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LA SIEMBRA

DE LA NUEVA
HUMANIDAD
Los Hijos del Sol

Margarita Cotera Gómez


LA SIEMBRA DE LA NUEVA HUMANIDAD
Los Hijos del Sol
Margarita Cotera Gómez

Depósito Legal: 8-1-144-13


ISBN: 978-99954-2-597-5

Derechos de Autor
SENAPI: DA-0089 - 2013
Prohibida su reproducción sin autorización del autor

Corrección de Texto: Consuelo Villalobos


Diseño de Tapa: Danitza Gómez
Primera Edición: Enero 2013
Impresión: Industrias Graficas SIRENA
Impreso en Santa Cruz de la Sierra
Bolivia - 2013
Printed in Bolivia
Dedicatoria
“A todos los guerreros de la Luz que luchan por
precipitar la Fraternidad en la Tierra aun en contra de
toda adversidad.”
Margarita Cotera Gómez
Índice

Introducción 09

Primera Parte
Capítulo 1. Los comienzos 15
Capítulo 2. El pasado me encuentra 23
Capítulo 3. Angélica 27
Capítulo 4. Comienza la preparación para
el “contacto” 35
Capítulo 5. Una margarita para Margarita
49
Capítulo 6. El reencuentro, Rael, y la margarita 59
Capítulo 7. Un encuentro navideño de despedida
67
Capítulo 8. Aprendiendo a ver con el corazón 75

Segunda Parte
Capítulo 9. ¿Por qué y para qué somos
contactados por la Jerarquía Cósmica?
87
Capítulo 10. Los Seres de Luz restablecen
el “contacto físico” 101
Capítulo 11. Se crea la Escuela de los Hijos
del Sol 117
Capítulo 12. Aprendiendo a ser un verdadero
Hijo del Sol 153
Capítulo 13. Una nueva Tierra…una nueva
Civilización…una nueva Consciencia
167
Agradecimientos 175
Introducción

Este libro no va dirigido a personas con mente cerrada.


Tampoco pretende convencer a nadie de nada. Su solo
propósito es poder contribuir, aunque sea mínimamente,
en las vidas de aquellos que con el corazón abierto, buscan
el propósito Divino de la evolución, y están dispuestos a
salir fuera de las fronteras del dogmatismo y los
preconceptos, para descubrir nuevos horizontes en el
camino infinito del autoconocimiento y la autorrealización
espiritual.
Este libro es el resultado de la experiencia de más de
veinte años de vida. En él comparto distintas vivencias de
contacto físico y telepático con seres de luz o angélicos
llamados Jardineros del Espacio o Ingenieros Biólogos
Cósmicos, cuya labor, además de cuidar del proceso
evolutivo humano, es realizar los ajustes necesarios en el
código genético de la humanidad para ayudarla en el
proceso de Ascensión o salto dimensional que vive nuestro
planeta en estos momentos.
Como humanidad, estamos atravesando un momento
crucial de cambio sin precedentes. Nuestro Sistema Solar
acaba de cumplir un ciclo solar de casi veintiséis mil años
de duración alrededor del Sol mayor de la Constelación de
las Pléyades, Alción, ubicándose en un punto donde ha
comenzado a recibir de forma directa las energías
procedentes del centro de nuestra Galaxia.
Adicionalmente, estaremos entrando dentro de la
influencia del cinturón fotónico que rodea a Alción. Esta
situación está propiciando que nuestro Sistema Solar
comience a ser impulsado hacia la cuarta dimensión,
produciéndose así el extraordinario fenómeno de la
Ascensión Planetaria.
Este proceso de cambio dimensional comenzó en el año
2000 y tardará aproximadamente hasta el año 2050 en
completarse, siendo los años más intensos del 2013 al
2024. La influencia de esta poderosa energía del centro de
la Galaxia ya está comenzándose a sentir. La vemos
reflejada en el aumento de la frecuencia y magnitud de las
tormentas solares que están impactando el campo
magnético de la Tierra, en el derretimiento acelerado de
los casquetes polares, en el cambio climático planetario,
en los desastres naturales cada vez más contundentes, etc.
Esta energía no solo está afectando a nivel cósmico y
planetario, sino también está comenzando a manifestar
múltiples efectos en el ser humano a nivel físico, mental,
emocional y espiritual. Se está produciendo una
aceleración en la vibración de todas las partículas de
nuestros cuerpos. Por un lado, esta aceleración energética
está generando un despertar espiritual en miles de
personas que están comenzando a buscar una vida menos
materialista y más en armonía con la naturaleza. A su vez,
estamos siendo testigos de un surgimiento nunca antes
visto de movimientos de conciencia social, humanitaria y
ambientalista que están generando un cambio muy
positivo en la consciencia planetaria.
Por otro lado, y es menester considerarlo, esa misma
aceleración energética que está acentuando la luz en cada
ser humano, está también acentuando la energía oscura o
mal calificada, creada por cada persona a lo largo de su
vida, haciendo que esta aflore al exterior para poder ser
liberada. No podremos ascender llevando a cuestas energía
que no corresponda con la cuarta dimensión. Debido a
esto, en estos momentos la humanidad pareciera haber
llegado a niveles de violencia y locura sin precedentes. La
resistencia del “ego” a soltar los patrones antiguos de
control, miedo, egoísmo, resentimiento, odio,
manipulación, etc. que han regido a la humanidad de
superficie durante miles de años, está provocando que
muchos seres humanos, al no ser capaces de fluir en la
“nueva energía”, entren en procesos de enfermedad,
depresión e incluso locura.
Para evitar entrar en estos procesos degenerativos, es
indispensable que cada ser humano se abra internamente a
la nueva energía de armonía, paz, libertad, y amor,
limpiando su corazón de todo odio, resentimiento, rencor,
envidia, etc. rindiéndose a la voluntad de su Yo Superior o
Dios en su propio corazón.
Como siempre ha sido y siempre será en el Universo, la
Jerarquía Cósmica en su infinito amor, cuida de todas las
criaturas existentes asegurándose que la Ley de la
evolución, manifiesta en todo el Cosmos, se cumpla en
una perfecta y armoniosa sinfonía cósmica. Solo a través
de la ayuda directa de dicha Jerarquía, conformada por
seres de luz tales como los Ingenieros Biólogos Cósmicos,
Ángeles, Arcángeles, Elohims o Arquitectos del Universo,
es que podremos sobrevivir a estas transformaciones
planetarias que ya estamos comenzando a experimentar.
Invito al lector, no a creer ciegamente en lo narrado en
estas páginas, sino a penetrar en su propio universo interno
multidimensional a través de su corazón, libre de las
limitaciones que impone la mente racional, para descubrir
por sí mismo la Verdad que es la misma en todos y cada
uno de los seres del Universo.
Solo liberándonos de preconceptos y creencias
antiguas, podremos comprender con el corazón los
misterios de la vida y del universo. Solo buceando dentro
de nosotros mismos es que lograremos comprender que
Dios siempre ha estado en nuestro interior. No hay medida
misteriosa para poder acceder a Él, ni necesitamos de
intermediarios que nos puedan llevar a Él. Ya que, en Dios
somos y existimos; siendo células de Su mismo cuerpo.
Solo cuando descubramos esta gran Verdad y la vivamos
en consciencia, podremos realmente recuperar nuestro
empoderamiento para ser libres y vivir plenamente como
hijos Divinos, “Hijos del Sol”, en esta nueva Tierra
Ascendida que nos acoge con los brazos abiertos para ser
parte de la Nueva Civilización.

La autora

PRIMERA PARTE
Capítulo 1
Los Comienzos

Nacida dentro de una familia tradicionalmente católica,


mi educación espiritual inicial se dio dentro de esta
religión. Sin embargo, con el paso de los años, ya en la
juventud, mi curiosidad y deseo de aprender cosas nuevas
me llevaron a estudiar otras filosofías que me permitieron
adquirir una visión más universalista de la vida.
Fue a los 9 años cuando, haciendo mi preparación para
realizar el sacramento de la Primera Comunión, comencé a
descubrir una atracción muy profunda por las cosas
espirituales. Uno de aquellos días, buscando alguna cosa
en un armario de la casa de mis padres, descubrí una
pintura del Sagrado Corazón de Jesús. Saqué el cuadro de
aquel armario, lo desempolvé y decidí clavarlo en el muro
justo encima de mi mesa de noche. La mirada de aquel
apacible rostro del Maestro Nazareno me produjo gran
impresión, ya que sus ojos parecían siempre seguirme sin
importar hacia donde me moviera respecto al cuadro.
De allí en adelante comenzó en mi vida una relación de
profundo amor hacia el amado Maestro Nazareno, y lo que
yo consideraba entonces mi “vida secreta”, ya que sentía
en el corazón que todas aquellas vivencias místicas o
espirituales que empezaba a vivir, debían mantenerse en
silencio.
Comencé a buscar cada vez más asiduamente esos
momentos por las tardes cuando mis hermanos salían a
jugar fuera de la casa, para encerrarme en la habitación
que compartía con dos hermanas y asistir a la anhelada
reunión con el Maestro Jesús. Hincada frente al cuadro y
mirando sus hermosos ojos le platicaba mis más profundos
deseos. Le decía que lo único que yo quería era servirlo a
Él pues sabía que para eso había nacido. Estas palabras,
sentía yo, salir de una parte más profunda de mí que
parecía tener mayor entendimiento de la vida. Ahora
comprendo que era mi Ser y no mi personalidad quien se
expresaba a través de ellas.
Durante estas conversaciones con el Maestro, recuerdo
sentirme envuelta en una energía muy sublime. Mi
corazón se ensanchaba tanto en esos momentos que sentía
que iba a reventar de amor. Cuando tenía que interrumpir
esa comunión, salía de la habitación sintiendo mis pies
casi flotar sobre el piso, y nada ni nadie lograba
despojarme del inmenso gozo que me inundaba. La
presencia de Jesús, sentía que me acompañaba durante
todo el día. Era como vivir otra realidad, separada
totalmente de la que me rodeaba físicamente.
A partir de entonces, inicié la búsqueda de cualquier
oportunidad que me permitiera servir para cumplir con
aquel deseo profundo de mi alma. La primera experiencia
llegó a los 10 u 11 años mientras cursaba 5º de primaria en
el colegio Montessori. La ventana del salón de clase daba
hacia un campo de sembradío; una señora muy pobre
pasaba a diario cortando la hierba que crecía a lo largo de
la cerca del colegio. Luego se la veía retornar a su chocita,
la cual estaba a un lado del campo de cultivo colindante al
colegio. Yo imaginaba que al ser tan pobre, lo único que
comía la señora era esa hierba recolectada por las
mañanas. La contemplaba hacer siempre lo mismo, hasta
que un día no aguanté más y fui donde la profesora. Le
hablé del plan que había ideado para ayudar a la mujer
pobre y que por favor me permitiera proponérselo a toda la
clase.
Recuerdo claramente su expresión de sorpresa, pero
probablemente sintiendo curiosidad y cierta simpatía por
la iniciativa, pidió a todos me dieran su atención por un
momento. Con mucha seguridad expuse a mis compañeros
mi profunda preocupación por la vida tan triste que
llevaba aquella mujer, subrayando que siendo todos
nosotros niños privilegiados con vidas tan cómodas, no
podíamos quedarnos de brazos cruzados. Propuse una
campaña en la que cada uno recolectara en su casa, ropa,
cobijas y comida para al día siguiente llevar a la pequeña
choza para entregarlo a la mujer. El éxito fue total, al otro
día todos llegaron cargados de cosas. Descubrí de pronto
que tenía, a pesar de mi corta edad, poder de convocatoria
y habilidad de convencimiento. Ese don, comprobaría
años después, me seria de gran ayuda para llevar adelante
proyectos más grandes.
La profesora quedó asombrada de la cantidad de cosas
que habíamos llevado todos para ayudar. Y aunque hasta
entonces ella no se había pronunciado al respecto,
orgullosamente acompañó al grupo de alumnos para
realizar la entrega. Llegados al lugar, encontramos no a
una, sino a dos mujeres; eran hermanas. Platicando con
ellas, nos enteramos que la hierba que recolectaba todas
las mañanas una de las hermanas, era para alimentar a sus
conejos, los cuales luego nos fueron mostrados. Con algo
de vergüenza por pensar que era ella la que comía la
hierba, me dio alivio saber que no era así. Entregado todo
y luego de un rato de charla, regresamos muy satisfechos
al colegio.
La sensación interna que experimente en aquel
momento por primera vez, fue de gozo espiritual; ese gozo
que se siente al servir a los otros por amor, sin nada
esperar. Era una sensación de la que uno no queda nunca
satisfecho. La vida me daría más tarde, muchas
oportunidades más de sentir este gozo interior, cuando
terminé la primaria e ingresé en un colegio religioso para
realizar estudios secundarios. Allí comencé a
involucrarme en diferentes actividades de servicio
comunitario cuando ingrese al Movimiento Teresiano de
Apostolado o MTA. Cada viernes por la tarde, un grupo de
alumnas junto a un par de monjas, tomábamos un bus que
nos conducía a un barrio pobre en la periferia de la ciudad.
En un templo sin terminar de construir, dábamos clases de
catequismo a los niños de la zona. Al llegar al lugar,
éramos recibidas por un grupo ruidoso y polvoriento de
niños ávidos de cariño, que corrían a abrazarnos. Recuerdo
que tenía que aguantar la respiración pues no olían
precisamente muy bien, ya que al vivir en condiciones tan
precarias, no disponían de agua para bañarse. Me
aseguraba de que los niños no se percataran, de que
sostenía mi respiración mientras los abrazaba con una gran
sonrisa y la inmensa alegría de sentirme “necesitada” y
querida por ellos, a pesar de tener solo 13 años y muy
poco que entregarles.
Al paso de los años participé de otras actividades de
servicio social y también musical, pues junto con un
grupo de amigas, fuimos miembros del coro de la capilla
del colegio durante 5 años. Era claro que cuanto más
tiempo podía pasar cerca del ambiente espiritual, mejor y
más a gusto me sentía.
Mas, a pesar de este tan grato sentimiento que sentía
por todo esto, muy adentro, sabía que la vida religiosa o de
“convento” no era para mí. Mi deseo era ser misionera de
Cristo pero no parte de congregación religiosa alguna,
porque entre otras cosas, tenía claro que quería encontrar a
un compañero con quien compartir mi vida y tener familia.
El comentario se debe a que no pocas veces, la Madre
Superiora y otras religiosas del colegio trataron en charlas
organizadas de encauzarnos, por no decir “convencernos”,
hacia la vida religiosa dentro de su congregación.
A los 18 años concluí la etapa colegial y llegó el
momento de elegir una carrera universitaria. Durante la
vacación de verano, presionada por mi padre para tomar
una decisión, un día entré a mi habitación a orar con mi
amado Maestro Jesús. Le pedí que me indicara qué era lo
que tenía que estudiar para poder realizar la misión que Él
tenía elegida para mí. Tenía a mi lado un tríptico con todas
las carreras que ofrecía la Universidad. Al no ocurrírseme
mejor cosa, puse el tríptico en el piso e hice girar el papel
mientras yo lanzaba una moneda para ver donde caía. Con
un leve tintineo, cayó la moneda sobre la línea que decía:
“Ciencias de la Comunidad”. Yo nunca había escuchado
de aquella profesión, por lo que volví a pedir al Maestro
Jesús me indicara que profesión debía estudiar. Hice girar
el papel y lance la moneda de nuevo… ¡zas!… otra vez
¡Ciencias del la Comunidad!
Aunque intente estudiar aquella carrera, al final del
primer semestre termine cambiándome a Diseño de
Interiores, que era otra profesión que me agradaba mucho.
Sin embargo, más adelante descubriría, que ese aviso que
me diera el Maestro Jesús en aquel momento de consulta,
sería un adelanto de lo que realmente es mi misión: ayudar
a crear comunidades bajo preceptos totalmente diferentes
de los actuales.
Leyendo este capítulo, uno podría pensar que esta es la
historia de una niña “santurrona” que no hacía otra cosa
más que rezar. En realidad, mi personalidad siempre ha
estado marcada por dos aspectos casi extremos: un Yo
místico-espiritual y un Yo más aguerrido y aventurero.
Pasé la infancia y juventud, sin sentir temor casi a nada.
Cometí muchas imprudencias como montar caballos
broncos sin montura y sin freno, andar en motos brincando
cerros, jugar sobre los tejados de casas de dos pisos, bailar
sobre el delgado borde de altos muros, treparme de las
ramas de altos arboles; lanzarme en esquíes de una
montaña altísima sin saber esquiar… en fin, imprudencias
en las que pude haberme matado o roto huesos, pero que
gracias a Dios no fue el caso. Alegría y optimismo son un
rasgo de mi carácter, como también un sentido del humor
un tanto sarcástico o burlón; me da gracia todo aquello que
cae dentro de lo ridículo o tonto. En la adolescencia fui el
bufón de la clase; siempre haciendo chistes o de payaso.
Los amigos dicen que tengo el “niño interno” muy a flor
de piel. Y como todo niño o adolescente, no evité algunas
travesuras. El deporte y el arte siempre han sido parte de
mi vida. Fui gimnasta y practiqué natación y atletismo.
También disfrutaba de dibujar, pintar, cantar, tocar la
guitarra.
Una fuerza muy grande en mi interior es la que siempre
me ha impulsado a luchar para realizar mis ideales. A esa
fuerza le llamo mi “guerrero interno”. Cuando joven, esa
fuerza en ocasiones era tan fuerte, que resultaba
intimidante o incluso arrolladora para algunas personas
que me rodeaban. Sin embargo, a través del tiempo he ido
aprendiendo a canalizarla de forma más constructiva,
trabajando de forma más armoniosa, flexible y paciente
con todos aquellos con los que la vida me ha ido
reuniendo.
Todos necesitamos de ese “guerrero interior” que
llevamos dentro, ya que es quien nos impulsa a realizar
nuestras misiones sin rendirnos a pesar de las dificultades
que puedan presentarse en el camino. Ese “guerrero
interior” no teme equivocarse porque sabe que los errores
pasados son la razón de sus aciertos presentes. Tampoco
teme ver su lado oscuro pues es lo que le permite seguir
creciendo y desarrollar la humildad para sentir compasión,
solidaridad y amor por la humanidad.
Ese “guerrero interior” es quien me impulsa a luchar,
junto con miles y miles de personas más, para construir
hoy en la Tierra, lo que muchos creen es imposible de
lograr: una civilización de seres puros, donde prevalezca
la fraternidad y el amor entre todos. Y sin embargo, basta
con ver alrededor, para darse cuenta que la simiente de esa
nueva civilización ya esta encarnada, y los albores de la
nueva Tierra ya están a la vista de todos aquellos que
saben mirar con el corazón.
Capítulo 2
El pasado me encuentra

Estando en la universidad conocí al joven que se


convertiría en mi esposo. Cuando lo vi por primera vez,
sentí algo muy fuerte en mi interior y supe en ese instante
que mi alma estaba fuertemente ligada a la de él. Nuestra
relación fue muy profunda desde el principio. Nos
casamos a los 3 años de conocernos y nos fuimos a vivir a
Bolivia, su país natal.
Desde que llegamos a Bolivia me sentí inmediatamente
acogida por su gente, su cultura milenaria y enigmática, y
sus mágicos y variados paisajes. Al poco tiempo de haber
llegado a la ciudad donde vivimos, Santa Cruz, conocimos
un grupo de personas extranjeras que habían llegado a la
ciudad no hacía mucho tiempo y vivían en una comunidad
Urbana. Para mí todo aquello era nuevo pero interesante.
En general eran personas todas de muy buenos corazones
que, cansadas ya del egoísmo y materialismo de nuestra
sociedad actual, querían una forma de vida diferente. No
eran un grupo religioso, pero si practicaban y enseñaban
fundamentos o principios espirituales universalistas. Eran
todas personas valerosas que en su mayoría habían dejado
sus países de origen, trabajos y posiciones en su sociedad,
para venir a Bolivia y construir un nuevo modelo de
sociedad al estilo Esenio, donde todo es compartido. Entre
todos se hace todo, entre todos se ayudan y
principalmente, reina el espíritu de Fraternidad y servicio
de los unos a los otros.
Comenzamos una amistad con ellos y a asistir a las
conferencias que ofrecían semanalmente como parte de las
actividades de la Asociación Internacional a la que
pertenecían. En 1991, a los dos años de conocerlos y
participar de estas pláticas, ya identificados con los
mismos ideales, terminamos mi esposo y yo haciéndonos
miembros de su Asociación y a los pocos meses también
de su comunidad Urbana. Fuimos aprendiendo, o mejor
dicho “recordando”, viejos conocimientos universales,
enseñados desde siempre, por todas las escuelas
Universalistas y los grandes Maestros o Iniciados de
nuestra historia. Esos conocimientos, mas las meditaciones
y ejercicios que realizábamos disciplinadamente, fueron la
base para comenzar a recapitular nuestra misión o Plan
Divino. Comencé a desarrollar mis sentidos internos como
la clarividencia, la intuición, hacer viajes astrales y
proyecciones mentales, etc. Comencé a recordar algunas
de mis vidas pasadas con bastantes detalles, y a reconocer
a muchos de esos compañeros con quienes vivíamos en
comunidad, en muchas de esas vidas pasadas. Así,
comencé a ver y comprobar por mi misma esas verdades
eternas manifiestas en mi propia vida. Pude constatar
también, que en vidas pasadas ya habíamos vivido en
comunidad y habíamos enseñado y vivido bajo estos
principios universalistas con los que tanto nos
identificábamos; no por casualidad nuestras almas traían
ya marcadas estas inclinaciones o tendencias.
Existía también entre los planes de este grupo la
intención de construir un proyecto auto-sostenible en el
campo, para lo cual se habían comprado unas tierras. La
idea era vivir en mayor armonía con la naturaleza en una
eco-aldea. Sin embargo, mientras se lograba concretar el
proyecto en el campo, todos los miembros vivimos en
varias casas grandes en la ciudad.
Y así, habiendo salido de una primera “comunidad” de
10 conformada por mi familia de sangre, vine a parar a
otra comunidad más grande conformada por mi primera
familia espiritual. Comenzaba a vislumbrarse el hecho de
que mi vida estaría marcada por este tipo de experiencias
en grupo. Aquel mensaje que me mandara el Maestro
Jesús de estudiar “Ciencias de la Comunidad”, comenzó a
tener relevancia para mí. Y este es un momento de
inflexión, pues a partir del mismo, mi vida comenzaría a
tomar un rumbo muy distinto al que yo jamás hubiera
imaginado. Una de las aventuras más extraordinarias de
mi vida estaba a punto de iniciar.
Capítulo 3
Angélica

Una mañana de 1991, el mismo año de nuestro ingreso


en la comunidad urbana, reapareció la Sra. Angélica,
antigua cocinera de una de las casas comunitarias. Mi
esposo y yo no la habíamos conocido antes, ya que cuando
llegamos a vivir en la comunidad, ella ya no estaba, ya que
se había marchado a vivir a un pueblo cercano llamado
Samaipata.
Rodeada de cierto misterio, la señora Angélica pidió
reunirse con el director de la comunidad. Ella y él
estuvieron un buen rato conversando encerrados en la
oficina de este último. Se nos anunció luego que ella
volvía a la comunidad, pero ya no en calidad de
“cocinera”, sino en calidad de “contactada extraterrestre”.
La misma Angélica posteriormente nos compartió la
increíble historia que había vivido desde que se marchara
al pueblo de Samaipata; lugar considerado centro
energético donde suceden fenómenos sobrenaturales y se
dan muchos avistamientos de ovnis.
De nacionalidad Chilena, Angélica había dejado su país
natal a causa de la dictadura militar de Pinochet y llevaba
años viviendo en Bolivia. Persona muy sencilla,
trabajadora y buena, había tenido una vida muy dura.
Enviudó siendo aun muy joven y tuvo que sacar adelante a
sus hijos ella sola. En su niñez y juventud recibió poca
educación formal. Angélica trabajó de cocinera gran parte
de su vida para mantener a sus hijos y sin embargo era un
espíritu libre. En ocasiones mostraba cierta rebeldía en
contra de la autoridad cuando intentaban imponerle las
cosas. Seguramente por esa misma razón huyó de la
dictadura y ayudó a escapar a muchos más, según ella
misma contara. Más de una vez se había visto en
situaciones de extrema peligrosidad, donde las balas
pasaban por encima de su cabeza mientras ayudaba a otros
compatriotas, perseguidos por el régimen, a salir del país a
través de la frontera con Bolivia.
A pesar de su vida difícil, y quizás gracias a la falta de
una educación formal, Angélica tenía cierta inocencia que
le permitía abrirse a realidades que otros no aceptarían sin
antes hacer múltiples cuestionamientos. Es probable que
justamente la combinación de estas características hizo
que fuese la elegida para vivir las extraordinarias
experiencias que narraré a continuación y que nos hizo
vivir también a muchos otros.
Según relatara la propia Angélica, luego de marcharse
de Santa Cruz, se fue a trabajar de cocinera a un pequeño
restaurante en el pueblo de Samaipata. Al mismo
restaurante llegó tiempo después, una viejecita muy pobre
de nombre María que pedía trabajo. Le dieron un empleo
de ayudante de cocina. La viejecita María era tan pobre
que las otras empleadas más jóvenes la discriminaban.
Angélica en cambio, sintiendo compasión de ella, la
invitaba siempre a que se sentara a comer junto con ella
una vez terminadas sus labores. Así pasaron los días, y
Angélica y María se fueron haciendo amigas. Angélica
comentaba lo bien que se sentía siempre en la presencia de
María: “Había algo especial en ella”, decía. Angélica
supo después que María tenía un hijo llamado Pepe al que
tuvo oportunidad también de conocer. Ambos vivían en
una pequeña casita en una parcela en las afueras del
pueblo.
Un fin de semana, María invito a Angélica a visitarla en
su pequeña casita. Era de noche y estaban sentadas afuera
mirando las estrellas. María le dijo a Angélica que se
pusieran a orar. Pidió a Angélica ponerse de rodillas en la
tierra y colocara sus manos en su regazo. Angélica en
silencio decía algunas oraciones que recordaba. De pronto
María le dijo que mirara el cielo. Angélica perpleja vio
que habían aparecido algunas luces en el cielo; como
estrellas pero que se movían en forma errática. Hacían
figuras frente a ellas como jugando. María pregunto a
Angélica si le gustaba aquello, y Angélica, sintiendo una
paz y armonía muy agradable le dijo que sí.
Así pasaron varios fines de semana en que Angélica
visitaba a María en su casita por la noche y hacían lo
mismo; oraban y las “luces” aparecían en el cielo haciendo
figuras. Angélica comentaba incluso, que estando en
oración-meditación junto a María, las horas se le pasaban
como si fueran minutos. Dijo que una vez, incluso
comenzó a amanecer mientras aun estaban afuera. “No
entiendo que pasaba en esos momentos, pero era como si
el tiempo no existiera y yo estuviera en el cielo”
recordaba.
Un día, María le preguntó a Angélica: “¿Te gustaría
que las ‘luces’ bajaran a tierra?” Angélica ya
acostumbrada a vivir fenómenos poco comunes con María,
y sintiendo que era una persona de confiar por su hermosa
energía de amor, le dijo que sí. María entonces le dio a
Angélica ciertas instrucciones sencillas, como por
ejemplo, que no consumiera carne y que se mantuviera en
armonía durante toda la semana. Angélica prometió
cumplir y se despidieron.
Al fin de semana siguiente, Angélica acudió a su muy
esperada cita. Ella y María salieron por la noche a sentarse
fuera de la casita a orar y mirar las luces en el cielo. Luego
de un rato, una de aquellas luces comenzó a acercarse más
y más hasta convertirse en un objeto circular con forma de
plato que bajo hasta tocar tierra. A pesar de ser un
fenómeno tan poco usual, Angélica comentaba que en
aquel momento, ella se sentía en total paz y armonía
debido a la energía tan sublime que emanaba María. En su
mente no surgían cuestionamientos de ningún tipo, ni
sentía temor ninguno, solo había en ella un sentimiento de
total confianza hacia María y todo lo que pasaba a su
alrededor.
La luz, que ya no era “luz” sino una “nave
extraterrestre”, abrió una escotilla. María miró a Angélica
y le dijo: “Estás invitada a subir. Sin embargo, “ellos”
me dicen que tú no has cumplido con lo que yo te pedí.
Comiste carne un día, ¿no es así?... me dicen que debido
a eso, no será posible que subas a la nave en esta
ocasión.” Angélica se avergonzó y dijo que efectivamente
un día la sopa del restaurante tenía carne y ella la había
comido. Luego de esto, la escotilla de la nave se cerró y la
nave comenzó a ascender hasta volverse de nuevo como
una pequeña luz que se perdió en el firmamento.
María aseguró a Angélica que la siguiente semana, si
ella cumplía con lo que le habían pedido, podría subir a la
nave y dar un paseo. Con esto, Angélica se despidió de
María sintiéndose feliz por la nueva oportunidad. También
se dio cuenta a partir de este hecho, que nada de lo que
ella hacía pasaba desapercibido por estos Seres. En
aquellos momentos Angélica no comprendía mucho qué
tenía que ver la carne y el “portarse bien” con el poder
subir en aquel artefacto volador. Pero después fue
aprendiendo sobre la relación que hay entre ciertos
alimentos y la “vibración baja o alta” que estos producen
en nuestros cuerpos; así como también la relación entre
pensamientos y sentimientos positivos y la vibración que
estos manifiestan en nosotros haciéndonos más sutiles o
más pesados energéticamente. Al ser estos Seres de luz
mucho más sutiles que los humanos, la energía de
Angélica tendría que ser sutilizada también para poder
entrar en contacto con Ellos sin que su cuerpo sufriera
ningún perjuicio. Sin que Angélica lo percibiera al
principio, María la había estado preparando durante
aquellos fines de semana con esas sesiones de oración-
meditación en el jardín, sutilizando poco a poco su
vibración.
El fin de semana siguiente llegó pronto y Angélica,
habiendo cumplido a cabalidad con lo que se le había
pedido, se dirigió a la casita de María. Allí, como siempre,
llegada la noche se sentaron afuera de la casa. Esta vez,
como otras, Pepe, el supuesto hijo de María, las
acompaño. Angélica comenzó a orar como le pedía
siempre María que hiciera. Esto ayudaba a Angélica, sin
que ella realmente fuera consciente al principio, a que su
vibración se elevara. Siendo que ella no tenía mucha
educación formal ni espiritual, María la fue preparando
con mucha paciencia y amor.
Después de un rato, las luces aparecieron en el cielo.
Una de ellas comenzó a descender hasta transformarse en
un platillo volador que se asentó en el campo frente a la
casita. La escotilla descendió y María y Pepe se pusieron
en pie. María le dijo a Angélica: “Vamos”. Angélica,
tomada de la mano de María, comenzó a caminar sin
ningún miedo hacia la entrada de la nave. Subieron los 3 y
fueron recibidos por unos seres envueltos en luz blanca.
Llevaron a Angélica a una sala donde la invitaron a
sentarse en una silla. La nave comenzó a elevarse hasta
salir fuera de la atmosfera terrestre. Los seres, tripulantes
de esta nave, abrieron un panel que permitía ver las
estrellas en el vasto espacio sideral a través de un gran
ventanal. Le mostraron a Angélica algunos de los planetas
de nuestro sistema solar. Angélica, absorta en toda esta
nueva experiencia, no se dio cuenta que ni María ni Pepe
la acompañaban ya.
Después de unos minutos platicando con estos seres de
luz, entró a la sala una hermosa dama de cabello rubio
muy largo y ondulado, ojos muy penetrantes y rostro
angelical, que iba vestida con una hermosa túnica blanca.
Este hermoso ser se le acerco a Angélica y le dijo: “Hola
Angélica, ¿No me reconoces?” Angélica entonces sintió
su energía y dijo sin dudar: “¡Eres María!” A lo que
luego el ser angelical respondió: “Si. Mi verdadero
nombre es Siomar. Nosotros provenimos de la
Constelación de las Pléyades. Somos seres que vivimos en
la 6ª dimensión y venimos a ayudar a la humanidad de
este planeta, que pronto entrará en cambios muy grandes
que afectaran todo su sistema de vida y su sistema
Planetario. Ustedes nos llaman Ángeles o seres de luz,
otros nos llaman “Jardineros del Espacio” porque
sembramos vida en los diferentes mundos o planetas y
cuidamos de todas las especies y todos los seres de este
cuadrante del Universo.”
Aunque Angélica no comprendía en ese momento
como María, una viejecita tan pequeña y arrugadita, podía
haberse transformado en este hermoso Ángel que ahora
estaba parado frente a ella, acepto aquella realidad sin
cuestionar, como había también aceptado todo lo
anteriormente vivido con este extraordinario ser desde que
la conoció. Angélica se conformaba con sentir esa dicha y
esa paz que jamás había sentido en su muy dura vida, y
que María, -“Siomar”-, lograba transmitirle siempre que
estaba con ella.
En este primer viaje comprobaría también, que “Pepe”
en realidad se llamaba “Sarumak” y no era realmente el
hijo de María, sino uno de sus compañeros de misión
interestelar y parte de la tripulación de esta nave.
Esta fue la primera de varias experiencias, que tuvo
Angélica paseando a través del espacio sideral con estos
maravillosos seres de luz. En esta primera oportunidad, los
Jardineros del Espacio de las Pléyades, hicieron alguna
modificación en el cerebro de Angélica para ayudarla a
escuchar telepáticamente los mensajes que ellos le
enviaban. También le explicaron que la estaban
preparando como “contactada” para que ella preparara en
el futuro cercano, a otras personas que también tendrían
encuentros físicos con Ellos.
Después de este primer viaje, los seres de luz le
comunicaron a Angélica que debía regresar a Santa Cruz,
ya que tenían un trabajo importante que hacer con el grupo
de personas que vivían en la comunidad urbana. Se
instruyó a Angélica comenzar cuanto antes nuestra
preparación para tener encuentros físicos con “ellos”,
como la primera fase de ese trabajo o misión con el grupo.
Ella confesó que mucho no le gustó aquella idea de
regresar a la ciudad, pues se sentía feliz en Samaipata.
De cualquier forma, Angélica obedeció aquel pedido, y
fue así como volvemos al principio del capítulo donde ella
volvió a la casa comunitaria aquel día, a hablar con el
director sobre sus experiencias, y para explicarle que venía
con directrices dadas por los Pleyadianos para comenzar el
trabajo de preparación para las experiencia de contacto
con Ellos.
Capítulo 4
Comienza la preparación para el “contacto”

Como parte de la preparación para el “contacto” con


los Seres de luz, todos en la comunidad llevábamos una
dieta vegetariana para purificar nuestros cuerpos. También
realizábamos todas las noches una meditación de
comunicación con los Jardineros del Espacio en la que
Ellos nos iban acostumbrando a su energía y vibración. En
un principio, no todos los que vivíamos en la Comunidad
participábamos de estas prácticas de meditación. Las
primeras semanas se reunían solo el Director, su esposa y
otras dos parejas. Después Angélica fue invitando poco a
poco a más personas de la comunidad a que participaran
también. Este hecho, producía cierta ansiedad en algunos
compañeros como es de esperarse. Algunos se
preguntaban: “¿Por qué él o ella sí es invitado y yo no, si
yo tengo mayor antigüedad en la comunidad… yo tengo
más experiencia como instructor… yo llegue antes…?” En
fin, muchos cuestionamientos surgían en las mentes de
todos a medida que los meses pasaban y unos eran
invitados, mientras otros no lo eran. Había un sentimiento
general de inconformidad en todo aquello, pero nadie se
animaba a cuestionar a Angélica. No sabíamos si esto lo
hacía ella por instrucciones de los Seres de luz o por
propia elección.
A pesar de ser los más nuevos en la comunidad en
aquel entonces, mi esposo y yo fuimos invitados a
participar dentro de las primeras semanas que comenzó
esta actividad; el 26 de febrero de 1992. Esto creaba cierta
presión en nosotros, pues aunque estábamos felices de
poder participar, sentíamos que había otros hermanos con
mayor derecho que nosotros. En esos momentos ninguno
entendía cual era el parámetro que usaba Angélica para
elegir. En todo caso, mi sentimiento, como el de muchos
seguramente, era que debíamos participar todos, siendo
que éramos una fraternidad de seres impulsados
mayormente por el deseo de servicio, y aquello ya
comenzaba a crear divisiones.
Toda esta situación, entendería mucho después, sería
apenas el comienzo de un largo entrenamiento para
disolver nuestro ego con todo lo que le constituye: celos,
envidias, rebeldía, deseos de protagonismo, soberbia,
hipocresía, etc., ya que toda esa energía desequilibrada en
cada uno debía ser disuelta para poder cumplir con nuestro
plan Divino. Tendríamos que aprender a quitarnos las
caretas, a ser sinceros, a aprender a ver lo más hermoso en
cada uno, a amarnos sin condiciones y ser solidarios.
Todos tendríamos que pasar por una dura metamorfosis
para poder comenzar a vislumbrar nuestro plan Divino
Individual y convertirnos en humildes y valerosos
servidores de la luz. Sin embargo, las circunstancias de
aquellos meses mostrarían que estábamos todos aun muy
lejos de llegar a ese estado de consciencia.
Aquellos que participábamos de las meditaciones, nos
reuníamos en una habitación todas las noches a las 7:30
p.m. y durante 1 hora meditábamos con Angélica. Durante
la meditación, los Jardineros del Espacio nos hacían sentir
su energía y nos preparaban para reconocerlos
vibratoriamente. También nos iban realizando cambios a
nivel energético en nuestros cuerpos y mentes para que
fuéramos capaces de sentirles y escucharles. Hasta ese
momento conocíamos, indirectamente tres de estos seres
de luz de las Pléyades: Siomar (María), Sarumak (Pepe) y
el Comandante Sarram. Al final de la meditación,
Angélica nos decía los mensajes que telepáticamente
recibía de los Seres de Luz.
Sarumak revestido con cuerpo físico, es decir como
“Pepe”, se encontraba a menudo con Angélica en la
ciudad, al igual que lo hiciera en Samaipata. Los
Jardineros del Espacio, al ser Ingenieros Biólogos
Cósmicos, pueden crear con su alta tecnología, cuerpos
físicos con las características raciales de la gente del lugar
para utilizarlos cuando andan entre los humanos y así no
llamar la atención. Así fue como Siomar y Sarumak
habían contactado a Angélica en Samaipata, haciéndose
pasar como la “viejecita María y su hijo Pepe” y la habían
podido preparar sin que ella se asustara.
Una noche a finales del mes de abril de ese mismo año
al finalizar la reunión de meditación, Angélica nos
anunció que nuestros Hermanos Superiores invitaban a
dos personas del grupo a tener un encuentro “directo” con
ellos en el campo. En ese momento no dijo quienes eran
los dos invitados, cosa que creó una expectativa en todos
los allí reunidos. Un par de días después, mientras
estudiaba en mi escritorio, sentí un fuerte hormigueo en
todo el cuerpo y sentí la presencia de los Seres de Luz en
la habitación. A los instantes de sentir esto, tocaron la
puerta. Era Angélica que venía a darme la noticia de que
una de las invitadas al encuentro con los Jardineros de las
Pléyades era yo. El corazón me dio un vuelco de la
alegría. El encuentro estaba previsto para esa misma noche
en las afueras de la ciudad, pero por mal tiempo tuvo que
ser pospuesto hasta días después.

Primer encuentro
El domingo 3 de mayo fue el día elegido. Las dos
personas invitadas a aquel “encuentro” nos reunimos a
tomar té por la tarde hasta que anocheció y se hizo la hora
de partir. Salimos en automóvil hasta las afueras de la
ciudad. Llegando a cierto lugar, Angélica indicó que
bajáramos del vehículo y siguiéramos a pie por un camino
de tierra que conducía hacia una arboleda. Después de
andar por unos minutos, llegamos a la arboleda y
vislumbramos a un ser de sexo masculino parado debajo
de un árbol muy grande. Me di cuenta en ese momento
que el encuentro seria con “Pepe”; es decir, Sarumak con
cuerpo físico. Nos acercamos hasta quedar a unos metros
de Él. Luego, “Pepe” que hasta ahora nos daba la espalda,
giró para mirarnos y entonces quedamos totalmente
sorprendidas, ya que aunque estaba en aquel cuerpo físico,
su rostro era de luz pura. Durante unos instantes quedé
estupefacta por aquella visión y sentía que mi corazón
reventaría de la alegría y emoción que sentía. Sarumak
(Pepe), nos envolvió con su energía de amor y profunda
paz haciéndonos vibrar de gozo. A cada una nos dio un
mensaje personal y al final me dijo: “Debes llevar este
mensaje al grupo:
-El amor es la clave. La unidad y ayuda deben
practicarse entre todos ustedes de forma amplia y
práctica.- Estás protegida por el triangulo de la luz. Vete
en paz.”
Después de esto, Angélica, que estaba parada al lado de
Sarumak, se acercó, me dio un abrazo y me dijo que
debíamos regresar. Ella se quedó unos momentos más con
Sarumak. Yo solo atiné a decir “gracias”, y con una
sonrisa de oreja a oreja me di media vuelta obedeciendo a
Angélica, y tomamos el sendero de vuelta al automóvil.
Mientras caminábamos, sentía que mis pies casi flotaban
por la energía tan sublime que nos envolvía. Ninguna
pronunció palabra hasta llegar a casa donde, a pesar de ser
muy tarde, todo el grupo que participaba de las
meditaciones esperaba expectante. Después de contarles lo
vivido y darles el mensaje que enviara Sarumak, nos
fuimos todos a dormir ya que al día siguiente teníamos
todos que retornar a los deberes cotidianos, ir a trabajar
cada uno a su respectivo empleo.

Segundo encuentro
Las siguientes semanas fueron de intensa preparación para
todo el grupo, pues supimos que todos tendríamos la
oportunidad de tener un encuentro con los Jardineros del
Espacio. Dicho encuentro sería fuera de la ciudad ya que
los amados Ángeles se presentarían en sus cuerpos de luz.
El día 22 de Junio, casi dos meses después de mi
encuentro con Sarumak, Angélica nos comunicó que
saldría el grupo entero a tener el anhelado encuentro.
Éramos diecinueve personas, sin embargo una de ellas, por
razones que no tengo claras, se quedó aquella noche en
casa. Partimos los dieciocho restantes en varios
automóviles por la ruta hacia Samaipata, aunque nuestro
destino sería un pueblo a mitad de camino. Allí Angélica
nos pidió que estacionemos los vehículos a un lado de la
carretera. Después, pidió a cuatro de las mujeres del grupo
que la acompañáramos para tener un encuentro preliminar.
El resto del grupo nos seguiría después. Todos los demás
se quedaron esperando dentro de los vehículos hasta que
retornáramos.
Las cuatro mujeres más Angélica, comenzamos a bajar
por el lecho de un rio, que en ese momento llevaba muy
poca agua por ser invierno. Angélica ya había estado allí
días antes haciendo reconocimiento de la zona para poder
llevarnos esa noche. Caminamos por varios minutos en la
oscuridad adentrándonos en el bosque sin temerle a nada,
pues sabíamos que los Jardineros de las estrellas nos
cuidaban en esos momentos como siempre. Cuando
llegamos a un angosto senderito que subía del rio hacia
una pequeña colina, Angélica nos pidió detenernos. La
vegetación a ambos lados del sendero era alta y espesa,
uniéndose en la parte superior, formando así un túnel de
vegetación. A los pies de aquel sendero, Angélica pidió
que comenzáramos a hacer el llamado; eso significaba
llamar a los Jardineros del Espacio mantralizando sus
nombres en voz alta durante unos minutos tal como
hacíamos durante las meditaciones. Al rato de hacer esto,
apareció al fondo de aquel senderito, una figura esbelta de
pura luz blanca. Aquel hermoso Ángel comenzó a
descender por el sendero de forma muy suave, casi
flotando. Era de nuevo Sarumak. A medida que descendía
por el oscuro túnel de vegetación, iba iluminándolo a su
paso con la luz que emanaba de su cuerpo. Era una visión
casi surrealista pero absolutamente hermosa. En esa
ocasión, Sarumak parecía llevar puesto un enterizo
plateado ajustado a su fino cuerpo. Se detuvo a mitad del
sendero y así como había aparecido, de pronto
desapareció. Aquella escena se quedo marcada en mi
mente para siempre.
Angélica entonces recibió telepáticamente un mensaje y
nos pidió que regresáramos al automóvil. Luego nos dijo
que ella nos alcanzaría después. Aunque no comprendimos
lo que pasaba, obedecimos y en silencio retornamos a la
carretera. La esperamos una media hora y cuando llegó al
automóvil nos dijo que había conocido a otro de “ellos”
llamado Sarnak. Nos contó también que había podido ver
la nave en la que viajaban esa noche Sarumak y Sarnak.
Muy graciosamente dijo: “Era muy pequeña, casi como
un deportivo donde solo entran dos”. La tenían
“estacionada” en la cima de aquella pequeña colina por
donde descendía el senderito cubierto de vegetación.
Sarnak, en aquella ocasión, había reprendido a Angélica
por haber dejado en casa a uno de los compañeros.
Claramente le habían dicho que tenía que llevar a todos y
no lo había hecho. Debido a eso tendríamos que volver al
día siguiente con el grupo completo para que se pudiera
dar el encuentro. Desde ya se veía claro que estos Seres de
Luz o Ángeles, no se andaban con juegos. Si bien nos
tenían infinita paciencia, también exigían formalidad y
total entrega en esta nueva experiencia de “contacto” con
Ellos.
Fue así como volvimos con el resto de compañeros que
habían quedado al lado de la carretera esperándonos ya
una hora, para decirles que esa noche no podría darse el
encuentro para todos y que tendríamos que regresar a la
noche siguiente. Igual quedaron contentos de saber que las
4 mujeres que habíamos ido por delante, sí habíamos
podido tener aquel encuentro preliminar con Sarumak,
aunque solo hubiera durado cortos minutos.
La noche siguiente, 23 de Junio, era día de San Juan, y
como es costumbre en Bolivia, toda la gente, sobre todo en
los pueblos, estaba afuera haciendo fogatas, cantando,
bailando y festejando “la noche más fría del año”. A pesar
de saber que aquella no era, ni mucho menos, la noche
ideal para hacer un encuentro del “tercer tipo” con seres
angélicos, igual decidimos intentar salir el grupo entero
para ver si teníamos suerte y podía darse aquel contacto.
Salimos en varios vehículos, ahora si los 19 completos.
Llegamos al mismo lugar de la noche anterior. Dejamos
los automóviles al costado de la carretera y comenzamos a
descender por el lecho del rio adentrándonos por el bosque
rio abajo. Caminamos más allá del sendero donde
tuviéramos el encuentro con Sarumak la noche anterior, ya
que Angélica recibió telepáticamente que ese no era el
lugar correcto para darse el encuentro con todo el grupo.
Éramos demasiados para aquel sendero tan estrecho.
Caminamos durante varios minutos por el lecho de
aquel rio hasta llegar a una gran explanada donde
Angélica nos pidió nos sentáramos en la arena formando
un círculo. A pesar de estar lejos del pueblo, dentro del
bosque, aun podíamos escuchar a lo lejos la música de
diferentes bandas proveniente del pueblo. El ambiente
estaba revuelto en todos lados. Todos comenzamos a
concentrarnos para la meditación tratando de formar en
aquel lugar una cúpula energética de armonía y paz para
así generar un espacio de vibración alta en el que pudieran
presentarse nuestros hermanos de las estrellas. Angélica
por su parte, caminaba nerviosa de un lado para otro
tratando de recibir instrucciones. Tenía mucha presión al
sentir la expectativa de tantas personas que ya llevaban
meses esperando aquel encuentro tan anhelado. Sentía que
las cosas no se estaban dando de una forma ideal. Después
de una media hora, todos sentimos la presencia de los
Jardineros del Espacio entre nosotros pero no físicamente.
Angélica nos dijo, que evidentemente estaban presentes
pero que “ellos” le estaban diciendo que las condiciones
no eran las propicias para que pudieran descender en su
nave y presentarse ante el grupo ya que había muchos
campesinos cerca. Un poco tristes, terminamos la
meditación y caminamos de regreso a los autos para
volver a la ciudad.
Dos días después, Angélica nos comunicó a todos que
en los días sucesivos se harían varios encuentros con
grupos más pequeños de 4 o 5 personas. Supongo que salir
con el grupo entero era demasiado complicado y ponía
más presión en ella. Esta en todo caso, es solo una
suposición mía. Aquel día nos enteramos también que el
primer grupo invitado estaría compuesto por 5 personas
del grupo cuyos nombres comenzaban con la letra “M”.
No puedo mentir diciendo que no sentí alegría porque me
incluía de nuevo a mí, aunque también sentí algo de
incomodidad pensando que quizás algunos sintieron que
no era justo que yo fuera por 3ª vez, cuando casi todos los
demás no habían ido ni una sola.

Tercer encuentro
La siguiente noche, día 26 de Junio de 1992, cuatro
meses exactos desde que mi esposo y yo comenzáramos a
participar de la preparación para el “contacto”, salimos al
campo las 5 personas invitadas. Todo ese día, yo había
estado en cama con fiebre debido a un fuerte refriado.
Angélica me había dicho que me quedara, pero yo le pedí
ir convencida que regresaría totalmente sana después del
“encuentro” con los Seres de Luz. Todo el camino fui
tiritando por la fiebre y con nauseas. Aquella noche hacía
mucho frio. Yo me había llevado una cobija de lana en la
que estaba envuelta como tamal y aun así sentía que el frio
penetraba hasta la médula de mis huesos.
El “encuentro” sería en el mismo lugar donde nos
encontramos con Sarumak las cinco mujeres, cuatro
noches antes. Después de casi una hora de camino por
carretera, llegamos al lugar donde teníamos que bajar.
Dejamos el automóvil al lado del camino por donde pasa
el rio, y comenzamos a caminar por el lecho del rio
adentrándonos en el bosque. Yo tuve que ser ayudada por
otra compañera ya que estaba tan débil por el malestar,
que apenas podía caminar. Aunque era época de invierno y
por lo tanto, el río llevaba muy poca agua, todos habíamos
comprado botas de hule para evitar mojarnos los zapatos y
resfriarnos, como me sucediera a mí en días anteriores.
Esa noche había mucha quietud. Solo se escuchaba el
chapoteo de nuestras botas al caminar en el agua y uno
que otro insecto o rana haciendo algunos ruidos. Nadie
hablaba ni una palabra. Angélica siempre atenta y algo
nerviosa, de vez en cuando paraba y miraba una piedra
que llevaba en su mano derecha. Esta piedra de cuarzo se
la había entregado “Pepe” Sarumak y servía como especie
de brújula ya que se “iluminaba” en una luz fluorescente
cada vez que “ellos” estaban cerca de ella. Después de
caminar durante algunos minutos, llegamos a aquel mismo
lugar donde surgía el senderito cubierto por el túnel de
vegetación y donde apareciera Sarumak por primera vez
unas noches antes. La piedra en la mano de Angélica se
iluminó. Ella se acercó para mostrármela y me dijo:
“Mira, ¡ya están aquí!” En ese preciso instante tomé
consciencia de que ya no sentía debilidad ni nauseas.
Angélica nos dijo a las 5 personas presentes que nos
acomodáramos cerca a la entrada de aquel sendero. En la
cima de este senderito había un montecito donde había
descendido ya la nave “deportiva” de los Jardineros de las
Pléyades. Hicimos el “llamado” repitiendo sus nombres en
forma de mantra como siempre hacíamos, y esperamos en
silencio. Casi de inmediato apareció Sarnak, el ser que
Angélica conociera por primera vez 4 noches antes. Fue
descendiendo por el sendero de forma muy suave. Todo su
cuerpo desprendía luz blanca e iluminaba toda la
vegetación a su paso. Su cuerpo delgado y fino, casi
parecía flotar mientras bajaba acercándose a nosotros.
Parecía llevar un enterizo blanco o plateado y unas botas
de caño alto. Su cabecita sin cabellos estaba igualmente
iluminada como una bombilla. Cuando terminó de
descender, se detuvo a unos metros de nosotros y comenzó
a darnos algunos mensajes que Angélica nos iba diciendo
en voz alta a medida que los recibía telepáticamente, ya
que esa es la forma en que “ellos” se comunican. En
aquellos primeros encuentros solo Angélica captaba sus
mensajes. No sería hasta algún tiempo después, que otros
también desarrollamos la comunicación telepática y
pudimos servir de canales telepáticos.
Uno de los mensajes que dieron era que todos los
presentes nos habíamos comprometido antes de nacer a
cumplir con una misión que se nos recordaría más
adelante. A otra compañera y a mí nos dijo que en unos
días nos daría un mensaje personal y que estuviéramos
atentas. Con un movimiento muy suave, elevó su brazo al
cielo indicando que venían de las estrellas, de la
Constelación de las Pléyades. Luego se inclinó acariciando
las plantitas que se encontraban a su alrededor y nos pidió
cuidar de la naturaleza así como ellos, nuestros Hermanos
Mayores cuidan de nosotros.
El amor y la paz que manifestaba Sarnak, nos envolvía
a todos elevándonos en un estado de vibración muy sutil,
casi de éxtasis. Luego de esto, su pecho a la altura del
corazón, comenzó a tornarse rojizo y nos decía cuanto nos
amaban. Levantó el brazo derecho y apuntando hacia
nosotros con su dedo índice vimos la punta de éste
encenderse también con luz rojiza, y repentinamente salir
un rayo de su dedo, parecido a un laser, que me apuntó al
corazón. Me incliné a mirarme el pecho y veía como ese
rayo iluminaba el área de mi corazón haciendo que
palpitara cada vez más fuerte. Sentía un amor como jamás
había sentido antes; muy profundo e intenso.
Seguidamente, volvió a elevar su brazo para decirnos
adiós muy lentamente, giró sobre los talones y comenzó a
alejarse de vuelta por el sendero. Mentalmente, como
comprobáramos después, todos empezamos a pedirle que
no se marchara. Sarnak, atendiendo nuestros ruegos se
detuvo, giro y volvió a decir adiós con la mano durante
unos instantes más. Después, suavemente giro su cuerpo y
siguió ascendiendo por el sendero. La luz que desprendía
el cuerpo de Sarnak, fue iluminando todo a su paso hasta
que desapareció al final del senderito, retornando
enseguida la oscuridad al paraje.
Todos mentalmente le agradecimos por permitirnos
vivir aquel hermoso momento, por bañarnos en su amor y
su paz, por mostrarnos que los Ángeles existen y están
siempre protegiendo y cuidando de las criaturas menos
evolucionadas. Después de que desapareciera Sarnak,
Angélica, con una gran sonrisa en su rostro y un gesto de
gran satisfacción, dijo: “Bien, ahora debemos irnos. Todo
ha terminado por esta noche.”
Cuando iniciamos el camino de retorno hacia la
carretera, me percaté que estaba totalmente sana; no tenía
ya ningún síntoma de resfrío. La fiebre había desaparecido
al igual que el malestar y el cansancio. Ellos me sanaron,
tal como le había dicho a Angélica que harían, antes de
salir de casa. Quizás eso hacía Sarnak cuando me apuntó
al corazón con aquel rayo misterioso.
En noches posteriores, el resto de los compañeros
tuvieron su “encuentro”, incluido mi esposo. Todos
vivimos experiencias absolutamente hermosas durante
aquellos meses de “contacto con los Ángeles”. Así fue
como a partir de ese momento, nuestras vidas quedaron
conectadas de mente y corazón a estos sublimes seres de
luz. La primera fase de la preparación había sido
cumplida.
Sarumak, a través de Angélica, me solicitó ya en el
primer encuentro en el que participé, que escribiera todas
mis experiencias de contacto con Ellos. Desde entonces
llevo un cuaderno de apuntes donde están registradas
fechas, horas, mensajes y detalles de todas esas vivencias.
De esta forma es que hoy, puedo compartir en estas
páginas, algunas de las vivencias con estos maravillosos
Seres Angélicos. Hubo otras experiencias más, que por no
considerarse como parte del objeto principal de este libro,
o ser de índole muy personal, no están incluidas.

Capítulo 5
Una margarita para Margarita

Después de un tiempo de compartir hermosas


experiencias de contacto, y experimentar también otras
experiencias un tanto tristes por las repercusiones que tuvo
el hecho que no todos los miembros de la comunidad
pudieron participar de las experiencias con los Jardineros
del Espacio, las cosas en la comunidad comenzaron a
cambiar. La relación entre algunos miembros de la
comunidad, así como la relación entre Angélica y el
director de la comunidad, se fue estresando cada vez mas
hasta que Angélica decidió marcharse. Se fue a vivir con
una amiga y entre ambas decidieron abrir un restaurante
de comida vegetariana en el centro de la ciudad.
Aunque Angélica dedicó tiempo y energía a su nuevo
negocio, no abandonó su labor de “contactada” de los
Jardineros del Espacio, preparando a más gente para tener
esos encuentros con “ellos” en el campo. Sin embargo, las
personas de la comunidad y que habíamos sido parte del
grupo de contacto inicial, quedamos por un tiempo al
margen de estas actividades con los nuevos grupos.
En la comunidad entretanto, mi esposo y yo
continuamos realizando nuestras meditaciones de contacto
con los Pleyadianos durante las noches. A veces se nos
unían otros compañeros. Durante aquellos meses,
curiosamente me despertaba sin intención algunas noches,
a las cuatro de la madrugada en punto y sentía el impulso
de salir al jardín. Solía entonces sentarme en una silla
mecedora y observar el cielo. Casi al instante comenzaban
a desfilar “ovnis” en una y otra dirección sobre mi cabeza.
Por lo general viajaban en movimiento lineal pero en
ocasiones lo hacían en raudo zigzag para luego
desaparecer sin dejar rastro en el cielo. Normalmente
observaba este espectáculo durante una media hora y
después me volvía a mi habitación a dormir.
Fueron meses en los que tuve en varias ocasiones
vivencias únicas, como las apariciones de triángulos de
energía. Los Jardineros del Espacio, solían al despedirse
de nosotros en los encuentros o al final de las
meditaciones, decirnos que estábamos protegidos por el
“triangulo de luz”. Nos explicaron que ellos forman parte
de la “Gran Fraternidad del Triángulo Dorado” y muchos
de nosotros, en vidas pasadas, antes incluso de venir a este
planeta, fuimos parte también de esta Fraternidad
Cósmica. Este triangulo de energía que se manifiesta en
ocasiones, es también un “portal” de comunicación con los
Ángeles o seres de luz. De hecho, en una oportunidad
durante una meditación que realizábamos en un templo, vi
con total claridad cómo se manifestaba en la pared del
lado derecho del altar, un enorme triangulo azul que iba
del piso al techo. Por este triángulo salieron seres de luz o
ángeles que asistieron a todos los presentes durante el
tiempo que duró la ceremonia.
En casa ocurrió algo similar mientras leía en mi
habitación un libro espiritual muy hermoso que me hizo
entrar en un estado de armonía y paz profunda. Cuando
levanté la vista, sobre el muro frente a mi cama había un
triangulo de energía azul de unos treinta centímetros, pero
esta vez con un circulo dorado que lo envolvía. Se
mantuvo allí durante más de treinta minutos mientras yo
leía. De cuando en cuando levantaba la mirada para ver si
seguía allí. No desapareció sino hasta que dejé de leer y
comencé a hacer otras cosas. Pienso ahora que en realidad
el triangulo nunca desapareció, sino que simplemente yo
dejé de percibirlo al bajar mi vibración cuando me
involucré con otros asuntos menos espirituales.
Una noche tuve un sueño también relacionado a estos
triángulos: nos hallábamos todos los miembros de la
comunidad urbana nadando dentro de una piscina. De
pronto el agua comenzaba a enturbiarse hasta tornarse de
color casi negro excepto en un área de la piscina en forma
de triangulo donde el agua se mantenía clara. Mi esposo y
yo nos quedamos dentro de ese triangulo de aguas claras
mientras que los demás nadaban en las turbias. Yo les
gritaba a los otros para que vinieran nadando rápido hacia
el triángulo, pero ninguno me hacía caso. Todos quedaron
en las aguas turbias. En el sueño yo sabía que solo
manteniéndonos dentro del triangulo podríamos estar
protegidos de aquella energía oscura y no comprendía
porque a los demás no parecía importarles. Era como si
estuvieran en un estado hipnótico.
No fue sino hasta después de algún tiempo, que pude
comprender el significado de aquel sueño. El agua en el
campo onírico simboliza el mundo emocional. Debido a
todos aquellos meses de vivencias con los Seres de Luz, se
había producido un maremoto de emociones
desequilibradas en algunos compañeros, sentimientos
negativos como celos, envidias, rabia, rebeldía, etc. Toda
esa agua turbia era aquella turbulencia emocional en la
que se veían atrapados algunos de nuestros amigos y no
había mucho que se pudiera hacer para sacarlos de allí, ya
que cuanto más amor intentaba darles, parecía producir el
efecto contrario en ellos, alejándolos más aun.
Durante esta época también se dieron cosas agradables.
Una de ellas fue la inesperada visita de Sarumak una
madrugada mientras dormía. Sentí en mis sueños una
energía muy intensa pero familiar. Vi claramente que
Sarumak traspasó la puerta de mi dormitorio y comenzó a
acercarse a mi lado de la cama. Su energía era tan potente
que mi corazón empezó a latir muy fuerte y mi respiración
comenzó a agitarse despertándome. Abrí los ojos y me di
cuenta que no era un sueño; ¡Sarumak estaba parado al
lado de mi cama! Estuvo unos instantes y desapareció.
Esa misma mañana muy temprano llamó una amiga por
teléfono para decirme, en nombre de Angélica, que
Sarumak me llamaba a participar del grupo de oración que
habían conformado en la nueva casa de Angélica. Entendí
en ese momento, que la visita de Sarumak aquella
madrugada era para confirmarme que debía aceptar la
invitación.
A partir de ese momento, mi esposo y yo íbamos todas
las semanas a realizar las meditaciones de preparación
para los nuevos contactos con los Jardineros del Espacio.
Las meditaciones de preparación se realizaban ahora en
casa de Angélica. Solo algunos de los miembros de la
comunidad, de aquel grupo inicial, continuamos
participando con estos nuevos grupos.
Por aquellos días, parte del trabajo de servicio que el
grupo de “contacto” hacía, consistía en dar un aporte
económico mensual para ayudar a un grupo de niños
indígenas y sus familias, pertenecientes a una comunidad
del altiplano boliviano. Estos niños eran asistidos también
por los Jardineros del Espacio, quienes nos habían
solicitado hiciéramos esta labor. Al parecer, estos
indígenas pertenecen a una de las razas de seres
genéticamente más puras del planeta, ya que durante miles
de años casi no se han mezclado con otras razas. Ignoro,
sin embargo, el trabajo que los Jardineros del Espacio
realizaban con ellos, ya que nunca se nos explicó, ni
nosotros preguntamos.
Angélica era la encargada de viajar todos los meses a la
comunidad indígena para entregar los víveres comprados
con el dinero de los aportes. Estos víveres los adquiría ella
en la última ciudad por la que pasaba en la ruta a dicha
comunidad. En esta ciudad la esperaba “Pepe”-Sarumak
en cuerpo físico- que le ayudaba a hacer las compras en el
mercado local. Luego se iban a las afueras de la ciudad,
donde lejos de las miradas de la gente, eran ascendidos al
interior de la nave junto con los paquetes a través de un
rayo tractor. Para ello Pepe –Sarumak- pedía a Angélica
que lo tomara del brazo y cerrara los ojos para no
asustarse mientras eran ascendidos. A los segundos se
hallaban en el interior de la nave y en cuestión de minutos,
eran transportados a la comunidad en el altiplano, donde
ambos descendían a través del mismo rayo. Este sistema
era más rápido que el tener que descender la nave a tierra.
Una vez fuera del pueblo, Pepe y Angélica se dirigían
hacia la entrada donde eran recibidos por algunos
indígenas miembros de la comunidad, quienes ayudaban a
cargar los paquetes. Todos en el pueblo creían que
Angélica y Pepe eran miembros de alguna ONG o
Fundación de ayuda social que les proveía esta ayuda. En
una casa del pueblo, repartían los víveres entre todos los
comunarios. Después de platicar un rato con la gente del
pueblo, Pepe y Angélica se despedían de ellos y se iban tal
y como habían llegado sin que nadie se diera cuenta.
En una de esas ocasiones, en el mes de septiembre de
1995, Angélica me llamó por teléfono muy temprano en la
mañana para avisarme que ya estaba de regreso de su viaje
y que tenía un regalo de Sarumak para mí. Era domingo y
su restaurante no abría ese día.
Me vestí rápidamente y salí a su encuentro. Cuando
llegué al restaurante, ella me esperaba sentada en una de
las mesitas. Tenía dibujada en su rostro regordete, esa
sonrisa de satisfacción que siempre esbozaba cuando algo
bueno sucedía. Después de saludarnos, pasó a contarme
como le había ido en su viaje. Además de lo que acabo de
mencionar párrafos arriba, narró algunos detalles extras.
Dijo que había regresado a las dos de la madrugada.
Habían dejado la comunidad indígena más o menos a las
diez de la noche, y que esas cuatro horas hasta volver a
Santa Cruz, había estado “paseando” en la nave con los
“Jardineros”. Angélica no tenía idea de donde habían ido
porque todo este tiempo los Ingenieros Biólogos Cósmicos
le estuvieron explicando diferentes aspectos del trabajo
que realizan en la Tierra. Angélica esta vez, no tuvo
tiempo de mirar a través de las ventanas de la nave como
pudo hacer en viajes anteriores.
Se trató de un viaje mas “pedagógico” que en otras
ocasiones pues le mostraron monitores o pantallas donde
se hallaban plasmados los cerebros de cada uno de
nosotros y allí le mostraban a Angélica nuestros avances y
dificultades. Le dijeron que ellos nos monitorean las
veinticuatro horas; por tanto saben lo que pensamos,
sentimos, hablamos y hacemos todo el día. Para ellos
somos todos igualmente importantes. Nos cuidan con gran
amor y dedicación, impulsando nuestra evolución.
Nuestras misiones están directamente ligadas a la de
“ellos”. Ellos mismos nos dijeron una vez que para ellos
poder cumplir con sus misiones, nosotros tenemos que
cumplir con las nuestras. En palabras más sencillas
podríamos decir, que “la labor del Jardinero no estará
completa, si sus plantas no dan flor ni fruto”. Siomar una
vez nos dijo al referirse a nosotros: “Este hermoso
jardincito de colores (nosotros), es movido por el viento
del amor y regado por el agua de la vida, por obreros y
trabajadores del espacio (ellos) al servicio del Gran
Hacedor Cósmico (Dios).”
Según ellos mismos nos han explicado, los Jardineros
del Espacio son Ingenieros Biólogos encargados de hacer
las modificaciones genéticas necesarias en todas las
diferentes especies, vegetales, animales y humanas para
propiciar su evolución. Por eso el famoso “eslabón
perdido” que buscan los científicos para explicar la
evolución del homo sapiens, nunca será encontrado. Al
término de todo ciclo evolutivo de veintiséis mil años o
“ciclo solar” -tiempo que tarda nuestro Sistema Solar en
dar una vuelta completa alrededor de Alción, sol central de
las Pléyades- se da la intervención de seres Superiores o
Ingenieros Cósmicos en la modificación genética, para
propiciar un “salto evolutivo” en todas las especies. Así
sucedió hace veintiséis mil años al terminar el ciclo del
hombre “primitivo” e iniciar el ciclo del “humano”.
Ahora estamos nuevamente al término de un ciclo solar
que termina en diciembre del 2012. Este ciclo que termina,
como ya mencioné, constituyó el “ciclo evolutivo
humano” que se desarrolló en la tercera dimensión. El
nuevo ciclo que comienza a partir del año 2013, será el
ciclo del “supra-humano” y se desarrollará en la cuarta-
quinta dimensión; un paso más en la cadena evolutiva, no
solo del humano, sino de todas las especies y también del
planeta en sí, ya que todo el planeta Tierra ascenderá a una
dimensión superior.
Sin la intervención de los Ingenieros Biólogos
Cósmicos en cuanto a la realización de las modificaciones
genéticas necesarias, el ser humano, ni ninguna otra
especie, podrían dar este “salto dimensional”. Este trabajo
que realizan estos Ingenieros Biólogos Cósmicos se está
realizando desde hace años en parte de la humanidad que
tiene la necesaria luz o vibración como para poder hacer
esta transición.
Obviamente, si estamos “ascendiendo” a una dimensión
más elevada, es lógico pensar que tendremos que tener una
frecuencia vibratoria mucho más elevada que la presente.
Esa vibración, solo puede producirse a través de una
mayor manifestación en el corazón de cada ser humano de
la Ley Una o la Ley del AMOR. Por lo tanto, podemos
deducir que no es muy grande la porción de la humanidad
de superficie en este momento, que tiene las condiciones o
la vibración como para poder dar este salto evolutivo;
basta con ver nuestros noticieros y periódicos para darnos
cuenta de este hecho.
Al terminar los Jardineros de explicar todas estas cosas
a Angélica, la llevaron de regreso a la ciudad de Santa
Cruz. Pepe Sarumak descendió de la nave junto con ella a
través de aquel rayo, para asegurarse de que llegara bien
hasta la puerta de su restaurante. Una vez allí, Sarumak
esperó a que Angélica sacara sus llaves y abriera la
puerta. Angélica abrió su bolso y encontró casi marchitas
las flores que su amiga Mari Carmen había cortado de su
jardín para que Angélica se las entregara a Sarumak de su
parte. Angélica saco las flores y le dijo a Sarumak:
“Mira, Mari Carmen me las dio para ti el viernes al salir,
pero olvidé dártelas.” Sarumak, tomó una de las flores,
una margarita, y dijo: “Aun tiene vida”. Luego,
poniéndola entre las palmas de sus manos, Sarumak
comenzó a irradiar energía a aquella margarita que no
tenía más que un tallo con dos hojitas. De pronto y ante la
mirada atónita de Angélica, la florecita comenzó a crecer a
una velocidad vertiginosa convirtiéndose en segundos en
una planta completa con varias ramas, muchas hojas,
flores, raíces y tierra. Después Sarumak le dijo a
Angélica: “¡Una margarita para Margarita! Este es mi
regalo para ella por su fe y fidelidad a nosotros.”
Hizo lo mismo con otra flor que también envió a otra
persona del grupo. Sarumak pidió a Angélica que entrara
al restaurante a buscar una bolsa en que ponerlas. Angélica
entró, volvió con las bolsas, y una vez puestas las dos
plantitas en ellas, Sarumak se despidió y se marchó.
Después de escuchar el fascinante relato de Angélica,
me percaté de las dos plantas en la mesita frente a
nosotros. Entendí enseguida que se trataba de las
“florecitas casi marchitas” que hacía apenas algunas horas
habían sido energizadas por un Ingeniero Cósmico y
convertidas ahora en plantas. Las contemplé como se
contempla un milagro, porque de hecho eso es lo que era:
el milagro de la vida que se da siempre en la naturaleza,
aunque en este caso había sido “en versión acelerada”.
Agradecí a Angélica, no solo por entregarme aquel
hermoso regalo que me hiciera Sarumak, sino por
compartir conmigo toda su maravillosa experiencia en
aquella mañana. Después de esto, retorné a casa feliz con
mi “margarita”, sin sospechar siquiera las sorpresas que
ésta me daría en las siguientes semanas.

Capítulo 6
El reencuentro, Rael y la margarita

El 27 de octubre de 1995, un mes después de que


Angélica me entregara el regalo de Sarumak, un grupo de
doce personas, de las cuales la mayoría había formado
parte del grupo pionero de contacto, fue invitado a tener
otro encuentro con los Jardineros de las Pléyades. Aquel
encuentro fue particularmente hermoso porque para esas
fechas, la comunidad Urbana ya se había disuelto. Hubo
diferencias irreconciliables entre el director y la mayoría
de los coordinadores de la asociación por razones que no
viene al caso explicar aquí, que llevaron al fracaso a todo
un gran proyecto al que se le había dedicado mucha
energía, trabajo, amor y dinero. Por tanto, para todos los
que quedábamos del grupo inicial que asistimos en esta
ocasión, este no era solo un “encuentro” sino un esperado
“reencuentro” que nos traía gratos recuerdos de cuando
vivimos juntos.
Para tan acariciado evento, Angélica había buscado un
sitio aun más alejado de la ciudad, ya que el lugar donde
se dieron los primeros encuentros, estaba ya muy poblado.
Se tornaba cada vez más difícil para ella encontrar lugares
idóneos donde realizar estos “encuentros con los
Jardineros del Espacio”. El lugar elegido finalmente, fue
la cima de una montaña escarpada a una hora de la ciudad.
Las doce personas invitadas, mas Angélica, partimos en
varios vehículos. Después de más de una hora de camino
rumbo a Samaipata, paramos los automóviles al lado de la
carretera en el lugar indicado por Angélica. Comenzamos
la escalada por aquella escarpada y pedregosa montaña, no
sin dificultad, hasta llegar a la cima. Una vez allí, nos
sentamos y tratamos de armonizarnos, ya que todos
estábamos agitados por el esfuerzo físico realizado. El
terreno era inclinado, lleno de arbustos y piedras sueltas.
Ya acomodados y habiendo logrado armonizar nuestras
mentes, iniciamos el ritual acostumbrado de “llamado” a
los Jardineros de las Estrellas. A los instantes apareció
entre los arbustos frente a nosotros, uno de Ellos. Estaban
esperándonos. Se trataba de Sarumak según nos indico
Angélica. A medida que él intentaba acercarse, se
escuchaba el crujir de las ramas secas de los arbustos. El
terreno era difícil, lo que ocasionaba que Sarumak tuviera
que caminar con dificultad agachándose entre las ramas de
aquellos matorrales para poder acercarse más a nosotros.
Su cuerpo fino y delgado totalmente envuelto en luz
blanca, se dibujaba claramente en la oscuridad.
Una vez que estuvo lo suficientemente cerca, Angélica
pidió que nos concentráramos todos e intentáramos recibir
los mensajes telepáticos que nos enviaba Sarumak. Ella,
después de unos momentos comenzó a transmitir los que
ella recibía para algunos de los allí presentes.
Minutos después, apareció otro ser, aun más luminoso
que Sarumak. Su nombre era Rael. Hacía ya unos meses
atrás que este extraordinario ser, guía de los Jardineros del
Espacio, había hecho aparición. De acuerdo a las
explicaciones que los Jardineros nos dieran después, Rael
era un ser de pura luz-energía, que ya había dejado de
tener cuerpo molecular hacía mucho tiempo. Se hallaba
más allá de la novena dimensión. Rael era capaz de
materializar cualquier cuerpo, con la forma que quisiera
para manifestarse en cualquiera de las dimensiones. En
esta ocasión, se presentó ante nosotros con un cuerpo muy
parecido al de Sarumak, solo que la irradiación que emitía
era mucho más poderosa. Supimos luego, por los
Jardineros también, que toda vez que se nos presentaban
en el campo, estaba Rael presente aunque no se
manifestara de manera visible para nosotros. Rael, dentro
de la escala evolutiva, es un ser mucho más evolucionado
que los Jardineros o Ingenieros Biólogos Cósmicos y por
tanto era quien los guiaba. En el Universo el orden es ése;
los seres de “mayor evolución” cuidan de los seres “menos
evolucionados.” Por ello, en sus mensajes siempre nos
recomendaban cuidar y proteger la naturaleza en nuestro
planeta: del reino animal y vegetal que son nuestros
hermanitos menores, y por tanto, nuestra responsabilidad.
Después de la aparición de Rael junto a Sarumak, los
dos se tomaron de las manos y nos indicaban a los
presentes que fuéramos más “unidos”. Era muy
comprensible aquel mensaje ya que como comentara
antes, la Comunidad Urbana se había disuelto, y todos los
que una vez conformáramos aquel grupo unido por un
mismo ideal, comenzábamos a separarnos por distintos
motivos, uno de los cuales fue la desilusión vivida al no
verse cumplidas nuestras expectativas en algunos
aspectos.
Los cuerpos de Rael y Sarumak se unían
“fusionándose” y se convertían ante nuestra mirada
expectante, como en uno solo. Luego se volvían a separar
manteniendo sus manos juntas. Insistían especialmente en
que teníamos que ser como “uno solo” entre todos. Luego
se estiraban pareciendo mucho más largos, para después
hacerse más pequeñitos. Nos decían reflexivamente que
teníamos que aprovechar esta existencia aprendiendo todo
lo que pudiéramos de ella y compartiendo con los demás
ese aprendizaje. Así estuvieron unos momentos más
haciendo diferentes movimientos con sus cuerpos y
dándonos algunos otros mensajes.
Pasado ese momento de comunión, ambos seres
comenzaron a despedirse diciéndonos adiós elevando y
moviendo suavemente el brazo derecho. Todos les
devolvimos el saludo mientras se nos derramaban las
lágrimas de la emoción, por el privilegio de estar ante
aquellos ángeles, recibiendo su amor y sus mensajes.
Después de esto desaparecieron, quedando de nuevo en
total oscuridad aquel espacio en medio de la naturaleza.
Retomamos el camino de bajada de la montaña y al
estar abordando los vehículos, Angélica me llevó a un lado
para decirme que tenía un mensaje de Sarumak para mí:
“Sarumak te pide que des testimonio del regalo que te
dio; la margarita. Te pide que cuentes también aquello
que has aprendido de ella.” Yo quedé en silencio un
momento meditando en aquello último que Sarumak me
pedía, pues hasta ese momento no se me había ocurrido
pensar que aquella plantita estuviera enseñándome algo.
Cuan ciega estaba y cuan ciegos estamos en general todos
los humanos, al creer que nada tenemos que aprender de
estos hermosos seres del reino vegetal. Le agradecí a
Angélica por darme el mensaje e iniciamos el retorno,
todos en total silencio hasta la ciudad.
A los dos días de este encuentro con Rael y Sarumak, y
después de meditar en el inesperado pedido de Sarumak,
me senté en el escritorio para intentar escribir lo que sentía
que la margarita me había enseñado. Debo mencionar, que
a pesar de haber recibido la margarita hacía apenas un mes
con tan solo unos cuarenta centímetros de largo, de pronto
se había convertido casi en un arbusto y tenía más de un
metro de alto. La margarita es una planta herbácea perenne
que crece un máximo de sesenta o setenta centímetros de
altura y en un periodo de dos a tres meses.
Después de recibirla, la había sembrado en una maceta
muy grande, como si inconscientemente hubiera sabido
que crecería mucho y en muy poco tiempo. Debido a que
este tipo de plantas no suele crecer tanto, las ramas de la
margarita se doblaban con el peso, por lo que tuve que
colocar unas varillas de madera y amarrar las ramas para
ayudarlas a sostenerse.
Aquella noche hacia mucho frio por lo que decidí meter
la maceta dentro de la casa. La jalé con esfuerzo desde el
patio trasero hasta el pasillo unos cinco metros y la dejé
frente a la puerta de mi dormitorio. Había escrito algunas
cosas sobre la planta y cuando consideré que había
concluido, decidí irme a dormir. Era tarde y mi esposo ya
se encontraba en nuestra habitación leyendo un libro.
Apagué todas las luces de la casa, quedando solo la luz de
mi dormitorio encendida, y a través de la puerta
entreabierta, iluminaba la margarita tenuemente. Cuando
estaba por entrar a mi habitación, pasé junto a ella y la
miré. Extrañamente sentí como si me “llamara” y decidí
sentarme en el piso del pasillo a observarla. Comencé a
ver el campo energético o vital que la rodeaba; era muy
luminoso y fuerte. Observé que la vitalidad que emanaba
aquella plantita era increíblemente intensa. Internamente
comencé a irradiarle mi amor y a decirle cuanto la amaba
y agradecía por su presencia. A los instantes comencé a
percibir algo totalmente inusual: ¡las hojas de todas las
ramas comenzaron a moverse notoriamente sin que las
ramas o tronco de la planta lo hicieran! Las puntas de cada
hoja se doblaban hacia arriba y hacia abajo haciendo
movimientos ondulantes. Al contemplar aquello, sentí que
se me erizaban todos los vellos del cuerpo y asustada atiné
a prender la luz del pasillo que estaba justo encima de la
planta. Al hacerlo, dejaron instantáneamente de moverse
las hojas como si el exceso de luz las molestara. Volví a
apagar la luz del pasillo y bajo la luz tenue del dormitorio
¡comenzaron a moverse de nuevo! Pensé que quizás
después de un largo día ya estaba muy cansada y estaba
viendo visiones. Llame en voz alta a mi esposo, quien,
como dije antes, se encontraba leyendo en el dormitorio.
Cuando salió de la habitación, le pedí que se acercara al
pasillo y observara la planta sin decirle nada de lo que yo
percibía. Después de unos instantes de ambos observar la
planta le dije: “¿Ves algo inusual?”, a lo que el
rápidamente respondió: “¡Si! ¡Las hojas se están
moviendo!”. Luego le pregunté: “¿Pero, cómo se
mueven?” Y él me contestó haciendo un ademán con su
mano como imitando el movimiento: “¡Se están doblando
hacia arriba y hacia abajo!” “Bien,” dije yo, “entonces
no estoy viendo visiones.”
Nos quedamos unos treinta minutos observando
maravillados el inusual espectáculo que nos regalaba la
margarita de Sarumak. Era la demostración más fehaciente
de que aquella no era una planta ordinaria, ¡sino todo lo
contrario! La energización que había realizado Sarumak
en ella entre las palmas de sus manos, le había otorgado
una vitalidad tan extraordinaria que la había hecho crecer
mucho más allá de su tamaño natural y a un ritmo casi
vertiginoso. Y ahora nos presentaba además, una danza
espectacular con aquellos movimientos de sus hojas.
A los días de este suceso, la margarita floreció. Dio
tantas flores que sus ramas no podían con el peso. Después
de unos días de estar florecida, curiosamente, y como
dejando en claro que ese era su último espectáculo, toda
aquella maravillosa planta se secó de un día para otro. No
era falta de agua ni cuidados, eso estaba claro. Lo normal
hubiera sido que sus flores acabaran poco a poco
marchitándose pero no toda la planta. Aunque
entristecidos por la muerte de aquella fantástica plantita,
nos sentimos agradecidos de haberla podido tener con
nosotros durante esas cortas semanas.
A los días de aquel suceso, estando en el grupo de
meditación, decidí contar a todos la historia de la
margarita y cuanto nos había enseñado, cumpliendo así
con el pedido que Sarumak me hiciera la noche del
“reencuentro”.
Capítulo 7
Un encuentro navideño de despedida

A finales de 1995, el grupo de contacto estaba ya


conformado por más de cuarenta personas entre adultos,
jóvenes y niños. Meses antes, los Jardineros del Espacio
habían pedido que formáramos un grupo de jóvenes y
niños, la mayoría hijos de los miembros, para que ellos
pudieran recibir una instrucción espiritual y pudieran
también entrar en contacto con Ellos.
Con una compañera decidimos hacernos cargo de este
nuevo proyecto. La actividad con los niños era los sábados
en la mañana ya que ese día no tenían clases en el colegio
y consistía en desarrollar distintas dinámicas acordes a su
edad a través de las cuales ellos iban descubriendo y
desarrollando su propio potencial interior. Entre las
prácticas teníamos meditaciones con visualización
creativa, ejercicios con tarjetas para desarrollar la
intuición, ejercicios en parejas para desarrollar la telepatía,
etc. No se descuidaba la parte artística con pequeñas obras
de teatro con mensajes profundos, show de títeres, danzas,
cantos, etc. De un modo muy participativo niños y jóvenes
iban aprendiendo valores espirituales y desarrollando su
espiritualidad de forma más holística. En los meses
siguientes se dieron hermosos encuentros entre nuestros
amados seres de luz y los jóvenes y niños que iban
acompañados por dos o tres adultos, aparte de Angélica.
A principios de diciembre, Angélica nos comunicó que
los Jardineros del Espacio invitaban a un encuentro al
grupo completo. Habíamos aprendido ya, desde que
comenzaran los contactos en 1992, que para que los Seres
de luz pudieran manifestarse, era requisito vital que los
asistentes a estos encuentros alcanzaran un estado
vibratorio adecuado.
En nuestro medio, normalmente la gente no practica
una disciplina meditativa y por tanto le cuesta mucho
hacer “silencio mental”. Con muchas mentes haciendo
“ruido” durante un encuentro, es más difícil lograr ese
espacio de armonía y paz necesario para que estos seres de
tan alta vibración puedan descender. De hecho sucedió en
varias oportunidades que estando el grupo ya en el campo
y habiendo esperado durante dos o tres horas, se tuvo que
retornar sin éxito a la ciudad porque sencilla y
lamentablemente no se daban las condiciones mentales y
emocionales adecuadas para el encuentro.
El miedo es otro factor determinante para que los seres
de luz no puedan presentarse. Los Jardineros del Espacio
siempre nos dicen que jamás se acercan si hay una persona
con miedo ya que un choque entre la baja vibración de
temor y la alta vibración de estos seres de luz, podría
dañar el sistema nervioso de la persona en cuestión. Por
todas estas razones, era indispensable que la gente tuviera
que pasar un periodo previo de preparación para poder
participar de un “encuentro”, haciendo prácticas de
silencio interior, meditación en grupo, durante las cuales
los Jardineros iban modificando la vibración de cada uno,
acostumbrándole a Su presencia.
El encuentro navideño al que se nos invitaba aquel fin
de año, sería el primer encuentro “masivo”, y no sabíamos
a ciencia cierta lo que sucedería. ¿Se darían las
condiciones para que “ellos” pudieran descender?,
¿Seriamos capaces de mantener la armonía en un grupo de
más de cuarenta personas? Angélica pidió que
redobláramos nuestro trabajo interno y meditativo para
lograr estados interiores más profundos, y cada uno
mantuviera la armonía durante el día en nuestros trabajos
y hogares.
El 23 de diciembre fue el día indicado para aquel
encuentro Navideño. La reunión estaba convocada a las
10:30 de la noche en el restaurante de Angélica, desde
donde partimos en varios automóviles al lugar elegido.
Llegamos al rio aquel donde se dieran los primeros
contactos hacía 3 años y medio ya, el pueblo más cercano
se había poblado aun mas, sin embargo no encontramos a
nadie durante la caminata por el lecho del rio ni a la ida ni
al retorno. Angélica había elegido aquel lugar por ser el
más cercano y de más fácil acceso, pensando sobre todo
en la seguridad de los niños. Reinaba una total calma. Era
una noche de cielo despejado y luna nueva, que permitía
ver la vía láctea en todo su esplendor.
Antes de iniciar la caminata hacia el bosque desde el
lecho del río, Angélica dividió el grupo en dos: niños,
jóvenes y algunos adultos entraríamos primero. El resto de
los adultos vendrían después. Angélica iba delante
nuestro, llevando en su mano derecha aquellas piedras que
le servían de brújula. Estas piedras, como mencionara
antes, se iluminaban con una luz resplandeciente para
indicarle a Angélica cuando los Jardineros de las Pléyades
ya estaban presentes.
Avanzamos algunos kilómetros sobre el lecho del rio
adentrándonos hacia el bosque. El rio llevaba poca agua
por lo que nos mojamos solo hasta los tobillos.
Caminábamos en silencio, cada adulto llevando de la
mano a dos niños. Ellos iban totalmente felices y
despreocupados. En sus corazones puros e inocentes se
sabían protegidos.
Ya llegando al lugar aquel donde aparecieran Sarumak
y Sarnak por primera vez en 1992, Angélica pidió darnos
prisa pues estaban ya los Jardineros esperándonos. Nos
acomodamos todos en el senderito rodeado de vegetación,
y después de tranquilizarnos y hacer el “llamado”,
apareció Sarumak con su cuerpo esbelto de luz blanca a
unos metros de donde estábamos parados. Sarumak fue
aproximándose entre los arboles hasta quedar más cerca de
nosotros. Se detuvo y procedió a saludarnos moviendo
suavemente su brazo derecho. Yo observaba a los niños
para ver su reacción; estaban todos emocionados, con sus
caritas azoradas y sonrientes devolviéndole el saludo a
Sarumak. De pronto percibimos que detrás de Sarumak
surgían los otros cuatro seres de luz que ya conocíamos:
Siomar, Rael, Sarnak y Sarram. Todos estaban
saludándonos y envolviéndonos en su luz y amor.
Comenzaron a dar varios mensajes a todos. Nos
agradecían por estar presentes. Nos decían que teníamos
que apoyarnos los unos a los otros así como Ellos se
apoyaban.
Llevábamos unos cuarenta minutos recibiendo sus
mensajes y energía, cuando Angélica nos dijo que
debíamos dar paso al segundo grupo. Nos pidió que en
total armonía fuéramos retornando hasta donde habían
quedado los demás esperando poder entrar a tener su
encuentro.
Cuando llegamos con ellos, me di cuenta de la ausencia
de mi esposo y otro amigo. Pregunté por ellos y me
dijeron que se habían quedado a cuidar los automóviles ya
que estaban al lado de la carretera en un lugar muy
desolado y desprotegido. Quedé un poco triste de que mi
esposo se perdiera esta experiencia. Angélica entonces
pidió a uno de los amigos del primer grupo que fuera hasta
allí y los relevara para que ellos pudieran entrar. El
problema es que estaban a varios kilómetros y
considerando la distancia, hasta que sean avisados, no les
daría el tiempo para llegar al encuentro. Siendo yo algunos
años más joven que la persona a la que Angélica pidió
fuera a buscarlos, me ofrecí para ir. Y comencé a correr
sin parar hasta llegar donde estaban. Al llegar sentía que
mis piernas no daban más. Les dije que corrieran para
alcanzar a ver a los Jardineros del Espacio, ya que otra
gente vendría a cuidar los automóviles. Ellos comenzaron
a correr adentrándose por el lecho del rio tratando de dar
alcance al segundo grupo. Después de recuperar un poco
el aliento, comencé a correr de nuevo detrás de ellos para
poderles guiar. Cuando llegamos al sendero, estaban ya los
demás acomodados mirando a los cinco seres de luz que
seguían mostrándose y entregando su luz y su amor.
En esta ocasión, Sarumak sentado en postura de loto
levitaba entre los arbustos. Los otros cuatro seres de Luz
se mantenían más alejados detrás de él. Al cabo de unos
minutos, el pecho de Sarumak empezó a iluminarse en un
tono rojizo, como si su corazón se encendiera. Alargó su
brazo izquierdo y de su dedo índice salió un rayo de luz
roja, como un laser que dirigía hacia nosotros. La
sensación era extraña pues a momentos su cuerpo parecía
estar muy cerca, casi encima nuestro, y en instantes se
percibía como mas retirado. La distancia entre él y
nosotros era difícil de determinar. Los cuerpos de los otros
cuatro seres se percibían a veces muy nítidos y a
momentos más sutiles, casi transparentes.
Después de treinta privilegiados minutos de estar
vivenciando tan maravilloso momento de común-unión
con estos hermosos Ángeles, estos comenzaron a
despedirse de nosotros moviendo suavemente sus brazos.
Todos les retribuimos el saludo mientras les pedíamos que
no se marcharan todavía. Algunos lo hacían en voz alta.
Cuando comenzamos a pedirles que no se marchen,
giraron y regresaron unos pasos para decirnos algunos
otros mensajes que Angélica nos transmitía.
“¿Ven como nosotros siempre estamos cuando ustedes
nos llaman? Siempre estamos a su lado. Nosotros nunca
nos olvidamos de ustedes, nuestras flores del jardín.
Ustedes tampoco deben olvidarse de nosotros. No se
preocupen tanto por “vernos u oírnos” sino por
“sentirnos”. Ya no deben identificarse con lo fenoménico.
Búsquennos en lo interno; siéntanos con sus corazones.
Su siguiente paso evolutivo es ser como nosotros: seres de
luz. Feliz Navidad tengan todos.”
Después de esto, se despidieron de nuevo y
desaparecieron. Estos últimos mensajes pasarían a tener un
significado muy literal en los siguientes meses y años, ya
que sin saberlo en aquel momento, éste sería el último
encuentro de aquella primera etapa de trabajo con los
Jardineros del Espacio. Era la despedida de un ciclo que se
cerraba para dar paso a otra nueva etapa que nos depararía
mayores retos internos.
Capítulo 8
Aprendiendo a ver con el corazón

A los meses de este encuentro navideño, Angélica


decidió marcharse a Norteamérica para vivir junto a su
hija, casada desde hacía años con un norteamericano.
Angélica tenía ya un par de nietecitos y deseaba ir a
disfrutar y cuidar de ellos. Terminaba con su partida, una
etapa del trabajo de despertar espiritual de cada uno de los
que habíamos participado de los encuentros y enseñanzas
con estos maravillosos seres del Espacio.
Después de que Angélica se marchara, la mayoría de la
gente que asistía al grupo pensaba que el contacto con los
Seres de Luz, era solo posible a través de ella y en la
creencia de que ése era el único propósito de aquel grupo,
perdieron el interés por toda aquella actividad y se
alejaron del grupo. La mayor parte de ellos no lograron
comprender que independientemente de que estuviera
Angélica o no, la Jerarquía Espiritual, en este caso
especifico, los Ingenieros Cósmicos, Ángeles o seres de
luz, estaban presentes siempre y ya eran parte de nuestras
vidas. No comprendieron que para comunicarse con Ellos
no precisábamos de intermediarios ya que estamos
permanentemente conectados a la Jerarquía Divina. Ellos
habían venido a demostrarnos su existencia justamente
para alimentar nuestra fe e impulsar nuestra evolución y
sin embargo, la mayoría de las personas no captaron el
mensaje, se quedaron atrapadas solo en el “fenómeno”. No
fueron capaces de comprender que el objetivo de toda esta
experiencia era mucho más profundo que solo ir al campo
para encontrarnos físicamente con “ellos” y decir: “Mira
qué bonitos son..., mira como brillan sus cuerpos,… que
lindos mensajes nos dan…”
Estos Ángeles como buenos jardineros, habían
sembrado las semillas; todas habían sido regadas y
cuidadas con el mismo esmero por ellos. Ahora, aquellas
semillas que éramos nosotros, debíamos germinar y dar
fruto. A partir de ese momento, los Jardineros del Espacio
se mantuvieron detrás del velo y observaron a todos para
ver qué era lo que hacía cada uno.
Las personas que decidimos seguir en el grupo tras la
ausencia de Angélica, teníamos claro que de ninguna
manera terminaba ahí el trabajo. En todo caso, sentíamos
que apenas comenzaba. Sin embargo, nuestras ideas
diferían respecto a lo que considerábamos cual era ese
“trabajo”. No teníamos claro si habían metas específicas
en este “Proyecto Contacto” ya que Angélica nunca se
había referido a ellas. Por lo tanto, de haberlas habido ¿las
estábamos cumpliendo? Todos nos preguntábamos qué
esperaban Ellos de nosotros, si acaso esperaban algo.
Todos los mensajes recibidos de aquellos Ángeles o
Ingenieros Biólogos Cósmicos hasta ese momento nos
hablaban de cosas muy genéricas como ayudarnos y
apoyarnos los unos a los otros, cuidar de la naturaleza,
amarnos, etc. pero no habían instrucciones especificas a
seguir o una “misión específica” que cumplir; al menos
aun no.
Los Jardineros del Espacio como buenos Maestros, no
nos habían dado todas las respuestas desde un principio
con el fin de que nosotros indagáramos en nuestro interior,
aprendiendo a bucear dentro de nosotros mismos para que
descubriéramos el maravilloso universo que somos cada
uno. Si nos lo hubieran dado todo hecho, o nos hubieran
evitado las dudas, los procesos internos, etc. no
hubiéramos sido capaces de crecer.
Las respuestas a estas y más interrogantes comenzaron
a llegar a nosotros con el tiempo. Comprendí que la
búsqueda de esas respuestas era justamente la que nos
impulsaba a trabajarnos el discernimiento y la verdadera
fe. Sin estas cualidades, el espíritu no es capaz de crecer
internamente. El mismo hecho de que Angélica se
marchara, era claro indicio de que nos tocaba ahora
caminar solos y hacer del “contacto”, un contacto interno e
individual sin intermediarios y desde el corazón como
ellos mismos nos lo habían pedido en el último encuentro
de despedida.
Esos primeros meses sin Angélica, continuamos
reuniéndonos una vez por semana aquellos que quedamos
en el grupo. Seguimos realizando las prácticas de
comunicación telepática con Ellos. Pronto nuestros
esfuerzos empezaron a dar fruto. Varios de nosotros
comenzamos a tener, cada vez más seguido, experiencias
extrasensoriales en las que podíamos percibir claramente a
los seres de luz que venían a asistirnos.
Una noche durante esas semanas, mi esposo tuvo un
sueño revelador. Soñó que Sarumak entraba a nuestra
habitación, me sentaba yo en la cama y comenzaba a
hablar telepáticamente con él. Mi esposo en cambio,
aunque estaba a mi lado, no lograba “escuchar” nada de la
conversación que se daba entre Sarumak y yo. Después
de relatarme todo el sueño mi esposo me dijo: “Creo que
Sarumak me está mostrando esto para que te diga que tú
los puedes escuchar y canalizar. Debes confiar más en ti
misma”.
Ese mismo año de 1996 recibimos la visita desde
España de nuestro muy querido amigo Antonio Cerdán
Caparros. El es un gran canal, multifacético servidor de la
Gran Fraternidad Blanca. Se sabe por los mismos Seres de
Luz que son muy pocos los canales de la talla de Antonio
en el planeta. Antonio mediumniza desde pintores famosos
ya desencarnados que pintan hermosas obras a través de
él, hasta médicos espirituales, Maestros Ascendidos,
Ángeles, Arcángeles, Principados, extraterrestres, etc. Sus
sesiones de canalización son realmente impresionantes por
la energía tan fuerte que se despliega y los asombrosos
testimonios que se dan durante las mismas.
Yo había conocido a Antonio dos años atrás, en 1994
cuando vivíamos en la Comunidad Urbana. Los Maestros
Espirituales habían pedido a Antonio que viniera a Bolivia
para entrar en contacto y trabajar con aquel grupo
comunitario. Ese mismo año, Antonio dio un curso de
Sanación Energética-espiritual que tuvo gran
convocatoria, y al que asistimos dos integrantes de la
comunidad.
En 1996, Antonio volvía a Santa Cruz a dar la segunda
parte de aquel curso de Sanación. Ni el mismo Antonio se
imaginaba las sorpresas que tendríamos en esta ocasión.
Aparte del curso que nos diera, Antonio anunció que
habría una sesión de canalización donde los médicos
Espirituales con los que trabajaba a través de la
mediumnidad, vendrían a hablar con nosotros y que
podríamos hacer preguntas o exponer nuestras dudas
referentes al trabajo. Decidimos llevar a cabo esta sesión
en mi casa donde tendríamos mayor privacidad. Todos los
que habían participado del curso de Antonio y que ya
conformaban el grupo de Sanación fueron invitados.
Asimismo el grupo de las meditaciones de contacto con
los Jardineros del Espacio.
En total fueron tres noches de trabajo de canalización
que cambiaron mi vida para siempre. Allí comencé a
comprender cuál era mi misión; mi compromiso con el
mundo Espiritual. Obtuve muchas de las respuestas que
buscaba y toda duda, si me quedaba alguna, fue disipada.
Durante estas sesiones con Antonio, cuando se
incorporaba un Maestro o un ser extraterrestre, éste
solicitaba a los presentes cerrar los ojos y concentrarnos
en Antonio sintiendo que de nuestro ombligo salía un rayo
de energía azul, que se abría como abanico y con él,
escaneábamos a Antonio. De esa forma podíamos captar
en nuestra pantalla mental al ser que parado detrás de él,
era canalizado. Y es así como realmente funciona. La
mayoría de los presentes comenzamos a ver y describir
uno a uno a los seres que canalizados por Antonio se
hacían visibles aunque se hallaran en dimensiones
superiores. Fue hermoso porque nos fueron entrenando
para poder “ver” con los ojos internos, es decir,
comenzamos a desarrollar la clarividencia. También nos
entrenaron en telepatía; nos hacían ejercicios en los que
nos enviaban mentalmente imágenes y frases y entre todos
las íbamos diciendo para reforzar nuestra confianza en
nosotros mismos y en lo que percibíamos.
La segunda noche de canalización me senté al lado de
Antonio. Después de que hubo canalizado a varios
Maestros, Antonio incorporó a un ser cuya energía pude
reconocer rápidamente… dio tres palmadas y me
preguntó: Hermana, ¿sabes quién soy? A lo que respondí:
Si ¡eres Sarumak! Me pidió que lo describiera a mis
compañeros. Me alegré muchísimo de que por primera
vez, pudiéramos comunicarnos abiertamente sin la
intervención de Angélica. Le hicimos varias preguntas y
nos fue aclarando algunas de las dudas que teníamos
respecto a todo lo vivido en años anteriores. Aseveró que
efectivamente “ellos” nos habían contactado porque tenían
un gran proyecto que realizar con todo aquel grupo que
vivía en comunidad: se trataba de la creación de una
comunidad autosuficiente en el campo cuyo fin sería servir
de modelo para que otra gente más, después pudiese
realizar proyectos similares en un futuro cercano.
Confirmado estaba entonces que mi misión, como la de
todos aquellos compañeros, era la de crear “Comunidad”
como un modelo de vida “fraternal” donde viviéramos los
nuevos valores que la Jerarquía había venido a enseñarnos
para servir de ejemplo. Sin embargo, por intereses
personales e inmadurez por parte de muchos, aquel
proyecto no se había podido concretar en su momento.
Nos dijeron también, que aunque aquel proyecto se había
postergado, igual tendría que realizarse después, ya que
esa sería la única forma de vida en el próximo ciclo
evolutivo a partir del año 2013.
Por el momento, los Jardineros del Espacio pidieron
que trabajáramos en el grupo de servicio de Sanación en el
que Ellos también participaban y nos asistían. Nos
hicieron notar que en el Mundo Espiritual, la Jerarquía
actúa como UNA sola. Somos los humanos los que
separamos o dividimos en grupos a Maestros Ascendidos,
Ángeles, Médicos Espirituales o extraterrestres, etc.
cuando en realidad todos Ellos actúan como una sola
mente y un solo corazón al servicio del Gran Hacedor
Cósmico o Dios. Para darnos una muestra fehaciente de
esto, en un momento dado nos pidieron que pusiéramos
atención al nombre del Ser que estaba canalizando a través
de Antonio y que nos enviaban telepáticamente. Cinco
personas dijimos casi al mismo tiempo cinco diferentes
nombres de Maestros. Todos pensamos que nos habíamos
equivocado. Luego nos dijeron que efectivamente estaban
presentes los cinco Maestros mencionados, canalizando al
mismo tiempo en un solo pensamiento. A cada uno le
habían mandado el nombre de uno de Ellos.
Aunque a los humanos se nos hace difícil comprender
esto, nos hacían notar que en el mundo energético o
espiritual existe una sintonía perfecta entre todos los seres
que vibran en el amor. Por tanto, Ellos, sin importar el
grado Jerárquico al que pertenecen, al estar vibrando en la
Ley Una del Amor, constituyen un solo pensar y sentir.
La tercera noche, canalizaron a través de Antonio
varios Maestros Ascendidos y extraterrestres. Entre ellos
se hizo presente el Maestro Ascendido El Morya. Después
de darnos algunas enseñanzas, pidió que me arrodillara
frente a él y realizó un pequeño ritual en el que me
iniciaba como “canal” de la Fraternidad Blanca. A través
del cuerpo de Antonio, el Maestro El Morya, con las
manos en mi cabeza, cerró con algunas palabras aquel
sencillo ritual donde oficialmente me constituía en canal
del Mundo Espiritual. Me pidió que todas las noches antes
de dormir, hiciera una meditación para contactarme con la
Jerarquía Espiritual y escribiera los mensajes que me
darían.
En aquella ocasión, los equipos Médicos Estelares y
Espirituales, así como toda la Fraternidad Blanca
Universal nos invitaban a participar de un proyecto que ya
habían comenzado con Antonio Cerdán en España y ahora
se extendía a Sudamérica; se trataba de la creación de
grupos de Cura Holística e iluminación de espíritus del
astral para ayudar en el gran proceso de “Ascensión
Planetaria”.
A partir de ese momento quedó creado oficialmente el
grupo de Sanación Holística en Santa Cruz y retomé
conscientemente mi camino como servidora de la Gran
Fraternidad Blanca Universal. Mucho era nuestro
entusiasmo en aquellos momentos y poco sabíamos del
gran esfuerzo que nos costaría mantener aquel grupo de
servicio, que sería atacado una y otra vez por los seres del
bajo astral o de la oscuridad a través de los años, buscando
que desistiéramos de nuestra labor, para así impedir que la
Luz y el Amor del Mundo Espiritual logren restablecer el
Gran Plan Divino en la Tierra. Lo mismo sucedería con
cientos de otros grupos más a través del planeta que
también servían a la causa del Mundo Espiritual y muchos
fueron destruidos. Ya nos lo habían advertido los Ángeles
meses antes: “El dragón (el mal) antes de morir dará
fuertes coletazos buscando destruir todo lo bueno a su
paso.” Los seres de la oscuridad que durante miles de
años han reinado en nuestro planeta, se resisten a
marcharse y dejar el poder ejercido por tanto tiempo en
esta amada esfera azul, ahora en proceso de Ascensión, sin
antes dar una buena pelea. Mas ya está escrito por la
Jerarquía Divina que la era de la oscuridad termina con el
fin de este ciclo solar, y comienza una nueva ERA DE
LUZ Y FRATERNIDAD. ¡Y ASI ES!
SEGUNDA PARTE
Capítulo 9
¿Por qué y para qué somos contactados por las
Jerarquías Cósmicas o Seres de la Confederación
Intergaláctica?
Los grandes Cambios que vivirá nuestro Planeta a
partir del 2013

A través de las enseñanzas y las experiencias de


contacto con estos seres de luz, Ingenieros Biólogos
Cósmicos o Jardineros del Espacio, aprendimos que la
Jerarquía Divina existe manifestada en múltiples formas y
dimensiones. Fuimos enseñados por ellos que las
Jerarquías son expresiones “activas” de la Energía
Suprema o Dios; son Potencias Divinas Conscientes
modeladores y directores de las energías espirituales de
todo el Universo manifestado. Estas Jerarquías Divinas
varían entre sí en grado de consciencia y percepción. Se
manifiestan como seres, como entidades o como energía
pura. Están allí cuidando y modelando la Creación
Universal.
Según la información recibida a través de ellos, existen
Jerarquías manifestadas en todas las dimensiones del
Universo en diferentes niveles. La clasificación de esta
Jerarquía es la siguiente:

PRIMERA JERARQUIA- MENTES DIVINAS


CREADORAS

1) SERAFINES (Regulan el movimiento del


Universo según emana de Dios)
2) QUERUBINES (Custodios de la luz y de las
Estrellas)
3) TRONOS (Logos o Cristo de los Planetas)

SEGUNDA JERARQUIA- INGENIEROS SIDERALES.

1) DOMINIOS (Gobiernan todas las actividades de


los grupos angélicos inferiores a ellos)
2) VIRTUDES (Proyectan grandes cantidades de
energía espiritual a la humanidad.)
3) PODERES (Portadores de la consciencia de toda la
humanidad- los que conservan la historia colectiva)

TERCERA JERARQUIA- SERES DE LUZ-


INGENIEROS DE LA EVOLUCIÓN.
Son los mensajeros del universo. Se manifiestan como
seres multidimensionales en el mundo físico y en el
mundo espiritual de la tercera a la decimosegunda
dimensión.

1) PRINCIPADOS/ELOHIMS (Cosmocratores
-Arquitectos del Universo)
2) ARCANGELES (Ángeles guardianes de planetas
y grandes colectividades como ciudades, países)
3) ÁNGELES (Son los más próximos a los humanos-
los que se ocupan de los asuntos humanos.)

CUARTA JERARQUIA –EVOLUCION SUPRA-


HUMANA Y HUMANA

1) AVATAR
2) INGENIERO BIOLOGO
3) MAESTRO ASCENDIDO- MAESTRO DEL
ESPACIO
4) ADEPTO-Suprahumano
5) ROSACRUZ – Superhumano. Ser Consciente de
su Yo Superior que trabaja como mensajero
espiritual. (NOTA: Este es un grado “interno”
dentro de la evolución humana. No tiene nada que
ver con ser parte de la Fraternidad Internacional
Rosacruz u Orden Mística de la Cruz.)
6) GUARDIANES O SERVIDORES.
7) HOMBRE COMUN
Los Ángeles de la Tercera Jerarquía se manifiestan
como Ingenieros Biólogos Cósmicos que actúan en la
tercera y cuarta dimensiones. Procediendo estos seres de
dimensiones superiores y siendo por tanto de naturaleza
Angélica, al hombre común le cuesta comprender por qué
éstos viajan en naves espaciales. La gran mayoría de la
gente, cree que los Ángeles no tienen que ver nada con lo
extraterrestre, relacionando este concepto con la ciencia
ficción, cuando la realidad nos dice que como seres de luz
o seres angélicos son también “extraterrestres”
procedentes de dimensiones superiores. Existen muchos
relatos en los libros sagrados de las distintas religiones
que describen a ángeles o seres de luz “apareciendo” como
portadores de mensajes ante diferentes personas o grupos.
Algunos episodios de estos escritos, definen incluso a los
medios de transporte de estos seres como “carros de
fuego” (naves). Estos seres eran evidentemente
“extraterrestres” de dimensiones superiores; ingenieros
cósmicos como los Jardineros del Espacio que llevan
miles y miles de años asistiendo a la humanidad Terrestre.
La tecnología no es solo parte de la vida en la tercera
dimensión, la ciencia existe y evoluciona en todas las
dimensiones del universo. Toda la Jerarquía crea y hace
uso de la tecnología. “Como es arriba es abajo” reza el
axioma. Los seres dimensionales, viajan a través del
Universo en vehículos espaciales. Existen naves-ciudades
Angélicas y Arcangélicas que tienen 100 km. de diámetro
o más. Son ciudades inmensas de muchos pisos donde
viven, sirven y viajan las Jerarquías que cuidan del
Universo. En varias ocasiones hemos podido visitar estas
inmensas naves- ciudades a través de proyecciones
conscientes; es decir con nuestros cuerpos de luz, llevados
en “Merkabahs” o vehículos de luz de los Arcángeles
dentro de estas naves nodrizas o ciudades de luz de la
Jerarquía.
Refiriéndonos específicamente a la labor y misión de
los Jardineros del Espacio, detallada en el capítulo Cinco,
que es la de acompañar el comportamiento de los humanos
y coadyuvar en su desarrollo y evolución, parte de ésta
ayuda también consiste en introducir un nuevo código
genético en la raza de superficie. El ser humano, una vez
consolidado ese cambio genético en su sistema, va a ver
acrecentada considerablemente su capacidad de domar su
propia personalidad material y alcanzar un estado de unión
con su Ser Superior o su Esencia Divina, logrando
ascender a una dimensión superior y constituyéndose a su
vez en miembro consciente de la Jerarquía al servicio del
Gran Hacedor Cósmico o Dios.
El código genético actual del ser humano de superficie
del planeta, contenido en el DNA, es en parte de origen
animal lo que explica su comportamiento agresivo e
instintivo. Ahora en cambio, este código genético está
siendo sustituido por el GNA. Este nuevo código es de
estirpe solar y no terrestre y trae consigo la posibilidad de
desarrollar valores psicoespirituales en aquellos que estén
predispuestos para ello. Estos genes no pueden ser creados
artificialmente en un laboratorio de la superficie de la
Tierra ya que provienen de un esquema superior de vida.
¿Por qué se está realizando ahora esta selección
para hacer este cambio genético en la humanidad de
superficie?

hComo también ya mencionáramos antes, nuestro Sol


realiza un viaje que dura veinticinco mil seiscientos
veinticinco años alrededor de un sol mayor llamado
Alción; el sol más grande de la constelación de las
Pléyades de la cual nuestro Sistema Solar forma parte.
Cada ciclo de casi veintiséis mil años es llamado un Ciclo
Evolutivo en el que el ser humano y las demás especies
del reino animal y vegetal van evolucionando a través de
diferentes dimensiones y/o fases.

1ª. Fase: Protohombre o humanoide (26000 años) (3D)


2ª. Fase: Hombre Primitivo (26000 años) (3D)
3ª. Fase: Humano (26000 años) (3D)
4ª. Fase: Supra Humano (26,000 años) (4ª.-5ª. D)

Estamos en este momento de nuestra historia evolutiva


como raza humana, cerrando el ciclo evolutivo Humano
que ha finalizado el 21 de diciembre del 2012. El planeta
Tierra, al igual que todos los planetas de nuestro Sistema
Solar, pasará por el proceso llamado Ascensión, viviendo
una transformación profunda a todo nivel. Nuestro
Sistema Solar quedará posicionado de tal forma en
relación al centro mayor de la Galaxia, que recibirá de
forma directa el impacto de la energía del rayo
proveniente de ese centro. Asimismo, comenzaremos a
atravesar el cinturón de fotones que rodea a Alción. Esto
producirá una intensificación de la energía de toda la
materia. Los seres humanos van a sentir intensamente
como se eleva la vibración por todo su cuerpo
expandiéndose la energía en su corazón y haciendo vibrar
la energía de su columna vertebral. Esto llevará a un gran
despertar espiritual en miles y miles de personas. Esa
energía se irá intensificando año a año desde finales del
2012 hasta el 2024. Para el año 2025, los seres humanos
habrán despertado ya a la luz espiritual. En el transcurso
de estos años, unos comenzarán a sentir que ya no pueden
ni quieren seguir cargando resentimientos en su corazón y
buscarán sacarlos. Sentirán también que ya no quieren
vivir más en el materialismo, en la hipocresía, en la
mentira y cambiarán su forma de vivir radicalmente. La
forma de alimentarse también cambiará; las personas
buscarán alimentos más puros, orgánicos y no de origen
animal ni procesados. Sin embargo, no en todos habrá el
eco necesario; debido a la intensidad vibratoria, muchas
miles de personas no soportarán la energía; enfermarán y
desencarnarán para purificar sus cuerpos.
Al entrar nuestro Sistema Solar en contacto con el
cinturón de fotones alrededor de Alción, se producirá la
destrucción del campo electromagnético de la Tierra. Los
Ingenieros Biólogos extraterrestres están creando ahora
mismo un campo electromagnético artificial alrededor de
la Tierra que dará cohesión a los continentes, ya que la
masa continental comenzará a moverse. Se encuentran ya
posicionadas seis inmensas naves-ciudades de los
Ingenieros Biólogos de la Confederación de Mundos
alrededor del planeta desde donde controlarán todo. Estas
naves están en la cuarta Dimensión por tanto no pueden
ser detectadas por ningún mecanismo terrestre. Los
Ingenieros Biólogos modelan y controlan desde estas
naves los movimientos de las capas tectónicas procurando
que el proceso suceda con la menor violencia posible.
Tendrán lugar sin embargo terremotos inevitables,
tsunamis de distinta e imprevista magnitud y la elevación
del nivel de los mares causado por la entrada al cinturón
fotónico. Está por demás decir, que sin la ayuda y
asistencia de la Jerarquía Universal sería imposible para la
raza humana de superficie sobrevivir a estos cambios.
Cuando el planeta Tierra “ascienda” al entrar dentro del
Cinturón de Fotones, pasará a vibrar dentro de la cuarta
dimensión. Al ingresar dentro de una dimensión superior,
el planeta dejará de ser un planeta “escuela” o de
“redención” y pasará a ser un planeta de FRATERNIDAD
con una humanidad supra-humana.
Así como al final del año escolar algunos alumnos no
logran llegar a aprender todo lo necesario para poder
acceder al siguiente nivel escolar, de igual forma, muchos
de los espíritus encarnados en estos momentos en el
planeta Tierra no tienen la suficiente luz para “ascender” o
dar el salto evolutivo a la siguiente dimensión. Los
espíritus que no logren dar el salto evolutivo en la Tierra,
simplemente desencarnarán y continuarán su evolución en
otros planetas de tercera dimensión en otras partes de la
Galaxia.
Para comprender mejor este concepto de “planeta
escuela” deberemos saber que la mayoría de los espíritus
encarnados en la Tierra son espíritus rezagados o
reprobados de otros sistemas que vinieron a nuestro
planeta a “repetir el curso”; a aprender aquellas valiosas
lecciones que no aprendieron antes para poder retomar su
camino evolutivo que quedó estancado o retrasado.
Los planetas de tercera dimensión son esas escuelas. En
nuestra Galaxia existen más o menos un 15% de estos
planetas “escuela” según nos ha sido dicho por los Seres
Superiores.
Los mundos más evolucionados o de dimensiones
superiores se encuentran más cerca del centro de la
Galaxia; por el contrario, los menos evolucionados o de
dimensiones inferiores están ubicados en las afueras o
periferia de la Galaxia. Esos mundos, a medida que van
ascendiendo a dimensiones superiores, se van acercando
cada vez más a ese centro galáctico.
Los espíritus retrasados que no pueden seguir el paso
evolutivo en sus respectivos sistemas, o que han cometido
graves errores atentando contra la humanidad de sus
respectivos planetas, son enviados a aprender en esos
planetas más densos llamados de “redención”.
Existe también un porcentaje, aunque mucho menor, de
espíritus que deciden encarnar en estos planetas “escuela”
en misión para ayudar a los espíritus retrasados. Vienen a
enseñar y no a aprender. Son valientes espíritus de luz que
por amor, sacrifican su propio nivel evolutivo para
descender a la tercera dimensión y vivir una vida de
sacrificio y dolor para enseñar a los seres humanos con su
propio ejemplo, que el único camino para evolucionar
pasa ineludiblemente a través del Amor y el servicio
totalmente desinteresado.
Esos seres son fácilmente reconocidos en nuestro
planeta: son los Maestros Espirituales, los grandes
Iluminados o Iniciados que a través de la historia humana
han venido una y otra vez a impulsar la evolución de la
humanidad. Entre aquellos que han alcanzado el grado de
AVATAR, es decir, que son canales o instrumentos puros
del Amor y Sabiduría de Dios, podemos nombrar a Jesús,
Buda, Krishna, Moisés y otros, que son los que
encabezaron los movimientos para propiciar los grandes
cambios evolutivos en la humanidad. Ellos son llamas
vivientes de amor puro que se sacrifican para ayudar a
impulsar la evolución de los espíritus retrasados. La
encarnación de un AVATAR, siempre viene precedida por
un grupo grande de espíritus o almas de Maestros
Espirituales y Adeptos que encarnan antes que El para
preparar Su camino.

¿Qué se requiere para poder participar de esta


Nueva Humanidad Ascendida?

La elección de las personas que recibirán el cambio de


código genético para poder ascender a una dimensión
superior, no se realiza en base a la discriminación racial,
filosófica o religiosa; sino que se torna imprescindible
detectar en ese ser la presencia de la aspiración y el
servicio altruista. No basta que la persona tenga “buenas
intenciones” ya que las leyes que rigen esas dimensiones
superiores, son otras muy diferentes a las leyes de la
tercera dimensión. El ser humano solo podrá sostenerse en
una energía superior de cuarta y quinta dimensión, si todas
sus células vibran en una energía de AMOR. ¿Por qué?
Porque la vida en una cuarta y quinta dimensión se
caracteriza por un auténtico ejercicio de la fraternidad y la
ausencia total de egoísmo. El humano que esté preparado,
pasará a convertirse en supra-humano. Las capacidades
telepáticas, clarividentes, mediúmnicas o de
desdoblamiento astral ya no serán “dones especiales” que
solo algunos posean, sino que serán capacidades innatas
ya desarrolladas en todos.
A medida que el ser humano se purifica y se alinea con
los aspectos superiores de su Ser a través de la aspiración
y del servicio altruista, va conociendo la Jerarquía. Se va
percibiendo a sí mismo(a) ya no como un ser aislado sino
como parte de un TODO. El trabajar aisladamente pierde
sentido para él o ella y más bien busca unirse a la
Jerarquía para servir como instrumento de la misma en la
consumación de la Gran Obra.
Cada ser humano es dueño absoluto de su destrucción,
progreso o evolución; en ello estriba el “libre albedrío” del
que hablan las escrituras de todas las religiones. Las Leyes
Universales actúan a través de la persona llevándole a la
realización de su propia Esencia. Por ello es indispensable
que el ser humano tenga conocimiento de estas Leyes para
poder evolucionar y alcanzar la realización individual.
Aunque el Universo está gobernado por una sola Ley,
la Ley del AMOR, ésta se manifiesta a través de siete
principios o Leyes que representan diferentes aspectos de
la manifestación de esta Ley única:
 Ley de Mentalismo: “El TODO (Dios) es mente; el
Universo es mental”
 Ley de Correspondencia: “Como es arriba es
abajo; como es abajo es arriba”
 Ley de Vibración: “Nada está inmóvil, todo se
mueve, todo vibra”
 Ley de Polaridad: “Todo es doble; todo tiene dos
polos; los semejantes y los antagónicos son lo
mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza,
pero diferentes en grado; los extremos se tocan;
todas las verdades son semi-verdades; todas las
paradojas pueden reconciliarse.”
 Ley de Ritmo: “Todo fluye y refluye; todo tiene
períodos de avance y retroceso; todo asciende y
desciende; todo se mueve como un péndulo; la
medida de su movimiento hacia la derecha es la
misma que hacia la izquierda; el ritmo es la
compensación”
 Ley de Causa y Efecto (Karma): “Toda causa
tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo
sucede de acuerdo con la Ley”
 Ley de Generación: “Todo tiene sus principios
masculino y femenino. La generación se
manifiesta en todos los planos”

A través del conocimiento de las Leyes Universales, el


ser humano comienza a comprender que es un
microcosmos dentro de un macrocosmos. Comienza a
cuidar con consciencia sus pensamientos sabiendo que son
la fuente de toda creación. Sabe también que en el
Universo todo se corresponde entre sí. Comprender esto le
permite conocer lo que ocurre en el resto del Universo -o
macrocosmos- conociendo solamente una de sus partes: él
mismo, como microcosmos.
Por la Ley de Ritmo, en nuestro orden personal, la vida
nos empuja siempre a vivir de una manera mejor.
Comprendemos que las crisis aparecen cuando
permanecemos rígidos o inflexibles en una posición.
Cuanto más cerrados estemos en una posición o idea, más
fuerte será el esfuerzo que hará el Universo para movernos
de allí y hará más doloroso el proceso para nosotros.
Sujetándonos a estas leyes comprendemos también que
en el Universo existe un solo Dios, una sola Fuente, una
sola Energía, un solo Amor; por lo tanto, la diferencia que
percibimos entre polos opuestos no es real. Lo que existe
en esencia es la unidad. Si queremos acceder al estado de
paz y armonía en el cual habita Dios, debemos aprender a
practicar el término medio y así, encontrar la unidad entre
nosotros y el universo.
Por último, comprendemos que la Ley de Causa y
Efecto es la afirmación eterna del libre albedrío y es a la
vez la acción y la consecuencia de esa acción. Por tanto
toda acción negativa tendrá un efecto negativo, que es la
deuda que tenemos con nuestro destino por el uso errado
que hemos hecho en el pasado de nuestras energías. Toda
deuda creada a través del uso de ese libre albedrío no es un
“castigo”, sino una oportunidad de aprendizaje, para que
no repitamos nuestros errores o faltas. Igualmente, toda
causa positiva o buena traerá a nuestra vida una
recompensa.
Dotado de este conocimiento, el ser humano comienza
a buscar una vida de rectitud y servicio por amor al amor;
es decir, totalmente desinteresado, tornándose en un
servidor consciente de la Jerarquía. Busca tener un control
de su personalidad permitiendo que sea su Esencia o Yo
Superior quien actúe a través de él o ella, llevándolo al
camino de la ascensión e iluminación.
La decisión de pasar a una dimensión superior para
comenzar un nuevo ciclo evolutivo, o volver a repetir otro
ciclo humano de 26,000 años en otro planeta de
“redención”, está en nuestras manos. Sin embargo, el
tiempo se acaba. ¡Debemos de actuar ya!
Capítulo 10
Los Seres de Luz restablecen el “contacto físico”

Corría el año 2000. Trece años habían pasado desde


que llegara a vivir a Bolivia. Nuestra única hija ya era
parte de nuestras vidas. Tenía dos años y medio para
entonces y era el centro y alegría de nuestra existencia.
Habían pasado también ya 4 años desde que el grupo de
“Sanación” comenzara formalmente a trabajar con la
Fraternidad Blanca y los Hermanos Superiores de la
Confederación en el trabajo de Sanación Energética-
Espiritual.
Los integrantes del grupo de Sanación, habíamos
alquilado en aquel entonces, una casita con un jardín muy
amplio donde se atendía gratuitamente los días sábados a
todas las personas que venían en busca de un servicio de
terapias alternativas. Las vivencias y testimonios de “curas
milagrosas” y despertar espiritual ocurridos durante los
muchos años que se viene realizando este trabajo, son ya
incontables. No es el objetivo de este libro narrar esas
vivencias ya que daría para escribir un segundo libro solo
para describir los cientos de casos ocurridos. Sin embargo,
he de mencionar lo muy afortunada que me siento de
haber sido testigo de los muchos “milagros” que se han
realizado durante estas sesiones de sanación energética-
espiritual: canceres terminales curados, parapléjicos que
volvieron a caminar, tumores desaparecidos, depresiones
profundas curadas, y muchas enfermedades más que
desaparecieron sin aparente explicación científica. Muchos
de esos casos están documentados por cada persona con
exámenes clínicos “antes y después” y con los testimonios
de sus médicos y/o psiquiatras sobre cada caso. Es
importante mencionar, que aquellas sanaciones no las
realizamos nosotros, sino el mundo espiritual; los Ángeles
y médicos espirituales que son quienes realizan y guían
este trabajo. Nosotros, las personas en el plano
tridimensional, servimos solo como vehículos o canales de
Su energía.
En aquella época, continuábamos además con el trabajo
de meditación y comunicación con nuestros Hermanos
Superiores, los Jardineros del Espacio, una vez por
semana. En esa época, debido a la disciplina meditativa
diaria, estaba mejor entrenada en la clarividencia y
telepatía. Durante dicha meditación, los Seres de Luz
venían a asistirnos y darnos sus comunicados. Otro
compañero y mi persona, éramos quienes normalmente
describíamos lo que “veíamos” atrás del “velo de maya” y
comunicábamos los mensajes que recibíamos
telepáticamente de nuestros Hermanos Superiores.
Un día en el mes de mayo de ese año 2000, estando yo
en mi casa arreglando algunas cosas en la habitación de mi
hija, sentí una fuerte vibración en el hemisferio derecho de
mi cerebro. Esa es la forma en la que normalmente los
Hermanos Superiores me avisan que van a transmitirme
telepáticamente algún mensaje. Me senté un momento en
la cama de mi hija y me quede tranquila para “escuchar”.
Mi cerebro comenzó a recibir el mensaje de forma muy
clara. Los Jardineros del Espacio me decían que volverían
a aparecer físicamente en un lugar de las montañas cerca a
Samaipata en el tercer día después de la luna nueva de ese
mismo mes. Me pedían que avisara a todos los que ya
antes les habían visto o también aquellos que quisieran
venir a verles por primera vez. Mientras me transmitían el
mensaje también me mostraban una imagen de las
montañas donde se daría la experiencia.
Cuando acabó la transmisión, salí a buscar a mi esposo
que estaba en la sala de televisión. Le conté todo pero le
dije que no sabía qué hacer, pues presentía que muchos de
los compañeros que se habían marchado del grupo
dudarían del mensaje. En eso la vibración comenzó de
nuevo a martillarme el hemisferio derecho del cerebro. Me
quedé en silencio y volvieron a repetirme el mensaje. Esta
vez, a medida que lo recibía lo iba diciendo en voz alta
para que mi esposo lo escuchara también. Me dieron
algunos detalles más como la hora exacta a la que se
produciría el encuentro; seria a las once de la noche. Mi
esposo me alentó a que hiciera lo que nuestros Hermanos
Superiores me pedían de avisar a las personas e invitarlas
a participar de ese encuentro.
Quisiera en este punto aclarar algunas interrogantes que
pudieran haber surgido en la mente del lector hasta ahora.
Una de ellas podría ser:
Si son seres de dimensiones superiores, y por tanto de
cuerpos sutiles o energéticos, ¿cómo entonces hablamos
de contacto físico?
Otra posible pregunta sería: ¿por qué pedían Ellos que
los encuentros se dieran a partir del tercer día de luna
nueva?
Para comprender dichos aspectos importantes
transcribiré textualmente la explicación dada por Sarumak
y Siomar al grupo:
“Cuando vamos a tener un encuentro con ustedes,
nosotros aparecemos a través de un “Portal
Interdimensional” creado por nosotros cuando no
bajamos en una nave. Dicho portal muchas veces es
generado por medio de una esfera de energía o de otras
formas, que proyectamos y posibilita la apertura del
portal. Entonces ustedes nos perciben con cuerpos físicos
que es uno de los tipos de proyección que hacemos,
-porque en verdad nosotros creamos un cuerpo
densificado con el que bajamos. Proyectar ese cuerpo
correctamente sin ningún tipo de interferencias cósmicas,
de irradiaciones electromagnéticas, o de injerencias de
los campos electromagnéticos de vuestro planeta,
requiere que los encuentros se den cuando no hay luna.
Estos, como su nombre lo indica, son portales
interdimensionales; es decir se constituyen entre planos
materiales diferentes, y en esos días de luna nueva se dan
de forma más natural. Entonces el período entre el
tercero y sexto día de luna nueva es el más idóneo para
crear este portal. No significa que sólo sea posible en
esos días, sino sencillamente que durante los mismos se
dan las mejores condiciones. Si por acaso es urgente o
necesario que sea en otro día, buscamos otro día, pero
por costumbre es para nosotros mejor que sea en esos
días.”
Sarumak y Siomar - 3 de Junio, 2000

En los días siguientes, tanto el grupo de compañeros


con los que habíamos vivido en comunidad, como los
integrantes del grupo de Sanación Energética-espiritual,
fueron avisados. El día indicado para el encuentro era
domingo, así que sugerí a todos los invitados que nos
fuéramos a pasar el fin de semana en unas cabañas en
Samaipata para compartir. Si se daba el encuentro, bien. Si
no se daba, igual disfrutaríamos de pasar juntos un
agradable fin de semana en las montañas.
Al principio todos dijeron que si irían, pero llegado el
fin de semana del viaje, casi todos avisaron que no podrían
ir por diferentes razones. Al final, de más de cuarenta
personas invitadas solo asistimos seis, incluidos mi esposo
y yo. Las otras cuatro personas que nos acompañaban
nunca habían tenido un encuentro con los Seres de Luz.
Aquello mostraba el claro escepticismo entre los
“antiguos” sobre la posibilidad de que se diera aquel
encuentro ya que la “contactada oficial” que era Angélica
ya no estaba y dudaban de que alguien más pudiera
también hacerlo posible.
El sábado, víspera del día señalado para nuestro
esperado encuentro, salimos de viaje por la mañana y
pasamos todo el día disfrutando del clima de montaña y de
los hermosos paisajes que ofrece Samaipata. Por la noche
nos fuimos a una montaña no muy lejos del pueblo a
realizar la meditación de comunicación con los Jardineros
del Espacio. Debido al intenso frío, decidimos esperar
dentro de los dos vehículos en los que estábamos, tres
personas en uno y tres en el otro, hasta la hora señalada.
Eran cerca de las diez. y no se haría la meditación sino
hasta las once. Los automóviles estaban estacionados uno
al lado del otro cerca de la orilla de un barranco. Por la
ventanilla hablé con los tres compañeros del otro
automóvil y nos pusimos de acuerdo en esperar una hora
antes de bajar. Apenas unos instantes después de cerrar la
ventanilla, miré delante de los vehículos y vi unas
increíbles y extrañas criaturas que salían por detrás del
barranco y comenzaban a rodear los dos automóviles.
Tenían rostro humanoide pero andaban sobre cuatro
extremidades. No llevaban puesta ninguna ropa. Las
piernas y brazos eran muy delgados y largos. Su tronco era
como humano pero igualmente muy delgado. El tamaño
de estas criaturas fue lo que más impresionaba; eran
mucho más grandes que un humano. Calculo que erguidas,
tendrían por lo menos cuatro metros o más de estatura. Me
alarmé un poco porque no sabía las intenciones de estos
seres. Pregunté a mi esposo y a mi amiga si los veían y
ellos me dijeron que no. Evidentemente eran criaturas de
cuarta dimensión, por lo tanto no visibles al ojo
tridimensional. Rápidamente comencé a describírselos.
Ahora sé que se trataba de seres elementales de la
naturaleza que venían para asistirnos en lo que sucedería
después.
Casi de inmediato, viendo aun a estas criaturas
rodeándonos, me vi de pronto a mi misma proyectada
dentro de una habitación circular toda metálica en cuyo
centro había un sillón y un ser sentado allí junto a una
especie de consola con controles. Aparentemente me
encontraba en el interior de una nave espacial. Este ser
tenía aspecto humano e iba vestido con uniforme militar
pero no de la Tierra. Después supe que me hallaba en una
nave de la Confederación Interestelar que nos estaba
acompañando y asistiendo en el encuentro de esa noche.
Este ser, que parecía ser el comandante de dicha nave, se
puso en pie y me miró. En ese momento perdí la
consciencia. Lo único que recuerdo después de eso, es
haberme despertado exactamente una hora después, a las
once dentro del vehículo. Miré a mi esposo y a mi amiga
que también se habían quedado dormidos y en ese
momento también despertaban. Ninguno sabía qué nos
había sucedido. No entendíamos como nos habíamos
quedado dormidos si no teníamos sueño y por qué todos
nos habíamos dormido al mismo tiempo. Abrí la ventanilla
y llamé a los compañeros del otro vehículo. Abrieron la
ventanilla y nos dijeron que se habían quedado dormidos
también. A esas alturas el asunto se tornaba más extraño
aun. Todo aquello ya no parecía normal ni casual.
Bajamos de los automóviles e intentamos hacer nuestra
meditación, pero resultó imposible debido al viento helado
que soplaba con fuerza. Decidimos retirarnos a la cabaña e
irnos a dormir.
Al día siguiente disfrutamos de un agradable día
paseando por los alrededores del pintoresco pueblo de
Samaipata. Ya al final de la tarde, dejamos la cabaña y
tomamos el camino de regreso a Santa Cruz para buscar
sobre la carretera el lugar donde sería el encuentro. Aun
no tenía claro donde exactamente sería, pero sabía que
Ellos me lo harían sentir. En el trayecto todos
guardábamos silencio, atentos a cualquier señal.
Encontrándonos a una hora de la ciudad, los guías
cósmicos me transmitieron un mensaje diciéndome que el
encuentro se daría en la propiedad de unos amigos donde
ya años antes se habían dado algunos encuentros con los
Hermanos Superiores de Luz. Pedí a mi esposo que se
dirigiera hasta allí y nuestros amigos en el otro auto nos
siguieron. Llegamos a la propiedad a las diez de la noche e
hicimos sonar la bocina del automóvil para llamar al
cuidante. Después de unos momentos de espera, el
cuidante apareció. Preguntó quiénes éramos y que
deseábamos. Le expliqué que éramos amigos de los
dueños mencionando sus nombres y que solamente
queríamos entrar a “descansar” unos momentos antes de
seguir camino a la ciudad. Al terminar la frase me di
cuenta que no tenía mucho sentido lo que había dicho ya
que eran las diez de la noche. Sin embargo, el hombre,
casi como un zombi abrió la reja y nos permitió entrar.
Estacionamos los autos y cuando bajamos de ellos, el
cuidante nos advirtió que no había luz en la casa grande y
que el monte estaba muy crecido pues hacia meses que no
se recortaba la maleza. Le dijimos que no se preocupara
por nosotros, que simplemente íbamos a meditar en la
quietud del bosque unos momentos y que no había
problema con la luz pues nosotros teníamos linternas; o al
menos eso creía. El cuidante, a pesar de lo extraño de
nuestra presencia allí a tales horas de la noche y de nuestra
aun más extraña explicación, aceptó todo como muy
natural y se entró a su casita. Era obvio que los de “arriba”
lo habían preparado pues, platicando con la dueña de la
propiedad después de todo el suceso, ella comentó que no
entendía como aquel empleado de tantos años nos había
dejado entrar, ya que tenía terminantemente prohibido
dejar pasar a nadie y mucho menos cuando los dueños no
estaban.
Años antes habíamos visitado esta propiedad varias
veces. Recordaba un poco donde se encontraban los
senderos que recorrían el bosque. El problema era que, tal
como mencionara el cuidante, la maleza había crecido
tanto que los senderos habían quedado ocultos. Además, la
tierra estaba muy mojada debido a las recientes lluvias. El
barro era una greda jabonosa sumamente resbalosa.
De los seis, solo una compañera había llevado linterna
y muy pequeña; de las de “bolsillo”. Me la prestó y sin
perder más tiempo, comenzamos a subir la montaña. Eran
ya las diez y quince. La cita era a las once en punto.
Debíamos darnos prisa. Pedí a todos que cantáramos
mientras subíamos para aquietar los nervios.
El terreno de la propiedad es particularmente
accidentado. Se distinguen dos cerros; uno adelante y otro
atrás en relación a la carretera. Teníamos que llegar a la
cima del segundo cerro, ubicado atrás. Eso significaba que
debíamos subir y bajar el primer cerro, caminar el largo de
la depresión entre ambos cerros, y después escalar el
segundo, casi totalmente a oscuras y con la maleza a la
altura del pecho, en menos de cuarenta y cinco minutos.
Me puse al frente del grupo y nos ordenamos en fila,
cada cual con un brazo apoyado en el hombro de su
compañero de adelante. Ninguno traía machete o arma
alguna para protegernos contra cualquier animal que
pudiera aparecerse en el camino. La zona donde nos
hallábamos es semi-tropical, por tanto el bosque es muy
húmedo durante el verano. Cuenta además con una fauna
muy variada; conviven en él muchos animales de distintas
especies, como ser primates o monos, serpientes,
lagartijas, roedores y otros más grandes pero inofensivos
como los adorables perezosos. En pasados años había
también gatos monteses y el puma sudamericano en estas
regiones, pero debido al avance de la mancha urbana ahora
no se los encuentra sino en los parques nacionales o áreas
más alejadas de la civilización.
A falta de un machete, un palo largo sirvió para ir
limpiando la maleza y despejando telarañas en el camino.
En estos bosques suelen abundar unas arañas grandes que
se alimentan de insectos. Tejen enormes telas que se
extienden entre un árbol y otro con cientos de ellas
escondidas. Debido a esto y al hecho de tener que ir
buscando la senda con apenas la pequeña linterna y el
palo, nuestra marcha se hacía muy lenta. Primero me
adelantaba sola varios metros identificando el camino y
sacando las telarañas, para luego regresar por mis
compañeros y guiarlos por el sendero ya limpio. En más
de una oportunidad quedé enredada en las telarañas ya que
era tan débil la luz de la linterna, que no siempre podía ver
lo que tenía por delante.
Debo confesar que por dentro sentía la tensión nerviosa
y la presión, pensando que si algo le sucedía a cualquiera
de esas personas, sería mi responsabilidad. También
pensaba en las consecuencias que tendría en todos los
presentes y en los que no habían venido, si nuestros
Hermanos Superiores no hacían acto de presencia aquella
noche como “supuestamente” habían dicho. Mi mente
racional me decía: “¡Eres una irresponsable! ¡Es una
total locura lo que estás haciendo!” Sin embargo, mi
corazón insistía: “¡Vamos hacia adelante! ¡Todo está
bien!” Había una energía muy poderosa rodeándonos que
era la que me guiaba y me daba la certeza en lo que estaba
haciendo. Todos sentíamos que éramos “llevados” por esa
energía muy sutil que nos iba guiando. Más de una vez nos
caímos todos debido a la greda jabonosa quedando
embarrados hasta el cuello.
Por fin, después de cincuenta largos y angustiosos
minutos, llegamos a la cima del segundo cerro. Al llegar
pregunté qué hora era. -“Son las once en punto.”- me
respondió uno de mis amigos. Pedí que se sentaran en el
suelo para hacer la invocación. Cuando se sentaron, recién
me percaté, que detrás de ellos estaban ya presentes
nuestros amados Ángeles, los Jardineros del Espacio.
Ninguno de mis compañeros los veían porque estaban
sentados dándoles la espalda, además, la maleza estaba tan
alta que les tapaba el panorama.
Parados entre los árboles, se encontraban los cinco
Seres de Luz que habíamos conocido hasta entonces: el
Comandante Sarram, Siomar, Sarumak, Sarnak y Setek.
Normalmente solo hacían presencia dos de Ellos, pero en
esta oportunidad, al igual que en el encuentro navideño de
despedida ¡aparecieron todos!
No puedo describir con palabras el alivio y la dicha que
sentí cuando los vi. Su presencia en ese momento
representaba demasiado en nuestras vidas. Lo más
importante, confirmaba que todos los encuentros que
habíamos vivido en años anteriores con Angélica, habían
sido, en efecto, reales y no producto de nuestra
imaginación o de engaño como algunos creían. Segundo,
confirmaba también que no necesitábamos de
“intermediarios” para contactarlos ni para recibir sus
mensajes. Bastaba con que tuviéramos una aspiración
sincera y practicáramos una disciplina meditativa para
aprender a comunicarnos internamente con ellos. Tercero,
Ellos nunca se habían marchado, siempre habían estado
con nosotros tal como nos lo habían dicho en el mensaje
navideño de 1995. Cuarto, y más personal, confirmaba que
los mensajes que había estado recibiendo de Ellos durante
aquellos años, evidentemente eran reales y acertados.
Los Seres de Luz nos habían pedido que no nos
identificáramos con lo fenoménico, sino que
aprendiéramos a sentirles con el corazón. Cuatro años y
medio se habían mantenido tras el velo para dejarnos
madurar; para ayudarnos a despertar la intuición y
discernimiento. La gran tristeza, es que habiendo hecho
Ellos la invitación a todos para aquel gran reencuentro,
solo estábamos presentes dos de las más de sesenta
personas que tuvimos la gracia Divina de verlos años
atrás.
Después de recuperarme de la alegría tan inmensa de
ver a estos cinco hermosos ángeles parados entre los
árboles iluminando aquella porción de bosque, respire
profundo, y con la mayor tranquilidad que pude, les avise
a mis compañeros que los seres de luz ya estaban
presentes. Todos se pusieron un poco nerviosos, por lo que
inmediatamente les dije que se calmaran, respiraran
profundo y se pusieran en pie ya que la maleza era tan
alta, que sentados no podrían ver nada. Todos
obedecieron. Lentamente se pararon y giraron sus cuerpos,
ya que los seres de luz estaban detrás de ellos. Una vez
que todos hubimos quedado frente a Ellos, los Jardineros
comenzaron a transmitirme telepáticamente sus mensajes
de forma muy clara. Fueron treinta minutos
ininterrumpidos de mensajes para todo el grupo y también
algunos mensajes personales para algunos compañeros del
grupo original o más antiguo. Lo primero que nos dijeron
fue que durante todo el camino de ascenso habían estado
acompañándonos; nos tenían envueltos en su energía para
que no entraran dudas en nuestras mentes y lográramos
llegar. Después nos dijeron que la experiencia de la noche
anterior en la que todos nos quedamos dormidos en los
autos, fue porque nos habían inducido el sueño para
llevarnos en nuestros cuerpos de luz a Su nave y
realizarnos una preparación para el encuentro físico con
ellos al día siguiente.
Los cuerpos de estos hermosos Ángeles brillaban
intensamente en la oscuridad. Todos nos sentíamos
envueltos en su amor que es de tal intensidad, que uno se
siente como flotando y nada más importa en ese momento.
Nos saludaban haciendo movimientos suaves con sus
brazos a lo que todos respondíamos haciendo lo mismo. Al
término de los mensajes se despidieron de nosotros y nos
dijeron que debíamos marcharnos de regreso a la ciudad
ya que nos esperaban preocupados los otros compañeros.
Yo no comprendí en un principio por que estarían
esperándonos los que habían decidido no venir en este
viaje, hasta que entendí que en realidad, estaban todos
ellos ansiosos por comprobar si los Jardineros del Espacio
se presentarían después de tantos años sin estar de por
medio Angélica. Y efectivamente, como comprobáramos
al día siguiente, muchos de estos amigos que se quedaron,
estaban aquella noche esperando nuestro regreso, para
acabar de una vez con las dudas de aquellos años.
Por supuesto, ninguno de los seis presentes en aquel
fantástico encuentro queríamos movernos. Seguíamos
saludando a los Seres de Luz y enviándoles nuestro amor y
agradecimiento. Ellos pacientemente nos devolvían el
saludo y me repetían que debíamos marcharnos ya. Les
dije a mis compañeros que debíamos comenzar a bajar el
cerro. Comenzamos a descender y de cuando en cuando
mirábamos hacia donde se encontraban los amados
Jardineros del Espacio y volvíamos a despedirnos.
Después, ya no nos fue posible verlos más porque
comenzamos a bajar y nos resbalábamos una y otra vez en
el lodo, teniendo que poner mucha atención para poder
aferrarnos de alguna rama o planta para no rodar cerro-
abajo. Lo único bueno de aquello es que bajamos mucho
más rápido de lo que subimos, ya que íbamos
prácticamente deslizándonos en el jabonoso barro sobre
nuestras sentaderas. El nerviosismo se había pasado;
quedaba la felicidad; estábamos tan felices que fuimos
riéndonos todo el camino de descenso. En poco más de
media hora ya estábamos de retorno en los autos. Nuestro
aspecto externo era terrible; algunos teníamos barro hasta
en el cabello. Sin embargo nuestros rostros mostraban una
felicidad tan inmensa que seguramente iluminábamos en
la oscuridad.
Durante todo el trayecto de regreso a la ciudad fuimos
recordando los mensajes que habíamos recibido, ya que
no habíamos llevado grabadora ni libreta para apuntar. Mi
esposo y yo nos fuimos a nuestra casa que quedaba algo
alejado de donde vivían el resto de los compañeros. La
mayoría de los antiguos integrantes de la comunidad
Urbana se habían comprado casa en el mismo condominio
privado. La parejita de amigos que habían venido en el
viaje, también vivían en ese mismo condominio. Ellos
luego nos comentaron que apenas llegaron a su
condominio esa noche a la una y media de la madrugada.,
vieron salir corriendo de sus casas a varios ex-compañeros
de la comunidad que efectivamente habían estado
esperando para preguntarles que había pasado. Cuando la
parejita contó que el encuentro se había dado el día
anunciado, en el lugar y a la hora exacta en que me había
sido transmitido telepáticamente, y que además habían
hecho presencia, no uno o dos, sino cinco de los seres de
luz que conocimos años atrás, empezaron a reprocharse
mutuamente por no haber ido.
A partir de ese momento las circunstancias cambiaron
totalmente, tanto para los que habíamos estado presentes
en el encuentro como para los que no. Lo más rescatable,
creo yo, fue que muchos de los compañeros que habían
perdido toda ilusión por las pruebas vividas en años
anteriores, recuperaron su Fe y ganas de trabajar con el
mundo espiritual. Una nueva etapa de crecimiento interior
y trabajo comenzaba; sin embargo, esta etapa requeriría de
mayor compromiso, entrega y madurez. ¿Estaríamos listos
para emprenderla?
Capítulo 11
Se crea la Escuela de los Hijos del Sol

El 1 de Junio, a las tres semanas de haberse dado el


reencuentro en el campo con nuestros Hermanos
Superiores, llego de España mi gran amigo Antonio
Cerdán, para continuar apoyándonos en el trabajo de Cura
energética-espiritual.
De igual forma que sucediera con su llegada a Bolivia
en 1996, comenzaron a manifestarse sorpresas inesperadas
pero fantásticas. Evidentemente nada sucede por
casualidad. Ya se veía que aquel reencuentro con los
Jardineros del Espacio en el campo era parte del Plan
Divino en operación por la Jerarquía, para precipitar
nuevas experiencias evolutivas para todos. Y siendo
Antonio un instrumento y servidor fiel de la Jerarquía, no
solo en esta vida sino en todas sus vidas, el Mundo
Espiritual, canalizando a través de él, venía a crear un gran
proyecto nuevo con todos los que quisiéramos continuar
nuestro servicio: La Escuela de los Hijos del Sol.
En la primera noche de reunión de Antonio con el
grupo de Sanación Energética-Espiritual, los Maestros nos
anunciaron que vendrían a proponernos un nuevo trabajo
con Ellos para lo cual nos pidieron que invitáramos a
todos los que habían sido parte de los grupos de
“contacto”, así como a todos aquellos que asistían a la
Asociación Cultural creada por los extranjeros que habían
vivido en la comunidad, que sufrió aquel rompimiento de
sus dirigentes tres años atrás y como consecuencia, la
separación y salida de la mayor parte de los miembros.
Se hizo la convocatoria correspondiente y al día
siguiente se hicieron presentes más de sesenta personas en
la casa donde realizábamos el trabajo de Sanación
Espiritual, para participar del trabajo de canalización con
Antonio Cerdán. Entonces comprendí claramente por qué
los Jardineros del Espacio nos habían invitado a tener
aquel reencuentro tres semanas antes; de no haber sido así,
lo más seguro es que ninguno de los que estaban allí, fuera
de los que pertenecíamos al grupo de Sanación, habrían
ido a la invitación. Nuestros Hermanos Superiores sabían
que solo a través de esa experiencia “fenoménica” se
acabarían las dudas, y podrían reunirnos de nuevo para
que retomáramos el trabajo que nuestras almas se habían
comprometido a realizar desde antes de nacer. Para aquel
entonces, muchos compañeros habían perdido su fe, su
confianza y sus deseos de seguir trabajando por el Ideal de
Fraternidad debido a todas las experiencias dolorosas
vividas en el rompimiento de la comunidad Urbana y de la
Asociación Cultural. Era natural que se sintieran
traicionados, ya que a causa de los intereses personales de
unos cuantos dirigentes y la inmadurez en muchos otros,
se había destruido, no solo el proyecto comunitario y la
escuela, sino más doloroso aun, las ilusiones de un
hermoso grupo de servidores nobles y de gran corazón que
habían dejado detrás familia, país, trabajo, empresa, etc.
para dedicarse de lleno a la creación de este gran proyecto
comunitario y de servicio a la humanidad.
Durante los siguientes seis días de trabajo de
canalización o comunicación con el Mundo Espiritual a
través de Antonio, los Maestros Ascendidos, Ángeles y
Arcángeles, vinieron a fortalecer nuestra fe, a limpiar
nuestros corazones, y a darnos la oportunidad de trabajar
con Ellos en la creación de una nueva escuela de
sabiduría: La Escuela de Los Hijos del Sol. Esta nueva
escuela, por orden de los Maestros Espirituales, se
fusionaría con el grupo de Sanación Espiritual,
conformando así un proyecto más completo de enseñanza
y servicio a la humanidad.
Todos los mensajes y enseñanzas recibidas en esos seis
días de canalizaciones a través de Antonio Cerdán fueron
grabados y transcritos. Se hizo un libro de trabajo con
todos los ejercicios, lecciones, trabajos y meditaciones que
nos dejaron los Maestros y Arcángeles para realizar en la
nueva escuela. En el presente libro, serán transcritos solo
algunos de estos mensajes; aquellos que tienen relación al
objeto del mismo. Los transcribo tal como nos fueron
dados, para que el lector pueda sentir la energía, amor y
sabiduría impresa en ellos, ya que considero además,
tienen la misma validez y vigencia hoy que cuando fueron
transmitidos.

MENSAJE 1:
COMANDANTE ESTELAR SARRAM
Jardinero del Espacio 2/6/2000

“Unidos Seres del Universo para servir a los seres


humanos por amor; para que comprendan lo que es el
amor verdadero. Si no, ¿qué sentido tendría que seres
vengan de tan lejos del Universo si no fuera para decirles
que sí es posible transformarse en un Ángel?, ¿que sí es
posible vivir el AMOR?
Nosotros NO seleccionamos a nadie; los seres humanos
se seleccionan a sí mismos. Nosotros los observamos para
ayudarlos y comprenderlos; no para juzgarlos. Cuando
los seres humanos comenten errores y no hacen lo que
deberían, nosotros normalmente se los toleramos aun
sabiendo y entendiendo que esos errores pueden causar
daño como ya sucedió en el pasado. Esperamos que
comprendan también que aquellos que por su trabajo
demuestren lealtad y sinceridad, se harán merecedores de
volver a encontrarse con nosotros. ¿No es así hermana
Margarita?
Ya me conocen. Soy el Comandante Sarram. En esta
oportunidad he querido venir yo para comunicarme, pero
hubiera sido igual que venga otro, ya que nosotros somos
todos Uno. He venido a felicitarlos.
En estos próximos días les daremos nuestro plan de
trabajo, porque las cosas no van a ser como antes
hermanos. Aquellos que quieran entrar en contacto con
nosotros, de lo cual tú serás la encargada Margarita,
tendrán que participar plenamente de nuestros Ideales, de
nuestras aspiraciones. Tendrán que aceptar un trabajo
serio de transformación para vuestro planeta; para
comenzar a vivir en el AMOR. Porque si no, ¿qué sentido
tendría nuestra presencia entre la humanidad?, ¿acaso
solo satisfacer vuestras miradas y curiosidad para que
digan: “mira, son de luz, sus corazones desprenden
energía y su cabeza es de tal o cual forma; me gustaría
que me llevaran en sus naves?”
Hermanos, todo eso es posible pero estamos ahora aquí
para que entiendan que ustedes tienen que construir aquí
en la Tierra un mundo de Ángeles, un mundo de belleza.
Comprendemos sus dificultades pero deben entender
que trabajar con la Jerarquía es un COMPROMISO.
Hasta ahora no habíamos usado esa palabra porque no
era el momento. Ahora que estamos en el año 2000 llegó
el momento del COMPROMISO. Sus vidas están sujetas
de un hilo muy fino. Ese “hilo” representa vuestras
decisiones. La mayor de ellas es si QUEREIS FORMAR
PARTE DE LA NUEVA CIVILIZACION O QUEREIS
SEGUIR EN VUESTRO EGOISMO.
Nosotros os vamos a ayudar en todo lo que necesitéis
para crear una NUEVA CIVILIZACION. Aquellos que
aspiren a ser parte de esa nueva civilización, y aspiren a
realizar un trabajo de transformación interior y servicio
en conjunto con nosotros, con esos nos encontraremos.
Cuando no tienen consciencia de la Jerarquía, entonces
“aparecemos”. Cuando ya tomaron consciencia,
“desaparecemos” para que reflexionen por qué ya no
estamos. Ahora hemos vuelto porque ya ha habido un
periodo de reflexión y limpieza; de colocar las cosas en su
lugar. Algunos aun están con mucho dolor en sus
corazones; venimos a decirles que nosotros hemos estado
SIEMPRE con ustedes. Cuidaremos siempre de su planeta
y de su humanidad, porque para eso estamos aquí, para
ayudar a la evolución de su planeta. No solo los asistimos
a ustedes, sino que estamos con muchos otros grupos en
otras partes del planeta. A muchos se les han dado
experiencias para que “despierten”; para que tomen
consciencia de que existimos. Pero esa fase ya terminó.
Para mantener un contacto permanente con nosotros
deberán asumir un compromiso de trabajo. Ustedes antes
de nacer se comprometieron a formar una nueva
civilización en este país, Bolivia, donde el Logos o Cristo
Planetario ha decidido que sea uno de los países en el que
menos alteraciones y sufrimiento haya. Formaran núcleos
comunitarios donde se viva la vida de acuerdo a las leyes
de una nueva dimensión. Bolivia es un país destinado a
traer muchas oportunidades. Muchas personas vendrán
de todas partes del planeta a instalarse aquí en un futuro
cercano.
Es el momento que tomen consciencia de las tareas que
no asumieron antes. Mañana continuaremos para
preparar el trabajo de la “Escuela de los Hijos del Sol”.
Estamos con ustedes siempre. Hasta pronto.”
Comandante Sarram

MENSAJE 2:
JARDINEROS DEL ESPACIO SARUMAK Y SIOMAR
3/6/2000
“Buenos días a todos. Nosotros, y hablo en nombre de
todos en la gran nave “Arcorius” que está siempre
posicionada arriba cuidándoles, estamos muy contentos
de volver nuevamente a comunicarnos con ustedes.
Queremos que comprendan que estamos iniciando una
nueva fase diferente, pero a la vez continuación para
aquellos que de corazón aspiran a una transformación
interior. Les hemos querido mostrar lo que somos para
que nos imiten, para que tomen como meta el buscar ser
como seres de luz, seres de amor, ser ángeles- que así es
como ustedes llaman a los seres de luz, a los mensajeros,
¿no es así? Y para transformarse en ángeles mensajeros
de la luz y del amor, es necesario que realicen no
solamente un trabajo de transformación interior, sino
también un trabajo de servicio y de entrega a los demás
con ese mismo amor, esa misma entrega y esa misma paz.
Esa es la primera meta que deben conseguir con mucha
humildad, sin deseos de protagonismos ni de
manipulación. Que todo lo que han aprendido en el
pasado les sirva como lección para no volver a caer en
los mismos errores del pasado. No permitan que nadie
venga a decirles que ellos son los dueños de la
comunicación con los seres de las estrellas; nadie es
dueño. No permitan que nadie interfiera en vuestro
trabajo y en vuestro camino. Hemos abierto nuevamente
las puertas para que continúe nuevamente el proceso.
Para poder continuar con todo este proceso, nosotros
vamos a seleccionar a un grupo de personas que se van a
encargar de juntarse en un momento dado para recibir
telepáticamente comunicaciones de nosotros, y a través de
ellos daremos informaciones para que cuando vengan al
grupo las lean para todos. Llamaremos a este pequeño
grupo, “Grupo de Comunicación con las Estrellas”.
Margarita, vas a ser tú la responsable. Entonces ese
grupo será un grupo pequeñito solamente para recibir
comunicaciones y escribir para luego venir aquí y darlas
al grupo. ¿Me comprenden? (Sí.) Ese grupo estará
formado por las personas que tuvieron el encuentro la
última vez. A través de la comunicación les diremos a
ustedes si alguno más tendrá que formar parte de ese
grupo. Desde ahora se juntarán una vez a la semana
durante una media hora, harán una pequeña meditación y
en esa pequeña meditación nosotros determinaremos
posibles encuentros, qué personas podrán formar parte
del grupo de Comunicación y que comunicados queremos
dar al grupo. ¿Comprenden? Cuando nosotros sintamos
que hay una persona que debe formar parte de ese grupo
de comunicación, nosotros lo llamaremos. Le diremos a la
hermana: “Dile a esa persona que puede formar parte.”
Queremos que sean muy humildes. Todos van a formar
parte de este grupo en su momento y todos serán invitados
a los encuentros, cada uno en un momento diferente.

Los parámetros para los encuentros serán los


siguientes:
*Nos encontraremos con aquellas personas que tengan un
interés verdadero en su transformación; en trabajar en la
práctica para vivir los valores universales.
*Queremos personas que hagan un trabajo de constante
participación en los trabajos y servicio que les hemos
dado.
*Queremos personas que han comprendido nuestro
mensaje, lo han tomado en serio, se han responsabilizado
y lo quieren vivir en su vida.
*Nos encontraremos con aquellos que quieren trabajar
por la transformación de este planeta y vuestra
civilización.

Nosotros nos disponemos a ayudarles porque ese era el


motivo de encontrarnos; asumir juntos una
responsabilidad. Entonces todos aquellos que nosotros
sintamos que por su trabajo merecen estar en contacto
con nosotros, o que precisemos darle alguna
comunicación, misión o tarea en concreto, nosotros lo
haremos a través de esos comunicados con la hermana.
Habrá personas que vendrán de otros países también
enviadas por nosotros. Y esas personas también vendrán
porque se lo merecen por un trabajo y un esfuerzo
realizado, ¿me comprenden? Aquellos que están haciendo
un trabajo en otros diferentes grupos y por esfuerzo,
dedicación, transformación interior, se lo merezcan,
nosotros comunicaremos que venga. Tú Margarita,
recibirás ese comunicado y nosotros te lo confirmaremos
en el grupo y veremos cuando es posible que se dé ese
encuentro. Deben comprender que nuestro contacto será
porque hay un trabajo conjunto que realizar, un
compromiso conjunto. Cuando consideremos que tenemos
que dar un mensaje personal y directo a cada uno, tú
hermanita tendrás que hacer de comunicante para que
entiendan lo que les queremos decir. Y a partir de allí
nosotros te iremos dando informaciones y comunicaciones
de todo aquello que consideremos que el grupo precisa
conocer o saber, o incluso comunicaciones para que tú
mandes a España, a Brasil, ¿comprendes hermana? (Sí.)
Va a ser una red de comunicación y también les va a
ayudar a comprobar muchos de los mensajes. Siempre
que digamos una cosa en vuestros mensajes que no esté
claro, mandan el e-mail para España a Antonio para que
allí se nos pregunte también. ¿Comprenden? (Sí.) Y
viceversa. También vendrán otros canales del Brasil para
comenzar a crear esta red de comunicación. En cada país
es diferente.
Vamos a diferenciar entre las personas con las que nos
comunicamos, los diferentes tipos de formas de
comunicarse. Vamos a definir los diferentes tipos de
receptores: Hay unos que vamos a llamar “radio”, otros
“radares” y otros “canales ó portales”. ¿Qué diferencia
hay entre un radar y un radio? Ambos captan ondas pero
la radio es más pequeña que el radar. La radio tiene
además un poder de recepción más pequeño. Entonces, la
persona “radio” capta y dice: “Yo he captado esto”. En
cambio el radar tiene la capacidad de tener una
comunicación más fluida y de captar mucho más; capta
mensajes de lugares mucho más lejanos y de diferentes
dimensiones y planos. Y el canal es aquel ser que a través
de un tubo de energía que se conecta a su mente y su
aura, se crea un portal a través del cual pasamos
nosotros u otros seres y nos comunicamos a través de su
mente y campos unificados. Aquí con el hermano Antonio,
entonces, hemos creado un portal utilizando su mente y su
aura. Igual hacemos nosotros cuando nos presentamos
físicamente; lo hacemos a través de una esfera de luz- un
portal inter-dimensional de comunicación entre diferentes
planos materiales. En cambio, este portal que hemos
creado ahora con el hermano Antonio es un portal de
comunicación entre diferentes planos espirituales, no
materiales.
¿Ustedes quieren saber quién soy? Voy a decirles.
Somos “dos” juntos, hermanos. Tienen que aprender que
cuando hay un portal, las mentes se unen como si fueran
un rayo de luz y podemos comunicarnos varios a la vez.
Es como la radio, tiene una onda y se decodifica. Pues
aquí es como si dos mentes estuvieran ajustadas y el
cerebro como un gran radar está decodificando pero
además hay un portal. Tenemos aquí en el grupo algunas
personas que van a ser preparadas poco a poco para ser
radares; lo de los canales lo dejamos para más adelante.
De los que están trabajando en el grupo de sanación
muchos son canales inductivos. ¿Saben lo que eso
significa? El canal inductivo es aquel que, a través de un
tubo que se le conecta, recibe las ondas intuitivas para
hacer el trabajo. Ustedes los seres humanos que ya están
trabajando en la sanación, que son seres responsables y
cumplen con su trabajo y no se faltan, ya les hemos
transformado en canales inductivos. O sea que se les
proyecta un tubo de luz y a través de su mente se conectan
nuestras ondas para que ustedes intuyan y sepan lo que
les pasa a las personas que están enfermas y así
orientarlas y ayudarlas. Pero son ustedes los que hablan,
no es como ahora con el hermano que hay un portal y el
hermano Antonio está un poco como a un lado
escuchando todo pero él no puede interferir porque está el
portal. ¿Me comprenden? Con lo cual confíen. Todos los
que estuvieron en el encuentro son radares. Por ahora
sólo van a comenzar ustedes en el grupo de
“comunicación” y después cuando nosotros consideremos
que otros están listos, les vamos a decir que se incorporen
a vuestro grupo. ¿De acuerdo?
Queremos que sean humildes y sean capaces de
entender que cada uno está haciendo un buen trabajo, un
bello trabajo que no es más ni menos que lo que está
haciendo ningún otro y que lo importante es que cada uno
cumpla de corazón el trabajo de servir a otros. Deberán
juntarse y ser un buen radar, ser un radar lo más
fidedigno posible; no interferir con tu mundo interior, con
tus pensamientos, con tus deseos, etc. Porque el hecho de
ser un buen radar es por logros y merecimientos en
vuestro camino de desarrollo espiritual. Y también si hay
personas que después de ser parte de ese grupo, no
consiguen hacer bien el trabajo, o sea, empiezan a crear
confusiones grandes, también se les dirá que durante un
tiempo dejen de ser radar y descansen. Y después
volverán cuando lo veamos conveniente. ¿Me
comprenden? Porque también hay veces que ustedes en
vuestra vida, por vuestra mente, por vuestro propio
mundo interior no son capaces de estar en silencio con su
mente tranquila. Si hay épocas que alguna persona del
grupo de radares sentís que precisa de un mes, tres meses
de silencio y no participar, también nosotros diremos:
“Este chico necesita un mes de silencio y trabajo interior
porque su radar no está funcionando como debería y
precisa ordenar su mente y pensamientos y tener más paz
interior para poder retomar nuevamente el trabajo.”
Todos en su momento tendrán una experiencia (contacto
con ellos), sin embargo, no exijan la experiencia; no sean
soberbios. La experiencia es un compromiso para
continuar el ideal de ser todos seres de luz y sabiduría; no
es la meta. La meta es “vivir y participar de la nueva
civilización”. La meta es “ser seres universales”. Y es por
eso por lo que estamos aquí, para que vean que es posible
y que siempre les ayudaremos. Nosotros
independientemente de sus temperamentos y sus errores
siempre estamos con ustedes. Hemos venido a la Tierra
desde muy lejos para ayudar a la humanidad en sus
transformaciones. De hecho hacemos un trabajo muy
intenso en los otros planos durante la noche en vuestras
mentes. Esperamos que otros grupos en este país poco a
poco se interesen por nuestro trabajo ya que está abierto
a otros grupos. Y cuando haya otros grupos fuera de este
lugar que quieran también comenzar con este trabajo,
sólo tienen que preguntarnos a nosotros. No hace falta
que le pregunten al hermano Antonio sino a nosotros. Si
nosotros consideramos que es bueno, se iniciará. ¿Cómo?
Se les dará la misma metodología de trabajo que la
“Escuela de los Hijos del Sol”. Y a partir tuya Margarita,
marcaremos las directrices del trabajo. Si les decimos que
muchas noches están con nosotros, nos recuerdan ¿no es
así? Pues quiero que tengan conciencia que muchas
noches nos encontramos y nos seguiremos encontrando.
Limpien sus corazones, limpien sus mentes y lleven el
mensaje a las personas que todavía están o han estado
vinculadas con nosotros. Díganles que los seres de las
estrellas, los seres de las Pléyades, siempre estamos con
ellos; ningún canal es imprescindible y lo hemos dicho
siempre.
No queremos recordar cosas del pasado que ya están
olvidadas pero sí les decimos que no todo lo que fue dicho
en nuestro nombre salió de nuestra boca. Entonces, por
eso queremos que también cualquier cosa que no esté
clara, ahora van a tener puntos de referencia donde
intercambiar información y aclarar todo aquello que no
esté claro. Ya no habrá una persona que tenga en sus
manos la exclusividad. Ese grupo de comunicación será
un “equipo”, no será una persona. Hoy, si tiene que estar
esta hermana al frente es porque ella demostró
responsabilidad, fidelidad, integridad y luchó por un ideal
verdadero y por eso fue preparada para ello. Todos irán
siendo preparados. Que cada uno de corazón cumpla con
sus mejores capacidades de servicio a los otros y dé lo
mejor que pueda dar. Y con esa humildad de querer
aprender y cumplir cada uno con su trabajo recibirán
mucho más de lo que puedan imaginar. Si acaso vuestras
mentes comienzan ya a vislumbrar lo que pueden esperar
de nosotros, les decimos, no han captado ni un 1%. Estos
próximos 50 años serán años de maravillosas
experiencias. Pero eso sí, será para aquellos que quieran
ser Hijos del Sol, Hijos de la Luz, Seres Universales.
Nos hemos estado comunicando Sarumak y Siomar.
Hasta otro día.

MENSAJE 3:
HERMANO JUAN
2/6/2000
“Ser Universal, la luz llega profundamente a los
espacios internos de vuestras células, de vuestros átomos,
de los planetas y las estrellas, de las galaxias y los
universos. Y en la luz, todos los seres, todas las
conciencias y todos los cuerpos vivientes, vibran y forman
parte de una gran orquesta. Las notas musicales del
universo se manifiestan como melodías. Esas melodías
son matemáticas perfectas; las matemáticas que
delimitan, estructuran y ordenan el universo. En esta
geometría perfecta se manifiestan la omnisciencia del
Creador. Y en cada punto de esa Sabiduría está la Chispa
Divina, el Yo Soy de cada ser humano. Cuando el ser
humano se sumerge en la vida, descubre que todos son
células; miles de organismos y cuerpos vivientes todos
sintonizados dentro de un gran mar de vida, de amor en la
naturaleza. Ese mar de vida es inundado y creado a
través de la conciencia Logóica del Cristo Planetario; es
la energía que surge del corazón del planeta. Todas las
células, todos los seres, todas las conciencias
individualizadas humanas o angelicales que existen y
residen en esta esfera de luz que es vuestro planeta, viven
dentro de la luz del mar viviente de vida de la Tierra. Un
mar de luz perfecta que interconecta todos los planetas y
estrellas, y a través de ese mar de luz se manifiesta la
omnisciencia del Creador, del Infinito. Un mar de vida
inunda constantemente la Tierra, todos sus seres y
células. Es el mar de la vida del Logos. Y todos los seres,
todos los ángeles y todos los planetas de este sistema
solar, viven y existen dentro de este gran mar de luz solar,
de rayos y colores, de llamas y vibraciones tan puras y
perfectas. Y constantemente, cuando los seres humanos
son capaces de llegar a ellas, de conectarse con ellas y
sentirlas, les recuerdan que son soles, estrellas, que son
células del universo, que son células de la Tierra, que son
células de la luz. Y en ese momento cuando los seres
comprenden que todos estamos dentro de este mar infinito
de luz, de vida y de células, se dan cuenta que quieren ser
universales. Y saben que solamente cuando la luz, el amor
y la vida en su máxima expresión, en su máxima fuerza
como rayos espirituales, como llamas de alquimia, como
actos de amor y entrega pueden hacer que ellos lleguen a
ser también estrellas. En ese momento descubren el
misterio de las grandes escuelas de todos los tiempos. Ese
misterio que decía: “Conócete a ti mismo y al conocerte a
ti mismo conocerás a los demás; y al conocer a los demás
conocerás las infinitas formas con las que Dios te habla y
te guía.” Si Dios está presente como luz, como amor y
como sabiduría en cada célula, en cada ser, en cada
planeta, en cada estrella, tú eres también una estrella, un
planeta, eres el Sol y eres el Universo. En ese momento te
das cuenta que Dios en verdad te hizo a Su imagen y
semejanza. Colocó en tu corazón los más grandes tesoros,
las más bellas armonías, la sabiduría más inmensa y
muchas cosas más que todavía no imaginas con tu mente
pequeña. Sin embargo, Él sí mira a través de tus ojos,
siente a través de tu corazón y crea a través de tus manos
y tú todavía no te das cuenta que Él camina contigo en
cada una de tus células, en cada uno de tus pensamientos
y en cada uno de tus sentimientos que vibran en la
sintonía perfecta del amor universal.
Cuando el ser humano se descubre a sí mismo en su
dimensión solar, se da cuenta que es un ser espiritual y
que su destino es ser inmortal, y que su patria es la
eternidad, y que la Tierra es una inmensa nave viajera en
este inmenso Universo de dimensiones, planetas, estrellas,
donde todo aquello que puedas imaginar ya existe; donde
todo aquello que puedas desear ya se te está preparando
para que lo vivas. Sin embargo todo se te quiere dar de
una forma perfecta, en su máxima belleza, pureza,
vibración y esencia. Y es por eso que el universo te dice: -
Búscate a ti mismo. Encuentra tu Yo Soy y encontrarás a
Dios en cada ser humano; encontrarás la sabiduría del
universo; sabrás que en ese Yo Soy está la fuente, está
Dios, está todo lo que más anhelas.-
Habiendo conseguido tu paz y el amor universal que
está en tu corazón, habiéndote conectado a la luz eterna
que te une a los hologramas y a los archivos akáshicos
del universo, ya está todo en ti, ya eres tú la fuente, ya
eres un maestro. Sin embargo, al llegar hasta allí todavía
te queda un largo camino. La humildad tiene que surgir y
el orgullo tiene que desaparecer. El egoísmo tiene que
transformarse en servicio y la conciencia limitada tiene
que ampliarse en conciencia universal. Allí está el
camino.
Cuando tú mismo te sintonices con los ideales de la
belleza perfecta, de la pureza perfecta y del amor
perfecto, entonces entiendes que ese amor no son normas
sino es la vivencia plena del amor universal. Entonces
eres capaz de compartir, de acariciar, de sentir, de mirar
a los ojos sabiendo que cada vez que miras a los ojos de
otro ser humano miras a Dios, sientes el amor universal
de Dios, compartes el amor de Dios. ¿Acaso tú eres capaz
hoy de ser consiente cuando crean en ti? Sin embargo
humildemente podrás aceptar la forma en que tú estás
utilizando la energía de Dios colocada en tu corazón, en
tu mente, en tus células, en tus chakras y en la Tierra
porque tú eres Hijo del Sol. Y es por eso que Él que ya es
universal te ha convidado a la gran fiesta de conquistar tu
inmortalidad, de alcanzar la luz de todos los puntos de tu
cuerpo, y de aprender a vivir la universalidad del amor
con todos los seres, en todas las humanidades, en todas
las dimensiones, con todas las civilizaciones, con todas
las razas, con todos los pueblos en todo el universo. Allí
es tu destino, esa es tu gran meta. El día en que tu
corazón y en todo tu ser vibre el amor, ese día serás un
mensajero, serás un ángel y comprenderás finalmente que
todo el esfuerzo, trabajo y perseverancia que dedicaste
valió la pena. Porque en ese momento los tesoros más
grandes de la vida y del universo estarán a tu alcance
para utilizarlos por amor al amor, en la felicidad de la
paz, en la belleza de crear, y en la comunión de sentirse y
compartir en presencia el amor con todos los seres como
un inmenso ser. Les traemos otro texto para que sientan,
comprendan y vislumbren una nueva dimensión, más
amplia, más grandiosa. Hasta otro día.
Hermano Juan

MENSAJE 4:
ARCÁNGEL MIGUEL
3/6/2000
“El universo observa y al observar se sumerge
profundamente en los corazones y entra
profundamente en las mentes. Y en ese instante
somos en vosotros uno solo. Cuando los seres
humanos abren sus mentes a la luz, los rayos del sol
llegan a ellas y en ese instante somos “uno” con
vosotros. Nuestros caminos son los caminos
marcados por las grandes inteligencias siderales.
Nuestras metas son la perfección, y en este
momento evolutivo buscamos ayudar a la
humanidad a entender la gran transformación. La
victoria ya es nuestra; la civilización ya está
llegando; la nueva Jerusalén ya está instalándose
en sus corazones; los misterios de la alquimia van a
ser develados; los secretos de los inmortales ya van
a ser abiertos; las puertas del mundo espiritual y
las escaleras ya fueron colocadas; la energía del
Logos en su poder y magnificencia ya está
irradiando y los chakras están manifestando una
energía sin igual.
Ustedes aquí sienten la irradiación del gran chakra de
Samaipata y es esa vibración la que está inundando
todo a vuestro alrededor. Y ustedes se preguntan:
-¿cómo es posible que con tanta energía las
personas todavía sigan con sus imperfecciones, su
egoísmo, su corrupción interior?- No olviden que
todavía cada uno con sus actos elige su camino. No
se preocupen de lo que los otros hacen o dejen de
hacer; preocúpense de lo que cada uno debe de
hacer; de crear y de construir, con aquellos que
son verdaderos. Evidentemente muchos se
marcharán porque su egoísmo todavía es muy fuerte
y muchos también quedarán. Preocúpense de
encontrar a aquellos que son verdaderos. No se
preocupen tanto de las estructuras y formas de la
Tierra; ellas caerán por sí mismas en su propia
corrupción. Preocúpense de ser honestos, justos y
amorosos con los corazones puros de aquellos que
se encuentren.
Aprendan a crear ese corazón, esa fraternidad que les
permita ser miembros de la nueva civilización. Si
así lo hacen la verán con vuestros ojos nacer; verán
los inicios de una civilización que será construida
por ya cientos y cientos de jóvenes que han nacido y
están esperando su despertar. Ustedes son los
pioneros de una transformación en un momento
difícil, pero la transformación es imparable porque
las Jerarquías aquí estamos ya; la victoria ya es.
Sin embargo en este tiempo de depuración y
selección, grandes transformaciones tendrán que
darse. La verdad a partir de ahora comenzará a
verse con toda claridad y las nuevas generaciones
que comienzan a llegar ya no van a querer la
corrupción, la iniquidad, la manipulación y la
explotación de la vida de la naturaleza y de la
Tierra.
Si consiguen tener éxito con vuestras misiones, podrán
conseguir vuestra libertad para viajar por el
universo. Si todavía no cumplen con todo aquello
que les da vuestra purificación pues verán ustedes
las vidas que necesiten. Es vuestra libertad y este
momento en que viven se les ofrece una gran
oportunidad; ¡aprovéchenla!
Nosotros siempre estaremos y les amaremos. Abriremos
los caminos, prepararemos vuestras mentes, pero no
olviden nunca que todo aquello que poseen se les ha
dado como un don; no les pertenece. Y todo aquello
que tienen es para que cumplan su ideal. Y si el
mundo espiritual se preocupó de multiplicar todo
para todos, es porque quizás las misiones de aquel
que más tiene son más grandes. Quizás la misión de
aquel que más tiene es más grande de preparar a la
nueva civilización.
Pero no olviden, limpien vuestros corazones. Todo lo
que han vivido han sido lecciones, nada más. Lo
que aprendieron de las lecciones no queremos
suceda más. Y con mucha tolerancia comiencen a
sentir el ideal que ya está en vuestras mentes; que
fue colocado antes de nacer y que ahora tiene que
iluminar como farol de luz a las nuevas
generaciones y a aquellos que ya su Ser espiritual
decidió que es el momento del despertar espiritual.
Arcángel Miguel para servirles.
¡Hasta siempre!
El mensaje a continuación es uno de los más extensos e
interesantes recibidos en aquellos días, ya que en
él están sintetizadas todas las transformaciones
que nuestro planeta comenzó a vivir a partir del
año 2000 y vivirá hasta el 2050. En él, el Maestro
Ercekel nos enseña lo que es ser un verdadero
Hijo del Sol. Explica también lo que son las
dimensiones espirituales del Sol; nuestro origen y
nuestro destino como seres Universales. Estas
valiosísimas informaciones, estoy segura
ayudaran al lector a comprender el por qué de su
existencia en este planeta y a sentir en su corazón
una profunda resonancia interior.

MENSAJE 5:
ERCEKEL – SER PROVENIENTE DE LA
CONSTELACION DE CAN MAYOR

“EL SOL, NUESTRA MORADA CRISTICA”


“Saludo a vuestra presencia interior. A mí me
corresponde venir a explicarles uno de los primeros temas
que queremos que comprendan e integren en vuestros
corazones como uno de los temas de La Escuela de los
Hijos del Sol.
Para nosotros los seres del universo es muy importante
que los seres humanos comiencen a vislumbrar la esencia
que les une; la esencia del universo y de la vida. Esa
esencia del universo la van a poder comprender
solamente si son capaces de calmarse y entrar
profundamente en vuestro mundo interior; si son capaces
de buscar los minutos diarios para poder sumergirse
dentro de las energías, de las luces que existen en
vuestros cuerpos que son un templo.
Para poder ayudar a que todos los seres humanos creen
la misma conciencia espiritual, nosotros hemos elegido
rescatar una realidad espiritual olvidada, y es la realidad
del “Sol”. Cuando ustedes miran el sol, no están mirando
solamente un cuerpo físico, material, incandescente. No
es materia solamente. Cuando ustedes miran al Sol, están
mirando el corazón que alimenta y sostiene todos los
planetas y vida de vuestro sistema solar. El sol alberga en
su interior los mundos Divinos. Es un concepto que hasta
ahora los seres humanos no pueden captar. Cuando han
querido vislumbrar dónde está lo más perfecto, dónde
está la presencia más perfecta de Dios, cada uno se ha
hecho una imagen mental diferente de lo que creía que
era Dios, de lo que era el mundo espiritual. Sin embargo,
lo más perfecto y lo más cerca, lo más divino que existe
cerca de ustedes se encuentra en dimensiones espirituales
del Sol. Ese Sol es un gran corazón. Al igual que vuestro
corazón pulsa constantemente la vida y energía vital para
que funcionen perfectamente vuestro hígado, vuestros
pulmones, vuestro cerebro, sistema nervioso, columna,
todos los órganos de vuestro cuerpo, el sol con su luz y su
fuerza a través de su propia circulación energética
interior está sosteniendo y alimentando todos los planetas
que existen en este sistema. Todos los planetoides, todas
las lunas, todas las células, todos los seres vivientes,
todas las civilizaciones, todos los grupos de seres que
sean o no originarios de este sistema que en este momento
están viviendo aquí en vuestro sistema solar. La verdad es
que vuestro sistema solar tiene muchas dimensiones, tiene
diferente planos de la manifestación de la materia y de la
vida y tiene diferentes dimensiones espirituales o
diferentes dimensiones de manifestación y de desarrollo
espiritual de los seres.
Distintas culturas como los Egipcios, los Mayas, los
Incas, los Chinos, los Lamas, los Japoneses, los
Templarios, los Celtas y otras tantas civilizaciones y
grupos espirituales, escuelas espirituales del pasado,
sabían que la imagen más grandiosa que sintetizaba la
compresión que el ser humano podría tener de Dios en
este momento de su evolución es la del Sol. En otras fases
de su evolución, cuando sean Ángeles o Arcángeles, su
comprensión podrá elevarse de una forma más amplia.
Pero en este momento de su evolución humana, la imagen
síntesis, unión y esencia para entender a Dios en vuestras
vidas es la imagen del Sol.
Hay que liberarse de esa imagen antropomorfa de Dios
como un ser humano juzgando a vivos y muertos. No hay
nada de eso; hay leyes divinas que ejecutan, a través de
las leyes “vibratorias”, o leyes de “causa y efecto”, lo
que cada uno crea con sus pensamientos y sentimiento y
cada uno recibe justamente aquello que él crea por la ley
vibratoria del Karma. Entonces, tienen que sacar de sus
mentes esa idea del Dios que juzga y castiga con dolor a
los seres humanos. Dios ha creado un mundo de leyes
perfectas y divinas.
Dios creó una esfera de vida inmensa y grandiosa que
es vuestro sistema solar. Dentro de esa esfera de vida
creo el gran núcleo o corazón de los mundos divinos que
es el Sol y cada planeta como otra esfera de luz, donde los
seres humanos a través de sus reencarnaciones,
gradualmente aprenden a transformarse en soles. Es
decir, a despertar y hacer que su Esencia Divina, su Yo
Soy, florezca como la fuente de vida que ilumine a todos
los seres de su alrededor. Es el camino para
transformarse en soles, en llamas; es el camino que
conduce a la maestría de transformarse en un gran
Maestro Ascendido o en un gran sacerdote al servicio de
las Jerarquías Divinas de vuestro Universo.
Con esto queremos que comprendan también que
cuando ustedes se llamen “Hijos del Sol” como lo
hicieron los Incas y otras culturas del planeta, están
repitiendo y rescatando una de las imágenes sagradas
más bellas y más hermosas que la humanidad poseyó y
que ahora debe ser rescatada. Puesto que si ustedes
existen y viven es porque son alimentados por este Sol
Divino, por este organismo que es esa esfera de vida,
vuestro Sistema Solar. Si vosotros existís y vivís es porque
a través de este otro organismo, que es la esfera viviente
de la Tierra, con ese otro sol interno que es el Logos o
Cristo Planetario “Sanat Kumara”, os alimentáis de las
energías espirituales del Sol y de las energías vivientes
del planeta.
Vuestro Sistema Solar no existe aislado. Esta esfera
solar es una célula solar dentro del universo de vuestra
galaxia Vía Láctea. Ella a su vez, es otra esfera dentro del
universo donde se encuentra el sol central del cual
surgieron todas las cosas. Y como punto de partida, esta
imagen del sol nos conecta con el alfa y omega, con el
principio y el fin, con el origen de todas las cosas.
Cuando un ser humano acepta que la máxima meta de su
vida es realizar su camino espiritual, realizar en su vida
el amor universal de su esencia Crística, de su Yo Soy, en
ese momento a elegido conscientemente transformarse en
un sol y poco a poco va a ir buscando a través de sus
actos de amor y servicio, iluminar cada una de sus
células, iluminar cada punto de su mente y despertar la
conciencia espiritual en cada una de sus experiencias. De
esta forma él va a transformarse en una llama cuando
todo se ilumine como un sol. Entonces su presencia
Divina le hará un aura tan grande en todo su corazón y
en todo su cuerpo y su mente que entonces se podrá decir
que ese ser es un “SOL”.
Todo esto que les explicamos, es lo mismo que se les
dijo en el pasado a los santos, a los profetas, a los
mensajeros, a los hierofantes y a todos esos grandes seres
que en el camino del desarrollo espiritual alcanzaron las
cuotas máximas de amor, de entrega, de servicio y de
comprensión. Pero evidentemente ustedes son conscientes
de que el momento que vive la tierra es el inicio de este
camino, es el momento del despertar de la conciencia
espiritual que existe en vuestros corazones. Es el momento
de la aceptación de si realmente lo más importante en
vuestras vidas es vivir una vida espiritual y aquí están
viviendo un momento fundamental en vuestras
evoluciones sucesivas, en vuestra propia evolución
personal, en la propia evolución de vuestro planeta.
Lo que decidas hacer en esta vida servirá como
plataforma para otras vidas o simplemente servirá como
causas sin resolver retributivas que tendrán que
solucionar en otra vida. Pero claro está que vuestro
planeta tierra está pasando a un nivel de evolución
diferente; está dando un salto dimensional, un salto
evolutivo, un salto cuántico muy grande y es por eso que
se necesita que los seres humanos tomen conciencia de lo
que realmente van a vivir en los próximos años: Las
transformaciones que van a darse gradualmente y cómo
se va a dar y porqué se va a dar, y qué es lo que las
Jerarquías Espirituales están pidiendo y solicitando a los
seres para que acompañen y quieran realmente ser y
pertenecer a esta nueva civilización.

“LAS FAMILIAS DEL UNIVERSO”


Entonces, vamos a entender que la Tierra llegó al final
de un ciclo de evolución donde muchos seres humanos
que existen en el planeta han llegado de las estrellas de
diferentes partes del universo. Unos llegaron aquí para
probarse y experimentar; otros para rectificar errores de
otras vidas o errores que cometieron en sus planetas
respectivos; otros vinieron para modificar actitudes de
egoísmo, de soberbia, de orgullo, de ambición, etc. u otro
tipo de actitudes desequilibradas que generaron en su
mundo interior. Podemos decir que en este momento en la
Tierra, de aproximadamente 6.000 millones que existen,
solamente 1.000 millones son seres originarios de vuestro
planeta Tierra y 5.000 millones son seres originarios de
otros planetas del universo. Es por eso que podemos decir
que todos ustedes son seres “extraterrestres” que han
olvidado su origen, que han olvidado su misión, y que han
olvidado el motivo por el cual vinieron a reencarnar a
este planeta. En este proceso de olvido están perdidos,
pudiendo reencontrar cada uno su propio camino;
pudiendo descubrir realmente la misión que cada uno
asumió y queriendo reencontrarse cara a cara con sus
orígenes.
De esta forma, de esos 5.000 millones que existen en la
Tierra y que han venido de otras partes del Universo,
podemos agruparlos en “Familias espirituales”. Vamos a
definir 11 familias espirituales de seres del universo y
una familia original de vuestro planeta.
Y de esos 11 grupos de seres del universo en este
planeta podemos dividirlas y nombrarlas según el origen
del cual vienen:
Hay una familia espiritual de Orión, una de Sirius, otra
de Marte, otra de Traya de Maldek (un planeta que existía
entre Marte y Júpiter se destruyó), otra familia de seres
de un satélite de Saturno, hay otra familia espiritual de
Alfa-Centauro, hay una familia de seres Pleyadianos, otra
de la Galaxia de Andrómeda, otra de un satélite de
vuestro sistema solar que se encuentra entre Neptuno y
Plutón llamado Siros, hay otra familia procedente de la
constelación de Can Mayor, y por último hay un grupo de
seres de diferentes partes del universo pero de otras
galaxias de las que mencionamos hasta ahora.
Todos estos seres llegaron aquí porque de alguna forma
en sus lugares respectivos fueron orientados de la
retribución Kármica, de la experiencia que tenían que
vivir y eligieron como planeta de retribución o
aprendizaje al planeta Tierra. Hay otros planetas como la
Tierra. Piensen que el planeta Tierra es un planeta de
regeneración y que lo que sucede aquí no sucede en la
mayoría de los planetas. Hay en el universo
aproximadamente un 15% de planetas de regeneración,
70% de planetas de “Fraternidad”, un 14% de planetas
“Cristificados” y hay un 1% de planetas “Divinizados”,
es decir, planetas estrellas que sus civilizaciones son
“Arcangélicas”.
De alguna forma, con este panorama podemos llegar a
entender la grandiosidad que les envuelve. La cantidad de
niveles evolutivos, de seres, de psicologías, de razas, de
culturas diferentes que llegaron a este planeta para juntos
trabajar. Llegaron juntos a este planeta por diferentes
motivos. Unos vinieron porque se habían transformado en
seres excesivamente mentales, intelectuales y tenían que
despertar su amor, su corazón. Otros porque interfirieron
en la propia evolución de su planeta generando causas de
destrucción, de explotación, de manipulación. Otros
llegaron porque se quedaron retrasados de una evolución
normal de su civilización y precisaban de un tiempo
mayor para madurar más como seres espirituales. Otros
llegaron porque la soberbia les nubló sus mentes y el
egoísmo nubló sus corazones y se estancaron también en
su evolución. Hubo otro grupo que llegó por “amor” a
petición de los grandes Maestros de aquella época que
vivían en los continentes Lemur, en el Gran Templo del
Sol de Lemuria. Ese gran templo que después fue
trasladado al interior del Lago Titicaca y que desde allí
sigue irradiando su luz para todas partes de la Tierra
especialmente para este continente. Esos grandes
directores de la humanidad, esos grandes Manús, que son
recordados en todas las culturas de la Tierra como los
“Hijos del Sol, los Quetzalcóatl, los Viracocha, los
Manús, el Meru”, en fin, a estos seres los llamamos los
guardianes de vuestra raza y ellos, que han velado
durante mucho tiempo por la evolución de vuestro
planeta, ahora en la actualidad, ya sin sus cuerpos físicos
se constituyen en la Jerarquía Espiritual viviente que
dirige los designios de vuestro planeta. Ellos son los seres
de mayor evolución; son las mentes más divinas y más
puras que bajo las directrices del Logos Sanat Kumara
coordinan y guían los caminos de este cambio evolutivo
de vuestro planeta.

“EL SALTO EVOLUTIVO”


Este salto evolutivo en vuestro planeta se está dando a
través de 7 líneas de transformaciones diferente; 7 líneas
que se han intensificado a partir del año 2000. Desde el
año 2000 se ha entrado en una multiplicación por 10 en
sus potenciales y voltajes vibratorios y van a afectar de
manera más intensa a la humanidad y a la Tierra en 3
etapas. Esas 3 etapas las vamos a definir como:

 Primera fase: La etapa del despertar de la


“Conciencia Planetaria”, del 2000 hasta el año
2017.
 Segunda fase: Etapa de la “Fraternidad
Planetaria”, del 2017 al 2025.
 Tercera fase: la gran fase de la “Unidad
Planetaria”, de la transformación de vuestro
planeta en una única nación, un único pueblo
unido a través de los verdaderos lazos de amor,
del 2025 al 2050.

Estas divisiones que les hemos dado, son divisiones


hechas sobre la base de lo que estamos previendo de las
posibilidades reales que se darán en los cambios
sucesivos de los próximos años y cómo la humanidad irá
librando sus obstáculos, barreras y divisiones y
comenzará a unirse.
Todo esto se dará, pues así el mundo espiritual lo
decretó. Lo cual significa que a partir de este año 2000 no
puede reencarnar en la Tierra cualquier ser espiritual.
Todos los seres que desencarnan, cuando vuelven al
mundo espiritual, según su vibración y su evolución, se
determina si aun les es posible reencarnar en la Tierra o
ya no les es posible por su vibración. De ser el último
caso, irán a reencarnar a otros planetas. Entonces, todos
aquellos seres que no tienen el mínimo de vibración o
evolución necesario para poder participar de la próxima
civilización, ya no pueden venir a reencarnar a vuestro
planeta. Hasta el último año de este siglo todos podían
volver sin ninguna objeción, pero ahora ya no. Ya hay
una barrera energética – un límite que marca una
división o separación donde la propia vibración y el amor
que laten en los corazones de los seres humanos
determinan si podrán o no permanecer en este planeta y
en la nueva civilización, ó tendrán que volver a un planeta
de prueba y rectificación como ha sido hasta ahora la
Tierra en otros lugares del universo.

La Tierra ahora está sufriendo una transformación que


está regida por grandes parámetros. El primero es un
parámetro galáctico, lo cual significa que hay unas
grandes bandas de vibración galáctica de transmutación,
de mutación biológica, genética y planetaria. Las bandas
de transmutación galáctica o radiaciones de
transmutación del centro de vuestra Galaxia, están
actuando básicamente en 3 zonas específicas de vuestros
cuerpos:
1) EN VUESTRAS MENTES:
En vuestros cuerpos están actuando directamente sobre
vuestras mentes estimulando el desarrollo de la
inteligencia espiritual o la intuición. Está elevando la
vibración de vuestras frecuencias mentales lo cual está
estimulando el desarrollo de la inteligencia espiritual o la
intuición. Está elevando la vibración de vuestras
frecuencias mentales lo cual está estimulando un
despertar interior de vuestra Esencia Divina. O sea, estas
ondas penetran a vuestra mente haciéndola vibrar y tocar
vuestra Chispa Divina. Al tocar vuestra Chispa Divina
hay una necesidad de comprensión y búsqueda espiritual
grandísima en toda la Tierra y ahora va a crecer mucho
más.
2) EN VUESTRO HOLOGRAMA:
Por otro lado están tocando vuestro holograma que es el
arquetipo perfecto de vuestra evolución en vuestro cuerpo
de luz, en vuestra alma. Están activando los códigos del
salto evolutivo de humano a “supra-humano”, ó de ser
humano “Universal”. Los seres humanos están
comenzando a recibir en los sueños e intuiciones muchas
ideaciones que están dentro de sus cuerpos, y debido a la
activación de estos padrones dormidos van a modificar
gradualmente vuestra forma de vivir, de relacionaros, el
tipo de trabajo, el tipo de pareja, el tipo de alimentación,
etc. O sea que hay una serie de estímulos interiores para
perfeccionar y purificar más y universalizar más vuestros
modelos de vida y convivencia.
3) SOBRE VUESTRAS LINEAS GENETICAS:
Y en el tercer punto ellos están actuando sobre las líneas
genéticas, las espirales físicas-genéticas y están activando
en vuestras espirales los códigos que están generando las
modificaciones biológicas de vuestros cuerpos que van
dirigidas a un mayor despertar de vuestra sensibilidad y
percepción de las energías. Se está realizando una
modificación craneana que va a modificar y acrecentar
las áreas cerebrales de vuestras capacidades
paranormales. A la vez, se están modificando los modelos
biológicos de vuestros órganos, sobre todo de un órgano
muy importante que aún es desconocido para vuestra
civilización: el “páncreas”. El “páncreas” emite muchas
sustancias que su ciencia aún desconoce. Hay una de esas
sustancias que a partir de ahora, va a actuar modificando
vuestros deseos fisiológicos y vuestras necesidades
fisiológicas; estas van a depurarse mucho más. Los seres
humanos tendrán la tendencia natural a buscar y desear
fisiológicamente sensaciones más suaves, más bellas, más
armoniosas, más sutiles, y sustancias alimenticias más
puras, más limpias más naturales. Entonces va a ver un
salto evolutivo en vuestra parte orgánica-biológica en
estas áreas.

En el planeta tierra, estas radiaciones recibidas desde el


centro de la Galaxia, están produciendo y van a producir
muchas más transformaciones. Ahora sólo vamos a
enumerar 8 como las más importantes:
1) MULTIPLICACION DEL POTENCIAL DE LOS
CENTROS TELURICOS O CHAKRAS
PLANETARIOS
Una de ellas es que se está activando a través del centro
del planeta donde está el “santuario” o gran corazón del
planeta, la irradiación de los puntos electroradiantes de
las llamas de los chakras del planeta. O sea, en el
planeta existen lugares en la corteza que son centros
energéticos-telúricos, y estos centros que trabajaban con
un potencial proporcional de 10, ahora se multiplicará a
100, y en su entorno van a permitir la instalación de
grupos de personas que puedan también alimentarse de
energía espiritual, vital y telúrica que irradia vuestro
planeta. A partir de ahora va a ser mucho más necesario
para vuestros cuerpos mutantes el buscar energías más
puras. Por lo tanto, van a necesitar o van a querer estar
conectados a estos lugares energéticos o “chakras
planetarios”, puesto que de esa forma sus cuerpos de luz
se activan y se iluminan mucho más aceleradamente.
2) CAMBIOS GENETICOS EN TODAS LAS ESPECIES
Por otro lado existe una activación de los modelos
biológicos de vuestros reinos de la naturaleza; plantas y
animales. En un tiempo aproximado de modificación de
unos 25 años, se darán cuenta que las especies de
animales que existen en la Tierra en la actualidad van a
cambiar y van a surgir otras nuevas. Se calcula que
surgirán alrededor de unas 1.200 especies de animales
con cuerpos más perfectos, más depurados, con
vibraciones más elevadas. Serán animales con los que
podrán conversar telepáticamente porque estarán en un
proceso mucho más adelantado de su individualización.
3) CAMBIOS GEOMAGNETICOS-GEOFISICOS
También estas energías están tocando muy profundamente
las áreas geomagnéticas y geofísicas de vuestras capas
tectónicas, lo cual significa que la balanza y el equilibrio
tectónico ya se están ajustando y ese equilibrio se va a
establecer aproximadamente durante los próximos 50
años. No habrá esos cataclismos y cosas drásticas que
fueron profetizas. No van a darse no porque no deban de
darse, sino porque el mundo espiritual en su misericordia
y sabiendo que todo eso podría destruir a los propios
seres humanos, va a hacer los ajustes gradualmente y
progresivamente. Seguirán habiendo circunstancias
catastróficas en la misma proporción en que ha habido
hasta ahora y todas serán controladas por el mundo
espiritual.
4) CAMBIOS ENERGETICOS EN EL SER HUMANO
Estas radiaciones están activando una vibración
energética y acelerando la pulsación de todos vuestros
chakras. Lo cual significa que los seres humanos van a
precisar tener un mayor dominio de sí mismos porque si
no ellos mismos se harán más daño con la utilización
inconsciente de sus propias energías y de allí la necesidad
cada vez mayor de poder enseñar y educar a la
humanidad. Es ayudando a los seres que kármicamente se
lo merecen, a depurar y desintegrar los obstáculos y los
bloqueos en sus cuerpos energéticos. Es así que muchas
personas que de una noche para otra se dan cuenta que
algo ha cambiado dentro de ellas; que una
transformación se está produciendo y no saben por qué, y
es que algo está cambiando en su interior, debido a que
las Jerarquías decidieron y decretaron la transformación
y nacimiento de la Nueva Civilización.
5) CAMBIOS EN EL SISTEMA ECONOMICO MUNDIAL
Por otro lado están los cambios que sufrirá el sistema
económico mundial que hasta ahora ha seguido sus leyes.
El mundo espiritual dejó a los seres humanos que
hicieran lo que quisieran con su libre albedrío, y ¿qué
han hecho los seres humanos? Sí, consiguieron avances
tecnológicos, pero su egoísmo y su soberbia continúan.
Construyeron grandes monopolios que lo que buscan es
controlar las mentes humanas, las economías de los
países y el mundo espiritual a dicho ahora “basta”. Y
claro, todos los sistemas económicos mundiales,
monopolios y multinacionales tienen sus propios planes
para la Tierra. Pero el mundo espiritual tiene los suyos y
va a comenzar a interferir directamente sobre muchos
procesos económicos mundiales de forma tal que van a
observar en los próximos años, año tras año,
circunstancias económicas que están fuera de la lógica
económica mundial. Y esas circunstancias económicas
generarán muchas situaciones imprevistas en todos los
ámbitos de vuestra vida, y esas situaciones van a impulsar
a los seres humanos a aprender a sentir la necesidad de
compartir; de establecer lazos comunitarios y fraternales
entre todos los pueblos de la Tierra.
6) UNIDAD ESPIRITUAL; UNA SOLA FILOSOFIA
Por otro lado, las Jerarquías espirituales también están
actuando directamente sobre las decisiones. El fin de este
siglo determinó decisiones importantes, entre ellas que el
mundo espiritual ya no va a interferir ni a sustentar con
su luz y su energía como hasta ahora a las religiones
institucionalizadas. No va ser de un día para otro, pero en
este período de 50 años ésta desintegración casi total,
será definida y el mundo espiritual de la Tierra verá
resurgir de las escuelas espirituales, una filosofía mucho
más profunda y mucho más avanzada que será una
síntesis de todas las religiones de la Tierra. El camino de
la “unidad espiritual” a través de la conciencia interior
es un camino que ya se está abriendo.
7) NUEVAS TECNOLOGIAS ECOLOGICAS
Otra línea de actuación del mundo espiritual es a través
de la preparación de nuevas tecnologías ecológicas,
energéticas, y se están dando ya muchos experimentos en
la Tierra. Se están promoviendo muchas investigaciones
para que la humanidad comience a crear una forma de
vida en equilibrio con la naturaleza y una tecnología en
equilibrio con la naturaleza.
8) PORTALES INTERDIMENSIONALES DE AYUDA
DIRECTA DURANTE LAS TRANSFORMACIONES
Y por último, otra de las líneas de actuación de las
Jerarquías es a través de los grupos directos de ayuda y
asistencia a las personas de la Tierra, de los cuales
ustedes son uno de ellos y hay muchos otros en el planeta.
La ayuda directa significa que a través de estos grupos,
crearemos portales interdimensionales y tubos directos de
luz que ayudan a equilibrar a las personas, a aliviar sus
dolores a ayudarles en sus procesos de curación según su
merecimiento y su karma. También para ir realizando los
cambios en su código genético y ayudarles en su
despertar espiritual a todos aquellos que sientan deseos
de avanzar y formar parte de esta civilización sin ningún
apego, sin ningún egoísmo, sin ninguna soberbia, sino
como miembros y servidores de la Gran Fraternidad de
Seres del Universo.
En fin, hay muchas más cosas que se están haciendo
pero esto es para que comprendan cómo el mundo
espiritual está actuando muy intensamente en estos
momentos en su humanidad y planeta. Tanto, que de un
año para el otro, sentirán y vivirán los cambios.
“PORTALES GALÁCTICOS DE ARTURUS Y ANTARES”
También tenemos otro tipo de energías que están
llegando procedentes de 2 grandes portales galácticos de
vuestra galaxia:
Uno es la zona conocida como “Arturus” y otra la zona
conocida como “Antares”. Desde estos cuadrantes
galácticos están llegando miles y miles de ángeles,
arcángeles, miles y miles de seres muy evolucionados
para ayudar en el despertar de los seres humanos y de la
humanidad. Y es por eso que les decimos que es
imparable la transformación que se va a dar en los
próximos 50 años. Estos ángeles y arcángeles están
creando o abriendo en vuestro planeta, los portales de
comunicación de vuestro planeta con el universo.
Debido a que vuestro planeta Tierra era un planeta de
regeneración, tenía un doble cinturón electromagnético,
que como una prisión, impedía a los espíritus salir de la
periferia atmosférica de vuestro planeta si no era a través
de los canales directos de las Jerarquías. Se están
comenzando a abrir y a controlar portales
interdimensionales muy poderosos. Y es por eso que a
través de esos portales que ya están abiertos y otros que
se están abriendo, en los próximos años va a poder darse
una mayor comunicación con vuestro planeta a niveles
físico con otras civilizaciones del universo y a nivel
espiritual con otros planos divinos de vuestra galaxia.
Los seres de “Antares” son los que están encargados
del trabajo de selección de la nueva civilización y
preparación de los nuevos y próximos núcleos de
convivencia fraternal. Los seres procedentes de
“Arturus” son los encargados de realizar gradualmente
la depuración y limpieza de las áreas astrales y el
traslado a otros planetas de los seres de mentes
perturbadas, mentes luciféricas; de los seres de la
izquierda que todavía están interfiriendo en el desarrollo
de la humanidad.
En estos 50 años verán una gran transformación y
nuestra presencia aquí es para invitarles a ser también
promotores de este ideal, promotores de la creación de un
espacio de escuela para la universalidad, para la
fraternidad, para el trabajo de desarrollo e integración de
todas las ciencias, para la preparación como un proceso
educativo, social y cultural a la conciencia planetaria
fraternal, y para comenzar a preparar y relacionar los
conocimientos espirituales de todas las escuelas, desde la
conciencia de que existe una Jerarquía de seres puros en
el Universo que son los que cuidan, no sólo de la
evolución de vuestro planeta, sino de la evolución de
todos los planetas de vuestro sistema solar y de la
Galaxia.
Entonces, la “Escuela de los Hijos del Sol” queremos
que sea un lugar dinámico, vivo, de alegría, de arte, de
música, de encuentro, de convivencia, de creación, de
investigación, de integración de todas las informaciones,
que como punto de referencia pueden encontrar su
relación y comprensión en todas las filosofías espirituales
de la Tierra. Siempre bajo ese concepto de que todo es luz
y estamos unidos en el amor como una humanidad de
seres espirituales de seres universales.
Somos miembros de los mundos espirituales y de la
Gran Fraternidad de Ángeles y seres puros de nuestro
universo. Hasta aquí mi presentación de los motivos y
directrices del porqué del trabajo para la NUEVA
ESCUELA DE UNIVERSALISMO Y FRATERNIDAD
“HIJOS DEL SOL”.
Yo Soy ERCEKEL de la constelación de CAN MAYOR
y yo les voy a acompañar en vuestra escuela siempre que
se junten. Hasta pronto.”

A partir de esta experiencia de privilegios sin igual, en la


que estuvimos ante la presencia de muchos Maestros
Espirituales, Ángeles y Arcángeles durante días, y quienes
en su infinito amor nos dejaron todas las informaciones
necesarias para estudiarlas, practicarlas y enseñarlas en
esta nueva escuela universalista de sabiduría Los Hijos del
Sol, comenzamos el trabajo en conjunto con Ellos para
cumplir con nuestro compromiso de ayuda en la creación
de la NUEVA CIVILIZACION ASCENDIDA para la
Tierra.
Como dijera en la introducción de este libro, no pretendo
convencer a nadie de nada; cada uno debe sentir con su
corazón y tomar aquello que le sirva. Debo decir, sin
embargo, que cuando los Maestros, Ángeles o Arcángeles
se manifiestan, aunque no densifiquen sus cuerpos para
que los podamos ver “físicamente” como hacen los
Jardineros de las Pléyades, también es posible sentirles, así
como verles con el tercer ojo o la visión interna. Cuando
ellos se manifiestan, casi siempre piden a varios hermanos
que han desarrollado la clarividencia, que los describamos
para que entre todos veamos que realmente Ellos están
allí. Evidentemente yo solo puedo hablar de mi propia
experiencia. Es a través de ella que puedo constatar que
todos estos Seres de Luz realmente existen; son tan reales
o más, que lo que percibimos con nuestros ojos físicos. He
tenido la gracia Divina y gran privilegio de ver frente a mí,
no solo a los Ingenieros Biólogos Cósmicos como
describo a través de estas páginas, sino también al
Arcángel Miguel, Uriel y Rafael, a los Maestros
Ascendidos como Saint Germain, El Morya, Serapis Bey,
Hilarión, Kuthumi, Lanto, Lady Nada, Confucio y otros
más, muchas veces a través de estos veinticinco años. Hay
cientos de miles de personas hoy en día que pueden
percibir otras realidades dimensionales y saben que lo que
describo no es producto de mi imaginación ni de la
imaginación colectiva de un grupo de personas. En todo
caso, cada uno en su libre albedrio deberá sentir en su
corazón y decidir, no si creer o no en lo que describo, sino
si desea abrir su corazón para él o ella misma ver con sus
propios ojos internos, pues solo así podremos madurar
como espíritus para dejar de ser “ciegos” siguiendo a otros
“ciegos”. El mundo Espiritual quiere que TODOS nos
liberemos de la ignorancia y el dolor y seamos capaces de
ser CONSCIENTES y AUTONOMOS permitiendo que sea
DIOS o el YO SUPERIOR en cada uno El que guie de
ahora en adelante nuestra evolución.
Capítulo 12
Aprendiendo a ser un verdadero Hijo del Sol

En los siguientes dos años, 2001-2002, el grupo


coordinador de la Escuela de los Hijos del Sol vivimos los
retos más duros de nuestras vidas. Los Maestros
Espirituales sabían que aun nos faltaba madurar mucho;
las actitudes que habían sido el motivo de la destrucción
de los grupos anteriores, lamentablemente aun se veían
manifestadas en las personalidades de muchos. Parecía
como si los procesos ya experimentados, a pesar del gran
dolor que nos produjeron, no hubieran sido aun suficientes
para que nuestros “personalismos” fueran puestos a un
lado, permitiendo que la humildad y el discernimiento
tomaran las riendas de nuestras actitudes. En cambio, la
soberbia, el orgullo, el deseo de protagonismo, las
envidias, las pasiones y los celos seguían dominando la
personalidad, creando cada vez mas roces y desacuerdos.
Estaba claro que aun debíamos de vivir muchas pruebas
más, antes de poder demostrar nuestra capacidad para
llevar al frente la misión.
El grupo coordinador de la Escuela de los Hijos del Sol
lo conformábamos seis personas que habíamos vivido en
la Comunidad Urbana y otros seis que habían participado
de la Asociación. La Jerarquía Divina, al sabernos aun
inmaduros espiritualmente para afrontar lo que vendría en
el futuro, nos ofreció en aquellos meses las oportunidades
para ir rompiendo con todas nuestras estructuras de la
“vieja energía” liberándonos de viejos patrones como ser
miedos, dependencias, apegos, traumas, preconceptos, etc.
y aprender a amarnos en una forma más universal. Solo así
podríamos lograr vivir en un futuro dentro de una
verdadera comunidad Fraternal.
Sin embargo, el reto resultó ser demasiado duro para
todos y lamentablemente, el grupo sufrió la inevitable
división. Del grupo de doce coordinadores se marcharon
todos excepto mi persona. La vivencia de estos procesos
tan dolorosos vividos aquellos meses no es tema de este
libro ni será de ningún otro, ya que ninguno tenemos
derecho de juzgar los actos de nadie. Cada uno, en su libre
albedrio, tomó sus decisiones y éstas serán siempre
respetadas.
Hoy por hoy, asumir nuestra responsabilidad como Hijos
Divinos, Hijos del Sol, es evidentemente una tarea muy
dura. Principalmente porque al estar preparándonos para
crear una nueva Civilización Ascendida, esto implica un
arduo y serio trabajo: romper con todas las viejas
estructuras o patrones sociales que no son parte de la
energía de cuarta dimensión. Eso nos lleva muchas veces a
ser mal vistos, rechazados o vituperados por la mayoría
que se resiste a dejar “tierras conocidas” por el miedo al
qué dirán o a no ser aceptados más por su grupo social. El
miedo a quedarnos “solos” es muy grande, a pesar de ser,
como todo miedo, totalmente ilusorio.
Muchos compañeros, casi todos los que estuvieron
presentes durante estos días de comunicación directa con
la Jerarquía, se marcharon del grupo en los siguientes
meses de esos primeros dos años, confundidos muchos por
los que decidieron marcharse del equipo coordinador. Sin
embargo, un grupo de más de veinte personas aferradas a
nuestra fe y convicción, decidimos continuar nuestra labor
y cumplir con el compromiso que habíamos asumido con
la Jerarquía.
Recuerdo que una semana después de haberse producido
el rompimiento de los coordinadores, me encontraba yo
sentada en el salón de meditación esperando ver si llegaba
alguien a la meditación programada para ese día. Coloqué
veintidós sillas sin saber por qué. Luego me senté sola a
meditar y pensé: “¿Para qué habré colocado tantas sillas
si seguramente vendrán pocos?...” a lo que
inmediatamente escuche una voz en mi mente que me
decía con total claridad: “Hermana, no te preocupes que,
por cada uno de los que se han marchado vendrán
muchos más pero puros de corazón”. A los minutos de
este mensaje comenzaron a llegar personas hasta llenarse
justo las 22 sillas, ¡ni una mas ni una menos!
Curiosamente la mitad de aquellas personas eran gente
nueva. Cuando les pregunté cómo habían llegado o quien
las había invitado, me dieron diferentes respuestas aunque
yo sabía en mi corazón que habían sido llevadas por el
mundo Espiritual. Casi todas aquellas personas están aun
en el grupo de servidores hoy en día. Tal como me dijeran
los Maestros, muchas más personas puras de corazón y
con verdaderos deseos de servir, fueron llegando a través
de los meses y años, engordando las filas de los
servidores, de los Hijos del Sol, y ocupando los puestos de
aquellos que se marcharon. Ya lo habían dicho los Seres
de Luz: “Nadie es indispensable. El que no cumpla con su
misión, será reemplazado por los que vienen detrás. ¡El
Plan Divino para la Tierra será cumplido!”
Al siguiente mes de la división del grupo, los Maestros y
hermanos Superiores a través de Antonio como canal,
vinieron a hacer presencia y darnos todo su apoyo al grupo
de personas que permanecimos firmes en nuestros
“puestos”. Nos envolvieron en su Amor y sabiduría y nos
dejaron hermosos mensajes de reflexión para seguir
adelante con nuestra labor. Hay uno particularmente
especial que transcribo a continuación. En él, el Maestro
Soriam, Guardián del templo de la Iluminación del lago
Titicaca, nos habla sobre la madurez necesaria que se
requiere para convertirnos en “verdaderos Hijos del Sol o
Hijos Divinos”. Asimismo nos da las pautas sobre las
actitudes que debemos manifestar cada uno en nuestras
vidas para convertirnos en herederos de la Nueva Tierra
Ascendida y ser merecedores para poder ser invitados a
los Retiros Internos de la Hermandad Blanca.

MENSAJE 6: MAESTRO SORIAM


“Guardián del Templo de la Iluminación en el Retiro
Interno del Lago Titicaca, a los Hijos del Sol”
Canal: Antonio Cerdán Caparros – 2003
“Me llamo Soriam, guardián del Templo de la
Iluminación de Mu en el lago Titicaca. Desde remotos
milenios, los sacerdotes del Templo del Sol, guardamos
los secretos de las humanidades y las civilizaciones
pasadas que dieron origen a los Mayas, Incas, los
Tupinambas y muchas otras familias solares de América,
Europa, Asia y África.
Desde siempre, el acceso a los Santuarios de los
Maestros iluminados de la Lemuria, que en sus naves
llegaron de los confines del Universo procedentes de las
Pléyades, Orión, Sirius, Andrómeda, Constelación del
Cisne, Venus, Júpiter, Saturno, etc. y nos dejaron sus
tesoros de alquimia, ciencia y tecnología, nos ha
permitido preservar estos valles sagrados de la
conciencia vulgar y dogmática de vuestra civilización
actual y de la avariciosa búsqueda del mito “El Dorado”,
donde miles de personas buscan, en su avaricia, los
tesoros Solares, para convertirlos en vulgar dinero.
El encuentro con las Jerarquías de los Monasterios de
los Siete Rayos, que son conocidos como los Ancianos de
los Retiros, solo es posible si en vuestros corazones
primero se da el encuentro con vuestra Esencia Solar y
os reconocéis como Hijos del Sol. Esto es un proceso de
madurez donde cada aspirante se coloca al servicio de la
Jerarquía, para servir a la humanidad según el plan
Divino diseñado por Sanat Kumara (El Cristo
Planetario).
No os engañéis. No basta con buenas intenciones y con
decir que “si”. Es un ejemplo de vida, que os conduce a
transformaros en verdaderos mensajeros de los Ángeles
Solares. Trabajar por la construcción de la nueva
civilización futura desarrollando los nuevos valores, y los
nuevos modelos de vida más sintonizados con los logros
de todas las culturas solares; es la preparación para
poder ser presentado como candidato para permanecer
un día o días en nuestros templos interiores.
No podemos abrir nuestros retiros mientras no se
transformen en seres puros; mientras, en humildad, no
aprendan a obedecer el propósito Divino para la Tierra, y
mientras en su interior no exista la madurez que les
permita, desde la inocencia de vuestras almas,
comprender las formas de vida que nosotros todavía
mantenemos en hábitos y costumbres, ya que vivimos
como se vivía en la época Atlante.
Muchos se llaman “Hijos del Sol”, chamanes,
curanderos, amautas, danzantes del sol, etc., pero todos
los verdaderos “Hijos del Sol” lo demuestran en su forma
de vivir. Y yo te pregunto:
 ¿Vives para ti solo, o vives pensando en los
demás?
 ¿Vives para conseguir los logros espirituales o
solo para conseguir logros materiales?
 ¿Vives para conseguir tu amor personal, o vives
para conquistar el amor universal?
 ¿Vives para afirmarte como un pseudo-maestro, o
vives para dejar que el Cristo Planetario, el “sol”
de la Tierra, que se presenta con muchos nombres,
se integre en ti para tu desaparecer y ser un “sol”
para la humanidad?
 ¿Estarías listo para dejarlo todo y viajar a otro
país de la Tierra, como un mensajero de la Gran
Hermandad Solar de los Ángeles y Maestros?
Piensa, ¿cuántas cosas de lo que significa tu vida
consumista actual echarías en falta cuando no la
tuvieras?
 ¿Estás preparado para reconocer y aceptar a
cada persona como tu meta, tu amor, tu hijo, tu
padre, tu madre, tu hermano, o bien, tu mente está
llena de preconceptos y creencias que oscurecen
tu visión interior de lo que eres como una
conciencia YO SOY, un Hijo Divino que quiere
actuar al servicio de los Sacerdotes Solares de
América?
Es muy fácil decirse “Hijo del Sol”, en Maya,
Quechua, en Aymara, etc., pero un “Hijo del Sol”
verdadero debe demostrarlo con el corazón y con su
ejemplo. Aprendan a ver en el ejemplo de aquellos que se
llaman “Hijos del Sol”, quienes son verdaderos y quiénes
no. Muchos viven en la ilusión de que han conseguido un
gran adelanto en el Sacerdocio Solar, pero su corazón
está lleno de avaricia, celos, envidias, deseo de
protagonismo, soberbia. Sean consientes. Sabemos que
nadie es perfecto, pero vean si en el corazón de las
personas hay pureza y sinceridad en sus palabras.
• Primero: tienen que aprender a discernir entre lo
falso y lo verdadero, entre la apariencia y la
esencia, a discernir quienes hablan de corazón y
con sinceridad y quiénes no.
• Segundo: tienen que verse cara a cara en el espejo
de la vida, para descubrir los defectos y actitudes
erradas que ocultan o enmascaran su lado oscuro;
ese lado que tienen que transformar en luz.
• Tercero: tienen que estar dispuestos a iniciar una
nueva forma de vida renunciando a las creencias,
costumbres, apegos, y conocimientos que les
ocultan la verdadera ciencia sagrada del Sol; la
Verdad de los misterios de su vida.
Si eres valeroso y estas dispuesto a sumergirte en tu
mundo interior para encontrarte cara a cara contigo
mismo, entonces sabrás en ese momento que estamos a tu
lado; siempre hemos estado y no has sabido sentirnos.
Nosotros te hemos traído a este encuentro para que
comiences a ser verdadero y asumas tu vida como un
verdadero servidor de la Jerarquía. Un ser que ha
comprendido que lo más importante es servir por amor
sin nada esperar, y ponerse a disposición de la Jerarquía
espiritual asumiendo sus compromisos que libremente
asumió antes de nacer, para integrarse a la Corona de
Luz Solar que forman todos los seres, que como “Hijos
del Sol” verdaderos, ya están integrados en la
Consciencia solar de la Tierra, en la Consciencia solar
del Señor Sol. ¿Qué eres tú, sino un punto del sol en el
corazón del Cristo Planetario Sanat Kumara?
Mira con qué gran belleza viven las personas sencillas
de estas tierras Andinas. Mira cómo viven en humildad,
en simplicidad, en comunidad, en contacto con la
naturaleza, en unión a sus antepasados los Apus y los
Achachilas. Todos los campesinos de estas tierras todavía
guardan muchos de los verdaderos valores que fueran
enseñados en el Templo del Sol de Mu (Continente de la
Lemuria).
No te pedimos que vivas en la pobreza. Mas te
preguntamos: ¿Acaso la vida que llevas te ha dado paz y
felicidad? ¿esa paz que te hace sentir en UNIDAD y
COMUNION con todo lo que te rodea y con el Universo?
Solo ayudando y amando a los demás ascenderás y
entraras en la gran corriente del Rayo Dorado. Y si
entras en el Gran Rayo de los Mundos Divinos del Sol,
desaparecerás para ser una Comunidad de Seres Puros
actuando como una Conciencia, como una Gran Mente
Solar en unión con Sanat Kumara, quien se presenta
como “Kinich Ahau”, como “Lord Divino”, como la
“Virgen”, como “Imperio Juramidan”, como el “Señor
Cristo Planetario”. Pues el Rayo Dorado en cada ser es
el mismo, y es a la vez la Conciencia Divina Solar del
Planeta: el Gran Iniciador Supremo de Ángeles y seres
humanos.
La conexión con los Rayos Dorados de los Santuarios
Etéricos te permitirá iluminar tu conciencia para
comprender la verdad de tu existencia y de todo lo que
debes cambiar.
La conexión con las energías del Disco Solar, te
permitirá entrar en tu pasado, presente y futuro
descubriendo el Plan Divino que Dios ha diseñado para
ti.
El hecho de conectarte con la vibración comunitaria de
los Valles de los Inmortales, los Maestros del Lago
Titicaca, te ayudara a avanzar hacia la creación de una
Nueva Tierra, donde reine la paz, la comunidad, la
simplicidad, el equilibrio, el dialogo, la conciencia de la
unidad, de fraternidad, y la pureza donde todos los seres
nos reconocemos maestros y aprendices los unos de los
otros.
Esto es el Corazón de Diamante que primero tienes
que crear en tu interior para ser aceptado como
“aspirante” y entrar con tus propios pies en la Orden de
la Iluminación del Señor MERU: el Manu de las Razas
Solares de la Tierra.

Ser un Hijo del Sol verdadero significa:


• Aprovechar cada experiencia para verte cara a
cara en el espejo de la vida y conocerte.
• Mantener el auto-control tolerando los
temperamentos ajenos y abriéndote a comprender
a los demás.
• Aprender a relacionarte con simplicidad y
humildad, aceptando en cada persona al maestro
que te muestra lo que tienes que cambiar.
• Saber guardar silencio para poder sentir las
vibraciones y abrir tu percepción para ver a los
Maestros y Sacerdotes de los Templos Etéricos
que te hablan en el silencio de tu corazón y de tu
mente.
• Aceptar las pruebas y dificultades, todo lo que
viene a tu vida de manera imprevista, con calma
y paciencia, sin perder la sintonía con las
energías del Mundo Espiritual.
• Limpiar tu corazón y tu mente de toda energía
desequilibrada para descubrir tu misión: el
propósito de tu vida aquí en la Tierra.
• Aprender a sintonizarte con las energías de luz de
cada centro energético del planeta para
despertar en ti esas mismas energías que
impulsan tu vida.

Muchos son los llamados y pocos los que “se eligen a sí


mismos” y deciden, como la meta más importante de su
vida, disolver su personalidad para ser un HIJO DEL
SOL verdadero, un punto co-creador dentro de la
Conciencia Solar de Sanat Kumara: EL GRAN
INICIADOR DEL SOL.
Maestro Soriam

A través de los años, la Escuela de los Hijos del Sol ha


seguido creciendo ofreciendo sus servicios de Sanación
Espiritual de forma gratuita, así como también la difusión
de las enseñanzas de los Maestros de la Hermandad
Blanca Universal. La asistencia de la Jerarquía ha sido y
seguirá siendo una constante en nuestras vidas.
Hoy por hoy, además de seguir en contacto con los
Jardineros del Espacio Pleyadianos, también estamos
recibiendo la asistencia y comunicaciones de seres de toda
la Confederación Intergaláctica, como ser de Aldebarán
(Constelación de Tauro), Alfa Centauro, Sirius, Venus,
Júpiter, Constelación de Pegaso, y muchos más, quienes
en su infinito amor, están asistiendo a toda la humanidad
de la Tierra en su proceso de “Ascensión”, y ayudándonos
para que podamos cumplir cada uno con nuestras
misiones.
Desde el año 2009 la Escuela de los Hijos del Sol se
convirtió en Fundación con el objeto de tener nuestra
Personería Jurídica y así realizar otros proyectos de mayor
envergadura y aportar un mayor servicio a la comunidad.
En abril del 2010, se abrió la Fundación en la ciudad de La
Paz quedando a manos de dos servidores de corazón
generoso y puro que lo han dado todo para expandir las
fronteras de la labor de los Maestros y Seres de Luz. Hoy
por hoy ese grupo también ha crecido mucho, como crece
todo lo que es regado continuamente con amor y
dedicación.
Cabe decir también que nuestra Fundación forma parte
de una mayor Organización de Asociaciones y
Fundaciones las cuales realizan el mismo trabajo tanto en
España como en distintos países de Latinoamérica, siendo
Antonio Cerdán Caparros el fundador o co-fundador de la
mayoría de estos grupos. Antonio ha recorrido durante
años su país natal, España, así como muchos otros países
de Latinoamérica, cumpliendo con una hermosa y
totalmente desinteresada labor de difusión de la enseñanza
dada por los Maestros de la Hermandad Blanca Universal,
y creando grupos de servicio gratuito de Sanación
Holística o Energética-espiritual. Un admirable grupo de
servidores fieles a la Hermandad le acompañan también
realizando cada uno su labor de sostenimiento y expansión
de estos grupos de servicio, para ayudar en estos
momentos críticos de cambio y transformación planetaria.
La escuela de los Hijos del Sol es un lugar donde
aprendemos a vivir los NUEVOS VALORES de la Nueva
Humanidad.
En esta casa espiritual aprendemos a…
• Ser fraternos y solidarios
• Dar todo por amor sin esperar nada a cambio
• Tolerarnos y respetarnos sin importar raza,
creencia, nivel socio-económico, u orientación
sexual
• Ser humildes servidores de Dios y nuestros
hermanos anteponiendo las necesidades de los
otros a las nuestras
• Conectarnos con nuestra Esencia Divina para
ser instrumentos de luz y de paz al servicio del
mundo espiritual
• Reconocernos como seres universales e hijos
Divinos, Hijos del sol.

Demostrado por demás está, que la luz del Mundo


Espiritual siempre prevalece allí donde haya aunque sea
uno solo para sostenerla. El mundo espiritual ha cumplido
siempre su promesa de nunca dejarnos solos. No importa
cuántas veces hemos tropezado y caído, la Jerarquía
Divina, en Su Amor infinito, siempre nos ha ayudado a
levantarnos para que volvamos a empezar.
La labor de estos más de veinte años ha sido muy
difícil, no solo para nosotros, sino para todos los
servidores de la luz de los tiempos finales de este ciclo
evolutivo en el planeta Tierra. Los ataques por parte de los
seres de la “oscuridad”, buscando destruir todo lo que
hacemos a favor de la luz, han sido constantes a través de
los años.
Sin embargo, el reto más grande para todo ser humano
que busca la “ascensión”, es vencerse a sí mismo; vencer
su propia oscuridad. Siempre resulta más fácil echar la
culpa de lo que no nos gusta, a los demás, al sistema, al
gobierno, a Dios, etc., antes que aceptar nuestra propia
responsabilidad como seres humanos y como hijos
Divinos. A través de nuestras relaciones, nos vemos
reflejados como espejos los unos en los otros, mas, no
muchos están dispuestos a aceptar sus defectos y trabajar
diariamente para trascenderlos.
Evidentemente, los grupos conformados por seres
maduros, emocional y psicológicamente hablando, tendrán
siempre una mayor garantía de éxito. Eso no significa que
no habrá diferencias de opinión, ni disgustos o enojos
eventualmente, entre unos y otros. Significa más bien, que
habrá en cada uno la madurez de TOLERAR Y ACEPTAR
AL OTRO con sus diferencias y AMARLO TAL CUAL ES.
Significa que buscaran siempre entre todos, el MEDIO
TERMINO del cual surge el ENTENDIMIENTO y la PAZ.
Significa que, aun cuando surjan diferencias o problemas,
habrá en cada uno la CAPACIDAD DE PERDONAR Y
TRASCENDER lo vivido. Significa que todos CONFIAN
LOS UNOS EN LOS OTROS y se APOYAN
INCONDICIONALMENTE sin importar lo que suceda.
Significa que entre todos protegen el ESPIRITU DE
FRATERNIDAD que los envuelve y los guarda. Cuando
un grupo de personas se reúne bajo un ideal común y es
capaz de crecer juntos y mantenerse unido, aun a pesar de
todas las dificultades que tengan que enfrentar, todos sus
proyectos surgirán casi por añadidura y de forma exitosa.
Capítulo 13
¡Una nueva Tierra…una nueva Civilización…una
nueva Consciencia!

A partir del año 2012, los Hermanos Superiores de la


Confederación Estelar, iniciaron con nosotros la Tercera
Fase del Proyecto Contacto. A través de dicho proyecto se
nos está preparando para asumir la etapa más difícil del
Plan para la Ascensión Planetaria. Comenzaremos a
construir núcleos COMUNITARIOS donde vivamos dentro
del nuevo orden de la cuarta dimensión; es decir, en
sociedades fraternales.
Hace un tiempo comprendí con más exactitud por qué
el Maestro Jesús me pedía a mis dieciocho años que
estudiara “Ciencias de la Comunidad”. Los Maestros y
seres de las estrellas nos adelantan que la forma de vida de
la nueva Civilización, no será ya en grandes ciudades
donde la vida del hombre es impersonal, egoísta y aislada
de la naturaleza; sino que será en comunidades Fraternales
autosustentables, que serán núcleos donde el ser humano
viva en perfecta armonía con sus congéneres y con el
medio ambiente que le rodea.
El contacto con la Jerarquía, no es ya para despertar
nuestro interés, ni para satisfacer nuestra curiosidad; es
ahora parte del trabajo y la responsabilidad que cada uno
debe asumir para, junto a Ellos, construir la Nueva
Civilización Planetaria en la Tierra. El contacto con la
Jerarquía es también una necesidad para aquellos que
queremos permanecer y formar parte de la Nueva Tierra,
ya que sin la cooperación y asistencia de nuestros
Hermanos Superiores, nuestra sobrevivencia durante los
próximos años sería muy difícil, por no decir imposible.
Todos estos años de trabajo y esfuerzo por parte de la
Jerarquía Divina para despertar a la humanidad de su
milenario letargo, han tenido un solo objetivo: prepararnos
para el gran acontecimiento universal que es la “Ascensión
de la Tierra y la humanidad a la cuarta-quinta dimensión”.
Los humanos que hayan logrado manifestar el grado de
luz necesaria en sus cuerpos, ascenderán a suprahumanos.
Sin embargo, antes de la “graduación” viene el “examen
final”. ¿Estaremos listos para dar el gran salto evolutivo?
¿Habremos aprendido, por fin, a dejar a un lado nuestro
egoísmo para convertirnos en SERES FRATERNALES
conscientes de su origen Divino?
Todos los seres humanos seremos testigos de cómo la
civilización que nos ha visto nacer, se derrumba pieza por
pieza hasta desaparecer, para dar nacimiento a otra
civilización de valores totalmente diferentes. Sin embargo,
esta nueva civilización no nacerá sola, ni será construida
por la Jerarquía Divina. Si bien siempre contaremos con
Ellos, todos los que decidamos permanecer en la Tierra,
seremos quienes tengamos que construirla. Tendremos que
manifestar la sabiduría adquirida a través de todas las
innumerables vidas y pruebas vividas en el pasado, para
crear una civilización de seres puros, demostrando que
somos merecedores de graduarnos como supra-humanos.
Hoy en día existen muchísimos núcleos comunitarios o
“eco-aldeas” en funcionamiento alrededor del planeta,
dirigidas por personas valerosas y conscientes, que están
demostrando al mundo que sí es posible manifestar aquí
en la Tierra una forma de vida en respeto, paz, armonía,
cooperación, solidaridad, fraternidad y amor entre
humanos. A partir del nuevo ciclo solar, solo esta opción
tendremos. El egoísmo del “YO” está siendo sustituido por
la nueva energía del “NOSOTROS”.
La Jerarquía Divina está convocando a TODOS los
seres humanos a participar de esta nueva Civilización.
¿Estás preparado? Pide de corazón y se te dará; busca y
encontraras. TÚ ERES UN HIJO DIVINO, UN HIJO DEL
SOL sin importar tu raza, religión o nacionalidad; eres un
SER ESPIRITUAL MULTIDIMENSIONAL, ETERNO Y
UNIVERSAL experimentando en estos momentos una vida
física en este hermoso planeta que ahora ASCENDERA a
la cuarta-quinta dimensión.

¡DESPIERTA! ¡RECUERDA! ¡REACCIONA!

MENSAJE 7: MAESTRO SAINT GERMAIN


Noviembre 2011
Canal: Margarita Cotera

“Sientan la luz en sus corazones, sientan nuestro amor


en cada uno de sus Seres. El Universo se hace presente
para que comprendan su origen y su destino. Son todos
hijos Divinos, Hijos del Sol. Cada uno tiene una misión
que cumplir. Si sienten su corazón van a poder
descubrirla. En muchas existencias les venimos siguiendo,
les monitoreamos, les asistimos, les damos nuestra fuerza
y nuestro amor para que vayan despertando sus
corazones al amor y comprendiendo que son uno solo,
que no están separados los unos de los otros. Son una
unidad con el Cristo Planetario y el Cristo Cósmico.
Hermanos, cuando comprendan esto y lo vivan en su
corazón dejaran de sufrir y se unirán a trabajar todos
como una sola mente y un solo corazón. Entonces podrán
vivir la Fraternidad aquí en la Tierra, no tienen que
esperar para desencarnar o ir al mundo espiritual. Su
misión es plasmar el mundo espiritual aquí en la Tierra
en esta vida. No hay más tiempo hermanos, es ahora. Si
quieren permanecer y formar parte de la nueva
humanidad tendrán que aprender a trabajar como un solo
ser, uno en el Cristo Planetario. Tiene que aprender a
sentir a su hermano en su corazón. Sentir sus
necesidades, sus dificultades y preocupaciones como si
fueran las suyas. No juzgarse, no criticarse, apoyarse y
amarse como si fueran ustedes mismos. Queremos que
entre ustedes sean una sola familia. ¿Comprenden lo que
les decimos? No podrán avanzar hermanos si no se hacen
una sola familia sin separaciones, sin grupos de
antipatías y simpatías. Una sola familia en el amor de
Dios. Les vamos a apoyar siempre para que lo logren.
Pero el trabajo no lo podemos hacer por ustedes, lo tiene
que hacer cada uno. Tendrán que ustedes crear una nueva
civilización de seres puros, de hermanos que se aman y
que trabajan juntos para crear una nueva civilización en
la Fraternidad.
Les dejamos nuestra paz, nuestra luz y nuestro amor.”
Sai Ram

MENSAJE 8: MAESTRO SAINT GERMAIN


Noviembre 2011
Canal: Margarita Cotera

“Buenas noches hermanos, ¿Cómo están?.... El mundo


espiritual cumple sus promesas. Estamos aquí porque
siempre les dijimos que estaríamos con los nuestros. Esta
“es” nuestra casa. Siempre lo ha sido. Los que aquí
sirven (Fundación Hijos del Sol) son nuestros hijos y
siempre han sido nuestros servidores. El, (Antonio
Cerdán) es nuestro hijo bien amado. Nos ha servido en
todas sus vidas. En todas sus vidas ha aportado a la
humanidad; al crecimiento de la civilización en las artes,
en la música, en la filosofía, en las ciencias, en las
religiones…. El nos ha obedecido siempre.
Todos ustedes también nos han servido en muchas
vidas. En muchas otras se han perdido. Pero nosotros
vamos y los buscamos para volverlos a traer. El (Antonio
Cerdán) siempre va buscarlos a cada uno.
¿Saben porque hemos venido el día de hoy? ¿Saben
quienes estamos acá ahora? ¿Pueden percibirnos?....
Sientan en sus corazones hermanos. ¿Acaso creen que
están por casualidad ahora aquí? Los hemos traído a
cada uno. Todos son servidores de la Fraternidad Blanca.
Algunos aun están dormidos. Ya es la hora hermanos, ya
no hay más tiempo que perder, el momento ha llegado. Y
cada uno tiene que definirse, ¿está o no está con nosotros,
con el mundo Espiritual?
El hermano Antonio ha hecho su trabajo muy bien. La
pregunta es: ¿será que cada uno de ustedes hará el suyo?
El ya cumplió con ir a buscarlos. Durante años viene
anunciando el retorno del Gran Avatar; durante años
viene trabajando por el Ideal y recordando a cada uno el
ideal. ¿Saben cuál es ese Ideal hermanos? ¿Cuál es el
ideal hermano? díselos…
O: “La Fraternidad”.
M. Saint Germain: La Fraternidad. ¿Están listos para
vivir en Fraternidad?.... Les preguntamos ¿están listos
para vivir en Fraternidad? ¿Saben lo que se requiere
para vivir en Fraternidad?....
Respuestas varias personas:
- Amor,
-Tolerancia,
-Respeto,
-Humildad,
-Paciencia…
M. S. G.: ¿Que más hermanos?
-Lealtad,
-un corazón decidido,
M. S. G.: ¿Y ustedes están dispuestos a poner en práctica
esas virtudes? Porque no es fácil, ¿no hermanos? No es
fácil…… Pues tendrán que hacerlo porque esa será la
única forma de vida que existirá en este planeta. Este
planeta se gradúa. A partir del 2013 comenzamos una
nueva era, y esa Era es de FRATERNIDAD. Solo aquel
que esté dispuesto a vivir la Fraternidad podrá
permanecer. El Mundo Espiritual esta aquí; ha
descendido para decirles que estamos con ustedes y les
ayudaremos en todo lo que nos sea permitido para que
ustedes cumplan con lo que ustedes se comprometieron a
hacer. Y ustedes se comprometieron a construir esa nueva
civilización en esta tierra sagrada (Bolivia). Están ahora
en este país por esta razón. Es aquí donde tendrán que
construir esa nueva civilización. Son privilegiados todos
por ya vivir aquí. El problema es que muchos de ustedes
ni siquiera se dan cuenta de cuan privilegiados son. No
desperdicien ya más hermanos, sus días, sus
pensamientos, sus energías. Enfoquen toda su energía en
vivir el ideal; primero en sus corazones siendo sinceros
consigo mismos aprendiendo a ver su luz como también
su oscuridad. Aprendiendo a limpiar su oscuridad para
permitir que la luz de su Ser brille en sus corazones. Solo
así podrán reconocer la luz en el corazón de sus
hermanos. Los amamos a todos y cada uno por igual. Les
tenemos paciencia, toleramos muchos errores,
comprendemos sus dificultades. Pero ahora todos tienen
que dar lo mejor de sí pues el momento ha llegado.
¿Cuántos de aquí están realmente dispuestos a vivir
unidos y formar parte de las ciudades humanas futuras
que comenzaremos a construir?... ¿Cuántos?... Levanten
la mano… Estamos con ustedes. Les ayudaremos pero no
haremos su trabajo. Tendrán que aprender a arreglar sus
conflictos, a tolerarse, a amarse incondicionalmente, a
aprender a ser una sola familia. Muchos años pasaran
hasta que logremos cumplir con el Ideal. Sin embargo les
decimos, lo van a lograr. Más no será fácil. Cada uno
tendrá que vencerse a sí mismo.
Hasta otro momento hermanos.
……………
Helios y Vesta presentes están, los Arcángeles y los
Ángeles aquí están. Maestros, servidores todos con
ustedes para juntos crear la nueva civilización planetaria.
El Cristo Sanat Kumara les saluda, les envuelve en su
amor y les invita a quedarse en Su santo seno formando
parte de esa nueva civilización. Reciban cada uno este
regalo divino que se les entrega en esta noche. Sienta
cada uno eso que se les regala, esa será su fuerza. Aquel
que permanezca firme, vera cosas inimaginables.
Aprendan a ver con su corazón. Ya ahora viven cosas
inimaginables, pero la mayoría aun siguen ciegos y no
logran ver. No logran ver a la Jerarquía que está presente
aquí con ustedes ahora. Aprendan a sentirnos en sus
corazones. Aunque no nos vean, siéntanos. Confíen.
No tengan miedo. Estén atentos porque más sorpresas
vendrán a la vida de cada uno. A todo aquel que cumple
se le dará.
Buenas noches a todos.

Desde lo más profundo de mi corazón, les deseo a


todos los seres humanos encarnados y desencarnados que
ya han tomado la decisión de permanecer en la nueva
Tierra, un muy feliz viaje hacia la ASCENCIÓN.
Margarita Cotera Gómez

AGRADECIMIENTOS

Agradezco a Dios por darme el soplo de la vida.


Agradezco a la Madre Tierra, al Cristo Planetario, por
permitirme vivir en su seno durante miles de años para
algún día llegar a aprender a Amar como Él/Ella nos ama.
Agradezco a la Jerarquía Divina, por Su asistencia
permanente, Su Amor incondicional y Su infinita
paciencia.
Agradezco a mis padres por traerme a la vida física y
darme su amor y cuidado.
Agradezco a mi hija y esposo por su gran amor y
compañía en esta vida, y por las infinitas oportunidades de
crecimiento interior que siempre me han brindado.
Agradezco a mis amigos por Ser y Estar siempre a mi
lado, en las buenas y en las malas.
Agradezco a Angélica por haber sido el instrumento a
través del cual pude conocer a los Jardineros del Espacio.
Agradezco a Antonio Cerdán por haberme
reencontrado, por darme su apoyo incondicional y su amor
de siempre.
Agradezco a aquellos que, en acuerdo con mi Yo
Superior, me han proporcionado las pruebas más duras de
mi vida, porque sin ellas mi alma no hubiera podido
crecer; sin lugar a dudas han sido mis mejores maestros en
la vida física.
Agradezco a todos los trabajadores de la luz alrededor
del mundo por no rendirse hasta precipitar la Luz y la
Fraternidad en la Tierra.