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Universidad Abierta Para Adultos

Nombre:

Ángela Yocasta Ogando Concepción

Matricula:

11-2322

Asignatura:

Introducción a la Psicoterapia

Facilitador:

Ramona Jiménez

Tema:

Otros enfoques terapéuticos

Tarea No.7

Fecha:
20-04-2019
Santo domingo
República Dominicana
Introducción
Existen diferentes enfoques en psicoterapia. Todos ellos están orientados a
intentar ayudar a las personas a conocerse, mejorar y a resolver los problemas
que puedan estar produciendo malestar. Existen también muchos tipos de
psicoterapias entre ellas las terapias corporales de la cual le estaré hablando en
el siguiente ensayo en el cual podremos ver que al contrario que la mayoría de
psicoterapias que curan males de mente mediante la palabra, las psicoterapias
de mediación corporal lo hacen mediante el cuerpo a través de varios métodos
como los masajes o la relajación. Por tanto, hablamos de terapias corporales.
Son muchas las terapias de este tipo. Pueden adoptar diferentes formatos, pero
todas ellas tienen como objetivo una mejor integración de aspectos psíquicos y
físicos. Todas lo hacen utilizando el cuerpo del paciente y modificando la relación
consigo mismo.
Lectura del capítulo 8 del libro Psicoterapias Contemporáneas de Luis
Oblitas o investiga en otras fuentes y realiza las actividades que se
presentan a continuación:
1. Elabora un ensayo que contenga una síntesis sobre:
a) Conceptos y antecedentes de la psicoterapia corporal.
La psicoterapia corporal es un tipo de intervención psicológica que surgió en la
segunda mitad del siglo XX y reclamó la importancia del funcionamiento físico en
el surgimiento de la neurosis y otros trastornos, así como en el bienestar global.
La psicoterapia corporal esta se basa en que cada parte del cuerpo guarda la
historia de lo que ha sido su vida, y esto se va constituyendo en bloqueos
energéticos que pueden reflejarse en enfermedades que aparentemente no tiene
una razón física, o en contracciones musculares que al observarse ponen de
manifiesto diferentes actitudes como la idea de huir (muslos y hombros
tensos).Esta técnica nace de la inquietud del médico Wilhelm Reich (1897-1957),
psicoanalista alumno de Freud, al preguntarse cómo varios de sus pacientes no
mostraban avance alguno.
La psicoterapia corporal es una rama de la psicoterapia que nace con el trabajo
de Wilhelm Reich y que ayuda a la persona a integrar aspectos profundos de su
vida que la han tenido atrapada en enojo, tristeza, miedo u otras emociones.
Además de lo anterior, la terapia corporal reconoce que todo lo que le pasa a la
persona, le pasa en su cuerpo, y esto afecta su bienestar y su manera de
relacionarse con los demás. Cuando una persona busca psicoterapia corporal,
es muy frecuente que sepa que "algo anda mal" en una o varias áreas de su
vida, tal vez dañándose a sí misma o a sus seres queridos, tal vez atrapada en
un círculo vicioso sin encontrar una salida.
b) Conceptos y antecedentes Logoterapia.
La Logoterapia es la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia y se centra en el
significado de la existencia humana, así como en la búsqueda de dicho sentido
por parte del hombre.
La Logoterapia es un método psicoterapéutico creado por el Dr. Viktor Emil
Frankl orientado a descubrir el sentido de la vida. Esta se conoce porque detecta
los síntomas de Vacío Existencial y despierta en el ser humano, la
responsabilidad ante sí mismo, ante los demás y ante la vida y también invita a
hacernos conscientes de nuestra libertad de elegir y asumirla responsablemente,
por ello es considerada como un camino hacía el crecimiento personal. No se
puede dejar pasar por alto que esta también fue reconocida a nivel mundial como
la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia, entendiendo como la primera al
Psicoanálisis de Sigmund Freud y como la segunda a la Psicología Individual de
Alfred Adler. La logoterapia también Es considerada como un tratamiento y
acompañamiento para personas que sufren problemas existenciales, ante el
cambio de costumbres, la devaluación de las tradiciones y de los Valores así
como una pérdida de sentido o crisis personal.
La Logoterapia despierta a la persona en su rol de protagonista de su propia
historia, de su felicidad, de sus logros y en su rol de constructor de su persona
dado que el hombre es un ser llamado a elegir un proyecto de vida en
conformidad con su propio ser, por lo tanto “artífice de su destino”. Proyecto de
vida no son las ocurrencias antojadizas con las que llenamos el tiempo de la
vida, sino la orientación organizada de los esfuerzos para dar vida a la vida. La
logoterapia es obvia porque es sentido de vida, libertad responsable, práctica de
valores, auto trascendencia, sobre todo espíritu de renuncia, de sacrificio, son
entre otros conceptos los que tienen que ver con el hacerse cada día más
humano.
c) Psicoterapia transpersonal
Esta se ocupa de atender la dimensión más profunda del ser humano. Esta
psicoterapia se basa en la necesidad de encontrar un sentido profundo a la vida,
y se ocupa de proporcionar herramientas y una guía para encontrarlo. Esta
funciona óptimamente para personas que ya han iniciado o se plantean iniciar
un camino de crecimiento y optimización personal, lo cual implica una disposición
a cuestionar las estructuras vitales (tanto internas como externas) y una apertura
a la construcción de otras nuevas.
El terapeuta Transpersonal considera que el yo esencial es una combinación de
lo transpersonal, lo auto-trascendente y aspectos espirituales de la experiencia
humana. Todas las experiencias de la vida se consideran valiosas y susceptibles
de poder mejorar el crecimiento, y cada individuo es tratado de acuerdo a su
esfuerzo innato hacia una realidad superior. En última instancia, en la Psicología
Transaccional aborda la curación y el crecimiento a través del reconocimiento de
la centralidad del yo. La metodología utilizada para conducir este proceso
terapéutico es una combinación de las tradiciones espirituales de todo el mundo,
que están integradas con elementos de la psicología contemporánea. Este
marco puede ayudar a una amplia gama de personas, incluidos los grupos de
personas, como familias y compañeros de trabajo. Se espera que los clientes de
la Psicología Transaccional obtengan una comprensión completa de sí mismos,
sus capacidades y sus relaciones, y les dejará equipados con los conocimientos
necesarios para ayudarles a lidiar con éstos más allá de la terapia.
Los terapeutas que se suscriben a la Psicología Transpersonal creen que la
integridad y el crecimiento humano comienza con las personas que se han
impedido alcanzar su potencial (es decir, que sufre de un trastorno psicológico).
La Psicología Transaccional no considera la personalidad humana como
limitada. En su lugar, ve ciertos rasgos de carácter y atributos como una máscara
de nuestra verdadera esencia. Nuestros seres no son más que la cáscara que
transporta el alma a través de la vida, y por lo tanto, lo que somos
conscientemente sólo es una ventana a nuestro ser transpersonal. Esta es la
razón por la que la dirección de la Psicología Transpersonal comprende todos
los aspectos de nuestro ser (espiritual, social, intelectual, emocional, físico y
creativo), para ayudar a sanar y crecer. Mediante la mejora de todas nuestras
capacidades internas podemos llegar a ser poderosos motores de cambio a largo
plazo.
2. Elige uno de los enfoques utilizados en esta unidad y describe sus
principales técnicas y tratamientos
Enfoque Psicoanalítico
Este es como base del psicoanálisis que se ha obtenido el desarrollo de diversas
escuelas de psicología profunda o de orientación dinámica y analítica. Indaga los
procesos mentales inconscientes como enfoque de la psicoterapia.
La terapia psicoanalítica se basa en los conceptos de la escuela psicoanalítica
fundada por Sigmund Freud, y continuada posteriormente por su hija Ana Freud,
y otros científicos interesados en la psique humana como Donald Winnicot, Carl
Gustav Jung, Erich Fromm, entre otros.
El principal objetivo de la terapia psicológica de éste tipo es lograr un cambio en
la personalidad de un sujeto, es decir, lograr modificar las estructuras del
mecanismo psíquico (Yo, Ello, Superyó) con el fin de lograr una adecuada
interacción entre ellos. El psicoanálisis se propone restaurar la capacidad de
amar, de trabajar y de actuar al desanudar el síntoma por los efectos de la
palabra y de la interpretación que puntúa el trabajo analítico. Las personas toman
las mejores decisiones que pueden, dadas las limitaciones de sus suposiciones
acerca de sí mismos y sus circunstancias. El psicoanálisis ofrece la oportunidad
de examinar estas suposiciones, entender sus orígenes en sus vidas,
modificarlas si es necesario, lo que permite tomar con mayor libertad mejores
elecciones para la vida.
Según R. Greenson, la terapia psicoanalítica es una terapia causal; trata de
contrarrestar las causas de la neurosis. Su objetivo es resolver los conflictos
neuróticos del paciente, incluso las neurosis infantiles que sirven de núcleo a la
neurosis del adulto. Resolver los conflictos neuróticos significa reunir con el Yo
consciente aquellas porciones del Ello, el Superyó y el Yo inconsciente excluidas
de los procesos de maduración del resto sano de la personalidad total. El
terapeuta aborda los elementos inconscientes por sus derivativos. Todos los
componentes repelidos del Ello y del Yo producen derivados (manifestaciones),
“híbridos” no conscientes pero altamente organizados de acuerdo con el proceso
secundario y son accesibles al Yo consciente. El procedimiento que el analista
quiere que el paciente emplee para facilitar la comunicación de los derivados es
la asociación libre. Estos derivados aparecen en las asociaciones libres, los
sueños, los síntomas, los lapsus, los actos fallidos y las actuaciones del paciente.

Se pide al paciente que trate dentro de lo posible de dejar venir las cosas y de
decirlas sin importarle la lógica ni el orden; ha de comunicar incluso lo que le
parezca trivial, vergonzoso o descortés, etc. Dejando que las cosas le vengan a
la mente, se produce una regresión al servicio del Yo y tienden a salir a la
superficie los derivados del Yo inconsciente, el Ello y el Superyó. La tarea del
analista consiste en analizar esos derivados por el paciente.

Aunque el que padece una neurosis llega al tratamiento psicoanalítico por el


motivo consciente de desear un cambio, hay dentro de él fuerzas inconscientes
que se oponen al cambio y defienden la neurosis y el statu quo. Estas fuerzas
se oponen a los procedimientos y procesos de tratamiento y se denominan
resistencias. Las resistencias proceden de las mismas fuerzas del Yo que forman
parte del conflicto neurótico. Las resistencias interfieren con el Yo razonable y
han de ser analizadas antes de que pueda hacerse ninguna otra buena labor
analítica. Porque sólo puede ser efectivo el insight si el paciente puede tener y
mantener un Yo razonable. El Yo razonable es también esencial para la
construcción y el mantenimiento de la alianza de trabajo. Otro concepto básico
de la teoría de la técnica analítica es la transferencia. Los pacientes neuróticos
son más propensos a las reacciones transferenciales. La frustración instintiva del
neurótico tiende a hacerle buscar inconscientemente objetos hacia los cuales
desplaza sus impulsos agresivos y libidinales. El paciente tiende a repetir su
pasado, en términos de relaciones humanas, para obtener satisfacciones que no
tuvo o para dominar tardíamente alguna ansiedad o algún sentimiento de culpa.
La transferencia es volver a vivir el pasado y no entender el presente por querer
entenderlo en función del pasado. La importancia de reacciones transferenciales
se debe al hecho de que si se manejan debidamente, el paciente sentirá en la
situación del tratamiento y en relación con el analista todas las relaciones
humanas importantes de su pasado que no son conscientemente accesible a él.
Es el análisis consistente de la transferencia, dentro y fuera de la situación
analítica, el que permite al paciente soportar las diferentes variedades e
intensidades de la transferencia, y comprender poco a poco a sus transferencias.

La técnica psicoanalítica está directamente apuntada hacia el Yo, porque sólo


éste tiene acceso directo al Ello, al Superyó y al mundo exterior. Nuestro fin es
hacer que el Yo renuncie a sus defensas patógenas o que halle otras más
propias. Porque las antiguas maniobras defensivas resultaron insuficientes. La
defensa nueva, diferente, o la ausencia de defensa podrían permitir alguna
efusión de los instintos sin sentimientos de culpa o ansiedad. La descarga del
Ello reduciría la presión instintual y el Yo tendría entonces una posición
relativamente más fuerte. La solución es lograr cambios estructurales en el Yo
que le permitirán renunciar a su defensa o hallar una que permita suficiente
descarga instintual. Se invita al paciente a que examina su mente con toda
libertad, a que expresa sus ideas y sentimientos, a que dé rienda suelta a las
reminiscencias y la fantasía. La meta será la autodeterminación y autenticidad,
una mayor autonomía de la persona ante sus compulsiones no controladas. Para
que el Yo del paciente alcance una mayor autonomía, tiene que mediar y
armonizar las configuraciones relativamente independientes de procesos y
fuerzas (Ello, Superyó y Realidad). Además, el Yo tiene también sus intereses y
plantea sus exigencias a la conducta. La autonomía del Yo se ve alentada y
realzada por logros tales como la comprensión, el auto confrontación honesta y
un sentido más cabal de autenticidad.
Conclusión
Para concluir quiero resaltar que todo ser humano, tenga o no conciencia de ello,
ha elaborado su propia teoría psicológica, su propia forma de interpretar el
sentido de su conducta y de la ajena. También nuestros pacientes lo tendrán, y
su teoría puede desempeñar un papel significativo en la psicoterapia. En
consecuencia, una de nuestras principales tareas como terapeutas reside en
descubrir, dilucidar y abordar las teorías sobre la conducta humana que se ha
forjado el paciente. Esto es obvio en el caso del paciente con rasgos paranoides;
pero también es válido para los pacientes narcisistas, obsesivos, histéricos, etc.
Los pacientes no solo pueden sufrir el efecto de sus reminiscencias, sino también
el de sus teorías. Lo que necesita un terapeuta no es una amplia gama de teorías
y puntos de vista, sino un único punto de vista coherente, que no esté restringido
por límites rígidos e impermeables. Debería adherir a una teoría que tenga
sentido para él, que satisfaga sus exigencias intelectuales y sus requerimientos
filosóficos. Pero su adhesión a dicha teoría no deberá asumir proporciones
ideológicas, porque con ello no haría sino transformarla en un dogma. La
flexibilidad y el equilibrio, la apertura a nuevas ideas son virtudes primordiales;
pero la flexibilidad puede convertirse en inestabilidad, la apertura en anarquía
intelectual, y finalmente en confusión.