el uso de la Red menciona:
Comprobación compulsiva del correo electrónico.
Tendencia reiterada a anticipar la próxima conexión a la Red.
Quejas de terceros respecto a que se invierte mucho tiempo conectado.
Quejas de terceros respecto a que se gasta demasiado dinero en conexiones a Internet.
La Dra. K.S. Young se ha limitado a publicar, por el momento, un artículo en el que
presenta el caso de una mujer de 43 años, sin antecedentes de trastorno adictivo, que
"demuestra" como las personas no orientadas a la tecnología pueden presentar problemas
con Internet. Se espera que presente sus resultados en el verano de 1997 en el Congreso
de la APA (American Psychological Association).

Ha fundado el Centro para el "Tratamiento de la Adicción On Line" (Center for Online


Addiction) en la WWW.

El resto de referencias a este trabajo no son mas que declaraciones de la autora sobre el
potencial peligro de "la Red". ("Es una enfermedad más real que el alcoholismo").

Viktor Brenner (1997). (Marquette University Counseling Center and SUNY-Buffalo.


Milwaukee, WI)

Como primer paso a la definición y aceptación del IAD o entidades afines se plantea la
necesidad de conocer los hábitos reales de utilización de la Red de la comunidad
cibernauta (su trabajo no se limita a la población estadounidense).

Diseñó un cuestionario en el que además de los datos de filiación, incluía 32 ítems


relacionados con cuestiones extraídas de los criterios de abuso de sustancias del DSM-IV,
reformuladas en dirección a las dificultades para organizar el tiempo adecuadamente.
Además se añadieron cuatro ítems orientados a valorar la posibilidad de respuestas al
azar.

El formulario obtuvo 408 accesos desde 25 países que supusieron 185 cuestionarios
válidos.

La edad media fue de 32 años (sd=10.5), el nivel académico medio de 15 años de


escolarización (sd=2,6), permaneciendo conectados un promedio de 21 horas semanales
(sd=14). Cabe destacar que un 17% de la muestra reconoció permanecer conectado 40 o
más horas semanalmente.

El 32% de sujetos eran solteros, el 20% casados y el 38% divorciados.

La antigüedad media en Internet fue de 24 meses (sd=22.0) con un 24% de sujetos que
tenían menos de 6 meses de antigüedad y un 11% con mas de 5 años.

El autor incide en que esto estudios representan a un subgrupo de navegantes compuesto


por personas interesados en conocer el impacto de Internet en la sociedad. Por el
contrario subdimensiona a aquellos grupos que buscan la relación interpersonal directa y
que suelen ser usuarios de chats u otros recursos interactivos, por otra parte estos sujetos
–considera- son los más propensos a presentar problemas de alcance clínico.

El tiempo habitual de conexión por semana se sitúa alrededor de las 20 horas y


eventualmente algo más. Prácticamente el 50% de la muestra reconoce alguna incidencia
en su trabajo, pero menos del 10% han tenido problemas de relevancia con sus jefes o
tutores académicos.

Respecto a las conductas de riesgo cabe destacar que casi el 40% de los sujetos han dado
algún paso encaminado a conocer en el mundo real a alguien que solo conocían en la red,
sin embargo muy pocas de estas acciones han cristalizado en conductas de riesgo (P. Ej.
nuevas parejas sexuales), resultando la mayoría de relaciones establecidas de carácter
laboral o escolar.

Considera que hay un subgrupo de usuarios a quienes la Red les ha producido una serie
de problemas no objetivables en la mayor parte de la muestra.

El autor considera que antes de aceptar el concepto de Adicción a Internet debe


investigarse exhaustivamente su realidad y deben solventarse problemas metodológicos
importantes derivados del hecho de obtener la información de voluntarios de la Red que
representan solo a subgrupos muy específicos, iniciados en estos temas y con un elevado
consumo secundario a sus intereses generales.

El cuestionario que se diseñó para realizar el estudio se denominó IRABC (Internet-


Related Addictive Checklist).
Empieza con una serie de preguntas orientadas a obtener datos de filiación y
demográficos (edad, sexo, educación, antigüedad en Internet y tipo de conexión). El
cuestionario de conductas adictivas constaba de 32 cuestiones derivadas del abuso de
sustancias, tal y como el DSM-IV lo define, adaptadas al uso de Internet. La mayor parte
de estas preguntas se orientaron hacia las dificultades en organizar el tiempo
adecuadamente.

Se incluyeron también dos tipos adicionales de preguntas; tres estaban orientadas hacia el
freeware, intentos gubernamentales por controlar la Red y recursos para adultos. Cuatro
ítems mas estaban orientados a controlar la posibilidad de respuestas al azar (escala de
infrecuencia de Jackson, 1974).

Instituto Federal Suizo de Tecnología (1996).

Egger y Rauterberg realizan un estudio similar al de Viktor Brenner. Se basó en un


cuestionario instalado en una pagina Web, durante cuatro semanas. Se recogieron 450
cuestionarios considerados válidos, con origen, -la mayor parte- en Suiza.

El grupo estuvo compuesto por un 84% de varones, con una media de edad de 30 años y
con una formación de nivel secundario en un 55% de los casos.

Nuevamente los autores reconocen el sesgo que supone esta forma de recoger la
información puesto que los sujetos interesados en las actividades de mayor potencial
adictivo (Chats y juegos en red) no necesariamente invierten cantidades de tiempo
importantes en la navegación por la WWW.
Este trabajo cuenta con la particularidad de que se realizaron comparaciones entre un
grupo experimental compuesto por "adictos a Internet" y un grupo de control formado
por sujetos cuya conducta en la Red se consideraba normativa. Cabe destacar que la
asignación a uno u otro grupo se realizó basándose en la respuesta dada por los
participantes a la pregunta "¿Se considera Ud. Un adicto a Internet?. Este procedimiento
supone que no existe un concepto de dependencia objetivo que sirva de guía, puesto que
cada sujeto interpreta el termino "adicto" desde su propia perspectiva. Esta claro que en
este grupo se concentrara un elevado número de usuarios de alta frecuencia si bien ello
no debe necesariamente igualarse con la situación de dependencia. Además se creó un
tercer grupo integrado por aquellos sujetos que optaron por la opción "no sé" a esta
pregunta.

Evidentemente esta característica constituye tanto el punto innovador de este trabajo


frente a los demás como el principal punto débil ya que no se puede considerar como
criterio suficiente y objetivo el de la propia percepción de los sujetos. Es sabido como los
jugadores de videojuegos tienden a sobrestimar el tiempo que pasan ocupados en esta
actividad. Es posible que algo similar ocurra con los sujetos mas interesados en Internet,
a la vez que podemos suponer que los sujetos cuya actividad resulte extremadamente
intensa puedan minimizar su valoración. Pese a ello se consideró que el 10.6% de sujetos
que formaron la muestra se adscribía a este grupo.

Las comparaciones se realizaron basándose en tres grupos:


IA (grupo de adictos)
DK (grupo que no contesta a esta pregunta)
NA (grupo de no adictos)

Se obtuvieron diferencias significativas en los siguientes aspectos:

Respecto a los temas de naturaleza social los sujetos del grupo IA demostraron conocer a
mas gente en la Red y sentirse mas perjudicados en su trabajo, finanzas o vida social que
los