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ALUMNADO TÍMIDO Y RETRAÍDO ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS:

Para favorecer la socialización y evitar conductas de aislamiento es necesario


establecer una serie de pautas o estrategias metodológicas como:
- Intercambiar opiniones con algunos especialistas (maestro/a de
pedagogía terapéutica,
EO…).
- Intercambiar información con la familia, realizando tutorías de
seguimiento.
- Hacerle partícipe (alumno) de las asambleas diarias.
- Nombrar de forma diaria encargado del día o del grupo.
- Favorecer actividades cooperativas, donde se asuman normas y reglas,
basadas en la comunicación y la socialización.
- Pautas para desarrollar actividades en la casa para favorecer la
socialización.
- Analizaremos el rol que desempeña dentro del grupo-clase.

ACTIVIDADES:

- Actividades (asamblea, juegos...) en las que participen y conozcan las normas


básicas para la convivencia en grupo (saludarse al entrar a clase, despedirse, dar
las gracias, no molestar a los compañeros...).

- Hacerlos protagonistas, por ejemplo: “protagonista de la semana” (Ibáñez


Sandín) cada semana de lunes a viernes, un niño de la clase se convierte en el
personaje principal. El niño lleva a clase fotografías de su vida, nos cuenta dónde
nación, dónde vive, su nombre, su familia, sus gustos…

- Actividad cooperativa (Antón, 2007): - “JUEGO DE LAS SILLAS


COOPERATIVAS”: donde se eliminan sillas pero no personas. En consecuencia,
los alumnos se sentarán sobre los demás COMPARTIENDO cada vez menos
sillas.

- “LA TORTUGA”: gateando cooperan para mantener encima de la espalda –


mientras avanzan-un colchón que simula ser “el caparazón” de una tortuga.
Para conseguirlo, tendrán que colaborar para mantener el equilibrio y un mismo
ritmo.

- Actividad: EL PASEO SIN VER. Un niño o una niña lleva de paseo, cogido de la
mano, a otro u otra que lleva los ojos vendados y debe guiarle e indicarle todos los
peligros para que no se dé golpes ni se haga daño.
- Grupos cooperativos: poner cargos en clase tales como, uno es el encargado de….
- Así mismo, siguiendo nuevamente a PALOU, S (2004), nos propone que
“hablemos de lo que nos preocupa, de lo que nos pone tristes, compartir penas,
nos hace sentir más nidos. Favorecen la actitud de consuelo entre unos niños,
ayuda a crear vínculos fuertes y a empalizar de una forma natural”.

-Realizar actividades conjuntas donde se compartan momentos de encuentro y


diversión como:
ir al cine, al zoo, al parque, a pescar, ir a la biblioteca…

- Llevar a cabo con nuestro alumnado “grupos cooperativos” y el niño tímido


darle algún cargo en clase como: ser responsable de que las mesas estén
limpias, que no haya ropa tirada en el suelo…

- La participación en la ELABORACIÓN DE LAS NORMAS que organizan la vida


del grupo, contribuirá a la autoestima. Como nos propone MARTÍN FRANCÉS
(2007) en su artículo “En torno a la con-vivencia: vivir con”, escribir, ilustrar y colgar
las normas en el aula es un procedimiento que servirá de base para que sea más
fácil, a partir de la reflexión, aceptarlas y ponerlas en práctica.

- Juegos en los que expresen cómo son, qué les gusta de su físico, de su
manera de ser; decir qué nos gusta de los demás, escribirlo en un mural e
ilustrarlo.

- Realización de juegos sociales como “el patio de mi casa”, “el corro de la


patata”...

-Para crear un buen clima siguiendo las aportaciones de Boix, C en su artículo


“trabajar las emociones en la escuela” podemos preguntarles a los niños y niñas
de forma colectiva “¿Cómo os queréis sentir durante el curso?” consensuamos la
respuesta, representamos gráficamente y escribimos. A lo largo de la jornada es
bueno que preguntemos si hemos cumplido la norma o no.

-Darles responsabilidades de las tareas colectivas para que se sientan partícipes


y necesarios en el grupo. Por ejemplo, a través del encargado del día (Ibáñez
Sandín, 2001) el cual tiene tareas como por ejemplo: pasar lista (¿cuántos
somos? Y ¿cuántos han faltado?), registro del tiempo, escritura de su nombres,
repartir los libros, echar gel de baño para lavárnosla antes de desayunar, apagar
las luces antes de salir al espacio exterior…estas tareas rutinarias hacen que los
niños y niñas actúen con mayor seguridad y propiedad.
- BARÓMETRO EMOCIONAL. (Propuesta de Julia Moons en la revista
Aula Infantil nº 36, 2007). El barómetro emocional es una herramienta que
permite que los niños y niñas sean conscientes de sus propios sentimientos y de
los demás con más frecuencia. Para ello, haremos fotografías de los niños y
niñas con diferentes estados de ánimo: alegre, triste, enfadado, sorprendido…

Estas fotografías las podemos colocar en una cuerda o en el tablón del rincón
de los sentimientos. Durante la última sesión diaria de clase podemos preguntar
a los niños y niñas ¿cómo se ha sentido hoy? y colocará una pinza en la
fotografía correspondiente.

-LA CAJITA DE LOS SENTIMIENTOS. (Propuesta de Carmen Díez


Navarro en su libro titulado “Mi escuela sabe a naranja”). Todo el vocabulario
(palabras) que utilicemos durante este planteamiento didáctico, intentaremos
meterlas en cajas. Estas palabras las podemos escribir por parte de los niños y
niñas tanto en papel a mano como a ordenador (destacando de ahí la
importancia que le otorgan la legislación vigente a las nuevas tecnologías.
Decimos a los niños y niñas que podríamos meterlas en unas cajas muy bonitas
que tenemos preparadas y dejarlas en clase para hacer con ellas historias
inventadas. Las cajas y sus significados son:
o Caja negra……………………………….. Palabras tristes y malas.
o Caja roja………………………………..... Palabras de
amor y pasión. o Caja
amarilla……………………………. Palabras de enfado
y furia. o Caja plata………………………………….
Palabras especiales.
o Caja verde………………………………… Palabras que no sabemos dónde
ponerlas. Daremos a cada niño una palabra para que sea el encargado de darle
significado, es decir, buscarle la caja adecuada.

-Encuentros. En la sala de psicomotricidad se pone música y los niños y niñas


andan por el aula evitando el contacto. Cuando para la música, dada uno
estrecha la mano del que está más cerca. Vuelve la música, se sueltan y caminan
de nuevo. Se puede hacer sin soltar la mano estrechada con lo que se va
consiguiendo una cadena larga que acaba estando integrada por todos.

- Espejito mágico. El grupo se sentará en círculo y se irán pasando un espejo de


un niño a otro. Cada niño dirá algo que le gusta de sí mismo y le pasará el espejo a
su compañero para que diga otra cualidad. Si a un niño no se le ocurre nada, se le
animará diciéndole que se mire en el espejo y que vea algo que tiene muy bonito
(cualidades físicas) o a cerca de las competencias personales
(simpatía, cooperación, habilidad para ayudar, para hacer trabajos del colegio,…)
Al terminar sería interesante hablar de cómo se han sentido y, a la vez, darse
cuenta de cómo han hecho sentirse a los demás. (Propuesta de Liliana Segura,
Revista digital “Práctica docente”, nº3, 2006)

- Masajes. Utilizando una música relajante, proponemos a los niños y niñas que
se coloquen por parejas, uno delante y otro detrás (dándole la espalda). A partir
de ahí, uno se queda quieto y relajado mientras el otro le da suaves masajes.
Luego al contrario.

- A través de cuentos…
Por ejemplo, leemos el cuento: “la pequeña luciérnaga” (véase
http://inteligenciaemocionalproyect.wordpress.com) en una familia de
luciérnagas hay una que teme salir a volar y siempre se queda en el árbol, hasta
que su abuela le pregunta ¿por qué no quieres salir? A lo que contesta que no
le gusta volar, para qué si ella no brilla tanto como la luna. Su abuela le explica
que la luna va cambiando hay veces que brilla muchísimo y hay otras que se
hace pequeñita, de esta manera descubre que todos tenemos nuestras
cualidades y cada uno brilla con su propia luz.

Tras esto lo dramatizamos, y nos ponemos en lugar del protagonista,


vivenciando lo que siente nuestro compañero/a y por tanto favoreciendo el
desarrollo de la EMPATÍA, tan importante para la construcción de la moral.

- Analizar y comparar los personajes de los cuentos con los propios niños y
niñas del aula “El cazador de Blancanieves es valiente como José”, etc.

- Actividades grupales:
- En nuestra aula podemos realizar actividades como la planteada por S. Palou
en su obra “Sentir y Crecer” ( 2004) la música es capaz de producir emociones,
realizaremos una audición musical en el salón de usos múltiples y utilizaremos
papel continuo para que los niños y niñas representen plásticamente los
sentimientos que les provoca esta música. Después hablaremos sobre ello e
incluso podemos realizar una pequeña historia inventada entre todos.
-Realizar obras de arte colectivas, como por ejemplo: “círculos concéntricos de Paul
Klee” cada niño realiza en un folio su interpretación usando ceras blandas y colores
cálidos, después se unen todos pegados en un papel continuo, el resultado es una
interpretación personal de esta obra.

- Sesiones de psicomotricidad.

-Elaborar un árbol genealógico; proponer la fiesta de abuelos donde ellos nos


cuentan cuentos, canciones, juegan con nosotros y nosotros les regalamos una
poesía…(propuesta extraída “La oreja verde de la escuela”, Díez Navarro,
2000), elaborar un mural con fotografías de cada familia, poniendo a pie de
foto dónde nos encontrábamos y con quién, observar los distintos tipos de
familia...

-Libro viajero de mascotas, donde cada alumno/a nos presenta a su mascota


mediante fotografías y comentarios: cómo se llama, qué le gusta hacer con él,
cómo lo cuida…

- “Cupones de la escuela y del hogar” IBÁÑEZ SANDÍN (1996). Permiten


fomentar la autonomía en el hogar.

-Creación de una escuela de padres donde vengan al centro especialistas como


psicólogos, médicos, educadores sociales… que realicen charlas de temas que
les preocupa a las familias como: obesidad infantil, hiperactividad, problemas de
sueño, relaciones conflictivas y diruptivas en la infancia… (Siguiendo la línea de
autores como José A. Marina que propone que familia y escuela debe ser el
equipo pedagógico básico).

-”Materiales viajeros”, contemplados en el proyecto de emociones


compartidas que defiende Silvia Palou Vicens (Sentir y crecer.2004) ”Se trata de
que materiales elaborados en clase (títeres, cuentos, diario, caja de los tesoros,
música) pasan de la escuela a casa y viceversa”.

-El programa Familias Lectoras pretende dinamizar la colaboración entre las


familias y los centros educativos para mejorar la comprensión lectora del
alumnado, desarrollar su hábito lector y mejorar su competencia lingüística