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Diseño paso a paso de un sistema de riego por goteo

en una parcela real


26 junio, 2012 | Riego

Proyectar un sistema de riego localizado y que además funcione


correctamente es ante todo una labor compleja, propia de ingenieros agrícolas y agrónomos. No obstante, en el
siguiente artículo vamos a dar todas las pautas, para que al final de este texto, que constará de varias partes, el
lector sea capaz de proyectar un sistema de riego por goteo sencillo pero con todos sus componentes.

El ejemplo con el que vamos a ilustrar el tema es un proyecto real de transformación de regadío llevada a cabo
en una explotación de cítricos en la provincia de Valencia. Los cálculos se han simplificado al máximo para
facilitar la comprensión del caso.

A la hora de dimensionar un sistema de riego localizado se distinguen dos fases:

– Diseño agronómico, que basándose en factores de producción vegetal (clima, suelo, planta,…) permitirá
conocer el caudal de agua necesario para cubrir las necesidades hídricas del cultivo.

– Diseño hidráulico, que garantice una óptima distribución del caudal arriba determinado, mediante un
dimensionado óptimo de la red de riego y de los elementos que la componen.

DISEÑO AGRONÓMICO

– Determinación de las necesidades hídricas

La planta solo utiliza una pequeña parte del agua disponible en sus procesos metabólicos, el resto se pierde por
la transpiración del propio vegetal y por evaporación en el suelo, fenómeno conocido como
evapotranspiración del cultivo (ETc).La cantidad de agua a aportar deberá ser igual a la ETc para así
compensar dichas pérdidas.
ET0 es la evapotranspiración de referencia, dato que se puede
obtener de las estaciones meteorológicas más cercanas de cada provincia. Para el caso de Valencia los datos se
obtienen de http://riegos.ivia.es/datos-meteorologicos. Para el cálculo del riego debemos asegurarnos de que
nuestro sistema podrá satisfacer las necesidades del cultivo en las condiciones más desfavorables, en este caso
el mes de julio (Et0 máxima y precipitaciones mínimas). El valor es 155,47 mm.

Kc es un coeficiente propio de cada cultivo, dato que se puede consultar en multitud referencias, una de ellas es
FAO. según sus tablas para el naranjo hemos tomado un valor de 0,65. En algunos cultivos, por ejemplo árboles
frutales, la Kc varía en función de la época del año. Los cítricos al ser de hoja perenne mantienen su Kc durante
todo el año, aunque se aplican diferencias en cuanto a cobertura de la parte aérea. De manera que:

ETc= Et0 x Kc;

ETc= 155,47 x 0,65= 101,05 mm mensuales

– Cálculo de las necesidades de riego

Para obtener las necesidades netas de riego (Nn), a este resultado deben restarse las ganancias por lluvias o
precipitación efectiva (Pef), aunque en esta zona y por la época del año, suele ser un valor despreciable y no se
tiene en cuenta. Por lo tanto :

Nn= ETc

Ningún sistema de riego es perfecto, por lo que el anterior valor se multiplica por la eficiencia de riego (Ea) del
sistema empleado para obtener las necesidades brutas (Nb) de riego. Se considera una Ea del 90% en riego por
goteo (y del 75% en aspersión).

Nb= Nn x Ea;

Nb= (101,05 / 0,90) x 100= 112,27 mm

Ahora dividimos 112,27 entre 30 días y obtenemos las necesidades diarias: 3,74 mm

3,74 x 6 x 4 (marco de plantación)= 89,76 L / planta y día


– Frecuencia y tiempo de riego

Una de las ventajas del riego por goteo es el ahorro de agua, precisamente porque no es necesario mojar todo el
terreno como ocurre en el riego por inundación. El área a mojar equivale al marco de plantación, sabiendo que
en cítricos se recomienda mojar el 30-50% del suelo. El área mojada por el gotero varía según el caudal del
mismo, y de la textura del suelo. El caudal de los goteros va a ser 4 L/h (a menor caudal, mayor obstrucción), y
la superficie aproximada que moja un gotero es de aproximadamente un diámetro de 1,25 m, aunque este dato
varía en función de la textura del suelo. Para evitar cálculos vamos a servirnos de las tablas de la normativa de
producción integrada, diseñadas para tal efecto.

Nuestro suelo es de textura media, un suelo franco, y la plantación tiene una edad media de 12 años, con lo que
emplearemos 6 goteros por árbol. Recordemos que dimensionaremos el sistema para satisfacer las necesidades
del cultivo en la época más desfavorable, el mes de julio, que según la segunda tabla nos da una frecuencia de
riego diaria.

Número de emisores por árbol en riego por goteo.

Tipo de suelo

Edad del arbol Arcilloso Franco Arenoso Gravoso

1–2 1 1 1–2 2
3–4 1 2 2–4 4
5–6 2 4 4–6 6
7–8 2–4 4–6 6–8 8
>8 4 6 8 8 – 12

Frecuencia de riego recomendados en sistemas localizados.

Tipo de suelo
Epoca Arcilloso Franco Arenoso Gravoso
PRIMAVERA G- 2 V.P.S. G- 3 V.P.S. G- DIARIO G- 1-2 V.P.D.
VERANO G- 3 V.P.S. G- DIARIO G- DIARIO G- 2-3 V.P.D.
OTOÑO G- 2 V.P.S. G- 3 V.P.S. G- DIARIO G- 1-2 V.P.D.

V.P.S. – VECES POR SEMANA


V.P.D. – VECES POR DÍA
G – SISTEMA DE RIEGO POR GOTEO
MA – SISTEMA DE RIEGO POR MICROASPERSIÓN

¿Pero cuanto tiempo hay que regar al día? Para ello debemos saber que cada árbol constará de 6 goteros, de
4 L/h, los cuales van a aportar un total 24 L/h. De aquí obtenemos que:

Tiempo de riego (t) = 89,76 L planta y día / 24 L/h = 3,74 horas al día
– Calculo del caudal

Finalmente, calculamos el caudal necesario para abastecer nuestra superficie de cítrícos (1,5 Ha),
multiplicando las necesidades por planta por el número de árboles, que por el marco de plantación sabemos
que son 625 (15.000 m2/ 6×4):

89,76 L planta y día x 625 árboles= 56100 L/día para las 1,5 Ha

Estos datos nos van a servir como punto de partida a la hora de dimensionar todos los componentes de la
instalación en la segunda parte del proyecto; el diseño hidráulico.

Diseño paso a paso de un sistema de riego por goteo


en una parcela real. Parte II: Diseño hidraulico
22 noviembre, 2012 | Riego

En el artículo anterior aprendimos a calcular el caudal necesario


para satisfacer las necesidades hídricas del cultivo en el periodo más desfavorable del año. en base a unos
parámetros edafoclimáticos. El siguiente paso vamos a diseñar el trazado de la red de distribución de
nuestro sistema de riego localizado. Nuestra finca de naranjos tiene unas dimensiones de 375 x 400 metros. El
agua procede de una balsa y es bombeada desde un cabezal de riego. Desde el grupo de bombeo existe una
pendiente ascendente del 2% y otra lateral del 0,1%.

Componentes de nuestra red de distribución

Tubería primaria. Es la encargada de conducir el agua desde el cabezal hasta cada sector de riego de nuestra
finca. El material escogido (PVC o PE), dependerá de los resultados de los cálculos que realizaremos más
adelante, teniendo en cuenta que a partir de 50 mm normalmente se emplea PVC, por ser más económico. Las
tuberías de PVC se colocan enterradas para protegerlas de la luz solar.

Tuberías secundarias (PE). Conducen el agua que circula por la primaria a cada unidad de riego.

Tuberías terciarias o portarramales. De polietileno (PE), dispuestas en superficie, en perpendicular a las


líneas de cultivo.
Tuberías portagoteros o laterales de riego. De PE, son las tuberías sobre las que se insertan los goteros. Se
disponen en paralelo a las líneas de cultivo.

El tamaño de la finca determinará cuantas ramificaciones debemos hacer. En pequeñas parcelas de menos de
una hectárea, puede ser suficiente con colocar los laterales portagoteros unidos a una tubería portarramales y
esta al hidrante, mientras que en fincas de mayor tamaño debemos emplear una mayor ramificación. En parcelas
llanas los laterales de riego nunca deben superar los 140 metros de longitud (100 metros en pendientes
ascendentes), ya que las pérdidas de carga serían excesivas y los goteros no funcionarían adecuadamente
por diferencias de presión excesivas entre el primer gotero y el último.

Por este motivo, las grandes longitudes van a ser cubiertas por tuberías de mayor diámetro, produciendo una
menor pérdida de carga, en lugar de tender directamente los laterales desde la principal.

Diseño de la red de distribución

Sobre un plano de dimensiones conocidas, señalamos la ubicación de la toma de agua y anotamos la pendiente
de la parcela. La pendiente se obtiene mediante métodos topográficos (nivel, estación total o GPS), aunque en
fincas pequeñas nos podemos hacer una idea recurriendo al método de la manguera. Tendemos una manguera
llena de agua desde el hidrante hacia el final del terreno. Desde la zona más baja elevamos la manguera hasta
que deje de salir agua, teniendo en cuenta que esta siempre ha de estar bien llena de agua. Con un metro,
medimos la altura desde el suelo y obtenemos la pendiente en función de la longitud de la manguera.

Empezamos por el final, es decir por los laterales de riego o portagoteros, que disponemos en el sentido de la
menor pendiente, para que las diferencias de presión en goteros sean mínimas. En nuestro caso la menor
pendiente es en el eje x, es decir de derecha a izquierda.
Como hemos visto anteriormente, debemos emplear laterales de riego de 100 m como máximo, de manera que
dividimos la finca en segmentos de 100 metros, obeteniendo 4 en nuestro caso.

Con este planteamiento ya solo nos queda unir los laterales con el cabezal de riego de la mejor manera posible.
Obsérvese que en el paso anterior también hemos dividimos la finca horizontalmente, en dos partes, ya que
vamos a obtener un mejor comportamiento del sistema uniendo las tuberías por su punto medio, como se

observa a continuación.

Primeramente hemos tendido las terciarias que conectan con los portagoteros, luego unimos la secundaria con
cada tubería terciaria por su punto medio, y de igual manera la primaria con la secundaria. Además hemos
dividido la finca en dos sectores. En la siguiente imagen se muestra el resultado final.
Económicamente la disposición más ventajosa sería la siguiente, por el ahorro en tubería principal, aunque la
descartamos, pues nos daría unas tuberías terciarias de 375 metros, en desnivel ascendente. Preferimos optar por
unir tuberías por el punto medio para suavizar estas diferencias de presión.
Cada uno de los dos sectores dispondrá, aguas arriba, de un regulador de presión, un manómetro, y una llave de
regulación, permitiendo su aislamiento cuando sea necesario.

Contaremos con goteros autocompensantes y antidrenantes, que dan el mismo caudal aunque varíe ligeramente
la presión. Serán de 4L/h y trabajan a una presión nominal de 10 m.c.a (1kg/cm2 o 1 bar).

Con esto tenemos el diseño de la red finalizado, y podemos pasar al siguiente punto del diseño agronómico,
en el cual dimensionaremos cada una de las tuberias de nuestra red, desde los portagoteros a la tubería principal.