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FACULTAD DE CIENCIAS CONTABLES Y ADMINISTRATIVAS

ESCUELA PROFESIONAL DE ADMINISTRACIÓN

TEMA:
LOS REQUISITOS EN SITUACION DE POBREZA Y EXTREMA POBREZA

ASIGNATURA:
MACROECONOMIA

CICLO:
IV

AUTOR:
MARTINEZ COTIPA INGRID LEONELLA

DOCENTE TUTOR:
Eco. Soto Julián Juan José

CAÑETE - PERÚ

2018
REQUISITOS PARA SER CONSIDERADO EN SITUACIÓN DE POBREZA Y EN
SITUACIÓN DE EXTREMO POBREZA
Yalonetzky:"Umbral para medir la pobreza en Perú es arbitrario"
A través de indicadores de pobreza monetaria y multidimensional, INEI determina el
número de peruanos con limitados
recursos
En poco más de una década,
la pobreza en el Perú se ha
reducido en casi 53%, según las
últimas proyecciones del Instituto
Nacional de Estadística (INEI). Sin
embargo, la realidad todavía refleja carencias de servicios básicos como agua,
desagüe, salud y vivienda.

¿Se consideran estas carencias en la medición de la pobreza?

Cada año, el INEI realiza reportes de pobreza. Como explica Carolina Trivelli, ex
titular del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), la medida
oficial, que permite al país realizar comparaciones internacionales, es la medida de
la pobreza monetaria, que mide el nivel de consumo de las personas.
Según el INEI, si usted tiene un consumo superior a los S/.303 mensuales ya no
será considerado pobre. Para evaluar dicho rango, el INEI considera la canasta
familiar, que además del indicador alimenticio, toma en cuenta el gasto de algunos
servicios complementarios.
En tanto, quienes se encuentren por debajo de los S/.161 mensuales, cifra que
representa la canasta básica alimenticia en el país, serán considerados pobres
extremos. “A algunas personas no le gusta llamarla pobreza extrema, y la llaman
pobreza alimentaria”, indica Trivelli, quien agrega que esta medida sirve para que se
evalúe el número de personas en el Perú que no lograrían, incluso si usaran todos
sus ingresos, acercarse a la alimentación básica.
El docente de la Universidad del Pacífico, Oswaldo Molina, dice que si
bien la pobreza monetaria ayuda a evaluar los umbrales de pobreza, su resultado
suele ser muy inconstante.
“En un año puedes mejorar tu ingreso y salir de la pobreza, y al siguiente empeorar
y regresar a la pobreza”, explica. Por eso, dice que medir la pobreza de una forma
multidimensional generaría un resultado más estable.
POBREZA MULTIDIMENSIONAL
Para el experto en temas de pobreza e investigador asociado en el Oxford Poverty
and Human Development Initiative, Gastón Yalonetzky, indicadores como el de la
pobreza monetaria no se adaptan bien al denominado enfoque de capacidades, que
centra su atención en la capacidad de las personas de alcanzar los estados del
bienestar que estas valoran, las cuales pueden ser educación de calidad, acceso a
agua y desagüe, entre otras..
Esta medición de pobreza suele ser más focalizada. “La pobreza multidimensional
determina si eres pobre o no pobre; no solo si tienes ingresos suficientes, sino
también si tienes ciertas características, si puedes consumir ciertos servicios”,
explica Molina.
Por tal razón, el INEI también usa medidas de pobreza multidimensional, como el
método de las necesidades básicas insatisfechas (NBI).
“Hay muchas medidas de pobreza multidimensional, muchas de ellas se pueden
calcular con la ENAO, entonces existen y se calculan. Por ejemplo, hay una que
calcula el propio INEI con la metodología de Oxfam”, agrega Trivelli.
Aunque ambos especialistas suelen reconocer las ventajas de esta medición,
también resaltan que puede ser muy arbitraria. “En muchas ocasiones se cuenta el
número de privaciones y se la compara contra un umbral, si el número es mayor que
el umbral, entonces a la persona se la considera pobre. El problema es que este
umbral para medir la pobreza en el Perú es arbitrario”, dice Yalonetzky.
USO DE LA MEDICIÓN
Por ejemplo, en el caso de Pensión 65, el Midis ha determinado un umbral diferente
al de la pobreza monetaria. Si bien este indicador dice que existen alrededor de
100.000 adultos mayores en situación de pobreza extrema, requisito necesario para
acceder a Pensión 65, el programa atiende a cerca de 500.000, ¿por qué?

“Pensión 65 usa la medida del sistema de focalización, que es una medida


multidimensional. Y lo que dice es, un viejito de más de 65 que no tiene empleo,
que no tiene pensión, que cocina con leña, que no tiene agua y que no tiene
familiares en su mismo hogar es pobre extremo”, explica Trivelli.
Extrema Pobreza
La Línea de Extrema Pobreza está dada por el costo de una canasta mínima que
incluye exclusivamente alimentos.

Dicho costo se calculó en 176 soles mensuales para el año 2016 y en 706 soles
para una familia de cuatro miembros. Quienes tienen gastos mensuales menores a
tal nivel son considerados pobres extremos.

Según el INEI, el número de personas en extrema pobreza se situó el año pasado


en 1 millón 197 mil, con una reducción de 70 mil frente al año 2015. Eso significa
que la población nacional en esa situación pasó del 4.1% al 3.8% del total.

En el área rural, la extrema pobreza afecta al 13.2% de la población, en tanto que


en el área urbana sólo lo hace con el 0.9%.

La Sierra es la región más golpeada, con el 8.3% de su población inmersa en el


problema. A poca distancia le sigue la Selva, con una cifra de 6.5%, y a gran
distancia la Costa, con sólo el 0.5%.
Como se observa en el cuadro adjunto, en la Sierra Rural el problema disminuyó de
16.5% a 14.9%, pero infelizmente recrudeció en la Selva Rural (de 10.9% a 12.0%)
y en la Costa Rural (de 4.8% a 6.0%). En la Costa Urbana y en Lima Metropolitana
prácticamente ha desaparecido.
Ambos gráficos, el de la pobreza (visto aquí) y el de la extrema pobreza, nos dicen
que en el período de diez años que viene desde el 2007 la reducción ha sido
notable en los dos indicadores. Así la pobreza ha disminuido en considerables 21.7
puntos porcentuales, en tanto que la extrema pobreza lo ha hecho en nada
desdeñables 7.4 puntos (llevando al país a estar, con su escaso 3.8% actual, cada
vez más cerca de erradicar esta muy grave falencia socioeconómica).
Como bien lo ha enfatizado el INEI, el crecimiento económico es la principal arma
para enfrentar el mal. Es que de allí salen los nuevos empleos o se consolidan los
ya existentes, permitiendo que los sueldos y salarios, y con ellos la capacidad
adquisitiva, evolucionen hacia arriba y propicien un mayor nivel de bienestar. Lo
mismo acontece a partir de miles de pequeñas y microempresas, que al mejorar sus
niveles de ventas, ingresos y utilidades, permiten a una ingente cantidad de
personas mejorar su nivel de vida.
A diferencia de los programas populistas de gasto social, que consumen cuantiosos
recursos públicos y alivian sólo temporal y artificialmente los problemas del
desempleo y la pobreza, el crecimiento basado en inversiones sanas propicia
empleos estables, que perduran en el tiempo. Por eso es importantísimo que
nuestro país vuelva a crecer a tasas de por lo menos 4% ó 5%, para que pueda
seguir luchando con éxito contra el flagelo referido.