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SEMINARIO BÍBLICO:
“LA MORADA DE DIOS Y EFESIOS 3”
2

1. LA MORADA DE DIOS
Desde la caída del hombre en Génesis, donde el hombre perdió esa parte
creada, ese espíritu en él, y a través de todos los siglos, todo fue edificado para
que Dios algún día pudiera tener una morada. Cuando uno observa en el
Antiguo Testamento, uno ve que Dios dio instrucciones a Moisés acerca de
construir un tabernáculo. Y luego, Dios reiteró eso un poco más tarde, y dio
instrucciones a Salomón acerca de construir el templo. Pero ninguna de estas
cosas realmente lo logró. Ellas eran solamente un tipo de morada temporal. A
través de los miles de años, Dios miró hacia adelante a ese día el cual comenzó
en el Día de Pentecostés.1
Como sabemos, (por el Libro de Hechos, Gálatas, II Timoteo), la mayoría de
esa luz que comenzó en el día de Pentecostés fue perdida. Ellos no perdieron el
espíritu, sino que ellos perdieron el andar debido a que ellos no comprendieron
ni creyeron la grandeza de ello en sus corazones, y eso es bastante verdadero
todavía hoy entre los Cristianos. Uno simplemente no llega a ser lo
suficientemente grande para ver la inmensidad de LA MORADA DE DIOS y la
responsabilidad de estar firme en y sobre la Palabra de Dios que Él ha dado a
hombres y mujeres que han tenido acceso a ese conocimiento.
Comencemos considerando lo que se revela de Dios en el Libro de Isaías.
Isaías 57:15a:
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad….
Dios habita la eternidad!
Hechos 7:37-50
A través de los siglos, Dios siempre ha hecho Su mejor para darse a conocer Él
Mismo a los hombres. Debido a que la gente no pudo andar con la grandeza
del hombre de Dios Moisés, y la revelación que Dios le dio, Dios hizo que
Moisés construyera un tabernáculo para ellos. Luego Él tuvo que darles una Ley
debido a la dureza de sus corazones. Y después, Dios dio instrucciones a David
y a Salomón quien edificó el templo. Nuevamente un testimonio del amor de
Dios haciendo Su mejor por Su gente.
Salmos 27:4-6
El templo era un lugar para ganar conocimiento y amor de Dios, como también
un refugio de los días malos. Así que, Dios moró en el tabernáculo y en el
1
Hechos 2:1-4: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo
como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas,
como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en lenguas,
según el Espíritu les daba que hablasen.
3

templo durante la Administración de la Ley.


Pero un templo no era suficientemente grande para la extensión de Dios.2 Dios
Quien habita la eternidad necesitaría de la tierra y los cielos, aún de la
eternidad, así que el tabernáculo de Moisés y el templo de Salomón eran
solamente arreglos provisionales. Ellos eran medidas temporales hasta que Dios
pudiera tener una morada permanente, y perfecta.
Así que, la cosa que el verdadero Dios quería, deseaba, anhelaba, era una
morada, un lugar permanente donde Él pudiera ser adorado, reverenciado,
respetado, obedecido, dedicado, y tuviera la adoración absoluta del hombre.
Antes de continuar hacia un entendimiento del deseo anhelante de Dios de
encontrar una morada permanente, es importante notar las tres diferentes
partes del templo y su significado.
Una parte incluía la plaza de los Gentiles, esa plaza donde los mercaderes
estaban sentados cuando Jesús vino y derribó las mesas, y echó los animales.
Otra parte del templo consistía de las plazas sagradas y las columnatas, el lugar
santo para los Judíos.
La tercera parte era el lugar más interno del templo, el Lugar Santísimo.3
Una pared separaba a cada una de estas partes.
Pero en el día de la crucifixión de Jesús, el muro que separaba la plaza de los
Gentiles y el lugar santo de los Judíos fue destruido. Efesios 2 revela parte de la
historia.
Efesios 2:14:
Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la
pared intermedia de separación.
Jesucristo es nuestra paz al él derribar la pared intermedia que separaba a los
Judíos y los Gentiles. Dios ya no colocaba a un grupo de personas en más alta
estima que otro grupo de personas. Pedro entendió esto cuando testificó la
Palabra de Dios a los Gentiles, en la casa de Cornelio.4
Jesucristo hizo que todas las personas, Gentiles y Judíos, fueran iguales delante
de Dios.
La palabra “derribando” en Efesios 2:14 es “habiendo destruido.” Es más que
simplemente derribar. Si uno derriba un muro de 3 metros de altura uno
tendría problemas en caminar, pudiendo tropezar contra los escombros. Pero
esta pared intermedia de separación fue destruida, totalmente desintegrada. Ya
no había pared. Eso es lo que quiere decir la palabra “derribando”.
Él, Jesucristo, destruyó, deshizo esta pared intermedia que separaba a los
2
Hechos 17:24: El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en
templos hechos por manos humanas.
3
El Lugar Santísimo era donde solamente el día diez del séptimo mes, sólo el sumo sacerdote entraba ante la presencia de Dios
para hacer expiación por los pecados de sí mismo y de la gente de Israel.
4
Hechos 10:34: Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas.
4

Gentiles y los Judíos. Pero aún más importante, el muro o velo que separaba a
los Judíos y el Lugar Santísimo fue también destruido, terminando así el trato
preferencial que tenía Dios con los sumos sacerdotes.
Marcos 15:37 y 38:
Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.
Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
La entrada al Lugar Santísimo fue el velo que se rompió en dos, de arriba abajo.
Así que, Jesucristo rompió el velo entre el lugar santo y el Lugar Santísimo, y él
también totalmente destruyó la pared intermedia de separación entre los
Gentiles y los Judíos. Jesucristo puso a todos, sin excepción alguna, en igual
posición delante de Dios. Y él hizo esto aboliendo en su carne las enemistades.
Efesios 2:15:
Aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos
expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo
hombre, haciendo la paz.
“Aboliendo en su carne las enemistades,” significa que Jesucristo totalmente
destruyó la inhabilidad del hombre natural de conocer a Dios personalmente.
“Las enemistades” se relaciona con el hombre natural, el hombre de solo cuerpo
y alma, básicamente Gentiles.
Y “la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas” se relaciona con
Israel.
Él abolió, anuló, eliminó, revocó, las enemistades y la ley de los mandamientos
expresados en ordenanzas, para que Dios pudiera crear de los dos (Gentiles y
Judíos) un solo y nuevo hombre, haciendo la paz.
Si usted está en enemistad, usted no está en paz. Si usted está viviendo bajo la
ley de los mandamientos, usted no está en paz. Jesucristo abolió, suprimió,
quitó esas enemistades y esa ley de los mandamientos, haciendo así la paz.
Efesios 2:15
“Para crear en sí mismo de los dos….” Todo esto Dios hizo en Cristo para que
Él pudiera crear en sí Mismo de los dos, y la palabra “crear” es absolutamente
exacta. Y esa creación es el espíritu! Observe lo que se revela en Gálatas 6 al
respecto.
Gálatas 6:15:
Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino
una nueva creación.
5

Entonces ya no hay Judíos, ni Gentiles, sino una nueva creación, y esa nueva
creación es Dios en Cristo en vosotros - Gentiles, y Dios en Cristo en vosotros
– Judíos. Dios en Cristo en cada creyente, la esperanza de gloria!
Efesios 2:15
“…un solo y nuevo hombre….”
Así que, Cristo en usted,5 es ese solo y nuevo hombre. Y la Palabra de Dios nos
exhorta específicamente a que nos vistamos en nuestras mentes de ese nuevo
hombre creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.6
Efesios 2:15
“Haciendo la paz” entre las enemistades y la ley de los mandamientos
expresados en ordenanzas; entre los Gentiles y los Judíos.
Efesios 2:16:
Y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando
en ella las enemistades.
“Reconciliar con Dios a ambos….” Israel tenía la promesa del Mesías (Cristo)
pero lo rechazaron. Por eso es que ellos estaban “sin Cristo.” Los Gentiles
estábamos “sin Cristo… y sin Dios.”7 Ambos necesitábamos ser reconciliados.
Jesucristo mediante la cruz reconcilió a ambos con Dios. La reconciliación es
con Dios,8 no con Cristo.
“…con Dios a ambos en un solo cuerpo….” El un solo Cuerpo se relaciona
siempre con Dios. Pero la familia se relaciona siempre con el Padre.
El último versículo del capítulo 2 de Efesios dice que nosotros somos edificados
para morada de Dios.
Efesios 2:16
“Matando en ella las enemistades.” Israel nunca pudo guardar la ley, así que
ellos estaban en enemistad. Los Gentiles ya estaban en enemistad.
Así que, no solamente los Gentiles estaban en enemistad con Dios, sino que la
gran realidad de verdad es que Israel no pudo guardar los mandamientos, así
que ellos también estaban en enemistad con Dios.

5
Galatas 2:20: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí….”
6
Efesios 4:24: Y vestíos del nuevo hombre creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
7
Efesios 2:12: En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin
esperanza y sin Dios en el mundo.
8
II Corintios 5:20: Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos
en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
6

Efesios 2:17:
Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a
los que estaban cerca.
“Y vino y anunció las buenas nuevas de paz….” Hay muchas diferentes clases
de buenas nuevas, pero estas buenas nuevas de paz son tan buenas que la gente
no las ve. Son, según el contexto, las buenas nuevas de la destrucción de la
pared intermedia de separación, la abolición de las enemistades y la ley de los
mandamientos, y la reconciliación a ambos (Judíos y Gentiles) con Dios en un
solo Cuerpo.
“Y vino…a vosotros que estabais lejos (Gentiles), y a los que estaban cerca
(Judíos). Ambos grupos necesitaron de Jesucristo, el Mesías, y su gracia
salvadora.
Efesios 2:18:
Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo
Espíritu al Padre.
“…tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.” Así que, ambos somos
reconciliados con Dios, pero una vez reconciliados con Dios, entonces Dios es
como un Padre a ambos. Dios Quien no mora en templos hechos por manos
humanas, cuyo lugar de habitación es la eternidad, viene como un Padre.
Debido a lo que Dios hizo en Cristo, y al andar de creencia de Cristo, Dios
puede ahora ser un Padre en la manera en que Él quería desde antes de la
fundación del mundo, que Él tendría algún día una morada permanente, no
en templos hechos por manos humanas, sino en un templo, una morada hecha
por Su propia obra. Esta morada de Dios somos nosotros Sus propios hijos.
Dios en Cristo en nosotros, la esperanza de gloria!
La grandeza de esta relación paternal continúa revelándose en los próximos
versículos mediante la usanza de ciertas palabras Griegas cuya raíz es ‘oikos’.
Óikos’ significa “casa”9 o “familia”. La “familia” son todos los renacidos del
espíritu de Dios, y la “casa” son todos los que están andando.
Efesios 2:19:
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los
santos, y miembros de la familia (oikeios) de Dios.
Debido a la relación del Padre con nosotros, ya nosotros no somos extranjeros
ni advenedizos.
La palabra “extranjeros” es la palabra Griega ‘paroikos’. Nosotros ya no vamos
9
Oikos, en Griego antiguo se escribe οἶκος (oíkos), significa ‘casa’. En la Antigua Grecia, la casa comprendía no solo el conjunto
de bienes, sino también de personas que constituían la unidad básica de la sociedad en la mayoría de las ciudades-Estado.
7

de aquí para allá como Beduinos,10 no teniendo un lugar de morada.


“Ni advenedizos.” Ni somos advenedizos, forasteros, extraños. Nosotros somos
conocidos por Él y nosotros lo conocemos a Él, porque de Su plenitud todos
hemos recibido,11 y Él nos ha guiado a toda la verdad.12
“Conciudadanos” es la palabra Griega ‘sumpolités’, que significa que nosotros
somos Sus ciudadanos, nosotros estamos en Su ciudad. Él es el Muro—la polis
alrededor de las afueras de la ciudad para mantener fuera al enemigo. No para
encerrar a la gente en la ciudad con miedo, sino para mantener a la gente de
afuera con miedo debido a que los de adentro son conciudadanos.
Nosotros somos ahora “conciudadanos de los santos,” o “conciudadanos con
el más santo de todos los santos,” Quien es Dios.
En el templo estaba el Lugar Santísimo donde Dios estaba. Ahora, ya destruido
el muro de separación y rasgado el velo, es nuestro Dios y nosotros como
conciudadanos. Justo en el centro está Dios. Nosotros somos conciudadanos
con el más santo de todos, lo cual es con Dios, Quien es eternidad!
Efesios 2:19
“Y miembros de la familia de Dios.” La palabra “familia” en el versículo 19 es
‘oikeios’.13 Nosotros somos conciudadanos con el más santo de los santos, Dios,
y de la casa de Dios, porque nosotros somos miembros de Su familia, pues Él
es nuestro Padre. Así que es una casa, y no solamente la familia. Para eso es que
Cristo murió y el para qué Dios lo levantó, para que Dios pudiera tener una
morada donde la gente no tuviera que irse a otra parte, sino donde ellos
pudieran quedarse. Conciudadanos con Dios, el más santo de todos los santos,
el Santísimo, y de la casa de Dios, no solo la familia. La familia se relaciona con
el Padre; la casa se relaciona con el andar con el Padre Quien es Dios.
Efesios 2:20:
Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.
Eso es verdadera continuación, sucesión apostólica y profética. Es para quienes
creen la Palabra de Dios y se quedan en la casa de Dios, y andan, edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas.
Las palabras “edificados sobre” es la palabra Griega ‘epoikodomeo’.14
10
11
Beduinos: Árabes nómadas que viven en el desierto del Norte de África y Oriente Medio.
12
Juan 1:16: Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
Juan 16:13: Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad….
13
Gálatas 6:10: Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia (oikeios) de la fe. I
Timoteo 5:8: Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa (oikeios), ha negado la fe, y es peor que
un incrédulo.
14
Esta palabra Griega ‘epoikodomeo’ se usa un total de 8 veces en el Nuevo Testamento: Hechos 20:32; I Corintios 3:10 (dos veces),
12, 14; Efesios 2:20; Colosenses 2:7; Judas 1:20.
8

“…siendo la principal piedra del ángulo Cristo Jesús mismo.” Él no solo es la


piedra principal; él es el fundamento sobre el cual se edifica. Él es todo el
fundamento del edificio, porque nadie puede poner otro fundamento que el
que está puesto, el cual es Jesucristo.15
Cristo Jesús, una piedra, una roca sólida. Cristo Jesús la piedra principal, el
fundamento. Él es todo el fundamento. No hay otro fundamento. Y sobre esa
roca sólida hay un edificio edificado.
Efesios 2:21:
En quien todo el edificio (oikodome), bien coordinado, va creciendo para ser
un templo santo en el Señor.
“Todo el edificio.” No dice edificios. Dice “el edificio.” Hay un solo edificio
sobre esa piedra fundamento. Aquellos que son renacidos del espíritu de Dios,
quienes Él conoce como Sus hijos, constituyen el edificio, la familia.
“En quien todo el edificio (que está edificado sobre esa roca sólida, Cristo
Jesús), bien coordinado.” Otra usanza es “bien sintonizado.”
Cómo va a estar bien coordinado, bien sintonizado, si usted y yo peleamos todo
el tiempo, o si yo me voy de la casa?
“Va creciendo,” porque alguien puede renacer mañana.
“Para ser un templo santo en el Señor.” Dios es Señor para Jesucristo. Y
Jesucristo es Señor para nosotros.
¿Cómo puede estar bien coordinado y ser un templo santo en el Señor, si
Jesucristo no es Señor para nosotros? Si nosotros no obedecemos lo que él dice,
si nosotros no creemos lo que él dice?16
Efesios 2:22:
En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios
en el Espíritu.
Las palabras “juntamente edificados,” son la palabra Griega ‘sunoikodomeó’.
Nosotros en Cristo Jesús, el Señor, también somos juntamente edificados para
morada de Dios. Este es un aspecto de haciendo efectiva nuestra salvación, y
nuestra identificación con Cristo, como nuestro Señor y Salvador, que no
habíamos considerado antes!
Recordemos que en Efesios 2:5 y 6 dice que Dios nos dio vida juntamente con
Cristo, y que juntamente con él nos resucitó, y asimismo en Cristo Jesús nos
hizo sentar juntamente en los celestiales. Y aquí en Efesios 2:22 dice que en

15
I Corintios 3:11: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
16
I Corintios 12:3: Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede
llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
I Corintios 14:5ª: Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas….
9

Cristo Jesús, el Señor, nosotros también somos edificados juntamente para


morada de Dios en el espíritu!
La palabra “morada” en Efesios 2:22 es la palabra Griega ‘katoiketerion’.
“Morada” es domicilio, hogar, residencia, vivienda, casa. Lugar adecuado para
habitar de forma permanente.
Nosotros también somos edificados juntamente en Cristo Jesús, el Señor,17 para
domicilio, residencia, vivienda, morada de Dios en el espíritu!
Observemos esta relación: Cuando renacimos Dios se convirtió en nuestro
Padre y nosotros en Sus hijos, los creyentes renacidos de Su espíritu, la familia
de Dios. Pero a su vez en Cristo Jesús, el Señor, somos juntamente edificados
para morada de Dios en el espíritu, colectivamente como el templo, la casa, la
morada permanente de Dios.
Qué hermoso privilegio el que el Padre Dios nos ha dado, por Su gran gracia y
misericordia, el ser parte de tan maravillosa familia, y ser el lugar de residencia
de Dios, la vivienda de Dios, la casa, la morada de Dios.
Dios no mora en templos hechos por manos humanas, sino que es Dios en
Cristo en usted, la esperanza de gloria. Esto era algo que el verdadero Dios
quería desde antes de la fundación del mundo, pues Él sabía que cuando Él
formó, hizo y creó a Adán y Eva ellos lo iban a dañar todo. Y Dios, debido a Su
justicia y rectitud, nunca pudo concretarlo hasta que Su unigénito Hijo,
Jesucristo, lo hizo disponible. Entonces fue posible para Dios hacerlo
legalmente, de tal manera que cuando uno confiesa con su boca al Señor Jesús,
y cree que Dios lo levantó de los muertos, Dios puede venir dentro como un
Padre y tener una morada permanente, el cual es Dios en Cristo en usted, la
esperanza de gloria. Es Dios en usted!
Lo que Él quería desde antes de la fundación del mundo, Él lo tiene en la Iglesia
del Cuerpo. Y qué ha hecho la Iglesia del Cuerpo con ello? Uno no puede sentir
a Dios. Por lo tanto, la única manera que Él puede ser magnificado es
adorándolo en espíritu y en verdad, verdaderamente vía el espíritu, lo cual es
hablando en lenguas!
Ahora usted puede darse cuenta el por qué se exhorta tanto a que hablemos
mucho en lenguas.
Juan 4:24a:
Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que
adoren.
Dios es espíritu y solamente puede ser adorado por medio del espíritu, y cuando
usted anda y habla con Él, Su corazón se derrite, Su semblante se hermosea,
17
Isaías 66:1 y 2: Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que habréis de edificar, y
dónde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que
es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.
10

pues Él no mora en un templo hecho por manos humanas. Él mora en usted,


a quien Él hizo cuando Él creó dentro de usted Su espíritu!
Isaías 57:15:
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre
es el Santo….
Dios es Espíritu, y Él también es Santo. Y Él solo puede dar lo que Él es, espíritu
santo, y en el Día de Pentecostés fue la primera vez que Él lo dio; y entonces
fue un don dentro. Previamente fue un don solamente sobre la gente que
anduviera con Él. Ahora es en nosotros sin excepción, ni condición alguna.
Observe cómo encaja la Palabra de Dios, desde Génesis. Dios Quien es Espíritu,
y Quien es Santo, el que habita la eternidad, Quien aún los cielos de los cielos
no Lo pueden contener, está en nosotros, y nosotros somos esa residencia de
Dios, ese templo armoniosamente coordinado, la morada de Dios en el espíritu,
el cual es Dios en Cristo en usted, la esperanza de gloria. Y siempre que usted
habla en lenguas, usted está adorando a Dios en espíritu y en verdad, usted está
magnificando a Dios, y Él está recibiendo lo que Él se merece y lo que Él quiso
todo el tiempo desde el principio!
Por eso, cuando uno realmente lo cree, uno no se emociona con lo que otra
gente se emociona. Nuestro ministerio es la grandeza del Misterio. Ministrar a
nuestra gente un entendimiento, lo mejor que podamos, de la grandeza de las
cosas que Dios logró en Cristo para que Él pudiera tener una morada
permanente para Sí Mismo.
11

2. EFESIOS 3:1-9

El capítulo 3 de Efesios es la más grande explicación en todo el mundo del gran


Misterio revelado, de cómo Dios está en usted; cómo Dios produce en usted
tanto el querer como el hacer por Su buena voluntad, y esclarece la morada de
Dios en el espíritu (Efesios 2:22), y la necesidad de andar como es digno de la
vocación con que fuimos llamados (Efesios 4:1).
Por eso es que el Misterio es colocado justo entre los capítulos 2 y 4 de Efesios.
Sin ese Misterio no habría la morada de Dios, y si no hay la morada de Dios,
para qué el andar? El andar es un andar que da gloria a Dios Quien ha puesto
Su morada en usted, el creyente!
Así que, todo el capítulo 3 de Efesios es un paréntesis, pues uno puede ir de
Efesios 2:22 directamente a Efesios 4:1, pues la lógica es que debido a que
somos nosotros quienes somos la morada de Dios, donde Dios habita, según
Efesios 2:22, entonces nosotros hemos de andar como es digno de ello, según
Efesios 4:1 y ss. Capítulos 4, 5 y 6 de Efesios tratan básicamente del andar18 del
creyente en quien Dios mora, habita, reside.
Comencemos estudiando un poco los primeros versículos de Efesios 3.
Efesios 3:1:
Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles.
“Por esta causa.” ¿Cuál causa? Según el contexto inmediato de Efesios 2:22, por
la causa de la morada de Dios en el espíritu, Dios en Cristo en nosotros, la
esperanza de gloria. Por esa causa era que Pablo, por su libre albedrío, era un
prisionero de Jesucristo, un ‘doulos’, uno que está comprometido de por vida a
servir al Señor Jesucristo.
Todos nosotros también, por esa misma causa, debiéramos, por nuestro libre
albedrío, ser siervos ‘doulos’, del Señor Jesucristo.
Versículo 2:
Si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue
dada para con vosotros.
“La administración de la gracia de Dios.” Ciertamente tiene que ser la gracia de
Dios para que Dios tenga Su lugar de morada con personas como nosotros!
Ahora bien, gracia no es nada nuevo en la Palabra de Dios; estuvo a través del
Antiguo Testamento. Pero el gran énfasis de la gracia de Dios aquí en Efesios,
es que Dios mora en nosotros! Eso es la grandeza de este versículo.
18
El verbo “andar” en la Palabra de Dios, es usado como un Hebreísmo, o expresión Hebrea, y significa vivir, regular la vida de uno, o
conducirse uno mismo.
12

Sabemos que es Cristo en nosotros, la esperanza de gloria, lo cual sabemos por


Colosenses 1:27; pero la gran verdad es que Dios está en Cristo, y Cristo está
en nosotros, por lo tanto es Dios en Cristo en nosotros.
Esa es la gracia de Dios del versículo 2 de Efesios 3. Es especial; es única; es
dinámica! Nunca había sucedido antes del Día de Pentecostés; y hoy sucede
diariamente a medida que la gente es ganada para el Señor.
Versículo 3:
Que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito
brevemente.
Primeramente, la declaración hecha por Pablo aquí en Efesios 3:3, “que por
revelación me fue declarado el misterio,” muy específicamente indica que él
recibió el conocimiento del Misterio por revelación. Esta declaración junto con
las declaraciones de la Escritura de que el Misterio había sido mantenido oculto
en Dios, 19 es muy importante notar y reafirmar.
En segundo lugar, la declaración hecha por Pablo aquí en el versículo 3 de
Efesios 3, “como antes lo he escrito brevemente,” debe por necesidad referirse
a lo escrito antes de este pasaje, y por consiguiente debe de ser encontrado
dentro de los Capítulos 1 y 2 de Efesios.20
“El misterio, como antes lo he escrito brevemente.” Y según lo escrito
brevemente en su contexto inmediato es Efesios 2:22: “En quien vosotros
también sois juntamente edificados para morada de Dios en el espíritu.” Esa es
una explicación del Misterio. En pocas palabras, el Misterio es: La morada de
Dios en el espíritu! Dios en Cristo en Usted!
Versículos 4:
Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de
Cristo.
Es el misterio de Cristo porque fue por medio de Cristo que se hizo disponible.
Así que “el misterio de Cristo” es que Dios está en Cristo, y Cristo en usted, la
esperanza de gloria. Así que, la gran verdad revelada es que es Dios en Cristo
en usted!
Versículo 5:
Misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los
hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el
Espíritu.

19
Efesios 3:2-9; Colosenses 1: 24-27; Romanos 16:25 y 26.
20
Ver Estudio Bíblico Enseñado: “El Gran Misterio.”
13

Estos santos apóstoles y profetas son aquellos de la Administración de la Gracia.


Así que el conocimiento concerniente al Misterio no fue dado solamente al
Apóstol Pablo, sino que también fue dado a otros santos apóstoles y profetas.
Y eso no es muy difícil de entender, pues el mismo Dios que moraba en Pablo
moraba en otros apóstoles y profetas.
Y eso aplica hoy a todos nosotros también. Si yo puedo recibir revelación,
entonces usted también puede, pues usted tiene el mismo Dios en Cristo en
usted que yo.
Uno debe de tener revelación en su andar, en su ministerio. Tal vez una de las
últimas cosas que uno llega a creer es que realmente Dios es Quien en uno
produce así el querer como el hacer, por Su buena voluntad, y que uno tiene
esa revelación.
(Y recordemos que el andar como es digno21 de esa vocación con que fuimos
llamados es la clave básica para recibir revelación que sea correcta. De otra
manera, el Adversario nos engañará, porque él manipulará cosas en el mundo
de los sentidos que nosotros veremos y conoceremos, o que nosotros
experimentalmente reconoceremos en nuestro viejo hombre, y él nos lo traerá
a la memoria, y nosotros pensaremos que es revelación de Dios, pero no lo es.)
Así que Pablo fue el primero que recibió la revelación en toda su grandeza, pero
otros apóstoles y profetas también recibieron revelación que era correcta.
Una frase de recapitulación puede dar toda la esencia del asunto, y es el Apóstol
Pablo quien por revelación de Dios da esa frase de recapitulación:
Versículo 6:
Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y
copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.
Recapitulando, resumiendo, sintetizando, ese es el gran Misterio revelado!
La frase “que los gentiles...,” no implica que los Judíos fueran excluidos, sino
que debido a la grandeza del ministerio hacia los Gentiles, como también hacia
los Judíos, los Gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo.
Los Judíos eran renacidos pero todavía celosos por la ley,22 entonces Dios, por
revelación a Pablo, confirmó que es un solo y nuevo cuerpo, llamado de los
Judíos y Gentiles. No es un mejoramiento del cuerpo de Israel; es un cuerpo
nuevo, llamado de Judíos y Gentiles, en el cual Dios mora!
“…son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes….”
Coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes. Eso es igualdad.
Esa igualdad es en el espíritu, y ese espíritu, Cristo en usted, es esa igualdad.
No hay igualdad en una misma mente. La mente ha de estar siendo renovada.
21
Ver Serie de Enseñanzas Bíblicas- “ANDANDO COMO ES DIGNO.”
22
Hechos 21:20: Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que
han creído; y todos son celosos por la ley.
14

Todos nosotros tenemos que renovar nuestras mentes a la integridad y


exactitud de la Palabra de Dios para tener una misma mente. Pero nuestra
igualdad es en el espíritu, Cristo en nosotros, la esperanza de gloria, porque es
vida eterna.
“La promesa en Cristo Jesús,” es la promesa del espíritu,23 la morada de Dios
en el espíritu, Dios en Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.
“Del evangelio,” es el evangelio de las buenas nuevas del gran Misterio revelado.
Así que podemos ver ese Misterio, cómo Dios está en uno; y si uno anda el
andar para Él, el andar como es digno de la vocación con que uno fue llamado,
Dios produce en uno así el querer como el hacer, por Su buena voluntad, y le
da a uno revelación. Nunca falla. Uno puede fallar, pero cuando uno anda
digno de la vocación con que uno fue llamado, lo primero que viene, si usted
necesita saber, es siempre revelación.
Es un andar. Si usted está en alineación y armonía con Él, Dios en Cristo en
usted no lo decepcionará, siempre y cuando usted no lo decepcione a Él.
A menudo pensamos acerca de las dificultades en las que nos encontramos en
vez de simplemente pensar que somos hijos de Dios. Simplemente relájese y
deje de preocuparse. Todo lo que nosotros tenemos, la presencia de Dios
dentro, lo tenemos por gracia,
Así que andamos en esa Palabra de Dios, y Él día a día nos enseña más y más.
El andar es un andar momento a momento. Usted aprende a andar por un
segundo y luego por otro segundo. Finalmente, usted anda perfectamente
delante de Él por un día y luego por dos.
Es un crecimiento, y no es algo que tenemos que esperar en Dios; más bien Él
espera en nosotros hasta que nosotros lleguemos al lugar donde nos hacemos
siervos (doulos) de Dios, Él produciendo en nosotros así el querer como el hacer,
y simplemente andamos en esa Palabra de Dios, manifestando la morada de
Dios en el espíritu.
Versículos 7 y 8:
Del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha
sido dado según la operación de su poder.
A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada
esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables
riquezas de Cristo.
Pablo había recibido por revelación la información concerniente al Misterio y
ahora, por la gracia de Dios, era su privilegio y responsabilidad anunciar, dar
las buenas noticias, acerca del gran Misterio revelado.

23
Gálatas 3:14-29
15

Versículo 9:
Y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde
los siglos en Dios, que creó todas las cosas.
Pablo no solo había de dar las buenas noticias acerca de este Misterio, sino que
también era necesario aclarar o hacer que los hombres vieran esta realidad. La
palabra “aclarar” es del Griego ‘photizo’, de ‘phoz’, luz, y significa “dar a luz,”
“iluminar.” Observemos otro uso de esta palabra ‘photizo’.
Efesios 1:18
“Alumbrando” (photizo). La oración de Pablo era para que los creyentes tuvieran
los ojos de su entendimiento alumbrados para que supieran.
Los ojos del entendimiento de los hombres y mujeres necesitan ser alumbrados,
iluminados con las realidades del gran Misterio revelado, y así saber cuál es la
esperanza a la cual han sido llamados, cuáles las riquezas de la gloria de Su
herencia en los santos, y cuál es la super eminente grandeza de Su poder para
con aquellos que creen. De ahí la importancia y necesidad de dar a conocer el
gran Misterio revelado.
Uno puede observar en la vida del Apóstol Pablo cómo su costumbre era dar a
conocer estas verdades acerca del gran Misterio revelado:
-En Efeso:
Hechos 19:1-11,20
La Palabra del Señor prevaleció en Efeso a tal punto que toda Asia menor oyó
la Palabra de Dios concerniente al Misterio que el Apóstol Pablo dio a conocer.
-En Corinto:
I Corintios 2:1-8
-En Tesalónica:
Hechos 17:1-7
-A los Colosenses:
Colosenses 1:25-29; 2:1 y 2
El estilo de vida del Apóstol Pablo era dar a conocer el Misterio.
16

 La Importancia de la Oración Para Que los Hombres y Mujeres Puedan


Dar a Conocer el Misterio.
Colosenses 4:2-4:
Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;
Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra
puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el
cual también estoy preso,
Para que lo manifieste como debo hablar.
En estos versículos observamos cuán importante es que la Iglesia esté orando
para que aquellos hombres que tienen un cometido con la verdad den a conocer
el Misterio.
Efesios 6:18-20:
Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando
en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;
Y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a
conocer con denuedo el misterio del evangelio.
Por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como
debo hablar.
Nótese, tanto en Colosenses como en Efesios, las expresiones “para que lo
manifieste como debo hablar” y “que con denuedo hable de él, como debo
hablar,” indican la responsabilidad de manifestar y hablar del gran Misterio
revelado, y de ahí la importancia de orar para que se abran las puertas para dar
a conocer estas buenas nuevas.
El Apóstol Pablo hoy ya no está con nosotros para dar a conocer el Misterio.
Él aguarda el retorno de Cristo. Pero nosotros los que vivimos tenemos el gran
privilegio y responsabilidad de manifestar y hablar el Misterio revelado en la
Palabra de Dios, Dios en Cristo en nosotros, la esperanza de gloria, y qué papel
tan importante tiene la oración para que esto se pueda llevar a cabo.
Lo mínimo que podemos hacer es orar para que la maravillosa Palabra de Dios
sea dada a conocer, en medio de tanta desesperanza e incertidumbre que nos
rodea, y de tanta confusión que nos asedia, en una nación donde la tradición y
la religión han invalidado la Palabra de Dios.
La palabra “denuedo” en Efesios 6:20 significa, libertad para hablar, pronunciar
sin reservas, hablar clara y confiadamente. Esta es la forma como hemos de dar
a conocer el Misterio del evangelio.
II Tesalonicenses 3:1:
Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor
corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros.
17

La oración tiene una directa relación con la difusión de la Palabra de Dios.


I Timoteo 2:1-8:
Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones
de gracias, por todos los hombres;
Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta
y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador.
El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento
de la verdad.
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre,
El cual se dio a sí mismo en rescate de todos, de lo cual se dio testimonio a
su debido tiempo.
Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo la verdad en Cristo,
no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.
Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas,
sin ira ni contienda.
Para que el conocimiento de Dios, de Su verdad, y de Su Hijo Jesucristo, se
pueda dar a conocer es necesaria la oración.
La oración adecúa y apropia las situaciones para que se declare el conocimiento
de Dios. Sin la oración sería imposible llevar a cabo esta grandiosa y noble tarea.
I Pedro 2:9 y 10:
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó
de las tinieblas a su luz admirable;
Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de
Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora
habéis alcanzado misericordia.
Gracias sean dadas a Dios que por Su gran amor, gracia y misericordia nos hizo
Sus hijos, nos escogió, nos hizo santos y sin mancha delante de Él para que en
estos tiempos anunciemos todas Sus virtudes, y ciertamente el gran Misterio
revelado en Su Palabra, la morada de Dios en el espíritu, Dios en Cristo en
nosotros, la esperanza de gloria, es una de esas grandes virtudes que nosotros
debemos dar a conocer.
Así que, en la Palabra de Dios nosotros ahora tenemos este testimonio que Dios
nos ha dado acerca del gran Misterio revelado para alumbrar los ojos de nuestro
entendimiento y para que nosotros también demos las buenas nuevas y le
aclaremos a los hombres acerca de esta gran realidad.
18

3. EFESIOS 3:10-21

Continuemos estudiando Efesios 3. Retomemos el versículo 9


Efesios 3:9
“Aclarar” es la palabra Griega ‘phótizó’ que literalmente significa “iluminar,
hacer ver.”
“A todos.” A quiénes? A todos los santos.
“Dios, que creó todas las cosas.” En el principio (Génesis 1:1) Dios, ‘Elohim’,
creó todas las cosas, y en el contexto inmediato aquí en Efesios, Dios creó Su
espíritu en nosotros.
La usanza de Dios como el Creador de todas las cosas aquí en Efesios 3:9,
describe qué tan grandiosa es esa creación de Dios en Cristo en usted!
Versículo 10:
Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por
medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.
“Para que.” El motivo, la pretensión, la intención.
Versículo 10 nos revela la intención que Dios creó espíritu en nosotros, a saber:
“Para que la multiforme24 sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por
medio de la Iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.” Y
eso nos lleva a I Pedro 1:12.
I Pedro 1:10-12:
Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron
y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
Escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que
estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y
las glorias que vendrían tras ellos.
A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros,
administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han
predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las
cuales anhelan mirar los ángeles.
Los profetas de antaño escudriñaron acerca de esta salvación, que ahora
nosotros sabemos que es Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.
Todos los principados y potestades en los celestiales (los ángeles) a lo largo de
los años estuvieron interesados en este periodo de gracia. Pero ahora ellos saben
al respecto por medio de la Iglesia. Eso es la intención de para qué Dios creó
24
La palabra “multiforme” significa, diversificada, muy variada.
19

Cristo en nosotros.
Es interesante notar que no es dar a conocer el conocimiento de Dios sino la
sabiduría de Dios, es decir, la aplicación de lo que Dios sabía desde antes de la
fundación del mundo pero escondido en Él y no revelado hasta que fue
revelado al Apóstol Pablo. Y la grandeza de esta revelación de Efesios fue dada
a Pablo mientras él estaba en prisión. Era la grandeza de ello en forma escrita,
y él la escribió en prisión como un santo hombre de Dios movido por el Espíritu
Santo.
Efesios 3:11:
Conforme al propósito eterno25 que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor.
Conforme al propósito eterno que Dios propuso llevar a cabo en Cristo Jesús
nuestro Señor, en que Él creó Cristo en usted! Ese es el propósito eterno de
Dios! Ese secreto que ahora es revelado.
Así que, versículo 10 nos da la intención; y versículo 11 nos revela el propósito
de Dios Quien creó todas las cosas.
Así que podemos entender que, la intención de que ahora por medio de la
Iglesia se dé a conocer el Misterio es conforme al propósito eterno que hizo en
Cristo Jesús. O dicho de otra manera, la determinación, el propósito de Dios a
lo largo de todos los siglos era crear Cristo en usted, la esperanza de gloria, con
la intención práctica de que ahora esa multiforme sabiduría de Dios sea dada a
conocer por medio de la Iglesia a los principados y potestades en los celestiales.
Efesios 3:12:
En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en
él.
El propósito eterno, el cual Dios sabía desde antes de la fundación del mundo,
es hecho una realidad en Cristo Jesús nuestro Señor (en que Él creó Cristo en
usted), en quien nosotros (Gentiles y Judíos) tenemos seguridad y acceso a Dios
con confianza, certeza, denuedo por medio de la fe, la creencia de Jesucristo.
Si yo no siento que tengo seguridad y acceso con confianza, yo aún la tengo. No
depende de cómo yo me sienta. Simplemente debo de alinear mis sentimientos
con lo que la Palabra de Dios dice. La Palabra de Dios dice que tenemos
seguridad y acceso con confianza, y entonces ahora mismo tenemos ese acceso!
Versículo 13:
Por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros,
las cuales son vuestra gloria.
25
La palabra “eterno” es “siglos” según el Texto. Los siglos están divididos en tres categorías: Este siglo (Efesios 1:21), los siglos
pasados (Efesios 3:9), y los siglos venideros (Efesios 2:7). Esos son todos los siglos.
20

¿Por qué eran su gloria? Porque Pablo recibió la revelación y que la escribiera y
la enviara a ellos. La revelación fue dada en forma escrita a ellos y por eso era
su gloria, y por extensión, la nuestra también!
Nunca antes en la historia de la humanidad se había declarado algo como esto,
pensar que usted y yo podemos ir directamente a Dios por medio de Jesucristo,
pues en él tenemos seguridad y acceso con confianza. Qué maravillosa
revelación, y qué tan por debajo la Iglesia ha vivido.

Efesios 3:14:
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo.
“Por esta causa.” Es una repetición del comienzo del versículo 1 de Efesios 3. Y
según el versículo 1, esta causa se refiere a lo que Dios ha hecho en Cristo Jesús,
la morada de Dios en Cristo en nosotros.
Debido a la morada de Dios en el espíritu, Dios en Cristo en nosotros, Pablo
da una de las grandes oraciones en toda la Palabra de Dios.
Versículo 14
“Doblo mis rodillas,” significa dar honor, reverencia, admiración, como
oración.
“El Padre de nuestro Señor Jesucristo.” Dios es el Padre de Jesucristo, y Él es el
Padre de aquellos quienes hemos recibido el don de espíritu santo.
En el versículo 9 es Dios Quien hace la creación. Pero una vez Él ha creado
espíritu santo en nosotros, nosotros somos Sus hijos, Sus hijas, y Dios es
nuestro Padre. Entonces oramos y damos honor, reverencia respeto,
admiración a nuestro Padre.
Dios ha creado, pero en relación a lo que Él ha creado, Él es el Padre. Y por eso
es que tenemos seguridad y acceso con confianza, según el versículo 12. Porque
Él es nuestro Padre.
Versículo 15:
De quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra.
La familia se relaciona con el Padre. Y en esta relación no hay madre
involucrada, solamente Dios Quien creó Su espíritu en el momento que uno
confesó con su boca al Señor Jesús, y creyó en su corazón que Dios lo levantó
de los muertos.
Versículo 16:
Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con
poder en el hombre interior por su Espíritu.
21

Las palabras “para que” comenzando el versículo 16 es la palabra Griega ‘hína’,


la cual implica propósito, resultado inmediato. Hay tres “para que” en esta
oración al Padre Dios.
Versículo 16 y 17a:
Para que (hina) os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser
fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu,
Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones….
Versículo 17b,18 y 19a:
…a fin de que (hina), arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente
capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la
longitud, la profundidad y la altura,
Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento….
Versículo 19b:
…para que (hina) seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Vamos a considerar brevemente estos tres “para que” de esta maravillosa
oración al Padre.
El primer “para que” es para que nos dé el ser fortalecidos con poder.
Efesios 3:16:
Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con
poder en el hombre interior por su Espíritu.
La palabra “dé” es la palabra Griega ‘didómi’. Observemos unos usos de esta
palabra Griega ‘didómi’.
Mateo 7:7:
Pedid, y se os dará (didómi); buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
El verbo “pedir” es el verbo Griego (aiteó) que significa requerir. Demandar.
Como cuando usted demanda el pago de un cheque con fondos.
Versículo 11:
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar (didómi) buenas dádivas a vuestros
hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará (didómi) buenas
cosas a los que le pidan (aiteó).
Así que, pidamos, demandemos, solicitemos al Padre Dios que nos dé el ser
22

fortalecidos con poder en el hombre interior por Su espíritu.


Efesios 3:16
La palabra “ser fortalecidos con poder” son las palabras Griegas ‘krataioó
dúnamis’, que significan literalmente “empoderar con poder.” En otras palabras
que nos dé “luz verde de poder para”, o nos dé “poder para.”
“Por su Espíritu.” El Texto Griego lee: “…el ser fortalecidos con poder por su
Espíritu….” La palabra “por” es la preposición Griega ‘dia’, que significa
mediante, o por medio de.
El ser fortalecidos con poder es mediante Su Espíritu. La palabra “Espíritu”
aquí se refiere a esa información o instrucciones que Dios comunica o da por
revelación (Palabra de Ciencia, Palabra de Sabiduría, Discernimiento de
espíritus), por ángeles, por hombres de Dios, o por cualquier otro medio que
Él escoja.
El fortalecimiento con poder se recibe mediante la información o instrucciones
que Dios comunica o da por revelación (Palabra de Ciencia, Palabra de
Sabiduría, Discernimiento de espíritus), por ángeles, por hombres de Dios, o
por cualquier otro medio que Él escoja.
Así que, pedimos, demandamos, solicitamos al Padre Dios que nos dé el ser
fortalecidos con poder dándonos información o instrucciones por revelación,
por ángeles, por hombres de Dios, o por cualquier otro medio que Él escoja.
“En el hombre interior,” no aparece en algunos Textos, pero si se deja es
entendible.
Versículo 17a:
Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones….
La palabra “habite” viene de la misma raíz de la palabra “morada” de Efesios
2:22.
Así que, cuando somos fortalecidos con poder mediante esa información o
instrucciones que Dios Mismo comunica o da, entonces Dios en Cristo habita,
mora, por la fe, la forma correcta de creencia, en nuestros corazones. Ya no es
un simple asentimiento mental, sino que Dios en Cristo habita por la fe, la
creencia correcta, en nuestros corazones!
Efesios 3:16 y 17ª
Así que, las riquezas de Su gloria es que usted y yo somos fortalecidos con poder
mediante Su información o instrucciones que él Mismo comunica o da por
revelación, por ángeles, por hombres de Dios, o por cualquier otro medio que
Él escoja, para que Dios en Cristo habite, more, por la creencia correcta en
23

nuestros corazones, y que no sea un simple asentimiento mental.


Efesios 3:17b:
…a fin de que, arraigados y cimentados en amor.
Nosotros mismos nos arraigamos y cimentamos.
Así que, podemos ver que es un andar. El primer paso lo dio Dios al Él morar
en Cristo en nosotros.
Luego, el siguiente paso lo damos nosotros y pedimos que seamos fortalecidos
con poder por Su espíritu en el hombre interior.
Luego Dios nos fortalece con poder mediante la información o instrucciones
que Él comunica o da por revelación (Palabra de Ciencia, Palabra de Sabiduría,
Discernimiento de espíritus), por ángeles, por hombres de Dios, o por cualquier
otro medio que Él escoja, entonces Cristo habita, mora, por la fe, la forma
correcta de creencia, en nuestros corazones. Y luego nosotros arraigados y
cimentados en amor.
Efesios 3:17b
“Arraigados….” Arraigados como una planta, un árbol. La palabra
“arraigados” es la palabra Griega ‘jrizóo’, la cual solamente se usa dos veces,
aquí en Efesios 3:17 y en Colosenses 2:7, y significa, estar fijo o establecido.
El Señor Jesucristo mismo enseñó la importancia de estar arraigado.

Mateo 13:20 y 21:


Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al
momento la recibe con gozo;
Pero no tiene raíz (jríza) en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la
aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

Marcos 4:16 y 17:


Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando
han oído la palabra, al momento la reciben con gozo;
Pero no tienen raíz (jríza) en sí, sino que son de corta duración, porque
cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego
tropiezan.
“Pero no tienen raíz en sí,” por tanto son de poca duración. Cuando un
problema surge, luego (inmediatamente) tropiezan, porque no están
arraigados.
Así que, para ser capaces de comprender, tenemos que estar arraigados. Si no
lo estamos, entonces cuando alguien cuestiona o ataca la Palabra de Dios, no
24

vamos a durar firmes mucho tiempo. Alguien puede cuestionarte: “¿Qué sabe
usted de la Palabra de Dios? ¿Quién es usted para hablarle a un graduado de
un seminario teológico? Ciertamente estos ministros y teólogos saben más que
usted.” La verdadera pregunta es: ¿Conocen ellos a Dios y Su Palabra mejor
que usted? Ellos puede que conozcan más de lo que dice Platón, Aristóteles, y
Freud, pero conocen ellos la Palabra de Dios? ¿Dónde están los tesoros del
conocimiento y la sabiduría? En la Palabra de Dios. Nosotros hemos de llevar
esa Palabra de Dios en nuestras mentes. Necesitamos leer la Palabra de Dios
misma, escuchar enseñanzas sobre la Palabra de Dios, leer todo lo que sea
correctamente dividido sobre la Palabra de Dios, memorizar la Palabra de Dios.
Debemos de estar arraigados.

Efesios 3:17b

“Cimentados….” Cimentados como un edificio, una casa. La palabra


“cimentados” es la palabra Griega ‘themelioó’, la cual se usa en Mateo 7:25, y
Lucas 6:48. Observemos el uso en Mateo 7.

Mateo 7:24 y 25:


Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un
hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra
aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada (themelioó) sobre la roca.

Cualquier edificio está estructurado y edificado de tal manera que todo su peso,
tanto su peso “muerto” como su peso “vivo,” está fundado, cimentado, sobre
su cimiento, valga la redundancia.
Así también, nosotros hemos de “estructurarnos” y edificarnos de tal manera
que estemos fundados, cimentados en amor. Que todo el “peso” de nuestras
vidas esté apoyado, fundado, cimentado en el cimiento del amor. Y I Juan 4 nos
revela específicamente en qué consiste el amor.

I Juan 4:10:
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en
que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros
pecados.

Hemos de estar arraigados y cimentados en amor, no en que nosotros hayamos


amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo Jesucristo en
propiciación por nuestros pecados.
La palabra “propiciación” en I Juan 4:10 es la palabra Griega ‘hilasmos’. Esta
palabra “propiciación” (hilasmos) es usada de algo ofrecido para pagar la
25

penalidad por los pecados y así hacer reparación, el pago para pagar la
penalidad por transgresión, lo cual es expiación. Dios envió a Su Hijo para ser
la propiciación, el rescate, el pago para redención, la expiación por los pecados
de la humanidad. La humanidad no envió sus ofrendas a Dios, sino más bien
Dios envió a Su Hijo para hacer reparación y pagar la penalidad por el pecado
de la humanidad. Por medio de esta ofrenda, la expiación por el pecado fue
hecha, y la gente fue redimida.
Hemos de estar arraigados y cimentados en amor, en que Dios envió a Su Hijo
Jesucristo en propiciación por nuestros pecados, haciendo así disponible
redención, justificación, reconciliación, santificación, y mucho más a todos los
que creemos en él.
Esta palabra “propiciación” (hilasmos), se usa solo otra vez, en I Juan 2.

I Juan 2:1 y 2:
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Y él es la propiciación (hilasmos) por nuestros pecados; y no solamente por
los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

El contexto de este otro uso de esta palabra “propiciación” (hilasmos) es del


Padre Dios queriendo que nosotros Sus hijitos no pequemos, no rompamos
comunión, y diciéndonos que si pecamos y rompemos comunión, tenemos para
con Él un abogado defensor, a Jesucristo el justo, y así podamos volver a estar
en comunión con Él y con Su Hijo Jesucristo. 26
Hemos de estar arraigados y cimentados en ese amor de Dios, Quien envió a
Su Hijo Jesucristo en propiciación por nuestros pecados y por los de todo el
mundo, lo cual incluye aún aquellos pecados de comunión rota que nosotros
cometeríamos después de renacer, pues el Señor Jesucristo pagó también por
esos pecados. Entonces, en lugar de cargar con todos nuestros pecados,
nosotros los confesamos a Dios y tenemos un abogado para con el Padre, a
Jesucristo el justo,27 y el caso es cerrado. El veredicto de la corte? Dios nos limpia
de todo pecado, haciendo disponible poder siempre estar en comunión con Él
y con Su Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Qué maravilloso privilegio!

Romanos 8:32:
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Versículos 33-39
26
I Juan 1:9: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
I Juan 1:9; 2:1: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Hijitos
27
míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.”
26

Así que arraigados y cimentados en ese amor de Dios en Cristo Jesús, Señor
nuestro, del cual nada ni nadie nos puede separar.
Efesios 3:17b, 18ª:
…a fin de que (hina), arraigados y cimentados en amor.
Seamos capaces de comprender….
“A fin de (hina)…seamos capaces de comprender….” Este es el segundo “para
que” que vamos a considerar.
Si nosotros somos capaces de comprender lo que la Palabra de Dios dice que
podemos comprender, entonces lo podemos. No dice que nosotros
comprenderemos, sino que dice que “seamos capaces de comprender,” si
nosotros queremos.
“Con todos los santos.” Dice que nosotros seamos capaces de comprender con
todos los santos. No es solo usted y yo, sino que todos los santos comprendan.
Pero sabemos por experiencia que hay muy poca gente a través de los siglos que
han comprendido. Por eso es que la Iglesia de Dios ha vivido tan por debajo
del estándar.
Versículo 18b:
Cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura.
Cuatro dimensiones! Este es el único lugar en la Biblia que se usa, y es
concerniente a la más grande revelación dada, el Misterio revelado, que los
Gentiles son coherederos junto con los Judíos, y miembros del mismo cuerpo,
y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.
Dios muchas veces habló a Israel en términos de longitud y anchura. Los
registros del Antiguo Testamento hablando de Israel culminan en Apocalipsis
21:16, el cual habla en términos de longitud y anchura.28 Pero es la revelación
a la Iglesia que introduce los términos de profundidad y altura.29
Ahora ya no es Israel, ni Gentiles, sino una nueva creación en Cristo Jesús.
Así que, arraigados y cimentados en amor, seamos capaces de comprender lo
que es para Israel, y lo que es para los Gentiles, las cuatro dimensiones (anchura,
longitud, profundidad y altura) concernientes a la Iglesia del un solo Cuerpo.
Y luego dice en el Versículo 19.
Versículo 19a:
Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento….
¿Cómo puede uno conocer algo que excede a todo conocimiento? Pareciera una
28
Apocalipsis 21:16a: La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura….
29
Romanos 8:39a: Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo
Jesús Señor nuestro.
27

contradicción. Pero no lo es. Lo que literalmente significa es conocer algo que


uno nunca puede conocer suficientemente bien.
Arraigados y cimentados en amor, podamos comprender las cuatro
dimensiones, y conocer el amor de Cristo, el cual es el amor a todos los santos.
Hasta que uno no conozca (ginósko) ese amor a todos los santos, uno nunca
entenderá la anchura, la longitud, la profundidad y la altura. Este es amor a
todos los santos con ese un cuerpo, ese un espíritu, esa una unidad.
Hasta que mantengamos ese amor a todos los santos en ese un cuerpo, en ese
un espíritu, en esa unidad, ese conocimiento se pierde.
Y el para qué de todo esto es “para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios,”
y este es el tercer “para que” de esta maravillosa oración.
Efesios 3:19b:
…para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Toda la plenitud de Dios es todo ese amor de Dios en Cristo, con toda la
grandeza de esta revelación. Ese es el llenamiento.
Imagínese, tener seguridad y acceso con confianza delante de Dios. Nadie
nunca nos enseñó eso. Solo en el ministerio de la Palabra de Dios. Nadie nos
enseñó que uno está lleno con este amor de Dios, que uno es capaz de
comprender con todos los santos el un cuerpo, el un espíritu, la una unidad, y
conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento, y finalmente que
uno pueda ser lleno con toda esa plenitud de Dios!
Nada es más grande que esto. Ser llenos de toda la plenitud de Dios! No hay
nada más disponible. Una vez usted está lleno, usted está lleno. Y esa plenitud
de Dios incluye –Dios en Cristo en usted, la esperanza de gloria.
Recordemos donde dice que el espíritu guiará a toda la verdad (Juan 16:13).
Esto es donde el espíritu prometió guiar, cuando toda la revelación a la Iglesia
es dada. Y esta es toda la verdad. No hay nada pendiente que no haya sido
revelado al cuerpo de la Iglesia.
Efesios 3:20 y 2130
En Efesios 1:1 es “a los fieles en Cristo Jesús;” y aquí cierra Efesios 3:21 con
“gloria a Dios en la Iglesia en Cristo Jesús;” nuevamente los fieles en Cristo
Jesús. Qué maravilloso registro en la Palabra de Dios.
Simplemente vivimos el resto de nuestras vidas con gran amor,31 y
agradecimiento, y que la Palabra de Dios more en abundancia en nosotros.

30
Efesios 1, 2, y 3 es la más grande sección en la Palabra de Dios sobre doctrina (creencia correcta) que alguna vez se ha dado. Ya
lo que hace falta es el lado práctico, el cual comienza con Efesios 4, y continúa con Efesios 5 y 6.
31
I Corintios 13:1-13