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LA ESTRATEGIA FINANCIERA

La estrategia financiera, paso a paso

El objetivo de la gestión financiera es la maximización del beneficio para los


accionistas. Para cumplir con esta meta, la empresa requiere un plan de acción
financiero a largo plazo. La Corporación Interamericana de Inversiones (CII)
revela la importancia de implementar una estrategia de gestión financiera
adecuada con el fin de cumplir dicho objetivo.
El objetivo principal es delinear y realizar una estrategia corporativa,
implementando procedimientos financieros que cumplan con la meta de
maximizar la riqueza a largo plazo y corto plazo. Presentaremos los procesos de
gestión que se deben llevar a cabo durante la aplicación de la estrategia
financiera y, además, se detallarán las funciones principales de la gestión
financiera y los métodos operativos que van con ellos.

Empezando desde la punta de la pirámide, lo primero que una empresa debe


definir para implementar un esquema financiero exitoso es la estrategia
corporativa. La misma debe ser un proyecto general, a largo plazo, con un plan
de acción compuesto por un portafolio de estrategias de gestión (finanzas,
marketing, etc.), en función de cumplir con el objetivo especificado.
.

La estrategia financiera es el siguiente elemento de importancia en la


implementación del plan. Es uno de los componentes de la cartera de la
estrategia corporativa. Abarca las decisiones de financiación necesarias para
alcanzar el objetivo general, especificado el nivel óptimo de inversión y
financiación. Además, es la pieza de la política de gestión empresarial que
determina las decisiones de inversión y financieras, condiciones necesarias
para lograr la maximización del beneficio a los accionistas.

Cada tipo de decisión se puede subdividir en dos categorías generales. Aquellas


que son más a largo plazo, consideradas decisiones estratégicas o tácticas; y
las que son a corto plazo, conocidas como decisiones operativas.

Gestión financiera

Se ocupa de la adquisición, financiación y gestión de activos. Es el proceso de


administración de los recursos financieros que posee la empresa. También
incluye la contabilidad de la organización, elaboración de informes financieros y
presupuestos, recolección de cuentas a cobrar, gestión de riesgos y seguros,
asegurando una alineación correcta con la estrategia financiera fijada.

En pocas palabras, es la utilización de información financiera, habilidades de


gestión, y los métodos para hacer el mejor uso de los recursos de la empresa.
La gestión financiera bien desarrollada puede ayudar al empresario a:
 Administrar eficazmente los activos de la empresa
 Invertir sabiamente
 Contar con los medios para el crecimiento futuro
 Tomar decisiones óptimas relacionadas a la formas de financiar la
empresa
 Satisfacer las necesidades de los clientes y empleados
 Compensar a los accionistas por el riesgo prestado

Para lograr el objetivo fijado desde la estrategia corporativa, el director


financiero tiene la responsabilidad de cubrir una amplia gama de funciones. La
operativa de la gestión financiera que el director debe supervisar incluye:

 La obtención de capital suficiente para los activos que necesita su


negocio. Capital de trabajo corto y largo plazo
 Lograr rendimientos suficientes de forma consistente y predecible
 Administración óptima del flujo de caja de las ganancias Económicas y
financieras. Flujo de caja económico y financiero.
 Determinación del Valor Actual Neto: Económico y Financiero. (VANE,
VANF,)
 Determinación de la tasa interna de retorno: Económico y Financiero (
TIRE, TIRF )
 Elaboración del presupuesto dela empresa: Herramienta importante el
programa de Gestión.
 Determinación de los equilibrios económicos y Financieros.
 Disminución al mínimo de la carga fiscal sobre la renta .
 Pronosticar las necesidades financieras de su negocio
 Adjudicarle un valor al negocio llegado el momento Aplicación del
agregado económico ( EVA )

Principales estrategias financieras de las empresas

Las estrategias financieras empresariales deberán estar en correspondencia con


la estrategia maestra que se haya decidido a partir del proceso de planeación
estratégica de la organización. Consecuentemente, cada estrategia deberá llevar
el sello distintivo que le permita apoyar el cumplimiento de la estrategia general
y con ello la misión y los objetivos estratégicos.

Ahora bien, cualquiera que sea la estrategia general de la empresa, desde el


punto de vista funcional, la estrategia financiera deberá abarcar un conjunto de
áreas clave que resultan del análisis estratégico que se haya realizado.

Como aspectos claves en la función financiera, generalmente se señalan los


siguientes:

 Análisis de la rentabilidad de las inversiones y del nivel de beneficios.


 Análisis Capital de trabajo corto y largo plazo
 Análisis de flujo de caja económico y Financiero
 Análisis del circulante: liquidez y solvencia.
 Fondo de rotación, análisis del equilibrio económico-financiero.
 Estructura financiera y nivel general de endeudamiento, análisis de
apalancamiento operativo y financiero
 Costos y gastos operativos y financieros
 Análisis de la ceración del valor (EVA )

Estos aspectos claves responden a las estrategias y/o políticas que desde el
punto de vista financiero deberán regir el desempeño de la empresa, las que
pudieran agruparse, dependiendo del efecto que se persiga con éstas, en a largo
plazo y a corto plazo.

Las estrategias financieras para el largo plazo involucran los aspectos


siguientes:

a. Sobre la inversión.
b. Sobre la estructura financiera.
c. Sobre el equilibrio Financiero
d. Sobre el valor actual financiero
e. Sobre la tasa interna de retorno Financiero

Mientras que las estrategias financieras para el corto plazo deben considerar los
aspectos siguientes:

a. Sobre el capital de trabajo.


b. Sobre el financiamiento corriente.
c. Sobre la gestión del efectivo.
d. Sobre el equilibrio Económico
e. Sobre el presupuesto,

A continuación se exponen los fundamentos de cada una de estas estrategias


financieras para el largo y el corto plazo respectivamente [3].

Fundamentos de las estrategias financieras para el largo plazo


a) Sobre la inversión.

Como ya se ha planteado, para definir la estrategia que deberá seguir la


organización acerca de la inversión, resulta indispensable volver a examinar qué
plantea la estrategia general del caso en cuestión. De este modo podrá
distinguirse alguna de las alternativas siguientes:

A. Crecimiento.
B. Desinversión.

Generalmente, si la empresa se propone una estrategia ofensiva o de


reorientación, incluso, en ocasiones defensiva, entonces es muy probable que
las decisiones sobre la inversión apunten hacia el crecimiento. En este caso,
corresponde precisar de qué modo resulta conveniente crecer,
existiendo diferentes posibilidades entre las que se destacan los llamados
crecimiento interno y externo.

El crecimiento interno obedece a la necesidad de ampliar el negocio como


consecuencia de que la demanda ya es mayor que la oferta, o por el hecho de
haber identificado la posibilidad de nuevos productos y/o servicios que
demanden la ampliación de la inversión actual, o sencillamente porque los
costos actuales afectan la competitividad del negocio. En estos casos
generalmente las decisiones hay que tomarlas considerando alternativas de
incremento de los activos existentes, o de reemplazo de estos por otros más
modernos y eficientes.

El crecimiento externo se lleva a cabo siguiendo la estrategia de aplicar


adecuadamente un apalancamiento financiero, ENDEUDARSE PARA INVERTIR Y
NO PARA GASTAR.

Otra forma obedece a la estrategia de invertir los excedentes financieros de la


forma más rentable posible, por lo que en estos casos se opta por la
diversificación reduciendo así el riesgo y en busca de maximizar el rendimiento.

Cuando la estrategia general apunta hacia la supervivencia, en ocasiones


pueden evaluarse estrategias financieras de no crecimiento e incluso de
desinversión, o sea, resulta necesario en estos casos medir fuerzas para
conocer si resulta posible el cumplimiento de la estrategia general, manteniendo
el nivel de activos actual, o si por el contrario, habrá que evaluar la venta de
estos o parte de estos para lograr sobrevivir.

Ahora bien, cualquiera que sea el caso, crecimiento o desinversión, la selección


de la mejor alternativa deberá seguir el criterio de maximizar el valor de la
empresa, o sea, la decisión que se adopte deberá contribuir al incremento de la
riqueza de los dueños de la empresa, o en todo caso, a la menor reducción del
valor posible asociado al proceso de desinversión si fuera necesario.

Para ello, la literatura financiera reconoce que para la evaluación de la mejor


alternativa resulta necesaria la utilización de una serie de instrumentos que
permiten tomar las mejores decisiones. Estos instrumentos de evaluación
financiera de inversiones son: los que tienen en cuenta el valor del dinero en el
tiempo, a saber, el valor actual neto (VAN), la tasa interna de rentabilidad (TIR), el
índice de rentabilidad (IR) y el periodo de recuperación descontado (PRD); y los
que no consideran el valor del dinero en el tiempo como son, la rentabilidad
contable promedio (RCP) y el periodo de recuperación (PR).

Los instrumentos más precisos para la evaluación son aquellos que consideran
el valor del dinero en el tiempo, y dentro de estos resulta recomendable el
empleo del VAN, pues permite conocer en cuanto se incrementará el valor de la
empresa de llevarse a cabo el proyecto.

b) Sobre la estructura financiera

La definición de la estructura de financiamiento permanente de la empresa


deberá definirse en correspondencia con el resultado económico que ésta sea
capaz de lograr. En tal sentido, vale destacar que las estrategias al respecto
apuntan directamente hacia el mayor o menor riesgo financiero de la empresa,
por lo que en la práctica, en muchas ocasiones se adoptan estrategias más o
menos arriesgadas en dependencia del grado de aversión al riesgo de los
inversores y administradores, o simplemente como consecuencia de acciones
que conllevan al mayor o menor endeudamiento, o sea, no a priori o elaboradas,
sino resultantes.

En la actualidad, las empresas buscan economía de recursos aprovechando el


financiamiento con deuda al ser más barato y por estar su costo exento del pago
del impuesto sobre utilidades. Sin embargo, en la medida en que aumenta el
financiamiento por deudas también se incrementa el riesgo financiero de la
empresa ante la mayor probabilidad de incumplimiento por parte de ésta ante
sus acreedores.

De lo anterior se deduce que no es tan simple la adopción de la decisión en


cuanto a la estrategia a seguir con las fuentes de financiamiento permanentes de
la empresa. Evidentemente, funcionar con financiamiento ajeno es más
económico, pero con su incremento aumenta el riesgo y a su vez aumentan los
llamados costos de insolvencia, de modo que el ahorro fiscal logrado por el uso
de deudas podría reducirse por el aumento de los referidos costos de
insolvencia.

Ahora bien, para la definición de la estructura financiera, los métodos que se


emplean son: Utilidad antes de intereses e impuestos – utilidad por acción,
Utilidad antes de intereses e impuestos – rentabilidad financiera, y el método de
las rentabilidades con base el flujo de efectivo. A partir de estos métodos puede
encontrarse aquella estructura financiera que, partiendo de un resultado en
operaciones u económico determinado, puede contribuir a que la empresa
alcance el mayor resultado posible en términos de utilidad por acción,
rentabilidad financiera o flujo libre por peso invertido.

El criterio a seguir para la definición de esta estrategia financiera es el de


alcanzar el mayor resultado por sol invertido, sea contable o en términos de
flujo. Se recomienda el uso del método de las rentabilidades con base el flujo de
efectivo, en tanto coadyuva a la eficiencia además desde la perspectiva de la
liquidez.

Si a partir de la estrategia con respecto a la definición de la estructura financiera


de la empresa, se logra obtener mayor flujo de caja por sol invertido, el éxito que
ello represente en términos de liquidez podrá contribuir al mejor desempeño del
resto de las estrategias funcionales, y con ello al de la estrategia maestra.
c) Sobre el equilibrio financiero

En la práctica, las empresas definen su estrategia, en función al análisis costo


volumen utilidad financiera, en otras palabras Liquidez cero, una de las
herramientas iniciales, son los flujos financieros y la determinación del l
equilibrio financiero, objetivo de rentabilidad ( ROF, VANF ), costo promedio
ponderado de capital (Ko) y rentabilidad máxima, importante como punto de
partida para la proyección de los niveles de ingresos y costos operativos,
análisis de sensibilidad y estructuras de capital, alta, baja o mediana.

Sobre esta base, es importante reconocer que los métodos y criterios que deben
considerarse para la definición de esta estrategia desde el punto de vista
cuantitativo son los mismos que se expusieron para el caso de la estructura
financiera, aunque cualitativamente pudieran evaluarse además los efectos que
podrían tener los aspectos relacionados con anterioridad.

En otras palabras, la política debiera encaminarse a respetar aquella estructura


financiera definida como óptima, pero sin perder de vista que temporalmente
pudiera resultar conveniente algún desvío de esta política o estrategia general
en aras de conseguir un plan operativo y financiero y adecuado, o en virtud de
aumentar el rendimiento esperado, o por mantener el precio de mercado.

d) Sobre el valor Actual Financiero

Se elabora a través de los flujos financieros y la tasa de corte es la del costo


promedio ponderado o tasa waccc,desde luego tiene que sensibilizarse con
otras herramientas de gestión financiera, entre ellas el valor actual financiero.

e) Sobre la tasa interna de retorno Financiero.

Es aquella métrica porcentual que haca al valor actual neto financiero en


equilibrio y su análisis dependerá de la arquitectura del flujo de caja financiero.

Fundamentos de las estrategias financieras para el corto plazo

a) Sobre el capital de trabajo

Como ya se ha señalado, el capital de trabajo de la empresa está conformado


por sus activos circulantes o corrientes, entendiéndose por administración del
capital de trabajo a las decisiones que involucran la administración eficiente de
éstos, conjuntamente con el financiamiento corriente o pasivo circulante. De
aquí que, desde una perspectiva financiera, corresponde primeramente el
establecimiento de las proporciones que deberá tener la empresa con respecto a
sus activos y pasivos corrientes en general.

Las estrategias financieras sobre el capital de trabajo de la empresa


habitualmente obedecen al criterio de selección del axioma central de las
finanzas modernas, a saber, la relación riesgo – rendimiento. En tal sentido,
existen tres estrategias básicas: agresiva, conservadora e intermedia.
La estrategia agresiva presupone un alto riesgo en aras de alcanzar el mayor
rendimiento posible. Significa que prácticamente todos los activos circulantes
se financian con pasivos circulantes, manteniendo un capital de trabajo neto o
fondo de maniobra relativamente pequeño. Esta estrategia presupone un alto
riesgo, al no poder enfrentar las exigencias derivadas de los compromisos
financieros corrientes con aquellos recursos líquidos de la empresa,
paralelamente se alcanza el mayor rendimiento total posible como consecuencia
de que estos activos generadores de rendimientos más bajos son financiados al
más bajo costo.

Por su parte, la estrategia conservadora contempla un bajo riesgo con la


finalidad de operar de un modo más relajado, sin presiones relacionadas con las
exigencias de los acreedores. Significa que los activos circulantes se financian
con pasivos circulantes y permanentes, manteniendo un alto capital de trabajo
neto o fondo de maniobra. Esta estrategia garantiza el funcionamiento de la
empresa con liquidez, pero lo anterior determina la reducción del rendimiento
total como consecuencia de que estos activos generadores de rendimientos más
bajos son financiados a mayor costo derivado de la presencia de fuentes de
financiamiento permanentes.

La estrategia intermedia contempla elementos de las dos anteriores, buscando


un balance en la relación riesgo – rendimiento, de tal forma que se garantice el
normal funcionamiento de la empresa con parámetros de liquidez aceptables,
pero buscando a la vez que la participación de fuentes permanentes que
propician lo anterior, no determine la presencia de costos excesivamente altos y
con ello se pueda lograr un rendimiento total aceptable, o sea, no tal alto como
con la estrategia agresiva, pero no tan bajo como con la conservadora.

La definición se adopta en correspondencia con el análisis que se realice del


desempeño de la empresa durante periodos anteriores, de sus metas y
proyecciones, del comportamiento de los competidores y del sector, y del grado
de disposición al riesgo de sus administradores.

Los criterios generalmente reconocidos para la definición de esta estrategia son


el capital de trabajo neto y la razón circulante.

b) Sobre el financiamiento corriente

El financiamiento corriente de la empresa, llamado el pasivo circulante, está


compuesto por fuentes espontáneas (cuentas y efectos por pagar, salarios,
sueldos, impuestos y otras retenciones derivadas del normal funcionamiento de
la entidad), así como por fuentes bancarias y extrabancarias (representadas por
los créditos que reciben las empresas provenientes de bancos y de otras
organizaciones), reporta un costo financiero que en dependencia de la fuente se
presenta de forma explícita o no.

Las fuentes espontáneas generalmente no presentan un costo financiero


explícito; sin embargo, su utilización proporciona a la empresa un
financiamiento que de no explotarse la obligaría a acudir a fuentes que sí tienen
un costo financiero explícito.

Para una mayor comprensión cabe señalar el caso de una cuenta por pagar, que
aparentemente no tiene un costo financiero, cuando se paga (y más aún de
forma anticipada), reduce la liquidez y obliga a la dirección financiera a sustituir
este financiamiento de algún modo para mantener la estrategia que se haya
adoptado con relación al capital de trabajo. En este mismo caso, generalmente
no se considera que el financiamiento de proveedores, al diferir el pago,
aumenta el riesgo percibido por éste y consecuentemente este aumento del
riesgo se traduce de algún modo, adoptando comúnmente la forma del
incremento del precio.

Por su parte, las fuentes bancarias presentan un costo explícito que no es más
que el interés que exigen estas instituciones por el financiamiento que otorgan.
Ahora bien, no se trata solamente del interés, sino que además resulta
importante evaluar otros costos colaterales como es el caso de las comisiones,
y la exigencia de saldos compensatorios que inmovilizan parte del
financiamiento, siendo fundamental para la evaluación de estas fuentes el
cálculo de la tasa efectiva que recoge el efecto de todos los costos asociados a
su obtención.

De esta manera se puede apreciar que la definición de cómo deberá financiarse


la empresa en el corto plazo responde a determinadas estrategias específicas,
como es el caso del aprovechamiento del descuento por pronto pago, del ciclo
de pagos que resulte adecuado a su vez a la estrategia de capital de trabajo o si
estratégicamente conviene acudir al financiamiento bancario o a una compañía
financiera de factoraje, definiendo a su vez mediante qué alternativa (línea de
crédito u otra), y qué garantías comprometer para obtener el financiamiento
requerido.

Finalmente cabe destacar que el criterio para la definición de las estrategias de


financiamiento corriente apunta hacia la selección de aquellas fuentes que,
combinando adecuadamente la relación riesgo – rendimiento adoptada por la
empresa en correspondencia con su estrategia de capital de trabajo,
proporcione el menor costo financiero total.

c) Sobre la gestión del efectivo

Las decisiones sobre el efectivo de la empresa, son en gran medida resultantes


de los aspectos ya tratados con respecto a la estrategia sobre el capital de
trabajo de la empresa. Sin embargo, por su importancia el desempeño,
generalmente se les trata de manera específica, enfatizando en las políticas que
deberán seguirse con los factores condicionantes de la liquidez de la empresa, a
saber, los inventarios, los cobros y los pagos. En tal sentido, las acciones
fundamentales con relación al efectivo son:

1. Reducir el inventario tanto como sea posible, cuidando siempre no sufrir


pérdidas en venta por escasez de materias primas y/o productos
terminados.
2. Acelerar los cobros tanto como sea posible sin emplear técnicas muy
restrictivas para no perder ventas futuras. Los descuentos por pagos de
contado, si son justificables económicamente, pueden utilizarse para
alcanzar este objetivo.
3. Retardar los pagos tanto como sea posible, sin afectar la reputación
crediticia de la empresa, pero aprovechar cualquier descuento favorable
por pronto pago.

Los criterios que se emplean para medir la efectividad de las acciones asociadas
a la gestión del efectivo son: la razón rápida o prueba ácida, el ciclo de caja y/o
la rotación de caja, el ciclo y/o la rotación de los cobros, el ciclo y/o la rotación
de inventarios, así como el ciclo y/o la rotación de los pagos.

Entre los instrumentos que permiten el cumplimiento de la estrategia para la


gestión del efectivo se encuentra la planificación financiera, específicamente la
utilización del presupuesto de caja.

El empleo del presupuesto de caja permite conocer los excesos y/o defectos de
efectivo que se le pueden presentar a la organización en el corto plazo, a partir
de lo cual puede adoptar la decisión oportuna que proporcione la mayor
eficiencia en cuanto a la inversión del exceso o a la negociación de la mejor
alternativa para cubrir el déficit.

La administración eficiente del efectivo, resultante de las estrategias que se


adopten con relación a las cuentas por cobrar, los inventarios y los pagos,
contribuye a mantener la liquidez de la empresa.

d) Sobre el equilibrio Económico

Es el punto de partida para planificar las estructuras de capital de la empresa y


la determinación de utilidad, son herramientas técnicas en función de buscar
una rentabilidad adecuada en la gestión, tales como el apalancamiento
operativo, ROI, el EVA, VANE, TIRE Y ROI , etc.

e) Sobre el Presupuestos

La herramienta mas relevante en el corto plazo, empezando con el plan de


marketing, plan operativo, plan de inversiones, y plan financiero, toda una
reingeniería dinámica y de constante planeamiento, en fijación de objetivos y
estrategias en cada parte de su arquitectura, quizás un modelo de reingeniería y
de soporte para el balanced score card.

Las claves de una estrategia


financiera: de la definición a la
implementación
La estrategia financiera es el respaldo necesario para los principios rectores de todas las
decisiones que tome la compañía en relación con las finanzas. Tan importante como una buena
planificación estratégica, es el recordar revisar el plan y evitar cometer algunos de los fallos
más importantes que rodean a su definición.

Cómo plantear una estrategia financiera


Los responsables de la empresa deberán planificar la estrategia financiera, tomando para ello en
consideración los siguientes factores:

 Requisitos de liquidez de cara al futuro.


 Previsiones con respecto al flujo de caja.
 Saldo entre activos y pasivos.
 Perfil de riesgo de la empresa.
 Línea de tiempo en que se encuadra la estrategia.
 Medios de financiación de la compañía.
 Modo en que se pondrá en marcha la implementación de la estrategia.

Para tener acceso a toda esta información es importante disponer de datos actualizados y de calidad,
por lo que conviene llevar a cabo una adecuada gestión del conocimiento en la empresa,
minimizar la interacción manual, por ejemplo, cuando se emplean hojas de cálculo, y asegurar la
integración de datos entre los distintos departamentos y áreas de la organización.
Además, en la definición de la estrategia financiera hay que evitar centrarse en el corto plazo,
no ser realista y no recoger por escrito sus objetivos; tres errores bastante comunes y que puede
echar por tierra su efectividad.

La implementación de la estrategia
financiera
Una vez que se han hecho los análisis correspondientes y se han establecido las metas, cuando
la estrategia financiera está lista, hay que comenzar con su implementación paso a paso. Para que
el proceso sea un éxito, es importante observar las siguientes recomendaciones:
 Programar reuniones regulares con ejecutivos de las áreas financiera y contable, sobre todo
durante las etapas iniciales, para asegurarse de que todo funciona tal y como estaba previsto.
 Fomentar la comunicación y proveer a los usuarios de negocio de los medios necesarios para
que el intercambio de información sea efectivo.
 Plantear una implementación progresiva. Ir poco a poco asegura mejores resultados y
facilita la gestión del cambio.
 Monitorizar el progreso de ajuste con las nuevos procedimientos y políticas. Para evitar
pérdidas de alineación con lo dispuesto en la estrategia financiera.

Hay que tener en cuenta que establecer una estrategia financiera no es una tarea puntual, que
puede completarse y darse por finalizada. Como la mayoría de las estrategias, ésta también requiere
de ajustes frecuentes a medida que pasa el tiempo. Sólo de esta forma se puede garantizar su
relevancia e idoneidad con las circunstancias de la compañía.
La frecuencia de revisión de la estrategia financiera deberá establecerse en función de las
necesidades de negocio, aunque nunca debería exceder los tres meses. Por supuesto, cuando el
plan sirva para dar soporte a objetivos complejos, habrá que hacer estas revisiones más a menudo.
Además, conviene también programar una revisión oficial cada vez que se decida incluir un
cambio en los objetivos de la estrategia financiera original. Lo mismo se debería aplicar en
situaciones donde los cambios fueran extremos, por ejemplo, cambios relacionados con
transformaciones en la empresa y en la estructura de la misma.

¿CÓMO ELABORAR UNA ESTRATEGIA FINANCIERA EFECTIVA?

Tener una estrategia financiera adecuada puede ser la diferencia entre el éxito y
fracaso financiero personal y en donde debes enfocarte.

Publicado el 12 septiembre, 2016 por Josías Ortiz González en Gestión


Financiera // 2 comentarios

Escuchar la palabra estrategia financiera puede ser abrumador. Es probable que


la palabra estrategia te invite a pensar en asuntos militares, algún tipo de deporte
como el fútbol americano o quizás en el juego de ajedrez.
Cada uno de estos pensamientos es válido, porque sin lugar a dudas éstas áreas
están vinculadas a las estrategias. Y pareciera que es algo exclusivo de un grupo
determinado.

Sin embargo, al hablar de estrategia financiera a lo que estamos haciendo alusión es a


cómo usar tu dinero de manera inteligente. Entender la manera en que funciona y la
forma más adecuada en que puedes extraer de él, el mayor beneficio.

En ese sentido, aunque hemos hablado anteriormente sobre estrategias financieras,


en esta entrada queremos abordar la manera en que se puede llevarla a cabo de
manera efectiva. Brindado pautas prácticas que puedas implementar en tu gestión
financiera personal, de manera fácil y sencilla.

Tabla de Contenido
 ¿Por qué es importante tener una estrategia financiera?
 Pautas para elaborar una estrategia financiera efectiva
o Pauta No. 1: Establece tus objetivos
o Pauta No. 2: Establece la manera en que puedes llevarlo a cabo
o Pauta No. 3: Haz los números
 Conclusión

¿Por qué es importante tener una estrategia financiera?

En el tema de la estrategia financiera, algo que puede ayudar a que la elabores


correctamente es la importancia que tiene en la administración de tu dinero. No
todas las personas que manejan dinero se dan cuenta de cómo incide para el buen
desempeño en las finanzas. Y la razón de esto, desde nuestra perspectiva, es que aún
no han la han implementado.

Probablemente quienes menosprecian o no la valoran en su justa medida, todavía no


han experimentado las bondades de la implementación de una estrategia
financiera efectiva. Es decir, no han tenido resultados.

De hecho, la grandeza de implementar estrategias puntuales al área de las finanzas


reside en que te permite tener resultados.
Tienes acceso a una realidad financiera, que probablemente está oculta para ti, y que
te hace falta para tomar y reformular las decisiones de dinero que tienes por delante.

Pautas para elaborar una estrategia financiera efectiva

Partiendo de la importancia que tiene implementar las estrategias, queremos proveer


una serie de pautas que te permitan elaborar una estrategia financiera efectiva. De
una manera clara, fácil y sencilla. Para que puedas ver los resultados y utilizarlos en tu
gestión del dinero.

Pauta No. 1: Establece tus objetivos

Lo primero que tienes que hacer es definir uno o varios objetivos. Esta parte es
altamente determinante; porque si no sabes cuál es tu destino, entonces ya llegaste.
Pero más que todo, los objetivos moldean tu manera de manejarte en todo el sentido
de la palabra.

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Por ejemplo, si defines que uno de tus objetivos es ir de viajes a París, entonces ya
tienes un marco de referencia tanto para las implicaciones de logística (visado, pasaje
aéreo, hospedaje, etc) como para el tema de mayor relevancia, la inversión que tienes
que hacer.

En ese tenor, tu objetivo debe tener tres características básicas:

 Claro
 Medible
 Alcanzable

Esto, en resumen, quiere decir que cualquier objetivo que definas para tu estrategia
financiera debe estar acorde a tu realidad financiera. En otras palabras, plantearte
cosas inalcanzables, o que no puedas medir su éxito, es lanzar piedras a la luna.

Por lo tanto, tomate un tiempo y piensa en qué realmente quieres lograr. Eso es más
fácil de lo que piensas. Y debes, dentro del marco de lo posible, de no complicarte.
Porque son varios los casos de las personas que se complican elaborando un objetivo
tipo empresarial.
Eso no es necesario, eres una persona, y nadie más que tú puede definir qué es lo
que realmente quieres lograr. Por lo tanto, no te enfoques en hacer algo muy
elaborado y que parezca como que es un objetivo salido de las entrañas de la escuela
de negocios de Harvard.

Todo lo contrario, mientras más simples y sencillos sean es mucho mejor. Porque eso
lo hace digerible y fácil de entender en cualquier estado de ánimo que estés.

En ese sentido, te sugiero que lo escribas y que primero lo hagas sin filtro, de tal
manera que un niño de 5 años lo pueda entender. Más adelante, si así lo entiendes
apropiado, le puedes poner colores y dibujos para que se vea bonito. Pero hasta ese
momento, mantenlo simple. Esto garantizará su realización.

Ejemplo:

 Ir de vacaciones a Australia en el agosto del 20XX


 Comprar una vivienda en enero del 20XX
 Adquirir un carro el año próximo
 Invertir en la Bolsa de valores dentro de tres meses

Los objetivos son determinantes en todo esto, porque de ellos depende toda la
estructura de la estrategia financiera. Definen el rumbo que has de tomar y fungen
como punto de referencia o medición para evaluar tu desempeño; ya que la
materialización del mismo definirá el nivel de éxito que has tenido.

Pauta No. 2: Establece la manera en que puedes llevarlo a cabo

La segunda pauta para tener una estrategia financiera efectiva es definir o


establecer la manera en que puedes llevar a cabo tus objetivos. En otras palabras, los
paso que debes dar para materializar eso que quieres.

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En esta parte, igualmente, debes ser práctico(a). No puedes irte por las nubes, ni por
las ramas. Debes enfocarte en lo realmente posible y que vaya acorde a tu realidad.
Tomando en cuenta que las cosas se logran entres plazos básicos: corto, mediano y
largo.

Por lo tanto, habrá cosas que quieras lograr que, siendo objetivos, no las podrás
materializar en un año o en menos. Probablemente tengas que emplear un plazo
mayor. Y esto no debe desanimarte, porque, al final de día, no es una carrera
olímpica. Aquí quien gana no es quien llega primero, sino quien cruza la meta.

De manera que en esta pauta a lo que se te está invitando es a que le pongas pies a
esos objetivos, diciendo qué vas a hacer para que eso que está en papel pase a la
realidad.

Ejemplo:

Al desarrollar cada objetivo de esta manera estarás dándole forma a toda la estrategia
financiera que implementarás. Pero al mismo tiempo, mientras lo haces, te darás
cuenta de cuáles son los aspectos que requieren de una mayor atención; y la
viabilidad que cada objetivo tiene.

En otras palabras, podrás evaluar, justo al principio, si estos objetivos cumplen con las
tres características básicas: Claros, medibles y alcanzables.

Pauta No. 3: Haz los números

La tercera parte tiene que ver con la carpintería de la estrategia financiera. Aquí
debes, dentro del marco de lo posible, auxiliarte de alguna herramienta electrónica,
como MS Excel, para que puedas hacer varios escenarios y ver cómo se comportan

cada una de tus variables.

De manera sencilla, vas a ver las variaciones que tienes cuando aumentas o
disminuyes tal o cual rubro, como los ingresos, los gastos o los ahorros. Podrás
identificar cuáles partidas debes eliminar o modificar en tu gestión financiera, con el fin
de hacer realidad el objetivo que te planteaste originalmente.

Para lograr esto debes equiparte con tres herramientas básicas:

 Presupuesto
 Clasifica tus costos fijos y variables
 Punto de Equilibrio
 Flujo de efectivo

Estas tres herramientas te ayudarán a mostrar tanto la realidad financiera actual como
a organizar tu flujo de efectivo personal.

Toma en cuenta que esta pauta busca que veas, de manera tangible, todo lo
relacionado a la carpintería de tus números. Esta pauta te ayudará a analizar todas
esas variables que inciden de manera directa tu manejo del dinero, y son el
fundamento para elaborar tu estrategia financiera.

Conclusión

Tener una estrategia adecuada puede ser la diferencia entre el éxito y fracaso
financiero. Cuando plasmas en papel, o de manera digital, cada uno de estos
elementos y te apropias de ellos, estás salvaguardando tu presente y futuro financiero.

En ese sentido, si decides implementar una o varias estrategias financieras, te


sugerimos que tomes en cuenta estas tres pautas:

 Establece tus objetivos (Define qué quieres lograr)


 Establece la manera en que puedes llevarlo a cabo (Describe en detalle eso
que quieres lograr)
 Haz los números (Analiza los números que vienen de la mano de eso que
quieres lograr)

Cada una de estas pautas te permitirá crear y sostener en el tiempo la estrategia


financiera que más se ajusta a tu realidad y que te pueda dar el mayor nivel de éxito
en tu manejo del dinero. Tomando siempre en cuenta que los dos elementos
principales son la disciplina y el enfoque, sin los cuales es, prácticamente, imposible
llevar a cabo la estrategia financiera.

FUENTE:

Van Horne, J Wachowicz j, Adminstrcion Financiera.


Maricela Reyes, La estrategia financiera de la empresa.

Josías Ortiz González en Gestión Financiera // Publicado el 12 septiembre,


2016

Adner Yzquierdo, Apuntes curso Finanzas en MBA, Usil- Newmamm.