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DERECHO REALES DE GARANTÍA

Preguntas:

I. REALICE UN CUADRO RESUMEN ENNUMERANDO CUATRO FUNCIONES


DE LAS GARANTÍAS PARA FACILITAR EL ACCESO AL CRÉDITO A LOS
AGENTES ECONÓMICOS. (4 PUNTOS).
II. MEDIANTE CUATRO EJEMPLOS ILUSTRE LA RELACIÓN OBLIGACIONAL
QUE DE LUGAR A LA NECESIDAD DE GARANTIZAR EL PAGO AL
ACREEDOR. (4 PUNTOS).
III. LUEGO DE LA LECTURA DE LA NUEVA LEY DE LA GARANTIA
MOBILIARIA, DECRETO LEGISLATIVO N°1400 SEÑALE CUATRO
NOVEDADES SOBRE ESTA INSTITUCIÓN JURÍDICA. (4 PUNTOS).
IV. REALICE UNA INVESTIGACIÓN EN POR LO MENOS CUATRO JUZGADOS
CIVILES SOBRE CASOS DE EJECUCIÓN DE HIPOTECAS EN EL PRESENTE
AÑO 2019, AJUNTE EVIDENCIAS DE LA REALIZACIÓN DE DICHA
INVESTIGACIÓN (FOTOS, VIDEOS, ETC.). (8 PUNTOS).
I. REALICE UN CUADRO RESUMEN ENNUMERANDO CUATRO FUNCIONES
DE LAS GARANTÍAS PARA FACILITAR EL ACCESO AL CRÉDITO A LOS
AGENTES ECONÓMICOS. (4 PUNTOS).

Garantías para el otorgamiento del crédito

Con el fin de minimizar los riesgos, las entidades financieras realizan un análisis del crédito.
Aspectos como la confiabilidad, la capacidad de pago, las condiciones económicas y las
garantías se toman en consideración en el momento de prestar el dinero.

En algunos casos, las entidades financieras exigen garantías para el otorgamiento del crédito.
Esto significa que en caso de insolvencia por parte del tomador del préstamo, el banco será
resarcido.

Entre las funciones de garantías se encuentran:

GARANTIAS

Aval Caución Hipoteca

La empresa compromete un inmueble para


En este caso, una persona física o jurídica Aquí la empresa emite pagarés con garantía,
se responsabiliza del pago en caso de que garantizar que pagará la deuda. Aunque se
letras de cambio o derechos de crédito como
el tomador del préstamo esté preserva la posesión del bien, sólo se
garantía de pago.
imposibilitado de restituir a la entidad adquiere nuevamente propiedad sobre el
financiera el monto del préstamo. mismo luegode la liquidación
total de la deuda. En caso de
insolvencia, al finalizar el
período estipulado el
Embargo Seguro
inmueble puede ser tomado
por la entidad financiera.

Cuando la empresa no consigue otro


tipo de garantía, debe contratar un
En este Funciona de manera similar a seguro para garantizar el pago de la
la hipoteca pero compromete un bien deuda ante el banco. En ese caso,
mueble, como una joya. además de la deuda con la entidad
financiera, la empresa debe cargar con
el valor del seguro.
II. MEDIANTE CUATRO EJEMPLOS ILUSTRE LA RELACIÓN OBLIGACIONAL QUE DE
LUGAR A LA NECESIDAD DE GARANTIZAR EL PAGO AL ACREEDOR. (4 PUNTOS).

Condiciones que puede fijar el acreedor para afianzar el cobro


La mejor forma de motivar que los deudores cumplan con puntualidad sus obligaciones es penalizando
económicamente su retraso, para esto es preciso que incurran legalmente en mora (sean jurídicamente
morosos).

La cláusula de mora automática en contratos no mercantiles


En las obligaciones que se rigen por el Código Civil La legislación actual reconoce la mora cuando el
acreedor exige judicialmente o extrajudicialmente el cumplimiento de la obligación, pero también admite
la posibilidad de que no sea necesaria el requerimiento al deudor –para que la mora exista– cuando la
obligación lo declare expresamente.
La ley también determina que si la obligación consistiera en el pago de una cantidad de dinero y el deudor
incurriere en mora, no habiendo pacto en contrario, consistirá en el pago de los intereses convenidos, y
a falta de convenio en el interés legal.
Por este motivo es conveniente que el acreedor incluya en el contrato un pacto de mora automática y se
determinen los intereses moratorios convencionales. Esta cláusula provocará que en caso de retraso en
el pago el deudor incurra en mora –a partir del día siguiente a la fecha de vencimiento– sin necesidad de
requerimiento del acreedor, pudiendo éste exigirle el abono de un interés de demora sobre las cantidades
adeudadas.

Es importante tener en cuenta que el interés de demora convencional que se determine puede ser igual
o superior al tipo de interés legal, pero si es superior ha de estar dentro de unos límites razonables.
Una ventaja más para el acreedor en caso de tener que reclamar judicialmente el pago de la deuda es
que los intereses de demora vencidos y no liquidados por el deudor devengan el interés legal desde que
son judicialmente reclamados, aunque la obligación hay guardado silencio sobre este punto.

Las cláusulas de mora en contratos mercantiles.

En lo que concierne a la mora hay que señalar que la legislación mercantil no exige la existencia de
cláusulas de mora ni obliga a requerir al deudor cuando la obligación de pago deba cumplirse
determinado día señalado por la voluntad común de los contratantes.
Los efectos de la morosidad en el cumplimiento de las obligaciones mercantiles comenzarán en los
contratos que tuvieran día señalado para su cumplimiento por voluntad de las partes, al día siguiente de
su vencimiento.
Por lo tanto se deduce la conveniencia de que exista un contrato que señale el vencimiento de la
obligación como medio para poder determinar el plazo a partir del cual empiezan a contar los intereses
de demora.

No obstante el acreedor puede establecer –y es aconsejable hacerlo siempre– una cláusula adicional en
el contrato en la que se pacten unos intereses moratorios superiores al interés legal y que refuerce su
derecho a reclamar los intereses de demora a partir del día en que se produzca el impagado.

Las cláusulas penales en el contrato de compraventa


Una buena protección contra posibles incumplimientos son las denominadas cláusulas penales –también
se conocen como penas convencionales– que deben pactarse expresamente por las partes en el contrato
de compraventa o de servicios.
La libertad contractual de las partes permite al acreedor –siempre que no incurra en abusos– determinar
unas determinadas penalizaciones en previsión a los posibles incumplimientos del deudor.
Las cláusulas penales deben establecer que si el deudor no cumple debidamente con sus obligaciones,
además del principal de la deuda, deberá pagar unas determinadas cantidades al acreedor –una sanción
económica– como consecuencia de su incumplimiento. Las cláusulas penales también tienen un efecto
disuasivo del impago, puesto que el moroso se lo pensará dos veces antes de incumplir este tipo de
obligaciones, ya que es consciente de que saldrá perjudicado económicamente. Por lo tanto las cláusulas
penales sirven para motivar al deudor –tocando su punto débil, el bolsillo– a cumplir puntualmente con
sus pagos.
A menos que se pacte otra cosa en el contrato, la pena convencional sustituye a la indemnización por
daños y perjuicios, con la ventaja para el acreedor de no tener que demostrar la existencia ni la cuantía
de los daños y perjuicios ocasionados por el incumplimiento del deudor.
No obstante se puede pactar la pena convencional como complementaria a la indemnización por daños
y perjuicios por lo que el acreedor puede reclamar el importe nominal de la deuda, la cantidad convenida
en la cláusula penal y los intereses moratorios.
El acreedor tiene libertad contractual para establecer las cláusulas penales que considere oportunas, no
obstante según las circunstancias y el grado de incumplimiento del moroso, los tribunales pueden atenuar
las penalizaciones pactadas o incluso modificarlas.

La cláusula de reserva de dominio


En los casos de venta de bienes de equipo, maquinaria, vehículos u otros bienes muebles con pago
aplazado o fraccionado en varios vencimientos el acreedor puede establecer en el contrato de
compraventa una cláusula de reserva de dominio, de forma que mientras el deudor no satisfaga la
totalidad del precio del bien vendido, no podrá gozar de la plena propiedad y disposición del mismo.
Aunque al comprador se le entrega el objeto vendido, el proveedor se reserva la propiedad de la cosa
vendida, ya que aunque al comprador se le entrega la posesión del objeto, el dominio sigue
perteneciendo al vendedor. El comprador podrá utilizar el objeto pero hasta que no cumpla totalmente su
obligación de pagar el precio no se le transfiere la plena propiedad.
Con la reserva de dominio se puede evitar que un moroso sin escrúpulos no sólo no efectúe el pago de
los bienes al acreedor, sino que además los venda a un tercero de buena fe, lucrándose con la venta.
También se evita que los bienes sean embargados por un tercer acreedor que reclame judicialmente su
deuda.
Además de la reserva de dominio se puede incluir una cláusula resolutoria del contrato, en la que se
establece que si el deudor incumple la obligación de pago de cualquiera de los plazos, el acreedor podrá
retirarle el objeto vendido y quedarse con la totalidad –o parte– de los importes ya pagados como
indemnización por el desgaste sufrido por el bien.
III. LUEGO DE LA LECTURA DE LA NUEVA LEY DE LA GARANTIA MOBILIARIA,
DECRETO LEGISLATIVO N°1400 SEÑALE CUATRO NOVEDADES SOBRE ESTA
INSTITUCIÓN JURÍDICA. (4 PUNTOS).

Este Decreto Legislativo recoge la Ley Modelo adoptado por la Comisión de las Naciones
Unidas para el Desarrollo Mercantil Internacional – CNUDMI, con lo que se pretende modernizar
y armonizar las reglas del comercio internacional (pues esta última además constituye la función
del CNUDMI) y mediante la cual se incorpora en nuestra legislación, ciertas “disposiciones o
figuras” para efectos de promover y facilitar la inscripción de las garantías mobiliarias en un
registro, pero que como veremos más adelante, afecta el sistema y principios registrales del
SINARP que venían rigiendo la legislación peruana.

Entre las principales innovaciones que trae la nueva regulación encontramos las siguientes:

1. La constitución de la garantía mobiliaria deberá constar por escrito, bajo sanción


de nulidad, sin embargo, bastará que dicho contrato cuente solo con la firma
manuscrita de los contratantes (es facultativa la formalización ante notario
público). En este extremo es preciso analizar la seguridad jurídica puesta en
juego a través de esta disposición, pues del análisis de la norma se verifica que
dicha formalidad mínima, implicaría en determinado momento que alguna de las
partes cuestione la celebración del contrato, pues no existiría certeza de su
celebración, ni la manifestación legítima de la voluntad de las partes si no se
cuenta con la intervención del profesional responsable de otorgar fe de la
celebración del mismo (el notario).

Con dicha formalidad mínima exigida es posible que se incremente el número de procesos
judiciales referidos al cuestionamiento o rechazo de alguna de las partes respecto a su
celebración, salvo que, antes de su celebración, los contratantes decidan con mayor criterio
revestirla de mayor formalidad y seguridad recurriendo a la intervención notario público.

2. El contrato de constitución de garantías mobiliarias ya no será objeto de


calificación por un registrador público. En virtud de la nueva norma, ya no se
presentará el contrato constitutivo de la garantía al registro para que sea
calificado por el registrador, sino que se completará un formulario en línea que
contendrá los datos de constitución de la garantía mobiliaria, de modo tal que,
lo que se publicitará son avisos electrónicos respecto de la constitución de
dichos actos; esos avisos electrónicos son independientes de los contratos de
constitución de las garantías (es decir, los contratos constitutivos constan en
documento aparte) y respecto a este último, el registro no archiva el documento
que lo contiene. Respecto a este extremo se debe tener en cuenta que el mismo
decreto legislativo señala que la Sunarp no es responsable del contenido de los
avisos electrónicos que se ingresen en dicha base de datos.

3. El acceso o la incorporación de los avisos electrónicos que publicitan la


constitución o demás actos de una garantía mobiliaria estará a cargo de
usuarios que sí deben contar con acreditación ante la Sunarp y que deben estar
autorizados por el acreedor y deudor para el ingreso modificación y demás actos
respectivos a los avisos electrónicos. Respecto a este extremo, según la
redacción del analizado decreto, sería el propio acreedor el que finalmente
cuente con las autorizaciones necesarias para la incorporación al registro; es
decir, aplicado a la realidad, al acceder un deudor a un crédito garantizado con
un bien mueble, será el propio acreedor (muchas veces entidad del sistema
financiero) la que se encargue directamente de ingresar el aviso electrónico de
constitución de garantía mobiliaria en la plataforma del SIGM.

Como se ha indicado en lo precedente, lo que se publicita constituye en resumen, un aviso


electrónico que ya no se realiza sobre una partida registral, como se venía haciendo antes de
la precitada norma (sobre este aspecto recae una de las principales críticas al nuevo sistema
implementar), pues el aviso electrónico que publicite la constitución de la garantía, así como
sus modificaciones y cancelaciones, se hará sobre una plataforma informática denominada
SIGM, creada y administrada por la Sunarp, de acceso público para su consulta a todas las
personas sin requerirse de usuarios o contraseñas (para realizar consultas), y que deberá estar
organizada en base al otorgante de la garantía, que por lo general es el deudor.

4. La precitada norma señala que la garantía mobiliaria puede darse con o sin
desposesión del bien, es decir que es facultativa la entrega de la posesión del
bien otorgado en garantía, es decir la entrega al acreedor del bien, pero para
gozar de los efectos de publicidad, oponibilidad y prelación, es decir de aquellas
garantías que brinda el registro, es necesario que se publique el aviso
electrónico. En ese sentido, el registro es voluntario, sin embargo, para gozar
de dichos beneficios deberá de publicitarse en el SIGM.
5. Se ha establecido la figura del contrato de control. Esta es una novedad del
decreto analizado, del cual se colige que en el eventual caso de que un cliente
otorgue en garantía los saldos sobre depósitos en cuentas, se presume que
junto con dicho contrato viene implícito la celebración de un contrato de control,
que no es más que la autorización conferida a una entidad del sistema financiero
o a un intermediario de valores mobiliarios, para que estos cumplan las
instrucciones que les confiere el acreedor, respecto del manejo o disposición de
los saldos o dinero que el deudor tenga en una cuenta en dicha entidad.

Lo peculiar además respecto a esta figura es que cuando el acreedor es una entidad del sistema
financiero, el contrato de constitución de garantía mobiliaria contiene la celebración del contrato
de control en forma implícita, lo que implica que se otorga la facultad a la entidad del sistema
financiero a manejar y/o disponer de los saldos en las cuentas de depósito del deudor.

6. Se ha establecido una tasa única para todos y cualquiera de los actos que
acceden al registro de garantías mobiliarias, es decir, se pagará un solo monto,
no porcentual, sino fijo por cualquier acto a publicitarse en el SIGM, y que será
independiente del monto de la garantía pactada, con lo que se pretende
incrementar el acceso al crédito y promover la publicidad de dichos contratos
celebrados, en vista del abaratamiento de los costos de contratación.

IV. REALICE UNA INVESTIGACIÓN EN POR LO MENOS CUATRO JUZGADOS CIVILES


SOBRE CASOS DE EJECUCIÓN DE HIPOTECAS EN EL PRESENTE AÑO 2019, AJUNTE
EVIDENCIAS DE LA REALIZACIÓN DE DICHA INVESTIGACIÓN (FOTOS, VIDEOS, ETC.).
(8 PUNTOS).
Por motivos del debido proceso y dado que muchas de todas esas hipotecas están en etapa de
investigación, no son de publicidad y para no alterar los posibles efectos negativos a los que puede dar
lugar y responsabilidad.