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CAS / FFyL / BUAP

Cultura y Globalización
Mtra. Mariana Figueroa Castelán

Alumno David Sánchez Hernández

Reflexión sobre la película Charlie y la fábrica de chocolate, con relación a la lectura Crítica de la
modernidad (1999) de Alain Touraine

La versión más reciente de citada película no solo cuenta con un mayor número de participaciones
musicales, sino que a su vez, con el uso de las tecnologías visuales, logra adentrarnos a una
espectacular y utópica fábrica de chocolate, en donde el Sr. Wonka parece bien tener el síndrome
de Peter Pan, por lo que esta fábrica es la perfecta idealización de todo infante y amante de los
dulces.

Sin lugar a dudas la película brinda un rato entretenido, sin embargo es labor de este texto retomar
algunos de los elementos que puedan discutirse con relación a la lectura Critica a la modernidad, en
donde precisamente podemos encontrar otras representaciones y significaciones de la modernidad,
en conjunto con los procesos de globalización que llevan a que en determinado momento esta
fábrica, en la película, tenga que cerrar sus puertas.

Un elemento que me resulta de interés refiere a los peculiares empleados de los que el señor Wonka
hace uso como mano de obra, estos personajes pertenecen a una tribu en una isla, que según la
misma película presenta situaciones precarias, es así que en un buen trabajo etnográfico el señor
Wonka contrata a estos pequeños personajes a cambio de cacaco ya que este tiene un significado
que podría interpretarse como sagrado dicho sea de paso, de este modo el señor Wonka se hace de
mano de obra, que bien podría ser esclavismo modernos ya que los traslada a su fábrica, ahí viven,
ahí crecen ahí mueren, dado que son personajes des-humanizados desde la pantalla porque se
significan como diferentes por si singular tamaño, no dejan de ser una forma en como la industria
hizo de las suyas en cuanto a forma de trabajo se refiere.

De igual modo cabe precisar que el señor Wonka decide el emplear a estos personajes dado que sus
recetas eran robadas por otros locales vendedores de dulces, con la intención de generar ventas,
tener ganancias y competir contra el gran imperio Wonka, sin embargo, en aras de una
monopolización Wonka cierra sus puertas, es ofendido por el hurto de sus recetas. Vemos como la
industria busca ser el único vencedor desde el individualismo, como lo dice Turein, la búsqueda del
yo se vuelve significante y la competencia se vuelve la forma de trabajo de cada día.

Esta película puede discutirse aún más desde otros aspectos que nos hablen de los procesos de
modernización que muestra, pero estos procesos han sido digeridos y vistos con aparente
normalidad, dicho sea de paso es así que la modernización como ideología, actúa en nuestros
procesos de socialización diarios.