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Durante el gobierno de Perón se profundizó la política de sustitución de importaciones mediante

el desarrollo de la industria ligera que se venía impulsando desde la década anterior. Perón
también invirtió fuertemente en la agricultura, especialmente en la siembra de trigo. Durante
esta época el sector agropecuario se modernizó, a partir del desarrollo de la industria siderúrgica
y petroquímica, se impulsó la tecnificación y la provisión de fertilizantes, plaguicidas y
maquinarias, de forma que se incrementó la producción y eficiencia agropecuaria.10

El crecimiento de la economía argentina durante el periodo peronista, los agregados crecieron


en forma acelerada. La producción, por ejemplo, se elevó casi un 30%, el consumo, que entre
1930-1934 y 1946 se había expandido un 55%, se incrementó en un 18,5% ente 1946 y 1949. La
inversión, deprimida durante la guerra, prácticamente se duplicó entre 1945 y 1948” (Rapoport,
2010). 11

Ante la falta de divisas, producto del estancamiento del sector primario, con las que se
importaban los bienes de capital e insumos necesarios para el proceso de industrialización, en
1946 Perón nacionalizó el comercio exterior mediante la creación del IAPI (Instituto Argentino
para la Promoción del Intercambio) que significaba el monopolio estatal del comercio exterior.
Éste le permitió al Estado obtener recursos que utilizó para redistribuir hacia la industria. Dicho
intercambio intersectorial del sector agrario a la industria, provocó conflictos con las patronales
agropecuarias, en especial la Sociedad Rural Argentina.

Perón firmando la escritura por la cual todos los ferrocarriles pasaron a manos del Estado.

En 1947 anunció un Plan Quinquenal para fortalecer las nuevas industrias creadas, y comenzar
con la industria pesada (siderurgia y generación de energía eléctrica en San Nicolás y en Jujuy).
Ese mismo año creó la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (Somisa), designando a su frente al
general Manuel Savio y la empresa Agua y Energía Eléctrica. En 1948 el Estado nacionalizó los
ferrocarriles, en su mayoría propiedad de capitales ingleses, y creó la empresa Ferrocarriles
Argentinos. También en 1948 creó la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel). En 1950
creó Aerolíneas Argentinas, la primera empresa argentina de aviación. Perón afirmaba que la
Argentina había obtenido en 1810 la libertad política, pero no la independencia económica. La
industrialización diversificaría y complejizaría la matriz productiva (Scalise, Iriarte, s.d) y esto, a
su vez, permitiría a la Argentina trascender al rol asignado en la División Internacional del
Trabajo. El Plan buscaba transformar la estructura socio-económica; reducir la vulnerabilidad
externa (disminuyendo la deuda y nacionalizando los servicios públicos); mejorar el nivel de vida
(mediante redistribución y obras públicas en sanidad, educación y vivienda); acelerar la
capitalización industrial y desarrollar el sistema financiero local (para estabilizar la balanza de
pagos). Así, el Estado asume una participación activa en la economía. (Gutiérrez Arias, 2009)