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LECCIONARIO

Dominical: CICLO C
Desde diciembre 2019 (Adviento): Ciclo A

Ferial durante el año: Año IMPAR


Desde diciembre 2019 (Adviento): año PAR

Liturgia de las Horas: Año I


Desde diciembre 2019 (Adviento): Año II

SEMANAS DURANTE EL AÑO

Antes de Cuaresma:
hasta el martes 5 de marzo: 8ª semana.

Después del Tiempo pascual:


desde el lunes 10 de junio: 10ª semana.

CELEBRACIONES MOVIBLES

* Bautismo del Señor 13 de enero

* Miércoles de Ceniza 6 de marzo

* Domingo de Ramos 14 de abril

* Domingo de Pascua 21 de abril

* Ascensión del Señor 2 de junio

* Domingo de Pentecostés 9 de junio

* Santísima Trinidad 16 de junio

* Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo 23 de junio

* Sagrado Corazón de Jesús 28 de junio

* Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo 24 de noviembre


* 1er Domingo de Adviento 1 de diciembre

* Sagrada Familia de Jesús, María y José 29 de diciembre

JORNADAS ESPECIALES

* Jornada mundial de la paz


1 de enero

* Jornada de la vida consagrada


2 de febrero

* Jornada mundial del enfermo


11 de febrero

* Jornada de la juventud
14 de abril (domingo de Ramos)

* Jornada vocacional
12 de mayo (4º domingo de Pascua)

* Jornada de las comunicaciones


2 de junio (Ascensión del Señor)

* Semana de oración por la unidad de los cristianos


9 al 16 de junio (Pentecostés a Santísima Trinidad)

* Jornada de la infancia misionera


25 de agosto (4º domingo de agosto)

* Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación


1 de septiembre

* Jornada nacional de la vida consagrada


8 de septiembre

* Jornada nacional de oración y reflexión contra la trata de personas


15 de septiembre (tercer domingo de septiembre)
* Domingo bíblico nacional
29 de septiembre (último domingo de septiembre)

* Jornada mundial de las misiones


13 de octubre (2º domingo de octubre)

* Jornada nacional de oración por la santificación del pueblo argentino y


la glorificación de sus siervos de Dios
1 de noviembre

* Jornada nacional del enfermo


11 de noviembre (2º domingo de noviembre)

* Jornada mundial de los pobres


17 de noviembre (33er domingo durante el año)

* Día universal de acción de gracias


28 de noviembre (4º jueves de noviembre)

CALENDARIO PROPIO DE ARGENTINA

(S) = Solemnidad; (F) = Fiesta; (MO) = Memoria obligatoria; (ML) =


Memoria libre

Enero
22 Beata Laura Vicuña, virgen (ML)
24 María, Reina de la Paz (ML)

Febrero
25 Beata Ludovica de Angelis, religiosa (ML)

Marzo
16 San José Gabriel Brochero, presbítero (ML)

Abril
27 Santo Toribio de Mogrovejo, obispo (F)
Nuestra Señora del Valle (2º sábado de Pascua: MO)

Mayo
8 Nuestra Señora de Luján (S)
15 San Isidro labrador (ML)
16 San Luis Orione, presbítero (ML)
20 Beata Crescencia Pérez, religiosa (ML)
24 María, Auxilio de los cristianos (ML)

Julio
6 Nazaria Ignacia March Mesa, religiosa (ML)
9 Nuestra Señora de Itatí (MO)
10 San Agustín Zhao Rong, presbítero, y compañeros,
mártires (trasladada del 9 - ML)
16 Nuestra Señora del Carmen (MO)
23 San Charbel Makhlüf, presbítero (trasladada del 24 - ML)
24 San Francisco Solano, presbítero (MO)

Agosto
16 San Roque, presbítero (ML)
25 Beata María Tránsito Cabanillas de Jesús Sacramentado,
religiosa (ML)
26 Beato Ceferino Namuncurá (ML)
30 Santa Rosa de Lima (F)

Septiembre
24 Nuestra Señora de la Merced (MO)

Octubre
9 San Héctor Valdivielso Sáez, mártir (ML)
12 Nuestra Señora del Pilar (ML)

Noviembre
7 María, Madre y Medianera de la gracia (MO)
13 Beato Artémides Zatti, religioso (ML)
17 Santos Roque González, Alfonso Rodríguez y Juan del
Castillo, presbíteros y mártires (MO)
19 Santa Isabel de Hungría (trasladada del 17 - (MO)

Diciembre
12 Nuestra Señora de Guadalupe (F)

COLECTAS IMPERADAS
Los siguientes son días destinados por la Santa Sede y el Episcopado
Argentino para realizar colectas para diversas obras de la Iglesia.
Algunas diócesis modifican la fecha de la realización de las colectas
imperadas y/o añaden otras de alcance en la propia iglesia particular.
Asimismo debe tenerse en cuenta que las entidades organizadoras de
las colectas imperadas pueden modificar las fechas asignadas.

* Epifanía del Señor: Misiones en África

* Viernes Santo: Tierra Santa

* Segundo domingo de junio: Caritas

* Primer domingo de julio: Servicio universal de la Iglesia

* Primer domingo de agosto: Fides

* Segundo domingo de septiembre: Más por menos

* Segundo domingo de octubre: Misiones pontificias

* Domingo de Cristo Rey: Acción Católica

* Primer Domingo de Adviento: Inmigración

DÍAS PENITENCIALES

Días de ayuno y abstinencia

* Miércoles de Ceniza: 6 de marzo.


* Viernes Santo: 19 de abril.

Días de abstinencia solamente

Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe
guardarse abstinencia de carne o de otro alimento, según lo que haya
determinado la Conferencia Episcopal. (CIC, c.1251)

La ley de abstinencia obliga a los que han cumplido 14 años, la ley de


ayuno, a todos los mayores de edad (18 años), hasta que hayan
cumplido 59 años (CIC, c. 1252).

La Conferencia Episcopal Argentina, haciendo uso de las facultades que


le concede el canon 1253, autoriza la posibilidad de reemplazar la
abstinencia de carne por la abstinencia de bebidas alcohólicas, o por una
obra de caridad o por una práctica de piedad. Por ahora, la Conferencia
Episcopal Argentina no ha dado normas más determinadas acerca de la
observancia del ayuno ni tampoco ha concedido la posibilidad de
reemplazarlo por otra cosa.

DÍAS DE PRECEPTO

* Todos los domingos.


* 1º de enero: Octava de Navidad y solemnidad de Santa María, Madre
de Dios.
* 15 de agosto: Asunción de la Santa Virgen María.
* 8 de diciembre: Inmaculada Concepción de María.
* 25 de diciembre: Natividad del Señor.

TABLA DE LOS DÍAS LITÚRGICOS

Dispuesta según el orden de precedencia

1. Triduo Pascual de la Pasión y Resurrección del Señor.


2. Natividad del Señor, Epifanía, Ascensión y Pentecostés.
Domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua. Miércoles de Ceniza.
Ferias de Semana Santa, desde el Lunes Santo al Jueves Santo,
inclusive. Días dentro de la Octava pascual.
3. Solemnidades del Señor, de la Santísima Virgen María y de los santos
inscritas en el Calendario general.
Conmemoración de todos los fieles difuntos.
4. Solemnidades propias, a saber:
a) Solemnidad del Patrono principal del lugar, sea del pueblo o de la
ciudad.
b) Solemnidad de la Dedicación y aniversario de la Dedicación de la
iglesia propia.
c) Solemnidad del Título de la iglesia propia.
d) Solemnidad del Título o del Fundador o del Patrono principal de una
Orden o Congregación.
De estas celebraciones sólo una se incluye como solemnidad en el
Calendario, las otras dos se tendrán como fiesta.
Si el Fundador es sólo beato, se celebra como fiesta.

II

5. Fiestas del Señor inscritas en el Calendario general.


6. Domingos del Tiempo de Navidad y domingos en el Tiempo durante el
año.
7. Fiestas de la Santísima Virgen María y de los santos del Calendario
general.
8. Fiestas propias, a saber:
a) Fiesta del Patrono principal de la diócesis. Si las razones pastorales
lo aconsejan, puede celebrarse como solemnidad.
b) Fiesta del aniversario de la Dedicación de la iglesia catedral.
c) Fiesta del Patrono principal de una región o provincia, de una nación
o territorio más amplio. Si razones pastorales lo aconsejan, puede
celebrarse como solemnidad.
d) Fiesta del Título, del Fundador, del Patrono principal de una Orden
o Congregación y provincia religiosa, salvo lo prescrito en el número 4.
e) Otras fiestas propias de alguna iglesia.
f) Otras fiestas inscritas en el Calendario de alguna diócesis, Orden o
Congregación.
9. Ferias de Adviento del 17 al 24 de diciembre inclusive.
Días dentro de la Octava de Navidad.
Ferias de Cuaresma.

III

10. Memorias obligatorias del Calendario general.


11. Memorias obligatorias propias, a saber:
a) Memorias del Patrono secundario del lugar, diócesis o región o
provincia religiosa.
b) Memorias de los santos o beatos, inscritos en el Martirologio o en su
apéndice, cuyos cuerpos se conservan en la propia iglesia u oratorio.
c) Otras memorias obligatorias inscritas en el Calendario de alguna
diócesis, Orden o Congregación.

12. Memorias libres («ad libitum») que también pueden celebrarse en


forma peculiar indicada en las Ordenaciones generales del Misal y de la
Liturgia de las Horas (ver O.G.M.R., n. 355c y O.G.L.H., nn. 237-239)
cuando caen en los días señalados en el n. 9.
De esta misma manera pueden celebrarse las memorias obligatorias
que accidentalmente caen en las ferias de Cuaresma.
13. Ferias de Adviento hasta el día 16 de diciembre inclusive.
Ferias del tiempo de Navidad desde el día 2 de enero hasta el
sábado después de Epifanía.
del tiempo pascual desde el lunes después de la Octava de Pascua
hasta el sábado antes de Pentecostés inclusive.
Ferias durante el año.

OCURRENCIA DE LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS

Si varias celebraciones caen en un mismo día, tiene prioridad aquella


que en la Tabla de los días litúrgicos figura con un número anterior,
observando lo que se dice a continuación.

Las celebraciones de los santos de un Calendario particular que caen en


días de celebraciones del Calendario general, aunque sean estas de
grado inferior, se trasladan a otro día a no ser que por razones pastorales
haya que preferir la celebración del Calendario particular.

Las celebraciones que se inscriben en el Calendario general, deben


ponerse el mismo día en el Calendario particular, cambiando, si es
necesario, el grado de la celebración. La misma norma hay que observar
cuando se trata de celebraciones de una iglesia o parroquia con respecto
al Calendario de la diócesis o familia religiosa.

Si algún año alguna solemnidad se viera impedida, se traslada al día más


próximo que esté libre de las solemnidades y fiestas señaladas en los
números 1 al 8 de la Tabla de los días litúrgicos. Con todo, si alguna
solemnidad fuera impedida por un domingo de Adviento, Cuaresma o
Pascua, en ese caso la solemnidad se traslada al lunes siguiente, según
las normas generales, a no ser que sea el lunes de la Semana Santa o el
lunes de la Octava de Pascua (C.D. Prot. n. 500/89). Las demás
celebraciones impedidas se omiten.

Cuando en un mismo día coinciden la celebración de las Vísperas y las


1as Vísperas del día siguiente:

a) tiene prioridad la celebración de la Misa de precepto,


independientemente del grado litúrgico de las dos celebraciones
ocurrentes;

b) en cuanto a la Liturgia de las Horas, deben celebrarse las Vísperas


de la celebración que tiene prioridad en el índice de días litúrgicos. En
caso de igualdad se rezan las Vísperas del día en curso. Sin embargo, si
la celebración ha de realizarse con el pueblo, será posible la derogación
de esta norma, de manera que se evite la celebración de las 1as Vísperas
del día siguiente, cuando, por razón del precepto, se celebra la Misa
vespertina del día corriente.

MISAS DE DOMINGOS Y DE FIESTAS DE PRECEPTO ANTICIPADAS


A LA VÍSPERA

Cumple el precepto de participar en la Misa quien asiste a ella donde


quiera que se celebren en un rito católico, tanto el día de la fiesta como el
día anterior por la tarde (Canon 1248, 1). Es decir, es independiente de
las lecturas y oraciones de la misa en la que se participe. Por ejemplo:
cumple el precepto quien participe de una misa ritual (de exequias,
matrimonio, etc.) en el día de la fiesta o el día anterior

No obstante esa concesión, los pastores instruirán cuidadosamente a los


fieles para que no obstante esta concesión, no se pierda el sentido del
domingo.

Las Normas universales para el Año litúrgico y el Calendario (n. 3)


establecen que la celebración del domingo y de las solemnidades
empieza ya al atardecer del día anterior. La expresión «vespere» (por la
tarde) del Canon 1248 hay que interpretarla rigurosamente, es decir, se
trata del momento en que el día comienza a declinar y el sol entra en su
ocaso. Consiguientemente debe celebrarse la misa del domingo o de la
solemnidad, con la correspondiente homilía y oración de los fieles

En caso de ocurrencia de varias celebraciones litúrgicas, cuando se


celebra una solemnidad en día sábado o en día lunes (de precepto o no),
siempre ha de darse la precedencia a la celebración de la Misa de
precepto, independientemente del grado litúrgico de las celebraciones
que caen el mismo día. (CIC, c. 1248,1)

Teniendo en cuenta las circunstancias de naturaleza pastoral, el


Ordinario del lugar indicará al comienzo del año en el Calendario litúrgico
propio la práctica a seguir, si es el caso, derogando lo dicho
anteriormente, cuando por razones pastorales haya que preferir la
celebración de una u otra Misa (Notitiae 1974, p. 223).

DE LA SOLEMNIDAD EXTERNA DE LAS FIESTAS

Se permite en los domingos ordinarios que ocurren durante el año,


celebrar las fiestas que caen dentro de la semana y que estén vinculadas
a la piedad de los fieles, siempre que en la tabla de precedencia, esas
fiestas sean mayores que el domingo. De estas celebraciones pueden
decirse todas las Misas celebradas con participación del pueblo.

ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN DE LA IGLESIA CATEDRAL

En la iglesia catedral, el aniversario de la Dedicación de la misma se


celebra como solemnidad (n. 4b de la Tabla de los días litúrgicos). En las
demás iglesias de la Diócesis se celebra como fiesta (n. 8b de la Tabla
de los días litúrgicos).

La ocurrencia de esta celebración con otras se resuelve de acuerdo con


las normas generales. Para el caso particular de la celebración del
Aniversario de la Dedicación de la iglesia catedral cuando cae en
domingo del tiempo durante el año ha sido publicada una explicación en
la revista Notitiae (n. 102, febrero 1974, p. 61). Según dicha explicación,
para ese caso particular la celebración del Aniversario tiene lugar
solamente en la iglesia catedral por ser en ella solemnidad, pero no en
las demás iglesias de la Diócesis, porque en ellas es sólo una fiesta
propia (o particular) del Señor. O sea, se aplica la prioridad o
precedencia indicada en la Tabla de los días litúrgicos, según la cual los
domingos del tiempo durante el año, están antes de la fiesta del
aniversario de la Dedicación de la iglesia catedral. Con todo, téngase en
cuenta la facultad concedida al Ordinario del lugar en O.G.M.R., n. 374.

Misa: (color blanco) del Común. Gloria. (En la catedral: Credo) Prefacio
propio.
Lecturas: del Común.

MISA EXEQUIAL
La Misa exequial (Misa de difuntos) præsente cadavere se puede
celebrar todos los días, a excepción de las solemnidades de precepto, el
Jueves Santo, el Triduo Pascual y los domingos de Adviento, Cuaresma
y Pascua (cf. O.G.M.R., n. 380). En los días en que no se permite la Misa
exequial, nada impide que se celebre la Misa propia del día, præsente
cadavere. Esta posibilidad está dentro de la concepción pascual de la
muerte cristiana.

CELEBRACIONES A AÑADIR EN EL CALENDARIO

1. Las celebraciones locales a celebrar por todos los clérigos, tanto


diocesanos como religiosos, aún los que tienen calendarios propios:
a) la solemnidad del Patrono principal del lugar y/o de la ciudad.
b) la fiesta del Patrono principal de la diócesis, región o provincia,
nación o territorio más extenso.
c) el aniversario de la Dedicación de la iglesia catedral (fiesta fuera de
la catedral, solemnidad en la misma).

2. En todas las iglesias y oratorios deben celebrarse:


a) el aniversario de la Dedicación de la propia iglesia u oratorio
(solemnidad).
b) la solemnidad del Titular.
c) la memoria del santo o beato inscrito en el Martirologio o en su
Apéndice, cuyo cuerpo se conserva en la iglesia u oratorio.

3. La memoria del Patrono secundario del lugar, de la ciudad, de la


diócesis o región, obliga sólo al clero diocesano.

4. El Titular de la iglesia u oratorio, celébrase uno solo; con todo pueden


celebrarse dos o más si están inscritos en el Calendario el mismo día.
Hágase lo mismo con el Patrono principal y secundario
(Instrucción 24.6.1970, nn. 31-34).

ESQUEMA BREVE PARA ELEGIR LA MISA QUE DEBE CELEBRARSE

1
Domingos privilegiados (de Adviento, de Cuaresma, del Tiempo pascual),
Miércoles de Ceniza, días de la Semana Santa,
solemnidad de Navidad y domingos de ese tiempo,
solemnidades y el 2 de noviembre:
DEBE CELEBRARSE LA MISA DEL DÍA

De esos días, sólo se permite la Misa exequial, excepto en el Triduo


Pascual, los domingos privilegiados y las solemnidades de precepto.

2
Domingos del Tiempo «durante el año»:

DEBE CELEBRARSE LA MISA DEL DÍA

Se permite celebrar la solemnidad o fiesta del Señor que caiga en la


semana próxima si fuera objeto de devoción de los fieles; y si hubiera
ventaja pastoral particularmente importante, se permite la Misa
correspondiente a ese caso entre las Misas votivas (según la orden o
permiso del Ordinario del lugar). Y se permiten las Misas rituales.

3
Fiestas:

DEBE CELEBRARSE LA MISA DEL DÍA

Si hubiera ventaja pastoral particularmente importante, se permite la Misa


correspondiente a ese caso entre las Misas votivas o bien entre las Misas
para diversas circunstancias (según la orden o permiso del Ordinario del
lugar). Y se permiten las Misas rituales.

4
Ferias de Adviento del 17 al 24 de diciembre, días de la Octava de
Navidad, ferias de Cuaresma:

DEBE CELEBRASE LA MISA DEL DÍA

Si hubiera ventaja pastoral particularmente importante, se permite la Misa


correspondiente a ese caso entre Ias Misas votivas o bien entre las
Misas para diversas circunstancias (según la orden o permiso del
Ordinario del lugar). Se permiten las Misas rituales. Y se permiten las
Misas de difuntos en circunstancias particulares (día de la muerte,
exhumación).

5
Memorias obligatorias:
DEBE CELEBRARSE LA MISA DEL SANTO

Si hubiera ventaja pastoral, a juicio del sacerdote, se permite la Misa


correspondiente a ese caso entre las Misas votivas o bien entre las Misas
para diversas circunstancias. Se permiten las Misas rituales. Y se
permiten las Misas de difuntos en circunstancias particulares (día de la
muerte, exhumación).

6
Ferias de Adviento hasta el 16 de diciembre, ferias de Navidad (desde el
2 de enero) y las ferias del Tiempo pascual:

SE CELEBRA LA MISA DEL DÍA

Se permite celebrar las Misas rituales, las Misas de difuntos en


circunstancias particulares (día de la muerte, exhumación, primer
aniversario), y se puede celebrar un santo inscrito en el Martirologio de
ese día, esté o no en el Calendario, como memoria libre.

7
Memorias libres y ferias del Tiempo «durante el año»:

HAY VARIAS OPCIONES PARA CELEBRAR...

- Misa del santo del día o de uno de los santos inscritos ese día.
- Misa de la feria (con algún formularios dominical «durante el año»).
- Misa de un santo inscrito ese día en el Martirologio.
- Misa tomada del algún formulario de las Misas para diversas
circunstancias.
- Misa tomada de algún formulario de las Misas votivas.
- Misa de difuntos (sobre todo si se celebra por su intención).

ADICIÓN EN LAS PLEGARIAS EUCARÍSTICAS

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos


ha dispuesto que en las Plegarias eucarísticas II, III y IV del Misal
Romano, después de la Bienaventurada Virgen María, se mencione el
nombre de su esposo San José, como se hace en la Plegaria eucarística
I.
En castellano las fórmulas son:

- En la Plegaria Eucarística II: «Con María, la Virgen Madre de Dios, su


esposo san José, los apóstoles y...»
- En la Plegaria Eucarística III: «Con María, la Virgen Madre de Dios, su
esposo san José, los apóstoles y los mártires...»
- En la Plegaria Eucarística IV: «Con María, la Virgen Madre de Dios, con
su esposo san José, con los apóstoles y los santos...»

TIEMPO DE ADVIENTO

Reflexiones pastorales

- En el tiempo de Adviento, con el que se inicia el ciclo litúrgico de


Navidad y con el cual comienza un nuevo año litúrgico, el pueblo de Dios
que peregrina en el tiempo redescubre la tensión entre la primera venida
histórica de Jesucristo y la segunda que acontecerá, de modo glorioso, al
fin de los tiempos.

- La espiritualidad del Adviento encamina a los cristianos a profundizar la


perspectiva escatológica de la vida, a la vez que prepara a la Iglesia para
conmemorar la venida histórica del Redentor, celebrada en cada
Navidad. El primer aspecto señalado, con su carácter de fuerte llamada a
vivir vigilantes y a prepararse siempre, se destaca más claramente en los
primeros días del tiempo de Adviento, mientras que la consideración de
los acontecimientos históricos que rodearon el nacimiento de Jesús
quedan reservados para los últimos días, las llamadas «ferias fuertes» de
Adviento.

- El trasfondo de este tiempo es el de la esperanza y la alegría cristianas.


Éstas se apoyan en la certeza de que «el que ha de venir» ya llega, y
con él, el advenimiento del cielo nuevo y de la tierra nueva. Las dos
expresiones más habituales de la esperanza escatológica cristiana son la
petición «venga a nosotros tu Reinos del Padrenuestro, y la aclamación
«Ven, Señor Jesús» inmediata a la consagración en la Plegaria
eucarística.
Normas generales sobre el Calendario

- El Adviento comienza el domingo más próximo al 30 de noviembre, y se


extiende durante cuatro semanas; la cuarta semana se interrumpe ante
la celebración de la Navidad que tiene por fecha fija el 25 de diciembre.

- Por iniciarse un nuevo año litúrgico, el ciclo dominical cambia al año C y


se utiliza el volumen I de la Liturgia de las Horas; en el Oficio de Lectura
se toma la primera lectura señalada con Año II (correspondiente al año
2016 que es el predominante durante el año litúrgico que comienza).

Indicaciones para el Tiempo de Adviento

- El Adviento es un tiempo de conversión y preparación. Por ello las


características de las celebraciones deben ser más sobrias que lo
habitual; de ese modo quedarán resaltados los elementos festivos de la
liturgia en el tiempo de Navidad, al cual el Adviento se encamina. En ese
sentido deben tenerse en cuenta las siguientes disposiciones:

- El altar puede adornarse con flores y puede tocarse música


instrumental, pero ambas cosas, con mayor moderación que durante el
resto del año.

- Hasta el día 16 de diciembre inclusive no se permiten las Misas para


diversas circunstancias, ni las votivas, ni las de difuntos llamadas
«cotidianas», a no ser por una necesidad o utilidad pastoral. En cambio,
están permitidas las Misas de las memorias que caen en esos mismos
días según se indica en la Ordenación General del Misal Romano
(O.G.M.R. 355). De elegir la Misa de la memoria, se toma la colecta
propia y el resto de las oraciones, si no hay propias, del común o de la
feria de Adviento; el prefacio se toma del tiempo o del común.

- Desde el día 17 hasta el 24 de diciembre, se emplea el formulario


propio del día; toda memoria que pueda estar señalada para alguno de
esos días, debe tomarse como libre y sólo se hace «conmemoración»,
diciéndose sólo la oración colecta; todos los demás elementos se toman
del tiempo de Adviento.

- Los domingos no se permiten las Misas de difuntos, tampoco la


exequial (cf. O.G.M.R. 380). Durante las ferias de todo el tiempo de
Adviento pueden celebrarse la Misa exequial y la Misa de difuntos
después de haber recibido la noticia de la muerte, y en el primer
aniversario, pero ninguna otra.

- El color de los ornamentos litúrgicos es el morado o violeta. El rosado


puede emplearse el 3er. domingo de Adviento. En las memorias de los
santos hasta el 16 de diciembre, si se desea, puede utilizarse el color
propio (blanco o rojo), pero desde el 17 de diciembre hay que emplear el
morado, aun en las conmemoraciones.

- La Corona de Adviento es un signo muy popular de este tiempo sin ser


litúrgico en sentido estricto, y no es obligatoria. Es costumbre que en esta
corona se coloquen cuatro cirios. Debe procurarse que la corona esté
colocada estéticamente pero en ningún caso puede resaltar más que el
altar, el ambón o la sede. Las velas de la corona de Adviento pueden
encenderse sucesivamente en cada uno de los cuatro domingos, ya sea
al inicio de la Misa dominical después del saludo inicial del sacerdote, o
bien, donde se celebren, antes de las primeras Vísperas del Domingo.
Durante ía semana, tanto en la Misa como en Laudes y Vísperas, pueden
estar encendidos los respectivos cirios iluminados los domingos
anteriores.

Para la Misa: Leccionario dominical C.


Para la Liturgia de las Horas: 1er volumen.

TIEMPO DE NAVIDAD

Reflexiones pastorales

- La Navidad no es simplemente una solemnidad sino un verdadero


tiempo litúrgico que se detiene en la contemplación del «Dios con
nosotros». La solemnidad inicial de la Navidad lleva a una consideración
detenida del «niño que se nos ha dado» y la liturgia se destaca por la
alegría y el regocijo que produce su presencia. La fiesta de la Epifanía
completa la consideración de este Misterio que no queda reservado a los
confines de Israel ni a los límites del mesianismo temporal de Jesús. Ese
niño es «luz para alumbrar a las naciones» y es el Dios verdadero que
los magos de Oriente adoran, y el Padre confirma con la unción espiritual
en el Bautismo del río Jordán.
- En el interior del tiempo navideño se distinguen diversas etapas que
tienen variada intensidad festiva e incluso características propias.

Normas generales sobre el Calendario

- El tiempo de Navidad comienza con las Vísperas de la solemnidad de la


Natividad del Señor y se extiende hasta el domingo posterior a la
solemnidad de Epifanía inclusive, domingo llamado «del Bautismo del
Señor».

- La solemnidad de Navidad se prolonga durante la Octava, es decir,


abarca ocho días que, aun con características propias originadas en
distintas circunstancias de la historia litúrgica, resuenan con fuerte
intensidad y apuntan a conservar el espíritu de la gran fiesta navideña.

- Los días posteriores a la Octava de Navidad ayudan a meditar en las


consecuencias del Misterio de la Encarnación del Verbo y tienen un tono
festivo menor, si bien deben distinguirse en el modo de celebrar, del
Tiempo durante el año.

- Al proyectar y celebrar los días de este tiempo festivo conviene tener


presente que la solemnidad con que se puede celebrar las fiestas de
Navidad no puede igualar la que corresponde a fiestas del Triduo
Pascual y a la Cincuentena posterior.

- Durante la Octava de Navidad, en la Liturgia de las Horas, las Vísperas


son cada día propias de dicha Octava, incluso en las fiestas, excepto el
día de la Sagrada Familia. En cambio, el Oficio de Lectura, las Laudes y
la Hora intermedia, los días que coinciden con una fiesta son de esta
fiesta y no de la Octava. Si en algún lugar, por indicación de un
Calendario particular propio debidamente aprobado, durante estos días
se celebrara alguna solemnidad, las Vísperas serían de la solemnidad y
no de la Octava de Navidad.

- La semana IV del salterio continúa después de la solemnidad de


Navidad y es referencial para la salmodia de la Hora intermedia de los
días de la Octava que no tienen salmos propios, si bien, para la
salmodia, se utiliza la antífona única propia del tiempo de Navidad. Con
el domingo posterior a la solemnidad de Navidad que habitualmente es la
fiesta de la Sagrada Familia, se retoma la semana I del salterio.
Indicaciones para el Tiempo de Navidad

- El día de Navidad (donde se celebren, antes o después de las Primeras


Vísperas; en las demás iglesias, antes de la Misa de la noche) puede
bendecirse la imagen del Niño Jesús con el formulario propio que se
halla en el Bendicional.

- Dado que para la liturgia, los días de la Octava forman como un gran
día, durante esos días se canta o dice el Gloria y se utilizan los
elementos propios del día de Navidad en las Plegarias Eucarísticas.
Asimismo deben tenerse en cuenta las moniciones y partes variables de
la Misa para que se destaque el clima litúrgico de este tiempo.

- Durante la Octava de Navidad, todas las memorias son libres y


solamente pueden celebrarse a la manera de conmemoración, es decir
tomando únicamente la oración colecta. En los días posteriores se siguen
las reglas generales.

- Durante la Octava de Navidad no se permiten las Misas para diversas


necesidades, ni las votivas, y tampoco las misas de difuntos a excepción
de la Misa exequial. En el resto del tiempo, la Misa exequial está
permitida incluso los domingos y en los demás días también puede
celebrarse la Misa de difuntos después de recibida la noticia de la muerte
y en el primer aniversario, pero no las Misas generales de difuntos.

- El color de los ornamentos litúrgicos es el blanco. En la Octava de


Navidad, en las fiestas de los santos allí inscritos, se utiliza el color
blanco o el rojo según se indica. En las memorias de los santos, a partir
del 2 de enero, puede usarse el color propio (blanco o rojo, según
corresponda).

TIEMPO DURANTE EL AÑO

Reflexiones pastorales

- En el tiempo llamado «durante el año» u «ordinario» no se celebra


ningún aspecto concreto del misterio de Cristo sino que se procura
profundizar el conjunto de la historia de la salvación, sobre todo a través
de una contemplación continuada, fundamentalmente cronológica, del
mensaje bíblico vivido en su desarrollo progresivo. La importancia de
este período del año litúrgico para el crecimiento de la vida espiritual
cristiana puede vislumbrarse por el mismo hecho de que abarca la parte
más extensa del año litúrgico.

- Los ejes fundamentales de este tiempo son el día domingo y los


respectivos ciclos de lectura continuada de la Misa dominical y ferial, y
del Oficio de Lectura en la Liturgia de las Horas. El domingo, día del
Señor, es central en la espiritualidad cristiana y marca salvíficamente la
vida del creyente que se despliega en su rutina habitual.

Normas generales sobre el Calendario

- El tiempo durante el año comprende 34 semanas y se divide en dos


etapas, una previa al Ciclo Pascual, y otra después de concluido éste. En
este año 2016, la primera etapa abarca desde el 11 de enero hasta el 9
de febrero y comprende 5 semanas (desde la primera hasta los primeros
días de la quinta); la segunda etapa abarca desde el 16 de mayo hasta el
26 de noviembre y comprende 28 semanas (desde la séptima hasta la
trigésimo cuarta).

Indicaciones para el Tiempo durante el año

- El formulario de la Misa puede elegirse con menor o mayor libertad


según se trate de una solemnidad, fiesta, memoria obligatoria, memoria
libre o feria. Para saber en cada caso qué Misas pueden celebrarse cada
uno de los días, puede consultarse la orientación ofrecida en las páginas
10-11.

- Por el bien pastoral de los fieles en los domingos del tiempo durante el
año es lícito celebrar la Misa de aquellas solemnidades que caen entre
semana y que tienen mucha aceptación en la piedad de los fieles,
siempre aue estas celebraciones puedan ser preferidas al Domingo
según la tabla de precedencia. Estas solemnidades son, por ejemplo, el
Patrono del lugary el Titular de la iglesia.

- Siempre que se celebre la Eucaristía con especial solemnidad puede


cantarse o decirse el Gloria e incluso el Credo, aunque la liturgia del día
no lo prescriba.
- En las memorias, si la mayoría de los fieles participa de la Misa
diariamente, conviene usar las lecturas feriales del día; en cambio si se
trata de un grupo que sólo participa algunos días (por ejemplo, en los
colegios en los aue se asiste un día por semana) es mejor usar las
lecturas de aquel día de la semana que resulte más significativo para
quien no sigue toda la trama de la lectura continua (cf. O.G.M.R. 358) o
bien las de la memoria.

- En las memorias de los santos, tanto obligatorias como libres,


habitualmente la oración colecta se toma del formulario del santo (del
propio o del común); la oración sobre las ofrendas, el prefacio y la
oración después de la comunión, si no son propios, pueden escogerse
libremente o bien de entre las misas feriales, o bien de algunos de los
formularios del respectivo común del santo.

- Las lecturas, tanto en las memorias (obligatorias o libres) como en las


ferias, habitualmente deben tomarse del leccionario ferial, a no ser los
pocos casos en los que una determinada lectura se refiera directamente
al santo que se recuerda, como se lo advierte en cada caso. Pero, si
parece pastoralmente conveniente, pueden tomarse también del propio o
común de la memoria, lecturas que se encuentran en el volumen III del
leccionario.

- En las ferias del tiempo durante el año y en las memorias libres, las
oraciones de la Misa pueden elegirse entre las correspondientes a:

a. el domingo precedente o cualquiera de los 34 domingos del tiempo


ordinario.
b. las misas por diversas necesidades.
c. las misas votivas.
d. la Misa de un santo inscrito en aquel día en el Martirologio (no en
cambio de un beato, a no ser en aquellos lugares en los que se permite
su culto).
e. las misas de la Virgen María, si se trata de un sábado.
f. la Misa de difuntos (con la condición que se aplique la Misa por el
difunto).

Las lecturas en todos estos casos, habitualmente, son las feriales pero
nada obsta que por razones pastorales se elijan las lecturas asociadas a
la misa que se celebrará.
- En las solemnidades y fiestas, para realzar debidamente su carácter y
diferenciarlas de las memorias, debe procurarse que los cantos sean
verdaderamente alusivos al día (especialmente el canto de entrada), no
omitir la Oración universal o de los fieles y conviene utilizar en estos
casos una Plegaria Eucarística que permite nombrar al santo.

- Los domingos no se permiten las misas de difuntos, excepto la Misa


exequial. Los días con memoria obligatoria pueden celebrarse la Misa
exequial y las misas de difuntos después de recibida la noticia de la
muerte y en el primer aniversario, pero no se permiten las misas
generales de difuntos. En las ferias, como ya se indicó, puede celebrarse
cualquier misa por los difuntos.

- El color litúrgico de los ornamentos durante este tiempo es el verde. En


las misas por diversas necesidades y en las misas votivas puede
utilizarse otro color según se indica en el Misal. En las misas de la Virgen
María se utiliza el color blanco y en las misas de difuntos puede utilizarse
el color morado o el color blanco si pareciera conveniente.

TIEMPO DE CUARESMA

Reflexiones pastorales

- El tiempo de Cuaresma tiene como finalidad preparar a los fieles para la


celebración de la Pascua; en efecto, la liturgia cuaresmal prepara la
celebración del Misterio pascual, tanto a los catecúmenos como a los ya
bautizados. En el caso de los catecúmenos, dicha preparación se realiza
mediante las diversas etapas de la iniciación cristiana; para los ya
bautizados, el camino que propone la Iglesia es el de la conversión y la
penitencia.

- La Cuaresma tiene en su trasfondo espiritual la imagen bíblica del


desierto. Este representa, por un lado, la experiencia del pueblo de Israel
después de la celebrada salida de Egipto, y por otro, el ayuno y oración
de Jesús que finalizó con su victoria sobre las tentaciones de Satanás.
Ambas experiencias registradas en la Sagrada Escritura inspiran el
camino cuaresmal, porque en este tiempo litúrgico los cristianos están
llamados a retomar la alianza bautismal prefigurada en aquella alianza
del Sinai y a crecer en la fidelidad a la Palabra de Dios con la cual el
Señor venció toda tentación.

- En el tiempo de Cuaresma hay acentos temáticos que responden a la


inmensa riqueza teológica del Misterio que se celebra. Así en la liturgia
dominical, cada ciclo subraya un aspecto de los dones de Dios y de la
identidad cristiana: en el ciclo A el acento está puesto en la raíz
bautismal de la condición creyente del cristiano y los textos evangélicos
joánicos de los domingos 3°, 4° y 5° son los que se usaban en el antiguo
camino catecumenal. En el ciclo B, la mirada se concentra en el Señor
sufriente y entregado por nuestros pecados,y en el ciclo C -del año en
curso-, el acento se desplaza a la misericordia de Dios, siempre ofrecida
al pecador. En todas as primeras lecturas dominicales se destacan los
grandes momentos de la historia salvífica de Israel en clave de alianza, y
en ellas se vislumbra la prefiguración de la nueva y eterna alianza que se
consuma con Jesús. En la liturgia ferial todo está orientado a valorar los
dones constantes del Señor sus hijos y a la consecuente conversión de
vida y costumbres.

Normas generales sobre el Calendario

- El tiempo de Cuaresma se extiende desde el Miércoles de Ceniza hasta


la misa de la Cena del Señor, exclusive.

- Cada día de la Cuaresma tiene un formulario propio para la Misa. Todas


las memorias se toman como libres y deben celebrarse como
«conmemoraciones» es decir rezando únicamente la oración colecta
propia y tomando las demás oraciones del día litúrgico correspondiente.
El Miércoles de Ceniza y las ferias de Semana Santa tienen sus
formularios propios y no pueden ser sustituidos por ningún otro
formulario.

Características particulares

- Desde el comienzo de la Cuaresma hasta la Vigilia pascual no se canta


el Aleluia que precede al Evangelio ni se lo dice en ninguna antífona o
expresión que lo pueda contener.

- Se puede escoger, a voluntad, uno de los cinco prefacios de Cuaresma,


fuera de los días que lo tengan propio, y pueden utilizarse las plegarias
eucarísticas de la reconciliación con su prefacio, cuando no esté
señalado un prefacio propio en cuyo caso deberá utilizarse la plegaria
eucarística I, II o III.

- Cada día de la Cuaresma tiene asignada en el Misal una oración sobre


el pueblo que precede a la bendición final. Dicha oración es obligatoria
los domingos y optativa en las ferias.

- En tiempo de Cuaresma queda prohibido adornar con flores el altar, y


se permiten los instrumentos musicales sólo para sostener el canto,
como corresponde al carácter penitencial de este tiempo. De esta norma
se exceptúan el 4° domingo de Cuaresma, las solemnidades y fiestas.

- Las memorias de los santos, aun las obligatorias, se suprimen. Las


memorias de los santos se pueden celebrar en Cuaresma de la siguiente
manera:

a. En el Oficio de lecturas:
Después de la lectura patrística propia del tiempo, con su responsorio, se
agrega la lectura hagiográfica con su responsorio; se concluye con la
oración del santo.

b. En Laudes y Vísperas:
Después de la oración conclusiva -omitida la conclusión- se añade la
antífona del cántico evangélico (propia o del común) y la oración del
santo.

c. En la Misa:
Se dice sólo la oración colecta del santo, excepto el Miércoles de Ceniza
y en la Semana Santa. El resto del formulario se toma del día cuaresmal
correspondiente. Si bien en este caso se omite la oración colecta del día
cuaresmal, esta no tiene que dejar de influir en el relieve que se debe dar
a este tiempo especial del año litúrgico.

- Durante todo el tiempo de Cuaresma se prohíben las Misas de difuntos


con excepción de la Misa exequial y el primer aniversario de la muerte,
misas estas que se pueden celebrar en las ferias pero no los domingos.

- En la celebración del Matrimonio, dentro o fuera de la Misa,


recomiéndese a los esposos que tengan en cuenta la naturaleza peculiar
de este tiempo litúrgico.

- El color de los ornamentos litúrgicos es el morado o violeta. El rosado


puede utilizarse el 4° Domingo, tradicionalmente llamado Laetare. En las
memorias de los santos bajo la forma de conmemoración, se conserva el
color morado o violeta.

- En la Liturgia de las horas se usan los elementos propios del tiempo de


Cuaresma. No se dice Aleluia, y el Te Deum se conserva exclusivamente
en las solemnidades y fiestas, omiténdose los domingos.

Para la misa: Dominical C.


Para la Liturgia de las Horas: 2° volumen.

SEMANA SANTA

- Durante la Semana Santa la Iglesia celebra los misterios de la salvación


realizados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su
entrada mesiánica en Jerusalén.

- Los ritos de Semana Santa, es decir, la bendición y procesión de los


ramos, la reposición del Santísimo Sacramento después de la Misa de la
Cena del Señor, la Acción litúrgica del Viernes Santo y la Vigilia pascual,
pueden celebrarse en todas las iglesias y oratorios. Pero conviene que,
en las iglesias no parroquiales)/ en los oratorios, sean celebrados
solamente si puede hacerse con dignidad, es decir, con un número
adecuado de ministros, con la posibilidad de que por lo menos algunas
partes sean ejecutadas con canto.y además, que cuenten con una
considerable asistencia de fieles. De lo contrario, es conveniente que
estas celebraciones se realicen tan sólo en las iglesias parroquiales)/ eñ
otras iglesias más grandes. Conviene también que sobre esta materia dé
normas la autoridad eclesiástica competente.

Indicaciones para el Domingo de Ramos

- En todas las Misas de este domingo se recuerda la entrada del Señor


en Jerusalény esto se hace por medio de la procesión o bien de la
entrada solemne antes de la Misa principal o bien por el rito de la entrada
simple en las demás Misas. Con todo, la entrada solemne -no así la
procesión-puede reiterarse antes de alguna otra Misa que suele
celebrarse con gran asistencia de fieles.

- En la Liturgia de las Horas, en la bendición y procesión de los ramos y


en todas las Misas de este domingo, se utilizan ornamentos de color rojo.

- Para la procesión el sacerdote se reviste con casulla o bien con capa


pluvial.

- Después de la procesión o de la entrada solemne, se omite la señal de


la cruz y el acto penitencial, como también la aspersión del pueblo con el
agua bendita, y enseguida el sacerdote dice la oración colecta. Luego la
Misa continúa como de costumbre.

- No se permite la sola bendición de los ramos sin la siguiente procesión


o entrada solemne y Misa.

- Para la lectura de la Pasión del Señor no se llevan los cirios, no se usa


el incienso, se omite el saludo y no se signa el libro. Es leída por el
diácono, y si no por el mismo sacerdote. También puede ser leíaa por
lectores laicos, reservando, en lo posible, la parte de Cristo al sacerdote.
Si es o son diáconos los lectores, piaen -antes de la lectura de la Pasión-
la bendición del sacerdote como hacen en las demás Misas antes de leer
el Evangelio. Si los lectores no son diáconos, se omite este rito.
Anunciada la muerte del Señor, todos se arrodillan y se hace una breve
pausa. Al final de la lectura o del canto no se besa el libro pero se aclama
«Palabra del Señor».

Indicaciones para el Jueves Santo

Por la mañana: Misa Crismal:

La Misa crismal que el Obispo celebra con su presbiterio, y dentro de


la cual consagra el Santo Crisma y bendice los demás óleos, es una
manifestación de comunión eclesial. Debe celebrarse en la iglesia
catedral o, por razones pastorales, en otra iglesia más insigne. Dada la
importancia de significar la unidad de la iglesia particular, todos los
presbíteros, en cuanto sea posible, deben participar en ella y renovar sus
promesas sacerdotales. El formulario de dichas promesas, con la súplica
final del pueblo, reemplaza la Oración universal o de los fieles.

Con el Santo Crisma, consagrado por el Obispo en esta Misa solemne,


se ungen los recién bautizados, los confirmados son sellados, y se ungen
las manos de los presbíteros, la cabeza de los obispos, y ia iglesia y los
altares en su dedicación. Con el óleo de los catecúmenos éstos se
preparan y disponen al Bautismo. Con el óleo de los enfermos éstos
reciben el alivio en su debilidad.

Según la costumbre tradicional de ia Liturgia latina, la bendición del


óleo de los enfermos se hace antes del final de Ia plegaria eucarística I.
La del óleo de los catecúmenos y la consagración del crisma, después de
la comunión. Sin embargo, si parece conveniente, puede hacerse todo el
rito de bendición después de las promesas sacerdotales.

Los nuevos óleos benditos deben llevarse a las iglesias con especial
cuidado y esmero; los viejos óleos se queman o se dejan que ardan en la
lámpara del Santísimo.

Por la tarde comienza el:

TRIDUO PASCUAL DE LA PASIÓN Y RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

Normas generales

- Como Cristo realizó la obra de la redención humana y de la perfecta


glorificación de Dios por su Misterio pascual por el cual muriendo,
destruyó nuestra muerte y resucitando restauró nuestra vida, el sagrado
Triduo pascual de la Pasión y de la Resurrección del Señor brilla como la
culminación de todo el año litúrgico. Así, pues, como el domingo es la
cumbre en la semana, así lo es la solemnidad de la Pascua en el año
litúrgico.

- El Triduo pascual de la Pasión y de la Resurrección del Señor comienza


con la Misa vespertina en la Cena del Señor, tiene su centro en la Vigilia
pascual y se cierra con las Vísperas del Domingo de Resurrección.

- El sagrado ayuno pascual y la abstinencia se celebran en todas partes


el Viernes Santo y se recomienda que se observen también durante el
Sábado Santo, a fin de que la Iglesia pueda llegar con espíritu abierto a
la alegría del Domingo de Resurrección.

- Para la celebración adecuada del Triduo Pascual se requiere un


número conveniente de ministros y colaboradores» que han de ser
cuidadosamente instruidos acerca de lo que deben hacer. De allí que no
deben celebrarse los oficios del Triduo Pascual en aquellos lugares
donde falte el número suficiente de participantes, ministros y cantores»
en cuyo caso deberá procurarse que los fieles se reúnan para participar
en una iglesia más importante. Los pastores no dejen de explicar a los
fieles, en el mejor modo posible, el significado y estructura de las
Celebraciones, preparándolos para una participación activa y fructuosa.

Liturgia de las Horas

- En el Triduo pascual la Liturgia de las Horas se celebra tal como se


indica en el Propio del Tiempo.

- Quienes participan en la Misa vespertina de la Cena del Señor o en la


celebración de la Pasión del Señor del Viernes Santo, no rezan las
Vísperas del día correspondiente.

- El Viernes de la Pasión del Señor y el Sábado Santo, puede


organizarse la oración pública del Oficio de lectura y de las Laudes.

- Las Completas del Sábado Santo sólo las rezan quienes no participan
en la Vigilia Pascual.

- La Vigilia Pascual hace las veces de Oficio de Lecturas. Por lo tanto,


quienes no participaron en la Solemne Vigilia Pascual, leerán de la
misma, al menos, cuatro lecturas, con sus cánticos y oraciones.
Conviene que se escojan lecturas del Éxodo, de Ezequiel, del Apóstol
Pablo y del Evangelio.

Misa vespertina de la Cena del Señor:

- La Misa de la Cena del Señor debe celebrarse por la tarde, a la hora


más conveniente para el bien de los fieles.

- El sacerdote que tenga bajo su responsabilidad más de una parroquia,


puede, con el consentimiento del Ordinario del lugar, celebrar otra Misa
en la otra parroquia, pero siempre en horas Vespertinas.

- Donde motivos pastorales lo aconsejen, el Ordinario de| lugar puede


permitir una segunda Misa en las iglesias y oratorios en horas de la
tarde, y, sólo en caso de verdadera necesidad, también por la mañana,
pero sólo para aquellos fieles que de ninguna manera puedan concurrir a
la Misa vespertina. Con todo, téngase cuidado de que estas Misas no se
permitan para favorecer a personas privadas o grupos particulares y en
perjuicio de la Misa vespertina principal.

- Los sacerdotes que hayan celebrado la Misa crismal, o para bien de los
fieles, pueden concelebrar nuevamente en la Misa vespertina.

- Desde el comienzo de esta Misa, el sagrario debe estar completamente


vacío; en la Misa vespertina se debe consagrar una cantidad suficiente
de hostias para la comunión del clero y de los fieles para hoy y mañana.

- Mientras se canta el Gloría se tocan las campanas, las que luego


guardarán silencio hasta la Vigilia pascual, a no ser que la Conferencia
Episcopal o el Ordinario determinen oportunamente otra cosa.

- El lavatorio de los pies, que según la tradición se hace en este día,


significa el servicio y el amor de Cristo. Aunque es un rito optativo,
conviene que esta tradición se mantenga y se explique su significado.

- Terminada la Misa, se despoja el altar en el cual se ha celebrado y


debe conservarse sobrio todo el ámbito de la iglesia, con excepción del
lugar donde se realiza la adoración del Santísimo Sacramento. No deben
encenderse velas o lámparas ante las imágenes de los santos.

- Los pastores avisarán a los fieles en qué tiempo conveniente de la


noche, según las circunstancias particulares de cada lugar, realizarán la
adoración del Santísimo Sacramento, de tal manera, sin embargo, que
pasada la medianoche esta adoración se efectúe sin solemnidad. El
sacramento debe ser reservado en un sagrario; no debe hacerse una
exposición con la custodia.

- Donde después de la Misa vespertina de la Cena del Señor se efectúe


la adoración del Santísimo Sacramento, debe celebrarse también la
Acción litúrgica del Viernes Santo.

Celebración de la Pasión del Señor

- La Celebración de la Pasión del Señor debe realizarse a partir del


mediodía, en horas de la tarde y con preferencia cerca de las tres, pero
puede comenzar más tarde si hay razones pastorales que lo aconsejen.

- El sacerdote que tenga bajo su responsabilidad más de una parroquia,


puede, con el consentimiento del Ordinario del lugar, reiterar la
Celebración en la otra parroquia, pero siempre a partir del mediodía.
- El sacerdote y el diácono se revisten con los ornamentos de color rojo -
como para la celebración de la Misa- ya desde el comienzo de la Acción
litúrgica.

- El altar está completamente desnudo, sin cruz, sin candeleros, sin


manteles; no debe haber tampoco alfombras ni adornos de ninguna
naturaleza.

- La celebración se estructura como la presenta el Misal y el silencio


meditativo debe ser su característica, sobre todo en el principio y el final
de la acción litúrgica.

- Las lecturas deben leerse por entero y la proclamación de la Pasión del


Señor según san Juan se canta o se proclama como el domingo anterior,
es decir, sin cirios ni incienso, sin el saludo habitual, sin signación, pero
sí diciéndose al final «Palabra del Señor».

- El rito de adoración de la Cruz tiene variantes presentadas en el Misal


que deben escogerse según la mejor utilidad de los fieles. La colecta
destinada a los santos lugares, puede realizarse al finalizar el rito de
adoración de la Cruz, antes de que comience el rito de Comunión.

- La Sagrada Comunión se distribuye a los fieles únicamente en la


Celebración litúrgica de la Pasión; en cambio, a los enfermos que no
pueden participar de la misma, se les puede llevar a cualquier hora del
día.

- Después de la Celebración de la Pasión del Señor, guárdese en forma


simple la Santísima Eucaristía en un lugar preparado fuera de la iglesia,
o, si esto no fuera posible, en el lugar habitual de la reserva,
encendiéndose la lámpara como de costumbre.

- Terminada la celebración se despoja el altar, dejando la cruz y los


cuatro candeleros que la flanquean, para que los fieles puedan adorarla y
permanecer delante de ella en meditación y oración.

- Hoy, después del descubrimiento de la Cruz, y mañana, hasta la Vigilia


Pascual exclusive, todos hacen genuflexión sencilla ante la Cruz.

- Los ejercicios de piedad, como el Via Crucis, las procesiones de la


Pasión y el recuerdo de los dolores de la Santísima Virgen María, deben
responder en los textos y cantos utilizados al espíritu de la Liturgia del
día. Los horarios de estos ejercicios piadosos han de regularse con el
horario de la celebración litúrgica de la Pasión del Señor, de manera que
aparezca claramente que ésta, por su misma naturaleza, está por encima
de la devoción popular.

Vigilia Pascual

- Toda la celebración de la Vigilia pascual se realiza de noche, de


manera que no debe comenzar antes del anochecer y debe concluir
antes del amanecer del día domingo. Esta norma debe ser interpretada
estrictamente.

- No está permitida la celebración de la Misa solamente, sin los ritos de la


Vigilia.

- La Vigilia puede celebrarse también en las iglesias y oratorios en que


no se realizaron las celebraciones del Jueves y Viernes Santo; y puede
omitirse donde se realizaron aquellas. La Vigilia es obligatoria donde hay
fuente bautismal.

- Es necesario que se respete la verdad de los signos, se favorezca la


participación de los fieles y que no falten ministros, lectores y cantores
para el buen desarrollo de la celebración. Asimismo debe favorecerse
que los grupos particulares tomen parte en la celebración común de la
Vigilia pascual, para expresar así que todos los fieles, formando una
única asamblea, experimentan más profundamente la pertenencia a la
comunidad eclesial.

- Durante toda la Acción litúrgica, el sacerdote y los ministros se revisten


con ornamentos de color blanco, como para la Misa.

- El Pregón pascual, magnífico poema lírico que presenta el Misterio


pascual en el conjunto de la economía de la salvación, puede ser
anunciado, si fuese necesario por falta de un diácono o por imposibilidad
del sacerdote celebrante, por un cantor laico, en cuyo caso no recibe la
bendición de quien preside y omite las palabras: «Por eso, queridos
hermanos» hasta el final de la invitación, como así también el saludo: «El
Señor esté con ustedes». Se puede cantar el texto completo o bien el
texto abreviado. Si no se puede cantar de ninguna manera, se
proclamará el texto con la expresividad conveniente.
- En la proclamación del Evangelio de la Misa se puede usar incienso
pero no se llevan los cirios.

- Cuídese el desarrollo de la Liturgia bautismal que presenta variantes


según haya o no catecúmenos, y diversas alternativas en los ritos
internos.

- La sagrada Comunión puede administrarse a los fieles sólo en la Misa.

En lugar del acto penitencial es muy conveniente realizar el rito de la


aspersión con el agua bendecida en la Vigilia pascual o, si no se dispone
de ella, bendiciendo agua para la aspersión (ver Misal, Apéndice II, p.
1187 o Libro de la Semana Santa, p. 144).

Los sacerdotes que hayan celebrado o concelebrado la Misa solemne de


la Vigilia pascual (aun a medianoche) pueden celebrar o concelebrar la
Misa del Domingo de Resurrección; y, si están facultados, pueden
también binar o trinar. Asimismo los fieles que participan en la Vigilia
pascual pueden comulgar de nuevo en la Misa del día de Pascua.

TIEMPO PASCUAL

Reflexiones pastorales

- La Iglesia celebra siempre en cada una de las Misas la misma realidad,


el Misterio pascual del Señor: bienaventurada Pasión, su gloriosa
Resurrección de entre los muertos y su admirable Ascensión. Todas las
celebraciones de la Eucaristía actualizan entre nosotros la salvación
realizada por el Misterio pascual de Cristo. Pero existe una época dentro
del Año litúrgico en la que la Iglesia despliega ante nuestros ojos la
riqueza doctrinal y de vida de este misterio a fin de proponerlo como
fuente de vida nueva para todo el Pueblo de Dios. Es el tiempo pascual
también denominada «cincuentena pascual».

- Durante este tiempo, los fieles redescubren la vida nueva del


Resucitado hecha don en el Bautismo. En efecto, la Pascua del Señor se
prolonga en la vida sacramental de la Iglesia de la cual el Bautismo es
como su puerta e inicio.

- El tiempo pascual, a partir de la distribución de las lecturas que se


proclaman en las Misas tanto dominicales como feriales, insinúa etapas
diversas. En la primera semana que se celebra con especial solemnidad,
como una prolongación del gran día de la Resurrección, se recorren las
escenas en las que aparece Jesús Resucitado interactuando con los
primeros testigos. En una segunda etapa, la mirada se concentra en la
persona del Señor y en las figuras, tomadas especialmente del Evangelio
de Juan, que relacionan a Jesús con la Vida de Dios en sí mismo y su
participación a los creyentes, de modo de visibílizar los efectos de la
gracia pascual en los cristianos. Hacia el final del tiempo pascual aparece
la constante promesa del Espíritu Paráclito, preparando así a los fieles a
renovar la constante llegada del Espíritu Santo inaugurada en
Pentecostés. También durante todo este tiempo, tanto en las lecturas
feriales como dominicales, se contempla el proceso de crecimiento la
Iglesia de los orígenes para constatar en ella la fuerza de la Vida nueva y
su expansión evangelizadora.

Normas generales sobre el Calendario

- Los cincuenta días que van desde el domingo de Resurrección hasta el


domingo de Pentecostés se celebran con alegría y gozo, como si se
tratara de un único día de fiesta, más aún, como «un gran domingo».
Estos son los días en que especialmente se canta el «Aleluia», Esto es
aún más notable en los primeros ocho días, llamados de la Octava de
Pascua, en los cuales hay elementos destacados en la Misa de esos días
que se asocian al domingo de Resurrección.

- Los 7 domingos de este tiempo, que siguen al domingo de


Resurrección, son todos ellos domingos de Pascua. En Argentina el
domingo 7° de Pascua se celebra la solemnidad de la Ascensión de
nuestro Señor Jesucristo a los cielos, trasladada del jueves anterior.

- Este sagrado tiempo de cincuenta días concluye con el domingo de


Pentecostés.

Indicaciones para el Tiempo pascual

- El cirio pascual permanece cerca del altar o del ambón hasta el


domingo de Pentecostés inclusive.
- Cada día de este tiempo tiene un formulario propio en el Misal.

- En los días de la Octava de Pascua se canta o dice el Gloria, se


recomienda la Secuencia antes del Evangelio, se dicen las partes propias
indicadas en las Plegarias eucarísticasy se añaden los dos «Aleluia»
tanto en la despedida de quien preside o del diácono como en la
respuesta de los fieles.

- En los días de feria no están permitidas las Misas para diversas


circunstancias, ni las votivas, a no ser que una utilidad pastoral lo
reclame. En cambio, están permitidas las Misas de las memorias que
caen en esos días, sean obligatorias o libres, o de los santos inscriptos
esos días en el Martirologio. En este caso, se toma la colecta propia y los
demás elementos, si no son propios, se toman del común o de la feria
pascual correspondiente. El prefacio se toma del tiempo o del Común.
Para la celebración de los santos (principalmente en el Común de los
apóstoles y de los mártires) hay textos propios para este tiempo.

- Los domingos no se permiten las Misas de difuntos, tampoco la


exequial. Durante la Octava tampoco se permiten las Misas de difuntos,
excepto la exequial* En las ferias después de la Octava pueden
celebrarse la Misa exequial y las Misas después de recibida la noticia de
la muerte y en el primer aniversario, pero no se permiten las Misas
cotidianas de difuntos durante todo este tiempo pascual.

- En la Misa agréguese un solo «Aleluia» a la antífona de entrada y a la


antífona de comunión, a no ser que ya se encuentre en el texto o no
concuerde con el sentido de las palabras.

- Acabada la Octava de Pascua no se dice Gloria ni Te Deum en las


ferias de este tiempo.

- Si hubiera neófitos, resérvese para ellos un lugar especial entre los


fieles durante todo el Tiempo pascual, en las Misas dominicales, y
hágase mención de ellos en la homilía y en la Oración de los fieles.

- Al final de Completas y también en lugar del Ángelus se reza la antífona


Regina coeli, hasta el domingo de Pentecostés inclusive.