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Asignatura: Métodos cualitativos.

Profesora: Dra. Olga Lorenia Urbalejo Castorena


Alumno: Iván de Jesús Vázquez Francechy.
9 de abril 2019.

Análisis del Discurso

Introducción.

Los primeros días de enero de 1942 los diarios de la ciudad de México anunciaban el inicio
de los trabajos en la convención constituyente de una nueva central obrera en el Teatro
Hidalgo de la ciudad de México. El periódico El Universal, en una nota del 4 de enero de
1942, publicó una descripción de lo que fue el inicio de sesiones de la convención
constituyente de dicha central. Con 601 asistentes se instalaron cuatro comisiones para
continuar con los trabajos de la convención.

Desde el inicio de la gestación de la nueva central obrera, se enfatizó que esta “habría
de identificarse sin reservas y condiciones con el régimen político del presidente Manuel
Ávila Camacho, ya que el primer mandatario había conducido atinadamente el destino del
país, por el sendero del éxito sin apartarse ni un momento de las conquistas revolucionarias.”1
La convención constituyente concluyó el 7 de enero de 1942, dando paso así a la
conformación de un nuevo actor dentro del panorama del movimiento obrero mexicano: la
Confederación de Obreros y Campesinos de México (COCM). Cabe señalar que no fue la
única central que se formó durante dicha temporalidad, también la Confederación Proletaria
Nacional (CPN) se estableció en marzo de 1942.

Para el 11 de enero de 1942, un grupo de representantes de la COCM junto con su


secretario general, presentaron al presidente Ávila Camacho el programa de acción de la
nueva central, en el cual se enmarcaron como puntos esenciales: realizar una amplia labor
de unificación obrera y nacional así como buscar soluciones pacíficas en los diversos
conflictos y el máximo aprovechamiento de los materiales por los trabajadores. Cabe señalar

1
Se constituirá una nueva central obrera y campesina, El Universal, año xxv tomo CI, núm., 9142 página 1 y
10.

1
que todo este programa de acción propuesto por la COCM va a obedecer a la política de
fortalecimiento de la iniciativa privada y la garantía de paz social que el presidente Ávila
Camacho implementó para atraer la inversión extranjera a México como parte de la política
de contención del movimiento obrero. Los trabajadores de la COCM estaban con el partido.

Separación de la COCM del PRM

Dos años después de la conformación de la COCM, en noviembre de 1944 ésta se conflictuó


con el PRM al grado que se deslindó del mismo por unos cuantos meses. Par analizar el
proceso de dicha separación se han utilizado dos fuentes de información hemerográfica,
ambas de tendencia perremista. La primera, El Heraldo de Baja California que anunció la
separación de la COCM del PRM; una segunda nota, del Semanario Labor, da fe del regreso
de la central obrera al partido.
El objetivo de analizar dichas notas periodísticas es demostrar que para la década de
1940 el partido en el poder no tuvo el control total de los sindicatos. Comúnmente se ha
enfatizado el control estatal de los sindicatos dentro de la historiografía política mexicana, la
propuesta es que no fue así, sino que se van a presentar negociaciones entre instituciones
obreras e instituciones políticas para beneficiarse mutuamente. En este caso, las aspiraciones
políticas de la COCM en obtener curules en la cámara de diputados fue el motivo de dicha
ruptura y negociación por parte de su comité ejecutivo. Por lo tanto el contexto de unidad
nacional y de control sindical avilacamachista no fue del todo avasallante.
La primera nota periodística a la que nos referiremos fue publicada el 7 de noviembre
de 1944 en la segunda plana de El Heraldo de Baja California con el titulo a ocho columnas
de “Amenaza la COCM con segregarse del PRM”. En primera instancia la palabra amenaza
nos da a entender que el redactor de la nota no considera dicho acontecimiento como una
ruptura total, ya que esta acción se sugiere un posible futuro y no como un hecho que ya se
ha suscitado. El subtitulo de la nota “El instituto político debe dar a la COCM las garantías
como miembro activo” pone de manifiesto que para que no se de la ruptura entre central
obrera y partido, este último debe ceder a las demandas de la primera. Dicha aseveración
puede ser interpretada en el sentido de que el partido no puede perder dicha militancia, ya
que el sector obrero es una de sus bases más fuertes, además la palabra debe es utilizada en

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sentido imperativo para que el posible futuro de la ruptura no acontezca como hecho. En un
tercer nivel, tomado como subtitulo secundario de la nota se establece lo siguiente “si dicha
central obrera no obtiene del participación que le corresponde, de acuerdo con su capacidad,
abandonará al PRM”, en este sentido, la organización obrera se encuentra en una posición de
poder en contrapeso con el partido de gobierno, dicha posición le posibilita llevar el control
de la negociación. En cuanto al contenido de la nota se hace especial énfasis en lo siguiente:

“debido al avorazamiento de algunos políticos, con la complicidad o tolerancia del instituto


político, se hace nugatorios los derechos cívicos de los obreros, especialmente en los últimos
acontecimientos políticos.
Conocida por el consejo, la situación anormal antes mencionada, tomó la determinación de que
en caso del que el PRM no ofrezca las debidas garantías de respeto a los trabajadores de la COCM, como
miembro activo del mismo, y se continúe negando la participación a dicha central, de acuerdo con su
capacidad numérica, la COCM se segregará de las filas del instituto político de la revolución”

El motivo de la separación fue que no se le daban a la COCM más participación


dentro de las candidaturas a diputaciones federales que debieron corresponderle a la central
obrera de acuerdo al número de su membresía; por tal motivo su consejo ejecutivo instó a
todas las agrupaciones obreras adheridas a la COCM para que abandonaran al PRM. En una
segunda nota, publicada el 8 de noviembre de 1944, también en El Heraldo de Baja
California, titulada “Una central obrera en Rebeldía contra el Partido de la Revolución
Mexicana” en este caso se cambia el modo discursivo de posición de poder por parte de la
COCM, minimizándola y enfatizado dicha rebeldía al utilizar la consonante r en mayúsculas
dentro de título de la nota. En cuanto a contenido tenemos el siguiente:

“Marcada la agitación se ha observado entre los directamente interesados, por la campaña que iniciaron
los líderes de la Confederación de Obreros y Campesinos de México con ánimo de segregar a sus
elementos del PRM.
Los volantes que han hecho circular dicen que el partido no sirve sino para cobrar cuotas a sus
agremiados. En otros volantes se invita a alas agrupaciones obreras, sin distinción, a que lo abandonen,
para que dejen de ser utilizadas como escalones políticos”

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El sentido discursivo cambió mostrando al lector la actitud subversiva por parte de
la central obrera. Se le minimiza como actor de poder y se presenta a su membresía como
agitadores; incluso el contenido de información de la misma es breve, solo se le otorgó 1/8
de plana, lo cual plantea que la redacción del diario minimizó el asunto, recordemos que El
Heraldo tenía afinidad con el PRM.
El conflicto se resolvió durante los primeros meses del 1945. La confirmación de que
los sindicatos pertenecientes a la COCM se reincorporaron al partido se puede corroborar en
la nota publicada por el Semanario Labor el sábado 03 de febrero de 1945 y cuyo encabezado
de primera plana decía “Vuelve la COCM al PRM,” el encabezado de la nota da la impresión
de festividad, de alegría, tal cual pasaje bíblico del hijo prodigo. En cuanto al contenido de
la misma, resaltamos lo siguiente:

“Durante el segundo día de sesiones de la XVIII Gran Convención Territorial de 1945 que se
celebró en Mexicali, cabecera del Territorio, con asistencia de nutridas delegaciones que militan dentro
de las filas de la Central Obrera COCM en esta región, se acordó que vuelvan al seno del Partido de la
Revolución Mexicana las agrupaciones ceocemistas que se rebelaron a raíz de efectuadas las últimas
elecciones para Poderes Federales, solo por desorientas y desafortunadas malas interpretaciones que con
este trascendental acuerdo desaparecen automáticamente, pues de sobra es conocida la disciplina
admirables que impera en el seno de esta pujante organización proletaria que acaba de deponer
resquemores nimios comparados con los grandiosos ideales que la mantienen fuertemente,
estrechamente unida, plasmando con ello el caro ideal del señor Presidente de la República: la
unificación nacional, principalmente en estos momentos que dura prueba porque atraviesa la
humanidad.”

La amenaza de separación de la COCM del PRM en Baja California se minimiza a mal


entendidos mínimos entre el partido y la organización obrera, siendo esta ultima la que actuó
mal, en este discurso el PRM aparece como protector y bondadoso al permitir el regreso de
los disidentes. Lo anterior se inserta contexto de la Segunda Guerra Mundial y de las
pretensiones avilacamachistas de mantener a los sindicatos colaborando con el gobierno,
también dentro del contexto del inicio del proceso de industrialización mexicana en donde se
buscaba que llegara mayor inversión extranjera al país y en donde las huelgas y subversiones
obreras no eran bien vistas debido a que afectaban los objetivos económicos del gobierno
federal.

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La posición de poder en esta nota ha cambiado en comparación con la primera
presentada en este trabajo, en este escrito los sindicatos le pertenecen al partido y el redactor
de la nota busca aclarar que las dirigencias del partido estuvieron presentes en la toma de
dicha decisión por parte de los sindicatos pertenecientes a la COCM, como se puede ver en
el siguiente fragmento:

“Efectivamente, durante el segundo día de sesiones en la mencionada convención que inauguró


sus trabajos con fecha 29 de los que cursan, en Mexicali, en el recinto oficial de la Confederación de
Agrupaciones Obreras y Campesinas del Territorio, adherida a la COCM se acordó el regreso al PRM
de las agrupaciones que le pertenecen y que se hallaban temporalmente separadas de él, según telegrama
dirigido al C. Tiburcio C. Patiño, presidente del comité local del partido, por el C. Abelardo Rodríguez,
presidente territorial, que fue invitado y asistió al congreso obrero tantas veces referido.
Finalmente debemos hacer constar que a la convención ceocemista, asistieron el señor gobernador del
Territorio, General de División Juan Felipe Rico Islas; el secretario general de gobierno, licenciado
Guillermo Caballero Sosa, y el delegado de Gobierno de esta ciudad [Tijuana] Silverio I. Romero,
quienes por más de cinco horas escucharon con vivo interés los trascendentales debates obreros.”

Para concluir, podemos afirmar que la COCM fue un actor en el proceso de


construcción del Estado Mexicano a través del PRM, pero, no de una historia maniquea del
partido en donde regularmente se ha dicho que este obligó a las instituciones sindicales
adherirse a él, o en donde los sindicatos no tuvieron injerencia en las decisiones de estado y
acataron las disposiciones del partido sin oponer resistencia. Sino, todo lo contrario, la
relación de la COCM con el partido oficial es una historia en donde el sindicato aprendió a
negociar con el Estado cuando éste no retribuía las aspiraciones políticas de las dirigencias
obreras y que pusieron en problemas la política de unidad nacional del Estado Mexicano.

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Anexos.

Transcripción de notas periodísticas

Amenaza la COCM con segregarse del PRM, El Heraldo de Baja


California, 7 de noviembre de 1944, página 2.
El instituto político debe dar garantías debidas como miembro activo.

Si dicha central obrera no obtiene la participación que le corresponde, de


acuerdo con su capacidad, abandonará al PRM.
México D.F. 7 de noviembre.- De acuerdo con la determinación tomada por la
Confederación de Obreros y Campesinos de México, en la sesión de clausura de su
consejo nacional, con motivo de las quejas presentadas por delegaciones del Distrito
Federal y los Estados de Veracruz, México y otras entidades, se acordó facultar ante el
Partido de la Revolución Mexicana al comité ejecutivo nacional que preside el diputado
federal Jenaro Lapa, para que precise en forma terminante, como integrantes de dicho
partido, la posición de la COCM, en virtud de que hasta la fecha, debido al
avorazamiento de algunos políticos, con la complicidad o tolerancia del instituto
político, se hace nugatorios los derechos cívicos de los obreros, especialmente en los
últimos acontecimientos políticos.
Conocida por el consejo, la situación anormal antes mencionada, tomó la
determinación de que en caso del que el PRM no ofrezca las debidas garantías de
respeto a los trabajadores de la COCM, como miembro activo del mismo, y se continúe
negando la participación a dicha central, de acuerdo con su capacidad numérica, la
COCM se segregará de las filas del instituto político de la Revolución.
La determinación tomada por el consejo se hará del conocimiento del partido
en esta misma semana para los efectos siguientes.

6
Una central obrera en rebeldía contra el Partido de la Revolución
Mexicana, El Heraldo de Baja California, 8 de noviembre de 1944,
página 4

México, D.F. 8 de febrero.- Marcada la agitación se ha observado entre los directamente


interesados, por la campaña que iniciaron los líderes de la Confederación de Obreros y
Campesinos de México con ánimo de segregar a sus elementos del PRM.
Los volantes que han hecho circular dicen que el partido no sirve sino para cobrar
cuotas a sus agremiados. En otros volantes se invita a alas agrupaciones obreras, sin
distinción, a que lo abandonen, para que dejen de ser utilizadas como escalones políticos

Vuelve la COCM al PRM, Semanario Labor, Tijuana, B.C. 3 de


febrero de 1945, páginas 1 y 4.
Así lo asegura el presidente del Comité regional Territorial en un optimista
telegrama que dirigió al Comité Municipal de este lugar.
Durante el segundo día de sesiones de la XVIII Gran Convención Territorial de 1945 que se
celebró en Mexicali, cabecera del Territorio, con asistencia de nutridas delegaciones que
militan dentro de las filas de la Central Obrera COCM en esta región, se acordó que vuelvan
al seno del Partido de la Revolución Mexicana las agrupaciones ceocemistas que se rebelaron
a raíz de efectuadas las últimas elecciones para Poderes Federales, solo por desorientas y
desafortunadas malas interpretaciones, que con este trascendental acuerdo desaparecen
automáticamente, pues de sobra es conocida la disciplina admirables que impera en el seno
de esta pujante organización proletaria que acaba de deponer resquemores nimios
comparados con los grandiosos ideales que la mantienen fuertemente, estrechamente unida,
plasmando con ello el caro ideal del señor Presidente de la República: la unificación nacional,
principalmente en estos momentos que dura prueba porque atraviesa la humanidad.

7
Efectivamente, durante el segundo día de sesiones en la mencionada convención que
inauguró sus trabajos con fecha 29 de los que cursan, en Mexicali, en el recinto oficial de la
Confederación de Agrupaciones Obreras y Campesinas del Territorio, adherida a la COCM
se acordó el regreso al PRM de las agrupaciones que le pertenecen y que se hallaban
temporalmente separadas de él, según telegrama dirigido al C. Tiburcio C. Patiño, presidente
del comité local del partido, por el C. Abelardo Rodríguez, presidente territorial, que fue
invitado y asistió al congreso obrero tantas veces referido.
Finalmente debemos hacer constar que a la convención ceocemista, asistieron el señor
gobernador del Territorio, General de División Juan Felipe Rico Islas; el secretario general
de gobierno, licenciado Guillermo Caballero Sosa, y el delegado de Gobierno de esta ciudad
[Tijuana] Silverio I. Romero, quienes por más de cinco horas escucharon con vivo interés los
trascendentales debates obreros.”