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UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO CARLOS RAUL


VILLANUVELA
HISTORIA DE LA ARQUITECTURA III
PROFESOR: JUAN JOSÉ PÉREZ RANCEL

LA ARQUITECTURA Y EL URBANISMO EN LA CIUDAD DE


VALENCIA DURANTE EL SIGLO XIX

Integrantes:
Vanessa Farra

Albany Melchor
INDICE

Paginas

 Introducción 2

 Antecedentes 3-5

 Trama Urbana de Valencia en el siglo XIX:

- Proceso urbanístico. 5-13


-Auge y estancamiento poblacional (1830-1910). 14-15

 Arquitectura y Obras públicas: 15-41

- Puente Morillo
- Catedral Nuestra Señora del Socorro.
-Sede de la Escuela de Teatro Ramón Zapata.
- Casa Celis, Museo de Arte e Historia.
- Casa Museo General José Antonio Páez.
- Casa de Francisco Herrera Toro.
- Casa Miguel Peña.
- La Casa de La Estrella.
- El Mercado de Valencia.
- San Francisco.
- Casa Alvarado.
- El Capitolio (transformación de El Beaterio).
- Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
- Iglesia San Blas
- Iglesia San Isidro Labrador.
- Plaza Bolívar de Valencia.
- Universidad de Valencia
- Colegio Don Bosco.
- Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria.
-Hotel Continental
-Quinta La Isabela, Palacio de los Iturriza

 Conclusión. 42

 Bibliografía consultada y Anexo documental. 43


INTRODUCCION

En el presente trabajo se estudiará la historia arquitectónica y todos los procesos de


urbanización que ocurrieron durante el siglo XIX, así como también el contexto urbanístico
que enmarcó dicho proceso. El objetivo del presente trabajo es analizar todo el desarrollo
urbano para comprender la influencia en la arquitectura y la transformación que tuvo ese
proceso en el entorno de la ciudad, identificando todos los estilos y las corrientes
arquitectónicas que surgieron a lo largo de este periodo. Se explicará también cómo se
constituyó la retícula y como se fue adaptando a la ciudad a medida que se fue desarrollando
e incrementado la densidad poblacional y la actividad comercial e industrial.

Agustín Codazzi (1793- 1859) fue un geógrafo, historiador y militar italiano, que desde 1830
y durante ocho años exploró Venezuela, tomó notas y realizó bocetos cartográficos de todas
las provincias en las cuales se dividía la República, primero de la provincia de Coro (1832),
y luego recorrió las provincias de Barquisimeto, Barinas y Cumaná (1833). Para recorrer y
medir la cuenca del Orinoco se mudó de Caracas a Valencia, ciudad que se convirtió en su
base de operaciones. De allí pasó al Delta del río Orinoco (1834-36) y finalmente de la
extensa provincia de Guayana (1837-38).

La posición de Valencia aventajaba a la de Caracas, porque estaba situada en terrenos planos


que se extendían en el sentido norte-sur y sur-este, sin obstáculos de quebradas o altas
montañas. Las colinas de El Morro al Este y la serranía de Guataparo al Oeste, llegaban a la
altura de 700 metros, mientras que la cota del terreno, en la cual estaba asentada la ciudad,
oscilaba entre 400 y 500 metros. Le favorecía también la cercanía del lago y las buenas
posibilidades de comunicación con las otras provincias. Todo lo que venía del interior del
país, escribe Codazzi, para ser embarcado por Puerto Cabello, pasaba por Valencia. Casi
todos los cantones de las provincias de Barinas y Barquisimeto hacían su comercio pasando
por Valencia, y todos los cantones del interior de la provincia misma tenían que transitar por
allí.

Después de Caracas, Valencia se encontraba como la más favorecida, entre todas las
ciudades, por las atenciones del gobierno de Guzmán Blanco. Fue la única provincia que,
además de Caracas, iba a tener su propio Capitolio, sede y símbolo del gobierno de la
provincia, es un gesto que se identificaba con los esquemas administrativos políticos
norteamericanos, diferenciándose del modelo francés.

En la historia de Valencia se puede distinguir un crecimiento poblacional lento que solo se


alteró significativamente en el decenio de 1881-1891, reiniciando algunas fases de
crecimiento acelerado solo cuando factores económicos así lo determinaron, este factor fue
un determinante para la configuración de la retícula de la ciudad.

La arquitectura del siglo XIX tomo varias características de la arquitectura colonial, la cual
se refleja en varias obras realizadas durante este periodo. La ciudad era pequeña, contaba con
escasas construcciones modestas de una sola planta, y en sus alrededores había casas hechas
de bahareque y techos de paja. La cuadrícula de origen hispano fue el punto de partida para
el crecimiento urbano posterior.

Antecedentes

La ciudad nace y crece en torno a su Iglesia Matriz, hoy en día conocida como la Basílica
Catedral Metropolitana de Nuestra Señora del Socorro de Valencia, más tarde, durante el
siglo XVII, en 1634 se construyó otra iglesia, la de San Francisco que junto al Convento de
San Buenaventura ocupaban toda una manzana al lado del Camino Real.

En el siglo XVIII comienzan a aparecer residencias importantes como la Casa de los Celis),
la casa de Don Carlos Tamayo y Pérez de la Fuente (sede de la Escuela de Teatro “Ramón
Zapata”) y la casa de Miguel Peña. De igual manera, se inicia la vida militar en la ciudad con
la construcción del Cuartel de Milicianos Blancos y por último, la emblemática Iglesia la
Candelaria. Posteriormente aparece el teatro en Valencia, que estaba bajo la influencia de los
siguientes componentes: lo religioso, lo romántico y lo neoclásico. Estas raíces son las que
alimentaron el tronco cultural de la ciudad colonial y republicana, y causaron que el
valenciano de alguna forma se conectara con la escena donde veía una imagen de la vida en
la que creyó, bien sea porque le fue impuesta, o porque quería verla.

La actividad teatral estuvo orientada para que coincidiera con ceremonias sociales y
representativas del Estado español; cabe destacar que la “teatralidad” en Valencia a través de
sus exhibiciones neoclásicas y el drama romántico, así como el lugar donde se desarrollaban
las actividades, en las calles y plazas, sirvió para reafirmar la identidad en los valencianos.

En 1730 todavía no existía una escuela pública en Valencia porque los intentos para
establecerla habían sido fallidos. En esta circunstancia, el Procurador General de la ciudad,
Julio Antonio de Rojas Queipo, decide reclamar la ausencia de un maestro de escuela que le
enseñara a leer, escribir y contar a la población infantil. Es así como en 1735 se funda la
primera escuela en Valencia, gracias a su solicitud. En esta escuela se impartió enseñanza
elemental. En 1789 se establecieron dos nuevas escuelas: una de primaria y otra de
secundaria, las cuales se mantenían con las rentas de la ciudad y las contribuciones de las
familias con alto poder económico.

En 1767, el Obispo Diez Madroñero bautizó las calles de Valencia con los nombres de los
pasajes del Nuevo Testamento. La calle Colombia se llamó entonces “la de la Traición de
Judas”. Había nombres más complejos todavía como la calle “de la Pasión y muerte de
Nuestro Señor Jesucristo” o “El llanto de las mujeres de Jerusalén”.
Vista de la Calle Colombia Calle Colombia, vista desde el Puente Morillo Año 1880

Trama Urbana de Valencia en el siglo XIX

 Proceso urbanístico

El mapa de la ciudad de Valencia se le debe a Codazzi, el cual fue levantado en 1839, en


donde se aprecia el estricto esquema de la cuadricula, con 14 calles en el sentido este-oeste
y 13 de Norte- a Sur, lo que significa que ocupaba un espacio aparentemente cuadrado, de
unos 1200 x 1200 metros, cuyas esquinas estaban escasamente edificadas. De las
descripciones procedentes del siglo pasado se deduce que ésta extensión de la ciudad no fue
mayor que en el año 1767.

En 1839, la ciudad estaba constituida en una sola parroquia, pero en la parte sur ya existía la
iglesia de la Candelaria, cuya construcción fue iniciada por los isleños, mientras que, al
Norte, la iglesia de Socorro estaba en ruinas.

Para 1847 Valencia se dividía en dos parroquias, La Catedral y La Candelaria. En 1854 las
parroquias aumentaron a cuatro: La Catedral, El Socorro, La Candelaria y Santa Rosa. Años
después, al Norte surgió, en el recién abierto camino carretero hacia Puerto Cabello, la
parroquia de San José y en 1860, la de San Blas al otro lado del río, en dirección a Caracas.
Estas divisiones eclesiásticas y a la vez administrativas reflejan la expansión de la ciudad
fuera de su núcleo original, que todavía en el mapa de Codazzi tiene marcada las zonas a
poca distancia del centro como barrios en proyecto.
La catedral de Valencia.

Centro de Valencia en los alrededores de la calle Colombia, siglo XIX.

Más tarde, en sustitución de la calle Colombia se formó otro eje en el sentido norte-sur, en
correspondencia del camino Naguanagua-Las Trincheras-Puerto Cabello. Esta calle, llamada
de la Constitución cuya extensión sobrepasaba treinta cuadras urbanas, se cruza con la
anterior en la esquina de la Plaza Mayor. Su consolidación fue favorecida en 1847 por la
apertura de la carretera Agua Caliente, de mucha importancia para Valencia que en esta forma
estaba bien conectada con su puerto.

Los límites estaban señalados por calles, de Norte a Sur la ciudad estaba comprendida desde
la calle Peñalver hasta la calle Arvelo. De Oeste a Este, se extendía desde la calle Aranzazu
hasta la calle Maitín, en San Blas. En el plano de Ernesto Luis Branger aparecían también
los parques de Valencia y entre las avenidas destacaba la llamada Guzmán Blanco,
correspondiente a la actual avenida Bolívar.

Ernesto Luis Branger Orzattoni, fue un agrimensor de origen francés, pionero del
desarrollo industrial en el centro del país específicamente en Valencia, fundador de Pastas
Alimenticias en 1883, Tenería "La Asunción" (1888), del apreciado Tranvía de Caballitos
(1895), Telares Branger, entre otros movimientos industriales y comerciales. También
participó en el proyecto del Acueducto de Valencia inaugurado en febrero de 1877 por
Antonio Guzmán Blanco.

El siglo XIX finalizó con el dominio de la cuadrícula trazada en el siglo XVI. San Blas quedó
más delimitado. Existía un sector industrial importante concentrado en La Quinta, sector
ubicado en La Michelena y la actividad financiera se amplió con la creación del Banco de
Carabobo. El plano de Valencia aún mostraba espacios vacíos hacia el suroeste, y la
continuidad en la ampliación de los límites de la ciudad hacia el norte se vio favorecida
porque se había logrado superar la barrera que representaban los cerritos Colorados, donde
se hizo la prolongación de la avenida Camoruco. Era evidente, en ese momento, que gran
parte de la cuadrícula había sido cubierta por construcciones, ya que ocurrió una expansión
de sus límites tanto al Norte como al Este de la ciudad.

La regularidad de las calles valencianas se extingue al este en las curvas del río Cabriales y
en el lado opuesto de las pendientes del cerro La Guacamaya, estribación de Guatapo. En la
base de estas colinas serpentea el camino del ganado, luego llamado "camino histórico de
Carabobo". Esta antigua pica, formada espontáneamente y convertida en el camino que
continuando hacia el Sur conduce a San Carlos, fue durante el siglo pasado y es en parte hoy
en día, el límite infranqueable de la ciudad o sea su periferia.

Mapa de Valencia (1839) dibujado por Agustín Codazzi.


Alberto Lutowski (1809-1871), ingeniero graduado en la École Centrale des Arts et Métiers
de París (1833). En 1841 llegó a Venezuela (sin ningún conocimiento previo del país)
buscando ampliar sus horizontes laborales. Al poco tiempo propuso un pensum de estudios
de ingeniería en el periódico El Venezolano, insistiendo en los aspectos pragmáticos de la
profesión y en la adaptación de las tecnologías al medio venezolano. Este punto de vista de
adaptar las técnicas a los recursos, posibilidades y necesidades del país, será constante en
toda su actuación.

Uno de los avances más importantes en la historia urbana de Valencia fue la construcción
de la carretera Valencia-Puerto Cabello, inicialmente encomendada al general Agustín
Codazzi, quien entregó el contrato al ingeniero Alberto Lutowski . Sus cálculos del tiempo
empleado en la ejecución de obras viales, a través de terrenos accidentados, resultaron
sorprendentes comparados con lo que, en tiempos modernos y con ayuda de los recursos-
tecnológicos, se inviertió en la ejecución de apenas dos kilómetros de vía. Al parecer el
rendimiento de aquellos tiempos iba en relación directa con las necesidades y las limitaciones
de los presupuestos además que el terreno y la vecindad al río Agua Clara complicaban el
avance de cualquier obra, por lo que, en el caso de la carretera entre Valencia y Puerto
Cabello, las obras comenzaron en noviembre de 1841, a pesar de que estaban registradas
desde el primer gobierno de Páez. Dicha carretera fue puesta en servicio finalmente en 1853
pero ya desde finales de 1848 la vía era recorrida con normalidad por varios arrieros y
carreteros empleados de las Casas Comerciales Inglesas y Alemanas establecidas en Puerto
Cabello, las cuales necesitaban de la inmediata apertura de la vía para facilitar el completo
surtido de víveres a los detallistas de Valencia y sus alrededores. Esta vía fue el segundo
camino carretero en el país (después de la de Caracas-La Guaira) y para su construcción se
emplearon técnicas desconocidas en Venezuela para ese entonces, como la voladura de rocas
con pólvora, la compactación de rellenos y los primeros puentes colgantes.

Posteriormente en 1854 una epidemia de cólera invadió Caracas y se dejó sentir con igual
fuerza en Valencia, día tras día se registraron muertos ya que el estado sanitario, inclusive al
terminar la epidemia, fue muy precario y esto se refiere también a los hospitales tanto civiles
como militares. Todos estos problemas de salud fueron relacionados, directa e
indirectamente, con el abastecimiento del agua. Desde los tiempos coloniales una modesta
cantidad de agua era conducida desde las colinas al Oeste de la ciudad, esta situación se
mantuvo hasta la mitad del siglo XIX, a pesar de los estudios y trabajos que se emprendieron
en aquel momento para atender dicho problema. En 1851 se decidió una mayor concesión de
agua.

En 1840, Codazzi emprendió los primeros estudios del acueducto realizando un croquis de
la pequeña represa instalada en la Quebrada Los Cocos, pero dicho proyecto no se llevó acabo
en se momento debido a que la Diputación Provincial no disponía de fondos suficientes.

En 1849 Alberto Lutowski ofrece construir el acueducto que se había planteado


anteriormente, presentando un plano hecho por él, lo que parecía indicar que había
introducido cambios respectos al proyecto anterior, Lutowski propone un proyecto con la red
de distribución de tuberías de hierro en lugar de acequias abiertas, que era como estaba
previsto anteriormente pero la toma de agua si se hizo según el anterior proyecto de Codazzi
de la Quebrada Los Cocos y represa, al norte de la ciudad, llevando los conductos a la
quebrada Camoruco. El contratista principal de la obra fue Ramón Azpurua, mientras que
Lutowski desempeño el papel de director técnico y proyectista de la obra, pero una vez
iniciado el trabajo se traspasó el contrato a Ramón Azpurua y Alejandro Viso, quienes
culminaron el proyecto en 1858, el traspaso de la obra a los contratistas se debió a que durante
el proceso de construcción se hallaron una serie de irregularidades técnicas y de construcción,
que fueron suficientes para prescindir de los servicios del ingeniero Lutoski.

Las calles céntricas de Valencia fueron empedradas en más de una oportunidad por
empresarios privados. En 1854 José Landaeta pavimento la Calle Colombia en toda su
extensión. En la etapa guzmansista se creó la Junta de Plazas y calles. En 1880 se
pavimentaron 17 cuadras urbanas. Se decidió también construir un segundo puente sobre el
rio Cabriales, denominado La Quinta, bajo la dirección de 8. El día de la inauguración el
puente se hundió debido a un sobrepeso, pero fue reconstruido inmediatamente después del
incidente.

A partir de 1874 con ayuda de los ingenieros Mariano Revenga, Antonio Pineda, Lino
Revenga y Matías Paz se proyecta La Plaza de Guzmán Blanco con una superficie de 2.936
metros cuadrados que corresponden aproximadamente a un tercio de la manzana, en la
esquina de la Calle Colombia con la calle Comercio. La plaza se divida en cuatro partes
iguales y en el centro estaba la magnífica columna dedicada por la Legislación de Carabobo
al Ilustre Americano. Es de orden compuesto, estilo del renacimiento y está colocada sobre
un pedestal griego, sobre el capitel esta la base sobre la que ha de colocarse la estatua del
Regenerador de Venezuela. En el centro de cada una de los cuatros partes hay una fuente de
hierro, simbolizando las 4 estaciones del año. La plaza está cercada por una elegante baranda
de hierro hexagonal. El espacio estaba lleno de elementos que fueron componentes esenciales
del paisajismo o como se le llamaba del “ornato urbano”: rejas, faroles, bancos, árboles y
caminos trazados de forma geométrica representando la glorificación de Guzmán Blanco.
Este espacio urbano de Valencia se juzgó como un intento de colocar la ciudad a nivel de las
ciudades del gran mundo europeo. A partir de 1842 la plaza pasa a llamarse “Plaza Bolivar”
como muchas otras plazas del país que buscaban homenajear al Libertador. El 21 de
septiembre de 1887, Antonio Guzmán Blanco (presidente de Venezuela) en una decisión en
conjunto del general Hermógenes López3 (presidente del estado Carabobo), deciden
remodelar la plaza, dotándola de un monolito de mármol con una estatua pedestre en bronce
del Libertador. Dicha obra corrió bajo la dirección del Arquitecto Antonio Malaussena, quien
realizo la cual una vez culminada constaba de gradas, un pedestal de 4,5 metros y una
columna de mármol amarillo sobre la cual se ubica la estatua vaciada en bronce, que en total
mide 18,5 metros apuntando hacia el Campo de Carabobo.

Antoino Malaussena fue un importante arquitecto, hijo del ingeniero ítalo-francés Luis
Malaussena y de Paulina Levrero. Llega a Venezuela cuando niño y termina sus estudios de
bachillerato en el colegio Santa María de Caracas. Su padre lo envía a Francia para que realice
allí los estudios en la Academia de Bellas Artes, terminados con el posterior entrenamiento
profesional en Roma. Al regresar a Venezuela, desarrolla actividades de proyectista y de
constructor.

A principios de 1875 se retomó nuevamente el problema de la distribución del agua, los


trabajos del nuevo acueducto fueron decretados por Guzmán Blanco bajo la dirección del
ingeniero Carlos Navas Spínola. La diferencia más importante entre el nuevo acueducto y el
viejo, consistía en el cambio del sitio de la toma. En lugar de surtirse de las fuentes en la
Quebrada de Guaparo, al norte de la ciudad, se decidió conducir el agua de Guataparo, al
este, diseñando la línea de abastecimiento de 12 kilómetros de extensión, hasta llegar a la
antigua caja de agua, ahora ampliada. A partir de aquí la distribución no sufría cambios
respecto al proyecto de Lutowski. Este acueducto se denominó “Acueducto de Guzmán
Blanco”.
Plano del Acueducto de Guzmán Blanco. Foto de Gornes Mac Pherson. 1877

Las actividades industriales constituyeron siempre un importante núcleo económico en la


ciudad de Valencia. Los primeros telares fueron fundados por Domingo Antonio Olavarría
en 1877. Luego se estableció la fábrica de jabón y a finales del siglo, la de sombreros de
fieltro, lana y paja, movidas inicialmente con vapor. Entre otros establecimientos industriales
tuvo gran importancia la fundición y el taller metalúrgico de los hermanos Winckelmann,
Esta empresa ofreció, en ocasión de la inauguración del nuevo acueducto, las tuberías de
hierro galvanizado para realizar las acometidas de agua en casas particulares. En 1879 se
construye además el primer puente de hierro hecho en Venezuela sobre el río Chirgua, en la
carretera entre Valencia y Bejuma, que con el nombre “Puente de la Reivindicación” fue
inaugurado por Guzmán Blanco. Finalmente, en la exposición del Centenario en 1883 los
hermanos Winckelmann presentaron una máquina de vapor de su propia construcción. Entre
las empresas que trabajaban en el campo metalúrgico, se registró una alemana, dedicada a la
fabricación de maquinaria agrícola.

Otra conexión importante realizada durante este periodo fue la línea de ferrocarril entre
Valencia y Puerto Cabello. Dicha línea fue inaugurada por Guzmán Blanco el 18 de febrero
de 1888 y puesta en servicio el mes de abril del mismo año. Tenía una extensión de 54
kilómetros. La mayoría de su trayecto no superaba la pendiente de 3 y medio por ciento, sin
embargo, en el sector entre las Trincheras y la Entrada se llegaba al 8%. Esto obligó a instalar
en este tramo de la línea, el sistema de rieles dentados.

Estación del Ferrocarril de Valencia a Puerto Cabello, ca. 1899.

Colección Biblioteca Nacional, Caracas.


Posteriormente en 1899 fue inaugurada la línea de ferrocarril Caracas – Valencia (Gran
Ferrocarril de Venezuela) que contaba con cuatro estaciones: Caracas- Los Teques- La
Victoria- Valencia, y funcionó hasta la década de 1960

La estructura ferroviaria que unía a La Guaira con Caracas, los valles de Aragua, Valencia y
Puerto Cabello que anteriormente conformaban dos subsistemas territoriales con orientación
de flujos comerciales diferentes, ahora se unen en un solo ejes de doble dirección
favoreciendo por primera vez una mayor capacidad de intercambio tanto de productos como
de población, consolidando así una poderosa región dominante de la dinámica económica
nacional. Un viaje que anteriormente podía durar días entre Caracas y Valencia, dependiendo
de las condiciones de pluviosidad, ahora era posible hacerlo de ida y vuelta en un día, esto
contribuyó al fomento de viajes comerciales y recreativos entre las ciudades.

Estación del Gran Ferrocarril de Venezuela en Caracas, ca. 1899.

Colección Biblioteca Nacional, Caracas.


Tabla de Líneas de ferrocarriles contratadas y construidas, en parte, durante las gestiones del gobierno
de Antonio Guzmán Blanco, 1870-1878.

Auge y estancamiento poblacional (1830-1910)

El estudio de la historia urbana de Valencia comenzó por su vinculación inevitable con la


Provincia de Carabobo, la cual tuvo existencia legal hasta 1854. De esta primera expresión
territorial debe destacarse que hasta 1840 era la tercera porción más importante de Venezuela.
En 1839 la población de la Provincia ascendía a 96.967 habitantes, cantidad que era inferior
a los totales alcanzados por Caracas, Barquisimeto y Barinas. Entre 1825 y 1839 la Provincia
alcanzó un crecimiento absoluto de 22.650 habitantes. Valencia difícilmente superaba los
límites señalados por la cuadrícula de origen hispano que dominaba el centro histórico, ya
que el crecimiento de la población fue débil. Valencia se perfiló entonces como una ciudad
que empezó a recibir migraciones externas reducidas, sobre todo integradas por italianos y
alemanes que llegaron a tener una actuación destacada en la actividad comercial de la región
a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Hacia 1873 la población de la región era escasa.
A pesar de lo anterior, se observó un ascenso sostenido entre 1881 y 1891. Los inicios de
inversiones locales en el sector industrial contribuyeron a este cambio positivo. Valencia, al
igual que Maracaibo y Caracas, se inició con una industrialización que suministraba bienes
de consumo inmediato a la población. En esta fase inicial del proceso, el apoyo del gobierno
de Guzmán fue muy importante.

La población creció entre 1873 y 1891, favoreciendo a la ciudad que vivió un momento
estelar que llegó a ser denominado "la edad de oro de Valencia", por los avances registrados
en diversos órdenes de la vida de la ciudad. La huella del Guzmansismo se reflejó en la
construcción del Capitolio de Valencia (antiguo Beaterio de Valencia), centro administrativo
de la ciudad cuya estructura aún se mantiene, pero resulta difícil imaginar que estas huellas
hayan sobrepasado los límites que señalaba la cuadrícula original del centro histórico. La
disminución de la población entre 1891 y 1920 se debió a la situación que atravesaba el país,
que afectaba a la población en general. Las enfermedades, las endemias y epidemias y las
guerras civiles así lo determinaban. Como las condiciones de vida no eran favorables, a lo
que se agregaba la desnutrición y la escasa asistencia médica, es posible que existiera
regresión en la población.

El plano de Codazzi en 1839 confirmaba la presencia de espacios vacíos en el territorio que


ocupaba la ciudad. El siglo XIX se acercó a su final con una recuperación del ritmo vital de
la población en el período que se ha referido anteriormente. Durante parte de este lapso la
cuadrícula se amplió, pero no llegó a ser cubierta en su totalidad. A mediados del período
Valencia contaba con cárcel pública, el mercado público, el inmueble del Colegio Nacional
y con otras construcciones de carácter público. Valencia se incorporó a la actividad industrial
a partir de 1878 cuando fue creada la empresa textil Telares de Valencia por parte de
Domingo Antonio Olavarría. El establecimiento de esta industria, evidenció que el
crecimiento capitalista local había comenzado una fase de expansión caracterizada por la
importancia del sector secundario en la economía regional, en la cual ocurrió a partir de
entonces la inevitable separación entre el productor y los medios de producción, rasgo central
de la explotación capitalista. Según el censo realizado en 1873 Valencia alcanzaba a una
población de 16.430 habitantes y 2.700 viviendas. En pleno auge del Guzmancismo
ocurrieron algunos hechos que favorecieron la imagen urbana de Valencia, aunque procede
aclarar que la casa republicana no llegó a tener el esplendor que alcanzó en otras ciudades
latinoamericanas. Entonces, se construyó, al lado de la casa La Estrella, el hospital de la
Beneficencia, también se construyó el Teatro Municipal y El Monolito fue concluido en el
gobierno de Rojas Paúl. Además de estas obras, destacaron la inauguración de la vía férrea
Valencia-Puerto Cabello (ferrocarril alemán) y la vía férrea Valencia-Caracas (ferrocarril
inglés) en 1888, reforzando la imagen urbana de Valencia y su condición de centro jerárquico
de la región.

Casa de la Beneficencia, 1802.

Arquitectura y Obras Publicas


La arquitectura del período se manifestó sobre todo con el levantamiento de las fachadas
de diversos inmuebles y por la colocación de ventanas más amplias que contrastaban con la
estrechez que caracterizaba a las fachadas de origen colonial. No se trataba de una superación
de la arquitectura colonial, puesto que las construcciones del período resultaron en su
mayoría muy modestas. Se trataba de construcciones destinadas a la vida familiar, con
amplios corredores y patio interior de acuerdo al uso colonial heredado.
En el siglo XIX comienza a modificarse el gusto de los valencianos a pesar de la falta de
presupuesto por las guerras vividas después de la de Independencia, de tal manera que
incorporan dentro de sus residencias, pequeños espacios dispuestos a la representación teatral
familiar. Otros ejemplos fueron La propia casa del General Presidente José Antonio Páez o
la de González Guinán, son ejemplos de estas tendencias. ()
Desde el momento en que se sella la independencia de Venezuela, el General Páez se instala
en Valencia y se dedica a revivir el movimiento cultural que se encontraba en receso debido
a la guerra de Independencia. El general Páez, dio gran impulso al arte. De campesino inculto,
paso a ser en pocos años un hombre de gran sensibilidad que auspició la creación artística y
convirtió su casa en un verdadero Ateneo. Allí, se realizaron veladas musicales y literarias y
hasta una representación operística en la cual el propio General hizo el papel protagónico.
En 1833 se crea el Colegio de Varones, se siembra la primera semilla de los estudios
universitarios y se dictan clases de Medicina, Ciencias Eclesiásticas, Políticas, Matemáticas
y Filosóficas, que condujeron, cuarenta años después, a la creación de la Universidad de
Valencia.
También hubo un hecho tecnológico que auspició mucho más la producción teatral como por
ejemplo la inclusión del alumbrado público en 1836. Fue a finales de dicho año cuando una
comisión de vecinos, acordaron poner en vigencia lo que se llamó el alumbrado civil de la
calle Real (hoy calle Colombia), e iniciaron una suscripción, gracias a la cual fueron
construidos, por el artesano Sr. José Franquines. La satisfacción del vecindario fue
indescriptible. Poco a poco el alumbrado fue aumentando en la población, y para 1864 se
contrató el alumbrado de kerosén. Para el año 1885 los faroles públicos habían aumentado
en toda la ciudad. Por tanto, era la oportunidad para que la “teatralidad” valenciana se
expusiera como belleza escenográfica, como belleza luminotécnica, pero sin ningún
contenido material para quienes pretendían erigir la estética, a lo mejor no eran sus
intenciones, pero sí sus realizaciones. En 1899 el alumbrado público de Valencia pasa a ser
eléctrico gracias al adelantado sistema Tomson-Houston, este fue uno de los cambios que se
dieron bajo la influencia de Antonio Guzmán Blanco quien profundizó el proceso de
transformación de la nación.
Electricidad de Venezuela en el siglo XIX.

Para 1875, la ciudad contaba con su primera biblioteca pública fundada y dotada por
Feliciano Acevedo. En 1890, el presidente Laureano Villanueva decreta la creación del
Museo de la ciudad.
Arturo Michelena, quien fue unos de los más importantes pintores venezolanos del siglo XIX.
triunfa en los concursos internacionales de pintura que se efectúan en París en 1891 con sus
obras"Pentesilea" y "El niño enfermo". Herrera Toro, otro importante pintor, decora el
plafond del Teatro Municipal, el cual posteriormente declarado Monumento Histórico
Nacional desde el 2 de diciembre de 1964 debido a "su gran valor arquitectónico, realzado
por el valor artístico de las pinturas, este plafond constituye una réplica del Teatro de la Ópera
de París, realizada por el arquitecto Antonio Malaussena. A su vez, Andrés Pérez Mujica,
que ingresó en 1889 a la Escuela de Bellas Artes, realiza en madera la escultura de Jesús de
la Buena Esperanza para la Iglesia de San José que se erige como parroquia en 1893, mientras
su obra más famosa “La Bacante" recibe un premio en la Academia de París. El teatro
Municipal, construido por el arquitecto Malausena, es elogiado por la prensa nacional debido
a la belleza de sus líneas. Su frente recuerda la Opera de París.
Plafónd del Teatro Municipal.

La última década del siglo XIX confirma a Valencia como la ciudad de la cultura y el
progreso. El hecho más resaltante es la creación de su Universidad en 1892, que ocurre en
medio de un entorno cultural de gran importancia.
En el campo de la educación ocurren dos hechos de importancia: En 1893 se funda el colegio
de Lourdes con religiosas de San José de Tarbes y al año siguiente abre sus puertas el colegio
Don Bosco, con los padres salesianos. Estos dos institutos van a ser importantes en la
formación artística de los valencianos. Las clases de pintura teatro y música en ambos
colegios, son verdaderas escuelas con características propias.

 Puente Morillo

Puente de tres bóvedas con contrafuertes de diferentes diseños, según sea el lado del
puente que recibe la corriente del río Cabriales. Las aguas arriba tienen forma de
media pirámide muy esbelta, cortada longitudinalmente y un remate en forma de
punta de diamante. Las aguas abajo tienen la forma de medio cono, cortado también
longitudinalmente. En el nivel de la calle y adosados a las barandas existen bancos
corridos en toda su extensión. Es el puente más antiguo de Valencia, siempre fue de
gran importancia ya que era la comunicación de la ciudad con la vía hacia Caracas.
Comenzó a construirse en 1807 por la municipalidad, pero no fue sino hasta 1818
cuando el general Pablo Morillo llegó a la ciudad y puso especial interés en
terminarlo. En esta época la ciudad de Valencia estaba tomada por los realistas,
comandados por Morillo, quien por una lesión sufrida en combate tuvo que
permanecer convaleciente en la ciudad y fue en este tiempo que ordenó la
construcción con mano de obra patriota. En 1904 el arquitecto Antonio Malaussena
lo reconstruyó pues había sido seriamente dañado por una crecida del río Cabriales.
Valorado por su antigüedad, es considerado sitio de interés turístico y recibe gran
cantidad de visitantes. Se encuentra en regular estado de conservación. La institución
responsable de este bien está en la obligación legal de tomar las medidas necesarias
para conservarlo y salvaguardarlo, notificando al Instituto del Patrimonio Cultural
sobre sus actuaciones.

Referencia: Posted on 25 Abril, 2016 | By Oswaldo Montanez |

 Catedral Nuestra Señora del Socorro


Iglesia de origen colonial que se empezó a construir hacia 1580. Fue intervenida en varias
ocasiones: 1710, de 1818 a 1820, 1830 y 1942. Debido a sus modificaciones tiene un estilo
neoclásico. Fue elevada a categoría de catedral al inaugurarse el obispado de Carabobo en
1878. Posee planta original basilical en forma de cruz, rellenada y ampliada con el anexo de
las capillas laterales. Además presenta una nave central, dos naves laterales y dos filas de
capillas laterales, continuación del baptisterio y la capilla de las ánimas, siendo la más
destacada la dedicada a la Virgen del Socorro. Las naves están separas por columnas de orden
corintio que soportan arcos de medio punto. El techo de la nave central es plano y más alto
que los laterales. Sobre el altar mayor, una cúpula cuyo cimborio descansa sobre los cuatro
arcos, se abren cuatro ventanas con vitrales. Sobre el nártex o vestíbulo hay un coro y encima
una pequeña cúpula con vitrales e igualmente sobre las cinco de las capillas laterales se
presentan otras cúpulas pequeñas. La fachada principal está en el lado oeste, está compuesta
por un cuerpo central con tres divisiones. Tiene dos torres simétricas que miden 27 m
aproximadamente, de cuatro tramos, rematadas por una cúpula con linternas. Debajo de la
torre norte se construyó una cripta donde se encuentran los restos del caraqueño Ambrosio
Plaza y el aragüeño Manuel Cedeño, militares independentistas que murieron en la batalla de
Carabobo. ¨Posee además un reloj con cuatro esferas en la torre sur.
Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 2 de agosto de 1960.
Catedral Nuestra Señora del Socorro.

 Sede de la Escuela de Teatro Ramón Zapata, antigua casa de los Hernández


Monagas.

Forma parte del conjunto monumental del centro de Valencia que se desarrolla a lo
largo del eje de la calle Colombia. Fue construida a finales de siglo XVIII por Carlos
Tamayo, ganadero dueño de gran parte de los terrenos del norte Valencia y de toda
una cuadra de habitación en la calle Real —calle Colombia—. Este personaje fue
antepasado de Carlos y Juan Antonio Hernández de Monagas, quienes heredaron la
casa. En 1874, según decreto nº 2.082 de Antonio Guzmán Blanco, esta casa que
había sido expropiada por pertenecer a los bienes de la iglesia, es destinada para el
establecimiento del colegio nacional de niñas en Carabobo. Posteriormente, funcionó
por primera vez la Escuela Nacional Fernando Peñalver, en 1912, y actualmente
funciona la Escuela de Teatro Ramón Zapata. Fue declarada Monumento Histórico
Nacional el 16 de agosto de 1968 mediante Gaceta Oficial nº 28.704. La fachada
principal es asimétrica y los portones son originales, a la derecha una sola ventana
con poyo, tapa polvo, techo de madera y rejas metálicas romboidales del siglo XIX.
Tiene una sola planta, de tipología colonial, con un primer patio al cual se abren los
ambientes principales; otro patio de servicio y un traspatio o corral. A la izquierda se
encuentran cuatro ventanas iguales pero colocadas sobre una chambrana en relieve
de estilo barroco. Su volumetría es horizontal y contrasta con los portones y ventanas
cuyo patrón es vertical.
Fachada del teatro. Pag 71

 Casa Celis, Museo de Arte e Historia


Entre 1766 y 1776, Ramón Ibarrolaburu y Añorga construyó la casa para su residencia
familiar. Posteriormente en 1826, el gobierno la confiscó ya que esta familia era conocida
como realista y tuvieron que emigrar a España al triunfar la República. En ese momento fue
utilizada como hospital militar. Después de haber pasado por varios dueños fue vendida al
coronel Pedro Celis, a quien se le debe su primera intervención; fue dividida en dos
traspasándose una mitad a su esposa María Isabel Plaza.
La edificación de tipología residencial de finales de siglo XVIII, consta de una planta
esquinera. Posee dos patios, consecuencia de la división espacial que sufrió en el pasado. El
acceso principal se realiza por un zaguán que conduce al patio más grande y a través de una
puerta en el corredor se llega al otro patio de menor tamaño. Los patios están ubicados de
cara a las fachadas que abren hacia las dos calles que bordean la edificación. En la parte
posterior hay dos pequeños patios de servicio con corredores y una réplica de cocina colonial.
La fachada principal tiene ocho ventanas y seis de ellas del lado sur del acceso. La entrada
está estructurada por una portada con molduras y decoraciones en forma de frondas y
palmetas. Las altas ventanas enmarcadas por un rectángulo de relieve, tienen tapa polvos
prismáticos. Las rejas son de hierro dorado y los postigos de madera. El frente que da a la
calle Comercio presenta cinco ventanas similares y en la esquina hay un elemento decorativo
en forma de columna circular. El primero de mayo de 1968, el Dr. Raúl Leoni, quien era
presidente de la República, la declaró "Monumento Histórico Nacional". Es el mejor
exponente de arquitectura doméstica colonial en la región central, además de funcionar la
Fundación Lisandro Alvarado y el Museo de Arte e Historia ofreciendo un alto valor histórico
y cultural.
Casa Celis. Avenida Soublette con calle Comercio, N.º 98 –3.

 Casa Museo General José Antonio Páez


Ubicada en una esquina del casco central de Valencia, construida a finales de siglo XVIII y
adquirida en 1822 por el general José Antonio Páez para uso familiar. Esta casa consta de
una planta baja y un sótano en el ala derecha aprovechando el desnivel de la parcela, con dos
patios internos. En las paredes de los ambientes y corredores de la casa se ubican nueve
murales que representan las batallas independentistas en las que participó José Antonio Páez,
una muestra importante del arte republicano venezolano. Fueron encargados a Pedro Castillo,
abuelo de Arturo Michelena, quien en 1826 dibuja escenas mitológicas, batallas y
decoraciones. En el corredor sur la Toma de San Fernando de Apure, la batalla de Carabobo
y el combate en las Queseras del Medio. En el corredor norte la acción de El Yagual, Mata
de la Miel, combate del Palital y batalla de Mucuritas. En el oeste la acción de la sabana de
La Guardia, ocurrida el 11 de agosto de 1822, y el asalto a Puerto Cabello en la noche del 7
de noviembre de 1823. En los salones hay pinturas de personajes y escenas mitológicas
realizadas en 1826 con la técnica de temple, con elementos decorativos en 31columnas de
orden corintio, con base ática, cintas decorativas de motivos vegetales enmarcan las pinturas
y rectángulos verticales que separan las columnas. En el salón Aguas pueden verse 8 óvalos
unidos por una cinta con motivos vegetales y escenas de paisajes de la época. En las puertas
y ventanas hay marcos ilusorios con motivos de meandro en gris y amarillo; también en el
salón del piano se observa una decoración similar en el zócalo. Hacia el ala sur, en los
espacios donde están las bibliotecas, se hallaba el cuarto de José Antonio Páez; este lugar
tenía un acceso en el piso que se comunicaba con el sótano por medio de una escalera de
madera.
Actualmente es la sede de la Sociedad Bolivariana, la casa museo y el archivo de
documentos, por lo que es de gran valor patrimonial para la región y para el país, además
representa históricamente el centro neurálgico de los primeros momentos de la Venezuela
independiente y la más importante muestra de arte mural del siglo XIX. Esta edificación fue
declarada Monumento Histórico Nacional el 2 de diciembre de 1964.

Casa Museo General José Antonio Páez. Avenida Boyacá con calle Páez

 Casa de Francisco Herrera Toro


Construida a comienzos del siglo, de paredes de tierra pisada. Tiene una gran puerta
rectangular de madera en la fachada que conduce a un zaguán; con dos ventanas del lado
izquierdo y una del lado derecho de madera, a dos hojas y con rejas panzudas. En lo alto de
la cornisa tiene un parapeto con decoración en puntos y rayas verticales en yeso. Tiene un
zócalo interrumpido por el vano de la puerta y las cinco depresiones que dejan en la puerta
las molduras que delimitan puertas y ventanas.
Casa de Francisco Herrera Toro. Casco Histórico.

 La Casa de la Estrella
La Casa de la Estrella (el Hospital de Caridad) fue un edifico colonial importante por su
utilización como sede en el primer Congreso Republicano en 1812. Además, en dicho lugar
se reunió el 6 de mayo de 1830 el Congreso que decidió la separación definitiva de Venezuela
de la Gran Colombia y sancionó la Constitución que regiría la República independiente. El
conjunto originalmente ocupaba un área mayor de una hectárea y consistía principalmente
de los ambientes de enfermería y capilla alineados a lo largo de la calle Colombia, detrás de
ellos se extendía un amplio patio con arcadas de arcos rebajados, sobre columnas toscanas.
En 1808 fue levantado el plano del Hospicio que posteriormente tuvo varias modificaciones
y demoliciones parciales a lo largo del siglo XIX; se salvó la parte principal hacia el norte y
se sustituyeron varios elementos antiguos por los nuevos, menos logrados, como columnas
simples y los pórticos con arquitrabes en lugar de las arcadas. Igualmente fue modificada la
fachada cuyo aspecto actual es obra del siglo pasado.

Casa La Estrella, (antiguo hospital de Caridad), Avenida Soublette con calle Colombia.
Casa La Estrella.

 Iglesia San José


Obra edificada sobre un terreno que a principios del siglo XIX era cementerio de los hatos y
haciendas vecinas. Primero se construyó una capilla muy precaria, posteriormente se inició
la construcción de la iglesia que para entonces estaría compuesta por una nave central más
corta que la actual y el sector de la sacristía.
Para 1841 continúa la fabricación del templo, que parece que fue terminado después de que
el presbítero Pedro Alfonso se hizo cargo de la Rectoría de la Capilla de San José en 1893.
Reforzó las paredes y alargó la nave, además construyó las dos naves laterales, derrumbó la
fachada antigua, levantó una nueva y las dos torres, dándole la imagen que conserva
actualmente.
No se conoce quién fue el arquitecto, aunque existe presunción de que el propio padre
Alfonso trabajó tanto en el proyecto como en su ejecución. Formalmente la edificación
corresponde a la arquitectura académica. La fachada principal presenta un movimiento
volumétrico ya que las dos torres a ambos lados del acceso están giradas y colocadas en
diagonal, lo cual crea espacios diferentes en el nártex —vestíbulo en la entrada de las
iglesias— y baptisterio, así como en el atrio de entrada. La nave principal está separada de
las laterales por columnas octogonales forradas de mármol y arcos de medio punto y sobre
el presbiterio se encuentra una cúpula de media naranja. El ábside semicircular — parte del
templo, abovedado, que sobresale de la fachada posterior, donde se instala el altar o el
presbiterio— y de media cúpula que se encuentra detrás del altar, está recubierto por un
mosaico de estilo bizantino. El coro es alto, está ubicado sobre el nártex y se accede a él por
una escalera de caracol elaborada en concreto.
Fachada Principal de Iglesia San José.

 El Mercado de Valencia
En 1844 la diputación de Carabobo ordenó la construcción del Mercado de la ciudad, otra
obra proyectada por Alberto Lutowski. Fue la mayor construcción del país en el período
republicano antes de las obras públicas de Antonio Guzmán Blanco. Según los planos del
ingeniero Lutowski, su superficie superaba los 4000 metros cuadrados. El mercado tenía en
sus tres lados externos veinte salones comerciales, cada uno de aproximadamente 50 metros
cuadrados de superficie. Cuatro entradas, dos en el largo frente a la calle del comercio y una
de cada lado corto, conducían a su interior dividido en 5 naves desiguales, de las cuales la
central tenía la luz de 16 metros. Del tamaño y de la forma de las columnas diseñadas en el
´plano, se puede deducir que las pilastras de esta nave central fueron de mampostería,
mientras que las otras podrían ser de madera, salvo los apoyos adicionales intermedios en la
nave central, que por su altura, eran seguramente de hierro. La gran pieza central está formada
por una combinación del sistema colgante, soportada por líneas de columnas de hierro en su
centro. La altura de esta pieza central, que es considerada una construcción elegante y
atrevida, mide en la parte baja de su armadura 7 metros y en la parte más alta 14, el sobre
techo del centro esta sostenido por pilares de madera que forman las cuñas que sirven de
refuerzos principales.
El mercado fue catalogado por la Diputación Provincial como un edificio de ornato a la
ciudad, al mismo tiempo que contribuyó notablemente a aumentar los ingresos municipales.
A pesar de su arquitectura y su importante función social y económica, el mercado no tuvo
una conservación adecuada, por lo que el edificio sirvió a la ciudad un lapso de 100 años.
En 1854 se proyecta la nueva cárcel de Valencia, que por falta de fondos, fue construida solo
en parte. Dicha construcción se resiente por la falta de capacidad para contener el número de
presos que siempre se encontraban en ella, a causa del procedimiento criminal que imperó en
aquella época.

Mercado de Valencia. Alberto Lutowski

 Iglesia San Francisco

Fue levantada en 1634 junto con el convento de San Buenaventura. Entre 1856 y 1857
fue reconstruida para reemplazar a la catedral de Valencia, mientras se concluían las
reparaciones a esta última. En 1858, y durante 6 meses, fue espacio para las secciones
de la Convención Nacional, convocada por el general Julián Castro tras el estadillo
de la Revolución de Marzo. Es una edificación de estilo español, adosada al antiguo
convento de San Buenaventura sin que exista comunicación entre ellos. Está ubicada
en una esquina donde precisamente se eleva la torre campanario rematada en cúpula
esférica y una cruz. La planta presenta dos accesos: el principal está orientado hacia
la calle Montes de Oca. Ambas puertas de madera en arco, y sobre ellas, dos ventanas
también en arco, delimitadas por pilastras y molduras que forman los arcos. Tiene
dos naves. La nave principal se encuentra cerrada por un muro que la separa del
convento; está dividida de la nave secundaria por una serie de columnas de sección
cuadrada y capiteles sencillos que forman cuatro intercolumnios con arcos de medio
punto. Las techumbres son de madera con sistema de pares y nudillos. El acceso
principal a la iglesia está jerarquizado con un pequeño frontis semicircular donde se
observa el escudo de los franciscanos y la imagen de San Francisco. Tiene un estilo
ecléctico dado por los elementos arquitectónicos introducidos a finales de siglo XIX
que acentuaron la expresión formal y decoración de sus fachadas. Fue declarada
Monumento Histórico Nacional según Gaceta Oficial nº 26.320 del 2 de agosto de
1960.
Fachada principal de la Iglesia San Francisco pag 42

 Casa Alvarado
Fue construida en 1870 por Víctor Alvarado Unda como casa familiar, en la que permaneció
hasta que fue alquilada para distintos usos los cuales contribuyeron a su progresivo deterioro.
El acceso es a través del zaguán que se introduce al patio principal, de pequeñas proporciones,
encuadrado por corredores con ocho columnas de orden toscano; todos los espacios se
conectan funcionalmente por los corredores. Hacia el fondo existe otro patio donde se
desarrollan las áreas de baños y servicios. Posee techos de madera de par y nudillo, tejas y
muros de adobes. También pisos de panela, madera, ventanas y puertas ambas de madera y
vidrio.
Aunque fue construida en la época guzmancista, conserva la tipología funcional y formal de
las viviendas coloniales. Sus dos fachadas en esquina, resueltas en forma muy simple,
destacan las ventanas con repisa y guardapolvo, no tiene aleros, pero sí una cornisa sin
elementos decorativos.
En 1991 fue adquirida por el gobierno del estado Carabobo y rehabilitada para albergar
oficinas. Actualmente es valorada como patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Casa Alvarado. Avenida Montes de Oca con calle Colombia, N.º 101- 8

 El Capitolio (transformación de El Beaterio)


A pesar de la utilización del antiguo hospicio como sede del Congreso, se estableció allí, El
Beaterio que ocupaba más de la mitad de la cuadra delimitada al este por la calle de Puerto
Cabello y al oeste por la calle del comercio. El Beaterio era una escuela de niñas, dirigida
por la Congregación de las Carmelitas, que tuvieron status de beatas distinguiéndose de las
monjas verdaderas por la temporalidad de sus votos.
Con respecto a las actividades desarrolladas en El Beaterio, la instrucción que se observa
tiene varias ramas de bellas artes, como en letras, quirografía, dibujo, bordados, música, etc.
La escuela también se extiende a las afueras de esta ciudad y de otros pueblos de la Provincia.
El conjunto del Beaterio tenía sus dependencias agrupadas alrededor de dos patios
aporticados. En la esquina sur-oeste se encontraba la capilla cubierta con cúpula semiesférica,
conservada hasta hoy. En la parte occidental esteban los dormitorios de las alumnas y los
salones de clases. El lado opuesto fue ocupado por la cocina, lavadero, habitaciones de
servicio y corral de animales domésticos.
El 2 de mayo de 1874 hubo un decreto legislativo sobre la extinción de los conventos
religiosos de mujeres, a consecuencia de esto, el Beaterio fue clausurado y las madres
Carmelitas fueron expulsadas. Por ser este un convento importante y rico, era interesante la
confiscación de sus bienes y su utilización para otros fines como por ejemplo convertir sus
sedes en edificios de gobierno local o central.
El Beaterio de las Carmelitas ocupaba un área amplia, sus construcciones eran sólidas y su
disposición era perfectamente adaptable, además, la cúpula existente constituía un símbolo
muy apropiado para las nuevas funciones. Por estas condiciones El Beaterio se adaptó a las
nuevas transformaciones para El Capitolio, este proceso inicio en julio de 1875 bajo la
dirección del ingeniero Marino. C. Revenga.
Las transformaciones del Capitolio tuvieron una nueva apariencia neoclásica que se
manifiestan más que todo en el pórtico de cuatro columnas toscanas en el centro de la fachada
orientada hacia la Calle del Sol y en la repetición de este gesto en otros dos lados, con semi
columnas adosadas a la pared. Cada una de estas entradas es coronada con un entablamento
y el frontón. Las grandes porciones de las paredes externas del conjunto están divididas en
rítmicos sectores por medios de pilastras sin capiteles, las ventanas son bajas en proporción
a la altura de los muros perimetrales y relativamente escasas por lo cual la impresión que
produce el Capitolio es de una masa sólida.
Durante una de las visitas de Guzmán Blanco a Valencia en 1881, opinó que sería provechoso
adquirir las casas en lado opuesto de la Calle del Sol, con el objetivo de abrir en su lugar una
plaza que permitiera valorizar el Capitolio y diseñar en su alrededor un espacio urbano
apropiado. Desafortunadamente no se llegó a esta solución.
En la parte occidental del conjunto fue ubicado el Departamento Legislativo, hacia la Calle
del Sol (hoy Calle Páez), el Departamento Ejecutivo y al este el Departamento Judicial.
Fueron necesarios varios cambios en la disposición de paredes y ambientes internos. Encima
del pórtico se planificaba levantar la estatua de la Justica. En el Capitolio funcionaban
también los archivos del estado de Carabobo, ubicados en lo que fue el coro de la antigua
capilla y la oficina de correos. Los trabajos no procedieron con la rapidez esperada, al cabo
de un año se había adelantado solo la parte oriental destinada a los tribunales. En 1878 el
edificio estaba parcialmente en uso, pero todavía en 1881 se introducían modificaciones y se
terminaban los arreglos internos; en 1883 se recubrieron los antiguos pisos de ladrillos,
mientras que el patio occidental se colocaron las estatuas traídas de Italia. Durante el mandato
de Guzmán Blanco se acondicionaron también algunos ambientes como los salones de baile,
pintados tres de ellos en los colores rojo, azul y amarillo. Algunas obras de celebres pintores
fueron puestas en el salón principal del Capitolio, entre las cuales “Bolívar en Carabobo”
realizada en Paris por Arturo Michelena.

Vista de la fachada del Capitolio Vista del interior del Capitolio


 Biblioteca Manuel feo la cruz

En este terreno estuvo la cárcel pública de Valencia que luego fue vendido a la municipalidad
en 1847 por Miguel Martínez; por falta de fondos no se concluyó la obra y sólo se edificó
frente al cuartel Anzoátegui. El resto del edificio se terminó en 1861. Bajo el gobierno de
Antonio Guzmán Blanco fue creada, por decreto, la Biblioteca Pública del estado Carabobo,
en 1875. En 1967 fue finalmente demolida y en 1986 se construyó la biblioteca. Se le asigna
el nombre de Manuel Feo La Cruz, en homenaje póstumo al ilustre abogado, profesor,
escritor y periodista carabobeño. La biblioteca cuenta con una variada dotación de
bibliografía. El edificio es un volumen en forma de cubo de cristal negro con las estructuras
a la vista en obra limpia con columnas cilíndricas. Tiene tres plantas, en la planta baja se
encuentran las oficinas administrativas, la biblioteca hispánica, galería de arte y sala infantil.
En el primer piso están los departamentos de humanidades, audiovisual, ciencias sociales,
literatura, ciencia y tecnología. En el segundo piso queda la hemeroteca estadal, funda lectura
y el archivo del estado. Es considerada la biblioteca principal de Valencia puesto que para la
comunidad Valenciana es la biblioteca más completa, importante y un orgullo del estado
Carabobo, cuenta con 6000m2.

Fachada principal de la biblioteca Manuel Feo La Cruz. Pag 77

 Iglesia San Blas.


La construcción de este templo data de 1865 cuando algunos vecinos se constituyeron en
sociedad religiosa para tal propósito. El arzobispo de Caracas para ese entonces, monseñor
Guevara y Lira, concedió el permiso. La obra se concluyó e inauguró el 19 de febrero de
1883 gracias a la perseverancia del presbítero José Gregorio Febres Cordero Monagas. La
iglesia está ubicada en una esquina, con el frente hacia el oeste y plaza Páez. Su planta es de
tres naves, su interior es de estilo neogótico, las estructuras de concreto armado, forman arcos
ojivales en los techos de las tres naves, separadas por esbeltas columnas cilíndricas. La
sacristía se encuentra detrás y se comunica con la casa parroquial, que es también el convento
de los padres pasionistas, quienes desde 1918 se encargaron de la parroquia. En el aspecto
formal el edificio se presenta sólido, pesado, como un gran volumen que ocupa toda la
parcela. En la fachada principal dos cortas y robustas torres simétricas están colocadas en
cada extremo. Estas torres fueron construidas en 1935, cuando se le hizo una importante
intervención a la iglesia, dirigida por Antonio Cachazzo y Gregorio Jiménez, bajo la
supervisión de monseñor José María Tellería. En el centro de la fachada aparece un frontis
que valoriza la puerta principal. Toda la superficie de las fachadas tiene un friso en falso
almohadillado. Las ventanas, puertas, rosetones y elementos decorativos son neogóticos.
Todo el conjunto produce una obra de un discreto eclecticismo que podemos catalogar de
arquitectura académica prototípica de la época de su construcción. Esta iglesia conserva en
custodia, un valioso retablo colonial con un cuadro de la Virgen del Carmen, firmado por
Juan Pedro López en 1720.

Fachada principal de la Iglesia San Blas. Pag 81

 Colegio Federal de Valencia.


En 1778 el convento de San Buenaventura fue visitado por el obispo Mariano Martí quien lo
descubrió como una edificación de una sola planta con claustros y patio central, celdas,
enfermería, refectorio y una galería destinada a la enseñanza de las materias Letras y Latín
Este convento, principal centro educativo que existió en Valencia durante la Colonia, fue
suprimido en virtud del decreto de Cúcuta de 1821; luego se creó en 1833 el Colegio Nacional
de Carabobo, el cual inició sus actividades en 1851 con la planta baja y la fachada principal
reconstruidas, esta última está concebida de manera ecléctica, simétrica y modulada por seis
columnas que tienen la altura de dos plantas. Las columnas sirven a su vez de marco para los
balcones. En el centro está ubicada la entrada principal a través del gran portal y en el segundo
nivel un balcón, toda esta parte está jerarquizada por un frontis semicircular con molduras
profusamente decoradas. El entablamento se encuentra decorado con los mismos motivos de
rosetones y dentículos, por último, una balaustrada constituye el remate de la fachada.
Para 1883, el recinto es elevado a la categoría de "Colegio Federal de Primera", y se
efectuaron las transformaciones más relevantes como por ejemplo la construcción de la
planta alta (1874); encomendadas al ingeniero Mariano Revenga, que le dio un aspecto
ecléctico a sus fachadas y construyó un segundo nivel para el paraninfo. Esta construcción,
que antiguamente formaba un conjunto único con la iglesia San Francisco, cuenta con dos
plantas alrededor de un patio con claustros en sus dos niveles. El patio central rodeado por
columnas de orden toscano, pero sumamente alterada su imagen con brocales, bancos y
jardinerías.
En 1892 Joaquín Crespo decretó que el colegio fuera convertido en la universidad que fue
inaugurada un año después. Desde 1958 la edificación es sede de la Universidad de Carabobo
donde actualmente funciona su facultad de derecho.
El 2 de agosto de 1960 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Para 1995 se produjo
la última intervención que consistió en la reconstrucción del paraninfo por parte de la
Universidad de Carabobo.

Fachada del Colegio Federal.

 Iglesia San Isidro Labrador


Inaugurada el 25 de diciembre de 1885, es una construcción de tipo colonial con capacidad
de atender a una comunidad de 300 feligreses. Su fachada presenta tres puertas de madera en
arco recortado, delimitado por molduras lisas. Unas pilastras lisas dividen la fachada en tres
cuerpos y en la parte superior hay cuatro vanos circulares, dos en el cuerpo central y uno en
cada uno de los laterales. La fachada remata en su parte superior por una cornisa de formas
curvilíneas. Es valorada por las actividades educativas que aquí se imparten como clases de
catecismo y la preparación para las confirmaciones, además de ser el sitio de culto donde la
población expresa su fe y devoción. Actualmente se encuentra en remodelación.
Fachada principal de la Iglesia.

 Acuario de Valencia (Caja de Agua)


Fue construido en 1887, para cubrir los depósitos de agua del acueducto "Guzmán Blanco"
instalado en la ciudad en el mismo año. Este edifico, a pesar de su destino utilitario, ofrece
una imagen neoclásica, es de planta rectangular, sus paredes laterales con tramos regulares
conservan traga luces circulares simétricos en cada vano. Una sencilla cornisa recorre todas
las fachadas. La principal está acabada con un frontis- caballete del techo a dos aguas. La
estructura es de cerchas metálicas remachadas.
La edificación fue abandonada cuando se construyó el nuevo sistema de acueductos que
sirve a Valencia desde el dique de Guataparo. En 1975 fue acondicionado por el alcalde
Juan Vicente Seijas como "Acuario de Valencia", utilizando los tanques para especies
grandes como las toninas (delfines de río) y las demás áreas con diversas peceras también
con especies de agua dulce. En las áreas exteriores funciona un zoológico.

Fachada principal del Acuario de Valencia.


 Sede del rectorado de la Universidad de Carabobo
Edificación lineal diseñada para servir originalmente como estación terminal del ferrocarril
que iba de Valencia a Puerto Cabello, y viceversa. Fue construida en 1888 por la compañía
inglesa que obtuvo la concesión de la línea ferrocarrilera Puerto Cabello - Valencia. Presenta
influencia colonial, sus techos son de madera y caña, las paredes de adobe y ladrillo, las
columnas de ladrillo, y estructura de hierro colado decorada en el antiguo andén. Es de una
sola planta y se accedía por un corredor exterior con 12 columnas neoclásicas, a la sala de
viajeros. Estos espacios estaban techados por una cubierta tradicional a dos aguas y
rematados con tejas; se salía al andén posterior que estaba construido mediante una estructura
de columnas y ménsulas de hierro colado decorado formando un gran alero.
La estación y todo el terreno fue donado por el Estado venezolano a la Universidad de
Carabobo en 1956. Actualmente funcionan oficinas administrativas, todo está tabicado con
fórmica y aluminio, y los techos y estructuras están tapados. Fue decretada Monumento
Histórico Universitario en 1991 por el consejo universitario.

Sede del rectorado de la Universidad de Carabobo, antigua estación terminal de la línea ferroviaria
Valencia- Puerto Cabello.

 Plaza Bolívar de Valencia

La plaza Bolívar de Valencia es un parque urbano ubicado en plena zona céntrica en


el municipio homónimo de Venezuela. Fue inicialmente inaugurada en 1555 con la
fundación de la ciudad, llamándose posteriormente Plaza Mayor, luego Plaza del
Mercado y siendo finalmente reinaugurada para homenajear al Libertador Simón
Bolívar el 24 de junio de 1889 bajo el nombre que se le conoce actualmente. La plaza
comenzó como un cuadrilátero cercado con caña en el centro de la ciudad, siendo
utilizado en un principio como mercado y matadero. De acuerdo a las Leyes de Indias,
sirvió como punto de partida para la cuadrícula que se fijaría para las posteriores
construcciones que se realizaran en la recién fundada localidad.1
Este espacio urbano se ha mantenido como plaza principal de la ciudad de Valencia
desde su fundación. Tiene forma cuadrada, con accesos diagonales en el centro de
cada uno de los lados. El espacio central libre de árboles está dominando por una
columna donde se posa una escultura pedestre del Libertador Simón Bolívar.
Alrededor existe una hermosa vegetación de grandes árboles plantados en sectores
delimitados por brocales de granito, de este mismo material son los pisos y bancos

Creado el: 6 de mayo de 2011

 Teatro Municipal de Valencia


El 7 de mayo de 1879 Antonio Guzmán Blanco decreta la construcción de este teatro,
Antonio Maulassena Levrero desarrolló el proyecto inspirado, aunque en menor escala, en el
teatro de la ópera de París. Las obras se reiniciaron en 1887, a cargo del ingeniero Núñez de
Cáceres. Los elementos decorativos de las fachadas fueron hechos por Juan Font, artesano y
escultor; entre 1891. En 1892 Antonio Herrera Toro pintó el plafón del techo de la sala
principal y la cúpula central del escenario. En 1892 se concluyó la construcción y se dotó del
mobiliario durante el gobierno de Raimundo Andueza Palacio (1890-1892).
Al estallar la Revolución Legalista el 11 de marzo de 1892, las tropas ocuparon la edificación
y lo usan como cuartel. En 1894 fueron reparados los desperfectos ocasionados y el general
Joaquín Crespo lo donó a la ciudad. A partir de ese momento, empezó a llamarse Teatro
Municipal de Valencia.
El edificio está conformado por tres zonas específicas. La zona de la entrada con el vestíbulo
y la antesala, una escalera central y una logia en planta alta; la zona de la gran sala
conformada por el patio de butacas, las lunetas, y el primer y segundo balcón; y la zona del
escenario donde se encuentran los camerinos, la tramoya y las áreas de trabajo. La fachada
principal es simétrica en volumetría y decoración. La planta baja está recubierta con estuco
almohadillado y presenta cinco arcos de medio punto, uno en cada volumen lateral y tres
centrados por donde se accede al vestíbulo. Las fachadas laterales ofrecen mayor juego
volumétrico y la fachada posterior, con dos cuerpos semicirculares.
El 2 de diciembre de 1964 fue declarado Monumento Histórico Nacional.
A partir de 1979 Mindur realiza una intervención que transforma y altera el funcionamiento
y la estructura del teatro. Para 1994 la alcaldía de municipio de Valencia y la gobernación
del estado Carabobo intervienen el inmueble reconstruyendo el espacio de espectadores tal
como lo había concebido originalmente el arquitecto Malaussena.

Fachada principal del Teatro Municipal de Valencia.

 Universidad de Valencia

El 15 de noviembre de 1892, mediante el decreto firmado por Joaquín Crespo, Jefe del Poder
Ejecutivo Nacional y refrendado por el Ministro de Instrucción Pública M. A. Silva
Gandolphi, se crea la Universidad de Valencia. Su primer Rector Alejo Zuloaga E., había
luchado durante años por lograrla. Dos meses apenas, tardó su organización. En este tiempo
se realizaron reparaciones a la sede. "Sólo las paredes se conservaban cerrando un marco de
devastación y ruina" dice Zuloaga al dejar constancia del estado en que se encontraba el
edificio, que había servido de cuartel a las tropas de Andueza Palacio durante cuatro meses
y que penetraban en él con sus caballos. El 22 de enero de 1893 se declaró abierta
solemnemente con un acto iniciado en la Iglesia de San Francisco. El día 23 de enero se
abrieron las inscripciones y la matrícula n° 1 correspondió a Mariano Revenga. El rector
Alejo Zuloaga se inscribió como alumno para cursar Ciencias Políticas, también lo hicieron
otros miembros del personal docente.
Zuloaga, convencido del poder civilizador de la educación, llega a convertir la Universidad
de Valencia en un verdadero centro de ciencias, arte y filosofía. Dota los laboratorios de los
más modernos equipos de física y química y mantiene una biblioteca con más de siete mil
volúmenes, colecciones de periódicos y revistas, un museo y un majestuoso paraninfo.
Consolida para este centro de estudio el prestigio que se merece pero sobre todo declara: la
universidad es la verdadera escuela de la responsabilidad. Entre los primeros alumnos se
encuentran dos músicos muy importantes: Jacinto Sanz, sastre, flautista y director de la
Banda Santa Cecilia y Manuel Leoncio Rodríguez, una de las más grandes figuras de la
música venezolana, quien es violinista, pianista y compositor. Ambos músicos van a egresar
con el título de Dr. en Ciencias Políticas.

 Colegio Don Bosco


El 23 de noviembre de 1894 llegan a Valencia tres salesianos: el P. Félix Andrés Bergeretti
y dos seminaristas. La población los recibió con entusiasmo. Se dio inicio a la actividad
pastoral del Oratorio Festivo, mientras anunciaba la inmediata apertura del Colegio Don
Bosco, que tuvo lugar a principios de 1895.
Esta edificación consta de la fachada principal y la puerta de acceso en el ochavo, o plano
que en lugar de esquina, une las paredes laterales.. Tal puerta es rectangular, de madera de
dos hojas, delimitada por molduras lisas. En la parte superior tiene un balcón y una ventana
rectangular de vidrio, en la parte más alta la identificación del colegio y en el techo una
imagen del epónimo, Don Bosco. A cada lado y tanto en la planta baja como en el piso
superior, se encuentra una hilera de ventanas rectangulares de vidrio y un zócalo alto. En su
interior se nota que le han sido construidos hasta cuatro pisos por un lado y tres por el otro.
Estas construcciones en forma de L, conforman un patio interior para el disfrute del recreo y
la práctica deportiva.

Fachada principal (en el ochavo)

 Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria

Esta edificación se ubica en una esquina frente a la plaza La Candelaria, en el mismo lugar
donde se construyó la tercera iglesia de la ciudad en 1782, en la época del obispo Mariano
Martí; sin embargo, a fines del siglo XIX fue demolida casi toda la estructura original y sobre
ella se erigió el templo que conocemos. Su planta es de tres naves separada por columnas
cilíndricas, con arco toral entre ellas; contiene presbiterio, nártex y coro alto. Alrededor de
las naves se encuentran siete capillas donde la gente ora y ofrece promesas. Al lado izquierdo
de la iglesia está ubicado el despacho parroquial. Su fachada principal es neoclásica y
simétrica, con dos torres del campanario techadas con cúpulas a los lados y en el centro un
pequeño frontis, toda rematada por una balaustrada. Tiene tres puertas en forma de arco sin
decoraciones y cinco cuerpos rematados en cúpula de media naranja. Posee varias columnas
adosadas imitando piedra de sillería y marcan los módulos en que está dividido el plano
principal, separan los accesos y las ventanas. Asimismo, tiene cinco ventanas con balcones
metálicos en la parte superior y dos con balaustres a nivel de las puertas. Su techo es de
concreto y su nave central remata con dos cúpulas, una contiene vitrales y la que está sobre
el altar mayor tiene pintado un fresco. En la parte superior del altar mayor se encuentra el
original de la estatua de Nuestra Señora de la Candelaria. La iglesia es un lugar de encuentro
espiritual de los feligreses de la parroquia.

Fachada principal de la Iglesia Vista del interior de la Iglesia.

 Hotel Continental
Edificación de una planta, de finales del siglo XIX, ubicado en una esquina. La planta
presenta dos patios centrales encuadrados por corredores que conectan funcionalmente todos
los espacios. La fachada principal, que da a la calle Boyacá, es simétrica, con dos ventanas
del lado izquierdo y tres del lado derecho del acceso central. Las ventanas altas y estrechas
son típicas de las casas valencianas de esta época. La fachada lateral, hacia la calle
Independencia, presenta cuatro módulos con ventanas iguales y tres más pequeñas.
Presenta una sobria decoración formada por un ritmo modular marcado por relieves planos.
La puerta de acceso está destacada solamente por un arco carpanel. Una cornisa de molduras
rectas remata en la parte superior las dos fachadas. Es un establecimiento con larga
trayectoria en la ciudad estando siempre al servicio de los visitantes. Se encuentra en regular
estado de conservación.
Fachada principal del Hotel Continental. pag 48

 Quinta La Isabela, Palacio de los Iturriza


Valioso inmueble que representa la evolución y fisonomía urbana de la ciudad. Es de los
modelos de vivienda aislada construidos para las familias de mayores recursos económicos
de finales de siglo XIX en Valencia. En 1935 pasó a ser propiedad de la familia Castrillo
quienes realizaron las primeras modificaciones como una sala de baño, la cocina, la
instalación eléctrica, junto con un nuevo tipo decoración. La quinta fue comprada por un
consorcio italiano y la emplearon en usos diversos que produjo un deterioro sobre sus
estructuras. En 1991 el gobierno del estado Carabobo adquirió el inmueble. La edificación
refleja el eclecticismo de su época al incorporarse nuevos materiales de construcción
presentes en barandas, remates y demás elementos de hierro. La planta principal se encuentra
elevada por encima del terreno por lo que se accede al porche a través de una escalinata con
balaustrada ornamentada. Destaca la torre miradora dentro de la cual existe una escalera de
caracol que comunica ambas plantas. La fachada principal orientada hacia el oeste es la más
elaborada. Su acceso parece muy marcado por una pequeña escalera con balaustrada que se
extiende para cerrar el porche, permitiendo enlazar los balcones, las ventanas y el mirador.
A lo largo de la fachada principal y rematando la planta baja se observa una greca en relieve
en forma de hojas de calabaza que sirve para unir visualmente los distintos volúmenes de la
edificación. El techo de la torre presenta inclinadas vertientes y está coronado por una reja y
dos pararrayos de hierro colado. La reja se extiende por la cumbrera del techo del volumen
central y tiene escrito "La Isabela". Entre 1994 y 1996 se adelantó el proceso de restauración
y rehabilitación para convertirla en el Museo de la Ciudad de Valencia. Fue declarada
Monumento Histórico Nacional según Gaceta Oficialnº 32.165 del 9 de febrero de 1981.
Quinta La Isabela, Palacio de los Iturriza. Entrada principal.

 Sede del Ateneo de Valencia


En 1843 se registra la instalación del efímero “Ateneo de Carabobo” donde se restablecieron
las residencias de los frailes franciscanos, cuyos propósitos, según lo refería la Gaceta de
Carabobo, fueron la creación de la biblioteca y de un gabinete de lectura.
Para 1953 el Arquitecto José Miguel Galia fue el encargado de diseñar este edificio de dos
plantas en esquina que hoy se conoce
de arte. Las fachadas de grandes ventanales, plantean la protección solar por medio de
elementos como la sede del Ateneo de Valencia.
La solución adoptada propone una distribución alrededor de un patio central-jardín que
vincula al auditorio, la biblioteca y la sala de exposiciones iluminada cenitalmente por
numerosas cúpulas que proporcionan luz natural sobre las obras verticales (parasoles) y
aleros volados. En la década de 1980 se construye una mezzanina sobre la sala de
exposiciones para ganar más espacio para el salón Michelena. Lentamente el edificio pierde
su perfil, se ocultan las cúpulas con tablones y se tabican los espacios, resultando 5 salas de
exposiciones en total. En 1992 el Arq. Armando Rodríguez elabora el proyecto de
recuperación del edificio original, y de la ampliación con el nuevo edificio en un terreno
anexo.
Para 1996 ya se encontraba en funcionamiento el edificio original rehabilitado con sus
espacios, cúpulas y áreas concebidas por el maestro Galia, y se encontraba en construcción
la nueva ampliación de seis pisos de altura, de modo que, aumentaron sus áreas laterales y
espacios expositivos, albergando obras de artistas contemporáneos durante más de 60 años.
Fachada principal del Ateneo de Valencia.
CONCLUSIÓN

Valencia es una de las ciudades más importantes de Venezuela, tanto que ha llegado a
disputar con Caracas el título de capital de la República en varias ocasiones. A principios del
siglo XIX Valencia era una ciudad consolidada con un desarrollo económico muy importante,
dada la prosperidad de los cultivos de café, cacao, añil, tabaco, caña y algodón cuyos
excedentes permitían el intercambio comercial con otras provincias y la exportación. Sin
embargo, por motivo de la guerra de independencia, el país quedó sumido en una crisis
económica que tuvo a su vez gran incidencia sobre el proceso de urbanización. Esta situación
de guerra llevó al gobierno a emprender una política de construcción muy importante. Una
gran dotación de equipamiento urbano y de obras públicas fue transformando a Valencia en
una ciudad mucho más limpia, agradable y moderna, dado que la gestión del Ilustre
Americano, tomó la iniciativa de construir plazas, acueductos, teatros y vías de
comunicación. Se puede afirmar que Caracas y Valencia fueron, en tiempo de Guzmán, las
ciudades más privilegiadas en cuanto a inversión en obras públicas se refieren; así fue a lo
largo del septenio (1870-1877).
El periodo de gobierno de Antonio Guzmán Blanco representó un momento crucial en el
desarrollo urbano de las principales ciudades del país, ya que la bonanza económica significó,
entre otros aspectos, cierta expansión espacial, la presencia de nuevos usos de suelos, la
redistribución de los usos ya existentes, la construcción de nuevas obras públicas y la
construcción de nuevas tipologías de viviendas, entre otros aspectos, tal es el caso de
Valencia; que se vio reflejado en las construcciones de sus numerosas obras públicas como
por ejemplo el mercado de Valencia, las plazas y el Capitolio. A nivel de infraestructura se
introdujeron las últimas innovaciones de la época como por ejemplo el alumbrado público,
primero de gas, luego de querosén y luego eléctrico y la construcción de nuevas vías de
comunicación, (caminos, carreteras, ferrocarriles, puentes) entre ellas la carretera Valencia-
Puerto Cabello; en apoyo a la actividad agrícola, a la articulación entre regiones, y a la
integración del territorio venezolano. Desde el punto de vista sanitario, con incidencia a nivel
urbano, surge la dotación de redes de servicios como por ejemplo la construcción de
acueductos para el abastecimiento del agua.
La arquitectura de Valencia durante este siglo se puede caracterizar por una modernización
de las instituciones de gobierno y el equipamiento urbanístico (capitolio-asamblea,
gobernaciones,), modernización y creación e infraestructura comercial para el ingreso al
mercado internacional (mercados) modernización y diseño de equipamiento educacional
cultural (universidad, escuela, museo, teatro,). Mediante todas estas modernizaciones el
tejido de la retícula fundacional comienza a modificarse adecuándose a las condiciones
geomorfológicas del lugar.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Bibliotecas e Instituciones visitadas:


 Biblioteca Central de la Universidad Central de Venezuela
 Centro de información y documentación Willy Ossott, Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la UCV.
 Biblioteca Nacional de Venezuela
 Biblioteca Simón Rodríguez
 Instituto del Patrimonio Cultural en Venezuela.

Fuentes bibliográficas:
 Arquitectura y obras públicas siglo XIX. Autor: Leszek Zawiska. Volumen 2
 Historia de Valencia (siglo XIX). Autor: Luisa Galindez. Fecha de impresión: 28 de
junio de 1984. Valencia.
 Diccionario de Historia de Venezuela, tomo 3. Editorial: Fundación Empresas
Polar.
 Colección de libros GEO, tomo 3: Medio humano, establecimientos y actividades,
tomo 5: Geografía de la división político- territorial del país. Editorial: Fundación
Empresas Polar.
 Inventario del Patrimonio Cultural del Estado Carabobo. Instituto del Patrimonio
Cultural, presidente: Profesor Juan Pedro Posani.
 Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004- 2008, Región Centro- Oriente,
Estado Carabobo, Municipios San Diego y Valencia. Instituto del Patrimonio Cultural,
2008. Impreso en Caracas, Venezuela, año 2008.

Fuentes electrónicas:
 http://wwwrescataybrralo.blogspot.com/2011/08/valencia-la-de-venezuela-
ciudad.html
 https://es.scribd.com/document/256521631/acueducto-en-puerto-cabello-docx.
 http://alquilerpordiasvln.blogspot.com/p/lugares-de-interes-historico-en-
valencia.html
 http://www.induval.gob.ve/descripcion.php.
 http://historiadevalenciaysusforjadores.blogspot.com/2011/08/parte-ii-el-ideal-
hecho-realidad-no.html.
 http://www.acading.org.ve/info/ingenieria/pubdocs/malaussena_levrero,_antonio
Fuentes hemerograficas:
 revista mañongo nº 39, vol. xx, julio-diciembre 2012 pp 11-40 desplome del puente
“la quinta” sobre el río cabriales de valencia (1880) Autor: andrés eloy burgos.
 historia urbana de valencia. crecimiento poblacional y cambios contemporáneos
(1547-2000). Autor: armando luis martínez.
 la construcción de la carretera valencia – puerto cabello en el siglo xix. Autor: josé alberto
olivar