You are on page 1of 4

El Manejo de los Suelos

La meta de un buen manejo de suelos es el de llenar las necesidades esenciales de las plantas.
Las plantas sanas necesitan agua, nutrientes, oxígeno y un medio físico que le permita a las
semillas germinar, a los brotes emerger y crecer hacia la luz del sol y a las raíces crecer fuertes
y anclar la planta profundamente. En el folleto anterior, Introducción a los suelos: la Calidad de
los Suelos, hicimos una breve presentación de varios conceptos que se relacionan con la
calidad y la sanidad del suelo. Estos incluyen, la textura del suelo, su fertilidad, su estructura, la
materia orgánica y la conservación del suelo. Este folleto le proporciona información sobre
como las diferentes prácticas de manejo afectan la calidad del suelo y la producción de los
cultivos.

En el proceso de producción de los cultivos en las fincas, usamos varias prácticas para manejar
los suelos donde se producen los cultivos. Estos incluyen el arar, el cultivar, el agregar
fertilizantes y cal agrícola, la siembra de plantas de cobertera, el aplicar composta o estiércol,
la rotación de cultivos y otras prácticas. Muchos años de investigación agrícola nos han
demostrado que la manera como usamos esas prácticas y cuando las usamos hacen una gran
diferencia en la calidad del suelo. Cuando usamos esas prácticas correctamente, podemos
mejorar la fertilidad del suelo, su estructura física y la actividad biológica y también
protegemos los suelos de la erosión. Los suelos que se manejan adecuadamente para la
calidad del suelo producen cultivos sanos y de más altos rendimientos.

El manejo de la materia orgánica es extremadamente importante porque la materia orgánica


juega un papel en casi todos los aspectos de la calidad del suelo. La materia orgánica del suelo
está compuesta de residuos de animales y de plantas,y de sustancias producto de su
descomposición. La mayoría de los suelos agrícolas contiene una proporción bastante pequeña
de materia orgánica (generalmente menos del 5%), pero aun esa pequeña cantidad tiene una
gran influencia sobre las funciones vitales (funciones sin las que el suelo no puede producir)
del suelo. Por ejemplo, al descomponerse la materia orgánica libera los nutrientes mejorando
así la fertilidad del suelo. También, al mejorar la capacidad de retención de agua y el promover
los agregados de las partículas del suelo, la materia orgánica mejora la estructura de los suelos
y ayuda a mantener el suelo aireado para que crezcan mejor las raíces. La materia orgánica
alimenta a los microorganismos y a otros organismos vivos del suelo y promueve la actividad
biológica que ayuda a combatir las plagas. Las prácticas como el uso de cultivos de cobertera,
la aplicación de estiércol y de composta, la rotación de los cultivos y el control de la erosión
para la conservación del suelo pueden mantener o aumentar la cantidad de la materia
orgánica en el suelo.

Las prácticas de manejo de suelos se usan para mejorar la producción de los cultivos, pero
también, cada una puede afectar la calidad del suelo. En esta sección vamos a examinar las
prácticas comunes del manejo de suelos y como pueden mejorar o desmejorar la fertilidad del
suelo, su estructura, la actividad biológica y la conservación de los suelos. También es útil
pensar como cada una de estas prácticas afecta la materia orgánica del suelo.
El análisis de suelos
El primer paso en el manejo de la fertilidad del suelo es el análisis de suelos. Un análisis de
suelos le provee una información muy importante sobre los niveles de los nutrientes del suelo,
incluyendo el fósforo, el potasio, el calcio y el magnesio como también el pH o la acidez del
mismo. Usted también puede analizar la materia orgánica. La mayoría de los análisis de suelos
no incluyen el nitrógeno. El nitrógeno, es un nutriente muy importante y uno que
frecuentemente está deficiente en el suelo.

Usted puede comprar un equipo (“kit”), para análisis de suelos de Penn State en las oficinas de
Extensión de su condado y en otras tiendas agrícolas por $9.00. Este equipo (“kit”) incluye las
instrucciones de cómo recoger y preparar una muestra de suelos, un formulario sencillo de
como llenarlo, una bolsa plástica para echar la muestra de tierra y un paquete para enviar todo
al laboratorio de Penn State. Aproximadamente, dos semanas después de haberlo enviado,
usted recibirá un reporte del análisis de suelos.

Como interpretar los resultados de un análisis de suelos: los análisis de suelos le muestran los
niveles del fósforo (símbolo P); potasio (símbolo K); magnesio (símbolo Mg) y el pH del suelo
(la acidez). Cada análisis se ve diferente dependiendo del laboratorio donde se mande a hacer,
pero en general va a tener una gráfica que le muestra el resumen de cómo andan sus suelos. Si
es un análisis de suelos de Penn State el reporte le muestra unas barras que van de un
extremo al otro hasta llegar donde dice “Exceeds Crop Needs” (“Excede las necesidades del
cultivo) (para legumbres) o “Above Optimum” (Sobre un nivel superior [óptimo]) para los
cultivos agronómicos como el maíz, frijoles, etc. Esto quiere decir que el suelo tiene más de los
nutrientes que requiere el cultivo y que no se necesita agregar más. Cuando la barra se
encuentra en la zona de “por debajo del óptimo”, esto quiere decir que no hay suficientes
nutrientes para producir la cosecha siguiente. El reporte también le proporciona la
recomendación de qué tipo de fertilizante y cal agrícola usar, y que tanto debe aplicar en caso
de que sea necesario hacerlo. Las recomendaciones concernientes a la aplicación de nitrógeno
se hacen principalmente basadas en el cultivo que se quiere producir.

Un aspecto muy importante de la fertilidad del suelo es el pH. El pH no es un nutriente pero es


una medida de la acidez del suelo. La mayoría de los cultivos crecen mejor cuando el pH del
suelo cae entre 6.2 y 6.8 porque este es el rango en el cual las raíces pueden absorber más
nutrientes del suelo tales como el nitrógeno, el calcio, el potasio y otros. Los suelos de
Pensilvania tienden a ser muy ácidos para producir la mayoría de los cultivos por lo que los
análisis de suelos recomiendan que se les apliquen de cal agrícola para corregir la acidez. La cal
agrícola neutraliza la acidez y el calcio y el magnesio en la cal son nutrientes indispensables
(muy necesarios) para las plantas.

Aplicación de fertilizantes y cal agrícola


Los nutrientes vegetales se agregan al suelo para mejorar el crecimiento de los cultivos.
Generalmente, estos nutrientes se agregan como fertilizantes, pero también la composta, el
estiércol y los cultivos de cobertera son una fuente de nutrientes para la planta. Existe una
variedad muy amplia de fertilizantes comerciales de donde los productores pueden escoger.
Estos varían en su fórmula (granular o líquida), combinación de nutrientes y la cantidad para
cada uno de estos nutrientes. Todas las etiquetas de los fertilizantes incluyen el “grado” o
“análisis” de cada fertilizante en particular. El “grado” de fertilizante es el porcentaje del peso
del fertilizante que está compuesto por el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Por ejemplo, un
fertilizante etiquetado como “10-20-10” indica que contiene 10% de nitrógeno, 20% de fosfato
y 10% de potasa.

Dependiendo de las necesidades del cultivo, los fertilizantes pueden aplicarse en diferentes
tiempos y por diferentes métodos. A veces los fertilizantes se esparcen uniformemente sobre
un campo y otras veces se aplican en bandas cerca de las raíces de las plantas. Generalmente,
los fertilizantes de fósforo y de potasa se pueden aplicar en la dosis completa recomendada al
principio del crecimiento. Mientras que, la aplicación del nitrógeno, es mejor dividido en varias
aplicaciones durante el crecimiento del cultivo.

De manera similar a los fertilizantes, diferentes tipos de cal agrícola están disponibles para el
uso. El análisis de suelo le va a incluir recomendaciones sobre cuál es la mejor para su suelo. El
otoño es el mejor tiempo para aplicar la cal agrícola para que reaccione con el suelo y le
neutralice la acidez antes de que usted siembre su próximo cultivo.

La aplicación de compostas y estiércoles


El agregar composta o estiércol al suelo puede aumentar el contenido de materia orgánica y
añade nutrientes para el cultivo. El estiércol es una fuente de nutrientes muy variable y los
contenidos de nutrientes varían dependiendo del animal que lo produce, de la comida que
comió, de cómo se almacenó y por cuánto tiempo se almacenó. Por ejemplo, la gallinaza
generalmente contiene más nitrógeno que el estiércol de res y el estiércol fresco tiene más
nitrógeno que el almacenado. Generalmente, las compostas son buenas fuentes de fósforo y
de potasio, pero contienen relativamente muy poco nitrógeno.

Cultivos de cobertura, rotación de cultivos y otras


prácticas de conservación de suelos
La rotación de cultivos es una de las prácticas más importantes para conservar los suelos sanos
y vivos. Si un mismo cultivo se siembra repetidas veces, las plagas y enfermedades pueden
aumentar en el suelo y el contenido orgánico puede disminuirse. Es muy recomendable incluir
pastos o tréboles en rotaciones de cultivos de hortalizas o cultivos anuales como el maíz, frijol,
etc.

Los cultivos de cobertera le proporcionan al suelo una cubierta entre las temporadas de
siembra, pero estos cultivos no se cosechan. Estos cultivos se siembran para prevenir la
erosión del suelo debido al viento o al agua. También se usan para agregarle materia orgánica
al suelo, para mejorar su estructura y para estimular los microorganismos del suelo. Se
siembran en rotación antes y después de la cosecha principal (la cosecha de alto valor
económico) y después se incorporan al suelo por medio de la cultivadora para su
descomposición en materia orgánica. Generalmente los pastos o los granos se usan como
cultivos de cobertera, por ejemplo, el centeno, el trigo, la avena, la cebada, y el pasto perenne
“ryegrass”. El pasto o los granos no le agregan mas nutrientes al suelo pero si se apropian y
reciclan los nutrientes que de otro modo serian lavados del suelo. Las legumbres como
coberteras tales como las arvejas, los tréboles y los guisantes tienen la habilidad de tomar el
nitrógeno del aire y de “fijarlo” al suelo en una forma que las plantas lo pueden usar. Por esa
razón, las legumbres, como cultivos de cobertera, pueden agregarle al suelo nitrógeno
adicionalal ser aradas e incorporadas al suelo.

El arado y cultivado
En el proceso de producción de un cultivo utilizamos diferentes herramientas para cultivar el
suelo lo cual nos permite:

Romper la compactación y permitir la aireación del suelo (esto se consigue arando)

La incorporación de los cultivos de cobertera, compostas, estiércoles, cal agrícola y fertilizantes


(requiere arar y rastrear)

Formar las camas para la semilla (rastreando)

Matar las malezas (cultivadora)

Romper la costra de la superficie del suelo (cultivadora)

El arar puede beneficiar o perjudicar la calidad del suelo. Es importante considerar


cuidadosamente como y cuando se realiza el arado. Por una parte, el arar el suelo de una
manera correcta ayuda a romper la compactación del suelo, permite la aeración del suelo y
permite incorporar la materia orgánica fresca. Sin embargo, ararla tierra de una manera
incorrecta puede reducir la materia orgánica y destruirlos agregados del suelo. Es muy
importante que nunca se realice el arado cuando el suelo se haya húmedo porque el transitar y
trabajar sobre el suelo mojado causa la compactación del suelo, destruye los agregados y le
disminuye la aeración en el suelo.

Entender cómo cada práctica de manejo del suelo afecta la calidad del suelo en general, y la
materia orgánica del suelo en particular, lo ayudará a construir suelos saludables, de alta
calidad y productivos.

Este proyecto es apoyado por el subsidio de cultivos de productores jovenes y de minorias de


PDA.