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PLAN DE ACCION - DIAGNOSTICO DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR,

MALTRATO INFANTIL Y ABUSO SEXUAL DIRIGIDO A LOS NINOS NINAS


ADOLESCENTES Y DEMAS INTEGRANTES DE LA FAMILIA DEL
MUNICIPIO DE MONIQUIRA BOYACA

INTRODUCCIÓN

Boyacá ha sido catalogada como uno de los departamentos con mayor


índice de violencia intrafamiliar, para contrarrestar este problema de
salud publica los gobernantes departamentales y locales deben
orientar una política publica tendiente a disminuir esta problemática
social.

la violencia intrafamiliar se define como un “patrón de comportamientos


abusivos, incluyendo un gran parámetro de maltrato físico, sexual y psicológico
usado por una persona en una relación íntima contra otra para ganar poder
injustamente o mantener el mal uso del poder, control y autoridad”.

Sus consecuencias son importantes tanto para las víctimas como para la familia y
la comunidad, que algunas veces la permite o la facilita a pesar de la existencia
de leyes y convenios internacionales que las prohíben.

En 1996 en Colombia, la ley 294 y reglamentada por la ley 575 de 2000. Decretó
que la violencia en la familia sería prevenida, corregida y sancionada por las
autoridades públicas y se le daría una “oportuna y eficaz protección especial a
aquellas personas que en el contexto de una familia sean o puedan llegar a ser
víctimas, en cualquier forma, de daño físico o psíquico, amenaza, maltrato,
agravio, ofensa, tortura o ultraje, por causa del comportamiento de otro
integrante de la unidad familiar”.

Existen diferentes tipos de agresión dentro de la familia: las agresiones físicas


leves, menores y severas, las agresiones verbales y emocionales, las agresiones
sexuales y la negligencia:

Las agresiones físicas leves o menores se refieren a: empujar, romper


objetos contra el piso o las paredes, patear objetos, golpear al otro con la palma
de la mano, bloquear con el cuerpo la salida del cuarto para impedir la salida de
la otra persona o conducir agresivamente para intimidar a la pareja.

Las agresiones físicas moderadas se refieren a los casos en los que el


agresor deja “morados” u otras marcas temporales, dolor o molestia emocional
por un periodo de 48 horas o más, pero no se requiere de tratamiento
profesional. Esto incluye los intentos o acciones como: patadas, mordidas, puños
y tirar objetos contra el otro.
Las agresiones físicas severas se definen como perturbaciones a largo
término de las capacidades físicas que necesitan de intervención o tratamiento
médico. Esto incluye las golpizas, el intento o el uso de objetos corto punzantes
o de armas de fuego, las heridas abiertas y huesos rotos.

La agresión sexual entre cónyuges o con los niños se refiere a la


imposición o el intento de tener relaciones sexuales o cualquier acto sexual
contra la voluntad del otro e incluye: los actos o prácticas sexuales contra la
voluntad del otro, cuando el otro no está en sus cinco sentidos o cuando tiene
miedo de negarse; lastimar físicamente a la pareja durante el acto sexual o
forzarla a tener relaciones sexuales sin protección contra embarazo y/o
enfermedades de transmisión sexual; acusar falsamente a la pareja de
actividades sexuales con otras personas; obligar a la pareja o a los niños a ver
películas o revistas pornográficas; forzar a la pareja o los niños a observar al
agresor mientras éste tiene relaciones sexuales”.

Las agresiones verbales y emocionales incluyen insultar a la pareja o a los


niños, poner apodos, gritar, humillar. El maltrato emocional incluye aislar
físicamente a la persona o impedirle que se comunique con otros, quemar,
esconder o destruir su ropa o sus objetos personales, amenazar con daño,
ridiculizar y criticar continuamente, prohibir a la pareja que trabaje, controlar su
dinero, tomar todas las decisiones sin contar con el otro, castigar a los hijos para
manipular a la pareja, amenazarla con quitarle a los niños o secuestrarlos si hay
separación, abusar, torturar o matar a las mascotas de la casa para castigar a la
pareja o a los niños, manipular con mentiras y contradicciones, asustar con
miradas, gestos o acciones (intimidación), hacer sentir a la pareja que tiene
problemas mentales (locura) y minimizar, negar o culpar del abuso a la pareja.

La negligencia se refiere a la no atención o a la omisión por parte de la


persona responsable del desarrollo del niño en todas las esferas, salud,
educación, desarrollo emocional, nutrición, alojamiento y condiciones seguras de
vida, en un contexto de recursos razonablemente disponibles para la familia o los
responsables, que causa o tiene altas probabilidades de causar daño físico,
mental, espiritual, moral o de desarrollo social al niño. Esto incluye las fallas de
una apropiada supervisión y protección del niño en la medida en que es posible
hacerlo. (WHO, 1999).

Por el numero de vidas humanas que cobra, por la gran cantidad de personas
que afecta en su integridad física y psicológica, y por la pérdida incalculable de
años de vida potencial y de vida saludable que origina, la violencia constituye
además, el principal problema de salud pública. También, la violencia es clara
expresión de inseguridad social y de violación de los derechos humanos y ocupa
un lugar destacado en el conjunto de preocupaciones diarias de la población.
Existen grupos de población que son vulnerables en extremo a la violencia por su
dependencia, por encontrarse en condición de minusvalía o por su incapacidad
de controlarla. Dentro de ellos, en Colombia reviste especial importancia la
violencia contra niños niñas y adolescentes contra las mujeres. El maltrato a
los menores puede clasificarse en maltrato físico, emocional, negligencia y abuso
sexual.

La Violencia Intrafamiliar es la expresión de un manejo negativo del conflicto al


afectar los escenarios donde se construyen los vínculos primarios de afecto y
cohesionadores del tejido social. Esta violencia causa daños en las relaciones de
convivencia entre hombres y mujeres, niños y niñas, ciudadanos y ciudadanas
que ven sus derechos fundamentales vulnerados en el ámbito de sus relaciones
de mayor intimidad y destruye las relaciones equitativas y democráticas, lo cual
trae como consecuencia el deterioro del capital social y de la seguridad
ciudadana. En años recientes, el reconocimiento de que la Violencia Intrafamiliar
y los delitos sexuales son un atentado a los derechos humanos y expresan una
fractura social y ética, ha llevado a que estas problemáticas traspasen el ámbito
de lo privado para ser objeto de la política pública. Lo que anteriormente
concernía solo a los miembros de la familia involucrados, está siendo abordado
por la sociedad y el Estado, asumiendo paulatinamente cada uno de ellos la
responsabilidad que tiene en dicha problemática.

Todo abuso sexual es una violación al cuerpo, a los límites y a la confianza. Es


una ruptura a los límites personales, emocionales, sexuales y energéticos que
provocan heridas profundas y que dejan cicatrices a nivel físico, emocional,
espiritual y psicológico. Esto produce en las personas una serie de síntomas que
se pueden convertir en las semillas para iniciar el proceso de recuperación.

El abuso sexual en niños, adolescentes y adultos es más común de lo que se


piensa. Estudios muestran que una de cada cuatro niñas y uno de cada ocho
niños podrán estar expuestos a ser sexualmente agredidos antes de cumplir 16
años. En el 90 por ciento de los casos el abusador es un hombre y en más de un
80 por ciento será un conocido. En la actualidad, existen al menos 10 millones de
"sobrevivientes secretos" que llevan la carga de un abuso, nunca compartido.

MALTRATO INFANTIL.

Estudios realizados acerca del tema muestran que el abuso de sustancias


interfiere con el funcionamiento mental de los padres, la capacidad del juicio
crítico y su habilidad para cuidar y proteger a los hijos. Algunos niños y niñas
que son criados por personas no aptas, personas que sufren desordenes y/o
alteraciones de la personalidad, estos niños sufren traumas físicos, emocionales
y psicológicos con mayor magnitud que los que crecen en hogares que no
presentan esta clase de problemas. Estos niños pueden presentar sentimientos
de culpa, enojo, angustia o ansiedad, vergüenza, depresión, problemas de
aprendizaje, problemas de conducta delincuente como robo, vandalismo o un
alto estrés sin razón aparente alguna. Otros pueden asumir el rol de padres
responsables, sacar las mejores calificaciones con el fin de controlar
comportamientos agresivos de sus padres produciendo un aislamiento de su
entorno familiar.

El único perpetrador no son el padre o la madre. Se ha visto que otros familiares


consanguíneos han entrado a jugar un papel castigador dentro de la crianza del
niño, según estas estadísticas1

• Padre 35%
• Madre 26%
• Padrastro 9%
• Hermano 5%
• Tío(a) 4%
• Otros familiares civiles o consangíneos 21%.

En la mayoría de los casos reportados, las agresiones de los niños se presentan


en la intimidad del hogar (69%), seguidas de las efectuadas en vía pública y
calles (12%) y en un tercer nivel, en otras instituciones residenciales (7%).

Para que este diagnostico, incluido en el plan de acción, se convierta en una


herramienta que permita identificar las deficiencias, se requiere construir
políticas y adoptar las medidas necesarias para hacer efectivos los derechos
humanos de esta población, mediante el fortalecimiento de las redes para
prevenir esta problemática con la ejecución del plan.

PLAN DE ACCION CONTRA LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, MALTRATO


INFANTIL Y ABUSO SEXUAL

POBLACION OBJETIVO

Tanto en la elaboración del diagnostico como en la aplicación del plan de acción


la población objeto serán: Familias en general, con énfasis en las que se
encuentran inmersas en situaciones de violencia intrafamiliar o que estén en
riesgo de ser afectadas por esta problemática, niños, niñas y adolescentes.

OBJETIVO GENERAL
Incrementar la denuncia de la violencia intrafamiliar, maltrato infantil y abuso
sexual fortaleciendo el proceso de intervención de manera integral
(interinstitucional), promocionando el respeto a los derechos humanos al interior
de la familia bajo la perspectiva de géneros, asimismo, detectar niños niñas
adolescentes y demás integrantes de la familia que puedan ser o sean víctimas
de violencia intrafamiliar, maltrato infantil y abuso sexual.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

Identificar la población que esta y no esta siendo atendida en los diferentes


niveles de intervención en cada una de las instituciones que conforman la red.

Avanzar en el manejo de los casos de acuerdo a los protocolos por parte de las
instituciones competentes bajo la perspectiva del restablecimiento de derechos.
según lo establecido en la ley 1098 código de la infancia y adolescencia.

Garantizar la atención terapéutica de manera integral a un mayor número de


familias victimas de Violencia Intrafamiliar, maltrato infantil y abuso sexual.

Promocionar el respeto a los derechos humanos al interior de las familias a


través de la Prevención de la Violencia Intrafamiliar, maltrato infantil y abuso
sexual, fortaleciendo la búsqueda de relaciones familiares más armoniosas y
democráticas que respeten los derechos fundamentales de sus integrantes a
través del empoderamiento en derechos y el uso de los mecanismos para su
protección.

NORMATIVIDAD

• Decreto 262 de 2000, por e cual el procurador general de la nación expide


las directivas necesarias para el funcionamiento de la entidad y para
desarrollar las funciones atribuidas en la ley.
• Constitución política de Colombia Art 42. en el que se especifica que la
sociedad y el estado deben garantizar la protección integral de la familia.
• Constitución política de Colombia Art 44. en el que establece la
prevalencia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes sobre los
demás y establecen su protección, contra toda forma e abandono,
violencia física o moral, abuso sexual, entre otros.
• Constitución política de Colombia Art 93. en el que se establece que los
derechos humanos prevalecen en el orden interno.
• Debe darse cumplimiento a: pacto internacional de derechos civiles y
políticos, pacto internacional de derechos económicos, sociales y
culturales, convención contra todas las formas de discriminación contra la
mujer, convención para la eliminación de la discriminación racial,
convención para la eliminación de la tortura y otros tratos y penas crueles
inhumanas y degradantes, convención americana de derechos humanos
• Directiva No. 0001 del 13 de enero de 2006 de la procuraduría general de
la nación.
• La Ley 294 establece varios tipos penales contra la armonía y la unidad
familiar. Contra la violencia intrafamiliar, el maltrato físico, psíquico o
sexual contra un miembro de la unidad familiar, contempla una pena de 1
a 2 años de cárcel.
• La Ley 294 de 1996 fue modificada y su reforma sancionada en febrero
del año 2000, a través de la Ley 575 (República de Colombia, 2000). Esta
Ley introduce, entre otras, que las competencias deben asegurar el fin
inmediato del maltrato o la agresión que sufre la víctima, citando de
forma inmediata al agresor a una audiencia de conciliación. De no
presentarse, la víctima recibirá orientación sobre las autoridades
competentes para imponer las medidas de protección. A diferencia de la
Ley 294, la reforma exige que se reciba la petición de forma inmediata y
se dicte dentro de las cuatro horas hábiles siguientes.
• Además, el denuncio de hechos de violencia intrafamiliar se formula como
una responsabilidad de la comunidad y específicamente de los vecinos,
quienes tendrían la obligación de acudir a la Comisaría apenas
identifiquen el caso. Este aparte es particularmente importante en la
medida en que reconoce el potencial de la comunidad como instrumento
de control social.

+ Ley 1098 de 2006 código de la infancia y adolescencia establece los


derechos de los niños niñas y adolescentes y el procedimiento para la restitución
de derechos vulnerados, además de la corresponsabilidad entre el estado, la
sociedad y la familia en protección a los derechos.

ANTECEDENTES

De conformidad con las funciones asignadas a la comisaría de familia, esta ha


recibido desde el año 2000 hasta el 5 de septiembre de 2006, 2962 denuncias o
quejas de violencia intrafamiliar; durante este periodo 2738 quejas se han
conciliado y se han impuesto 224 medidas de protección de conformidad con la
ley 294 de 1994 y ley 575 de 2000; han reincidido 6 casos: 4 ha sido
sancionados y 2 cursan proceso.

En el municipio de Moniquirá para enero a 31 de diciembre de2008, la Comisaría


de familia presento lo siguientes datos estadísticos correspondientes al año 2008
MATRATO INFANTIL 14 CASOS
VIOLENCIA INTRAMILIAR 230 CASOS
ABUSO SEXUAL 4 CASOS

Existe un reporte de 2 niños y niñas adolescentes viviendo en la calle

Se conoce que los datos presentados son ampliamente superados por la realidad,
es de resaltar que no existe cultura de la denuncia y que en la mayoría de los
casos las personas maltratada o abusada asume como normal el suceso.

El plan de acción expuesto en los cuadros anexos incluye como estrategias


fundamentales, las siguientes:

LA REHABILITACION COMO ESTRATEGIA INTEGRADORA EN LA RED


DEL BUEN TRATO

Mediante decreto 045 de 2008 la administración municipal creo la red del buen
trato de Moniquira

la rehabilitación es un proceso que debe comprender tanto a agresores como a


víctimas, las personas que han experimentado un evento de violencia, sufren en un
primer momento un estado emocional de crisis, el cual debe ser tratado
psicológicamente por personal especializado que le permita recuperar su estabilidad
emocional, de igual forma se debe realizar la atención de seguimiento psicológico a
los eventos de crisis, a través de lo cual se logra una comprensión amplia del
problema por parte de las personas que lo sufren, y es un preámbulo para la
incorporación a las sesiones de terapia grupal.

Las personas que han sufrido una o varias experiencias de violencia, así como
aquellas que la generan, necesitan dentro de su tratamiento emocional,
incorporase a grupos terapéuticos y de auto ayuda, en los cuales se desarrollan
técnicas conjuntas, logrando conocer la experiencia de otras, y aprender mas
sobre su situación. Es en estos grupos terapéuticos donde se desarrollan los
espacios necesarios para terminar de sanar las huellas emocionales de la
violencia, y poder recuperar la autoestima de cada persona, lo cual es
indispensable para continuar nuevos proyectos de vida.

Respecto a la rehabilitación de los agresores se ha reconocido que la atención de


los mismos es fundamental para romper el ciclo de la violencia y evitar su
reincidencia, pues aunque en muchos casos la víctima se separará del agresor (la
mujer se separará del marido violento, los hijos de los padres, etc.) un alto
porcentaje continuará viviendo con él. Por otra parte, tanto partidarios de los
programas como detractores coinciden en que los tratamientos de rehabilitación
pueden ser complementarios pero nunca sustitutivos de las medidas penales.

La rehabilitación se refiere a un complejo proceso de modificación de conductas


concientes, esta solamente puede enmarcarse en el contexto de un tratamiento
ejercido por profesionales con un adecuado enfoque teórico y metodológico que
guíe su actuación con el agresor.

DESARROLLO DE PROGRAMAS COMO ESTRATEGIA PREVENTIVA

La importancia del problema de la violencia, su alta prevalencia, carácter


repetitivo y las dramáticas repercusiones en la víctima y en los distintos
miembros de la familia apoya la necesidad de comprometerse con su prevención
y el desarrollo de programas con este fin. Conceptualmente la prevención puede
definirse agrupando sus esfuerzos en tres categorías (Caplan, G., Principios de
psiquiatría preventiva. Paidós, Barcelona, 1985):así.

Prevención primaria: Es un intento por reducir la tasa de incidencia de un


determinado problema en la población atacando las causas identificadas del
mismo antes que éste pueda llegar a producirse. Su objetivo es reducir la
probabilidad de aparición del problema dirigiendo los esfuerzos tanto a
transformar el entorno de riesgo como a reforzar la habilidad del individuo para
afrontarlo.

Para que un programa pueda clasificarse como de prevención primaria debe


dirigirse a un grupo o comunidad en lugar de a individuos, debe intervenir antes
de que emerja el problema y estar dirigido a la población en riesgo o vulnerable
y debe apoyarse en sólidos conocimientos procedentes de la investigación del
problema de que se trate (Cowen, E. L., Primary prevention research: Barriers,
needs and opportunities. The Journal of Primary Prevention, New York, 1982).

Dado que las causas asociadas a la violencia indican que el uso de la violencia
para la resolución de conflictos intrafamiliares está vinculado con el aprendizaje a
partir de modelos familiares, grupales, institucionales y culturales, un programa
de prevención primaria podría ser definido como: Un proceso que informa,
motiva y ayuda a la población a adoptar y mantener formas no violentas de
resolución de conflictos familiares, proporciona modelos de funcionamiento
familiar más democráticos y ampara los cambios en los contextos de riesgo
necesarios para facilitar esos objetivos, dirigiendo la formación profesional y la
investigación en esa misma dirección.

Prevención secundaria: Es un intento de reducir la tasa de prevalencia


(número de casos existentes) de un determinado problema. Los esfuerzos se
dirigen a asegurar una identificación precoz del problema y una intervención
rápida y eficaz.

Identificados los factores de riesgo a partir de la investigación del problema de la


violencia intrafamiliar, tanto en los contextos como en los individuos, un
programa de prevención secundaria tenderá a elaborar estrategias de
intervención que, dirigidas a la población más vulnerable, le proporcione recursos
para la identificación temprana del problema y un apoyo social eficiente y
accesible.

Prevención terciaria: Tiene como objetivo reducir los efectos o las secuelas de
un determinado problema, tratando de evitar las recidivas o recaídas. Los
esfuerzos se dirigen a proveer programas de recuperación y rehabilitación para
quienes han sido afectados por el problema.

La prevención terciaria consiste en asegurar los recursos asistenciales para una


adecuada respuesta médica, psicológica, social y legal a la población afectada
por el problema. Incluye medidas de protección a las víctimas y programas
especializados en la atención de víctimas y agresores. Las acciones deben
emprenderse simultáneamente en varios niveles y encontrarse interrelacionadas,
lo cual implica un compromiso multidisciplinario e interinstitucional.

Una respuesta adecuada a la violencia intrafamiliar, con la implementación de


programas de prevención requiere necesariamente la integración de recursos de
acuerdo a una política global que contemple acciones en los niveles legislativo,
judicial, policial, de salud, educación, seguridad social y empleo entre otros. Se
deberá por lo tanto identificar la etapa en que se encuentran nuestras
comunidades con relación a la percepción social del problema, el estado actual
de la investigación en torno a la problemática, la voluntad política existente para
la formulación de la mencionada política global y establecer dentro de los
objetivos de las intervenciones y acciones:

• Develar los mitos y estereotipos culturales en que se sostiene la violencia


utilizando los distintos medios de comunicación para informar y
desmitificar acerca del problema.
• Concienciar a la comunidad acerca de la violencia entendida como un
problema social.
• Proponer modificaciones en la estructura y en los contenidos del sistema
de educación formal y proporcionar modelos alternativos de
funcionamiento familiar, más democráticos y menos autoritarios.
• Desarrollar programas de prevención dirigidos a niños de distintas edades,
con el fin de que identifiquen las distintas formas de abuso y se conecten
con formas alternativas de resolución de conflictos.
• Alentar la existencia de una legislación adecuada y específica para el
problema y promoverla.
• Promover la creación de redes de recursos comunitarios para proveer
apoyo y contención a las víctimas.
• Crear programas de capacitación para profesionales, educadores y otros
sectores involucrados, para prevenir una segunda victimización (o
victimización secundaria).
• Crear programas de tratamiento y recuperación para víctimas y agresores,
y orientar los tratamientos, en el nivel individual, hacia un incremento de
la autoestima, reducción del aislamiento social y configuración de vínculos
más igualitarios y menos posesivos.

Al enfocar todo lo anterior hacia las causas de la aparición de la violencia


intrafamiliar para cambiar las normas y valores que la toleran y fomentan, se
produciría un marco ideal de prevención; donde las acciones se realizarán de
acuerdo a un modelo ecológico que permite orientar los planes de trabajo a
niveles macro, meso y microsocial.

A nivel macrosocial, buscará intervenir en las políticas públicas y normas


jurídicas, en el Estado y Consejos Reguladores, los que adoptarán medidas para
provocar cambios en la conducta social tendientes a lograr la instauración y
aceptación en la conciencia colectiva de bases de comportamiento favorables; a
nivel meso, se construirán espacios y mecanismos de prevención y atención
sectoriales (salud, policía, legal, educación); y en el nivel microsocial, se
mejorarán las condiciones del entorno, en la comunidad y sus organizaciones, así
como se potenciará a las familias en el ejercicio de los derechos de cada uno de
sus miembros.

A escala macro y mesosocial los principales agentes educativos responsables son


la escuela y los medios de comunicación mientras que en la escala microsocial es
la familia.

La escuela, entendida como la educación formal, deberá ser un espacio donde se


fomenten valores tales como el respeto, la igualdad dentro de la diversidad y
comprensión hacia los(as) que son diferentes. Por ser este un lugar donde se
aprende a pensar, descubrir y analizar el mundo, es una plaza idónea para
prevenir la violencia, educando para construir relaciones satisfactorias entre los
humanos, sin chantajes, paritarias, justas y solidarias, donde se defiendan los
espacios personales y colectivos de expresión y el diálogo entre lo diferente sea
posible: diferentes sexos, culturas, personalidades y generaciones.

Es necesario que los colegios incorporen espacios de reflexión y educación sobre


la violencia y otros temas que puedan resultar inquietantes o amenazantes en los
cuales interactúen no solo alumnos y profesores sino también los padres.
A modo de prevención secundaria, la reconversión de los recursos profesionales
y de los agentes comunitarios (educadores, profesionales de la salud, religiosos,
policía, agentes judiciales) para que comprendan adecuadamente el problema e
instrumenten respuestas no victimizadoras y orientación adecuadas, deberá ser
tarea prioritaria. Formar, capacitar permanentemente y sensibilizar sobre el
problema de la violencia al interior de la familia facilitará la detección precoz por
parte de las organizaciones comunitarias (escuela, hospital, iglesia, policía,
instituciones recreativas, etc.).

Por su parte los medios de comunicación representan la mayor fuente de


información para la población en general; de ahí, y por su capacidad de
influencia, la importancia que tienen en la formación de opiniones, especialmente
de los y las jóvenes, y la responsabilidad que ello conlleva la hora de tratar
problemáticas sociales.

Es de vital importancia que los medios de comunicación adhieran a campañas de


solidaridad, atención y prevención de la violencia, drogadicción, alcoholismo,
salud, etc.

PROMOCION DEL BUEN RECURSO


Nº ACTIVIDAD
TRATO HUMANO
Articular y promover a través del
Consejo Municipal de Política Social la
formulación y desarrollo de una política
de convivencia intrafamiliar con la
participación de: Educación , ICBF,
Ministerio Publico, Medicina Legal, Consejo Municipal
1 Salud. de Política Social
Dentro de la política de convivencia
intrafamiliar fortalecer la RED DEL
BUEN TRATO y promover la
conformación de redes de apoyo social
a nivel comunitario, por veredas, barrios,
inspecciones, la escuela, instituciones
de protección familiar, servicios de
atención en Salud orientadas a la
protección de la Salud mental de
familias con riesgo psicosocial (familias
de padres jóvenes - adolescentes, niños
con discapacidad, menores de 5 años , Psicología, trabajo
desnutrición, bajos ingresos) para social, psicología
2 violencia Intrafamiliar y enfermedad social
mental (antecedentes de enfermedad
mental, condiciones criticas como
perdidas afectivas, duelos etc)
Participar en el análisis de los eventos
del componente de vigilancia Medicina,
epidemiológica de la violencia Enfermería,
Intrafamiliar, abuso sexual y violencia Especialista en
sexual - SIVIF a través de mesas de epidemiología ,
3 trabajo con la red de Buen trato. Psicología,
En conjunto con el desarrollo de la
política de salud sexual y reproductiva
e instituciones dedicadas a la
protección de los derechos humanos
de la niñez y la mujer,( ICBF,
personería , defensoría del pueblo ) Medicina,
diseñar y adoptar una estrategia de enfermería,
prevención , atención y control del psicología, trabajo
4 abuso sexual . social.
Capacitar al personal de salud,
educación (docentes y
psicoorientacion), ICBF (madres
comunitarias, hogares FAMI, jardín
infantil) en la detección y orientación de
las familias con problemas de violencia Medicina,
intrafamiliar, abuso sexual y violencia a enfermería,
sexual hacia los servicios de la red del psicología, trabajo
5 Buen trato Taller de 4 horas social.
Mediante visitas domiciliarias de
promoción de la salud hacer la
detección y orientación hacia los
servicios de salud y salud mental de Promotoras de
las familias con factores de riesgo para salud, auxiliares de
6 violencia intrafamiliar y abuso sexual. enfermería
En familias identificadas con problemas
de violencia intrafamiliar y/o abuso
sexual involucrarlas en GRUPOS DE
APOYO, para fomentar el buen trato, la
equidad de género, el ejercicio de una Promotoras de
sexualidad sana, y la protección de los salud, auxiliares de
7 derechos humanos. enfermería
Desarrollar a través de actividades
IEC acciones de difusión,
sensibilización, que incentiven en la
comunidad la denuncia de casos e Medicina,
intervención de los factores de riesgo enfermería,
para abuso sexual de niños(as) y psicología, trabajo
8 violencia sexual contra la mujer. social.
Implementar programas y campañas
masivas dirigidas a grupos de mayor
riesgo como familias en zonas
marginales, en zonas de conflicto
armado, desestimulando el uso de la
fuerza, la agresión verbal , inequidad de
genero, intimidación, chantaje y
abandono entre otros, el ejercicio de Psicología, trabajo
una paternidad y patrones de crianza social, psicología
9 saludables. social
Mediante la conformación de GRUPOS
DE APOYO, promover la salud mental
de las personas y familias expuestas
al conflicto armado , homicidio,
hostigamiento para apoyar la
elaboración y resolución del duelo,
expresión de emociones , solución de
conflictos que les permita desarrollar Psicología,
mecanismos psicológicos (resiliencia) Psiquiatría y
que resten valor al imperativo del Especialistas en
10 conflicto armado, social o familiar. Salud Mental.
Mediante la coordinación intersectorial
capacitar (taller de 2 horas por experto) a
docentes y personal de salud acerca Psicología,
de la detección temprana de ideación Psiquiatría y
suicida e intento de suicidio en Especialistas en
11 población escolar, joven y adulta. Salud Mental.
DIAGNOSTICO DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, MALTRATO
INFANTIL Y ABUSO SEXUAL DIRIGIDO A LOS NINOS NINAS
ADOLESCENTES Y DEMAS INTEGRANTES DE LA FAMILIA

INDICADORES DE MALTRATO

La violencia intrafamiliar es un problema social que todos debemos conocer y


enfrentar, afecta a un alto porcentaje de familias, sin distinción de niveles
sociales, económicos o culturales. A las víctimas les cuesta mucho relatar lo que
les sucede pues tienen miedo, vergüenza y por lo general, tienden a culparse de
la situación.

Desde la posición de víctima suele ser fácil detectar las acciones de maltrato
físico o sexual pues producen dolor y daños evidentes. Detectar la violencia
psicológica o emocional puede ser mas complejo porque a menudo
desarrollamos mecanismos psicológicos que ocultan la realidad cuando esta nos
resulta excesivamente desagradable, sin embargo el sorprenderse realizando
determinados actos o en ciertas situaciones puede evidenciar el hecho.

Si sufres en silencio una situación dolorosa, esperas que las cosas se solucionen
por sí mismas o que el agresor deponga espontáneamente su actitud; si deseas
que alguien acuda en tu ayuda; si te sorprendes haciendo algo que no quieres
hacer, que va contra tus principios o que te desagrada y te sientes incapaz de
negarte o; si has llegado a la conclusión de que la situación dolorosa que sufres
no tiene solución y que lo mereces porque te lo has buscado; podrías considerar
que estás siendo víctima de abuso, manipulación y/o acoso psicológico.

Detectar la violencia, física y/o emocional, que sufre otra persona es


generalmente más fácil si nos preocupamos de observar y escuchar. Todos los
seres humanos expresamos los sufrimientos, temores o problemas de algún
modo. Muchas víctimas no delatarán a su agresor abiertamente por temor a
represalias o a empeorar la situación, es el caso de mujeres y niños que además
dependen de él. Otras, como los ancianos o los discapacitados, pueden no contar
con la capacidad de expresión para denunciar lo que les sucede, sin embargo
existen varios indicadores o señales que permiten detectar una posible situación
de violencia intrafamiliar.

Indicadores físicos: Los indicadores físicos son frecuentemente más visibles,


aparecen en forma de lesiones físicas, generalmente múltiples, hematomas,
arañazos, mordeduras, quemaduras e irritaciones en la piel, marcas y cicatrices
en el cuerpo, fracturas, dislocaciones, torceduras, movilidad y/o pérdida de los
dientes. Si la víctima ha sido abusada sexualmente pueden presentar además
enfermedades de transmisión sexual, irritaciones o hemorragias en la zona
genital o anal y dificultad para caminar o sentarse, situación que es aún más
evidente cuando el afectado es un niño(a).

Cuando el maltrato consiste en el abandono o la falta de atención a las


necesidades físicas suelen haber síntomas de desnutrición, deshidratación, falta
de higiene corporal y dental y enfermedades, generalmente de tipo respiratorio o
dermatológico de frecuente aparición en ancianos, discapacitados y niños que
carecen de cuidados.

Indicadores emocionales y conductuales: Estos indicadores se presentan


en forma de llanto, sentimientos de culpa o vergüenza, temor, tristeza, angustia,
depresión, ansiedad, insomnio, irritabilidad, cambios de humor, olvidos o falta de
concentración, confusión, desorientación y aislamiento, enfermedades como la
anorexia y la bulimia, baja autoestima, ideas o conductas suicidas.

Cuando la víctima es un niño(a) pueden presentarse además problemas en el


lenguaje, cambios bruscos e inesperados de conducta, temor al contacto con
adultos o rechazo a determinadas personas o situaciones, resistencia al contacto
físico, alteraciones del sueño, del apetito o de la evacuación, agresividad,
retraimiento, aislamiento, erotización de la conducta y de las relaciones, baja
inesperada del rendimiento escolar, lenguaje y comportamientos que denotan el
conocimiento de actos sexuales inapropiados a su edad y fugas del hogar. Se
debe estar atento además a expresiones como: "Estuve solo todo el fin de
semana", "mi hermano no me dejó dormir anoche", "la niñera me estuvo
molestando", "El Sr. X usa calzoncillos divertidos" que puedan dar señales
indirectas de abuso.

Una víctima de maltrato físico o emocional, convencida de que su caso no tiene


solución, puede desarrollar mecanismos de defensa, inconscientes y mecánicos,
para adaptarse a la situación y lograr su supervivencia, existen varios indicadores
en su forma comportarse:

Mantiene una relación con su agresor al que agradece intensamente sus


pequeñas amabilidades; suele negar que haya violencia contra ella y si la admite
la justifica; niega que sienta ira o malestar hacia el agresor; está siempre
dispuesta a mantenerlo contento; intenta averiguar lo que piensa y lo que desea,
llegándose a identificar con él. Cree que las personas que desean ayudarla están
equivocadas y que su agresor tiene la razón y la protege. Le resulta difícil
abandonarlo y tiene miedo de que regrese por ella aún cuando este se encuentre
en la cárcel o incluso muerto.

El reconocimiento de estos síntomas puede permitir la identificación, el


tratamiento precoz y la prevención de problemas futuros, por lo que ante la
menor aparición o sospecha de maltrato es imprescindible una seria
investigación, si bien esta corresponde a las autoridades, todos podemos y
debemos tomar ciertas medidas de reacción.

La mejor y primera medida que debería tomar cualquier persona para protegerse
y evitar un nuevo incidente de violencia intrafamiliar es denunciar el hecho. La
ley está para ayudarle. Generalmente, el juez podrá ordenarle al agresor que
abandone la casa, el pago de pensión alimenticia temporal para su hijo (as) y
otras medidas que evitarán que el agresor se le acerque.

OBJETIVO GENERAL

Caracterizar el comportamiento de la violencia intrafamiliar en el Municipio de


Moniquira.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Identificar las familias que manifiestan violencia, maltrato o abuso.


• Determinar las características de las familias en las que se ha identificado
la presencia de violencia, maltrato o abuso.
• Describir las manifestaciones de la violencia, maltrato o abuso, de acuerdo
con sus formas de expresión.
• Determinar la relación existente entre las manifestaciones de violencia,
maltrato o abuso, y las variables que permitieron caracterizar a las
familias.

MÉTODOS

Se debe diseñar un instrumento de recolección primaria, que permita el uso del


método descriptivo de la investigación con la aplicación de técnicas cuantitativas.
Debe seleccionarse una muestra representativa poblacional, a partir de muestreo
estratificado. Los estratos seleccionados deben ser: nivel socioeconómico,
condiciones materiales de la vivienda, condiciones higiénico sanitarias, índice de
hacinamiento, hábitos tóxicos, modo y estilo de vida de la población.

Los datos obtenidos del cuestionario se procesaran creando para ello una base
de datos. Se aplicara la prueba chi cuadrado para medir el nivel de asociación
entre variables estudiadas. Asimismo se calcularan porcentajes como medidas de
resumen para datos cualitativos.

El instrumento debe aplicarse, como mínimo, al miembro de la familia reconocido


por ésta por tener mayor participación en la toma de decisiones, en la solución
de problemas, con permanencia estable en el hogar, con plenas facultades y
capacidad mental y mayor de 18 años.
RESULTADOS

Los resultados deben darse, como mínimo, a partir del análisis cuanti y
cualitativo de tablas con variables preestablecidas en términos de: Distribución
de las familias con violencia según su funcionamiento familiar; Distribución de las
familias atendiendo a los tipos de violencia intrafamiliar; Distribución porcentual
de las combinaciones de tipos de violencia encontrados en las familias
estudiadas; Relación de parentesco del agresor con la víctima. REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS

1. Palacio MC. La violencia familiar en Manizales. Caldas. Colombia 1993:5-


24.
2. Grosman MA. Violencia en la familia. Buenos Aires: Editorial Universidad
1992:68.
3. Larraín S, Vega J. Maltrato Infantil y relaciones familiares. Editorial
Médica, Santiago de Chile. 1995:Pp 3-22.
4. Violencia Intrafamiliar. Una experiencia Metodológica de registro y
seguimiento epidemiológico en el sistema de Salud Pública. Publicaciones
de Salud Mental. Santiago de Chile. 1996.
5. OMS, OPS Y UNICEF. Maltrato Infantil: la Convención Internacional de los
Derechos del Niño. Documento. Sao Paulo, Brasil, Julio; 1992, p. 12
6. Constitución Política de Colombia, Título II De los Derechos, Las Garantías
y los Deberes, Cap. II Derechos Sociales, Económicos y Culturales, artículo
44.
7. ONU. Derechos Universales del Niño, artículo 9.
8. THOMAS, Florence. El Universo femenino y masculino en algunos medios
masivos de comunicación. Conferencia. En: Cuadernos de Familia,
Facultad de Desarrollo Familiar, Universidad de Caldas, No. 4. (mayo,
1989); p. 16-39.