You are on page 1of 17

X SIMPOSIO INTERNACIONAL DE HISTORIA DE LOS LLANOS

COLOMBO-VENEZOLANOS Y I ENCUENTRO NACIONAL DE LA


CULTURA LLANERA JOSÉ LEÓN TAPIA.
“UNA VISION DEL LLANO TOTAL”
10 AL 13 DE JULIO DE 2008
BARINAS, VENEZUELA

Ponencia

LAS LEYENDAS LLANERAS COMO EJE TRANSVERSAL PARA EL


ESTUDIO DE LA CULTURA TRADICIONAL Y MODO DE VIDA DE LOS
LLANOS VENEZOLANOS

AUTORES:

GARCÍA MIGUEL ANGEL C.I 12962995


Castillejo, Guatire, Estado Miranda.
Anubys4409@hotmail.com
04120972395 – 02123477652
UPEL IPM JMSM
8º sem Geografía e Historia

MEDINA SUSNEY A. C.I 17650686


El Marquez, Guatire, estado Miranda
Adrianota31@hotmail.com
04241345931
UPEL IPM JMSM
8º sem Geografía e Historia
Mayo 2009
LAS LEYENDAS LLANERAS COMO EJE TRANSVERSAL PARA EL
ESTUDIO DE LA CULTURA TRADICIONAL Y MODO DE VIDA DE LOS
LLANOS VENEZOLANOS

GARCÍA MIGUEL ANGEL C.I 12962995


Anubys4409@hotmail.com

MEDINA SUSNEY A. C.I 17650686


Adrianota31@hotmail.com

RESUMEN

Las leyendas han sido desde tiempos remotos una de las manifestaciones más
resaltantes de los llanos venezolanos. El alcance de dichas manifestaciones es tan
amplio, que desde todos los rincones de Venezuela es fácil reconocer al llano a través
de los ojos espantados de Juan Hilario, las coplas de Florentino o los lamentos de
Casilda, y no sería muy extraño escuchar algún silbido espeluznante en algún camino
solitario de Colombia o de Brasil. Estas leyendas venezolanas, conocidas por todos,
han sido protagonistas de infinidades de pasajes, libros, poesías, pinturas y relatos
debido a su alta carga cultural y profundo arraigo popular; de igual manera, se ha
comprobado que en Venezuela existe una tradición oral que enriquece la narrativa con
mitos y leyendas y a través de ellos se conocen creencias y supersticiones basadas en
aspectos mágico-religiosos, y que además en su contexto literario, están enriquecidas
por un sinfín de datos geográficos, gastronómicos, musicales, folklóricos, de trabajo,
de costumbres, de vestimenta y vocabulario que resaltan la más profunda
caracterización de nuestro llano. A partir del análisis de las tres leyendas principales
“El Silbón”, “Florentino y el Diablo” y “la Llorona” se puede inducir al estudio de
diversas áreas de conocimiento de la historia regional de nuestros llanos,
promoviendo a su vez nuestra cultura popular como digna representante de una
identidad propia, cargada de misterio, encanto, fantasmas y aparecidos que aún
deambulan por nuestras calles, pueblos y caseríos.

PALABRAS CLAVES: leyendas, llanos, tradición, cultura.


Según Centeno (2008) “La búsqueda de la verdad es lo que libera al ser
humano. A lo largo de la historia de la humanidad, su incansable deseo por
descubrirse a sí mismo y a todo lo que le rodea, ha llevado al hombre a recorrer el
camino de la evolución y el progreso”. La educación como fin universal de búsqueda
de progreso ha definido las sociedades y la vida del ser humano desde todos los
ámbitos, desde las dudas ontológicas de ¿que es el hombre?, ¿Qué hace al hombre?
¿Qué crea el hombre? Hasta las infinitas discusiones de la importancia de la cultura
en las sociedades. La educación como fin debe estar dirigida a la consecución de
metas progresistas en el hombre y en el desarrollo mismo de las sociedades. El
hombre no es una isla, no es un ente solitario que vive y aprende solo de sus propias
experiencias consigo mismo, es un compendio de pensamientos, antepasados,
ambientes, música, gastronomía y lengua. A través del desarrollo y el incentivo de sus
bienes particulares o su cultura, es que debe ser redirigida la educación.
¿Que importancia tiene el estudio de la cultura del hombre? Teniendo en
cuenta que es cultura todo lo que el ser humano hace, piensa, dice, proyecta y hasta lo
que no hace. Va desde la velocidad con la que hablas hasta los grandes
descubrimientos científicos, todo es cultura. Tradicionalmente la cultura es asociada a
los "marcadores étnicos", es decir, sólo a aquellas manifestaciones que diferencian a
un grupo de otro, como la ropa, gastronomía, lenguaje o costumbres en general; la
cultura nos otorga los rasgos que nos caracterizan como ser humanos "racionales",
pues es la que nos diferencia claramente de los animales que sólo actúan por instinto.
Por lo tanto, la cultura es una manifestación racional del hombre en cuanto a su
adaptación al medio ambiente y social que lo rodea, por eso es que las culturas son
distintas según el tipo de clima, la latitud o el color de piel, ya que toda manifestación
cultural no es mas que la adaptación al medio ambiente.
La cultura también está relacionada con el desarrollo de la humanidad porque
esta asociada al tipo de conocimiento y tecnología que produce el hombre.
Si tomamos en cuenta el amplio espectro cultural que posee Venezuela, debido
a sus diferencias étnicas, tecnológicas e históricas, encontramos material suficiente
para ser tomada en cuenta como eje transversal para el estudio de una serie de
conocimientos concretos o disciplinas tradicionales, sobre todo en las etapas básicas y
del ciclo diversificado de nuestros alumnos venezolanos o extranjeros.
Se puede estudiar historia a través del análisis exhaustivo de nuestros bailes
tradicionales o de nuestros instrumentos, se puede estudiar geografía a través del
análisis de la gastronomía de diferentes lugares, como el uso del cocuy en Lara y
Falcón que nace por la aridez del suelo y del clima seco o del Cacao en Oriente
debido a su estacionalidad pluviométrica y temperatura, también se puede estudiar
literatura o religión a través de las canciones venezolanas como los galerones de
oriente o los valses merideños, en fin, toda una gama de escenarios y materiales que
brinda la cultura autóctona y sus manifestaciones como herramientas educativas
invalorables.
Dentro de la cultura venezolana, si existe una más arraigada y propia es la
llanera. El llanero desde su mas intima concepción, esta definido como el hombre
recio, romántico y trabajador que trabaja en la sabana bajo un cielo surcado de
estrellas y sobre una tierra llena de morichales, mastranto y pastizales, guachafitero y
bebedor, que le canta tonadas a sus becerros y trota en despecho sobre el lomo de su
caballo. Pero también se conoce al llanero y al llano mismo, como una tierra de
leyendas y cuentos de camino, una tierra donde amanece muy temprano, con el cantar
de gallo acompañado de un café recién colado; y se sueña también muy temprano,
con el son de coplas y tonadas acompañadas de un cuatro.
Es por esto, que la cultura llanera y sus manifestaciones, son materia prima
fundamental para el estudio de diferentes asignaturas, su estudio marca pautas
inmejorables como eje transversal en la educación venezolana y porque no, para
reforzar el venezolanismo en nuestros jóvenes.
Dentro de si mismo, el llano desde su mas recóndito vientre, es procreador de
mitos y relatos, reales y falsos, románticos y tenebrosos que resume, en cada una de
sus líneas y compases, la mas intensa descripción del llano y sus características, de
las cuales, nos valemos para hacer la siguiente afirmación: Es posible el estudio de
diversas disciplinas educativas a través de las leyendas llaneras como eje transversal
El llano, en sus infinitos caminos, riachuelos, terraplenes y lagunas, dibuja
sobre su vasta extensión de tierra, miles de formas hermosas y románticas, pero
también crea tenebrosos y siniestros escenarios que son la materia prima de las más
increíbles historias del imaginario popular o como decía García Marquez al referirse a
los cuentos de caminos como:

“cuentos de mentiras, que hacen los pueblos que tienen almas en pena”1

Estos cuentos de camino, producto de la combinación de alguna que otra


historia verdadera adobadas con el fervor mágico religioso de los llaneros, ha
producido muchísimas historias que con el pasar de los tiempos, el pasar de boca en
boca, de generación en generación se han convertido en verdades que ponen los pelos
de punta. Estos relatos no tienen autor, no tienen una fuente específica, sin embargo
esto no quiere decir que sean mentiras. La creencia popular de la veracidad de estos
relatos estriba en que muchas personas aseguran haber estado en presencia de los
espantos o haber sido víctimas de sus ataques o apariciones, o sencillamente, la
aseveración de lo que le paso a un amigo de mi primo, o a la mama de mi vecino o lo
que se escuchó en la cantina del pueblo un domingo después de una pelea de gallos
bien reñida.

Dentro de las leyendas más populares, encontramos el silbón…. Tan popular


que hasta un festival folklórico llanero hacen en Octubre en Guanare, estado
Portuguesa, con la asistencia de más de 300 agrupaciones musicales de los llanos de
Venezuela y Colombia.

La historia del silbón, posee varias connotaciones, se dice que es un espíritu


vagabundo por matar a su papa, ya que descubrió que algo extraño estaba pasando
entre él y su esposa. Unos dicen que el viejo le pegó a la joven. Otros sostienen que la
violó. "Lo hice porque es una regalada", fue la explicación que el viejo dio a su hijo.
La leyenda sigue con que el joven estalló en furia, y se enfrascó en una pelea a

1
“Cuentos de camino. Gabriel garcía Márquez 1982
muerte con su padre. De los dos, el padre llevó la peor parte. El joven le asestó un
fuerte golpe en la cabeza con un palo, que lo tumbó en el suelo, donde el hijo se le
abalanzó y lo ahorcó. El abuelo del joven, que escuchó de la pelea, fue en busca de la
víctima, a todos los efectos, su hijo. El abuelo juró castigar al joven, su propia carne y
sangre, por el horrendo crimen que había cometido. Poco tardó en encontrarlo.
Entonces lo amarró y le propinó una andanada de latigazos con un "mandador de
pescuezo", típico del llano. "Eso no se le hace a su padre...Maldito eres, pa´ toa´ la
vida", le decía. Para completar la sanción, le frotó ají picante en las heridas y le echó
a un perro “tureko”para que lo persiguiera. El silbón anda entonces errante hasta el
fin de los tiempos con el perro mordiéndole los talones.

Otra versión no menos amable dice que fue un hijo que mato a su padre para
comerle sus "asaduras". El muchacho fue criado “toñeco” (mimado), no respetaba a
nadie. Un día le dijo a su padre que quería comer vísceras de venado. Su padre se fue
de cacería para complacerlo pero tardaba en regresar. En vista de esto el muchacho se
fue a buscarlo y al ver que no traía nada, no había podido cazar el venado, lo mato, le
saco las vísceras y se las llevo a su madre para que las cocinara. Como no se
ablandaban, la madre sospechó que eran las "asaduras" de su marido, preguntándole
al muchacho, quien confesó la verdad. De inmediato lo maldijo "pa to la vida". Su
hermano Juan lo persiguió con un "mandador", le sonó una tapara de ají y le azuzó el
perro "trueco" que hasta el fin del mundo lo persigue y le muerde los talones. Como
vemos, la presencia del “mandador de pezcuezo”, el “perro truco o tureko”y la
maldición del mayor, son pilares fundamentales de la historia, ya que se repiten en
todas las vertientes.

Dice esta leyenda que El Silbón recorre los llanos con un silbido que
estremece al más pintado. El Silbón se presenta a los borrachos en forma sombrío.
Otros llaneros le dan forma de hombre alto y flaco. Usa sombrero y ataca a los
hombres parranderos y borrachos, a los cuales chupa el ombligo para tomarles el
aguardiente. Confunde, pues cuando se escucha cerca es porque está lejos, y
viceversa. La señal confirmatoria de que el espíritu ronda el vecindario es un
característico ruido de huesos que chocan unos con otros. Se cree que los lleva en un
saco, al hombro. Unos piensan que son los huesos de sus víctimas más recientes;
otros, que pertenecen a su propio padre. Para cuando se alcanza a oír el "crac-crac",
sin embargo, tal vez es demasiado tarde. La tradición explica que al llegar el silbón a
una casa en las horas nocturnas, descarga el saco y cuenta un a uno los huesos; si no
hay quien pueda escucharlo, un miembro de la familia muere al amanecer.

“El recuerdo y mención de lo sucedido en la historia del Silbón libra a las


personas de ser atacadas por este espíritu errante, de igual manera una
“contra” es la tenencia de ají picante, un látigo o un perro encima”2.

Otro espanto popular entre las amplias sabanas llaneras se trata de la macabra
“Sayona” “la Llorona” o “La gritona”, quizás la mas “internacional” de todos los
espantos y leyendas, ya que su llanto se ha escuchado a todo lo largo y ancho del país,
de Colombia, Brasil México y alguno que otro eco en Chile y Argentina. En
Venezuela, en la leyenda que corresponde a nuestro llano, varias son las narraciones
fantásticas que sobre su espíritu cuentan los ancianos pobladores de la sabana
araucana. La llorona convertida en el espíritu vagabundo de una mujer que lleva un
niño en el cuadril, hace alusión a su nombre porque vaga llorando por los caminos.

Dice la tradición que la llorona reclama de las personas ayuda para cargar al
niño; al recibirlo se libra del castigo convirtiéndose en la llorona la persona que lo ha
recibido. Otras versiones dicen que es el espíritu de una mujer que mató por celos a la
mamá y prendió fuego a la casa con su hijo adentro, recibiendo de ésta, en el
momento de agonizar la maldición que la condenara:

"Andarás sin Dios y sin santa María, persiguiendo a los hombres por los
caminos del llano".3

Se dice que nunca se le ve la cara y llora de vergüenza y arrepentimiento por


lo que hizo a su familia. El espíritu de la llorona, transformado en leyenda, ha

2
Pere Pedroza, Temis. “De la tradición y el mito a la Cultura llanera” Caracas, 2001
3
Ducroc Jesús. www.músicallanera.net
acompañado al hombre llanero desde épocas remotas y de su existencia son testigos
muchos viejos don Juanes. Otros menos creyentes consideran que es una creencia
contraria a la razón, creada por los adultos con el objetivo de amedrentar o atemorizar
a los llaneros que cruzaban caminos en busca de algún romance nocturno por las
sabanas. Un pedazo de tabaco de rollo en el bolsillo evita la aparición de la llorona.
Esta leyenda, es quizás también la que posee mayor número de versiones en toda
Hispanoamérica, desde una mujer que aborta en México, hasta una mujer que es
golpeada por su marido y pierde sus hijos por motivo de la desesperación y la locura.
Lo que si es cierto, es que se trata de una mujer que vaga por los caminos
lamentándose por su hijo o hijos perdidos, y su grito, espeluznante vuelve loco al que
lo escucha, mejor si es de cerca ya que igual que el silbón confunde pues si se
escucha lejos esta cerca y si se escucha cerca esta lejos. De todas maneras es mejor ni
mentarla porque aparece…

En otro orden de ideas, la poesía y la leyenda se ponen de manifiesto de la


mano de Alberto Arvelo Torrealba quien con sus magníficos versos y una poesía llena
de imágenes exquisitas del llano, nos deleita con quizás la leyenda mas
profundamente relacionada con el llano y su exuberancia. Florentino y el Diablo.

“se trata de un personaje emblemático, consumado y famoso coplero y


contrapunteador, que, según la leyenda llanera, fue retado por el mismísimo
Diablo a un contrapunteo, y se fajaron una noche entera a punta de coplas,
en un caney del pueblecito de Santa Inés, en plena llanura barinesa, a orillas
del Santo Domingo y un poco más allá de Sabaneta. (Esta leyenda se conoce
también en otros países, y en Argentina dio motivo a un poeta gauchesco,
Rafael Obligado (1851-1920), para escribir su “Santos Vegas” (1896), con la
diferencia de que este está escrito en décimas (espinelas), y no en forma de
romance, además de que el Diablo vence a su rival)”.4

Aparte de las versiones internacionales, existe en nuestro país dos versiones


significativas que pugnan por veracidad, y se trata del punto culminante del reto. En
los llanos, al igual que Rómulo Gallegos en “Cantaclaro” se dice que verdaderamente

4
Márquez Rodríguez, Alexis. “Florentino y el Diablo en Santa Inés” 23/6/2004. www.analítica.com.ve
el diablo vence a Florentino, a diferencia del poema de Torrealba donde el resultado
es al contrario:
“Rómulo Gallegos, que también recoge la leyenda del coplero en su novela
Cantaclaro sugiere que en la porfía el Diablo venció a Florentino, tal como
es la creencia popular en el llano. La novela termina con una frase lacónica:
“A Florentino se lo llevó el Diablo…”. Arvelo Torrealba, en cambio, al final
del contrapunteo le da el triunfo al coplero, y su rival debe huir porque se
acerca el amanecer, y es fama que el Diablo sólo anda en las sombras de la
noche. Que ese fue el truco de Florentino: distraer a su contrincante durante
toda la noche, hasta llegar el alba, porque sabía que a esa hora el Maligno
tenía que salir huyendo”. 5

Lo que sí es seguro es que este poema recoge sin lugar a dudas la más certera
descripción romántica y lírica de la belleza del llano y las más puras tradiciones
llaneras. De la mano prodigiosa del maestro Torrealba, cualquier venezolano que
haya escuchado o leído el poema, no hace menos si no adentrarse en la espesa llanura
Barinesa, respirar su aire de mastranto, la húmeda brisa en el rostro y a lo menos se le
eriza la piel al contacto auditivo del cuatro, el arpa y las maracas de la versión
entonada magníficamente por el Gran Carrao de Palmarito.
La calidad y originalidad literaria de éste y las otras leyendas comentadas,
permiten al venezolano, aparte de formar parte, así sea a kilómetros de distancia de
este llano que tanto nos pertenece, a descubrir relaciones, conceptos y definiciones
propias del llano. Estas leyendas y mitos conciben en sí, una gama de sucesivas
manifestaciones geográficas, literarias, folclóricas y costumbristas, dignas de ser
analizadas y dignas de analizar con ellas todo un entorno histórico y una valoración
por lo nuestro, por nuestras costumbres y por nuestras raíces.
Por el hecho de ser leyendas productos de tradiciones orales, no existen
escritos originales de tales relatos. Las grabaciones estereofónicas de tales leyendas
nacidas del mismo llano, desde los cassettes, long plays y cd´s fueron las que
divulgaron dichas leyendas en todo el territorio nacional. De la voz del gran cantante
barinés Luis Eduardo Camejo o el carrao de Palmarito, nombre que le dio la fama,
recientemente fallecido y José Romero Bello, conocimos por primera vez “Florentino

5
Márquez Rodríguez, Alexis. “Florentino y el Diablo en Santa Inés” 23/6/2004. www.analítica.com.ve
y el Diablo” en 1965, el Silbón y otras leyendas, hasta las recordadas leyendas
cantadas y actuadas como en novela de radio, de la Llorona, el Silbón, Federico y
mandinga; de voces tan límpidas y tradicionales como Cándido Herrera, Gustavo
Sánchez, Nery Torrealba, Eugenio Bandrés y Luis Rojas, entre tantos otros. ¿Quién
no recuerda los maravillosos discos de vinilo de “La historia de la Sayona” con José
Alí Nieves y “El pollo de Arichuna” con el conjunto y arpa de Joseíto Romero, o el
disco de la “Leyenda del Silbón” con Dámaso Delgado y Víctor Morillo…?
Gracias a estas grabaciones, hemos estado en contacto desde hace más de 30
años con el folclore en su más vívida representación. Dichas leyendas a través de sus
interpretaciones nos hace descubrir un mundo lleno de particularidades que forman la
cultura llanera y que al fin y al cabo es objeto de nuestro análisis. A continuación una
pequeña muestra del uso instructivo de las leyendas llaneras:

Desde el punto de vista geográfico; la explicación detallada de las


características del suelo, los climas, el relieve y la vegetación de una manera
romántica, pero de claro detalle

“…era el mes de mayo, mes de espantos y aparecidos,


Época de lluvia, donde la sabana se viste de flores
y el terrenal se remoja…llano en Mayo,
con sus noches oscuras y caminos llenos de agua…”
El Silbón.

“… los escuálidos espinos desnudan su amarillez,


las chicharras atolondran el cenizo anochecer,
parece que para al mundo la palma sin un vaivén…”

“…yo soy como el espinito que en la sabana florea,


Le doy aroma al que pasa y espino al que me menea…”

…no le envidio al espinito las galas que le alardea,


Cuando la candela pasa la pata se le negrea…”
Florentino y el Diablo
…” se oyó un grito ensordecedor que estremeció los mastrantales
como si fuera un ventarrón…”
La Sayona

Desde el punto de vista gastronómico y culinario, se deja entrever ciertos


elementos que componen la dieta típica del llanero, al igual que su vestimenta y tipo
de vivienda.

“…yo no le vengo a brindar miel de aricas con buñuelo…”

“…negra se le ve la manta, negro el caballo también,


Bajo el negro pelo é guama la cara no se le ve…
…un golpe de viento guapo le pone a volar la blusa
Y se le vé jeme y medio de puñal en la cintura…”

Florentino y el Diablo

“…Casilda esperaba a su mama,


que le traía el tradicional cafecito de la mañana…”
La Sayona

En lo concerniente al trabajo, muchas son las aportaciones que las leyendas


dejan a los que nos atrevemos a profundizar en las letras de las leyendas, hacen
referencia a infinidad de ocupaciones típicas del llano, remuneradas o no, pero que
manifiestan el día a día y la forma de ganarse el pan en estos maravillosos predios:

“…agoniza la tarde, callada y llena de presagios, mientras el caporal del


hato “los Malabares” rasguea las cuerdas de un cuatro…”
El silbón

“…tiene picada segura el gallo que se rebate y no se atraviesa nunca,


bueno si tira de pié mejor si pica en la pluma…”
Florentino y el diablo
“…mamaíta, uste sabe la mujer que machucó a don Trino esta noche
ha matao a tu ahijao, por alla por el lavandero…”
La Sayona

Con respecto a las costumbres y tradiciones, las leyendas de manera infinita


dejan al descubierto la forma de ser, de comportarse, el día a día y la cotidianidad del
hombre y la mujer llaneros, desde el infaltable café, las peleas de gallos y hasta las
naturales infidelidades del llanero que no puede con una sola mujer, siendo ésta
última la razón mas común de las apariciones de los mas escalofriantes espantos, la
manera de vestir, también comentada en diversos momentos de las leyendas, y su
profundo sentimiento religioso, contribuyen a la construcción de la atmósfera llanera,
de manera mas real y fehaciente. De hecho, el otro nombre que recibe la Llorona es la
“Sayona”, producto de la imagen de una mujer con “Saya” como costumbre de
vestimenta de la época y el lugar.

“…al pequeño Juan Hilario,


hombre de los mil caminos por llegar a una parranda,
Hilarión o Juan parrandas como todos lo llaman…”
El Silbón

“…Coplero que canta y toca, su justa ventaja tiene,


Canta cuando le dan ganas y toca cuando le conviene…”

“…desde cuando yo volaba parapara del rayuelo,


Vide con la noche oscura la cruz de Mayo en el cielo…”

“…entre cantadores canto, entre machos me rebelo,


Entre mujeres me sobra, muselina y terciopelo,
Cuando una me dice adiós a otra le pido consuelo,…”
Florentino y el Diablo

La forma de ser del llanero, se ve claramente descrita entre las líneas de las
leyendas, su ímpetu, su coraje, su orgullo, su amor por la tierra, su valentía ante las
adversidades, su profundo sentido religioso…y también su sentido del humor y sus
ironías en las discusiones…

…”con la punta é mi puñal que duele y da escalofríos…


…puñal sáquelo si quiere, a ver si repongo el mío…”

“…duele lo que se perdió cuando no se ha defendío…


Lo que se perdió no importa si esta de pies el vencío
Porque el orgullo indomable vale mas que el bien perdío…”

“…sácame de aquí con Dios, virgen de la Soledá,


Virgen del Carmen Bendita, Sagrada Virgen del Real...”
Florentino y el Diablo

“…la sayona estaba con ellos, pero no la veían, le pusieron una cruz de
mastranto y comenzaron a rezar, así fue como se la sacaron de encima…”
La Sayona

Y como punto culminante y unificador tenemos la música, que engalana y


acompaña a todas las historias de nuestro llano, desde las suaves tonadas de ordeño,
hasta las coplas y el recio contrapunteo, si bien como acompañante de los relatos,
también entramado en las letras de los hermosos versos.

“…y al compás de una bandola, desde el tranquero de un rancho,


Fue naciendo esta leyenda…”

“… mire compa, aclárese la garganta pa´ que le eche una


entraíta al joropo esta noche, no mas que reviente el arpa…”
El silbón

“…Florentino está silbando sones de añeja bravura


Y su diestra echa a volar ansias que pisa la zurda…”

Florentino y el diablo
…”y como el llanero es del tamaño del compromiso que se le presenta, No le
importa noche oscura para echarse una travesía, atravesando aguazales,
montes caños y ríos para llegar a un baile de arpa, donde retumbe el
joropo…”

…”por la negra Timotea es que yo vivo soñando,


Si no se viene conmigo esta noche del parrando…”
La sayona

Es mucha la tinta y el tiempo que se necesitarían para ejemplificar la cantidad de


información que entre líneas podemos localizar al analizar nuestras leyendas.
Además, como todo arte, encierra en si misma la capacidad de las diferentes
interpretaciones. Siempre quedaremos cortos al momento de sumergirnos en el
maravilloso mundo de nuestras leyendas e historias llaneras. Bien decía Herrera
Luque:

“Las historias del llano son tan grandes como la llanura misma, la vista no
alcanza para conocerla en toda su extensión”6

Lo importante de esta síntesis es la reafirmación de la capacidad de las leyendas


llaneras de presentarnos al llano, sus costumbres, su historia, su geografía, sus
personajes y su modo de vida sin necesidad de estar en él. Nos permite transportarnos
a un mundo diferente, tan cercano y tan lejos, para los que no tenemos la fortuna de
habitar en él, pero que nos deja una honda huella y un fuerte ímpetu de agarrar el
primer autobús con destino al llano.
Desde el punto de vista formal de la educación de nuestro siglo, la importancia de
la valoración de nuestra historia, radica en el conocimiento y vivencia de sus
costumbres y tradiciones. Es menester profundizar en las historias regionales más allá
de seguirle los pasos a héroes y antihéroes independentistas y a memorizar años sin
sentido. Vivir la historia desde el punto de vista de sus propios protagonistas, desde

6
Herrera Luque, Francisco: “Boves el urogallo” 1972
sus más arraigados valores debe ser la ideología del docente de hoy. No basta con
transmitir conocimientos teóricos, la práctica y la vivencia logran, además de
incrementar nuestra ideosincracia, el fortalecimiento del aprendizaje significativo que
al fin y al cabo es el norte de la educación humanista y constructivista.
La enseñanza de la historia, la geografía y otras importantes ciencias sociales
presenta la debilidad de la centralización o de la creación de historias macro
regionales, superficiales y básicas. El uso de micro historias como elemento de
estudio y análisis debe ser apremiante. A este respecto, González Gonzáles sostenía:

“la microhistoria abarca la vida integralmente, pues recobra a nivel local la


familia, los grupos, el lenguaje, la literatura, el arte, la ciencia, la religión, el
bienestar y el malestar, el derecho, el poder, el folklore, esto es, todos los
aspectos de la vida humana y aún algunos de la vida natural”7

Estas micro historias parten desde los puntos mas pequeños y escondidos de
nuestros pueblos; el cuento del viejito, los álbumes familiares, los cuentos de nuestros
abuelos y hasta las conversaciones de velorio entre rezos y chocolates. De este mismo
lugar han nacido los mitos y leyendas que hoy traemos a colación. Estas leyendas
están cargadas de la misma veracidad y complejidad histórica de lo anterior, además,
embellecidas por descripciones costumbristas, geográficas y folclóricas que dejan de
ser historias simples para convertirse en historias complejas de vida producto del
increíble imaginario popular del venezolano.
Es entonces, una idea muy significativa el uso de nuestros mitos y leyendas
como eje transversal para el estudio, la comprensión, la investigación y la enseñanza
de diferentes áreas de conocimiento. Les aseguro que es mucho mas motivador,
enriquecedor y útil aprender sobre geografía del llano, su clima y su vegetación
explicada rítmicamente por “Florentino” antes que leerla en un libro por mas
fidedigno que este sea, sobre todo para el joven estudiante. De igual manera sería mas
“sabroso” identificar las costumbres llaneras, su modo de vida y sus personajes si nos
lo cuenta Juan Hilario a que nos lo explique nuestra profesora de Geografía

7
González, González, Luis. Invitación a la microhistoria. México, Secretaría de Educación pública,
1973 pp. 15,21.
Económica o Historia de Venezuela. Sin menospreciar al docente creo que el uso de
las leyendas como herramienta de enseñanza, de apoyo a nuestra labor como
docentes, produciría no solo el efecto de aprender mas rápidamente el objetivo
subyacente que se busque en un momento determinado, se aprenderían además, de
manera intrínseca y subconsciente; otros objetivos, si se quiere mas altruistas, como
el amor a nuestra patria, nuestra identidad nacional y nuestro sentido de pertenencia.
Les invito entonces a que revivamos a florentino, a Juan Hilario y a la
Llorona, entre otros muchos otros personajes, para que nos ayuden a enseñar una
nueva historia, una nueva geografía y una nueva venezolanidad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ortega Carrillo, José Los ejes transversales como base del nuevo modelo de
educación social y moral. Chile. 1997

Botero Chica, Carlos A. Los ejes transversales como instrumento pedagógico para
la formación de valores. Caracas. 2005

Centeno Rosas. Filosofía de la educación. Ensayo. UCAB. 2006

González, González, Luis. Invitación a la microhistoria. México, Secretaría de


Educación pública, 1973 pp. 15,21.

Gabriel garcía Márquez Cuentos de camino. Edit. Frontera 1982

Herrera Luque, Francisco: “Boves el urogallo” 1972

Pere Pedroza, Temis. “De la tradición y el mito a la Cultura llanera” Caracas, 2001

Márquez Rodríguez, Alexis. “Florentino y el Diablo en Santa Inés” 23/6/2004.


Encontrado en: Www.analítica.com.ve

Www.músicallanera.net

Http://www.venezuelatuya.com/llanos/index.htm

Http://www.llanera.com/