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ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

“VIOLENCIA CONTRA LA MUJER O ALGÚN


INTEGRANTE DEL GRUPO FAMILIAR”

CURSO : ESTADÍSTICA GENERAL

DOCENTE: Ing. GEORGE AGUILAR VILLAFUERTE

ALUMNA : GREYS BEGAZO APARICIO

CUSCO-PERÚ

2019
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER O ALGÚN INTEGRANTE DEL GRUPO FAMILIAR

Por: Greys Begazo Aparicio

La violencia contra las mujeres es definida por las Naciones Unidas como “todo acto de
violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como
resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las
amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se
producen en la vida pública como en la vida privada” (ONU, 1993: p. 3).

La violencia contra las mujeres es un acto sexista que produce cualquier tipo de daño
físico, psicológico o emocional y se traduce en el maltrato verbal o físico en cualquier
contexto. Hoy, recogemos todos los tipos de violencia contra las mujeres, porque no hay
ninguno que sea menor: todos son consecuencia de la discriminación que las mujeres
sufren a través de las leyes o la práctica, y persisten por razones de género; todos desde
el menosprecio o la discriminación hasta la agresión física, sexual o el asesinato, son
manifestaciones de la necesidad de un cambio y un problema gravísimo que se debe
solucionar para obtener una igualdad real entre las personas.

Frente a las situaciones de violencia, las mujeres pueden acceder a las instituciones
especializadas en este dominio para presentar una queja o recibir apoyo psicológico y
social. El Perú es uno de los países pioneros en la región con la creación de estas
instituciones especializadas y la inauguración en 1992 de la primera Comisaría de la
Mujer como respuesta a las demandas de la sociedad civil frente al trato frecuentemente
humillante y discriminatorio en las instancias policiales manejadas por hombres,
provocando un fenómeno de “re-victimización” hacia las mujeres.

Ante esta situación, podemos preguntarnos en qué medida el surgimiento de


movimientos de la sociedad civil puede contribuir a mejorar el acceso de las mujeres
víctimas de violencia a tipos de servicios y dispositivos de ayuda institucional como las
descritas líneas atrás.

¿Qué tipos de violencia contra las mujeres existen?

Asimismo, es imprescindible conocer y reconocer qué tipos de violencia existen en


nuestras sociedades para poder combatirlos. Teniendo en cuenta que no existe un
maltrato peor que otro, pues todos surgen de la discriminación y terminan en la violencia
física, la opresión y hasta la muerte.

Entre las formas de violencia más común están:


1. La violencia económica: Este tipo de violencia contra las mujeres es una de
las más comunes, incluso en países con alto índice de desarrollo humano (IDH),
e incluye todo tipo de acto que genere limitaciones económicas con la intención
de controlar el dinero o privar de medios económicos para vivir de forma
autónoma.

2. Violencia laboral: por este tipo de violencia se dificulta el acceso de las mujeres
a puestos de responsabilidad laboral, o se complica su desarrollo en la empresa
o estabilidad por el hecho de ser mujer.

3. Violencia institucional: Es aquella mediante la que funcionarios o autoridades


dificultan, retrasan o impiden el acceso a la vida pública, la adhesión a ciertas
políticas e incluso la posibilidad de que las personas ejerzan sus derechos.

4. Violencia psicológica: La violencia psicológica suele ser la puerta de entrada


hacia otros tipos de violencia, como la física o la sexual, por lo que debemos
tener mucho cuidado si creemos que se están dando muestras de este tipo de
violencia.

5. Violencia física: Se traduce en cualquier acción que provoca daño o sufrimiento


físico y afecte a la integridad de la persona: hematomas, heridas, quemaduras y
hasta un empujón es violencia física y jamás debemos excusarla.

6. Violencia sexual: Toda acción que amenaza o viola el derecho de una mujer a
decidir sobre su sexualidad y abarca cualquier forma de contacto sexual. La
violencia sexual no se limita a forzar a una mujer contra su voluntad, sino
a cualquier tipo de acoso, explotación, abuso o intimidación, sin importar si se
da dentro o fuera del matrimonio o de cualquier relación.

Entonces puedo concluir que la violencia contra mujeres y niñas es una violación grave
de los derechos humanos. Su impacto puede ser inmediato como de largo alcance, e
incluye múltiples consecuencias físicas, sexuales, psicológicas, e incluso mortales, para
mujeres y niñas. Afecta negativamente el bienestar de las mujeres e impide su plena
participación en la sociedad. Además de tener consecuencias negativas para las
mujeres, la violencia también impacta su familia, comunidad y el país. Los altos costos
asociados, que comprenden desde un aumento en gastos de atención de salud y
servicios jurídicos a pérdidas de productividad, impactan en presupuestos públicos
nacionales y representan un obstáculo al desarrollo.

Tras varias décadas de movilizaciones promovidas por la sociedad civil y los


movimientos de mujeres, se ha conseguido incluir la erradicación de la violencia de
género en las agendas nacionales e internacionales. Nunca tantos países han contado
con leyes contra la violencia doméstica, las agresiones sexuales y otras formas de
violencia. Sin embargo, continúan existiendo desafíos en la aplicación de estas leyes,
resultando en una limitada protección y acceso a la justicia por parte de mujeres y niñas.
Asimismo, no se hace lo suficiente para prevenir la violencia, y cuando ésta ocurre a
menudo queda impune.