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Nombre: Nicolás Antolinez Parrado

Materia: Historia antigua I

El Estado, ¿Necesidad o particularidad histórica?

En este escrito se buscará indagar en las funciones del Estado, que son la unidad social, la defensa
de la sociedad y su control; su origen, si este puede llegar a considerarse una necesidad histórica,
si fue algo vital para el desarrollo de los grupos humanos, por lo cual estaría presente en todos
ellos, o solo una particularidad de ciertos grupos, con condiciones para su desarrollo totalmente
diferentes. Y una vez desarrollado cual fue su impacto dentro de las relaciones humanas, incluso
hasta hoy. Para esto es necesario; primero, describir y entender las funciones del Estado ya
mencionadas, y las herramientas que utiliza para auto sustentarse y legitimarse; y segundo,
contraponer entre sí sociedades sin Estado y con Estado, y para estas últimas se presentaran los
resultados de las investigaciones de grupos no estatales realizadas por Allen Johnson. Esto último
con el fin de sustentar la clara distinción entre Estado y gobierno. Para todo esto fue necesario un
estudio de libros dedicados a la teorización de la formación del Estado. Libros, que aunque no son
en extremo complicados, su lectura es suficientemente complicada como para estar, por desgracia,
limitados a los estudiosos del tema. Libros como “El Despotismo oriental”, “Sobre el modo de
producción asiático”, “La formación del Estado”, “Los orígenes del Estado” y “La evolución de
las sociedades humanas”.

El Estado, como una de las muchas instituciones de organización social creadas por el hombre,
comparte espacio y tiempo con determinadas condiciones, tanto ambientales como de producción,
y ve su origen en diferentes momentos de la historia en diferentes lugares. La formación del Estado
se sustentó de diversos motivos, tanto externos como internos, Krader (1968) afirma: “El Estado
no tiene un único origen, sino muchos. Surgió de forma independiente en diversos lugares y en
momentos diferentes. Se formó de diversas maneras: Por conquista exterior, por el desarrollo
interno, o por ambas cosas a la vez” (p.168). La idea difusionista de su origen, al igual que la
mayoría de este tipo, ha sido descartada muchas veces ya, por su componente etnocentrista, pero
aun así a veces es necesario recurrir a este complejo evolucionista como veremos más adelante.
Se cree que la aparición del Estado, como de la vida urbana, tiene una fundamentación económica,
la aparición de excedentes, la especialización del trabajo, la estratificación, la aparición de la
propiedad individual y colectiva, de las herramientas de trabajo y de la tierra respectivamente, todo
ello llevó a la aparición de un clase especializada en cuestiones administrativas, religiosas y
bélicas, las cuales recibían, como en el caso Egipcio, un tributo, no necesariamente mercantil, para
su manutención, de esta manera se creó una clase dominante, que vivía sin producir, como base de
la sociedad moderna y las relaciones de producción pre capitalistas. Sería todo esto por lo que se
considera que el Estado está íntimamente relacionado con el origen de todo, como lo hace Liverani
(1995): “El origen de la ciudad es el origen del Estado y de la estratificación socioeconómica. Es,
por lo tanto, el origen de la historia…” (p.98).

Pero es importante definir los tres casos de la aparición del Estado posibles descritos por Krader:
La conquista exterior, el desarrollo interno y ambas cosas a la vez, antes de pensar o hablar de las
culturas no estatales. El desarrollo por conquista se dio con la migración y la conquista de
territorios, este encuentro heterogéneo, de dos grupos distintos, generaría una lucha de intereses,
de los cuales, al final, solo primarían los del bando victorioso, creándose una relación de
dominador – dominado, relación base clásica de la comunidad estatal según Gumplowicz.
Ejemplos de esto, de la aparición de Estado como herramienta de un grupo para oprimir a otro y
mantener su supremacía, son la conquista árabe del Oriente Medio y del norte de Africa en el siglo
VII, y las conquistas de los mongoles de Gengis Kan. Aunque esta teoría ha generado polémica, y
se ha superado bastante, las pruebas existentes en África demuestran la importancia que esta
práctica tuvo para la formación de grandes comunidades en dicha zona. El caso insignia de esta
teoría son los Ankole, un pueblo que une comunidades de agricultores y ganaderos, ambos grupos
migrantes de otras zonas. Este nuevo grupo, con gran capacidad de acarreo y diversos métodos de
manutención, consiguieron “pastorear” a los hombres inferiores en este sentido. Creada ya una
autoridad centralizada organizar una población, relativamente pequeña, era más sencillo. Además
de todos estos factores se añadía algo no presente en otros grupos africanos, un participación,
aunque leve, del pueblo en las decisiones, algo poco común en un sistema basado en las relaciones
señor – vasallo de una monarquía.
La formación del Estado por medio de la evolución interna es fácilmente observable en Egipto,
pero no después de la reunificación como se podría creer, sino desde antes, según las numerosas
pruebas pictográficas, no presentes en otros Estados antiguos como en el caso Ankole. Según
descubrimientos en los cementerios de lo que alguna vez fue Egipto mucho antes de la
reunificación, no se encuentran grandes diferencias sociales entre el alto y el bajo Egipto, lo que
demuestra, en principio, una sociedad no estratificada. Pero poco tiempo antes de la reunificación
ya se encuentran rasgos de estratificación entre ricos y pobres, además de la clara diferencia entre
las aldeas y los centros urbanos, lo que prueba una división del trabajo, aldeas dedicadas a la
agricultura y los centros dedicados a las cuestiones bélicas, la producción de mercancías y tareas
administrativas.

Una de las teorías sobre la aparición del Estado, y como este está condicionado por las condiciones
externas es la del Estado hidráulico, característico de grupos, no necesariamente, orientales y en
algunos casos de Latinoamérica. Estos, a su vez, se ven caracterizados por, en la mayoría de los
casos, sistemas políticos despóticos, en el que el Estado si bien tiene un rol en la producción y en
la propiedad y distribución de las tierras y los recursos, deja la mayoría de estas funciones a agentes
privados. Las condiciones necesarias para una sociedad de este tipo son muy especiales,
normalmente zonas con pocos recursos hídricos cerca, por lo que agricultores que basen su
actividad en la lluvia se ven en clara desventaja, es entonces cuando son necesarias el uso de
canales de riego y demás obras de ingeniería, estas, por supuesto, son responsabilidad del Estado.
La nueva técnica era obviamente superior en las condiciones ambientales nombradas, pero de igual
manera necesitaba de hombres, estructuras y tecnología superiores a las de los hombres que
utilizaban la lluvia, por lo que los “agricultores de lluvia” se veían en la obligación de, o bien
adoptar la nueva técnica o bien adherirse a su vecino.

Si bien es cierto que existen muchos casos que pudieron seguir este modelo, hay variantes que
pueden afectar las apariciones del Estado, tanto ambientales como propias de las comunidades, ya
que, como dicen las teorías multilineales de Steward del desarrollo de las fuerzas productivas y la
adaptación de cada cultura, determinan del desarrollo de la misma. También existen las teorías del
Estado hidráulico y el modo de producción asiático para explicar el despotismo y los modelos
particulares que se desarrollaron en diversos lugares.

Esto demuestra que el Estado no es ni de lejos, la única forma de organización social que conoce
el hombre, antes de él vino la banda. Ambos se encargaban de cumplir las mismas funciones ya
mencionadas: unificación, protección y control, aunque, claro, de formas y por fines diferentes. La
primera de estas es la unidad social: En la banda tal función era vital, puesto que no solo contaba
con un valor de protección, sino que también contenía una connotación religiosa, de hecho, este
era su método; incluir a alguien al colectivo por medio de ceremonias espirituales, esto despierta
en el individuo un “sentimiento de colectividad” según Krader. El proceso en el Estado es algo
diferente, el monarca se encarga de ello por sus facultades de sumo sacerdote y soberano, tal es el
caso de Gengis Kan, esto quiere decir que un individuo toma todas estas fuerzas y símbolos
presentes en la unificación de la banda y se apropia de ellos, los monopoliza.

En cuanto a la defensa en el Estado, este maneja el monopolio de la fuerza de manera monárquica,


y lo utiliza para separarse del pueblo. Las fronteras nacionales juegan un papel importante, porque
delimita las funciones del Estado y sus instituciones, más allá no puede aventurarse, y en caso de
hacerlo tendría que arriesgarse a la posibilidad de caer en guerra, y la posibilidad de perderla, esto
sería la inminente caída del bienestar de su pueblo. Es por esto que la primera función de las
fronteras es más importante que el factor militar de defensa-ataque, aun así este factor no puede
despreciarse, ya que una invasión extranjera significaría un ataque a la soberanía, un valor vital
para el pueblo, perderla significaría perder la legitimidad frente a ellos. Es decir, en el Estado la
función de defensa va más allá del factor político-militar, sino que también funciona para
legitimarse a sí mismo frente al pueblo. Por otro lado la defensa de las bandas no estaba guida más
que por la posible invasión de intrusos y el robo de sus recursos.

El control de la social es mucho más complejo que las funciones anteriores, puesto que en ella
entrar factores muy diversos, dentro de los cuales están los éticos y morales. Aunque en este caso
ya se estaría hablando de un Estado ya desarrollado y establecido, como el antiguo Egipto. El
antiguo Estado egipcio contaba con toda las características de un Estado ya constituido, todos los
grupos sociales estaban dominados bajo una sola estructura política, era una sociedad estratificada,
donde además de existir una gran división social del trabajo, contaba con un profunda
especialización, tanto en tareas administrativas como en tareas bélicas.

El Estado, como institución social, es un reflejo de esta, y en tanto más sea de compleja la sociedad
más complejo será el Estado. En caso de ser compleja es posible que en ella convivan diversas
tendencias morales, y si este fuera el caso, el trato y el funcionamiento de estas en el Estado sería
muy difícil, porque poner a una sobre otras, aun siendo la de la mayoría, es un acto despótico. Pero
siendo el caso de un grupo homogéneo, en el que no existe mayor diversidad, la moral de la
sociedad regirá la moral estatal, es por esto que la moral del pueblo es la que pone la base para el
funcionamiento del Estado, y responde cuando este último se sale de los principios. Krader (1968)
afirma:

Si el cuerpo político cree que su gobierno ha quebrantado las normas éticas prevalentes es
posible que, si la sociedad tiene medios para ello, vote en contra de dicho gobierno o
provoque su caída de alguna forma. Sí, a pesar de ello, la situación moral continua sin
mejorar, es posible que el Estado sea destruido si existen las circunstancias necesarias para
que surja un movimiento de oposición con la fuerza y eficacia precisas. (p.169)

Una vez entendidas las funciones del Estado, y sus posibles orígenes, hay que hablar de las
condiciones que benefician, o imposibilitan, la creación del Estado, para poder hablar
posteriormente de los grupos humanos que no se organizan en uno. Existen pueblos carentes de
Estado por todo el mundo, en diversos ambientes y climas, así como existieron en toda la historia
de la humanidad. Pero para clasificar a una sociedad en estatal o no estatal es complicado, por la
misma ambigüedad del concepto, usualmente se confunden las palabras Estado y gobierno.
Entonces, para poder hacer esto, es posible utilizar lo que Steward denominó como el “Núcleo
cultural”, una serie de aspectos visibles en el proceso de evolución de las sociedades humanas,
dentro de los cuales se encuentran: Medio, población, tecnología, organización social de
producción, territorialidad, integración política, estratificación y santidad. La descripción de este
modelo es la siguiente: Las comunidades humanas existen en un determinado medio, el cual
restringe o amplía sus posibilidades a su vez estas comunidades cuentan con cierto nivel
tecnológico para cubrir las necesidades básicas de su población. La organización social de la
producción, que está determinada por los aspectos anteriormente nombrados, está caracterizada
por una división del trabajo y métodos para obtener, almacenar, modificar y compartir los recursos.
Es necesario afrontar y resolver la competencia sobre el acceso a los recursos. A medida que
aumenta la proporción, todos estos rasgos: tecnología, organización social de la producción y
competencia desembocan en regímenes de liderazgo y desigualdad. Y a todos los niveles de
organización, las prácticas e instituciones se santifican, o legitiman, mediante rituales y otros
medios de invocar el respeto fin de estabilizar normas de comportamiento.

Ahora, bajo este esquema, ¿Qué sociedades, modernas y antiguas, pueden considerarse no
estatales? Los grupos más conocidos, por el público general, son dos, los esquimales y los
aborígenes australianos. Los esquimales pueblan Alaska, no cuentan con sistemas agrícolas y
viven en base a la pesca y la recolección; si bien hay una propiedad individual sobre ciertas cosas,
como por ejemplo las embarcaciones, y esta propiedad le confiere al dueño un mayor porcentaje
de lo conseguido, no existe una estratificación social con base en la producción; no cuentan con
instituciones formales, ni reglas escritas, y en caso de conflicto la confrontación se hace pública
entre los implicados por medio de un duelo de canciones, posteriormente el pueblo reunido se
encarga de hacer un veredicto. Todo esto está establecido bajo normas socialmente aceptadas.

En cuanto a los grupos aborígenes de Australia su modo de gobierno es algo más elaborado y
formal, pero aun así siguen con su economía de familiar de caza y recolección, ya que existe un
consejo de ancianos casi permanente, este grupo no cuenta con ningún tipo de especialización, ni
tampoco son exageradamente estratificados como los Estados, quizá como una jefatura. Se dedican
a dar consejo y tomar decisiones con la tribu, teniendo un especial acercamiento con los más
jóvenes, creándose un lazo de cooperación y amistad entre ellos, cosa que facilita la cohesión
social.

Para terminar solamente queda ejemplificar una sociedad humana sin Estado, las cuales fueron
expuestas en el libro “Evolución de las sociedades humanas” de Allen Johnson, estos grupos
fueron estudiados en su ambiente, especialmente en zonas apartadas de los Estados modernos, es
decir, lugares como Kenia, Siberia, las selva venezolana, y lugares apartados de Nueva Guinea y
Afganistán, aunque esto no los aisló completamente, puesto que tuvieron que lidiar con las
decisiones de los gobiernos que legislan sobre sus tierras. Johnson (2003) explica sobre los
Turkana:

Los turkana son ganaderos nómadas de la parte este del valle del Rift, en Kenia.
[…]
Durante la mayor parte del año los alimentos básicos de los turkana son la leche y la carne.
La mayor parte del ganado está compuesto por vacuno, camellos, ovejas, cabras y asnos;
estos últimos se utilizan principalmente para el transporte, pero los otros cuatro son
importantes en la dieta.
[…]
, los turkana no establecen lazos de intercambio importantes con las poblaciones agrícolas.
Un detallado estudio sobre la nutrición de cuatro familias turkana durante dieciséis meses
reveló que “obtenían el 76 % de la energía directamente del ganado, a través de la carne,
la leche y la sangre; un 16 % del azúcar, el sorgo y el maíz, producto de la venta o del
trueque del ganado; y el resto, el 8 %, a partir de animales y plantas silvestres”.
[…]
La unidad de producción básica es la granja o el campamento (awi), que consiste la mayoría
de las veces en un hombre, sus mujeres e hijos y un pequeño número de otros individuos
dependientes, con una cabaña separada para dormir y cocinar para cada mujer.
Normalmente, un cercado o arbustos espinosos rodean el campamento, en cuyo interior se
guardan cada noche los rebaños de la familia para protegerlos del pillaje.
[…]
Las granjas son, en gran medida, autosuficientes y autónomas. Durante buena parte del año
las granjas aisladas o las pequeñas aldeas están deliberadamente dispersas, a fin de evitar
la competencia con otros turkana por los pastos o por el agua.
[…]
A pesar de que los turkana no tienen grupos familiares altamente estructurados, ni
territorios ni un sistema político formal, establecen y mantienen redes amplias que
equivalen a una especie de comunidad efectiva para cada granja. (p.203-207).

Este es un grupo con dificultades debido al medio ambiente, se encuentran en una zona de África
con carencia de fuentes hídricas, podría considerarse el caso propicio a un Estado hidráulico, pero
como se puede ver no posee una estructura semejante. Johnson (2003) dice sobre los Yanomani:

Los yanomami, que parecen luchar frecuentemente y de manera impulsiva, y con tasas de
mortalidad extraordinariamente altas,
[…]
Éstos competían por territorios de caza y, en particular, por el acceso a las escasas fuentes
de proteína de su dieta, que, aunque los yanomami, en efecto, veían la carne como un
alimento muy deseable y a la vez escaso, sus datos mostraban que estaban suficientemente
abastecidos de proteínas en su dieta.
[…]
Desde los años cuarenta, cierto número de yanomami se aventuraron a salir del reducto de
sus cordilleras para colonizar ríos mayores en cotas más bajas.
[…]
La sociedad yanomami se parece a la machiguenga en cuanto a que la familia es lo primero
y el parentesco es el medio básico por el cual se integra y se estructura la vida social. No
obstante, como veremos, los yanomami tienen otro nivel de integración social que no se da
en las sociedades de nivel familiar: las alianzas dentro de y entre poblados.

En este caso tenemos el grupo indicado para lo que se consideró la formación del Estado por
conquista, los Yanomani son un pueblo violento, aunque no de manera general, pero es posible
una explosión del comportamiento violento en cualquier momento. Hasta el momento se ha
observado una gran presencia de los grupos cooperativistas, esto no quiere decir que sea el único
modo de trabajo en una sociedad sin Estado, como veremos más adelantes con los pescadores del
noroeste de Norteamérica:
Las sociedades nativas de la costa noroeste de Norteamérica ejercen una fascinación
inmensa sobre el observador occidental. La belleza de su arte, su tecnología elaborada, el
inesperado alcance y complejidad de su vida política y, sobre todo, su economía
competitiva, empresarial y aparentemente «capitalista» tocan la fibra sensible de muchos.
[…]
Debido a la productividad poco usual del ecosistema, las densidades de población a lo largo
de la costa noroeste se sitúan entre 0,4 y 0,8 habitantes por kilómetro cuadrado y es mucho
más elevada en algunos lugares específicos.
[…]
A pesar del tamaño y la complejidad de las sociedades de la costa noroeste de
Norteamérica, los individuos, en pequeños grupos familiares, se procuran su propia comida
durante la mayor parte del año.
[…]
A finales del siglo XVIII, en la época de los primeros contactos importantes con los
blancos, la guerra era al parecer endémica en la costa noroeste. Armaduras en forma de
pesadas capotas de piel o «cotas de malla» hechas de tablillas de madera trabadas fueron
profusamente usadas; la tecnología de las hachas de batalla y los bastones estaba muy
desarrollada. […] Según todos los indicadores, “la verdadera guerra, dirigida a expulsar o
exterminar a otro linaje o familia a fin de adquirir sus tierras y bienes, fue una práctica bien
establecida en el norte”.
[…]
Es posible distinguir cinco niveles o unidades de organización social: la familia, el grupo
doméstico, el linaje, el poblado y la “colectividad intergrupal” por encima del poblado. La
preocupación de la familia y del grupo doméstico reside en la subsistencia; el grupo
doméstico se forma y se fragmenta a través del ciclo anual, al dictado de las perspectivas
de subsistencia. Por el contrario, el linaje, el poblado y la colectividad intergrupal se
preocupan por la economía política y se centran en las inversiones de capital, las
ceremonias, el intercambio y la guerra.

Aquí observamos una sociedad sumamente compleja, quizá más que todas las anteriormente
citadas, pero aun así podemos observar la carencia del Estado. Aquí queda demostrado que
gobierno no es Estado, y que este último es relativamente nuevo, a comparación del tiempo de
existencia de la humanidad.

Podemos concluir que el Estado no surgió en un punto, y a partir de ahí se expandió por todo el
mundo, sino que se desarrolló en diferentes lugares del globo, en diferentes momentos y por
distintos motivos, los cuales están influenciados por condiciones ambientales y tecnológicas.
Además el Estado se auto legitima de diversas maneras, dentro de las cuales está la moral y la
ética. También que el Estado no es la única forma de organización social posible, aun en el presente
existen alternativas en las comunidades cazadoras recolectoras. El Estado no es una necesidad
histórica, no es un universal; el Estado es una particularidad histórica, solo presente en ciertas
sociedades. A partir de esto se puede definir la línea diferenciadora entre Estado y gobierno.

BIBLIOGRAFÍA:

-Campagno, M. (2003). EL MODO DE PRODUCCIÓN TRIBUTARIO Y EL ANTIGUO


EGIPTO. RECONSIDERANDO LAS TESIS DE SAMIR AMIN. [PDF] Instituto de Historia
Antigua y Medieval Facultad de Filosofía y Letras Universidad de Buenos Aires, Volumen 35-36
- 2003. Buenos Aires.

-Johnson, A. (2003). La evolución de las sociedades humanas. 2nd ed. Barcelona: Ariel.

-Godelier, M. (n.d.). Modo de produccion asiatico. 1st ed. Bogotá: Ediciones Libres.

Krader, L. (1968). Formation of the state. 1st ed. Englewood Cliffs: Prentice Hall.

-Liverani, M. (1995). El antiguo oriente historia, sociedad y economía. 2nd ed. Barcelona: Critica.
-Wittfogel, K. (1966). Despotismo oriental. 1st ed. Madrid: Guadarrama.