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ABORTO

NOMBRE DEL ALUMNO: CAMACHO CORTES DIANA CRISTINA

PROFESOR: CELIA LOPEZ

GRADO: 3 GRUPO: II

TURNO: VESPERTINO

CICLO ESCOLAR: 2018-2019

RUBRICA
INTRODUCCION

El debate sobre el aborto trata temas fundamentales sobre la existencia humana, como
el momento del inicio de la vida y lo que nos constituye en seres humanos. Existen y
han existido una gran diversidad de concepciones sobre la vida que varían según la
cultura y época en la que se desarrollan las personas. Así podemos encontrar
posiciones como las de los budistas, que plantean el respeto absoluto para cualquier
forma de vida del reino animal, hasta la de algunos grupos de la India que no
consideran al recién nacido como persona, hasta después de un mes del
alumbramiento y hasta ese mismo momento, no le dan nombre
La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) es una práctica que nos muestra la
historia desde hace milenios. Hablar de aborto supone tener en cuenta áreas de
distinto carácter: sanitarias, éticas, socioeconómicas, religiosas y científicas. La
legislación vigente es la que regula que la práctica del aborto inducido sea definida
como un delito o un derecho.
El número de interrupciones voluntarias de embarazo (IVES) en España, ha ido
creciendo en los últimos años hasta situarse en 112.390 interrupciones, en el año 2012. A
nivel mundial cada año se practican aproximadamente 42 millones de abortos. Las
tasas de aborto no son inferiores en los países que tienen leyes restrictivas, pero sí se
incrementan las complicaciones maternas y la mortalidad, porque son llevados a cabo
en lugares no acondicionados. De los 460.716 embarazos en mujeres residentes en
Andalucía entre 2007 y 2010, 383.571 terminaron en parto y 77.145 en interrupción
voluntaria.
EL ABORTO EN MÉXICO
"Dice mucho sobre nuestra sociedad el que el debate sobre el aborto, sobre su
despenalización y su realización en términos sanitariamente adecuados, se haya
desviado normalmente hacia una discusión en torno a principios morales abstractos,
alejados de la realidad cotidiana de los seres humanos concretos, y muy en especial de
la realidad cotidiana de las mujeres. Se invocan criterios morales y jurídicos mientras las
mujeres de carne y hueso, las vidas reales de esas mujeres concretas pasan al segundo
plano de la anécdota" (Cifrián y cols., 1986)

El aborto practicado en condiciones inseguras es un problema social y de salud pública


de gran importancia en México. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el
aborto inseguro como un procedimiento para interrumpir un embarazo no deseado,
practicado por personas sin capacitación o experiencia, o en un ambiente que carece
de los estándares médicos mínimos (World Health Organization, 1992).
El tema del aborto genera importantes controversias debido a que involucra aspectos
relacionados con los derechos humanos, sexuales y reproductivos de las mujeres; con
las leyes y la política; con los valores éticos, morales y religiosos; con las condiciones
socioeconómicas de las mujeres; y con las ideas que predominan en nuestro contexto
cultural respecto a la feminidad y la maternidad. EL MARCO LEGAL DEL ABORTO
El aborto en México está penalizado. Sin embargo, los códigos penales de los estados
contemplan circunstancias bajo las cuales la interrupción del embarazo no es punible y
todos lo autorizan en casos de violación A pesar de la existencia de este marco jurídico
el acceso de las mujeres al aborto seguro está marcadamente restringido aún bajo las
circunstancias previstas en la legislación; la mayoría de los códigos penales estatales
carecen de los instrumentos normativos adecuados para dar cumplimiento a las leyes y
los hospitales públicos con capacidad para atender casos de aborto legal son muy
pocos en el país.
Dadas las restricciones para la práctica del aborto que existen en toda la República
Mexicana, la gran mayoría de las mujeres que deciden interrumpir el embarazo lo hacen
al margen de las leyes. Muchos abortos se practican en condiciones de inseguridad, lo
que propicia una alta incidencia de complicaciones y un número desconocido de
muertes prematuras que podrían evitarse.
Las restricciones legales no impiden que un elevado de mujeres de los sectores sociales
pobres utilice procedimientos peligrosos para autoinducir la interrupción del
embarazo, o que recurran, muchas veces en forma tardía, a practicantes no calificados
que realizan abortos con instrumentos contaminados. La amenaza de la sanción penal
tampoco evita que el aborto se practique en numerosos consultorios y clínicas
privadas, ni que para muchos(as) profesionales de la medicina represente un negocio
que genera importantes ganancias. La situación del aborto refleja con gran claridad las
condiciones de desigualdad social y de injusticia que prevalecen en el país. Son
relativamente pocas las mujeres que tienen acceso a servicios médicamente seguros
para interrumpir un embarazo no deseado, ya que sus costos son en general elevados y
están fuera del alcance de la mayoría (Grupo de Información en Reproducción Elegida,
2000).
EL EMBARAZO NO DESEADO
A pesar de que en la actualidad existe una gran variedad de métodos para el control de
la fertilidad, el embarazo no deseado y el aborto son problemas a los que
cotidianamente se enfrenta una gran cantidad de mujeres de todas las edades y de
todos los sectores sociales. De acuerdo con una estimación realizada en los años 90, el
40% de los embarazos en México son no deseados, estimándose que el 17% terminan en
abortos inducidos y el 23% restante en nacimientos no deseados (The Alan Guttmacher
Institute, 1994).
Para muchas de las mujeres que se enfrentan a un embarazo no deseado, la
maternidad representa una experiencia impuesta por los patrones culturales que
prevalecen en nuestra sociedad. Estudios realizados en otros contextos indican que la
maternidad no deseada tiene importantes costos sociales y psicológicos para las
mujeres y para los niños y niñas que nacen en estas condiciones. Como señalan algunos
de los autores que se han ocupado de estudiar esta problemática:
"... un embarazo no deseado, que se define como un rechazo activo y razonado de la
concepción durante las primeras semanas de gestación, tiene como consecuencia un
mal desarrollo en la niñez y una gran cantidad de dificultades y problemas que
empeoran en la adolescencia y en la primera edad adulta, en comparación con el
desarrollo social de los hijos deseados" (David y cols., 1991).
Las explicaciones sobre la elevada frecuencia de los embarazos no deseados suelen ser
bastante simplistas. En general se supone que la mayoría se deben a la falta de
responsabilidad de las mujeres, o bien a que carecen de información para utilizar
correctamente los métodos anticonceptivos. Es cierto que el acceso a la información
permite un ejercicio más responsable de la sexualidad y disminuye de manera
importante el riesgo de un embarazo no deseado; no obstante, el hecho de que las
mujeres cuenten con información no es suficiente en todos los casos, ya que cualquiera
de los métodos anticonceptivos que existen en la actualidad,
aun cuando se use correctamente, puede fallar. Por otro lado, la responsabilidad de
evitar embarazos que no se desean debería compartirse de manera equitativa con los
hombres, al menos cuando las mujeres tienen una pareja estable.
La forma en que operan los programas de planificación familiar que utiliza la mayor
parte de la población es uno de los elementos que explican la alta incidencia de los
embarazos no deseados. Los programas se dirigen primordialmente a las mujeres de
los sectores sociales populares, con mensajes apoyados en una perspectiva que
refuerza sus roles sociales más tradicionales y contribuye a que pocos hombres asuman
su responsabilidad frente a la sexualidad y la reproducción. En muchos servicios la
variedad de métodos anticonceptivos es limitada y es común que el personal carezca
de la capacitación o del tiempo necesario para ofrecer a las usuarias información
completa y accesible sobre los métodos que se prescriben, incluyendo aspectos
relacionados con su efectividad, seguridad y efectos secundarios. Con frecuencia se da
poca importancia a las necesidades individuales de las mujeres y al contexto
socioeconómico y cultural en el que viven, y se da prioridad a las metas de captación de
usuarias definidas en los niveles centrales de las instituciones de salud. En muchas
ocasiones, estas carencias de calidad de los servicios provocan que las mujeres se
nieguen a aceptar un determinado método o inducen al abandono del que ya
utilizaban.
Cabe también señalar que el acceso a los métodos anticonceptivos no es igual para
todas las personas. Ciertos núcleos de la población femenina, como las adolescentes,
las mujeres sin escolaridad y aquellas que viven en regiones rurales apartadas o en
zonas indígenas tienen mayores dificultades de acceso a la anticoncepción. De acuerdo
con datos de 1997, a escala nacional el 68.5% de las mujeres unidas en edad fértil
utilizaban algún método anticonceptivo, mientras que en los grupos de mujeres
mencionados las proporciones eran inferiores al 50% (Consejo Nacional de Población,
2000).
Muchas mujeres no usan anticonceptivos por oposición de sus parejas. La desigualdad
de las relaciones de poder entre los sexos que prevalece en nuestra cultura propicia
que en muchos casos los hombres controlen la sexualidad de las mujeres a través de los
embarazos y la crianza de los hijos. No es raro que las mujeres que no desean tener más
hijos oculten el uso de la anticoncepción por el temor a ser agredidas verbal o
físicamente por parte de sus parejas (Fondo de Población de las Naciones Unidas,
2000).
Otra causa del embarazo no deseado es la utilización de los métodos naturales
autorizados por la Iglesia católica que son de muy baja efectividad. Además, las mujeres
se embarazan también por relaciones sexuales no planeadas o como consecuencia de
la violencia sexual, en un contexto donde los métodos para la anticoncepción de
emergencia son todavía poco conocidos, incluso por los propios profesionales de la
salud.

¿Qué es un aborto?
El aborto consiste en la interrupción del embarazo y se puede producir tanto de forma
espontánea como inducida. Sea cual sea el caso, el aborto concluye con la expulsión del
feto a través del canal vaginal.
Aborto espontáneo
El aborto espontáneo es aquel que no se da de forma intencionada, sino a causa de una
serie de complicaciones en el feto o en la madre. Generalmente ocurre durante las 12
primeras semanas de gestación y no precisa de ningún tipo de intervención quirúrgica, pero
a partir de la semana 20 pasa a denominarse muerte fetal. La tasa de aborto espontáneo se
encuentra entre el 15 y el 20 por ciento entre aquellas mujeres que saben que están
embarazadas.

Causas de un aborto espontáneo


Hay que tener en cuenta que más de la mitad de los óvulos fecundados no son viables y se
expulsan de forma espontánea; para la mayoría de las mujeres esto pasa desapercibido ya
que los únicos signos que se dan de este hecho es un sangrado ligeramente mayor del
habitual durante la menstruación.
Las causas de un aborto espontáneo pueden ser varias, aunque lo más común es que se
deba a problemas en los cromosomas u otros factores como niveles hormonales anómalos,
diabetes no controlada, incompetencia del cuello uterino o algunos medicamentos. Otro
tipo de causas pueden ser infecciones, obesidad, problemas físicos en los órganos
reproductores de la madre, problemas con la respuesta inmunitaria o enfermedades
graves.
La edad también puede ser un factor determinante: a mayor edad, mayor es la probabilidad
de sufrir un aborto espontáneo, especialmente a partir de los 40 años. El haber sufrido un
aborto espontáneo anteriormente también puede aumentar las posibilidades de volver a
sufrirlo.
Muerte fetal
Cuando el aborto ocurre con posterioridad a las 20 primeras semanas de gestación se
conoce como muerte fetal y en estos casos siempre se requiere de cirugía para extraer el
feto del útero. Es un caso extraordinario, pues sólo ocurre en menos del 1 por ciento de los
embarazos.
Los primeros síntomas de una muerte fetal se suelen mostrar al detectar un menor
movimiento del bebé o espasmos y dolores en la pelvis, la espalda o el vientre. Factores
como el tabaquismo, la hipertensión arterial o la diabetes pueden aumentar las
probabilidades de que esto ocurra, pero también se puede producir por preclampsia y
eclampsia, enfermedades infecciosas, anomalías congénitas graves, posmadurez o lupus,
entre otras patologías.

Aborto inducido
El aborto inducido es aquel que se realiza por propia voluntad de la mujer. Hay dos formas
de interrumpir un embarazo:
Aborto médico
Se toma un medicamento para llevar a cabo el aborto. Sólo se puede hacer durante las
nueve primeras semanas de embarazo. El más común es la mifepristona, una hormona que
bloquea la progesterona. Este y otros medicamentos se toman durante tres sesiones en
una clínica bajo la supervisión de un médico, y pueden surgir algunos sangrados vaginales a
causa de los medicamentos. Otros efectos de este tratamiento son cólicos, diarrea o
malestar estomacal, y en raras ocasiones, fiebre alta. El aborto médico tiene una efectividad
aproximada del 97 por ciento.

Aborto quirúrgico
Se realiza una cirugía para extraer el feto. Existen dos métodos frecuentes de aborto
quirúrgico:
 Aspiración con vacío manual
La aspiración con vacío manual se puede hacer durante las 12 primeras semanas de
embarazo y consiste en la extracción de todo el tejido que contiene el útero con un
instrumento succionador de manera manual.
 Dilatación y evacuación
Este tipo de aborto quirúrgico se puede practicar tras el primer mes de embarazo pero
siempre antes de la semana 13. Consiste también en la extracción del tejido que reviste el
útero, pero se realiza a través de una máquina.
En ambos casos, se dilata el cuello del útero y se introduce un tubo a través del cual se
succiona todo aquello a eliminar para completar el aborto. Tras esta operación pueden
surgir algunos sangrados así como cólicos menstruales. La efectividad del aborto quirúrgico
es cercana al 100 por cien.

Después de un aborto
Una vez el aborto se ha llevado a cabo, se suele realizar un examen del útero adicional para
determinar si queda tejido fetal en el útero. También se estudia si los restos expulsados
correspondían a un feto o a una mola hidatiforme, una masa de células que son el resultado
de un óvulo no desarrollado correctamente. En caso de que queden restos, se recurre a un
legrado.
Al cabo de las tres o cuatro semanas de haber sufrido un aborto, el ciclo menstrual vuelve a
la normalidad.

Aborto legal
El aborto legal es el procedimiento que se realiza para terminar un embarazo antes del
tiempo requerido a través de medicamentos o de manera quirúrgica.
Datos de la administración de sustancias aprueba que un aborto legal se ejecute hasta
siete semanas luego del último ciclo menstrual. Son utilizadas una variedad de
medicamentos hormonales combinados que ayudan al cuerpo a eliminar el feto y la
placenta, expulsándolos.

También en clínicas es aprobado que se realice abortos quirúrgicos, ya que existen


legislaciones en su país que los abortos son legales.

Aborto ilegal
El aborto ilegal es ejecutado en contra de las legislaciones del país. Al ser prohibido
muchas mujeres buscan ayuda fuera de lo profesional, como estudiantes de medicina
que no tienen mucha experiencia en la práctica y no tienen ética profesional.

Este tipo de aborto se realiza en condiciones no muy higiénicas y es más perjudicial para
la mujer, ya que al exponerse en tales condiciones tienen la mayor probabilidad de coger
una infección en el útero. En algunos países el aborto es penado por la ley. Se aplican
diferentes métodos a quien trate de realizar un aborto ilegal, tales como:

 Se le someterá a prisión por 1 0 3 años a todo aquel que hiciera abortar a una mujer, no
importará si fuera un médico, siempre y cuando lo haga a su conciencia.

 En caso de que el aborto se practique quirúrgicamente o por otros medios, su labor será
suspendida por 2 o 5 años.
 A la madre se le dará prisión de 6 meses a 1 año por abortar voluntariamente, en dado
caso de que esto ocurra:

1 que el embarazo sea provocado por un abuso sexual.


2 que no sea difamada.
3 que logró ocultar su embarazo.
 No se pondrán sanciones cuando la mujer no provoca el aborto o tal puede causarle
muerte.

CONCLUSION

1. Este tema es muy mal visto por la sociedad ya que privar de la vida de un ser
humano es muy grave y lo que no se entiende es por que asesinar a un pequeño
que no ha pedido venir al mundo, por eso pienso que todos los seres humanos
debemos de tener un poco de consciencia para pensar las cosa antes de
realizarlas ya que hay que pensar con la cabeza y no con los pies.
2. En la actualidad el aborto es un método para todos aquellos jóvenes que no
quieren ser padres en su juventud pero lo que nos hace falta a todos es saber que
existen métodos anticonceptivos para evitar un embarazo no desiado y llegar a la
fatal decisión de abortar para que según no arruinen sus vidas. A esto también le
podemos agregar que nos hace falta saber un poco de educación sexual.
3. Sabemos también que nosotros somos vida y somos concepción de nuestros
padres que por ningún motivo se les paso por la cabeza dejarnos morir; ellos lo
pensaron muy bien antes de nuestra concepción y ¿porque? nosotros dejar morir
una personita tan pequeñita que esta en nuestro ser y que es parte de nosotras
mismas ellas nos piden a gritos que no las dejemos, que las dejemos nacer y estar
a nuestro lado y nos dicen: ¡mamá no lo hagas por favor! Te prometo no
incomodarte…ni de moverme ni causarte ningún dolor ¡si! Pero no me dejes,
porque aunque no lo crean estos pequeñines sienten cuando están por salir
drásticamente del vientre materno
4.Lo que quiero lograr con este trabajo es que todos los jóvenes debemos de
tener un poco de mas de comunicación con nuestros padres para poder a no
llegar a tales circunstancias y que cada uno piense bien las cosas antes de hacerlas
ya que tomar esta fatal decisión es un delito que para mi parecer se debe castigar
con la cárcel para los que la realizan ya que estos pequeñines no piden venir a este
mundo y luego ser asesinados por sus mismos padres y por eso le pido a todos las
personas que no realicen el aborto ya que cuando quieran volver a tener un hijo y
ahora si lo deseen, puede que ya no puedan volver a tener uno por que recuerden
que hay un dios muy grande que castiga todo lo mal que realizamos.