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República Bolivariana de Venezuela

Universidad Bolivariana de Venezuela


Programa de Formación Avanzada
Especialización: Docencia Universitaria
Unidad Curricular: Formación Integral de los Profesionales Universitarios

GESTIÓN UNIVERSITARIA Y FORMACIÓN DOCENTE

Participante: Profesora:
Arleny Leal Ana Cecilia Santiago
6.216.535

Higuerote, Mayo 2017


INTRODUCCIÓN

La Universidad, lugar donde el profesor universitario desarrolla su trabajo, está


en uno de los mayores momentos de transformación de su historia; algunos de
estos procesos han sido provocados directamente por los cambios sociales que
se están sucediendo. Estos profundos cambios se vienen dando por la calidad y
la internacionalización que está viviendo la universidad, lo cual conllevan a
múltiples alteraciones en sus funciones, roles y tareas asignadas al profesor,
exigiéndole a este el desarrollo de nuevas competencias para desarrollar
adecuadamente sus funciones profesionales. Todo ello ha generado nuevas
necesidades formativas, provocando esto el desarrollo de planes formativos
pedagógicos específicos para este colectivo; siendo imprescindible definir el
nuevo perfil que debe atesorar el profesor universitario para desarrollar
adecuadamente sus nuevas funciones, en los diferentes escenarios de actuación
profesional.

Muchas de las transformaciones que se han planteado en la Docencia


Universitaria van dirigidas a lograr profesionales con sólida formación general e
integral independientes y capaces de enfrentar creativamente situaciones
diversas en sus respectivas áreas. Para alcanzar este propósito es fundamental
el accionar del profesor universitario, quien dotado de un adecuado perfil
profesional y de las herramientas adecuadas será capaz de lograr aprendizajes
duraderos.
De allí, que hay que hacer mención a una formación docente de calidad, la
cual involucra pensar en la flexibilidad y capacidad de asumir los desafíos
necesarios para dar cuenta de los incesantes requerimientos que demanda la
sociedad globalizada; de modo que el horizonte final de la formación docente
sea la promoción del pleno ejercicio de los derechos humanos, en el marco de
sociedades libres, democráticas y de respeto a lo diferente.
Docencia Universitaria

Un Docente Universitario es aquel que se encarga de la formación reflexiva,


creativa, investigativa de sus alumnos; dicha formación está estrechamente
vinculada a las necesidades de transformación de la práctica educativa
cotidiana, la cual permite al docente universitario orientar su rol social en función
del modelo pedagógico que persigue la emancipación de los sujetos, bajo la
premisa de que todos los que participan en los procesos de aprehensión del
mundo y del aprendizaje en éste, deben ser sujetos promotores de cambios.
Propiciando la innovación y así mejorar la práctica educativa.
Por lo tanto, se suman los planteamientos, de la educación emancipadora y la
pedagogía crítica, lo que conduce a mirar críticamente a la educación, al
proceso de formación de los docentes universitarios y a la investigación
educativa.
Por lo que se fundamenta en la formación integral del ser, como sujeto de un
proceso socio-histórico transformador, capaz de contribuir a la construcción de
los cambios que el país necesita, para responder a los más amplios anhelos de
liberación del pensamiento y la acción, en un marco de actividad creadora y
emancipadora, dirigida hacia la solución de problemas y necesidades del
entorno donde se desenvuelve el docente como profesional y como ser
humano.

Referentes Teóricos de la Formación Docente y su Gestión en las


Universidades
Las dimensiones de la formación docente plantean que la educación del
profesorado tiene el honor de ser, al mismo tiempo el peor problema y la mejor
solución de la educación. La voluntad de aprender, la interrelación entre las
personas, pero también el deliberado esfuerzo institucional, posibilitan en el
ámbito de la formación docente, el surgimiento de contextos de aprendizaje que
van facilitando el desarrollo complejo de los individuos que forman y que se
forman. Esta visión del aprendizaje adquiere particular complejidad en la era
tecnológica por cuanto supone asimilar no solo el manejo de nuevas
herramientas y conceptos sino la asimilación de un modo distinto de asumir el
hecho pedagógico. La formación docente se presenta como un fenómeno
complejo y diverso que toma en cuenta la dimensión personal en cuanto a la
voluntad de formación, la dimensión social en cuanto al aprendizaje con los
pares y desde los pares y finalmente la dimensión organizacional que demanda
contextos de enseñanza que favorezcan la búsqueda de metas de
perfeccionamiento dentro de la organización.

La Dimensión Personal: En cuanto a la dimensión personal, además de la


consideración de los aspectos relativos a la educación universitaria la cual
remite al sentido realista, oportuno y práctico de la formación, se analizó el
proceso de cambio en los docentes en la medida en que se desarrollan
profesionalmente. Este proceso avanza desde una actitud de incertidumbre
ante lo nuevo hasta la estabilidad. Por lo que se plantea que para que los
docentes se desarrollen profesionalmente, deben percibir su trabajo como
desafío a una “buena práctica”. Sólo de esta forma se podrá decir que la
experiencia de formar provoca cambios en los formadores. Este modelo apunta
a señalar que, con respecto a la incorporación de cambios o innovaciones en la
enseñanza, los profesores novatos suelen estar más preocupados por su propio
desempeño mientras que los profesores con mayor experiencia tienden a estar
más interesados en el desarrollo de su trabajo y finalmente los docentes con
mayor experiencia tienden a tener mayor preocupación y ocupación por el
impacto de la formación sobre los estudiantes. Con respecto a las innovaciones,
los educadores pasan por una etapa inicial de indiferencia ante la innovación, a
su incorporación, uso y evaluación del impacto de las mismas en el ámbito
escolar. Finalmente pueden llegar a su descarte o sustitución por otras
innovaciones.
La Dimensión Social: es otra dimensión importante a considerar para la
formación docente, la cual señala lo importante que es para algunos aprender
con otros. Si bien es cierto que la formación y el aprendizaje del educador puede
producirse, como hasta ahora se ha comentado, de forma relativamente
autónoma y personal, la formación, también transcurre como un proceso dentro
de un espacio intersubjetivo y social. Así, el aprendizaje no debería entenderse
sólo como un fenómeno aislado, sino básicamente como una experiencia que
ocurre en interacción con un contexto o ambiente con el que el individuo
interacciona. Esta es la tesis del enfoque sociocultural del aprendizaje que
establece que la actividad cognitiva del individuo no puede estudiarse sin tener
en cuenta los contextos relacionales, sociales y culturales en que se lleva a
cabo, para hacer ver que el conocimiento se produce en diferentes situaciones,
y en función de las siguientes características: El conocimiento no es solamente
una cuestión del pensamiento y la persona, sino de las relaciones que esas
personan mantienen. Aprender (llegar a conocer) implica mantener relaciones
funcionales con el propio ambiente; y la buena enseñanza crea oportunidades
para aprender a pensar y actuar en relación al ambiente. Estas características
son muestra de una nueva forma de pensar sobre la enseñanza y la formación,
se observa en los enfoques y en las concepciones que cambian desde lo
individual a lo cooperativo y comunitario, de centrarse en la información a
hacerlo en la acción, desde supuestos mecanicistas a supuestos organísmicos,
desde la medición a la narrativa, desde la abstracción a la concreción, desde
las operaciones a las conversaciones. Resulta de gran interés y proyección este
enfoque, puesto que pone de manifiesto que la unidad de análisis del
aprendizaje son los procesos de interacción social.

La Dimensión Organizacional: La tercera dimensión a considerar, se refiere a


la dimensión organizacional y su impacto en la formación docente. En efecto, el
contexto organizativo remite a aspectos relevantes de la organización que son
relativamente externos al equipo de trabajo, tales como sistema de
recompensas, recursos de formación, cultura, autonomía, tarea a realizar, etc.
las características de diferenciación de otras unidades de trabajo, las barreras
reales o simbólicas para acceder a la información, las relaciones de un grupo
con su contexto: si son muy abiertas e indiferenciadas, el grupo pierde
identidad, si los límites son muy exclusivos, el grupo puede llegar a aislarse.

Categorías Esenciales en la Formación Docente Universitaria.

• Favorecer la relación entre la teoría y la práctica, al reconocer la práctica


educativa como objeto de conocimiento, de una formación comprometida con
la transformación de la acción se darán los cambios necesarios.
• Asumir que los problemas de la práctica dependen de los sujetos que los
definen y los identifican como tales, a la vez que son comunicados y
contrastados con la experiencia de otros sujetos u otras teorías explicativas.
• Superar la disociación entre el pensamiento y la acción, es decir entre el “saber
hacer” entendido como un hacer técnico, y el desarrollo del pensamiento para
analizar las situaciones típicas de la enseñanza, lo cual favorece la práctica
reflexiva y el control racional de las situaciones didácticas.
• Si bien el aprendizaje comprende un aspecto endógeno o individual, la
formación de los docentes necesita del desarrollo de estrategias grupales que
promuevan la reflexión compartida de situaciones específicas de enseñanza, la
autoevaluación sobre su propia actuación y la toma de decisiones con relación
a las alternativas de acción que se estimen pertinentes.
• La formación debe ser voluntaria, promovida por el convencimiento de la
necesidad formativa y, por consiguiente, debe surgir básicamente de la iniciativa
del profesorado.
* La creación de un clima institucional positivo hacia la formación del
profesorado a través de estrategias de sensibilización y motivación dirigidas a
los docentes, favorece la valoración de la docencia universitaria.
• La formación debe centrarse en la práctica profesional del docente
universitario, desarrollar actitudes de reflexión y crítica respecto a su propia
enseñanza y fomentar el carácter colegiado de la formación Propuesta
• La formación debe fortalecer las competencias no solo didáctica sino ética,
cultural y tecnológica.
• Programar acciones formativas que contemplen además de la formación y la
actualización docente, la asesoría o consultoría pedagógica, cuyo propósito es
ofrecer acompañamiento para precisar problemas de carácter técnico
pedagógico.
• El reconocimiento de las experiencias exitosas de los docentes en la
resolución de problemas de carácter pedagógico, la mejora en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, y la puesta en práctica de alternativas pedagógicas,
contribuye a fortalecer y a reconocer la labor del docente.
• Las acciones formativas del profesorado universitario deben inscribirse en el
marco de programas institucionales de formación y desarrollo profesional
universitario que contemplen tiempos, espacios y recursos que garanticen la
participación del profesorado, en consonancia con las exigencias que plantea
el medio universitario.
• Garantizar por parte de la institución y con el apoyo del estado, el
acompañamiento en la carrera docente universitaria mediante el desarrollo de
mecanismos e iniciativas que permitan apoyar al docente con herramientas
pedagógicas y personales para su labor de docencia e investigación.

Aportes e Insuficiencias
1.-Contribuir con el desarrollo formativo y de actualización permanente del
profesional involucrado en la práctica de la docencia universitaria, para que
pueda asumir responsablemente una función facilitadora, extensionista e
investigativa del hecho educativo, a través de enfoques o paradigmas que
promueva la toma de decisiones para la optimización de la enseñanza y los
aprendizajes, y a la vez le permita el conocimiento y comprensión del mundo
que lo rodea, desde una visión del fenómeno educativo que contribuya a elevar
la calidad de la educación en beneficio de la comunidad.

2.- Formación docente de calidad, involucra pensar en la flexibilidad y capacidad


de asumir los desafíos necesarios para dar cuenta de los incesantes
requerimientos que demanda la sociedad globalizada; de modo que el horizonte
final de la formación sea la promoción del pleno ejercicio de los derechos
humanos, en el marco de sociedades libres, democráticas y de respeto a lo
diferente.

3.-Profundizar la tarea docente y elaborar una propuesta orientada a insertarse


en los ámbitos de la comunidad docente a nivel local, nacional, regional y global.

4.-Proponer en este proceso de transformación un ideario innovador significa


transitar por un doble circuito: el de repensar la institución y el de comenzar
a implementar, con docentes y alumnos, una serie de acciones centradas en el
uso de las actuales tecnologías de la información y los nuevos paradigmas.
La formación docente plantea hoy desafíos surgidos tanto de los procesos de
transformación de los sistemas educativos como de las nuevas demandas que la
sociedad le formula a la educación. Una de estas demandas, que por la
postergación que ha sufrido en su atención ha deteriorado el prestigio docente,
se vincula con la información y el conocimiento. La velocidad con que se
multiplica el conocimiento, la transformación vertiginosa del conocimiento
en información, la necesidad de disponer rápidamente de
ella para desenvolverse estratégicamente en contextos complejos y poco
anticipables un nuevo escenario de formación. La cuestión crucial en el terreno
educativo es la de definir si ese escenario fue, es, o será la institución escolar.
Por todo esto, se torna imprescindible problematizar
al conocimiento desde la perspectiva de su circulación, no sólo dentro de los
trayectos formativos, sino como meta, es
decir aportar a la formación de docentes habilitados para gestionar el acceso y la
utilización crítica de la información y el conocimiento. La información y el
conocimiento son dos bienes que se valorizan con el advenimiento de la
Sociedad de la Información, y que impulsadas por el vertiginoso avance
tecnológico de la informática y las comunicaciones han producido el fenómeno
Internet, convirtiéndose en la sociedad del conocimiento y que se encamina
hacia la Sociedad del aprendizaje.

Las Universidades necesitan incorporar innovaciones educativas que permitan


el desarrollo de nuevas estrategias, de nuevos escenarios, de nuevas
posibilidades para un sujeto que necesita adecuarse a las demandas sociales;
desde la perspectiva del sujeto que demanda formación continua a lo largo de
toda la vida, se requiere poner a su disposición fórmulas más creativas y
posibles de aprendizaje permanente.

Desde la óptica de los formadores de formadores, se hace necesario la


formación de los docentes universitarios los cuales enfrentan el mismo
problema: trabajar y formarse permanentemente, en un proceso
que permite aportar a las organizaciones educativas, asegurar a sus alumnos un
aprendizaje continuo y a sus docentes una actualización permanente y
adecuada para lograr los cambios que se requieren.

En las últimas décadas se percibe un creciente interés por los problemas


educativos centrados en el profesor, debido a que en el aprendizaje
no solo intervienen factores originados en los alumnos, Influyen otros
factores referidos a la actuación del docente en el aula, en lo que él
realiza para facilitar el proceso educativo (planificación, desarrollo de las
clases, evaluación e interacción con los estudiantes, entre otros): Esa
praxis pedagógica está relacionada con las concepciones pedagógicas
y profesionales que poseen los docentes, la formación recibida y la
experiencia obtenida a través de su trabajo en el aula.

por lo que se sostienen que las concepciones, así como la praxis en el aula que
posea un docente, son susceptibles de cambios a causa de la experiencia
adquirida, la reflexión y el estudio crítico que el mismo realice de las teorías
utilizadas en el ámbito educativo.

No obstante, lo común es que los profesores piensen en función de la formación


recibida y actúen en términos de la información que poseen,
en lugar de aplicar el trípode constituido por la práctica en el aula, la reflexión
crítica y práctica. la observación empírica no ha dado suficiente evidencia acerca
de cuál modelo de formación de docentes se está operacionalizando en la
universidad.

Un docente Universitario debe caracterizarse, entre otros aspectos por los


siguientes:

*Ser ejemplo ante sus estudiantes dentro y fuera del aula.


*Dominar a profundidad el contenido de su disciplina.
*Dominar la didáctica especial de su disciplina, es decir, la metodología para
impartirla con calidad.
*Dominar el campo de acción y las esferas de actuación del profesional que está
formando y poner su asignatura o disciplina en función de ello.
*Dominar la didáctica de la Docencia Universitaria y aplicarlos consecuentemente.
*Dominar las características psicológicas de los estudiantes universitarios.
*Lograr la integración de los contenidos para motivar a los estudiantes.
*Eliminar el escolasticismo, la dispersión y la fragmentación de los contenidos, la
práctica obliga a integrar los conocimientos, a integrar a asignaturas y disciplinas en
nuevas disciplinas, integrar donde sea posible, sin seguir recetas, sin dogmatismo.
*Integrar todos los componentes del proceso docente y esto desde los primeros
años. (Académico, Laboral, Investigativo).
Debe lograr un Proceso Docente – Educativo de calidad, que se caracterice por ser:
productivo, científico, democrático, comprometidos.
Dominar los conocimientos científicos – técnicos de su disciplina.
Dominar las habilidades profesionales generales.
Enseñar contenidos a los estudiantes de acuerdo con los objetivos de la actividad
docente.
La actualización constante.
Conclusión

Los profesores universitarios deben asumir una mayor implicación en procesos de


reflexión e investigación sobre los efectos de la docencia universitaria, para
comprender mejor sus prácticas de enseñanza, aprendiendo a trabajar de forma
colaborativa. El mejoramiento del trabajo docente no depende únicamente de los
programas de formación y actualización, pero contribuye a que los profesores tomen
decisiones pedagógicas debidamente sustentadas y asuman un rol más
protagónico en los procesos de innovación propios de la universidad del siglo XXI.

Se plantea además la necesidad de desafiar al docente universitario para que


reconozca la importancia y la complejidad de la práctica docente que desarrolla
específicamente en este nivel y estimularlo para que en el marco de su desarrollo
profesional participe en programas de formación y actualización que respondan
tanto a sus necesidades individuales como a las que plantea la propia institución
universitaria en los ámbitos pedagógico, profesional, personal y social. Lo que se
busca es profundizar el conocimiento disciplinario, se trata de insistir en la
necesidad de un docente calificado que no sólo domine los contenidos académicos,
sino que sepa enseñarlos.
BIBLIOGRAFIA

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Competencias Docentes para el Siglo XXI.

Cajamarca-Perú.

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El Papel de la Educación Frente a los Desafíos de la Transformación


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Editorial Porrúa S.A México.