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ESTADO ACTUAL DE LA PEDAGOGÍA Y LA DIDÁCTICA – Susana Barco de Surghi-

Acerca del objeto de la didáctica:

Desde el surgimiento de las primeras postulaciones teóricas de esta disciplina (Didáctica Magna, Comenio,
1657), la misma se proyectó como una normatividad altamente estructurada, con sólidas prescripciones acerca
del “saber hacer” del maestro para lograr el “debe ser” del modelo pedagógico propuesto.

Por una parte determinó las reglas del juego del docente; por otra, las cualidades a mostrar –por parte del
alumno- al finalizar el proceso educativo escolar. El supuesto básico era pues que, dados un docente y un
alumno, un contenido establecido, ejecutadas las formas didácticas que el método escogido propugnara, sería
posible obtener una modificación –en el alumno- que se debería comparar con la norma derivada de la
modelización propuesta, a los fines de establecer el grado de logro del “deber ser” socialmente apetecido. Lo
mencionado es una simplificación de las propuestas que durante tres siglos transitaron por los textos de
didáctica.

CRONOLOGÍA:

Siglo XVI: Marca el surgimiento de la escuela pública, cuyo crecimiento embrionario –un siglo antes- fue
acompañado, casi como condición de posibilidad, por el establecimiento de las primeras normativas didácticas.

Los primeros autores que se ocuparon de la didáctica están:

Alsted (1588-1638): compuso una Didáctica en la que define así “… no es más que método de estudio y es
igualmente necesaria a todos los que estudian, así como al navegante le es necesaria la carta náutica, al
arquitecto la escuadra…”

Comenio y su Didáctica Magna expone los lineamientos generales de la misma: “Enseñar a todos todas las cosas,
o sea modo cierto y exquisito para todas las comunidades, plazas y aldeas de cualquier reino cristiano, de erigir
escuelas de tal naturaleza, que la juventud toda, de uno y otro sexo, sin exceptuar a nadie, pueda ser informada
en las letras, reformada en las costumbres, educada en la piedad e instruida durante los años de la pubertad en
todo aquello que hace relación a esta vida y la futura con brevedad, agrado y solidez”.

“Nuestra didáctica ha de ser investigar y hallar el modo de que los que enseñan tengan menos que enseñar, y
los que aprenden, más que aprender, las escuelas tengan menos ruido, molestias y trabajo en vano, y más
sosiego, atractivo y sólido provecho…”

Alsted, Andreae y Comenio son herederos de una larga tradición pedagógica: la de las utopías. Estas permiten el
diseño de las formas más puras del “deber ser”. Mientras la ironía permite el señalamiento de los déficits de la
educación vivida, la utopía en sí –“lo que no está en ningún lugar, lugar inexistente”, según el diccionario –dibuja
un canon de perfección que se constituye en “deber ser” inalcanzable en plenitud, pero estimulante –se supone-
del accionar educativo.

Siglo XVII: COMENIO

*Sobre el funcionamiento de las escuelas: desde la normativa institucional a la prescriptiva metodológica, un


saber hacer para ser ejecutado en un microcosmos cerrado –el del aula- para alumnos concebidos en abstracto,
en orden a insertarlos en una sociedad supuestamente homogénea en sus demandas hacia la escuela.

*Su obra se erige como representativa del siglo XVII en el terreno pedagógico. Expresa con claridad los intereses
y propósitos de una burguesía en continuo ascenso; porque este autor es capaz de diseñar un proyecto fundado
en las necesidades de expandirse de esta clase social, respondiendo a demandas inmediatas:
a) capacitación diferenciada de un número creciente de jóvenes que puedan cubrir puestos en el comercio, la
administración, la náutica, etc.

b) instauración de un modelo secularizado de sociedad, adaptación de las nuevas generaciones al mismo,


mediante metodologías inductivas, de sólido fundamento racional y carácter científico, reservando al ámbito
filosófico la problemática de las finalidades educativas.

DE LA ENSEÑANZA DISCIPLINADA O DEL DISCIPLINAMIENTO DE LA ENSEÑANZA

Aunque Comenio aparezca como el padre de la didáctica -en su versión conceptual teórica, ya que prácticas
didácticas han existido desde que la escuela opera como conjunto de prácticas institucionalizadas en un orden
educativo- la misma no se separa ni diferencia de una teoría de la educación.

La didáctica surge ligada al desarrollo de la escuela pública, casi como una demanda de ésta. De allí en más la
didáctica se ha vinculado siempre con la escuela, en cualquiera de sus niveles; es casi una disciplina escolarizada
y escolarizante. Tiene vinculación estrecha con las políticas educativas. Estas configuran la voluntad de los
sectores de poder de ejecutar un proyecto educativo.

*El método de Comenio está pensado para grupos más o menos numerosos en el marco de instituciones
escolares públicas.

En 1957, en la publicación la Ópera Didáctica Omnia, cuyo primer volumen fue la Gran Didáctica de Comenio,
había una ilustración como “El asno en clase”. Ésta fue criticada por Comenio porque se trataba de un maestro
castigando a un niño. A lo largo de su Didáctica Magna el autor va puntualizando críticas contra la escuela (su
falta de método de enseñanza, los castigos, la inadecuación de la forma de inculcar las buenas costumbres).
Propone así, la reforma de la escuela sobre la base de tres fundamentos:

1) Fundamento del orden,


2) de la facilidad (para aprender y enseñar),
3) de la solidez (para enseñar y aprender).

En el primer fundamento: “No requiere otra cosa el arte de enseñar que una ingeniosa disposición del
tiempo, los objetos y el método”. “Intentemos pues, en nombre del Altísimo. Dar a las escuelas una
organización que responda al modelo del reloj ingeniosamente construido y elegantemente decorado”.

Otra ilustración del siglo XIX: “El maestro ante la clase permanecerá sobre una tarima elevada y observará a sus
alumnos exigiendo que fijen en la suya sus miradas… El maestro como el sol esparcirá sus rayos sobre todo
mientras los alumnos con sus ojos, oídos y espíritus atentos aprenderán cuanto se expone de palabra, con el
gesto o el dibujo”.

Remite a la idea de “disciplinamiento” desarrollada por Foucault. La didáctica se propone como una prescriptiva
disciplinante. Para Foucault las disciplinas marcan el significado del concepto de poder.

El sujeto aprende acerca de la jerarquía y la autoridad, más que por largos discursos para la construcción
cotidiana y meticulosa de hábitos y costumbres.

*Cuerpos, tiempos, espacios: estos son los elementos básicos sobre lo que operan las disciplinas, por los que se
inmiscuye el poder.

Hablar de disciplinas en este sentido, lleva a la articulación de nuevas estrategias que se cambian de castigo en
vigilancia, que generan una nueva tecnología del poder.
LA CRÍTICA A LA TECNOLOGÍA

Pansofía de Comenio: un mundo organizado, ordenado. El hombre puede alcanzar el conocimiento de las cosas,
de las leyes, siguiendo e imitando la naturaleza. El entendimiento se logra a través de los sentidos y por vía
inductiva, permite a la razón descubrir las causas de todas las cosas. El hombre nace con aptitud para adquirir
conocimiento de las cosas, su entendimiento está desde el nacimiento, y puede desarrollárselo, moldearlo e
imprimir en él todas las cosas… a condición de saber cómo hacerlo. A partir de esto Comenio ofrece en su
Didáctica el método que deben seguir los maestros para imprimir los conocimientos en los alumnos desde niños.

Comienza la tradición de la didáctica como técnica, como implementación de un proyecto educativo generador
de políticas para su ejecución. Al maestro se lo instruye acerca de qué y cómo hacer en relación con: los
contenidos a enseñar, su orden y graduación; las características generales de la propuesta metodológica; las
formas de enseñar buenas costumbres. Se concluye con la propuesta de la escuela en cuatro niveles y distintas
modalidades, así como también se enuncian requisitos para comenzar la práctica de este “método universarl”.

Su obra: 1) obedece a una concepción racionalista normativa (orientación del comportamiento del sujeto a
partir de una cosmovisión, conocimiento como resultado del esfuerzo individual y no producto socia); 2) no
propone un “saber hacer” a secas, sino en relación a una finalidad explícita, construida en un proyecto global
expuesto. El modelo y la normativa se exponen, al docente sólo le resta ejecutarlo.

Interés técnico: organización racional de los medios para alcanzar ciertos fines. Al igual que Comenio,
Pestalozzo, Herbart, Froebel –S. XVIII y XIX-, generarán obras en las que figurarán procedimientos didácticos o
métodos específicos, no serán prescriptivas sino normativas sin fundamento.

En el S. XX comienzan a aparecer textos de didáctica que hacen referencia exclusiva al cómo hacer. Abundan
textos dedicados a una técnica (la construcción de pruebas objetivas o la elaboración de objetivos). Sacristán
lo denomina la taylorización del proceso educativo, que lleva a la producción de textos que atienden a
pequeños fragmentos del mismo, buscando su máximo rendimiento, su “optimización”.

J. Habermas plantea un análisis de la situación de la tecnología en la actualidad. Según el autor, el capitalismo


significó un avance en orden a la legitimación de la dominación. Se instituye la ideología de la sociedad de
mercado. La sociedad sufrirá una compulsión por la modernización en la que las estructuras tradicionales se
subordinarán a una racionalidad instrumental-estratégica.

EN TORNO AL OBJETO DE LA DIDÁCTICA

Considerando la sala de clase como lugar de confluencia de sujetos diversos, portadores de representaciones
sociales varias; enmarcados en una institución –la escuela- encargada de la concreción de un proyecto social
específico, en una situación histórica concreta, esta clase en la que el hábitat adopta una disposición particular,
donde un docente con una historia profesional y personal desarrolla su trabajo, opera sus estrategias en relación
con los alumnos, los contenidos y la institución, fue estudiada por otras disciplinas sociológicas, psicológicas,
pero fueron fundamento de la didáctica, han generado modelos operativos para el docente.

Una primera aproximación permitiría afirmar que el objeto –a construir, ciertamente- partiría del
reconocimiento del fenómeno constituido por ese desconocido acontecer cotidiano que es la clase escolar.

La didáctica es, en la formación docente, una de las asignaturas que más que con su prescriptiva, con el enfoque
que adopte, con los planteos que genere, puede contribuir a suscitar una modificación en el quehacer docente.

Pero, los trabajos que hablan de lo que acontece en la sala de clase, han sido realizados por sociológos,
psicosociológos,… se podría pensar que la clase es ya un objeto de estudio de otras disciplinas y que la didáctica
nada tiene que aportar a su construcción y apropiación. Sin embargo, los sociólogos, etc., cuando analizan la
clase, no se interesan por la metodología que emplea el docente, la concepción pedagógica sobre la que se
apoya, la relación entre el contenido y la metodología o la articulación de la misma, ni por la forma didáctica en
que el docente organiza su estrategia. La “interacción didáctica” (Brousseau) como “el conjunto de relaciones
establecidas explícita y/o implícitamente entre un alumno o grupo de alumnos, un cierto medio y un sistema
educativo (el profesor) con el objetivo de que los alumnos se apropien de un saber constituido o en vías de
constitución”, no aparece en el horizonte de intereses de los sociólogos. Tampoco el proceso de interiorización
de los aprendizajes y la consiguiente modificación de la estructura cognitiva del alumno. Entonces LA DIDÁCTICA
ESTUDIA LA SITUACIÓN EDUCATIVA EN EL AULA.