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FACULTAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES Y EDUCACION

ESCUELA DE ADMINISTRACIÓN Y NEGOCIOS INTERNACIONALES.

TEMA:
ANALISIS Y APLICACIÓN DE LA CONVENCION DE VIENA DE 1980 SOBRE
CONTRATOS DE COMPRA Y VENTA INTERNACIONAL DE MERCADERIAS
APROBADA POR LA CONFERENCIA DE LA ONU EL 11 DE ABRIL DE 1980
ANTECEDENTES HISTORICOS SU APLICACIÓN E IMPORTANCIA EN EL
COMERCIO INTERNACIONAL, INCLUIR INFORME SOBRE ESTADISTICA
ACERCA SOBRE PRINCIPALES INCONVENIENTES PRESENTADOS EN LA
EJECUCION DE LOS CONTRATOS INTERNACIONALES

CURSO:

CONTRATO DE NEGOCIOS INTERNACIONALES


DOCENTE:

MG. Torres Koch Luis


ALUMNOS:

VILLALBA DE LA CRUZ, TATIANA

SILVA GARRIDO MARIA JIMENA

Lima, 15 de abril del 2019


Dedicarle el presente trabajo a la
familia quienes permanentemente nos
apoyan con su espíritu alentador,
contribuyendo incondicionalmente al
logro de nuestras metas.
Índice
INTRODUCCIÓN

El presente trabajo monográfico titulado la convención de Viena de 1980 sobre


contratos de compra y venta internacional de mercaderías aprobada por la
conferencia de la ONU el 11 de abril de 1980, fue investigado por que es un tema
de interés de nuestra carrera y está diseñado para su debido discernimiento en el
aula.
La Convención de Viena de 11 de abril de 1980 sobre los contratos de compraventa
internacional de mercaderías es, en la actualidad, el instrumento de Derecho
uniforme, de contenido dispositivo más importante, no sólo porque regula uno de
los contratos más típicos y utilizados en el tráfico mercantil internacional sino porque
además es un Convenio multilateral del que forman parte, en la actualidad, 70
países con características económicas, políticas y geográficas muy diferentes.

El trabajo monográfico consta de dos capítulos en el primero desarrollamos el tema


del análisis y aplicación de la convención de Viena de 1980 sobre contratos de
compra y venta internacional de mercaderías aprobada por la conferencia de la
ONU el 11 de abril de 1980 antecedentes históricos su aplicación e importancia en
el comercio internacional asimismo en el segundo capítulo se desarrolla el informe
sobre estadística acerca sobre principales inconvenientes presentados en la
ejecución de los contratos internacionales y por ultimo vemos las conclusiones y las
fuentes bibliográficas.
A nuestra opinión el desarrollo del comercio internacional sobre la base de la
igualdad y del beneficio mutuo constituye un importante elemento para el fomento
de las relaciones amistosas entre los Estados, estimando que la adopción de
normas uniformes aplicables a los contratos de compraventa internacional.
nuestro agradecimiento a cada integrante de este trabajo por el tiempo y dedicación
puesta en el trabajo.

Los autores.
APLICACIÓN

Artículo 1
La presente Convención se aplicará a los contratos de compraventa
de mercaderías entre partes que tengan sus establecimientos en Estados
diferentes.

Artículo 2
La presente Convención no se aplicará a las compraventas.

Artículo 3

La presente Convención no se aplicará a los contratos en los que


la parte principal de las obligaciones de la parte que proporcione las mercaderías
consista en suministrar mano de obra o prestar otros servicios.

Artículo 4
La presente Convención regula exclusivamente la formación del contrato
de compraventa y los derechos y obligaciones del vendedor y del comprador
dimanantes de ese contrato.

Artículo 5
La presente Convención no se aplicará a la responsabilidad del vendedor
por la muerte o las lesiones corporales causadas a una persona por las
mercaderías.

Artículo 6
Las partes podrán excluir la aplicación de la presente Convención o,
sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 12, establecer excepciones a
cualquiera de sus disposiciones o modificar sus efecto
COMPRAVENTA DE MERCADERÍAS

A. Obligaciones del vendedor

Las obligaciones generales del vendedor son entregar las mercancías,


transmitir su propiedad y entregar cualesquiera documentos relacionados con
aquéllas en las condiciones establecidas en el contrato y en la Convención.
La Convención proporciona normas supletorias para su utilización a falta
de acuerdo contractual acerca del momento, lugar y la manera de cumplir
esas obligaciones por parte del vendedor.

B. Obligaciones del comprador

Las obligaciones generales del comprador consisten en pagar el precio


de las mercancías y recibirlas conforme a lo estipulado en el contrato y a
lo dispuesto en la Convención. La Convención ofrece normas supletorias,
que serán aplicables a falta de una estipulación contractual al respecto, en
lo concerniente a la manera de determinar el precio y al momento y el lugar
en que el comprador deba cumplir su obligación de pagar el precio
INTERPRETACIÓN DE LA CONVENCIÓN

Esta Convención para la unificación del régimen aplicable a la compraventa


internacional de mercancías podrá cumplir mejor su finalidad si se
interpreta de manera consecuente en todos los ordenamientos jurídicos. Se
puso gran cuidado en su preparación para hacerla tan clara y fácil de entender
como fuera posible. No obstante, se plantearán controversias sobre
su significado y aplicación. Para cuando esto ocurra, se amonesta a todas
las partes, inclusive los tribunales nacionales y los tribunales arbitrales, a
tener en cuenta su carácter internacional y a promover la uniformidad en su
aplicación y la observancia de la buena fe en el comercio internacional. En
particular, cuando las cuestiones relativas a las materias que se rigen por
esta Convención no estén expresamente resueltas en ella, se dirimirán de
conformidad con los principios generales en los que ésta se basa. Sólo a
falta de tales principios se decidirá de conformidad con la ley aplicable en
virtud de las normas de derecho internacional privado.

Aplicación e Importancia en el Comercio Exterior

La finalidad de esta Convención es prever un régimen moderno, uniforme y


equitativo para los contratos de compraventa internacional de mercancías, por lo
que contribuye notablemente a dar seguridad jurídica a los intercambios
comerciales y a reducir los gastos de las operaciones.
El contrato de compraventa constituye el fundamento del comercio internacional en
todos los países, independientemente de su tradición jurídica o de su nivel de
desarrollo económico. Por esta razón, se considera que la Convención sobre la
Compraventa es uno de los instrumentos clave del comercio internacional que
debería ser adoptado por todos los países del mundo.

La Convención sobre la Compraventa es fruto de un esfuerzo legislativo que se


inició a principios del siglo XX. En su texto se compaginan cuidadosamente los
intereses del comprador con los del vendedor. Además, la Convención ha inspirado
reformas del derecho de los contratos en varios países.

Los Estados que adoptan la Convención disponen de una legislación moderna y


uniforme que rige la compraventa internacional de mercancías y que se aplica a
toda operación de compraventa concertada entre partes que tengan un
establecimiento en alguno de los Estados Contratantes. En tales casos, la
Convención se aplica directamente, sin necesidad de recurrir a las reglas de
derecho internacional privado para determinar la ley aplicable al contrato, lo cual
contribuye notablemente a dar certeza y previsibilidad a los contratos de
compraventa internacional.

Además, la Convención puede aplicarse a un contrato de compraventa internacional


de mercaderías cuando en virtud de las reglas de derecho internacional privado la
ley aplicable al contrato sea la de un Estado Contratante, o cuando las partes hayan
convenido en ello, independientemente de si sus respectivos establecimientos se
encuentren en un Estado Contratante. En tal caso, la Convención prevé un conjunto
de normas neutrales que pueden ser de fácil aceptación habida cuenta de su
carácter transnacional y de la existencia de abundante material interpretativo.
Convención de Viena

La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados fue suscrita


en Viena (Austria) el 23 de mayo de 1969 y entró en vigencia 27 de enero de 1980.

Fue elaborada por una conferencia internacional reunida en Viena, sobre la base de
un proyecto preparado, durante más de quince años de trabajo, por la Comisión de
Derecho internacional de las Naciones Unidas. Su objetivo fue codificar el derecho
internacional consuetudinario de los tratados y, además, desarrollarlo
progresivamente, también ius cogens.

El artículo segundo de dicha Convención define al tratado como un acuerdo


internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el derecho
internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos
conexos y cualquiera que sea su denominación particular.

Por tanto, sus disposiciones son aplicables sólo a tratados por escrito
entre Estados; quedan excluidos de la definición antes descrita, aquellos que no
constan por escrito y los acuerdos entre un Estado y otros sujetos de derecho
internacional (como las organizaciones internacionales) o entre esos otros sujetos
de derecho internacional. No obstante, la misma Convención precisa que el hecho
que no se aplique en tales casos, no afecta el valor jurídico de tales acuerdos, la
aplicación a los mismos de cualquiera de las normas enunciadas en ella a que
estuvieren sometidos en virtud del derecho internacional independientemente de la
Convención y la aplicación de la Convención a las relaciones de los Estados entre
sí en virtud de acuerdos internacionales en los que fueren asimismo partes otros
sujetos de derecho internacional.

La Convención, en cuanto tal no posee efecto retroactivo, pues sólo se aplica a los
tratados celebrados después de su entrada en vigor y no a los celebrados con
anterioridad (sin perjuicio de la aplicación de cualesquiera normas enunciadas en
ella a las que estén sometidos los tratados en virtud del derecho
internacional independientemente de la Convención). Cuando las Naciones Unidas
firmaron la Convención de Viena previeron que era importante hacer valer los
derechos que contiene, por lo que en varios artículos difusos (es decir que no hay
un capítulo que los contenga en orden), establecen las acciones, los recursos ante
juez o árbitro.

Principales inconvenientes en la contratación internacional

15.8K13.5K

La realidad actual es indiscutible: las empresas se han internacionalizado, buscando


nuevos mercados donde vender sus productos o de los que obtener sus
mercancías, más aún desde el comienzo de la crisis económica. A esto hay que
sumarle el fenómeno de la deslocalización de parte de la producción, al ser más
barata la mano de obra en el extranjero o darse mayores facilidades a la inversión.
Y esta realidad tiene su reflejo en la práctica jurídica.

Es cada vez más normal que las empresas tengan que firmar contratos con
elementos internacionales, lo que implica que el abogado de una empresa debe
igualmente internacionalizarse, adaptándose al mercado globalizado. Hoy en día las
operaciones mercantiles se constituyen prácticamente en su totalidad en
transacciones de un gran componente internacional, que obliga a los profesionales
a tener un conocimiento profundo de esta materia (aspectos regulatorios, problemas
jurídicos, negociaciones, contratos tipo, etc.).

En este marco, los abogados que se enfrenten a la complejidad de la contratación


internacional, deberán tener en cuenta cinco posibles riesgos antes de cerrar un
acuerdo: los riesgos políticos, que pueden afectar a la capacidad para realizar
transacciones comerciales u obligar al incumplimiento de alguna de las cláusulas
del contrato; el riesgo país, que se vincula a la situación socioeconómica del país,
pues la escasez de divisas, la deuda externa o el déficit de la balanza de pagos
pueden afectar las relaciones del acuerdo comercial e impedir el cumplimiento del
contrato; los riesgos financieros, relacionados con el riesgo de cambio cuando
intervienen en el acuerdo más de una divisa; los riesgos comerciales (el
incumplimiento de pago) y los riesgos fiscales, derivados de la normativa sobre
repatriación de beneficios, ayudas y aduanas, que pueden aumentar los costes de
la operación.

Todos ellos deben ser tenidos en cuenta desde antes de la ejecución de la


transacción internacional, junto a una clara visión de la situación geopolítica, social
y económica de las partes involucradas en el acuerdo, ya que cualquier cambio en
las condiciones o cualquier aumento en uno de los riesgos antes mencionados,
puede generar una alteración profunda en las bases de la negociación o en los
beneficios.

casos
En los arts. 66 a 70 de la Convención de Viena de 1980 se ocupa de la transmisión
del riesgo bien sea al comprador o al vendedor por concepto de pérdida o deterioro
a los bienes objeto de contrato de compraventa internacional. Ahora bien, existen
casos en los que han ocurrido inconsistencias en medio de la celebración del
contrato de compraventa internacional de mercaderías, y de los cuales se ha
sentado jurisprudencia sobre el particular, veamos:

Casos frente a la responsabilidad del vendedor


• Caso 338: CIM 1 1); 30; 31; 53; 66; 69 2); 71 1); 71 3) Alemania:
Oberlandesgericht Hamm; 19 U 127/97 23 de junio de 1998: En este caso dos
vendedores de nacionalidad austriaca y un comprador de origen alemán celebraron
contratos de compraventa sobre muebles fabricados y depositados en un “storage”
en Hungría. Al momento que las mercaderías se entregaron en dicho depósito, los
vendedores expidieron facturas de acopio que luego fueron remitidas al comprador.
En dichos contratos, las partes pactaron que el comprador tenía derecho a retiros
parciales
de los bienes, siendo estos entregados por los vendedores, transportados por
terceros. Al momento de la entrega de la mercancía, el comprador debía pagar el
precio pactado; al pasar el tiempo, los vendedores, y luego de haber expedido varias
facturas de acopio en depósito, estos cedieron los derechos del contrato a un
tercero, siendo este suceso notificado al comprador por escrito, aceptado por este
posteriormente. Sin embargo, y como el comprador no había recibido los muebles
que figuraban en los documentos de depósito, esto optó por no pagar el monto
acordado en el contrato, aunado a esto, la empresa de depósito, de nacionalidad
húngara, fue declarada en quiebra, así mismo, las mercaderías desaparecieron del
depósito. Los vendedores procedieron a demandar al comprador con el objetivo de
cobrar el precio pendiente de pago, el cual se encuentra contenido en las facturas
de almacenamiento.
Al llevar esto ante instancias judiciales, el Tribunal de Primera Instancia desestimó
la demanda así mismo, el Tribunal de Apelación Superior alemán confirmó la
decisión del aquo, considerando que la compraventa era aplicable, teniendo en
cuenta que ambas partes se encuentran domiciliadas en diferentes Estados, así
mismo no excluyeron la aplicación de la Convención de Viena de 1980, establecido
en el art. 6 del tratado. Así mismo el fundamento de la desestimación de las
pretensiones de los vendedores consistió en que la aceptación por parte del
comprador se asimila al reconocimiento de los haberes cedidos. Así, al existir vacíos
relativos a la cuestión de reconocimiento, dicha entidad aplicó las normas del
derecho internacional privado alemán, así como del derecho interno austriaco, por
ende la aceptación por escrito de la cesión no era menester de reconocimiento de
créditos, ergo, el tribunal desestima las pretensiones de la demanda.
La decisión fue considerada por el tribunal, en el entendido que la parte demandante
no se encontraba facultada para reclamar el precio pactado en el contrato, teniendo
en cuenta que los vendedores no podían realizar la entrega material de los bienes
inmersos en la relación contractual, parte sustancial en sus obligaciones. Por ende,
la entidad exhortó al comprador a diferir el pago del precio, esto, por cuanto este
último manifestó la negativa del cumplimiento de la obligación.
Finalmente, las consideraciones más relevantes obedecieron a que el comprador
no estaba obligado a pagar el precio del contrato de compraventa, toda vez que los
vendedores no demostraron que la mercancía se hubiera extraviado después de la
transmisión del riesgo al comprador.

• Caso 317: CIM 1 1) b); 6; 8); 31 a); 66; 67 Alemania: Oberlandesgericht


Karlsruhe; 15 U 29/92 20 de noviembre de 1992: Esta vez, y luego de una larga
y benefactora relación comercial, el accionante, un vendedor francés vendió
mercancías a un comprador de origen alemán. El vendedor envió la mercadería de
acuerdo a las estipulaciones generales, es decir “portes pagos, sin arancel y libres
de impuestos” entregándolas inicialmente a un porteador; luego de esto, el
comprador manifiesta su negativa en cuanto que la entrega nunca se llevó a cabo,
así como del hecho que el vendedor presentara un recibo sin firmar, con el sello de
aprobación del comprador, a fin de probar la recepción de los bienes. Por ende el
comprador no pagó sobre la mercadería y el vendedor inició acciones legales,
reclamando el precio de los productos.
El tribunal de primera instancia atendió y sentenció a favor del vendedor, sin
embargo, el tribunal de apelación decidió desestimar las pretensiones de la
demanda, en el entendido que el vendedor no tenía derecho a reclamar el precio
pactado en el contrato, esto, teniendo en cuenta que el recibo con sello pero sin
firma no constituía prueba fehaciente de la entrega de las mercancías. En
consecuencia, el tribunal estimó que el comprador no se encontraba obligado para
pagar el precio de compra, ya que el riesgo no se había transmitido al comprador
en el momento en que las mercancías estuvieran en poder del porteador para
luego ser trasladadas al comprador. Así mismo, el vendedor se encontraba
obligado a entregar las mercancías en el lugar de establecimiento del comprador,
por cuenta y riesgo de este primero, el tribunal, y de conformidad con la cláusula de
“portes pagados” se estimó que dicha estipulación no solamente se refiere a los
gastos de transporte sino a la transmisión del riesgo.
Casos frente a la responsabilidad del comprador
• Caso 340: CIM 1 1); 4; 8; 25; 46; 47; 49 2) b); 53; 66; 69 2) Alemania:
Oberlandesgericht Oldenburg, 12 U 54/98 22 de septiembre de 1998: En este
caso

un vendedor noruego vendió salmón crudo a una sociedad de origen danés, del cual
este último se encargaba de transformarlo (salmón ahumado) y venderlo a un
comprador alemán. Luego de un tiempo, la sociedad se halló en una difícil situación
económica, del cual el vendedor remitió un pedido de confirmación al comprador;
de acuerdo a lo anterior, el vendedor se encontraba en la situación de entregar
salmón crudo en una dirección distinta del establecimiento de la sociedad conforme
al INCOTERM “entregado libre de derechos”. Después de recibir el pedido de
confirmación, el comprador firmó y efectuó la devolución del producto al vendedor,
sin embargo las remitió a la sociedad. Consecuencialmente, el vendedor entregó la
mercancía a la sociedad y las facturas de venta al comprador. Dichos documentos
contenían la dirección de la sociedad para la entrega de los productos, sin embargo,
y a causa de la entrada en quiebra de dicho establecimiento, el comprador no recibió
la mercadería y decidió no pagar el precio, por lo que el vendedor inicia el proceso.

El tribunal de primera instancia decidió acceder a las pretensiones de la demanda,


por lo que el comprador procedió a apelar el aquo, así mismo procedió a declarar la
resolución del contrato con el fin que fallaran a su favor, sin embargo, el tribunal de
segunda instancia confirma el contenido de la primera.
Lo anterior, teniendo en cuenta que el pedido de confirmación del vendedor
constituía una oferta de entrega de salmón crudo, así como la petición de
confirmación era muestra de las intenciones del vendedor para celebrar un contrato
de compraventa internacional con el comprador. De la oferta, el comprador accedió,
prueba de ello eran los pedidos de confirmación debidamente firmados, por ende,
ya se había celebrado un contrato de compraventa. De lo expuesto, el tribunal de
apelación consideró que no era necesario seguir divagando cuando las pruebas
demostraban que entre el vendedor y el comprador existía un vínculo comercial de
carácter comercial, así mismo que la confirmación del pedido recibido y firmado por
el vendedor por medio de la sociedad (en quiebra) no era relevante para el caso en
concreto.
En consecuencia, el tribunal estipuló que no existió incumplimiento sustancial del
contrato de compraventa por parte del vendedor, aun cuando la sociedad danesa
presentó dificultades económicas y la entrega del salmón crudo tuvo que surtirse
directamente por el vendedor no fue impedimento para el cumplimiento de las

obligaciones de este. Adicional a lo anterior, el tribunal argumentó que en el evento


que el vendedor hubiera incurrido en incumplimiento contractual, el comprador no
había declarado resuelto dentro de un lapso razonable, así mismo el comprador no
había exigido la entrega en el lugar estipulado; a lo que el tribunal interpretó que el
comprador aceptó que la entrega de la mercancía tuviera lugar en el establecimiento
de la sociedad.
Finalmente, el tribunal concluyó que el vendedor cumplió con las obligaciones
pactadas en el contrato de compraventa, así mismo, el riesgo se había
transmitido, por ende, el comprador se encontraba obligado a pagar el precio de
compra, aun cuando no hubiera recibido el producto.

Caso 163: 66; 67 Hungría: Tribunal de Arbitraje de la Cámara de Comercio e


Industria de Hungría. Laudo arbitral emitido en el caso Nº VB/96074, de 10 de
diciembre de 1996: Aquí, una empresa de la antigua Yugoslavia, vendió y entregó
caviar a otra de nacionalidad Húngara. En el cuerpo del contrato establecieron que
el comprador recogerá el producto en el establecimiento del vendedor y lo llevará
hasta Hungría, así mismo indicaron que el pago del precio se realizará dos semanas
después de la entrega de la mercancía, <<en ese momento ocurrió el embargo de
la Organización de las Naciones Unidas contra Yugoslavia>>, así, el vendedor cedió
el crédito del valor del precio del producto a una empresa con domicilio en Chipre.
El comprador reconoció la cesión de crédito, sin embargo no pudo efectuar el pago,
por cuanto indicó que el embargo de las Naciones Unidas a Yugoslavia
correspondía a un impedimento de fuerza mayor.

El tribunal de Arbitraje indicó que el daño ocasionado por la fuerza mayor tenía que
ser asumido por la parte a la que se había transmitido el riesgo, es decir, el
comprador; esto por cuanto señaló que los riesgos del transporte corrían a cargo
del demandado, a menos que el contrato concluido entre las partes o el derecho
aplicable dispusieran otra cosa. Por ende, el comprador no quedaba exento aun
cuando el daño se debiera a un acto u omisión del vendedor. Por lo anterior, el
comprador se encontraba obligado a pagar el precio de la mercancía entregada,
junto con los intereses correspondientes.

Caso 701: CIM 1 1) a); 1 1) b); 7 2); 35 2) a) Argentina: Cámara Nacional de


Apelaciones en lo Comercial 24 de abril de 2000: Tal y como se expuso en el
punto 3.1 de este escrito, este caso hace alusión al campo de aplicación del
Contrato de Compraventa Internacional de Mercaderías, así como del
procedimiento que debe efectuar el comprador, con el fin de determinar la calidad
de los productos, consecuencialmente la exigencia de los derechos por
inconformidad.
Retomando lo anterior, el vendedor, de establecimiento en Argentina celebró en
1988 un contrato de compraventa para el suministro de carbón vegetal al
comprador, con domicilio en Alemania, en medio de las cláusulas del contrato, se
estableció que el método de entrega se efectuaría bajo la modalidad “FOB Buenos
Aires”. Sin embargo y con el paso del tiempo, el vendedor procede a demandar
contra el comprador por cuanto este último incumplió el pago del precio de la
mercancía, por su parte el comprador no solo se defendió de las pretensiones de la
actora, sino que interpuso una reconvención por concepto de daños y perjuicios,
esto, argumentando que la calidad de la mercadería no era la convenida en el
contrato, así mismo, indicó que no era posible el uso del producto para el propósito
planeado. El Tribunal de primera instancia decidió desestimar la contrademanda,
ergo, ordenó el pago de la obligación del comprador, así como de los importes del
vendedor.
Luego que el comprador optara por apelar lo ordenado en primera Instancia, la
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de Buenos Aires estudió en
primer lugar si el contrato era regulado por la Convención de Viena de 1980, en este
cuestionamiento concluyeron que la Convención no era aplicable, teniendo en
cuenta que en Alemania entró a funcionar después de la celebración del contrato,
sin embargo, señalaron que, de conformidad con el derecho internacional privado
argentino, el sustento jurídico del contrato celebrado se encontraba en Argentina,
esto bajo la regulación de dicha relación comercial por la ley del lugar donde se
ejecutaba la obligación principal (la entrega del producto).
Luego de resolver dicho interrogante, y luego de revisar que en las estipulaciones
del contrato de compraventa se había estipulado la modalidad “FOB Buenos Aires”,
se estableció que la obligación de entrega de la mercancía había que ser realizada
en Argentina, lo que llevaba a la regulación de dicha relación comercial bajo el

ordenamiento jurídico argentino; así las cosas, indicaron que el Contrato de


Compraventa Internacional de Mercaderías era aplicable en virtud del artículo 1 de
la Convención de Viena de 1980.
Para dar una solución de fondo, la Cámara resaltó que la Convención de Viena de
1980, a pesar que regula las obligaciones de los vendedores correspondientes a la
entrega de los bienes así como los del comprador en el caso de manifestar
inconformismo a los mismos, esta no incluye un acápite que explique el proceso
que debe realizar el comprador para que establezca la calidad de los productos; por
lo que para dicha laguna acudieron al estudio del Artículo 2 de la Convención, así
como a las normas mercantiles argentinas, a lo que indicaron que las pruebas de
inconformidad del producto se regían por la regulación interna, en el que indican
que para efectos de manifestar inconformismo en las mercancías, el afectado debe
probar con dictámenes periciales, tal y como lo establece el artículo 476 del código
de comercio del país gaucho.
No obstante, también señalan que en el caso que el comprador hubiera efectuado
dicho procedimiento, el producto seguía conforme a las estipulaciones del contrato.
A opinión de la Cámara, la mercancía podría utilizarse “para asar comida a la
parrilla” por ende es apto para el uso que es destinado mercancías del mismo tipo,
tal y como lo consagra el Artículo 35 2) a) de la Convención de Viena de 1980. Así
las cosas, se había efectuado una correcta Transmisión del Riesgo del
Vendedor al Comprador. Por lo que confirmó la sentencia de primera instancia y
en consecuencia se condenó al comprador al pago del precio pactado en el contrato
de compraventa.

Conclusiones parciales
De los casos anteriormente vistos, se plasma lo estipulado en el art. 66 de la
Convención de Viena de 1980, en el entendido que si las mercancías se pierden o
se deterioran, el comprador no queda eximido de cumplir la obligación del pago del
precio pactado en el contrato una vez que se haya transmitido el riesgo; sin
embargo, si el extravío o el daño son responsabilidad del vendedor, el comprador
puede manifestar la negativa al cumplimiento del pago. Los tribunales fundamentan
sus decisiones de acuerdo al artículo citado, en el entendido que el comprador no
se encuentra obligado a

pagar el precio, siempre que el vendedor sea incapaz de probar la transmisión del
riesgo de pérdida o deterioro de las mercancías.
Luego de la exposición de los casos respecto de la responsabilidad por medio del
vendedor, en el primero se pudo evidenciar que el Tribunal determinó la transmisión
del riesgo a partir del art. 69 de la Convención de Viena de 1980, a causa del
acuerdo de las partes, en el que el comprador debía hacerse cargo de las
mercancías en un sitio distinto del establecimiento de los vendedores, no obstante
no se cumplieron con las condiciones estipuladas para la transmisión del riesgo que
indica la normatividad citada a saber, la entrega de los bienes objeto del contrato,
así como el conocimiento y la disposición de estos hacia el comprador. De acuerdo
a lo plasmado en el contrato, la entrega de dichos muebles debía realizarse a
petición del comprador, lo cual no se efectuó, los vendedores no puso la mercancía
a disposición del comprador. (UNICITRAL, 2010)

En nuestro segundo caso, se pudo apreciar que el tribunal sienta que el hecho que
el vendedor hubiera contratado un seguro de transporte hacía alusión a que este
sería responsable del riesgo del transporte de los productos, así mismo, y en
ocasiones, el vendedor había suministrado mercancías al comprador a través de
medios propios de transporte. Por lo que era una muestra de la intención de las
partes de aceptar la transmisión del riesgo en el lugar de establecimiento del
comprador, ubicado en Alemania. Se concluyó que el vendedor no pudo demostrar
que las mercancías fueran entregadas al comprador, ergo no habría transmisión del
riesgo a este.

Por otro lado, al detallar los tres casos expuestos, respecto a la responsabilidad del
comprador, se evidencian ciertos resultados similares que este asume cuando es
transmitido el riesgo; la Convención de Viena de 1980 ha establecido las reglas
cuando es transmitido al comprador la transmisión del Riesgo de pérdida o deterioro
en los eventos que el contrato implique transporte de mercancía. En los casos se
estableció que el riesgo es transmitido al comprador cuando el vendedor pone los
productos bien sea directamente en su establecimiento o por medio de
intermediarios o a un porteador determinado, así mismo, la transmisión dio efecto,
sin perjuicio que las partes tuvieran un título sobre las mercancías a su favor. Así
mismo, se reveló sobre las consecuencias de la transmisión del riesgo al comprador
sobre la obligación del precio,

así como los efectos cuando este incurre en incumplimiento son abordados a partir
de la Convención de Viena, plasmada en las decisiones de los tribunales y laudo
arbitral en exposición (UNICITRAL, 2010).
Conclusiones parciales
Podemos concluir que el contrato de compraventa internacional de mercaderías ha
demostrado que contribuye al desarrollo económico de los Estados, es un
instrumento
Principales riesgos entre vendedor-comprador en contrato compraventa
internacional de mercaderías 9
fundamental para aprender de otras culturas, identidades, costumbres, usos y
prácticas comerciales, entre otras.
Todo dinamismo comercial es el resultado de actividades que consiste en la
organización de un intercambio voluntario de bienes y Servicios, cuya misión
consiste en establecer medidas necesarias para cumplir los objetivos comerciales;
el contrato de compraventa es una herramienta básica pero importante en las
relaciones económicas, desde una perspectiva internacional, cada día más notoria,
que ha derivado ciertas controversias respecto de la regulación y dar certeza jurídica
a dicha figura, en consecuencia, una vasta actualización legislativa y jurisprudencial
alrededor del mundo en materia de contrato de compraventa. Para dar eficacia a la
economía mundial, se han dado suficientes motivos para que el contrato de
compraventa, que en sí es bastante sencillo, adquiera suficientes figuras y
especialidades en materia internacional. (Boyeras, 2013).

BIBLIOGRAFIA

Caso 163: 66; 67 Hungría: Tribunal de Arbitraje de la Cámara de Comercio e


Industria de Hungría. Laudo arbitral emitido en el caso Nº VB/96074, de 10 de
diciembre de 1996. Recuperado de
http://www.uncitral.org/clout/clout/data/hun/clout_case_163_leg-1364.html
Caso 317: CIM 1 1) b); 6; 8); 31 a); 66; 67 Alemania: Oberlandesgericht Karlsruhe;
15 U 29/92 20 de noviembre de 1992. Recuperado de https://daccess-
ods.un.org/TMP/6235949.99313354.html

Caso 338: CIM 1 1); 30; 31; 53; 66; 69 2); 71 1); 71 3) Alemania: Oberlandesgericht
Hamm; 19 U 127/97 23 de junio de 1998. Recuperado de
http://www.jura.unifreiburg.de/iprl/cisg/urteile/text/434.htm. Resumen en
https://daccess-ods.un.org/TMP/2547756.13546371.html

Caso 340: CIM 1 1); 4; 8; 25; 46; 47; 49 2) b); 53; 66; 69 2) Alemania:
Oberlandesgericht Oldenburg, 12 U 54/98 22 de septiembre de 1998.Recuperado
de https://daccess-ods.un.org/TMP/6235949.99313354.html

Caso 701: CIM 1 1) a); 1 1) b); 7 2); 35 2) a) Argentina: Cámara Nacional de


Apelaciones en lo Comercial 24 de abril de 2000. Recuperado de
http://www.uncitral.org/clout/clout/data/arg/clout_case_701_leg-2179.html
Corte Constitucional de Colombia (2000) Sentencia C-529. M.P.: DR. Antonio
Barrera Carbonell

Organización de Naciones Unidas (2010) Compendio De Jurisprudencia Relativo A


La Convención De Las Naciones Unidas Sobre Los Contratos De Compraventa
Internacional De Mercaderías. Nueva York. Recuperado de
https://www.uncitral.org/pdf/spanish/clout/Second_edition_spanish.pdf