You are on page 1of 6

Andrés Caicedo - Mitoception (Ecuador)

Hablar de células madre es hablar de algo con un enorme potencial para curar
enfermedades. Pero también es hablar de un tema espinoso y controvertido.
Las cuestiones éticas asociadas a la necesidad de destruir un embrión para
obtener sus células madre embrionarias ha limitado las investigaciones, por lo
que los científicos se centran en otros tipos de células madre, las adultas.
Dentro de este abanico figuran las células madre mesenquimales (MSC, por
sus siglas en inglés), cuya capacidad de regenerar tejidos y órganos dañados
las convierte en un interesante sujeto de estudio. Para lograr esta
regeneración, las MSC crean conexiones de forma natural con las células
dañadas a las que les transfieren sus mitocondrias (el sistema propio de las
células para generar energía y que rejuvence a la célula que lo recibe).

El quid de la cuestión consiste en aprender a replicar este proceso de


transferencia, y eso es justo lo que ha conseguido el investigador Andrés
Caicedo. Gracias a su técnica de transferencia de mitocondrias, Caicedo ha
sido elegido por MIT Technology Review en español entre los 35 ganadores de
Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2017.

MitoCeption, como Caicedo ha bautizado a su tecnología, "evita costes y


ciertos problemas éticos de obtener células madre", afirma. El procedimiento
habitual en las terapias celulares consiste en extraer las células madre,
multiplicarlas en laboratorio y después transfundirlas. El protocolo de Caicedo,
publicado en Scientific Reports en 2015, logra trasplantar eficazmente las
mitocondrias aisladas a partir de células madre mesenquimales. Pero además,
en trabajos posteriores, logró que la técnica también funcionara para realizar
trasplantes de mitocondrias obtenidas desde y hacia otros tipos de células.
Esto haría innecesario tener que aislar células madre, lo que evitaría las
complicaciones técnicas y éticas.

Según sus resultados, la célula que recibe la mitocondria "se reprograma, se


activa su metabolismo, sufre menos estrés oxidativo, se estimula su
proliferación y migración", explica Caicedo. Todas estas nuevas capacidades
adquiridas por la célula receptora gracias a la transfusión de mitocondrias son
en realidad características típicas de células más jóvenes. "El objetivo es
encontrar la mejor fuente de mitocondrias", prosigue el innovador. Así, otros
tipos celulares podrían rejuvenecer y tener una mejor capacidad regenerativa.
El resultado, por tanto, es replicar los efectos de un trasplante basado en
células madre mesenquimales pero sin necesidad de utilizarlas.
Caicedo, que actualmente dirige el laboratorio de investigación de la Facultad
de Medicina de la Universidad San Francisco de Quito (Ecuador), quiere llegar
a desarrollar una terapia que pueda aliviar enfermedades degenerativas,
detener los daños en el páncreas asociados a la diabetes tipo 2, y regular el
sistema inmunitario para aliviar el lupus y la artritis reumatoide. El investigador
estima que en 2019 podrían ponerse en marcha los primeros ensayos en vivo.

Para el fundador y presidente de The Core Model Corporation, Ibis Sánchez,


esta es una "excelente tecnología que abre un compás para aplicaciones
importantes relacionadas con el daño a las células y a su envejecimiento". Este
miembro del jurado de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2017
destaca "el hecho de que tenga ventajas sobre los métodos ya existentes" y
también que "los experimentos sean reproducibles".
El nano marcapasos – jorge Reynolds (Colombia)
Este nuevo dispositivo será implantado este año por primera vez en seres
humanos. Su inventor es el colombiano Jorge Reynolds, ingeniero de la
universidad de Cambridge y destacado científico en el país. Para él, su invento
es tan importante como el que realizó en 1958 al crear el primer marcapaso,
que ha salvado más de 75 millones de vidas alrededor del mundo.

“El nanomarcapaso ya no tendrá una batería con un limitante de tiempo, sino


que trabajará con un cristal revestido de cerámica, lo que hace posible la
producción de corriente mediante la contracción cardíaca” señala Jorge
Reynolds. Para que funcione, el elemento médico está basado en un efecto
que recibe el nombre de piezoelectricidad, en el que, al contraerse el corazón
en la contracción cardíaca, el cristal revestido se carga de electricidad y
permite el normal funcionamiento del nanomarcapaso.

Este dispositivo médico pesa apenas unas décimas de gramo, que en


comparación con el primer marcapasos hace 59 años, es un avance
tecnológico de avanzada: el primero pesaba más de 50kg y su batería era la de
un camión.

Para Rafael Carrillo Flórez, decano de medicina de la Universidad de la


Sabana, este dispositivo médico desarrollado con tecnología a escala tan
diminuta como los átomos y moléculas, es un invento revolucionario, que no
solo salvará muchas personas, sino mejorará la calidad de vida de los
pacientes con problemas de bloqueos cardíacos. “Yo me vinculé a este
proyecto desde el punto de vista de consecución de recursos y relación con
empresas para hacer del nanomarcapaso una realidad” añade.

Una de las tantas ventajas de este proyecto que se viene desarrollando desde
inicios del milenio, está relacionada con su bajo precio, cuesta 12 veces menos
que el marcapaso convencional, “el nanomarcapaso disminuye los costos de
producción y da un acceso a las personas menos favorecidas” afirma
Reynolds.

Su implantación será poco invasiva, a través de un catéter que se inserta en


una vena y permite que el nanomarcapaso llegue hasta el corazón y sea
colocado en el lugar adecuado, lo que demuestra que el procedimiento mejora
notablemente y no genera ningún tipo de trauma en el paciente.

El nanomarcapaso tendrá una ventaja comunicativa, “se conecta al teléfono


celular para conocer el estado del paciente y poder cambiar los patrones de
funcionamiento” señala Reynolds.
Lleva 16 años desarrollándose y ya ha sido implantado en perros, arrojando
resultados satisfactorios, por lo que en los próximos meses sería implantado en
un ser humano que cumpla con las anomalías cardíacas propias para utilizar
este dispositivo médico.

El proyecto del nanomarcapaso comenzó a pensarse a finales del siglo pasado,


una idea que para la comunidad científica parecía ciencia ficción. Jorge
Reynolds contemplaba que alguna universidad colombiana estableciera un
centro de nanotecnología. La entidad que entendió la idea fue la Universidad
de la Sabana, “la primera investigación en nanotecnología en el país fue con la
facultad de medicina de la Universidad de la Sabana, pero las condiciones de
comienzos de siglo no eran atractivas desde el punto de vista económico y no
se siguió con la iniciativa” concluye Carrillo.

Rápidamente, Jorge Reynolds cambió el punto de vista de la comunidad


científica sobre el nanomarcapaso. Viajó por el mundo en busca de academias
de medicina, universidades y empresas, trayendo de vuelta convenios con
entidades reconocidas a nivel mundial como el Instituto de Tecnología de
Taiwán y universidades de Estados Unidos y algunos países de Europa.

Jorge Reynolds y Rafael Carillo coinciden en que los grandes desarrollos del
mundo están relacionados con la nanotecnología, que llegará a curar las
enfermedades que amenazan la supervivencia del ser humano y tendrá
protagonismo en casi todas las actividades del hombre.

“El tamaño nano permite llegar al origen de las enfermedades para no paliarlas,
es decir no tratarlas, sino curarlas” insiste Carrillo.

Este modelo nano, casi seis décadas después de la creación del primer
marcapaso, vuelve a poner a Colombia en un lugar privilegiado de la medicina
en el mundo.
HOOPE - ERNESTO RODRÍGUEZ LEAL (MEXICO)
Ernesto Rodríguez Leal un ingeniero mecánico egresado del Tecnológico de
Monterrey ha desarrollado un gadget medico bautizado Hoope, un dispositivo
capaz de diagnosticar infecciones de transmisión sexual como sífilis, gonorrea,
clamidia y tricomoniasis.

Cada día, más de 1 millón de personas contraen una ITS y se estima que al
año unas 500 millones de personas contraen clamidiasis, gonorrea, sífilis o
tricomoniasis, según la Organización Mundial de la Salud.

Hoope es un anillo que se coloca en el dedo pulgar y contiene un cartucho


desechable con una aguja retráctil de un sólo uso y envía los datos en menos
de un minuto al smartphone.

El anillo solo se coloca en el momento de hacer la prueba, se presiona el botón


que pincha el dedo y después se toma una muestra de sangre que se
transporta por acción capilar a un 'lab on a chip', un concepto reciente que
consiste en inmovilizar reactivos para buscar cambios y hacer mediciones.

Además, el dispositivo cuenta con un sistema de anestesia por el cual una


corriente eléctrica en forma de pulsos se suministra por electrodos y genera
adormecimiento, lo que evita dolor a la hora del pinchazo.

El anillo que funciona como una herramienta de diagnóstico casera, divide la


sangre en cuatro canales microfluídicos. “Colocamos antígenos (sustancia que
desencadena la producción de anticuerpos) sintetizados específicamente para
atrapar anticuerpos para cada una de las enfermedades, su interacción
funciona como un mecanismo de llave y cerrojo", Ernesto Rodríguez Leal,
miembro del equipo creador del gadget.

"Si existen anticuerpos de alguno de los padecimientos, los antígenos los


atrapan y generan una reacción electroquímica”, agrega.

Después estos datos se transmiten por señal electrónica a un smartphone o


tablet inteligente, en donde por medio de una aplicación se obtienen los
resultados en menos de un minuto.

"La aplicación es completamente confidencial y en caso de dar resultados


positivos ofrece orientación médica a través de un mapa que otorga la
ubicación del especialista más cercano para agendar una cita”, asegura.

El dispositivo será manufacturado en China y saldrá al mercado en enero de


2016 por medio de una campaña de financiamiento en el portal Indiegogo.
Primero se comercializará en México y el resto de Latinoamérica, para después
ofrecerlo en Europa y Estados Unidos.
El precio de Hoope será de 50 dólares y contendrá un anillo y tres cartuchos,
aunque primero saldrá al mercado la aplicación que se especializará en salud
sexual.