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Antropología Filosófica.

Material de clase. Prof. María E. Radici


Fuente: A.Carpio. Principios de Filosofía

EDMUND HUSSERL (1859-1938) EL METODO FENOMENOLÓGICO


Situación. Mediados del Siglo XIX.
Fracaso de la filosofía: los filósofos no se ponen de acuerdo. Se independiza la
Psicología. Las ciencias alcanzan un gran desarrollo. Surge el positivismo.
El positivismo “no reconoce otros entes fuera de los entes que nos suministra la
experiencia sensible, reduce todo ser y toda verdad a los de los hechos naturales”
(naturalismo).Asimila la lógica y la teoría del conocimiento a Psicología;
conocimiento=proceso=hecho psíquico (psicologismo).
Filosofía: queda reducida a metodología del conocimiento científico=sierva de las
ciencias
Husserl se opone a estos planteos, es decir a toda clase de reduccionismo (asimilación de
algo a una esfera que no le pertenece).

La filosofía como ciencia estricta. Importancia del método


Husserl se propone alcanzar la aspiración de que la filosofía se constituya en saber
riguroso y objetivamente válido, acerca del fundamento último de todas las cosas y de toda
vida práctica.
Pero aún no es ciencia, porque: 1) No posee un “contenido doctrinario teórico
objetivamente fundado”, por tanto válido para todos,
2) Lo que hay es “literatura”: seudo exponer, seudo
criticar, diferentes “puntos de vista”;
3) es necesaria una reforma total de la filosofía que
la convierta en ciencia constituida a partir de una fundamentación absoluta, que la haga una
ciencia estricta.
Por eso se propone “ir hasta las últimas raíces de las cosas” (rizómata pantón), ya que es
“ciencia de los orígenes y ciencia radical” (revolución cartesiana=Descartes).

Crítica del psicologismo: Se confunden los procesos psicológicos, como los actos del
pensar, etc, que son hechos (sucesivos y temporales) con las leyes y principios lógicos
(contenido del pensar, significaciones) que son entes ideales.
A nivel psicológico: relativismo (depende de cada individuo)
A nivel lógico, los principios se establecen apodícticamente-de manera universal y
necesaria, sin que pueda admitirse excepción alguna.
Crítica a Descartes: En tanto se parte de supuestos no se puede encontrar el fundamento
absoluto.

La “Idea de ciencia”: Para Husserl la “idea” de ciencia “envuelve dos exigencia


fundamentales: la de fundamentación y la de sistematización”:
Fundamentado: que cada afirmación vaya acompañada de un justificación suficiente
que en cada caso se pueda “dar razón”
que se pueda poner esa fundamentación al alcance de todos
Por eso: remite a la evidencia, al momento mismo en que el objeto se muestra tal
como es porque la evidencia es “la experiencia del ente y de lo que él es, un llegar a ver con
el espíritu las cosas mismas”, la presencia misma de aquello de que se trata.
Por tanto, si la filosofía ha de ser ciencia radical, ciencia primera, tendrá que constituirse
como fundamentación primera o radical.
Sistematizado: implica orden en el saber, conexión lógica de los conocimientos,
organización racional
Por tanto, la filosofía tendrá que realizar la unidad sistemática y universal de todo saber.

Principio de la exención de supuestos


Para llegar al fundamento primero, la filosofía deberá eliminar todos los supuestos y sub-
supuestos, y por tanto el principio fundamental es el principio de la falta de supuestos. Se
procederá, entonces a la eliminación de todos los prejuicios ya que “la filosofía requiere
una crítica universal y absoluta, que a su vez tiene que empezar por crearse un universo de
absoluta exención de prejuicios, absteniéndose de tomar toda posición que pretexte la
existencia de cualquier realidad”.
Husserl propone ir “a las cosas mismas”, a lo dado en cuanto tal, a los fenómenos.
Fenómeno es “lo que aparece”, “lo que se muestra” (fainómeno).
Husserl pretende atenerse a lo que la experiencia muestre, pero experiencia en sentido
amplio, (no sólo sensible).
El conocimiento en que se presenta la cosa misma es la intuición: en ella algo se muestra
tal como es. Así “todo lo que se nos brinda originariamente en la intuición hay que tomarlo
simplemente como se da, pero también sólo dentro de los límites en que se da”.
Tal como se da quiere decir sin deformarlo. El objeto puede ser “real” (sensible), o ideal o
irreal, o también imaginario; lo importante es atenerse a lo que en cada caso se da, y tal
como se da.
Por experiencia se entiende entonces el contacto con la cosa, la presencia misma de ésta,
el estar junto en una relación de familiaridad.

Método fenomenológico.
La Explicación: no puede ser un procedimiento apto para la filosofía pues en la
explicación paso de lo dado, del fenómeno mismo (caída de la piedra), a algo que no está
dado, que no es el fenómeno, o sea a la ley. La explicación reposa en supuestos: supone la
ley.
Por tanto, sólo será admisible un método que se ajuste al conocimiento directo,
inmediato, a la intuición. En la intuición la cosa misma está presente “en persona”. El
método consistirá entonces en la descripción.
Descripción es tomar nota, exponer ordenadamente las determinaciones de algo, sin quitar
ni alterar nada a lo dado, dejando que el fenómeno muestre lo que es.
Pero es necesario diferenciar descripción empírica (hechos) y descripción eidética
(esencias).

HECHO ESENCIA (eidos)


Individual universalidad
Temporal intemporalidad
Espacial inespacialidad
Alterable inalterabilidad
Contingente necesidad
Modo de ser: real=sensible Modo de ser: ideal o irreal
Conocimiento fáctico, o empírico Conocimiento apodíctico

El descubrimiento de la esencia (Wesen- eidos), evita el riesgo de caer en el empirismo, o


sea, reducir todo conocimiento a conocimiento sensible.
Señala Husserl que “al sentido de todo lo contingente es inherente tener precisamente una
esencia y por tanto un eidos que hay que aprehender en su pureza”. Ya que todo objeto,
aunque sea individual y se dé sólo una vez, tiene su índole peculiar su dosis de predicados
esenciales. En todo hecho se revela, además del aspecto sensible, un aspecto inteligible,
racional.
Pero para Husserl la “idea” no es una realidad en sí independiente del pensamiento, ni al
modo platónico, o aristotélico (en las cosas sensibles), ni un mero nombre (nominalismo,
Hume). La esencia es algo objetivo, es decir no librado al capricho, algo que hay, pero con
un modo de ser sui generis.
La filosofía, para ser ciencia, ha de ser ciencia eidética descriptiva. Pero es necesario
ver cómo se alcanza el conocimiento eidético.

La intuición eidética. El método de las variaciones.


Todo “qué” propio de un hecho “puede trasponerse en idea” de modo tal que “lo intuído
en este caso es la correspondiente esencia pura o eidos”. ¿Cómo desprender la esencia del
hecho e intuirla en su pureza? Mediante la reducción eidética.
Reducir significa dejar algo de lado, ponerlo entre paréntesis, dejarlo fuera de
consideración. Y lo que hay que poner entre parentesis es todo lo fáctico, para que quede
lo esencial.
En la reducción hay dos momentos:-se deja algo de lado, se realiza la epojé
-hay algo que queda, que se toma en cuenta: la esencia

Hay que poner entre paréntesis: a) todo factor subjetivo que el investigador pudiera
proyectar . La actitud del fenomenólogo es atenerse “a las cosas mismas” (objetividad)
b) todo factor teorético (teorías acerca de)
c) lo que la tradición o la historia hayan enseñado al
respecto.
Pero todavía hace falta reducir más: dejar de lado lo accidental, y para eso se recurre al
método de las variaciones libres. Se parte de un objeto cualquiera y se procede a variar
libremente, en la fantasía, sus caracteres, hasta que llega el momento en que encuentro algo
que no puedo variar, porque si lo hiciera el objeto desaparecería: ese algo que resiste la
variación es una nota o carácter esencial. (ej. del color: superficie)
La esencia se delata en la invariante que se mantiene en las variaciones.
La forma universal necesaria sin la cual algo como tal cosa sería impensable es la
invariante que determina sus límites a la variación.
Por eso es necesario atender a las conexiones entre las distintas notas, ya que no es que
“de hecho” vayan juntas, sino que no pueden separarse, ya que al eliminar una se elimina
también la otra.

La intencionalidad: Es la propiedad fundamental y universal de la conciencia, consistente


en ser ésta conciencia de algo (cogito-cogitatum).
Pero la intencionalidad, más que una propiedad es la conciencia misma, que intenciona,
que consiste en un haz de intenciones.
Afirma Husserl: cogito-cogitatum (qua cogitatum): pienso lo pensado en cuanto pensado.
La intencionalidad es esa referencia al objeto, y no puede haber referencia sin lo “referido”.
La intencionalidad -la conciencia- consiste entonces en algo así como una “mirada que
irradia el yo puro y se dirige al “objeto” que es el respectivo correlato de la conciencia”.
Pueden distinguirse: el ACTO/COGITO/NÓESIS, y el OBJETO/COGITATUM/NOEMA

La nóesis es entonces el acto de conciencia, el modo de la conciencia en que se constituye


el nóema; la nóesis es el acto de donación de sentido (Sinngebung), el nóema es el sentido
(Sinn)
A cada modo de la conciencia corresponde un tipo diferente de nóema. La percepción es
el modo de darse de los objetos reales (sensibles), la estimación, el de los valores, etc.

La actitud natural y la reducción fenomenológica. Superar la actitud natural


Sin embargo, la Fenomenología no es ontología, ya que toda ontología se mueve en el
nivel de lo que Husserl llama la “actitud natural” o mundana, actitud alimentada de
múltiples supuestos. Toda esencia, todo sentido o significación y el mundo mismo como
totalidad de sentido suponen un sujeto para el cual ese sentido es sentido. Aún no se llega a
la actitud fenomenológica.
La actitud natural es la actitud corriente y cotidiana: me encuentro en el mundo,
orientado hacia ese mundo. Percibo las cosas y los otros hombres, me los represento, siento,
etc. Estoy en actitud directa, dirigido a las cosas. A su vez, es un mundo de valores y
bienes, un mundo práctico. El mundo está “ahí delante”. Lo describo, lo comparo, distingo,
obtengo datos, me agrada o desagrada, me alegra o no, etc.
El mundo está presupuesto “está siempre ahí como realidad”. A esta creencia en la
realidad del mundo Husserl la denomina tesis general de la actitud natural. Es la actitud
ingenua o precientífica de la vida diaria, y también la actitud de las ciencias particulares, es
la actitud directa.
La superación de esta actitud es necesaria, para superar la posibilidad de la duda y a su
vez el dogmatismo. Y es poniendo entre paréntesis la existencia (reducción
fenomenológica) como se llega a la actitud fenomenológica.
Así, la fenomenología es investigación de los fenómenos puros, ciencia descriptiva de las
esencias de la conciencia pura.

Para la Antropología filosófica el método fenomenológico ha sido un modo de acceso al ser


humano, tanto del propio Husserl (La crisis de las ciencias europeas), Edith Stein
(Antropología filosófica), Merleau Ponty (Fenomenología de la percepción), Landgrebe,
Levinas, Scheler (modificado), los pensadores existencialistas, y aún Heidegger y muchos
otros. Aunque muchos de ellos no coincidan con la Filosofía de Husserl en general.
En particular, ha resultado un modo de acceso al cuerpo humano y su peculiaridad, como
el fenómeno en el que se da lo humano.