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Minería oceánica:

La riqueza que se
esconde bajo las aguas
Los fondos marinos cobijan una gran cantidad de recursos minerales,
cuya exploración y explotación concita un creciente interés.

C on más de un 70% de la superficie terrestre los océanos representan una potencial fuente de
futuras riquezas mineras, tema que cada día adquiere más importancia en un mundo ávido de materias
primas que permitan seguir alimentando el crecimiento y desarrollo de los países.
Sin embargo, el avance de la minería oceánica también está condicionado a una serie de aspectos no
menores, de carácter legal, medioambiental, así como al surgimiento de nuevas tecnologías que
permitan la explotación de tales recursos con rendimiento económico.

Según un artículo elaborado por los académicos Javier Arellano Gil y Jorge Nieto Obregón, de la
Facultad de ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, las investigaciones efectuadas
en las últimas décadas han demostrado que el piso marino tiene una variada topografía con accidentes,
donde han ocurrido distintos procesos geológicos, generando una gran variedad de sedimentos, rocas y
minerales. En estos materiales se han reconocido importantes yacimientos metálicos y no metálicos.
También se han identificado zonas potenciales de acumulación de gas, aceite e hidratos de carbono.
Asimismo, el desarrollo de la actividad minera relacionada con los mares y océanos se puede orientar en
cuatro áreas:
La Plataforma Continental, prolongación del continente bajo las aguas; los minerales que allí se
encuentran suelen ser los mismos que en el borde costero. La explotación o recuperación del mineral en
esta zona -principalmente hidrocarburos- se lleva cabo con implementos especiales como dragas o
bombas de succión.
Los Fondos Marinos, zonas más profundas que pueden llegar a miles de metros, por lo que su
explotación presenta mayores complejidades. Al respecto, el profesor David Fuller Brian, de la
Universidad Técnica Federico Santa María, de Chile, precisa que en estas áreas se encuentran los
llamados nódulos metálicos y de fosfatos, por lo general tienen forma esférica, con radios que van desde
0,5 hasta 20 cm. Sus constituyentes principales son Mn, Fe, Ni, Cu y Co.
La minería de Aguas Marítimas, que hace referencia a los elementos químicos contenidos en solución
en los mares y océanos y,
El Borde Costero, zona limitada por la rompiente de las olas.
Minerales
Los recursos minerales que presentan mayor interés están en:
Depósitos de Placer: yacimientos de metales pesados y gemas minerales -ubicados cerca del borde
costero- acarreados desde el continente por corrientes fluviales y eólicas. Los procesos de
sedimentación concentran estos minerales en cantidades que representan en algunos casos un alto valor
económico.
Depósitos de Fosforitas, derivados de la acumulación de desechos de grandes colonias de organismos
marinos.
Materiales evaporíticos; zonas de baja profundidad y climas cálidos favorecen la concentración de este
tipo de materiales, tales como anhidrita, yeso, sal de roca, potasio y magnesio.
Sulfuros Polimetálicos existen en aguas profundas e intermedias, asociados a chimeneas o ventilas con
fluidos hidrotermales, con temperaturas mayores a 300°C. Se localizan en las proximidades o sobre las
dorsales oceánicas y en ambientes de arcos de islas, donde se han reconocido importantes cantidades
de sulfuros polimetálicos de plomo, cobre, zinc y fierro, con concentraciones importantes de oro y plata.
Nódulos de manganeso, en algunas partes del fondo oceánico, en latitudes bajas e intermedias,
relacionados a procesos hidrotermales, se da una compleja interrelación de fases de minerales que
originan la formación de estos nódulos, lo cuales traen elementos asociados (níquel, cobre, cobalto y
molibdeno).
Costras de cobalto; en los flancos y en las cimas de algunos montes submarinos, relacionados
principalmente a puntos calientes, se han localizado adheridos a la pared rocosa, costras de óxidos de
fierro y manganeso, enriquecidos en cobalto.
Hidratos de metano; son acumulaciones naturales de agua y gas metano, que forman sustancias sólidas,
que se encuentran como cristales en los poros de los sedimentos arenosos bajo condiciones de presión
y temperatura, característicos del borde de la plataforma y en el talud continental.
Finalmente también hay que sumar los importantes yacimientos de hidrocarburos.