You are on page 1of 83

LIBRO

DEL
LXAM[N

Precio: 1'50 ptas.


L IBRO DEL EXAlVIEN
LIBRO
DEL EXAMEN
EXPLICACIÓN 'DEL EXAMEN GENERAL
Y PARTICULAR, SEGÚN EL EspIRITU
DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

POR RL

RDO. ~UDALDO SERRA, PBRO.


Redor de la
Casa SlIcerdotll.1 de Barcelooa

( Tercan I!di cioll)

San Ignacio de loyola


EDITORIAL BALMES
DORAN V BAS, 11

BARCELONA:: r9io
NIHIL 01351'A1'
E'l Censo r,
D R. (;J\lU;¡JH. SOI. \ 131! ~¡,;-r. l'SIW.
PRELDI1NA l{.
Bar¡; '1011'-' , ::; de mayo de 19'1<'

I M PRIMATUR
N var de recuerdo
INGÚN mejor nos podemos lle·
los Santos Ejercicios, nI medio
alguno más seguro parA perseve ra.r en los
t MI L~ U EL D E L OS. ANTOS, ¡\. ~\. de GarcclOlla prop6sltos que el examen diario d e con-
ciencia, general y particular.
En efecto, quiere San Ignac10 Que Queden
bien impresos ep el alma estos dos ex-
Po r mandato de Su Ex.c ia. Rdnw ., tremas : 1. 0 ¿ Qué ha hecho Dios 'Por mí? y
DR. LUIS UHPí CAIIOONEI.L, P UllO . que esto muestre al cristiano aquella in -
Cancil lcr-Secrct<trio mensidad de amor y aquel ml.,terio de pre·
dilección, con Que Dios le ha cti,s tinguldo
entre tan,tos y tantos. Y 2 .0 ¿ Qué he hecho
yo U qué he (le hacer por Dios?, y que esto
le incite constantemente a. andar por el
camino del bien y de la santidad .
Es natura.l que, en un corazón sensible y
noble, cua.nto más vivo sea el recuerdo del
amor y predilección de Dios pura. con él,
ta.nto más vigoroso sea tambien el estímu-
lo pn,¡'p. obrar el bien y huir del mal. Ero -
pero, el peligro está en que el sentimiento
Imp. R. Plana
estimulante del amor predilecto que Dios
-6 -
. nos tiene, se va ya a.n-lortigURndo en el co-
cu.zón, ya sea. por na renov á r con f recu enc1n
este recuerdo, ya a causa de lfls f altos, Y en
que, al perderse las energías primeras, se
quiebren, cada. vez con mlÍs frecuencia, los
propósitos Y acaben por no cumplirse en-
teramente.
El medio más seguro. es decir , cierto.
para evitar este olvido y esto.. inconstancia.
él. Que pueden dar ocasión las faltas, es la
prioL1ca del examen. según lo propone San
1
Ignacio - para facilitar su inteligencia y su
j.)rácttca al mayor ntunero posible de per-
sonas, ha sido compuesto este librito, Que
EL EXAMEN GENERAL
no asplra a decir nada nuevo, sino slmple-
mente a repetir con claridad Y sencillez y
a divulgar más y más los conceptos hal,to
conooldos sobre este medio de tanto pro·
vecho espiritual, como lo es el de hn.cer
perseverar con flrrnel', fl en la ])l'áctlcft de los
bUénos propósi,tos.
1. El espiritu del examen diario
de conciencia
El examen diario de conciencia según San
Ignacio.
La santldad Y las falt as cotidianas.
Qué es el examen diario de conciencia. 1. El espíritu del examen di ñrio
Condiciones para sacllr fruto del examen.
Una objeción. según San Ignacio
El examen diario es propiamente la om-
ci6n de la. noche.
Lo que dicen 'los s ant os. E.l examen diario de conciencia
según San Ignacio
n. l.os cinco puntos del examen Ante todo hemos de recordar al lec-
general tor que no hablamos del examen de
Manera de hacer el examen g'eneral segúp conciencia necesario para confesarse,
San Ignacio. sino del examen voluntario que se ha- I
Los dos preámbulos o preludios del exa-
men general. ce di.ari a mente por devoción y por el ¡
El primer p unto del examen. Acción ele
gracias. deseo de la perfección espiritual.
El segundo punto del examen . Pedir COllO- Aunque este examen de conciencia
cimIento y contrición de las faltas come·
tidas. es una cosa antiquísima y que siem-
Teroer p\mto del examen. Examinar la
conciencia hora por hora . pre ha sido practicada, no obstante
Cuarto punto del examen. Contrición de hay que re conocer que tal como hoy
los pecados y faltas .
Quinrto punto del examen. Propósitos. se explica y suele practicarse, entre
los religiosos y las personas piadosas,
fué sistematizado, impulsado y divul-
gadO por San Ignacio de Loyola.
fundador de la Compañía de Jesús,
- - 10 --
-u-
qUien lo dejó escl'ito en su libro in- no pOdemos vernos absolutamente li-
mortal de los Santos Ejercicios . bres de faltas. 2.° Que el pecado ve-
Por esta causa. todos los que de- nial y las faltas disminuyen de suyo
seen entender bien y penetrar el exa- el fervor y la actividad de la gracia
men de conciencia han de estudiarlo y el amor de Dios en el alma y la
en su autor y han de procurar des- predisponen al pecado mortal, que es
entrañar su pensamiento' consignado la pérdida total del amor de Dios. San
en el libro de los Santos Ejercidos, Ignacio lo declara así en la petición
libro aprobado por la Iglesia en to- del segundo preámbulo del quinto
das y cada una de sus partes. ejercicio, cuando pide sentimiento in-
En el fondo r pues, cuanto se pueda terno de la pena que padecen los con-
decir acerca del examen, lo han di- denados, a fin de que si del amor del
cho ya los que han comentado la Señor Eterno por mis faltas me' olvi-
obra de San Ignacio. Sólo se trata de dare, a lo menos el temor de las pe-
ver si estas cosas viej as y ya sabidas, nas me ayude para no caer en peca-
al ser explicadas de nuevo con otra do . Con lo cual manifiestamente nos
luz, se hacen más comprensibles par.a declara el motivo que pOdría hacer-
un mayor númerO de cristianos, a fin nos olvidar la gran predilección con
de qUe quieran practicar seriamente que Dios nos ha amado, esto es, las
el examen y puedan sacar de él sus faltas.
maravillosos frutos espirituales. Para limpiar el alma o purificarla
Los principios sobre los cuales fun- de estas faltas, San Ignacio propone
damentamos esta explicación del el examen general de conciencia, el
examen son certísimos, pues nos los cual, además, es muy útil para confe-
da la Teología y están impresos en sarse mejor. Y explica la manera cómo
el Catecismo, a saber: 1.0 Que sin un se puede pecar o merecer con los pen-
auxilio especialisimo de la gracia, samientos. trata del miramiento en
- 12 " , - 13 -
las palabras y de la murmuración, del rrevirse y enmendarse, y pone en se-
examen de las obras según los man- guida cuatro adiciones para quitar
damientos y expone los cinco puntos más pronto un pecado o defecto par-
de que consta el examen; pero no ticular. Y, en este examen, si que ha-
habla de la enmienda de un defecto bla de apuntar las veces que se cae
particular, ni si se ha de comprobar y de c,o mparar una con otra y un
la enmienda, contar las recaídas y dia con otro día, para comprobar
confrontarlas, como en el examen par- si hay positiva enmienda, Es evi-
ticular. dente que el Santo no puso dos for-
De la manera, pues, de proponer y mas de examen para un mismo fin
explicar el examen general de con- determinado; en este caso lo hubiera
ciencia, se deduce claramente que el advertido.
pensamiento de San Ignacio era man- Del examen particular trataremos
tener vivo el amor de Dios en el al- más adelante: ahora queremos dejar
ma con el recuerdo de los beneficios bien sentado el espíritu y la orienta-
recibidos, quitar todo lo que pudiese ción del examen general. Podemos es-
disminuirlo o enfriarlo, arrepentirse tar bien convencidos de que el exa-
de los pecados y de las faltas y lu- men general no, se practica más, por-
char constantemente, todos los días, que no se entiende bien. De otra ma-
para evitarlas. nera no se ·c omprendería como la
y confirma más este sentido natu- inmensa mayoría de los cristianos que
ral y práctico del examen general, el comienzan a practicarlo de todo co-
hecho de que él mismo propone el razón y con buena voluntad, lo dejan
examen particular, para guardarse pronto, por parecerles enojoso, pesa-
--·dice en su libro de los Ejercicios- do, difícil V desalentador, siendo así
con diligencía de aquel pecado par- que, bien comprendida, no tíene nin-
ticular o detecto del que quiere co- guno de estos inconvenientes.
-14- - 15

de Dios y enfriarlo en nuestL'o cora-


zón. Si dejamos que las faltas arrai-
guen en nuestra alma, crecen y au-
La santidad Y las faltas cotidianas
mentan en ella; y las cosas pequeñas,
Todo cristiano que aspira a la per- cuando se desprecian, van apagando
feccióh Y a la santidad se siente, por el amor de Dios en nuestro corazón,
una parte, llamado por Jesús, que le hasta hacernos caer fácil y segura-
dice: Sed santos como lo es mi Padre mente en pecados mortales. Esta es
celestial, Y. por otra parte, no puede la consecuencia más fatal que es me-
librarse, en absoluto, de todas las fal- nester vigilar en todas· sus ramifica-
tas y defectos, pues claramente nos ciones.
dice la Teología católica que, sin una Tengamos, pues, bien en tendido y
gracia especialisima de Dios (y Dios, bien pre~ente que nuestras faltas no
excepción hecha de la Santísima Vir- nos harán perder en lo más mínimo
gen, no la ha dado a ninguna cria- e~ amOr de Dios) si nosotros las de-

tura; a lo menos no consta como cosa testamos y luchamos constantemente


de fe), el hombre no puede verse Ubre contra ellas, es decir, sí no tenemos
de faitas veniales, cuando no indeli- afición a ellas ni tenemos puesta en
~llas la voluntad; si nos an:epentimos,
beradas.
Siendo esto así, es menester buscar, si las odiamos y trabajamos conti-
no la man··; ra de suprimir absoluta- nuamente en combatirlas y en extir-
mente las fa~tas (cosa imposible), sino parlas, en la medida de lo posible. Es-
la manera de que no nos perjudiquen, to se hace y se consigue con -:'a prac-
ni nos detengan o desvíen en el ca- tica del examen diario de cqnciencia,
mino de la perfección Y santidad. El hecho tal como lo sistematiza San
peor mal qUE> nos pueden causar ~as Ignacio de 10yola. Mas, para sacar
faltas, es hacernos olvidar del amor de él todo el fruto posible, y para no
- 16 - - 17-
desalentarnos al practicarlo, convIe- amOr de Dios y caer, a la vez, en fal-
ne que entendamos con claridad y tas. Por lo tanto, hemos de atender y
recordemos algunas ideas fundamen- aplicarnos más a adquirir virtudes,
tales. que a librarnos absolutamente de
1. Si no es merced a una gracia nuestras faltas y defectos, porque la
especialísima de Dios , que no hemos perfección consiste más en el amor de
de esperar, tendremos faltas y defec- Dios y en la caridad perfecta, que en
tos toda la vida. Esto no impide la la ausencia de faltas. No hay para
santidad, la cual, más que no tener que decir, empero, que. cuanto más
faltas, exige el no quererlas tener y arraigada está una virtud en ~l alma,
el luchar contra ellas sin descanso. De tanto más la guarda de caer fn las
manera que hemos· de sacar nuestra faltas contrarias.
santidad de nuestras propias faltas . nI. La santidad reclama un gran
II. La Iglesia no canoniza a nadie horror al pecado, incluso al venial.
por la razón de que no tenga nIn guna Por lo tanto, hemos de detestar y odia.r
falta, sino por la razón positiva de de corazón, todas y cualesquiera fal-
que posee las virtudes en grado he- tas y desórdenes, por insignificantes
roico; por c.onsiguiente, al canonizar qUe sean. r·as faltas voluntarias se
a un hombre y declararlo santo, nos han de corregir y enmendar, y las
dice que tenía las virtudes en grada involuntarias se han de neutralizar
heroico, pero no nos dice que estu- es decir. hay que curar el mal qU~
viese absolutamente libre de las más hubieren prOdUCido e impedir en ab-
pequeñas faltas. soluto que acarreen ninguna mala
Pensemos, pues, en que podemos ha- consecuencia.
cernos 's antos teniendo faltas y de-
fectos. Lo cual quiere decir que ' po-
demos permanecer y. crecer en el
Z. - LIBRO DHL J; X AMf:N
- 18 - - 19-

ticar con Suavidad y constancia, con


gusto y fervor espiritual, al ver cómo
Qué es el examen dia.rio de conciencia de las faltas se saca un fruto mayor
que el dalla que nos hayan ~"odido
Este trata.miento de nuestras faltas causar y que, en muchas personas
cotidianas Y los frutos maravlllosOS piadosas, son estas faltas más peque-
que de él tie derivan, se logran p::ac- ñas de lo que ellas imaginan .
ticando el examen diario de cot!Clen- No nos hagamos . pues, ilusiones so-
cia de la manera debida, con los cin- bre el examen de conciencia. pues:
co puntos de que consta. 1. . No se hace para conocer todas
Con el recuerdo de los beneficias di- las faltas .
vinos, se aviva el amor de Dios en 2. Ni es su único fin el deplorarlas.
nuestrocora.zón . Con el examen del 3. Ni, por sí solo. tiene la virtud
día conocemos más nuestra flaqueza de curarlas.
y miseria. Con la confusión y ver~en­ 4. Ni de hacer que cada día dis-
za que nos causan nuestras re"~ aldas, min uya su número .
arraiga y crece en nosotros la hu- 5. Ni, Uor lo tanto, dej a de ser
mildad. Con el arrepentimiento V con- útil, aunque nos parezca que :10 nos
trición obtenemos el perdón de las enmendamos.
culpas. Con los actos de amor, grati- El examen diario de conciencia es
tud, humildad Y de otras virtud~S, al- UN MEDIO:
canzamos la remisión de la pena Y 1. Para crmservar vivo el amor de
merecemos, además, nuevas gracias. Dios en nuestro corazón y para im-
y el propósito nos guarda de volver peclir que nes olvidemos de nuestras
a caer fácilmente. faltas.
Se comprende que, entendido así el 2. Para que este amor arraigue
examen de conciencia, se puede prac- más profundamente.
..- 21 -
..:- 20 -
LIBRARNOS DE LAS FALTAS, NOS LIBRA DE
3. Para purificarlo en nuestra al- TODO EFECTO DAÑINO DE LAS MISMAS.
ma.
4. Para quitar el veneno y las ma- Condicione s
las consecuencias de las faltas Y de- para sacar fruto del examen
fectos. La condición indispensable, para
5. Para evitar que crezcan Y echen que el examen se haga con constancia
raíces en nosotros. y con prov~~ho espiritual, es que va-
6. Para que no pongamos en ellos ya acompañado de una confianza se-
nuestro afecto. [Jura y sin limites en la misericordia
7. Para impedir que nos arrastren de Dios y en el amor de predilección
al pecado mortal. que nos tiene. Es menester no des-
8. Para darnos a conocer nuestras alentarse ni desconfiar jamás, por
miserias Y robustec~r . y acrecentar numerosas, repetidas y vergonzosas
nuestra humildad. que sean nuestras faltas. Si, en al-
9. Para que, quitada toda con- guno, el examen diario de conc.iencia
fianza en nosotros mismos, la ponga- produce desconfianza, desespetación
mos únicamente en Dios. o es ca usa de que se desaliente, eHo
10. y, como consecuencia de lo es debido a que se ha forj ado ilusiones
dicha , para disminuir el número de sobre el examen o a que no lo ha sa-
las faltas V enmendarnos cuanto sea bido entender. A este tal, el examen
de esta manera practicado, no k hará
posible. ningún bien y puede serIe llañoso.
EL EXAMEN ES UN MEDIO PARA CON-
SERVAR VIVO EL AMOR DE DIOS E~T NOS- Es necesario entenderlo o no r:·racti-
carIo.
\ OTROS, IMPI"OIENDO QUE LAS FALTAS PUE-
DAN DISMINUtRLO O APAGARLO EN NUESTRO
Una cosa muy importante hay que
CORAZÓN; POR LO CUAL, SI NO PUEDE
advertir y es que, para practicar bien
\
- 23-
- 22-
la enfermedad e indica dónde ha de
el examen, es menester tomarse tiem- aplicar el remedio el examen pc">.rticu-
po y repoSu, como se hace para la
lar.
oración de la mañana. Sí se quiere Ocurre exactamente lo mismo que
hacer con prisas Y cuando el suefio en los defectos del cuerpo, que la or-
ya acomete fuertemente, el examen topedia o la medicina corrigen com-
se convierte realmente en pe.:.~ado Y pletamente y curan en 10 posible . Así
enojoso, se practica mal y pron·~o deja vemos, por ejemplO, que la ópti ·~a, por
de hacerse . medio de los lentes o anteojos, corrige
perfectamente la miopía o el estrabis-
Una objeciÓn mo, y llega a curarlos cuando ello es
posible. Entretanto, una vista corta
Conviene advertir ahora qu~ nadie corregida con lentes, ve tan clara-
se crea autorizado para pensar ni mente, o mejor aún, que una ~ista
decir que el examen general no pro- normal sin ellas.
duce la enmienda de las faltlls por El examen es, para los defectos del
el hecho de que no tenga, como el alma, una de estas aplicaciones mé-
examen particular, por fin dir~cto el dicas que la corrigen completamente
curarlas Y hacerlas desaparecer. ¿Hay y la curan en 10 posible.
mejor corrección de las faltas que el
destruir totalmente su nocivo efecto
de enfriar el amor de Dios en el al- El examen diario es propiamente
ma? La corrección es infalible, si se la oración de la noche
practica e[ examen; la curación se El examen diario de conciencid., en-
procura en la medida de lo posible, tendido Y practicado de la nJanera
sobre todo por medio del examen par- que decimos, es de una suavidad ex-
ticular, preparado por el examen ge- traordinaria: no tiene nada a~ ás-
neral, el cual hace el diagnóstico de
- 24. - - 25 -

pero, ni de pesado, ni es enojoso, ca puerta por donde poderlas intro-


como se imaginan los que no lo en- ducir, que es la humildad, la des-
tienden ni lo practican bien. Al con- confianza absoluta en nosotros mis-
trario, es propiamente la oración de mos y el confiarlo todü a Dios.
la noche en la forma más dulCemente y es indudable que este intercambio
amorosa, más pacificamente hemilde de afectos con el Corazón de Jesús,
y más variada que puede darse. hecho con devota sinceridad durante
Bien entendido y practicado, no tie- la oración de la noche, es suficiente
ne el examen de concienC'ia aquella para reparar el daño causado por mu-
ansia de buscar todas las fattas del chas faltas cometidas durante eJ día
día ni aquella desconfianza temerosa y cometidas no con tanta adverten-
que causa 1:'1 tener que pedir perdón cia y voluntad como la que se pene en
todos los días por unas mism·a.s fal- hacer bien el examen.
tas. Con ésto ya se cuenta de ante-
mano; ya se sabe que lo que Dios Lo que d ~ cen 1.0'9 santos
espera no es la ausencia de faltas,
sino la humillación que provocan, Quizás cause extrañeza lo que de-
pues por alguna razón puso Dios cimos ace.rca de la dificultad qUe hace
aquella súplica: perdónanos nuestras que a algunos les parezca imposible
culpas, en la oración del Padrenues- la curación de ciertas faltas y defec-
tro, que hemos de rezar todos 10s tos. Empero hemos de hacer constar
días. Ni espera Dios la hora del exa- que esta explicación es la misma. doc-
men para descargar sus iras divinas, trina enseñada por los santos.
antes al contrario, ansia abrirnos de San Ligorlo, en su libro Práctica. del
par en par su Corazón dulcísimo Y de- amor a Jesucristo 1 ya dice: "Hay que
rramar sus misericordias Y su amor
en el nuestro, cuando le abre la úru- Cap. VIII, 2.
- 26- - 27 -
advertir que existen dos clases de ti- proceden del demonio o del amor
bieza : una inevitable Y evitable otra. propio o de la estima de nosotros
La inevitab!e es aquella de la cual ni mismos."
los santos se ven libres; y ésta abarca Santa Teresita, con una de aquellas
todos los defectos en que incurren, sin tan graciosas comparaciones, típicas
plena voluntad, sino únicamen..;e por en ella, lo enseñaba a una de sus no-
natural fragilidad. Tales son las dis- vicias, que Se desalentaba al \"er sus
tracciones en la oración, las i.:¡quie- imperfecciones, diciéndole: "Me ha-
tudes interiores, las palabras ociosas, céis pensar en un tierno infante que
la v.1.na curiosidad. el deseo ele figu- comienza a tenerse en pie, pero que
rar, el gusto en el comer y en el beber, todavía no sabe andar. Queriendo de
los movimi·~ntos de la concupiscencia todas maneras llegar a lo alto de una
no reprimidos en seguida y otros se- escalera, para ir con su madre, le-
mejantes. Estos defectos se han de vanta su piececito para subir el pri-
evitar en la medida de lo posible; mer peldaño. ¡Trabajo inútil! Siem-
mas, a causa de la debilidad de nues- pre se cae. sin poder avanzar. Pues
tra naturaleza infestada por el pe- bien: sed como este pequeño niño.
cado , es imposible evitarlos todos. Por la práctica de las virtudes, levan-
Pero, una vez cometidos, los hemos tad siempre vuestro pie, para subir
de aborrecer, porque son desagradables por la escalera de la santidad y no
a Dios; mas, según advertíamos en el os imaginéis que podréis subir ni si-
capítulo precedente, nos hemos de quiera el primer peldaño: no; pero
guardar de inquietarnos por ellos. Dios no os pide sino buena voli.:ntad.
Escribe San Francisco de Sales: To- Desde lo ~ Ito de esta escalera, os
dos los pensamientos que nOs causan mira con amor; un día, vencido por
inquietud no son de Dios, que es vuestros inútiles esfuerzos, bajará El
príncipe de la paz, sino que s"Empre mismo y, tomándoos en sus brazos, os
- 2[}-
- 28-

llevará para siempre a su reino, don-


de ya no te dejaréis jamás" l ,
La Imitación de Cristo, llamada vul- 11 . Los cinco puntos
garmente el "Kempis", en el capí-
tulo XVI, del libro primero, nos dice: del examen
"Lo que el hombre no puede en-
mendar en sí mismo Y en los demás, Manera de hacer el examen general
lo ha de soportar con paciencia, mien- según San Ignacio
tras DiOS no disponga otra COS1.."
"Piensa que aSÍ, tal vez es mejor El examen general, según '. . ¡libro
para tu probación Y paciencia, sin la de los Ej ercicios, es propuesto por
cual no son mucho de ponderar nues- San Ignacio en estos cinco puntos:
1.ar ·p unto. Dar gracias a Dios
tros méritos,"
"No obstante, has de suplicar que nuestro Señor por los beneficios re-
Dios se digne ayudarte por estus im- cibidos.
pedimentos Y que los puedas pacien- 2.0 punto. Pedir gracia para co-
temente soportar." nocer los pecados y lanzarlos.
Tal es la doctrina del "KempiS": 3.or punto. Demandar cuenta al
sáber vivir cristianamente ~on los alma, desde la hora que se levantó
detectos propios y con los de tOS de- hasta el examen presente, de hora
más y saber aprovecharnos de ellos en hora o de tiempo en tiempo, y
para avanzar en la perfección 11 san- primero del pensamiento, y despuéS
de la palabra, y, después de la obra,
tidad.
por el mismo orden que se dijo en el
examen particular.
l Espíritu, págs. 202-203 .
4.° punto . Pedir a Dios nuestro Se-
ñor perdón de las faltas.
- 31 -
- 30 -
Puede cada uno hacer la evoc,ación
5.0 punto. Proponer enmien(~a con de la presencia de Dios de la manera
su gracia. que le sea más fácil y sugestiva, ya
ExpliquemOS, pues, más detallada- recordando que Dios, por estar en to-
mente la manera de practicar el exa- das partes, está también allí presen-
men general. te con su Maj estad divina; ya con-
templando a la Santísima Trinidad,
Los dos preámbulos o preludioS que ~os escucha desde el cielo; ya
del examen .g en'e ral tambIén representándonos al buen
Jesús que, dulce y pacífico, espera
Estos dos preámbulOS son: el acto nuestra oración y nos llama por nues-
de la presencia de Dios Y la oración tro propio nombre, imaginándonos al
preparatoria. Aunque antes de cual- mismo tiempo, en alguna manera,' su
quier acto de piedad, hemos de ha- rostro, su voz, y su figura en general'
cer siempre los preludiOs o prepa- ya considerándonos envueltos ente~
ración, haY actos que los reclaman ramente por la presencia divin:t, don-
más imperiosamente; tales son, por dequiera que vayamos, como los pe-
ejemplo, la meditación, la visita al ces están sumergidos en el agua y
Santísimo y el examen. las a ves en el aire y como el hierro
Con el sentimiento de la presencia cande~te está penetrado del fuego.
de Dios el alma se recoge:, con la Tamblén es bueno ver cómo la Vir-
oración preparatoria se orienta. Han gen María, nuestra Madre, in'~Prcede
de ser ciertamente actos breves, pero por nosotros desde el cielo, j"Lmta-
muy reflexivoS y muy intensos, pues, mente con nuestros santos patronos
si bien es menester evitar la lenti- y abogados y con los ángeles de la
tud y la calma en hacerlos, no obs- guarda.
tante se han de practicar con todo Una vez becho el acto de presencia
el espíritu Y de verdad.
- 33 -
- 32-
Suponemos que el tiempo destinado al
de Di.os, es menester, siguiendo el examen es un cua.rto de hora.
consejo de San Ignaclo, darle cuer-
po mediante un acto exterior. Supo-
niendo que el acto de preparación se
haya hecho a un paso de distancia El primer punto del examen
del lugar donde se ha de hacer la Acción de gracias
oración o el examen, el acto exterior El primer punto del examen es dar
consistirá en hacer una profunda in- gracias a Dios por los beneficios re-
clinación o una gran reverencia, arro- cibidos. Aunque esto, a primera vista,
dillándose i!lmediatamente para pro- parece extemporáneO' en un e:;ramen
seguir la oración. Si el acto de po- de faltas, UI) obstante el recordar y
nerse en la presencia de DioS se ha agradecer los beneficios que Dios nos
hechO de rodillas, entonces el acto ha hecho, es cosa que prepara mara-
ex.terior consistirá en postrarse, has- villosa.mente el espíritu. 1.0 ~o1"que se
ta tocar el suelo con la frente. Cuan- cumple una deuda que suele ser la
do están presentes otras personas,
más olvidada y la peor cumplida.
basta una simple inclinación de cabe- 2.° Ayuda fuertemente a la contrición
za, hecha con gra.n reverencia inte-
el ver correspondidos los bene·ficios
rior. con una serie de faltas, cuya malicia
La oración -preparatoria consiSte
se ve entonces mejor. 3.° Excita tam-
en pedir a Dios gracia para practicar
bién nuestra generosidad y h1:estro
bien el examen y sacar de él el fruto valor para hacer y cumplir 10.5 pro-
conveniente. Ha de ser también muy pósitos. 4.° Mueve la bondad divina
corta, como una jaculatoria, pero di-
a concedernos nuevas gracias y nos
cha con todo el corazón y devoción .
dispone pata l'ecibir el perdón de
No conviene q.ue los preludios, en
Dios. 5.° El recuerdo de los benf.ficios
conjunto, duren más de un minuto.
3, - Ll BRO D IiL lD::01EN
- 35 -
- 34-
da y cómo OS pagaré el amar que me
mantiene vivo el recuerdo del amor tenéis?
de Dios a nosotros. Me habé~s CREADO, sacándome dc la
Los beneficios que Dios nos ha he- nada, cosa que desde toda la eterni-
cho son inmensos y jamáS, en este dad ..teníais decidida y decretada y
mundo, llegaremos a conocerlos Y a habels esperado, para ello, la hora y
entenderlos. El afán de quererlos re- el momento má~ conveniente en el
cordar todos (se entiende los que la transcurso de los siglos. Esto demues-
memoria es capaz de retener) seria tra que me amáis más que a todos
en perj uicío de la misma deyoción, a~~ellos otros infinitos seres que po-
por lo cual es muy conveniente tene~ ~lals haber creado y que habéis de-
una lista 1e los más importantes, aSl Jada para siempre en la nada, .1} que,
generales co·mo particulares, qu~ sean a pesar de mi miseria, ingratitud y
más capaces de mover a agrade- maldad, me [.abéis preferido a todos
cimiento o generosidad en el servicio aquellos áng~les y santos que habríais
de Dios nuestro Señor. También es pOdido crear en mi lugar y que os
muy prácti".o recordar particularmen- habrían servido mejor y dado más
te algunoS beneficios determinados, gloria y habrían sido más agradeci-
cada uno de los días de la semana, dos.
para agradecerlos todos en con~unto, . 2. Me habéis REDIMIDO, con el pre-
como se supone. A este objeto , : e pue- CIO de vuestra sacratísima Sangre, y
den dividir arbitrariamente en siete . con tanto amor, como si la Redención
grupOS, a fin de distribuirlos especial- hubiera sido para mí solo. Y aun hoy
mente por cada dio. de la semana, se- después de tantas ofensas mías es~
gún van siguiendo o de una manera táis dispuesto a sufrir mil paSi~nes,
parecida. si menester fuere, para redimirme y
1. ¿Qué t")s daré, Señor. por todos
salvarme. Y no os detuvo el prever
los beneficios que me habéis otorga-
- 36- -- 37 .-
que poco me aprovecharía de ello Y mente porque habéis querido: porque
que corresponderia tan mal y con m~ habéis amado más que a tantos'
tanta. ingratitud. En la oración de otros.
Gct.semaní, en la agonía de la cruz 4. Me habéis PERDONADO, y ¡cuántas
y en mediO de todos los tormentos y vec~s!, a~ acercarme al tribunal de la

! en cada uno de ellos en particUln. me


teníais presente Y ofrecíais ~ gustoso
Pemtencla que resucita al pec3,dor a
pesar. de ser mis pecados tan grave~ y
\ vuestros martirios por m i rendención . r;p~tldoS, y cometidos con tanto cono-
¿cómo he correspondido yo a tan CImIento y malicia. Me habéis ~ibrado
grande amor? ele caer en el infierno, donde habéis
3. Me habéis APLICADO LOS MÉRITOS permitido que se condenasen t.antos
de la Redendón y me habéis concedi- otros no tan culpables como yo. Y al
do la inmensa gracia del Bal.J.tismo, pec.ar, i oh misterio!, habéis deteu'ido
con la cual me habéis hecho cristiano. la Ira y el castigo merecido y habéis
Ser cristianu es un compendio mara- esperadO con ansia la hora de perdo-
villoso de gracias que no comprenderé narme y aun me habéis preparado
perfectamente hasta el cielo: ser hijO nue~as y mayores gracias, luchando
de Di os, ser heredero de1 cielo, ser contmuamente, yo empeñado en ofen-
miembro vivo de vuestro cuerpo miS- deros y en perderme, y Vos en salvar-
tieo, Y ser mi cuerpo templo del me y en perdonarme.
Esp.í ritu Santo. No hay palabras hu- 5. Me habéis alimentado y regala-
manas para explicar este mHagro .. do con la SAGRADA EUCARISTÍA. ¡ Cuán-
y lo que me deja anonadado es pen- tas vec:s os sacrificáis por mi, cada
sar que est o no· 10 habéis conce- día, en la Santa Misa y cuántas misas
dido a la mayoria de los mortales. he te~do la suerte de poder oír y
¿por qué me habéiS escogido a mí of~ec.er. Y como si no reparaseis en
para ser uno de los favorecidos? Pura- mI tlbleza ¿¡ frialdad, i con qué gozo
- 39 -
- 38-
7. Me habéis GUARDADO DE INNUME-
Y con qué :;l.mar. con qu.é deseo Y con RABLES MALES Y desgracias. Me espanta
qué frecuencia habéis entrado en mi el penEiar que hubiera sido de mí si
corazón por la Comunión! Me habéis
dado por madre amorosa vuestr:-. mis-
me hubieseis abandonado. Por TrJis in-
clinaciones y tentaciones. veo clara-
\ ma Madre. 1 a Virgen Santísima. cosa m~nte. que hubiera sido el hombre
que. ni c.on mil corazones que tuviese, mas ~II y m.iserable. Y, si no he peca-
'1

podría agradecer bastante. Y, como si dO. mas, no .n a sido ciertamente gloria


esto no fuese suficiente. vuestra divina mla; es pW.'a bondad vuestra, que me
providencia me ha dado una insepa- ha guardado de pecar, librándo:ne de
\ rable compañía en mi Angel CustodiO, l~S peligros y ocasiones. Si mis poten-
que me guia y guarda en todos los cws y facultades no se han extra'\liado,
pasos de mi vida. l~ debo exclusivamente a vuestra gra-
6. ¿Cómo podré ni siquiera recor- CIa. También es pura gracia Vl~estra .
dar los BENEFICIOS y GRACIAS PARTICULA- Los ,males de todas clases que podían y
RES? Al considerar las inspiraciones y deblan caer sobre mí y de ios cuales
toques de la gracia. mi pensamiento m~ habéis guardado. constituyen un
se pierde ~n un mar de beneficios: abIsmo de gracias y de beneficios de
meditaciones. lecturas, pláticas. con- los cuales me he acordado. muy P~co.
versaciones. ejemploS, ejercicios espi-
rituales, acontecimientos de la vida, Sean cuales fueren los beneficios que
enseñanzas. arrepentimientos, resolu- se recuerden en particular, si~mpr.e
ciones. buenos propósitos ... Y hasta f:ie han de considél'ar juntamente con
me habéis dado una vocación sagrada estas dos circunstancias: l. n" que Dios
I al llamarme a una vida más perfecta
y de mayor intimidad con Vos: cosa
tenía previstos para nosotros desde
I toda la eternidad todos los beneficios
que sólo concedéis a unos cuantos pre- y gracias concedidos, nos los mereció
feridos de vuestro Corazón.
\!
I
\
--- 40 - --- 41

Y ganó con su Sangre, y nos los ha t.ras faltas, detest arlas de todo cora-
concedido con un amor particular de razón, y, como consecuencia lógica.,
predilección, que siente por cada uno enmendarSe de ellas. Es claro que no
de nosotros y no siente por nadie f!S posible conseguir todo lo dIcho, sin
más de igual manera; y 2." , que el la gracia de Dios. Merece, pues, la
día de hoy nos ha' guardado, pensan- pena pedirlo con fervor, poner en ello
do en nosotros y nos ha amado con todo el miramiento y ~oncentrar en
aquel mismo amor: de tal manera que ello todas nuestras potencias y sen-
cada momento del día ha ~ ido un tidos.
nuevo beneficio, continuación de to- COD.viene pedir, siguiendo el espí-
dos aquellas que hemos con.3idel'ado ritu de San Ignacio, un grand~ e in-
en particular. tenso dolor de nuestras culpas, una
Después de haber considerado los interna_ confusión y vergüenza de
beneficios recibidos, se puede rezar ~osotros mismos y un intimo horror
un Padrenuestro y Avemaría en agra- a l pecado y a cualquier desorden de
decimiento. las intenciones, acciones y 'J\leracio-
Aunque la materia sea muy exten- nes.
sa y fácil de meditar, no conviene des- Con un minuto sobra para hacer
tinar a este: punto del exam l~n más bien este segundo punto del examen .
de dos o tres minutos, La fórmula que aquí ponemos está
inspirada en los Ejercici.os de San
El segundo punto del examen Ignacio y en una fórmula parecida
Pedir conocimiento y contrición del P. Luis de la Puente.
de las faltas cometidas
ORACIÓN . - Dadme, Señor, luz y
El objeto de este segundo punto es gracia para examinar debidam,:nte mi
orientarse y pedir el auxilio de la conciencia, sin engaño ni presunción ,
divina gracia. Conocer, pues, nues- y hHced que todo ello redunde en au-
- 42 -- - 43 -
mento de humildad, pero ~i!l. des- ban de escudrifiar la conciencia y
aliento. Regid Y santificad mi me- creen que nunca se examinan bien.
moria, para que recuerde GIJdas las Es menester huir, con el mismo em-
faltas y pecados ; mi entendimiento, peño, de ambos extremos. Por ,-'.sto es
para que conozca toda sufeaJdad y indispensable tener delante una lista
malicia, y mi voluntad, para que, bien de las obras del día, del üo.rario o
!lrrepentido de todo corazón. los de- del orden 'Propuesto, que sirva de
teste y resuelva eficazmente no vol- guía y evite así la calma y el en-
verlos a cometer.' Hacedme la gra- torpe cimiento como el cansancio y
cia de que sienta un grande e inten- las distracciones. Un orden o lista de
so dolor de mis culpas, una intensa vida piadosa puede hacerse según el
confusión y vergüenza de mi mismo modelo que aquí ponemos u utro se-
y un íntimo horror al pecado y a mejante, que contenga todas las obras
cualqUier desorden de mis intencio- del dia, además de los pensamientos,
nes, acciones y operaciones, pr-qa que, afectos y relaciones en generD.l. Pero
purificando mi conciencia y ~nmen­ cada uno lo ha de particulari?:ar, se-
dando mis faltas, me perfec ' ~!.one en gún sus obligaciones y devociones.
\ uestro amor Y me santifique. Amén. OBRAS DEL DÍA.- Levantarse.·--¿Pun-
\
tual, 1J1'esto, devoto?
I Tercer punto del examen
Examinar la conciencia hora por hora
Ej ercicio del cristiano. -
zado?
¿Bien re-

Meditación. - Misa. - Comunión


\
I En este tercer punto, muchos caen Preparación y acción de gracias. -
en dos extremos opuestos. Unos creen ¿Con fervor, sin precipitación ni ru-
\
que examinan bien las obras del día, tina?
con una sola ojeada, en pocos segun- Ocupaciones: las obligatorias - las
I dos. Otros, al contrario, nunca aca- voluntarias - las imprevistas. - - ¿Con
- 415-
- 44-
imaginación y te has dlsip.ldn con
qué espíritu, actividad y puntul.llidad? pensamientos de vanidad, ínút!]es y
Bendición Y acción de gractas des- peligrosos?
pués de comer. ¿Has perdido el tiempo? - ¿Has
Descanso Y recreación. - ¿CJn qué guardado el recogimiento de la vis-
orden y mesura? ta y los demás sentidos? - ¿Ha<; acu-
Visita al Santísimo - lectura. espi- dido en seguida a Dios en las tenta-
ritual - estudio - Rosario. - ¿Se ciones? - ¿Has huído de los peli-
hci.n hecho con tibieza? ¿Se ",a.n omi- gros? - ¿Has invocado a la Madre
tido? ¿Por qué? de Dios y al Sa.nto Angel de la Guar-
¿Has levantado el espíritu a Dios, da?
entre día, con jaculatorias, Avema- Obras particulares del dia: Confe-
rías al dar las horas, Ange11.ls, Pa- sión, visita a los pobres o enfermos,
dren~estros por las almas, etc.? etcétera.
En las conversaciones y visitas, ¿ha Examen general y retiro. '.' - ¿A la
habido críticas, murmuract(.l..:les o hora fijada? ¿Sin pereza ni descuido?
malas palabras? ¿Muestras de orgu- Al examinar hora por hora V ocu-

I llo o vanidad?
En el trato con el prójimo, ¿has si-
do paciente Y caritativo con sus de-
fectos? - Dentro y fuera de la fami-
lia - ¿Te has dej ado vencer por la
tristeza, los escrúpulos o la fxcesiva
pación por ocupación, como JO exige
San Ignacio, no hay que detenerse de-
masiado en pensar si se han hecho las
obras debidas, pues ya están ::I.llota-
das en la lista, sino que má·'5 bien
hay que examinar el cómo se han he-
alegría? - ¿Has dado buen ejemplo cho.
o has causado escándalo o desedifi- Por otra parte, no hay qUe entre-
cación? tenei'se en indagar las faltas posibles
¿Has guardado el recogimiento in- sino las probables. que se ofre.::en na-
\ terior, o bien has divagado con la
1
- 46-
- 47-
turalmente y sin esfuerzo a la me-
Es menester convencerse de que no
moria, con sólo leer las dif2!"entes
está en este punto la fuerza de! exa-
ocupaciones, virtudes o defectos ano-
men, sino en los dos siguientes, a los
tados en la lista de las obras del día. cuajes hay que destinar la m.l/¡ad del
Téngase en cuenta que este examen tiempo total del examen.
no es un punto de meditación, pues.
Otra manera de examinarSe consis-
si así se tomara, ni en una .~ora se te en recorrer las diferentes aLras o
acabaría. En forma de meditación po-
ocupaciones del día, examinaildo en
drá ser útil en un día de retino Pero,
cada. una los PENSAMIENTOS, PALABRAS Y
para el examen diario de conciencia, OBRAS, de la manera siguiente:
es menester leer la lista pausadamen- 1.0 PENSAMIENTOS, o sea rectitud de
te y con atención, pero seguido, sin
intención y cuidado en cada obra.
detenerse en cada apartado más
2.° PALABRAS, o sea la caridad que
que el tiempo necesario para Q.ue la
se ha guardado en el hablar deY pró-
conciencia responda reflexivamente sí
jimo ausente y la amabilidad con el
o no, bien o 1'/'laZ. Si nada responde, presente.
si nada aCUde naturalmente :l h me- 0
3. OBRAS, o sea: a), si se han he-
moria, señal es de que no hay falta
cho o no; b), puntualmente y a la
alguna que anotar: dejémoslo y pase-
I hora debida; c) integramente, sin de-
mos a otra eosa. El tener la !L'5ta ante
I jar nada, y dJ, con la mayor perfec-
los ojos no ha de servir para mayor ción posible, sin tibieza ni negligencia.
entretenimiento y calma, sino para
Es natural que, para examinarse de
l' mayor facilidad y presteza.
esta segunda manera, tainbién es me-
Con tres o cuatro minutos (rinco a
nester tener apuntadas, en una lista,
lo más) ha de quedar terminado este las diferentes ocupaciones del día o
punto del examen, que, sin émplear el horario u orden propuesto.
más tiempo, puede qacerse mHY bien.
También hay que insistir en la
- 48-
- 49 --
confianza en Dios, pues, aunque siem-
zado a la plantación de buenas. Así
pre encontremos faltas y caídas,
es realmente: el ti empo destinado al
nunca hemos de desalentarnos. Des-
examen está bien empleado s1 se des-
alentarse por la repetición de las fal-
arraigan los vicios y las malas incli-
tas y caídas es no conocer nuestra
naciones de nuestra alma, pero va
miseria, es hacer injuria a la bondad,
encaminado también a plantar en ella
al amor y a la misericordia infinita
las buenas y olorosas flores de las
de Dios nuestro Señor; es entregarse
virtudes. Por lo cual, no conviene em-
a los lazos del demonio; es no enten-
plear demasiado tiempo en este pun-
der el examen, o no practicarlo bien
to . pues son de mayor importancia los
o tener acerca de él ilusiones, que es siguientes.
menester deshacer. Antes que hacer
el examen con desazón, escrúpulos y
desconfianza, es preferible no hacerlo . Cuarto punto del examen
Recuérdese lo que dice el P. Rodrí- Contrición de los pecados y faltas
guez en su Ejercicio de Perfección, tra-
Consiste este punto en actos de
tado VII, cap. II!: aunque es ver-
<l • • •
contrición y aiTepentimiento por
dad que el examen particular propia
nuestros pecados y faltas, especial-
y der'echamente es para quitar fal-
mente por los cometidos en el pre-
tas e imperfecciones, y siempre haya sente día.
en nosotros harto recaudo de esto,
"Lo principal que hay que adver-
porque mientras durare la vida no
tir acerca del modo de hacer este exa-
podemos estar sin faltas, ni aun sin
men general, es lo mismo que diji-
pecadas veniales, pero no se nos ha de
mos del particUlar: que toda la fuer-
ir toda la vida en esto" .
za y eficacia de él está en aquellos dos
y con tin úa explicando cómo el
puntos postreros, que es arrepentirnos
arrancar la mala hierba va endere-
y confundirnos de las culpas en que
4. - L i BRO DRL EXA MEN
- 51 -
- 50-
de amor a Dios, b echo con humildad
habemos caído, Y en proponer firme-
y confianza. Mas. como no todos sien~
mente la enmienda para la tarde Y
ten de la misma manera, ponemos dos
para la mañana; en esto consíste
fórmulas diferentes . para que cada
el hacer bien el examen y sacar fru-
uno escoja la que más le agrade, o
to de él." Así habla el Padre Rodrí-
pueda varia.rla según los d1as o em-
guez en su tratado del exa.men . plear las dos, si así parece bien.
La contrición de nuestr~s culpas
Ac'I'o DE CONTRICIÓN, propio para
nacerá, naturalmente, ante el con-
aquellas personas ' que sienten devo-
traste con los beneficios recibidos de
ción al excusarse y humillarse delan-
DioS, que hemos considerado en el
te de Dios por sus faltas.
primer punto . Ver lo que Dios ha he-
"Al ver, oh Señor. lo mu.cho que
cho por mí y lo que yo he hecho por
me amáis, me duele especialmente lo
Dios en el día de hoy, es cosa que
poco que os amo . j Ni siquiera por
apena el corazón y sonroja de ver-
vuestro- amor llego a guardar los más
güenza. seneHlos propóSitos ,! Ya sé que nues-
Es esencial, en este punto, manifes-
tar a Dios nuestro arrepentimiento tra hu~ana naturaleza es en extremo
miserable. Mas siento en mí que la
con las palabras más sinceras Y sen-
voluntad es culpable también. Me pe-
tidas, salidas espontáneamente de
san sobre todo mis culpas, porque con
nuestro corazón. Es menester preve-
ellas os ofendo y os disgusto, a Vos
nir, según se ha dicho en el punto an-
que sois Bondad infinita, a quien quie-
terior, el desaliento y la desconfianza,
ro amar sobre todas las cosas, aun a
que sólo pueden causar daño.
El acto de contrición, para las per- costa de mi vida. Al cúmulo de los
pecados de mi vida pasada he de aña-
~onas que , todos los días, hacen de-
dir los de hoy. De todos ellos juntos
votamente el examen de conciencia.
os pido perdón, diciendo de todo eo-
ha de .ser, más que otra cosa. un acto
- 52 --- - 5:.1 - -
razón el Acto de contrición, que qui- cados a vuestra misericordia, nO lle-
siera fuese lo más perfecto posible . gan a ser como una gota de agua sa-
"Sefíor mío Jesucristo, Dios y Hom- cada del mar, que no se nota. Sé
bre verdadero, en qUien creo, en quien que no os cansáis de compadecer nues-
espero, a quien amo sobre todas las tras fir..quezas y miseri as. Sé que ma-
cosas: me pesa de haberos ofendido , nifestáis vuestra omnipotencia más
por ser Vos quien sois, bondad infi- que en otra cosa en perdonar y en
nita (y me pesa d~ que no me pese compadecer . Sé que os es sobremanera
más); también me pesa, porque podéis grato el perdonarnos y que es un pla-
castigarme con las penas del infierno. cer para vuestro amorosísimo Cora-
Ayudado de vuestra divina gracia y zón. Con esta absoluta confianza en
esperando en los méritos de vuestra vuestro amor, no qUiero dejar pasar
preciosa Sangre. propongo no volver ni un solo dla de mi vida sin pediros
más a pecar, confesarme y cumplir perdón de mis faltas y pecados , ya
la penitencia que me fuere impuesta. los haya cometido con malicia. ya por
Amén." sola flaqueza, y por grandes, nume-
OTRA FÓRMULA EN EL ACTO DE CONTRI- rosos, repetidos 'y vergonzosos que
CIÓN, propia para aquellas personas sean. Estoy cierto y convencido de que ,
que sienten la necesidad de animar- mientras yo no me canse de luchar,
se con la confianza en Dios contra el Vos no os cansaréis de perdonar. Mi
desaliento que sienten a la vista de tarea es ésta, combatil" [as malas pa-
sus faltas cotidianas: siones e inclinaciones; la c-o mpleta
"Oh Señor, al comparar lo que ha- victoria y el éxito es cosa enteramen-
béis hecho por mí con lo que yo he te vuestra, y bien veo que, si no es por
hecho por Vos, queda del todo confuso una gracia especialisima vuestra, a pe-
y avergonzado. Perdón, Dios mío, una Sar de mi buena voluntad, tendré que
vez más. Sé que mil perdones arran- pediros perdón, Siempre y contlnu a-
_ . 54. -

mente, todos los di as de mi vida . Vos con Vos, oh buen Jesús, y crezca cada
me amáis por encima de todas rnlS día más en vuestro amor. Amén."
miserias y contra mis propias faltas ,
las cuales, no obstante , detestáis; Para ayudarnos a tener contrición,
podremos emplear div-ersos medios,
quiero, pues, hacer lo mismo: amaros
como considerar la ingratitud que
siempre Y de todo corazón, a pesar de
supone el pecado para con Dios, el
mis defectos Y pecados. Bien sé que
peligro de hundirse cada vez más, de
Vos Señor, permitís nuestras mise- endurecerse y de provocar, de esta
rias, para que nos conservemos en manera, la ira de Dios, etc. Pero el
humildad. Confundido, pues, aver- mejor medio es mirar el particular
gonzado y humillado, con la frente amor que Dios tiene a cada uno de
en tierra. os pido sinceramente per- nosotros y lo mal correspondido que
dón y confío, oh buen Jesús, que, con es por p.arte nuestra.
este acto de humillación, arrepenti- Bueno será, como diremos después
miento, confianza y buen deseo, gana- al hablar del examen particular, be-
ré delante de Vos más de 10 que haya sar pausadamente y con todo amor,
podido perder con las faltas de este en dulce penitencia, el santo Cristo,
día, desquitándome sobradamente Y tantas veces cuantas sean las faltas
con creces de cuanto haya perdido por cometidas.
mi culpa. Pero, lo que más particu- Entre el acto· de contrición y el
larmente os pido es que jamás mis último punto del examen, o sea el
faltas Y pecados sean para mí motivo propósito, hay que emplear la mi-
de desconfianza , desaliento Y olvido tad del tiempo total dedicado a1 exa-
del amor que me tenéis; antes bien, men diario de conciencia, o sea me-
que , siendo motivo de humildad Y dio cuarto de hora .
confuslón, me una más íntimamente
- 66- -157 -

prensión y avisos que le dais: en sa -


Quinto punto del examen carle propósitos firmes, y que os dé la
Propósitos palabra, como hijo de quien es, que
se ha de enmendar. Pues de esta ma-
Este punto tiene por objeto preci- nera habéis de mirar vos vuestra al-
sar de una manera concreta las reso- ma como cosa encomendada por Dios,
luciones tornadas, prever las ocasio - y de esta manera os habéis de haber
nes y pedir gracia a Dios, para cum - con ella en la cuenta que le pedís, y
plirlas con perseverancia. en eso habéis ·de poner la fuerza de
La graCia de este punto está en ro- vuestro examen y de vuestra enmien-
gar humildemente, repetir la plegaria, da : no en traer a la memoria las fal-
insistir y expresar a Dios nuestra ne- tas que habéis hecho y las veces' que
cesidad y nuestros deseos. habéis caido, sino en confWldíros y
La importancia de este punto la arrepentiros de ellas y en reprenderos.
expresa claramente el P. Rodríguez en como hiciérais con otra persa ':111 que
el libro antes citado, con estas pa- tuvlérais a cargo y en hacer propó-
labras: "Habéts de hacer cuenta que sitos firmes de no tornar a caer en
os han encomendado un hijo de un aquellas culpas."
príncipe para que tengáis cuidado La fórmula que ponemos u otra
continuo de mirar por él y ponerle en semejante, puede servir p;:¡,ra la prác-
buenas costumbres y 'quitarle las ma- tica de este último punto .
las , y que cada dla le pedís cuenta. "¡Oh Jesús dulcísimo! Ya que nada
Pues, si tuvieseis este cargo, claro es- habé~ querido omitir para manifes-
tá que no pondríais la fuerza de su tar el amor que me tenéis, tampoco
enmienda en que os dijese cuántas quiero omitir cosa alguna para co-
veces ha caído y faltado hoy, sino en rresponderos. ¿POdría yo, pobre y
hacerle conocer su falta y en la re- tnezquino , negaros pequeños sacrifi-
- 58 - - 50 -.
cios, al veros clavado en la cruz, de- Virgen Santisima, alcanzadme la
rramando sangre, coronado de espi- constancia en el bien obrar y la per-
nas, con los brazos extendidos, el co- severancia final.
razón palpitante . .. y todo ello por mi Angel de mi guarda, haced que sea
amor, y, lo que es más triste, por mi fiel a vuestras inspiraciones."
culpa? No, oh buen Jesús; quiero y se acaba Siempre con un Padre -
cumplir, absolutamente en todas las nuestro y Avemaría.
cosas vuestra divina voluntad, sea la Este es el examen general diario
qt.¡e sea y cueste lo que cueste. de conciencia, según se desprende de
Por esto, propongo firmemente no la letra y del espiritu de San Igna-
ofenderos ni disgustaros en nada; cio. Haciéndolo con sinceridad y cons-
antes al contrario, quiero daros gus- tancia, se aprende la manera de per-
to en todo para demostraros mi amor. feccionarse c0!l amor y energía, como
Y. en particular, propongo sincera- lo enseñó prácticamente el santo au-
mente, para el dta de mañana .. . [de- tor de los Ejercicios.
termínense clara y concretamente los
propÓSitos para el dia de mañana] .
Mas, como quiera que, por mucho
que proponga, de nada me servirá,
si Vos no me ayudáiS, os pido que ben-
digáis estos propósitos y que me ayu-
déis, con vuestra gracia, a cumplirlos
fielmente, a mayor honra y gloria
vuestra y provecho de mi alma.
Amén.
Buen Jesús, ayudadme, porque sin
Vos nada pueda hacer.
II

EL EXAMEN -PARTICULAR
1. Qué es el exa m en particular
Es una luoha contLp,ua..- Es una lucha con
un 6010 euemigo.- Fruto que hay Que espe-
ralO del mismo.-Aliento contra las faltas .-
Los tres tiempos del examen par,ticular .
_ r¡ .i~j .. kM¡· 1J ...
n. Sobre el tema u objeto
del examen particular 1. Qué es el examen par ticular
Aclaración preliminar .~Córoo se h a de
elegir el tema del examen particulsl'.-LOs
defectos.- Las virtudes. - Avlsos sobre la Es una lucha continua
elección del tema del examen·
El examen general de conciencia
IlI. Sobre la manera práctica de
disponer el tema del examen particular p~acticado dia.r iamente, es una guar~
dla para vigilar, la cual nos ponemos
condiciones Que ha. de reunir el tema
del examen .-Examen particular dispuesto nosotros núsmos, con el fin de im-
sobre un defeoto. - Examen particular dis - pedir a los enemigos de nuestra alma
puesto sobre una virtud . - Examen particu-
lar sobre temas fundamentales .-Aviso so· que nos roben la gracia o nos estor-
bre los temas que 'n o presentan ocasiones
determinadas .
ben de aumentarla y de perfeccionar-
nos, tal como ocurre en una ciudad
IV. Sobre las caídas en falta o población, la cual, si tiene montado
y manera de contarlas un buen servicio de vigilancia con
Las faltas cometidas sobre el ,tema del esto sólo guarda el lugar cont;a los
examen particular .-cómo se han de apun·
tar y contar las faltas .-La comparación de malhechores, pues, aunque no persi-
los resultados.-Aviso sobre las faltas iuvo· ga a ninguno de ellos en particular
los vigila a todos en general. Si, a pe~
luntartas.-Avisoe para el mejor éxito del
examen particnlar.-Resumen general.
sar de la vigilancia, algún ladrón en
Apéndice p.articular se atreve a robar, entonces,
Una aclaración consoladora Y u)'la reduc- sm que se deje de vigilar en gene-
ción de difioultades.
- G1 - - 65 ~--

ral, se persigue c.onCl'eta y exclusiva. - finalidad y esencia del examen par-


mente a aquel malhechor. hasta que, ticular, se echa de ver que es una
muerto o detenido, es dominado ":f son lucha continua, que no se acaba has-
impedidas sus fechorias. ta que se dOmina el vicio o defecto
De la misma manera, el examen ge- ° hasta la muerte de la persona. No
neral guarda de muchas caídas y pe- decimos hasta que muere el vicio
cados e impide que nuestras malas o pasión, porque esto es casi impo-
pasiones y vicios hagan de las suyas, sible, cuando se trata de defectos na-
pues, aunque no persigue a ninguno turales o de temperamento; mien-
en particular, los vigila a todos en tras que el dominarlos, con la gracia
general. No obstante, si. en el ex.a- de Dios y el examen particular. se
men general, algún vicio o defecto de- consigue con certeza.
muestra, con la cantidad y calidad de
las faltas que hace cometer, que -es
Es una lucha con un solo enemi~o
peor y más fuerte que los demás.
entonces el examen particular lo per-
sigue, hasta dominarlo o hacerlo des-
aparecer, en la medida de 10 posi.-
Toda la fuerza del examen par-
ticula. r cons.i.ste en lo que precisa-
j
mente su mlsmo nombre indica, es
ble. decir: en examinarse y en luchar con-
Es lo que hemos dicho antes, con tra un solo defecto o falta; contra
otras palabras, a saber, que el exa- uno sólo y nada más.
men general diagnostica o declara el No hay que dar entrada a la pre-
mal y el examen particular aplica el ocupación de que, si se vigila Sobre
remedio. Por esta causa se completan un solo punto, se descuidan los de-
mútuamente y prácticamente se ha- más. Pensar esto es una gran equi-
cen juntos. vocación, pues el que vigila, para no
Considerando, pues, la verdadera caer E'n un defecto particular; tam-
5. - LIBRO DEtL EXAMEN"
- 67 -
- 66-
podemDS tener la pretensión de pen-
. . ra no caer en ni.ng ún
bién Vig üa 1)a 1 El que procura no sar que, en este mundo, llegaremos
otro, en genera.. mente para no tro- a tan gran perfección que no tendre-
'gUa úmca . mos ninguna falta; pues, si con el
caer y Vi iedras del camino, e~
pezar con las P haga más ni examen particular las vamos elimi-
\ evidente
que sin que
' d á también, aunque
menos, se guar a~ caer a causa de
nando una a una, llegaremos a no
tener ninguna.
no 10 pretenda, e . otro estor- Esto parece claro, pero se entiende
de cua.lqUlera mal. En primer lugar, es muy difícil.
los )1oyos o t por el camino, y
bo que encu:~ ~~tento no haya sido mejor dicho imposible, desarraigar un
defecto tan absúlutamente que no
\ esto aunque der únicamente a las
otro que aten
s Si querem
pie d ra .
os esforzarnos en
t nuestro camlU O.
.
pueda retoñar y hacernos caer de
nuevo.
seguir rectamen te damos nOS guar- En segundo lugar, si se trata de de-
aunque no lo pre en . io esto de fectos naturales, como de tempera-
t bién con so . mento o genio, es casi imposible arran-
daremos am 1 por la derecha,
torcer por otro, ya sea carlos totalmente. Nos hemos de con-
ya por la iZquierda. tentar con dominarlos. Es lo que el
P. Rodríguez, S. J .. nos advierte con
ay que esperar del mismo palabras de Séneca: "Luchamos con-
Fruto que h tra los vicios, no para vencerlos to-
. ncerse , concentra-
La atenCión a ve tiene una fuerza talmente, sino para no ser vencidos
n solo punt o, por ellos." Fúr esto, en su libro E1er-
da en u desarraigar o ma-
maravillosa para a lo menOs, para cicio de perfecci-ón, nos avisa que
tar un defecto, o, . Al decir no hemos de esperar tener el de-
dominarlo completamente~ontradeCi_ fecto o el vicio tan desarraigado que
á algunO que ya no nos ocasione molestia ni ten-
esto, cre~r tes esto es, que no
mas lo diCho an ,
.." 60 -
.- oH .'
clad, espéralo todo de Dios y confór-
taciones, es decir, que no sintamos la
mate con todo lo que Dios permita
pasión n~ la repugnancia. pues esto
que padezcas, aunque sean caídas
ser(a nunca acabar Y es mas cosa de
repetidas en faltas y pecados.
cingeleS que ele hombres.
En segundo lugar, ,piensa y ten
Basta. con que se domine con fa-
cilidad. con lo cual ya se puede can- muy presente, sin olvidarlo jamás, lo
que dice el gran maestro de la vIda
tar victoria (en cuanto es posible en
este nundO) Y pasar a otro defecto. espiritual P. Gaspar de la Figuera,
de la Compañía de Jesús, en sus 1'e-
s'obre el cual se lleve examen par-
medios contra Zas taltas. El primero
ticular. que pone es: "Persuadirse de que las
Si no se trata de vicios o de de-
ha de haber y que ha de andar con
fectos innatos, sino adquiridOS por
falta o por insuficiencia de educa- ellas cayendo y levantando; que si
ción moral. por no habei"se hecnO la un niño no quisiere andar, por temor
debida violencia o por cualquiera de que caerá a cada paso, nunca
otra mala costumbre. entonces po- vendrá a andar. Va mucho en saber
demos tener la eSpel"anza de que los esto, y persuadirse de que ha de que-
extirparemoS completamente: tal brar propÓSitos y ser vencido de pa-
ocurre en el corregirse en el hablar, siones, porque no se admire cuando
cae, y alabe a Nuestro Señor, que le
en el mirar, en el trato, etc.
tiene de su mano." Esto lo dice un
maestro espiritual que conocía muy
Aliento contra las i.altas bien la fuerza del examen particular
y lo practicaba.
Tal vez empiezas ya a desalentar-
Y. en tercer lugar, ·nos ha de da.r
te , creyendo que nunca llegarás a
mucho ánimo y valor el hecho de
verte Ubre de tal o cual defecto, ~n
primer lngal'. procura tene1' lwmtl- que las mismas faltas sean para nos-
- 71 -
- 70-
las. recaídas) más fervoroso y diligen-
otros ocasión de virtudes Y de mere- te en su aprovechamiento', que si lue-
cimientos, pues merced a ellas hace- go le diera el Señor lo Que deseaba
mos actos de dolor, crecemos en hu- (esto es, verse libre de aquellas fal-
mildad Y pedimos con más insisten-
tas)" .
cia Y fervor la gracia de Dios que si
no tuviésemos ninguna falta, practi-
cando así con más devoción y cons- Los tres tiempos del examen particular
ta.ncia la oración. Descartada ya cualquiera ilusión
Por esto recomienda el P. Rodrí-
que hubiéramos podido hacernos so-
guez, en su Ejercicio de pertecciór:'
bre los efectos viSibles del examen
que, por muchas que sean las recal-
particular, comencemos a explicar los
das, no hemos de dejar el examen
actos que comprende.
particular. "Y, aunque os parezca-
En primer lugar conviene advertir
dice~que nunca os acabáis de en-
que no basta con combatir un de-
mendar, Y que no os hacéis nada, no
fecto o vicio solamente, durante el
por esto desmayéis, no lo dejéis, sino
cuarto de hora del examen, sino
humillaos Y confundíos en el examen
que, siendo, como hemos dicho, una
y tornad a proponer Y comenzar de
lucha continua contra un solo ene-
nueva, que para esto permite Dios
migo, exige una cierta atención no
las caídas Y que de algún jebuseo en
interrumpida, tanto cuanto es po-
la tierra de vuestra alma, para que
sible a nuestra flaca naturaleza hu-
acabéis de entender que no podéiS
mana. Y, para que esta atención no
nada por vuestras fuerzas, sino que
se p1.erda en vaguedades¡ que son el
todo os ha de venir de la mano· de
disolvente insensible de todo esfuer-
Dios, Y así tengaáis recurso a Él Y
zo, san Ignacio ensefia la manera y
andéis siempre colgada de Él. Mu-
sefiala los medios que hacen conCre-
chas veces, anda uno con esto (con
.,..- 72 . -73 -

tal' esta atención en actos materia- Ha de contener: 1." Recordar y


les fáciles de practicar Y de compro- precisar concretamente la materIa
del examen. 2.'\ Prever las ocasiones
bar.
Dice que este examen consta de que probablemente se presentarán.
tres tiempos Y que hay que exami- 3_" Resolverse a vencer en cada una
narse dos veces. El primer tiempo de estas ocasiones bien particulari-
tiene lugar por la mañana al levan- zadas. 4. 0 Rogar a Dios y pedirle gra-
tarse, Y consiste en prever las oca- cia para cumplir este propósito.
siones que Se ofrecerán de faltar con- Puede emplearse una jaculatoria de
tra lo propuesto Y en renovar las re- las que se encuentran entre las ora-
resoluciones de no caer Y de poner ciones del ejercicio del cristiano de
los medios conducentes. Los otros lo. mañana.
dos tiempos son al mediodía y a la . El segundo tiempo del examen par-
rioche Y consisten en' examinar las ticular, o sea el primer examen de
veces que se ha caido en aq'u ella fal- revisión, se hace al mediodía', antes
ta. El primer tiempo es un examen o después de comer , y se comienza
de ' previsión; los otros dos son exá- pidiendo gracia a Dios nuestro . Se-
menes de revisión o exámenes pro- ñor, para acordarse .de las veces en
piamente dichos. que se ha caído en aquel pecado .par-
El primer tiempo o ejercicio del ticular o defecto, y para énmendarse
examen particular se ha de hacer en adelante. En segUida se hace el
muy seriamente Y no de corrida. No examen, pidiendo cuenta al alma de
es excesivo destinar a él cuatro~ o aquella cosa propuesta y partic.ular.
cinco minutos; cosa, por otra parte., de la cual quiere corregirse y enmen-
muy fácil, ya que se puede practicar darse. desde la hora de levantarse
mientras uno se viste, al levantarse hasta la presente, recorriendo, hora
por la mañana. por hora . ocupación por ocupación,
- 74 - - 75 -
el tiempo transcurrido. Se apuntan que, si bien San Ignacio destina el
las caídas en el librito, con líneas, examen particular a combatir faltas
números o puntos y, después de pe- y a desarraigar pecados (pues lo pro-
dir perdón, se propone de nuevo la pone para guardarse con diligencia
enmienda hasta el segundo examen. ue aquel pecado partiCUlar o detec-
(Pocos minutos bastan para hacer to que se qUiere corregir y enmen-
este examen). dar) no obstante también se aplica
J

El tercer tiempo es por la noche, y a la adquisición de las virtudes, ya


se hace de la misma manera que el cuando no hay faltas dominantes
segundo, a saber pidiendo cuenta al que corregir, ya también para co-
alma desde el examen del mediodía. rregir estas mismas faltas y defectos
Se anotan en el librito las nuevas de una manera indirecta, es decir,
caídas, comparándolas con las anota-:- procurando adquirir la virtud opues-
das en el examen anterior, y se com- ta.
para también el día entero con el Trataremos, pues, del examen par- I
pasado, para ver si ha habido en- ticular tal como lo han hecho casi
mienda positiva. Se renueva firme- todos los autores, a saber, aplicándo-
mente el propósito particular hasta
el examen del mediodia del dta si-
lo indistintamente, ya a la corrección I
de faltas y pecados, ya a la adqui-
guiente. (Este tercer tiempo del exa- sición de las virtudes.
men particular Se hace juntamente
con el examen general).
Falta explicar la manera de esco-
ger el tema del examen particular,
cómo se ha de disponer y cómo se
han de contar las caídas en falta.
Antes, empero, hemos de anotar
- 76 - - 77-

para practicarlo, el fruto del exa-


men particular está en mantener
constantemente vivo y activo en una
11. Sobre el tema u objeto persona el deseo de la perfección y
del examen particular de la santidad. Por jo tanto , mientras
este deseo viva ardiente y activo en
Aclaración preliminar
el alma, ya se aplique ésta a desarrai-
gar un vicio, ya a adquirir una vir-
La mayoría de los autores, fiján- tud, la mejora, la perfec.ciona. la
dose principalmente en la materia santifica y alcanza substancialmente
del examen particular, constituida el fruto del examen particular.
por los defectos que es menester en- Mirando desde este punto de vista.
mendar y las virtudes que, con su es decir, del sujeto que lo practica,
práctica, se han de consegui.r, ha- el tema u objeto del examen particu-
blan de él, como si no .hubiese otro lar, aunque de capital importancia.
criterio que éste en la elección del es de orden secundario. De manera
punto sobre el cual ha de versar el que, si bien en la explicación pro-
examen. Y, así, establecen como re- ponemos el orden lógico y natu-
gla inexorable atacar, ante todo, el ral, para sacar el fruto conveniente
defecto dominante; después los de- del examen. esto no impide el que
más defectos y finalmente, proponer- una persona, por una disposiCión es-
se l~. adquisición de las virtudes. pecial de espíritu o de temperamen-
Empero, no' miremos solamente la to, altere el orden ordinario de los
materia; fijémonos principalmente temas propuestos para el examen par-
en el sujeto que se ha de examinar, ticular y, antes de atacar el defecto
y veremos que, en el esplritu de San dominante , comience por la práctica
Ignacio y en los medios que propone de virtudes tales como la oración y la
- 78 - - 79 -

mortificación, Que le serán necesa- conocerlo. Es útil añad ir algunas


rias para conseguir la victoria sobre buenaS obras 00 sacrificios para mo-
la misma pasión dominante . Es de- ver más al Corazón de Jesús. Es ló-
cir, podrá darse el caso de Que, por gico y justo destinar a ello el día de
las especiales condiciones del sujeto, retiro mensual o bien parte de los
una materia de suy,O secundaria, ex- ejerciCiOS espirituales . Finalmente,
cite más su actividad espiritual y en- para más garantía de acierto y ma-
cienda más poderosamente en él el yor mérito delante de Dios, es con-
actual amor a la santidad. En este veniente presentar el objeto .o tema
caso, por razón del sujeto, se con- escogido al Director espiritual. Pero
vIerte en punto principal. ID Que , hay que tener bien entendido que, en
según la materia, sería tan sólo se- general. no es el Director quien ha de
cundario. No hay Que perder nunca tomar la iniciativa de proponer la
de vista esta consideración , Que es materia del examen particular, sino
verdaderamente esencial. que hemos de ser noso-tr-os Quienes se
Hecha esta aclaración, estudiemos la hemos de proponer, y a él corres-
los diferentes objetos Que se puede ponde aprobarla o modificarla y aun
proponer el examen particular. rehusarla, si le parece desacertada.
Por no llevar el examen particular
sobre la materia conveniente, no se
Cómo se ha de eligír el tema
logra el resultado Que se podría es-
del examen particular perar. Sin embargo, conviene decir ,
No siempre es cosa fácil y clara el para descanso de las almas pusiláni-
saber sobre Qué materia conviene más mes y asustadizas , que, sea cual fuere
que llevemos el examen particular . el punto o tema sobre el cual se lle-
Por esto hemos de pedir a Dios que ve, practicado con seriedad y con
nos ilumine y nos dé su gracia para constancia, el examen particular
- 81 -
- tia -
escandaliza es de importancia, con-
siempre da temple, desarrolla ener-
vendrá comenzar por éste.
gias espirituales Y santifica.
\ . La materia del examen puede ser
un vicio o una virtud. Y, en muchos
1. Defecto dominante. - A veces,
lo dificil es saber conocer cuál sea
\ este defecto. Para conocerlo procura-
casos, serán ambas cosas a la vez,
remos recordar cuál es el defecto que,
\ cuando se lucha contra un vicio me-
durante toda nuestra vida, ya de
diante- la práctica de actos de la vir-
pequeños, sobresalía en la escuela, en
tud contraria. También será, en al-
la familia, entre hermanos, en nues-
gunos casoS, materia del examen un
tras relaciones... Veamos cuál es ia
buen hábito general o una virtud que
cosa que, con más frecuencia, nos
incluya todas las acciones del día.
hace decir: es mi natural; no puedo
con ello; o bien: ,Si no fuese eslo,
Los defedos todo marcharía bien! Téngase en
El orden lógico exige naturalmente cuenta que pasión dominante no
que primero se atienda a desarraigar quiete decir la que nos ha'ce come-
los vicios que a implantar virtudes. ter faltas más graves. Muchas veces
Por esto conviene saber sobre qué más que de faltas, se trata de de-
vicio debemos, ante todo, llevar el fectos que no son una misma oosa.
examen particular. Tratándose de vi- Para conocer nuestra pasión dolni-
cios o defectos, pueden ser: l.0 . el nante, pueden servir de guía las
defecto dominante; 2.°, un defecto cualidades sobresalientes de nuestro
que escandalice o perjudique al pró- genio o temperamento.
jimo: 3.°, un defecto cualquiera. No AS1, una persona muy sensible, con
hay para qué decir que conviene co- facilidad será también susceptible.
menzar por el defecto o pasión domi- Una persona impresionable, fácilmen-
nante. No obstante , si el defecto que te se perturbará y desalentará. Una
6. - LIBRO DRL EXAMEN
- ~3 -
- 82-

persona expansiva, puede, con fre- blar, que ofenda a los demás. Un len-
cuencia, ser desconsiderada. La ac- guaje áspero o poco correcto. En los
tividad degenera en prisas Y atolon- superiores un rigor excesivo con los
dramiento; la dignidad, en orgullo; la súbditos o. al contrario, demasiada
dulzura , en indolencia o debilidad; la condescendencia con ciertos defectos,
prudencia, en cierta desconfianza que que acarrean desorden o malestar a
hace que, a veces, sean poco atracti- la comunidad. Estar siempre de mal
vas ciertas personas piadosas; 1a fir- humor·. Interrumpir constantemente
meza, en terquedad; un carácter ale- al que habla. Hacer la contra en todo.
gre degenera fácilmente en irónico Y No encontrar nada bien hecho ni bien
dicho. Querer que siempre nos escu.-
\ burlón; el habilidoso dista poco de
la mentira. Discurriendo de esta ma- r chen, atiepdan y compadezcan. Que-
nera, puede cada uno, por su tempe- rer salir con la suya contra el parecer
ramento, conocer el vicio dominante . de ros demás. Con la excusa de la
También, por el vicio' dominante, pue- franqueza familiar, no tener los mira-
de conO'cer la virtud particular en que mientos y las consideraciones debidas
podría sobre's alir, pues,' muchas v~­ a las personas con las cuales convivi-
ces, el detecto dominante nO es mas mos.
que un exceso o una desviación de la Reflexionando desapasionadamente
sobre nuestros defectos que más mo-
virtud contraria o similar.
Encomendarlo a Dios, examinarse lestan al prójimo. veremos si convie-
bien Y consultarlo con el director es- ne darles preferencia sobre el defecto
piritual, he aquí el procedimient? se- dominante. Aunque , ordinariamente,
en la práctica, será Un solo y mismo
guro para no equivocarse.
2. D.efecto que escandaliza o per- defecto. /'
3. Detecto cualquiera, que, aunque
judica ó molesta al prójimo. Tal pue-
de ser un vicio en la manera de ha- no escandalice ni sea predominante,
- 84 -
-- 85 .
no obstante es un obstáculo para me-
demos tener, nos dan suficiente luz el
}orarnos y perfeccionarnos espiritual-
examen general diario bien practica-
mente. Tal puede ser cualquiera de los
do; la meditación de cada día ; las
defectos que hemos enumerado, pero
lecturas. pláticas o sermones; los avi-
sin que sea predominante y si.n que
sos y correcciones de los Superiores:
esté muy arraigado. Y también otros
las quejas de los iguales o inferiores '
defectos que se mezclan con las bue-
el retiro y los ejercicios eSPirituales'.
nas obras, por ejemplo, una vana
Todo sirve para dar a conocer clara-
complacencia en ser alabados; un se-
mente nuestros defectos. Hemos, pues,
creto desprecio del prójimo, que nos
de procurar, no despreciar ninguno de
pare:ce inferior; una interna rebeldia
estos medios ni ninguna de estas oca-
contra todo lo que nos mandan los
siones, para conocernos a nosotros
superiores; cierta facilidad en inte-
mismos, en lo cual consiste la ciencia
rrumpir la ora'ción para decir o hacer fundamental del espíritu .
alguna cosa no necesaria; divagar ex-
cesivamente con la vista, sobre todo
en ciertos momentos, como en los ac- las vIrtudes
tos de religión y piedad; un espír itu
Tratándose de las virtudes, puede
de comodidad que nos lleva a pres-
ser : 1.°, una virtud opuesta a un ' de-
cindir de ciertas atenciones y mira-
fecto; 2.°, una virtud particular cual-
mientos ; un cuidado eX'cesivo o pre,..
quiera; 3.°, una virtud generala fun -
ocupaCión constante de la salud; el damental en la vida de piedad.
sentirse descontento de todo y de to-
1. La virtud Opuesta a un detecto
dos; una despreocupación en des-
particular.-'F.ste suele ser el primer
cuidar pormenores y cosas pequeñas,
tema en materia de virtudes propues-
aunque sean obligatorias.
tas para el examen particular. Hay
Sobre estos y otros defectos que po-
que advertir aquf que éste es el me-
- 87 - -
- 86 -
neumática, pero, aun así, no se logra
jor camino Y el más práctico para
nunca el vacío absoluto. En cambio,
quitar un defecto. A las personas de
si se llena de agua la botella, todo el
vida. piadosa fácilmente les entra el
aire se va por sí solo. De la misma
desalientO' por la falta de táctica en
manera, sacar directamente un de-
la lucha contra sus defectos. Arreme-
fecto de nuestra alma es muy difícil
ten directa e impetuosamente contra
y costoso, pero sacarlo indirectamente.
tal o cual defecto, y , como· que, por
mediante la práctica de la virtud con-
una parte , es cosa. difícil Y pe~ada
traria, es más fá;cil y agradable. Más
sostener una pelea constante, y, por
aún: en la práctica, no existe, muchas
otra, no hay el suficiente atractivo,
pues el número de faltas O' caídas

I
veces, otro medio, para lograr un re-
sultado positivo. Por ej emplo: una per-
(aunque involuntarias) no disminuye
sona siente cierta antipatía por otra
en la proporción que quisieran Y que
que vive dentro ' de la misma familia
les parece que debería corresponder a
o comunidad; es inútil que proponga
su esfuerzo, pronto se abaten Y tie ·-
nen por invencible aquel defecto que no tener esta aversión, pues el senti-
miento no se domina tan fácilmente.
habían comenzado a combatir o se
Es menester que adopte un medio, y
consideran impotentes y excesivamen-
éste será un acto de la virtud con-
te flacoS para vencerlo. Ello es debido
tra.ria, tal como pensar, cada vez que
a que se han equivocada en la mane-
ve o habla con aquella persona, que
ra de combatirlo. Jesús la ama, que derramó su san-
Es evidente que, si logramOs adqui·
gre por ella y que habita, por la gra-
l:ir una virtud cualquiera, por este
cia, en su alma, a pesar de todos los
solo hecha, habremos desarraigado de
defectos que pueda tener. De esta ma-
nosotros el vicio o defecto contrario .
nera conseguirá, si no simpatizar con
Para sacar el aire de una botella, se
ella (que en muchos casos es muy
requiere el esfuerzo de una máquinll
- 88- - 89 --
difícil, por no decir imposible), a lo riores sobre nosotros, contratiempos,
menos que la antipatía no sea causa OPosición que se nos haga, etc., es
de que falte a la caridad, sino, al con- inútil, en estos casos. decir no me en-
trario, ocasión de practicar la virtud. fadaré, tendré paciencia, pues es
hablándole con respeto, dulzura y be · cuestión de temperamento irascible o
nevolencia. Y este acto será muy me- poco mortificado , que no se modifi-
ritorio, aunque le cueste un gran es- cará con sólo proponer un cambio .
fuerzo por no sentirlo interiormente . Es menester echar mano de un me-
Si se trata de un sentimiento de or- dio adecuado, y éste será un acto de
gullo o de desprecio por una persona virtud contrario, como pensar, cada
determinada, será un medio muy vez que nos sintamos enojados, que
apropiado pensar, cada vez que se Dios así lo qUiere y que así le agra-
habla de ella o se trata con ella, que da que se haga . Ninguna razón tendrá
delante de Dios, es t'al vez superior a tanta fuerza para dominar la repug-
muchas personas que yo- aprecio más. nancia que, a pesar nuestro, sentimos.
y superior a mí mismo, de manera 2. Una virtud cualquiera, que no
que si muriésemos en aquel momento , sea opuesta a ningún defecto propio.
tendría ella eternamente más gloria Es el caso en que se encuentran mu-
y estaría más cerca de Dios, y, como chas personas de buen natural, qUE'
consecuencia de este concepto y apre- comienzan a hacer una vida más pia-
cio interior, guardarle también exte- dosa. No tienen muchos defectos, y
riormente mayor miramiento y' res- aun éstos son pequeños, y, no obs-
peto, como superior a mí. tante, no poseen un alto grado de vir-
Si se trata de un movimiento inte- tud, ni practican aquellos actos de
rlor de rebeldía contra toda cosa que piedad 'que la acreéientan en nuestra
nos molesta o contraria, como enfer- alma. En este caso, puede elegirse una
medades, disposiciones de los supe- virtud cualquiera, comenzando por
-- úo _ . - 91 .-

aquellas que más ayudan para la ad rigurosa puntualidad, en levantarse a


qulsicWn de todas las demás, por la hora sefialada, sin excusas ni dila-
ejemplo la oraci6n y la mortifica- cion¡;.s. Una mayor presteza y devo -·
ción . Será tema del examen particu- ción en vestirse y arreglarse. Aceptar
lar aumentar, y después perfeccio- con paciencia las contrariedades que
nar, la oración. Para esto se procu- sObrevengan durante el dia. Soportar
rará que sea más completa la ora- dulcemente las equivocaciones y las
ción de la mañana, no circunscri- deficiencias de los otros , qUe son cau-
biéndola al solo "ej ercicío del cris- sa de mortificación. No quejarse por
tiano", sino añadiendo la práctica de las faltas en el servicio o en la co-
la meditación PQr espacio de un cuar- mida, aceptándola resignadamente en
to de hora, después, de media hora y silencio, tal como sea, mala, escasa o
finalmente, de una hora. Se aumenta- mal condimentada. Asimismo, sopor-
rá, además, y perfeccionará la ora- tar humildemente las molestias o de-
ción, oyendo la santa Misa y comul- ficiencias del vestido, estrecho o pe-
gando diariamente, en la medida de noso y no quejarse de ninguna inco-
lo posible, rezando el Avemaría al dar modidad en el dormir. Y así de otras
las horas en el reloj, rezando la ben- circunstancias particulares en las
dición Y la acción de gracias antes y cuales puede encontrarse una persona.
después de las comidas, el "Angelus" De una manera semejante podría-
por la mañana, al mecllodía y por la mos hablar de la obediencia, de la
noche, al toque de oración, el santo humildad y de las demás virtudes.
Rosario, visitando el Santisimo, y ha- 3. Virtudes que pOdríamos llamar
ciendo la oración Y el examen de con·, fundamentales, pues hacen progresar
ciencia de la noche. todas las demás, porque su sola prác-
Si se trata de la mortificación, hay tica incluye el medio de ejercitarse en
que procurar, en primer 1ugar, una todas. Por esto, no sólo son necesárias
- D2 - - gel

a los principiantes, sino que son de 3. PERFECCIÓN DE LAS OBRAs ORDINA-


mucha utilidad a los más adelantados. RIAS.
para que, de vez en cuando, las vuel- 4. PAZ DE EspíRITU E IGUALDAD DE
van a tomar comO' materia del exa- ÁNIMO (trato constantemente humilde
men particular o bien las practiquen V amable ).
durante toda la vida y cada una con 5. PRESENCIA DE DIOS (re'Cogimiento
mayor provecho. En efecto. hay cier- y modestia).
tas prácticas virtuosas , como, por 6. AMO.R A DIOS (aspiraciones y ja-
culatorias) .
ejemplo, la de la presencia de Di03
y el de hacerle. con frecuencia, actos 7. ABNEGACIÓN ABSOLUTA Y DESPREN-
DIMIENTO DE SÍ MISMO .
de amor, que tienen la particularidad
de hacer adelantar en las demás vir- El ejercicio de estas virtudes pa-
rece tener un especial privilegio: dan
tudes, cuando se adelanta en ellas. Y
valor y fortaleza espiritual, iluminan ,
es que todas las virtudes, aparte de las elevan, santifican.
relaciones visibles que tienen entre
sí, tienen también comunicaciones se- Avisos sobre la elección del tema
cretas. del e'x amen
Estos- temas fundamentales son 1. Conforme a la aclaración hecha
principalmente los siguientes: antes, 110 es menester sujetarse cie-
1. FIDELIDAD y EXACTITUD EN EL gamente a este orden de materias o
CUMPLIMIENTO DE LOS EJERCICIOS DE PIE- temas. Aunque sea el más lógico, hay
DAD, DEL REGLAMENTO U ORDEN IMPUESTO que atender también al espíritu y al
(como a la santa Regla y al silencio temperamento del sujeto, para propo-
en los religiosos). nerse como tema del examen particu-
2. PUREZA DE INTENCIÓN EN TODAS LAS lar aquél al cual le Inclinen más los
COSAS . deseos de la perfección y santidad.
- 94-
- 96 -
2. Por lo tanto) una persona puede
proponerse por materia del examen
particular una virtud, aunque, por
otra parte) tenga muchos defectos que lII. Sobre la manera práctica
enmendar. Si siente atractivo para tal de disponer el tema del
o cual virtud, no hay que contrariar- examen particular
la, si, por este medio, saca más pro-
vecho del examen y se enmienda más
fácilmente que combatiendo directa- Condiciones que ha de reunir el tema
mente los defectos. del examen
3. Mal procede aquel que, para es- En la disposición del tema escogido ,
coger el objeto de su examen particu- ya sea un defecto, ya una virtud, hay
lar, se fía del libro y quiere sacar de q'ue tener mucho cuidado en la ma-
él, como entre los frascos de una far- nera de disponerlo conveniente para
macia, la medicina que más le agrade. la práctica., pues, si, a veces, es difícil
Ante todo es menester conocer la en- escoger el tema, mucho más lo es dis-
fermedad y después aplicarle el re - ponerlo convenientemente para ser
medio. Y esto no lo dará el libro: es practicado .
fruto del propio examen y de la pro..: 1. Como hemos dicho antes, toda
pia oración, según dijimos antes.' El la fuerza del examen partiCUlar está
libro le ayudará a conocerlo, le ense- en' luchar valerosamente contra. un
ñará a practicarlo, le guiará y enca- solo enemigo, por lo cual es preciso
minará para perfeccionarlo-, le servirá qUe el tema del examen particular sea "
de comprobación para no desviarse. concretamente determinádo, de tal .
Pero nunca podrá suplir la propia ini - manera que 'se puedan prever las oca- J
ciativa basada en el íntimo conoci- siones y contar las caídas.
miento de sí mismo. Por lo tanto, no son suficientemente
- 9G ---
- 97 -
determinados estos propósitos: "Seré practicando sucesivamente. pero nun-
humilde." "Quiero ser obediente." "Se- ca más de uno al mismo tiempo.
ré caritativo con todos." Todo esto es 2. Una vez escogidO el tema -su-
demasiado comprensivo , por lo que ponemos un vic10- no hay que arre-
ni se pueden prever las ocasiones ni meter contra todos los actos y efec-
contar bien las caídas. ¿Queremos lle- tos de aquel vicio a la vez, sino que
var el examen particular sobre la hu- hay que comenzar por los más impor-
mildad? Concretemos, pues. bien cla- tantes,' después, más fácilmente se
ramente, si esta humildad ha de re- curan los demás. Asimismo, si se trata
ferirse a los pensamientos., a las pa- de una virtud, no hay que proponerse
labras, a las obras, al trato con los todos los actos y aplicaciones de esta
superiores, con los iguales o con los virtud, sino que, comenzando por el
inferiores. Si ha de 'c onsistir en huir más conveniente, los demás actos se
de la vanagloria, o en sufrir los des- irán practicando con mayar facilidad.
precios y las injurias, o en no excu- Conviene que estos actos o efectos ~
sarse, aunque no haya CHIpa, o en ha- se manifiesten o se relacionen con los
cer actos positivos de humillación, etc . actos exteriores, según la regla ense-
Lo mismo podemos decir de las de- ñada por el P. Le Gaudier, s. J ., en su
más virtudes. Propongamos concreta- tratado De la perfeCCión de la vida
. mente en qué cosa hemos de ser ca- espiritual, pues, si fuesen tan sólo
ritativos , u obedientes, o mortificados, interiores (sentimientos, imaginacio-
o modestos, y verse este propósito so- nes, ideas), escaparían fácilmente a la
bre una sola cosa y nada más. vigilancia del examen, Y. siendo difi ..
De lo dicho se desprende que una cHes de comprobar o de juzgarlos cla-
misma virtud se ha de dividir en va- ramente de una manera precisa y
1'ios o en muchos objetos de examen concreta, la vaguedad y 'la obscuridad
particular, q'ue se irán proponiendo y fáciimente introducirían el malestar
i. - LIBRO DBL RXAMRN
- 98-
- 99 -
Y el cansancio. ' Pero, cuando los ac-
terminado, la mayor parte del tiempo.
tos internos sori de cierta fuerza Q
vlol.encia, de manera que puedan dis- Sin tener en cuenta estas reglas.
será imposible disponer cualquier te-
cernirse fácilmente y sin dudar, o
también cuando son producidos por ma de una manera conveniente y
práctica.
la impresión sensible de las cosas ex-
Pongamos algunos ejemplos.
teriores, entonces no hay inconve-
niente en que puedan ser objeto deL
examen particular. Tales serían, por Examen particular dlspue's to
ejemplo, los sentimientos o pensa- sobre UD defecto
mientos ocasionados POI el trato de
una persona determinada, por la asis- Supongamos que se trata del vicio
tencia a ciertos actos o por la vista
r de faltar a la ca.r idad Con el prójimo:
1. Para no faltar a la caridad en
de tal lugar u objeto, etc.
las pala bras, no digamos jamás COsa
y mucho más fácilmente podrán ser
alguna contra el prójimo ausente, y,
objeto de examen particular los actos
en su presencia, no digamos palabras
de virtud que se han de practicar ne-
que puedan serIe desagradables u oca-
cesariamente por un acto de voZuntad sionarle pena.
actu.al. Tales son, por ejemplo, los ac-
tos de pl'esencia de Dios, de amor di- 2. Una vez dominado este punto,
procuremos no faltar en la manera de
vino, de adoración, etc.
hablar y pongamos particular em-
3. Estos actos sobre los cuales ha
peño en no caer en los defectos en
de recaer el examen particula·r han
que se suele tropezar, con frecuencia,
de ser frecuentes, pues si únicamente
en la conversaCión, como son: con-
se presentara la ocasión raras veces,
tradeCir, interrumpir) hablar con
el descuido mataría la atención y el malhumor o de mala gana.
esfuerzo, que no tendrían objeto de-
3. Vencido el segundo defecto .
-- 100 - -
- - 101 -
a vanzaremos un poco más y procura-
remos positivamente la caridad, ha- con exactitud, a su debido tiempo,
blando siempre bien .del prójimo, ha·· sin retrasos ni omisiones de ninguna
blándole con amabilidad, con rostrQ clase .
afable o sonl'iente, contentando a 2. C011 perfeCCión exterior o mate-
cuantos pDdamos, especialmente a las rial, es decir, pronunCiando bien to.
personas de la familia y a aquellas das las palabras, sin prisas irreveren-
con las cuales hemos de convivir tes, con la reverencia exterior o pos-
siempre. tura debida, evitando cualquiera dis-
4. Este punto consistirá en propo- tracción exterior.
nerse la caridad formal, ej ercitándo- 3. Con la mayor devoción interior,
nos en ver y amar a Dios en cada una
de las personas de nuestros prój irnos
( o sea con toda la atención posible,
con la debida preparación, pensan do
con quienes tratamos . las palabras, recordando a qUien las
dirigirnos, por qué las decimos, con
toda la convicción del entendimiento
Examen particular dispuesto y con todo el afecto del corazón,
sobre una virtud 4. Con un sentimiento explícito de
Apliquemos, por ejemplo, el exa~~n amor de Dios, por su mayor gloria y
particular a perfeccionar la oraClOn absolutamente conformados y unidos
y los actos de piedad en general, ~?­
con su voluntad.
mo oír la santa Misa, la preparaclOn
Examen particular
y acción de gracias de la Comunión,
sobr.e temas fundamentales
la visita al Santísimo, el Rosario, et-
cétera. El examen particular sobr~ Escojamos, por ejemplo, la perfec-
nuestras oraciones comenzará: ción en las obras ordinarias. Dividi-
l . Acerca de si se hacen todas ellas remos esta materia en cuatro puntos
esenciales:
- - 102 - 103 -

1. ¿Las he hecho todas, sin dejar gusto ni por conveniencia o pro ve·
J

ninguna, ni siquiera parcialmente? cho propio) l .


2. ¿Las he hecho a su debido tiem-
po y con puntualidad? Aviso sobre 109 temas que DO presentan
3. ¿Las he hecho como se han de ocasiones determin.adas
hacer, con atención Y cuidado, tan Para llevar el examen particular
bien como he podido? sobre temas que no presentan ocasio-
4. ¿Las he hecho porque Dios lo nes determinadas, se ha de disponer
quiere, esto es por su amor, no por la materia de tal manera que puedan
vanagloria ni por cualquier otro mo- contarse y anotarse claramente los
tivo o intención? actos. Por ejemplo, si se trata de ha-
Si proponemos la abnegación y el cez: actos de presencia de Dios, podrá
desprendimiento de sí mismo, podrá hacerse el propósito de hacer un acto
el examen distribuirse perfectamente cada hora, y cada vez con mayor fre-
en tres puntos: cuencia. Y así se apunta el nú:mero
1. No pensar nunca en mi (ni en
de veces que se ha faltado· al propó-
el pasado, ni en el presente. ni en el sito. También se pueden contar posi-
tivamente las veces que se han prac-
porvenir) l. ticado. Pero esto es dar una pequeña
2. N o hablar nunca de mi (ni en
ocasión a la vanagloria, que es mejor
bien ni en mal). evitar. Es más provechoso para la hu-
3. No obrar nuncf!, 1)01' mi (ni por mildad contar las caidas y no los
éxitos . .
I Esto no Impide, en UJl momento dado.
trazar un plan para el porvenir o prever las I Es evidente que si alguna. cosa se ha
dlflcultades que puedan sobrevenir Y se ha· de hacer por necesidad, por este solo hecho
yan de resolver, sobre todo si se t rata de 0108 Quiere o permit e Que la hagamos.
superiores.
- 104 - 105 -
Cuando se han adquirido un buen como puesto a nuestro servicio, prodi-
hábito o una buena virtud de éstas, gándonos continuamente beneficios en
entonces se pueden ir perfeccionando . todos los momentos del día.
Supongamos que queremos crecer y 5. Veremos el amor de Dios mani-
perfeccionarnos en el amor de Dios. festado en todOS los acontecimientos
Procederemos así : penosos y agradables, adorando y
1. Haremos un número determina- amando su voluntad, su amor y su sa-
do de actos, cada mañana y cada tar- biduría, que los prOduce y dirige, lo
de. mismo si estos atributos se ponen evi-
2. Aumentaremos progresivamente dentemente de manifiesto en los he-
el número de aspiraciones t. chos, que si permanecen ocultos, co-
3. Iremos perfeccionando la aten- mo Ocurre las más de las veces.
ción y el fervor, poniendo siempre 6. Procuraremos ver a Dios en las
mayor afecto y devoción. almas de nuestros prój.imos, a pesar
4. Veremos el amor de Dios a nos- de los defectos que puedan tener, y
otros en las cosas creadas materiales, especialmente en aquéllas en las cua-
por medio de las cuales, Dios, como si les se revela más particularmente, co-
trabaJase en ellas (según dice San mo son los pequeños, los humildes, los
Ignacio en el 3. er punto de la Con- que sufren, los pobres, los superiores
templación por alcanzar amor) , y y las personas consagradas a Dios.
7. ASimismo procuraremos ver a
) ADVERTENCIA IMPORTANTE . -Es menester
tener prudencia en esto y pensar Q.ue vale Dios dentro de nosotros, inspirándo-
más un solo acto de amor hecho m.tensu - nos el bien, dándonos la fuerza y ' la
mente Que muchos hechos por rutIna, y
sin :tanto fervor . Supuesta la lhnitacióll y graCia para comenzar las obras, con-
miseria humana., es imposible, en up. diu.
hacer muchos actos y m.uy intensos. Una tinuarlas y acabarlas, haciéndonos vi-
cosa ha de ser en detrimento de la. otra, y vir de su propia vida y participar de
es preferible sln ningún género de duda ,
la calidad a 'la. cantidad . su naturaleza por la gracia.
- - lOó 107
Estos puntos interesan igualmente
al ejercicio de la presencia de Dios,
que es prácticamente inseparable del
amor divino. 1 V. Sobre las caídas en falta
Siendo muy conveniente dar cuerpo y manera de contarlas
a estos actos internos , hay que pro·
curar acompañarlos con actos exter- l as faltas cometidas sobr,e el tema
nos, como ,genuflexiones, besar el Cru- del 'e xamen partícula..
cifijo, levantar la mirada al cielo, po-
nerse la mano en el corazón, pero di- Por muy sinceros y firmes que
simuladamente, si están presentes sean nuestros propósitos, pOdemos te-
otras personas. ner de antemano la seguridad de que
Siempre es útil tener una lista de los quebrantaremos. sobre todo al
las obras del día, para que sirva de principio. Por consiguiente. no hay que
guía en el examen. Es como el cues- desalentarse, pOr frecuentes que sean
tionario o programa del examen. Si las caídas; al contrario, nos hemos de
se lleva el ~xamen particular sobre prevenir contra el desaliento, que ne-
una de estas vírtudes fundamentales , cesariamente nos acometería si no es-
es tmprescindible hacerse antes el ho- tuviésemos convencidos de que que -
rario o lista de las ocupaciones ordi- brantaremos los propósitos, que sere-
narias del dia, si no se quiere perder mos vencidos de las pasiones y que
mucho tiempo y provecho. caeremos en la ocasión menos pensa-
Esto es necesario, ~obre todo en los da.
dlas de cansancio y de distracción e Para pOder fijar más la atención en
impide la pérdida de tiempo, pues fa- el propósito como objeto o tema del
cilita el recuerdo de las diferente::; examen particular, sentir más fuerte-
obras del día. mente las caídas y poderlas contar con
-- 108 . - - 109 -

más facilidad, propone San Ignacio Finalmente, advertimos que convie-


lo siguiente : "Cada vez que el hombr~ ne hacer todos estos actos, cualquiera
cae en aquel pecada o defecto particu · que sea el que se haya escogido, con
lar, ponga la mano en el pecho, do- paz y tranquilidad, suavemente y con
liéndose de haber caído, lo que se pue- naturalidad, sin esfuerzo ni violencia
de hacer aun delante de muchos, sin de ninguna clase, ni exterior, ~i inte-
que sientan lo que haoe ." rior.
Aunque esto parece una cosa insig-
nificante, es de suma importancia , Cómo se han de apuntar y COntar
principalmente por las razones apun- las faltas
tadas de fijar más la atención, de fa ··
cHitar un arrepentimi'e nto más inten- Al hacer el examen y contar las ve-
so y actual y de ayudar a recordar las ces que se ha caído en el defecto ü
caídas, apuntándolas en el pequeño falta particular, se apunta el núme-
rosario, para anotarlas después en el ro de caídas o faltas en el papel, ya
librito. Sobre todo, cuando se trata sea trazando sobre la raya "tantos
de actos puramente internos, convie- puntos como veces se ha caído en
ne dar cuerpo al sentimiento de haber aquel pecado o detecto parti culdr"-
caído en falta, mediante un acto ma- como dice San Ignacio-, ya sea ano-
terial, como ponerse la mano sobre el tando simplemente la cifra. En el li ..
corazón según enseña San Ignacio, bro de los Ejercicios pone un modelo
levantar la mirada al cielo, disimula·- para apuntar las faltas de la semana
damente cuando se está: ,e n la presen- en la forma adjunta de la figura L '
cia de otras personas, hacer una ge- La primera G grande-se dice en el
nuflexión' besal' el CrucifijO, medalla libro de los EjerciCios-significa el
o escapulario,_ cuando uno se encuen- domingo; la segunda más pequeña, el
tra solo. lunes; la tercera, el martes, y así su-
- 110 - - 111 -
cesivamente. Y las dos rayas de cada divina. De manera que, traducida la
día significan los dos exámenes, el fórmula de san Ignacio, según su sig .
de la mafiana y el de la noche. nificado, y anotada en ella un número
Como se ve, la letra G es un signo supuesto de faltas, daría el resultado
convencional. No se sabe por qué San gráfico de la figura 2."

G
DOID •• ~ ~a~ñ::a;.;.;,~.;,;,;,;.;.;.~.~. '. '.'.' .' ~~: :!~ 22
g
g lun.. ~ ~:~:a;.;.; . ;:;:;.~:. . .,... . .,...:::: : : ~~ 13

g MarI.. ~ ~:rDda:a. ;:;.:::.~..~. . .... .. ..... ..,'.'.'.'.'. . :::::::: ~~ 7


g
g Miérc. ) ~aa:da:a:..;.;.;.;.;;.;.;.~.::.~. ~ :: : ~ l!! 24
g Juev ) M.ajhll¡I~: .~.~.~.~.~.. .... .. .... ".. ........ 6 ~ 13
IFig, l.a)
.. {Tarde ~'~'~..~.~.~.~........ oO . . .. . . oO . 7~

Ignacio la escogió, ni qué otro signi-


. ;.;. ~.::. : ....... ....::: :::..... .:. !~ 8
Vier.. ~ ~::d:na;

Sáb.. ~ ~~ñd:na:;.;:;:::: . ._ . . .:::: : ::: :: . . : :::'.. ;~


ficado pueda tener,
7
Consolémonos pensando, para de-
voción nuestra, que es la inicial de (Fig.2."') Total. 94
{/1'acia, y así podemos imaginar que
los puntos o trazos señalan gráfica- Puesto en una forma más moderna ,
mente la mayor o menor generosidad que es la de una gráfica , y apuntando
nuestra en corresponder a la gracia el mismo número de faltas¡ resultari~
- 112 -
- 113 -
el cuadro de la figura 3:' Tiene la ven-
taja de que facilita el recuento por eil trazar rayas que Puntos, pueden
substituirSe éstos por aquéllas, ya que
Tol¡les es una cosa absolutamente indiferente
10 1:; dbrlos y, a la vista, conserva el mismo va-
)M 11111 11111 " . . .. . . . . . .... ..... 1 lor gráfico, que lo hace preferible a
llom .. IT.· 11111 11111 . .... ..... . . ... .. .. (
22 los simples números o cifras.
No obstante, para la comparación
)M . 11111 , .. .. .. ........ .. .. . .... . t 13 de los resultados obtenidos, es muy
Lun .. Ir. 11111 1, ....... . " .. . ... " .... . (
útil disponer el cuadro para apuntar
M. 11111 . .. . . . . . . . " . .. . ... ... . . . ~ 7 las faltas de manera que, de una sola
MarI.. ~T 11 ........ .. . .... . .... . .... ... . Ojeada. se puedan hacer las compara-
.. ~M·. 11111 11111 11111 ... .. .... ·1 ..... t 24
ciones correspondientes a un mes, para
10 cual son necesarias las cifras.
M'!erc. {T. 11111 1111 . . . . . .. .. . . . . . . . " .. . \

~M. 11Ul , .... .. .. . ..... .... . . . .. . ) 13


'1" ... ..:: ::::::~
La comparación de los resultados
Juev .. lT. 11111 " . .. . .. .
. )M. 11111 .. . .. ..... .. ... .. I 8
.EI trabajo de apuntar las caídas no
Vler.. }T. ;,1 ... .... .. ." .. ... .. .. .. .. " ~ se ha de dej ar por ninguna excusa y
e] director espIritual no ha de tran-
}M 1111. .... . .. .. ·1.. .. · ....... .. . t 7 sigir en ello en manera alguna. Le di-
Sáb" ¡T.' 111. ... ... .. ........ 1.. ... .. .._. í _ rán que es inútil, que más o menos
(Fig.3 .") Total semaDol: 94 ya se acuerdan, que es Cosa molesta ,
que el papel y el lápiz Se pierden: ,t odo
medio de las rayas verticales, que se- lo dicho son excusas e inconvenientes
paran los puntos de cinco en ,Cinco. muy pequeños, que una voluntad fir-
Siendo en la práctica mucho mas fá- me y decidida puede fácilmente ob-
viar.
S. - LI BRO DRL RXA hfEl\'
- 115 -
- - 1 t4 -
ha enmendado en la semana presen-
Por otra parte, sin apuntar las fal -
te de la primera pasada."
tas, no se podrían comparar los resul ~ Un hombre de tan pocas palabras
tados obtenidOS, que es cosa a la eua . . como San IgnaciO, que en un libro ex-
San Ignacio da tanta importancia, q~e tremadamente conciso, dedique tres
dedica a ella tres de las cuatro ad~­ adiciones diferentes a una cosa que
cíones que señala "para sacar mas se pOdría decir en una sola, demues-
pronto un pecado o defecto particu- tra con barta claridad que, en su
lar" . La primera adición es la referen- plan Y pensamiento, es cosa de im-
te a ponerse la mano en el pecho y portancia_
arrepentirse cada vez que se cae en La comparación de la mañana con
falta, como hemoS explicado antes. la tarde pondrá de manifiesto si ha
La segunda adición dice: "Como la habido igual cuidado en guardar el
primera línea de la G significa el propósito .
primer examen y la segunda linea. La comparación de un dia con otro
el segundo examen, mire, a la noche, pondrá en evidencia si somos perse-
si hay enmienda de la primera línea verantes de verdad . Pero el hecho de
a la segunda, es a saber, del primer que un día descubramos más caídas
que el día anterior no significa pro-
examen al segundo."
La tercera adición es: "Conferir el piamente retroceso _ Puede, cierta-
segundO dio. con el primero, es a sa- mente. ser debido a descuido o flo-
ber los dos exámenes del día presen- jedad de fervor en poner los medios
te ' con los otros dos exámenes del y diligencia en guardar todas las re-
dí~ pasada Y mirar si de un día para glas: pero también puede ser debido
a circunstancias especiales, a que se
otro se ha enmendado."
y la cuarta adición es: "conferir hayan presentado ocasiones más nu-
una semana con otra, Y mirar si se merosas y más fuertes , o más difíci-
- l l7 - .
-- 116 .-.

les de vencer. Y. naturalmente, en


MES DE NOVIEMBRE DE 1940
este caso, un aumento en el número
de faltas no es ningún retroceso, ni un Sem>all a Sem¡nl Zn Sem¡n1l! a Se'u~~" a Sem >'Ra 5;\
enfriamiento de1 fervor.
El resultado real aparece más ver-
dadero en la comparación de una se-
D
nm"lr.
\M.
~~ 3 ~~ 5 ~~ 3 !( 3

mana con la anterior Y más aún al


fin de algunaS semanas. Y, aunque Lun .. }M.
T. ~~ 5 ~( 3 ~ ~ 4
2I 3
1\
San IgnaciO no lo diga, ya se entien-
de que cabe también hacer la com- Mart.. ~7: ~~ 6 ~~ 4 ~~ 3 ~~ I
paración de un mes con otro mes y
aun de un año con el anterior, pues,
en ciertas personas, hay defectos que Miérc. ~~.' ~~ 4 : ~ 3 ~~ 4 01 Z
2(
son su cruz Y su santificación, por-
que son la causa de una lucha con-
tinua durante años enteros, y, a ve-
1
Ju BV .. tr.
M. 6/
7\
13
;\ 51 !~ 3 ~~ 5 ~~ 3
ces, durante toda la vida. Mas no
suele ser esto 10 ordinario . t · !~
Vi er.. r. 8
1,
ti Z
01 4
4~ ~~ 3 ~~ 4
Es, pues, evidente que, para hacer
Sáb.. 1Ir.. !(
M
estas comparaciones, conviene tener 7 ~~ 1 1~~14 ~ ~ 2
anotadas con claridad las faltas co- r OUI81 \-- -- --
semaules i 28 ló 30 24 I 16
metidas. El cuadro de la figura 4 es Total mellsual: 130
el modelo de la manera como se pue-
den anotar las faltas de un mes en- (1 e . un día con otro día' de una se-
tero; en él se pueden ver con una mana con otra semana:, de un mes
sola mirada las diferentes compara- con otro mes.
ciones: de la mañana con la tarde;
- 119 -
- Uf) --

Suponiendo que el mes anotado co- terrumpida bruscamente el miérco-


mienza en jueves Y acaba en viernes, les por un aumento extraordinario.
será menester, para hacer la compa-
Cuando hay un aumento considera-
ración, completar la primera sema- ble en el número de faltas de un día
na con los días que entraron de la y se busca la causa, se encontrará
semana quinta en el mes anterior, Y seguramente la explicación en algu-
na cosa extraordinaria, motivada por
los de la quinta semana de este mes
con los días que le faltan, que caen una viaje , una visita, alguna gran
dentro de la primera semana del mes contrariedad u otras semejantes; y,
naturalmente, esto, repetimos, no
siguiente. Significa dejadez ni descuido en la
En el ejemplo propuesto, se ve que,
en la tercera semana, hay un retro- manera de llevar el examen particu-
ceso más aparente que real, pues es lar.
debido exclusivamente al número de En cuanto a las diferentes maneras
faltas cometidas por la mañana del de anotar las faltas en cuadros por
sábado, debidas, tal vez, a un des- semanas y con rayas o puntos, O por
cuido, a una ocasión particular. a un meses y con cifras, es cosa que queda
acontecimiento extraordinario. Por lo al arbitrio de cada uno. Es de acon-
demás, prescindiendo de esta sema- sejar, empero, a los prinCipiantes, y
na espeCial, la baja en las sumas también para cada vez que se cambia
semanales de laS faltas, aunque pe- . la materia del examen, llevar, pri-
queña, es continua Y demuestra un mero, la cuenta por semanas, lo cual
facilita la claridad.
examen bien nevado.
Igualmente, en los cuadros sema-
nales puestos en las anteriores figu-
ras, se ve también una marcha des-
cendente en el número de faltas, tn-
- 120 - - l:.ll -

dan convertirse en faltas positivamen-


Aviso sobre las faltas ínvoluntarías te voluntarias.

Se preguntará si se han de anotar Avisos para el mejor éxito


aquellas faltas que no nos hacen del examen particular
culpables, o sea, las faltas involunta- 1. Es cosa por demás ütil imponer-
rias. Hay que distinguir. Si se trata se una pequeña penitencia por cada
del examen general, que es examen falta cometida en el examen particu-
de purificación, no es menester ano- lar; por ejemplo, un Avemaría cada
tarlas, pues no afectan a la pureza de vez que se cae en falta, besar la tie-
conciencia. Pero, si se trata del exa- rra, un golpe de diSciplinas, u otra
men particular que mira a la perfec- penitencia cualquiera, y también leer
ción, es ya otra cosa. Aunque involun- () ,meditar alguna cosa sobre aquel vi-
tarias, estas faltas demuestran que cio y virtud propuestos como materia
subsiste en nosotros una raíz o semi- qf- examen. La penitencia, unida a la
lla de aquella pasión o vicio que que- pración, hace que ésta sea más pode-
remos dominar o extirpar. Por lo tan- rosa y eficaz delante de Dios y que
to, una vez libres de las faltas volun- obtengamos antes y con mayor seguri-
tarias, anotaremos también las invo- dad el fruto del examen. Por otra par-
luntarias, aunque no se han de anotar te, como dice el Padre Rodríguez, así
todas indistintamente; no obstante, el como la espuela hace que el animal
anotar las más notables servirá para camine, por malo que sea, sin nece-
que nos demos cuenta, en adelante, de sidad de que se la claven, pues el solo
lo que hasta el presente pasaba 'in- temor ya le azuza, de la misma ma-
advertido, y, además, impedirá que eS- nera la penitencia mantiene despier-
tas caídas involuntarias, dejadas fue- ta la atención.
ra de la Vigilancia del examen, pue- 2. Es también de mucha utilidad
- 122 - _ _ o 123 --

dar cuenta del examen, día por día,


a alguna persona de respeto y con- Resumen general
fianza . Esto aviva la atención de una
manera maravillosa. Dar cuenta cada R.esumíendo lo explicado hasta el
semana al confesor, he aquí una ma- presente acerca del examen particu-
nera fácil de practicar este punto y lar y lo que hay que tener en cuenta ,
que está al alcance de tod-os los fieles. ~i. se quiere practicar ' bien y con pro-
3. También hay que tener en cuen- vecho, veremos que se requiere:
ta nuestra miseria y flaqueza, pues, si 1. Una voluntad seria y constante
sr observa que, después de algún tiem- de tender siempre hacia la perfección
po de combatir un defecto, se cae en y santidad .
la rutina y sobreviene el hastío, con- 2. Escoger bien el tema u objeto del
viene cambiar la manera de luchar examen particular.
t:ontra él y variar, según menester sea, 3. Disponerlo de la manera conve-
la disposición de la materia y aun mu- niente, esto es, de forma que se pue-
dar temporalmente de tema y adoptar dan contar con claridad las faltas
otro distinto, con el fin de evitar la cometidas contra un solo punto.
fatiga y el cansancio. 4. Un propósito firme y decidido,
4. Finalmente, es un medio más por la. mañana, en el examen de pre-
que conveniente, sobre todo para los visión. Si es fervoroso, influye en el
principiantes, el dedicar un día cada transcurso del día; pero, si es tibio, el
semana, o una semana de cuando en espíritu se distrae y la voluntad no
cuando , a perfeccionar los diferentes hace ningún esfuerzo, por lo que es-
puntos del examen, leyendo todo lo capan mil cosas que sería menester
referente a uno de ellos y examinando advertir . Prever, pues, las ocasiones y
cómo se ha cumplido y qué resultado robustecer el propósito hasta el exa-
se ha logrado. men Siguiente.
1:2.4 - · 125 --

5. Ser pronto. cada vez que se co- lO . Una penitencia bien escogida y
mete una falta. en poner la mano practicada con paz y humildad.
sobre el corazón o en hacer algún Tal vez a alguno le parecerán pe-
otro acto exterior de penitencia. queñeces estos pormenores y adver-
6. Hacer con todo el cuidado posi- tencias. Mas, de la fId elidad en prac-
ble el examen de la mañana y de la ticar este conjunto de cosas pequeñas,
r..oche. Si se hace por rutina y sólo depende el mérito y la eficacia del
para cumplir, se desvanece toda es- examen. Hecho sólo superficialmente
peranza de alcanzar la perfección. E'1 examen particular, seria cosa muy
7. El acto de arrepentimiento bien rara el perseverar en su práctica y el
hecho y de todo corazón es muy agra- sacar de él fruto y provecho.
dable a Dios nuestro Señor, que suele Al contrarlo, si se observan con cui-
premiarlo con abundancia de gracias, dado estos medias, el examen diado,
y, sI se hace con frecuencia , endereza practicado según el método de San
nuestra voluntad, desarraigando las Ignacio, con voluntad y constancia, se
malas inclinaciones e infundiendo en hace cada dla más comprensible y
ella el hábito de las virtudes, que es más dulce y fácil de hacer con devo-
el objeto del examen particular . ción y provecho.
8. Anotar el número de faltas y
comparar debidamente los resultados.
9. La oración alcanza de Dios la
gracia de perseverar en los propósitos
que, de otra manera, no se cumpli-
rían o se cumplirian mal. Jamás he-
mos de olvidar que todo lo hemos de
recibir de Dios y por medio de la ora-
ción .
- 127 -

que quien posea aptitudes y vocación


para practicarlo, difícilmente llegará
a la perfección si de él se desentien-
de. Mas las personas que no tienen
ni las aptitudes necesarias, ni la vo-
cación, ni coyuntura de lugar y tiem-
po, han de prescindil' necesariamente
Una aclaración consoladora de él. sin que esto sea el menor obs-
1
y una reducción de dificultades táculo para llegar a la perfección y a
la santidad.
1
No sería extrai'ío que todo lo dicho Luego, las personas que, por razón
hasta aquí acerca del examen parti- de semejantes circunstancias, sienten
cular fuese causa de que muchos se- la Imposibilidad o la dificultad, prác-
glares piadosos, en lugar de animarse ticamente insuperable, de llevar el
para conseguir la perfección, se des- examen particular con toda se·r iedad
alentasen, al ver que no es un medio y exacti tud, pueden consolarse con la
que esté a su alcance, por ser supe- aclaración, que acabamos de hacer:
I rior a sus fuerzas o aptitudes mora- el E:xamen particular no es para ellos,
les y por impedírselo sus ocupaciones y, sin el examen particular, pueden
materiales. igualmente santificarse.
1
Hay que advertir que, en realidad, y decimos esto únicamente de los
I el examen es uno de los medíos más seglares, porque, entre las personas
seguros y de mayor eficacia, para con- consagradas a la vida religiosa, seri~
seguir la perfeCCión y merecedor de l.!na excepción que se encontrase al-
todas las alabanzas: pero no es ne- guna que careciese de las aptitudes y
cesario. Es un medio, como la oración d0. la oportunidad necesarias para
mental y la meditación; de manera hacer el examen con mayor o menor
- 128 - - 129 -
ctHicllltad. Empero, aunque excepcio- una voluntad firme y resuelta de bus-
nal, el caso es posible (por ejemplo en car la perfección, cueste lo que cues-
un alma en extremo escrupulosa), y te, y de poner prácticamente los me-
hay que conducirse, como en toda ex- dios que estén a su alcance, con se-
cepción, según sean las circunstanclas rjedad y constancia.
particulares que lo originen. 2. Después de haber escogido y dis-
A pesar de ello, muchos seglares pia- puesto la materia del examen de una
dosos no se resignan a dejar el exa- manera apropiada, han de renovar el
men particular, pues harto ven el propósito todas las mañanas, al des-
provecho que de él pueden- sacar, aun- pertarse y han de procurar conservar
que se practique en escala muy redu- una atención, para cumplirlo, compa-
cida, pero llena de buena voluntad. tible cün las ocupaciones del día.
Hacen bien: pOdrán no acordarse de 3. Al hacer, por la noche, el exa-
las veces que hayan caído en falta, men general, háganse seriamente es-
y, por lo tanto, no podrán anotar el tas preguntas acerca del examen par-
número de las mismas; no atinarán ticular:
en ponerse la mano sobre el pecho, 1.¿He faltado al propóSito?-
cada vez que cometan alguna; no 2. ¿Por qué? (si ha sido por no haber
harán dos exámenes al día; no guar- puesto los medios debidos). -- 3. Pro-
darán aquella constante atención so- pongo para mañana ... (hacer el pro-
bre el propósito, pues la vida que pósito bien claro y concreto).-
llevan necesariamente las distrae y les 4. Pondré como medio para conse-
absorbe. Pero que no se desalienten, {¡uirlo (propóngase igualmente el me-
pues podrán sacar mucho provecho, dio escogido).
~i conservan el espíritu del examen, 4. Hacer -el acto de contrición y
guardando las siguientes advertencias. un acto de amor a Dios. Es cosa uti-
1. No pueden excusal'se de tener lísima por demás jmponerse una, pe-
9. - LIBRO DRL EXA MEN
- 130 -

nitencia por cada falta cometida so-


bre la materia del examen particula!'
y es de una extraordinaria devoción
y efecto, besar otras tantas veces el
Crucifijo, pausada y amorosamente.
5, No se cansen de proponer con-
tinuamente, Tengan en cuenta que el
:;,rma que más fácilmente esgrime el Práctica del examen general
demonio contra las personas piadosas y particular
y la que mejor resultado 1"e da (aun-
que a primera vista no lo 'parezca) es
el desaliento: si logra desalentar, ha
conseguida poner al alma en una si- SUPLEMENTO

tuación favorable al pecado.


6. Dar cuenta cada semana al con-
fesor.
1
I
I
Practicado de esta manera el exa-
men particular, conserva su espíritu
1
fUlldamental y su nervio, y, por 10
I tanto, sus inapreciables resultados.
1 1 ,

1I

I
Por la mañana. Examen d,e previsión

Al levantarse: 1.0 Renovar el propó-


sito particular bien concreto y deter-
minado. 2.° Prever las ocasiones pro-
bables de quebrantarlo que se "pre-
senta:rán. 3.° Resolverse a vencerlas.,
guardando firme el propósito. 4.° Ro-
gar y encomendarlo a Dios.
Al hacer el ejercicio del cristiano, se
o1'!:ecen estos propósitos al Sagrado
Corazón y a la Santísima Virgen.
"Oh buen Jesús, os ofrezco de nue-
VI1 estos mis propósitos. Dadme for-
taleza para cumplirlos fielmente y
gracia para no caer en las ocasiones
en que me encontraré."
"Virgen Santísima, Madre de Dios
y Madre mía, alcanzadme la virtud
- - 134 - - 135 -
de la constancia en el bien obrar y
}P. gracia de la perseverancia final."
Prim e r punto: Acción de gracias
Para el examen paI'\ticular del mediodía p or 108 beneficios recibidos
pOdrán servir las mismas fórmulas del exa ·
men de la noche, a,brev1adas. si así con -
viene, según las necesidades y IR, devoción ¿Qué os daré, Señor, por los bene-
de cada uno .
ficios que me habéis hecho y cómo os
pagaré el amor de predilección con
Por la noche. Examen general
y particular
que me los habéis otorgado? Me ha-
céis creado ... red·imido ... hecho cris-
ACTO DE PRESENCIA DE DIOS. - Dios tiano.. . i me habéis perdonado tan-
mío, creo firmemente que estáis aquí tas veces! ... Me habéis alimentado y
presente; que me escucháis y que veis regalado con la Sagrada Eucaristía _..
el fondo de mi alma. Os adoro con la Me habéis dado por Madre vuestra
más profunda reverencia. misma M adre ... innumerables gracias
ORACIÓN PREPARATORIA. - Haced, Se- particulares) inspiraciones, ejemplos .. .
ñor, que todos mis pensami:entos, afec- me habéis librado de males incalcula-
taR y resoluciones vayan enderezados bles de alma y cuerpo.
a honra y gloria de vuestra divina . (Si ~e Qui~re. se puecLen recordar en par-
Majestad. Amén . - Virgen Santísima , tlCula.l y n~as extensamente cada uno de
estos ben eflolos. dIstribuyéndolos por los
alcanzadme de vuestro divino Hijo la diferentes días de la semana como se ha
'1 dicho en el Libro del examen :)
gracia de hacer este examen con todo
el espíritu y de verdad y de sacar por Lo que más me conmueve es el aVl.Or
vuestra intercesión , -abundante fruto . de predilección con que me habéis he-
1
I Angel mio, ayúdame y haz que pue- cho tantas gracias. Las teníais previs-
das presentar a Dios mi oración pura tas y preparadas desde toda la eterni-
I y fervorosa, sin irreverencias ni dis- dad. Mas las habéis merecido y las
tracciones. habéis concedido con un amor par-
I

¡I
- 136 - - 137 -
ticular, que vuestro Corazón siente por conciencia, sin engaño ni presunción;
mi. Me siento confundido y anonadado haced que todo redunde en aumento
bajo el peso de un amor tan grande. de humildad, pero sin desaliento . Re-
y el día de hoy todavía me habéis gid y santificad mi memoria, para que
soportado y sufrido,' todavía habéis recuerde todas las faltas y pecados;
continuado haciéndome beneficios, mi entendimiento, para que compren-
pues, ni un solo instante, habéis de- da claramente toda su fealdad y mali-
jado de pensar en mi; a cada momen- cia, y mi voluntad, para que, bien
to me habéis guardado y me habéis arrepentido de todo corazón, los de-
amado. La cadena de vuestros bene- teste y resuelva eficazmente no volver-
ficios no se ha roto ni un solo instante. los a cometer. Hacedme la gracia de
Nunca podré daros dignamente las que sienta un grande e intenso dolor
gracias: valga por ello este recuerdo de mis CUlpas, una intensa confusión y
agradecido de vuestros beneficios, y vergüenza de mí mismo y un intimo
aceptad la ofrenda total y absoluta horror al pecado y a cualquier desor-
que os hago de mí mismo, con alma y den de mis intenciones, acciones y
potencias, cuerpo Y sentidos, corazón operaciones, para que, purificando mi
y afectos, honor y fama, bienes mora- conciencia y enmendando mis faltas,
les y materiales, salud y vida, para me perfeCCione en vuestro amor y me
que dispongáis de todo ello según santifique. Amén.
vuestra divina voluntad.
Tercer punto: Examen de conciencia
Segundo punto: Pedir gracias
para conocer las faltas y detestarlas
OBRAS DEL DÍA.-Levantarse.- ¿Pun-
tual, presto, devoto?
ORAClóN.-i))adme, Señor, luz y gra- EjerciciO del cristiano. -- ¿ Comple-
cia, para examinar debidamente mi to? ¿ Bien rezado?
- 138 - - 139 -

Meditacíón .-¿ Con su debida prepa- procurada practicar obras de miseri-


ración antes y con su, examen después? cordia y de celo?-¿Has dado buen
Misa.-Comunión. - Preparación Y ejemplo o bien has causado escándalo
acción de gracias.- ¿ Con fervoT.. sin o desedificación?
precipitación ni rutina? ¿Has guardado el recogimiento inte-
Ocupaciones: las obligatorias - las rior o bien has divagado con }a ima -
voluntarias, las imprevistas. - ¿ Con ginaCión y te has disipado con pensa-
qué espíritu, actividad y puntualidad? mientos vanos, inútiles o peligrosos?
Bendición de la mesa y acción de ¿Has perdido el tiempo?-¿Has guar-
gracias después de comer. dado el recogimiento de los sentidos.
Descanso y recreación. - ¿ Con qué sobre todo de la vista ?-¿Has acudido
orden V mesura? en seguida a Dios en las tentaciones?
Visita al Santísimo - lectura espiri- -¿H'a s huído de los peligros?- ¿Has
tual-estudio -- Rosario. - 1. Se han invocado a la Madre de Dios y al San-
hecho con tibieza? ¿ Se han omitido? to ' Angel de la Guarda?
,;Por qué? Obras particulares del día: Confe-
, ¿Has levantado el espíritu a Dios, sión, visita a los pobres, a los enfer-
entre dla, con j1aculatorías, Avemarías mos , etc.
al dar las horas, Angelus, Padrenues- Examen general y retiro. ¿ A la hora
tro por las almas, etc.? lijada? ¿ Sin pereza ni descuidO?
En las conversaciones y visitas, ¿ha Examen particular.--¡¿ Bien hecho,
habido criticas, murmuraciones o mar- con todas las adiciones.? CONTAR las
Ias palabra1:i? ¿Muestras de orgullo o veces que se ha faltado, desde · el úl-
vanidad? timo examen partícular. ApUNTAR el
En el trato con el prójimo, ¿has sido número de faltas. COMPARAR los resu1-
paciente y caritativo con sus defectos? tados.
-¿Dentro y fuera de la família?-¿Has
- 140 -- - 141 -

DISTRIBUCIÓN DEL DiA:


Otra manera de eX5minarse
HORARIO¡ OCUPACIONES
Después de haberse fijado cada uno
el horario y la distri buclón de las par-
ticulares ocupaciones del día, según el .= 1. -.. . . . . . -.- ..... .
cuadro adjunto. se examina en cada
una de ellas:
L° PENSAMIENTOS, rectitud de inten-
ción y cuidado en cada obra.
2.° PALABRAS, o sea la caridad que
se ha guardado en el hablar del pró-
jimo ausente y en la amabilidad con
el presente. - .. ... .. .. - . ..... - ...... ...... . - .. ... .. - ......... .. .. - -
~

3.° OBRAS, o sea: a), si se han hecho


.. . . .. .... - ... .... . _- ... .. .. .... ... ... . -- ...... ... ....... ... .... ... , --
o no; bJ puntualmente, a la hora de-
bida; c) integramente, sin omitir na-
da; d) con la mayor perfección posi-
ble, sin tibieza ni negligencia.
El EXAMEN PARTICULAR se hace repa- ...... ....... . ... ... .. ... ··· .0_0 .. . ... .. .. .
sando nuevamente la lista de las ocu-
paciones del día . Asimismo, es menes-
ter contar las caídas, anotarlas y com-
parar los resultados .

-- · .. ·1· .... ·11··· .... ·-.. ········ .. _-- .. .... · .. - .... ....----- --- ---
- 142 - - 143 -

NOT AS ESPlRITUALES
Cuarto punto: Contrición
ACTO DE CONTRICIÓN propio para, aquellas
personas qu e s ienten devocióp en acusa r -
se y humillarse delante de Dios.

-... . -' ... - -. -.. ... -- - - .. - - -.. . . .. .. -. - . -- -. - ...... - .


~ _
"Al ver, Señ·or , lo mucho que me
amáiS, me duele especialmente lo poco
que os amo . ¡Ni por amor vuestro lle-
..... -_ . .... .... . . , .... ... .. .. . .. .' . . .... - . .... __ .. ... .... . . go a guardar los más sencillos propó-
sitos! Ya sé que nuestra humana na-
turaleza es en extremo miserable. Mas
siento en mí que la voluntad es culpa-
ble también. Me pesan sobre todo mis
culpas . porque con ellas os ofendo y
os disgusto, a Vos, que sois bondad in-
...... ... --- -_.......... . -.... - ..... . ..... ... -_.. . ... .. .. .... ... . finita, a quien quiero amar sobre todas
las cosas, aWl a costa de mi vida. Al
cúmulo de los pecados de mi vida pa-
-... .. , .. ... .. ...... -.. -.- . , .. ..... .. ..... .. . . ~
sada he de añadir los de hoy. De to-
dos ellos os pido perdón, diciendo de
.- .. ... -.-.. . .. o ' , . ,_ . _ _ •• • •• • • • • • • • • _ __ _ .0 ' _ ,

todo corazón el acto de contrición, que


__ _ . 0 •••• • •• • • • .' "
~

_ • • • • • • •• • •• • • • • • •• • • • • •• •• • • • • " 0 · • • • • •• • •
_ . .. • •. • • • .. • . . • ••• - o.
quisiera fuese lo más perfecto posible .
..... .... ... ........ . -- -- .. .. . ... ..... .. ..... ..... -... ... . . Señor mío Jesucristo, Dios y hombre
verdadero, Creador, Padre y Redentor
mío, en quien creo, en quien espero , a
... .. ... ... -_ .. .. .. ... ... .... ... .... ... .. ...... . - ... . quien amo sobre todas las cosas. Me
- 144 -
- 145 -
pesa de haberos ofendido, por ser Vos
grato el perdonarnos y qUe es un pla-
quien sois bondad infinita [y me pesa
cer para vuestro amorosisimo Cora-
de que no me pese más]; también me
zón. Con esta absoluta confianza en
pesa porque podéis castigarme con las
vuestro amor, no qUiero dejar pasar
penas eternas del infierno. Ayudado de
un solo día de mi vida sin pediros hu-
vuestra divina gracia y esperando en
mildem~nte perdón de mis faltas y pe-
los méritos de vuestra preciosa San-
cados, ya los haya cometido por mali-
gre, propongo no volver más a pec~r,
cia, ya por sola flaqueza, y por gran-
confesarme y cumplir la penitencla,
des, numerosos, vergonzosos y repetidos
que me fuere impuesta. Amén."
que sean. Estoy seguro y convenci-
OTRA FÓRMULA DEL ACTO DE cONT~rcIóN. do de que, mientras yo no me canse
propia para aquellas personas que Sl~nten
la. necesidad de an1ma~se cop la con1~anza de luchar, Vos no os cansaréis de per-
en Dios contra el desaliento que expenmen-
tan la vista de sus faltas cotidianas. donar; mi tarea es ésta : combatir las
malas paSiones e inclinaCiones; la
"Oh Señor, al comparar lo que Vos
completa victoria y el éxito es cosa
habéis hecho por mi con lo que yo he
enteramente vuestra, y bien veo que,
hecho por Vos, quedo todo confuso y
si no es por una gracia especialísima
avergonzado. Perdón, Dios mío, una
vuestra, a pesar de mi buena volun-
vez más. Sé que mil perdones arran-
tad tendré que pediros perdón, siem-
cados a vuestra misericordia, no lle-
pre y continuamente, durante todos
gan a ser como una gota de agua sa-
los días de mi vida. Vos me amáis por
cada del mar, que no se neta. Sé que
encima de todas mis miserias y contra
no os cansáis de compadecer nuestras
mis propias faltas, que, ha obstante,
flaquezas y miserias. Sé que manifes-
detestáis; quiero, pues, hacer lo mis-
táis vuestra omnipotencia, más que
mo: amaros de todo corazón, a pesar
en otra cosa, en perdonar y en com-
de mis defectos y pecados. Bien sé que
padecer. Sé que os es sobremanera
Vos, Señor, permitís nuestras mise-
10. - LTBRO DRL RXAMRN
147 -
- 146 -

rías, para que nos conservemos en hu-


mildad. Confundido, pues, a vergonza- Quinto punto: Resoluciones
do y humillado, con la frente en tie- y propósitos
rra, os pida sinceramente perdón. y
confío , oh buen Jesús, que, con este ¡Oh Jesús dulcisimo! Ya que nada
acto de humillación, arrepentimiento, habéis querido omitir, para manifestar
confianza Y buen deseo, ganaré delan- el amor que me tenéis, tampoco quie-
te de Vos más de lo que haya podida ro omitir cosa alguna para correspon-
perder con las faltas de este día, des- deros. ¿Podría yo, pobre y mezquino,
quitándome sobradamente y con cre- negaros pequefios sacrificios, al veros
ces de lo que haya. perdido por mi clavado en la cruz, derramando san-
culpa. Pero lo que más particularmen- gre, coronado de espinas, con los bra-
te os pido es que jamás mis faltas Y zos extendidos y el corazón latiendo ...
y todo ello por mi amor, y, lo que es
pecados sean para mí motivo de des-
confianza, desaliento Y olvido del amor más triste, por mi culpa? No, oh buen
que me tenéis; antes bien, que SiendO Jesús; quiero cumplir, absolutamente
para mi motivo de humildad Y confu- en todas las cosas, vuestra divina vo-
sión, me una más íntimamente con luntad, sea lo que sea y cueste lo que
V'os, oh buen Jesús, y crezca cada dia cueste.
más en vuestro amor. Amén. Por esto, propong'o firmemente no
ofenderos ni disgustaros en nada' an-
Imponerse la correspondiente perÜitencia.: tes al contrario, propongo daros ~usto
besar el CrucIfijo tantas veces cuantas sean
las faltas cometidas; rezar otras t a ntas en todo, para demostraros mi amor .
Avemarías; besar otras tal?-tas veces el Y, en particular, propongo sincera-
suelo; o cualquiera. otra pemtencIa que se
hay(\, escogido. mente para el día de mañana , ..
Determina ahora clara y concretamente
los prop6sl,tos pa.ra mafiana, previendo, a
- 148 -
Semana del de .. ..... ......... .... ..... .. ... .. .
In, vez, la.s ocasiones de qu eb l' ~ n ta r l os en.
Que probablemel1te te encoJ'l,t l'a l'8.s. R esuelve al .. .. .. de ... . .... de 19 .. ...
desde ahora vencerla s. Ru ega y encomlén-
ciRIo a Dios.
Ir ohle¡ diarios
Mas, como quiera que, por mucho
que proponga, de nada me servirá, si
Vos no me ayudáis, os pido que ben-
Oum.. ¡~. . _ •-•-¡
digais estos propósitos y que me ayu-
déis con vuestra gracia a cumplirlos
fielmente, a mayor honra y gloria Lno.. ¡~.' _::::::_-:: _-,,,,,,,-¡
vuestra y provecho de mi alma. Amén.

!~-::::::::--::-J
Buen Jesús, ayudadme, porque sin
Vos nada puedo hacer. Mart•.
Virgen Santísima, alcanzadme la
constancia en el bien obrar y la per-
severancia final.
Ángel de mi gu a rda, haz que sea
Miérl. ¡~.·: : ::-::::· - :- :.l
fiel a tus inspiraciones.
y se acaba siempre con el Padre-
nuestro y Avem.aría.
JU8i•. ¡~:_: :_-:_:::::::---_ _-:::1
Vier. . {1'1. .... ........_....... ,...
~ 1
T. .. .. . ........ .. .. .... .. .. . .. ..

Sáb f n. l • . . . . . . .. . . . . . . . • • ~ • • •

. • ~ T. ................................ :~ .. ..... }
Total IImual:
Semana del __ __ _ de ... ....... .... _...... _. __ __._ .
Mes de -.. --- .. -- -- -.... . _...... _ de ._ ..... .. _.
al _. __ .. de ..... ... ... ___ ._. __ _.__ .. .. .. __ de 19 ... ..
Sl miaJ
/.3.
I S.mna
2. 11
Sema nl
3."
S(mln ~
""
Sern:a¡
ó "-
I

Dom .. {~.' ~'.'.'.'.-.-".".'.'.'.-.'.'.'.'.'.: ::.::':::::: .': .. ' '.::': I


Dlm. ·I~· =¡T~( ~ l '=1=1
lun .. {Ií . ._.. ~ ..... _ ~ .... ~ I . _
} . . .}
Lun .. f ~.' ::::::::::::::::.:::::.-.-,-.-.::::::::.'_'. ....-..} T.

Mart •. t~ . : :: : :: : : : :::::. . .........-_. . .~: :.: .: t


1
i Mart..¡ti . .. .... ~ ....
T.
r . -.~ . · ·1 -..... }
Miérc.. t 11 . ... .. ... -.......-........... ........ _..... } !T.
Miérc .. ti. ... ~ -.... ~ ". -~ -l ...... J
T. ...... ........................ ......_..
Juev .. t 11. .. ... ~ ...... ~ . ~ -. ~ ... " }
Juev .• t~ ._
. ..: : : :_: ..... .-.. .:::::~.-.......: : : l T.

Vier.• {II .. -..................................... .-... t


Vier .. ¡n.
T.
- ... ~ ..... ~ ..... ~ . _ ~ __ ..}
T.......... _..... __ .... _....... _..... ._ .. .
Sáb .. {~.' .................. .................. -. -- -.. }
Sáh. . t Ií. ... ( ..... ~ ..... : .... ¡ . . . }
· .. · .. _·_ ·_ .... ·· .... ·· .... ··_·· · .. 1 .... - -.
T
TOlalel ./ - ' - 1- -1
I
remlDlles \
Total 8omanal ~ .... _..... Total mensual: ......... _._
Mes de .. ..... ...... .. ..... ... .. .... de .......... ... Mes de .. ... .................. ..... de
Sem¡gl
La
Somna
2. a
S.m~na
3 .a
SemlO!
-".11.
Sem)DI
sa S.mua Soman Stmlll Slm¡na sem,ol ¡
~ ~~~~
Dom .. t ...... ~ .. .... ~ ...... ~ ...... } ...... }
ll
T.
Dom .. !~.' ,....~ . . . ~ . . . ~ . . . 1 ...... ¡
lun. . t ~.' .... ~ ...... ~ ...... ~ ...... } ...... } Lun. ,\ ~,' ... . ~ ...... ~ ...... ~ ..... } ...... }

Mart..l ~.' ..... ~ .... - ~ ......~ .... ··1 ......} Mart .. l~ . . . .~ . ... ~ . . . ~ ...... } ...... }
Miérc.. {n . . ~ ..... ~ ..... ~ ...... } ...... } Miérc.. t ~.' ... ~ ..... ~ ...... ~ --... } ...... }
T.

.juev .. {n ...... ~ .... _ ~ ..... \ ..... ~ .....} Juev .. {~· ..... ~ ." ... ¡ . ". ~ ...... ~ ... . }
T.

.Vier..{II . ..... ~ ...... ~ ...... ~ ...... ~ .... .. } Vier.. {fI.T, ·.....1 . .". ~ ...... ~ ...... ~ . ... }
T.
Sáb.. !fI. .... ~ ...... ~ ·. . 1 ..... ~ .. ·.. 1 San. . f 11. " .. ~ ...... ~ ..... ¡ . ... } . . . 1
T. ' _ ._- -
T. ~I - - - - - - --
Jollles ¡ Jolilos I 1
'

temlOlliS \ • í sema?les \
Total me(]sual: ... .. .... .. Tolal mensuo 1: ..... ... . .
Mes de ... ... _.. .... - ----.- ..... .. de .---- ..... .. . Me s de .. ... .. .... ... ... ... .. ... .... de .......... .

Marl .. jfl . ...... ~ ..... ~ ......} ·····,1 ···· .. 1


T.

vier .. l{\· .... ··~ ..... ~ ......~ ...... ~ .. .... }


T.

.!
Sáh. 1\· 1.. ··· ~ ...... ~ ·· .. .. 1 ... . ~ ... !
- _T.. _ - ---
retales I
semlules í
Total mensual : .... ...... .
Mes de de
Sem¡na Semana Sernan! Semana SemlDl
l. a 2 .a 3. 11. 4. a 6.""
- -- - -- 1- - - - - - - --

~ . ... ~ . . .~ . _. -. ¡ - - .. } iNDICE

Lun. . { M. . ~ .... ' - ~ -- - ~ ..... } Págs.


T. PRELIMINJ\ll 5

~'arl..l M. ____ ._ ~ ... _, ~ .._... ~ ..... } ...... }


1. El examen general
T. I. El esplrltu del examen diario de conclencla

I! ¡ere.. ~t M.
k1"
T.
! ...~ ... ! ... } ... } El examen diario de cOJlciencia, según
San Ignacio .. ... ...... ... ...... ... ..........
La santidad y las falitas cotidianas......
Qué es el examen diario de conciepoia
9
14
18
Condiciones para sacar fruto del exa-
men .............................................. 21
Juev .. {~.· _._ .. ~ ...... ~, ..... ~ .... --~ ...... }
Una. objeoión ..... ...... .................. ... . 22
El examen diario es t)ropiamente la
oración de la noche ................... 23
Lo que elicen los santos..................... 25

Vi er. .{M. ...... ~ .... .. ~ .. .... ~ ...... ~ ...... } n. Los cineo puntos del examen
T. Manera de haC(\l" el examen general
según San Ignacio ........................ 29
Los dos preámbulos o preludios del exa.
Sáb. . ¡ /I . ..... ( .... J .... } men general .................................
El primer punto del examen. Acción
30
_ __
l T.
_ __ o
\ ~
_ _ _ __ __ _ _ __ __ _ _ _ _ _ _ _ _ __ de gracias .................................... 33
El segundo punto del examen. Pedir
101'1es conocimiento y contrición de las falo
lemanales tas cometidas . . .. . .. . . . . .. . . . . .. .. . . . . . . . . . 40
Total meosul!l: .......... . Tercer punto del examen. Examinar la
conciencia hora 'por hora............... 42
Pags
Cuano punto del exam.en. Contrición. IV. Sobre las caídas en falta I manera
de los pecados y fal t as .............. ···· 49 de contarlas
Quinto punto elel examen. propósitos 56
Las fal,tas cometidas sobre el tema del
examen partlculflr........................... 107
11. El examen particular Como se han de apuntar y contar las
faltas . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . .. . . . . ... . . . .. 109
La comparacióp de los resultados...... 11:3
L Qué es el examen particular Aviso sobre las faltas involuntarias... 120
AVISO para el mejor éxito del ex::tmen
Es una. lucha conti~1ua , ................... . 63 paITtlculf\,r ..... ... ... ... ... ... ... ......... ... . 121
Es una lucha con un solo enemigo .. . 65 Resumen general .................. , 123
Fruto que hay que esperar del mismo 66
Aliento cop.tra las faltas .......... " ........ . G8
Los tres ,tiempos del examen pfl.rticular 71 Apéndice
11. Sobre el tema u objeto del exameo
Una aclaración consoladora y una re-
ducción de dificult9des ................ 126
particular

Aclaración prellmlnal' ....................... . 76 Práctica del examen general


Cómo se ha de ellglr el tema del exa-
men particular ............................. . 78 i particular
Los defeotos .................................. .. 80
Las virtudes ................................... . 85 POl' la mañana. Examen de previsión. 133
Avisos sobre la elección del tema del Por la noche. Examen general y par·
examen ...................................... . 93 tiCular ......................................... . 134
Prilner punto. Acción de gracias por los
beneficios recibidos ....................... . 135
IJI. Sobre la manera pradlc.a de disponer Segundo punto. Pedir gracias para co-
el tema del examen particular nocer las faltas y detestarlas ........ . 136
Tercer puruto: Examen de conciepcla 137
. Condiciones que ha de reunir el ,tema otra manera de examinarse .............. . 140
del examen ....................... -.' .......... . 95 Cuarto punto: Contrición .............. . 143
Examen particular dispuesto sobre un >luinrto punto: Hesoluclones y propó-
defeClto ...................................... . 99 si-tos ............................................ . 147
Examen particular' dispuesto sobre una
virtud ......................................... . 100
Examen palMcu1ar sobre temas funda-
mentales ..................................... .. 101
Aviso sobre los temas que no presen-
tan ocasiones determinadas ..... 103
\

D
Precio: 1'50 pt 8.