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Cuáles son las afirmaciones falsas de Cristina en su libro

Finalmente, llegó el libro de Cristina Kirchner. Una obra de más de 600 páginas que abunda en
anécdotas, muchas de ellas incomprobables porque refieren a charlas privadas con su extinto
marido. No obstante, todo indica que su venta será un éxito, ya que la primera edición se agotóa
poco de haber visto la luz.

Ello no impide su exhaustivo análisis, el intento de confrontar las verdades que allí se “revelan”
con la realidad fáctica. Porque, a pesar de mucho de lo que afirma la expresidenta es imposible de
chequear, hay situaciones que pueden verificarse con la confrontación pura y dura de sus dichos
con la realidad.

Ya avancé, en una nota anterior, en las omisiones que ostenta su obra, las cuales no son pocas.
Sobre todo cuando el título de la misma es “Sinceramente”. Ahora, en esta segunda entrega,
decidí reflejar algunas de las falsedades de Cristina.

Primero, pongo los textuales del libro, luego mi confrontación, en negrita:

"Debo admitir que la cuestión de las cadenas nacionales fue todo un tema. Sí, el hecho de que yo
hablara por cadena nacional -bastante seguido, es cierto- para comunicar la gestión de gobierno,
obras, leyes, medidas, etc., tenía una razón objetiva: si yo no utilizaba esta herramienta, lo que
nosotros hacíamos no aparecía en los medios de comunicación".

Falso. Cristina pergeñó todo un armado de medios K durante su gobierno. Se trató de 113, entre
programas de radio, televisión, diarios y revistas. Imposible decir que no tenía cobertura
mediática.

"Había tomado la decisión de no tener fueros, no solo por lo que dije que los argentinos debían
descansar de mí y yo de ellos, sino porque no estaba dispuesta, cuando terminé mi mandato, a
que dijeran que iba en una lista buscando fueros. Esa fue la única razón por la cual le dije 'no' a
Daniel Scioli cuando me pidió que encabezara la lista de diputados nacionales por la provincia de
Buenos Aires. Hoy, a la distancia, me pregunto: ¿hubiera ayudado a cubrir la escasa diferencia de
votos que tuvimos en el balotaje si iba como diputada? ¿No me habré equivocado al decirle que
no a Daniel? ¡Qué sé yo!…".

Falso. Cristina siempre jugó en contra de Scioli. Las encuestas de 2015 mostraban la tracción que
le daba la participación de le expresidenta si se presentaba junto a él, pero desistió. De hecho, la
otrora mandataria casi que no se mostró con el entonces gobernador bonaerense en su
campaña, porque siempre lo aborreció.

"En la madrugada del 6 de enero de 1976, en Río Gallegos, nos detuvo la policía provincial por
orden del Ejército, junto a una pareja de amigos, Oscar "Cacho" Vázques y su esposa Mabel
Velásquez. Lo orden de detención era para Cacho, que había sido delegado de la Regional VII de la
Juventud Peronista (JP), y para todo aquel que lo acompañara. Estuvimos presos diecisiete días”.

Falso. La historia fue refutada por Rafael Flores, compañero de militancia de Néstor y Cristina en
su libro El amo del feudo.
"Decidimos abrir el estudio jurídico y de a poco empezamos a tener clientes muy importantes de
Santa Cruz, que eran amigos de su padre. Entre los primeros, Cayetano Drisaldi, concesionario de
Citroën y agente oficial de YPF en Santa Cruz. También los dueños de la concecionaria Dodge-
Chrysler: Pablo Sancho y Victoriano Manzanares; este último además fue nuestro primer contador
y padre de Víctor Alejandro Manzanares, que años después no sólo fue síndico del banco de Santa
Cruz sino también, cuando su padre se retiró, nuestro contador. Fue a partir de ese momento que
comenzamos a crecer económicamente".

Falso. Amén del grave error de ortografía —es concesionaria, no “concecionaria”— y del hecho
de que Cristina jamás representó a nadie como abogada, el crecimiento de ella y su marido se
dio gracias a la usura que les permitió la Circular 1050. Lo revela el ya citado Rafael Flores en su
obra, al igual que otros amigos y conocidos del matrimonio K.

"Cuando escucho hablar de los hijos del poder en referencia a Máximo y Florencia, no sé si reírme
o ponerme a llorar. Nunca lo disfrutaron. Al contrario, siempre lo sufrieron y desde chiquitos".

Falso. Sus hijos han usufructuado por demás las mieles del choreo K, viajes por el mundo
mediante. No solo eso: a Florencia le encontraron 4 millones y medio de dólares en una caja de
seguridad, sin haber trabajado jamás.

"En las vacaciones de verano decidimos ir a Disney World, que también le gustaba muchísimo y
disfrutaba viéndola a Florencia fascinada con los personajes y las princesa de Disney”.

Esta frase refuta su propia afirmación anterior.

"Clarín juzgó que yo había mal usado el avión presidencial Tango 01 para buscar a mi hijo en Río
Gallegos. A Máximo se le había agravado una infección en la rodilla derecha que ponía en riesgo su
pierna y necesitaba un tratamiento urgente que no podía realizarse allí”.

Falso. Aparte de que la historia de la rodilla nunca se contó como ocurrió en realidad, Cristina
podría haber contratado un vuelo privado, pero prefirió utilizar los recursos del Estado.

“Pobre Máximo, que los únicos dos vicios que tenía era la Coca-Cola y el cigarrillo".

Falso. También es un adicto a la Play Station.

"Me acuerdo que varias veces, como legisladora, quise presentar un proyecto de ley decretando la
obligatoriedad del análisis antidroga -rinoscopia- para todos los integrantes de los tres poderes del
Estado -funcionarios, legisladores y jueces-, harta de escuchar hablar sobre la lucha contra el
narcotráfico a personajes que hasta las piedras saben que son adictos. No lo hice porque Néstor
era muy crítico sobre este tipo de propuestas”.

Falso. No lo hizo porque muchos de sus propios funcionarios hubieran quedado complicados por
su adicción a los estupefacientes, principalmente uno: Juan Manuel Abal Medina, su jefe de
Gabinete.

"Se cansaron de decir que Néstor y yo habíamos llegado pobres al gobierno, pero nos fuimos ricos.
No es así. Nunca llegamos pobres a ningún cargo de la función pública. Y menos a la Presidencia de
la Nación".
Falso. En 2003, cuando Néstor llegó al poder, declararon $7 millones. Cuando dejó el poder,
Cristina dijo tener 100 millones. Llegó a decir que amasó esa fortuna como “abogada exitosa” en
el año 2012, pero no se le conoce un solo juicio en el que haya actuado como tal.

"Hubo tres juicios por acusaciones de enriquecimiento ilícito: uno que se tramitó en el juzgado de
Julián Ercolini en 2008, en el cual fui sobreseída; otro, en el juzgado de Norberto Oyarbide, en el
cual se realizaron pericias con intervención del cuerpo de peritos de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación, y en el que también fui sobreseída”.

Parcialmente falso. Su propio contador, Víctor Manzanares, reveló que Oyarbide cobró 8
millones de dólares para sobreseerla. De hecho, la justicia busca reabrir ese mismo expediente
porque los peritos de la Corte detectaron graves irregularidades.

"Pero fue a partir de la llegada de Cambiemos y Mauricio Macri al gobierno que directamente se
comenzaron a inventar causas en mi contra que aún se mantienen abiertas mientras escribo este
libro”.

Falso. Las causas judiciales cuentan con infinidad de elementos y arrepentidos. Imposible
inventar semejante conspiración, sobre todo a través de personas que se autoincriminaron y
terminaron presas.

"¿Viste la tapa de Noticias?" El que me pregunta es Miguel Núñez, vocero presidencial, que entra a
mi despacho con el rostro demudado. Lo recuerdo como si fuera hoy. Era julio del 2007, ya se
sabía que iba a ser candidata a presidenta y en ese momento tenía una oficina en la Casa Rosada,
atrás de Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia. "No, Miguel, no la vi, ¿qué dice?". "Que
sos bipolar", me respondió, nervioso. "Quedate tranquilo que no soy bipolar; la que sí es bipolar es
mi hermana. Pero no te hagas problema que los bipolares son muy inteligentes. Fijate que Newton
y Einstein también lo eran", lo tranquilicé".

Falso. Quien reveló que Cristina era bipolar fue su propio psiquiatra, Alejandro Lagomarsino.

"Dijeron que no era abogada y me denunciaron por usurpación de título durante la campaña a la
presidencia de 2007. Cómo se reía Néstor con ese tema del título. Él y Zannini me cargaban. La
verdad que parecía un chiste, pero recuerdo que se tramitaron dos expedientes judiciales en
Comodoro Py. ¡Increíble! Todavía debe haber alguno, o alguna, que sigue diciendo que no soy
abogada. Cuánto mediocre suelto".

Este punto me toca particularmente y lo sostengo: Cristina no es abogada. Por eso la denuncié
en 2007. Aquí, todos los elementos que lo demuestran.

"Me causa gracia cuando algunos afirman que instalamos la cuestión de los derechos humanos por
conveniencia, como si hubiera sido un tema que en la Argentina de aquellos años diera rédito
político. Al contrario, las dirigencias partidarias más relevantes miraban para otro lado frente a las
leyes de impunidad, y los únicos que batallaban ese tema eran los organismos de derechos
humanos".

Falso. Abundan las fotografías de Néstor Kirchner con el general Oscar Guerrero, discípulo de
Camps, en un acto oficial durante la dictadura.
"La tregua duró poco.
Ganamos las elecciones Un lunes llegó Lavagna con sus carpetas y mientras sacaba los papeles,
Kirchner le pidió la renuncia. Con Roberto también teníamos una diferencia importante con el
tema de las tarifas; parecía un lobista de las empresas de servicios públicos. Y no era el único…
Duhalde tenía la misma posición".

Falso. Lavagna se fue del gobierno luego de denunciar la cartelización de la obra pública, que
salpicaba al mismísimo Néstor Kirchner.

"Cuando Boudou fue denunciado y acusado de comprar la firma Ciccone Calcográfica, fue un golpe
muy fuerte para nuestro Gobierno. Por eso no dudé ni un instante en mandar un proyecto de ley
al Congreso pidiendo la expropiación de esa empresa que era vital, para el Estado y su soberanía,
en la impresión de nuestra moneda: allí se imprimían nuestros billetes".

Falso. El intento de expropiación fue para tapar el desastre que hicieron al intentar quedarse
con la máquina de hacer billetes.

"Se podrá decir cualquier cosa de nuestro gobierno, menos que no fuimos respetuosos de las
instituciones y de las leyes, todas nuestras decisiones siempre fueron sancionadas o ratificadas por
el Congreso y ni uno solo de los legisladores oficialistas puede decir: 'Tuve que votar una ley en
contra de mis convicciones o perjudicando a la gente'. Todo lo que se votó durante nuestra
gestión fue a favor del país y de los argentinos”.

Falso. No solo su gobierno estuvo plagado de decisiones discrecionales, sino que además se
cansó de perseguir a periodistas y referentes de la oposición. Respecto de votar o no votar con
libertad, el propio Miguel Pichetto le recordó a Cristina que el peronismo siempre debió votar
como ella exigió durante su gobierno. Fue en pleno debate parlamentario por los fueros de la
entonces presidenta.