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FUNDAMENTO EN CIENCIAS SOCIALES Y HUMANAS

ENSAYO FINAL SEMINARIO

DANIEL AUGUSTO MORA HERNANDEZ

UNIVERSIDAD PEDAGOGICA Y TECNOLOGICA DE COLOMBIA

ESCUELA DE ADMINISTRACION DE EMPRESAS

MAESTRIA EN ADMINISTRACION DE ORGANIZACIONES

TUNJA

2015
SIENDO EL MERCADO SINONIMO DE DESARROLLO A TRAVÉS DEL

TIEMPO ¿POR QUE PODRIA LLEVAR A LA HUMANIDAD AL CAOS?

No podemos afirmar con certeza que el hombre creo el mercado, como no podemos afirmar

tampoco que el hombre creo el lenguaje, ambos son inherentes al hombre o a la humanidad, tanto

el mercado como el lenguaje se desarrollan para suplir una necesidad básica de comunicación

“porque el mercado también se puede interpretar como una forma de comunicación”; que a lo

largo del tiempo se va enriqueciendo con algunos matices y empieza a diferenciarse del lenguaje

como tal. Y en el momento que ingresa el dinero y cayendo en la redundancia “cobra valor”.

Como humanidad nos empezamos a enfrentar a un arma letal o a un macro problema desde

cualquier punto de vista; aunque para este mundo moderno podría ser una herejía decir que el

mercado es un monstruo, o compararlo con el apocalipsis, en este momento nos queda casi

imposible visualizar un mundo que no sea regido por el mercado.

Desde que el hombre decidió pasar de ser nómada a sedentario pero sin perder el

comportamiento natural de cualquier organismo vivo del planeta tierra “supervivencia” y siendo

un ser social aprendió a mercadear, no con el fin que conocemos ahora, pero si con la misma

lógica de lograr un beneficio.

“De esta forma, el punto de partida, es comprender como el hombre a construido su mundo

material del cual absorbe los medios de vida, y en el cual construye sus relaciones de grupo, de

hombre social”. (Fernández, 2007). En ese proceso en el que la humanidad pasa a ser sedentaria

no solo es el punto de partida para el desarrollo de las civilizaciones, sino le da al ser humano una
nueva capacidad de raciocinio, con unas variantes lógicas nuevas, que llevan a comportamientos

nuevos en esa humanidad, como el domesticar animales, crear herramientas y desarrollar la

agricultura, no solo como un mecanismo para satisfacer sus necesidades primarias, sino como un

medio para desarrollarse como sociedad y sin pensarlo como esta hoy en día, desarrollar el

mercado y las organizaciones.

Cualquiera que en materia de intereses estipula con otro, se propone hacer esto: “Dame tú lo que
me hace falta, y Yo te daré lo que te hace falta a Ti”. Esta, es la inteligencia de semejantes
compromisos, y este es el modo de obtener de otro mayor parte en los buenos oficios de que
necesita el comercio de la sociedad civil. No de la benevolencia del carnicero, del vinatero, del
panadero, sino de sus miras al interés propio es de quien esperamos y debemos esperar nuestro
alimento. No imploramos su humanidad, sino acudimos a su amor propio; nunca les hablamos de
nuestras necesidades, sino de sus ventajas. (Smith, 1776)

Este fragmento de Smith que puede encerrar el pasado y el presente de una realidad en el

mundo, donde se empieza a desarrollar claramente el concepto de mercado y organización y su

interacción, donde el concepto de un trueque, tiene un trasfondo no solo de intercambio sino de

beneficio, donde cobra valor el “saber hacer”. Es una posición clara y concreta de las intenciones

del ser humano.

El hombre a lo largo del tiempo siempre ha realizado procesos de rasocinio, y bajo la premisa

de que construye su mundo material, siempre ha buscado satisfacer sus necesidades, pero en esa

línea de tiempo también ha aprendido a satisfacer esas mismas necesidades de formas distintas;

practicamente el hombre en ese proceso de rasocinio natural que hace, realiza reingeniería una y

otra vez a sus procesos a sus productos y busca mil y un formas de satisfacer la misma necesidad

de manera distinta, tan así que parece una nueva necesidad.


Es decir la mentalidad mercantil contenía nada menos que la semilla de una cultura completa –
con todas sus posibilidades y limitaciones-, y la imagen del hombre y de una sociedad,
transformada en economía de mercado, surgió necesariamente de la estructura esencial de una
comunidad humana organizada a través del mercado. (Polanyi, 1994)

En la cabeza del hombre es donde cobra valor el Mercado y la organización, porque el

rasocinio natural del hombre, deja de ser el de solo suplir necesidades, sino buscar el mayor

beneficio de esta situación, el hombre ya no solo piensa como un ser social que hace parte de una

comunidad y coloca su grano de arena para que esta sociedad funcione, sino que empieza a

pensar en función del beneficio propio y como ser más productivo. Y a simple vista esta

evolución del mercado es es de naturaleza humana ya que oscila entre el determinismo y

voluntarismo.

“El dinero es el que parece preocupar al comercio, porque el dinero es el elemento y el fin

de sus cambios; y la fortuna que nace de esta nueva rama de adquisición, parece no tener

realmente ningún Límite”. (Aristoteles, Libro I, Capítulo III). Y ese elemento “Dinero” crea un

diferencial en la conducta humana, porque este elemento lleva logícamente a tener riqueza y por

supuesto poder. Ese deseo de la humanidad de querer más es y será el combustible o

exponenciador para desarrollar y fortalecer al mercado y las organizaciones y que el hombre

cambie sus rasocinios a unos más ambiciosos, sin esta ambición no se hubiera llegado nunca al

mundo que hoy conocemos y la lógica del mercado y la lógica de las organizaciones se

transformó en pro de la riqueza, que no es más que un sinónimo de poder.

Pero esta ambición al cabo del tiempo se puede decir que es desmedida, ya que como ejemplo

tenemos las organizaciones de hoy en día y ese canibalismo empresarial por querer tener el

control absoluto del mercado como institución (aunque tener el control del mercado es solo una
sobre el estado control con su metáfora de la mano invisible); en la lógica de la modernidad y

post modernidad, de los estados, de las grandes corporaciones y de la empresa en general, el

mercado esta en el centro, y sigue siendo el discurso de desarrollo para la humanidad, pero ese

busqueda de querer el control del mercado hace que día tras día la brecha entre ricos y pobres sea

más amplia, y cual tablero de “Monopolio” (juego de mesa), quien gane es el que deje en la

quiebra a todos sus adversarios, la realidad de las cosas es que el fin del juego de monopolio, en

un contexto real, desarrollaría un caos absoluto, muy distinto a como decía Arístoteles sobre la

auto-disciplina (basicamente un elemento regulador), ya que esto simplemente nos deja ver o

refuerza el argumento, que el mercado lo regula todo y esta fuera de control porque los

participantes están en función del mercado y no en control del mercado.

Aunque no estamos en tiempo de Hobbes y su monarquía absoluta, hoy esa explicación de

monarquia absoluta lo podemos transladar a un análisis de mercado absoluto y aunque en la

práctica pareciera que el control es de la gran corporación y de los gobiernos, el control real es

del mercado, es decir el mercado en este momento no tiene control, cumple con ciertas

regulaciones, pero no son prendas de control del mercado, una reflexión muy personal es la teoría

que el mercado se nos salió de las manos, está por encima del bien y del mal, ya que con las

condiciones actuales la naturaleza egoista del ser humano, es totalmente libre para convertir al

mercado como la ruta segura al caos, ya que se sigue ampliando la brecha de desigualdad y esta

condición es la que nos puede llevar al caos.

Al día de hoy podemos identificar acciones de algunas mega corporaciones volcadas al medio

ambiente, a la igualdad, al no trabajo infantil, entre infinidad de ejemplos, y lo hacen con el fin de

“contrarrestar” en cierta manera las secuelas que van dejando el mercado de la mano de la
ambición humana reflejada en la ambición de la gran corporación; y bajo el discurso de la

equidad, para en cierta manera mitigar este aumento de desigualdad social, pero no llegan a ser

más que paños de agua tibia, o medidas mediáticas para que el mundo vea una cierta

preocupación por el tema.

Es curioso las siglas en ingles de el Plan de Acción Global sean “GAP” ya que esta palabra

traducida al español significa “brecha” y tomando la traducción literal, esta brecha sin importar la

labor social que se haga, o se trate de hacer, será mas amplia día tras día. Ni la organización ni el

ser humano, tiene la convicción de auto-regularse y ni siquiera el estado como ente regulador,

puede parar esta competencia sin sentido de controlar el mercado. El caos será nuestra realidad,

con las condiciones actuales y asumiendo que el mercado y sus participantes se pueden

representar en una forma piramidal, donde la punta son las grandes corporaciones, y el común de

las personas son la base, la lógica indica que el caos por la desigualdad comience o se desarrolle

desde la base, pero en el juego de las posibilidades el caos puede comenzar por su punta ya que

es mucho más sensible a las crisis. Si no se toman medidas de fondo en el mundo, el mercado

nos acabara como especie antes que la falta de agua.


BIBLIOGRAFIA

Aristoteles. (s.f.). La Política. Libro I, Capitulo II.

De la Sierra C, Gerardo (2004) Administración. Una interrogante social, política y ecológica. Ed.

Porrúa México

De Venanzi, Augusto (2002). Globalización y corporación. Universidad Central de Venezuela,

Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.

Fernández, J. C. (2007). Mundo material. Una aproximación desde la Antropología Económica.

AD-MINISTER Universidad EAFIT Número 10, 52.

Hayes, Carlton (1946). Historia política y cultural de la Europa Moderna. Ed. Juventud, Madrid

Korten, David (2000). El mundo post empresarial. La vida después del capitalismo. Ed. Granica,

Barcelona

Polanyi, K. (1994). El Sustento del Hombre.

Smith, A. (1776). Riqueza de las Naciones.