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Matrices y epistemes

Foucault define la episteme como el marco de saber acorde a la determinada "verdad"


impuesta desde un poder en cada época. Foucault indica expresamente que no es
posible establecer líneas de continuidad o progreso histórico dentro del episteme ni
puede hablarse de una historia del episteme.
En el marco de una misma episteme, pueden convivir distintas concepciones o matrices
de pensamiento. Según Foucault la episteme moderna se abre a comienzos del siglo XIX
y esta contiene en su seno las tres principales matrices del pensamiento occidental
predominantes con sus crisis y actualizaciones en las ciencias sociales y en la realidad
política contemporánea.
En la edad media-moderna la supremacía de la europea impuso una hegemonía tanto
en el ámbito religioso y político. En estos años se da un episteme impuesto por Europa,
esto quiere decir que todo el conocimiento tenía que ser aprobado por los europeos
para ser tomado como verdadero.
Durante siglos Europa había preparado a la población en general para ser
conquistadores de otros pueblos imponiendo su forma de pensar.
Todavía en los años inmediatamente anteriores a la Segunda Guerra mundial esta
posición predominaba en el seno de la filosofía europea.
Luego de esta época América Latina exige un reconocimiento de que todo ser humano
posee voz. Y de debe ser tratado de forma equitativa.
Diversos autores latinoamericanos coinciden en que es posible detectar como una
constante del pensamiento europeo de los últimos cinco siglos, es decir, se puede
detectar un pensamiento de superioridad occidental.
Pero ahora tenemos que cuestionarnos de la otra episteme que constituye en nuestro
continente luego de la conquista. En esas ideas existentes en América Latina que se
formó con la experiencia traumática de la colonia, ese pensamiento que surge de
pueblos oprimidos, quienes vieron destruirse sus costumbres ancestrales a través de
estos 5 siglos que duro la colonia.