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BIBLIOTECA ROMANICA HISPANICA DAMASO ALONSO {ErTORIALonEDOS § Sine Rh 1 a 7 ve ae a cgi Sp Pors fe Dene Cea: Maer nt By. tice or aera e ners Par of enh 28 ment Se sng, KY S008 i gente On SON Sa ie npn an ee tan Tah 2, asa gn Mh 1957 ANDREW P, DEBICKI HISTORIA DE LA POESIA ESPANOLA. DEL SIGLO XX DESDELA MODERNIDAD HASTA EI. PRESENTE, onitos INTRODUCCION CCualguie estvern de scribe una historia itera esl hoy en dia problematical concopto mismo do historia Meraraha sido euesions- ‘le, ys ha cuestonado, darante décadss. Los cificosanalitico de a dé- ‘ada de los cuareatay os cincuenta (especialmente Déraso Alonso en "Espa ya indicaron que ls historia iterarins acionalesofuseaban |ninvidualdad de muchas obras, invitaban a os lecores atta poe sas compljos come s furan ejemplos simplistas que representen mv mento ocorenes Hata certo punt, la eres snaltica y I esl a tuieron Grito precsamente gracias «su esfuezo por elimina cha \endenci a histriarcbrs tan diversas como Practical Critic de. A. Richards y Poesia espanola de Dimmaso Alonso, as{ como varios libros ue contienen ensayo aaltcos, son en cierto seatio eant-hstoras, aunque no logran elimina el génro anterior. Sin embargo, si releemos hoy varias histriasIiteraraspostvsas, podemos confirma ls 2c ‘ines hechas contra tas, y darmoscoenta de que aguellos que Se apy ron en ells para eajuiciar obras paticulaestuvieron una prcepeion fequivocad,Inclaso los eaguemas ms amplios que desarrolaben me ‘ido resltaroncuestonabes, “Tovavia seguimos buscando, sn embargo, modes de star textos li- ‘errs en su conento,ytambigaesquemas que relacionen eae si poe- ‘mas y ios individuals, 9 eon corns de Ta vida y del penssmiento. sta necesdad ha anmentado en loe ios aor medida que hemos 8 sora de la poeta espaol dels. ‘decubierto que los sgnificados de un poema dependen de las eireuns- tancies en las cuales se produce y c lee, y hemos ido ebundonando la powin dea obra teraria come alg imacsle. Aunque una histor ta- till de obras trai pueda resltar hoy en dia impenstble os pa- trone clr, las eas, los estos, as formas y el lengujes se des- trrllan To larg det tempo, y se dearollo puede ayudar lumina 1 organar textos potcos. Agus de los tabsjs histricos mis les oe posi espaol dl siglo han sid los extudios do principiospo- ‘ios, de estilo, de formas, o de lima nilctales (ver Cipla, 1966; Sisbenmann; Gref de a Cone, 1987. Al echar unt mirada re trospectivahacin estos y otros itentosdirgidos a contextualizar esta pela, oe enfentmos cn ovo problema, Casi todas las indagaciones stress, hasta a fecho, han asumido implictamente It positldad de lograr un esquema de rganizacion que tenga vliesobjetiva, Mochos han inteatadoexplicar por qué st esque- tna era mis coreecto que oto. Sin embargo, desde nuestra actual pers- pectva, nos damos ctenta de que cualguler modelo de organizacn es ‘ha constacsin artificial. La era reciente nos ha hecho descabirc6- {no los significedos de los poemas y el contenido de los ibeos depend {or contexos y do los lectores; cualquier modelo hstrico formado por dichos poomas y ros resuita ain més lative. Sélo podemos bus ‘ar estuctras que result les para deteminades propésio yen cer tos momentos —y no intent descobi un otdea permanente. Sin embargo, este conocimiento puede ofrecerme una oportunidad aque no estaba a eleance de os histriadores itrariostradcionales. AL to tener lt obigaion de descubrir un esquema hstrco absolute, puedo ‘modifica el propio y el enfoque. Poedo buscar ibremente un modo de ‘rganiar los materiales que me ayude estudiar la poesia espaol del ‘Siglo con profandidad y apreiacén, Dado que yano tengo qu deter ‘nina qos tipo de exquema ~ generacionl, modal, perio, ieol6gh o-tene vader absolut (ninguno la ins), me se posible wizarios Y combinarlos de una manera selective ypragmdtca. Ea lugar deitetar fn van construe wos histori tera bjetiva y permanente, pedo To- {rar ofrecer al lector contemporineo une guia price. De esta manera fopeo evi el primer problema ya dsctido aterioneate, Conscente Introduccién 9 ela indole comingente de cualguierinerpretcin, tendré en cuenta que ‘cualquier geneclicn tric no imi a ndole oe valor ivi ‘d'un esto, ino queso suminisva base para su letra. “Exper que asf me sea poibe dejar apart Iaobigaion de ene == in siempre, y en cambio ofrecer un hiro que sea interesante prove- ‘choso |. Mi propésito 8, por ano, presentr una historsincepreativa {ue expligae mejor mis interpretaciones de a poesa espaol del siglo 3 (mde generales, pero paallas alas levadas a cabo sobre diveros ocas y poemat en mis estos anteriores). Intentaré evar cabo de Ianer sfeentmenterazonableynoiMiosinerdsca ‘Pare presenta mi intrpretacin, debo establecerprimeramente un context yun enfoge. Por lo genera Ia poesia espaol del igo 7% ha ido estudiada independienement de ors eats do sus contexts enopeos. Esto uri, en primer Inga, parue ls cricos enfocaren dos tmovlmienos especfios a finales dt silo 0x: el «moderismo>, que define una renovacién etétcainiciada por Rubén Dario otos posts ‘en Hispanoamérica alrededor de 1885 y trminada a prinipios dl pre- ‘eat silo, y Ia «Genoraci dl 98», que compreade los desaollosHlo- S6ticosy tematic que tviern nga ea as eras espaoas después de Ta devastroea guerra con lot Estas Unidos. Los intentos de caracerizr, compararyrelaciona esos dos movimiento, evaron alos exftcos 2 perspctvas limita, y Tes impidieroninvestigar temas ms amplios, especialmente céio las letras espaol se aston al desarrollo de ‘moderne eropes * Fata avostigain results atn més limiada porque os exftcosespa- oles organizaban sus estudiossegn Ia generacin de sus respectivos ‘ures. Hl ncercamiento geacrcinal sudo prncialmente eat las eo- "as do Jun Petersen yextablecid en Espa por José Ortega Gasset 1 Sus seguidores, produj esquemas formas por muchos pefodosbre- ‘65 yuna historia Iiterara compuesta de las frecuentes reacciones de un ‘rap conta otro, Ete scereaentotambidn pari de In suporcin, al "Tmo asd ey Fh Vl Tere Tet The lami Ha. a PD, p18.