You are on page 1of 3

CAMBIO CLIMATICO EN LA CIUDAD DE CARTAGENA DE INDIAS, D. T.

Y C

Resulta contradictorio que una de las ciudades turísticas y más visitadas de Colombia (en temporada
alta aproximadamente 450.000 turistas, de ellos, 179.176 en vuelos nacionales y 29.451, en
internacionales, según el Sistema de Información Turística de Cartagena de Indias, Sitcar. 08 de
enero de 2016.) no disponga de las herramientas necesarias para soportar los estragos de la
naturaleza. En la actualidad se encuentra inmersa a padecer los efectos del cambio climático, por
esta razón y apoyados en diferentes estudios “el corralito de piedra” entró a la lista de las ciudades
que padecerán este fenómeno.

“El cambio climático ocasionará un crecimiento de 2 a 5 milímetros anuales del nivel marino, lo que
significa que afectaría directamente la joya de la corona de esta ciudad: su centro colonial,
construido hace 400 años” VICENTE ARCIERI, V. (01 de Mayo de 2016) La amenaza del mar en
Cartagena. El Heraldo. Lo resaltado anteriormente expone la preocupación de cierta parte de la
ciudad que de alguna manera u otra quiere seguir conservando uno de sus mayores tesoros, como
lo es su centro colonial, el cual se podría encontrar sumergido si no se disponen de las soluciones
necesarias para contrarrestarlo en las aguas del mar Caribe. Cabe resaltar que mediante visitas
realizadas por la ONU a la ciudad de Cartagena, se permitió analizar la posibilidad inminente que
dicho acontecimiento pueda suceder en los próximos años.

El estudio ‘Cartagena competitiva y compatible con el cambio climático’, Plan 4C, indica que hubo
variaciones en el nivel del mar de 15 y 22 centímetros en los últimos 100 años y que pueden
esperarse aumentos de 2 a 5 milímetros por año.

Escenas como la ocurrida hace dos años aproximadamente donde un torrencial aguacero provocó
la inundación dramática el centro histórico (ver imagen 1). Obligó a cientos de personas a salir de
sus sitios de trabajo en objetos flotantes. Las aguas subieron más de medio metro en varios sectores,
esto hace pensar que dicho título de ciudad en riesgo es un llamado de atención de manera urgente
a crear algún sistema que mitigue el efecto tan perjudicial que trae el cambio climático consigo,
principalmente afectando la economía de la ciudad y de paso sus apreciados patrimonios.
Imagen 1. Inundación en el centro histórico de la ciudad de Cartagena. Fuente: El Heraldo

Por consiguiente, una de las zonas que ya se vio afectada y aun no se tomaron las medidas
necesarias es el barrio de Bocagrande, de esta manera, se podrían generar perdidas principalmente
económicas por ser este el sector turístico y residencial más importante de la ciudad. Es de analizar
que por la intervención del hombre en la naturaleza se pueden disfrutar de los edificios y miradores
más privilegiados de la ciudad en esta zona, sin embargo, las consecuencias que podría traer los
efectos adversos de dicha intervención en el sector serían devastadores. El director de la División
de Patrimonio del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, IPCC, Alfonso Cabrera Cruz
(docente de Historia y recursos económicos en la universidad de Cartagena), manifestó como se
desenvolvieron los pobladores a partir de esta problemática, “tenían que salir en botes hacia el
centro histórico porque no había otra forma de comunicación”. Lo que evidencia que ni la ciudad
y mucho menos la población estuvo ni está preparada para eventos de esta magnitud que se podrían
seguir presentando en periodos futuros.

Por otro lado, En junio de 2011 se inició el proyecto de 'Integración de la adaptación al cambio
climático en la planificación territorial y gestión sectorial de Cartagena de Indias', el cual se
desarrolló con el apoyo de la Alcaldía de Cartagena, bajo la coordinación del Ministerio de Ambiente,
Vivienda y Desarrollo Territorial, el INVEMAR y el programa Alianza Clima y Desarrollo [5]. Mediante
este proyecto se pactó adaptar a Cartagena para que esté preparada al cambio climático, sin
embargo se hicieron consideraciones acorde a la necesidad más urgente que presentaba la ciudad,
teniendo en cuenta lo anterior se trazaron diferentes metas las cuales se cumplirían a mediano y
largo plazo, entre las cuales estaban: Una adaptación al cambio climático, teniendo en cuenta que
sus efectos se prevén sobre la base de las proyecciones a 2019-2040. Para ello esto debía ser
mancomunado con las administraciones distritales que estuviesen en su momento a cargo ya que
no se podrá destinar dicho recurso e interrumpirlo en pleno proceso de ejecución. Entre los
objetivos a corto plazo se encontraba intervenir sobre los efectos del cambio climático de manera
temprana e inmediata, especialmente sobre aquellos impactos (erosión costera, inundación, salud
pública, blanqueamiento de los arrecifes coralinos) que hoy son evidentes en la ciudad y que tienen
repercusiones en las poblaciones más vulnerables. Sin embargo, esta etapa del proyecto se ha
realizado a paso lento por las dificultades en la administración distrital.

Es de analizar que cualquier tipo de proyecto que se haga debe tener la seriedad que implica el
efecto que produce el cambio climático, en cuanto a agotar recursos limitaría las dinámicas
socioeconómicas tanto locales como regionales y colocaría en riesgo el título de patrimonio
histórico y cultural con el que cuenta la ciudad.

Por último, se entregó un informe de la IPCC (2007), en el cual se determinaban cuáles eran los
sectores de mayor riesgo en la ciudad aparte de los mencionados en anteriores ilustraciones. Los
barrios de Tierrabomba y la Boquilla tanto por sus condiciones socio-económicas, la escasa
cobertura de servicios públicos y el tipo de viviendas padecerán en los próximos años por la
negligencia y no factibilidad de dicho proyecto realizado. Por consiguiente, estos barrios serían
impactados tanto por erosión costera, pérdida de playas, disminución de pesca, e inundaciones por
ascenso del nivel del mar. De igual forma los barrios aledaños a la Ciénaga de la Virgen que serían
impactados tanto por inundaciones por precipitación y ascenso del nivel del mar; así como por
incremento en la incidencia de enfermedades trasmitidas por vectores como el dengue. Cabe
resaltar que dichos sectores se consideran sensibles debido las condiciones de pobreza y a la
ausencia en la cobertura de alcantarillado y colapsarían ante este fenómeno inminente.